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Portal:Panorama Mundial/DE LA PRENSA/2017-04-05

Yo soy Fidel, y Fidel vive

INSURGENTE 30 de marzo del 2017 ESPAÑA

Ante el nuevo imperio que cifra sus esperanzas en la desaparición física del comandante, miles, millones de cubanos proclaman con su heroísmo cotidiano: “Yo soy Fidel”

Carlo Frabetti*

En marzo de 2006, con el Comandante todavía vivo y muy vivo, publiqué un artículo titulado Yo soy Fidel. Ahora que el Comandante ha muerto para seguir más vivo que nunca en la mente, el corazón y el proyecto revolucionario de todo un pueblo, de todos los pueblos, quisiera volver a compartirlo con quienes han hecho suya la consigna y le dan pleno sentido.

La misma cadena de reflexiones que me llevó a escribir mis dos artículos anteriores sobre Cuba (La socialización del heroísmo y Gente nueva), me hizo evocar la que, muchos años después de verla por primera vez, sigue siendo mi secuencia cinematográfica favorita; pertenece a Espartaco, de Stanley Kubrick, y es aquella en la que, tras la derrota de los esclavos por las legiones de Craso, los vencedores conminan a los vencidos a entregar a su jefe. “Yo soy Espartaco”, repiten entonces los prisioneros uno tras otro, hasta que sus voces se convierten en un clamor. Y no lo hacen solo para salvar a su líder de la cruz que Roma le tiene reservada, sino porque cada uno de ellos se identifica plenamente con Espartaco, es otro Espartaco. Han cobrado conciencia de que la suya es una hazaña colectiva, han socializado el heroísmo, se han hermanado en un “uno para todos y todos para uno” que se anticipa en dos mil años al comunismo. No tienen nada que perder sino sus cadenas. Han cobrado conciencia de clase.

En Google hay 45 millones de referencias a Einstein. Es, literalmente, más famoso que Dios (que no llega a los diez millones de entradas). Einstein formuló la teoría de la relatividad y sentó las bases de la mecánica cuántica, “se tragó vivo a Newton”, como alguien dijo acertadamente: integró la física anterior en un nuevo y potentísimo paradigma, y por ello se le considera el padre de la física moderna. ¿Qué habría ocurrido si hubiera muerto de niño o si, en vez de pasarse varios años persiguiendo mentalmente un rayo de luz, hubiese dado prioridad a su afición por la música? Nada, absolutamente nada.

Si Einstein no hubiera formulado la teoría de la relatividad en el 1905, Poincaré o cualquier otro (cualquiera de los grandes físicos y matemáticos que estaban trabajando en el problema, quiero decir) lo habría hecho en el 1906. Con Einstein o sin él, la física actual sería la misma (de hecho, la mecánica cuántica tuvo que proseguir sin él, pues nunca la aceptó del todo, a pesar de ser uno de sus fundadores).

La manzana de Newton cayó cuando estaba madura, y si él no hubiera estado allí para recogerla, otro la habría recogido poco después. Análogamente, la física tradicional dio paso a (se integró en) un sistema más amplio cuando la ciencia alcanzó el grado de desarrollo adecuado, y si Einstein no hubiera estado allí para tragarse a Newton, otro lo habría hecho.

Creo que, salvando las distancias entre la física y la política, el caso de Fidel Castro es muy similar. ¿Qué habría ocurrido si hubiera muerto o se hubiese retirado hace diez, veinte, treinta años? Nada irreparable. Si Fidel fuera necesario, sería inútil. Suena a paradoja o a juego de palabras, pero es literalmente cierto. Si el triunfo de una revolución dependiera de personas extraordinarias, excepcionales, “únicas”, sería un acontecimiento fortuito y de muy dudosa continuidad. Si en Cuba ha triunfado la revolución (porque ya ha triunfado, y además varias veces) es precisamente por todo lo contrario: porque miles de cubanos y cubanas podrían haber hecho lo mismo que Fidel, porque todo un pueblo apostó por el socialismo y asumió el compromiso de llevarlo adelante en las condiciones más adversas.

Einstein no es el padre de la física moderna, sino su hijo; su hijo aventajado, su primogénito, con cuya llegada la familia científica que lo engendró “renació” a su vez, se transformó cualitativamente, dialécticamente. Einstein se tragó a Newton, la mecánica cuántica se tragó a Einstein y siguió adelante sin él (sin él como individuo, pero con sus aportaciones plenamente incorporadas al proceso).

Y lo mismo se puede decir de Fidel: Cuba lo engendró, Cuba se transformó con él (y con muchos y muchas como él), Cuba se lo tragó vivo. Puede seguir y seguirá adelante sin él. Sin él como individuo; con él, siempre, como parte viva del proceso revolucionario. ¿Es conveniente que Fidel se mantenga en su puesto a los ochenta años? No lo sé; pero, en cualquier caso, esa no es la cuestión. La cuestión es que no es necesario.

Alguien estará pensando: “Puede que su dedicación cotidiana a las tareas de gobierno no sea imprescindible, pero Fidel es mucho más que su actividad política concreta: es un símbolo viviente, el rostro de la revolución”. Sí, ¿y qué? Los símbolos y los iconos pueden ser muy útiles en un momento dado, pero no son necesarios.

Sobre todo en una sociedad que empieza a superar (y tiene que seguir superando) el pensamiento mágico y la alineación religiosa, que ha sustituido los mitos por la razón y la metafísica por la dialéctica. No en vano los comunistas siempre han criticado el culto a la personalidad como manifestación del individualismo burgués y como forma solapada de religiosidad. No en vano dijo Marx, consciente de que la revolución es un proceso que trasciende las doctrinas y las nomenclaturas, “Yo no soy marxista”. No sé si lo ha dicho alguna vez expresamente, pero estoy seguro de que Fidel no es castrista.

En la medida en que Fidel es único, no es necesario. En la medida en que es necesario (en la medida en que son necesarios muchos y muchas como él), es sustituible, ya ha sido sustituido por todo un pueblo. Ante el nuevo imperio que intenta someter a la nueva Numancia y cifra sus esperanzas en la desaparición física del comandante, miles, millones de cubanos y cubanas proclaman con su heroísmo cotidiano: “Yo soy Fidel”.

Selección en Internet: Inalvys Campo Lazo

  • Matemático, escritor, guionista de televisión y crítico de cómics, italiano, residente en España

La nueva Bestia viaja por el mar

EL PAÍS 28 de marzo del 2017 ESPAÑA

Alerta sobre el flujo migratorio marítimo por México hacia Estados Unidos

Jacobo García*

“Que paguen los ocho mil pesos (400 dólares) y listo”, zanja el pollero a través de un mensaje de audio de WhatsApp.

“Y si los vergas tienen miedo (…) que te paguen a ti, y si no, los tiras (envías) rodeando (por tierra) y te sale mejor” sentencia en un segundo mensaje.

La primera conclusión es que por el tono empleado, está claro quién manda. La segunda es que en el negocio del tráfico de personas, no se regatea. Las tarifas las fija el pollero. Punto.

Cada año transitan por México 400 mil migrantes y refugiados, principalmente centroamericanos, con menos de 60 dólares en el bolsillo, que participan de un éxodo silencioso hacia Estados Unidos.

Una parte utiliza el tren de mercancías conocido como la Bestia. Sin embargo, cada vez son menos los migrantes que se arriesgan a subir al tren desde que el Gobierno mexicano, en una peculiar medida humanitaria, obligó a elevar la velocidad de 30 a 60 kilómetros por hora, lo que aumenta el riesgo de sufrir una mutilación al intentar encaramarse.

Cientos de ellos han encontrado una alternativa en la nueva Bestia del mar. Lanchas atestadas de gente que pasan cada día por delante de la costa de Chiapas rumbo al norte.

El peligroso municipio de Ocós, en Guatemala, y el paradisiaco Mazatán, en la costa de Chiapas, son los epicentros de una industria de migrantes que sale de Guatemala, pasa por el Itsmo de Tehuantepec hacia Veracruz y termina como mercancía asustada en Tamaulipas, en la frontera con Estados Unidos.

“Por aquí salen o pasan unas tres o cuatro lanchas diarias con 15 o 20 pollos cada una”, confirma Gabriel Ortega, concejal y mano derecha del alcalde de Mazatán.

Salvadoreños, hondureños y guatemaltecos huyen de la pobreza y la violencia de las pandillas por una de las tradicionales rutas del narcotráfico utilizando las viejas lanchas de pesca, ahora con nuevos motores Yamaha.

Sentado en una hamaca junto al embarcadero de San José, a unos kilómetros de Mazatán (Chiapas) otro pollero, hoy retirado, hace una pausa, se ajusta la gorra de béisbol, y recuerda aquel día del año 2000, en que El pelón, un conocido suyo, ahogó en el mar a 14 personas porque no querían pagar, en una de las mayores tragedias que se recuerdan en la zona.

“Aquí son muchos los que se dedican a eso y ya hay algunos pescadores presos”, explica balanceándose. El pescador sin dientes que durante tantos años se dedicó a mover centroamericanos, dice que el tráfico de personas es una alternativa a la captura del chato o el camarón “porque el mar ya no da”.

Hace nueve meses, frente al mismo muelle en el que bebe una cerveza Victoria tras otra, fallecieron tres niños al volcar una lancha en la que viajaban 20 personas.

Aunque no hay cifras sobre el número de víctimas o de migrantes que se mueven de forma clandestina y nocturna por el mar, se trata de una ruta cada vez más frecuente ante la presión en tierra y el aumento de las detenciones y deportaciones. El año pasado EEUU deportó a 96 mil migrantes frente a los 147 mil de México según datos oficiales.

“La ruta se había mantenido oculta y se dedicaba al tráfico de droga, pero en los últimos meses se ha sistematizado como una ruta para mover personas”, explica José Luis González, sacerdote jesuita que trabaja con refugiados en Frontera Comalapa.

Por una cantidad que oscila entre los 400 y 800 dólares —para los cubanos puede ser el doble— esta ruta permite a los centroamericanos avanzar desde Guatemala a Salina Cruz o Huatulco, en Oaxaca.

De esta forma, evitan los seis controles migratorios más duros del país, parte del cinturón policial que el Gobierno mexicano ha desplegado en el sur del país en el marco del Plan Frontera Sur, financiado parcialmente por Estados Unidos.

OCÓS, TERRITORIO ZETA

Después de varias vueltas intimidatorias con la moto, finalmente, el joven con la camiseta del F.C. Barcelona se acerca. “¿Quieren lancha para el norte?”, dice. “Vayan donde doña Beti. Ahí ella los ubica”, contesta señalando un miserable hotel al final de la calle.

Ocós, en Guatemala, donde arranca la industria marítima del tráfico de migrantes, es un aseado municipio de 40 mil habitantes del Departamento de San Marcos.

Aparentemente es un apacible lugar de vacaciones con una vía principal que desemboca en una espectacular playa.

Es también uno de los puntos estratégicos del cártel de los Zetas para la salida de droga de Centroamérica y el repostaje de embarcaciones con cocaína de Colombia, uno de los corredores más importantes del narcotráfico mundial. Embarcaciones en Barra de San José, Mazatán, Chiapas. Foto: Jacobo García.

Los Zetas no han dejado escapar uno de sus negocios más rentables, el tráfico de personas, y controlan la cadena completa de una ruta que comienza en estas playas.

Pero no. La oronda mujer no está por la labor. Mira a los periodistas, desconfía y resopla de nuevo: “Ya se lo dije, nosotros no nos dedicamos a eso”.

Tres personas distintas nos han enviado con ella para hacer el viaje por mar, pero desconfía. “Mi hermano es pescador y no anda en esas cosas”. “Y en este hotel”, dice señalando uno de sus negocios, “ni siquiera permito alojarse aquí a los que no son de México o Guatemala”, añade. Sin embargo, la gente de su pueblo piensa otra cosa.

En ese hotel de mala muerte los migrantes centroamericanos, pero también los conocidos como “exóticos” —asiáticos y africanos principalmente— aguardan varios días hasta que se conforman los grupos de 15 para emprender la ruta.

La travesía dura de seis a ocho horas.

En la popa hay dos motores de 120 caballos, en la proa, 500 litros de gasolina en bidones y, sobre las cuadernas 20 atemorizados migrantes encogidos sobre una llanta semivacía que podría servir de flotador, cruzando el Pacífico por la noche sobre enormes olas plateadas.

“Esa gente sufre”, dice el miserable pollero sin dientes y sin escrúpulos, mirando hacia el punto en el agua donde en junio se ahogaron tres niños.

Los periódicos de aquel día recuerdan que cuando la policía llegó al lugar, encontró un padre arrodillado llorando junto a los cuerpos de sus hijos. El resto de la tripulación escapó entre la maleza cuando puso un pie en tierra y siguió camino a EEUU. Pobres traficados por pobres en el sur de Chiapas.

Selección en Internet: Inalvys Campo Lazo

  • Periodista español

Enemigos

LA JORNADA 27 de marzo del 2017 MÉXICO

Sobre la represión a los periodistas en Estados Unidos y otros países

David Brooks*

Los que se atreven a enfrentar la mentira, la corrupción, la impunidad, los abusos y la violencia del poder y sus redes de complicidad siempre son enemigos de los que dependen de la oscuridad para su poder y sus intereses.

El saldo mortífero mundial de los dedicados a revelar verdades a la sociedad asciende a más de mil 234 desde el 1992, según las cifras más recientes del Comité para la Protección de Periodistas (CPJ), donde México ocupa el lugar 11 entre los países más mortíferos para periodistas.

Según otro conteo, el de la Federación Internacional de Periodistas (FIP), dos mil periodistas han perdido la vida por su trabajo entre el 1990 y el 2016; México es el tercer país más mortífero para informadores al contabilizar más de 120 asesinatos.

"Una de las conclusiones recurrentes de nuestros informes es que se registran muchos más asesinatos en situaciones de paz que en países golpeados por la guerra", algo que tiene que ver en gran media con que los periodistas son "víctimas de los barones del crimen organizado y de funcionarios corruptos", afirmó Anthony Bellanger, secretario general de la FIP. Subrayó que "la impunidad es un agente catalizador de la violencia contra periodistas".

Hoy día, reporta el CPJ, existen 259 periodistas encarcelados en el mundo, una cifra sin precedente desde el 1990, cuando la organización empezó a registrar ese dato.

No somos cifras. Tenemos nombre y apellido, por ejemplo, Miroslava Breach.

A veces rehusar ser anónimos es justo lo que nos puede costar mucho, hasta la vida. Más que todo, los que tienen un compromiso con el periodismo de conciencia ante el poder –esa búsqueda constante de notas que sirven a la autodeterminación de los ciudadanos, eso de contar qué nos pasa, de intentar revelar toda mentira– rehúsan quedarse callados o "portarse bien". Pero los buenos periodistas (aunque hay algunas excepciones notables, para bien y para mal) nunca desean ser noticia, y, opino yo, casi nunca deben de usar el "yo"; son las voces de los demás las que cuentan, las que hay que contar, esa voz colectiva ante el poder exclusivo.

En tiempos recientes a los periodistas nos han vuelto noticia, y demasiadas veces en nota roja. Declaran que somos enemigos, a veces nos amenazan, a veces nos encarcelan, a veces nos matan. Y eso no se limita a países como México o Turquía o Irak, sino aquí mismo.

En Estados Unidos el presidente Trump ha declarado a todo periodista que no se subordine a sus mentiras y engaños como "enemigo del pueblo". Desde el inicio de su campaña presidencial con sus llamados a sus bases a atacar a los medios no alineados, generó un clima tan peligroso que varios periodistas de algunos de los grandes medios nacionales tuvieron que contratar seguridad privada para acompañarlos a cubrir al candidato. Como presidente no ha dejado de atacar a periodistas, y a sus medios, por nombre y apellido, cada vez que se atreven a criticarlo o publicar información que lo daña.

En la retórica, esto supera lo que los periodistas enfrentaron durante la peor época de Richard Nixon en los años 70, o del macartismo en los 50. Esto apenas empieza, y las consecuencias pueden ser peligrosas no sólo para los periodistas, sino para lo que se llama "democracia".

El presidente anterior hablaba más bonito y afirmaba que era el campeón de la libertad de expresión y la transparencia, pero en los hechos persiguió a los que se atrevieron a divulgar secretos oficiales al público por los medios. De hecho, Obama promovió más casos –ocho, incluido Edward Snowden, el más conocido– según la Ley de Espionaje del 1917 contra filtradores y periodistas que el total (tres) de todos sus antecesores. (Vale recordar que esa ley se aplicó a disidentes de la Primera Guerra Mundial, tanto al líder socialista y candidato presidencial Eugene Debe, quien fue encarcelado, como a inmigrantes alemanes que eran sospechosos sólo por su origen nacional, entre otros).

Un reporte del CPJ en el 2013 concluyó que el gobierno de Obama ha sido el más agresivo en control de información en tiempos modernos. El exeditor Leonard Downie, quien encabezó la investigación, escribió que “la guerra de este gobierno contra filtraciones y otros esfuerzos para controlar la información son los más agresivos que he visto desde el gobierno de Nixon, cuando yo era uno de los editores involucrados en la investigación de Watergate por el Washington Post”. Aunque Obama se comprometió a hacer el gobierno más transparente, la editora pública del Times, Margaret Sullivan, afirmó: "está resultando ser el gobierno de secretos sin precedente y de ataques sin precedente contra la prensa libre".

Joel Simon, director ejecutivo del CPJ escribió el mes pasado en el New York Times que "los ataques incesantes (de Trump) contra los medios de noticias están dañando la democracia estadunidense". Advirtió que el ataque de Trump contra el uso de fuentes anónimas "mina el trabajo de periodistas que reportan notas delicadas en ambientes represivos y peligrosos, desde Irak hasta México, donde la protección de fuentes es asunto de vida o muerte".

Nos tocó ser noticia la semana pasada. Nuestra compañera ya no puede reportar las verdades que descubría ni sumarse con todos en su periódico dedicados a la misión básica de informar al "público" para que ese público decida actuar o no ante la realidad que vivimos. Ahora a ese "público", o sea, a todos nosotros nos toca responder. Tenemos que decidir si esto que nos duele tanto hoy día sólo se vuelve en una cifra más en esa espantosa lista de inmensa tristeza, o si defendemos de manera colectiva a los que se atreven a ser "enemigos".

Esta casa, y en buena medida lo que dice ser, o debería ser, democracia en cualquier parte de este planeta, dependen de nuestra respuesta.

Selección en Internet: Melvis Rojas Soris

  • Corresponsal de La Jornada en Nueva York

En África hay tres veces más celulares que inodoros

IPS 29 de marzo del 2017 ITALIA

Busani Bafana*

El agua y el saneamiento son claves para mantener un buen estado de salud y para el bienestar económico. Sin embargo, el agua y el saneamiento siguen al margen de las prioridades de desarrollo de África, donde su elevado costo y las malas políticas hacen que millones de personas carezcan de agua por cañería y de inodoros.

A pesar de ser signatario de varios acuerdos para garantizar la seguridad hídrica, este continente simplemente no puede pagar la infraestructura necesaria para que todas las personas gocen de ese derecho, explicó el especialista Mike Muller.

África subsahariana utiliza menos de cinco por ciento de sus recursos hídricos, pero el costo de llevar el servicio por cañería a toda la ciudadanía puede resultar prohibitivo, indicó Muller, de la Universidad Witwatersand, en Sudáfrica.

La falta de acceso al agua puede contribuir al hambre, a la guerra y a la migración sin control e irregular.

“El suministro de agua doméstico es una prioridad política en África y el saneamiento se ha vuelto más importante, pero los servicios cuestan dinero”, precisó.

El Consejo Mundial de Agua (WWC, en inglés), fundado en el 1996 con más 300 miembros que abogan por la seguridad hídrica, señala que el mundo deberá destinar unos 650 mil millones de dólares al año desde ahora al 2030 para construir la infraestructura necesaria para garantizar la seguridad hídrica universal.

PROBLEMAS HÍDRICOS TODAVÍA SON CORRIENTES

Este continente todavía está lejos de gozar de los retornos de sus inversiones en el sector hídrico. Por ejemplo, tiene más ciudadanos con teléfonos móviles que personas con acceso a agua limpia y retretes con saneamiento.

Un informe del 2016 publicado por Afrobarometer, una red panafricana de investigación que estudió el acceso a los servicios básicos y la infraestructura en 35 países africanos, concluyó que solo 30% de los africanos tenían acceso a inodoros y solo 63% al agua por cañería, pero 93 de ellos tenían servicio de telefonía móvil.

Los gobiernos deben invertir en proyectos hídricos que provean de agua potable a toda la ciudadanía en un mundo donde 800 millones de personas no tienen acceso a ella y donde las enfermedades derivadas del agua contaminada dejan 3,5 millones de personas muertas al año, indicó el WWC en el marco del Día Mundial del Agua, que se celebra este martes 22 bajo el lema: “Aguas residuales, ¿por qué desperdiciar agua?”.

El WWC alertó que la inseguridad hídrica le cuesta a la economía mundial unos 500 mil millones de dólares al año.

“Los líderes del mundo se dieron cuenta de que el saneamiento es fundamental para la salud pública, pero debemos actuar ahora para lograr el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) seis, “Garantizar la disponibilidad de agua y su gestión sostenible y el saneamiento para todos para el 2030”, recordó el presidente del WWC, Benedito Braga.

“Necesitamos un compromiso al más alto nivel para garantizar la disponibilidad de recursos de agua limpia en cada pueblo y ciudad del mundo”, acotó.

La falta de acceso al agua, alertó Braga, puede contribuir al hambre, a la guerra y a la migración sin control e irregular.

“El agua es un ingrediente esencial para el desarrollo social y económico en todos los sectores; asegura que haya suficientes alimentos para todos, provee suficientes suministros de energía estable y asegura el mercado y la estabilidad industrial entre otros beneficios”, indicó.

El mundo no pudo cumplir con la meta de saneamiento para el 2015 y quedaron dos mil 400 millones de personas sin el servicio y la necesidad de invertir en agua y saneamiento, lo que según el WWC dejó alrededor de 4,3 dólares de retorno por cada dólar invertido, al reducir los costos de la salud, precisó.

RIQUEZA DE AGUAS RESIDUALES

Estas son “una combinación de efluentes domésticos compuestos por aguas negras (heces, orina y lodos fecales) y aguas grises (del baño y la cocina), además del agua de establecimientos comerciales y efluentes de instituciones y de la industria y la agricultura”, según la ONU.

De acuerdo con el cuarto Informe del Desarrollo Mundial de Agua, actualmente solo 20% de las aguas servidas son tratadas como corresponde, y eso depende principalmente del ingreso de cada país.

Eso significa que la capacidad de tratamiento es 70% de las aguas residuales generales en los países de altos ingresos, en comparación con solo ocho por ciento en los de bajos ingresos, según el informe analítico de ONU Agua, Gestión de Aguas Residuales.

“Se necesita de un cambio de paradigma en la política de agua en el mundo no solo para prevenir más daños a los ecosistemas sensibles y al ambiente acuático, sino también para subrayar de que las aguas residuales son un recurso (en términos de agua y también de nutrientes para su uso agrícola), cuya efectiva gestión es esencial para la seguridad futura del agua”, indicó ONU Agua.

Muller precisó que África no puede concentrarse en las aguas residuales sin garantizar primero un servicio de agua potable adecuado.

“El foco en las aguas residuales refleja los deseos del mundo rico de reducir la contaminación, proteger el ambiente y vender tecnología”, observó Muller.

“Hay grandes ciudades y pueblos, donde el agua ‘usada’ se trata y se reutiliza, en otros, los agricultores periurbanos buscan las aguas no tratadas porque son un valioso fertilizante”, explicó.

“Pero en lugares sin suministro de agua adecuado o sin alcantarillado para llevarse las aguas residuales, su tratamiento todavía no es una prioridad, pues sin suministro de agua potable no pueden haber aguas residuales”, precisó.

Según el WWC, alrededor de 90% de las aguas servidas del mundo se vierten sin tratar al ambiente. Más de 923 millones de personas no tienen acceso a agua potable y dos mil 400 millones no tienen saneamiento adecuado.

“Casi 40% de la población mundial ya padece la escasez hídrica, la que podría aumentar a las dos terceras partes de la misma para el 2025. Además, alrededor de 700 millones de personas viven en zonas urbanas sin retretes seguros”, indicó el Consejo.

Las aguas servidas pueden ser una fuente de líquido vital en tiempos de sequía, en especial para la industria y la agricultura, de nutrientes para el suelo, para la agricultura, acondicionador de suelos y fuente de energía.

Algunas impurezas en las aguas residuales son útiles como fertilizantes orgánicos. Con el tratamiento adecuado, también pueden servir para las pasturas del ganado.

“Lograr avances en materia de agua potable es un éxito temporal si no se atienden otros elementos como el saneamiento y la gestión de aguas residuales, en especial en zonas urbanas”, dijo Clever Mafuta, coordinador de GRID-Arendal, a IPS.

“El agua residual termina en fuentes usadas para beber, y si no se la gestiona bien, se pierden los logros en el suministro de agua potable”, añadió Mafuta, cuya organización con sede en Noruega colabora con el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma).

La ONU estima que solo África subsahariana pierde 40 mil millones de horas por año recolectando agua, un año entero de trabajo de la población de Francia.

La Visión de Agua de África para el 2025, lanzada por agencias de la ONU y órganos regionales africanos en el 2000, identificó al clima extremo y a la variabilidad de las lluvias, la inapropiada gobernanza, los acuerdos institucionales en la gestión de las cuencas y el financiamiento insostenible de las inversiones en agua y saneamiento como amenazas a la escasez de agua en este continente.

Los ministros africanos de área adoptaron la Declaración sobre Saneamiento e Higiene de Ngor, en mayo del 2015 en Senegal, comprometiéndose a ofrecer acceso al saneamiento y eliminar la defecación al aire libre para el 2030. Peor es un objetivo todavía lejano.

El Consejo de Ministros Africanos sobre Agua desarrolló un sistema de monitoreo e información para el sector de agua y saneamiento.

El secretario ejecutivo, Canisius Kanangire, lo consideró un paso importante para asegurar la gestión efectiva y eficiente de los recursos hídricos del continente y el suministro de un acceso adecuado e igualitario al agua y el saneamiento para todos.

Selección en Internet: Melvis Rojas Soris

  • Periodista de Zimbabwe