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Lotario II del Sacro Imperio Romano Germánico

Lotario II
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Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico
Lotario II de Italia.jpg
Reinado 4 de junio de 1125 - 4 de diciembre de 1137
Nombre real Lotario de Sajonia o Lotario de Supplinburgo
Nacimiento 1075
Supplinburgo, Bandera de Alemania Alemania
Fallecimiento 4 de diciembre de 1137
Breitenwang, Bandera de Alemania Alemania
Predecesor Enrique V
Sucesor Conrado III
Padre Gebhardo de Supplinburgo (conde de Arnsberg)

Lotario II. (1075-1137). Conocido como Lotario de Sajonia o Lotario de Supplinburgo. Emperador del Sacro Imperio del 4 de junio de 1125 - 4 de diciembre de 1137. Fue el emperador puente entre la Dinastía Salia y la de los Hohenstaufen.

Síntesis Biográfica

Nació en 1075. Hijo del conde de Arnsberg Gebhardo de Supplinburgo. Debido a su matrimonio con Richenza de Brunswick se convirtió en uno de los más poderosos magnates de Sajonia. Participó en la campaña de Enrique V contra su padre y, durante los primero años del primero colaboró con él. A partir de 1112 comenzó enfrentarse al emperador a quien venció en 1115. A la muerte de Enrique V, Lotario fue elegido emperador (1125) y tuvo que luchar con los Hohenstaufen, encarnados en las personas de Federico de Suabia y de su hermano Conrado, a los que venció definitivamente en 1135. Colaboró con Inocencio II respaldando su pontificado y fue coronado Emperador en Roma en 1125. Murió mientras regresaba de Italia a Alemania.

Ascenso de Lotario

Lotario tomó parte en la rebelión de Enrique V contra su padre Enrique IV y en 1106 recibió del emperador Enrique V el ducado de Sajonia, cuando murió el último de los Billungs, el duque Magno.

Enrique V desarrolló una política que chocaba con las aspiraciones de la nobleza de hacer hereditarios sus feudos y tener cierto control sobre el emperador a través del procedimiento electivo. Los primeros enfrentamientos entre Lotario y el emperador fueron por esa política. En enero de 1112 Lotario se enfrentó a Enrique cuando éste intervino como juez supremo para evitar que el duque Lotario y el margrave de la Marca del norte, Rodolfo, encarcelasen a Federico, conde de Stade; Lotario y Rodolfo se negaron a acatar la decisión del emperador, que, por ello, les privó de sus dignidades y sólo las restituyó después de la sumisión de Lotario y Rodolfo y de la liberación de Federico. Después Lotario se puso al frente de una conspiración de príncipes sajones y turingios y se unió a la rebelión contra el emperador dirigida por el arzobispo Adalberto de Maguncia, antiguo canciller de Enrique V.

Fracasada la primera revuelta contra Enrique V (1113), éste se casó en 1114 en Maguncia y allí acudió Lotario para rendir pleitesía al emperador. Se firmó la concordia entre ambos, que pronto se rompió y el duque de Sajonia se puso al frente de una nueva revuelta contra el soberano a quien venció el 1 de octubre de 1114 en Andernach (Westfalia). El 11 de febrero de 1115 en Welfesholze. Lotario, convertido en el líder reconocido de los sajones, rechazó los términos de la paz sugeridos por el emperador.

Restaurada la hegemonía imperial, en enero de 1120, Lotario se reunió con el emperador y con los nobles sajones en Goslar, y un año después (septiembre de 1121) tuvieron lugar las conversaciones de paz iniciadas en la dieta de Würzburg, que restablecieron el orden en Alemania, dejando los resortes del poder en manos de la nobleza y mostrando la debilidad de la monarquía.

Lotario desarrolló una política de aislamiento manifestada en su ausencia de la dieta de Würzburg y el Concordato de Worms, eliminó fácilmente la oposición interna y desarrolló campañas para asegurar la frontera nororiental de Sajonia. Cuando en 1123 quedaron vacantes los margraviatos de Misnia y de la Marca del norte, Lotario designó con éxito a los sucesores, en detrimento de los candidatos nombrados por el emperador.

El duque de Sajonia se negó a comparecer en 1124 a la dieta convocada por Enrique en Bamberg, lo que llevó al emperador a convocar una expedición contra él, aunque ésta no se llevó a la práctica por los problemas que estaban surgiendo en el oeste del Imperio. La muerte de Enrique en 1125 dejó a Lotario el camino abierto hacia la corona imperial.

Lotario II Emperador

Aunque Enrique V había expresado su deseo de que le sucediera el duque Federico de Suabia, Lotario de Supplinburgo fue elegido emperador el 30 de agosto de 1125 en Maguncia, contando con el apoyo del poderoso arzobispo Adalberto. La designación de Lotario supuso un triunfo del sistema electivo de los reyes alemanes, frente al sistema dinástico, propugnado por el difunto emperador. El 13 de septiembre del mismo año, Lotario fue coronado en Aquisgrán.

En los comienzos de su reinado, su autoridad no era plenamente aceptada en Bohemia, Lorena, e incluso en su propio ducado de Sajonia; en Suabia y Franconia se estaba produciendo el ascenso de los Hohenstaufen. El primer descalabro del emperador tuvo lugar el mismo año de su coronación, cuando fracasó al hacer valer su candidato, Otón de Olmütz, al trono vacante de Bohemia, que era reclamado por el hermano del difunto Vladislao I. Lotario llegó a Bohemia y fue derrotado en febrero de 1126; la muerte en combate de Otón de Olmütz facilitó las cosas al emperador, que recibió la sumisión del reclamante Sobeslao y el juramento de vasallaje; en adelante, el rey de Bohemia fue un leal aliado del emperador y luchó de su lado en varias ocasiones.

Una vez que su posición en Alemania fue más segura, Lotario se dispuso a debilitar a sus principales enemigos, los Hohenstaufen. Ya en la dieta de Ratisbona de noviembre de 1125 había solicitado el emperador a Federico de Suabia la devolución de aquellos feudos añadidos a la herencia de los Hohenstaufen durante la dominación de los emperadores salios. El matrimonio de Wulfhild, hija de Lotario, con Enrique el Soberbio de Baviera (1127) proporcionó al emperador el apoyo de los güelfos y la concesión de la alta Borgoña aquel mismo años a Conrado de Zähringen trajo la alianza con su familia. El resultado de estas alianzas fue que Lotario pudo proseguir su guerra contra Federico de Suabia. Atacó Nuremberg con la colaboración del duque de Baviera y del rey de Bohemia, pero la ciudad resistió un asedio de diez semanas y finalmente fue socorrida por Conrado de Hohenstaufen. Este triunfo de los gibelinos les dio nuevas energías para disputar la corona a Lotario y nombraron rey a Conrado el 18 de diciembre de 1127. Pero esta nominación apenas tuvo efecto y Federico seguía siendo el objetivo a eliminar. En 1129 Lotario inició el asedio de Espira, concluido a comienzos del año siguiente, que trajo la disolución del partido gibelino.

En 1130 Lotario tuvo que ocuparse de resolver los asuntos de su antiguo ducado. Acudió a Sajonia para juzgar la muerte de uno de sus vasallos a manos de Hermán de Winzenburg, a quien el emperador declaró culpable de alta traición y privó de sus feudos; menos de un año más tarde, un caso similar hizo que Lotario confiscase la marca del norte, en posesión de Alberto el Oso. También tuvo que reprimir el emperador la revuelta de la ciudad de Halle, castigada duramente. De esta manera quedó restablecida la paz en Sajonia.

Viaje a Italia y victoria sobre los gibelinos

Desde febrero de 1130 el Emperador quedó como indiscutible cabeza temporal de la Cristiandad, debido a la división que se produjo tras la muerte del papa Honorio II: dos candidatos al solio pontificio, Anacleto II desde Roma e Inocencio II desde Francia, esperaban el respaldo de Lotario, pero éste no se decidió hasta que Luis VI de Francia mostró su adhesión al partido de Inocencio; el emperador secundó al rey de Francia y recibió en Lieja al nuevo pontífice en marzo de 1131, prometiéndole iniciar una campaña en Italia para terminar con los enemigos de la Santa Sede. Antes de partir hacia Italia se desató una insurrección de los habitantes de Augsburgo contra la guarnición allí establecida y el rey ordenó a los soldados cargar contra los habitantes, causando una enorme masacre. Y también se ocupó el emperador en 1131 de pacificar Dinamarca, donde consiguió la sumisión de los príncipes, pero no pudo evitar un retroceso en la cristianización del país. En agosto de 1132 Lotario inició su viaje a Italia para cumplir su promesa y fue coronado emperador en Roma el 4 de junio de 1125. En los días siguientes obtuvo concesiones referentes al derecho de investidura de los obispos; no obstante usó con diplomacia dichas concesiones, por lo que apenas tuvo problemas eclesiásticos durante su reinado.

No fue hasta agosto de 1134 que Lotario pudo enfrentarse a los Hohenstaufen sin tener que preocuparse de otros asuntos. Ulm, que se había convertido en el principal centro de resistencia de Suabia, fue conquistada por Enrique de Baviera, mientras el emperador devastaba el país sin encontrar oposición. Enrique de Suabia se rindió en octubre y la ceremonia de sumisión al emperador tuvo lugar en la dieta de Bamberg de marzo de 1135: Lotario devolvió a Enrique sus posesiones y lo emplazó para que le acompañase en una campaña italiana planteada para el siguiente año; Conrado firmó la paz con el emperador en septiembre, bajo las mismas condiciones que su hermano.

Fue 1135 el año de mayor poder de Lotario II, en el que, además de la sumisión de los gibelinos, recibió embajadas de Hungría, Rutenia, Dinamarca, Francia y otras naciones. En 1136 el emperador volvió a Italia y sometió las ciudades de Lombardía. Completó la sumisión del país expulsando al rey Roger de la baja Italia, pero tuvo que vencer una sublevación del ejército y solucionar una querella con el papa Inocencio II.

Muerte

Murió en Tirol (Breitenwang) el 4 de diciembre de 1137 a su regreso a Alemania, pero antes de ello traspasó las insignias imperiales a su hijo político Enrique y le legó el ducado de Sajonia.

Sucesor

Fue sucedido por Conrado III.

Fuentes