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Falcata

Falcata
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Falcata del siglo IV a. C., en el M.A.N. (Madrid). Tipo de arma blanca, una espada de acero originaria de Iberia, y relacionada con las poblaciones indígenas ibéricas anteriores a la conquista romana.

Falcata. Tipo de espada típica de la Península Ibérica pre romana, actual España y Portugal, similar a la yatagán turca. Usada entre los pueblos íberos o los celtíberos limítrofes siendo los primeros en portarla en batalla, nombrada la espada de "antenas".

Origen

El origen de este tipo de espada se deriva de los cuchillos en forma de hoz, en la Edad de hierro. Estos cuchillos se utilizaban a menudo en usos rituales. Se cree que fue introducida en la Península Ibérica por los celtas que difundían en esos tiempos la tecnología o novedades del hierro. Su origen parece estar en correspondencia a los Kopis griegos,aunque no se ha comprobado que hayan sido derivadas de ella.

Origen de su Nombre

Falcata, nombre por el cual Fernando Fulgosio llamo a este tipo de arma blanca en 1872,[1] sobre el modelo de la expresión latina ensis falcatus "espada en forma de hoz", que, sin embargo, se refiere a la Harpe.

Calidad y fabricación

Los ejércitos romanos en la Segunda Guerra Púnica y después, durante la conquista de Hispania, se sorprendieron por la calidad de estas armas, las cuales eran utilizadas por mercenarios ibéricos y guerreros. La calidad general de la falcata no vino sólo de la forma, sino también de la calidad de la plancha o material utilizado en su construcción el cual era acero. Estas placas se enterraban en el suelo durante un periodo de dos o tres años, buscando una corrosión del metal debilitado el mismo para hacer mas fácil el trabajar con ellas.

Luego las láminas o placas eran desenterradas y la espadas se elaboraba a partir de tres láminas de este acero, uniéndolos en un Bloomery.[2]Este tipo de técnica devolvía al acero su consistencia inicial logrando una calidad excelente. Para comprobar la calidad una vez estando acabada, el herrero la cogía por las puntas, la doblaba por encima de su cabeza hasta que estas tocaran sus hombros, entonces dejaba ir uno de los extremos, y si la falcata no quedaba perfectamente recta, se volvía a forjar. La espada debía de ser flexible, resistente y contundente. Con un solo corte debía separar un brazo del hombro. La longitud de esta formidable arma era la del brazo de su dueño, su empuñadura estaba ricamente decorada según las creencias del guerrero. Esta espada era de gran valor ritual en la sociedad íbera, la falcata como prolongación del alma guerrera era un símbolo sagrado que debía acompañar al guerrero en la vida y en la muerte.

Debido a la fuerza de la falcata y los daños que esta provocaba a la hora de atacar con ella a un oponente, las legiones romanas reforzado en sus fronteras los escudos, armaduras y armas de mano, con hierro en los bordes de sus escudos, posiblemente para contrarrestar la potencia de corte de las falcatas, muy superior al de las espadas rectas y los sables. Es probable que la falcata haya influido en el diseño posterior de la norma arma del legionario romano, la Gladius.

Forma

La falcata posee una hoja de un filo que se desplaza desde el cabo en adelante llegando hacia la punta, es cóncava en la parte inferior de la espada, pero convexa en la parte superior. Característica que permite la distribución del peso de tal manera que el arma, a la hora de dar un golpe este posee la fuerza en comparación con el impulso de un hacha, manteniendo el filo de la misma.

La empuñadura es típica mente en forma de gancho, haciendo forma de caballo o grifo. Esta empuñadura iba decorada con cachas de hueso o marfil, y solía unir la cabeza del animal a la guarda con una cadenilla. A menudo se podían encontrar en ellas una cadena delgada que conectaba la punta de la empuñadura con la parte superior. A pesar de que era un arma de un solo borde filoso, se han encontrado mediante excavaciones falcatas que poseían bordes filosos en ambos lados.

Utilización en la Batalla

Guerreros ibéricos en batalla.
Su tremenda eficacia en la batalla suponía la grandeza y respeto del guerrero, no había dos iguales como no había dos guerreros semejantes. Causó el pánico en filas cartaginesas y romanas que tuvieron que proteger sus escudos ante el formidable corte de la falcata. Era un arma versátil, aunque fundamentalmente se empleaba para cortar, era muy eficaz pinchando y traspasando las corazas enemigas. Evolucionó forjándola con dos filos que la convirtió en menos resistente pero con más capacidad táctica en la batalla.

Las batallas forjaron su leyenda que recorrió todo el mediterráneo mitificando al íbero y su falcata. Un guerrero al morir era enterrado con su espada entre rituales y cánticos, la falcata era inutilizada para que nadie pudiera aprovecharse del poder que otorgaban los espíritus a su dueño y su arma.

El honor, la fuerza y la dignidad estaban representados en la falcata, los íberos eran una sociedad noble de gran respeto a los símbolos sagrados personales. Esta espada fue su gran símbolo espiritual guerrero. Con ella vivían, rezaban y morían.

Véase También

Referencias

  1. Fulgosio, Fernando 1872: "Armas y utensilios del hombre primitivo en El Museo Arqueológico Nacional", por José Dorregaray edición, Museo Español de Antigüedades, Madrid, vol. I, pág 75-89.
  2. Diodoro Sículo 5.33.4

Bibliografía

  • Aranegui, C. y De Hoz, J. [[1992: "Una falcata ibérica decorada Inscripción en contra. Juegos gladiatorios y venationes ", en Homenaje a Enrique Pla Ballester, Trabajos Varios del SIP 89, 319-344
  • Cuadrado Díaz, E. 1989: La panoplia ibérica de "El Cigarralejo (Mula, Murcia). Documentos. Serie Arqueología. Murcia
  • Nieto, G. y Escalera, A. 1970: "Estudio y TRATAMIENTO DE UNA falcata de Almedinilla", Informes y Trabajos del Instituto de Restauración y Conservación, 10
  • F. Quesada Sanz: "machaira, Kopis, falcata" en Homenaje a Francisco Torrent, Madrid, 1994, pp 75-94.
  • Quesada Sanz, F. 1991: "En Torno al Origen y Procedencia de la falcata ibérica". En J. Remesal, O. Musso (eds.), La Presencia de material etrusco en la Península Ibérica, Barcelona
  • Quesada Sanz, F. 1990b: "Con falcatas Ibéricas damasquinados en plata". Homenaje a D. Emeterio Cuadrado, Verdolay, 2, 45-59
  • Quesada Sanz, F. 1992a: Arma y Símbolo: la falcata ibérica. Instituto de Cultura Juan Gil-Albert, Alicante
  • Quesada Sanz, F. (1992b): "Notas Sobre el Armamento ibérico de Almedinilla", Anales de Arqueología Cordobesa, 3, 113-136
  • Quesada Sanz, F. (1997a): "Algo Más Que Un Tipo de espada: la falcata ibérica". Catálogo de la Exposición: La guerra en la Antiguedad. Madrid, pp 196-205
  • Quesada Sanz, F. 1997b: El Armamento Ibérico. Estudio tipológico, Geográfico, y funcional, social, simbólico de las Armas en la Cultura Ibérica (Siglos VI-I aC). 2 vols. Instrumentum Monografías, 3. Ed. Mergoil Monique, Montagnac, 1997
  • Quesada Sanz, F. 1998: "Armas párr los Muertos". Los Iberos, Príncipes de Occidente Catálogo de la Exposición. Barcelona, ​​pp 125-31