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Pekinés

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Spaniel Tibetano
Información  sobre la plantilla
Pekinés.jpg
Perro alegre e inteligente, aunque a veces puede ser bastante insistente y testarudo.
GrupoSpaniel
País de OrigenBandera de la República Popular China ChinaBandera del Reino Unido Reino Unido
ClasificaciónPerros de caza
Nombres alternativos
Pequinés
Clasificación Científica
ReinoAnimalia
FiloChordata
ClaseMammalia
OrdenCarnívora
FamiliaCanidae
GénerosCanis
Estándar internacional
FCIGrupo 9 ,Sección 8

Pekinés es una raza de perro de compañía perteneciente a una de las razas más antiguas del mundo. El pelaje es extravagante, con aspecto leonino; se puede presentar en varios colores, y se caracteriza por su cabeza ancha, su cara chata y su hocico arrugado; de tamaño pequeño, con expresión inteligente y alerta; no sobrepasa los 25 cm de largo; sus orejas son curvas y tienen forma de corazón; de ojos redondos y saltones que le dan un aspecto despierto.

Es sensible y afectuoso con su dueño, pero distante con los extraños. A pesar de su reducido tamaño, es un perro valiente y guardián de su hogar. Es un excelente perro de compañía, gracias a su carácter divertido y juguetón.

Historia

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Perro Pequinés

Esta pequeña raza de perro es natural de la zona este asiática, y es considerada una desviación de los míticos perros lanudos del Tibet. Derivación tras derivación, se conocen las primeras documentaciones oficiales en grabados coreanos de hace 4.000 años, y otros del siglo VIII inmersos en la corte imperial de China, en plena dinastía H´ang. Para el imperio, este animal surgía en una época mitológica, y aquí hay un pequeño párrafo sobre este origen:

-Perdidamente enamorado de una pequeña mona, el rey león pidió permiso al dios Mago Hai Ho para desposarla.Si estás dispuesto a sacrificar tu fuerza y tu tamaño, te doy mi consentimiento, fue la respuesta del dios. Así, según la leyenda china, nació el pekinés. Valiente y orgulloso como su padre y pequeño, amoroso e inteligente como su madre.

Adorado por el budismo, fue convertido en símbolo mismo de esta religión. Capricho y pasión de la familia imperial, vivió durante siglos en la Ciudad Prohibida en Pekín (de ahí el patronímico de la raza), sin ningún contacto con el mundo exterior. En esa época, el valor de joya de la familia imperial de esta raza de perritos, invocaba leyes especiales en las cuales una falta de protocolo frente a ellos se castigaba con cárcel; el robo, el secuestro o el asesinato de un pekinés se pagaba directamente con la vida del infractor. Durante mucho fueron un privilegio para los nobles chinos, estando prohibida su exportación. Los primeros ejemplares ingresaron a Europa recién en el año 1860 llevados ante la reina Victoria de Inglaterra (tras las incursiones del Ejército Británico en Pekín, donde el aspecto exótico de estos perritos los salvaron del ajusticiamiento general llevado a cabo por los soldados) y treinta años más tarde se presentaron por primera vez en la exposición de Chester.

Comportamiento

El Pekinés es independiente, muy digno, refinado, a veces engreído y cree que puede hacer lo que quiera. Con los extraños se muestra indiferente pero con los suyos es apegado y atento.

Aspecto

El Pekinés es un perro pequeño, compacto y pesado. La parte delantera de su cuerpo es muy masiva y ancha, y la trasera, más normal y bastante estrecha. La cabeza es relativamente grande en relación al cuerpo. Tiene unas orejas pegadas contra la cabeza y llenas de unos flecos muy largos que se le confunden con el resto del pelaje. Tiene un pelo abundante, largo, recto y un poco áspero. Se admiten todos los colores en el pelaje excepto el albino o el color hígado.

Cuidados específicos

El Pekinés es difícil de educar, atiende a los halagos y caricias y no a las órdenes. Necesita una dieta equilibrada desde cachorro para prevenir la obesidad. Debido a su larga melena, los cuidados de este pelo deben empezar a temprana edad y son más exigentes al surgir el pelo adulto. El cepillado de pelo requiere un par de horas a la semana pero no necesita ningún corte ni peinado especial.

Salud y Consejos

Esta raza de perros es sensible a ciertas enfermedades

La mayoría de los problemas de salud del Pekinés se deben a su estructura, es propenso a cálculos del sistema urinario y degeneración de discos intervertebrales. Los problemas más frecuentes son los oculares, desde enfermedades como cataratas juveniles hasta irritaciones por el pelo, distiquiasis, atrofia progresiva de retina y “ojo seco”. Cuando se siente enfermo, el Pekinés, al igual que otras razas caninas, puede ser bastante arisco.

Trufa y garganta

El Pekinés es una raza braquicefálica (tiene unos huesos nasales cortos, lo que se pone de manifiesto por su hocico chato). Debido a esto, tiene mayor tendencia a sufrir más problemas nasales y respiratorios que las razas de hocico más largo, aunque gracias a la cría cuidadosa estos problemas son menos frecuentes que antaño. De todas formas, cualquier estertor o ronquido excesivo debería ser examinado por un veterinario, incluso aunque sólo sea para asegurarse de que nada va mal.

Faringitis y Tonsilitis

No suelen ser muy graves y se pueden tratar rápidamente. De todas formas, a veces pueden suponer el preludio de otras enfermedades, así que deben ser sometidas a examen. Los Pekineses pueden, a veces, padecer algo muy parecido a un resfriado humano, con sonidos acatarrados y unaligera fiebre. De nuevo, si se detecta pronto, la asistencia veterinaria podrá, frecuentemente, remediarlo sin grandes problemas. Los resoplidos no suelen suponer un problema, pero es algo que puede preocupar a un propietario novato y desinformado. Es algo bastante frecuente en todas las razas chatas. Debido a la elongación del paladar blando, el perro respira, repentinamente, a golpes cortos y bruscos, tiene un aspecto muy tenso y está de pie. Esto suele suceder debido a que el perro se excita mucho y generalmente sólo dura unos pocos segundos. Aunque no es un problema grave, puede resultar alarmante y siempre debería ser estudiado por el propietario. Pueden existir otras razones para estos resoplidos. Por ejemplo, podría haber una semilla de hierba atorada en la cavidad nasal y ésta debería ser, por supuesto, retirada inmediatamente.

Corazón

Se ha publicado que se dan enfermedades cardiacas en los Pekineses y que no son exclusivas de los perros ancianos. De todas formas, existen muchos tipos de enfermedades cardiovasculares y no todas son hereditarias. Obviamente, cualquier síntoma anómalo debería ser examinado concienzudamente por un veterinario, aunque, por supuesto, muchos Pekineses llegan a vivir muchos años sin problemas cardiacos.

Ojos

Debido a los ojos bastante prominentes de esta raza, no es difícil que se los dañen. Una úlcera puede ser provocada por una rascada o incluso por un golpe que pudiera haber pasado inadvertido. De todas formas, ante el primer síntoma de un problema ocular se debería consultar con el veterinario, ya que la actuación rápida puede llevar a un total restablecimiento de la vista y no a una pérdida parcial o total de la misma. Tenga especial cuidado de que las semillas de la hierba, las pelusillas o el pelo no se acumulen en los ojos. Un síntoma temprano de esto puede ser el excesivo lagrimeo. Algunos Pekineses padecen de ojo seco, que puede aparecer por muy diferentes razones. Si se sospecha esto, el veterinario debería confirmarlo y recetarle un tratamiento para aliviar el problema.

Extremidades

Muchas razas miniatura y otras de pequeño tamaño tienen problemas con sus rodillas y esto se conoce como luxación patelar o rotuliana aunque, por supuesto, pocos animales están afectados. Es importante que el perro no esté muy gordo, ya que esto tendería a empeorar el problema. Muchos perros con luxación rotuliana viven con este problema sin experimentar dolor, pero a veces deberá pensarse en una operación quirúrgica (frecuentemente es exitosa).

Dorso

No se debería animar a los Pekineses a que saltaran desde los muebles, ya que, al igual que otras razas de dorso largo, frecuentemente sufren problemas relacionados con los discos intervertebrales. Por supuesto, la mayoría de los Pekineses viven una vida perfectamente sana sin problemas de este tipo, pero se debería tener presente que este problema podría surgir.

Dientes

Al igual que con muchas de las razas de pequeño tamaño, muchos Pekineses pierden sus dientes a una edad relativamente temprana. Por ello, es importante prestar especial atención al cuidado de los dientes y las encías para que se conserven lo más sanas posibles, previniendo de esta forma las caries, las infecciones y las consiguientes pérdidas de piezas dentales. La infección de las encías puede no detenerse ahí. Las bacterias causantes de esta infección pueden entrar también en el torrente sanguíneo y dar como resultado enfermedades hepáticas, renales, cardiacas y articulares. Todo esto supone una razón de más para darse cuenta de que los buenos cuidados dentales son de la máxima importancia a lo largo de la vida de un perro.

Mal aliento

La halitosis suele ser el resultado de problemas dentales y gingivales, aunque también puede ser provocada por la indigestión o a veces estar relacionada con los riñones. En caso de problemas digestivos, el carbón activado, ya sea en forma de tabletas o gránulos, ayudará a aliviar el problema. Una buena solución para enmascarar el mal aliento es el uso de tabletas de clorofila.

Orejas-oídos

Los síntomas de una infección del oído son una descarga marronosa y maloliente que da lugar a que la oreja se enrojezca, se inflame y se irrite. En esta etapa, el perro se rascará y puede que tenga la cabeza ladeada debido al dolor. Es importante mantener siempre limpias las orejas y el oído externo, pero si aparece una infección, el veterinario le recetará unas gotas adecuadas como tratamiento.

Semillas de hierba

Debido a que son de baja estatura, tienen un pelaje largo y unas orejas también largas, a los Pekineses les pueden quedar enganchadas semillas de hierba que pueden atravesar la epidermis. Frecuentemente quedan prendidas en el pelaje, pero a veces pueden llegar hasta la piel y provocar dolor e incluso abscesos. Pueden incluso quedar clavadas en los orificios nasales o entre las almohadillas de los pies. Así, es importante examinar el pelaje después de un paseo, especialmente a finales del verano y principios del otoño. Cualquier síntoma de incomodidad debe ser investigado de inmediato.

Sensibilidad al calor

Los Pekineses tienden a no tolerar las temperaturas extremas, debido en parte a su profuso pelaje. Por ello, se debería tener cuidado en no ejercitar a un Pekinés cuando el calor sea excesivo.

Descripción psicológica

Este perro es muy peculiar por su temperamento. Es independiente, testarudo, de muy mal genio y dado a las rutinas. Tiene gustos muy claros y definidos que, si el amo no los cumple, no duda en hacer saber su descontento. Cuando dijimos que es independiente, nos referimos a que no es una raza amiga de los halagos vacíos. No le gusta ser excesivamente manoseada y los tratos con niños son muy complejos. Otra clave de esta raza es que, si no los acostumbran desde una muy temprana edad (cachorro de 2 a 4 meses), jamás dejarán que les pongan collares ni cadenas, no los soportan porque no aceptan sentir limitados su movimientos ni su libertad. Y es de Canals. Al decir que es de mal genio, les avisamos que en plenas demostraciones afectuosas de ellos hacia sus amos más próximos, son capaces de tener ataques de furia, donde morderán y gruñirán. Aman ser el centro de atención, pidiendo ser integrados en todas las actividades familiares, desde un paseo hasta en las comidas, siendo muy común entre los propietarios de estos perritos, que estos hagan que se sienten a la mesa.

Su temeridad, arrojo y valentía, como ya supimos por sus ancestros leoninos, es proverbial. No dudan en imponerse - si ven invadido su territorio (aunque no lo sea en realidad)- sobre Pastores, Rottwailer, San Bernardos o Gran Daneses. No dudan en atacar de inmediato a un perro de varias veces su tamaño, y no con gritos y ladridos, sino corriendo derechos contra el enemigo, y atacando con sus garras y colmillos. Aman la comodidad del hogar, evitarán como a una maldición que los confundan con perros "de clase baja". Ellos tienen el derecho de compartir cama y comida directamente con los amos. Lechos de plumas y comida preparada para ellos. Esa es su forma de vivir acostumbrada. En las ocasiones en que caen en la desgracia del abandono, son tremendamente vulnerables. Nunca verán un pequinés vagabundo por que una de dos, o lo adoptan de inmediato, o no sobrevive.

Características físicas

Se trata de un perro de tamaño reducido, robusto, que debería parecer pequeño pero que tendría que ser sorprendentemente pesado al cogerlo. El peso ideal para los machos no supera los 5 kg y en el caso de las hembras los 5,5 kg. Al contrario que en la mayoría de las razas, los machos tienen un tamaño algo menor que el de las hembras. El Pekinés es robusto, tiene una gran cabeza y es, proporcionalmente, más ancho que alto. Sus ojos redondos y negros son brillantes, y con su trufa chata y con su pigmento negro es difícil no enamorarse de esta raza tan especial.

Descripción

Es un perro de carácter digno, valiente e independiente
  • Capa: admitidos todos los colores (excepto hígado y albinos)
  • Promedio de vida: de doce a catorce años
  • Carácter: digno, independiente y valiente
  • Relación con los niños: buena
  • Relación con otros perros: muy exclusiva
  • Aptitudes: perro de compañía
  • Necesidades del espacio: muy adaptado a la vida de interior
  • Alimentación del Pekinés: el equivalente de 100 a 200 g. diarios de alimento completo seco
  • Arreglo: diario

Colores y capa

El pelaje completo del Pekinés se puede comparar con las joyas de la corona de esta raza, pero para mantenerlo en este estado hace falta tiempo y dedicación. El Pekinés no sólo tiene un pelaje largo, sino también una subcapa densa, por no hablar de la gran melena que cubre sus hombros y los bigotes largos que crecen hacia abajo desde la mandíbula. Esto significa que el mero acicalado de su capa externa puede dar un aspecto general razonablemente bueno, pero en poco tiempo, empezarán a formarse nudos en la subcapa. Los nudos y las bolas de pelo son increíblemente difíciles de eliminar si se les permite crecer, así que se debe tomar muy en serio este aspecto antes de encapricharse con esta raza.

Las sesiones de acicalado diarias y breves pueden suponer una gran diversión tanto para el propietario como para el perro, y los cepillados deberían iniciarse tan pronto como su nuevo cachorro llegue a casa. Los buenos cuidados no sólo resultarán beneficiosos para el aspecto de su perro, sino también para su salud. Una capa descuidada puede convertirse en un caldo de cultivo para los parásitos y, debido a su densidad, esto puede pasar desapercibido hasta que la salud de su perro se vea afectada.

Se pueden encontrar Pekineses de muchos colores, todos ellos permitidos e igualmente valorados, con la excepción de los albinos y los de color hígado. Los particolores deberían tener claramente separados los colores. Observando algunas fotografías de este libro verá parte de este amplio surtido de colores. Aunque no hay mención alguna de una máscara negra en el estándar de la misma, a la mayoría de los criadores y de los jueces les gusta que los Pekineses la tengan, lo que logra un hermoso conjunto con la encantadora trufa negra.

Como en el caso de esta raza no hay preferencias en cuanto al color, el propietario no debería obsesionarse por este aspecto. Dicho esto, es natural que haya gente que tenga preferencias personales por un determinado color, al igual que les puede pasar en el caso de la ropa o de los muebles. Lo que realmente importa es la calidad en cuanto a la constitución del perro, la calidad de su pelaje y su temperamento. De todas formas, si va a escoger un animal para tenerlo como mascota, el color puede ser un factor decisivo y esto es algo perfectamente comprensible. Después de todo, no tiene sentido alguno comprar un Pekinés negro y pensar, durante los 14 años siguientes, que fue una lástima no haber adquirido uno de color dorado, que era el que usted prefería en realidad.

Colas

La cola del Pekinés está implantada alta y se lleva tiesa y ligeramente curvada por encima del dorso, así que es improbable que provoque tantos destrozos en casa como podría la alegre y entusiasta cola de un perro grande como un Dálmata o un Labrador Retriever. De todas formas, los largos flecos de la cola necesitarán atenciones regulares y acicalado y nunca debe descuidarse.

Espolones

Aunque no hay estipulación alguna respecto si se deberían amputar o no los espolones en el caso del Pekinés, a muchos criadores les gusta extirparlos cuando los cachorros tienen tres días de vida. Esto hace que el cuidado de las uñas resulte más fácil bajo el largo pelaje del perro adulto. Si a su Pekinés no se le han amputado los espolones, se deberán vigilar y cortar sus uñas regularmente. No se desgastarán de forma natural, ya que no están en contacto con el suelo. Si se permite que crezcan en exceso, lo harán curvándose y podrían clavarse en la pata, lo que provocaría un fuerte dolor y probablemente necesitaría asistencia veterinaria.

Personalidad

Aunque el Pekinés es valiente, no es una raza agresiva. De todas formas, no debería ser tímido. De hecho, ha sido conocido desde hace mucho tiempo por su despreocupación bastante majestuosa por el resto de criaturas, una característica que fascinó a la emperatriz Tzu Hsi. Tan dignos como puedan llegar a ser, muchos Pekineses disfrutan enormemente divirtiéndose con un juguete, aunque los propietarios deberían tener en cuenta que, como la raza tiene un hocico tan chato se le deberían proporcionar juguetes bastante planos, ya que no podrán sujetar una pelota con los dientes. En general, no es una raza destructiva y un juguete adecuado satisfará usualmente y de forma bastante adecuada su necesidad de disponer de algo para morder. Mucha gente parece ser de la opinión de que a los Pekineses no les hace falta, en realidad, hacer ejercicio, pero esto no es totalmente cierto. Todos los perros necesitan hacer ejercicio para mantener un buen tono muscular y evitar la obesidad. De todas formas, los Pekineses se sentirán felices dando una vueltecita por el jardín, si eso es lo que corresponde al ritmo de vida del propietario. Por supuesto, la mayoría estarán más que contentos yendo a dar un paseo, pero se deberían evitar las zarzas debido a su pelaje. También debería recordarse que pueden moverse con bastante rapidez cuando quieren.

Medidas

Altura a la cruz:

  • De 15 a 25 cm

Peso:

  • De 2 a 8 kg

Pekineses de manga

Perro Pequinés de manga

Los Pekineses conocidos como «de manga» son versiones en miniatura de esta raza y pueden aparecer en una camada de cachorros de talla normal, incluso siendo el padre y la madre del tamaño normal. A algunos criadores les gusta quedarse con algunos buenos machos «de manga» para usarlos como animales de cría, pero las hembras enanas no suelen utilizarse con este fin, ya que podrían dar lugar a cachorros de talla normal y lo pasarían muy mal a la hora del parto. Los perros de manga siempre fueron muy apreciados por la familia imperial china y todavía tienen seguidores muy aficionados en la actualidad. Incluso tienen su propio club para perros de manga. Generalmente se puede escoger a un Pekinés que acabará siendo de manga a una edad bastante temprana y probablemente tendrá un aspecto bastante crecido cuando sea muy joven.

Relación con los niños

La relación con los niños no suele ser de las mejores, pues no cuentan con mucha paciencia ni le agradan los juegos prolongados, por lo cual es recomendable para adolescentes y adultos.

Véase también

Enlaces externos

Fuentes