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Portal:Panorama Mundial/DE LA PRENSA/2017-02-28

El hambre, el arma de los fuertes contra los débiles

REBELIÓN 20 de febrero del 2017 ESPAÑA

Bruno Guigue*

Si realmente se quisiera la prueba de que el hambre no es un desastre natural o cualquier otra fatalidad que pesara sobre las tierras abandonadas por los dioses, bastaría con observar el mapa de las futuras hambrunas. Este mapa, diseñado por el economista jefe del Programa Mundial de Alimentos, Arif Husain, es contundente. Según él, 20 millones de personas corren el riesgo de morir de hambre en cuatro países en los próximos seis meses: Yemen, Nigeria, Sudán del Sur y Somalia.

Ahora bien, la principal causa de esa inseguridad alimentaria es política. Cuando no ha sido directamente provocada por el caos generador del subdesarrollo o la interrupción de los suministros, la intervención extranjera ha echado leña al fuego. La guerra civil y el terrorismo han arruinado las estructuras estatales, banalizando la violencia endémica y provocando el éxodo de la población.

En el Yemen los bombardeos saudíes han generado desde marzo del 2015 un desastre humanitario sin precedentes. La ONU se alarma ante esta situación, ¡pero fue una resolución del Consejo de Seguridad la que autorizó la intervención militar extranjera! El cierre del aeropuerto de Sanaa y el embargo infligido por la coalición internacional han privado a la población de medicamentos.

Las reservas de trigo disminuyen a ojos vistas. Los bancos extranjeros rechazan realizar operaciones financieras con los bancos locales. Catorce millones de personas, es decir el 80% de la población, tiene necesidad de ayuda alimentaria, unos dos millones en forma urgente. 400 mil niños están desnutridos. Al ser considerada culpable de apoyar al movimiento Houthi, la población yemení está condenada a muerte. Las potencias occidentales participan de ese crimen masivo proporcionando armas a Ryad.

En Nigeria la caótica situación en la que se ha visto sumergido el noreste del país gangrena toda la región. Millones de personas se hacinan en los campos de refugiados huyendo de la violencia del grupo Boko Haram. Estas poblaciones, que son totalmente dependientes de la ayuda humanitaria, “sobreviven a temperaturas de 50° C en chozas con techo de uralita, con un solo acceso al agua, con cocinas comunes y una comida por día”, explica Arif Husain.

Alimentado por la propaganda saudí, el terrorismo desafía actualmente a este Estado, el más poblado del continente cuya población se calcula que llegará a los 440 millones en el 2050. Luego de la calamitosa destrucción de Libia por la OTAN el África subsahariana se ha convertido en el territorio de caza preferido de los yihadistas. La hambruna anunciada es consecuencia directa de esa desestabilización.

En Sudán del Sur la proclamación de la independencia en el 2011 desembocó en una guerra civil en la que dos campos rivales se disputan el control de las riquezas energéticas. Este Estado secesionista, fragmentado, enclavado, mutilado de su norte al que lo enfrentó una interminable guerra civil, es fruto de la estrategia estadounidense. Esta creación artificial tenía el objetivo de contrarrestar la influencia de Sudán, desde larga data inscrito en la lista de los “rogue states” [N. de la T.: “Estados canallas”].

Nacido en la fuente bautismal de Washington, que armó la guerrilla secesionista de John Garang durante 20 años, Sudán del Sur es hoy en día una región en ruinas. Desde diciembre del 2013 han muerto varias decenas de miles de personas, 2,5 millones han huido de sus hogares y cerca de 5 millones se encuentran en una situación de inseguridad alimentaria “sin precedentes”, según la ONU. Si alguien quiere reclamar, se ruega que se dirija a los “neocons” de Washington.

En Somalia los avatares climáticos amenazan con la proximidad de un nuevo desastre alimentario. En el 2011 la terrible hambruna que siguió a la sequía provocó 260 mil muertos. La vulnerabilidad de la agricultura hortelana refleja el estado de subdesarrollo del país, fraccionado en una decena de grupos políticos rivales. El sangriento reino de los señores locales de la guerra, las intervenciones militares extranjeras (EEUU, Etiopía, Kenia), la influencia creciente, sobre un fondo de descomposición política, de la organización radical islámica Al-Shaab, ha otorgado a este país el índice de desarrollo humano más bajo del planeta.

Luego de la caída del régimen marxista de Syaad Barré en el 1991 se fueron desvaneciendo las estructuras estatales. La economía está exangüe y el sistema educativo descalabrado. El aumento de los precios de los alimentos y la caída de los salarios hacen temer lo peor hoy en día.

Lamentablemente, otras zonas de tensión provocan inquietud. Los actuales conflictos en Siria, Irak, Afganistán, Ucrania, Libia, Zimbabue, trastornan las condiciones de vida y generan flujos migratorios. Finalmente, algunos otros países viven una inseguridad alimentaria crónica: la República Democrática del Congo, la República Centroafricana, Burundi, Mali, Niger.

No es casual que la mayoría de estos países sean presa de una guerra civil, del terrorismo y de la intervención militar extranjera. El desorden que los asola es en primera instancia de naturaleza política y geopolítica. Lejos de ser una fatalidad es el resultado de causas endógenas y exógenas identificables. Las hambrunas no caen sobre los condenados de la tierra como un rayo. Es el arma de los poderosos para aplastar a los débiles.

Selección en Internet: Melvis Rojas Soris

  • Analista político francés. Profesor de Filosofía.

¿A qué se deben tantas filtraciones en el gobierno de Trump?

BBC 15 febrero del 2017 REINO UNIDO

La verdadera historia aquí es por qué se producen tantas filtraciones ilegales en Washington. Esa fue la primera respuesta del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a la renuncia de su consejero de Seguridad Nacional, Michael Flynn.

En su carta de dimisión, Flynn se excusó porque “sin quererlo” ofreció información “incompleta” al vicepresidente Michael Pence y a otros sobre las conversaciones telefónicas que mantuvo con el Embajador de Rusia.

De esa forma, se refería sin mencionarlo expresamente al hecho de que, según filtraciones publicadas por los medios estadounidenses, Flynn había hablado con el diplomático ruso sobre las sanciones impuestas por Washington a Moscú durante la etapa de transición de poder.

Eso, pese a que la normativa estadounidense prohíbe a los ciudadanos de ese país intervenir en disputas diplomáticas con otros países.

Sin embargo, a juzgar por el mensaje publicado por Trump en su cuenta de Twitter, al mandatario lo que le preocupa es la filtración de la información.

El portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, dijo que Trump le pidió la renuncia a Flynn debido al deterioro de la confianza y no por pensar que hubiera cometido algún acto ilegal.

“Fue un acto de confianza. El tema era si él informó mal o no al Vicepresidente y eso es lo que al final llevó al Presidente a pedir y aceptar la renuncia de Flynn”, dijo Spicer.

Agregó que Trump está “muy, muy preocupado” por las filtraciones ocurridas en el caso de Flynn y anunció que el mandatario se va a asegurar de tomar medidas para detener estas filtraciones.

No parecen faltarle motivos, pues es inusual que durante las primeras semanas de un nuevo gobierno se produzcan tantas fugas de información importante.

“Las filtraciones son un problema para todos los gobiernos, pero usualmente durante los primeros días de un nuevo mandato presidencial hay cierta apariencia de disciplina en la comunicación. Definitivamente, ése no es el caso de este gobierno”, dijo Anthony Zurcher, corresponsal de la BBC en los Estados Unidos.

“Nada de esto es normal”, dijo a The Washington Post, Steve Schmidt, un estratega republicano que ocupó altos cargos en la Casa Blanca durante el gobierno de George W. Bush. “La incompetencia, el desorden y las filtraciones no tienen precedentes”, agregó.

Pero el tema de las filtraciones apareció muy pronto en la agenda del nuevo gobierno de Trump, incluso antes de su toma de posesión.

A comienzos de enero, la prensa estadounidense informó sobre la existencia de un reporte no corroborado que señalaba que el Gobierno ruso poseía información comprometedora sobre Trump.

El entonces Presidente electo insinuó que las agencias de inteligencia estadounidenses eran las responsables del informe.

“Las agencias de inteligencia nunca debieron haber permitido que esta noticia falsa se “filtrara” al público. Un último disparo en mi contra. ¿Estamos viviendo en la Alemania nazi?”, tuiteó Trump.

El entonces director saliente de la CIA, John Brennan, calificó el mensaje de Trump como indignante y negó que la comunidad de inteligencia estadounidense tuviera alguna relación con el informe, cuya autoría, a la postre, fue atribuida a un exespía británico.

Posteriormente, tras la llegada de Trump a la Casa Blanca, se han producido numerosas filtraciones sobre asuntos diversos: desde el contenido de algunas de las órdenes ejecutivas que ha firmado el mandatario, hasta las supuestas disputas telefónicas que ha tenido el Presidente con sus homólogos de Australia y México.

Según publicó la prensa estadounidense, el mandatario tuvo una dura conversación con el primer ministro de Australia, Malcolm Turnbull, a propósito de un acuerdo que había sido firmado por el expresidente Barack Obama para que Estados Unidos recibiera mil 250 refugiados que se encuentran en ese país.

De acuerdo con esas versiones, durante la conversación, Trump le dijo a Turnbull que esa era su cuarta conversación del día con un mandatario extranjero y que esta era “la peor” de todas y cortó abruptamente la comunicación (prevista para durar una hora) a los 25 minutos.

El relato oficial de la Casa Blanca sobre la conversación no mencionó ninguno de estos detalles, pero Trump escribió un mensaje en Twitter en el que mostraba su insatisfacción por el acuerdo con Australia.

“¿Pueden creerlo? El gobierno de Obama aceptó recibir a miles de inmigrantes ilegales de Australia. ¿Por qué? Voy a estudiar este acuerdo tonto”, escribió en Twitter.

El gobierno de Trump ordenó una investigación interna para encontrar a los responsables de las filtraciones.

El portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, reveló que indagan sobre esto pues consideran que se ha producido una ruptura de las leyes y de los protocolos.

En el caso concreto de Flynn, además, se anunció una investigación en el Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes, aunque no versará sobre si el funcionario quebrantó alguna ley en sus contactos con Rusia sino sobre quién filtró la información que llevó a su renuncia y por qué sus conversaciones estaban siendo grabadas.

“Estoy sorprendido de que nadie esté cubriendo el verdadero delito aquí. Hay un ciudadano estadounidense cuyas llamadas telefónicas fueron grabadas y luego filtradas a la prensa”, dijo el parlamentario republicano Devin Nunes a la agencia AP.

Según The Washington Post, la situación ha llevado a algunos funcionarios del Gobierno a recurrir al uso de aplicaciones móviles encriptadas, que además borran el contenido de los mensajes una vez que han sido leídos, por temor a ser acusados de estar dando información a los medios.

La llegada del equipo de Trump a Washington fue menos una transición presidencial que una toma de control hostil y los funcionarios del Gobierno afectados están contraatacando de la única manera que pueden: “filtrando información dañina en momentos oportunos”, comentó Zurcher.

El corresponsal de la BBC destacó que las fugas de información también se están originando como consecuencia de la lucha entre distintas facciones dentro de la Casa Blanca que “comparten con la prensa datos seleccionados para debilitar a sus rivales y hacer avanzar sus agendas particulares”.

Además, Trump, cuando era presidente electo, decidió no recibir los informes diarios que tradicionalmente las agencias de inteligencia preparan para el ocupante de la Casa Blanca.

La decisión despertó las alertas en la comunidad de inteligencia y fue considerado como una muestra de desprecio por su trabajo.

“Soy una persona inteligente. No necesito que me digan la misma cosa y las mismas palabras cada día”, dijo Trump al explicar su decisión durante una entrevista con la cadena Fox.

En un artículo publicado en el diario británico The Observer, el exanalista de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) John Schindler apunta hacia las agencias de inteligencia como una de las principales fuentes de fuga de información.

“Que la comunidad de inteligencia tiene grandes motivos de preocupación es palpable por las revelaciones casi diarias de grandes problemas en la Casa Blanca, apenas tres semanas después de la toma de posesión”, escribió Schindler.

Zurcher también cree que los espías pueden estar detrás de una parte de lo que ocurre.

El exdirector de la CIA, John Brennan, rechazó las acusaciones de Trump contra las agencias de inteligencia.

“Las agencias de inteligencia están demostrando ser un adversario particularmente diestro para el nuevo gobierno y ya han logrado su primer trofeo: el consejero de Seguridad Nacional, Michael Flynn”, explicó.

Pero, según Schindler, las cosas están yendo aún más allá, pues afectan el flujo de información de inteligencia que recibe la Casa Blanca.

“Durante décadas, la NSA ha preparado informes especiales solo para el Presidente, que contienen enormes cantidades de información de inteligencia. En las últimas tres semanas, sin embargo, la NSA dejó de hacerlo por temor a que Trump y su equipo no sean capaces de guardar sus mayores secretos de inteligencia”, escribió.

Golpe mortal, pero no para Lula

PÁGINA 12 17 de febrero del 2017 ARGENTINA

Eric Nepomuceno*

Los resultados de los nuevos sondeos relacionados al gobierno de Michel Temer y a las elecciones presidenciales del 2018 no llegan a ser sorprendentes. La sorpresa está en los números. Que el gobierno nacido a raíz del golpe institucional del año pasado era mal evaluado por los brasileños era algo sabido. Lo que sorprende es que si en octubre del año pasado 36,7% de los encuestados tenían una opinión francamente negativa del gobierno y 38,9% lo consideraban regular, ahora esos números son, respectivamente, 44,1% y 38,9%. Solamente 10% tienen una opinión positiva.

Sobre el desempeño de Michel Temer, en octubre 51,4% de los entrevistados lo desaprobaban, mientras que los que aprobaban eran 31,7%. Ahora, 24,4% lo aprueban, y los que desaprueban son 62,4%.

Con relación a las elecciones presidenciales del 2018, era sabido que Lula da Silva encabezaba los sondeos para la primera vuelta, e inevitablemente estaría en la segunda. Ahora, ese cuadro cambió de manera drástica. Sea cual sea el escenario presentado, con una lista variable de candidatos, Lula aparece con una ventaja inmensa tanto en la primera como en la segunda vuelta.

Una curiosidad: un enfrentamiento, en la segunda vuelta, entre Lula da Silva y Michel Temer, esa distancia sería olímpica, 43 a 19%.Varios aspectos llaman la atención de analistas de diferentes tendencias. El primero de ellos: pese a la campaña perversa y sin treguas de todos los medios de comunicación, del juez de provincia Sergio Moro, de la fiscalía y la Policía Federal, contra Lula, su imagen sigue consolidada y el único movimiento registrado en los últimos meses ha sido de crecimiento. Segundo aspecto: se confirma, día a día, que el golpe del año pasado tenía como único objetivo alejar el PT, desmantelar todos lo realizado en sus años de gobierno, instalar una especie de fantoche en el Palacio Presidencial, imponer un programa económico neoliberal de corte fundamentalista y llegar al 2018 con un candidato, Aécio Neves, en condiciones de favorito.

Lula estaría o preso o inhabilitado, la dureza y la impopularidad de la recesión económica y del retroceso social caería sobre los hombros del PMDB, cómplice desechable, y listo.

La verdad es que parte substancial del plan funcionó. Con tropiezos, como la elección, por Temer, de una verdadera pandilla para integrar su gabinete, pero en fin, gajes del oficio en un ambiente altamente político corrompido y nauseabundo como es el brasileño.

Quedó más que claro que el golpe funcionó, pero el plan fracasó estrepitosamente. El escenario económico, fuertemente corroído desde el primer día del frustrado segundo mandato de Dilma Rousseff gracias a la complicidad de los arquitectos del golpe –el inevitable Aécio Neves y el ex presidente Fernando Henrique Cardoso– con la más retrógrada, la legislatura de más bajo nivel ético y moral desde el retorno de la democracia, en el 1985, presenta la peor recesión de la historia de la República instaurada en el 1889.

Todo y cualquier indicativo muestra un retroceso brutal. Por ejemplo: desde principios del año pasado, un millón y medio de brasileños abandonaron sus planes privados de salud, poniéndose en las manos de un servicio público patéticamente ineficaz. Solamente en enero pasado, fueron 150 mil. El desempleo, que en tiempos del PT en el gobierno había bajado a niveles históricos, volvió al Himalaya de siempre.

Resultado: el golpe del año pasado resultó mortal, pero no para Lula da Silva, sino para los golpistas, empezando por Aécio Neves y su PSDB. La eventualidad de que el partido presente otro candidato tampoco mejora el cuadro: todos quedan por debajo de los 10% de intención de voto declarada.

Para colmar esa taza de veneno, la gran –y esa sí, verdaderamente preocupante– sorpresa ha sido la fuerza con que el diputado Jair Bolsonaro aparece en esos sondeos. Si en octubre él ya contaba con 6,5% de intención de voto, ahora explota y alcanza niveles alarmantes. Acorde al cuadro de postulantes, oscila entre 11,3 y 12,1%. ¿Por qué tanta preocupación? Porque esa versión tropical del “antipolítico” es un militar retirado que defiende ardorosamente la dictadura, desmiente la existencia de tortura, defiende la pena de muerte, es uno de los voceros de la campaña “el buen bandido es el bandido muerto” y toda una formidable secuencia de barbaridades.

Por más que se sepa que los sondeos indican el retrato de un determinado momento, y que lo que interesa es la llamada curva dinámica, es inevitable observar que desde el pasado junio, cuando el golpe ya estaba consolidado, solamente dos candidatos vieron crecer sus posibilidades: Lula da Silva y Jair Bolsonaro. Hasta hace poco pensar en una disputa de una segunda vuelta entre los dos sería motivo para urgente internación en el psiquiátrico más cercano. Hoy, ya no. Es algo remoto e improbable, pero no imposible.

Eso se debe a Aécio Neves, a Fernando Henrique Cardoso y toda la formidable banda de bucaneros apoyados por la banca, el empresariado, los medios de comunicación y una opinión pública idiotizada.

Eso se debe a partidos políticos podridos, a un sistema político pantanoso, a una especie de gangrena moral que corroe al Poder Judicial de mi país.

Selección en Internet: Inalvys Campo Lazo

  • Periodista brasileño del diario argentino Página 12.

El gobierno Macri sí tiene política económica

REBELIÓN 20 de febrero del 2017 ESPAÑA

Macri retrocede con el correo, el descuento a los jubilados y avanza con reformas laborales

Julio C. Gambina*

El escándalo estalló cuando se conoció el arreglo entre el Estado y el grupo Macri por las deudas del Correo. Una licuación impúdica de la acreencia. Más allá de cualquier detalle y monto en cuestión, el arco de oposición se amplió hasta impensados personajes de la política y prensa favorables al PRO y a Cambiemos.

Claro que el tema “Correo” retrotrae la discusión al momento de la privatización de la empresa en la década del 90 bajo la presidencia de Carlos Menem, a la quiebra solicitada en medio de la gran recesión que desembocó en la crisis del 2001 y la re-estatización (para reprivatizar) en el 2003, ya con el gobierno de Néstor Kirchner.

La deuda y el conflicto se arrastran desde comienzos del siglo y ponen en evidencia la capacidad de una burguesía y capital local transnacionalizado, que hace negocios amparados en el sostén del Estado capitalista. Válido en gobiernos constitucionales o no. El grupo Macri no pagaba el canon comprometido por la privatización del Correo y luego de la quiebra continuó gestionando sin cancelar pagos. La deuda acumulada es gigantesca y mayor aún con el perdón sucesivo (incluso en conflicto por trámite no terminado). Pasa el tiempo y el Grupo Macri, accionista la familia, se beneficia hasta que encuentre una ocasión favorable para el cierre del caso.

Parecía ideal el momento para negociar con un Macri, Mauricio (el primogénito del Clan), en la presidencia de la Argentina, aun cuando se sostiene que la negociación no involucraba al jefe del Poder Ejecutivo.

El escándalo escaló en la consideración pública y tras largos días de instalación en la prensa, el Presidente informó que la situación volvía a foja cero. Habrá que ver, ya que el proceso negociador se enmarca en trámites judiciales con un recorrido que ahora debe revisarse.

La primera conclusión es que sin control judicial, mediático, político y social, la impunidad avanza y tiene costo fiscal elevado que compite con demandas sociales insatisfechas.

SI PASA SE AVANZA, SI NO, ESPEREMOS A MEJOR MOMENTO

Ya es costumbre en el gobierno Macri el intento de avanzar con posiciones de máxima y luego retroceder ante la presión social si es masiva y determinante.

Existen ejemplos desde el inicio de la gestión en el intento de nombrar integrantes de la Corte Suprema de Justicia por Decreto. Finalmente lo logró con acuerdo parlamentario.

Más reciente, intentó modificar la conmemoración del golpe del 24 de marzo del 76 como si se tratara de un feriado a mover en la semana. La crítica masiva lo llevó a la reconsideración, vaya uno a saber hasta cuando, lo que impone una gran movilización conmemorativa del 41° aniversario del golpe genocida.

En esas horas en que se debatía el tema Correo, desde la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) se intentó corregir a la baja el ingreso previsional de millones de jubilados.

Ante el reclamo generalizado y pese a la insensibilidad del Gabinete que aludía “apenas son 20 pesos”, Macri anunció retrotraer la situación del Correo y de los jubilados. Algunos quisieron fundamentar que el Fondo Monetario Internacional (FMI) demandaba acciones para bajar el gasto en seguridad social y previsión, intentando desplazar la responsabilidad.

Sin duda, es un logro de las denuncias y la ampliación de las protestas, pero a no engañarse, Macri retrocede reconociendo errores, pero en simultáneo avanza en las reformas estructurales que puede, caso de las Aseguradoras de Riesgo del Trabajo (ART).

Recordemos que a fines del año pasado el Senado de la Nación había dado media sanción a la modificación al régimen de riesgos del trabajo. El argumento era la elevada cantidad de juicios relativos al tema. Nada se decía ni se dice sobre el tema central que son los riegos laborales de trabajadoras y trabajadores.

Como el tiempo pasaba y por razones de conveniencia política se resolvió aprobar la modificación por Decreto de Necesidad y Urgencia. La protesta se extendió y Macri no tuvo más remedio que convocar a sesiones extraordinarias. Con ello volvió sobre sus pasos y con complicidad opositora y aval del triunvirato de la CGT, la ley modificada fue aprobada.

La ley que modifica el régimen de riesgos del trabajo es favorable para las patronales y las ART, un gran negocio que confronta con el objeto originario de la ley en prevención del riesgo laboral.

EXISTE PLAN ECONÓMICO Y HAY QUE CONFRONTARLO

No es cierto como algunos sostienen que “no hay plan económico ni rumbo”, la orientación es profundizar el cambio económico regresivo, con Prat Gay o con Dujovne; con Melconian o González Fraga; con Sturzenegger o con quien sea.

En esencia, es la lógica del plan sistemático de hace cuatro décadas y afianzado en los 90. Esos fueron tiempos de consolidación del Grupo Macri, que hoy potencia desde la gestión Macri. Además, ahora Donald Trump alude al papel de liderazgo que Mauricio Macri puede jugar en la región, según dice la Casa Blanca en el informe luego de la conversación telefónica entre ambos presidentes.

Así se explica la discusión en torno a las actualizaciones de los ingresos de los bancarios. No se quería convalidar actualizaciones salariales más allá de la pauta imaginada desde las autoridades y las patronales. La protesta de los bancarios y el clima social definió un acuerdo.

Acaba de celebrarse, en este marco de contradicciones, idas y vueltas de medidas del gobierno, el acuerdo con los bancarios para obtener un 4% a enero por recomposición salarial derivada de la inflación del 2016; y un 19,5% retroactivo a enero como actualización por el 2017, sujeto a reconsideración según la evolución del costo de vida. En total un 24,3% más algunas bonificaciones.

Recordemos que el acuerdo había sido suscrito en noviembre del año pasado y el Ministerio de Trabajo negaba su homologación. El anuncio de un paro por 72 horas motivó el arreglo en un marco de extensión de protesta de la sociedad por variadas razones.

Todos los retrocesos y avances ocurren en simultáneo, producto de una lucha de clases en donde se despliegan variadas iniciativas políticas en uno u otro sentido.

La cuestión de fondo desde el gobierno Macri apunta a modificar reaccionariamente la legislación laboral y los derechos de los trabajadores.

Algunos dicen que eso no es novedad en el capitalismo, sin embargo, la correlación de fuerzas en determinados momentos de la historia define derechos para la mayoría social que vive de su trabajo.

En la coyuntura, con una feroz ofensiva del capital sobre el trabajo queda demostrada que se puede poner freno a ciertas groseras iniciativas como la impunidad del caso Correo y el intento por disminuir los ingresos previsionales.

Ahora, la batalla está centrada en la docencia y por el tipo de educación, de ciencia y técnica, cuando el ministro del área científica, con 10 años de antigüedad en el cargo, señala que hay que reorientar la política de investigación.

Los jóvenes investigadores supieron ganar la calle y la solidaridad social en diciembre pasado, El gobierno pateó el tema para el 2017 y todo indica que es necesario continuar instalando socialmente la cuestión de una ciencia y una técnica para la emancipación.

Trabajadores docentes e investigadores constituyen el próximo round contra la política de ajuste y disciplinamiento de trabajadoras y trabajadores. La realidad de estos días demuestra que con unidad de acción movilizada se puede revertir el intento del gobierno Macri.

Selección en Internet: Melvis Rojas Soris

  • Doctor en Ciencias Sociales de la UBA. Profesor titular de Economía Política.