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Proyecto de la Ruta del Esclavo

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La Ruta del Esclavo
Información sobre la plantilla
Proyecto sobre la trata negrera.jpg
Mostrar al mundo el fenómeno de la trata de negros
País(es) involucrado(s)
Bandera de Cuba Cuba
Ejecutores o responsables del hecho:
Fundación Fernando Ortiz, la Comisión Cubana de la UNESCO y el Consejo Nacional de Patrimonio Cultural

Proyecto de La ruta del esclavo. El proyecto de La ruta del esclavo surgió con el objetivo primordial de, mostrar al mundo el fenómeno de la Trata esclavista, estudiar sus causas, modalidades de ejecución, desarrollo y consecuencias, así como valorar su impacto y propiciar la salvaguarda de algunos elementos que dan testimonios de huella africana en estas tierras.

La tarea de inventariar los exponentes que aún perduran en el tiempo, fue realizada por los Técnicos municipales de Monumentos, apoyados en una planilla de carácter nacional que propició cuantitativamente y cualitativamente obtener magnifica información histórica y arquitectónica de esos Valores patrimoniales vinculados de una u otra forma al odiado flagelo de la esclavitud, enriqueciendo a su vez la Historia Local y Nacional.

Historia

El Proyecto de La Ruta del Esclavo nació como iniciativa de Haití y otros países africanos, con el nombre de la Ruta del Esclavo, surgió en 1994 un proyecto auspiciado por la UNESCO y la Organización Mundial del Turismo, que pretende coordinar y promover estudios sobre el fenómeno de la Trata de esclavos, que ha dejado profundas huellas materiales y espirituales en el pueblo de Cuba protagonista de aquellas migraciones y tratas negreras que en sus comienzos fue una fuerza de trabajo muy demandadas por los colonizadores que promovían este trafico como si fueran bestias y no personas.

La incorporación de Cuba a este proyecto cuenta con el apoyo de prestigiosas instituciones como la Fundación Fernando Ortiz, la Comisión Cubana de la UNESCO y el Consejo Nacional de Patrimonio Cultural, siendo este último quien de dedicó a orientar a los especialistas de los Equipos Provinciales de Monumentos la inventarización de las evidencias materiales de inmuebles y sitios relacionados con el proceso esclavista en Cuba.

La exportación y compra de esclavos dominó las relaciones entre Europa y el África subsahariana entre el siglo XVI y la primera mitad del siglo XIX. Los esclavos no eran la única mercancía, pero sí la de mayor valor. El comercio estuvo en manos de portugueses, genoveses, franceses, holandeses, daneses e ingleses, quienes a través de licencias, asientos, contratos o contrabando, introdujeron al Continente americano millones de africanos.

Cuba, por supuesto, no escapó a esta problemática. De hecho con la Trata negrera, los Colonizadores resolvieron mano de obra barata para impulsar la producción azucarera en el país durante casi cuatro siglos. Además, la isla fungió como una vía idónea para el Flujo de esclavos hacia otros países del Caribe y los Estados Unidos.

Arrancados de una manera brutal de sus tierras, hombres, mujeres y niños tuvieron que sobreponerse a los horrores del comercio de la carne y resistir la separación de su pueblo, lengua y costumbres. De ahí la necesidad de no silenciar los horrores de la esclavitud para que todos conozcan las implicaciones de un Holocausto que sacudió violentamente al orbe.

Finalidad del proyecto

La ignorancia o la ocultación de acontecimientos históricos importantes constituyen un obstáculo para el entendimiento mutuo, la reconciliación y la cooperación entre los pueblos. Por ello la UNESCO ha decidido romper el silencio sobre la Trata negrera y la Esclavitud que implicaron a todos los continentes y provocaron trastornos considerables que modelan en consecuencia nuestras sociedades modernas.

El proyecto La Ruta del Esclavo persigue tres objetivos:

Estrategias para la creación del proyecto

El fomento de los conocimientos sobre el tema, a través de Investigaciones científicas realizadas por una amplia red de instituciones y especialistas alrededor del mundo; la publicación de Obras científicas y Documentos de referencia para el público en general; la creación de Redes de instituciones científicas.

La inclusión de conocimientos sobre el tema en los planes de estudio escolares y para escolares y la elaboración de Materiales pedagógicos y de información. Este propósito se apoya en los más de 7.900 centros docentes del mundo, pertenecientes a la Red del Plan de Escuelas Asociadas de la UNESCO.

La promoción de las Culturas vivas y las Expresiones artísticas y espirituales surgidas de las interacciones generadas por la trata negrera y la esclavitud.
El acopio y Conservación de archivos escritos y de Tradiciones orales relacionadas con la Trata negrera y la esclavitud, al igual que el inventario, la preservación y la promoción mediante el Turismo cultural, de lugares y edificios conmemorativos relacionados con esta tragedia.

La inclusión de la trata de negros y la Esclavitud en la Agenda internacional y la sensibilización del público mediante la organización de Coloquios, Seminarios y Foros; el desarrollo de exposiciones, Festivales y conciertos; la elaboración de Documentos cinematográficos; y la creación y promoción de Museos sobre la esclavitud.

La Ruta del Esclavo y la UNESCO

En 1993, la Conferencia General de la UNESCO, a propuesta de Haití y los países africanos, aprobó la ejecución del Proyecto "La Ruta del Esclavo” La idea comenzó oficialmente en 1994, en Ouidah (Benin) con el firme propósito de explicitar el fenómeno de la Trata de esclavos.

Con ello, la UNESCO, busca una oportunidad para profundizar en el diálogo que comenzó entre África y América de forma forzada hace quinientos años con la trata transatlántica y cuyas consecuencias es necesario esclarecer en la actualidad.

Cuba, en relación a las Antiguas colonias españolas, ha sido el país que ha prestado mayor interés por la concreción de este proyecto. "La Ruta del Esclavo" cuenta con el auspicio de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) y la Organización Mundial del Turismo (UNWTO) y el apoyo de instituciones como la Fundación Fernando Ortíz, el Consejo Nacional de Patrimonio Cultural y la Comisión Cubana de la UNESCO. Gracias al esfuerzo conjunto de todas las instituciones vinculadas al tema, se han identificado seiscientos treinta y dos sitios entre Ingenios, Cafetales, Cabildos, Palenques y Casas-templos.

Uno de los aspectos más significativos del proyecto, es el hecho de propiciar el Diálogo intercultural a través de la identificación de Sitios históricos y el rescate y conservación de la Memoria oral y escrita del pueblo africano en América. Además, subraya las consecuencias de la trata y de la esclavitud en las sociedades contemporáneas y las transformaciones y legados culturales generados por la tragedia. El sentido es contribuir a la comprensión mutua y la coexistencia pacífica entre los pueblos mediante la reflexión, el diálogo y el Pluralismo cultural.

Museo de la Ruta del Esclavo

Museo de la ruta del esclavo.jpg
La creación del Museo Nacional de La Ruta del Esclavo, en el Castillo de San Severino de la ciudad de Matanzas -100 kilómetros al este de la capital del país- en junio de 2009 marcó una pauta importantísima en la intención de varias naciones de poner término al silencio, rescatar la historia de la esclavitud africana y de esta manera ponerla a dialogar con la Modernidad.

Durante el acto inaugural, Olabiyi Babalola Joseph Yai, presidente del Consejo Ejecutivo de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) afirmó: “Debemos inventar una nueva Museología, con iNstrumentos epistemológicos y metodológicos inéditos. El nuevo museo puede ser un puente entre generaciones; y veo este museo como un lugar predilecto para la enseñanza de las Lenguas y la historia de África, paso esencial en la realización de una [[memoria viva]]”.
Por su parte Miguel Barnet, presidente de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), afirmó que Cuba sin el negro no sería Cuba, teniendo en cuenta la contribución de las Culturas africanas en la conformación de nuestra nación.

El intelectual cubano resaltó además la necesidad de tomar conciencia plena sobre el significado de la trata esclavista. “Es también tener presente la profunda huella estampada por hombres y mujeres que, atados por gruesas cadenas, llegaron a nuestras costas, para nunca más regresar a sus tierras, a sus familias y a sus culturas”.

Inauguración del museo

Escrito publicado en el periodico Juventud Rebelde

El lamento que arrancaba el látigo y los abominables cepos son vestigios de una historia por contar. Solo ha llegado a nuestros días con mutilaciones, pero siempre en ella ha gravitado el dolor y la deshumanización.

Del Siglo XVI a la primera mitad del XIX, la exportación y compra de esclavos dominó las relaciones entre Europa y el África subsahariana. Los esclavos no eran la única mercancía, pero sí la de mayor plusvalía. El comercio estuvo en manos de portugueses, genoveses, franceses, holandeses, daneses o ingleses, quienes a través de mercedes, licencias, asientos, contratos o contrabando, introdujeron al continente americano no menos de 20 millones de africanos.

En la inauguración del Museo Nacional de La Ruta del Esclavo, en el Castillo de San Severino, en la ciudad de Matanzas, se rememora la impronta que dejaron en nuestra memoria histórica aquellos seres que fueron violentamente arrancados de sus tierras y convertidos en esclavos, como mano de obra barata.

Olabiyi Babalola Joseph Yai, presidente del Consejo Ejecutivo de la UNESCO, manifestó que la esclavitud y la trata atlántica forman parte esencial de la historia común, entre África, Europa, el Caribe y América.

«La paradoja de nuestra llamada mundialización es que muchos hombres y mujeres en el mundo beben ron y fuman tabaco, sin saber la historia que hizo posible esta práctica común; muchos son los jóvenes que bailan los ritmos modernos sin saber el origen o el componente africano de estas cadencias».

Además enfatizó que la tarea mayúscula consiste en romper el silencio; de ahí el proyecto de La Ruta del Esclavo: «Ya es hora de que todos reciten los versos de Guillén: “Yo soy también el nieto, biznieto, tataranieto de un esclavo. (Que se avergüence el amo)”».

El Presidente del Consejo Ejecutivo de la UNESCO añadió que hoy choca el hecho de que un ser humano pueda ser reducido a una mera mercancía, y África ha sido víctima de esta práctica inmoral e innoble.

Es nuestra tarea histórica dar a conocer sin complacencia la historia de este comercio innoble, de multifacéticas consecuencias, precisó el dirigente de la UNESCO.

«Debemos inventar una nueva museología, con Instrumentos epistemológicosy metodológicos inéditos. El nuevo museo puede ser un puente entre generaciones; y veo este museo como un lugar predilecto para la enseñanza de las lenguas y la historia de África, paso esencial en la realización de una memoria viva», concluyó Olabiyi Babalola Joseph Yai.

Características del Museo

El museo es el primero de su tipo en América y cuenta con cuatro salas: la Casa del comendador, Presentación arqueológica, de la esclavitud y de los Orishas. En ellas se exponen objetos, piezas, fotografías y pertenencias que ilustran los horres de la época esclavista.

Por medio de ilustraciones y textos, el visitante puede conocer del calimbo, una práctica que consistía en marcar a los negros con un hierro candente para identificarlos como propiedad del comprador, con una letra u otro signo cualquiera en los mercados de esclavos.

Existen referencias que dentro de los barcos también se les marcaba en el estómago, brazos o espalda. Las mujeres corrían la misma suerte al ser grabadas en el pecho y las piernas.

La muestra “Afro América: la tercera raíz", con 105 carteles didácticos y 14 esculturas africanas donadas por el artista cubano Lorenzo Padilla también se incluye dentro de la colección de la institución matancera a disposición de los visitantes. En un centenar de cuadros se explica el significado de la africanía y su historia en los países iberoamericanos, una propuesta que busca ampliar los conocimientos sobre el tema.

La fortaleza de San Severino comenzó a construirse el 13 de octubre de 1693. Es una de las edificaciones más significativas de la ciudad de Matanzas y en sus muros se aprecian huellas imborrables de la presencia esclava en ese territorio. En sus muros se pueden observar aún marcas que hacían los esclavos utilizados como peones en la construcción para señalar el cumplimiento de la fatigosa tarea. Las labores constructivas terminaron en 1734 luego de levantar los muros, cavar túneles y depósitos de agua y emplazar las baterías de la fortaleza.

El castillo fue en su época sede de la comandancia principal del sistema defensivo de la ciudad, al cual se integraban otras estructuras como el fuerte San José de la Vigía, El Morrillo y la batería de Cajigal.

A lo largo de tres siglos de existencia exhibe un rico aval histórico, hecho por el cual fue declarado Monumento Nacional de la República de Cuba en 1978.

La historia de la esclavitud en Matanzas se nutre con las investigaciones de los especialistas quienes han encontrado varias zonas arqueológicas en antiguas plantaciones y barracones, donde trabajaban y vivían los esclavos. A esto se une los llamados palenques, sitios donde los esclavos fugitivos habitaban y se organizaban en cavernas o sitios de difícil acceso.

Con la creación del Museo Nacional de La Ruta del Esclavo, en el Castillo de San Severino de Matanzas, se pretende ampliar el alcance de estas instalaciones de manera que no sean solo un almacén de objetos del pasado sino que el público las perciba como instrumentos educativos, vivos, puestos en manos de la comunidad. Y más si trata un tema tan sensible como la esclavitud causante de tantas y tantas penas humanas.

Las riquezas de la ruta del esclavo

Se deseaba contar el proceso amargo de la esclavitud, que se conociera sobre la tragedia de la trata de esclavos, que desgraciadamente persiste el este siglo no solo de negros sino de blancos, este proceso ilegal es perseguido por algunos países y sancionados pero es una tarea en el que no todos coopera, y aunque existe la trata en más de una raza su finalidad es la misma, el dinero. Es necesario hacerles comprender la riqueza de los aportes que la cultura de esos seres, privados de todos sus derechos hicieron a este continente. Con ese objetivo y para reflexionar sobre el pluralismo cultural, la UNESCO reforzó, en 2008, el "Proyecto la Ruta del Esclavo".

La palabra quilombo procede de la Lengua africana de origen bantú, y expresa términos como "campamento, floresta, guerrero y habitación". Pero también significa "lugar para estar con Dios". Los miles de esclavos que durante casi cuatro siglos fueron sometidos a una tragedia sin parangón, reconstruyeron a través de los quilombos una organización territorial africana, cuya función era diluir la violencia generada por la esclavitud. El quilombo contemporáneo vincula a estas comunidades con la resistencia de una cultura, que reclama su derecho a existir aún en las condiciones más adversas.

Palabras expresadas por el comandante en jefe Fidel Castro Ruz

"Miles de años vivió el hombre bajo la injusticia, empezando como decíamos recientemente por la esclavitud. ¿Se puede concebir algo más terrible que un hombre pueda ser comprado y vendido como una mercancía? Hasta hace apenas 100 años eso existía en Cuba, en esta misma Cuba donde estamos. Cientos de miles de esclavos que, cuando llegaban en esos barcos, cargados de cadenas, eran vendidos en las plazas, separadas las familias: a un niño lo vendían por un lado, al hermano lo vendían por el otro, al padre lo compraba un dueño, a la madre la compraba otro. Una institución organizada para que la familia no se pudiera volver a ver, para que una madre no pudiera volver a ver a sus hijos ni a sus familiares nunca más. ¡Miren qué monstruosidades!".

Así definió el Comandante en Jefe Fidel Castro el flagelo de la esclavitud durante un discurso pronunciado en el acto de masa efectuado en la Plaza de la Revolución "Ernesto Guevara", en la provincia de Villa Clara el 30 de septiembre de 1996.

Y es que en realidad, la esclavitud cambió la vida de millones de seres humanos de una manera radical. Los especialistas estiman en cerca de 20 millones, siendo conservadores, la cifra de africanos que fueron arrancados de su tierra para ser utilizados como esclavos. Los destinos se asocian fundamentalmente a la zona del Caribe, el sur de Estados Unidos y Brasil. Allí fueron sometidos a una total ignominia que los relegaba siempre al plano más bajo dentro de la raza humana y obligados a realizar los trabajos más duros e insoportables y en condiciones quizás insospechadas para muchos.

Referencias Bibliográficas

  • Periódico Juventud Rebelde: 17 de junio del 2009 pp 2.

Fuentes

portal.unesco.org