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Portal:Panorama Mundial/DE LA PRENSA/2017-07-05

La guerra de Estados Unidos contra Venezuela

PL 30 de junio del 2017 CUBA

Stella Calloni*

El ataque terrorista aéreo utilizando un helicóptero robado en el aeropuerto de La Carlota, contra el Ministerio del Interior, de Justicia y de Paz y la Corte Suprema de Justicia, evidencia la desesperada carrera de Washington ante la imposibilidad de derrocar al presidente Nicolás Maduro y terminar con la revolución bolivariana.

Esta acción del 27 de junio puede verse como un salto cualitativo que evidencia el fracaso de las ‘guarimbas’ violentas que han dejado muerte y destrucción, sin lograr su objetivo, actuando desde hace más de tres meses sin tregua.

Hay que ser extremadamente cuidadosos para hablar de Venezuela en medio de esta situación, porque algunos ‘consejeros’ se aventuran a proponer a Maduro peligrosas ‘soluciones’ como si en realidad supieran contra lo que se enfrenta cada día el gobierno venezolano.

Hasta ahora -como lo ha dicho el canciller Samuel Moncada- ninguna de aquellas naciones que dicen luchar contra el terrorismo ha enviado un mensaje a Venezuela. Como no lo hicieron cuando la escena de un joven, golpeado brutalmente y rociado con gasolina por los opositores que recorrió el mundo. Y otros casos similares, asesinatos brutales, tal como sucede en Siria.

Esto es terrorismo, como también lo son las supuestas manifestaciones pacíficas, que en ningún momento han sido ‘pacíficas’-valga la redundancia-, en la que los ‘manifestantes’ antigubernamentales no solo declaran que están actuando para derrocar al gobierno elegido democráticamente, es decir que son en realidad protagonistas de un intento de golpe, sino que utilizan a mercenarios y paramilitares colombianos para activar la violencia.

En realidad el mando de estos grupos se encuentra en las tropas ‘especiales’ de Estados Unidos estacionadas en las bases norteamericanas en territorio colombiano; en las famosas Fundaciones de la CIA y sus Organizaciones No Gubernamentales (ONG), que no solo reparten dinero entre la oposición venezolana, sino también todo lo que se utiliza como los cascos, las máscaras antigases, las armas supuestamente caseras, que usan los también supuestos pacíficos manifestantes.

Imaginemos una de estas manifestaciones ‘pacíficas’ con sus grupos de choque avanzando hacia la Casa Blanca o contra el palacio de gobierno de España, o en México, Colombia, Argentina y otros. ¿Los van a dejar llegar a sus objetivos para tirar bombas incendiarias contra las casas gubernamentales, edificios públicos, centros de salud y otras instituciones civiles?

Y vamos más lejos aún: las decenas de muertos que esta violencia opositora ha provocado son atribuidos al gobierno de Maduro cuando en realidad existe una cantidad de policías y guardias nacionales asesinados, y la mayoría de las víctimas no son precisamente opositores.

La brutal acción de los medios masivos de comunicación venezolanos es parte indispensable de esta guerra contrainsurgente que se escenifica en Venezuela. Sus mentiras y las que difunden los medios del poder hegemónico a nivel mundial son tan criminales como las armas usadas por los grupos de choque que han provocado centenares de acciones terroristas.

Desde la sede central del verdadero terrorismo internacional, Washington, hablan además de ‘la falta de libertad de expresión’ cuando los medios del poder económico venezolano han sido claves y siguen siéndolo, actuando como equipos de guerra, y están detrás de toda la violencia aplicada en el país.

La imagen de edificios destruidos, los robos millonarios de alimentos, medicamentos y gasolina llevados a Colombia para desabastecer al pueblo venezolano y acusar al gobierno de ‘fracaso económico’ y desgastar a la población, los atentados terroristas en todo el país contra tendidos eléctricos, refinerías y otros lugares; universidades destruidas, así como instituciones estatales, han recrudecido desde el intento de golpe llamado ‘La Salida’ de comienzos del 2014, cuyo cabecilla Leopoldo López, anunció entonces que no se iban de las calles hasta derrocar a Maduro y ahora es considerado por EEUU y sus asociados como un ‘preso político’.

López es responsable de casi medio centenar de muertos y miles de heridos. A esto se agrega lo sucedido en los últimos meses, como se describe en el párrafo anterior para entender la absoluta falsedad e hipocresía de llamar ‘marchas pacíficas’ a este accionar que hemos visto tan claro en lo actuado en Ucrania, en Siria, en Libia creando las condiciones para la constante escalada de violencia en las calles, sembrando muertes, destrucción caos y daños económicos, para justificar lo injustificable: la invasión de esos países

Maduro ha resistido a la más brutal guerra económica y mediática. En medio de la resistencia el presidente y su equipo lograron mediante acuerdos con otros miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) una evolución de los precios del mismo que le permitió un mayor equilibrio en medio del ataque contrainsurgente del imperio.

El precio del barril que había bajado a unos 19 dólares en enero del 2016 -por acción del poder hegemónico- subió a unos 50 dólares en mayo del 2017. Esto permitió que aumentara la producción de alimentos y de otros productos necesarios para la población.

Por supuesto los medios ocultaron estos logros en medio de la guerra en diversos frentes y el cambio ayudó en este período en que vimos las marchas organizadas en defensa del gobierno venezolano que fueron las más importantes y multitudinarias de los últimos años, pero ocultadas por el poder mediático y dictatorial a nivel mundial. De la misma manera funcionan las exigencias de Washington y sus aliados o del secretario general de la OEA, Luis Almagro, pidiéndole al gobierno venezolano que termine con ‘la represión’ que en realidad se limita al ejercicio de la defensa como un derecho legítimo.

Mienten descaradamente al mundo sobre las llamadas ‘manifestaciones pacíficas’ y ‘las graves violaciones a los derechos humanos’, discursos escuchados una y otra vez cuando quieren destituir a gobiernos populares.

Hay que destacar que cuando alguna víctima es responsabilidad de algún agente gubernamental, este es de inmediato separado, y que se investiga caso por caso, en función de la verdad y la justicia.

Maduro se ha convertido en un ‘dictador feroz’, en el esquema de guerra, como Bashar Al Assad en Siria. ¿Será por eso que millones de venezolanos y sirios siguen defendiendo a su patria, a su gobierno y a sus fuerzas armadas patrióticas?

Las ‘guarimbas’ son el primer paso de un camino abierto hacia lo que podría ser una intervención armada en nombre de la ‘democracia’ y del ‘humanitarismo’, como si una invasión no fuera la más temible violación de todos los derechos humanos y de los pueblos.

Recientemente el gobierno de Maduro denunció con pruebas el financiamiento y apoyo logístico estadounidense a los grupos violentos en Venezuela que han facilitado una insurgencia armada, a la que responde con la aplicación de las leyes de la República en el marco del Estado de derecho venezolano, como sostuvo el mandatario.

‘El sistema de poder estadounidense se vale de pronunciamientos frecuentes y reiterados, sanciones unilaterales extraterritoriales, financiamiento económico de organizaciones en Venezuela con fines terroristas, bloqueo financiero, amenazas de intervención militar, entre otros, para enmascarar un abierto proceso de intervención marcado por el injerencismo grosero y la violación del Derecho Internacional’, sostiene un comunicado del Ministerio del Poder Popular para Relaciones Exteriores.

Este golpe continuo permanece casi sin treguas desde el 14 de abril del 2013, cuando el dirigente de la Mesa de Unidad Democrática (MUD) Henrique Capriles Radonski llamó a desconocer el triunfo de Maduro y grupos motorizados salieron a ejercer violencia, asesinando a más de una docena de personas y quemando o intentando hacerlo a centros de salud y otros edificios.

La oposición venezolana actúa dentro del esquema de una guerra contrainsurgente de Baja Intensidad y de Cuarta Generación, ajustándose a todos sus diseños como hemos demostrado en otros artículos.

Es un plan estadounidense como fue la siembra de dictaduras militares en América Latina y especialmente en el Cono Sur en los años 70-80, dejando miles de muertos y desaparecidos Entonces se trataba de la Doctrina de Seguridad Nacional de Estados Unidos en el esquema de la Guerra fría, que enfrentaba a ese país con la Unión Soviética. Hoy son otros los diseños para reapropiarse colonialmente de toda América Latina y de un país clave como Venezuela, con sus enormes reservas petroleras y otras grandes riquezas, que durante años fueron manejadas por el poder oligárquico, dejando en la pobreza al 80% de la población. Ese 80% que el presidente Hugo Chávez Frías (1999-2013) rescató de las catacumbas de la miseria y la ignorancia.

Fue Nicolás Maduro el hombre elegido como su sucesor por el presidente Chávez antes de su muerte el 5 de marzo del 2013, cuando el imperio pensó que había llegado el momento de ‘tomarse’ Venezuela. Nunca imaginaron los hombres de Washington que iba a ser tan difícil derrocar a Maduro.

Ni siquiera ha podido la inmadurez, en unos casos, y la traición en otras, de sectores de una supuesta izquierda que hace tiempo dejó de serla, que terminan ayudando al imperio en su tarea de destruir los gobiernos progresistas o que intentaron e intentan llegar a la independencia definitiva. Maduro junto a su pueblo no cede, porque ceder es entregar la patria, mientras continúa con sus obras.

La unidad cívico-militar en favor del pueblo venezolano, es un ejemplo definitivamente ‘peligroso’ como modelo regional, para el imperio decadente que se desenmascara cada día más.

La idea del gobierno ante el rechazo del diálogo, fue convocar a una Constituyente que tanto había pedido la oposición, que la rechazó, porque no quiere el diálogo, ni la paz ni una salida democrática.

En medio de esa lucha desigual, donde muchos no han entendido lo que ha significado resistir en estos últimos años como lo está haciendo el gobierno y los sectores más patrióticos de las Fuerzas Armadas han surgido ‘chavistas’ más chavistas que Chávez, y por supuesto algunos ‘progresistas’ de izquierdas radicales que no tienen ni la mínima idea de lo que significa resistir a una guerra contrainsurgente dirigida por Estados Unidos, en circunstancias en que hay cambios dolorosos en nuestra región.

Debemos aprender de Venezuela, de las creativas formas para desafiar la guerra, de saberse limitados para una defensa más profunda, que podría rápidamente ser utilizada para una invasión, ya que el enemigo tiene suficientes fuerzas y equipos en sus bases tanto en Colombia como en Perú y otros lugares de Nuestra América.

Esta es la hora de demostrar a ese país y a ese pueblo de enorme generosidad que estamos dispuestos a defender sus derechos soberanos, sus políticas de diálogo y paz, para seguir construyendo un proceso destinado a los millones de venezolanos que pasaron siglos en la exclusión y el olvido, mientras una minoría se quedaba con la mayoría de la renta petrolera y disfrutaba de un poder ilimitado. Bajo ninguna circunstancia vamos a dejar caer a Venezuela, en momentos en que las amenazas retornan contra la heroica Cuba. Nuestros pueblos se han empoderado de sus derechos en todos estos años de unidad, de rescate de identidades, culturas, de justicia, de sueños que regresarán, porque este es el siglo de Nuestra América, de nuestra independencia definitiva y somos el continente de la esperanza, sin duda alguna.

  • Periodista argentina, colaboradora de Prensa Latina

El fraude económico de Macri en Argentina

LA HAINE 28 de junio del 2017 ESPAÑA

Alfredo Serrano Mancilla*

Guillermo Oglietti**

Macri ha defraudado a la ciudadanía argentina. Y lo ha demostrado en un escaso lapso de tiempo. Solo ha necesitado algo más de un año y medio para incumplir todo lo que había prometido. Si existiesen los contratos electorales, el de Macri ya hubiese sido rescindido por infracción múltiple.

A continuación veremos cómo Macri estafó al electorado en cada una de sus ofertas económicas durante su campaña.

Promesa 1. Reducir la inflación… y los precios subieron. La inflación llegó al 40% en el 2016, la más alta desde el 2002. Se han encarecido todos los servicios públicos particularmente gracias a los continuos tarifazos. Han subido los precios de los medicamentos, transporte, comida. Y además, en lo que llevamos de año, la inflación sigue en un nivel altísimo. Hasta el momento, lleva un acumulado de 10,5%; con un valor interanual del 24%, muy por encima de las previsiones del gobierno para este año (17%).

Promesa 2. Recuperar la economía… y el PIB se contrajo. El país cerró el 2016 con una recesión del 2,3%, mientras que en el último año kirchnerista la economía creció un 2,1%. En la era Macri, el consumo lleva 17 meses consecutivos de caída. La producción industrial cae más del 10%. La OCDE (Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico) ha bajado su estimación de crecimiento económico para Argentina en el 2017 y el 2018, a 2,5% y 3,1%, respectivamente.

Promesa 3. Pobreza cero… y los pobres y la indigencia aumentaron. En el primer año de gestión, Macri creó 1,5 millones de nuevos pobres y 600 mil nuevos indigentes. La propia Universidad Católica Argentina asegura que en el primer trimestre del 2017 ha habido un aumento de 5,5 puntos en el índice de pobreza. Y la desigualdad también creció: la diferencia de los ingresos entre el sector más rico y el más pobre pasó de 18,7 veces en el 2015 a 23,2 en este 2016.

Promesa 4. Reducción del déficit fiscal… y las cuentas siguen empeorando. El propio gobierno informó que el déficit fiscal del año 2016 fue de 4,6%, esto considerando el ingreso extraordinario generado por la política permitida del blanqueo de capitales. El Banco Central emitió 96 mil 500 millones de pesos en lo que va de año para financiar el desequilibrio fiscal.

Promesa 5. Generar más empleos… y aumenta el desempleo y el subempleo. El desempleo llegó al 9,2% en el primer trimestre de este año, su nivel más alto en una década. Y el subempleo ya ronda el 10%. Se registra un nivel de desempleo entre los menores de 25 años superior a la media regional (24,6% frente al 16%) y un porcentaje entre las mujeres también por encima del promedio regional (30,33% frente a 16%).

Promesa 6. No más devaluación… y el dólar subió. El peso argentino se ha devaluado en un 67% desde que comenzó a gobernar Macri. Y todo apunta a que la presión sojera hará que la devaluación sea mucho mayor en los próximos meses. La propia Bolsa de Cereales ya ha afirmado que para septiembre espera un valor del dólar a 17,5.

Promesa 7. Más inversiones extranjeras… y cada vez llegan menos. La inversión extranjera directa del año 2016 fue la mitad que la del año anterior. En términos comparativos, el valor de esta variable se redujo en el 2016 el triple de lo que lo hizo en el resto de la región.

Propuesta 8. Desendeudar al país… y la deuda es cada vez más grande y eterna. En lo que lleva de gobierno, Macri ha colocado deuda por casi 100 mil millones de dólares. En el primer cuatrimestre del 2017, los intereses de la deuda alcanzaron el 10,6% del presupuesto público, superando los dos dígitos por primera vez desde el 2001.

Propuesta 9. Bajar impuestos a los trabajadores… y lo que hizo fue que todos pagaran más. De hecho, en términos efectivos, el mínimo imponible se redujo a pesar de lo que había prometido en campaña. En total y en términos netos, casi 200 mil trabajadores adicionales van a incluirse en el pago de este impuesto.

Promesa 10. Volver al mundo… y sí que volvieron, pero a su manera. No lograron ni siquiera la categoría de “emergente”, recientemente rechazada por Morgan Stanley Capital International. Pero sí es verdad que recibieron el aplauso de los fondos buitres, del FMI (Fondo Monetario Internacional), de Merkel, Hollande y Rajoy. Todos felices con que Macri haya elegido una fórmula de insertarse en el mundo con más deuda y bajo términos de intercambio desigual en contra de Argentina. Suben las importaciones a un 12,4% en lo que va de año; que sería ideal si la economía estuviera creciendo al 5-6%. El déficit comercial es cada vez más acuciante: mil 217 millones de dólares para el primer cuatrimestre del año.

Desde el primer día de Macri, aquel 10 de diciembre del 2015, el saldo por cuenta corriente acumula un déficit que supera los 21 mil 200 millones de dólares. Este año se prevé que 12 mil millones de dólares vayan también a salir del país en concepto de ahorro de divisas de los particulares. Así es cómo Argentina vuelve al mundo.

Pero aquí no termina todo. Hay mucho más en este fraude económico de Cambiemos. Jamás dijeron que Argentina pasaría a ser un paraíso financiero ni tampoco fiscal. Macri ha hecho del país un lugar ideal para el carry-trade; ganar sin necesidad de producir solo colocando el dinero en instrumentos financieros (Lebac, letras del tesoro) bajo la garantía de una elevadísima tasa de rentabilidad, por encima del 25%. Y además, en lo que tiene que ver con lo fiscal, Argentina llevó a cabo un blanqueo de capitales que sumó 116 mil 800 millones de dólares, sin que esto significara que este monto entrara al país. Solo el 20% regresó y el resto se quedo afuera.

En resumen, luego de tantas cifras, podemos afirmar que Macri engañó al electorado con premeditación y alevosía. Las promesas se esfumaron de la misma manera que lo hacían sus globos amarillos en cada mitin electoral. Las expectativas se desvanecen porque la realidad económica tan negativa comienza a imponerse al relato macrista. La subjetividad económica ya no es tan optimista como afirmaban al inicio de su mandato. Todo lo contrario. La evidencia no engaña.

Selección en Internet: Melvis Rojas Soris

  • Director de CELAG, Doctor en Economía
    • Investigador de la Unidad de Debates Económicos de CELAG

¿Qué efectos tiene el G20 en el mundo?

DPA 3 de julio del 2017 ALEMANIA

Almúdena de Cabo*

El G20 engloba dos tercios de la población mundial y el 80% del rendimiento económico del planeta. Sin embargo, ¿qué efecto tienen realmente sus decisiones, que no son vinculantes?

¿Quién pertenece al G20?

Al Grupo de los 20 pertenecen la Unión Europea (UE) y 19 países industrializados y emergentes: Alemania, Arabia Saudí, Argentina, Australia, Brasil, Canadá, China, Corea del Sur, Estados Unidos, Francia, India, Indonesia, Italia, Japón, México, Reino Unido, Rusia, Sudáfrica y Turquía.

¿Quién participa en el encuentro, además de los países miembros?

La presidencia anual rotativa tiene la posibilidad de invitar a otros países que no forman parte del G20. España participa regularmente en el encuentro. Este año han sido invitados también Noruega, Holanda y Singapur, así como los presidentes de la Unión Africana (UA), la Nueva Asociación para el Desarrollo Económico de África (NEPAD, por sus siglas en inglés) y el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC, por sus siglas en inglés).

En la cumbre del G20 también participan las siguientes organizaciones internacionales: el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial, el Consejo de Estabilidad Financiera (FSB, por sus siglas en inglés), la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y las Naciones Unidas.

¿Por qué se reúnen antes los ministros de las diferentes carteras?

Antes de la cumbre de jefe de Estado y de Gobierno es habitual que haya diversas reuniones ministeriales preparatorias. Esto lo dicta el país que ostenta la presidencia anual, en este caso Alemania. La más importante es la reunión de los ministros de Finanzas, que este año tuvo lugar en marzo en Baden-Baden, en el sur del país.

¿Por qué en Hamburgo?

La decisión la tomó la canciller alemana, Ángela Merkel, en consonancia con la alcaldía de Hamburgo. Para la mandataria alemana, el carácter abierto de la ciudad encaja especialmente bien con la cumbre del G20. Gracias a su puerto, situado en el centro de la ciudad, Hamburgo mantiene relaciones comerciales con todo el mundo desde hace siglos y se alza como una ciudad abierta e internacional. Además, cuenta con todos los requisitos logísticos y de seguridad necesarios para organizar un G20, explicó el Gobierno alemán.

¿Desde cuándo se reúne el G20?

El grupo se fundó en el 1999 en Berlín, en primer lugar a nivel de ministros de Finanzas. Los jefes de Estado y de Gobierno se reúnen desde el 2008. Desde entonces, el G20 es considerado como un foro central para la cooperación económica internacional. Sin embargo, abarca todos los ámbitos de política internacional.

¿Qué efecto puede tener el G20?

Sus decisiones no son vinculantes, por lo que el G20 no puede imponer sus conclusiones, sino solo mostrar un rumbo o inducir un giro político. El valor de la cumbre radica más bien en los encuentros informales bilaterales que tienen lugar al margen de la agenda oficial del encuentro. ¿Qué lo diferencia del G7?

El grupo fundado en la década de los 70 y que engloba a los siete países industrializados más importantes se ve como una comunidad de valores occidentales. No incluye a países importantes como China, India o Brasil, sin los que actualmente no se puede avanzar en muchas cuestiones globales. Rusia formó parte del grupo, que se convirtió en el G8, pero tras sumar la península de Crimea a su jurisdicción y debido a su actuación en Ucrania, fue apartada de la organización.

  • Periodista de la agencia

¿Qué impacto tendrá el “trumpismo” en orden mundial actual?

XINHUA 28 de junio del 2017 CHINA

La decisión más reciente de la Corte Supremo de Estados Unidos de autorizar la revisada prohibición de viaje impuesta por el presidente estadounidense, Donald Trump, provocó de manera lógica una gran controversia, aunque fue elogiada por el mismo Trump como una "clara victoria para la seguridad nacional".

La votación 9-0 en la corte sostenida el lunes fue una señal clara de que Estados Unidos podría volverse más conservador en su política de inmigración, o en otras políticas internas y exteriores.

A cinco meses de iniciado su mandato, Trump alteró la dirección de la política exterior estadounidense en la búsqueda de su agenda "Primero Estados Unidos". Su filosofía y política recibieron el nombre de "trumpismo", que puede definirse de manera amplia como fronteras seguras, nacionalismo económico y una política exterior de primero Estados Unidos.

Además de su política de inmigración, la decisión de la administración de retirarse de la Asociación Transpacífico y de rescindir su compromiso con el Acuerdo Climático de París han puesto en duda el papel de Estados Unidos en el orden mundial actual.

Muchos expertos que asistieron al sexto Foro de Paz Mundial, sostenido el fin de semana en Beijing, expresaron preocupaciones de que las políticas de Trump, o el "trumpismo", podrían debilitar el poder blando de Estados Unidos y generar muchas incertidumbres al orden mundial.

Los expertos también discutieron cómo la política de Trump de "Estados Unidos primero" cambiaría el panorama global y cómo China es capaz de fortalecer su papel para hacer contribuciones mayores a la comunidad internacional debido a que Estados Unidos, bajo el liderazgo de Trump, se está retirando de algunas áreas.

Daniel Russel, un importante miembro del Instituto de Política de la Sociedad Asiática de Estados Unidos y exsecretario de Estado adjunto para Asuntos de Asia Oriental y el Pacífico, dijo que la administración Trump no ve al mundo como "una comunidad global", sino que la considera como una arena para la competencia, como el "Coliseo para los gladiadores".

Russel indicó que la administración Trump "se ha desviado de algunas tradiciones en las relaciones de Estados Unidos con el resto del mundo" y da prioridad al bilateralismo transaccional sobre el multilateralismo en el comercio y en las relaciones exteriores. Además, la administración es ambigua acerca del compromiso del país con alianzas, aliados y socios de seguridad. En términos del orden global, Russel señaló que las políticas de Trump implican el riesgo de que "la responsabilidad del sistema de posguerra mundial encabezado por Estados Unidos ahora esté siendo cuestionado".

"Existen muchas incertidumbres acerca del compromiso de Estados Unidos para defender los valores compartidos y para mantener el avance de los sistemas internacionales", comentó.

Wang Jisi, presidente del Instituto de Estudios Internacionales y Estratégicos de la Universidad de Pekín de China, dijo que la influencia de Estados Unidos se reducirá junto con su decreciente poder blando bajo la política exterior de Trump de 'primero Estados Unidos', la cual podría socavar las alianzas de Estados Unidos.

Michael Swaine, miembro de alto nivel del Fondo Carnegie para la Paz Internacional, expresó preocupaciones acerca del liderazgo de Estados Unidos en el mundo bajo la administración Trump.

Swaine calificó a las opiniones de Trump como "estrechamente egoístas, cruelmente transaccionales, no estratégicas y reactivas" y afirmó que el impacto en el orden internacional podría ser "perjudicial y desestabilizador" principalmente debido a la incertidumbre y lo impredecible.

Al hablar acerca de las contribuciones de China, Wang dijo que China ha desempeñado un fuerte papel en el mundo.

Por ejemplo, el persistente esfuerzo de China para promover la globalización económica merece aplausos de la comunidad internacional, dijo.

Tang Yongsheng, subdirector del Instituto de Estudios Estratégicos y Enseñanza de la Universidad de Defensa Nacional de China, mencionó que ante las incertidumbres generadas por la administración Trump, hay una creciente necesidad de fortalecer la coordinación entre China y Estados Unidos tanto en asuntos bilaterales como globales, con el fin de garantizar la estabilidad y la prosperidad en un mundo que cambia rápidamente.

Incierto, el futuro de la cárcel de Guantánamo, dice el New York Times

LA JORNADA 23 de junio de 2017 MÉXICO

De la Redacción

El futuro de la base naval de Bahía de Guantánamo en Cuba y el uso que se dará a la cárcel que alberga es incierto, reportó la edición en español del diario The New York Times, ya que el presidente estadounidense, Donald Trump, prometió durante su campaña llenar dicha prisión con los “tipos malos”.

Barack Obama, su antecesor, adoptó medidas con el fin de cerrar el penal definitivamente, pero no logró concretar la clausura, que también fue una promesa de campaña. La presencia estadounidense en territorio cubano es ilegal, según las leyes internacionales.

El Times se pregunta si independientemente de lo que ocurra con la prisión, es legal que Estados Unidos considere el territorio de Guantánamo como propio.

Constituye una ocupación beligerante, afirmó Alfred-Maurice de Zayas, experto en leyes internacionales, quien sostiene que la presencia estadounidense en Guantánamo viola la Convención de Viena, pero agregó que Cuba no está en posición de echar a Estados Unidos al agua.

Funcionarios militares estadounidenses señalan que es necesario conservar Guantánamo, pues la base sirve como punto de tránsito para los refugiados cubanos que son interceptados en el mar. También ha servido como un centro logístico de respuesta a desastres naturales.

Estados Unidos se apropió formalmente de Guantánamo tras su irrupción en la guerra de Cuba contra el dominio colonial español, cuando este último estaba virtualmente derrotado. Los términos del acuerdo adoptado entonces daban a la nación norteamericana el derecho de intervenir en la Isla siempre que lo considerara necesario, y a comprar o rentar tierras necesarias para obtener carbón o para estaciones navales a precios irrisorios.

Cuando Fidel Castro asumió el poder en el 1959, el gobierno cubano exigió el retiro de las fuerzas estadounidenses de Guantánamo, y a lo largo de los años ha incluido palabras cada vez más explícitas en su Constitución para dejar en claro que considera la base como territorio ocupado ilegalmente.

Selección en Internet: Raquel Román Gambino