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Portal:Panorama Mundial/DE LA PRENSA/2017-06-28

La bomba, la mecha y el fuego

REBELIÓN 12 de junio del 2017 ESPAÑA

Ramón Pedregal Casanova

Para no hacer de mi icono pedazos, / para salvarme entre únicos e impares, / para cederme un lugar en su parnaso, / para darme un rinconcito en sus altares. / Me vienen a convidar a arrepentirme, / me vienen a convidar a que no pierda, / me vienen a convidar a indefinirme, / me vienen a convidar a tanta mierda.

(Primera estrofa de El necio, poema-canción de Silvio Rodríguez)

Los medios informativos quieren prender fuego a la mecha para que estalle la bomba definitiva en Venezuela. Los dueños privados de los medios informativos, españoles entre otros occidentales, silencian, presionan y amenazan a quien teniendo alguna responsabilidad pública pueda manifestar opinión contraria a la suya con respecto a Venezuela. Sus intereses privados corresponden con la clase a la que pertenecen, toda la riqueza ha de ser para la minoría social que conforma esa clase, así es la libertad de la burguesía.

Un ejemplo cercano, la mayor cadena de “información” en todos los países de habla castellana y portuguesa, el Grupo Prisa, periódico El País y toda su corte de otros periódicos, emisoras de radio y tv, amenazó a Pedro Sánchez cuando era Secretario General del PSOE por primera vez, dicho por él mismo, con ponérsele en contra si acordaba alguna relación electoral con Unidos-Podemos. ¿Imaginamos que harían las restantes cadenas todas con su larga tradición franquista?.

El monopolio que conforman bajo los mismos principios de dominio ideológico sobre las buenas gentes, mediante su “información”, tiene ahijados a los ultraderechistas de la bomba en Venezuela. Los monopolios informativos de España y Venezuela, más sus ahijados de la bomba, no hacen otra cosa que dar publicidad y práctica a sus voceros, los López, los Capriles, los Fredy, y el grupo dividido en frentes ataca lo público con el fin de confundir con su terror y “convidar” a la mayoría a indefinirse, a “convidar” a comer la mierda a que quieren reducir las conquistas sociales de la revolución, lo público.

Siguiendo el accionar de los comandos fascistas en la calle, se ve que hay organización, métodos de ataque y objetivos. Se puede imaginar cómo nace éste ejército infiltrado, ésta quinta columna, tienen dirección y disponen de equipo para agruparse, realizar las acciones, mantenerse en la calle y retirarse con el menor riesgo.

Todo indica que los mandatarios del acto criminal, tras su derrota del 2014 priorizaron la creación de cuadros contrarrevolucionarios, el reclutamiento de mercenarios y la planificación de golpes en escenarios públicos; al mismo tiempo los expanden reportados en sus medios monopolísticos, es como la multiplicación de los panes y los peces que nos cuentan en un libro de milagros, ocultando lo referido a las causas primeras y al objetivo último.

Conseguido el primer propósito, su tropa, en frentes separados, va haciendo que la bomba, la mecha y el fuego sea el centro de atención del pueblo llano: su difusión tiene que “convidar” a indefinirse, tienen que “convidar” a comer mierda. Los crímenes son expandidos como una alarma por el ejército de la repetición de noticias, sin las causas primeras ni el contexto, y siempre contemplan admirativamente a los grupos de la bomba, la mecha y el fuego. Así es como “convidan” a las clases trabajadoras a indefinirse, así es como bajo su propósito terrorífico vienen a “convidarnos” a tanta mierda.

El 2014 fue su fracaso y volvemos a comenzar, es la ley del eterno retorno, pero como dice la misma ley, volvemos al mismo punto, pero no en la misma circunstancia: los medios de propaganda españoles han hecho la campaña de la contra aquí y en Venezuela, Aznar, Felipe González, Zapatero, Rivera, cualquiera del PP, la alcaldesa de Madrid, y la bomba, la mecha y el fuego de 2014 vuelven, ahora la lanzan con las manos de mercenarios entrenados.

Por eso no es casual que se compaginen las manos que la lanzan y las que la hacen estallar en escritura, unos y otros las tiran contra quienes representan la transformación de la realidad de miseria en mejora social y contra el futuro aún mayor de autonomía y poder popular sobre la riqueza. Es la lucha de clases, es la lucha por la propiedad de unos pocos o por la propiedad de la mayoría.

Es la hora acordada por la burguesía, y el fuego prende la mecha y hace estallar la bomba, la misma bomba que informativamente repetida defiende los intereses de la minoría propietaria.

Para los voceros burgueses de la furia y el ruido todo discurre como han previsto, y llaman al terror con la cruz cristiana al cuello, repiten palabra por palabra la provocación, la amenaza y la falsedad, siguen la enseñanza de su Goebbels, “una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad” .

Es la guerra de clases en una circunstancia nueva: ya no son dominadores absolutos y ansían volver a serlo, por eso su agresividad es mayor que en el 2014, por eso se afanan en el mando de tanta violencia contra los bienes del pueblo.

Algo de la riqueza de Venezuela se les escapa: casas para la población trabajadora, atención médica, salarios, enseñanza, y un poco de petróleo, lo que ha hecho de Venezuela uno de los tres países más igualitarios de América Latina.

Odio de clase es lo expresado por la burguesía venezolana y española contra el pueblo venezolano.

Y no insulten a la inteligencia de la clase trabajadora esos que firman como inteligentes llegando o saliendo a la palestra a la hora contratada por la burguesía. Solo hay que echar cuentas del beneficio de los comunes. No insulten la inteligencia. Cualquiera sabe que los procesos de cambio arrastran consigo restos del modelo que se ve superado por la participación y la mejora de vida de los desposeídos. Los fallos, los pasos equivocados, lo que se ha hecho mal desde el gobierno bolivariano, tendrá que ser cambiado.

De todos es sabido que estamos ya en otra circunstancia (la ley del eterno retorno, otra vez, sí, y en otra circunstancia), y que la burguesía, el régimen imperial, los monopolios y sus militares comunicacionales tienen intereses al margen del pueblo, y las palabras pueden animar al avance o tener la cobardía de la bomba, de la mecha y el fuego como la emplea la contrarrevolución.

Detrás del comunicado de los inteligentes se agachan los López, los Carriles, los Fredy, los dueños de la prensa española y venezolana, los oligarcas yankees, como lo hacen los intervinientes en una batalla tras un parapeto para salir al campo cuando se les ordene.

Quien niega que la Constitución de un país elaborada desde la base trabajadora es la mejor opción, es sencillamente porque no participa de los intereses de la clase trabajadora. Quien niega que esa elaboración de la clase trabajadora es la cima de la creación social, niega a la mayoría. Quien niega que la palabra y la acción de la clase trabajadora en el poder lleva a ir deshaciendo la contradicción principal del capitalismo, es que quiere asegurar el, o volver al mundo de dominación de la minoría. Es la síntesis del aprendizaje histórico.

Tanto empeño en impedir su consecución con todas éstas armas es para “convidarnos”, a las clases trabajadoras a indefinirnos, “convidarnos” a la mierda resultante de sus principios explotadores de clase superior, vienen a “convidarnos” al terror que difunden con el fuego en la mecha y que estalle la bomba. La bomba en sus manos, la mecha en la bomba, y el fuego con el que la prenden.


  • Analista político

Los republicanos divididos ante marcha atrás a la política de Obama hacia Cuba

PROGRESO SEMANAL 19 de junio del 2017 EEUU

Richard Lardne*

La decisión del presidente Donald Trump de dar marcha atrás a algunas políticas hacia Cuba de la era de Obama cayó con un ruido sordo entre muchos republicanos del Congreso que dicen que el nuevo enfoque entrega a sus competidores un mercado potencialmente lucrativo para bienes y servicios estadounidenses.

Mientras que los conservadores anticastristas elogiaron el retroceso parcial por parte de Trump de la distensión del presidente Barack Obama, otros legisladores republicanos, particularmente de estados agrícolas, calificaron el cambio de equivocado y aislacionista. Ellos instaron al presidente Trump a disminuir las barreras con La Habana para impulsar el comercio y crear empleos en ambos países.

El representante de Arkansas, Rick Crawford, dijo que el cambio de Trump es algo más que una oportunidad perdida para el Estados Unidos rural, que se beneficiaría de un mayor acceso al mercado de importación agrícola de Cuba. Dijo que la política de Trump puede poner en peligro la seguridad nacional de Estados Unidos a medida que competidores estratégicos se decidan a llenar el vacío que podría crear el distanciamiento.

“Una mayor desconexión de Estados Unidos abre oportunidades para que países como Irán, Rusia, Corea del Norte y China ganen influencia en una isla a 90 millas de nuestra costa”, dijo Crawford.

El senador Jeff Flake, de Arizona, quien criticó con frecuencia a Trump durante la campaña presidencial del 2016, dijo en una declaración que cualquier cambio de política “que disminuya la capacidad de los estadounidenses para viajar libremente a Cuba no está entre los mejores intereses de Estados Unidos o del pueblo cubano”.

Flake ha sido uno de los legisladores más críticos entre los que se oponen a dar marcha atrás al acercamiento de Obama a La Habana. Él advirtió que volver a una política de “de hacerse el duro” perjudica a todos los cubanos cuyos medios de vida están cada vez más arraigados en los viajes y el turismo.

En su declaración, Flake pidió que la dirección del Partido Republicano del Senado permita una votación acerca de su legislación que, según él, eliminaría las “arcaicas restricciones” a los viajes a Cuba que “no existen para que los estadounidenses viajen a ningún otro país del mundo”. Flake cuenta con 54 copatrocinadores, incluyendo nueve republicanos. Entre ellos están los senadores John Boozman de Arkansas, Mike Enzi de Wyoming y Jerry Moran de Kansas.

Durante un discurso en Miami, Trump describió su política actualizada como el cumplimiento de una promesa de campaña para dar marcha atrás al acercamiento diplomático de Obama con Cuba después de décadas de distanciamiento. El enfoque de Trump está dirigido a detener el flujo de efectivo estadounidense a los militares del país mientras mantiene relaciones diplomáticas. Las aerolíneas y cruceros de Estados Unidos seguirían estando autorizados a dar servicio a la isla.

Sin embargo, las nuevas medidas afectarán al gobierno estadounidense debido a la complicada tarea de vigilar los viajes de estadounidenses a Cuba para asegurarse de que no haya transacciones con el conglomerado vinculado a las fuerzas armadas que dirige gran parte de la economía cubana.

Al restringir los viajes individuales de Estados Unidos a Cuba, la nueva política también corre el riesgo de eliminar una importante fuente de ingresos para el sector empresarial privado de Cuba, al cual la política pretende apoyar. Bajo los cambios esperados, Estados Unidos prohibirían las transacciones financieras estadounidenses con las decenas de empresas administradas por GAESA, una compañía vinculada a los militares, que opera docenas de hoteles, autobuses turísticos, restaurantes y otras instalaciones.

Entre los que estaban junto a Trump cuando anunció en La Pequeña Habana la nueva política, se encontraban el senador Marco Rubio y el representante Mario Díaz-Balart, ambos republicanos de la Florida que se opusieron firmemente al acercamiento a Cuba por parte de Obama.

El representante Tom Emmer, republicano por Minnesota, dijo que la nueva política de Trump en Cuba “perjudicará económicamente a Estados Unidos, haciendo más difícil para los agricultores de nuestra nación acceder a nuevos mercados y reducirá las oportunidades de nuestras industrias de viajes y manufactura”.

Emmer, que ha sido uno de los partidarios más entusiastas de Trump en el Capitolio, se hizo eco de las críticas de Crawford al decir que la directiva de Trump para Cuba parece violar su promesa de mantener seguro a Estados Unidos. Emmer, Crawford y otros cinco republicanos de la Cámara de Representantes han advertido que la reversión de la política estadounidense podría amenazar los nuevos acuerdos bilaterales con La Habana para combatir la trata de personas, las drogas ilícitas y los delitos cibernéticos.

Moran dijo en un comunicado que “poner a Estados Unidos primero significa exportar a todos los países del mundo lo que producimos”. Dijo que sigue centrado en encontrar maneras de “aumentar el comercio con Cuba en lugar de cortar las relaciones que tienen el potencial de crear nuevos puestos de trabajo, aportar ingresos e impulsar nuestra economía nacional”.

Moran respalda una legislación para restablecer el comercio con Cuba, además de apoyar la legislación de Flake.

El senador John Boozman, republicano por Arkansas, dijo que la política de Trump retrasa a Estados Unidos.

“Sería más efectivo mantener una línea abierta de comunicación y relación de trabajo con un gobierno que necesita asistencia democrática, en lugar de cerrarlas”, dijo Boozman. “Por medio de este enfoque, no solo traspasamos bienes, sino también ideas”.

  • Reportero de AP

Trump intenta ganar tiempo con Cuba

PÁGINA 12 26 de junio del 2017 ARGENTINA

Lo que hay detrás del giro en la política de EEUU hacia la isla

El mandatario se puso en sintonía con el senador anticastrista Marco Rubio: éste integra una comisión que investiga el Rusiagate. El freno a la apertura de Obama exime a las industrias de las aerolíneas y los cruceros

Gustavo Veiga*

En la política sobreactuada, Donald Trump es el primer actor. El presidente de Estados Unidos eligió ese juego de roles para mandarle señales a Cuba mientras él gana tiempo. Su anuncio realizado en Miami, el teatro que eligió para presentar lo que hará su gobierno con la isla, no fue escogido al azar. La ciudad es el epicentro político, económico y cultural de la Florida, el estado donde sacó una cantidad de votos sustantiva, (inferior a la obtenida por Hillary Clinton en los principales distritos electorales), pero que en suma le permitió superar a esta en la elección general de noviembre.

También reside en Miami el núcleo duro de la contrarrevolución cubana y además, es el bastión del senador Marco Rubio, el mismo que en campaña por las internas republicanas lo definió como “la persona más vulgar” que haya aspirado a la presidencia de EEUU. Ahora ya no dice lo mismo. Necesita de Trump, igual que el magnate de él. Sobre todo porque el congresista integra la Comisión de Inteligencia del Senado que investiga la interferencia de Rusia en los comicios del 2016. El retroceso en los avances bilaterales que habían acordado Barack Obama y Raúl Castro tiene demasiado que ver con este intercambio de favores.

Trump y Rubio pertenecen al mismo partido, pero ése es un detalle menor en su relación por conveniencia. Quedó demostrado cuando el exdirector del FBI, James Comey, asistió al Senado el 8 de junio para hablar del Rusiagate. Había durado apenas 24 días en su cargo. El exfuncionario declaró que el presidente le había hecho saber que debía clausurarse la investigación sobre la intromisión rusa en las elecciones que lo llevaron a la Casa Blanca.

Lejos de adoptar esa postura, Comey deslizó que Trump “podría mentir” sobre el contenido de varios encuentros mantenidos en privado. Aquel le había pedido “lealtad” cuando el asesor de seguridad nacional Michael Flynn avanzó en la pesquisa sobre su relación con los rusos.

Rubio empezó a jugar un papel clave en esta trama cuando se transformó en una especie de abogado defensor del presidente. Antes que preguntarle al exFBI sobre el affaire que comenzó con la filtración de correos de la exSecretaria de Estado Clinton y siguió con la denunciada intromisión de Rusia en las elecciones, el senador prefirió acorralar a Comey. Le preguntó por las filtraciones a la prensa de su investigación. También cuestionó su credibilidad. Antes de hurgar más en la denuncia sobre un problema de seguridad nacional, se inclinó por saber qué hace de su vida un exfuncionario despedido. No tardó demasiado en conocerse cuál era su moneda de cambio. Dos noches antes de aquella reunión en el Senado, Rubio había cenado con el presidente en la Casa Blanca.

La nueva-vieja política hacia Cuba que presentó Trump con su habitual histrionismo en Miami, es la que impuso de modo parcial el senador republicano. Son cambios a mitad de camino. La isla sigue perdiendo miles de millones en divisas -sobre todo por el bloqueo vigente desde el 3 de febrero del 1962-pero al mismo tiempo empresas de EEUU comienzan a beneficiarse. Mantienen algunos intereses comerciales recuperados con la apertura de Obama.

Así lo cuenta la periodista Fabiola Santiago en el Nuevo Herald, un medio que está lejos de reflejar los intereses del gobierno cubano: “…esta reversión instigada por los congresistas cubanoamericanos Marco Rubio y Mario Díaz-Balart exime a las industrias de las aerolíneas y los cruceros, las cuales podían haber perdido tres mil 500 millones de dólares de haber tenido lugar un cambio en las regulaciones del Departamento del Tesoro que les permite añadir los puertos de escala cubanos a sus itinerarios caribeños”.

Cuando Trump anunció este lavado de cara sin jabón de su política exterior hacia Cuba, estaba rodeado del elenco estable de conspiradores y terroristas cubanos. Si se trata de la isla, la política de EEUU tiene doble rasero.

Acompañaban al presidente los ya veteranos Ángel de Fana, Jorge Luis García Pérez y Caridad Roque a quien el presidente llamó “la corajuda disidente cubana”. Esta mujer, tras la invasión de Playa Girón, recibió una condena a 20 años de prisión “por acciones de terrorismo y sabotaje”. Cumplió la mayor parte y emigró a Estados Unidos. De Fana también estuvo detenido en la isla y se sumó a la organización Cuba Independiente y Democrática (CID), dirigida por el fallecido Hubert Matos, comandante disidente de la Revolución.

García Pérez, como los anteriores, es un declarado admirador de Luis Posada Carriles, el agente de la CIA que ideó el derribo del avión de Cubana en el 1976 donde murieron 73 personas, entre pasajeros y tripulantes. En el 2015, un documento desclasificado por el Departamento de Estado de EEUU, señaló al terrorista cubano americano como el autor más probable del atentado.

“La relación de la CIA con Posada, quien cada vez más parece ser la persona que planeó el sabotaje, podría posiblemente llevar a alguna mala interpretación y bochorno, en cuanto él proveyó información no solicitada sobre planes extremistas significativos, más recientemente en febrero y junio de este año”, dice el documento del 76 que en el 2015 reprodujeron los medios de Miami. Posada Carriles declaró cuando falleció Fidel Castro, que el líder revolucionario “buscaba la oportunidad para matarme a mí y yo para matarlo a él”.

Trump eligió la compañía de gente afín a estas ideas para presentar su política hacia Cuba. Pero en los hechos, su directiva que deroga una anterior del expresidente Obama, solo se conocerá en los próximos 30-90 días. Es el tiempo que dispone para divulgar su letra chica. Recién en ese momento se sabrá cuál es el alcance de sus medidas hacia la Isla.

Selección en Internet: Inalvys Campo Lazo

  • Politólogo y escritor argentino

Puerto Rico: la Mayoría Silenciosa

POR ESTO! 16 de junio del 2017 MÉXICO

Gustavo Robreño*

Una aplastante mayoría silenciosa, equivalente al 78% del padrón electoral apto para votar, se quedó en sus casas el pasado 11 de junio y de esta manera mostró su rechazo al plebiscito anexionista organizado por el gobierno colonial actuante del gobernador Ricardo Roselló, quien buscaba apoyo en esta consulta no vinculante para concretar la incorporación de Puerto Rico, como un estado más, a los Estados Unidos de América.

Las cifras conocidas evidencian que fue la mayor abstención electoral en cinco décadas, donde más de las dos terceras partes de los tres millones y medio de habitantes de la isla dieron la espalda al llamado de la opción anexionista que, por otra parte, fue favorecida con una votación mucho menor que en los tres plebiscitos anteriores sobre el tema.

El anexionista Roselló insiste en presentar los 500 mil votos a favor de su engendro, como supuestamente mayoritarios si solo se toman en cuenta los asistentes al acto del sufragio, lo cual constituye un burdo engaño y una adulteración de lo que realmente sucedió y quedó avalado por los resultados. Tales cifras eran de esperarse pues la tesis de la anexión enfrentó conjuntamente a las otras dos fuerzas políticas prevalecientes en Puerto Rico, tanto los independentistas como los partidarios del Estado Libre Asociado que abogan por mantener el status actual.

Por otra parte, todo indica que la clase política estadounidense estima el momento no propicio para la anexión de la isla, actualmente en bancarrota y con 70 mil millones de dólares de deuda, a punto de drásticos recortes presupuestarios y a los gastos sociales.

A lo anterior se añaden los criterios de la actual Administración Trump, reacio a todo lo que signifique mayor influencia o presencia latina y a cargar con deudas y compromisos anteriores a su mandato.

Si a ello se agrega el carácter no vinculante de la consulta y su inutilidad práctica, realizada solo para satisfacer las ilusiones anexionistas de Roselló y los suyos, se comprende que la abstención la haya marcado en esta ocasión con abrumadoras cifras. Algunos observadores extranjeros y locales, sin embargo, han señalado que fue una oportunidad propicia para mostrar una amplia base popular que, por una u otra razón, rechaza la anexión a Estados Unidos, a la cual no es posible deslumbrar ya con los sueños de ser parte integrante del Imperio y sus supuestas ventajas. Ha crecido notablemente la conciencia de que, aun dentro de Estados Unidos, no dejarían de ser colonia o un estado discriminado, de segunda clase.

No es casual que, en medio de la campaña, se escucharan voces reclamando que “¡la anexión es peor que la colonia!”.

Selección en Internet: Inalvys Campo Lazo

  • Periodista cubano

¿Qué pasaría si la Unión Europea se independiza de EEUU?

RT 24 de junio del 2017 RUSIA

Carlos Santa María*

Toda la documentación existente comprueba de modo fehaciente que la Comunidad Europea es un feudo de EEUU, es decir, no actúa sin su consentimiento y tiene una actitud complaciente en prácticamente todo lo que se le ordena desde ese país norteamericano.

Si los gobiernos alemán y francés, especialmente ahora que el Reino Unido sale de esta relación con el Brexit, tuvieran una posición autónoma, soberana, el mundo podría tener un minuto de tranquilidad bélica, pues todos los esfuerzos de la Casa Blanca por continuar las guerras no serían aceptados sin ninguna crítica por dichas administraciones.

El resultado sería una Europa más sólida, con relaciones internacionales de mayor equidad, luchando directamente contra el flagelo del terrorismo y cuyas directrices estarían en consonancia con la Humanización. Pese a sus propias limitaciones, por lo menos se pensaría que la política de sanciones que causa estupor, daños y es provocada usualmente por la venganza, tendría que ser transformada radicalmente en diplomacia transparente y diálogo fructífero.

Sin embargo, ha pasado el tiempo en que Francia tenía un rey que se preciaba de su poder y un Napoleón que subrayaba el valor de lo francófilo, independientemente de la cultura libertaria en la Revolución; ha pasado el tiempo en que Alemania poseía un Bismarck que consolidaba su propia identidad germana; continúa el tiempo en que los ingleses, otrora flemáticos y orgullosos, siguen los dictados foráneos y se inclinan con obediencia extrema. Cuando se conoce que sus gobiernos han sido espiados por el aliado principal y no hay reacción alguna, excepto quejas débiles e ineficientes, es claro que la dependencia política es casi absoluta.

¿Por qué no se toma en cuenta a otras naciones del concierto europeo? Las razones son básicas: no cuentan en las elecciones del bloque ya que la obligación es votar de acuerdo a lo que les indiquen y lo deben hacer sin actitud contestataria. Es decir, poseen mínimo peso para proponer opciones diferentes y ser aceptadas, incluso cuando favorecen a la misma comunidad europea en la medida que no reciban el visto bueno externo.

Las supuestas contradicciones entre la UE (entendiendo las naciones mencionadas), y EEUU, son menores frente a la obligación entregada a sus gobernantes para insistir en la política militarista, afectando a sus propias naciones.

Cabe mencionar como un argumento esencial que la Comunidad Europea arriesga a su territorio, a sus ciudadanos, en una clara actitud antipatriótica al aceptar que una confrontación que compete al Pentágono y las élites financiero-militar-industrial globales puedan ser trasladadas a dicho espacio donde niños, mujeres, hombres, ancianos, ciudades y campo, sufrirían las consecuencias devastadoras de una confrontación armada y posiblemente la Tercera Guerra Mundial, nuclear y definitiva. Estados Unidos no sería el epicentro, sino los tributarios europeos.

La conclusión más importante e imposible de contradecir con argumentación válida es que Francia y Alemania siguen siendo gobiernos genuflexos del Pentágono y no han dado muestras de querer cambiar significativamente. Ello se ha confirmado también por la escasa independencia de dichos mandatarios de la tutela estadounidense y, finalmente, parece ser que la soberanía ha sido conculcada.

El mundo digno y autónomo espera una reacción de altura en estas naciones, quedar en la historia como aquellas que, teniendo la cultura y poder para hacer de la paz una constante internacional, prefirieron asolar el planeta de conflictos artificialmente creados para favorecer a la Corporatocracia o conjunto complejo de las élites inequitativas.

Es tiempo propicio para levantar la mirada hidalgamente y comprometerse con la justeza y pacificación planetaria.

Selección en Internet: Inalvys Campo Lazo

  • Analista internacional