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Portal:Panorama Mundial/DE CUBA/2017-10-05

Senadores y representantes critican el golpe a las relaciones con Cuba

WASHINGTON, OCTUBRE 4 (PL).- Las medidas adoptadas por Estados Unidos como respuesta a incidentes reportados por sus diplomáticos en Cuba causan alerta hoy entre quienes consideran erradas las acciones de Washington o advierten sobre su impacto en la normalización de relaciones.

El senador demócrata Ben Cardin (Maryland) expresó en un comunicado su preocupación ante la posibilidad de que este asunto pueda agudizar las tensiones diplomáticas y complicar la capacidad para llevar a cabo una investigación exhaustiva de tales hechos.

Para el legislador, Estados Unidos no debería tomar medidas que pudieran socavar las relaciones bilaterales con Cuba y las políticas estadounidenses encaminadas a promover intereses estratégicos nacionales en el hemisferio.

En ese sentido, llamó a la administración y al Departamento de Estado a consultar con el Congreso antes de tomar nuevas medidas, y afirmó que una reunión informativa prevista para esta mañana en el Comité de Relaciones Exteriores del Senado debía proporcionar a los miembros una clara comprensión del asunto.

A su vez, el también senador demócrata Patrick Leahy (Vermont) manifestó que su nación tiene el derecho y el deber de proteger a los diplomáticos estadounidenses que sirven en el extranjero.

Sin embargo, sostuvo que antes de tomar represalias contra otro país expulsando a sus diplomáticos, "deberíamos tener pruebas de que ellos, y no un tercer país o partido, dañaron a nuestros ciudadanos".

"No sabemos quién está haciendo esto o por qué, pero estamos castigando a los cubanos por no impedirlo. Eso no ayudará a resolver el misterio de esta seria ofensa, y no hará que nuestros diplomáticos estén más seguros", consideró el legislador.

Leahy recordó que los vínculos entre ambas naciones están "en las primeras etapas" en la mayoría de los asuntos, y reconoció que "el gobierno cubano ha mostrado una voluntad de discutir preocupaciones que no se habían abordado antes".

Para la congresista del partido azul Barbara Lee (California), el gobierno de Donald Trump utiliza el tema de los diplomáticos para avanzar en su objetivo de revertir el progreso histórico entre Estados Unidos y Cuba.

Sacar a los funcionarios cubanos no garantizará la seguridad de los estadounidenses, solamente nos llevará hacia atrás y pondrá en peligro la restauración de los lazos entre nuestros dos países, estimó la representante.

De acuerdo con Lee, aun cuando la administración se adhiera a las tácticas del pasado, los miembros del Congreso seguirán trabajando para perseguir la diplomacia, expandir el comercio y fortalecer los lazos entre ambos pueblos.

El viernes pasado, tras conocerse la decisión sobre la embajada en La Habana, la representante demócrata Kathy Castor expresó su inquietud por el impacto de la suspensión indefinida del procesamiento de visas estadounidenses en la capital cubana.

Según Castor, le preocupa que el anuncio vaya demasiado lejos y perjudique innecesariamente la capacidad de las familias cubanas y estadounidenses de viajar y ver a sus seres queridos.

"El Departamento de Estado debe desarrollar rápidamente planes de contingencia para continuar permitiendo a las familias viajar desde la isla. Muchos de mis vecinos que han estado esperando la oportunidad de reconectarse con sus seres queridos enfrentan barreras innecesarias y desgarradoras", manifestó.

La legisladora volvió a ese tema a raíz de las noticias de este martes, al señalar en su cuenta de Twitter que la cuestión ha creado incertidumbre entre las familias cubanas a ambos lados del estrecho de Florida.

Un trabajo de la agencia Associated Press publicado este miércoles por el diario The Washington Post indica que la mayoría de los diplomáticos en La Habana no quería marcharse, y que buena parte del personal del Departamento de Estado también se oponía a tal opción.

La salida de la capital cubana fue rechazada además por la Asociación Estadounidense del Servicio Exterior, cuya presidenta, Barbara Stephenson, dijo desconocer la causa de los problemas de salud reportados en la isla, pero consideró que no justificaban una retirada a gran escala.

En medio de los recientes acontecimientos, las miradas no dejan de dirigirse hacia legisladores como el senador republicano Marco Rubio, opositor acérrimo del proceso de normalización de relaciones bilaterales y quien ha exigido el cierre de la embajada en La Habana.

La exjefa de la Sección norteamericana de Intereses en la isla Vicki Huddleston escribió en Twitter que las buenas relaciones entre estos países van en interés nacional de Estados Unidos, mientras las malas responden a la obsesión de Rubio con Cuba.

Con ese criterio coinciden muchas voces que apuestan por el acercamiento entre las dos naciones.

Estados Unidos escala tensiones con la Isla

DISTRICT OF COLUMBIA, WASHINGTON, OCTUBRE 3 (AFP).- Estados Unidos escaló sensiblemente este martes las tensiones con Cuba al anunciar la orden de salida de 15 diplomáticos de la embajada de La Habana en Washington, una decisión que el gobierno isleño calificó como "inaceptable".

En una nota oficial, el Secretario de Estado, Rex Tillerson, informó que su oficina comunicó a Cuba "la orden de salida de 15 de sus diplomáticos en su embajada en Washington", aunque destacó que se mantienen las relaciones diplomáticas.

La controvertida decisión constituye el más reciente capítulo en la escalada de tensiones a raíz de los misteriosos "ataques" supuestamente sufridos por diplomáticos estadounidenses en La Habana, aparentemente con ultrasonido.

De acuerdo con Tillerson, la decisión de reducir el personal cubano se tomó ante el "fracaso de Cuba en adoptar medidas para proteger a nuestros diplomáticos de acuerdo con sus obligaciones ante la Convención de Viena".

"Mantenemos nuestra relaciones diplomáticas con Cuba, y seguiremos cooperando con Cuba en la medida en que investigamos estos ataques", expresó no obstante el Secretario de Estado.

En una conferencia de prensa en La Habana, el canciller Bruno Rodríguez afirmó que la decisión era "injustificada" e "inaceptable" ya que "no existen evidencias de la ocurrencia de los alegados incidentes".

Formuló un llamado "a no continuar politizando este asunto, lo cual puede provocar una escalada indeseada, así como enrarecer y hacer retroceder más las relaciones bilaterales".

En opinión de Rodríguez, la decisión del Departamento de Estado tiene un "carácter eminentemente político", por lo que Washington es "responsable por el deterioro presente y futuro de las relaciones".

Al anunciar la reducción a la mitad de su personal en La Habana, el Departamento de Estado informó también la suspensión por tiempo indeterminado de la emisión de visas para cubanos.

Es posible que la embajada cubana en Washington también suspenda la emisión de visados, en lo que representaría un enorme retroceso en el ya difícil proceso de acercamiento iniciado en el 2015.

La Habana critica reacción de EEUU a misteriosos ataques

LA HABANA, OCTUBRE 3 (AP).- El gobierno cubano calificó el martes de " injustificada" y "precipitada" la reacción de Estados Unidos en torno a una serie de misteriosos ataques contra diplomáticos estadounidenses en La Habana.

Horas después de que Estados Unidos anunciara la expulsión de 15 diplomáticos cubanos, el canciller Bruno Rodríguez dijo en rueda de prensa que Cuba cumple con todas sus obligaciones con los enviados diplomáticos. "No existen evidencias de la ocurrencia de los alegados incidentes, ni de las causas y el origen de las afecciones a la salud notificadas por los diplomáticos", expresó.

Apenas el viernes, Washington emitió para sus ciudadanos una alerta de viaje a la Isla y anunció que reducirá en un 60% su personal diplomático en la embajada estadounidense en La Habana.

Para el canciller cubano, las acciones del gobierno de Estados Unidos son "decisiones unilaterales, infundadas".

Rodríguez indicó que pese a que Cuba creó una comisión investigativa interdisciplinaria, Estados Unidos no quiso aportar material de valor para la indagación aunque se permitió tres viajes --en junio, agosto y septiembre-- de expertos de Washington.

Cuba negó estar involucrado o prestar su territorio para que otros atenten contra diplomáticos.

Rodríguez no anunció ninguna medida en represalia por las decisiones de Washington, aunque pidió no tomar acciones que a su juicio tienen motivaciones políticas.

"El Ministerio insta a las autoridades competentes del gobierno de los Estados Unidos a no continuar politizando este asunto, lo cual puede provocar una escalada indeseada, así como enrarecer y hacer retroceder más las relaciones bilaterales, ya afectadas por el anuncio de una nueva política realizado en junio pasado por el presidente Donald Trump", añadió el canciller.

Funcionarios estadounidenses dijeron que el objetivo no es sancionar a la Isla, sino asegurarse de que ambos países cuenten con el mismo número de diplomáticos en las respectivas capitales.

El lunes, The Associated Press reportó que espías estadounidenses que trabajaban bajo cobertura diplomática fueron las primeras víctimas y quienes resultaron más afectadas.

Los misteriosos "ataques a la salud" comenzaron días después de la elección presidencial en noviembre del 2016, pero no fue sino hasta el viernes pasado que Estados Unidos ordenó que más de la mitad de su personal de servicio exterior que regresara a casa.

El proceso de normalización retrocede

LA HABANA, OCTUBRE 3 (IPS).- Nuevos tiempos de incertidumbre corren para la población cubana, que procesa con cansancio y temor la cancelación temporal de visas hacia Estados Unidos, la recomendación a los ciudadanos estadounidenses de no viajar a Cuba y la reducción de personal diplomático en ambos países.

Las nuevas medidas anunciadas este martes 3 de octubre y el 29 de septiembre por la administración de Donald Trump, debido a supuestos ataques acústicos que afectaron la salud de 22 diplomáticos estadounidenses en Cuba, son recibidas como un retorno a la etapa de pugnas ideológicas y extremismos políticos entre ambos vecinos.

La sensación de pérdida se repite entre especialistas, activistas y emprendedores privados que conversaron con IPS sobre el bache más profundo atravesado hasta el momento por el deshielo bilateral iniciado en diciembre del 2014 por los presidentes Raúl Castro y Barack Obama (2009-2017).

"Por supuesto que vamos a perder clientes. Están atemorizando a la gente (de Estados Unidos) para que no venga", dijo María Julia Jiménez, que renta habitaciones a turistas internacionales en el corazón de La Habana. "Aunque no me asusta... en todos estos años los norteamericanos tenían prohibido venir e igual han venido", recordó.

Como varias generaciones, la vida de Jiménez ha estado marcada por los vaivenes de las relaciones entre ambas naciones. "Con estas medidas de Trump, volvemos a la situación de antes", lamentó la trabajadora privada, que como otros muchos cubanos creía que el histórico diferendo político bilateral y su alto impacto económico y social eran cosa del pasado.

"Todos nos vamos a afectar al final... esto tiene un efecto dominó (en cadena)", comentó una jubilada cubana que voló el domingo 1 de la ciudad estadounidense de Miami, epicentro de la comunidad cubanoamericana, hasta La Habana en un vuelo chárter con más de la mitad de sus asientos vacíos.

"En Miami, las personas temen viajar a Cuba y perder sus derechos como residentes o ciudadanos estadounidenses", indicó. "Y casi todo el mundo está pidiendo reunificación familiar, que ahora está detenida", puso como ejemplo.

En La Habana, el simbólico parque al lado de la sede de la embajada estadounidense permanece extrañamente semivacío. Rodeada de cafeterías, hostales y consultorías privadas, la plaza acoge a las pocas personas cubanas con visas aprobadas antes del 29 de septiembre y algunas otras que albergan la vana esperanza de ser atendidas.

Ese día el gobierno estadounidense retiró de la capital cubana 60% de su personal diplomático. La actividad de su embajada se redujo a los servicios consulares básicos y atender emergencias de ciudadanos estadounidenses. La emisión de nuevas visas quedó suspendida por tiempo indefinido.

También el Departamento de Estado emitió una alerta donde recomienda a los ciudadanos estadounidenses no viajar a Cuba por cuestiones de seguridad.

"El 29 de septiembre marca el punto más bajo del proceso comenzado en el 2014 y constituye, más que un freno, un retroceso brutal en el esfuerzo por normalizar las relaciones entre ambos países", valoró la investigadora Ailynn Torres, que vive entre La Habana y Quito.

Para Torres, el paquete de medidas tiene "consecuencias económicas, políticas y sociales, que involucra a la institucionalidad del país, a las y los ciudadanos comunes y al empresariado de las dos orillas". Subrayó que obstaculiza las relaciones diplomáticas, relaciones pueblo a pueblo y el turismo, un rubro clave de la economía cubana.

La también profesora observa con sospecha el momento en que ocurre este giro político.

"Intuyo que la fecha no responde solo a los ó ataques sónicos', sino a una evaluación políticamente interesada de la coyuntura de nuestro país", analizó sobre el contexto local de elecciones generales, la anunciada salida en el 2018 de Raúl Castro de la Presidencia y la devastación provocada por el huracán Irma a inicios de septiembre.

Incluso entre la disidencia al gobierno socialista, con opiniones diversas sobre las relaciones bilaterales, algunas voces califican las medidas estadounidenses de desacertadas.

"Estados Unidos pierde porque había aumentado su presencia en Cuba y fomentado admiración y esperanza en los cubanos", opinó la periodista independiente Miriam Leiva. "Con la reducción de su personal diplomático, disminuye las posibilidades de interactuar con el pueblo cubano", concluyó.

Carlos Alzugaray, analista político independiente, advirtió que, entre otros impactos negativos, la crisis bilateral "dificultará mantener la cooperación entre ambos países y puede tener un efecto muy perjudicial sobre el acuerdo migratorio, uno de los más importantes de los 22 existentes.

Los acuerdos de entendimiento y colaboración mutua abarcan además medio ambiente, seguridad de la navegación marítima, de viajeros y el comercio, agricultura, salud en área del cáncer, enfrentamiento al tráfico ilícito de estupefacientes y sustancias psicotrópicas y el intercambio de información e investigación en meteorología y clima.

De similar relevancia son los acuerdos de cooperación sobre la preparación y la respuesta a la contaminación causada por derrames de hidrocarburos y otras sustancias nocivas y potencialmente peligrosas en el golfo de México y el estrecho de la Florida y otro en materia de Aplicación y Cumplimiento de la Ley.

El ocaso de la embajada estadounidense

LA HABANA, OCTUBRE 3 (EFE).- Después de poco más de dos años de dulce idilio entre Cuba y EEUU, el imponente edificio de la embajada estadounidense en La Habana va a quedar reducido a su esqueleto con la inminente salida de dos tercios de su personal diplomático y recupera su rol como escenario de tensión entre los dos países.

Levantado sobre la emblemática avenida del Malecón habanero, mirando al vecino del norte, el edificio fue construido en el 1953 para albergar la embajada de EEUU, en aquel momento el mayor aliado de la Isla, gobernada por el dictador Fulgencio Batista.

Como respuesta a las expropiaciones del Gobierno revolucionario liderado por Fidel Castro, el entonces presidente Dwight D. Eisenhower ordenó retirar la bandera de la legación y rompió lazos diplomáticos con Cuba en enero del 1961.

No fue hasta septiembre del 1977, tras la llegada a la Casa Blanca de Jimmy Carter, que se abrió la Sección de Intereses de EEUU en la Isla, al amparo de la misión diplomática suiza, que desarrollaba fundamentalmente servicios consulares con diez funcionarios del Departamento de Estado, más un destacamento de marines para velar por su seguridad.

Más de una vez la instalación ha sido escenario de desencuentros, como el éxodo marítimo por el puerto cubano de Mariel en el 1980, con Carter aún en la Presidencia.

Pasados casi veinte años, en el 1999, el caso del balserito cubano Elián González provocó un agrio contencioso entre La Habana y Washington, y en medio del enfrentamiento por su repatriación a la Isla, el presidente cubano ordenó levantar una tribuna permanente en la explanada que queda justo enfrente a la Sección norteamericana.

A partir de ese momento, la denominada "Tribuna Antimperialista José Martí" fue el escenario de la batalla verbal y de una serie de manifestaciones para reclamar la devolución del niño cubano a su padre y tras su regreso en junio del 2000.

Seis años después, la Sección de Intereses comenzó a emitir noticias, artículos de la Declaración Universal de Derechos Humanos y mensajes políticos desde unos gigantescos paneles electrónicos instalados en lo alto de la fachada de su sede y el episodio reavivó las acusaciones cubanas de que se promovían actividades subversivas contra la Isla.

La respuesta del Gobierno cubano fue la instalación de 138 gigantescos mástiles en los que se izaron banderas negras con una estrella blanca en el centro en homenaje a las víctimas cubanas del terrorismo, una por cada año de lucha contra el "imperio" desde el 1868.

Y aunque la Sección de Intereses estadounidense apagó la pantalla electrónica en el 2009, el llamado "Monte de las banderas" sigue en pie -aunque hace tiempo que no se izan banderas negras- junto a un gran cartel con la célebre consigna revolucionaria "Patria o Muerte. Venceremos".

Levantar bloqueo es un canto de la humanidad

CARACAS, OCTUBRE 4 (AVN).- El presidente de la República, Nicolás Maduro, ratificó este miércoles en Rusia el repudio de Venezuela al bloqueo económico y financiero impuesto desde hace más de 50 por Estados Unidos contra el pueblo de Cuba.

Durante su participación en la VI Cumbre Mundial de la Energía, celebrada en Moscú, el Presidente expresó: "La exigencia de que se levante el bloqueo, la persecución económica y financiera contra Cuba es un canto general de la humanidad y de los gobiernos del mundo".

El Jefe de Estado venezolano presentó una exposición titulada Petróleo y Geopolítica: causas y consecuencias y habló del caso de Cuba, así como condenó y denunció las sanciones unilaterales impuestas por el gobierno estadounidense contra Venezuela, que constituyen acciones de asedio económico y financiero contra la economía nacional, que pretenden asfixiar al pueblo y derrocar el Estado democrático.

"Nosotros en el continente tenemos a Cuba, que es un ejemplo de lo que ha sido la agresión más prolongada y brutal de persecución económica, financiera y comercial que se ha hecho contra cualquier país sin justificación de ningún tipo, agresiones que se iniciaron en la época de la guerra fría en los años '60 y luego fueron consolidándose en un solo objetivo político, que era arrodillar a Cuba y someterla a un cambio de régimen como hemos visto en otros lugares del mundo durante muchas décadas", condenó.

No obstante, resaltó el apoyo unánime que ha conseguido Cuba en el sistema de Naciones Unidas al pasar de los años, "cuando anualmente la votación de los países es en condena al bloqueo, de estos mecanismos de presión, de chantaje, de amenazas económica y financiera", dijo.

Advirtió que se pretende hacer contra Venezuela algo similar al someter a la nación sobre todo en los últimos tres años a una persecución financiera.

"Las sanciones financieras contra Venezuela, contra nuestra empresa petrolera y las sanciones económicas que ha tomado el presidente Donald Trump de manera brutal y sin precedentes contra nuestro país lo que hace es reconocer pública y abiertamente lo que han venido haciendo contra Venezuela", denunció desde Rusia.

Sin embargo, recalcó que con la misma dignidad y esfuerzo de la nación cubana, Venezuela se mantendrá de pie para enfrentar la coyuntura y seguirá tomando medidas para proteger al pueblo.

Integrantes de brigada internacional definen a la Isla como ejemplo

PINA DEL RÍO, CUBA, OCTUBRE 3 (PL).- La estadounidense Chery Labash, de la brigada internacional Por los caminos del Che, definió a Cuba como ejemplo a pesar del bloqueo ejercido por las administraciones de su país sobre la mayor de Las Antillas.

Junto al resto de los visitantes, que suman 200 procedentes de 21 países, Labash recorrió áreas de la cueva Los Portales, en el norte de Pinar del Río, que acogiera la comandancia de Ernesto Guevara durante la crisis de los misiles en el 1962.

Queremos agradecer al pueblo cubano por permitirnos estar aquí para conocer la obra y el pensamiento del Che y llevar esas enseñanzas a nuestra nación, indicó.

Por su parte Zakiyyah Samimah consideró que la comunidad negra norteamericana a la que pertenece debía aprender mucho de Cuba, su Revolución y su líder histórico, Fidel Castro, quien supo dignificar al pueblo de la Isla.

Ustedes con pocos recursos viven, construyen y superan cada desafío a pesar de la política hostil de mi país que tampoco nos favorece a nosotros, aseveró Samimah para confesar con orgullo que una de sus descendientes cursará estudios en la Escuela Latinoamericana de Medicina de La Habana.

La segunda brigada internacional Por los caminos del Che permanecerá en Cuba hasta el 15 próximo y visitará lugares históricos relacionados con la presencia del legendario guerrillero, apoyará labores agrícolas y asistirá al acto central por el aniversario 50 del asesinato de Ernesto Guevara, a celebrarse el día ocho en la central ciudad de Santa Clara.