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Portal:Panorama Mundial/DE LA PRENSA/2017-01-19

EEUU: el arte de la guerra

RED VOLTAIRE 4 de enero del 2017 FRANCIA

Barack Obama termina sus dos mandatos presidenciales sin haber alcanzado ninguno de los objetivos estratégicos del imperio estadounidense, pero el ahora presidente saliente está aprovechando sus últimas semanas en la Casa Blanca para imponer todo un tren de medidas obligatorias y represivas

Manlio Dinucci

¿Qué sucederá cuando entre un antimperialista en la Casa Blanca?

Faltando ya muy poco para la transferencia del poder en la Casa Blanca, el año 2017 se inicia con la masacre terrorista cometida en Turquía, solo dos semanas después del asesinato del embajador ruso en Ankara, perpetrado precisamente la víspera de la reunión de Moscú entre Rusia, Irán y Turquía, que terminó con un acuerdo político sobre Siria.

Estuvo excluido de ese encuentro Estados Unidos, donde la administración Obama está utilizando sus últimas semanas para crear la mayor tensión posible entre ese país y Rusia, acusando a esta último incluso de haber subvertido –con sus malignos hackers y agentes secretos– el resultado de la elección presidencial, que tendría que haber ganado Hillary Clinton para garantizar la continuación de la estrategia neoconservadora de la cual la misma señora Clinton fue artífice, bajo el mandato de Obama.

La administración Obama se termina ensombrecida por el fracaso de los principales objetivos estratégicos estadounidenses.

Después de haberse visto contra las cuerdas debido a la nueva guerra fría iniciada con el golpe de Estado en Kiev y por una larga serie de sanciones económicas, Rusia sorprendió a Washington con su intervención militar en apoyo a Damasco. Eso impidió que el Estado sirio fuese desmantelado, como antes lo fue el Estado libio, y ha permitido a las fuerzas del gobierno sirio liberar amplias regiones que estaban desde hace años bajo control de al-Nusra (vinculado a al-Qaeda), del Emirato Islámico (Daesh) y de otros movimientos terroristas al servicio de la estrategia Estados Unidos-OTAN, movimientos por demás armados y pagados con miles de millones de petrodólares provenientes de Arabia Saudita y de otras monarquías del Golfo, a través de una red internacional de la CIA –lo cual fue documentado por el New York Times en marzo del 2013. Gracias a esa red de la CIA, armas y mercenarios llegaban a Siria transitando a través de Turquía, puesto avanzado de la OTAN en la región.

Pero ahora, ante el evidente fracaso de la operación –que ha costado cientos de miles de vidas–, Ankara se escapa abriendo una negociación con la intención de sacar el mayor partido posible. Con ese fin, remienda sus relaciones con Moscú, después de haberlas llevado a un nivel de ruptura, y se distancia de Washington. Esto es una afrenta para el presidente Obama, quien, antes de pasar el mando al presidente electo Donald Trump, dispara sus últimos cartuchos.

Escondida entre los pliegues de la autorización del gasto militar estadounidense para el año 2017, el presidente saliente impone una ley para contrarrestar la desinformación y la propaganda extranjeras, atribuidas en particular a Rusia y China. Esa ley confiere poderes tentaculares a la comunidad estadounidense de inteligencia, que se compone de 17 agencias federales. Gracias a una asignación de 19 mil millones de dólares para ciberseguridad, esas agencias podrán hacer lo que sea para hacer callar toda fuente de noticias falsas, en función del juicio inapelable de un Centro ad hoc, que contará con la asistencia de analistas, periodistas y otros expertos contratados en el exterior.

Se convierte así en realidad el orwelliano Ministerio de la Verdad, ya mencionado por el presidente del Parlamento Europeo, Martin Shultz, estructura que la Unión Europea también piensa instituir.

La administración Obama también refuerza las fuerzas especiales estadounidenses, que han extendido sus operaciones secretas de 75 países, en el 2010, a 135 en el 2015.

En sus actos conclusivos, la administración Obama recordó –el 15 de diciembre– su apoyo a Kiev, apoyo que se traduce en armamento y entrenamiento para las fuerzas de ese régimen, incluyendo sus batallones neonazis, con el objetivo de que luchen contra las poblaciones rusas de Ucrania.

Y el 20 de diciembre, siguiendo también la línea antirrusa, el Pentágono decidió entregar a Polonia misiles crucero de largo alcance, con capacidades penetrantes contra búnkeres e incluso capaces de llevar ojivas nucleares.

Del demócrata Obama, Premio Nobel de la Paz, queda para la posteridad su último mensaje sobre el Estado de la Unión: “América es la nación más fuerte de la Tierra. Gastamos en el sector militar más de lo que gastan juntas las 8 naciones siguientes. Nuestras tropas constituyen la mejor fuerza combatiente de la historia mundial.”

Expectativas por cambios en el Consejo de Seguridad de la ONU

IPS 6 de enero del 2017 ITALIA

Andy Hazel y Lyndal Rowlands

Cinco de los 15 miembros del Consejo de Seguridad de la ONU se renovaron esta semana, pero el mayor cambio vendrá a fines de este mes, cuando asuma el nuevo gobierno de Estados Unidos.

Suecia, Bolivia, Etiopía, Kazajstán e Italia reemplazaron a España, Malasia, Nueva Zelanda, Angola y Venezuela, sumándose a Japón, Egipto, Senegal, Ucrania y Uruguay, además de los cinco miembros permanentes, China, Francia, Rusia, Gran Bretaña y Estados Unidos, los que tienen poder de veto.

La expectativa tiene que ver con las declaraciones del presidente electo Donald Trump, tras la controvertida votación contra los asentamientos israelíes en los territorios palestinos que ocupa.

La posición de Estados Unidos sorprendió cuando se abstuvo de votar la resolución de condena a las colonias ilegales en Cisjordania, en vez de ejercer su derecho de veto, como ha sido política habitual en este asunto. Tras lo cual, Trump, tuiteó, “en lo que respecta a la ONU, las cosas serán distintas a partir del 20 de enero”.

Por su parte, la embajadora de Estados Unidos en la ONU (Organización de las Naciones Unidas), Samantha Power, justificó la posición de su país: “La actividad en los asentamientos israelíes en los territorios ocupados en el 1967 socava la seguridad de Israel, atenta contra la viabilidad de la solución negociada de dos estados y erosiona las perspectivas de paz y estabilidad en la región”, arguyó.

Pero Power será reemplazada por la elegida de Trump, la actual gobernadora de Carolina de Sur, Nikki Haley, tras su asunción a fines de este mes.

Sin embargo, el embajador de Suecia, Olof Skoog, minimizó las consecuencias políticas que tendrá el cambio de gobierno de Estados Unidos en el Consejo de Seguridad.

“No hablé con nadie del nuevo gobierno del presidente electo, pero espero que cuando vengan y vean el trabajo que hacemos, vean que defiende los intereses de Estados Unidos”, declaró el martes día 3.

Con todos los últimos cambios y los que vienen, desde un nuevo presidente en Estados Unidos hasta un nuevo secretario general de la ONU, Skoog dijo que espera que ese “espíritu de novedad” se aproveche para impulsar el trabajo en el Consejo de Seguridad. De hecho, Skoog no espera cambios en la labor de ese órgano con el nuevo gobierno estadounidense, con el que, dijo, espera colaborar.

Skoog señaló que Power tenía una voz fuerte y que compartía muchas opiniones con ella. También dijo haber trabajado con Haley, y no cree que haya cambios en la política del Consejo de Seguridad en lo que respecta al conflicto palestino-israelí.

Aunque Suecia reconoció al Estado de Palestina, un aspecto en el que, por cierto, discrepa con la política proisraelí de Trump.

Por su parte, el primer ministro italiano Paolo Gentiloni, declaró que espera que su país ponga al conflicto palestino-israelí entre las prioridades de la ONU.

También se espera que Italia, representada por el embajador Sebastiano Cardi, se concentre en la emigración desde Medio Oriente y en la situación de Siria.

En una inusual medida, Italia compartirá el asiento correspondiente a Europa con Holanda porque ninguno obtuvo el número de votos necesario en la Asamblea General. Italia ocupará su asiento en el 2017 y Holanda lo hará en el 2018. Gentiloni consideró el acuerdo como “un mensaje de unidad entre los países europeos”.

Por otra parte, esta es la primera vez que Kazajstán ocupa un asiento en el Consejo de Seguridad. Ese país de Asia central estará representado por el ex embajador en Estados Unidos, Kairat Umarov.

Kazajstán, integrante de la Zona Libre de Armas Nucleares de Asia Central, también puede dar nuevos aires a los debates sobre la no proliferación. Algunos comentarios de Trump dieron a entender que las armas atómicas pueden llegar a ocupar un lugar destacado en la agenda de la ONU este año.

Luego, en reemplazo de Venezuela y en representación de los países de América Latina, estará Bolivia, que vuelve a ocupar un asiento en el Consejo de Seguridad después del 1979, representada por Sacha Llorenti, un escritor que presidió dos años la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de su país y que fue ministro del presidente Evo Morales.

Llorenti renunció como ministro en el 2012, tras una brutal represión policial contra una manifestación en protesta por la construcción de una carretera en la selva amazónica. Esa no era la primera vez que el funcionario se veía involucrado en enfrentamientos con las poblaciones indígenas por el desarrollo de infraestructura.

Por último, Etiopía reemplaza a Angola, y se une a Senegal como representante de los países africanos en el Consejo de Seguridad. Ese país se convirtió en uno de los mayores contribuyentes a las operaciones de paz de la ONU con 8 mil efectivos.

Además, en su primer mes en el máximo órgano de seguridad del foro mundial, Suecia asumió la presidencia rotativa. Skoog declaró el martes que entre las prioridades de este mes se destacan la situación en Siria, Sudán del Sur y el Congo.

Skoog también subrayó entre los temas más importantes, el masivo desplazamiento de personas, la disminución de recursos y el crecimiento de grupo insurgente Boko Haram en la región del lago Chad, como informó la organización humanitaria Oxfam en “La crisis invisible en el lago Chad”, que vincula los problemas de cambio climático, terrorismo y seguridad nacional.

El Brexit “duro” se queda sin oponentes

EL MUNDO 4 de enero del 2017 ESPAÑA

Carlos Fresneda

La dimisión de Ivan Rogers como embajador del Reino Unido ante la UE se interpreta como una victoria de los partidarios del Brexit "duro", a falta de tres meses escasos del "pistoletazo" de salida.

Rogers, uno de los de últimos supervivientes de la era Cameron, se perfilaba como el brazo derecho de la premier Theresa May en las negociaciones ante Bruselas, pero la presión de los brexiteros en el Gobierno ha forzado su marcha anticipada.

Rogers cavó su propia fosa el pasado mes de diciembre, con un informe filtrado por la BBC en el que advertía que las negociaciones del Brexit serían más complejas de lo previsto y podrían prolongarse hasta diez años. Los partidarios del Brexit "duro" dispararon ya entonces contra la línea de flotación de Rogers, acusándole de "pesimista" y "eurófilo".

El Foreign Office confirmó la dimisión de Rogers, dándole escuetamente las gracias "por su trabajo y dedicación en los últimos tres años" y recalcando cómo su decisión posibilita "la elección de un sucesor antes de la invocación del Artículo 50 del Tratado de Lisboa a finales de marzo", el de la desconexión con la UE.

Con una larga trayectoria proeuropea, Ivan Rogers estaba considerado como el contrapunto a los partidarios del Brexit "duro", encabezados por el titular del Foreign Office, Boris Johnson, y por el secretario de Estado para la salida de la UE, David Davis. Su marcha fue celebrada entre otros por Nigel Farage, ex líder del Partido de la Independencia del Reino Unido (Ukip), que vaticinó que otros embajadores eurófilos "deberán dejar también sus puestos".

El ex viceprimer ministro y liberal-demócrata Nick Clegg calificó sin embargo la dimisión del representante permanente en la Unión Europea como "un duro golpe" para el Gobierno de Theresa May. "Si las informaciones que nos llegan son correctas y resulta que ha cedido a la hostilidad de los brexiteros en el Gobierno, estamos ante un espectacular autogol", dijo Clegg.

Ivan Rogers no ha entrado de momento en detalles sobre las causas de su dimisión. La noticia saltó a primera hora de la tarde del martes, en una información exclusiva del Financial Times, horas después de que el diplomático reconociera ante su personal en Bruselas su intención de abandonar la nave en los próximos días, en vez de permanecer en el puesto hasta noviembre del 2017, como era inicialmente su intención.

Los partidarios del Brexit aprovecharon la ocasión para desenterrar las credenciales del diplomático, que llegó a trabajar para el veterano eurófilo Kenneth Clarke. Los euroescépticos no perdonan el papel de Rogers durante las negociaciones de Cameron con Bruselas en la antesala del referéndum. Le acusan directamente de no haber arrancado mayores concesiones y de haber amenazado varias veces con su dimisión durante el espinoso proceso.

Aun así, la premier Theresa May había depositado en él un voto de confianza por su experiencia y conocimiento de los entresijos de la política en Bruselas. Aparentemente, su marcha precipitada causó relativa sorpresa en Downing Street, en plena cuenta atrás para la invocación del fatídico Artículo 50.

La filtración del informe en el que advertía que las negociaciones con Bruselas de pueden demorar hasta 10 años -en vez de los dos años previstos por el Tratado de Lisboa- pudo haber sido su prematura sentencia de muerte. Theresa May se verá ahora en la tesitura de cubrir por la vía de urgencia el puesto más relevante de la diplomacia británica durante décadas. Y más en este momento crucial de la Historia.

"El Gobierno va a echar en falta experiencia de alguien como Ivan Rogers", vaticinó Charles Grant, director del Centro para la Reforma Europea. "Nadie como él sabe cómo funciona la Unión Europea y cómo piensan sus líderes... Quienes dicen la verdad sobre Europa corren el riesgo de ser impopulares, y eso es lo que le pasó a él, que se hizo impopular entre gran parte del Partido Conservador".

Los partidarios del Brexit "duro", como el diputado tory Steve Baker, no pudieron sin embargo ocultar su irónica satisfacción por la partida del último gran obstáculo al que se enfrentaban bajo la línea de salida: "Le deseamos lo mejor... Ahora".

¿Por qué hay que oponerse a cualquier tipo de copago de servicios sanitarios y de medicamentos?

IPS 6 de enero del 2017 ITALIA

LA HAINE 10 de enero del 2017 ESPAÑA

Ángeles Maestro*

A estas alturas debería estar perfectamente claro que lo que queda de los servicios públicos está en el punto de mira de los poderosos

A estas alturas debería estar perfectamente claro que lo que queda de los servicios públicos en España está en el punto de mira. Y que todo ataque que preparan va precedido de un “relato”, de un montaje mejor dicho, que carece de cualquier fundamento que no sea favorecer los intereses que representan. Es una guerra de clases que tiene ganadores y perdedores, y el arma más letal es dar crédito a su propaganda, de forma que nuestra fuerza sea preventivamente destruida.

La nueva Ministra de Sanidad ha anunciado su decisión de ampliar el copago de los medicamentos para los pensionistas que cobren más de 18.000 euros anuales. Utiliza para justificarla argumentos que, no por haber sido esgrimidos por Consejeros y Ministros anteriores, resultan menos vergonzosos.

Se pervierte el sentimiento popular de justicia, “que pague más, quien más tiene”, que tiene su aplicación fundamental en la aplicación de los impuestos directos sobre la riqueza para intentar legitimar – con el mismo argumento – una nueva restricción económica en el acceso a los medicamentos, que, sin duda alguna, abrirá el camino a otras más.

Es una gigantesca trampa que intenta culpabilizar y enfrentar entre sí a quienes menos tienen, ocultando el saqueo generalizado de las arcas públicas que se ha producido vía reducción de impuestos a las rentas más altas (el escarnio de las SICAV sigue vigente), amnistías fiscales, el rescate de la banca privada, la evasión de capitales y tantos etcéteras, por no hablar de la miseria de las pensiones o de los incrementos brutales de la explotación que supone la generalización de la precariedad.

Además, el establecimiento de barreras económicas para el acceso a un elemento central del sistema sanitario, al que se accede mediante prescripción facultativa y precisamente cuando se está enfermo, es un crimen cotidiano.

Tras el primer año de entrada en vigor del Real Decreto Ley 28/2012, del gobierno del PP, que cínicamente llevaba por título “de consolidación y garantía del sistema de la Seguridad Social”, un estudio realizado en Madrid arrojaba el estremecedor dato (obtenido mediante encuesta y por lo tanto muy inferior al real) de que cerca del 20% de los pensionistas no acudían a retirar de la farmacia los medicamentos prescritos. Resultados semejantes se han obtenido en estudios relativos a la introducción del copago en otros países, con la particularidad de que ese 20% de la población es el que concentra todos los riesgos desde el punto de vista de la salud; es el mismo a quien se desahucia por no pagar el alquiler, el que devuelve los alimentos en la caja del supermercado o a los que hipócritamente se califica de “pobres energéticos”.

El argumento de que la cantidad exigida – un máximo de ocho euros mensuales – es simbólica (¿para quién?) es un insulto para la mayoría de pensionistas (y activos), que con ingresos inferiores a los 600 euros, tiene que decidir entre comer, pagar la luz o retirar los medicamentos.

Pero hay que recordar, para la juventud, o para los desmemoriados, que los discursos destinados a justificar los copagos son añejos.

Quien abrió el debate acerca de la conveniencia de hacer pagar a las personas enfermas por los fármacos que les prescribe su médico fue el Informe Abril Martorell (1991), elaborado a instancias de un ejecutivo del PSOE que gobernaba con mayoría absoluta.

El primer “medicamentazo” fue obra también del PSOE en el 1993. La ministra Ángeles Amador, hoy flamante “consejera” de Red Eléctrica Española, fue quien llevó a cabo por primera vez la exclusión de determinados fármacos de la financiación por la sanidad pública. El segundo de ellos vendría de la mano del PP en el 1998. Muchos de los medicamentos eran, y son, de uso frecuente en enfermedades crónicas. Se esgrimieron argumentos confusos y contradictorios. Si no eran eficaces, habría que haberles eliminado del Registro. Si se pretendía favorecer el buen uso de los medicamentos, es injustificable que los excluidos por su dudosa utilidad pasaran a ser objeto de publicidad en medios masivos, con lo que cualquier atisbo de racionalidad desaparecía por completo. Así, se da el caso de que un medicamento como el Frenadol, prohibido en varios países de la UE, es objeto aquí de propaganda masiva.

Los objetivos de ahorro son también falaces. Tras un breve periodo de reducción tras la adopción de las medidas, el gasto farmacéutico vuelve a dispararse. En el caso de la financiación selectiva de medicamentos, se eliminaron los medicamentos más baratos y menos rentables, que fueron sustituidos por otros más convenientes para la cuenta de resultados.

Los objetivos de ahorro son una falacia e incompatibles con el poder aplastante de la industria farmacéutica, a cuyo servicio han estado todos y cada uno de los ministerios y consejerías del Estado español.

Lo que importa saber es que son capaces de inventarse cualquier cosa para conseguir los objetivos de los intereses empresariales a los que sirven. A modo de ejemplo valga este hecho que viví en mi época de diputada, precisamente cuando el PSOE intentaba rodear de legitimidad social su primer “medicamentazo”. El argumento usado entonces para neutralizar la resistencia social fue la acusación de fraude masivo en las recetas de pensionistas que los jubilados usaban para obtener medicamentos gratis para toda la familia.

Los medios de comunicación masivos se hicieron eco y expandieron el “relato”, sin más fundamentos. CC.OO y UGT lo apoyaron activamente llevando a cabo una “campaña de educación sanitaria” entre sus afiliados, con folletos y charlas destinados a colaborar en la eliminación de dicho fraude. Ante la persistencia de mis preguntas dirigidas a altos cargos del Ministerio en sede parlamentaria acerca de cuáles eran los datos que avalaban tales acusaciones de fraude, la respuesta que obtuve fue que tras un estudio realizado sobre decenas miles de recetas en Madrid habían aparecido 25 dudosas.

El copago de medicamentos, que como tantas veces se ha repetido es repago, sirve a un doble objetivo esencial para la gestión empresarial y la privatización de la sanidad pública:

Si el 80% del gasto es consumido por el 20% de la población de más edad, enfermos crónicos y personas con escasos recursos, eliminarles del acceso a la sanidad, como muy bien saben las mutuas patronales y las aseguradoras privadas, garantiza el negocio.

Hacer pagar por los medicamentos prescritos va eliminando uno de los valores esenciales de la sanidad pública frente a la privada: la gratuidad en el momento de uso.

A estas alturas debería estar perfectamente claro que lo que queda de los servicios públicos está en el punto de mira. Y que todo ataque que preparan va precedido de un “relato”, de un montaje mejor dicho, que carece de cualquier fundamento que no sea favorecer los intereses que representan. Es una guerra de clases que tiene ganadores y perdedores, y el arma más letal es dar crédito a su propaganda, de forma que nuestra fuerza sea preventivamente destruida.

Selección en Internet: Melvis Rojas Soris

  • Médico, técnica superior de Salud Pública. Fue diputada del Congreso y portavoz de Sanidad por IU. Es miembro de Red Roja.

Nicaragua: sus éxitos y la ofensiva antimperialista

TELESUR 8 de enero del 2017 VENEZUELA

Ángel Guerra Cabrera*

En la segunda fase de la Revolución sandinista, Nicaragua, que siempre aparecía en el sótano entre los países de América Latina y el Caribe, rivalizando en pobreza y marginación con Haití, ha tenido avances sociales significativos. Sin embargo, estos y la resplandeciente victoria electoral del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) en las elecciones del 6 de noviembre pasado, en las que Daniel Ortega, su candidato a la presidencia, obtuvo el 72.5 de los votos, han sido recibidas con un silencio atronador por las corporaciones mediáticas y hasta por medios progresistas que no han comprendido la trascendencia del sandinismo en la geopolítica de la izquierda regional.

Es natural que así sea en lo que concierne a los medios dominantes, pues ese resultado electoral contradice a los teóricos del “fin de ciclo progresista”, que se alegraron enormemente y argumentaron que sus tesis se confirmaban ante las derrotas electorales de los gobiernos populares en los comicios presidenciales argentinos, los parlamentarios en Venezuela, el referendo sobre la repostulación de Evo Morales en Bolivia y el golpe de Estado parlamentario-mediático-judicial en Brasil.

De modo que no puede haber duda: la victoria electoral del FSLN constituye un magnifico augurio para las elecciones de febrero en Ecuador, donde la fórmula Lenín Moreno-Jorge Glass, de Alianza País goza de una importante aceptación y podría imponerse en primera vuelta apoyada en la popularidad de su líder y fundador Rafael Correa.

La rotunda victoria obtenida por Daniel Ortega, con un 62 por ciento de participación electoral –cifra que pocos países alcanzan en nuestra región-, fortaleció políticamente a la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), mecanismo de unidad, integración y concertación política más avanzado al sur del río Bravo, cuya concepción y práctica es fundada en una relación de solidaridad y complementación entre sus miembros, como también en el reconocimiento de los grados de desarrollo como principio rector de los apoyos mutuos desde que fuera constituido por Fidel Castro y Hugo Chávez en diciembre de 2004.

Nicaragua ha diseñado una batería de programas sociales tales como Hambre Cero, Plan Techo, Usura Cero, Merienda Escolar, Bono Productivo y Casas para el Pueblo, que en su conjunto se dirigen a la disminución y erradicación del drama de la pobreza. Una encuesta que abarca el período 2009-2014, asesorada y validada por el Banco Mundial, reveló que la pobreza general decreció de 42.5 a 29.6%, en tanto la pobreza extrema se reducía de 14.6 a 8.3%. La investigación dio como resultado que 70% de los nicaragüenses clasifica en la categoría de no pobre, algo inimaginable en los duros 17 años de gobiernos neoliberales que precedieron al regreso de Daniel Ortega a la presidencia en el 2007. Estos arrasaron con los inmensos logros alcanzados por la primera fase del sandinismo pese a estar sometido a una cruenta guerra de desgaste y mediática por Estados Unidos, que llegó a minar los puertos de Nicaragua para aislarla del mundo y tuvo una expresión muy sangrienta en los embates de la contra, financiada y armada por el gobierno de Ronald Reagan. Hasta el analfabetismo, erradicado en esos años volvió a florecer con el neoliberalismo. Ortega debió relanzar la campaña alfabetizadora, coronada de nuevo con el mayor éxito. Los programas contra la pobreza en el país centroamericano han tenido el mérito de no basarse en el asistencialismo sino en dotar a las familias de los medios que les permitan incorporase al trabajo productivo, construir o reparar sus viviendas, o, en el caso de los niños y niñas, recibir un importante suplemento alimenticio con el desayuno escolar.

Muchas familias pasaron de no tener nada a ser parte de la cadena productiva al proporcionarles el Bono Productivo gallinas y vacas no solo para su subsistencia sino para crear un excedente que les permite llevar al mercado leche, huevos y queso. La experiencia comprende alianzas del gobierno con los empresarios. La FAO, por otra parte, reconoce que Nicaragua logró entre 1990 y 2014 reducir el índice de población subalimentada de un 50.5% a un 16%. Todas las cifras mencionadas son más que elocuentes y demuestran que el país de los volcanes dejó de estar en el sótano de las estadísticas regionales gracias al regreso del sandinismo al gobierno y que el éxito electoral del FSLN obedece a ese cambio ostensible.

¿Por qué en una subregión, donde como en México y salvo en Costa Rica, masas enteras emigran a Estados Unidos, Nicaragua es la excepción? Y también: ¿por qué a diferencia de sus vecinos el crimen organizado no campea a sus anchas?

Los éxitos del sandinismo, pese a estar el país atado al Tratado de Libre Comercio de Centroamérica y República Dominicana, en una región históricamente caracterizada por las intervenciones y la injerencia del imperialismo estadounidense, han hecho que el Grupo de Trabajo del Foro de Sao Paulo, que cobija a partidos de izquierda y movimientos sociales diversos de América Latina y el Caribe, decidiera sostener una reunión de reflexión en Managua los días 11 y 12 de enero, con posterioridad al 10, en que se realizará la toma de posesión de Daniel Ortega y su vice, Rosario Murillo. Justamente, el domingo 8 y lunes 9 se ha estado analizando por los participantes el Consenso de Nuestra América, un documento que se propone analizar las causas de las mencionadas derrotas electorales o golpes de Estado exitosos contra los gobiernos populares luego de una cadena de victorias que parecía imparable y el contragolpe que aquellos y los movimientos sociales deben asestar al imperio.

Debemos tener muy presente que Washington desencadenó una contraofensiva hacia los gobiernos progresistas a partir de la incursión y bombardeo yanqui-uribista en territorio ecuatoriano contra un destacamento de las FARC en misión de paz, que encabezaba el comandante Raúl Reyes. También, el precedente golpe de Estado frustrado contra el presidente Hugo Chávez y luego los exitosos contra sus homólogos Manuel Zelaya, en Honduras; Fernando Lugo en Paraguay y Dilma Rouseff, en Brasil. Además de los también frustrados contra los gobiernos de Evo y Correa.

No olvidar nunca la guerra multidimensional del imperialismo contra la Venezuela bolivariana, dentro de la cual la guerra económica y mediática son componentes fundamentales aunque no únicos. Ni tampoco la permanente política subversiva de Estados Unidos contra Cuba. Aunque se hayan restablecido las relaciones diplomáticas, ahí siguen el bloqueo y los fondos del presupuesto estadounidense para financiar a la contrarrevolución.

Nicaragua sandinista, donde también se planifica el golpe blando (véase mi artículo http://www.jornada.unam.mx/2016/11/03/opinion/026a1mun) ha sido siempre solidaria con sus hermanos del ALBA y las causas justas de nuestra América, como la lucha por la independencia de Puerto Rico, el derecho de Argentina sobre Las Malvinas y de Bolivia a contar con una salida al mar. Una razón más por la que merece apoyo y reconocimiento a sus logros.

Selección en Internet: Inalvys Campo Lazo

  • Analista internacional, graduado de periodismo en la Universidad de La Habana.