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Paso de Maceo por San Antonio del Sur

Paso de Maceo por San Antonio del Sur
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Fecha:3 de abril de 1895
Lugar:San Antonio del Sur, Guantánamo, Cuba
País(es) involucrado(s)
Bandera de Cuba Cuba
Líderes:
Flor Crombet y Antonio Maceo Grajales
Ejecutores o responsables del hecho:
expedicionarios de la Goleta Honor junto a Flor Crombet y Antonio Maceo Grajales

Paso de Maceo por San Antonio del Sur. La Sierra del Purial fue escenario de la travesía de los expedicionarios de la Goleta "Honor"; que el 1 de abril de 1895 había traído a la Patria al Titán de Bronce, Flor Crombet, José Maceo Grajales y otros hijos de la Patria a continuar la lucha. El plan de Maceo era llegar hasta Guantánamo a través de esta zona a encontrarse con Pedro Agustín Pérez.

Los días de Maceo por estos parajes fueron duros y difíciles, el agotamiento por el bregar en un territorio montañoso y boscoso, desconocido, abriendo camino al filo del machete, a lo que ellos llamaron, canarreos; perdidos casi cuatro días en las montañas, acompañados de un práctico traidor y atacados por los indios de Garrido en Dos Brazos, son muestra del sacrificio, la abnegación y el valor desplegado por estos hombres en estas tierras sureñas.

El desembarco

La Playa de Duaba, en Baracoa había sido el lugar del desembarco. Allí, después de que aquel grupo de patriotas librara la primera acción militar en suelo patrio, luego de un prolongado exilio y que a su vez sirvió para dar a conocer a los cubanos que ya Maceo, Flor y otros importantes patriotas combatían en tierras de la Patria, se inició una marcha por la difícil zona montañosa Sagua Baracoa - Sierra del Purial siguiendo el plan del general Antonio Maceo de moverse hacia Guantánamo al encuentro de Pedro Agustín Pérez, con guías que conocieran la zona. El día 2 de abril se le incorpora a los expedicionarios el guía Desiderio Lara, quién lo condujo por todo el territorio de las montañas del Norte de San Antonio, hasta el punto conocido por Dos Brazos; pero más tarde resultó ser un traidor.

Estancia y recorrido en tierras sanantonienses

Día 3 de abril

Al amanecer del miércoles 3 de abril, los expedicionarios salen del campamento El Zapote y comienzan a moverse, por la margen norte del río Quiviján, pasan por el río Barbudo, siguiendo su curso por la ribera norte, para luego cruzarlo hacia el sur en el actual punto conocido por la Segunda. Atraviesan la loma del Jagüey, la del Borrero y llegan a la Vega del Zapote, acercándose a la casa del guía Ramón de Armas, en medio del monte, allí comen bien y mucho, ya que su dueño les obsequió todo lo que tenía, pues se incorporó a los expedicionarios a partir de ese mismo momento. Algunos se bañan en el río Barbudo, encabezados por Flor.

Los expedicionarios habían entrado en una región en extremo difícil; bosques intrincados, donde tenían que abrirse paso con el filo del machete, elevadísimas montañas, carencia total de caminos y despobladas, donde la posibilidad de adquirir alimentos era escasa. Esa región fue recordada por quienes al final de la guerra escribieron sobre ella, lo que ellos llamaron los caminos abiertos para el cruce como: Canarreos. Ya estaban en la tierra sanantoniense del norte para proseguir la lucha los heroicos combatientes de la “Goleta Honor”.

Día 4 de abril

El 4 de abril salen de la casa de Ramón de Armas en la madrugada, siguiendo el río Barbudo, pasando enormes dificultades para desplazarse. Tienen que abrirse paso al golpe de machete, haciendo trochas que hacen lenta la marcha, en ocasiones se ven obligados a moverse por medio del mismo cauce del río, entre piedras que tienen que pasar a gatas, honduras peligrosísimas, farallones altísimos e inaccesibles a ambos lados, montes cerrados donde casi no se veía el sol. Ese día el práctico Ramón de Armas, sobre las tres de la tarde, comunica a Maceo que se encontraban perdidos de rumbo. Después de conferenciar largo rato, el general Antonio Maceo decidió moverse rumbo Sur, guiados por la brújula que él poseía. Ya bien entrada la tarde descansan en las márgenes del río Barbudos en un sitio conocido como Rancho Frío, en pleno monte, cerca del hoy barrio de Viento Frío.

Era la situación de los expedicionarios ese día en las montañas del Norte sanantoniense. Los campesinos de la zona plantean que años después, esta trocha fue mejorada por ellos para ser utilizada en el traslado desde Viento Frío hasta el río Quiviján, y poder llevar sus productos a comerciarlos en Baracoa, en la actualidad ese camino, que existe aún, se le conoce en la zona como la trocha de Maceo.

Día 5 de abril

El viernes 5 de abril después de reponerse algo de las terribles jornadas del día anterior, al amanecer siguen la marcha al Sur, guiados por la brújula. Pasan rozando Viento Frío, salen a la elevación de la Gurbia, bajando desde allí por un peligroso trillo en dirección al caserío del actual Quivijancito, entonces en pleno monte, suben la loma del Sol, llegan a la loma de la Cuchilla Quemada, haciendo campamento en la cima de esa altura después de grandes esfuerzos por lo difícil del acceso, fue una jornada agotadora, se encuentran en estado deplorable, tanto por el agotamiento como por el hambre. Sólo los mantiene el espíritu de lucha por la Patria y la fe en sus jefes. Aún están en una región muy intrincada, despoblada y montañosa, además, continúan perdidos.

La prensa de la época subestimaba a los mambises

Cuando todavía los expedicionarios de la "Goleta Honor" estaban perdidos en la enrollada geografía de San Antonio, protegidos por los hermosos montes y las altas montañas, sin un rumbo claro, a no ser la fe y la decisión de cumplir la misión con la Patria; la prensa española de la época trataba de dar ánimo e ignorar la importancia de los jefes mambises del 68 que habían llegado a la Patria para seguir conquistando la independencia.

“Aunque, no obstante el desembarco de Maceo y sus compañeros de expedición, continuamos apreciando con el criterio optimista con que hemos juzgados los sucesos ocurridos desde la publicación de la ley de orden pública la situación del país, porque no creemos que la presencia de dos o tres jefes insurrectos de la pasada guerra, por mucha pericia y habilidad que se les reconozca, pueda torcer el rumbo de los acontecimientos, determinados principalmente por la adhesión de los habitantes a la causa del orden y de la paz, no hemos de ocultar que el estado de la provincia de Santiago de Cuba crea dificultades en el orden económico que sería imposible desconocer.”[1]

Día 6 de abril

El sábado 6 de abril salen temprano de la loma de la Cuchilla Quemada, la bajada es tan difícil y pesada como la subida, cayendo nuevamente en el río Quiviján, donde se forman los Dos Brazos, siguen la ribera del río y al fin salen a un camino real, sobre la cima de la cordillera de la Loma del Sol y hacen campamento, más adelante, en la loma del Bejuco, la más elevada de esa sierra, donde es posible observar como corren los ríos en dirección contraria, hacia el Norte y hacia el Sur.

Este punto es referido por algunos expedicionarios como una cordillera donde se dividen las aguas de Baracoa y Guantánamo. Ya no están perdidos, han encontrado camino; en los expedicionarios hay alegría ya tienen el rumbo claro a seguir, continúan protegidos por los montes de San Antonio.

Esa noche el guía advierte en el campamento al General Antonio, que siguiendo ese camino, llegarían al día siguiente a una finca llamada los Dos Brazos, que era muy frecuentada por los indios de Garrido (vecinos de la zona de Yateras, descendientes de los aborígenes que en los primeros tiempos de la guerra, prestaron sus servicios a favor de España, dirigidos por su comandante Pedro Garrido Romero. Posteriormente muchos de ellos pasaron a la filas del Ejército Libertador, constituyendo la base del regimiento Hatuey). Planteando que seguramente chocarían con ellos; y recomendado tomar en dirección a Sagua, donde nadie los esperaba. Ante este planteamiento del guía Maceo le respondió
"precisamente por ahí, por entre los guerrilleros, pasarían ellos".

Día 7 de abril

El domingo 7 de abril, sin tomar en cuenta las consideraciones, planteadas por el guía la noche anterior, se continuó la marcha por el mismo rumbo que se había trazado. Siguiendo el camino real y bajando la cordillera, cruzaron por la cabeza del río Arroyón y atravesaron el río Ahogapuercos, afluente del río Sabanalamar, continuaron hacia el Oeste, rozando por el Norte la Finca Puriales, (actual Puriales de Caujerí), por el camino hacia Yateras, que sería el cause del arroyo de Dos Brazos, actual Cabeza de Vaca, en dirección Norte.

Sobre las tres de la tarde llegan a la casa del cafetal los Dos Brazos, donde residía Jorge Rojas, conocido por Jorge Ramírez Rojas, quien no estaba en la casa, pero si su familia. Allí los expedicionarios que venían muy cansados, hacen alto y se dirigen cerca de la casa; el General Antonio, que es de los primeros que llegan, sitúa una posta de avanzada y manda a hacer café, recogen plátanos y cortan caña para alimentar algo a la pequeña tropa que estaba por llegar.

Enfrentamiento de tropas de Maceo y los Indios de Garrido

Estando Maceo acampando en Dos Brazos y todavía sin llegar Flor y José, llegan los indios, conducidos por el comandante Garrido, que acompañado por unos 50 hombres, procedentes de Felicidad de Yateras, se dirigían al lugar frecuentemente visitados por ellos. Una vez que se produce el encuentro de los que en ese momento acompañaban a Maceo y los indios de Garrido, se desarrolla un pequeño combate, que fue breve, ya que los indios no se lanzaron a fondo, por desconocer las fuerzas reales con que contaba el General Maceo y además ya conocían lo ocurrido el día 1 de abril a los españoles en Baracoa; lo que los hizo ser cautelosos. Al llegar Flor y José Maceo con algunos hombres más, se decidían a combatir la situación, expresando Flor
“... Ahora va a pelear la retaguardia”.

Retirada de la tropa

Pero el General Maceo consideró que no era prudente establecer un combate en ese momento, dada las condiciones de cansancio de los hombres y el agotamiento que tenían y ordenó la retirada, retrocediendo por el mismo camino donde llegaron a Dos Brazos, subiendo hacia la Loma de Bejuquera y acampando en la casa de Miguel Rodríguez en el Alto de Bejuquera. Aunque el encuentro en Dos Brazos con los indios de Garrido no fue prolongado ni encarnizado, ya que los indios no siguieron a los expedicionarios en su retirada; si hicieron prisioneros a los expedicionarios Luis Enrique y Luis Soler y a los baracoenses recién incorporados en la región de Baracoa, Manuel Cabrera y Rafael Labañino, y resultó disperso el dominicano José M Arceno; en Bejuquera se pierde del grupo el práctico Desiderio Lara, quien en poder de los españoles, quizás presentado para informarlo, les da valiosas informaciones: lo reducido del grupo, lo mal armados que están, así como el agotamiento y hambre que tenían, además de la dirección de movimiento que llevaban. Puesto todo esto en conocimiento de los indios de Garrido, se preparan para recibir a Maceo y sus compañeros con varias emboscadas en Yateras.

Fin de su estancia

Con el pequeño enfrentamiento de Maceo y sus hombres en Dos Brazos, terminaba la presencia de los expedicionarios en la tierra sanantoniense que una vez más protegía al Titán de Bronce en su larga lucha contra España. Era esta otra ocasión en que Maceo utilizaba las montañas del norte de San Antonio para su lucha guerrillera.

Muerte de Flor Crombet

El lunes 8 de abril los expedicionarios bajan del Alto de Bejuqueras y siguen el camino hacia la finca "La Alegría". Situada en las márgenes del río Toa. Casi frente al arrollo, El Frijol, en la actualidad conocido como arrollo Bernardo, saliendo ese día del territorio sanantoniense, para enfrentar nuevas y complicadas situaciones en la zona de Yateras, donde muere Flor Crombet y donde se dispersan los miembros de la expedición asediados por los indios de Garrido. La descripción de la travesía de Maceo y sus expedicionarios por las intrincadas lomas del norte sanantoniense es una muestra de lo difícil que fue el cruce de Maceo por estas tierras.

Referencia

  1. Periódico El país (La Habana):2, 5 abr.1985

Fuente

  • Terrero Fiffe Eduardo. Historia Local de Puriales.