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Pintura del siglo XIX

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Paisaje con vacas
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Paisaje con vacas.jpeg
Datos Generales
Autor(es):Esteban Chartrand
Año:1882
País:Bandera de Cuba Cuba
Pintura Cubana del siglo XIX.

Las artes visuales son un conjunto de manifestaciones artísticas, que a través de líneas, colores, expresan las ideas del hombre y el conocimiento de la realidad, es por esto que afirmamos: El hombre tiene necesidad del arte, como las plantas de la luz.

Instituciones que ayudan a incrementar la cultura en nuestro país

En Cuba de 1790 a 1820 se destacan hechos culturales que revelan un creciente sentimiento de amor a la patria, con la aparición de instituciones como la Sociedad Económica Amigos del País, La Academia de Historia, La Universidad de la Habana, los Seminarios de San Carlos y San Basilio el Magno, la Academia de Pintura y Escultura de San Alejandro, el primer Teatro y otros hechos culturales, que constituyeron símbolos del sentimiento criollo que va germinando.

La Pintura Cubana

La Pintura Cubana se desarrolla conjugando los factores históricos sociales, de cada una de las etapas por las cuales ha tenido que transitar. Teniendo en cuenta que esta manifestación artística era considerada patrimonio de los obreros y artesanos, su desarrollo se enmarcó en obras de indios, esclavos y pobres. De sus manos provenían las imágenes pictóricas de aquellos tiempos, pero continuaba siendo popular, anónima, cargada de desdibujo, desproporcionalidad, colores estridentes, pero con los matices del trópico cubano. Significamos que dado el auge impetuoso de la industria tabacalera y azucarera, se desarrolla la experiencia del trabajo del paisaje cubano (negros, ingenios, valles, palmeras y los retratos de la mujer cubana) pero con el auge de burguesía criolla, la pintura pasa de manos negras a blancas y fue tan radical que en lo adelante, pintor de cierto nombre que surgiese, era blanco. Con la pintura se enriqueció la visión de la realidad cubana. En la primera mitad del Siglo XIX hay en la pintura, el predominio del academicismo nostálgico, romántico de la escuela de San Alejandro, fundada en 1818, en la cual no se cultivaba el apego a lo autóctono. Nos apegamos al criterio de que en el primer cuarto del Siglo XIX, los pintores se interesaban por la representación romántica del paisaje, comienzan a tratarlo como tema suave y triste, expresando un estado de ánimo en contacto directo con la naturaleza, es decir, reflejo del nacionalismo que en las grandes luchas independentistas se manifestaban violentamente Su principal cultivador fue Esteban Chartrand el cual presentaba una versión sentimental del campo cubano, iluminado por la luz crepuscular a través del cual se puede distinguir el bohío, el ingenio y la palma.

Pintores

Destacamos otra línea que adopta los cánones del academicismo franco—italiano, escuela de Fontenbau, esta se basa en estudios históricos, mitológicos y religioso, con un estilo carente de toda espontaneidad. Entre los representantes de esta tenencia se encuentran: Juan Jorge Peoli, a quien Martí le dedica un artículo en el periódico Patria. (Julio-22 de 1893)“Ahí esta Peoli, leal en dibujo, sabio en los matices, huraño y melancólico en el color, indefinida e las creaciones y aún etéreo. Es necesario a analizar en esta etapa a dos pintores muy fieles a esta tendencia: Armando Menocaly Leopoldo Romañach, en quienes se mezclan la práctica revolucionaria y la académica. La ausencia de temas que reflejan la sensibilidad nacional en la pintura, dan fe de la indiferencia de esta burguesía, hacia el acervo cultural del pueblo cubano, ya que la pintura, no podía desafiar los gustos y convicciones de la misma, impidiendo que penetrasen los sentimientos reales de la época. No existe hasta estos momentos lo autóctono en la plástica cubana, porque no sólo la constituyen los temas que trataban las obras plásticas de entonces, como son los gallos, carretas, ingenios, bohíos, guajiros. Sino, que se da la presencia de lo autóctono cuando hay una relación afectiva muy estrecha entre el artista y los temas a tratar, es cuando el artista refleja una visión propia del objeto, donde confluyen todos aquellos elementos que muestran la fusión y síntesis de la mezcolanza cultural cubana, reflejando con ello lo propio, lo que nos identifica.

Fuentes

Registro Provincial de Bienes Culturales