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Portal:Panorama Mundial/DE CUBA/2017-07-07

Cubanos en EEUU, decididos a estrechar lazos y romper bloqueo

WASHINGTON, JULIO 6 (PL).- Ante un nuevo contexto de las relaciones bilaterales, organizaciones de cubanos en Estados Unidos mantienen incólume su decisión de favorecer el acercamiento entre ambos países, más allá de lo que consideran desaciertos políticos de la Casa Blanca.

Para esos grupos de inmigrantes, la distancia física de su tierra natal y el empeño de la administración norteamericana en destruir lazos carecen de la fuerza necesaria para hacerlos desistir de sus propósitos.

Aglutinados en la coalición Alianza Martiana, en la ciudad de Miami, Florida, tales entidades también exigen el fin del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Washington a la isla hace más de 55 años.

Como han hecho muchas veces, examinan cada situación particular y proyectan renovadas acciones dirigidas a lograr el cese de una postura que califican de hostil y sin sentido contra el pueblo cubano.

La Alianza Martiana celebró a inicios de este julio una reunión para analizar la nueva política de la Casa Blanca hacia la nación caribeña, que a juicio de diversas voces representa un retroceso con respecto a los pasos de la administración anterior.

El 17 de diciembre del 2014, el entonces ocupante de la mansión ejecutiva norteamericana, Barack Obama, anunció de manera simultánea con el presidente cubano, Raúl Castro, el inicio de un proceso encaminado a la normalización de las relaciones entre los dos países.

Posteriormente, Washington y La Habana restablecieron nexos diplomáticos el 20 de julio del 2015 y firmaron más de dos decenas de acuerdos y memorandos de entendimiento en diversos sectores; pero el contexto cambió con la llegada al poder de Donald Trump.

Volveremos a reclamar el cese del criminal cerco, no podemos quedarnos callados, puntualizó a Prensa Latina Andrés Gómez, coordinador nacional de la brigada Antonio Maceo.

Durante el encuentro, con unos 60 asistentes, se perfilaron acciones encaminadas a continuar apoyando a la mayor de las Antillas, y rechazaron el discurso y las medidas anunciadas por Trump el 16 de junio último.

El jefe de Estado firmó ese día en Miami el llamado Memorando Presidencial de Seguridad Nacional sobre el Fortalecimiento de la Política de los Estados Unidos hacia Cuba.

Dicho documento restringe los viajes de los norteamericanos al país caribeño a partir de barreras burocráticas y la eliminación de visitas educativas a título individual.

También prohíbe las transacciones económicas, comerciales y financieras entre compañías estadounidenses y empresas cubanas vinculadas con las Fuerzas Armadas Revolucionarias y los servicios de inteligencia y seguridad.

De esa forma, y como consideró el Gobierno de la isla en una declaración, se imponen trabas adicionales a las ya muy restringidas oportunidades que el sector empresarial estadounidense tiene para comerciar e invertir en Cuba.

A juicio de Gómez, resulta necesario continuar la lucha en defensa de todos los derechos del pueblo cubano para poder vivir y desarrollarse pacíficamente.

En ese sentido, se convocó a la realización de acciones públicas, como caravanas de autos por céntricas calles, que evidencien solidaridad y pidan el fin del bloqueo.

Por su parte, Max Lesnik, de la dirección de la Alianza Martiana, también consideró en el encuentro del 2 de julio último, que se avecinan nuevas batallas contra la incomprensión y la actitud trasnochada de la extrema derecha de Miami.

Estamos de pie para lo que venga y para lo que sea, reafirmó, antes de desear que la nueva política del gobernante republicano culmine en la rectificación del error cometido.

Con Trump o sin Trump, la Revolución cubana seguirá por el camino escogido de manera imperturbable y segura de su destino, destacó el presidente del Círculo de Intelectuales y Artistas de Miami, Salvador Capote.

Dos días después de las acciones del mandatario republicano sobre Cuba, la Alianza Martiana expresó su rechazo al respecto, y cuestionó las razones que impulsaron a Trump a tomar "tan descabellada decisión".

En una nota, la entidad expuso que se alega por varios medios de prensa que la determinación estuvo motivada por razones de índole electoral con el fin de continuar logrando el respaldo de la comunidad cubana en Florida, principalmente en Miami.

Tal cosa es mentira, y resulta fácilmente demostrable por los hechos. El 50% del voto cubano en Florida fue en contra de la candidatura de Trump a la presidencia, precisó a continuación.

Recordó que hace más de ocho años, contando tres elecciones, los emigrantes cubanos no respaldan abrumadoramente al candidato presidencial que apoya una política de guerra y de bloqueo contra el pueblo de la nación antillana.

Las razones que motivaron la decisión de Trump a favor de esa inverosímil política en contra de Cuba pudieran encontrarse en su infantilismo político y creciente desespero por intentar mantener a flote su naufragante presidencia, expresó el texto.

Revestido, para no decir disfrazado, con el ropaje y lenguaje al estilo de la decrépita cruzada contrarrevolucionaria, Trump montó rodeado de los sedientos vampiros de la extrema derecha cubanoamericana una sombría escena de ópera bufa, recalcó.

Más adelante, reiteró el compromiso de cubanos y no cubanos, respetuosos de la decisión del pueblo de la isla de mantener su soberanía, a continuar luchando contra semejantes ultrajes a los derechos fundamentales de vivir en paz.

Además de las organizaciones de emigrados, la postura de Trump encontró el rechazo en legisladores republicanos y demócratas, grupos empresariales y científicos, cubanoamericanos, y organizaciones sin fines de lucro.

Por ejemplo, el bipartidista Grupo de Trabajo de Cuba, integrado por 24 miembros del Congreso estadounidense, adelantó que se involucrará a fondo con las agencias federales para mitigar las consecuencias dañinas de la nueva política.

A su vez, la Cámara de Comercio ratificó la voluntad de seguir trabajando para eliminar "las políticas anticuadas" y recordó que colabora con el Congreso y sectores públicos y privados de ambas naciones en aras de eliminar barreras al intercambio de bienes y servicios, crear empleos y favorecer el crecimiento a nivel bilateral.

Parlamento cubano rechaza injerencia de Eurocámara

LA HABANA, CUBA, JULIO 6 (AFP).- El Parlamento cubano expresó su "enérgico rechazo" a una resolución de la Eurocámara que cuestiona a la isla en derechos humanos, expedida al margen de la aprobación del acuerdo que normaliza las relaciones entre La Habana y la Unión Europea.

En una declaración difundida este jueves, la comisión legislativa cubana de relaciones internacionales consideró "innecesaria, inoportuna y de marcado contenido colonialista" la resolución aprobada el miércoles en Estrasburgo.

Los eurodiputados denunciaron las "detenciones por motivos políticos" en la isla y urgieron a la Unión Europea (UE) a ayudar en "la transición económica y política en Cuba, alentando la evolución hacia estándares democráticos".

El legislativo cubano, que controla el Partido Comunista, el único legal en la isla, respondió con vehemencia: este pronunciamiento "tergiversa nuestra realidad, sugiere recetas que Cuba no necesita" y constituye "una injerencia en los asuntos internos".

La resolución de la Eurocámara fue votada por iniciativa de un grupo de conservadores y liberales, al margen del acuerdo de cooperación y diálogo político que abre una nueva etapa en las relaciones entre la isla y el bloque europeo.

Dicho convenio sustituye la controvertida Posición Común del 1996, que vinculaba la cooperación europea a "mejoras" en los derechos humanos.

El nuevo marco de cooperación -que entrará en vigor provisionalmente mientras es aprobado de forma definitiva por los Estados- incluye diálogos bilaterales en esa materia, y considera la posibilidad de suspender el acuerdo en caso de violaciones a compromisos relacionados con las garantías fundamentales.

En su enérgica respuesta, el Parlamento cubano asegura que no reconoce "derecho alguno al Parlamento Europeo para abordar asuntos que solo competen al pueblo cubano".

Al mismo tiempo, cuestiona que la Eurocámara guarde silencio sobre el endurecimiento del gobierno de Donald Trump frente a La Habana, pese al restablecimiento de sus relaciones diplomáticas con Estados Unidos en el 2015.

Además, le pide que mejor se ocupe del "aumento de la xenofobia y de las prácticas segregacionistas contra las minorías en el territorio" de la UE, y reprocha la falta de "solidaridad y de sentido de responsabilidad histórica" con las olas de refugiados africanos y de Oriente Medio.

Inmersa en una cauta y lenta apertura al mercado, Cuba ha descartado abrir el régimen de partido único que rige desde hace más de medio siglo, y es acusada de reprimir cualquier voz disidente.

Valora la Isla ampliación de vínculos con UE

LA HABANA, JULIO 6 (PL).- La ratificación por la Eurocámara del Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación entre Cuba y la Unión Europea (UE) abre nuevas oportunidades para la ampliación de los vínculos entre ambas partes, afirmó hoy un funcionario de la cancillería.

El director para Europa del Ministerio cubano de Relaciones Exteriores, Elio Rodríguez, indicó este jueves en declaraciones a Prensa Latina que el pacto favorece el avance en las relaciones políticas y económicas entre la UE y la nación caribeña.

El documento, apuntó Rodríguez, crea un marco legal que potenciará el comercio entre ambas partes y permitirá a Europa una mayor participación en los planes de desarrollo de este país a mediano y largo plazo.

En criterio de observadores, el amplio respaldo al nuevo acuerdo muestra que el acercamiento cuenta con amplio apoyo en la UE, y pone de relieve la oposición de la comunidad regional a la actual política estadounidense contra la isla, enunciada a mediados de junio por el presidente Donald Trump.

El director para Europa de la cancillería cubana enfatizó en la disposición de su país a ampliar las relaciones con la UE en sectores de interés común, sobre la base del respeto, la reciprocidad y el beneficio mutuo.

Académicos defienden mayor resistencia ante guerra cultural de EEUU

LA HABANA, JULIO 5 (PL).- La resistencia cubana ante la guerra cultural de Estados Unidos fue el tema del panel de académicos nacionales y foráneos que sesionó hoy como parte del espacio Dialogar dialogar, de la Asociación Hermanos Saíz.

Durante el encuentro efectuado en esta capital, el historiador cubano Elier Ramírez advirtió que la nación norteña cuenta con una vasta experiencia en la guerra cultural como instrumento de imposición de su hegemonía.

El coautor del libro De la confrontación a los intentos de normalización. La política de los Estados Unidos, agregó que resulta imprescindible la preparación de la isla caribeña para enfrentar el fenómeno, con resistencia y sobre todo, ofensiva.

Por su parte, el periodista canadiense Arnold August, quien recibió la víspera la Medalla de la Amistad que otorga el Consejo de Estado de Cuba, expresó su preocupación por la creciente tendencia en Cuba del uso de la bandera estadounidense.

"La abierta divulgación de este símbolo en prendas no es solo moda, aquí subyace una declaración política y hegemónica, muestra de sumisión cultural a los Estados Unidos luego siglos de pretensiones imperiales sobre la Revolución cubana", refirió el académico.

En ese sentido, el panel de intelectuales coincidió en que la guerra cultural va dirigida al terreno de los modos de vida, las conductas, las percepciones sobre la realidad, los sueños, las expectativas y las costumbres.

A su turno, el filólogo cubano Luis Toledo enumeró ejemplos de dominación cultural tan básicos como el frecuente empleo del idioma inglés para referirse a términos dentro la vida cotidiana de la nación caribeña.

La cultura propia hay que asumirla orgánicamente, sin imponerla, acotó durante su intervención.

El académico del Centro de Investigaciones de Política Internacional Raynier Pellón señaló, a su vez, que el líder de la Revolución cubana, Fidel Castro, previó las herramientas para enfrentar ese fenómeno.

Más de 70 mil panameños alfabetizados con método cubano

PANAMÁ, JULIO 6 (PL).- A más de 70 mil asciende hoy el número de personas alfabetizadas en Panamá, en español y en los dialectos originarios, desde la introducción en el 2007 del programa cubano Yo sí puedo.

En entrevista con Prensa Latina, durante su visita de trabajo a esta capital, la ministra cubana de Educación, Ena Elsa Velázquez, dijo que la aplicación de este sistema en la nación istmeña es resultado del convenio de trabajo que desarrollan de conjunto con el Ministerio de Desarrollo Social (Mides).

Explicó que en su primer viaje a Panamá se entrevistó con el titular del Mides, Alcibíades Vásquez, con el objetivo de fortalecer este programa de alfabetización, que hasta la fecha benefició a cerca de 10 millones de personas en 30 países del orbe.

La titular caribeña precisó que el intercambio también se extendió a su homóloga Marcela Paredes, con la cual abordó temas de interés relacionados con la educación especial y la aplicación del Yo sí puedo seguir, método que permite dar continuidad de estudios a los alfabetizados para alcanzar el nivel primario de escolaridad.

Resaltó la importancia de estos programas, los cuales permiten que una vez que la persona aprende a leer y escribir, continúe sus estudios para no perder habilidades y convertirse nuevamente en un analfabeto funcional.

Acotó que esta experiencia se aplicó con muy buenos resultados en Ecuador, Venezuela, Bolivia y Nicaragua, naciones estas tres últimas que actualmente están libres de analfabetismo.

La ministra cubana adelantó que para el venidero 18 de septiembre está previsto que su homóloga panameña visite la Isla para concretar algunos de los proyectos analizados durante el encuentro del pasado lunes, además de conocer las escuelas donde se aplican estas y otras experiencias.

"Podemos avanzar en la colaboración, pues existe interés por parte de los dos ministros sobre lo que Cuba puede aportar en la educación primaria y secundaria", afirmó.