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Portal:Panorama Mundial/DE LA PRENSA/2017-06-27

Escenario global, Trump e implicaciones para Cuba

REBELIÓN 25 de junio del 2017 ESPAÑA

Santiago Pérez Benítez*

(Fragmentos de ponencia presentada en el evento anual de la Cátedra de Estudios del Caribe de la Universidad de la Habana. 9 de diciembre del 2016)

(…)

Política hacia Cuba

La otra línea, que representaría la Administración Trump, sin desdecirse necesariamente de elementos de la anterior estrategia, y buscando los mismos objetivos, pero de manera más “impaciente”, privilegiaría un curso más confrontativo, de mayores presiones, hostilidad, injerencia, que detenga el ritmo de los avances en las relaciones bilaterales, y que de nuevo priorice la generación de inestabilidad y amplifique las críticas a Cuba a nivel internacional, desatando campañas de difamación y probables presiones multilaterales.

Incrementaría las acciones de bloqueo, sobre todo en el ámbito financiero. Buscaría quitarle a Cuba los supuestos beneficios y “respiros” que, en su lógica, le otorgó el deshielo con Obama en el 2015 y el 2016.

Este escenario con Trump no excluye elementos de cooperación con el gobierno cubano como algunos de los actualmente existentes, y que en los manuales de las llamadas guerras no convencionales o planes de subversión no se excluyen.

No debe esperarse la ruptura de las relaciones diplomáticas, ni la afectación sensible de intereses económicos norteamericanos, aunque estos aún son incipientes y poco poderosos en comparación con el poder de la política probable de la “envalentonada” Administración, y sobre todo del Congreso Republicano.

Las posibles causas de esta mayor hostilidad de Trump hacia Cuba serían:

-Los grupos que lo apoyan no comparten el razonamiento de Obama de que los instrumentos de la anterior política de hostilidad han fracasado. Opinan que empleando los métodos de la confrontación, muchos recogidos en la Helms Burton, pueden lograr el cambio de sistema de manera más expedita.

-Percepción de vulnerabilidad de Cuba por los problemas económicos que afronta a raíz de la crisis de Venezuela.

-Interés en revertir el “legado” de Obama, del cual, junto con el acuerdo con Irán, forma parte el cambio en la política hacia Cuba.

-Cuba sería el “enemigo” más pequeño contra el cual se pudiera mostrar dureza en política exterior. La probable embestida contra China e Irán tendría muchos mayores costos.

-Reacciones ante las críticas desde la derecha porque Cuba no ha hecho las concesiones que se le han demandado en el área de los cambios en su sistema político y en el tema de las libertades y derechos humanos.

-Pago a las acciones de los cubanoamericanos de derecha por haber actuado a favor de los republicanos en las elecciones en la Florida. No sería tanto por el potencial electoral de los cubanos (los demócratas ganaron el Dade y el Broward County), sino por el papel que juegan los cubanoamericanos en la maquinaria republicana en el Estado.

-Posibilidad de “hacer concesiones” al stablishment republicano, cuyos candidatos a la Casa Blanca abogaron en las primarias por un endurecimiento de las relaciones con Cuba, sobre todo Marco Rubio y Jeb Bush. La Plataforma Republicana, aprobada por el hoy Jefe de Despacho de la Casa Blanca, Reince Priebus, es muy hostil contra Cuba. Los comentarios de Trump a raíz del fallecimiento de Fidel Castro van precisamente en esa línea.

-Visión de que América Latina no continúa apoyando a Cuba con la misma intensidad y de la misma manera que lo hizo en los años del 2010 al 2015, dados los cambios hacia la derecha en la región,

-Intentos de “comprobar” o medir la “resistencia” que le puede ofrecer la nueva dirección del país desde el 2018 a las acciones externas, incluyendo provocaciones de la contrarrevolución alentada por los EEU.

-No concreción de importantes negocios e intereses económicos norteamericanos en Cuba que teóricamente pudieran tener, para la fecha, la fuerza y voluntad de frenar las eventuales políticas gubernamentales hostiles de Trump.

En este escenario de detenimiento del proceso de mejoría de las relaciones bilaterales Cuba-EEUU o empeoramiento de las mismas (aunque todavía es prematuro precisar mayores detalles), los países europeos, en sus políticas bilaterales, se dividirían entre los interesados en mantener sus posiciones e intereses en Cuba y los mayores aliados de EEUU que, con matices, secundarían el curso norteamericano, y que no tendrían grandes intereses en nuestro país.

De manera general, no obstante, Bruselas seguirá abogando por la línea de confrontación más afín con la posición del Presidente Obama, sobre todo después de la firma del Acuerdo con Cuba de diciembre de este año. En rigor, la política real de la Unión y de sus países miembros, incluso cuando estaba vigente la Posición Común, iba en la dirección de la modalidad de confrontación que posteriormente escogió la Administración Obama.

En general, los gobiernos de América Latina y el Caribe mantendrían la solidaridad con Cuba y el nivel de apoyo a nuestro país, aunque existirían matices en el nivel de involucramiento de algunos países.

Algunos gobiernos latinoamericanos de derecha privilegiarían la hostilidad ideológica para fortalecer sus posiciones frente a los sectores progresistas nacionales, aunque se cuidarían de ser identificados como “trumpistas” por la opinión pública de sus respectivos países y evitarían romper los consensos ya alcanzados en la política hacia Cuba en el marco de la CELAC y otros organismos regionales.

Las políticas de Rusia y China en este escenario se mantendrían estables y mantendrían el compromiso con nuestro país, criticando el curso hostil de la Administración Trump, aunque los matices de su reacción y el grado de compromiso e incremento de su involucramiento en Cuba sería en dependencia del estado en que se encuentren para esos momentos las relaciones con EEUU y el bloque occidental en general. En el caso particular de China, es de esperar un proceso de incremento significativo de los nexos con la Habana.

Dado el potencial de relaciones cultivadas por Cuba con los gobiernos y sociedades de Canadá, Asia, Medio Oriente y África, es de prever la continuidad e incremento de los intereses y relaciones de estos países y de sus sectores económicos y políticos con la Isla, en tanto que les permite mostrar autonomía frente a la de seguro criticada globalmente política de Trump, además de satisfacer intereses económicos específicos, políticos, de cooperación, en los ambientes multilaterales, entre otros.

Está claro que en el escenario que se avecina, Cuba como cualquier actor internacional, va a confrontar importantes amenazas, pero también se abren oportunidades para su interacción, lo que incluye el aprovechamiento de los conflictos al interior de las clases dominantes de EEUU; la interacción con los otros actores internacionales en competencia con Washington como China y Rusia; los nexos que mantiene Cuba con países europeos, Canadá, América Latina y el resto de los actores gubernamentales de otros continentes. Se abren también importantes opciones de interacción con sectores económicos y corporaciones privadas, grupos de solidaridad, regiones y organismos de integración regionales.


  • Investigador del Centro de Investigaciones de Política Internacional

Gritos con garrote pequeño

PROGRESO SEMANAL 23 de junio del 2017 EEUU

Max J. Castro*

“Una historia contada por un idiota, llena de ruido y furia, que no significa nada”.

Shakespeare

Macbeth pronuncia estas palabras acerca del sinsentido de la vida misma. Pero difícilmente se podría escribir una mejor descripción del discurso del presidente Donald Trump en Miami el 16 de junio.

Sí, hubo malas noticias esta semana; la visita de Trump a nuestra ciudad; su vergonzosa complacencia con los dinosaurios políticos que nos mal representan en Washington; su embarazosa adulación; y sus cambios de política hacia Cuba, todos en la dirección equivocada.

La buena noticia es que Trump, en contradicción con la doctrina de Teddy Roosevelt, habló a gritos pero con un garrote pequeño. Afortunadamente, los cambios reales anunciados de la política son relativamente modestos y no entrarán en vigor hasta que la burocracia escriba las nuevas reglas. Lo más directamente afectado serán las entidades estadounidenses que hacen negocios con empresas vinculadas a los militares cubanos.

Sin embargo, hay dos aspectos más amplios y muy negativos de la marcha atrás de Trump a la apertura de Obama. Una es que la nueva política, una vez más, prohíbe a las personas viajar a Cuba simplemente en ejercicio de su libertad, como lo hacen a casi cualquier otro lugar en el mundo.

El término técnico es que las visitas individuales de persona a persona serán prohibidas. Solo se autorizarán visitas organizadas con fines educativos y similares. El resultado será menos visitas y dólares. Esto un paso atrás de regreso a la política fallida de provocar el cambio por medio del dolor económico.

La nueva política representa una violación de la libertad de viajar y será una bendición para los operadores turísticos. Para la persona promedio, el viaje será menos libre y más caro.

Esta es una política estúpida, incluso desde la perspectiva equivocada del gobierno de los Estados Unidos, que ve los viajes como herramienta para socavar el sistema cubano. Para el estado cubano, las visitas organizadas son mucho más fáciles de supervisar y los operadores que hacen dinero con estas excursiones son fáciles de influir. Cientos de miles de turistas que vagan libremente a lo largo y ancho del archipiélago cubano es una historia diferente.

La segunda consecuencia adversa es más simbólica. Obama cambió el tono y el tenor con que Estados Unidos habló a Cuba, ahora como iguales, o tan iguales como un imperio puede hablar a un pequeño estado. Él preparó el escenario para una apertura más amplia, apuntando en la dirección de poner fin al embargo mismo una vez que el Congreso ya no estuviera bajo el dominio de los bufones de derecha. Eliminó el elemento de extrema derecha de la diáspora cubana del proceso de establecer la política de Estados Unidos hacia Cuba. El despreciable Díaz-Balart y compañía quedaron atónitos, indignados, humillados.

Fue agradable verlos así. Ahora, gracias a Trump, están cantando y pavoneándose de nuevo. Trump solo les dio migajas y lo saben. Pero la pretensión siempre ha sido una gran parte de su juego, y por eso están de fiesta, como si acabaran de derrocar a Raúl Castro. Qué lamentable grupo de cubanoamericanos nos han mal representado en el Congreso.

Cuesta trabajo que muera en Miami la política de la amargura. Es asombrosa la forma mezquina y pueril que esta política sigue asumiendo: una elección de consejo escolar posiblemente determinada por acusaciones de comunista debido a un viaje a Cuba hace tres décadas; la negativa del nuevo Museo Cubano en la ciudad a mostrar las obras de los cubanos de la isla. ¡Imagínense eso: el Museo Cubano exhibiendo las obras de los cubanos que viven en su propio país!

El incalificable alcalde de Miami-Dade, el cobarde Carlos Giménez, que fue el primer y único alcalde en línea en inclinarse ante Trump y ofrecerle “los cansados, los pobres, las masas apiñadas” en bandeja de plata, negó recientemente una petición del portavoz del Metro Zoo para viajar a Cuba para realizar sus deberes profesionales. Tal vez Giménez temía que un elefante desertara a Cuba y lo avergonzara con los republicanos.

Cada vez que yo regresaba a Miami después de largas estancias para estudiar o trabajar en lugares como Gainesville, Chapel Hill, República Dominicana y Washington, DC, amigos bien intencionados siempre me animaban a quedarme diciéndome: “Ya lo verás, Miami ha cambiado”.

Estoy convencido desde hace mucho tiempo de que Miami cambiará. Nuevas organizaciones han creado ese lobby para mantener la apertura a Cuba. La mayoría de los cubanos aquí ya no apoyan una política de línea dura hacia Cuba, lo cual es probablemente la razón por la cual Trump no restableció todo el paquete de los años de Bush.

Pero, mientras los Díaz-Balart de esta ciudad y sus congéneres sigan bramando desde los escaños del poder, Miami seguirá siendo un zoológico.

Selección en Internet: Melvis Rojas Soris

  • Sociólogo, columnista y activista social

La OEA, vergonzoso cómplice de fraude electoral mexicano

RT 13 de junio del 2017 RUSIA

John M. Ackerman*

El pasado 4 de junio, en Coahuila y el estado de México, los mexicanos sufrimos un terrible fraude electoral. El régimen autoritario se niega a aceptar la derrota y se aferra al poder con dinero, con violencia y con conteos truqueados, subordinando a las instituciones democráticas.

¿La reacción de la OEA? Silencio y complicidad absoluta.

Hay dos razones para esta actitud de la OEA. En primer lugar, la OEA se apega a la política exterior de los Estados Unidos. La organización recibe la mitad de su financiamiento del Gobierno de Donald Trump.

Y Luis Videgaray y Enrique Peña Nieto son grandes aliados de Washington. El Gobierno mexicano no defiende a los migrantes mexicanos en los Estados Unidos y ha invitado al Gobierno de los Estados Unidos a participar directamente en la vigilancia de la frontera sur con Guatemala.

En segundo lugar, el funcionario de la OEA responsable de la cartera del "fortalecimiento democrático", el 'Secretary for Stengthening Democracy' Francisco Guerrero Aguirre, es un convencido priista, desde siempre muy cercano a Emilio Gamboa Patrón.

Guerrero ha sido presidente del Instituto de Capacitación y Desarrollo Político de la Fundación Colosio y director general de la Fundación José Luis Lamadrid, organizaciones ambas ligadas al PRI.

En el 2008, entró como consejero electoral del IFE, impulsado por el mismo Gamboa, y fue uno de los consejeros que más protegió a Enrique Peña Nieto durante las elecciones presidenciales del 2012 y avaló el fraude de aquel año. El pasado 19 de junio, la OEA tuvo el descaro de celebrar su Asamblea General en México. Originalmente tenían planeado efectuarla en la Ciudad de México, pero ante al miedo a las protestas del pueblo frente a la hipocresía de Almagro y Guerrero, decidieron realizarla en Cancún detrás de muros fortificados.

Ese era el escenario apropiado para una organización que cada día más se evidencia como un agente de Trump y un vil escudero del régimen autoritario mexicano.

Selección en Internet: Melvis Rojas Soris

  • Profesor mexicano de Derecho

La cuerda cada vez más tensa entre Bolivia y Chile

PL 24 de junio del 2017 CUBA

Las tensiones entre Bolivia y Chile siguen en ascenso luego de que la justicia del país austral condenara a dos militares y siete trabajadores de la Aduana de la nación andino-amazónica.

Más de 90 días permanecieron encarcelados los nueve funcionarios bolivianos en Iquique, tras un confuso incidente fronterizo suscitado el 19 de marzo.

Durante el suceso, carabineros chilenos apresaron a los nueve bolivianos y alegaron que cometían el robo de varios camiones a 400 metros bajo jurisdicción chilena.

Las autoridades bolivianas afirmaron que los connacionales trabajaban en operaciones de lucha contra el contrabando en los límites entre ambas naciones y que fueron los carabineros quienes incursionaron en territorio andino-amazónico.

Sin embargo, el Juzgado de Garantía de Pozo Almonte, norte de Chile, dictó prisión preventiva contra los funcionarios en la cárcel de Alto Hospicio bajo causas como robo con intimidación, violencia, porte y tenencia de armas prohibidas.

Luego de tres meses de diferentes procesos jurídicos, el 21 de junio la jueza Isabel Peña dio lectura a la sentencia que establece la prohibición de ingreso a Chile a los siete funcionarios de Aduana en los próximos 10 años y a los dos militares en 20 años. De violarse esas disposiciones deberán cumplir la pena de cárcel.

Los dos militares Carlos Calle y Alex Johnny Carvajal fueron hallados responsables de los delitos de porte ilegal de arma, contrabando y robo con intimidación.

Mientras que los otros siete funcionarios de Aduana: David Quenallata, Carl Luis Guachalla, Juan José Torres, Ediberto Raúl Flores Mamani, Arsenio Choque, Brian Leandro Quenallata y Diego Guzmán fueron encontrados culpables de las dos últimas infracciones mencionadas.

La jueza sustituyó, además, la condena a tres años de cárcel por la medida de expulsión en el plazo de 30 días, y fijó una multa por más de 30 millones de pesos chilenos (cerca de 48 mil dólares).

El presidente boliviano, Evo Morales, calificó como una 'página negra' en la historia de la justicia chilena, la sanción que 'condena a nueve inocentes y beneficia a los contrabandistas'.

Opinó el mandatario que la dura sanción 'es una venganza por la demanda presentada por su país ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya para lograr una salida soberana al mar'.

Mar para Bolivia

Bolivia presentó en el 2013 su solicitud ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya para lograr un acceso al litoral, después de que en la guerra del 1879 Chile le arrebató 400 kilómetros de costas y 120 mil kilómetros de territorios ricos en minerales.

En el 2015 ese tribunal se declaró competente para atender la reivindicación y el 21 de marzo del presente año, Bolivia entregó la réplica de la demanda marítima ante la CIJ.

Por su parte, el gobierno chileno deberá preparar la respuesta para dicho tribunal antes del 21 de septiembre.

El canciller de la nación andino-amazónica, Fernando Huanacuni, aseveró que el retorno de Bolivia al mar no es una aspiración, sino un derecho.

Fuentes oficiales reflejan que la privación causa daños comerciales y financieros, sobre todo porque limita las capacidades de desarrollo del país.

Muestra de ello son los constantes paros de aduaneros chilenos que provocan la pérdida millonaria de ingresos a Bolivia, pues mantienen varados en la frontera de ambos países a miles de camiones de carga pesada.

Evo Morales hizo referencia a este tema y resaltó que 'en dos años nos cerraron la frontera por más de 30 días, violando derechos humanos de transportistas, con pérdidas de más de 200 millones de dólares'.

El último paro de aduaneros chilenos que duró 10 días, ocasionó daños económicos a Bolivia superiores a los 11 millones de dólares por jornada.

El enclaustramiento forzado que sufre Bolivia representa una pérdida del dos por ciento de crecimiento económico cada año para el país, pues anualmente se mueven cerca de 2,2 millones de toneladas de productos por los puertos chilenos de Arica y Antofagasta, y en una mínima proporción por Iquique.

Al respecto, el agente boliviano en la Corte Internacional de Justicia de La Haya, Eduardo Rodríguez Veltzé, afirmó que el gobierno de Chile incumple el Tratado del 1904 de libre tránsito por los puertos de Iquique y Arica.

Bolivia y Chile firmaron el acuerdo de Paz y Amistad, que puso fin a la denominada Guerra del Pacífico del 1879, luego de una invasión de la nación austral al litoral boliviano.

Entre los puntos del convenio está conceder al país andino-amazónico el derecho de libre tránsito hacia puertos del océano Pacífico; así como garantizar el Derecho Internacional Humanitario, de brindar asistencia alimentaria y médica en cualquier parte del mundo.

Apoyo mundial a los nueve bolivianos

Bolivia defendió a sus compatriotas en varios escenarios internacionales como el encuentro de los funcionarios de Justicia, Interior y Seguridad del Mercado Común del Sur (Mercosur) y la reunión de embajadores de la Organización de Estados Americanos (OEA).

Reconocidas personalidades internacionales como los Premios Nobel de la Paz Rigoberta Menchú y Adolfo Pérez Esquivel, se pronunciaron a favor de la liberación de los nueve bolivianos detenidos en Iquique.

Menchú expresó su preocupación ante acciones como esas que agudizan los diferendos históricos entre Bolivia y Chile, y ponen en riesgo la relación armónica, equilibrada y la paz en la región.

Aseveró que 'ese tipo de controversias deben ser abordadas por los Estados mediante el respeto, la reciprocidad y las vías civilizadas de diálogo, la negociación y los acuerdos diplomáticos'.

Por su parte, Pérez Esquivel envió una carta de la Fundación Servicio Paz y Justicia para expresar su preocupación por la detención de los funcionarios bolivianos.

'Hacemos un llamado al diálogo entre dos países hermanos, como son la República de Chile y el Estado Plurinacional de Bolivia', remarca la misiva.

A juicio del intelectual argentino, el diálogo es la mejor senda para resolver el conflicto, 'nuestro camino es la Paz y la no violencia'.

Niños pobres en países ricos

CTXT 18 de junio del 2017 ESPAÑA

Miguel Ángel Ortega Lucas

Unicef alerta de que en España se registran tasas de pobreza infantil “considerablemente superiores” al promedio del mundo desarrollado

Unicef acaba publicar un informe, Construyendo futuro: los niños y las Metas de Desarrollo Sostenible en los Países Ricos, que supone el primer termómetro para testar la situación de los niños en hasta 41 países de rentas altas, en relación con las nueve metas de desarrollo sostenible identificadas como las más importantes para su bienestar; a saber: fin de la pobreza, hambre cero, salud y bienestar, educación de calidad, trabajo decente y crecimiento económico, reducción de las desigualdades, ciudades y comunidades sostenibles, producción y consumo responsables y paz, justicia e instituciones sólidas.

Los resultados concluyen que uno de cada cinco niños de los países ‘ricos’ vive en pobreza relativa (es decir, en una familia cuyas ganancias son inferiores al 60% del ingreso medio nacional). También uno de cada ocho sufrirían inseguridad alimentaria (es decir, no tener en todo momento acceso a los alimentos necesarios para una vida sana).

En el cómputo clasificatorio global, cruzando los resultados de los nueve objetivos relacionados directamente con la infancia, España ocupa el puesto 16 de la tabla. Los primeros son los países escandinavos, además de Alemania, Suiza y Corea del Sur; los últimos, Chile, Bulgaria, Rumanía, México y Estados Unidos.

Nuestro país encabeza el ranking en lo referido a Salud y bienestar (solo por detrás de Portugal e Islandia), y también –esto puede sorprender a algunos– respecto a Paz, justicia e instituciones sólidas: el puesto número cuatro, solo por detrás de Italia, Islandia y Grecia, por ese orden. Pero se encuentra en el furgón de cola en trabajo digno y crecimiento económico: en el puesto 36, solo por delante de Japón, Chile, Bulgaria y México.

España también ocupa los puestos más cercanos a la cola que a la cabeza de la lista (el 28) en lo que se refiere a Fin de la pobreza y Reducción de las desigualdades. Se encuentra, junto con Bulgaria, EE.UU, México y Turquía, entre los países que registran tasas de pobreza infantil “considerablemente superiores al promedio del mundo rico”.

Más en detalle, también cabe destacar que España es el octavo país donde más porcentaje de niños de 11 a 15 años sufren “obesidad o sobrepeso”, según datos del 2015. Por el contrario, y como buena noticia, España se encuentra entre los que menos problemas de salud mental presenta entre sus adolescentes (entendidas éstas como “decaimiento, irritabilidad, nerviosismo, dificultades para conciliar el sueño”...).

“En términos generales”, dice el estudio, “las transferencias sociales en los países de ingresos altos reducen las tasas de pobreza infantil en casi un 40%”, a pesar de que se trata de una variable que conviene contemplar con cautela, teniendo en cuenta todos los resortes que operan en el sistema: “En 11 de esos países, las transferencias sociales han dado pie a una reducción de más de la mitad de la pobreza infantil previa y, en los casos de mayor éxito –como Finlandia, Islandia y Noruega–, de hasta dos tercios.

Esta impresionante capacidad para enderezar las tasas de pobreza infantil no puede darse por sentada. Es bien sabido que depende de múltiples factores, desde su volumen y el público al que están destinadas hasta los niveles iniciales de pobreza infantil antes de las transferencias”, que “tuvieron un efecto mucho más limitado en algunos países (Rumanía, Israel y México) en los que sólo se logró un descenso del 10% o menos en las tasas de pobreza infantil”.

Para la responsable de Innocenti –la rama de Unicef encargada del informe–, Sarah Cook, el trabajo busca ser “una alarma” para advertir de que “ni siquiera en los países ricos el progreso beneficia a todos los niños. “Los ingresos más altos no llevan automáticamente a mejores escenarios para los niños, y pueden incluso ahondar las desigualdades. Los gobiernos de todos los países deben tomar acción para que el progreso (económico) sirva para alcanzar las Metas de Desarrollo Sostenible”

En efecto, el estudio apunta que “a simple vista, la tabla clasificatoria sitúa bien a los países que suelen aparecer en la parte superior de las clasificaciones recientes en materia de desarrollo humano e infantil —los países nórdicos, Alemania y Suiza—, y peor a los países de ingresos más bajos del grupo, como Rumanía, Bulgaria y Chile”.

Pero la presencia de países con altos ingresos per cápita, como Nueva Zelanda y Estados Unidos, en la parte baja, “demuestra que no basta con gozar de ingresos altos para garantizar un buen resultado en la preservación del bienestar infantil”. Hay grandes diferencias: en Dinamarca, Islandia y Noruega uno de cada diez niños viven en pobreza relativa; en Israel y Rumanía son uno de cada tres.

Selección en Internet: Melvis Rojas Soris