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Portal:Panorama Mundial/DE LA PRENSA/2017-04-04

El Alba, eficiente modelo integrador

APORREA 10 de marzo del 2017 VENEZUELA

Hedelberto López Blanch*

Si algún movimiento de integración regional latinoamericana ha tenido éxito en los últimos años ese, innegablemente, ha sido la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos (Alba-TCP) junto con su hijo mayor, Petrocaribe.

La XIV Cumbre extraordinaria del Alba se efectuó el pasado 5 de marzo en Venezuela con especiales homenajes a sus fundadores, Hugo Chávez, a propósito del cuarto aniversario de su deceso y a Fidel Castro, a cuatro meses de su desaparición física. En el cónclave se aprobó la Declaración final, Defendamos la unión, la dignidad y la soberanía de Nuestra América.

En esta ocasión, la Cumbre dedicó su sesión a unir fuerzas para combatir los numerosos programas de desestabilización económica y política que han lanzado las fuerzas de derecha, impulsadas desde Estados Unidos, para tratar de destruir los adelantos alcanzados en los últimos años por los gobiernos progresistas de la región.

En las palabras de bienvenida a las delegaciones asistentes, el presidente Nicolás Maduro destacó que la organización "tiene como tarea la creación y el desarrollo de un modelo económico productivo integrador e integral en función del bienestar de los pueblos".

Los participantes en la Cumbre dejaron bien claro que en un mundo marcado por la globalización neoliberal impuesta por un sistema capitalista en declive, pero agresivo, no se pueden llevar a cabo acciones económicas a favor de las grandes mayorías sin tener interés y valentía políticas.

En ese sentido, el presidente cubano, Raúl Castro Ruz señaló: "Estamos en una etapa crucial de nuestra historia, en la que un retroceso a escala regional tendría impactos muy negativos para nuestros pueblos. Fidel nos enseñó a recurrir siempre a la historia, a ser audaces y a la vez realistas, y que lo que parece imposible se puede alcanzar si nos lo proponemos con firmeza y actuamos de manera consecuente".

La declaración final del evento esclarece la situación actual que viven los gobiernos progresistas de la región e indica que "en todos estos años y contra nuestra resistencia, el neoliberalismo no ha cejado en su empeño de extender su lógica financiera: no se trata de una teoría de desarrollo, es la doctrina del saqueo total a nuestros pueblos. Con el neoliberalismo, la economía mundial no ha crecido en términos reales y en cambio se ha multiplicado la inestabilidad, la especulación, la deuda externa, el intercambio desigual, las crisis financieras cada vez más frecuentes, la pobreza, la desigualdad, el desempleo y el abismo entre el Norte opulento y el Sur desposeído. Su retorno ha resucitado al peor conservadurismo, reactivó el fundamentalismo, la xenofobia, el racismo y el militarismo.

"La unidad y la integración regional de la América Latina y El Caribe es una necesidad impostergable, en este complejo entorno. El Alba-TCP, junto con bloques como el Mercosur, la Unasur, Caricom, y otros que recobraron su protagonismo en la última década, deben continuar contribuyendo a la integración regional".

Y continúa, "la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), es nuestra obra más preciada. Es el mecanismo para fraguar la unidad en la diversidad a través de la concertación política. Debemos preservarla. Ratificamos nuestro compromiso para profundizar una agenda de trabajo social, económica y productiva que fortalezca la Alianza y facilite a nuestros pueblos las condiciones adecuadas para su desarrollo integral y complementario".

El Alba ha tenido grandes avances desde su fundación y en su andar ha demostrado que con voluntad económica soberana se pueden erradicar los peliagudos problemas que viven millones de seres humanos en América Latina.

Los programas sociales han sido impulsados con fuerza sobre todo la atención médica de los habitantes, extensión de la educación, eliminación de poblados insalubres, servicios de agua potable y de alcantarillado y solución de los problemas alimentarios

Amplios programas de atención médica pública, coordinado entre sus miembros y en los que Cuba ha sido un puntal fundamental, han beneficiado a millones de pacientes en los pueblos del Alba.

Datos proporcionados recientemente por el viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Rogelio Sierra, indican que más de siete millones y medio de personas han recibido atención directa de la salud, que la mortalidad infantil se ha reducido en un 5,1% desde el 2004 hasta la fecha, o que más de 21 mil jóvenes han sido formados como médicos comunitarios integrales.

Cerca de seis millones de personas han sido alfabetizadas a través de los esquemas del Alba, con un programa de alfabetización promovido por Cuba, y han tenido continuidad de estudios de posalfabetización. Al mismo tiempo, varios países de la región, como Venezuela, Bolivia, Nicaragua, y Ecuador, se han declarado como territorios libres de analfabetismo.

La Operación Milagro ha permitido que desde su aplicación hasta la fecha, fueran intervenidos quirúrgicamente más de 3 millones 300 mil personas, y resueltas sus patologías oculares. Seis países del Alba, Venezuela, Ecuador, Bolivia, Nicaragua, San Vicente y las Granadinas y Cuba, pudieron realizar estudios clínicos genéticos de discapacidad e identificar a más de un millón 200 mil personas con distintas discapacidades para ser atendidas por programas posteriormente implementados por estos gobiernos.

En meses recientes se han creado empresas grannacionales en las áreas de educación, salud, energía, minería, comunicación, transporte, vivienda, vialidad, alimentación, y se promueve la ampliación del Tratado de Comercio de los Pueblos con intercambios justos y equilibrados.

El Alba, desde su fundación en el 2004, se ha convertido en un bloque de importancia geoestratégica que impulsa la eliminación de las injusticias, inequidades y pobrezas dejadas durante décadas en la región por el saqueo de gobiernos estadounidenses, las compañías transnacionales, el FMI y el BM.

Asimismo, auspiciado por el Alba y por iniciativa del presidente Chávez, en el 2005 surgió Petrocaribe mediante el cual Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) financia parte de la factura a mediano y largo plazos a cerca de 20 miembros, e incluye la posibilidad de hacer pagos en bienes y servicios.

Si la voluntad solidaria de la Revolución Bolivariana con los países de la región no se hubiera puesto de manifiesto a través de Petrocaribe, la situación económica de sus integrantes sería sumamente grave, debido al desmedido aumento en los precios de los hidrocarburos.

Ese convenio promueve el desarrollo en infraestructura de los Estados miembros e importantes programas sociales, todo lo cual apunta al fortalecimiento en la lucha por la independencia y por la soberanía de nuestros pueblos

No cabe la menor duda de que el Alba, creado en La Habana el 14 de diciembre del 2004, por los presidentes Hugo Chávez y Fidel Castro, se ha convertido en uno de los mecanismos de integración y desarrollo más importantes para la región.

Selección en Internet: Inalvys Campo Lazo

  • Periodista cubano

La “oposición” en Venezuela de la que nunca escuchamos hablar

LA HAINE 14 de marzo del 2017 ESPAÑA

Arnold August*

A sus 35 años, alto y delgado, con su imponente estatura se pavonea sutilmente irradiando una confianza matizada con cierta humildad, que no sucumbe a su apuesta apariencia y carisma natural. Es el líder de un bloque de 55 diputados de la Asamblea Nacional venezolana. Dadas todas las apariencias, su personalidad y su importante posición deberían atraer a todos los medios corporativos estadounidenses sensacionalistas que escuchan atentamente cada palabra, ansiosos de captar imágenes de los diputados y sus seguidores para hacer de ello una "noticia".

Sin embargo, para ellos y para Washington existe un problema. Héctor Rodríguez es el líder del bloque minoritario de 55 diputados chavistas (Bloque de la patria), como resultado de las elecciones legislativas del 5 diciembre del 2015, que llevaron al PSUV, Partido Socialista gobernante, a perder su mayoría en la Asamblea Nacional.

Rodríguez se opone a la mayoría de lo que ha llegado a ser la 'Asamblea Nacional burguesa', parafraseando las palabras de Nicolás Maduro en una conferencia en Caracas, dirigida a invitados nacionales e internacionales, el 7 marzo del 2017.

Según la composición del Congreso de EEUU, la minoría, ya sea democrática o republicana, se opone a la mayoría. Sin embargo, esta "oposición" está siempre al interior del marco del statu quo capitalista, preservando así el Estado racista como vestigio de la esclavitud, negando el genocidio de los pueblos indígenas (aún vigente de diferentes maneras) y sacrificando a la clase trabajadora en el altar de la globalización capitalista, componente clave de la política exterior basada en la agresión imperialista y las guerras.

En los sistemas parlamentarios, como en Canadá o Gran Bretaña, el consenso del establecimiento agrega un vergonzoso sesgo británico al pasatiempo de la "oposición" que, de no ser tan trágica, sería una comedia. En estos países del Norte, la "oposición leal" (como se reconoce formalmente) puede sentirse libre para oponerse en la medida que sea leal a la Jefa de Estado que, en el caso de Canadá y Gran Bretaña, es la Reina de Inglaterra.

No obstante, la lealtad de Rodríguez está del lado de la Revolución Bolivariana y nada más. El pasado 6 marzo participó en Caracas en un encuentro más íntimo con delegados de la Red de Intelectuales, Artistas y Movimientos Sociales en defensa de la Humanidad. Este encuentro tuvo lugar en un salón del edificio de Asuntos Exteriores. La reunión se desarrolló naturalmente hacia un intercambio entre los participantes y el diputado. Fue tan absorbente, que se dejó a un lado la banalidad de tomar notas para dar cuenta del irrefutable contenido o del estilo de la mejor tradición chavista exhibida por Rodríguez, demostrada progresivamente por el presidente Nicolás Maduro y otros líderes.

La discusión cubrió varios temas. Uno de ellos fue, por ejemplo, una explicación increíblemente lúcida acerca del punto de vista de la Revolución Bolivariana, de la cual hace parte el bloque de diputados, basada en palabras y acciones, en oposición al imperialismo y al capitalismo estadounidense. La revolución es flexible en cuanto a las tácticas, por ejemplo, para negociar con la mayoría de miembros de la Asamblea Nacional pro capitalista y pro EEUU, con el fin de esforzarse para lograr una solución pacífica a la crisis. Pero, cuando se trata de los principios y los objetivos, no hay concesión posible.

No es de extrañarse que, quienes en el Norte confían en los medios corporativos, nunca escuchen hablar acerca de esta "oposición", tal como la personifica Rodríguez. Esta censura tiene lugar a pesar de que los medios del establishment deben estar en serios aprietos, a la cacería de una nueva imagen que reemplace aquella de los políticos fosilizados e insípidos que en su mayoría constituyen la Asamblea Nacional.

Washington y sus medios prefieren morir en el olvido político venezolano, aunque deberían prestar atención formal a la "oposición", como lo hacen fielmente no solamente en otros países sino también, por supuesto, en el Congreso de EEUU. Si alguna vez centraran su atención en la oposición de Venezuela frente a la mayoría de la Asamblea Nacional, sin duda alguna Rodríguez y otros diputados se robarían el 'show'.

Otro rasgo distintivo de la oposición ejercida por la Revolución Bolivariana es que, su rechazo al statu quo se define más por lo que está a favor de que en contra. Los objetivos de la Revolución Bolivariana abarcan la igualdad social y económica, la vivienda, la alimentación, la salud, la educación, la cultura, los deportes y la democracia participativa y protagonista, esencia misma de todo lo bloqueado por el imperialismo y el statu quo neoliberal.

Aquellos de nosotros que alcanzamos consciencia política en los años 60 del siglo pasado, nos sentíamos en casa a medida que el diputado se enfocaba en el imperialismo, los gringos y los yanquis, mientras planteaba con gran claridad lo que ya sabíamos. El conflicto no es con el pueblo de EEUU, debidamente representados en aquellos días en Caracas, sino más bien con los círculos del poder de quienes, como decían Martí y Bolívar, cada uno a su manera, "parecen destinados por la providencia para plagar la América de miseria en nombre de la libertad" (Bolívar).

Por su parte, EEUU está reduplicando su destino reprensible, en tanto que los pueblos del Sur luchan por librarse de las ataduras del poder militar y económico más impositivo y agresivo de la historia de la humanidad (o, seguramente, desde el fascismo de la Segunda Guerra Mundial), representados por Republicanos y Demócratas. Resultó esperanzador escuchar al Presidente Maduro aquella noche memorable en Caracas, diciendo la verdad: Venezuela no había sido tan atacada por ningún presidente estadounidense como lo fue durante los ocho años de Obama. Pensemos en ello detenidamente y veremos que es cierto.

En este contexto, la intransigente oposición bolivariana al imperialismo estadounidense no es un asunto de poca importancia. Actualmente, Venezuela ocupa el primer plano contra el imperialismo estadounidense, escribiendo así otro capítulo en la historia mundial contemporánea, como lo hicieran la Revolución Cubana y Fidel Castro para la salvaguardia de su soberanía, de la dignidad y del sistema social que eligieron.

Por su parte, Rodríguez guio la audiencia deliberada y cuidadosamente, mirándonos fijamente y repitiendo como si probara nuestra determinación, que mientras la batalla se encuentre aun principalmente en el ámbito de las ideas, de ser necesario -solo de ser necesario- Venezuela también combatiría militarmente. No hay duda que si es forzada a hacerlo, la Revolución Bolivariana resistirá también de esa manera. Es por ello que toda la humanidad debe estar hoy día, mucho más que nunca, al lado de Venezuela.

Durante el intercambio con Rodríguez se destacó su profunda convicción política, iluminada por su claridad teórica, expresada no solamente por medio de ideas y palabras. Cuando las ideas y las palabras se combinan con la acción, éstas se convierten en una fuerza material en la sociedad. La fuerza material significa que las ideas se hacen parte orgánica de la sociedad: las ideas en las mentes de los individuos como Rodríguez y otros líderes y activistas son socializadas a todos los niveles, avanzando así en un movimiento común de una gran diversidad. Sí, diversidad -pero siempre y sólo al interior de un amplio marco de un chavismo diverso.

Así, la minoría en la Asamblea Nacional -y quizás la minoría del 40%, o quizás la mitad de la población, dentro de las arenas movedizas de la sociedad venezolana- representa el futuro de Venezuela y de toda la región. Una fuerza material como la Revolución Bolivariana no puede ser sofocada. Puede sufrir adversidades, pero no puede ser eliminada.

No obstante, el chavismo no es un movimiento electoral sino una revolución en gestación y en constante redefinición, hasta el punto de organizar sin temor revoluciones al interior de la revolución, esforzándose por hacer esto conjuntamente con el pueblo a todos los niveles. Con este enfoque fresco, característico y único de la Revolución Bolivariana, la irresistible fuerza material del socialismo para reemplazar al capitalismo y a la dependencia extranjera, se enraíza y crece en la sociedad venezolana y en su escena política.

Selección en Internet: Inalvys Campo Lazo

  • Periodista canadiense

Paraguay: la izquierda derechizada

LA HAINE 24 de marzo del 2017 ESPAÑA

Bernardo Coronel

En un régimen de democracia representativa el poder desde el campo popular se construye articulando inseparablemente la lucha social con la lucha institucional, pero desde el 2008 la izquierda priorizó exclusivamente la gestión parlamentaria-institucional, menospreciando la lucha popular. Las dos organizaciones de la izquierda institucional, el Frente Guasu (FG) y Avanza País (AP) están completando un largo recorrido de accionar conservador que va desembocando unívocamente en su proceso de derechización.

Centrar todo el trabajo político en la lucha institucional es simplemente caer en las trampas del sistema y reforzar el statu quo. Un solo ejemplo basta, desde el 2011 el Paraguay recibe una compensación adicional de 240 millones de dólares anuales de Brasil por la energía no utilizada de Itaipú, gracias a la "gestión institucional" de Lugo. En estos años el Estado paraguayo ya recibió alrededor de mil 500 millones.

¿Cambió en algo la situación de los sectores populares -a quien la izquierda dice representar- con esa monumental fortuna?, parece que no. Mientras en el país siguen aumentando la pobreza y la desigualdad, ese dinero es utilizado para agigantar el Estado burócrata y represor, y sirve entre otras cosas, para nutrir a la Fuerza de Tarea Conjunta, que está instalando el terror en medio de la población campesina que en el 2008 votó mayoritariamente por Fernando Lugo.

Los niveles de represión en el campo aumentaron drásticamente con Cartes y el terror se profundiza. Centenares de viviendas son convertidas en escombros por las fuerzas represoras, dejando desolación en lugares donde alguna vez existieron poblaciones campesinas. En la última represión de Obligado hasta los niños fueron apresados como vulgares delincuentes. Mientras, obnubilada por las elecciones del 2018, la izquierda corre detrás de Lugo y de Mario Ferreiro. El primero entregó dócilmente el poder a los golpistas en el 2012, y el segundo dividió el voto opositor favoreciendo a Horacio Cartes en el 2013.

El progresismo se vació, no tiene ni siquiera un programa político como en el 2008, excepto la trivial oferta electoral de Ferreiro y Lugo. El primero sigue coqueteando con Cartes, y Lugo, que como un manso cordero le abrió el camino hacia el poder en el 2012, hoy quiere ganarse sus favores alentando la enmienda electoral.

Gracias al apoyo popular la izquierda logró convertirse en la tercera fuerza política, pero al abandonar la lucha social devino en una anquilostomiásica fuerza testimonial, que hoy tiene que aferrarse a la derecha hilvanando algún pacto político como tabla salvadora, que por lo menos le garantice un pedazo de poder.

CARTES OTRA VEZ

La izquierda está equivocada si piensa que pactando con Cartes lo va a derrotar. Si el poder acepta un acuerdo es para ganar, no para perder. Lo que Cartes no logra con el congreso lo consigue con la corte suprema. Con la venia del poder judicial colocó ilegalmente bonos en el mercado internacional por valor de 500 millones de dólares, y no necesitó del congreso, basto una llamada telefónica. El presidente maneja el aparato estatal como una despensa y la corte no llega ni a la categoría de almacén.

Todo lo tiene controlado. Tiene el voto cautivo del funcionariado que junto a sus familiares y amigos sumarán los más de un millón de votos suficientes para ganar a una oposición dividida. Cartes vino para quedarse y si pacta con Lugo o Ferreiro no es para ceder el poder sino para perpetuarse. A no ser que los partidos de izquierda recuperen la memoria y que alguna vez vuelvan a ser lo que dicen que son: partidos de izquierda.

Selección en Internet: Inalvys Campo Lazo

  • Periodista y educador popular

Un gran “no” para Cuba: tiene récord de visados negados para EEUU

EL NUEVO HERALD 28 de abril del 2017 EEUU

Mario J. Pentón*


El vocero anticubano, El Nuevo Herald, informa sobre la aplicación de la nueva política migratoria hacia Cuba adoptada por el Gobierno de los Estados Unidos a partir del 12 de enero. (NR)

Los cubanos son los que más negativas recibieron en la solicitud de visa de Estados Unidos en los últimos dos años. En medio de una abrupta caída en la emisión de visas durante el gobierno de Barack Obama, el Departamento de Estado rechazó el 76% de las solicitudes de ciudadanos cubanos en el año fiscal 2015, según cifras divulgadas por la prensa estadounidense.

A los cubanos les siguen en el listado de los más rechazados por consulados estadounidenses, países como Laos (67%), Guinea Bissau (65%) y Somalia (65%). En Latinoamérica los más afectados son los haitianos, pero muy por detrás de Cuba (60 por ciento).

María tiene 59 años y una hija en Miami a la que no ve desde hace seis años. Ha recibido tres negativas a sus solicitudes de visa y se prometió a sí misma que nunca volvería “a pisar” el consulado de Estados Unidos en La Habana.

Cada entrevista para solicitar un visado le ha costado a María cerca de 160 CUC sin posibilidad de reembolso y nunca recibió explicaciones sobre por qué le negaron el permiso para el viaje.

En todas las ocasiones la mujer se vistió con sus mejores ropas, se echó un perfume caro que su hija le mandó y ensayó frente al espejo las posibles respuestas. “No, no voy a trabajar durante mi estancia”, repitió varias veces. “Quiero ver a mi nieta que es una jovencita” y “no puedo vivir en otro lugar que no sea Cuba”, dijo en voz alta como un estribillo.

Llevó consigo el título de propiedad de su casa en Centro Habana, una copia de su estado bancario y varias fotos junto a su esposo por si indagaban sobre sus razones para no quedarse “al otro lado del charco”. Con eso y una foto de sus dos perras salchichas buscaba demostrar que tenía motivos para no marcharse de la isla.

UNA DISMINUCIÓN SIGNIFICATIVA

El pasado año 14 mil 291 cubanos recibieron visas para realizar visitas familiares, para participar en programas de intercambio, por razones culturales, deportivas o de negocios entre otras categorías. La cifra contrasta con las 22 mil 797 visas concedidas en el año 2015 y, sobre todo, con las 41 mil 001 otorgadas en el 2014.

El Departamento de Estado ha dicho que la reducción de visados a La Habana no obedece a una razón específica, sino que al extenderse la validez del visado a cinco años para los cubanos desde mediados del 2013, muchos isleños ya no necesitan regresar a entrevistas.

Pero María no entró entre esos afortunados en ninguno de sus tres intentos. La última madrugada que salió hacia el imponente edificio que alberga el consulado de EEUU rezó una oración a la Virgen de las Mercedes, se hizo una cruz con cascarilla en la suela del zapato y le puso unas flores al retrato de su difunta madre.

Iba a solicitar una visa B2, que son las que permiten entrar en múltiples ocasiones a Estados Unidos para visitar a familiares y turismo. Le pareció que la cola duraba “una eternidad” hasta que la llamaron por su nombre, relata. Después llegaron los férreos controles de seguridad para entrar al edificio. “La sala de las entrevistas era de una frialdad que intimidaba”, recuerda. Rectangular y larga. Los solicitantes conversaban con los oficiales de inmigración a través de un cristal blindado.

Los pies le temblaban a la mujer y la funcionaria al otro lado del vidrio no le dejó tiempo a explicar mucho. Solo marcó una palomita sobre un formulario con cada respuesta. Un señor lloraba en una ventanilla cercana y a una señora octogenaria le dio una vahído después de escuchar que no fue aprobada.

María sabe que Estados Unidos y Cuba firmaron un convenio para que 20 mil cubanos reciban visas de inmigrante cada año. El presidente Bill Clinton permitió en el 1995 aquel acuerdo para poner fin a la Crisis de los Balseros, incentivada por la recesión económica que golpeó la isla tras la caída del campo socialista.

En el 2016, nueve mil 131 cubanos obtuvieron visa para emigrar legalmente a Estados Unidos, muchos de ellos bajo el Programa Cubano de Parole de Reunificación Familiar, por medio de la Lotería Internacional de Visas de la Diversidad o del Parole Cubano, entre otras vías.

La Ley de Ajuste Cubano, aprobada en el 1966, permite obtener la residencia permanente (/pies mojados –derogada el pasado enero–, permitió que en los últimos (green card) a todo cubano que, tras entrar legalmente, pase un año en territorio norteamericano. Una política especial de acogida a los cubanos conocida como pies secos cinco años fueran acogidas en EEUU más de 150 mil personas procedentes de la isla.

VISITAR NO EMIGRAR

Sin embargo, la intención de María no es emigrar. No quiere vivir en un país que no es el suyo, aunque sus familiares le han contado que Miami “está llena de cubanos” y que Hialeah es como Centro Habana.

A pesar de sus ritos afrocubanos y de intentar mantener una actitud mental positiva, en su última entrevista tampoco tuvo “suerte”. Recibió una negativa rápida y no le dieron posibilidades de desplegar todas las respuestas que había ensayado. En su opinión, el hecho de tener menos de 65 años juega en su contra. “Aprueban a gente más vieja que no pueda trabajar ilegalmente allá”, supone la señora.

Los americanos quieren apoderarse de Cuba. Siempre ha sido su más grande deseo y como no lo pueden hacer nos castigan separándonos de nuestros hijos.

Para Eloísa, una maestra jubilada cienfueguera, esa no es la respuesta, sino “la hostilidad hacia los cubanos” por parte del gobierno de EEUU.

Desde hace 25 años es miembro del Partido Comunista y tiene dos hijos en Houston desde hace algo más de seis. Aunque solo lo ha intentado una vez, el pasado año, la negativa del consulado la dejó sin ganas de volver a intentarlo.

“Mis hijos trabajan muy duro y quería darles el gusto de ir a pasarme un tiempecito con ellos. Pero bueno, ya no podrá ser”, dice con voz quebradiza y resignada.

María, sin embargo, no se cansa. Este año su hija obtendrá la nacionalidad estadounidense y la mujer espera que esa nueva condición facilite una respuesta positiva a su próxima solicitud. Aunque esa nueva gestión la hará un poco más anciana y con casi $500 menos en sus bolsillos.

  • Cubano. Periodista de El Nuevo Herald