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Portal:Panorama Mundial/DE LA PRENSA/2017-05-17

Sangra la prensa: en un solo día matan a dos periodistas en México

DPA 16 de mayo del 2017 ALEMANIA

Carmen Peña*

El lapso de unas cuantas horas bastó para que dos periodistas fueran asesinados a tiros en México. Uno, un reconocido y galardonado experto en crimen organizado; el otro, un joven reportero que trabajaba en un semanario local.

La sangrienta jornada del lunes empezó al mediodía, cuando Javier Valdez, corresponsal del diario La Jornada y fundador del semanario Riodoce, fue atacado por desconocidos que le dispararon cuando transitaba por una calle de su ciudad natal, Culiacán, capital del estado de Sinaloa, cuna del cártel que lleva el mismo nombre y del extraditado capo Joaquín "El Chapo" Guzmán.

Tiroteado a plena luz del día, Valdez, de 50 años, se dirigía a las oficinas de Riodoce, cofundado por él en el 2003. Las autoridades estatales “no saben” si su asesinato tuvo que ver con su profesión, pero, según el Comité para la Protección de Periodistas (CPJ, por sus siglas en inglés), semanas atrás expresó estar preocupado por su seguridad.

"Su pérdida es un duro golpe para el periodismo y la sociedad mexicanos, quienes ven cómo la sombra del silencio se extiende por todo el país", señaló la organización, que exigió a las autoridades investigar de forma exhaustiva el caso.

Valdez se convirtió en el quinto periodista en ser asesinado en México en lo que va del 2017. Sin embargo, horas más tarde la cifra aumentó con la muerte de Jonathan Rodríguez Córdova, un reportero de 26 años que fue ultimado a balazos en compañía de su madre en el estado de Jalisco, en el oeste del país.

Rodríguez iba en un automóvil junto a su madre, Sonia Córdova, que se desempeñaba como subdirectora comercial del semanario El Costeño de Autlán, donde él también trabajaba. Ambos fueron agredidos por desconocidos armados en la noche del lunes.

Como en el caso de Valdez, las autoridades todavía “no saben” cuál fue el motivo del asesinato del joven reportero, aunque sobre el veterano periodista hay sospechas de que su labor en investigaciones sobre el narcotráfico podrían haber sido la causa del crimen en su contra.

Sus crónicas y reportajes sobre los cárteles en Sinaloa fueron publicados en diversos medios y le sirvieron para escribir varios libros, como Huérfanos del narco y Narcoperiodismo, la prensa en medio del crimen y la denuncia, su más reciente publicación.

Si Valdez estaba preocupado por su seguridad, como dice el CPJ, podría deberse a la violencia que se disparó en los últimos meses en Sinaloa, donde cárteles antagónicos se disputan el control del territorio, especialmente tras la extradición de "El Chapo" a Estados Unidos en enero.

Tanto la fiscalía general como las procuradurías estatales han iniciado investigaciones para dar con los responsables en ambos casos. El crimen de Valdez, además, fue condenado por el mismo presidente Enrique Peña Nieto, que aseguró que su Gobierno “busca proteger a los periodistas”.

También organizaciones como Amnistía Internacional y la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), el máximo órgano regulador en la materia en México, lamentaron los asesinatos de Valdez y Rodríguez.

La CNDH pidió a las autoridades "una inmediata investigación profesional y efectiva" de ambos crímenes y consideró que el incremento de las agresiones y ataques directos a la prensa "afectan el ejercicio pleno de la libertad de expresión y la consolidación democrática de México".

Asimismo, señaló que en el 90% de los casos registrados de agresiones a periodistas existe impunidad, e indicó que mientras estos homicidios existan, "México no podrá transitar y consolidarse como democracia robusta".

Así, el lunes sumaron seis los periodistas asesinados en México desde que empezó el año. Los casos anteriores son los de Cecilio Pineda Birto, periodista independiente, en el estado de Guerrero; Ricardo Monlui, director editorial de El Político, en Veracruz; Miroslava Breach, corresponsal de La Jornada, en Chihuahua, y Maximino Rodríguez, que trabajaba para Colectivo Pericú, en Baja California.

A esto se le suma también lo que ocurrió el fin de semana, cuando siete periodistas, entre ellos dos extranjeros, fueron retenidos, agredidos, amenazados y asaltados por unos 100 pistoleros en el estado sureño de Guerrero, donde les quitaron sus equipos de trabajo cuando habían ido a cubrir los brotes de violencia en esa zona.

Aunque Peña Nieto y las autoridades reiteran su compromiso con la protección de la prensa, lo cierto es que las amenazas y los niveles de impunidad en México son preocupantes.

El CPJ presentó un informe a inicios de este mes, con motivo del Día Mundial de la Libertad de Prensa, en la que señalaba a la impunidad como uno de los mayores flagelos en México frente a las agresiones.

De los más de 50 casos de periodistas y trabajadores de medios de comunicación asesinados o desaparecidos en México desde el 2010, la organización indica que la fiscalía especializada en la materia, creada en el 2006, solo ha conseguido tres condenas, lo que posiciona al país como uno de los más peligrosos para ejercer el periodismo.

  • Periodista de la agencia

Cuba celebra Día de las Madres promoviendo la natalidad

XINHUA 14 de mayo del 2017 CHINA

Noemí Galbán*

El Día de las Madres se celebra en Cuba cada segundo domingo de mayo. En esta ocasión, coincidió con la aplicación de un conjunto de medidas estatales dirigidas a estimular la natalidad en una perspectiva inmediata, a fin de elevar la tasa de reemplazo frente al envejecimiento de la población.

Dentro de ellas, sobresalen los programas gratuitos de reproducción asistida y dos nuevos decretos-leyes aprobados en diciembre del 2016 por la Asamblea Nacional, que entraron en vigor el pasado 10 de febrero, dirigidos ambos a la protección de la maternidad de la trabajadora del sector estatal y privado.

Esta problemática preocupa y ocupa al gobierno caribeño, pues según datos públicos, la dinámica demográfica en la Isla advierte que la tasa global de fecundidad de reemplazo debe ser de 2,1 hijos por mujer, pero no se alcanza dicha cifra desde el 1978.

Sobre el impacto y alcance de estas últimas legislaciones, Xinhua conversó con Haydé Franco, directora de Políticas y Proyecciones del Instituto Nacional de Seguridad Social, adscrito al Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, de Cuba. De acuerdo con la funcionaria, tanto el Decreto Ley 339 como el 340, no solo amplían los beneficios anteriormente concebidos, sobre todo los vinculados a las prestaciones monetarias percibidas mensualmente por los padres, sino que propician una mayor integración de la familia en el cuidado y atención de los niños.

"La gran novedad es la extensión de los derechos a los abuelos maternos o paternos al disfrute de la prestación social por maternidad que anteriormente era privativa a la madre o al padre. Esta prestación comprende el periodo después de la licencia posnatal y hasta que el niño arribe al año de vida", explicó Franco. De esta forma, si estos familiares tienen la condición de trabajadores estatales, al asumir el cuidado del bebé tienen el derecho a ser retribuidos con el 60% del salario promedio mensual devengado por ellos en el año inmediato anterior al nacimiento de su nieto.

Las nuevas leyes incluyen la protección a las trabajadoras del sector no estatal vinculadas al ejercicio por cuentapropia (privado), a las que laboran en cooperativas de producción no agropecuarias, las usufructuarias de tierras, las artistas y las creadoras, entre otras. "Ahora vamos a considerar como tiempo de contribución la licencia de maternidad pre y posnatal (comprende desde las seis semanas antes del parto y las 12 posteriores al mismo) para que puedan generar el derecho a recibir la prestación económica correspondiente, y se garantizan también los beneficios de la seguridad social", subrayó Franco.

Un año de maternidad

Con este día soñó durante una década Kenia Coba, una joven residente de la central provincia de Cienfuegos (ubicada a 220 kilómetros al sureste de La Habana), quien el pasado domingo festejó por primera vez la ocasión con su pequeño Marco Antonio en brazos.

Luego de varios años intentando quedar embarazada, Kenia junto a su esposo decidieron acudir a la consulta de infertilidad del centro regional de reproducción asistida de baja y alta complejidad del hospital provincial Gustavo Aldereguía, de Cienfuegos.

El primer diagnóstico, recordó, fue que padecía de poliquistosis ovárica (síndrome endocrino que ocasiona la formación de múltiples quistes en los ovarios debido a los folículos que no se desarrollan completamente y se acumulan en dicho órgano reproductor femenino), razón por la cual tuvo que someterse a una intervención quirúrgica."Luego vinieron varios tratamientos, incluidas seis inseminaciones artificiales solo el año pasado, que no dieron resultado, y una fertilización 'in vitro' donde logré un embrión, y es el bebé que hoy llena mi vida de alegría", contó radiante Kenia a Xinhua.

Emocionada, rememoró el día en el que, con 8 semanas de embarazo, le confirmaron la noticia esperada por ella y su esposo durante tanto tiempo, que llegó para superar años de desesperación y frustración. "El transcurso fue muy doloroso, pues cada vez que me hacía análisis y no quedaba embarazada me ponía muy triste, pero gracias a la Revolución hoy soy una madre feliz. Si en Cuba la medicina se pagara no hubiera podido tener a mi bebé, pues no tengo los recursos para costear los tratamientos", destacó. Para muchas mujeres en el mundo, el anhelo de convertirse en mamá está condicionado no solo por factores físicos, sociales o culturales, sino fundamentalmente económicos.

Ante la existencia de impedimentos biológicos se presenta una gran interrogante: ¿la familia tiene capacidad monetaria para asumir los elevados precios de los tratamientos de fertilidad?

Reproduccion asistida

En esta Isla, solo se necesita tener la disposición y el deseo de asumir la responsabilidad que entraña ser madre, porque una de las prioridades del Estado es fomentar la natalidad y velar por el cuidado y la felicidad de infantes y progenitores.

Así lo confirmó a Xinhua la doctora Práxedes Rojas, directora del centro regional de reproducción asistida, que atiende cada año a alrededor de tres mil parejas cubanas de las centrales provincias de Camagüey, Ciego de Avila, Sancti Spíritus, Villa Clara y Cienfuegos. La especialista apuntó que el costo de un tratamiento de fertilidad en una clínica en el exterior oscila entre siete mil y 20 mil dólares, dependiendo de las técnicas utilizadas en cada caso, lo cual impide a miles de parejas en el mundo alcanzar su sueño de ser padres. "En Cuba es de manera gratuita todo el proceso, desde los medicamentos hasta las consultas y los tratamientos. Desde que comenzó el programa de reproducción asistida en el 2010, en nuestro centro tenemos más de 500 nacimientos, y esperamos seguir aumentando el número", indicó.

Igualmente, comentó que se han creado hasta la fecha tres nuevos centros de reproducción asistida, por lo que ya suman cuatro instituciones de este tipo en la nación caribeña.

Uno de ellos está ubicado en la provincia de Holguín, que atiende a las parejas de la región oriental de la Isla; el de Cienfuegos (centro) y dos en la capital: en el Hospital Materno Infantil "Ramón González Coro" (occidente), y el Clínico Quirúrgico "Hermanos Ameijeiras" (nivel nacional). En todos ellos laboran equipos interdisciplinarios que vinculan diferentes especialidades médicas, como es el caso de endocrinología, urología, ginecobstetricia, biología, personal de laboratorio, psicología y psiquiatría, entre otras."Este trabajo es muy sacrificado, no hay horario de descanso, pues se deben monitorear los embriones no importa la hora del día que sea. Nuestra mayor satisfacción es lograr un embarazo y luego ver su desarrollo y el nacimiento del bebé; es lo que más nos alegra y llena de orgullo", dijo la doctora Práxedes Rojas.

Retos futuros

Cuba enfrenta un contexto complejo. La población envejece mientras los índices de natalidad disminuyen, debido, en parte, a los elevados estándares educativos y profesionales, las políticas sociales de la Revolución y aspectos económicos relacionados con la profunda crisis vivida en los años 90. Esto ha propiciado, según analistas, que las generaciones más jóvenes posterguen cada vez más la paternidad.

El año pasado, la población de 60 años y más en la Isla alcanzó el 19,6%, pero la tasa de fecundidad fue de apenas 1,6 hijos por mujer, mientras que la tasa calculada de reemplazo es de 2,1 hijos.

Sin lugar a dudas, Kenia Coba y otras tantas madres cubanas no pensaron en los retos futuros el Día de las Madres, sino en la dicha de tener a sus hijos, disfrutarlos y compartir con ellos un día tan especial.

  • Periodista de la agencia

Derechas autdoors, la marcha de los oposicionistas

ENTORNO 20 de abril del 2017 ECUADOR


Esteban De Gori, Camila Vollenweider, Bárbara Ester y Ava Gómez*

El progresismo en América Latina se había acostumbrado a las plazas llenas y promovió la participación en el espacio público. La mística reactualizaba la solidaridad entre pares como parte de un proyecto político opuesto al neoliberalismo excluyente. La movilización ciudadana se había vinculado a las políticas de ampliación de derechos y propuestas de estos gobiernos que incorporaban a vastos sectores -antes marginados- a la ciudadanía. Calles y plazas acompañaban a gobiernos que ampliaban derechos, consumo y reivindicaciones históricas. Sin embargo, el idilio popular encontró obstáculos propios del mundo global contemporáneo. La alianza “pos política” de los sectores conservadores construyó un imaginario que convertía al espacio público en un campo minado. Las redes y sus alusiones a un pacifismo blanco de “no conflicto” y la reivindicación del derecho a circular libremente -privilegiando la perspectiva del ciudadano “ocupado”- se opusieron a las manifestaciones en el espacio urbano.

Su estrategia no fue efectiva, pues la movilización de cada uno de los países latinoamericanos no desapareció. Las manifestaciones urbanas se mantienen como una forma de acción política reconocida como válida para torcer o modificar escenarios políticos. Una plaza llena es más que una plaza, es una caja de resonancia de posibles escenarios electorales o acciones futuras. Las derechas no se fueron del espacio público, sino que se reinventaron y reconfiguraron su estrategia utilizando las tecnologías y redes para la circulación –viralización mediante- de sus mensajes y propuestas.

La primera gran aparición de las derechas en las plazas ocurrió en Venezuela contra el gobierno chavista, luego sería imitado en otros países con experiencias progresistas. En los últimos años, las derechas lograron –ante el impacto de la crisis internacional, la reducción de commodities y precios petroleros- organizar el descontento. Plazas contra el aumento de retenciones a las agro-exportaciones en Argentina; contra la ley de herencia y plusvalía en Ecuador; contra las políticas sociales de Dilma, llegando al punto irrisorio de no sólo avalar el juicio político sino de avalar una intervención militar en Brasil, son algunos ejemplos de la capacidad de movilización de las derechas regionales.

Los medios de comunicación son clave para la disputa de imaginarios y organización de sentimientos, pero la calle es la calle. Las derechas construyen su sociabilidad también allí. Una sociabilidad reservada a espacios sociales identificados con las expectativas de clases medias y altas, que esgrimen como principal distintivo el movilizarse por su “propia decisión”. Cuentapropistas políticos autoconvocados desde su propia individualidad y que reclaman limitar al Estado o, al menos, las propuestas a su entender “conflictivas”. Las derechas se presentan como un “individuo” asediado por un proyecto estatal. Mientras que los gobiernos progresistas interpelan –generalmente- desde políticas dirigidas a lo universal o al colectivo; las derechas han intentado resignificar la cultura política liberal y sus discursos del Estado minimalista. A su vez, buscan actualizar algo importante en el mundo político contemporáneo: la sospecha permanente a la política y los políticos.

Los sectores conservadores han sabido leer la subjetividad actual y por ende han suscitado la acción. Las impugnaciones apuntan a la corrupción o la inseguridad, con razones empíricas y demostrables o no, profundizan la sospecha por la política y por el otro. El Estado es percibido como incómodo e intervencionista en lo económico pero laxo para delincuentes, rechazando su “verdadera” función policiaca. Las derechas movilizan sociabilidades contra ciertas políticas estatales para acceder al Estado, eso no es nuevo. Sin embargo, han articulado un eficiente y paradigmático discurso de polarización revanchista que busca suturar la grieta.

La política sigue siendo división de campos adversarios o acciones dirigidas a “ganar” voluntades y modificar escenarios. La estrategia de reorganizar las subjetividades pos-modernas contra políticas progresistas ha puesto a las derechas como espacios con capacidades de daño y presión. Una combinación de instrumentalización de medios de comunicación, redes sociales y ejercicios de “plaza” ha tenido éxito en algunos países. Ambos, plazas y medios, se retroalimentan gracias a la potencia de la imagen y han permitido –en determinados contextos críticos o ante ciertas políticas estatales- conformar dimensiones que las derechas en la oposición han manejado con cierta experticia. Recientemente, el caso argentino ha presentado una novedad: la convocatoria al espacio público de clases medias y altas que se reconocen en sus distinciones culturales y sociales frente a “sindicalistas”, "kirchneristas", etc. Grupos que “envalentonan” a sus dirigentes y legitiman la continuidad de políticas conservadoras.

Las derechas existen en sus imágenes, en "lo que se ve". La presión electoral de partidos conservadores, el desabastecimiento o la inflación generados por grupos empresariales son intangibles, no se ven. Una plaza, sí.

Argentina

El 1 de abril algo cambió. Si bien las manifestaciones de sectores de derecha en el ámbito público pueden rastrearse desde el 2008 y el lockout -paro patronal-, despliegue de músculo rural que el sector agropecuario utilizaría por cuatro meses para oponerse al proyecto de ley conocido como “la 125” que, entre otros regulaciones, modificaba el monto de las retenciones. Entre las medidas hubo desabastecimiento, cortes de ruta y cese de actividades. En los años subsiguientes, también salieron a la calle las clases medias urbanas pidiendo, cacerola en mano, reclamos variopintos tales como el fin del cepo al dólar o el esclarecimiento de la muerte del fiscal A. Nisman. Durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, los sectores de derecha fueron incrementando cada vez más su discurso clasista.

¿Qué fue entonces lo que cambió el 1º de abril? En primer lugar, no se trató de una marcha opositora, sino oficialista. Sin embargo en todo momento estuvo presente en la liturgia de los participantes el fantasma del gobierno anterior. En sus cánticos los manifestantes coreaban: “No vuelven más” y “Argentina sin Cristina”, en contra del kirchnerismo –oposición de la oposición- casi a modo de revanchismo blanco. A pesar de bogar por el cese de la grieta y la unión de todos los argentinos, el gobierno de Cambiemos no ha hecho más que atizar la polarización con la actual mandataria. De este modo consigue desviar el foco de atención, es decir que sus propios seguidores hablen de otro en lugar de la propia gestión, artilugios al estilo de “pesada herencia” mediante. Cabe destacar que el término “kirchnerismo” en la actualidad adquiere dos acepciones: 1- miembros o simpatizantes del gobierno anterior, 2-recurso discursivo que engloba como tal, cualquier crítica u oposición a la actual gestión.

En segundo lugar, la marcha no fue apoyada oficialmente por el gobierno por miedo a una escasa concurrencia de adherentes. La convocatoria a la marcha viralizada mediante redes sociales como #1A se definió a sí misma como autoconvocada y “en defensa de la democracia” superando los mejores augurios imaginados por la actual gestión. Cabe preguntarse entonces, ¿ante qué ataque a la democracia se manifiesta la defensa? La implementación de políticas neoliberales del gobierno de Cambiemos ha tenido repercusiones sociales, aumento del desempleo, aumento de tarifas, apertura de las importaciones y un endeudamiento desorbitado. Durante el mes de marzo fueron seis las marchas convocadas desde distintos sectores del arco popular reclamando medidas al gobierno, en su mayoría económicas.

El 6 de marzo los docentes reclamaron la apertura de la paritaria nacional para sentar las bases de su salario en un contexto inflacionario, el 7 la movilización estuvo convocada por la Confederación General del Trabajo (CGT) allí las bases impusieron a la cúpula dirigente la convocatoria a un paro general en defensa del trabajo y como freno a la caída del salario real y los despidos; el 8 fue el paro internacional de mujeres, pero el cierre de órganos para la defensa de mujeres víctimas de violencia familiar y ante el reposicionamiento del rol de la mujer que el oficialismo hace gala hace más de un año el cariz de la misma fue abiertamente opositor; el 22 ante la falta de acuerdo los docentes volvieron a insistir, el 24 de marzo como todos los años se recuerda el último golpe de Estado y significó una batalla cultural y discursiva con el oficialismo que ha cuestionado públicamente el número de víctimas minimizando el genocidio, y la conmutación de penas a represores.

Por último el 30 fue la convocatoria a huelga de las dos Centrales de Trabajadores de la Argentina reclamando el cese de los despidos y un giro de 180 grados en el modelo económico. La continuidad del gobierno en ningún momento estuvo amenazada, los reclamos del mes de marzo cuadran perfectamente dentro del juego democrático. Sin embargo, las movilizaciones fueron interpretadas como golpistas por los ciber-organizadores del #1A que entre sus cánticos incluyeron: "Dejate de joder, Baradel " y "Los chicos a la escuela" El anti-sindicalismo de sus organizadores se contrapone con los valores democráticos que dicen defender quienes marchan en su nombre.

Otra observación de la marcha apunta al corte generacional, ya que a diferencia del patrón común de las convocatorias en el país, contó con poca participación juvenil. El día elegido fue un sábado por la tarde, pues parte del imaginario de los manifestantes desaprueba las medidas de acción que afecten la libre circulación del tráfico. Además, se trató de un día no laborable reforzando su autopercepción de “trabajadores”, no de todos por supuesto algunos son más trabajadores que otros parafraseando a G. Orwell.Prima la lógica subyacente de quiénes “trabajan dignamente” como parte de un discurso xenófobo y elitista que contrapone a la gente blanca que paga impuestos versus los “negros que no quieren trabajar”. A ellos les dedicaron: "Hay que cantar, hay que cantar, los piqueteros a laburar".

Un Mauricio Macri sorprendido por la adhesión de una porción nada desdeñable de la ciudadanía celebró vía Twitter el apoyo recibido, y enfatizó el carácter de autoconvocados: “sin colectivos ni choripán”. Lo cierto es que la muestra de apoyo legitimó al aumento de la represión a quienes cortaron la autopista en el paro general del 6 de abril y a los docentes que intentaron armar una escuela itinerante enfrente del Congreso, el domingo 9. La Argentina punitiva está en marcha.


  • Tributarios de CELAG

Temer da vía libre al ejército de EEUU

LA JORNADA 9 de mayo del 2017 MÉXICO

Juan Manuel Karg*

El ejército de Estados Unidos (EEUU) participará en noviembre próximo de un ejercicio militar inédito en la Amazonía brasileña, tras la invitación de Michel Temer. La actividad, denominada América Unida, consistirá en al menos 10 días de simulaciones militares con tropas de Brasil, Perú y Colombia, de acuerdo con información brindada por el propio Ministerio de Defensa brasileño, principal impulsor sudamericano de la iniciativa.

La base de la actividad será la ciudad brasileña de Tabatinga, lindante con el municipio colombiano de Leticia y cercano a la isla peruana Santa Rosa. Con solo mirar el mapa del estado Amazonas se advierte la gravedad regional del anuncio: al norte Venezuela; al sur, tras un ínfimo paso por el estado Acre, Bolivia. Países que confrontan geopolíticamente con Washington, tal como lo hacía –aunque en distinta intensidad, claro está– Brasil antes del impeachment a Dilma Rousseff. Del otro lado de la frontera colombo-peruana, Ecuador, que acaba de optar por continuar la experiencia de la Revolución Ciudadana, que durante una década encabezó Rafael Correa Delgado, quien llegó a desmantelar la base que EEUU tenía en Manta, allá por el 2009.

Si bien el propio Ministerio de Defensa brasileño ha descartado que los ejercicios sean un posible embrión a una base multinacional, los cuantiosos recursos naturales en la zona y la cercanía ideológica de Washington a los mandatarios de los tres países dejan lugar a incertidumbres crecientes en ese plano. De hecho, en el gobierno regional de Amazonas, Perú, ya hay una base "camuflada" en construcción, impulsada por el Comando Sur de EEUU bajo la modalidad de Centro de Operaciones de Emergencia Regional (COER), tal como también sucede en otras provincias de ese país. Es a este tipo de diseños que el destacado investigador brasileño Moniz Bandeira cataloga como cuasi bases, al ser "bases informales y legalmente ambiguas".

El Consejo de Defensa Suramericano (CDS), creado por Unión de Naciones Sudamericanas, tuvo un fuerte impulso del entonces presidente Luiz Inacio Lula Da Silva, bajo tres objetivos principales: consolidar a Sudamérica como zona de paz, construir una identidad sudamericana en materia de defensa y generar consensos para fortalecer la cooperación regional en esta materia. Es –tristemente– sintomático que ahora el CDS no pueda poner freno alguno a esta iniciativa de un presidente al cual rechaza, según la consultora Datafolha, 87% de la población.

La ecuación regional se modificó sustancialmente tras el impeachment a Rousseff. Por ello la bancada del Partido de los Trabajadores en el Senado ha sido muy crítica del anuncio, denunciando mediante un comunicado que "estas iniciativas pueden colocar a la Defensa de Brasil bajo la órbita estratégica de Estados Unidos, con perjuicios sensibles a la soberanía nacional". Para los senadores petistas esta decisión interfiere la gestión soberana que hasta el momento desarrollaban un conjunto de países en el marco de la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA) y la propia Unasur.

Temer impulsó un conjunto de medidas regresivas en lo endógeno: la PEC 55, que congela la inversión social por 20 años en salud y educación; las reformas laborales y jubilatorias, que votó de forma exprés en el Parlamento aun siendo rechazadas por amplios sectores de la sociedad, y la privatización de sectores estratégicos. Ahora hace lo propio en el plano externo: pone a Brasil a pivotear la nueva estrategia de EEUU en la América Latina, relegando el enorme trabajo de cara a los emergentes que Brasil había cristalizado en instancias como el BRICS.

A la distancia, se entiende con más claridad por qué el golpe fue avalado desde Washington. Era precisamente para que se realizaran estas transformaciones estructurales tanto en el plano interno como externo. Juracy Magalhães, quien fue embajador de Brasil en Washington tras el golpe del 1964, repetía una consigna que quedó marcada en la historia de su país: "Lo que es bueno para EEUU es bueno para Brasil".

Aquella máxima –suerte de "relaciones carnales" a la brasileña– parece tener vigencia en la actual política exterior del país, aun cuando ya se haya verificado tiempo atrás, durante las presidencias del PT que ampliaron los vínculos a un naciente pluricentrismo, que había sido errónea. Poco le importa ese balance al ejército estadunidense, que desembarcará en el Amazonas brasileño en pocos meses más. Para América del Sur, la noticia es un retroceso de 180 grados en materia de soberanía, lo cual debería ser puesto en consideración en las instancias regionales pertinentes.

Selección en Internet: Melvis Rojas Soris

  • Politólogo argentino