La motivación profesional vista desde el enfoque personológico

'La motivación profesional vista desde el enfoque personológico'

¿Qué elementos deben considerarse?

La Dra. Viviana González Maura, (1997) especialista en el tema, opina que la orientación profesional concebida a partir de un enfoque personológico se expresa en lo que se denomina la educación profesional de la personalidad, la cual genera la necesidad de dirigir el trabajo de [[orientación profesional al desarrollo de la esfera motivacional y cognitiva de la personalidad del sujeto, es decir, de conocimientos, habilidades, capacidades, motivos e intereses profesionales y lo que es muy importante, al desarrollo de la autovaloración del sujeto y de cualidades de la personalidad tales como la independencia, la perseverancia, la flexibilidad que le posibiliten lograr una selección profesional a partir de su autodeterminación.

En este sentido a la escuela y en especial al maestro le corresponde un papel fundamental en la educación profesional de la personalidad, no menos importante que el que corresponde a la sociedad en general y a la familia en particular, la cual comienza en edades tempranas y afirma la especialista que continúa aún después de la incorporación del joven en la vida laboral, teniendo como objetivo priorizado lograr en el sujeto la autodeterminación en la selección y actuación profesional, así como la flexibilidad del sujeto en el análisis y ejecución profesional que favorezcan la capacidad de explorar otras variantes, reorientar, si es necesario, su motivación profesional ante la búsqueda de soluciones a los conflictos que pueden presentarse.

En todos los casos, independientemente de la decisión adoptada, la autodeterminación se expresa en el compromiso del sujeto de llevarla a cabo así como ante el convencimiento de su necesidad. Atendiendo a la motivación profesional, en la etapa de la formación vocacional general, es importante dirigir las influencias educativas y permitirle a cada sujeto "descubrir" sus inclinaciones y aptitudes. Objetivos importantes en esta etapa lo constituyen la formación de cualidades de la personalidad tales como la: independencia, la perseverancia, la autovaloración adecuada, la capacidad de buscar alternativas, mediante la explotación de recursos pedagógicos que favorezcan el desarrollo de la flexibilidad del pensamiento y la creatividad en el sujeto, factores importantes para lograr la autodeterminación de la personalidad.

En la etapa de formación y desarrollo de intereses y habilidades profesionales

No se concibe la impartición de una asignatura al margen de los objetivos de la formación del profesional.Muchos profesores piensan que el trabajo de orientación profesional culmina con el ingreso del estudiante al centro de formación profesional. Sin embargo, y este es otro criterio que se comparte, es precisamente en ese momento que la orientación profesional requiere de una atención especial si tenemos en cuenta la necesidad de su carácter diferenciado, toda vez que al centro de formación profesional ingresan sujetos con diferentes tipos de orientación motivacional hacia la profesión y con diferentes niveles de desarrollo de sus conocimientos y habilidades generales.

En el caso particular de las carreras pedagógicas, lo expresado, alcanza extraordinaria importancia. Actualmente se desarrollan acciones diversas con el objetivo de rescatar el prestigio que debe gozar dicha profesión. Por ello, la labor de los claustros desde los llamados "cursos introductorios" requiere de esfuerzo, dedicación, de profesores competentes y paralelamente la aplicación de sistemas de "estímulos" para el personal docente en general, aspecto este que se sabe no es de fácil solución, pero que sí reclama atención.

Por otra parte, lograr la formación de un profesional capaz de resolver con calidad los problemas que de él demanda la práctica, sólo es posible a partir del desarrollo óptimo de sus intereses y habilidades profesionales.

Dos estudiantes pueden al concluir su formación profesional haber logrado semejante nivel de desarrollo de sus conocimientos y habilidades profesionales, sin embargo, la calidad de su actuación profesional será diferentes en dependencia del contenido y nivel de desarrollo funcional de las formaciones motivaciones que lo orienten y que fueron madurando durante toda la carrera.

La Dra. González Maura (1997), entre otras ideas, asegura que teniendo en cuenta el hecho de que los estudiantes ingresan a los centros de enseñanza profesional con diferentes niveles de desarrollo de su motivación profesional y de los conocimientos y habilidades que sirven de base al desarrollo de los conocimientos y habilidades profesionales, es necesario realizar estudios diagnósticos de la esfera motivacional e intelectual de los estudiantes de nuevo ingreso cuyos resultados permitan organizar y dirigir sobre bases científicas un trabajo diferenciado de orientación profesional, el cual no debe descuidarse al transitar por los diferentes años de la carrera. Se considera que en esta etapa el trabajo debe orientar al estudiante en: el conocimiento de la profesión seleccionada, el logro de un vínculo afectivo con la misma a través de la calidad e integración de actividades docentes, científicas y laborales, con un enfoque profesional que posibilite la formación de intereses, conocimientos y habilidades profesionales.

La tarea no es fácil, muy por el contrario, puede calificarse de ardua, delicada y embarazosa, pero no es imposible. Además, no se detiene aquí, continúa en primer y segundo año con un singular seguimiento, al incorporarse otros objetivos que persiguen extender el universo cultural de los alumnos y su preparación como futuros docentes.

Actualmente se considera que hay un reclamo muy especial de atención al sistema de influencias educativas, las cuales deben incidir, como destaca la Dra. González Maura (1998), en la esfera motivacional e intelectual de la personalidad del estudiante, además de contribuir a su formación integral.

Se sabe que los alumnos que ingresan en los Institutos Superiores Pedagógicos poseen diferentes niveles de desarrollo de su motivación hacia la profesión, así como de sus conocimientos y habilidades generales. Es por ello que desde que se matriculan en primer año se va estudiando la personalidad de los estudiantes realizando los diagnósticos y la caracterización de este nuevo ingreso.

Teniendo en cuenta los resultados, se trabaja por:

  • La lección humana de cada clase a partir de una formación científico humanista.
  • El acercamiento del alumno a los problemas del subsistema para el cual se prepara.

Para ello es imprescindible desarrollar intereses, conocimientos, habilidades, un pensamiento reflexivo y flexible con el objetivo de que bajo la guía del tutor del Politécnico y del profesor asesor del ISP, puedan “pensar” y “actuar” por la solución de los problemas en la Práctica Laboral Responsable.

La integración de los tres componentes

  • Académico
  • Laboral e
  • Investigativo

Se piensa que mediante estas vías, se crean condiciones positivas para desarrollar un trabajo educativo orientado hacia la esfera motivacional intelectual. El estudiante debe formarse para y en la Práctica Laboral Responsable. Es por ello que a través de las disciplinas, debe conocer sus perspectivas de desarrollo. Así podrá valorar en su justa dimensión la profesión para la cual se prepara.

Cómo lograr la eficiencia en el proceso de dirección del aprendizaje

Mediante el logro de:

  • La calidad requerida en las tareas y acciones que se programen y su enfoque profesional
  • La unidad de acción del colectivo pedagógico
  • Demostración de la utilidad de las asignaturas que reciben
  • aplicación de los Programas Directores coherentemente
  • interdisciplinariedad
  • Sistematización en los hábitos de estudio
  • Nivel de actualización y cientificidad de la bibliografía sugerida
  • Orientación acertada del trabajo independiente de acuerdo al tipo de alumno (alto, medio y bajo rendimiento) y el tratamiento pedagógico diferenciado
  • Vinculación con las líneas de investigación de los Departamentos

Además, se intenta que el claustro de I y II año favorezca y garantice el proceso de dirección del aprendizaje y la labor educativa. Se piensa que la Universidad en su rol social debe estudiar las condiciones que le permitan desarrollar sistemáticamente los niveles globales de la calidad del aprendizaje a partir de la modernización de la tarea educativa. Esta debe facilitar: el acceso a la cultura y el consecuente desarrollo del pensamiento, el crecimiento personal o desarrollo progresivo de las personas durante toda su vida, la adquisición de conocimientos y competencias básicas en correspondencia con los avances científico-técnicos que le permitan responder a las prioridades derivadas de los cambios sociales, mediante estrategias de actualización y la creatividad.

Es necesario desarrollar la posibilidad de dar respuesta a las constantes exigencias del país, al formar un profesional de “pensamiento abierto”, capaz de enfrentar y solucionar problemas y en el caso particular de los futuros pedagogos, educarlos en esa vocación de servicio que identifica al magisterio.or lo tanto, es fundamental realizar un trabajo educativo afectivo y comunicar a los estudiantes vivencias positivas en torno al desempeño de la profesión. Para alcanzar estos propósitos se precisa de ese profesor motivante, de su condición de excelencia como agente educativo porque constituye el espejo en el que la sociedad que se construye, fijará su mirada.

Conclusiones

Al pensar en la motivación debe hacerse en términos de proceso dinámico, activo, complejo, infinito e inseparable de la condición humana. Al respecto son muchas las definiciones que se pueden encontrar en la literatura de los últimos tiempos desde el punto de vista psicológico, social y pedagógico, pero en todas, lo expuesto anteriormente constituye ideas comunes. No obstante, desde el punto de vista docente, partiendo de la experiencia propia y la de otros autores se piensa en la motivación como la predisposición cognoscitiva y afectiva del estudiante para involucrarse con su maestro en el cumplimiento de los objetivos de un Programa, un proyecto, una tarea; mediante la acción consciente, planificada, original, impulsada por un conjunto de factores de diversa índole, sustentada científicamente y que es llevada adelante por el docente como guía del proceso y ejecutada por sus protagonistas, los alumnos.

  • Es fundamental destacar la importancia que se le concede al componente comunicativo afectivo en este proceso. Teniendo como soporte, además, el respeto recíproco profesor-alumno, la experiencia es el mejor testigo del ambiente feliz que se puede alcanzar si se construye la clase o cualquier acción extradocente, sobre la base del diálogo y la reflexión abierta, disciplinada y equilibrada.
  • Se comparte el criterio de estudiosos del tema motivación, los cuales, aseguran que los maestros evaluados como “motivantes” logran que se aprecie y estime la materia que imparte.

Las características que distinguen a este docente están relacionadas con un sistema de normas, principios, cualidades y valores afines con la existencia humana, su riqueza espiritual en cuanto a su comportamiento, su conducta moral, sentimientos positivos que identifican sus acciones y que han sido incorporados a su personalidad como formas de una concepción humanista. Además, se añaden elementos relacionados con la profesionalidad y competencia del educador.

Estos atributos merecen consideración porque la educación en sus múltiples aspiraciones, está llamada a favorecer al cultivo de virtudes y valores del hombre, de manera tal que se incida en todos los aspectos de la personalidad humana. Mucho más cuando se trabaja en la formación de futuros profesores.

Sería conveniente que aquellos docentes que se sientan interesados en el tema, se interroguen y se autoevalúen a propósito de todos los indicadores que se relacionan en el trabajo, como características que debe reunir un profesor categorizado como “motivante”.

  • Hay otros factores que pueden favorecer al proceso motivacional. Entre ellos se consideró: - la atención y dentro de ella la curiosidad, la ordenación de conocimientos, la capacidad de comunicación del docente, los ejemplos y anécdotas y el uso de estrategias algorítmicas y heurísticas.
  • La utilidad propia en la que se analiza la adquisición de resultados positivos, la concesión de oportunidades y la necesidad de las tareas.
  • Las actitudes hacia el éxito o hacia el fracaso en las que se tienen en cuenta aportar éxitos continuados al alumno y el conocimiento por parte del estudiante de las estrategias de enseñanza. Aquí debe atenderse al autocontrol y a los refuerzos o estímulos.
  • Las valoraciones, por último, también pueden influir en el grado de motivación de los estudiantes.
  • En cuanto a la motivación profesional se deben considerar las investigaciones de reconocidos.

Especialistas que otorgan particular importancia a la educación profesional de la personalidad. Esta no culmina con el ingreso de los jóvenes a un centro específico. Como los conocimientos, habilidades y niveles de motivación profesional son diferentes, es imprescindible realizar diagnósticos que permitan dirigir científicamente el trabajo en los dos primeros años de la carrera.

En todo este proceso se considera priorizada la atención al sistema de influencias educativas en todas direcciones y a los objetivos que deben constituir tareas de carácter puntual en la dirección del aprendizaje.

Fuentes

  • Assenza Parisi, Victor. "Formación profesional y motivación para la Calidad Total en Latinoamérica". Pedagogía 97.
  • Bañuelos Márquez, Ana Ma. "Motivación escolar. Estudio de variables afectivas" en Perfiles educativos. No. 60. UNAM. Centro de Investigaciones .Servicios Educativos, abril- junio, 1993.
  • Chacón Arteaga, Nancy. La formación de valores morales: retos y perspectivas. IPLAC.Pedagogía 95. Curso de Superación.
  • Flores, Carmen Teresa. Motivación, una alternativa para el éxito. Universidad

Pedagógica Experimental Libertador. (FEDUPEL). Caracas, 1994.

  • Fourcade, R. La motivación en la enseñanza. Narcer, S. A. Ediciones Madrid, España, 1997.
  • García Garduño, José María y Rugarcia T, Armando. “Perfil del profesor motivante y el desmotivante en las carreras de ingienería” en Revista DIDAC, Otoño ’85, no. 7. Universidad Iberoamericana.
  • González Maura, Viviana. "Diagnóstico y orientación de la motivación". Curso 2. Pedagogía 97.
  • González Rey, Fernando Luis. Motivación moral en adolescentes y jóvenes. Editorial Científico técnica, 1983.
  • Junquera Cimadevilla, Beatriz. “Motivación en el aprendizaje universitario: factores determinantes” en Aula Abierta. Revista del Instituto de Ciencias de la Educación de la Universidad de Oviedo, junio. No. 65, 1995.