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Nahum (libro de la Biblia)

(Redirigido desde «Nahum (Libro de la Biblia)»)
Libro de Nahum
Información sobre la plantilla
Autor(es):Nahum[1]
Categoría:Escritura sagrada
Idioma:hebreo
Origen:después del año 612 a. n. e.
Lugar:Israel


Nahum. Se identifica a sí mismo como Nahum (en hebreo ‘el que consuela’) el elkosita (1:1). El escrito de este breve libro se cuenta entre los profetas menores categoría, está alcanzada no por su calidad de profeta sino por la brevedad de sus escritos. El libro data de después del año 612 a. n. e. (que es la fecha en que se cumplieron sus profecías).

Escritor

Nada se sabe del profeta Nahum,[1] cuyo nombre significa consolación, excepto que procedía de Elcos lugar que mas adelante en la historia se llamaría Capernaúm, lo que literalmente significa ‘la villa de Nahum’) en el mar de Galilea. Su mensaje contra Nínive fue dado a Judá puesto que el reino del norte había sido llevado en cautiverio por los babilonios. El Canon hebreo aceptó la paternidad literaria y autenticidad de Nahum sobre este libro en edades muy tempranas.

Escritura

Dada la limitada cantidad de información que conocemos acerca de Nahum, lo mejor que podemos hacer es reducir el plazo en el que el Libro de Nahum fue escrito hacia el 610 a. n. e. Dos eventos son mencionados que nos ayudan a determinar estas fechas:

Primero, Nahum menciona en tiempo pasado que la ciudad de No Amón ha caído ante los asirios (se supone que No Amón es la ciudad egipcia de Tebas, que cayó bajo el ejército asirio en el año 663 a. n. e.).

Segundo, las «profecías» de Nahum se cumplieron en el 612 a. n. e., por lo tanto el libro debe de haber sido escrito después.

Propósito

Nahum no escribió este libro como una advertencia o un llamado al arrepentimiento para la gente de Nínive. El dios Yewé ya les había enviado al profeta Jonás 150 años antes, con su promesa de lo que sucedería si ellos continuaban en sus malos caminos. La gente de ese tiempo se había arrepentido, pero ahora vivían de la misma forma o aún más impía, de lo que lo hicieron anteriormente. Los asirios se habían hecho terriblemente brutales en sus conquistas (colgando los cuerpos de las víctimas en astas y poniendo su piel en las paredes de sus tiendas, entre otras atrocidades). Ahora Nahum estaba diciéndole a la gente de Judá que no desesperara porque el dios Ieué había pronunciado juicio y los asirios recibirían justo lo que merecían.

Versos claves

  • "Jehová es bueno, fortaleza en el día de la angustia; y conoce a los que en él confían." Nahum 1:7
  • Nahum 1:14a, "Mas acerca de ti mandará Yeué, que no quede ni memoria de tu nombre."
  • Nahum 1:15a, "He aquí sobre los montes los pies del que trae buenas nuevas, del que anuncia la paz." Ver también Isaías 52:7 y Romanos 10:15.
  • Nahum 2:13a, "Heme aquí contra ti, dice Jehová de los ejércitos."
  • Nahum 3:19, "No hay medicina para tu quebradura; tu herida es incurable; todos los que oigan tu fama batirán las manos sobre ti, porque ¿sobre quién no pasó continuamente tu maldad?"

Breve sinopsis

Una vez, Nínive había respondido a la predicación de Jonás y se volvió de sus malos caminos para servir al dios Yawé. Pero 150 años después, Nínive regresó a la idolatría, violencia y arrogancia (Nahum 3:1-4). Una vez más Dios envía a uno de sus profetas a Nínive, predicando el juicio con la destrucción de la ciudad, y exhortándolos al arrepentimiento. Tristemente, los ninivitas no escucharon las advertencias de Nahum y la ciudad fue puesta bajo el dominio de Babilonia.

Libro profético de Nahum

Capítulo 1

La ira del señor

1:1 Oráculo sobre Nínive. Libro de la visión de Nahum de Elcos.
1:2 El señor es un Dios celoso y vengador[2] el Señor es vengador e irascible. El Señor se venga de sus adversarios y guarda rencor a sus enemigos.
1:3 El señor es lento para enojarse, pero es grande en poder y no deja a nadie impune. Él camina en la tempestad y el huracán, la nube es el polvo de sus pies.
1:4 Él increpa al mar y lo seca, y agota todos los ríos; el Basán y el Carmelo languidecen, se marchita el verdor del Líbano.
1:5 Las montañas tiemblan ante él, se deshacen las colinas; en su presencia se hunde la tierra, el mundo y todos sus habitantes.
1:6 ¿Quién se mantendrá de pie ante su furor? ¿Quién resistirá al ardor de su ira? Su furia se derrama como fuego, y las rocas se parten ante él.
1:7 El Señor es bueno con los que esperan en él, es un refugio en el día de la angustia; reconoce a los que confían en él
1:8 cuando pasa la inundación; aniquila a los que se rebelan contra él y persigue a sus enemigos en las tinieblas. A los jefes de Judá
1:9 ¿Que traman ustedes contra el Señor? Él aniquila por completo, y la calamidad no se repetirá dos veces.
1:10 Como un manojo de espinas enmarañadas, como la paja seca, ellos serán completamente devorados. A Nínive
1:11 De ti ha salido el que trama el mal contra el Señor, el que concibe planes siniestros. A Judá
1:12 Así habla el Señor: Por compactos y numerosos que sean, ellos serán talados y desaparecerán. Aunque yo te humillé, ya no volveré a humillarte.
1:13 Ahora quebraré el yugo que pesa sobre ti y romperé tus ataduras. Al rey de Nínive
1:14 El Señor decreta contra ti: Ninguna descendencia perpetuará tu nombre; extirparé del templo de tus dioses las imágenes esculpidas y fundidas, y haré de tu sepulcro una ignominia.

Capítulo 2

A Judá: anuncio de la salvación

2:1 Miren sobre las montañas los pasos del que trae la buena noticia, del que proclama la paz.[3] Celebra tus fiestas, Judá, cumple tus votos, porque el hombre siniestro no pasará más por ti: ha sido exterminado por completo.
2:2 ¡Un destructor te ataca de frente! ¡Monta guardia en la fortaleza, vigila los accesos, cíñete el cinturón, concentra todas tus fuerzas!
2:3 Sí, el Señor ha restaurado la viña de Jacob y la viña de Israel. Los salteadores las habían saqueado y habían destruido sus sarmientos. La ruina de Nínive El asalto de Nínive
2:4 El escudo de sus valientes está enrojecido, sus guerreros visten de púrpura; los carros relucen con el fuego de los aceros mientras se los dispone para el combate; y los conductores se enardecen.
2:5 Los carros avanzan con furia en campo abierto y se precipitan sobre las plazas; su aspecto es como de antorchas, corren de aquí para allá como relámpagos.
2:6 ¡Se convoca a las tropas escogidas, tropiezan en su carrera! Se abalanzan sobre la muralla y se coloca el parapeto.
2:7 Se abren las puertas que dan a los ríos y se derrumba el palacio.
2:8 La Estatua es retirada y llevada al exilio; sus servidoras gimen como palomas y se golpean el pecho.
2:9 Nínive es como un estanque, cuyas aguas se escurren. «¡Deténganse, deténganse!». Pero nadie se vuelve.
2:10 ¡Arrasen con la plata, arrasen con el oro! ¡Es una reserva inagotable, hay montones de objetos preciosos!
2:11 ¡Devastación, depredación, desolación! El corazón desfallece, se aflojan las rodillas, tiembla todo su cuerpo, se crispan todos los rostros. Sentencia sobre el león de Asiria
2:12 ¿Dónde está la guarida de los leones, la cueva de los cachorros, donde el león iba a llevar su cría, sin que nadie lo espantara?
2:13 El león despedazaba para cebar a sus crías y estrangulaba para sus leonas; llenaba de presas su escondrijo y sus guaridas de rapiñas.
2:14 ¡Aquí estoy contra ti! —oráculo del Señor de los ejércitos—. Levantaré una humareda con tus carros y la espada devorará tus cachorros; suprimiré de la tierra tus rapiñas y ya no se oirá la voz de tus mensajeros.

Capítulo 3

El saqueo y la deshonra de Nínive

3:1 ¡Ay de la ciudad sanguinaria, repleta de mentira, llena de rapiña, que nunca suelta la presa!
3:2 ¡Chasquido de látigos, estrépito de ruedas, galope de caballos, rodar de carros,
3:3 carga de caballería, centelleo de espadas, relampagueo de lanzas! ¡Multitud de víctimas, cuerpos a montones, cadáveres por todas partes! ¡Se tropieza con los cadáveres!
3:4 Por las muchas prostituciones de la prostituta llena de encanto, maestra en sortilegios, que esclavizaba a naciones y tribus con sus prostituciones y sortilegios,
3:5 ¡aquí estoy contra ti! —oráculo del Señor de los ejércitos—. Te descubriré las faldas hasta el rostro, mostraré a las naciones tu desnudez y a los reinos tu infamia.
3:6 Arrojaré inmundicias sobre ti, te cubriré de ignominia y te expondré como espectáculo.
3:7 Así, todo el que te vea huirá lejos de ti, diciendo: «¡Nínive ha sido devastada! ¿Quién se lamentará por ella? ¿Dónde iré a buscar alguien que te consuele?»

El ejemplo de Tebas

3:8 ¿Acaso vales más que No Amón, asentada entre las corrientes del Nilo, rodeada por las aguas, con un mar como baluarte y el agua como muralla?
3:9 Cus y Egipto eran su fuerza, una fuerza ilimitada; Put y los libios eran sus auxiliares.
3:10 También ella fue deportada, tuvo que ir al cautiverio. También sus recién nacidos fueron estrellados en todas las encrucijadas. Se echó la suerte sobre sus nobles, todos sus grandes fueron cargados de cadenas.
3:11 También tú serás embriagada y quedarás embotada. También tú buscarás un refugio delante del enemigo. Pérdida irremediable de Nínive
3:12 Todas tus plazas fuertes son higueras cargadas de brevas: se las sacude, y ellas caen en la boca del que las come.
3:13 ¡Tus tropas, dentro de ti, son una sarta de mujeres! A tu enemigo se le abren de par en par las puertas de tu país: ¡el fuego ha devorado tu cerrojos!
3:14 ¡Abastécete de agua para el asedio, refuerza tus defensas, entra en el barro y pisa la arcilla, toma el molde para los ladrillos!
3:15 Allí el fuego te devorará, la espada te exterminará. ¡Prolifera como el pulgón! ¡Prolifera como la langosta!
3:16 Has multiplicado tus traficantes más que las estrellas del cielo.
3:17 Tus capitanes son como langostas, tus escribas, como un enjambre de insectos, que se posan sobre los cercos en un día de frío. Sale el sol y se escapan,
3:16b el pulgón despliega sus alas y vuela,
3:17b y nadie sabe dónde está. Lamentación fúnebre
3:18 ¡Cómo se han adormecido tus pastores, rey de Asiria! Tus tropas escogidas yacen inertes, tu pueblo está disperso por las montañas y no hay quien los reúna.
3:19 Tu fractura no tiene remedio, tu herida es incurable. Todos los que oyen la noticia aplauden por tu ruina. Porque ¿sobre quién no ha pasado tu incesante maldad?

Véase también

Fuentes

  • Biblia de estudio de la vida plena. México: Vida, 1993.
  • Comentario bíblico Mundo Hispano. Madrid: Mundo Hispano, 1997.
  • "Libro de Nahum", artículo publicado en el sitio web Got Questions.