Saltar a: navegación, buscar

Portal:Panorama Mundial/DE LA PRENSA/2017-03-07

También para Trump, Cuba es un hueso duro de roer

ISLA MÍA 27 de febrero del 2017 CUBA

Norelys Morales*

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, es de todo menos estúpido, en todo caso, un iconoclasta de derecha, ha dicho un analista, con lo cual el arranque de la administración, bajo la égida del magnate, enfila más a la incertidumbre que a cualquier certeza que no sea la del imperio en acción. De ahí que, Álvaro García Linera, vicepresidente de Bolivia, un reconocido filósofo marxista, valore que La globalización ha muerto, indicando que "Donald Trump no es el verdugo de la ideología triunfalista de la libre empresa, sino el forense al que le toca oficializar un deceso clandestino".

Es indudable que nadie escapa a la inquietud de qué hará el magnate al mando de un imperio con el mayor poderío militar del planeta, incluido su arsenal nuclear. Para Cuba, la pequeña isla plantada ante ese poderío, sufriendo todos los ataques posibles, la expectación y la cautela, son indicadas.

De un lado, un sector de la ultraderecha trata de impulsar a Trump a que deshaga lo logrado en la administración Obama, mientras otros más moderados, tanto demócratas como republicanos, miran a los negocios o, en el orden de "imponer la democracia en Cuba", buscan los caballos de Troya que aniquilen a la Revolución Socialista.

Hasta hoy, lo que tenemos son desafueros del "estilo Trump", que darían señales pero, de la parte cubana se distingue la mesura. Recuérdese, que irrespetuosamente llamó a Fidel Castro "brutal dictador" y se despachó, con su base electoral miamense, con que haría todo lo posible para garantizar el "camino (de los cubanos) hacia la prosperidad y la libertad".

Por otra parte, hay una fuerte presión de esa ultraderecha, que continúa fracasando pero a la que no hay que subestimar. Entre otras acciones bien planificadas, en diciembre del 2016 enviaron a La Habana a la abogada Kimberley Motley, para la supuesta defensa de un contrarrevolucionario al servicio de esa mafia anticubana.

La Sra. Motley conocía que no puede ejercer su profesión fuera de EEUU y menos participar en actos provocativos contra el orden público cubano, con visado turístico, algo que en su país la llevaría directamente a la Corte de Justicia para ser juzgada, o a un centro de detención para inmigrantes.

La campaña de prensa, a partir de su retención temporal y posterior reembarque hacia Estados Unidos, se basó en crear una matriz de opinión de que viajó como abogada del seudoartista, Danilo Maldonado.

Al no ser juzgada ni detenida por las autoridades cubanas, Kimberley Motley no pudo ser una prueba para que el presidente electo Donald Trump rompiera relaciones con La Habana, por encarcelar a una “destacada” norteamericana.

Más reciente han realizado un montaje con el empleado de la OEA, Luis Almagro, el expresidente FeCal, de México, y la exministra y senadora de Chile, Marina Aylwin, junto con los "opositores tarifados" que pretendieron un show, que mediáticamente abultaron. En el fondo nada sustantivo pudieron presentarle a Trump. Fracasaron también.

La Cancillería cubana hizo la denuncia sin medias tintas: "El plan, tramado en varios viajes entre Washington y otras capitales de la región, consistía en montar en La Habana una abierta y grave provocación contra el gobierno cubano, generar inestabilidad interna, dañar la imagen internacional del país y, a la vez, afectar la buena marcha de las relaciones diplomáticas de Cuba con otros Estados. Tal vez algunos calcularon mal y pensaron que Cuba sacrificaría las esencias a las apariencias".

Entre tanto, Trump ha designado al abogado Jason Greenblatt como representante especial para las negociaciones internacionales de su administración.

El magnate presidente calificó a Greenblatt como uno de sus consejeros más cercanos y de mayor confianza, y que hasta ahora se desempeña como el vicepresidente ejecutivo y director jurídico de la Organización Trump.

Greenblatt es un judío ortodoxo, que nunca ha ejercido un cargo público y sus ideas políticas son poco conocidas, pero tendrá que lidiar con el proceso de paz Israel-Palestina, las relaciones con Cuba y la negociación o renegociación de tratados comerciales internacionales, entre otros asuntos.

Según Blomberg Bussines, Greenblatt estuvo en Cuba en una visita de tipo exploratoria como parte de la organización Trump, que comunicó que "En los últimos doce meses, muchos de los principales competidores han buscado oportunidades en Cuba. Mientras es importante para nosotros entender los mercados que nuestros competidores están explorando, no tenemos la intención de expandirnos a Cuba, ni tampoco hemos hecho ningún negocio allí".

No obstante, Greenblatt ha dicho que "Mi filosofía, tanto en los negocios como en la vida, es unir a la gente y trabajar por unirlos en vez de dividirlos, ese es el camino más fuerte hacia el éxito. Yo creo realmente que esta aproximación es la que puede brindar resultados a los EEUU en diferentes asuntos alrededor del mundo".

Aún se espera por la revisión completa de todas las políticas de Estados Unidos hacia Cuba, que está realizando la administración Trump, según dijo el portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, el pasado 20 de enero, quien además indicó que ese análisis tiene un “enfoque en los derechos humanos, como parte de un compromiso con los ciudadanos de todo el mundo”.

Al intervenir en la V Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, en República Dominicana, el pasado 25 de enero, el presidente cubano, Raúl Castro Ruz, expresó la voluntad de proseguir el diálogo y la cooperación, en temas de interés común, con el gobierno de Trump.

En todo caso, la Isla ha lidiado con 55 años de bloqueo y 12 gobiernos en la Casa Blanca, y aunque no se sepa a ciencia cierta por dónde transitará esta Administración, lo único que no puede desconocer Trump, que estúpido no es, será que, como Cuba aplica una política de principios, sigue siendo un hueso duro de roer.

Selección en Internet: Inalvys Campo Lazo

  • Periodista y escritora cubana

Canadá asegura que no renegociará el TLC sin México

EL PAÍS 21 de febrero del 2017 ESPAÑA

La canciller del país norteamericano destaca que cualquier conversación deberá ser "a tres bandas"

Canadá no renegociará el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) sin México. "Creemos firmemente que el TLCAN es un acuerdo de tres naciones y que cualquier negociación tiene que ser a tres bandas", ha afirmado este martes la canciller canadiense, Chrystia Freeland, en una conferencia celebrada en Toronto, informa Reuters. De esta forma, el Gobierno canadiense contradice las informaciones surgidas hace casi un mes que apuntaban a que Ottawa optaría por dar por muerto el TLCAN y se centraría en un acuerdo bilateral con EEUU.

Desde que Donald Trump asumió la presidencia de Estados Unidos el pasado 20 de enero, el foco de sus dardos comerciales ha sido México. El magnate republicano sostiene que los tratados de libre comercio –y el TLCAN es el más importante para su país– han arrebatado millones de empleos a EEUU y que, según sus palabras, en su mayoría se habrían perdido por su frontera sur. Pese a que estas afirmaciones han sido rebatidas con diversos estudios que apuntan a la robotización y no al comercio internacional como principal factor de merma de puestos de trabajo, Trump ha hecho de la renegociación del tratado trilateral entre EEUU, México y Canadá una de sus banderas políticas tanto en la campaña electoral como en su primer mes en la Casa Blanca. Y ha dejado caer que preferiría negociar primero con Canadá –con quien solo quiere "retocar" partes del acuerdo– para después encargarse de las conversaciones con México.

PUBLICIDAD

El Gobierno mexicano se ha opuesto de plano a la posibilidad de separar las negociaciones del TLCAN. En este sentido, el titular de Economía del país norteamericano, Ildefonso Guajardo, ha subrayado en la misma conferencia en la que ha participado la responsable de Exteriores canadiense que las conversaciones deben discurrir por el camino trilateral y no bilateral. Además, Guajardo ha insistido en que, antes de renegociar el TLCAN, Washington tiene que reconocer que el pacto comercial "ha sido beneficioso" para EEUU. "No es posible que nadie se siente a negociar un acuerdo que ha existido durante veinte años bajo la suposición que sólo una parte se ha beneficiado de este acuerdo. Si se empieza con esa suposición, se acaba con un proceso sesgado en esta negociación", ha afirmado en declaraciones recogidas por la agencia Efe. El ministro mexicano también ha subrayado que no espera que las conversaciones para la renegociación del TLCAN se inicien "antes del verano" y que, "definitivamente", no desembocarán la imposición de cuotas o aranceles aduaneros. "Nada en el nuevo TLCAN debe ser un paso hacia atrás. Sería desastroso".

Cabe recordar que el grueso del déficit comercial estadounidense es con China y no con México. El país latinoamericano ocupa el cuarto lugar en esa lista, por detrás también de Japón e incluso de Alemania.


Selección en Internet: Raquel Román Gambino

No escampa

POR ESTO! 24 de febrero del 2017 MÉXICO

Pedro Díaz Arcia*

Envueltos en la trampa de un discurso “mesiánico” que promete una era de grandeza para Estados Unidos, recurriendo a medidas obsesivas que laceran derechos ciudadanos y principios éticos, muchos seguidores de Donald Trump confían en que el nuevo gobierno les garantice una economía próspera y sostenible.

El hecho de que el magnate se haya rodeado de un gabinete multimillonario, como no lo registra la historia del país, y en el que militan antiguos tiburones de megafirmas financieras como Steven Mnuchin, secretario del Tesoro y procedente de la nómina de Goldman Sachs; además del inminente fin de las regulaciones de Barack Obama encaminadas a frenar los excesos de Wall Street; auguran, según los “creyentes”: una edad de oro para las industrias estadounidenses y los potentados financieros, con la aplicación de estrictas políticas proteccionistas que repercutirán en una bonanza general para la sociedad.

¿Qué lejos de la realidad estarán estas ilusiones?

El llamado “Oráculo de Boston”, Seth Klarman, una de las voces más escuchadas por la comunidad financiera de Wall Street, escribió una carta a sus inversionistas alertándolos sobre los peligros que representa la actual administración norteamericana.

Cauto a la hora de adelantar vaticinios y sin estar registrado en ningún partido, el autor del demandado libro Margin of segurity (Margen de seguridad), dirige el fondo de inversión Baupost, que está responsabilizado con el manejo de unos 30 mil millones de dólares de personas que le confiaron sus ahorros convencidos de su reconocida capacidad para incrementarlos.

El diario The New York Times, que reprodujo la misiva, de obligada lectura, lo considera como el “más exitoso e influyente inversionista del que nunca has oído hablar”. En el citado texto, a contracorriente de cierta euforia de altos ejecutivos financieros con la política económica de Trump, opina que el proteccionismo sólo funcionará durante un corto período y que a largo plazo “le restará productividad y riqueza a la economía estadounidense”.

La reducción de impuestos coincidente con el incremento del gasto militar y en infraestructura, según Klarman, podría iniciar un prolongado descenso en la hegemonía del dólar, “un rápido aumento en la tasa de interés y de inflación, y angustia global”.

Rehén, sin conciencia de su aislamiento, víctima de su conducta esquizofrénica Trump, asediado por una movilización interna e internacional que crece en todos los continentes, cuenta hoy con el índice de aprobación más bajo que haya tenido un gobernante estadounidense en su primer mes de gestión presidencial, y que sería de un 21% inferior al promedio registrado en la nación. Para la empresa Gallup, la escasa popularidad con que contaba puede haber disminuido por sus decretos sobre la migración y las comunicaciones de su exconsejero de Seguridad Nacional, Michael Flynn, con funcionarios de Rusia. Pero aunque no escampa y otras causas están a la vista, se rebelarán los pueblos libres, o los humillados, despreciados y perseguidos por la ínfula imperial.

Trump tiene la innegable “virtud” de incorporar cada día un nuevo récord para engrosar la fe de erratas en la convulsa historia intervencionista de Estados Unidos.

Selección en Internet: Melvis Rojas Soris

  • Investigador y analista político cubano