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Portal:Panorama Mundial/DE LA PRENSA/2017-06-16

Una pobreza que duele en Argentina

PL 15 de junio del 2017 CUBA

Maylín Vidal*

Lo encontré al final de las escaleras de la estación Carlos Pellegrini, la del Obelisco de Buenos Aires. No había observado aún el cartel que tenía a su lado, pero sí sus ojos cargados de una tristeza profunda.

Se le acercaron dos jóvenes universitarias, una de ellas abrió su mochila y le dio un paquete de galletas y una barra de cereal. Esteban sonrió lentamente y partió la mitad de la primera galleta para dársela a su perro epiléptico.

Otras dos muchachas que aguardaban la llegada del metro, al ver el gesto se le acercaron para colocarle dinero en un sucio y roto bolso, mientras su compañero guardián cuidaba sus pertenencias y yo intentaba muy discretamente tratar de atrapar ese momento con una instantánea.

Fue un gran payaso, trabajó en compañías circenses como Rodas (Argentina), Gasca (México) y Egred (Colombia). Esteban hoy está desempleado.

"No tengo trabajo, tampoco me ayuda el gobierno", dice en unas letras que escribió sobre un pedazo de cartón donde se puede leer una frase que conmueve: hice feliz a miles de niños.

Sigo mi camino, bajo en la estación Pasteur; en el tercer escalón, una pequeña de unos siete años juega con las monedas que le regalaron durante esa fría mañana.

Mira con cara enajenada los zapatos de la muchedumbre que sube y baja con la prisa que impone esta descomunal capital mientras ella espera, sigue esperando.

Es sábado bien temprano. Vuelvo por casualidad a la estación Pellegrini. Esteban sigue ahí, esta vez tapado sobre cartones con los que también cubre a su fiel guardián. No sabe quién se le acercará hoy, hay menos personas transitando por el metro, tampoco sabe qué comerá.

En la estación 9 de julio, en la línea D, hay otra señora que permanece ahí horas y horas cada semana hace meses, quizás años. Es ciega. No pide dinero, solo que le compren alguna de las libretas que vende.

Esta es una triste realidad que se ve en muchos países de la región, de la que Buenos Aires no escapa. Una realidad que golpea a una Argentina hermosa donde, como Esteban, otros muchos al caer la tarde se refugian bajo cartones para pasar las frías noches en las calles, mientras otros tantos hacen filas para revolver en las latas de basura a ver qué encuentran.

No son solo borrachos o vagos, son familias enteras que viven hoy en las aceras porteñas porque no tienen como pagar la renta y quedaron desempleadas. Las ves en las esquinas del Congreso, en las calles de Balvanera, o de otros tantos barrios.

Una cruda situación que azota hace muchos años al país pero que en los últimos meses ha ido creciendo.

Cifras que duelen

Muchos de los que duermen sobre las aceras no están pidiendo dinero, son gente que no tiene dónde vivir. Matrimonios con niños pequeños que duermen en sus coches tapados con pequeñas colchas son imágenes que se repiten.

La pobreza, la indigencia, se nota en las calles y aumenta y aumenta el costo de la vida en esta nación, uno de los más altos de toda América Latina.

Las cifras así lo acuñan. Más de ocho millones de argentinos viven en un nivel de pobreza estructural profunda, según un reciente estudio el Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA), de la Universidad Católica.

Esa misma casa de estudios había difundido que en el primer año de gestión del presidente Mauricio Macri, entre el 2015 y el 2016, los índices de pobreza pasaron del 29 al 32,9%, y sumaron un total de 1,5 millones de nuevos pobres y 600 mil indigentes.

En sus varios discursos Macri ha afirmado que su prioridad es bajar la pobreza hasta cero. Lo cierto es que entre una inflación latente, que en el 2016 se elevó a más del 40%, el alza en los servicios públicos como el agua, la electricidad, el gas y el transporte, sumado a las constantes subidas de precios y los cientos de desempleados, la situación está difícil para muchos.

Según reflejó el Observatorio de la Deuda Social, "uno de cada 10 hogares no tiene los recursos para alimentar a su familia", en tanto seis millones de argentinos padecen hambre.

Para este levantamiento la ODSA tuvo en cuenta siete indicadores específicos: seguridad alimentaria, cobertura de salud, servicios básicos como conexión a la red de agua corriente, vivienda digna, recursos educativos, afiliación al sistema de seguridad social, y acceso a las comunicaciones y a la información.

Los medios locales reflejan otras estadísticas que duelen aún más, recogidas en el informe "La pobreza monetaria en la niñez y adolescencia en Argentina", de Sebastián Waisgrais, especialista en monitoreo y evaluación de programas de Unicef, y Jorge Paz, investigador del Instituto de Estudios Laborales y del Desarrollo Económico. Los estudiosos subrayaron que casi la mitad de los niños argentinos son pobres.

De acuerdo con la proyección que realizó Unicef para el último trimestre del año pasado, sobre la base de datos del Indec (Instituto Nacional de Estadísticas y Censo), existen 5,6 millones de menores de edad en la pobreza, de ellos 1,3 millones sufren directamente hambre.

Hay muchos que evitan mirar porque es una realidad cruda. Unos prefieren posar su mirada en el celular para evitarlo, otros que ya han visto mucho, que lo sufren, que lo sienten, tratan con lo poco que tienen seguir ayudando con la esperanza de aliviar o compensar en algo la vida de esos que hoy aquí no tienen nada.

  • Corresponsal de Prensa Latina en Argentina

Argentina subordinada más que nunca a la agenda del capitalismo mundial

LA HAINE 10 de junio del 2017 ESPAÑA

Julio C. Gambina*

Pasó Angela Merkel por la Argentina y elogió al Presidente y su política; antes Mauricio Macri visitó a Donald Trump con el mismo resultado; y aun antes había venido al país Barack Obama y desde otra visión al actual ocupante de la Casa Blanca también batió palmas por el rumbo local.

Son varios los jefes de Estado y organismos internacionales que elogian y saludan el proceso político de la Argentina, aun cuando no aparecen los resultados económicos.

Pese a la baja del índice de precios, la inflación continúa castigando a gran parte de la población, la que tiene ingresos fijos y bajos. El crecimiento es mínimo y proyecta una imagen de estancamiento, especialmente en la producción industrial, con sus secuelas de cesantías y suspensiones.

Lo que elogian es la subordinación del país al guión elaborado por ese poder mundial, al que lógicamente aspira integrar el gobierno argentino. Además, pretenden marcar el camino en la región, no ya con golpes blandos sino con consenso electoral.

Ese es el atractivo del Gobierno Macri para el poder mundial, el consenso que se apresta a recrear y confirmar en octubre para así afirmar el rumbo de la liberalización.

Intereses materiales por la liberalización

La cuestión de fondo es que atrás de unos y otros, los de afuera y los de acá, están las corporaciones transnacionales, los que definen las inversiones y que con sus ganancias acumulan y se valorizan en la renovada disputa por el poder y la dominación.

Por eso también, la crónica informa de visitas al país de líderes empresarios o cónclaves del presidente en el exterior con esos eventuales inversores.

Es un entramado de poder entre grandes empresas, Estados nacionales y organismos internacionales que disputan entre sí la orientación del destino mundial.

Todos ellos, las corporaciones transnacionales, los jefes de gobierno de los países capitalistas desarrollados y los organismos internacionales, todos, coinciden en destacar el rumbo asumido por el gobierno Macri.

Ahora Merkel elogió el camino hacia la apertura económica y el libre comercio, dejando la esperanza que eso fructificará algún día, si se es consecuente y disciplinado en las medidas que se impulsen para asegurar la inserción del país en el sistema mundial.

El discurso es reiterativo en loas a la liberalización, como si ésta política fuera nueva en el país. De hecho, nos remite a la lógica ortodoxa de los equipos de Martínez de Hoz o de Cavallo, emblemáticos en la aplicación de políticas de inserción mundial subordinada de la Argentina en las últimas cuatro décadas.

Institucionalidad del poder mundial

Argentina quiere integrarse en los ámbitos que definen el poder global y no es nuevo. Ello tiene antecedentes más atrás de las aspiraciones menemistas por integrarse al primer mundo y nos los recuerdan personajes de las clases dominantes cuando recuperan el destino de grandeza de la Argentina del centenario, lugar perdido desde la aspiración por la industrialización.

Por eso Macri insiste en el retorno a los “mercados”, que es su credo y su tradición familiar de empresario, y ahora tiene más sentido la pertenencia de Argentina al G20, que en el 2008 apareció como el ámbito global desde la hegemonía del G7 (EEUU, Canadá, Alemania, Francia, Inglaterra, Italia y Japón) para ampliar el consenso con otros países que emergían a la visibilidad de inversores (China, Rusia, India, Brasil, México y Argentina, entre otros), y juntos encontrar salidas liberalizadoras a la crisis de entonces.

Merkel entregará la posta de la coordinación del Grupo de los 20 a Macri, ya que Alemania ejerce esa función este año y a la Argentina le tocará el próximo.

Además, la Argentina es sede entre el 10 y 13 de diciembre próximo de la Reunión Ministerial de la Organización Mundial del Comercio, OMC, con el propósito de estimular precisamente el libre comercio, forma eufemística para denominar el programa de máxima de los grandes capitales por apropiarse del mercado mundial.

Ambos jefes de gobierno, Merkel y Macri se interesan para que la cumbre próxima del G20 en Berlín, el 7/7/17 organice adecuadamente la agenda de discusión mundial favorable a la liberalización, con el condimento conflictivo que supone la presencia de Trump en el cónclave.

Todos quieren y profesan el libre comercio, el libre cambio y la libre competencia. Son líderes e ideólogos del orden capitalista. Sin embargo, cada quien atiende su juego. Trump aspira a desarmar a su favor la institucionalidad lograda en tratados o acuerdos internacionales en gestiones anteriores. Necesita hacerlo para cumplir con sus promesas de “hacer grande América otra vez” y mantener los consensos internos.

Merkel defiende los intereses de la hegemonía alemana en Europa, y Macri tiene la ilusión que su prédica por la liberalización, su credo ideológico, promueva la llegada de inversiones que tanto EEUU como Europa pretenden para sus territorios, salvo que el ajuste fiscal y la pérdida de derechos laborales y sociales hagan atractiva a la Argentina para las empresas extranjeras.

El debate por los acuerdos de París

Lo curioso es que todos lo critican a Trump por anunciar el retiro de EEUU de los acuerdos sobre el calentamiento global y el cambio climático, cuando EEUU, Alemania y otras grandes potencias son principales productores materiales y difusores de la contaminación en cada territorio que asienta sus empresas transnacionales.

Vale también para la Argentina que se propone el objetivo de llegar rápidamente al millón de autos producidos en el país y aspira hacer realidad, vía fractura hidráulica (fracking) la explotación de vaca muerta, al tiempo que celebra acuerdos para potenciar la depredación de la naturaleza en cómplices acuerdos con gobernadores e inversores de una producción primaria exportadora que más que progreso acelera la devastación.

Es un debate mentiroso el que se suscita entre los responsables del cambio climático, que con el modelo productivo profundizan el carácter depredador de un orden económico social que junto a la pobreza, la desigualdad y la explotación, ofrece campo arrasado con inundaciones y contaminación que afectan la flora, la fauna y nuestra vida.

Ni siquiera alcanza con la mitigación sustentada en los acuerdos internacionales y convoca a discutir a fondo la crítica a la forma hegemónica de la producción, la distribución, el cambio y el consumo, colocando por delante la convergencia de un metabolismo social y natural que ofrezca horizonte de continuidad a la vida.

Lamentablemente no es lo que se discute y todo queda en discursos diplomáticos que esconden el interés de las grandes empresas por asegurar su lógica de la ganancia, la acumulación y la dominación.

Selección en Internet: Inalvys Campo Lazo

  • Doctor en Ciencias Sociales argentino

Atropellan en Buenos Aires a fiscal que lleva casos que comprometen a funcionarios del gobierno de Macri

LA JORNADA 8 de junio del 2017 MÉXICO

Stella Calloni*

El fiscal Federido Delgado, que tiene en sus manos varias causas, como el caso Odebrecht, el de los Papeles de Panamá y otros que comprometen a funcionarios del Gobierno de Mauricio Macri y al mismo Presidente argentino, fue atropellado por una camioneta que cruzó un semáforo en rojo, sufriendo algunas heridas, cuando llegaba en bicicleta a tribunales este miércoles.

Delgado se traslada todos los días en bicicleta a su lugar de trabajo y el hecho dio lugar a una serie de especulaciones en momentos tensos entre diversos sectores judiciales y el presidente Macri, quien en estos días advirtió que los jueces tienen que saber que queremos saber la verdad o vamos a buscar a otros jueces que nos representen.

Esto estaba dirigido a magistrados que deben decidir sobre el caso Odebrecht y lo dijo en una entrevista abierta en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires.

Los dichos de Macri fueron considerados como una inédita amenaza contra el Poder Judicial y además mencionó duramente a la procuradora Alejandra Gils Carbó, a quien intenta sacar de su cargo, sin lograrlo hasta ahora.

Precisamente este miércoles el juez federal Sergio Torres dispuso procedimientos para avanzar en la investigación de diversas maniobras relacionadas con líneas aéreas y sobreprecios, en una causa por la que está imputado Mauricio Macri. También son investigados Franco Macri y el vicejefe de gabinete, Mario Quintana, entre otros funcionarios.

Los operativos, previos a los allanamientos realizados este miércoles, se centran en la Secretaría General de la Presidencia, en Aerolíneas Argentinas, Inspección General de Justicia y distintos organismos público.

El Gobierno comenzó a desesperarse en el caso Odebrecht, que liga a otras empresas de la familia presidencial y ha actuado saltando límites legales en los últimos tiempos.

Incluso ante un comunicado de la Procuraduría General de Brasil con respecto a seguir el camino legal de entregar los informes de Odebrecht a la Procuradora argentina, el Gobierno envió fiscales para tratar de lograr que la documentación llegue directamente al Ejecutivo, lo que es imposible.

Por cierto, entre otras causas, el fiscal Delgado había investigado al actual titular de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), Gustavo Arribas, denunciado desde Brasil por el cobro de supuestos sobornos de la constructora brasileña para apoyar a esta empresa en una importante obra en esta capital.

La actitud del Gobierno de Macri preocupó incluso a la Asociación de Magistrados, que reúne a los jueces más cercanos al oficialismo quienes entienden que los dichos del Presidente los colocan en situaciones difíciles, como amenazar con buscar a otros magistrados que nos representen (al Ejecutivo).

Ante esto la Asociación de Magistrados y Funcionarios de la Justicia Nacional advirtió que ha intentado guardar prudente silencio frente a todas y cada una de las expresiones agraviantes. Pero la repetición, y un nivel creciente en las mismas, obliga a expresar públicamente la profunda preocupación que esto crea, y advertir sobre el riesgo cierto de conflictos injustos e innecesarios, expresaron en un comunicado.

Ningún fallo adverso a las pretensiones políticas justifica tampoco agresiones institucionales ni cuestionamientos públicos a los jueces por el contenido de sus sentencias, en la medida en que de ellas no se desprendan evidencias de delito, puntualiza el texto que lleva incluso la firma, entre otras, del ultraoficialista fiscal de cámara, Ricardo Sáenz.

Y advierten: Sostenemos que el camino de recuperación del orden de la República pasa por el estricto respeto a la división de poderes, el diálogo entre todas las instituciones y el abstenerse los funcionarios de los poderes Ejecutivo y Legislativo de toda presión y de todo agravio al Poder Judicial y al Ministerio Público de la Nación.

Casi la mitad de los niños en situación de pobreza

Esta situación con la justicia se produce en un marco crítico cuando se acaba de determinar que 47,7% de los niños viven en la pobreza en Argentina. Los datos surgen del último informe que presentó el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), que analiza la población de entre cero y 17 años.

Según la medición, 5.6 millones -casi la mitad de los chicos del país- son pobres, de acuerdo con el estudio La pobreza monetaria en la niñez y la adolescencia en Argentina, que difundió el organismo.

De ese total de pobres, 1.3 millones, 10,8% de la población de menores, crece en la pobreza extrema. Es decir que en sus casas no llegan a garantizarles una canasta básica de alimentos.

”Mientras que la pobreza afecta al 29,7% de la población, salta 18 puntos cuando se mide cómo afecta a los chicos”. Las cifras siguen aumentando con respecto al 2016 y en diversos lugares del país se ha establecido el trueque ante la crítica situación social, que el Gobierno niega a pesar de las evidencias.

El Gobierno le miente al mundo, pero la verdad se está imponiendo, porque es imposible ocultar la gravedad de la crisis, señalan organismos que advierten de una situación insostenible a corto plazo.

  • Periodista argentina

Adoctrinados contra Cuba desde la cuna

POR ESTO! 13 de junio del 2017 MÉXICO

Manuel E. Yepe*

Siempre he pensado, dicho y escrito que, entre los visitantes extranjeros que llegan a Cuba, aquellos que más se impactan por bondades naturales y morales de Cuba son los estadounidenses.

Atribuyo este extraño fenómeno al hecho que, a partir del 1959, desde que nacen hasta la tumba, los estadounidenses han estado viendo, oyendo y leyendo propaganda contra la isla.

Cuando pisan tierra cubana se sorprenden de muchas cosas que para los visitantes de otros países son conocidas: el vasto apoyo de la población a la revolución socialista; la alegría y felicidad con que participan los cubanos en la construcción social; la censura unánime al bloqueo económico y a la hostilidad que el gobierno de su país practica hacia Cuba. Todo ello contrastante con la acogida hospitalaria que Cuba ofrece a los visitantes estadounidenses, que es manifiestamente preferencial.

Me viene a la mente un artículo del conocido periodista William Blum, con motivo del fallecimiento del líder revolucionario Fidel Castro, en su columna Anti Empire Report que difunde la prensa alternativa norteamericana.

Blum destacaba que el calificativo más frecuente que se leía en los medios de comunicación sobre la muerte de Fidel era el que lo señala como dictador. Casi cada párrafo de todo escrito sobre Cuba en los medios de comunicación estadounidenses desde la revolución del 1959 se refiere al gobierno de la isla con el epíteto de dictadura.

Pero, ¿qué es lo que tiene y qué le falta a Cuba para ser una dictadura?, se pregunta Blum.

“¿Tener una prensa libre? Aparte de la cuestión de cuán libres son realmente los medios occidentales de comunicación, ¿cuál es la norma?

¿Qué pasaría si Cuba anuncia que de ahora en adelante cualquier persona en el país podría poseer cualquier tipo de medio de comunicación? ¿Cuánto tiempo tardaría el dinero de la CIA -secreto e ilimitado- en poseer y controlar todos los medios de comunicación en el país?

“¿Es acaso que Cuba carece de elecciones libres? Cuba tiene regularmente elecciones a nivel municipal, regional y nacional. No tienen elección directa del Presidente, pero tampoco Alemania o el Reino Unido y muchos otros países. El Presidente cubano es elegido por el Parlamento, la Asamblea Nacional del Poder Popular. El dinero no juega papel alguno en estas elecciones; tampoco lo juega algún partido político, incluyendo al Partido Comunista cubano. Todos los candidatos se eligen y actúan a título individual.

“¿Cuál es el patrón por el que se juzga al sistema electoral cubano?”, pegunta Blum e ironiza: “¿Será porque no existen empresas privadas que puedan verter miles de millones de dólares en el proceso electoral? Es difícil imaginar una elección democrática y libre sin grandes concentraciones de dinero corporativo. O tal vez de lo que carece Cuba es de nuestro maravilloso sistema del Colegio Electoral que hace que el candidato presidencial con más votos no sea necesariamente el ganador”.

“¿Es acaso Cuba una dictadura porque se arrestan disidentes? Muchos miles de pacifistas y otros manifestantes han sido presos en Estados Unidos en los últimos años, como en cada período en la historia estadounidense. Durante el movimiento Occupy de hace cinco años, más de siete mil personas fueron arrestados, golpeadas por la policía y maltratadas bajo custodia”.

Y Blum recuerda que Estados Unidos es al gobierno cubano lo que la organización terrorista Al Qaeda es a Washington, solo que mucho más potente y mucho más vecino. Prácticamente sin excepción, los disidentes cubanos son financiados por Estados Unidos. ¿Acaso Washington ignoraría un grupo de estadounidenses que reciba fondos de una organización terrorista que además se declare abiertamente enemigo suyo?

En años recientes Estados Unidos ha detenido a un gran número de personas en el país o en el extranjero por tener vínculos con organizaciones terroristas (llámense al Qaeda, Estado Islámico, Daesh, Isis o comoquiera que se identifiquen) teniendo con mucha menos evidencia que la que el gobierno cubano presenta de los vínculos con Estados Unidos de los “disidentes” de Cuba.

Los supuestos presos políticos en Cuba son delincuentes probadamente controlados por un gobierno extranjero, un delito prescrito en las leyes cubanas y las de prácticamente todos los países del mundo, incluyendo las de Estados Unidos.

“Aunque haya quienes por ello califiquen al gobierno de Cuba como dictadura, yo lo llamo autodefensa, política de seguridad nacional”, subraya el periodista, escritor, crítico y activista político estadounidense, especializado en temas de terrorismo Bill Blum.

La hospitalidad cubana hacia los extranjeros es una cualidad ancestral explicada por muchos expertos como característica propia de los habitantes de islas, entre muchos otros factores geográficos e históricos. Pero en la actualidad todo indica que los cubanos están conscientes de que cualquier estadounidense que visite la isla en son de paz, de alguna manera está rechazando la política de aislamiento y hostilidad contra Cuba. Ello merece correspondencia.

Selección en Internet: Melvis Rojas Soris

  • Periodista cubano especializado en política internacional