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Palacio Cousiño

Palacio de Cousiño
Información sobre la plantilla
Obra Arquitectónica
Palacio-cousino-350.jpg
Descripción
Localización:Santiago de Chile
Uso inicial:Edificio que desempeñó las funciones de una residencia real en siglos pasados.
Uso actual:Museo
Otros datos
Arquitecto(s):Paul Lathoud


Palacio de Cousiño. Esta edificación empezó a ser construido en el año 1870 en Santiago de Chile. Es una arquitectura europea y fue declarado Monumento Nacional en el año 1981, y actualmente se exhibe como museo. Se terminó de construir el año 1878 y fue obra del arquitecto francés Paul Lathoud, por encargo de la acaudalada familia Cousiño Goyenechea, dueña de las minas de Lota (carbón) y Chañarcillo (plata). El palacio está compuesto por 12 salones en el primer nivel y cuenta con porcelanas, muebles en maderas de nogal, caoba, roble, ébano, brocatos y cerámicas de mayólica italiana. Hoy sólo sirve como museo.

Antecedentes Históricos

La construcción del Palacio Cousiño fue encargada por la viuda de don Luis Cousiño, doña Isidora Goyenechea. Don Matías Cousiño, padre de Luis, obtuvo una gran fortuna ligada a la minería de plata en Chañarcillo, la que aumentó al casarse con la viuda de don Ignacio Goyenechea. La hija de éste último, Isidora Goyenechea Gallo, se casó con don Luis Cousiño, juntándose así dos de las fortunas más grandes de Chile.

Don Luis Cousiño manejó sus bienes con inteligencia y gran visión comercial. Incursionó en la explotación del salitre, la plata y el carbón en Lota, introduciendo notables adelantos en la industria de la minería. También fue un gran amante del arte, promoviendo a artistas como Monvoisin. Impulsó además importantes obras paisajísticas; hizo diseñar el Parque Cousiño y donó los árboles necesarios para su construcción. A su muerte, en 1873, dejó una serie de proyectos inconclusos y una considerable fortuna a su familia. Uno de estos proyectos era la construcción de un palacio en la aristocrática calle Dieciocho.

Durante gran parte del siglo XX, numerosos personajes mundiales de la alta sociedad se hospedaron en este palacio, una vez que la familia donó este espacio a la Municipalidad de Santiago con el fin de brindar alojamiento a sus visitas ilustres, en el año 1940.

Encargos de Contrucción

Doña Isidora y su familia encargaron al arquitecto Paul Lathoud, discípulo de Des Baines y Henault, que diseñara una mansión que presentara el lujo y las comodidades a su nivel económico. Este destacado arquitecto se vio influenciado por la corriente historicista proveniente de Europa; así el resultado fue un edificio del estilo Segundo Imperio, completamente apartado de la tradición española. Los trabajos fueron terminados en 1878.

Antecedentes Arquitectónicos

La mansión se presenta como una construcción de líneas armoniosas, sobrias y elegantes, vinculadas a la tradición clásica. Está constituida por un volumen principal de dos pisos, rodeado originalmente de un amplio jardín. Contiguo al jardín existía un parque que ocupaba dos cuadras, y que fue diseñado por el paisajista español Arana Bórica. Actualmente sólo se conserva el jardín, cerrado por altos muros y puertas de rejas, y algunas edificaciones aisladas, de servicios, en estilo neoclásico.

Las fachadas

Son simétricas y se ven realzadas por el juego de pilastras jónicas y corintias, arcos de medio punto, frisos, y decoraciones. Dos cuerpos cortos prolongan el primer piso en el eje norte sur. En el cuerpo norte se ubica el “salón de caballeros” y en el sur la sala de música. En el cuerpo principal, destaca la elegancia de la estructura en fierro forjado del jardín de invierno.

El interior

Se organiza en torno de un gran hall central de doble altura, de donde nace la escalera principal de mármol. La suntuosa decoración del palacio, tanto de los salones como de los dormitorios del segundo piso, fue realizada por notables artesanos franceses traídos por doña Isidora. En todo el palacio se pueden encontrar piezas decorativas de gran fineza y elegancia; cabe destacar las vitrinas talladas, en estilo barroco-bávaro, que habían sido hechas para el zar Nicolás II. También de gran belleza es el parquet de marquetería, las sedas y brocatos de los cortinajes y los revestimientos interiores. La mansión conserva obras de arte de gran calidad, como los dos jarrones Ming, los cuadros de Monvosin y Pedro Lira, entre otras.

Usos del Palacio

En 1941 el palacio y gran parte de su mobiliario fue comprado por la Municipalidad de Santiago, la cual, junto con implementar en ella un museo, la usó para alojar a visitantes ilustres del país. Han pernoctado en él el general De Gaulle, el Mariscal Tito, Indira Gandhi, Golda Mayer, entre otros. Iba a ser también la residencia en que se quedaría Isabel II en su visita a Chile en 1968, pero dos semanas antes, un incendio destruyó el segundo piso de dicho palacio.

Fuentes