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Portal:Panorama Mundial/DE LA PRENSA/2017-06-07

“Vendepatrias”

PROGRESO SEMANAL 1 de junio del 2017 EEUU

Albor Ruiz*

Hay algo indecente en esos que están dispuestos a vender sus países y su gente por dinero o la ilusión de poder político. A estos “vendepatrias” los mueve también un deseo incontrolable de ponerse de rodillas ante los poderosos, sus amos, a los que temen ofender hasta con el pétalo de una rosa.

En Nueva York, los vendepatrias han estado extremadamente activos últimamente difundiendo veneno sobre el patriota puertorriqueño Oscar López Rivera, un exprisionero político liberado recientemente tras pasar 35 años en cárceles norteamericanos por el “crimen” de luchar por la independencia de su país.

Los vendepatrias están furiosos porque la directiva del Desfile Nacional Puertorriqueño, que tiene lugar todos los años en esta ciudad, le rendirá honores a López Rivera en reconocimiento de su heroísmo y su amor por su patria. Pero los vendepatrias insisten en calificarlo de “terrorista” aunque este hombre indoblegable nunca haya matado a nadie o puesto bomba alguna, cuando lo que debían hacer es darle las gracias por su integridad y su coraje, cualidades desconocidas para los vendepatrias.

Pero estos no son los únicos vendepatrias en la luz pública últimamente. Las noticias recientes acerca de la intención del presidente Trump de echar atrás muchas de las medidas adoptadas por el presidente Obama para normalizar de alguna manera las relaciones con Cuba después de más de 50 años de irracionalidad, han dejado al descubierto nuevamente la verdadera naturaleza de los miembros cubanoamericanos del Congreso. Como es bien sabido, estos han dedicado sus esfuerzos durante muchos años a mantener el país de sus padres en la pobreza y la desesperanza.

Vendepatrias por excelencia, los senadores Marco Rubio (FL) y “Ted” Cruz (TX), conjuntamente con los representantes Mario Díaz-Balart (FL), Ileana Ros-Lehtinen (FL) y “Bob” Menéndez (NJ), han apoyado con gran entusiasmo los planes de Trump para volver al pasado y endurecer la postura de Washington hacia Cuba.

Pero, como se ha reportado, son Rubio y Díaz-Balart los que han jugado un papel central en los planes de la Casa Blanca al vender sus votos a favor del desastroso Trumpcare y los nominados por Trump al Gabinete a cambio de la promesa del presidente de apretar la mano con Cuba, un país que ellos invocan solamente cuando es políticamente conveniente. No deja de ser irónico que se llame “cubanos” a estos individuos con frecuencia.

Pero como he dicho en otras ocasiones, llamar cubanos a estos personajes tiene tanto sentido como llamar keniano a Barack Obama. Ambos nacieron en la Florida (Miami y Fort Lauderdale), y jamás han puesto un pie en la tierra de sus padres ni conocen la historia, la cultura o el batallar diario de la gente hecho más difícil por el bloqueo comercial de más de medio siglo. Y sí, increíble como pueda parecer, ambos todavía apoyan esta política anacrónica y fallida con una pasión merecedora de mejor causa.

Como es natural, estos personajes carentes de espina dorsal no pueden entender el orgullo nacional y la fortaleza moral que ha sostenido al pueblo de Cuba durante medio siglo de implacable hostilidad por parte del país más poderoso del mundo. Y que seguirá sosteniéndolo.

Vendepatrias como Rubio y Díaz-Balart merecen el mismo desprecio que esos que, con una infamia casi incomprensible, tratan de denigrar al héroe de Puerto Rico, Oscar López Rivera.

Selección en Internet: Melvis Rojas Soris

  • Periodista cubano radicado en los Estados Unidos. Columnista del semanario Progreso Semanal

A Trump no le será fácil desarticular apertura hacia Cuba

AP 2 de junio del 2017 EEUU

La apertura del presidente estadounidense Barack Obama hacia Cuba en el 2014 ayudó a canalizar dólares estadounidenses a conglomerados turísticos manejados por empresas.

El acercamiento también hizo llegar millones de dólares a negocios privados, impulsando el crecimiento de una clase media emprendedora independiente del estado comunista. Se abrió un nuevo mercado para firmas estadounidenses como JetBlue y American Airlines, que tienen hoy resplandecientes oficinas en La Habana, y Airbnb ofrece decenas de miles de alojamientos privados en la Isla.

La Internet es hoy una realidad al alcance de cientos de miles de cubanos, pues el presidente Raúl Castro cumplió la promesa que le hizo a Obama y abrió casi 400 puntos de acceso a Wi-Fi en el país.

Paralelamente, viejos enemigos separados por 145 kilómetros (90 millas) de agua firmaron acuerdos para cooperar en una cantidad de áreas, que van desde el tráfico humano hasta los derrames de petróleo.

El sucesor de Obama, Donald Trump, encara un complejo escenario al ser presionado por legisladores cubano-estadounidenses y por cabilderos para que cumpla su promesa de dar marcha atrás con las políticas de Obama hacia Cuba. El gobierno estadounidense se apresta a anunciar una nueva política que prohibiría los negocios con firmas cubanas al tiempo que preservaría las relaciones diplomáticas plenas restauradas por Obama, según un funcionario de su gobierno y una persona involucrada en la elaboración de esa política.

"Como ha dicho el presidente, la actual política hacia Cuba es un mal negocio", expresó el vocero de la Casa Blanca Michael Short. "Pronosticamos un anuncio en las próximas semanas".

Se siguen debatiendo nuevas restricciones a los viajes de placer de los estadounidenses a Cuba, que se han más que triplicado desde el anuncio de Obama, hasta llegar a casi 300 mil visitantes el año pasado.

Los cubanos anticastristas de Estados Unidos no quieren que los turistas estadounidenses disfruten de mojitos en un Estado que mandó al exilio a miles de personas que dejaron sus casas y sus negocios. Las leyes estadounidenses siguen prohibiendo el turismo a Cuba, y para visitar la Isla hay que encajar en alguna de 12 categorías contempladas por el gobierno, que van desde asuntos religiosos hasta actividades educativas diseñadas para promover el contacto de los visitantes con los cubanos.

Cuando asumió Obama, los viajeros solo podían ir a la Isla como parte de viajes organizados, una medida que garantizaba que los estadounidenses experimentaban solo actividades educativas como visitas a imprentas o mercados de productos agrícolas orgánicos.

Al acercarse el final de su segundo mandato, Obama eliminó ese requisito y abrió las puertas para que decenas de miles de personas viajasen a Cuba en forma independiente.

Los detractores de esa política dicen que despejó el camino para que mucha gente haga turismo a pesar de que está prohibido, disfrutando de la playa y de hoteles con todo pago.

Pero estas visitas independientes también contribuyeron a dar impulso al creciente sector privado. Decenas de miles de estadounidenses viajan a La Habana en vuelos directos de aerolíneas estadounidenses, se alojan en viviendas privadas a través de Airbnb y gastan miles de dólares en guías, taxis y restaurantes privados.

Un exingeniero industrial, Adyarin Ruiz, de 31 años, tiene una hostería de cuatro habitaciones en una sección restaurada de la Vieja Habana a la que llegan cada vez más estadounidenses dispuestos a pagar 100 dólares la noche en un país donde el salario promedio del Estado es de 25 dólares al mes.

"En los últimos dos años, después de que se reanudaron las relaciones, he visto un crecimiento del turismo americano (estadounidense). Y eso se ve aún más desde que incrementaron los vuelos", expresó Ruiz. "Los que han venido aquí (a la casa) son V.I.P. Se ve que tienen dinero y son clientes que les gusta la calidad y la exigen, y esta casa es muy bonita".

En Estados Unidos también hay muchos empleos que dependen de los viajes a Cuba. La agrupación Engage Cuba, que favorece el proceso de normalización, difundió un informe el jueves en el que dice que una anulación de todas las políticas de Obama hacia Cuba le costaría a las aerolíneas y los cruceros 3 mil 500 millones de dólares en los próximos cuatro años, y harían desaparecer 10 mil 154 plazas de trabajo.

Funcionarios del gobierno estadounidense que también pidieron no ser identificados, al hablar de la actual política dijeron que consideraciones políticas internas son la principal fuerza que impulsa cualquier desmantelamiento de las políticas de Obama hacia Cuba.

Durante la transición, Trump y el secretario de estado Rex Tillerson expresaron en privado su apoyo a la política de Obama hacia Cuba, según dijeron funcionarios actuales y pasados a la AP.

Entre quienes todavía quieren desarticular esas políticas figuran el senador Marco Rubio y el representante Mario Díaz-Balart, ambos de ascendencia cubana. El gobierno de Trump desea mantener buenas relaciones con Rubio, quien integra la comisión del Senado que investiga las relaciones de Trump con Rusia, y con Díaz-Balart, miembro de la poderosa Comisión de Asignaciones Presupuestarias de la cámara baja.

Algunos asesores de Trump consideran asimismo que su reelección en el 2020 podría depender de la lealtad de los cubanos de la Florida, cuyo apoyo es considerado vital para ganar un estado clave.

Muchos objetan el que el gobierno cubano se beneficie de las relaciones con Estados Unidos, molestos con el hecho de que miles de viajeros estadounidenses se alojen en hoteles cubanos. A los cubano-estadounidenses les irrita en particular el que Obama haya permitido que Starwood, compañía de Stamford, Connecticut, administre al menos dos hoteles de La Habana.

Algunos funcionarios dicen que hay otra razón para ajustar la política de Estados Unidos hacia Cuba: presionar a Venezuela. El gobierno de Trump está buscando formas de obligar a Venezuela a resolver las protestas y la violencia casi diaria que buscan debilitar al presidente Nicolás Maduro.

Cuba, mientras tanto, se prepara para su propia transición. Castro ha dicho que dejará la presidencia en febrero del 2018.

La oficina de Rubio dice que el objetivo del senador es preparar el terreno para una nueva generación de líderes cubanos que le den mayor participación a la ciudadanía.

"Confío en que el presidente va a cumplir su compromiso de hacer cambios que promueven las aspiraciones del pueblo cubano de libertad económica y política", dijo Rubio en un comunicado difundido el jueves por su oficina.

Los terroristas con sotana, Fedecámaras y el financiamiento gringo

APORREA 25 de mayo del 2017 VENEZUELA

Gian Carlo Di Martino*

Primero Justicia (PJ) y Voluntad Popular (VP), en realidad, carecen de liderazgos para mantener las acciones violentas que buscan deponer al presidente Nicolás Maduro, pero cuentan con tres factores fundamentales que les permiten mantener la destrucción y los asesinatos en las calles del país: el financiamiento del imperio gringo, el apoyo automático e incondicional de los extremistas con sotana de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) y Fedecámaras.

Carecen de liderazgo, porque ninguno de los dirigentes de esos grupos se ha ganado esa condición pulso a pulso en la calle con el pueblo, sino que han sido producto de los medios de comunicación, que los inflan para utilizarlos como títeres en el golpe de estado. Y, en consecuencia, se desinflan. Por eso llaman a marchas, trancazos, plantones y luego no pueden controlar la violencia. Los que fungen de líderes en PJ y VP son solo burdos cabecillas de bandas delictivas.

El peso específico al terrorismo de la oposición en Venezuela se lo da, primero, el financiamiento gringo, ya de esto ha hecho referencia el ministro Padrino López, aunque en lo que a mí respecta, no tengo dudas de que el imperio norteamericano baja la plata con que pagan a francotiradores, hampones y revoltosos, que asesinan, provocan incendios, destrozos y hostigan a los funcionarios de la Guardia Nacional y de la Policía Nacional.

Costean los gastos de los vendepatria que viajan al exterior a pedir que nos invadan; pagan periodistas sin escrúpulos que se encargan de hacer montajes de fotos, videos, manipulan audios, escritos, con el propósito de decir que son las fuerzas del Gobierno bolivariano las que asedian, disparan y asesinan, y ocultar que los homicidios son cometidos por sicarios contratados por los terroristas.

Segundo, a todo eso se suma el apoyo que les dan los terroristas con sotana de la Conferencia Episcopal Venezolana CEV; debo advertir que hay curas que de verdad son ejemplo de la iglesia católica, cuando predican la palabra les sale del corazón, sienten la presencia de Dios y como tal llevan amor y paz a su grey. A esos vale la pena llamarlos Padre como al Creador, así con (P) mayúscula. Son representantes de Dios en la tierra.

Pero lamentablemente los presbíteros de la CEV parecieran sentir la presencia de Satanás. Esos seres de alma minúscula conocen de la violencia y los asesinatos de la oposición, sin embargo, se niegan a la paz con tanto odio, que son capaces de ignorar los llamados del Papa Francisco.

Rechazaron la Constituyente del 1999 y ahora dicen que tenemos la mejor Constitución del mundo tan solo por rechazar la que propone Maduro; la verdad es que detestan todo lo que huela a Chávez. Una actitud canallesca.

Defienden sus intereses personales a costa de la vida de los inocentes que caen asesinados. Ellos como los terroristas de la oposición son responsables de los muertos. Tienen el hábito manchado de sangre.

A la CEV les recuerdo al profeta Ezequiel: "Y vienen a ti como viene el pueblo, y se sientan delante de ti como pueblo mío, oyen tus palabras y no las hacen sino que siguen los deseos sensuales expresados por su boca, y sus corazones andan tras sus ganancias". O a Lucas: "Ningún siervo puede servir a dos señores, porque o aborrecerá a uno y amará al otro, o se apegará a uno y despreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas…"

Tercero, el apoyo de Fedecámaras. La cúpula empresarial quiere defenestrar el proceso revolucionario desde que Chávez llegó al poder. Pretende todos los dólares y colocar los precios que les viene en gana. Estuviésemos como en Colombia, con los anaqueles repletos de alimentos que solo adquieren los ricos, porque los pobres no ganan para comprarlos. No olvidemos que ellos con la especulación y el alto costo de la vida provocaron el Caracazo, masacre en la que todavía se desconoce cuánta gente con hambre mataron en el segundo gobierno de Carlos Andrés Pérez.

Lo de Fedecámaras es otra forma de terrorismo, aunque terrorismo al fin. Solo hablan de cambiar el modelo económico y regresar al que les conviene a los empresarios. A ese que les produce a ellos dinero y más dinero sin pensar en el pueblo, en el obrero, el trabajador.

Selección en Internet: Melvis Rojas Soris

  • Politólogo, profesor, abogado y político venezolano

Brasil: entre lo “legal” y lo moral

POR ESTO! 30 de mayo del 2017 MÉXICO

Gustavo Robreño*

Definitivamente esclarecido el hecho de que el golpe de estado parlamentario-judicial-mediático contra la presidenta constitucional Dilma Rouseff tuvo el origen más espurio y viciado hasta el tuétano, con hechos de corrupción y soborno desde el principio a fin de lograr la programada destitución, se abre ahora ante el poder judicial brasileño –particularmente el Supremo Tribunal Federal– que tendrá que dilucidar y decidir acerca de cuestiones vitales para el probable futuro de ese país, una difícil disyuntiva entre lo “legal” y lo moral.

Todos coinciden en que una vez cumplido el rol que la oligarquía y el imperialismo le otorgaron para aparecer como cabeza visible del complot contra Dilma, aprovechando su condición de vicepresidente y sustituto reglamentario, Michel Temer pasará al basurero de la historia junto con su socio de fechorías Eduardo Cunha, ambos con los bolsillos repletos para ir a disfrutar a los Estados Unidos o a Europa.

A las poderosas clases dominantes brasileñas y a Washington resta ahora por encarrilar y conducir prudentemente el proceso que garantice sin sobresaltos el tránsito entre Temer y un sucesor de semejante ideología pero con una imagen algo más pulcra y aceptable que la del predecesor defenestrado.

Los poderes fácticos -incluidos los más influyentes medios oligárquicos de comunicación- no pueden permitir que la situación se les vaya de las manos y en medio de un notorio estado de efervescencia protestas y movilización social puedan generarse situaciones imprevistas, que obligarían a una represión generalizada y echar por tierra el carácter “constitucional de todo el mecanismo echado a andar.

En una nueva situación quedaría por definir la fecha de las esperadas elecciones presidenciales directas, que la mayoría de la población pide sean inmediatas, pero los procedimientos “constitucionales” establecen como indirectas e incluso otros prefieren aplazar hasta el 2020.

Otra incógnita importante a definir sería el futuro electoral de Luiz Inácio Lula Da Silva, convertido en un verdadero fantasma diabólico para la oligarquía, ante la posibilidad de que pueda ser el candidato presidencial ganador en caso de comicios limpios y transparentes, tal como reflejan las encuestas.

Los numerosos escándalos, falsedades y actos corruptos sin precedentes en que se ha visto envuelta la clase política brasileña, en especial la que se ubica dentro de los partidos tradicionales del sistema como el PMDB, el PSDB y otro socios menores eclipsan y convierten en fallidos buena parte de los intentos para enjuiciar a Lula y, lejos de ello, ensalzan su figura dirigente y la consolidan.

Por otra parte, resultó curioso y no poco relevante que en medio de los actuales acontecimientos Temer haya debido, -menos de 24 horas después del desesperado decreto,- anular su llamado urgente a la militarización de Brasilia, donde proclamaba un virtual estado de sitio en la capital. Si damos crédito a rumores reflejados por la prensa local, ello se debió a que los comandantes militares expresaron su desacuerdo con tal decisión, considerándola una función policíaca.

La corrupta oligarquía brasileña y los políticos y jueces a su servicio han destapado una peligrosa caja de Pandora y ahora acuden presurosos a evitar consecuencias que los involucran a todos por igual.

Selección en Internet: Melvis Rojas Soris

  • Licenciado en Ciencias Sociales y graduado en Relaciones Internacionales. Fue Director General de la Agencia Prensa Latina

Lula y la investigación de Lava Jato

REBELIÓN 18 de mayo del 2017 ESPAÑA


Amílcar Salas Oroño*

Las cinco horas y diez minutos que duraron las interrogaciones realizadas por el juez Sergio Moro a Lula, más allá de significar casi el doble de tiempo promedio utilizado para otros convocados, terminó evidenciando de forma clara la naturaleza del objetivo perseguido: desmoralizar ao vivo a quien por primera vez tenía frente a frente, con una lista llamativamente extensa de preguntas, vinculadas en su mayoría con cuestiones que no tenían que ver con el objeto de la acusación –como las referidas al Partido dos Trabalhadores- o bien insistiendo con la mención hacia su reciente fallecida esposa– “beneficiada por ser la esposa del presidente”, como se le escapó en un momento al Juez- lo que motivó en más de una oportunidad la queja formal de los abogados y, llegado el caso, cierto tono severo del propio Lula.

Una interrogación completamente desvirtuada, en sintonía con una Investigación Lava Jato repleta de desviaciones de procedimiento y alteraciones a un debido proceso; como afirmó el propio Lula ese día: “un juzgamiento hecho por y para la prensa”.

Lula y la investigación Lava Jato

La investigación Lava Jato, comenzada en el 2014, constituye uno de los principales capítulos de la historia judicial brasileña y el más impactante desde el punto de vista de la cobertura mediática.

Todos los días surge una nueva escena para su novelización. E incluso si el acto no rinde suficientes efectos – como la declaración de Lula de la semana pasada- debe aparecer rápido un elemento que lo sustituya, como la declaración del expublicista del Partido dos Trabalhadores, Joao Santana, del día siguiente.

Los medios de comunicación como parte de la investigación, con intereses propios en el escenario creado por sus efectos, jugaron un importante papel.

Una “presencia” de los medios de comunicación figura, desde un punto de vista conceptual, en la opción punitiva que dice seguir el juez Sergio Moro -absorbida en los numerosos viajes de “formación” en EEUU, tal como constan en el pasaporte del magistrado.

Hay que tener en cuenta que la investigación Lava Jato –en esa combinación entre Poder Judicial y medios de comunicación hegemónicos– ya ha logrado algunos resultados importantes: por un lado, generó la atmósfera social para que la autoridad presidencial de Dilma Rousseff se deshidratara en pocos meses, creando las condiciones para que prosperara un ilegítimo e ilegal juicio político en su contra; por otro lado, afectó la dinámica económica del país, por ejemplo, al devaluar como era de esperar a la propia compañía Petrobras (que inició, ya en el gobierno Temer, un desprendimiento nada despreciable de activos, reservas y otros recursos) o bien suspendiendo la actuación de las megaconstructoras civiles (de peso y proyección regional), dejando el mapa económico a merced del ingreso de nuevos actores –extranjeros- en esos rubros sensibles.

Lo que llama la atención es la fijación con Lula de la investigación Lava Jato. Siendo que, hasta el momento, fueron realizados mil 434 procedimientos judiciales, con 767 búsquedas y capturas; se dictaron 94 prisiones preventivas; se establecieron 183 pedidos de cooperación internacional –actualmente hay 130 pedidos activos en 33 países; se hicieron 155 acuerdos de colaboración de arrepentidos firmados con personas físicas, y 10 acuerdos con empresas; se establecieron 61 acusaciones delictivas contra 269 personas; hubo 139 condenados; hay 10,3 mil millones de reales que son objeto de recuperación por acuerdos de colaboración, etc.

Y sin embargo, frente a todo este volumen, lo único que importa es Lula; es lo único que cubren con gran detalle, precisión e insistencia los medios de comunicación. El resto pareciera merecer destaque de segundo orden. Una fijación que ha quedado muy evidente durante estas últimas semanas.

En ninguna de las cinco acciones penales en las que es investigado –tres correspondientes a Lava Jato y otras dos por tráfico de influencias (Zelotes y Janus)- la situación de Lula está comprometida desde un punto de vista de las pericias probatorias.

Pero lo que no estaba en el cálculo golpista es que el calendario electoral del 2018 se va acercando y la campaña desmoralizadora sobre Lula no estaría logrando marginalizarlo de la competencia, todo lo contrario. Consecuencia esta de dos trayectorias que se complementan: por una parte, la prácticamente nula aprobación que recibe el gobierno de M. Temer y sus círculos de sustentabilidad política; por la otra, una oxigenación de la conciencia de las clases trabajadoras brasileñas, perceptible en las masivas movilizaciones contra las reformas laborales y jubilatoria y en la huelga general de abril.

Conciencia política popular que se expresa, también, en un posicionamiento más definido del propio Lula: por ejemplo, de aquella aproximación armoniosa hacia la familia Marinho durante los primeros años de su primer mandato a este actual “quiero competir contra el candidato que O Globo coloque”, hay un salto histórico bastante claro. Es el que alimenta un poco la esperanza de las clases populares brasileñas, aturdidas como están entre tanta austeridad económica golpista y desfederalización política desordenada. Es también el salto que lo transforma en el principal delincuente mediático.

  • Dr. en Ciencias Sociales, analista internacional