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Portal:Panorama Mundial/DE LA PRENSA/2017-03-31

¿Quién mueve a Almagro contra Venezuela?

REBELIÓN 27 de marzo del 2017 ESPAÑA

Lilliam Oviedo*

En Colombia, en un período de 14 meses (de enero del 2016 a inicios de marzo del 2017) han sido asesinados 120 líderes sociales y defensores de los derechos humanos, 33 han sido víctimas de atentados y 27 han sufrido agresiones. La preocupación del secretario general de la OEA, el uruguayo (¿uruguayo acaso?) Luis Almagro, está centrada, sin embargo, en Leopoldo López y otros organizadores de las sangrientas “guarimbas” en Venezuela.

La mano que lo mueve, hace evidente su papel. Dieciocho gobiernos convocaron para el 28 de marzo una reunión del Consejo Permanente de la OEA a fin de tratar la crisis en Venezuela.

Los medios controlados por el gran capital presentan con aparente “neutralidad” los nombres de los catorce convocantes de la iniciativa y de los cuatro que luego se sumaron, pero no ponen a la cabeza el de Estados Unidos de América, sino que lo colocan entre otros dos cualesquiera en la lista que completan México, Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú y Uruguay, los catorce de la iniciativa, y Barbados, Santa Lucía, Jamaica y Bahamas, los cuatro adheridos.

En su versión digital del sábado 25 de marzo, el diario El País dice textualmente: “Fuentes diplomáticas latinoamericanas aseguraron a El País este jueves que además de los 14 países, Estados Unidos está ejerciendo presión a otros países caribeños, normalmente reticentes a oponerse a Venezuela por sus intereses económicos, a que se sumen a la iniciativa para forzar una solución democrática en el país bolivariano. Según informa EFE, ya hay cuatro países adicionales de esta zona geográfica que apoyan la declaración: Barbados, Bahamas, Santa Lucía y Jamaica”.

Estados Unidos está ejerciendo presión contra países caribeños que reciben apoyo económico de Venezuela. No hay que hacer esfuerzo alguno para aceptar como cierto este detalle. Y es preciso vincularlo al origen mismo del comunicado.

Los primeros catorce convocantes, los que firmaron el primer comunicado, son los dos integrantes del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), la Costa Rica gobernada por un economista de derecha formado en EEUU, el Chile y el Uruguay cuyos gobiernos giran vertiginosamente hacia la derecha, y otros 8 países con gobiernos cuyo servilismo está fuera de discusión: Argentina, Brasil, Colombia, Guatemala, Honduras, Panamá, Paraguay y Perú.

Lo dicho por la agencia EFE de que Barbados, Bahamas, Santa Lucía y Jamaica apoyan la declaración presentada por los convocantes (sumándose a la convocatoria), conduce a presentar como posible la discusión en el seno de la OEA del mal llamado informe Almagro en su versión 2017.

La colaboración abierta de EEUU se dirige a impedir el fracaso que sufrió el propio Almagro con la versión 2016 de su informe. El gobierno de Estados Unidos utiliza su influencia para lograr apoyo al informe y a la declaración de los 14 como objetivo inmediato, pero además con el propósito de debilitar los lazos de Venezuela con otros países de la región.

¡Vaya democracia la que sustenta el poder hegemónico a nivel global!

Sobre los elementos de presión, las grandes agencias guardan silencio. El financiamiento para la construcción de nuevos muros, las deportaciones masivas, la imposición de barreras en el comercio internacional, la suspensión de ciertos capítulos de colaboración económica y apoyo político, y otros mecanismos de chantaje.

¿Cederán los gobiernos a las presiones a riesgo de pagar un alto precio en ilegitimidad? ¿Renunciarán por dádivas o por burdo pragmatismo a sus compromisos en mecanismos que tanto han aportado a los pueblos de América como la Alba y Petrocaribe?

Tienen la misma procedencia las propuestas de Luis Almagro, la declaración de los 14 y la anunciada adhesión de otros países.

La derecha busca el control político de la región y se propone recuperar a Venezuela. Si no fuera de ese modo, la OEA estaría convocando a sus expertos en políticas sociales para colaborar en la neutralización de las acciones de quienes sustentan la guerra económica.

El acaparamiento de alimentos y medicinas es delito en el mundo entero, y la dirección de la OEA finge ignorar ese dato llegando a proteger a los verdaderos culpables de las carencias en Venezuela.

Almagro busca formalizar contra Venezuela una situación de aislamiento y bloqueo. Sería su mejor contribución al imperialismo, porque allanaría con ello el camino para que la derecha reconquiste a Ecuador y actúe sin trabas en Bolivia, para solo citar dos casos.

Son poderosos los enemigos del avance político, y actúan, además, sin escrúpulo… Es hora de que los pueblos les pidan cuentas.

Selección en Internet: Melvis Rojas Soris

  • Periodista, escritora dominicana

Rusia y su nuevo “orden económico posoccidental”: definido por “soberanías”

LA JORNADA 26 de febrero del 2017 MÉXICO

Alfredo Jalife-Rahme*

¿Asistimos a la muerte de los insulsos foros económicos de Davos y su misántropo globalismo financierista –que colisiona con la anhelada universalidad–, mientras regresamos al modelo del "orden de Westfalia" del 1648, donde se asientan las soberanías y sus nacionalismos?

La relevante Conferencia de Seguridad de Múnich (CSM), en vísperas de su reunión anual, publicó el Reporte 2017, ¿posverdad, posoccidente, posorden?

Deutsche Welle comenta el reporte de la "era posoccidental" que exhibe un “frágil orden mundial” debido a que el "ascenso del populismo amenaza el orden internacional" que vive un "momento antineoliberal" a escala global cuando "el repliegue de EEUU en el escenario mundial puede permitir que otros tomen ventaja del vacío de poder".

En efecto: Rusia ya resucitó entre los muertos, China se consolida imperturbablemente, mientras se desfonda la Unión Europea (UE) y EEUU padece su decadencia doblemente implosiva y explosiva.

Wolfgang Ischenger, anterior embajador alemán en EEUU y presidente de la CSM, afirmó que existe mayor inestabilidad global desde el fin de la Segunda Guerra Mundial cuando "algunos de los pilares más fundamentales de Occidente y del orden internacional liberal se han debilitado".

Ischenger alega que el mundo se encuentra "al borde de una era posoccidental, en la que los actores no-occidentales configuran los asuntos internacionales, en paralelo o aun en detrimento del andamiaje multilateral que ha formado el fundamento del orden liberal internacional desde el 1945". Y pregunta: "¿Estamos entrando en un posorden mundial?"

Ischenger fue más explícito durante sus entrevistas y declaró al cotidiano berlinés Tagesspiegel que "desgraciadamente EEUU no tiene ningún valor como ninguna personalidad simbólica de la moral política de Occidente. Europa debe llenar el vacío que se derive y asumir más responsabilidades de liderazgo".

Alemania se queda huérfana cuando falta ver el resultado de tres elecciones en Holanda, Francia y Alemania que decidirán el destino de la UE, donde Nigel Farage –promotor del Brexit y aliado de Donald Trump– predice que imitarán el populismo anglosajón noratlántico.

El reporte 2017 de la CSM señala que Trump en su toma de posesión no mencionó "democracia, libertad o derechos humanos" y, en contrapunto, "ha promovido un trascendental reequilibrio del orden global mediante una miríada de maniobras políticas, incluyendo esquivar tradiciones diplomáticas arraigadas, con su crítica insidiosa de los aliados tradicionales de EEUU y la prohibición al visado de ciudadanos de siete países islámicos".

El reporte aborda la característica de un ambiente político de "posverdad creado por una base interconectada de votantes" que refleja la "desinformación y su habilidad para influir en las estructuras políticas y socavar las narrativas de los medios tradicionales", lo que en su conjunto "tiene repercusiones consecuentes en seguridad".

Desde hace mucho que Occidente (whatever that means) vive de sus fake news para promover sus guerras (v.gr inexistentes "armas de destrucción masiva" en Irak), las cuales se han acentuado en su ambiente de caos doméstico/global.

El reporte aduce que, más allá de la "existencia de la OTAN en su presente formato" o del "renegar de las alianzas tradicionales por unas nuevas", el presente estado de los asuntos "ha movido la dinámica global y regional entre los países".

Ulrich Rippert, del portal WSWS, interpreta que la CSM se caracterizó por su "atmósfera bélica y de propaganda a favor del rearme", lo cual ilustra con la opinión militarista de varios medios alemanes.

Die Zeit pregunta si "¿la UE requiere la bomba (nuclear)?" y lamenta que la Bundeswehr (el ejército alemán) "no pueda disponer libremente de las armas nucleares de EEUU estacionadas en Alemania", por lo que "algunos países europeos podrían optar por su propia disuasión nuclear, independiente de EEUU".

Cuando la UE ya perdió el paraguas nuclear de Gran Bretaña, lo cual puede ser imitado por Francia –las únicas dos potencias europeas nucleares–, Die Zeit critica que "los alemanes olvidaron cómo pensar en términos nucleares".

Jan Techau, director del Foro Richard C. Holbrooke de la Academia Estadounidense de Berlín, comenta que los asuntos militares constituyen "la disciplina suprema de la política extranjera" por lo que Alemania, carente de armamento nuclear, "será confrontada a una política extranjera de desafíos en seguridad que el país no se atreve a imaginar hoy en sus peores pesadillas" y agrega que el "periodo de una nueva incertidumbre estratégica en Europa obliga a implicarse militarmente".

En la CSM, el vicepresidente Mike Pence, evangelista más acendrado que el mismo Trump, intentó calmar la angustia de los europeos y afirmó el compromiso de EEUU con la OTAN en su confrontación con una "Rusia más asertiva".

Se permea que la brutal defenestración de Michael Flynn, asesor de Seguridad Nacional, ha enfriado las relaciones entre EEUU y Rusia.

El canciller ruso Sergei Lavrov replicó a Pence: exhortó finiquitar el orden mundial dominado por Occidente y señaló que Moscú deseaba establecer una relación "pragmática con respeto mutuo y el conocimiento de las responsabilidades para la responsabilidad global" con EEUU.

Lavrov desechó a la OTAN como reliquia de la guerra fría y expresó su esperanza de que el mundo “escogerá un orden mundial democrático –un orden post-occidental– en el que cada país sea definido por su soberanía”. Agregó que EEUU y Rusia nunca han estado en conflicto directo, haciendo notar que eran cercanos vecinos a lo largo del estrecho de Bering.

¿Habrá insinuado el canciller ruso que EEUU se encuentra a muy corta distancia de los letales misiles interbalísticos nucleares de Rusia?

Ahora que escaló la tensión entre EEUU y China, antes de que un "Trump deslactosado" regresara a la realidad geopolítica y optara por la política de “una sola China”, Pekín colocó sus misiles en la frontera con Rusia situada en la parte más cercana a EEUU.

Lavrov afirmó que deseaba vislumbrar un "espacio común de relaciones de buena vecindad de Vancouver a Vladivostok".

A propósito, Sergei Shoigú, ministro de Defensa ruso, afirmó que “los intentos de Occidente por frenar el nuevo orden mundial conducen hacia la anarquía” y alertó que tales acciones podrían desencadenar "el uso de fuerza militar como instrumento principal para la solución de problemas" cuando "las relaciones entre los países se vuelven más tensas" en medio del incremento de la lucha por los recursos y el control de las rutas de transporte.

El mundo se encuentra en una clásica "fase de transición" que proviene del viejo orden "Occidental anglosajón", que no fenece completamente, y se encamina al nuevo "orden posoccidental" que es ya tripolar entre EEUU/Rusia/China, lo cual admite a regañadientes el geoestratega más rusófobo del mundo: Brzezinski.

Selección en Internet: Melvis Rojas Soris

  • Analista mexicano, de origen libanés.

Los peligros del silencio

LA JORNADA 27 de marzo del 2017 MÉXICO

A propósito del reciente asesinato de la periodista mexicana Miroslava Breach

Editorial

La estrategia que apunta a crear una sociedad semiparalizada por el miedo, sumida en la pasividad o en la prescindencia respecto de los hechos violentos que lastiman a un enorme sector de la ciudadanía, ha cobrado otra víctima con el homicidio de Miroslava Breach.

Es preciso tener claro, sin embargo, que no estamos hablando de un episodio aislado e inusual: la mezcla de rabia y congoja provocada por este nuevo asesinato viene a sumarse a la generada por la no menos brutal muerte de muchos otros compañeros de profesión y, por extensión, de otros miles de hombres y mujeres a lo largo y ancho de todo el territorio nacional.

La larga lista de periodistas victimados en México (de otros medios, de otras orientaciones, con otras visiones, eso es lo de menos) se debe a la arbitrariedad de un poder sombrío, difícil de identificar con precisión a causa de su propia opacidad, pero cuyo objetivo parece ser una sociedad acrítica, medrosa, callada, pasiva frente a la iniquidad y el atropello.

Ante la evidencia de una dinámica insana que día a día acaba con la vida de personas que bien podríamos ser cualquiera de nosotros –de éste y de ese lado de la página– no tenemos muchos más recursos que la protesta, la denuncia y la exigencia ante las instancias legales que tienen la obligación de poner fin a la barbarie.

No parece mucho, pero si la demanda se convierte en un clamor multitudinario y apremiante, puede ser que el aparato del Estado –al menos los sectores realmente preocupados por la salud de la República– tome las medidas necesarias para desmantelar de una buena vez la maquinaria de muerte que funciona en nuestro suelo, erradicar del servicio público a quienes mantengan vínculos con los operadores de esa maquinaria y acabar con la impunidad. En este sentido, de nada sirven las condenas verbales, lo que se necesitan son acciones concretas.

Denunciar públicamente los atropellos, las componendas, los abusos que se cometen para satisfacer las apetencias de poder y económicas del narco en todas sus variantes y territorios, es vital para evitar el triunfo del silencio: el asesinato de Miroslava, así como el de los restantes compañeros de los medios que fueron victimados antes que ella, prueba que sacar a la luz los manejos de la delincuencia incomoda a ésta más que los miles de operativos armados que se llevan a cabo en su contra, la mayoría de los cuales no tienen gran éxito.

Es indispensable, asimismo, cobrar conciencia de que este es un problema colectivo, no de hombres y mujeres en lo individual. Y este axioma también es válido para nuestro gremio; a estas alturas, la amenaza a un compañero de profesión debe ser tomada como lo que es: una amenaza al conjunto de los y las periodistas. O dicho de otro modo: a la libertad para informar sobre lo que pasa en el país.

Selección en Internet: Melvis Rojas Soris

Golpe a los “Cuatro Jinetes Negros” de los transgénicos

SPUTNIK 15 de marzo del 2017 RUSIA

Vicky Peláez*

La Corte Superior del Condado de Fresno (California, EEUU) asestó un duro golpe a los llamados 'Cuatro Jinetes del Apocalipsis OGM' (Organismos Genéticamente Modificados).

Si eres propietario de las semillas, como Monsanto, la alimentación del mundo está en tus manos

La juez Kristi Culver Kapetan rechazó una demanda legal de Monsanto Chemicals, que trató de impedir que el estado de California agregue glifosato usado en el herbicida Roundup a la lista de sustancias químicas cancerígenas. Esto significa que, en un año, todos los productos que contienen el Roundup deben ser etiquetados como sustancias que producen cáncer.

Tanto Monsanto Chemicals como DuPont, Syngenta y Dow Chemicals, pertenecientes al grupo de 'Jinetes del Apocalipsis OGM', están usando herbicidas a base de glifosato como un componente obligatorio para comprar semillas OMG. Estas semillas tienen una tolerancia a los herbicidas gracias a una forma de insensibilidad al glifosato del gen codificado para el enzima atacado por el herbicida.

La sentencia de la juez Kristi Culver Kapetan se anuncia en el momento de mayor actividad de las transnacionales biotecnológicas, que tratan de imponer al mundo entero el uso de las semillas genéticamente modificadas bajo el pretexto de "salvar al mundo del hambre".

La realidad es completamente diferente. Por algo decía el maquiavélico Henry Kissinger aquello de "controla los alimentos y controlarás a la gente". Los Organismos Genéticamente Modificados usados en las semillas están diseñados para ser uno de los principales instrumentos de los 'globalizadores iluminados' para lograr el control del mundo a través de la alimentación. El plan es a largo alcance y muy simple: al imponer las semillas tipo 'Terminator' (Terminador), la alimentación del mundo dependerá de la voluntad de las megacorporaciones de agronegocio y biotecnología, que serán parte de un Gobierno planetario. La nación que siga las reglas establecidas por este Gobierno recibirá semillas, y la que se oponga tendrá que pasar hambre.

A nivel micro puedo dar el ejemplo de mi padre, un agricultor tradicional que nada sabía de los productos genéticamente modificados hará unos 15 años. Recuerdo su alegría al lograr una gran cosecha de papa después de utilizar las 'semillas mejoradas'. Dejó varios sacos de la papa cosechada para usar como semillas al año siguiente, haciendo planes para una cosecha más grande. Sin embargo, al año próximo, pese a todos los cuidados y el hermoso follaje, no había una sola papa que cosechar, pues había utilizado las semillas 'Terminator', diseñadas solamente para una cosecha y nadie, ni los medios de comunicación advertían a los agricultores de esta condición. Aquel año, todos los agricultores de la zona sufrieron una debacle financiera.

Ahora, el plan de dominar el mundo a través de alimentos vía semillas no salió realmente de estas corporaciones biotecnológicas, sino de las fundaciones Rockefeller, Ford, a las que se unió en los últimos años Bill & Melinda Gates Foundation.

Como sabemos el creador de la industria automotriz en Norteamérica, Henry Ford, soñaba con el dominio del mundo por parte de EEUU en alianza con Hitler. Por algo el Führer alemán consideraba a Ford como "el americano más querido" e, incluso, basó varias secciones de su libro 'Mi Lucha' en escritos de Henry Ford. En especial en su ensayo 'El judío internacional, el mayor problema mundial'.

A la vez, la Fundación Rockefeller financió en los años 1920 tanto en EEUU como en Alemania los estudios en eugenesia para crear una raza superior, 'Raza Master', que había sido el 'Proyecto I' de la organización. En 1939, la Fundación Rockefeller auspició el 'Negro Project' diseñado para Harlem (New York) por la enfermera Margaret Sanger, con el fin de "exterminar a la población negra". Las mismas fundaciones, en compañía de las fundaciones Carnegie y Harriman, intentaron esterilizar a las mujeres puertorriqueñas e hicieron experimentos eugenésicos en Nicaragua, Guatemala y quién sabe en qué países más.

'El Proyecto II' de la familia Rockefeller fue bautizado como la 'Revolución Verde'. Fue concebido después del viaje de Nelson Rockefeller a México en 1946. Aparentemente, el propósito del programa había sido orientado a la "erradicación del hambre y la pobreza", pero su intención verdadera era reemplazar la agricultura pequeña y mediana por la agroindustria globalizada. De allí comenzó el proceso de desplazamiento forzado directa e indirectamente de los campesinos del campo a las barriadas de las grandes ciudades. Este tipo de agricultura orientada al mercado trajo grandes dividendos a los Rockefeller y a las corporaciones químicas, pues la 'Revolución Verde' necesitaba el uso intenso de herbicidas y pesticidas. Por eso no es de extrañar que el 'Proyecto II' fuera llamado a la vez 'Revolución Química'. Aquel proceso fue utilizado por Washington también para promover sus intereses geoeconómicos a través de la comida.

Por supuesto que el hambre no fue erradicada y la pobreza, especialmente en México, que era el laboratorio de Rockefeller y sus seguidores, no disminuyó, sino que aumentó significativamente. El suelo se desgastó por el uso intensivo de los pesticidas, mientras que las corporaciones agroindustriales y químicas obtuvieron grandes ganancias, pero soñaban con más y más. De allí surgió en los años 70 la idea del 'Proyecto III', bautizado como 'Revolución Genética', promovida por la propia Fundación Rockefeller. Así se formó la no tan 'santa alianza' entre esta organización y los 'Cuatro Jinetes del Apocalipsis OGM', a la cual se unió posteriormente la Fundación de Melinda & Bill Gates. No encontraron otro pretexto para implantar el uso de las semillas con los OGM que usar una vieja y reciclada consigna: 'Luchar contra el hambre y la pobreza'.

Sus cabilderos utilizaron millones de dólares para convencer a los países de que las semillas genéticamente modificadas serían la solución para la sobrevivencia del planeta. Tan intensiva ha sido su propaganda y el ocultamiento de las consecuencias que recuerdo la vez en que unos amigos periodistas cubanos, durante el Congreso Mundial de Corresponsales de Guerra, me comunicaron alegres que, finalmente, su país había encontrado la solución para dar un empuje a su agricultura haciendo un convenio con una compañía llamada Monsanto para el uso de los OGM.

Cuando les expliqué las consecuencias del uso de las semillas modificadas o 'mejoradas' en el Cusco (Perú), se les 'cayó el alma'. Poco después, y seguramente tras una investigación, supe que Cuba había decidido convertir la isla en "productora de alimentos orgánicos y libre de transgénicos".

Mientras los cubanos lo entendieron, la Academia de Ciencia en Rusia, China, India, Portugal, España, Brasil, Argentina y Ucrania ha sido convencida con las buenas donaciones de las megacorporaciones biotecnológicas de la necesidad de recurrir a la biotecnología en agricultura a través del uso de las semillas GM y los pesticidas tipo Roundup, que en su interpretación no son dañinos para el organismo y "menos tóxicos que la sal de la mesa".

Jamás han tomado en cuenta los resultados devastadores por uso de los OGM en la agricultura de la misma Norteamérica, donde aparecieron después de unos 10 años de uso de glifosato las súper malas hierbas de más de dos metros de altura, tan robustas que no permiten cosechar los campos. Además de glifosato, que ya tiene la categoría mundialmente reconocida como 'probablemente cancerígeno', hay otros componentes en el Roundup, según muchos estudios, incluyendo el del biólogo molecular Gilles-Eric Seralmi, que son más mortíferos que el propio glifosato para la salud de embriones y para las células de la placenta.

El pesticida Roundup es usado para producir Roundup Ready cultivos sin saber exactamente hasta ahora el daño que podrían causar a la salud humana. Por eso, en más de 15 países de la Unión Europea, en Rusia, China, Ecuador, Perú, etc., el uso de los alimentos con los OGM está prohibido. También hay que tener en cuenta que el empleo de los OGM para producir cultivos podría ser utilizado directamente para afectar la salud de los humanos.

El investigador F. William Engdahl ya informó hace un año que el Departamento de Agricultura de EEUU auspició el desarrollo de maíz genéticamente modificado, que contiene un espermicida, para hacer estéril el semen de los hombres. Este tipo de maíz fue producido por la compañía Epicyte en el 2001, cuya tecnología fue compartida posteriormente con Syngenta y DuPont.

Lo más extraño de todo esto es que la Fundación Rockefeller y la de Bill Gates, junto con los 'Cuatro Jinetes' biotecnológicos, no solamente trata de imponer las semillas OGM en todo el mundo, contaminando los cultivos tradicionales, sino a la vez son los que controlan la Bóveda de las Semillas más grande del planeta a prueba de bombas, llamada popularmente 'La Bóveda de Semillas del Juicio Final'. Está localizada en el archipiélago Svalbard, en la isla Spitsbergen (Noruega), a mil 100 kilómetros del Polo Norte. La bóveda está administrada por el Global Crop Diversity Trust, con sede principal en Bonn (Alemania). Entonces resulta que las mismas familias y corporaciones biotecnológicas que han estado promoviendo la 'Revolución Genética' están también controlando la bóveda de semillas, con la anuencia del Gobierno de Noruega, que les daría una ventaja geoeconómica en el caso de un desastre ecológico.

Parece que todo es muy simple, pues el mundo en algún posible momento trágico estaría a merced de los reales dueños de la Bóveda de Semillas de Svalbard, un repositorio del legado genético del planeta. Se calcula que allí están depositadas más de cuatro millones de muestras de diferentes variedades de cultivos agrícolas. El periodista de investigación James Corbett informó que, a finales de febrero pasado, la bóveda recibió 50 mil ejemplares de semillas procedentes de Benin, India, Pakistán, Líbano, Marruecos, Holanda, Estados Unidos, México, Reino Unido, Bosnia-Herzegovina y Bielorrusia (The International Forecaster, 1 de marzo, 2017).

Pero lo más trágico de todo esto es que no hay nadie que custodie a los autoproclamados custodios de nuestros alimentos, que lentamente están implantando un patrón nuevo de alimentación al mundo entero. Mientras, los ciudadanos del planeta están convirtiéndose cada vez más, por culpa de los medios de comunicación globalizados, en unos zombis asustados y obedientes.

Selección en Internet: Melvis Rojas Soris

  • Periodista peruana, reside actualmente en Rusia donde escribe para varios medios y agencias de prensa.