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Portal:Panorama Mundial/DE LA PRENSA/2017-02-09

Qué hay en juego en el intento de Trump de renegociar el TLCAN

REBELIÓN 31 de enero del 2017 ESPAÑA

Paul Wiseman

El presidente Donald Trump, involucrado en una disputa diplomática con México, planea alterar el comercio en América del Norte. Prometió reescribir el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) o abandonarlo por completo. Sus planes han generado preocupación sobre el futuro comercial entre Estados Unidos, México y Canadá.

Aquí lo que hay en juego:

¿QUÉ ES EL TLCAN?

Negociado por el presidente George H.W. Bush y firmado y aprobado por el presidente Bill Clinton, el TLCAN entró en vigor el 1 de enero del 1994. El pacto comercial eliminó aranceles -impuesto a las importaciones- y otras barreras comerciales entre Estados Unidos, Canadá y México. Se demoró el impacto a algunas industrias estadounidenses vulnerables. Por ejemplo, los aranceles a textiles y prendas de vestir fueron desapareciendo gradualmente. Lo mismo ocurrió con muchas barreras comerciales en la industria automotriz.

Quienes estaban a su favor señalaron que el acuerdo promovería el comercio y crearía empleos a lo largo y ancho de un mercado único de América del Norte. En otras palabras, sería un triunfo para todos. Sus detractores argumentaron que la competencia de salarios más bajos en México eliminaría los empleos de manufactura en Estados Unidos.

En el 1992, el candidato presidencial Ross Perot pronosticó "un enorme sonido de succión" causado por los empleos estadounidenses que se trasladaban al sur de la frontera.

¿QUÉ FUE LO QUE SUCEDIÓ EN REALIDAD?

Explotó el comercio entre los países miembros. Pero también el déficit comercial de Estados Unidos con México.

En el 1993, el año previo a que entrara en vigor el TLCAN, Estados Unidos le había vendido a México 41 mil 600 millones de dólares en artículos y compró productos por 39 mil 900 millones de dólares, un superávit comercial de mil 700 millones de dólares. Para el 2015, Estados Unidos había exportado 235 mil 700 millones de dólares en productos a México (un incremento de 467 e importó 296 mil 4000 millones (un aumento de 643%). Eso creó un déficit comercial de 60 mil 700 millones de dólares.

Es una cifra a la que Trump ha recurrido para argumentar que los negociadores mexicanos aprovecharon la ingenuidad de sus contrapartes estadounidenses. Pero la brecha comercial se ha incrementado, en parte, a que los consumidores estadounidenses están ansiosos por adquirir autos y otros artículos procedentes de México a un precio relativamente bajo.

El impacto del TLCAN en la economía fue más pequeño de lo que habían esperado los partidarios de ambos espectros del debate. Se debe, en parte, a que el comercio representa una sorprendente pequeña porción de la economía estadounidense -28% en el 2015, de acuerdo al Banco Mundial, uno de los porcentajes más bajos del mundo. Y el comercio con México representa una porción incluso menor.

El Servicio de Investigación del Congreso concluyó que el impacto del TLCAN en la economía estadounidense "ha sido relativamente pequeño". El Instituto Peterson de Economía Internacional, un grupo de expertos a favor del libre comercio con sede en Washington, estima que Estados Unidos pierde anualmente alrededor 203 mil empleos y suma 188 mil "a causa del comercio bilateral con México". Eso representa una pérdida neta de 15 mil empleos anuales, lo que representa apenas un margen de error en una nación con 145 millones de trabajadores.

¿QUÉ QUIERE HACER TRUMP?

El presidente ha prometido negociar un mejor TLCAN, o abandonar el acuerdo en caso de no conseguirlo. Adam Posen, presidente del Instituto Peterson, piensa que el tratado debe ser actualizado para reflejar, por ejemplo, el incremento del comercio electrónico en los últimos 23 años. Trump no ha delineado cómo quiere realizar los cambios al pacto. Pero claramente intenta reducir la brecha comercial con México al reducir las importaciones, aumentar las exportaciones o las dos cosas.

Uno de sus posibles objetivos: las automotrices estadounidenses, japonesas y de otras naciones, que enviaron más de 100 mil millones de dólares en vehículos y autopartes de México a Estados Unidos en el 2015.

Después del TLCAN, las empresas automotrices comenzaron la producción de pequeños vehículos en México para enviarlos a Estados Unidos. Los empleados mexicanos de la industria tienen salarios menores a los 10 dólares por hora, lo que le permite a los fabricantes mantener sus vehículos a un precio bajo, accesible para las familias estadounidenses que no cuentan con un presupuesto alto.

Pero Estados Unidos y otras compañías han construido una complicada cadena de abasto a lo largo de la frontera con México. Retirarse del TLCAN provocaría un caos en sus operaciones. Aunque los autos se fabrican en México, las compañías estadounidenses también hacen un gran negocio (30 mil millones de dólares en el 2015) con el envío de autopartes a México.

El Centro de Investigación Automotriz, una organización sin fines de lucro, estima que Estados Unidos perdería al menos 31

mil empleos en caso de que Trump prosiga con su amenaza de imponer un arancel de 35% a las importaciones automotrices procedentes de México.

POR ESTO! 3 de febrero del 2017 MÉXICO

El verdadero rostro de la cultura imperialista

Ricardo Andrade Jardí

La era Trump tiene la ventaja de demostrar lo que muchos han querido ocultar u obviar a lo largo del siglo XX y lo que lleva el siglo XXI. Las formas de Trump son producto de la cultura que ha mamado, sus desplantes racistas, sus comentarios machistas y misóginos, sus fundamentalismos, son en realidad el verdadero rostro de la cultura imperialista.

La gran diferencia con Trump, tal vez, radica en que se trata de un explotador magnate y no de un hipócrita político, un oligarca gringo que no puede ocultar o disimular sus verdaderas intenciones, sus aprendidas fobias y sus heredados odios. Trump es la clara imagen de un país que durante décadas no ha hecho otra cosa que imponerle al mundo sus políticas de dominación.

¿Cuántos golpes de Estado se han perpetrado en Nuestra América planeados y orquestados desde la Casa Blanca? La de Washington, no la del corrupto priísta Peña Nieto. ¿Cuántas armas de destrucción masiva se encontraron en Irak? Nación hoy destruida, saqueada y embrutecida por la invasión y ocupación yanqui y que dio origen al Estado Islámico. ¿Quién puede olvidar los inmorales apoyos a Trujillo, Somoza, Pinochet, entre otros muchos? ¿Detrás de cuántos asesinatos políticos alrededor del planeta está la CIA? ¿Y Guantánamo? ¿Y el brutal napal de Vietnam? ¿Y los crucificados de Corea? ¿Y el protocolo ambiental de Kyoto contra el cambio climático que EEUU se ha negado sistemáticamente a asumir? ¿Y la operación rápido y furioso que armó hasta los dientes al narcotráfico mexicano? ¿Y la siniestra Escuela de las Américas, donde se adiestra a los sicarios y kaibiles que exterminan pobres y luchadores sociales por todo nuestro continente?

No se trata, pues, de un payaso ni de un enfermo, se trata de una nueva etapa del imperialismo yanqui, de los neotecnócratas empresariales, digamos, de una “nueva clase política empresarial”, que no puede, ni quiere ocultar, el verdadero rostro de la cultura consumista de saqueo y muerte que es el sistema socioeconómico y político de Estados Unidos. Se trata del rostro real de su imperialismo, de su capitalismo.

Quizás, más grave es el momento histórico para un México embrutecido por la inigualable corrupción prianista y desgobernado por una pandilla de mediocres tecnócratas adiestrados para despreciar a la nación azteca y admirar a Estados Unidos.

Un gobierno títere y lacayo, que por supuesto no es capaz de enfrentar con dignidad la oleada imperialista que nos está golpeando, con una política económica que nos ha despojado de todo y nos impide accionar desde el territorio, hoy en alto porcentaje en manos extranjeras, para posesionarnos como país libre y soberano, pues ni soberano ni libre somos desde la imposición del priísta Salinas de Gortari, donde nuestra única relación real con el mundo fue hacernos dependientes de la economía y los caprichos de Estados Unidos, cerrando los ojos a la unidad latinoamericana.

Es posible que la única resistencia real a la agresión imperialista contra México, tenga que darse, y se dará, desde la sociedad misma, ante un débil e incapaz gobierno, extraviado en la vanidad de su imagen y perdido en la corrupción de su propia mediocridad, que apelará a la epidermis de nuestro falso patriotismo y la falaz unidad nacional, cuando menos hasta el fraude del 2018, llenándonos de banderitas y campañas puñeteras sobre lo: “Hecho en México”, lo que es insustancial ante la desarticulación productiva del campo y el desarme de la industria paraestatal

Nuestra economía está ligada a la dependencia fundamentalmente gringa y al destructor Tratado de Libre Comercio de América del Norte, el cual tenía como objetivo despojarnos de nuestra soberanía energética y el objetivo está cumplido.

¿Qué más puede querer el imperial vecino, de nosotros, que no sea la droga con la que se alimenta la estupidez de la clase media de los Homero Simpson?

Pero lo verdaderamente difícil está apenas por comenzar. Ojalá el urgente Despertar Ciudadano sea capaz de entender que uno de los problemas más graves a los que nos enfrentamos es cultural, pues la agresión yanqui inició hace mucho tiempo y con muy, pero muy poca resistencia de grandes sectores de nuestra sociedad, que siguen viendo al Norte como la única aspiración posible.

Selección en Internet: Inalvys Campo Lazo

Los vuelos ilegales de la CIA

PÁGINA 12 6 de febrero del 2017 ARGENTINA

Telma Luzzani*

El martes 24 de enero por la mañana circuló entre los miembros del Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos el borrador de un decreto presidencial que autorizaba la reapertura de las cárceles en el extranjero (desde la de Guantánamo hasta los “black sites” o centros clandestinos de detención) y los interrogatorios (desactivados en el 2009 por ser considerados métodos de tortura).

El borrador se filtró a la prensa y fue publicado por The New York Times el día 25. Y aunque el mismo diario aclara que no se sabe si el presidente Donald Trump lo va a firmar, su solo borrador obliga a un análisis minucioso y a un llamado de alerta.

A partir del 2001, como parte de la “guerra contra el terror”, el presidente George W. Bush autorizó operaciones secretas que incluían el traslado de personas detenidas ilegalmente hacia cárceles clandestinas. Los traslados se hacían en aviones de la CIA con varias escalas en aeropuertos cuyo acceso EEUU tenía previamente garantizado.

Cuando los europeos se enteraron que entre el 2001 y el 2005 los aviones de la CIA habían hecho por lo menos mil 245 escalas en aeropuertos de Europa “llevando a bordo a sospechosos víctimas de ‘desapariciones forzadas’, conducidos ilegalmente hacia la cárcel de Guantánamo o hacia prisiones clandestinas de países cómplices (Egipto, Marruecos), en las que la tortura es una práctica habitual”, según explicita un informe del Parlamento Europeo con fecha del 14 de febrero del 2007, se armó el escándalo. Bush hijo tuvo que blanquear las operaciones como una “versión modificada del Programa rendición, detención e interrogatorios” y el expremier británico, Tony Blair, tuvo que pedir disculpas ante el Parlamento por el tránsito de detenidos-desaparecidos en la isla.

Los vuelos de la CIA transportaron detenidos ilegales hacia Bucarest, Bakú, El Cairo, Dubai o Islamabad -pero también hacia destinos norteamericanos como Washington y europeos como Roma, Frankfurt, Glasgow o las islas Azores entre decenas de destinos-. The New York Times acompaña su nota del 25 de enero pasado con un mapa donde se señala algunos de esos “black sites” ubicados en Lituania, Polonia, Tailandia y Rumania.

Hay pruebas de que los aviones eran campos de concentración en movimiento donde se torturaba a los prisioneros durante el vuelo. En algunos casos, salvo los descensos para cargar combustibles y pertrechos, el avión estaba hasta tres días en el aire con lo cual técnicamente no existía un lugar geográfico en el que el detenido hubiera sufrido apremios ilegales.

En varias ocasiones el Departamento de Estado alquiló, para estas operaciones, aviones privados. El acuerdo lo realizaron a través de “empresas contratistas” como la muy conocida DynCorp, proveedora de insumos para la guerra que incluye los bien conocidos mercenarios del Plan Colombia o involucrada con la multimillonaria reconstrucción de Irak después de ser destruida por las bombas. Según el sitio The Intercept, el exmarine, general John Kelly, exjefe del Comando Sur y hoy al frente del Departamento de Seguridad Interior estuvo muy vinculado a Dyncorp. Kelly como jefe del Comando Sur permitió la violación de los derechos humanos en Guantánamo y se opuso a los planes de Obama para cerrarla.

No hay dudas de que Trump es partidario de la mano dura militar. Que igual que Bush hijo tiene un gabinete formado por halcones belicistas. La diferencia con su antecesor republicano es que lejos de mantener estas operaciones en secreto, las exhibe como si por dejar de ser clandestinas dejaran de ser ilegales.

La pregunta es ¿por qué? El proyecto de liderazgo único en manos de EEUU quedó definitivamente sepultado. Agotada esa fase, el imperio apela a la carta militar como herramienta principal para enfrentar este nuevo ciclo de transformación del orden mundial que ya se sabe, es inevitable.

Selección en Internet: Melvis Rojas Soris

  • Periodista y escritora argentina

Portugal: el gobierno de izquierda resulta en Europa, pero hay silencio

LA JORNADA 2 de febrero del 2017 MÉXICO

Emir Sader*

Por increíble que parezca, hay un gobierno de izquierda en Europa, antineoliberal, que marcha bien. Por increíble que parezca, porque parece que el clima no daría para eso. Syriza no ha logrado enfrentar la austeridad de la Unión Europea. El PSOE se ha negado a una alianza con Podemos, que habría llevado a un gobierno como el de Portugal. Y los portugueses, que escriben artículos sobre tantos temas, no ayudan para nada a difundir al gobierno de su país, un gobierno de izquierda que resulta. Una actitud cobarde de sumarse al silencio de los grandes medios internacionales contra el gobierno portugués, que une a toda la izquierda del país. Cuando el gobierno de derecha, aun quedando en primer lugar, no logró, hace año y medio, mayoría suficiente para gobernar, surgió la propuesta de uno de toda la izquierda, que reuniera al Partido Socialista, al Frente de Izquierda y al Partido Comunista, que sumados tendrían mayoría para gobernar.

Debieron llegar a un acuerdo entre ellos, con concesiones mutuas. El Partido Socialista tuvo que abandonar su propuesta de flexibilización de relaciones de trabajo, así como de privatización del sistema de trasportes, pero, sobre todo, las políticas de austeridad que promueven una devastación social en toda Europa. Los otros grupos de izquierda no participan directamente del gobierno, pero lo apoyan a partir de un documento que define el fin de la política de austeridad a cambio de la retirada de la posición de salida de la Unión Europea.

Al principio había cierto escepticismo sobre la viabilidad de ese tipo de gobierno, en medio de acusaciones terroristas de la derecha, según las cuales el país iría al quiebre. Casi año y medio después, el gobierno del socialista Antonio Costa va muy bien, es más popular que nunca y con resultados económicos y sociales muy positivos, confirmando que la vía de la izquierda contemporánea es la de la unidad en la lucha por la superación del modelo neoliberal.

Los sueldos de los servidores públicos fueron recuperados, su jornada de trabajo fue reducida de 40 a 35 horas, el sueldo vital fue elevado en términos reales, al igual que las remuneraciones de los retirados.

Al mismo tiempo, se respetan los criterios sobre los déficit presupuestarios, dado que ese déficit bajó a 2,3% del Producto Interno Bruto, la menor cifra de la historia democrática de Portugal. Todo ello acompañado del reinicio del crecimiento económico y la disminución del desempleo de 12,3% a 10,5%.

Nuestro principal objetivo era frenar el programa de la derecha y lo logramos, dice la joven dirigente del Frente de Izquierdas, Catarina Martins, líder de la bancada de ese partido en el Congreso.

Nosotros hemos contribuido a un conjunto de medidas que van en la dirección de mayor justicia social, ha declarado Jerónimo de Souza, dirigente del Partido Comunista de Portugal, quien agrega que era necesario encontrar respuestas a los problemas urgentes de salarios, retiro de los trabajadores y de funcionamiento del sistema de salud.

El acuerdo que logramos fue el mejor posible con el 10% de votos que tenemos, comenta Catarina.

Ese esquema es el que casi fue aprobado en España por la alianza del PSOE con Podemos, pero fue bombardeado por los sectores conservadores del socialismo español.

Portugal demuestra que es una vía posible: al igual que los gobiernos progresistas de América Latina, organiza un gobierno centrado en la lucha por la superación del modelo neoliberal.

España mira con esperanzas a Portugal, pero también Francia, donde un candidato de izquierda triunfó en las primarias del Partido Socialista y propone un frente al otro candidato socialista –Mélenchon– y al candidato verde.

Pero, ¿por qué un gobierno de izquierda que resulta no es difundido por las fuerzas de izquierda y por los intelectuales portugueses, y otros que a menudo escriben sobre Portugal para destacar los reveses y las dificultades de la izquierda?

Colaboran así para sabotear ese gobierno, dejándolo en la sombra. Parece que son personas a las que solo les gusta destacar los errores y los problemas de la izquierda, pero que no están dispuestas a difundir y reconocer sus avances.

A pesar de todo, el gobierno de unidad en Portugal avanza y tiende a volverse una referencia para la izquierda de los otros países de Europa.

  • Sociólogo y politólogo brasileño

BNG, la espina que lacera la soberanía cubana

PL 8 de febrero del 2017 LA HABANA

Luis Antonio Gómez Pérez*

Consecuente con una historia centenaria de luchas por la independencia plena, la identidad de Cuba y la nación en sí tienen hoy una de sus esencias en la emancipación, asumida como corriente de acción y pensamiento.

Sin embargo, desde hace más de un siglo un enclave militar extranjero menoscaba ese fundamento nacional: la base naval mantenida por Estados Unidos en Guantánamo -en la región suroriental del país- en contra de la voluntad del pueblo y el Gobierno de la isla.

Cuba considera ilegales esas instalaciones, además de una violación a su integridad territorial. La base norteamericana en Guantánamo tiene una extensión aproximada de unos 118 kilómetros cuadrados, en un lugar considerado desde su ocupación como estratégico para el control del mar Caribe.

Estados Unidos tomó posesión de la zona en el 1903, valiéndose de la imposición de condiciones a la Isla para concederle la independencia formal tras la retirada de las autoridades coloniales españolas.

Precisamente, fue al amparo del Convenio para las Estaciones Carboneras y Navales firmado entre los gobiernos estadounidense y cubano en circunstancias en que el país caribeño no poseía prácticamente independencia alguna debido a un apéndice endosado a su Constitución, conocido como Enmienda Platt.

Ese último documento, una vergüenza para la nación cubana, fue aprobado por el Congreso norteamericano y firmado por el presidente William McKinley en marzo del 1901. Además, la isla se encontraba ocupada militarmente por los vecinos del norte, tras la intervención de estos en la guerra de independencia de Cuba contra la metrópoli española.

Pese al rechazo interno generado, la Enmienda Platt fue incorporada como apéndice a la Constitución de la República de Cuba luego de su aprobación el 12 de junio del 1901 en una sesión de la Asamblea Constituyente, con 16 delegados a favor y 11 en contra. La adopción del texto era una condición para la retirada de las tropas estadounidenses y otorgar la independencia al país..

En su articulado, la enmienda señalaba que Cuba arrendaría a Estados Unidos extensiones de tierra y agua para establecer estaciones carboneras o navales por el tiempo que fuese necesario. Asimismo, precisaba que el país norteño ejercería jurisdicción y señoríos completos sobre esas zonas.

Finalmente, en virtud del referido apéndice, en febrero del 1903 fue suscrito en La Habana y Washington el Convenio para las Estaciones Carboneras y Navales, el cual incluía dos áreas: Guantánamo y Bahía Honda, aunque en la última nunca llegó a establecerse una base naval.

Tres décadas después, como resultado de las luchas del pueblo de la isla que pusieron fin al gobierno pronorteamericano de Gerardo Machado, fue firmado un nuevo Tratado de Relaciones entre la República de Cuba y Estados Unidos que derogó la Enmienda Platt. El acuerdo excluyó definitivamente a Bahía Honda como posible locación para una base, pero mantuvo la de Guantánamo, así como las normas que la regían.

Más tarde, en el 1940, una nueva Constitución promulgada en la mayor de las Antillas estableció que no se concertarían ni ratificarían pactos que limitasen la soberanía nacional o la integridad del territorio.

No obstante, la oligarquía cubana puso todo su empeño en que los postulados más avanzados de aquella Ley de Leyes no se materializasen o, al menos, su aplicación fuese restringida al máximo.

AGRESIONES, ABSURDOS Y VERGÜENZA PLANETARIA

Desde el 1959, el Gobierno de la isla denunció en repetidas oportunidades y en diversos escenarios internacionales la ocupación ilegal por parte de Estados Unidos de una porción de territorio en Guantánamo.

Según las autoridades de la nación caribeña, a partir de enero del mencionado año, el país norteño convirtió la base naval en un foco de constantes amenazas, provocaciones y violaciones de la soberanía de Cuba con el objetivo de poner obstáculos al proceso revolucionario.

Además, afirman que en casi seis décadas la relación de agresiones incluye el lanzamiento de materiales inflamables desde aviones procedentes del enclave, provocaciones, insultos y disparos hechos por los soldados norteamericanos, violaciones de las aguas y el territorio de Cuba por embarcaciones y aeronaves militares, así como torturas y asesinatos de pobladores de la zona.

Datos proporcionados por Cuba indican que entre el 1962 y el 1996 se produjeron ocho mil 288 violaciones principales desde la Base de Guantánamo, de ellas seis mil 345 aéreas, mil 333 navales y 610 territoriales. Del total referido, siete mil 755 incidentes se registraron entre el 1962 y el 1971.

Desde el 1959 hasta la fecha, solo en una oportunidad la isla convirtió en ingreso nacional el cheque estadounidense por concepto de arrendamiento del territorio ocupado por la base. Sucedió en el primer año de la Revolución en el poder y se debió a una confusión, según la parte cubana. A partir del 1960 los cheques no se cobraron más y quedaron como constancia de una imposición.

Hasta el 1972 el "pago" anual era de tres mil 386,25 dólares, cuando los norteamericanos lo reajustaron por su cuenta a tres mil 676. Un año más tarde se hizo una nueva corrección del valor del antiguo dólar de oro, lo cual hizo que el monto calculado por el Departamento del Tesoro fuese elevado a cuatro mil 85 dólares anuales, poco más o poco menos que la renta actual de un apartamento de dos dormitorios en Manhattan, Nueva York.

Esos cheques se cargan a la Marina de Estados Unidos y se dirigen al Tesorero General de la República de Cuba, funcionario que no forma parte de la estructura gubernamental de la isla desde hace años.

Por otro lado, en el territorio cubano ocupado por la nación norteña también existe una prisión denunciada internacionalmente como un centro torturas y por cuyo cierre se han pronunciado personalidades y organismos de todo el mundo, incluidos numerosos estadounidenses y la ONU.

En el 2002, una porción de la base de Guantánamo fue usada para albergar prisioneros capturados en Afganistán sospechosos de tener vínculos con Al-Qaeda. Precisamente, el estatus legal de la zona ocupada fue uno de los motivos de la elección del sitio para la detención de individuos.

Como las referidas instalaciones estadounidenses se encuentran en Cuba, el Gobierno del país norteño alegó que los allí detenidos se encuentran legalmente fuera de Estados Unidos y, por lo tanto, no tienen los derechos constitucionales que tendrían de ser el caso contrario.

Del mismo modo, se ha comprobado que muchos de los prisioneros fueron trasladados a Guantánamo en vuelos secretos de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) norteamericana con la complicidad de gobiernos europeos.

Reportes e informes de varias instituciones internacionales señalan que allí se comenten prácticas como la exposición de los detenidos a ruidos o música molesta, a temperaturas extremas por períodos prolongados, palizas y vejámenes de diversa índole.

Según políticos norteamericanos de la calaña de George W. Bush, la información obtenida mediante interrogatorios con métodos violentos en la cárcel ayuda a evitar atentados terroristas.

Así justificó la tortura el mencionado expresidente en una ocasión en el 2010, cuando, además, afirmó que tal práctica permitía salvar vidas. "El método es duro, pero la CIA aseguró que no producía daños permanentes", dijo.

Pese a que la anterior administración estadounidense, la encabezada por Barack Obama, se refirió en algunas oportunidades al cierre de la prisión de Guantánamo, esas instalaciones continúan allí, para vergüenza planetaria.

Aunque las autoridades norteamericanas se han manifestado sobre la clausura del centro, nunca han mencionado la devolución del territorio ocupado, lo cual es una de las exigencias de Cuba para la normalización de las relaciones bilaterales, un proceso que comenzó en diciembre del 2014.

De acuerdo con Michael Strauss, autor del libro "The Leasing of Guantanamo Bay" (2009), luego de un supuesto cierre de la prisión, Guantánamo no tendría casi valor para Estados Unidos.

En una entrevista concedida a BBC Mundo y publicada en marzo del 2016, el profesor e investigador recordó que, con los avances tecnológicos, el repostaje de naves en la bahía ya no tiene sentido y, por lo tanto, no se justifica la presencia de la Marina.

Otro experto, el académico de la Universidad de Harvard Jonathan Hansen, precisó a Prensa Latina en el 2013 que la prisión es, entre otros asuntos, un pretexto para mantener la presencia militar de Estados Unidos en Cuba.

Además, el Gobierno norteamericano cita la extraterritorialidad del enclave para mantener allí un centro de su alegada guerra contra el terrorismo en el cual realiza actos prohibidos por las leyes estadounidenses, con la excusa agregada de preservar la seguridad nacional, dijo.

Mientras, en los grandes medios de comunicación de Estados Unidos prevalece el silencio sobre la ocupación de una parte del territorio cubano, añadió Hansen.

Por su parte, el presidente del Instituto de Historia de Cuba, René González, consideró que desde su campo de estudios el enclave norteamericano en el suroriente de la isla es un absurdo estratégico, militar y político.

En pocas palabras: la base naval de Estados Unidos en Guantánamo es un pretexto para mantener las tensiones, un sitio susceptible a ser utilizado para agresiones de distinta naturaleza, un insulto a la nación y una espina que desde hace 114 años lacera la soberanía cubana.

  • Periodista cubano