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Hospital San Rafael Arcangel de La Habana

Hogar Clínica de San Rafael Arcángel
Información sobre la plantilla
Obra Arquitectónica  |  (Edificio)
Clínica-San-Rafael-Cuba.jpg
hogar clínica San Rafael,brindaba exclusivamente asistencia médica gratuita a niños pobres con enfermedades óseas, parálisis o escrofulosis; niños lisiados y deformados, de 4 a 15 años de edad. Después de una amplia reestructuración efectuada en los años 80s del pasado siglo, el Hogar se reabrió como residencia para ancianos
Descripción
Tipo:Edificio
Localización:Habana, municipio de Marianao
Uso inicial:hogar clínica
Uso actual:hogar clínica
Datos de su construcción
Inauguración:25 de diciembre de 1949



El hogar clínica San Rafael, en Marianao, brindaba exclusivamente asistencia médica gratuita a niños pobres con enfermedades óseas, parálisis o escrofulosis; niños lisiados y deformados, de 4 a 15 años de edad. Después de una amplia reestructuración efectuada en los años 80s del pasado siglo, el Hogar se reabrió como residencia para ancianos.

Historia

Las calles de Granada, España, por el lejano 1538 coinciden con algunas avenidas habaneras de mediados del siglo xx. Por ambas transitan hombres humildes pidiendo ayuda para los enfermos pobres. Son ambos, aunque distantes en el tiempo y el espacio, hermanos de fe y obra. Juan de Dios, el primero de los caminantes, lleva con él el carisma de atender al que sufre. Quien anda después es uno de los tantos que en la tierra prefirieron seguir aquella enseñanza.

Más de cuatrocientos años han transcurrido desde que Juan Ciudad decidiera pedir limosnas para atender a los enfermos pobres. Conmovido por las penas del alma y el cuerpo que calaban el espíritu de aquellas personas, también hijas del mismo Creador, el misionero andante fue la piedra angular sobre la cual se erige hoy la Orden Hospitalaria San Juan de Dios, a la que Cuba debe la creación de su primer Hospital General, donde hallaron atención y amparo los más desfavorecidos y hambrientos de La Habana intramuros de 1603.

Pronto las peripecias de los Hermanos por sacar adelante el hospital, llamado entonces de San Felipe y Santiago, ganaron el apoyo de las personas más adineradas de la localidad, quienes ofrecieron donaciones en tierra y dinero para su ampliación. Pero los seguidores de San Juan de Dios en su esmero por atender a los enfermos, entre ellos pacientes psiquiátricos y leprosos, pedían limosnas y hasta llegaron a crear una Fábrica de rapé para su manutención.

El carisma de la Orden se prestigiaba cada vez más con el actuar de sus hijos. Ni los ataques piratas ni las pugnas religiosas lograron quebrantar espíritus. Tampoco cedieron ante el empuje de penurias económicas y las pandemias que ocasionaran la muerte a muchos de ellos. La Orden, por épocas más numerosa que en otras, venció tempestades y alivió olvidos. La declaración de santidad de Juan Ciudad Duarte, hecha el 15 de julio de 1691 por el papa Alejando VIII, premiaría pronto el incansable hacer de los juaninos en Cuba.

Recorre la Isla

la localidad de Puerto Príncipe acunó la obra de los Hermanos de San Juan de Dios. A las puertas del oriente cubano llegaron para cuidar de los enfermos y desamparados que colmaban el hospital de la zona a principios del siglo xviii. Entre los que desde La Habana vencieron las contingencias de los caminos para arribar al poblado camagüeyano estaba fray Olallo José Valdés, misionero de poco más de 15 años acostumbrado a vencer a la muerte en reiteradas ocasiones, pues tenía como costumbre pasar día y noche al lado de los enfermos y moribundos.

Caracterizado por todos como un hombre de fe y de obras, Padre Olallo se destacó desde muy temprana edad por trabajar sin cansancio, contagiando con su espíritu a quienes se le acercaban. Era el enfermero eficaz y afable que acompañaba al necesitado en la cabecera de la cama, fuera cual fuera su patología, y por contagiosa que resultara.

Decretos de Exclaustración

En 1842, al aplicarse en Cuba los Decretos de Exclaustración contra las órdenes religiosas, Olallo tenía sólo 20 años, pero nada impediría que continuara a cargo de la enfermería en el Hospital de San Juan de Dios de Puerto Príncipe. Pese a las adversidades que acosaban a los Hermanos en la Isla, el sonriente y amoroso fraile seguía con su obra de Amor; y sin tiempo para lamentaciones, comenzó a aprender y autoprepararse como médico cirujano.

Sobre sus hombros se sustenta la única institución juanina de Cuba e Hispanoamérica por esos años. Más tarde, en 1876, Olallo queda absolutamente solo como el último Hermano. Y aún cuando los callos quemaban las plantas de sus pies y el cansancio comen-zaba a encorvar más su cuerpo, seguía atendiendo a los enfermos más conva-lecientes del Hospital y enseñaba doctrina cristiana e impartía clases de escri-tura y lectura a los niños vecinos.

A altas horas de la noche, y en la madrugada, solía precisar cualquier detalle dentro de la institución que durante largos años su pervisó. Esa costumbre la mantuvo hasta encontrar en reposo y felicidad la muerte. En su sepelio, un pueblo entero le rindió homenaje y le acompañó en su última travesía terrenal.

Siglo XX

Clínica-San-Rafael-Cuba-interior

Entrado el siglo xx, y restablecida la Orden Hospitalaria en España y América, Cuba se beneficia nuevamente con la presencia juanina. El primero de mayo de 1942, en la antigua finca Lilian, en la capitalina barriada suburbana de Los Pinos, los Hermanos inauguran el Sanatorio San Juan de Dios, centro que hasta nuestros días se esmera en la atención a pacientes con enfermedades mentales. Años después, el 25 de diciembre de 1949, día de Navidad, los esfuerzos de los misioneros se ven recompensados con la aper-tura oficial del Hogar-Clínica de San Rafael Arcángel, en el municipio capitalino de Marianao.

La nueva casa religiosa cubriría de manera espe-cializada la cura o segui-miento de los niños pobres afectados de taras óseas, en especial los casos de polio-mielitis, patología que por esa época provocaba serios estragos en la infancia.

Con el triunfo de la Revolución Cubana, el primero de enero de 1 959, los Hermanos y sus obras en la Isla no quedan al margen de los acon-tecimientos y las acciones que tienen lugar por esos años. La creación de nuevos hospitales y el derecho a una atención médica totalmente gratuita y especializada a lo largo y ancho del Archipiélago condicionan una baja en el número de pacientes que asisten a ambas instituciones religiosas, fundamen-talmente a la Clínica Infantil de Marianao.

Actividad

  • Atención a personas de la tercera edad: 119 plazas residenciales de válidos y asistidos, 15 plazas de centro de día y 30 plazas de comedor social.
  • Ayuda a las personas del municipio en situación de necesidad (obra social).


Otras Provincias

Con una obra que se extiende también a la actual provincia de Camagüey, donde en 1999 se creó el Hogar de Ancianos Padre Olallo, los hermanos de San Juan de Dios renuevan su misión Hospitalaria en Cuba y despliegan acciones de ayuda a personas que residen en comunidades cercanas a sus sedes.

De la misma manera, con el ejemplo y la enseñanza que emanan de su modesto hacer, hoy tienen incontables colaboradores que desinteresadamente apoyan el trabajo diario dentro de las tres instituciones existentes.

En esta tierra y junto a sus pobladores, los juaninos han compartido tristezas y dichas, de sus actitudes y palabras se han beneficiado unos y otros.

En el Mundo

  • Actualmente la Orden Hospitalaria de los Hermanos de San Juan de Dios está presente.

En los cinco continentes con:

  • 21 Provincias, 1 Viceprovincia,
  • 6 Delegaciones Generales y
  • 5 Delegaciones Provinciales.
  • Un total de mil 500 Hermanos profesos (de 54 naciones).
  • 293 Centros.
  • Presencia en 50 naciones.
  • Con un total de 40 mil colaboradores.
  • Los Hermanos de San Juan de Dios, junto con los colaboradores, están comprometidos en el servicio a las personas que sufren en:-Centros médico-quirúrgicos infantiles.
  • Hospitales generales.
  • Centros psiquiátricos.
  • Centros de asistencia geriátrica.
  • Centros de educación especial.
  • Albergues para transeúntes.
  • Centros de SIDA.
  • Centros para farmacodependientes.

Fuentes

http://fundacioninstitutosanjose.com/compromiso-social/cooperacion-internacional/