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Portal:Panorama Mundial/DE LA PRENSA/2017-04-13

Mentiras sobre lo que pasa en Venezuela

INSURGENTE 4 de abril del 2017 ESPAÑA

Juan Carlos Mondero*

El 9 de enero del 2017, la Asamblea Nacional venezolana desconoció al Presidente de la República, Nicolás Maduro. Votaron a favor de ese golpe de estado constitucional todos los diputados de la oposición salvo los tres diputados del partido de Henry Falcón, quienes entendieron la gravedad de esa decisión.

Venezuela es un sistema político presidencialista desde el 1811, influido por el constitucionalismo norteamericano. Al Presidente le vota directamente el pueblo -a diferencia de un sistema parlamentario como el español, donde al Presidente le vota el Parlamento- y le corresponde al Presidente, que es el Jefe del Estado, la dirección del país. Cuando la Asamblea decidió desconocer el poder legítimo del Presidente se estaba poniendo al margen de la Constitución. Se colocaron por voluntad propia en desacato. La prensa internacional no dijo nada.

La gran discusión entre el Presidente Maduro y la Asamblea tiene que ver con las actas de tres diputados de Amazonas. Se ha demostrado que compraron votos entre otras muchas irregularidades, lo que obligaría a repetir la elección en esos tres casos. La Asamblea se declaró en rebeldía y decidió echar un pulso a la Presidencia de la República.

A imitación del constitucionalismo europeo, cuando hay un conflicto constitucional entre poderes el Tribunal Supremo puede asumir competencias del Parlamento en los casos en que fuera necesario. Hasta un fantoche como Donald Trump ha tenido que asumir las decisiones recientes del Tribunal Supremo norteamericano.

Con su tradicional irresponsabilidad, la derecha española llama a desobedecer el estado de derecho en Venezuela y la decisión del Tribunal Supremo. No me extraña de Esperanza Aguirre o Pablo Casado: el PP, especialmente en Madrid, ha financiado sus campañas electorales con dinero negro. Es decir, el PP lleva varias legislaturas usando maneras propias de golpistas. E históricamente, al menos desde el 1936, tienen oído musical para esa partitura.

Quienes digan desde España que los venezolanos deben desoir las decisiones de su Tribunal Supremo son unos irresponsables que tiren piedras no solamente sobre el tejado venezolano, sino también sobre el nuestro. Luego tendrán la caradura de quejarse de los comportamientos al margen de la Constitución de la asamblea catalana.

Por si fuera poco, esa Asamblea dominada por la oposición proclamó que el Presidente había abandonado su cargo (algo absurdo y evidentemente falso) y propuso convocar elecciones presidenciales en el plazo de un mes. Ese intento de golpe de estado desde el Parlamento no recibió ni una sola crítica de los que ahora dicen que hay un golpe de estado en Venezuela. Entre ellos, el máximo responsable de la OEA que ayer mismo se reunía en la Ciudad de México con expresidentes latinoamericanos procesados por lesionar los derechos humanos, y el Departamento de Estado de los EEUU.

¿Qué curioso que justo después haya salido la petición de Almagro de enjuiciar a Venezuela desde la OEA? El papel de Almagro como Secretario General de la OEA está haciendo mucho daño a la tan necesaria institucionalidad internacional (Pepe Mujica ya se distanció de él de manera definitiva y dejó ver a quién se había vendido).

Almagro lleva varios meses mintiendo. Por ejemplo, ha dicho en dos ocasiones recientes que a Venezuela se la ha aplicado la Carta Democrática de la organización (que, tras muchos trámites -ni siquiera iniciados-, podría llevar a su expulsión como ya ocurrió con Cuba pero nunca ha ocurrido con los Estados Unidos, pese a haber promovido golpes de Estado como el de Pinochet contra Allende). Pero era mentira, como demuestra que hoy mismo ha pedido a la OEA que aplique la Carta Democrática.

Almagro miente. Todo el rato. Él sabrá por qué, pero en su Uruguay natal dicen que se ha vendido por un puñado de dólares a los que siempre han querido que América Latina sea el patio trasero norteamericano. Washington siempre busca a un criollo para hacer la tarea del traidor. Almagro no vive en Montevideo.

El Tribunal Supremo de Venezuela ha usado un artículo de la Ley de Hidrocarburos -la principal riqueza del país- que establece que los convenios internacionales y las asociaciones con grupos extranjeros deben ser aprobados por la Asamblea. Como la Asamblea está en situación jurídica de desacato, de manera que no puede -ni quiere- firmar ningún acuerdo, lo que pone en riesgo financiero a Venezuela. Es por eso que el Tribunal Supremo ha asumido las competencias estrictas de la Asamblea para la aprobación de esos contratos, de manera que el país pueda asumir los compromisos necesarios en un momento económicamente complicado por el hundimiento de los precios del petróleo (preguntémonos en España qué pasaría si se hundiera un 80% el turismo).

El Tribunal Supremo no ha disuelto la Asamblea ni se han convocado nuevas elecciones para elegir nuevos diputados. Lo contrario de lo que están diciendo los medios de comunicación. Lo único que está haciendo el tribunal supremo es asumir unas competencias concretas para evitar que Venezuela se paralice mientras dure el desacato. Si los diputados de la oposición quisieran, el desacato desaparecería de inmediato -bastaría con que cesaran en su desconocimiento del Presidente de la República y que reconocieran que los tres diputados elegidos en la Amazonía no pueden hacer uso de su acta debido a las muchas irregularidades probadas-, pero les resulta mucho más rentable seguir regalando falsas portadas a la prensa internacional.

La derecha internacional, esa que se regala entre sí viviendas oficiales y que tiene una trama global de fondos buitres -donde están los Aznar, Botella, sus hijos, De Guindos, Rato, Aguirre y toda esa tropa de malos españoles donde también se ha colado algún “socialista” como Felipe González- quiere tumbar a Venezuela, igual que han hecho con Dilma Rousseff en Brasil. ¿Quién que no esté vendido a esos intereses puede decir que asumir de manera temporal unas competencias esenciales para firmar unos contratos sin los cuales un país se quedaría entregado a los capitales internacionales es un golpe de Estado? ¿No son acaso los mismos que ven “normal” desconocer al Presidente del Gobierno y llamar a nuevas elecciones? Demasiados hipócritas.

Venezuela necesita mucho diálogo. El choque entre instituciones es malo para el país. Esa debiera ser la tarea de España: ayudar al diálogo. En todo el continente latinoamericano. En México -desde donde escribo- han asesinado este último mes a tres periodistas (¿Nos imaginamos lo que pasaría si hubieran asesinado a tres periodistas en Caracas?) y hay al menos 30 mil desaparecidos. El día a día de México es la aparición de fosas con cadáveres, la trata, el asesinato de mujeres, la desaparición de líderes sociales, la creciente pobreza y desigualdad junto a una impunidad del Estado estremecedora.

Aún lloran en México a los 43 estudiantes de Ayotzinapa y el Presidente Peña Nieto se ríe de las víctimas no reconociendo las lagunas que apuntan al ejército, a la policía y a políticos vinculados al narco en la desaparición de las muchachas y muchachos. Parece que el PP y sectores del PSOE quieren ver a Venezuela convertida en México. Para seguir la trama de los negocios.

Hay mercenarios que desearían abocar a Venezuela a una guerra civil. Creen que así podrían volver a recuperar el paraíso que tenían cuando controlaban el petróleo contra los venezolanos y venezolanas. Se equivocan, porque el pueblo venezolano no va a permitir que eso ocurra. Apuntar en esa dirección es querer llevar a Venezuela a un escenario terrible como los que ha creado la OTAN y las potencias occidentales en Oriente Medio.

Ojalá el Estado de derecho que forma parte de los logros civilizatorios de Europa pueda funcionar también en Venezuela. Esa es la principal tarea en la que podríamos colaborar los españoles en ese país: ayudar a reforzar el Estado de derecho. Aunque el PP de la Gürtel y la Púnica ¿qué va a enseñar?

Fue el diario El país el que celebró el golpe de estado contra Chávez en el 2002 y fue el Presidente Aznar el que ordenó a nuestro Embajador a reunirse con el Presidente golpista. Ayudemos a que no vuelva a ocurrir nada de esto.

Para ello, es esencial que los que no tienen otros intereses que los del dinero, dejen a la justicia funcionar. Y que nadie sea tan hipócrita para pedir en otros países lo que no pedimos para el nuestro.

Selección en Internet: Inalvys Campo Lazo

  • Politólogo y político español

Tres reflexiones que incitan a la prudencia

INVESTIG’ACTION 9 de abril del 2017 BÉLGICA

Bombardeo de EEUU en Siria

Michel Collon

1. ¡Reflexionar con prudencia!

Cuando somos bombardeados con informaciones sobre una “masacre” que sirve para justificar los bombardeos de EEUU, siempre tiene interés recordar los precedentes.

En el 2003, las “armas de destrucción masiva” habían servido ya como pretexto a George Bush para hundir a Irak en el infierno. Entonces decíamos: eso es una mentira de los medios de comunicación; no se nos ha creído. Ahora todo el mundo lo reconoce, pero, para los iraquíes, es demasiado tarde.

En el 2013, ya se acusó a Damasco. Pero la investigación oficial de las Naciones Unidas (que sin embargo estuvo muy infiltrada por EEUU) ha concluido con la imposibilidad de designar el campo responsable. Por contra, el Instituto de Tecnología de Massachusetts (EE.UU.) ha atribuido el ataque a los rebeldes.

En mis libros, he explicado cómo cada guerra es precedida por una gran mentira de los medios (Vietnam, Panamá, Irak, Yugoslavia, Palestina, Afganistán, Libia, Siria, Costa de Marfil). Esta es una técnica para calentar la opinión; conviene no dejarse manipular sino reflexionar.

2. ¿Quién tiene interés en esta provocación?

No estando en el lugar, no pretendo saber lo que ha pasado. Por otra parte, en semejante asunto, nadie puede afirmarlo con certeza. Sería necesaria una investigación, imparcial, lo que tardaría algún tiempo. Observo que en la revista francesa Challenges, ayer, los expertos militares franceses cuestionaron la responsabilidad del ejército sirio.

La primera pregunta que hay que hacerse es: ¿quién tiene interés en eso? ¿Cuál es la situación actual en Siria? Las organizaciones terroristas pierden cada vez más terreno. Al-Nusra había ocupado varias docenas de ciudades alrededor de Hama, pero la contraofensiva del ejército sirio había liberado el 85% de los territorios perdidos y avanzaba hacia las bases de Al-Nusra. Cuando la situación de las armas le es favorable, ¿Damasco cometería la estupidez de emplear esta arma, inútil, y provocar a la opinión internacional?

Se piense lo que se piense del gobierno de Damasco, debemos al menos preguntarnos siempre ¿cuál es, en este momento, el interés de los unos y los otros? ¿No es la oposición, en dificultades, la que vería su única salvación en una intervención internacional?

Los Estados Unidos acababan de decidir que les correspondía a los sirios decidir si Assad debía permanecer o no. La negociación, bloqueada desde el 2011 se comprometía por fin. ¿Qué fuerzas estaban interesadas en sabotear esta negociación? Digan lo que digan nuestros medios de comunicación, el presidente sirio aún cuenta con el apoyo de una gran parte de su población. Es necesario observar que la base siria bombardeada se utilizaba principalmente para apuntar a Daesh alrededor de Palmira. ¿Qué ha pasado después del bombardeo de Estados Unidos? Pues que Daesh ha pasado al ataque contra el ejército sirio. 3. Verificar la verosimilitud.

Así que, ¿el ejército de EEUU bombardea la base siria de Al-Chaayrate, de donde habrían partido las armas químicas? Esperad, protestais contra el uso de armas químicas, ¿pero bombardeais un almacén de armas químicas con el riesgo de provocar una gran contaminación? ¿Es esto lógico?

La Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OIAC), que supervisó la destrucción de las existencias de armas declaradas por Damasco en septiembre del 2013, declaró en enero del 2016 que este stock había sido destruido totalmente (La Dépêche. fr, 05 de enero 2016). Seymour Hersh, famoso periodista estadounidense (Premio Pulitzer) había demostrado que los rebeldes habían sido provistos con armas químicas.

Para hacerse una idea de las cosas, uno debe también siempre escuchar a los “malos”. Damasco había informado a las Naciones Unidas que un convoy de doce camiones llegados de Turquía había encaminado las sustancias tóxicas hacia Idlib, pero la ONU no lo ha investigado. ¿Es eso lo que habría sido bombardeado por el ejército sirio? ¿No haría falta una investigación antes de hacer cualquier cosa?

Los hechos acontecen cuando la coalición de Estados Unidos y Europa es acusada de haber matado a más de setecientos civiles en Mosul (Irak) y Raka (Siria). ¿Dos pesos, dos medidas? ¿Distracción? El 17 de marzo, los sirios han derribado un avión israelí que violaba el espacio aéreo y apoyaba a los terroristas entorno a Palmira. ¿Qué medio ha investigado sobre este asunto?

¿Cómo entender estos eventos? En el 2013, Trump se opuso a un bombardeo. Repitiendo en su campaña que Washington no debía participar en los conflictos en Oriente Medio. Promesas electorales, diréis, todos los presidentes de Estados Unidos habían hecho tales promesas, ¡George W. Bush incluido!

Sin embargo, el 57% de los ciudadanos de los Estados Unidos han dicho que estos debían ocuparse menos de los asuntos de otros países y más de sus propios problemas. Trump sintió que tenía que decir eso para ser elegido.

Pero ahora el 'establishment’ de Estados Unidos desencadena una enorme presión para que vuelva al rebaño y se una a los que quieren la guerra. Los traficantes de armas se regocijan y presionan a los países europeos para duplicar sus gastos militares en detrimento de los presupuestos sociales. ¡La guerra, eso da beneficios!

Esto llevaría a un gran conflicto con Rusia y China. Vivimos en un mundo cada vez más peligroso. Es urgente volver a crear un movimiento internacional contra la guerra. Empezando por vigilar la información.

Como escribíamos en el 2008 a la llegada de Obama, la política de los EEUU no se decide por un solo hombre y el presidente es en el fondo un empleado. Son fuerzas superiores las que deciden: las multinacionales dominantes. Inquietas al ver el declive de los Estados Unidos, buscan el desfile. Los estrategas de EEUU están divididos, la campaña lo ha demostrado.

Cada vez más peligroso, el mundo también se vuelve más complejo. Conviene pues analizar de forma reflexiva lo que pasa en los Estados Unidos y en el mundo.

Selección en Internet: Inalvys Campo Lazo

Los límites de las ligerezas de Trump

POR ESTO! 12 de abril del 2017 MÉXICO

Manuel E. Yepe*

“El uso de los sistemas rusos de defensa antiaérea por parte del Ejército sirio como respuesta al ataque con misiles de Estados Unidos habría provocado un conflicto nuclear que no se produjo solo gracias al autocontrol que mostró Vladimir Putin en su carácter de comandante supremo de Rusia”, según lo declaró al diario Izvestia el miembro de la Academia de Ciencias Militares de la Federación Rusa Serguei Sudakov.

“Muchos ciudadanos rusos consideran que Rusia debió repeler la agresión. Pero quienes eso piensan pasan por alto que, de haber sido así, el derribo de misiles estadounidenses habría provocado un cuadro de conflicto nuclear entre dos potencias nucleares en el territorio de un tercer país”. En opinión de Sudakov, Trump colocó a la humanidad a las puertas de una verdadera “guerra caliente”.

El analista militar Vladislav Shuryguin aclaró en Pravda que los sistemas rusos de defensa antiaérea desplegados en Siria defienden los intereses de Rusia y solo están subordinados al mando militar de este país. De ahí que “cuando Israel o Turquía bombardean Siria de manera periódica, protegemos nuestra base aérea y sus instalaciones”.

Para Shuryguin, los rusos tomaron una decisión política, porque el derribo de los misiles de Estados Unidos habría desembocado necesariamente en un conflicto entre Rusia y Estados Unidos.

En cambio, el Ministerio ruso de Defensa ha denunciado la ausencia de pruebas que respalden la acusación estadounidense sobre la existencia de armas químicas en la base siria de Al Shairat que pretextó Estados Unidos para atacar esa instalación.

Medios de prensa, bomberos, policías y autoridades sirias que accedieron a la base después de la agresión norteamericana con misiles Tomahawks alados, tampoco pudieron advertir la presencia de depósitos -ni mucho menos bombas- con armas químicas. Las personas que trabajan allí lo hacen con total normalidad, nadie viste trajes especiales para manejar sustancias tóxicas, indicó el mayor general Igor Konashenkov, uno de los jefes rusos de la base.

Obviamente, llamó la atención de los observadores la similitud de esta situación con el polvo blanco mostrado por el General Colin Powell para justificar una agresión estadounidense contra Irak en el 2003 o el informe ante el Parlamento del entonces primer ministro británico, Anthony Blair, sobre supuestas armas químicas en ese país árabe aquel mismo año.

A juicio de observadores imparciales, Estados Unidos utilizó lo ocurrido como pretexto para castigar a Siria y al mismo tiempo dilatar una derrota del Estado Islámico que consolidaría al legítimo gobernante sirio, Bashar el Assad.

El gobierno sirio está solicitando la creación de una comisión internacional de expertos profesionales e independientes para investigar las circunstancias que llevaron al ataque con misiles de Washington contra Siria, única instancia legal capaz de verificar si desde esa base aérea se pudo haber hecho empleo de armas químicas. La Organización para la Prohibición de Armas Químicas ha garantizado que cualquier manipulación o empleo de sustancias tóxicas deja un rastro que puede detectarse semanas y hasta meses después.

Hace tres años, Naciones Unidas verificó un desarme total de armas químicas que realizó Siria, de modo que las entidades especializadas de la organización mundial tendrían ahora que investigar apenas cómo pudo ocurrir el supuesto regreso al país de este tipo de armas y por cuál frontera.

Toda esta historia de motivaciones para el ataque con misiles de crucero en Siria es inconsistente con la ligereza de Donald Trump respecto a su anuncio, durante su campaña electoral, de que, de ser proclamado Presidente, se opondría al involucramiento de la nación en conflictos internacionales ajenos, algo que sin dudas contradice la agenda del poder real que gobierna al imperio.

Trump había dicho que priorizaría la derrota del terrorismo global, objetivo que igualmente contradice con este ataque, que en los hechos prolonga la existencia del enemigo principal contra el que él había manifestado que debía concentrarse Estados Unidos, porque con ello salvó al Estado Islámico de una derrota inminente a manos del ejército sirio.

Se evidenció, una vez más, que la política subyacente de Estados Unidos, sea quien sea el Presidente y el partido en el gobierno, es prolongar las guerras tanto como sea posible en aras de beneficios para el complejo militar industrial. Es evidente que Donald Trump no es tan absurdo como parece en el desempeño de su presidencia, solo que los fines que pregona casi nunca son metas reales. A veces expresan únicamente una parte de sus verdaderos objetivos, a los que pretende llegar por carambola. Las ligerezas de Trump como presidente, sin duda, tienen sus límites allí donde sobrepasan las pautas fijadas por el poder real, el que no se alcanza en elecciones de fachada democrática.

Selección en Internet: Inalvys Campo Lazo

  • Periodista cubano especializado en política internacional

El laberinto de la Izquierda Latinoamericana

POR ESTO! 5 de abril del 2017 MÉXICO

Pedro Díaz Arcia*

El triunfo de partidos y coaliciones de izquierda que tuvo lugar en América Latina en los últimos unos años, se ha visto rebasado por un giro hacia la derecha luego de costosas derrotas, como la de Argentina, o de gobiernos impuestos por un “golpe suave” como sucedió en Brasil, sin desdeñar el recurso a la violencia de los sectores recalcitrantes para quienes la democracia radica en el ejercicio de no respetar los resultados electorales si no triunfan sus candidatos.

Ebrios de soberbia, se atreven a anticipar que no reconocerán al gobernante electo democráticamente mucho antes de realizarse la contienda definitoria. Para ello crean falsas acusaciones que son repetidas una y otra vez a través de la radio, la televisión, la prensa escrita o digital y de las redes sociales, estas últimas con una increíble capacidad de influir en la formación de criterios y conducta de grandes segmentos poblacionales.

El objetivo es promover la violencia y provocar enfrentamientos de imprevisibles consecuencias en detrimento de la estabilidad, la integración y la seguridad en la región. Pero si además los gobiernos progresistas en el poder cometen errores garrafales en la conducción de las políticas estatales, entonces se facilita combustible a los enemigos para que “calienten las calles”.

Por lo demás nadie, ninguna entidad con independencia de su composición o alcance, puede intervenir en los asuntos internos de otro Estado. De aceptarlo estaríamos firmando la sentencia de irrespeto a la soberanía y la independencia nacional de nuestros países en una región que, como pocas, ha sufrido la injerencia de las grandes potencias, específicamente de Estados Unidos y sus aliados.

En un rosario interminable de ejemplos a través de los siglos, basta con referirnos a los golpes de Estado contra presidentes constitucionales como Manuel Zelaya, en Honduras; Fernando Lugo, en Paraguay; y más recientemente en Brasil para sacar del gobierno a Dilma Rousseff y bloquear la aspiración de Luiz Inacio Lula da Silva en las próximas elecciones del 2018.

La victoria del candidato de Alianza País, Lenín Moreno, en Ecuador, es una campanada de esperanzas para los pueblos latinoamericanos de que se puede luchar y vencer la demoledora maquinaria propagandística de los poderes fácticos. Según analistas, aproximadamente el 80% de los medios privados de prensa se lanzó al ruedo contra el representante de la Revolución Ciudadana para recortar los programas sociales y desmontar las políticas implementadas pensando y en función del pueblo y no en los intereses de las transnacionales.

La batalla hay que darla desde abajo, desde las bases, y remover las “estructuras superiores” de donde emanan directrices que se alejan de las demandas populares y se pierden en un laberinto de consignas y lemas incapaces de transformarse en una fuerza material que cambie el estatus quo.

Esa es la enseñanza de la coalición de partidos y agrupaciones progresistas de Ecuador que, retando los enormes desafíos a los que se enfrentó, puso un alto al eje neoliberal que retorna por sus fueros en Nuestra América.

Selección en Internet: Inalvys Campo Lazo

  • Investigador y analista político cubano