Historia del órgano oriental

Historia del Órgano Oriental
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Órgano Oriental

Historia del Órgano Oriental. Su presencia en Cuba data de tiempos de la colonia, precisamente en el siglo XVI, cuando en 1544, Miguel Velázquez, hijo de Diego Velázquez hiciese sonar este instrumento en la Catedral de Santiago de Cuba.Su llegada a La Habana se retrasa casi dos siglos y para el año 1794 el Papel Periódico de La Habana anuncia en sus páginas la venta de un órgano de cilindros, lo que permitió la comercialización de este novedoso instrumento musical.

Ya en [[1871]] el auge del instrumento obliga al cabildo y a la policía de la ciudad tomar medidas para los bailes con órganos y es cuando Manuel de Calde, Jefe de Policía, informa al Cabildo el cobro de bailes con órganos donde las tarifas se cobraban de forma diferenciada, a cuatro pesos los negros y a dos pesos los blancos.

El órgano llega a Holguín.

Holguín no queda rezagada del uso del órgano en festividades y se conoce por fuentes históricas que en 1879, Manuel Díaz Román hizo venir desde La Habana un órgano para la celebración del Carnaval e inscribe en la Cámara de Comercio de Holguín, en el mes de Mayo, el órgano El Periquero.
En ese mismo año la Glorieta de Holguín se viste de gala en sus bailes con la presencia de los órganos La Luz y La Coralina, divulgada su presencia en la prensa holguinera en el periódico El Pesquero del 31 de julio de 1879.

La aceptación del instrumento en la sociedad holguinera permite que Manuel Díaz Román inscribiera en el mes de Octubre el órgano Primero de Holguín. La euforia del órgano en la ciudad, permite la entrada de una de las familias más prestigiosas del instrumento, Los Cuayo, que en 1886 hace la compra de su primer órgano de cilindros el 30 de septiembre, por Francisco Cuayo García, quien inicia la tradición de la familia y con ello en 1888 le es otorgada una licencia para amenizar bailes con órganos los sábados y domingos.

Con el advenimiento de la República, los Cuayo se preocupan por la técnica del instrumento musical y la posibilidad de construirlo en Cuba y en el 1926 Francisco Cuayo y Carlos Bomballes parten hacia Francia a estudiar la técnica del instrumento y con ello en este propio año, los hermanos Bomballes fabrican el primer órgano cubano de orquesta y en 1933 Ernestino Cuayo Serrano fabrica el primer órgano holguinero y en 1948 fabricaría el famoso La Joya del Sol.

La aceptación del órgano y la economía de sus presentaciones, permiten un renovado interés y aceptación de su música, además permite que en una emisora de radio holguinera en el año 1957 se grabe por primera vez la música del órgano de Oriente.

Llegada a Buenaventura.

Sobre una carreta tirada por bueyes, llegó a Buenaventura en 1910 el órgano oriental, pero desde ese día la fiesta guajira tuvo a un protagonista que vino de Francia por el 1850 y en Cuba se quedó en la región oriental junto a familias que en el Siglo XXI mantienen viva la tradición como los Ajo.

En la localidad la música de órgano aparece por la década del 10 del pasado siglo a través del comandante mambí Federico Ramírez, y por su gran aceptación, otras familias como los Hechavarría Ricardo dedican su tiempo y esfuerzos a introducir en el territorio este género musical.

Los Hermanos Ajo y su Órgano Oriental

En el año 1947 llega a Buenaventura José Ajo Góngora (Pepe), quien desde 1914 viene trabajando este instrumento y al que dedica su vida e innovaciones, al profundizar y arraigar esta tradición en el territorio y en su familia.

Desde la llegada del instrumento a estas tierras es utilizado para amenizar las fiestas que se desarrollaban, fundamentalmente en las zonas rurales, lo cual permite que en los años 40 alcance mayor popularidad, pues al instrumento inicial, la familia Ajo le fue introduciendo cambios como son el guayo por el güiro, los timbales por las pailas y la adición de las tumbadoras, bongoes, etc. Pepe Ajo dedicó más de 50 años al órgano, primero a repararlo luego a construirlo y finalmente a afinarlo.

El primero construido por él fue el Cacique #1, luego el Cacique #2 y por último el Gran Cacique Hatuey.En 1957 se realiza la primera grabación en Holguín con el Cacique Hatuey y en 1958 es que graba el primer LD en la RCA Víctor.

Más tarde se traslada a Tropicana donde permanece hasta 1968, recorre las Playas del Este de La Habana y Santa María del Mar, siendo acogido por los visitantes extranjeros. Permanece allí por espacio de 9 años, en ese período viaja a Francia formando parte de un espectáculo artístico que visita a ese país. Participa en la 7ma y 8va edición del Festival de Cine Latinoamericano, trabaja para el turismo internacional, en el acto de los Juegos Deportivos Panamericanos, en el Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes, Festival del Disco, del Son y del Órgano; cuenta en su currículo cultural con 10 LD y 2 discos compactos.

Llega el año 1979]y muere su director Arquímedes, tras el desenlace fatal, el órgano regresa a su pequeña patria, Buenaventura, donde quedaban Alcides, Arnaldo y Aristónico en los trajines tradicionales; después muere Alcides y la responsabilidad de su buen funcionamiento recae en las manos de Arnaldo; “Nando”, quien es el encargado de mantener afinados los 10 bajos, 11 acompañantes, 12 trompetas, 20 instrumentos de canto y las 13 flautas.

Al fallecer Arnaldo, Idelgrade Ajo, hijo de Aristónico y nieto de Pepe asume la dirección del colectivo.
En la década del 90 esta música va perdiendo el auge que anteriormente tenía y ya contaba con muy pocos seguidores, fundamentalmente en la juventud; provocado por la preferencia de otras ofertas más actuales, debido al desarrollo técnico de la sociedad, expresado en la introducción de videos, música extranjera y el móvil musical, entre otras. Numerosas estrategias se ponen en marcha en esta década para revitalizar la imagen y popularidad del órgano, al insertarlo en otras actividades que no fueran sólo en bailes, para lo cual la Casa de la Cultura asumió un proyecto cultural denominado “Espectáculo Cultural a partir de la Música de Órgano”.

No sería hasta el nuevo milenio que se pensaría en un evento cultural especializado en este género musical, para lograr un trabajo acertado en la conservación de nuestro patrimonio musical y nace el Festival de Órganos Neumáticos Pepe Ajo, por ser el Órgano Oriental de la familia Ajo la mayor tradición del territorio y ejemplo genuino de identidad nacional, luego de un proceso de transculturación, que responde a la evolución de nuestra idiosincrasia, como familia revolucionaria de este instrumento en Cuba, como continuadora de una tradición cienfueguera y manzanillera, que alcanza el Siglo XXI, como una autóctona forma de expresión musical en el campo cubano, sobre todo en el oriente de esta isla.

Los festivales de órganos.

La aparición de nuevas tecnologías y la apropiación de nuevos códigos para el consumo de la música, relega al órgano a un segundo plano en el gusto de la juventud, priman las formaciones de orquestas charangas que actúan en vivo y donde el consumo en soportes magnéticos tienen la preferencia, situación acentuada por la no presencia, luego de Los Ajo, de otros órganos en el panorama del Disco Musical cubano.

Bajo este horizonte, musicólogos, promotores, críticos y especialistas comienzan a reflexionar sobre el futuro de esta tradición y es cuando  se efectúa el primer festival de órganos de Cuba, en Las Tunas, en el mes de agosto, experiencia que repite Holguín y en los años 1987 y 1991 se efectúan el primer y segundo festival de órganos de la provincia respectivamente.

En el año [2000, bajo la iniciativa de varios creadores y el impulso decisivo de Daer Pozo Ramírez, escritor, crítico, director de la radio, miembro de la UNEAC y personalidad de la cultura calixteña, junto a la Dirección de Cultura del territorio, se realiza un modesto Festival de Órganos, que atrajo público de diferentes zonas y fue de gran agrado para los pobladores, del cual se hizo eco la Televisión Nacional y otros medios de difusión.

La primera edición se realizaría los días 11 y 12 de agosto de 2001, donde fueron invitadas las familia Ajo, Marrero, Cuayo y Peña, otros invitados y aficionados a la música de órgano y órganos aficionados de la provincia.

Dentro de sus patrocinadores, se contó con las autoridades políticas y administrativas del territorio, el Centro Provincial de la Música, Direcciones Provincial y Municipal de Cultura. A diferencia de otros eventos similares de esta tradición que se han efectuado, el Festival de Órgano Oriental “Pepe Ajo” contempla un encuentro teórico, otro práctico y bailes con la presencia de músicos del territorio, la provincia, el país, e incluso internacionales, así como un encuentro de arreglistas y de radio difusores que promueven este instrumento en emisoras locales, gran parte de estas actividad se realizan en las sedes y subsedes del evento.

La presencia de especialistas y musicólogos es determinante para la validación del órgano como instrumento foráneo con una marcada Transculturación en Cuba, como producto aplatanado y con una incorporación de instrumentos nacionales para ese sello de cubanía que se puede palpar en las ejecuciones actuales.

El conversatorio interactivo con familiares y músicos de los Ajo y demás familias invitadas, junto a otros ejecutantes es otra forma de permitir el intercambio de experiencias y lograr un análisis profundo de los rasgos distintivos del órgano oriental.

A ello se suman los encuentros con las comunidades rurales y cooperativas agropecuarias, donde la acción de la ANAP, Empresa Pecuaria y entidades agrícolas son determinantes para la buena ejecución del proyecto con su aporte por ser los mayores beneficiarios de este festival que agrupa a músicos, especialistas y pueblo en general, objeto del proyecto cultural.

Fuentes

  • Biblioteca Municipal de Calixto García Onelio Jorge Cardoso.