Saltar a: navegación, buscar

Berenice de Judea

Berenice de Judea
Información sobre la plantilla
Berenice.jpg
NombreBerenice de Cilicia
Nacimientonació alrededor del año 28 de nuestra
ResidenciaJudea

Datos biográficos

Berenice de Cilicia, también conocida como Julia Berenice y a veces escrito Bernice (28 – ?), fue una princesa judía, hija de Herodes Agripa I, y hermana del rey Herodes Agripa II, reina cliente del Imperio romano durante la segunda mitad del siglo I. Berenice pertenecía a la dinastía herodiana, que gobernó en la provincia romana de Judea entre 39 a. C. y 92 d. C. Escasos datos sobre su vida han llegado a través de Flavio Josefo, quien narró la historia del pueblo judío y escribió un relato de la gran rebelión judía de 67, además se encuentran menciones sobre ella en Tácito, Juvenal, Dion Casio y Suetonio. En los Hechos de los Apóstoles, también se la nombra. Desde el Renacimiento se ha hecho famosa por su tumultuosa vida amorosa, reputación que comenzó a partir de los antiguos autores romanos quienes se hicieron eco de la desconfianza contemporánea hacia las princesas orientales. Después de una serie de matrimonios fallidos en los años 40, pasó gran parte del resto de su vida en la corte de su hermano Agripa II, entre rumores de una relación incestuosa entre ellos. Durante la primera guerra judeo-romana, comenzó una relación amorosa con Tito Flavio Vespasiano, futuro emperador. Su impopularidad entre los romanos, sin embargo, obligaron a Tito a cesar su relación con Berenice al ascender al trono en el año 79. Cuando él murió, dos años después, Berenice desaparece de la documentación histórica.

Primeros años

Berenice nació en 28 hija de Herodes Agripa y Cypros, como bisnieta de Aristóbulo IV y tataranieta de Herodes el Grande. Su hermano mayor era Herodes Agripa II (n. 27), y sus hermanas menores eran Mariamna (n. 34) y Drusila (n. 38). Según Josefo, también hubo un hermano más joven, llamado Druso, que murió antes de entrar en la adolescencia. Su familia era parte de lo que se conoce como la dinastía herodiana, que gobernó en la provincia de Judea entre el año 39 a. C. y el 92 d. C. Josefo habla de tres breves matrimonios de Berenice, el primero en algún momento entre el año 41 y 43, con Marco Julio Alejandro, hermano de Tiberio Julio Alejandro e hijo de Alejandro el Alabarca de Alejandría. Cuando él murió tempranamente, en el año 44, ella se casó con el hermano de su padre, Herodes de Calcis, de quien tuvo dos hijos, Bereniciano e Hircano. Cuando él murió en 48, ella vivió con su hermano Agripa durante varios años, hasta que ella se casó con Polemón II, rey de Cilicia, a quien luego abandonó. Según Josefo, Berenice requirió este matrimonio para disipar los rumores de que ella y su hermano tenían una relación incestuosa, y a Polemón se le persuadió para que accediera a esta unión debido principalmente a la riqueza de ella. Sin embargo, el matrimonio no duró y ella pronto volvió a la corte de su hermano. Josefo no es el único escritor antiguo que sugiere la existencia de una relación incestuosa entre Berenice y Agripa. Juvenal, en su sexta sátira, claramente señala que eran amantes. Si esto era cierto o no es algo que se desconoce. Berenice realmente pasó gran parte de su vida en la corte de Agripa, y según todos los relatos compartieron un poder casi idéntico. Los rumores populares pudieron verse alimentados por el hecho de que el propio Agripa nunca se casó. Como su hermano, Berenice fue una reina cliente, a la que se permitía gobernar partes del Imperio Romano en lo que hoy es Siria. Los Hechos de los Apóstoles señala que en esta época, en 60, Pablo de Tarso apareció en su corte de Cesarea.

Los matrimonios de la reina de Judea

Julia Berenice nació alrededor del año 28 de nuestra era en el seno de la dinastía herodiana, que había gobernado durante décadas la provincia romana de Judea. Era la quinta hija del rey Herodes Agripa I y bisnieta de Herodes el Grande.

Era aún muy joven cuando Berenice fue entregada en matrimonio a Marcus Julius Alexander, miembro de una importante familia judía. En el año 44, sin apenas haber cumplido los 20 años, Berenice quedaba viuda y su padre la volvía a casar, esta vez con su tío, Herodes de Calcis. Después de tener dos hijos de su segundo esposo, quedó viuda de nuevo, alrededor del año 50. Berenice volvió a casarse por tercera vez, en esta ocasión con Polemo, rey de Cilicia. El matrimonio no funcionó y terminó en divorcio.

Después de tres matrimonios fallidos, Berenice decidió permanecer como reina al lado de su hermano, Herodes Agripa II. Fue este hecho el que utilizó el historiador Flavio Josefo para difundir un supuesto incesto entre los hermanos, hecho que nunca ha podido probarse.

Gran rebelión judía

En 64 el emperador Nerón nombró a Gesio Floro como procurador de la provincia de Judea. Durante su administración, los judíos fueron sistemáticamente discriminados en favor de la población griega de la región. Las tensiones pronto escalaron hasta el desorden civil cuando Floro saqueó el tesoro del Templo de Jerusalén bajo el disfraz de los impuestos imperiales. Tras las revueltas, los instigadores fueron arrestados y crucificados por los romanos. Abrumada por el trato a sus compatriotas, Berenice viajó a Jerusalén en 66 para hacer personalmente una petición a Floro para que dejase a los judíos, pero él no sólo rechazó otorgarle lo que le pedía, sino que la propia Berenice casi resulta muerta durante las escaramuzas en la ciudad. Del mismo modo, el ruego que hizo al legado de Siria, Cayo Cestio Galo, no obtuvo respuesta. Para evitar que la violencia judía se agravara, Agripa reunió a la población y les lanzó un lacrimoso discurso en compañía de su hermana, pero los judíos se enajenaron sus simpatías cuando los insurgentes quemaron sus palacios. Abandonaron la ciudad y marcharon a Galilea donde más tarde se entregaron a los romanos. Mientras tanto, Cestio Galo se trasladó a la región con la Duodécima legión, pero fue incapaz de restaurar el orden y fue derrotado en la batalla de Beth-Horon, por lo que los romanos se vieron obligados a retroceder hasta Jerusalén. El emperador Nerón nombró entonces a Vespasiano para que aplastara la revuelta, quien llegó a Judea con las legiones Quinta y Décima en 67. Más tarde se le unió su hijo Tito en Ptolemaida, quien llevaba consigo la legión Decimoquinta. Con una fuerza de sesenta mil soldados profesionales, los romanos rápidamente barrieron Galilea y para el año 69 marcharon sobre Jerusalén.


Fuentes