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Portal:Panorama Mundial/DE LA PRENSA/2017-04-06

La solidaridad médica de Cuba no se discute

POR ESTO! 28 de marzo del 2017 MÉXICO

Manuel E. Yepe*

El bloqueo informativo global sobre Cuba que durante más de 60 años ha venido imponiendo el gobierno de Estados Unidos como parte del asedio genocida (eufemísticamente calificado de “embargo”) a que ha sometido a la isla desde que ésta logró su independencia real del sistema neocolonialista de Washington en el 1959, ha silenciado sistemáticamente toda noticia, comentario, estadística o prueba que confirme los grandes progresos del país en materia de sanidad, educación, nutrición o desarrollo humano.

¡Pero nunca se atrevían a desmentirlos!

Sin embargo, ha sido excepción de esa regla el hecho de que en el diario español El País, con el sugerente título de “¿Cómo consigue Cuba índices de sanidad comparables a los de un país rico?” apareció un reportaje que, aunque parecía anticipar reconocimiento al exitoso sistema de salud cubano, tenía como objetivo justamente, lo contrario: desacreditarlo.

El texto reconocía que “el sistema médico cubano está situado a la vanguardia de América y muy por encima de la media mundial; que la inversión en salud, respecto al PIB, supera al de Estados Unidos o Alemania; o que esta isla ha sido “el primer país en eliminar la transmisión materno-infantil del VIH”.

Sin embargo, lo relevante para El País no es cómo ha podido conseguir esto una bloqueada del Tercer Mundo, sino las supuestas “sombras” de su sistema de salud, que describía como “división del sistema en dos: uno (…) para los cubanos y otro para los extranjeros”, con “clínicas exclusivas para turistas, gobernantes o altos mandatarios”, “mientras desatiende (…) al cubano de a pie”.

Reducía así todo un sistema integrado por 12 mil consultorios, policlínicos, hospitales y otros centros a una estampa grotesca, para magnificar la existencia de unas pocas clínicas internacionales, también propiedad del Estado cubano, que lejos de enriquecer a nadie, destinan sus ingresos a financiar –precisamente- el sistema público gratuito nacional.

El periodista José Manzaneda, coordinador de la Asociación vasco cubana Euscadi-Cuba, en su sitio Cubainformación, pregunta al respecto: “Hay algo que no cuadra: ¿cómo un sistema de salud con ‘instalaciones en ruinas’ –tal como se lee en el reportaje- logra ‘unos indicadores sanitarios elogiados por la directora de la Organización Mundial de la Salud’, quien estimó en días pasados que el sistema de salud cubano es ejemplo a seguir en el mundo”.

Esta contradicción informativa tiene fácil explicación: la fuente que daba cuenta de las supuestas “sombras” del sistema cubano es una organización no gubernamental (ONG) llamada Solidaridad sin Fronteras, cuyo director era identificado en el texto como un insignificante “médico cubano exiliado en Miami”.

Explica Manzaneda que el diario El País no revela que esa supuesta ONG desde 2006 ha trabajado directamente con el State Department de Estados Unidos en el llamado “Cuban Medical Professional Parole” (CMPP), programa eliminado en sus últimos días de mandato por Barack Obama y cuyo objetivo era destruir la cooperación médica cubana en el mundo, mediante ofrecimiento de asilo político a todo cooperante sanitario cubano que lo solicitara. Pero este escándalo moral era presentado en el reportaje como un inocente “programa de visado especial para asistir a trabajadores (cubanos) de la salud”.

En su web, Solidaridad sin Fronteras afirma que trabaja con los congresistas “cubano–americanos Mario Díaz-Ballart, Ileana Ros-Lethinen y Carlos Curbelo y el senador Marco Rubio (…) para el pronto restablecimiento del CMPP con la nueva administración del presidente Donald Trump”.

La solidaridad médica de Cuba, una de cuyas experiencias, la Brigada Henry Reeve, que recibió en enero el Premio de Salud Pública de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se califica en el reportaje como “lucrativa herramienta diplomática” y un gran “negocio” para el Estado cubano.

Manzaneda recuerda que, de los 66 países en los que está presente la solidaridad médica cubana, en los 40 más pobres Cuba asume todos los gastos y en los 26 restantes, se comparten con el país receptor. En unos pocos con suficientes recursos, como Sudáfrica o Qatar, éstos abonan los servicios. “En cualquier caso, dichos ingresos no benefician a ningún magnate sanitario, sino que sirven para financiar el sistema de salud gratuito de la isla”.

El País sostiene, además, que “es tan grande el negocio (de la cooperación médica) que ha dejado a los hospitales y policlínicas de la isla bajo mínimos de personal”.

Es incuestionable que tener 50 mil profesionales sanitarios en el exterior, la mitad médicos, impacta en el sistema nacional, pero los cubanos tienen una cifra récord mundial de médicos por cada mil habitantes (5,4) y se sienten orgullosos de “compartir lo que tienen, no lo que les sobra” como principio de su solidaridad.

Selección en Internet: Inalvys Campo Lazo

  • Periodista cubano

Corrupción: forma de existencia del capitalismo

INSURGENTE 30 de marzo del 2017 ESPAÑA

Una falacia llamada lucha global contra la corrupción

Manuel Moncada Fonseca*

Cada vez que se aborda el tema de la corrupción, comprobamos que, en Occidente, la lucha en su contra no existe, porque no pone, ni puede poner, el dedo sobre la llaga. Por el contrario, se busca preservarla porque el asunto en cuestión no es sino el modo de existencia del capitalismo. Por eso, referirse a expresiones aisladas del tema, carece casi por completo de significado.

Y que nadie saque a flote el cuento de los Papeles de Panamá, una trama cocinada por la Organized Crime and Corruption Reporting Project (OCCRP), financiada por la USAID y por el fondo Soros; ni el de Odebrecht, al que CNN ha dado cobertura con sus cálculos de siempre en contra de la unidad latinoamericana y el desprestigio de sus líderes. Tampoco el Banco Mundial tiene autoridad alguna para hacerlo, sino es con el cinismo inherente al capital. Igual ocurre con el Departamento de Estado de EEUU, en manos demócratas o republicanas.

De los medios dados a tratar el tema, ¿cuáles hablan de la explotación y sobrexplotación de la mano de obra, no sólo en los casos de lo que mal llaman “mala paga”, sino en todos los casos, cada vez que se genera plusvalía; se conculca o reduce el salario de los trabajadores; cuando éstos se ven aislados unos de otros ante la patronal, porque se les ha privado de convenio colectivo; cuando se les intensifica o se les prolonga la jornada laboral y se les esquilma el aguinaldo? En fin, cada vez que se hace daño a personas que, obligadas por la sobrevivencia, se entregan de por vida a quienes las vuelven esclavas de hecho.

¿Qué decir de los medios de difusión que inventan verdades o las abultan al grado de dejarlas por completo irreconocibles, como las que han montado sobre Corea del Norte, Cuba, Ecuador, Nicaragua, Venezuela, China, Irán, Siria, la URSS…? Tan sólo recuérdese el caso del ministro norcoreano de defensa, al que Occidente daba por muerto a causa de un cañonazo antiaéreo pretendidamente lanzado en su contra, hecho luego desmentido por el gobierno sudcoreano, responsable inmediato de semejante patraña, tras la aparición del “muerto” en las pantallas.

Sigamos. ¿Qué expresar de los que ocultan el genocidio que las más monstruosas fuerzas bélicas del globo desatan como si estuvieran jugando Nintendo y no con la vida de millones de personas, siendo los más afectados actualmente Afganistán, Yemen, Iraq, Pakistán, Somalia, Libia, Siria, Palestina, los pueblos kurdos que, en su mayor parte, viven en Turquía…?

¿De esos que inculpan a las víctimas de lo que hacen en su contra los mayores verdugos del planeta? ¿De los que endilgan a todas las personas los males que causan minorías insignificantes, dueñas con maña, engaño y fuerza, de casi todo, ya no se diga de armas de destrucción masiva? ¿De las que demonizan a cuanto personaje se rebela contra los causantes de las desgracias de sus pueblos?

¿De los que callando u omitiendo hechos abominables provocados por las fuerzas del capital, se vuelven sus cómplices? ¿De los que inculcan el credo del individualismo y la competitividad como si con ello estuvieran transmitiendo los más altos valores del ser humano? ¿De los que atribuyen el gravísimo asunto de los refugiados a quienes no son culpables de las guerras, sino obligados a buscar lugares que piensan más seguros, alejándose de sus países en guerras, impuestas desde afuera, aunque presentadas como guerras civiles por la Unión Europea, EEUU y sus obsecuentes “aliados”?

¿De los que, en suma, se colocan sin más del lado de Goliat contra David?

EL CAPITAL ES OPRESIÓN Y DESCOMPOSICIÓN DESDE SIEMPRE

La razón de fondo de la corrupción reinante en el mundo es la que genera toda la naturaleza descompuesta del sistema capitalista a todo lo largo de su existencia. Y sus fuerzas actúan al unísono a partir del norte que implantan los mayores magnates del mundo, por filantrópicos que digan ser, entre otros, David Rockefeller, George Soros y Bill Gates, el más “afortunado”.

Marx, con su profunda visión de los hechos históricos, muestra lo nada idílico que fue el amanecer del capitalismo: “El descubrimiento de regiones auríferas y argentíferas de América, la reducción de los indígenas a la esclavitud, su soterramiento en las minas, su exterminio, los comienzos de la conquista y saqueo en las Indias Orientales, la transformación de África en una especie de madriguera comercial para la caza de los hombres de piel negra: tales son los procedimientos idílicos de acumulación primitiva que señalan la era capitalista en su aurora”.

Y sin ánimos de absolutizar ¿acaso han perdido vigencia estas palabras?: “La burguesía ha despojado de su aureola a todas las profesiones que hasta entonces se tenían por venerables y dignas de piadoso respeto. Al médico, al jurisconsulto, al sacerdote, al poeta, al hombre de ciencia, los ha convertido en sus servidores asalariados. / La burguesía ha desgarrado el velo de emocionante sentimentalismo que encubría las relaciones familiares, y las ha reducido a simples relaciones de dinero.”

El recién fallecido David Rockefeller, en sus Memorias, publicadas en el 2004, amén de otros temas, revela este asunto:

“Lo más emblemático de esos años sombríos en América Latina fue Chile durante la presidencia de Salvador Allende a comienzos de los ‘70. (…) Allende (…) hizo campaña en 1970 sobre la plataforma de una reforma agraria radical, la expropiación de todas las corporaciones extranjeras, la nacionalización de la banca, y otras medidas que hubiesen puesto a su país derechamente en la senda del socialismo. En marzo de 1970 (…) Agustín (Doonie) Edwards, propietario de El Mercurio, (…), me dijo que Allende era un embaucador soviético que destruiría la frágil economía chilena y extendería la influencia comunista a la región. Si Allende ganaba, advertía Doonie, Chile se convertiría en otra Cuba (…). Insistió en que los Estados Unidos debía impedir la elección de Allende. Las preocupaciones de Doonie eran tan intensas que lo puse en contacto con Henry Kissinger. Más tarde me enteré que los informes de Doonie confirmaron la [información de] inteligencia (…), lo que llevó a que el gobierno de Nixon aumentara sus subsidios financieros clandestinos a grupos opositores a Allende. Pese a esta intervención, Allende ganó la elección por un estrecho margen… Una vez en el cargo, el nuevo Presidente, fiel a sus promesas electorales, expropió las propiedades norteamericanas y apuró el paso en la confiscación de tierras de la élite y su redistribución al campesinado. La mayor parte de las propiedades de Doonie Edwards fueron tomadas, y él y su familia huyeron a EEUU (…)”.

Los Rockefeller y otras familias eran propietarios de la Anaconda Copper Mining Company (Chuquicamata), la mayor mina de cobre del mundo, nacionalizada por el gobierno de Allende en el 1971, con la venia del Congreso Nacional. Con base en todo lo anterior, Richard Nixon y Henry Kissinger derrocaron, con mucha sangre de por medio, al gobierno de Allende.

Interpretando con sarcasmo el actuar real del sistema reinante, Marcos Roitman Rosenmann escribe: “… Saque de la lista a aquellas (organizaciones) que malmeten contra las sanas intenciones de banqueros, trasnacionales, latifundistas y terratenientes, todos ellos benefactores, gente de bien, mecenas y filántropos, interesados en impulsar el interés general y el bien común. Aléjese de subversivos, antisistema y embaucadores. Si tanto le apetece asociarse, opte por algo cercano, amable, romo. Hágase miembro del Rotary club, socio de un equipo de fútbol o de una biblioteca, pero seleccione bien los libros. La lectura es una actividad de riesgo. Pensar por cuenta propia trae consecuencias. Lea novelas rosas y libros de autoayuda.”

EL SISTEMA SE ACUSA A SÍ MISMO

No es la falta de información la que impide a los diversos medios occidentales denunciar las atrocidades que el capital comete sin pausa por el mundo, sino el hecho de que los de mayor poder de difusión son parte consustancial del mismo; los de calibre medio están entre las que se benefician con los réditos que ello les reporta y los más pequeños son “simples” repetidoras de su discurso.

Obedeciendo el patrón arriba acusado, a pesar de las revelaciones que arriba hiciera Rockefeller, la BBC presenta un titular que esconde el involucramiento de Kissinger, Nixon y la CIA en el Plan Cóndor: “4 claves para entender el Plan Cóndor, la empresa de la muerte creada por regímenes militares en Sudamérica”, “ignora” que los regímenes militares han sido a lo largo del siglo XX y en lo que va del presente, no solo en Latinoamérica y el Caribe, sino en el mundo entero, creaciones del intervencionismo occidental que encabeza EEUU.

Ya se conocen ampliamente las acciones criminales de estrategas geopolíticos de EEUU como Kissinger, gestor principal del Plan Cóndor que ensangrentó a América Latina en los años 70 del siglo XX.

Traigamos a colación a Zbigniew Brzezinski, más cerebral y perverso que el personaje antes mencionado. Obama lo nombró su asesor geoestratégico durante su primer mandato (2008). Dicho estratega anunció “la aparición gradual de una sociedad más controlada y dominada por una élite sin las restricciones de los valores tradicionales, por lo que pronto será posible asegurar la vigilancia casi continua sobre cada ciudadano y mantener al día los expedientes completos que contienen incluso la información más personal sobre el ciudadano, archivos que estarán sujetos a la recuperación instantánea de las autoridades”.

Brzezinski fue también quien tramó el 11S. Al respecto, en el 2007, ante la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, declaró: «Un escenario posible para un enfrentamiento militar con Irán implica un acto terrorista en suelo (norte) americano del cual se haría responsable a Irán. Esto pudiera culminar con una acción militar (norte) americana “defensiva” contra Irán en el que estarían incluidos Irán, Irak, Afganistán y Pakistán”.

Con todo, Winston Churchill es, quizá, el que mejor ha revelado la esencia interventora, rapaz y genocida del capitalismo. Veamos, en breve, lo que él expresara.

En referencia a cómo los británicos actuaron en Afganistán y a lo feliz que él se sentía por ello, anotaba: “Hemos procedido sistemáticamente, aldea por aldea, y hemos destruido las casas, vaciamos los pozos, derribamos las torres, cortamos los grandes árboles que daban sombra, quemamos las cosechas y destrozamos los embalses”.

En abril del 1945, dijo que “los colaboradores (nazis) en Grecia, en muchos casos, hicieron todo lo que pudieron para proteger al pueblo griego de la opresión alemana” y que “los comunistas son el principal enemigo”.

Hasta un imperialista como Leo Amery, quien fue Secretario de Estado británico en la India, dijo que “no veía mucha diferencia entre su perspectiva (la de Churchill) y la de Hitler”. Y mientras “Churchill se bañaba en champán”, “cuatro millones de hombres, mujeres y niños morían de hambre en Bengala.” Muchos otros países sufrieron del intervencionismo británico mientras Churchill fungía como Primer Ministro. Pero en su país se le honra al grado de estimarlo “el mejor británico” de todos los tiempos.

Un personaje como Abraham Lincoln, aunque no llegó, ni por cerca, a los grotescos límites a que llegó Churchill, odiaba a los negros y declaraba que jamás les permitiría ocupar cargos públicos. Y aunque, en efecto, declaró la manumisión de los esclavos en 1865, lo hizo porque ello convenía para librar la guerra contra el sur esclavista de EEUU. Más aun, sostuvo que no interferiría en la legalidad de la esclavitud en los estados que la mantenían y que tampoco tenía “ninguna intención de hacerlo.”

Estamos seguros de que si examináramos la época de George Washington, el panorama no sufriría mayor cambio.

Veamos lo que acaba de salir del horno en estos días. Se trata de la admiración que John F. Kennedy profesaba por Hitler. “Se puede entender fácilmente cómo en pocos años, Hitler emergerá del odio que lo rodea en estos momentos y se convertirá en una de las figuras más valiosas que han existido”. No es secundario el asunto en tanto que a este exmandatario estadunidense se le ha visto como lo más benévolo entre quienes han conducido los destinos de EEUU.

AMÉRICA LATINA Y LOS EMPLEADOS DEL IMPERIO

En el 2010, hicimos referencia a la actitud de la CNN respecto al golpe de estado en Honduras, por ejemplo, llamando “misterioso” al “asesinato de periodistas” en ese país centroamericano, cuando para cualquier persona informada y sensible ante la suerte de los pueblos, es inconcebible percibir como misterio lo que estaba y está a ojos vista; a saber que el régimen golpista ha estado y está enfrascado en perseguir, encarcelar, torturar y asesinar a los representantes del pueblo hondureño.

No había ni misterio, ni neutralidad. ¿Podía haberla, acaso, en lo que declarara Reinhold Niebuhr, entonces el intelectual preferido por Obama, para referirse a ese tema en éstos términos: “decir que el uso de la fuerza en la democracia a veces puede ser necesario, no significa cinismo sino el reconocimiento de la historia, los defectos del hombre y los límites de su razón”.

Luis Almagro, el lugarteniente yanqui ante la OEA, “preocupado” por Venezuela desea con “vehemencia” que sea intervenida militarmente y acentuar la guerra económica en su contra. Se olvida del golpe de estado en Brasil contra Rousseff; calla los miles de muertos y desaparecidos en el México actual; se hace de la vista gorda ante los continuos asesinatos de líderes sociales y periodistas en Colombia; de igual forma, soslaya hechos semejantes ocurridos en Honduras; no expresa nada en torno a las barbaridades que contra los argentinos despliega Macri.

¿Qué se puede esperar de un cipayo del presente siglo? Nada bueno desde luego. Empero, sin recetas a mano, y siendo realistas, nos corresponde como pueblos impedir, con más resistencia y unidad, los nefastos planes del imperio en contra de Nuestra América. Debemos, pues, atajar a toda costa que nos vuelvan a convertir en su patio trasero y seguir avanzando, gradual o rápidamente, según sea posible a cada nación.

Selección en Internet: Inalvys Campo Lazo

  • Periodista y luchador social nicaragüense

Invasión y privatización del espacio público

REBELIÓN 31 de marzo del 2017 ESPAÑA

Tecnologías de vigilancia en Estados Unidos

Fredes Luis Castro*

En un artículo publicado por The Intercept Ava Kofman denuncia los peligros inherentes al empleo de cámaras corporales por parte de agentes policiales de los Estados Unidos. A través de estos dispositivos las tecnologías de reconocimiento facial en tiempo real permitirían la transferencia de datos concernientes a las personas captadas por sus lentes. Toda la ciudadanía se transforma en objeto de vigilancia y fuente de informaciones que son manipuladas y editadas por las fuerzas de seguridad, y ordenadas y conservadas por servidores privados.

Las cámaras corporales se introdujeron con el objeto declamado de controlar las acciones policiales y restringir ejercicios de autoridad desproporcionados o abusivos. Sin embargo, los agentes que portan estas cámaras no siempre las activan oportunamente, de hecho suelen estar apagadas cuando se producen eventos comprometedores, en particular cuando civiles son heridos de muerte por disparos policiales.

Para peor, las legislaturas de estados como Carolina del Norte, Illinois, Carolina del Sur y Texas, entre otros, han aprobado leyes que restringen el acceso a las imágenes obtenidas y conservadas por las cámaras. Las restricciones se justifican en la necesidad de salvaguardar las existencias privadas captadas, lo que de alguna manera informa la incoherencia de apelar a un instrumento invasivo hacia humanidades distintas a la del portador, toda vez que el control ciudadano no puede ejercerse, vaciando la finalidad pública por la cual se invirtieron decenas de millones de dólares. De hecho, la capacidad de editar los contenidos, habilitan la construcción de narrativas funcionales al interés corporativo.

Resulta emblemática la muerte a balazos de una joven de 19 años, por un miembro de la policía de Albuquerque en abril del 2014. Ni una sola de las cámaras corporales de los 6 agentes involucrados en el hecho, incluso del que hizo fuego, aportó grabaciones relevantes para el esclarecimiento definitivo del hecho. Reynaldo Chávez, responsable de la custodia de las grabaciones, declaró que era normal la alteración, supresión o retención de imágenes por parte del departamento de policía.

El sistema diseñado y vendido por la empresa Taser pemite estas manipulaciones. Esta empresa, líder en la comercialización de cámaras corporales, avanza en el desarrollo de aplicaciones susceptibles de realizar análisis en tiempo real de las imágenes obtenidas, para proporcionar informaciones relativas a toda persona que se desplace en las proximidades de sus usuarios.

Las informaciones y datos recolectados por las cámaras tienen como destino final los servidores pertenecientes a una entidad afiliada de Taser: evidence.com. Registremos que lo que se vendió como tecnología de restricción de violencias institucionales, mutó rápidamente a una privatización del sistema de vigilancia, del espacio público y de la intimidad de decenas de miles de ciudadanos que desconocen la penetración, absorción y almacenamiento de sus historias, registros y acciones privadas. ¿Qué usos darán a este contenido sujetos motivados por intereses lucrativos? ¿Cómo funciona la ingeniería algorítmica que nutre las aplicaciones que están diseñando? ¿Son auditables los usos de la información y los algoritmos aludidos?

La preocupación por el empleo de las cámaras corporales llevó al Comité de Supervisión y Reforma Gubernamental de la Cámara Baja norteamericana a celebrar una audiencia el 22 de marzo último, para evaluar las implicancias de este tipo de tecnologías. En el encuentro se reveló que la mitad de las fotografías de los ciudadanos americanos adultos son almacenadas en una base de datos del FBI, sin su conocimiento y sin mediar intervención judicial, que la tecnología de reconocimiento facial utilizada por esta agencia carece de supervisión, y que no es evaluada para detectar errores en las identificaciones o sesgos raciales en el diseño del sistema. Sucede que los algoritmos utilizados para detectar coincidencias son inexactos el 15% de las veces, con mayor propensión al error cuando se trata de ciudadanos afroamericanos.

El congresista Elijah Cummings agudamente observó: “Si eres negro es más probable que seas sometido a esta tecnología, y es más probable que esta tecnología esté equivocada”. Por su parte, el presidente del comité legislativo, Jason Chaffetz, alertó sobre un empleo de las cámaras que atente contra la libertad de expresión y de libre asociación, cuando son empleadas en el marco de reuniones políticas y protestas, grabando las respectivas asistencias, para su posterior -o inmediata- identificación.

A riesgo de incurrir en un lugar común, esta nota cierra con las palabras del profesor de historia Melvin Kranzberg: “La tecnología no es buena ni mala, pero tampoco neutra”.

Selección en Internet: Melvis Rojas Soris

  • Abogado

Un sociópata en la Casa Blanca

PROGRESO SEMANAL 21 de marzo del 2017 EEUU

Max J. Castro*

“Escuchar es un acto de amor”. No recuerdo dónde me hice de este pedacito de sabiduría. Un sencillo pensamiento, tal vez hasta simplista. Sin embargo, de alguna manera suena verdadero. ¿Hay alguien más irritante que una persona que lo ha ofendido a uno o piensa que uno le ha hecho daño y luego actúa según esa creencia, se cierra y se niega a escuchar la razón o al menos la versión de uno? Eso es orgullo, arrogancia, pero nunca amor.

Una cosa que se puede decir acerca de nuestro actual comandante en jefe es que raras veces escucha. A nadie, o a casi nadie. ¿Puede esa persona amar a su nación, a sus conciudadanos, a los pueblos de otras naciones que son afectados tan fuertemente por las políticas de este país? No lo creo.

Donald Trump no escuchará a nadie ni a nada que no quiera oír. Y, dado que gran parte de lo que dice está basado en hechos falsos, que está equivocado en casi todos los sentidos, la mayoría de la gente le dice verdades que él no quiere escuchar ni escuchará.

No escucha a los presidentes republicanos de los comités de inteligencia de la Cámara de representantes y del Senado cuando le dicen lo mismo. No escuchó cuando toda una falange de generales le escribió para decirle que recortar hasta el hueso al Departamento de Estado dañaría la seguridad nacional, y en su lugar le entró a hachazos al presupuesto del Departamento.

Los líderes extranjeros, olvídense de escucharlos. No a la alemana Angela Merkel, quien le dijo que alentar el desmantelamiento de la Unión Europea es una mala idea.

Se niega a oír al presidente mexicano cuando este dice, una y otra vez: no, no pagaremos por su muro.

Se niega a tomar a los suecos en serio cuando niegan cualquier aumento de la delincuencia o del terrorismo porque ese país ha acogido a muchos más refugiados que Estados Unidos –significativamente más en cifras absolutas, astronómicamente más per cápita.

Le colgó el teléfono al Primer Ministro australiano cuando fue incapaz de escabullirse de un compromiso del gobierno de Estados Unidos de recibir a un número modesto de refugiados. Acusa a la inteligencia británica de conspirar con Obama para interceptar sus comunicaciones y luego rechaza la furiosa negación del servicio de inteligencia y el gobierno del Reino Unido.

En las raras ocasiones en que escucha, toma su información de las fuentes menos creíbles. Su acusación contra la inteligencia británica provino de un comentarista de Fox News. Para un hombre que tiene a su mando a los mejores servicios de inteligencia en el mundo, esto es asombroso. Es como un paciente que necesita cirugía cardíaca y puede llamar al mejor cirujano cardiólogo del mundo, pero opta por su barbero para que realice la operación.

Trump continúa calumniando a Obama por las escuchas telefónicas, incluso después de que un periodista de Fox News, obviamente hablando en nombre de la cadena, dijo en un tono autoritario que Fox News “no tiene pruebas” de que Obama intervino las comunicaciones de Trump. “Punto final”.

Este país ha tenido otros presidentes que han mentido con frecuencia y estaban aquejados de neurosis –Nixon viene inmediatamente a la mente. Pero incluso Nixon pudo escuchar, como lo hizo cuando los líderes del Congreso le dijeron que debía renunciar.

Donald Trump está en un plano completamente diferente en cuanto a lo que solo puede describirse como psicopatología. Desde la mentira acerca de donde nació Obama a las locas acusaciones acerca de la inteligencia británica, por no hablar de los millones de personas fantasmas que votaron ilegalmente o la falsedad acerca de las tasas disparadas de homicidios en Estados Unidos, Trump ha sido siempre delirante. Además, sus muchas calumnias acerca de Hillary Clinton y Barack Obama se acercan peligrosamente a un trastorno obsesivo-compulsivo.

No soy siquiatra, pero una persona que parece estar fuera de contacto con la realidad, profiere constantemente tonterías y no escucha a otros, está cerca de la definición de demencia hecha por un lego. Y mentir todo el tiempo sin sentimiento de vergüenza ni de culpa es una de las características del sociópata.

Su última mentira en el momento de escribir este artículo es la afirmación de que Alemania debe a Estados Unidos muchos miles de millones de dólares por su defensa. Los alemanes, citando hechos y lógica, elementos ajenos a Trump, rápidamente rebatieron la aseveración.

Para cuando esto se publique, Trump probablemente haya salido con cualquier número de nuevas falsedades. ¿Puede alguien mantenerse al día con tanta basura? No, pero es importante tratar de romper el récord.

Los comediantes de los programas nocturnos se están divirtiendo mucho con un loco en la Casa Blanca al que pueden empalar cada noche. Por otro lado, los apologistas profesionales de Trump están sudando tinta para tratar de cuadrar el círculo. Sus contorsiones se han convertido en sí mismas en objeto de burla. La sugerencia de Kelly Ann Conway de que los hornos de microondas podrían convertirse en cámaras de vigilancia es hilarante, aunque patética.

El pugnaz secretario de prensa de la Casa Blanca, Sean Spicer, ha convertido la sesión diaria de información de prensa, anteriormente el programa más aburrido en la televisión, en un éxito de público debido a su mezcla de ofuscación y agresión.

Conway es lamentable; Spicer es un pit bull rabioso que merece solo execración.

Todo esto sería muy divertido si no fuera por las consecuencias para la seguridad y credibilidad de la nación. Peor aún es el golpe que recibirán los 24 millones de personas que perderán su seguro de salud, a fin de que los ricos puedan tener el mayor recorte de impuestos de la historia.

Los republicanos lo llaman derogar y reemplazar. Habilitado por Trump, su objetivo real es revocar Obamacare y reemplazarlo con nada menos que un regalo lujoso a su base real, los ricos. Pueden llamarlo como quieran. Un crimen es lo que en realidad es.

  • Sociólogo y activista social cubanoamericano