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Portal:Panorama Mundial/DE LA PRENSA/2017-03-08

Huelga de hambre, huelga de hombre

REBELIÓN 1 de marzo del 2017 ESPAÑA

Huelga & Violencias Machistas

Miguel Lorente Acosta*

Sobre el papel de los hombres en la erradicación de las violencias machistas.

Ocho mujeres (Gloria, Martina, Patricia, Marian, Susana, Sara, Sonia y Celia), están en huelga de hambre contra la violencia de género en la Puerta del Sol desde el día 9 de febrero. Es terrible que ocho mujeres tengan que jugarse la vida para que no las maten, que necesiten llamar a la muerte para poder vivir, que tengan que detener sus vidas al Sol para que no les alcance la sombra de la violencia.

Y mientras todo eso sucede, cada hombre que las mira deja que todo transcurra como una anécdota, como si la desigualdad fuera una accidente y la violencia una sorpresa, como si nada de lo que está sucediendo fuera con él, como si su silencio ante el machismo y su violencia fuese suficiente, como si su voz no pudiera cambiar la realidad y sus palabras señalar a aquellos otros hombres que las utilizan para maltratar, o que las callan para que hable la complicidad.

La ausencia de los hombres en la lucha contra la violencia de género y la desigualdad no es un accidente, es la firme determinación de continuar con el modelo de sociedad machista que los sitúa en una posición de poder a costa de los derechos de las mujeres, de ahí la coherencia entre la ausencia de hombres en la solución del problema y su presencia protagonista en la violencia que ejercen contra las mujeres, y en la sociedad que convive con ella como parte de la normalidad.

Que 700 mil mujeres maltratadas y 60 asesinadas cada año solo sea un problema grave para el 1’8% de la población, además de lo terrible del resultado es mentira, porque ese porcentaje no refleja el verdadero posicionamiento de la sociedad, sino la respuesta de las mujeres que se revelan frente a esa violencia. Pues son ellas quienes forman la mayoría de ese porcentaje mínimo, como son ellas las que llenan las calles contra la violencia, las que gritan con sus minutos de silencio, las que se revelan frente a la pasividad, la distancia y la desidia de una sociedad machista que no duda en dejar que los hombres llenen las redes de palabras contra las propias mujeres y las personas que se revelan frente a su modelo androcéntrico, al igual que lo hacen contra las leyes y medidas que buscan conseguir la Igualdad.

Y mientras ocho mujeres están en huelga de hambre para que el resto pueda vivir en paz y alimentarse de Igualdad, un oligoelemento esencial en la dieta de la democracia sin el cual resulta imposible la convivencia, la mayoría de los hombres están en huelga de brazos caídos y palabras alzadas para no hacer nada por la Igualdad.

La transformación social a favor de la Igualdad está siendo protagonizada y liderada por las mujeres, por ello muchos hombres se resisten y algunos reaccionan con más violencia para conseguir con ella lo que antes lograban por medio de la normalidad y el control social, de ahí que el resultado de este cambio haya sido más violencia. Así lo demuestran las Macroencuestas cuando recogen que en el 2006 las mujeres que sufrían violencia eran 400 mil y en el 2011 fueron 600 mil.

El resultado es claro, la violencia de género aumenta porque los hombres están luchando de manera directa y activa contra la transformación de la sociedad que lleva a la Igualdad. Ese aumento de la violencia no es un fracaso de las medidas dirigidas a alcanzar la Igualdad, todo lo contrario, es una demostración de que ante ese éxito en el cambio, quienes han ocupado una posición de poder injusta construida con el recurso a la violencia, están aumentando su uso para intentar evitar esa transformación de la sociedad, al tiempo que desarrollan otras estrategias posmachistas para generar confusión e incidir por esa doble vía (violencia y confusión), en el objetivo último de impedir el cambio.

La realidad es clara: existe desigualdad, discriminación, abuso y violencia contra las mujeres, y mientras que ellas están en la acción y en la huelga para erradicar el machismo que defiende esa realidad, los hombres están en huelga para no cambiarla y en el activismo para perpetuarla. Y ese activismo machista existe por acción y omisión, pues todos los hombres que se justifican con el “yo no soy machista” y el “yo no soy maltratador”, están permitiendo que otros lo sigan siendo bajo la normalidad y la impunidad. Su pasividad es la constatación de su “huelga de hombre” en un cambio que empieza por uno mismo.

Si cada hombre espera a que cambien “los hombres” para entonces cambiar ellos también, nunca habrá una masculinidad diferente a la tradicional. Ese primer paso es individual y hay que darlo con la determinación de hacer de la sociedad un lugar más justo, como ya lo han hecho muchos de ellos con la intención de ser hombres con la Igualdad como parte de su identidad, no solo de su vocabulario. Las mujeres y el feminismo nos muestran cada día el camino, solo tenemos que seguirlas.

Hoy las ocho mujeres que están en huelga de hambre para erradicar la violencia de género, son un ejemplo más de su firme determinación en conseguir la Igualdad para toda la sociedad, también para los hombres ajenos a ese objetivo. Hoy, de nuevo, las mujeres, representadas por estas ocho compañeras (Gloria, Martina, Patricia, Marian, Susana, Sara, Sonia y Celia), son un ejemplo de su apuesta por la convivencia y la democracia. Gracias y toda mi solidaridad, compromiso y admiración por cada día.

Selección en Internet: Melvis Rojas Soris

  • Doctor en medicina, médico forense y profesor de la Universidad de Granada

Sistema de salud cubano: la alargada sombra de la manipulación

CUBAINFORMACIÓN TV 1 de marzo del 2017 ESPAÑA

José Manzaneda*

Antes, la prensa internacional silenciaba declaraciones, informes o estadísticas de Naciones Unidas que respaldaran los logros de Cuba en materia de salud, educación, nutrición o desarrollo humano.

Pero ahora hay medios que se atreven... a desmentirlos.

“¿Cómo consigue Cuba una sanidad con índices de un país rico?”: leíamos este sugerente título en el diario español El País, que parecía anticipar un reconocimiento al exitoso sistema de salud cubano.

Pero no. El reportaje tenía como objetivo, justamente, el contrario: su descrédito.

El texto reconocía, ciertamente: que “el sistema médico cubano está situado a la vanguardia de América y muy por encima de la media mundial”; que la inversión en salud, en relación al PIB, es superior a la de EEUU o Alemania; o que la Isla ha sido “el primer país (...) en eliminar la transmisión materno-infantil del VIH”.

Sin embargo, lo relevante para El País no es cómo ha conseguido esto un país bloqueado del Tercer Mundo, sino las supuestas “sombras” de su sistema de salud, que describía como “dividido en dos: uno (…) para los cubanos y otro para los extranjeros”, con “clínicas exclusivas para turistas, gobernantes o altos mandatarios”, “mientras desatiende (…) al cubano de a pie”.

Todo un sistema compuesto por 12.000 consultorios, policlínicos, hospitales y otros centros, quedaba reducido así a una estampa grotesca, para magnificar la existencia de unas pocas clínicas internacionales, también propiedad del Estado cubano que, lejos de enriquecer a nadie, destinan sus ingresos a financiar –precisamente- el sistema público gratuito nacional.

Y algo que no cuadra: ¿cómo un sistema de salud con “instalaciones en ruinas” –tal como se lee en el reportaje- consigue “unos indicadores sanitarios elogiados por la directora de la Organización Mundial de la Salud”, (…) quien “estimó al sistema de salud cubano como ejemplo a seguir” –algo que también se lee en el texto-?

Esta contradicción informativa tiene fácil explicación: la fuente que informaba de las supuestas “sombras” del sistema cubano es una organización llamada “Solidaridad sin Fronteras”, cuyo director era presentado en el texto como un indefenso “médico cubano exiliado en Miami”.

Pero El País se callaba casi todo sobre esta supuesta ONG. Por ejemplo, que desde 2006 ha trabajado mano a mano con el Departamento de Estado en el llamado “Cuban Medical Professional Parole” (CMPP). Este programa, eliminado en sus últimos días de mandato por Barack Obama, tuvo por objetivo destruir la cooperación médica cubana en el mundo, mediante el ofrecimiento de asilo político a todo cooperante sanitario que lo solicitara.

En su web, “Solidaridad sin Fronteras” afirma que está trabajando “arduamente junto a nuestros congresistas cubano–americanos (…) Mario Díaz-Ballart, Ileana Ros-Lethinen y Carlos Curbelo y el senador Marco Rubio (…) para el pronto restablecimiento del CMPP con la nueva administración del presidente Donald Trump”. Todo ello antes de acabar con un “que Dios Bendiga a los Estados Unidos de América”.

Es decir, la opinión “experta” que emplea El País para explicar las “sombras” sanitarias de Cuba es una organización de la Mafia de ultraderecha de Miami y cuya misión es despojar a millones de seres humanos de África, Asia y América Latina, de su única posibilidad de asistencia médica gratuita: la de las brigadas cubanas. Pero este escándalo moral era presentado en el reportaje como un inocente “programa de visado especial (...) para asistir a trabajadores (cubanos) de la salud”.

La solidaridad médica de Cuba, una de cuyas experiencias, la Brigada “Henry Reeve”, recibía en enero el Premio de Salud Pública de la OMS, era calificada en el reportaje como “una lucrativa herramienta diplomática” y un gran “negocio” para el Estado cubano. Otra reducción grotesca. Recordemos que, de los 66 países en los que está presente, en los 40 más pobres Cuba asume todos los gastos. En los 26 restantes, se comparten con el país receptor, o bien –en unos pocos con recursos, como Sudáfrica o Qatar- estos abonan los servicios. En cualquier caso, dichos ingresos no benefician a ningún magnate sanitario, sino que sirven para financiar el sistema de salud gratuito de la Isla.

El País sostiene, además, que “es tan grande el negocio (de la cooperación médica) que ha dejado a los hospitales y policlínicas (de la Isla) bajo mínimos en personal”. Cierto es que tener 50.000 profesionales sanitarios en el exterior, la mitad médicos, tiene un impacto en el sistema nacional. Pero, incluso así, descontando el personal cooperante, Cuba sigue teniendo una cifra casi récord en el mundo de médicos por cada mil habitantes: 5,4.

Por cierto, este reportaje fue publicado en “Planeta futuro”, sección de El País que es patrocinada por la Fundación Bill y Melinda Gates. Algo que puede explicar semejante retrato de la asistencia médica solidaria de Cuba. Gratuita y vinculada al fortalecimiento del sistema público de salud de los países receptores, contrasta demasiado con las iniciativas sufragadas por Bill Gates, basadas en “franquicias sociales”, consultas médicas previo pago o “telemedicina”. Un modelo de supuesta “solidaridad” denunciado en excelentes investigaciones periodísticas que –gracias a la “libertad de prensa” que disfrutamos- jamás leeremos en las páginas de El País.

Selección en Internet: Inalvys Campo Lazo

  • Coordinador de Cubainformación

Elecciones en Ecuador y los escenarios posibles

REBELIÓN 3 de marzo del 2017 ESPAÑA

Fernando Casado*

El pasado 19 de febrero se celebraron las elecciones presidenciales y parlamentarias en Ecuador. Una vez escrutado el 99,2% de los votos, Lenín Moreno gana con una amplia mayoría, de 39,35%, a algo más de 11 puntos sobre el segundo contendiente, Guillermo Lasso, que obtiene 28,13%, y muy alejado de la tercera, Cynthia Viteri, con 16,28%.

Moreno representa la continuación de la Revolución Ciudadana, desarrollada durante la última década, mientras que los dos principales candidatos de derecha aspiran a conducir al Ecuador a la senda de las políticas neoliberales.

En el país habrá una segunda vuelta, pues -por tan solo 0,65%- Moreno no alcanzó el 40% de los votos necesarios para triunfar en primera vuelta, aunque sí un margen superior a 10 puntos frente al segundo contendiente.

En abril, Moreno tendrá que medirse con el banquero Guillermo Lasso en una contienda que empieza ahora y que enfrentará a dos modelos de país contrapuestos.

Pero estas elecciones también han definido el Poder Legislativo y los 137 diputados que conforman la unicameral Asamblea Nacional, en la que Alianza País habría obtenido una mayoría en torno a los 74 diputados.

El Poder Legislativo, por tanto, está ya en manos del partido de gobierno, que con la mayoría obtenida podría dictar leyes ordinarias y solo se vería forzado a negociar con otros partidos las leyes orgánicas, que necesitan una mayoría cualificada de tres cuartos de la Asamblea.

Una victoria en segunda vuelta de Lasso le dejaría en una importante soledad en el Poder Ejecutivo, con una alianza en el legislativo que apenas alcanzará alrededor de los 35 diputados.

Dada la historia previa a la década de la Revolución Ciudadana, es probable que esta situación signifique el retorno del Ecuador a la inestabilidad política que caracterizó el sistema democrático del país andino hasta la llegada de Correa a Carondelet.

El día de las elecciones, también se llevó a cabo la consulta popular en la que se prohíbe que servidores públicos puedan tener dinero en paraísos fiscales, que fue aprobada con más del 55% de los sufragios.

Esta consulta afecta directamente a Lasso, que tendría que deshacerse del dinero que tiene en paraísos fiscales después de que la Asamblea Nacional, que como hemos dicho se encuentra en manos de Alianza País, elabore una ley al respecto.

El gobierno que finalmente resulte elegido en las urnas, definirá el perfil no solo de Ecuador sino que tendrá importantes repercusiones en toda Latinoamérica.

La vuelta de la derecha, después de una década de Rafael Correa en el poder, afianzaría la matriz de opinión de que el ciclo de gobiernos de izquierda ha llegado a su fin.

La posible derrota de las fuerzas progresistas en Ecuador significaría, también, la primera caída de uno de los gobiernos que llevó a cabo el proceso Constituyente, denominado Nuevo Constitucionalismo Latinoamericano (compuesto por Venezuela, Ecuador y Bolivia), y la primera baja en el núcleo duro de los países de la ALBA.

Junto a la vuelta de la derecha en Brasil y en Argentina, con el afianzamiento de la restauración conservadora, la continuación de la Revolución Ciudadana, en el binomio de Lenín Moreno y Jorge Glas, dejaría sin argumentos a los agoreros del fin de ciclo y demostraría que los procesos de cambio en América Latina gozan de buena salud y son capaces de trascender las dificultades económicas y a sus líderes carismáticos.

El resultado, no obstante, se prevé muy cerrado y ninguno de los contendientes obtendrá una victoria holgada sobre el otro.

La victoria de Lenín Moreno significaría la continuidad y consolidación de un modelo de gestión pública centrado en beneficiar a las grandes mayorías, históricamente marginadas, y reducir las desigualdades sociales.

Muchos son los logros alcanzados en la última década que apuntan en esta dirección, entre los que podemos mencionar los siguientes, en materia de reducción de la pobreza y la desigualdad:

Entre el 2006 y el 2016, aproximadamente 1,5 millones de personas dejaron de ser pobres y la pobreza extrema se redujo a la mitad (aproximadamente 900 mil personas dejaron de serlo). La pobreza multidimensional, entre el 2009 y el 2016, se redujo de 27,2 a 16,9.

Esta reducción se ha conseguido mediante políticas públicas que garantizan el derecho al trabajo, a la educación, a la seguridad social, el acceso al agua, a una vivienda digna, etc.

Entre el 2006 y el 2016, la diferencia entre el ingreso del 10% de la población más rica y del 10% más pobre descendió de 36,4 veces a 24,3. En los dos últimos años de crisis económica, el decil más rico ha sido el único que ha disminuido su porcentaje de ingresos.

Entre el 2007 y el 2014, Ecuador redujo la desigualdad, atendiendo al índice de Gini, en 8 puntos, mientras que en el conjunto de América Latina, únicamente se redujo 3 puntos.

No hay duda de que Moreno seguirá el camino marcado por la Revolución Ciudadana, aunque la impronta que dé a su presidencia, de ser electo, es probable que sea distinta a la del gobierno de Correa.

Con un discurso menos confrontacional y menos definido en lo político, y dado el contexto de dificultades económicas, es posible que los avances sean más tímidos que hasta ahora y el pragmatismo pudiera permear su gestión, con mayores concesiones al gran capital. Sin embargo, sus políticas públicas estarán centradas en los de abajo y en seguir combatiendo la desigualdad.

Al otro lado, los dos candidatos principales de la oposición, ambos de derecha, plantean un viraje radical del modelo seguido en la última década y, de acuerdo a sus planteamientos de campaña, parece que vinieran con hambre atrasada dadas sus ansias por destruir lo conseguido.

El principal candidato de la oposición es Guillermo Lasso, banquero de profesión, uno de los responsables de la debacle económica conocida como “feriado bancario”, así como de la dolarización de finales de los años 90 en Ecuador, cuando fue superministro de Economía y Energía. Entre la coalición que le apoya se encuentra el alcalde de Quito, Mauricio Rodas.

En tercer lugar se posiciona Cynthia Viteri, delfina de Jaime Nebot, alcalde de Guayaquil y el mayor contendiente de Rafael Correa en la última década.

Ambos contendientes, Lasso y Viteri, trataron de crear una gran coalición para enfrentarse a Lenín Moreno, pero las disputas internas, al no llegar a un acuerdo sobre quién sería el candidato a la presidencia, hicieron imposible el acuerdo y fragmentaron a la oposición en varios partidos.

Aunque durante la campaña los dos principales candidatos de oposición se han presentado como dos opciones diferenciadas y han buscado distintos ángulos mentales competitivos de los electores para obtener el segundo lugar y llegar a una segunda vuelta, ambos coinciden en lo estructural y el planteamiento de sus políticas neoliberales.

Las campañas de Lasso y Viteri se han caracterizado no por plantear medidas propositivas sino destructivas, empezando por acabar con la Constitución del 2008, una de las más avanzadas del mundo, para volver al status quo anterior a la misma.

En lo económico, tanto Lasso como Viteri propugnan un modelo que reduzca la carga tributaria, beneficiando a las elites, y una disminución de la intervención del Estado y del gasto social.

Al mismo tiempo aseguran el mantenimiento de las políticas sociales de la última década, lo que claramente es insostenible si la capacidad de recaudación va a ser drásticamente disminuida y los precios de las commodities siguen siendo bajos.

En el plano internacional, propugnan volver la espalda a los procesos de integración desarrollados en la región en los últimos años e, incluso, abandonar la Unasur, organismo cuya sede está en Ecuador y al que pertenecen todos los estados de Sudamérica, incluyendo Argentina y Brasil que, pese al giro a la derecha de sus gobiernos, no se atrevieron a tomar tan drástica decisión.

Para los dos principales candidatos de la derecha, sus alianzas internacionales se orientan hacia los países de la cuenca del Pacífico, que exhiben un perfil más liberal.

Los tratados de libre comercio también marcan las agendas políticas de Lasso y Viteri, quienes en sus programas aspiran a firmar este tipo de acuerdos con EEUU, aunque el tren de la desregulación comercial se detuvo cuando asumió la presidencia Donald Trump, lo que no pudieron avizorar a tiempo y se les cayó un eje de su política comercial.

Pese a los avances de Ecuador en estos años, Lenín Moreno no ha podido ganar en primera vuelta y, en comparación con las elecciones presidenciales del 2013, en las que Rafael Correa obtuvo 57% de los votos en primera vuelta, el candidato de la Revolución Ciudadana ha perdido 18 puntos.

Lasso ha ganado en algunas provincias del país, en cinco de las seis del Oriente, las amazónicas y en cuatro de las nueve provincias de la Sierra, mientras que Moreno ganó en 13 provincias, todas las de la Costa (menos las islas Galápagos).

La victoria de Lasso se concentra en las provincias menos pobladas y más deprimidas del país y con un importante componente poblacional indígena.

Habría que plantearse cuáles han sido los errores en el desarrollo de políticas públicas y en el manejo de los niveles de confrontación entre las organizaciones indígenas, tanto en la Amazonía, donde ha habido conflictos con las empresas extractivas mineras, como en la Sierra, donde el partido indigenista Pachakutik tiene peso y ha expresado su rechazo al gobierno.

El apoyo a Moreno se concentra en las provincias más pobladas de la Sierra y la Costa, especialmente en las golpeadas por el terremoto de abril del 2016, como Manabí, donde el respaldo superó el 53 por ciento.

A pesar de esta importante victoria, las posturas contrarias a la Revolución Ciudadana capitalizaron algo más del 60% de los votos válidos. El gobierno ha perdido popularidad en los últimos años en medio de dificultades económicas marcadas por un descenso del precio de las commodities y la apreciación del dólar respecto a las monedas de los países vecinos.

El gobierno de Rafael Correa también acusó un cierto desgaste en confrontaciones con grupos que ejercieron su influencia, a modo de corporación, sobre el Estado para la preservación de privilegios y que han entrado en una clara pugna con el gobierno en el último período, como la policía y militares, en torno al estatus especial de sus beneficios en materia de seguridad social.

Por último, se puede mencionar una mala política comunicacional, que provocó que no se comprendieran reivindicaciones históricas, como la ley de herencia y de plusvalía, orientadas a una mayor carga impositiva a las mayores fortunas de Ecuador y que desencadenaron protestas, incluso, entre capas sociales humildes, viéndose el gobierno obligado a retirar y matizar los proyectos legales.

Mucho está en juego en Ecuador y en América Latina en estas elecciones.

La continuidad de un modelo, cuyos logros a nivel social han sido espectaculares, está riesgo, entre muchas razones porque no ha logrado cambiar el sujeto político y, en consecuencia, en la ciudadanía todavía se plantea con fuerza volver a los modelos de la década perdida.

En el caso de que la Revolución Ciudadana logre aguantar tras esta nueva lid electoral, son muchos los retos que se le presentan si quiere perdurar.

Selección en Internet: Melvis Rojas Soris

  • Docente investigador en el Instituto de Altos Estudios Nacionales de Ecuador