Poblado yine

Poblado yine
Información sobre la plantilla
Yine.jpg
Concepto:Pueblo indígena del Perú.

Poblado indígena Yine. Pueblo indígena del Perú que se le conoce también como ‘piro’, denominación que ha sido empleada desde los pueblos vecinos y otros foráneos para distinguir a este pueblo.

Significado

La palabra “yine”, en cambio, provendría de yineru, que en lengua indígena se traduce como ‘verdaderos hombres’, ‘ser humano’ o ‘gente por excelencia’.

El pueblo yine ha sido descrito por diversos autores como un pueblo de excelentes navegantes. Como buenos comerciantes, los yine tuvieron que movilizarse en diversas direcciones desde tiempos prehispánicos, estableciendo contacto con numerosos pueblos, amazónicos y andinos.

Las comunidades nativas del pueblo Yine se ubican principalmente en los departamentos de Cusco, Loreto, Madre de Dios y Ucayali. Según datos obtenidos por el Ministerio de Cultura, la población de estas comunidades se estima en 6, 600 personas.

Historia

El pueblo yine ocupó desde tiempos prehispánicos la parte alta de la cuenca del río Ucayali y la parte baja del río Urubamba. Por su destreza como navegantes, los yine son también conocidos como los ‘fenicios amazónicos’. A partir de diversos estudios, se sabe que desde la época pre inca, los yine se desplazaban largas distancias para intercambiar plumas, cerámicas, pieles y animales vivos por hachas de piedra y metales preciosos con poblaciones diversas (Unicef 2012, Smith 2003).

El pueblo yine tuvo contacto por primera vez con los españoles a mediados del siglo XVII, con la llegada de misioneros jesuitas y franciscanos a los alrededores del río Tambo y a la parte alta del río Ucayali. En el año 1795 se fundaría la primera misión para el pueblo Yine, la que sería seguida por una segunda en el año1809 (Mayor y Bodmer 2009, INEI 2007).

Uno de los primeros documentos que refieren a este pueblo es el informe de las Misiones Franciscanas del año 1676, según el cual este pueblo ocupaba entonces la parte alta del río Ucayali, la parte baja del río Urubamba y la boca del río Tambo (Álvarez et. al. 2010). Posteriormente, se publicaría el catecismo en lengua yine escrito por el sacerdote Richter, quien a fines del siglo XVII visitó comunidades yine (INEI 2007). Más adelante, a mediados del siglo XIX, el explorador inglés [William Chandless]] documentaría la existencia de la red de intercambio manejada por los yine, desde la cuenca del río Ucayali hasta los poblados alrededor del río Purús en Brasil.

Los Yine participaron de varios movimientos sociales de reivindicación en los siglos XVII, XVIII y XIX, muchos de los cuales tuvieron como resultado la supresión de las misiones. El más importante de estos movimientos fue la rebelión del año 1742, liderada por Juan Santos Atahualpa contra misioneros y conquistadores españoles, conduciendo al líder desde el Cusco hasta el Gran Pajonal (Álvarez et al. 2010).

La época de auge de la extracción del caucho contribuyó a la disminución de la población de este pueblo, ya que muchos yine fueron maltratados y esclavizados por los patrones caucheros (ILV 2006). No obstante, se conoce también que el pueblo yine participó en la expansión cauchera, abriendo nuevas oportunidades de comercio. Por su gran conocimiento y control sobre los principales ríos, los yine tuvieron un importante rol en el hallazgo de nuevas vías de extracción y rutas de comercialización. En esta época, los yine empezaron a comercializar pescado y cerámica a cambio de ollas de metal y machetes (Smith 2003, Unicef 2012).

A mediados del siglo XX, el Instituto Lingüístico de Verano (ILV) llegó a territorio yine, con la finalidad de promover la educación bilingüe intercultural en la zona. Su presencia en comunidades yine habría sido sumamente importante en el mantenimiento de la lengua indígena de este pueblo (Smith 2003).

Instituciones sociales, económicas y políticas

Alejandro Smith (2003) sostiene que, para comprender al pueblo yine, es necesario conocer el importante rol de la mujer en la organización de esta sociedad. Como él, otros autores han puesto de relieve la importancia de la familia materna en lo que a la vigencia de normas sociales, cohesión e identidad del pueblo y mantenimiento de conocimientos ancestrales yine, se refiere (Álvarez 1970, Álvarez et al. 2010). La costumbre de que la nueva pareja habite en la misma vivienda o asentamiento de la familia de la mujer es un ejemplo más del lugar de la mujer en la tradición Yine.

El pueblo Yine ha sido conocido por su habilidad para la navegación; de allí que el pescado haya constituido, a lo largo de su historia, un elemento esencial de su alimentación. Esta característica del pueblo se relaciona con el hecho de que las viviendas yine han sido tradicionalmente construidas a orillas de los ríos más caudalosos (Álvarez et al. 2010).

En concordancia con el rol de la mujer Yine en la organización de este pueblo, la división del trabajo sería menos diferenciada entre los yine; por ejemplo, muchas mujeres yine cazan y pescan en similar medida que los hombres (Red Educativa Regional – Cusco 2011).

La horticultura de roza y quema es una actividad central en la vida del pueblo yine. Dentro de los principales productos que cosechan están la yuca, el plátano, el maíz, el frijol, el camote, la calabaza, el algodón y el arroz. En cuanto a la recolección, esta estaría dirigida principalmente a la obtención de frutos como el aguaje, el ungurahui y el pijuayo (Mayor y Bodmer 2009).

Gran parte de este pueblo vende sus productos agrícolas, así como también madera a los comerciantes o directamente en los centros poblados de Atalaya y Sepahua, en el departamento de Ucayali (Red Educativa Regional – Cusco 2011).

Creencias y prácticas ancestrales

La pesca y la caza han sido para los yine actividades de subsistencia que, además de tener un sentido económico, tienen un sentido religioso y se asocian a determinados rituales. Por ejemplo, el cazador yine tiene como práctica ancestral el consumo de brebajes especiales y la decoración de su cara y partes del cuerpo con signos en tintes naturales; todo esto con la finalidad de ‘compenetrarse’ con los animales que son su presa (Álvarez et. al. 2010).

Una costumbre ancestral de los Yine es pintar parte de su cuerpo con el tinte natural proveniente del árbol de la genipa o huito, con motivo de ceremonias y rituales.

Para Alejandro Smith (2003), esta práctica podría estar relacionada con el hecho de que el huito constituye un elemento muy importante en la mitología Yine, teniendo protagonismo en uno de los mitos que explica el origen del pueblo.

Su participación en Consultas Previa

Además de los dos procesos a nivel nacional, el pueblo Yine viene participando de cuatro procesos de consulta previa. Tres de ellos respecto de los lotes de hidrocarburos 175, 190 y 191, y uno con relación al proyecto de Hidrovía Amazónica.

Fuentes