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Elvira Delmonte Lamar

Elvira Delmonte Lamar
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Chacha Delmonte.jpeg
Heroína más destacada de las guerras de 1868 y de 1895
Nacimiento1854
Matanzas, Bandera de Cuba Cuba
Fallecimiento28 de febrero de 1928
La Habana, Bandera de Cuba Cuba
NacionalidadCubana
Otros nombresChacha
CiudadaníaCubana
Elvira Delmonte Lamar. Heroína más destacada de las guerras del 1868 y de 1895. La “Dama del Paraguas” era uno de sus nombres de guerra ya que en el interior de su paraguas fue donde se pasó toda la documentación que por años recibieron las tropas cubanas en campaña de guerra, pero en el cuerpo de del servicio de la Revolución Cubana aparece oficialmente como “Z-10”. Su casa en la calle Céspedes entre Plácido y Libertadores tiene una placa que inmortaliza a tan valiente y valiosa dama.

Infancia y juventud

Nació en Matanzas en 1854. Residente después en el poblado de Santo Domingo, donde su padre laboraba como guardalmacén de los ferrocarriles, durante la Guerra de 1868 y en la Guerra Chiquita, fue una fiel colaboradora de los patriotas dominicanos y de aquellos que operaron en los alrededores de la localidad, como ocurrió con Emilio Núñez Rodríguez. La familia se radicó con posterioridad a Sagua la Grande, donde transcurrió la mayor parte de su vida.

Labor revolucionaria

Durante la Guerra de 1895 fundó un club femenino, del que fue presidenta, y mantuvo relaciones estrechas de cooperación con Salvador Herrera, quien fuera gobernador de Las Villas en la etapa insurreccional, y con el brigadier José Luis Robau López y la brigada de Sagua la Grande, que este dirigía.

El apoyo a la Guerra consistió en envíos de noticias y correos, armas, explosivos, medicinas, zapatos, banderas, etc. Una de estas banderas, expuesta hoy en el Museo Local, fue transportada por Chacha escondida bajo la falda de su vestido. Se le conoció en el campo insurrecto por sus nombres de guerra, tales como “Z”, “La Dama del Paraguas” y “La número 10”. Su casa en la calle de Céspedes, en muchas ocasiones, fue el punto de reuniones secretas del mencionado Comité, en cuya puerta hacia guardia una fiel sirvienta doméstica para evitar ser sorprendidas por el ejército español. El propio General José Luis Robau le agradeció en una carta escrita a fines de la Guerra, todos los servicios que había prestado a la causa independentista.

Innumerables recursos llegaron al campo de batalla debido a la acción de Elvira Delmonte y sus colaboradores, junto a importantes informes y valiosas confidencias.

Al concluir la guerra se negó a aceptar recompensas por el trabajo patriótico que ella había desarrollado con abnegación y sin interés personal.

Laboró desde enero de 1900 en el archivo del municipio de Sagua, hasta junio de 1920, fecha en que se jubiló.

Fallecimiento

Después de la Guerra se le responsabilizó con el archivo municipal hasta 1920 en que se trasladó para La Habana donde fallece a los 74 años un 28 de febrero de 1928.

El 20 de mayo de 1944, la Escuela Superior de Varones, le rindió un merecido homenaje colocando una tarja de mármol al frete de su casa donde aun permanece.

Fuentes

  • Museo de la localidad