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Elecciones presidenciales de 2012 en Estados Unidos

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2008 Bandera de los Estados Unidos de América


2016
57º elecciones presidenciales
Presidente para el período 2013-2017
6 de noviembre de 2012
Tipo de elección:  Presidencial
Duración de campaña:  3 meses
Demografía electoral
Votantes : 129.069.194
  
58.2% Red Arrow Down.png 5.5%
Obama-foto-presidencial.jpg
Barack ObamaDemócrata
Votos: 65.899.660 Red Arrow Down.png 5.2%
  
51.1%
Mitt-romney.jpg
Mitt RomneyRepublicano
Votos: 60.932.152 Green Arrow Up.png 1.6%
  
47.2%
Mapa Electoral
Elecciones presidenciales de 2012 en Estados Unidos
Los estados o distritos señalados en azul, son los ganados por la fórmula Obama/Biden, mientras que los rojos, son para Romney/Ryan. Los números indican la cantidad de votos electorales obtenidos por los candidatos en cada uno de los estados.

Presidente de los Estados Unidos de América
Presidente de Estados Unidos
Elecciones presidenciales de Estados Unidos de 2012. Proceso electoral en el cual los representantes del Partido Demócrata (Barack Obama - Joe Biden) y del Republicano (Mitt Romney - Paul Ryan) junto a candidatos independientes se enfrentaron por obtener como mínimo los 270 votos que otorga el Colegio Electoral de Estados Unidos, decisivos para seleccionar al próximo presidente de los Estados Unidos. El cónclave electoral se desarrolló el día 6 de noviembre de 2012, cumpliendo con el mandato constitucional que define las elecciones en el segundo martes del mes de noviembre.

Los principales candidatos fueron el demócrata, Barack Obama, quien aspiraba a la reelección como presidente tras su histórica elección en 2008, mientras su principal contendiente fue el republicano Mitt Romney. El propio día se eligieron a 33 senadores y la totalidad de la Cámara de Representantes además de once gobernadores y varios legisladores a nivel estatal.

Obama resultó reelecto con un total de 303 votos electorales y 58,537,310 de votos populares (50.20%),[1] por 206 y 56,363,885 (48.34%) su rival Romney. Gary Johnson por el Partido Libertario alcanzó 1,087,503 votos. Las elecciones se llevaron a cabo en medio de miles de denuncias sobre diversas irregularidades.[2]

Candidaturas

Candidatura demócrata

Aunque Barack Obama había evitado referirse sobre un segundo mandato durante los primeros dos años de su presidencia, la mayoría de los analistas e investigadores sobre la política norteamericana no descartaron la posibilidad real de que el mandatario buscara reelegirse, aunque señalaron como sus principales debilidades temas controvertidos como la salida de la crisis económico financiera, la reforma migratoria y el enfrentamiento a asuntos de política exterior como Irán, Afganistán y las tensiones entre Israel y el mundo árabe.

A pesar de esto, el 4 de abril de 2011, Obama presentó su candidatura presidencial de manera poco común[3], pues utilizó varias redes sociales para anunciar mediante un texto su decisión de incursionar en la batalla por un segundo mandato.

"Esta campaña está arrancando(...) Estamos abriendo oficinas, desembalando cajas y empezando a hablar con seguidores como tú para ayudar a dar forma a nuestro camino hacia la victoria. 2012 empieza ahora..."[4]

La utilización de medios sociales como Twitter y Facebook, dotó a Obama de la posibilidad de desprenderse de los viejos métodos de divulgación y promoción electoral utilizados por el ala republicana y plantear una batalla electoral enfocada en atraer el codiciado voto joven, en momentos en los que, en Estados Unidos, movimientos populares como Occupy Wall Street asaltan las calles en favor de una verdadera equidad social.

Aunque la designación del candidato oficial demócrata a la presidencia y a la vicepresidencia de Estados Unidos correspondía ser designada durante la Convención Nacional Demócrata en el verano de 2012, tras el anuncio reeleccionista de Obama fue clara la eventual candidatura reeleccionista de Joe Biden a la vicepresidencia de la nación. Biden de conjunto con otros líderes y figuras demócratas tales como la actual secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, la ex presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, el senador (D) Harry Reid y varias figuras públicas de marcada afiliación demócrata desempeñaron un papel fundamental en la promoción de la candidatura y del programa de gobierno.

Convención Nacional Demócrata

Los demócratas celebraron su Convención Nacional del 4 al 6 de septiembre en la Time Warner Cable Arena de la ciudad de Charlotte, Carolina del Norte[5][6]. De unos ochenta discursos pronunciados, los que más aplausos y apoyos recibieron fueron el inaugural encomendado al alcalde de la ciudad tejana de San Antonio y naciente estrella latina demócrata, Julián Castro, de ancestros mexicanos; el de Michelle Obama quien ensalzó las características personales de su esposo Barack; y el del expresidente Bill Clinton, que fue el más resonante, argumentando las razones por las cuales Obama merece ser reelecto.[7]

Como es tradición, uno de los primeros actos de la Convención fue aprobar la Plataforma Nacional Demócrata; una actualización de la aprobada en el 2008, añadiéndole la enumeración de lo que consideran logros del gobierno de Obama desde enero del 2009.

En estos comicios no se trata simplemente de elegir entre dos candidatos o entre dos partidos políticos, sino entre dos caminos fundamentalmente diferentes para nuestro país y para nuestras familias (...) Hoy nuestra economía está de nuevo en crecimiento, al-Qaida está más débil que en cualquier otro momento desde el 11 de septiembre (de 2001) y nuestro sector manufacturero está en expansión por primera vez en más de una década. Pero hay más que necesitamos hacer y por eso nos unimos de nuevo para continuar lo que comenzamos[8]

Fue necesario para los demócratas restituir una referencia a Dios y el criterio de que Jerusalem es y seguirá siendo la capital única de Israel, porque la Red Cristiana de Difusión (CBN, por sus siglas en ingles) señaló que esos aspectos presentes en la plataforma del 2008 se habían omitido.[9]

Al finalizar la reunión el presidente estadounidense, Barack Obama, aceptó oficialmente en la noche del jueves la nominación de su partido como candidato a las elecciones. En su discurso, aseguró a los votantes que las medidas adoptadas por su gobierno constituyen un camino “difícil” que llevará a un “lugar mejor”, convencido de que los problemas del país “se pueden resolver”.

Su discurso pronunciado ante unas 20.000 personas, fue más realista frente al tono esperanzador del que pronunció en Denver en 2008, repasó las dificultades que afronta el país y sus propuestas en contraste con las republicanas, planteando medidas concretas para que la economía repunte.

Obama ante los participantes en la convención de Charlotte
“El camino que estoy ofreciendo no es rápido ni fácil (…) No me eligieron para que les dijera lo que quieren oír, sino para que les dijera la verdad. Y la verdad es que llevará más que unos pocos años resolver problemas acumulados durante décadas”.

(...) Las elecciones de hace cuatro años “no fueron sobre mí. Fueron sobre ustedes. Mis ciudadanos, ustedes fueron el cambio”. (...) Reconozco que los tiempos han cambiado desde que hablé por primera vez en esta convención (en 2004). Los tiempos han cambiado y yo también. Ya no soy sólo un candidato. Soy el presidente”.

(...) El nuestro es un futuro lleno de esperanza. Si comparten esa fe conmigo, si comparten esa esperanza conmigo, les pido esta noche su voto.
Barack Obama, 6 de septiembre 2012 [10]

Al criticar la inexperiencia del candidato republicano Mitt Romney en temas de política internacional, Obama expresó:

No llamas a Rusia nuestro enemigo número uno, en vez de a Al Qaeda, a menos que sigas atrapado en la era de la Guerra Fría (...) Puede que no estés preparado para hacer una visita diplomática a Pekín si no puedes visitar unos Juegos Olímpicos sin insultar a nuestro mayor aliado

Candidatura republicana

Primarias

A diferencia de los demócratas, los republicanos tendrían que enfrentarse a un proceso electoral interno que terminaría por fragmentar al partido aún más. La derrota del senador John McCain en 2008 ante un joven y aglutinador Barack Obama había dejado al Partido Republicano sin líder aparente.

A inicios del año 2011, una encuesta nacional realizada a miembros activos del Partido seleccionó como favoritos a la exgobernadora de Alaska y candidata vicepresidencial en 2008, Sarah Palin, la cual contaba con un fuerte apoyo en las bases ultraconservadoras, ligadas principalmente al Tea Party además dentro del listado fueron incluidos el exgobernador de Arkanzas, Mike Huckabee y el gobernador de Luisiana, Bobby Jindal, este último con el apoyo favorable del llamado "establishment" republicano quien lo consideraba una carta de triunfo segura contra Obama. Otro de los grandes favoritos aunque con menor nivel frente a figuras como Huckabee o Jindal, era el multimillonario Mitt Romney quien había quedado en segundo lugar durante la carrera por la nominación republicana en 2008.

Las dudas se comenzaron a despejar luego de que se comenzaran a anunciar las candidaturas presidenciales a inicios de marzo de 2011, una fecha demasiado temprana para un proceso que con regularidad comenzada en los meses de agosto y septiembre. Los primeros republicanos en presentar sus candidaturas fueron Mitt Romney, quien se presentó como una alternativa clara para vencer a Obama, la congresista Michelle Bachmann, vinculada al Tea Party y el exportavoz de la Cámara de Representantes, Newt Gingrich.[11] Además de estas candidaturas, a la batalla se sumaron el gobernador de Texas, Rick Perry[12], el moderado Ron Paul, el excongresista Rick Santorum y el multimillonario afroamericano, Herman Cain.

Precandidatos republicanos

Una vez que fueron anunciadas las candidaturas, las primeras encuestas comenzaron a favorecer a Romney el cual fue considerado como un buena alternativa para enfrentar la maquinaria de Obama, aunque según varios estudios, su imagen no lograba captar la atención de las bases conservadoras y ultraconservadoras del partido, las cuales reclamaban por un candidato que se comprometiera públicamente en sepultar los principales avances sociales del gobierno de Barack Obama, como la reforma sanitaria y la débil reforma financiera impulsada en 2010, por ello la preferencia de las bases conservadoras del partido se decantaron en los candidatos más comprometidos con la ultraderecha en este caso Gingrich y Santorum. Otro elemento que estuvo en contra de Romney fue su condición de mormón así como pasado como gobernador del estado de Massachusets considerado el estado más liberal de los Estados Unidos.

A inicios del mes de noviembre de 2011, cerca de un año antes de las elecciones, un estudio realizado por la encuestadora Gallup[13] informó que Herman Cain y Mitt Romney, estaban al frente y empatados en cuanto a apoyo popular por encima de los restantes candidatos. Un sondeo anterior de Gallup, realizado entre el 3 y el 7 de octubre del propio año, concedió una ligera ventaja de un dos por ciento al exgobernador de Massachussets (Mitt Romney), quien alcanzó un apoyo del 20 por ciento, a diferencia del 18 obtenido por el empresario Cain. A pesar de ello, el costoso error del gobernador Rick Perry durante el debate republicano en Michigan el 9 de noviembre[14] así como las denuncias sobre acoso sexual en contra de Cain, posibilitaron el fortalecimiento de la campaña de Romney así como el ascenso de Gingrich y Santorum quienes se beneficiaron del apoyo de los seguidores del movimiento ultraconservador Tea Party, luego de que la campaña de Michelle Bachmann perdiera apoyo. Tras lo sucedido, al finalizar noviembre de 2011, la batalla había quedado entre Romney, Santorum, Gingrich y Ron Paul.

De izquierda a derecha Ron Paul, Rick Santorum, Mitt Romney y Newt Gingrich, durante un debate dentro de las primarias republicanas

El lunes 3 de enero de 2012, la fase electoral de las primarias republicanas inició en el estado de Iowa. Al finalizar la elección, el Comité Nacional Republicano otorgó la victoria de Romney[15] por un estrecho margen de ocho votos por encima de Rick Santorum a quien muchos consideraban como posible ganador de la elección en ese estado, donde los votantes del movimiento conservador evangélico son predominantes. Días después fueron divulgadas varias denuncias sobre presuntas irregularidades en las elecciones primarias republicanas de Iowa las cuales indujeron dudas en relación con la declarada victoria de Romney. El diario The New York Times reseñó durante su edición del viernes 6 de enero[16] una queja del votante Edward True, quien avisó sobre anomalías en el conteo de sufragios relacionados con las votaciones en la biblioteca Garrett Memorial, de Moulton, Iowa[17][18]. Días después y tras varios comentarios que señalaron la situación de Iowa como una posibilidad de debilitar al partido frente a la candidatura de Obama[19], la directiva republicana declararía a Santorum como vencedor de las elecciones en Iowa[20]. El recuento certificado de los sufragios reveló que Santorum superó por 34 votos a Romney.

Tras los sucesos de Iowa, la votación se trasladaría a New Hampshire, donde Romney obtendría el 39,3 % de los votos (97 532), mientras los cuatro rivales restantes (Paul, Gingrich, Santorum y Perry) alcanzaron el 59,3 %, para un total de 147 328 votos[21]. Tras los resultados de New Hampshire, el gobernador Rick Perry, cuya candidatura había sufrido duros golpes, anunció que se retiraría de la carrera electoral dando su apoyo a Gingrich[22]. El apoyo dado por Perry a Gingrich se revertiría en la victoria electoral de este último en las primarias de Carolina del Sur un estado con fama de tener votantes conservadores[23]. Con base en encuestas a boca de urnas , las televisoras CNN, CBS, NBC y Fox News dieron vencedor al ex legislador por Georgia, con 38 por ciento, mientras que Romney logró 29; el ex senador conservador Rick Santorum, de Pensilvania, obtuvo 17, y el ex congresista moderado Ron Paul, de Texas, 15%.

Luego de la elecciones en Georgia, Romney iniciaría una férrea batalla con el exsenador Rick Santorum, quien en las sucesivas elecciones estaría disputando también los primeros lugares. Fueron las victorias de Mitt Romney en el llamado "Supermartes" realizado el 6 de marzo[24] y su victoria en el norteño estado de Illinois[25], las que terminarían consolidándolo como posible candidato, hecho que se concretó con los anuncios de retiradas hechos por Santorum el 10 de abril[26] y de Gingrich, semanas más adelante.

Resultados finales primarias republicanas
Candidato Mitt-romney.jpg
Mitt Romney
Votos: 9.685.780
Delegados: 1489
Porciento: 51.5%
Santorum-rick.jpg
Rick Santorum
Votos: 3.909.621
Delegados: 258
Porciento: 20.8%
Ron-paul.jpg
Ron Paul
Votos: 2.049.410
Delegados: 154
Porciento: 10.9%
Gringich.jpg
Newt Gingrich
Votos: 2.718.937
Delegados: 142
Porciento: 14.5%

Convención Nacional Republicana

Una vez culminado el proceso de primarias, con su victoria formal en las primarias republicanas en Texas[27] en las cuales alcanzó los 1144 delegados necesarios para ser nominado por la Convención Republicana, Romney dedicó sus esfuerzos a darle forma a su campaña y comenzar a mirar con vistas a las elecciones de noviembre[28]. A pesar de que los resultados de las encuestas a lo largo de los meses del verano de 2012 destacaron la cerrada porfía entre Romney y Obama, en la que en algunos momentos la ventaja del candidato democráta ha sido mínima[29], las recaudaciones totales del equipo de campaña de Romney, el Comité Nacional Republicano y el Fondo de la Victoria de Romney han sido siempre superiores a las de Obama; en millones de dólares: mayo, 16,8; junio, 35 y julio 25,3 millones[30].

Mitt Romney y Paul Ryan

Desde que en abril Romney tuvo firme en sus manos la nominación republicana como candidato presidencial se incrementaron las especulaciones sobre a quién seleccionaría como vicepresidente para su fórmula electoral. El 11 de agosto, Romney develó el secreto en un acto celebrado en Norfolk, Virginia, teniendo como telón de fondo al acorazado Wisconsin anclado como pieza de museo en el Centro Marítimo Nacional, muy apropiado para presentar a su elegido, el representante republicano por Wisconsin y presidente del Comité de Presupuesto de la Cámara de Representantes, Paul Ryan[31][32].

Del 27 al 30 de agosto de 2012, tuvo lugar en la ciudad de Tampa, la Convención Nacional Republicana cuyo principal objetivo fue la proclamación oficial de Romney y Ryan como representantes del partido para la presidencia y vicepresidencia. Durante la reunión, los líderes republicanos aprobaron por aclamación la plataforma de Gobierno de su partido, con una “visión conservadora” que reprobó el aborto, se opuso a los matrimonios homosexuales y apoyó la posibilidad de construir un muro en la frontera sur[33][34].

La plataforma de 62 páginas, elaborada una semana antes por miembros de la directiva del partido y el equipo de campaña de Romney, fue aprobada por los miles de delegados congregados en el segundo día de una acortada Convención Nacional, que se enfrentó en su primer día al peligro del paso del huracán Issac.

Entre otros elementos, el documento propuso una enmienda constitucional para prohibir el aborto sin excepción alguna; una reforma que “simplifique” el sistema tributario y promueva su transparencia; una reducción del gasto fiscal; una reforma del sistema de Medicare, y su oposición a los matrimonios homosexuales[35].

Asistentes a la convención republicana

En el área comercial, por ejemplo, el documento subrayó que un presidente republicano “insistirá en una paridad comercial plena con China, y estará listo para imponer tarifas si China no corrige sus políticas monetarias”. En el campo de inmigración, la plataforma apoyó la fiscalización del proyecto de un muro en la frontera del suroeste de EEUU, una ampliación del programa de visas para extranjeros con títulos de posgrado en ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas.

Aunque reconoció las “contribuciones vitales” de los inmigrantes legales a “todos los aspectos de nuestra vida nacional”, la plataforma también prometió combatir la inmigración ilegal, por considerar que ésta “socava” los beneficios y “afecta a los trabajadores estadounidenses”.

“En una era de terrorismo, carteles de la droga, tráfico humano, y pandillas criminales, la presencia de millones de personas no identificadas en este país supone graves riesgos a la seguridad y soberanía de EE.UU.”

Además de aprobar la plataforma, los delegados republicanos también ratificaron las candidaturas de Mitt Romney y Paul Ryan para la presidencia y vicepresidencia de EEUU[36].

Jornada electoral

Voto adelantado

Barack Obama ejerciendo al voto por adelantado en la ciudad de Chicago

El voto anticipado[37] de más de 31 millones de estadounidenses empadronados en 34 estados y el Distrito de Columbia previo a las elecciones presidenciales de hoy registró un récord histórico en el país, destacan algunas encuestas[38], esto representa el 36% de la cifra de votantes. Obama, quien fue uno de los promotores de dicha vía, emitió su voto en el centro comunitario Martin Luther King, en Chicago, el 25 de octubre para convertirse así en en el primer mandatario que acude a las urnas antes del día de las elecciones.[39] Analistas del centro de estadísticas electorales de la Universidad George Mason, pronosticaron que entre 35 y 40 por ciento de los votantes ejercería su derecho antes del día de las elecciones.

6 de noviembre

Pocas horas después de que los colegios electorales abrieron sus puertas en Estados Unidos, Mitt Romney y su candidato a vicepresidente, el congresista Paul Ryan, llegaron a Cleveland (Ohio) en las primeras horas de la jornada electoral para intentar convencer a los ciudadanos de uno de los estados más cruciales en el recuento. Mientras tanto, Barack Obama permanecía en su natal Chicago y después de una serie de entrevistas para la radio y la televisión, estuvo jugando al baloncesto con algunos amigos y miembros de su equipo.[40]

En horas avanzadas de la noche se auguraban recuentos, impugnaciones y demandas. Al final, dos minutos después de que los estados de Colorado, Iowa y Nuevo México declararan a Barack Obama ganador, las autoridades del Estado de Ohio avanzaron también su victoria en este Estado, donde los dos candidatos habían depositado sus esperanzas, y que habían visitado incansablemente en las pasadas semanas. Obama se proclamó ganador repitiendo la victoria en todos los Estados en los que ganó en 2008, excepto Carolina del Norte e Indiana. En Florida, Obama se impuso por apenas medio punto porcentual sobre su rival. Su victoria allí fue la última en apuntarse. Mientras que Mitt Romney, que hizo campaña en bastiones demócratas como New Hampshire, Wisconsin y Pensilvania, no dio la sorpresa en ninguno de ellos.

Obama ganó, finalmente, en la inmensa mayoría de Estados en los que centró su campaña electoral de este año. Ohio fue la joya de la corona[41].

A las 23.18, el Secretario de Estado de Ohio, el republicano Jon Husted, compareció por última vez en la noche para decir:

“Los precintos que quedan por escrutar son zonas urbanas, altamente demócratas. Saquen ustedes las conclusiones”

Finalmente Obama resultó reelecto con un total de 303 votos electorales y 58,537,310 de votos populares (50.20%),[1] por 206 y 56,363,885 (48.34%) su rival. Gary Johnson por el Partido Libertario alcanzó 1,087,503 votos. Las elecciones se llevaron a cabo en medio de miles de denuncias por diversas irregularidades, entre las que destacaban las denuncias sobre el mal funcionamiento de máquinas de votación, largas filas e información errónea sobre los sitios de sufragio.[2]

Más de una hora después de que los medios atribuyeran a Obama la victoria en Ohio, Colorado, Nevada y Virginia, Romney se dirigió a sus simpatizantes pronunciando un discurso que consideró que "no estaba preparado para dar" pues solo había preparado uno de victoria[42]. En su discurso de derrota, considerado por muchos como muy breve, expresó:

Estos son momentos de grandes retos para Estados Unidos y rezo para que el presidente tenga éxito guiando a nuestra nación (...) Me hubiera gustado tanto haber sido capaz de poder colmar vuestras esperanzas de poder liderar el país en otra dirección. Pero el país ha elegido otro líder, y Ann y yo os pedimos os unáis a nosotros para rezar por él y por este gran país.[43]

En su discurso de victoria, Obama aseguró que lo "mejor está aún por venir"[44], en un discurso esperanzador ante miles de seguidores tras ganar su reelección en Estados Unidos, en el que tendió la mano a su derrotado rival, el candidato republicano Mitt Romney.

Ya sea que votaran por mí o no, los he escuchado. He aprendido de ustedes. Me hicieron un mejor presidente [45]

Resultados

Candidato (Partido) Votos
electorales
Estados
ganados
Voto
popular
Porcentaje
Obama (Demócrata) 303 25+DC 60.382.105 50,3%
Romney (Republicano) 206 24 57.590.238 48,1%
Johnson (Libertario) 0 0 1.139.562 1,0%
Stein (Verde) 0 0 396.684 0,3%
Barr (Paz y Libertad) 0 0 48.776 <0,1%
Anderson (Justicia) 0 0 34.521 <0,1%
Hoefling (Americano Independiente) 0 0 28.099 <0,1%
Goode (Constitución) 0 0 3.553 <0,1%
Otros 0 0 ~175.000 <0,1%
Total   538 51 118.474.438 100,00%

Referencias

Fuentes