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Portal:Panorama Mundial/DE CUBA/2017-10-03

Nuevos detalles sobre el denominado “ataque” contra diplomáticos de EEUU

LA HABANA, OCTUBRE 2 (AP).- Los “aterradores ataques” contra el personal estadounidense en La Habana afectaron al corazón de la red de espionaje de Washington en Cuba, según pudo saber The Associated Press. Efectivos de inteligencia de Estados Unidos estuvieron entre las primeras víctimas y las más afectadas.

No fue sino hasta que los espías estadounidenses que trabajaban bajo cobertura diplomática reportaron oír extraños sonidos y sufrir efectos físicos que Estados Unidos detectó que algo iba mal, dijeron personas familiarizadas con la situación.

Los “ataques” comenzaron días después de la sorpresiva elección de Donald Trump en las elecciones presidenciales de noviembre del año pasado. La cronología exacta de los acontecimientos sigue sin estar clara, como tampoco lo está si los agentes de inteligencia fueron las primeras víctimas o simplemente los primeros en reportar lo sucedido.

Estados Unidos dice que la situación "sigue en curso".

Hasta la fecha, la administración Trump ha dicho de forma general que las 21 víctimas eran personal de la embajada de Estados Unidos o "miembros de la comunidad diplomática". Esa descripción sugirió que solo los diplomáticos de buena fe y sus miembros de la familia fueron afectados, sin ninguna motivación lógica más allá de interrumpir las relaciones entre ambos países.

Sin embargo, tras bambalinas los investigadores inmediatamente comenzaron a buscar explicaciones en el mundo más turbio del espionaje y el contraespionaje, dado que muchos de los primeros casos reportados involucraron trabajadores de inteligencia enviados a la embajada de Estados Unidos. Esa revelación, confirmada a la AP por media docena de funcionarios, añade otro elemento de misterio a una saga que ya lleva un año y que según el gobierno de Trump no ha terminado.

El Departamento de Estado y la CIA no quisieron comentar para esta historia.

Los primeros informes inquietantes de ruidos agudos y fuertes, así como padecimientos físicos inexplicables apuntaban a alguien que atacaba deliberadamente la red de inteligencia del gobierno estadounidense en la isla, en lo que parecía una escalofriante escalada de los juegos de espionaje que Washington y La Habana han librado entre sí en el último medio siglo.

Pero Estados Unidos pronto descubrió que los diplomáticos en la embajada también se vieron afectados por ataques similares, dijeron funcionarios, confundiendo aún más la búsqueda de un culpable y un motivo.

De los 21 casos confirmados, espías estadounidenses sufrieron algunos de los daños más agudos, incluyendo daño cerebral y pérdida auditiva, dijeron varios funcionarios estadounidenses que no estaban autorizados a hablar públicamente sobre la investigación y exigieron el anonimato. Los afectados escucharon un sonido inquietante dentro y en algunos casos fuera de sus casas en La Habana, descrito como similar al chirrido de los grillos. Entonces comenzaban a sentirse mal.

Con el tiempo, los “ataques” parecían evolucionar.

En muchos de los casos más recientes, las víctimas no oían ruidos y no sabían que se estaba produciendo un “ataque”, y solo sentían los síntomas más tarde. Eso ha generado preocupación entre los investigadores de que los “ataques” podrían ser cada vez más sofisticados y difíciles de detectar, dijeron personas al tanto de la investigación.

Aunque el Departamento de Estado ha dicho que todos los casos están "confirmados médicamente", varios funcionarios estadounidenses dijeron que no está claro si todos los síntomas de las víctimas están vinculados de manera concluyente a los “ataques”. Considerando el profundo sentimiento de alarma entre los estadounidenses que trabajan en la embajada, es posible que algunos trabajadores atribuyan enfermedades no relacionadas a los “ataques”.

Casi nada de lo que ha ocurrido en La Habana es perfectamente claro.

Pero así suelen ser las cosas en Cuba.

Durante décadas, Washington y La Habana llevaron su rivalidad a niveles sin precedentes de acción encubierta. Los antiguos enemigos rastrearon el personal de cada uno, convirtieron agentes mutuamente y, en el caso de la CIA, incluso montó un intento fallido de derrocar al gobierno cubano en la invasión de Bahía de Cochinos en el 1961.

Sin embargo, existían esperanzas de que las dos naciones estuvieran empezando a dejar atrás esa amarga historia tras renovar las relaciones diplomáticas en el 2015. Cuando los ataques se produjeron por primera vez, ambos gobiernos se esforzaron por conseguir nuevos acuerdos comerciales y de inmigración. No se conoció públicamente ninguna nueva fricción entre los servicios de inteligencia.

Once meses después, Estados Unidos no puede garantizar que la amenaza haya terminado. La semana pasada, el Departamento de Estado advirtió a los estadounidenses que se mantuvieran alejados de Cuba y ordenó la salida indefinida de más de la mitad del personal de la embajada. Anteriormente, Washington había dado a todo el personal de la embajada la opción de volver a casa, pero incluso la mayoría de los afectados por los misteriosos “ataques” habían optado por quedarse, dijeron personas familiarizadas con la situación.

Para los que se quedan y los recién llegados, Estados Unidos está dando instrucciones sobre qué ver y escuchar para identificar un “ataque” en curso. También están aprendiendo pasos a seguir para mitigar el riesgo, dijeron funcionarios.

Pero Estados Unidos no ha identificado ningún dispositivo que sea responsable del daño. Las investigaciones del FBI no han arrojado resultados.

Para identificar mejor los patrones, los investigadores crearon un mapa detallando áreas específicas de la capital cubana donde se han producido “ataques”, dijeron varias personas familiarizadas con el asunto. Tres "zonas", o grupos geográficos de “ataques”, cubren las casas donde viven diplomáticos estadounidenses y varios hoteles donde ocurrieron los “ataques”, incluido el histórico Hotel Capri.

Desde la primera revelación de la situación en agosto, Estados Unidos había evitado la palabra "ataques" y los llamaba "incidentes", hasta el viernes pasado. Ahora, el Departamento de Estado los considera "ataques específicos" dirigidos contra los estadounidenses asignados en La Habana, sin decir qué nueva información, de haberla, dio lugar a la nueva confianza de que eran realmente deliberados.

El motivo más obvio para “atacar” a los estadounidenses en La Habana sería crear animosidad entre Estados Unidos y Cuba. Si ese es el caso, la estrategia parece tener éxito.

La reducción de la embajada de la semana pasada aumentó la creciente fricción entre las naciones. Y una nueva advertencia de viaje amenaza con reducir el turismo, una columna vertebral de la economía cubana.

En La Habana, los diplomáticos estadounidenses están vendiendo frenéticamente sus cosas desde colchones hasta artículos enlatados y juguetes para niños y buscando empleo y lugares para vivir en Estados Unidos. Muchos han pasado años en el extranjero y no tienen un hogar en su propio país.

Para los cubanos, puede que no sea mejor. El gobierno estadounidense ha estado proporcionando 20 mil visas al año a los cubanos que se mudan a Estados Unidos. Ha emitido miles más a los cubanos que desean visitar a la familia en territorio estadounidense.

La reducción en el personal estadounidense en La Habana significa que el trámite de visas queda suspendido indefinidamente.

Cuba ha negado con vehemencia la participación o el conocimiento de los “ataques”. Algunos en el gobierno de Estados Unidos creen que los cubanos pueden estar diciendo la verdad, dijeron las autoridades.

Cuando el presidente Raúl Castro negó cualquier culpabilidad en febrero, lo hizo al margen de una reunión en La Habana con cinco legisladores estadounidenses que estaban de visita, se enteró AP.

Estados Unidos había denunciado los “ataques” a Cuba unos días antes a través de canales diplomáticos.

Pero los legisladores no sabían nada de los “ataques”. Tampoco sabían que Castro aprovechó el encuentro para llamar por separado a Jeff DeLaurentis, entonces el máximo diplomático estadounidense en Cuba, para decirle en privado que su gobierno estaba igualmente alarmado y dispuesto a ayudar.

Todos los legisladores se negaron a hacer comentarios. Funcionarios cubanos dicen que están decepcionados con las medidas de represalia de Washington, pero seguirán cooperando con la investigación.


PM publica un despacho de la AP que explica un poco mejor lo que sucede detrás del denominado “ataque acústico contra diplomáticos estadounidense en La Habana”. Fue fechado en Washington DC el 15 de septiembre y firmado por los periodistas Michael Weissenstein, Josh Lederman y Rob Gillies, pero apareció mutilado como se puede apreciar en el párrafo final, y fue retirado del servicio al poco tiempo.

El despacho que antecede esta nota, fechado en La Habana, es también de Weissenstein y Lederman, pero con Matthew Lee.

WASHINGTON, SEPTIEMBRE 15 (AP).- Un funcionario de la NASA, que pidió no ser identificado, informó que la agencia estaba preparando una demanda contra la American Technology Corporation, fabricante de los equipos LRAD-RX que utilizan en La Habana para comunicarse con sus agentes.

La demanda está fundamentada principalmente en la afectación auditiva que dichos equipos han causado a un grupo de funcionarios y familiares de los mismos. Según el funcionario de la NASA, los equipos fueron adquiridos hace menos de un año, los funcionarios de la American Technology Corporation entrenaron a los que se encargarían de utilizar estos, pero en momento alguno dijeron que dichos equipos podían causar problemas auditivos.

La demanda incluye la compensación económica por los daños recibidos a los que operaron los equipos y los familiares afectados y los perjuicios operativos sufridos debido a no poder operar los mismos, a pesar de la garantías ofrecidas por el fabricante.

En cuanto se conocieron de los problemas auditivos de los operadores, la NASA ordenó no continuar utilizando el LRAD-RX pero esto implicó un cambio inmediato en los medios de comunicación con la agentura, lo cual requirió el gasto de dinero en la utilización de otras vías, que no estaba en su presupuesto.

El problema se ha complicado por la penetración del mar en la Embajada estadounidense en La Habana, debido al huracán Irma, ya que una parte del equipamiento quedó bajo las aguas del mar y aunque se había planificado el viaje a Cuba de un número de técnicos y especialistas para verificar las condiciones de los equipos, ahora se considera el viaje no tiene sentido.

En estos momentos se limitó el acceso del público a la Embajada para desmontar los equipos y enviarlos a Estados Unidos para que, si es posible, sean revisados.

American Technology Corporation, aunque fue creado por las fuerzas de seguridad isrelitas.

Normalmente se conoce como LRAD-RX y pued

Tillerson: Estados Unidos seguirá trabajando con La Habana pese a retirada de diplomáticos

WASHINGTON, SEPTIEMBRE 29 (EFE).- El secretario de Estado de EEUU, Rex Tillerson, dijo hoy que Estados Unidos seguirá trabajando con el Gobierno cubano en la investigación sobre los "ataques de naturaleza desconocida" sufridos por sus diplomáticos en La Habana, tras anunciar la retirada de más de la mitad de su personal en Cuba.

"Cuba nos ha dicho que seguirá investigando estos ataques, y seguiremos cooperando con ellos en este esfuerzo", dijo Tillerson en un comunicado.

"La decisión de reducir nuestra presencia diplomática en La Habana se ha tomado para asegurar la seguridad de nuestro personal.

“Mantenemos las relaciones diplomáticas con Cuba, y nuestro trabajo en Cuba sigue estando guiado por los intereses de seguridad nacional y política exterior de Estados Unidos", agregó Tillerson.

El Departamento de Estado emitió hoy una alerta de viaje en la que aconseja a sus ciudadanos no viajar a Cuba y ordena la retirada del personal no esencial de su embajada en La Habana debido a los "ataques específicos dirigidos contra diplomáticos" estadounidenses, que han provocado "heridas significativas" al menos 21 de ellos.

Esos funcionarios han experimentado síntomas como "problemas en el oído y pérdida de audición, mareos, dolores de cabeza, fatiga, problemas cognitivos y dificultad para dormir", indica la alerta.

Los ataques han sido definidos como "acústicos" por varios medios de comunicación, pero el Departamento de Estado no ha confirmado por ahora la naturaleza ni la causa o responsable de los sucesos, que han tenido lugar en "residencias de diplomáticos de EEUU y hoteles frecuentados por ciudadanos estadounidenses", según la alerta.

"Hasta que el Gobierno de Cuba pueda garantizar la seguridad de nuestros diplomáticos en Cuba, nuestra embajada quedará reducida a personal de emergencia, para minimizar el número de diplomáticos que se arriesgan a quedar expuestos" a posibles ataques, indicó el jefe de la diplomacia estadounidense.

Debido a la reducción del personal, los servicios que proporcionará la embajada estadounidense en La Habana estarán limitados a aquellos de urgencia, y se ha suspendido indefinidamente la emisión de visados a cubanos desde esa legación.

"Los solicitantes cubanos de visados de no inmigrante podrán hacer sus solicitudes desde otra embajada estadounidense o consulado en el extranjero", afirmó a Efe una funcionaria del Departamento de Estado al ser preguntada al respecto.

El Gobierno cubano ha negado toda responsabilidad en los hechos, que está investigando, y ha dicho que hasta el momento no existe "evidencia alguna" que confirme las denuncias sobre un presunto "ataque acústico" a los estadounidenses en la isla.

Rechazan turoperadores estadounidenses exhortación de su gobierno de no viajar a la Isla

WASHINGTON, SEPTIEMBRE 29 (PL) - El senador norteamericano Patrick Leahy consideró hoy que el responsable de los incidentes reportados por diplomáticos de Estados Unidos en Cuba está intentando interrumpir el proceso de normalización entre ambos países.

Sigue siendo un misterio para ambos gobiernos lo que está causando esto y quién está detrás, apuntó en un comunicado el legislador demócrata por el estado de Vermont.

Debemos hacer todo lo posible para minimizar los efectos de estas medidas de protección en nuestra diplomacia, acotó en referencia a la decisión del Departamento norteamericano de Estado de retirar a más de la mitad de su personal de la Embajada en Cuba.

A juicio de Leahy, resulta necesario "resolver este misterio para que nuestro personal de la Embajada pueda regresar con la mayor rapidez posible".

La medida se da a conocer pocos días después de que Cuba instara a Estados Unidos a no politizar un asunto de esta naturaleza y a no tomar decisiones apresuradas y sin sustento en evidencias y resultados investigativos concluyentes.

Según representantes del Departamento de Estado, este viernes se ordenó la salida del personal que no es de emergencia asignado a la sede diplomática en La Habana, así como de sus familiares.

En la capital cubana permanecerá el cuerpo mínimo para servicios de emergencia y asistir a los ciudadanos norteamericanos.

La decisión se adoptó a pesar de que los funcionarios sostuvieron que ambos países continúan sus respectivas investigaciones sobre el asunto.

Asimismo, las fuentes reconocieron el esfuerzo realizado por el gobierno cubano para analizar lo sucedido y su cooperación en facilitar la pesquisa de Estados Unidos.

Para justificar tales pasos se argumentaron motivos de seguridad, y los funcionarios remarcaron que se mantienen las relaciones diplomáticas entre los dos países, restablecidas en julio del 2015 tras más de 50 años de ruptura.

El pasado 26 de septiembre, el canciller cubano, Bruno Rodríguez, se reunió en esta capital con el secretario de Estado, Rex Tillerson, y le reiteró la seriedad, celeridad y profesionalismo con que las autoridades de su nación han asumido este tema.

Igualmente, le transmitió que según los resultados preliminares obtenidos por las autoridades cubanas en su investigación, la cual ha tenido en cuenta datos aportados por las estadounidenses, hasta el momento no hay evidencias de las causas y el origen de las afecciones de salud reportadas.

Durante el diálogo, Rodríguez ratificó a Tillerson la importancia de que Estados Unidos coopere de forma efectiva con Cuba para el esclarecimiento de unos hechos de los cuales no existen precedentes en la mayor de las Antillas.

Advierten sobre interés en interrumpir relaciones EEUU- Cuba

LA HABANA, SEPTIEMBRE 30 (PL).- La asociación estadounidense de turoperadores Respect (Responsible Ethical Cuba Travel) rechazó la alerta emitida por la administración de Donald Trump sobre viajes a Cuba por razones de seguridad y sanidad.

Según expresó Bob Guild, co-coordinador de Respect, se trata de una afirmación sin evidencia alguna que afectará los vínculos culturales y académicos entre ambas naciones.

Asimismo señaló que, luego de los ataques terroristas sufridos en ciudades como Londres, París o Barcelona, Washington no emitió ninguna "alerta de seguridad" para los turistas estadounidenses, por lo cual sorprende que se pronuncie ahora en torno a la nación antillana.

Cuba es uno de los lugares más seguros del mundo para viajar, incluso para los visitantes de Estados Unidos, expresó.

Guild afirmó que durante el viaje de Respect a la isla caribeña se reunieron con distintas instituciones del país, así como con algunas autoridades de la Defensa Civil con quienes intercambiaron sobre el estado de la recuperación de Cuba tras el paso devastador del huracán Irma.

Al respecto aseguró que Cuba está "más que lista" para recibir visitantes foráneos y exhortan a los viajeros de todo el mundo a visitar la mayor de las Antillas.

Respect es una asociación profesional estadounidense de 150 miembros que agrupa a organizaciones sin fines de lucro, agencias de viaje, turoperadores y proveedores de servicios para la promoción y práctica de viajes éticos y socialmente responsables a Cuba.

Dicho proyecto considera que la oportunidad de visitar la isla caribeña es un paso para promover la comprensión y el conocimiento mutuos a través de intercambios de primera mano basados en el respeto, para de este modo contribuir a la formación de los involucrados como ciudadanos universales más informados, responsables y proactivos.

La asociación aboga asimismo por el derecho de todos los ciudadanos estadounidenses y residentes en ese territorio a viajar libremente a Cuba y por el respeto a la soberanía y libre determinación de ese país.

Cubanos afectados califican de inhumana suspensión de visas de EEUU

LA HABANA, SEPTIEMBRE 29 (REUTERS).- Cubanos dijeron estar tan afligidos como furiosos por la decisión de Estados Unidos de no procesar visas en su embajada en La Habana, una medida que aumentará la distancia entre las familias que ya están divididas por el Estrecho de Florida.

Estados Unidos dijo el viernes que recortaba su presencia diplomática en Cuba en más de la mitad debido a misteriosos "ataques" contra el personal de su embajada y por ende estaba suspendiendo las operaciones normales con visas.

"Pensar que no puedes ir a ver a tu familia es una cosa terrible", dijo la jubilada Xiomara Irene Louzado, de 74 años, que había venido planeando una visita Estados Unidos para ver a su hermana y sobrinos.

Louzado dijo que quería también visitar las tumbas de su hermana y madre. Ella ha viajado allá con regularidad, pero ahora simplemente no sabía cuándo podría hacerlo otra vez.

"Esto es innecesario e inhumano", dijo Laura Hernández, una estudiante cubana que esperaba mudarse para vivir con su padre en Estados Unidos. "Con tantas familias por reunificar... ¿Por qué?".

Mientras Cuba tiene una población de 11,2 millones, hay un estimado de 2 millones de cubanos americanos en Estados Unidos.

No quedaba claro qué visas la embajada de Estados Unidos en La Habana dejará de procesar y qué otros recursos tendrán los cubanos.

"Hemos suspendido la mayor parte del procesamiento de visas en La Habana", decía un aviso en su sitio web. "Los aspirantes cubanos para visas de no inmigrante pueden postularse en otra embajada de Estados Unidos o consulado en el exterior".

Washington tiene un acuerdo específico con su exenemigo de la Guerra Fría para emitir unas 20 mil visas al año a cubanos que buscan emigrar allí, acordado después del éxodo en balsas del 1994 para evitar que salgan al mar de manera ilegal en embarcaciones caseras.

Sin una solución efectiva que involucre a un tercer país para los que aspiran a esas visas, la medida del viernes probablemente violará ese acuerdo, según Michael Bustamente, un profesor asistente de historia latinoamericana en la Universidad Internacional de Florida. Muchos cubanos dijeron el viernes que se sentían que otra vez eran el daño colateral de la guerra entre el lobby anticastrista en Estados Unidos y Cuba.

El presidente Donald Trump, un republicano, había dicho en junio que quería revertir parcialmente el acuerdo entre Cuba y su predecesor, el demócrata Barack Obama.

"La política siempre, por una cosa o por otra, afecta a los más pobres, al pueblo y no perjudica al Gobierno. En pocos meses todo lo avanzado entre los dos países se ha vuelto sal y agua", dijo contrariada Jessica Aguila, una empleada de oficina de 38 años, que planeaba visitar a su familia para Navidad.

Washington también recomendó el viernes a los ciudadanos estadounidenses no visitar la isla de Caribe, una jugada que probablemente afectará a muchos cubanos trabajando en la industria hotelera.

Ese sector ha sido uno de los pocos que han salido airosos en medio de una pesimista perspectiva económica, aunque fue golpeado más temprano este mes por el huracán Irma, que trajo destrucción en mucha infraestructura de la isla.

"Este hombre (Trump) es impredecible. Sin duda, es ya un peligro inminente para nosotros", dijo Magalena Hernández, de 67 años. "Es peor que un huracán categoría 5"

Exigen en Venezuela cese del bloqueo contra Cuba

CARACAS, OCTUBRE 1 (PL).- Cubanos residentes en Venezuela exigieron el cese inmediato del bloqueo de Estados Unidos contra la isla y la normalización de las relaciones entre ambos países.

Durante el Primer Encuentro de la Región Oriental de la Asociación de Cubanas y Cubanos Residentes en Venezuela (Accreven) en la ciudad de Cumaná, capital del Estado de Sucre, el 29 de septiembre, los participantes elevaron sus voces en contra del recrudecimiento de esa política imperial, un retroceso en lo avanzado, según expresa un comunicado del grupo.

Asimismo los participantes manifestaron su rechazo contra las sanciones unilaterales promovidas por Estados Unidos contra la República Bolivariana de Venezuela, que persiguen el derrocamiento de su gobierno constitucional y la destrucción de la revolución que lidera el presidente Nicolás Maduro Moros.

Los asistentes al foro, entre ellos los presidentes de 12 organizaciones de los estados de la Región Oriental de Venezuela, el Distrito Capital y la Junta Directiva Nacional, y una nutrida representación del capítulo Sucre, reiteraron su solidaridad con Cuba y su recuperación tras el paso del huracán Irma.

Desde Sucre, anunciaron su apoyo al III Encuentro Regional de Cubanos residentes en América Latina y el Caribe en Panamá e iniciaron los preparativos para el IV Encuentro Nacional de la organización, a celebrarse en el occidental Estado de Zulia los días 1 y 2 de diciembre.