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Portal:Panorama Mundial/DE CUBA/2017-08-10

Comenta sobre desviaciones en cooperativas no agropecuarias

LA HABANA, AGOSTO 9 (EFE).- El Gobierno cubano afirmó hoy que varias cooperativas autorizadas dentro de las reformas económicas en el país, actuaban como "pequeñas empresas", una de las "principales desviaciones" que llevaron a la isla a revisar su política para el funcionamiento de su incipiente sector privado.

Dentro de la pausa temporal de licencias para el sector privado, anunciada la semana pasada, el Gobierno también decidió paralizar la creación de nuevas cooperativas para "acometer un trabajo para perfeccionar su funcionamiento", aclara hoy el diario Granma.

Las más de 420 cooperativas no agropecuarias existentes muestran "resultados positivos al reafirmase como una fuente de empleo", sin embargo algunas presentan "insuficiencias" como "apropiación indebida de recursos y de ingresos", "deficiencias en los registros contables" y "corrupción".

El órgano del Partido Comunista de Cuba ubica también entre las "indisciplinas" a "personas que fungen como socios de varias cooperativas a la vez".

"Una de las principales desviaciones radica en que algunas cooperativas actuaban como empresas privadas, donde el presidente ejercía como si fuera el dueño, con un mínimo de socios", explicó Yovana Vega, directiva de la Comisión Permanente para la Implementación de los Lineamientos de la nueva política económica.

Estos contrataban los servicios de trabajadores por cuenta propia como asalariados, "para luego repartir las utilidades solo entre los socios", reveló Vega.

"Además, se han puesto de manifiesto diferencias significativas e injustificadas en los ingresos que reciben los socios. Nada más alejado de lo que el cooperativismo realmente significa", puntualizó la directiva de la Comisión, encargada velar por la marcha de las reformas impulsadas por el presidente cubano Raúl Castro desde el 2010.

En busca de conquistar turismo caribeño

LA HABANA, AGOSTO 9 (PL).- El vicepresidente primero del Grupo Cubanacán, Jorge Alberto García, sentenció hoy que su empresa turística aspira a transformarse en referencia significativa para la industria de los viajes en el Caribe.

Significó el ejecutivo que esta compañía, que el 5 de agosto cumplió 30 años de fundada, es una de las más importantes de este archipiélago, y está en una espiral creciente de su desarrollo.

Explicó que durante todo este mes y el resto del año, Cubanacán celebra el cumpleaños mediante un esfuerzo reforzado de las tareas por parte de más de 15 mil trabajadores que operan en toda la nación.

Dijo que el grupo abarca cinco marcas hoteleras como es el caso de Hoteles Cubanacán, Hoteles E, Club Amigo, Brisas y Horizontes, cada una destinada a abarcar determinados segmentos de interés de los viajeros.

Precisamente, este martes ocurrió en el Hotel Comodoro de la capital la cancelación de sellos en alusión a la fecha y con cinco sobres de primer día dedicados a las marcas del grupo.

Esa cancelación la firmaron el propio García en compañía del presidente de la Federación Filatélica de Cuba, José Raúl Lorenzo, momento donde escucharon opiniones de fundadores de Cubanacán y la satisfacción por el auge de dicha empresa.

Por su parte, el especialista principal en comunicación y relaciones públicas de Cubanacán, Miguel Brugueras, destaco el esfuerzo de los trabajadores y la principal tarea de incrementar constantemente la calidad de los servicios.

El vicepresidente primero resaltó a este periodista que su empresa en la actualidad está en toda la Isla menos en las provincias de Cienfuegos (centro) y Guantánamo (oriente), y uno de los retos principales consiste en potenciar la marca de Hoteles E (Encanto).

Tal nomenclatura consiste en rescatar edificios con valores patrimoniales para edificar hoteles de pocas habitaciones, con mucho encanto en cuanto a su arquitectura y diseño, y un trato sumamente personalizado, dijo.

Detalló que Cubanacán en la actualidad tiene una planta de 100 hoteles, muchos de los cuales llevan administración de importantes cadenas internacionales como Meliá, Iberostar, Be Live, Blau, Kempinski, Rock Hoteles, Valentín y BlueDiamond.

Además de abarcar la mayor parte del territorio cubano, dicha firma opera un hotel en Shanghái, China, en coordinación con las autoridades turísticas de esa nación.

Cuba recibió el año pasado por primera vez 4,2 millones de visitantes extranjeros y aspira a cerrar el 2017 con 4,7, la Isla en su conjunto abarca más de 61 mil habitaciones hoteleras en unos 300 establecimientos, y tiene un fuerte plan de inversión.

Presencia de grandes del arte contemporáneo en Cuba

LA HABANA, AGOSTO 9 (AFP).- Nacido en Italia, "Arte Continua", primer espacio extranjero de arte contemporáneo instalado en Cuba, convoca en La Habana a grandes figuras internacionales que encuentran una fuente de inspiración en esta ciudad.

En mayo del 2015, el italiano Michelangelo Pistoletto estremeció los muros de la antigua iglesia de San Francisco de Paula de La Habana Vieja, construida en el siglo XVIII, cuando comenzó a romper a mazazos grandes espejos ante el público invitado a su "performance".

Pistoletto forma parte de los artistas de renombre internacional que han pasado por la Isla gracias al proyecto "Arte Continua". También lo hicieron el francés Daniel Buren, el británico-indio Anish Kapoor, la india Shilpa Gupta y el greco-italiano Jannis Kounellis, fallecido hace unos meses.

En sus inicios fue "Galería Continua", surgida de la imaginación de tres amigos: Mario Cristiani, Lorenzo Fiaschi y Maurizio Rigillo, que tuvieron la idea de crear galerías de arte contemporáneo "allá donde nadie las espera".

Lejos de la modernidad de las grandes urbes, su primer espacio abrió en 1990 en la pequeña villa medieval de San Gimignano, cerca de Florencia.

Siempre a la caza de entornos atípicos, estos tres italianos también fueron los primeros en instalar en el 2005 una galería de arte contemporáneo internacional en Pekín, China.

Dos años después, inauguraron otra en Les Moulins, un pequeño pueblo ubicado al sureste de París.

Fue en el 2014, en ocasión de una visita a Cuba, que Lorenzo Fiaschi quedó prendado del Águila de Oro, un cine-teatro en ruinas construido en el 1950 en el barrio chino de La Habana.

Fruto de la colaboración con las autoridades cubanas, el lugar fue transformado en un centro cultural, bautizado "Arte Continua" y no "Galería Continua", para dejar claro que no se trata de una galería como las otras.

El espacio acoge exposiciones de pintura, pero también numerosos eventos culturales y encuentros con personalidades de otras disciplinas como la música, la danza, el teatro, la fotografía y la arquitectura.

"Somos el primer lugar de exposición no cubano de Cuba", se vanagloria la responsable de "Arte Continua", Luisa Ausenda, subrayando su "rol de pionero" y su carácter "no lucrativo".

De hecho, en virtud de un acuerdo con el Ministerio de Cultura, "Arte Continua" no vende las obras que expone.

A pesar de esto, se las arregla para financiar el viaje a la Isla de los artistas internacionales con sus propios recursos, a los que a veces suma el apoyo de mecenas privados y de algunas sedes diplomáticas en La Habana.

Pistoletto se enamoró de Cuba y de los cubanos. Desde la Bienal de La Habana en el 2015, este pionero del llamado "arte povera" (arte pobre) italiano, surgido en los años 60 en respuesta a la hegemonía estadounidense del arte contemporáneo, importó a la Isla su concepto de "Tercer paraíso", con el que busca generar conciencia frente al daño que el hombre provoca al planeta.

En diciembre del 2014, junto con el artista cubano Alexis Leyva (Kcho), convocó en La Habana a un centenar de pescadores que diseñaron con sus barcos un enorme signo que representa el "Tercer Paraíso" sobre el mar que separa a Cuba de Estados Unidos. Al día siguiente Barack Obama y Raúl Castro anunciaron el histórico acercamiento entre Washington y La Habana.

Con su proyecto "Paseo por La Habana", el francés Buren dejó una marca indeleble: sus famosas rayas blancas y negras adornan hace dos años muchas puertas de la vieja ciudad y la estación de trenes del pueblo de Casa Blanca, ubicado del otro lado de la Bahía de La Habana.

Otro artista convocado fue el indio Nikhil Chopra, quien dejó boquiabiertos a los cubanos con la performance que realizó en la Plaza de Armas, corazón de La Habana colonial, durante la pasada edición de la bienal.

Durante 60 horas ininterrumpidas, este artista permaneció encerrado en una jaula metálica, pintando todo lo que veía y estableciendo "nuevas relaciones" con un público cautivado.

"Tenemos una misión dual: de un lado queremos traer por acá proyectos y artistas internacionales de muy buena calidad (...) y, de otro lado, ayudar al desarrollo de los artistas cubanos adentro y afuera de la Isla", explica Ausenda.

Durante todo el año, el espacio organiza cineclubes, visitas guiadas y talleres para la comunidad y los escolares de este antiguo barrio.

"Ha sido un proyecto positivo", opina el director del Museo de Bellas Artes y de la Bienal de La Habana, Jorge Fernández.