Saltar a: navegación, buscar

Portal:Panorama Mundial/DE LA PRENSA/2017-07-11

Venezuela sufre fuerte guerra cibernética

POR ESTO! 27 de junio del 2017 MÉXICO

Manuel E. Yepe*

La guerra psicológica que libra la oposición oligárquica en Venezuela en función de objetivos estratégicos y tácticos del imperialismo estadounidense tiene fuerte respaldo de una bien organizada operación en Twitter que impulsa las protestas desde la plataforma DolarToday radicada en Miami, según investigación divulgada por la conocida especialista Erin Gallagher.

DolarToday es un sitio web con sede en Miami que “es más conocido como una referencia cambiaria al bolívar venezolano” y “para monitorear la economía venezolana”, según Wikipedia.

Actualmente, sin otra fuente confiable que no sea el tipo de cambio del mercado negro, estas tasas son utilizadas por Reuters, CNBC y varias agencias de noticias y redes de medios. Según alega The Economist en su defensa “las tarifas calculadas por DolarToday son erráticas, pero más realistas que las tres tarifas oficiales que publica el gobierno venezolano” y mantiene que “no es cierto que en el sitio web DolarToday las tarifas sean manipuladas con el fin de socavar al gobierno venezolano”.

DolarToday es denunciado por el Estado venezolano por llevar un marcador artificial del precio del dólar paralelo (mercado negro), que en Venezuela está sometido a control de cambios desde el 2003. Ha sido objeto de demandas por parte del Banco Central de Venezuela por falsificar los tipos de cambio del país. En el 2013, el presidente Nicolás Maduro acusó a este sitio web de “alimentar una guerra económica contra su gobierno y manipular el tipo cambiario”.

“DolarToday también promueve las protestas de la oposición en Venezuela. Sus tuits están siendo impulsados por cuentas automatizadas que exhiben características repetitivas, similares a las de un bot, y utilizan una herramienta de gestión de medios sociales llamada IFTTT (si ocurre esto, haz esto otro) para automatizar sus tuits”, escribe Erin Gallangher.

“Lo que inmediatamente llamó mi atención en los datos de hashtag #TeamHDP son las redes compartidas entre influencers (personas reales de alta credibilidad)”, señala la especialista.

Los trolls y los bots realizan ataques coordinados, para crear falsas tendencias e interrumpir redes y difundir información errónea. A veces consiguen que, por error o descuido, un medio respetado de comunicación social difunda su información falsa, o sus titulares engañosos.

Los “bots” son sistemas o programas automatizados que pueden ejecutarse en computadoras caseras o en servidores sofisticados, que usan cuentas Twitter de personas inexistentes para repetir una determinada frase cientos o miles de veces y con esto, convertir esas frases en “tendencias”, es decir, que aparezcan entre las 10 ó 20 frases que por ello Twitter considera los temas más discutidos en las últimas horas.

Los expertos en bots se disfrazan de “empresas de marketing digital”, crean decenas o cientos de cuentas falsas de Twitter, y luego usan “bots” para que estas cuentas tuiteen simultáneamente determinados contenidos, incluyendo titulares de sitios noticiosos.

Debido a que muchos periodistas de la prensa escrita, la radio y la televisión utilizan las tendencias de Twitter para determinar qué temas tratar en sus medios de comunicación, quien domine las tendencias de Twitter puede llegar a marcar los temas de los que más se hable en los medios del país.

Gallagher afirma que es relativamente fácil descubrir el uso de estos sistemas cuando se ingresa a una etiqueta en Twitter y, al hacer clic en “Más reciente”, se observa que hay cientos o miles de cuentas tuiteando exactamente la misma frase.

No es la primera vez que se observan acciones robotizadas en redes venezolanas. Investigadores mexicanos de la plataforma “LoQueSigue” utilizaron en el 2014 bots con el hashtag #PrayForVenezuela, que denunciaba “la violencia, la represión y la supuesta censura de las protestas en Venezuela”, que se convirtió en tendencia mundial.

Además, NoBotsPolitico de España documentó cuentas falsas que apoyaron las protestas en Venezuela hasta junio del 2014, luego permaneció en silencio durante ocho meses, pero volvió a ponerse en marcha para tuitear propaganda contra Podemos en hashtags relacionados con las elecciones del 2015 en España.

Bloomberg publicó un trabajo sobre una investigación de marzo del 2016 titulada Cómo hackear unas elecciones, sobre el hacker colombiano Andrés Sepúlveda, quien trabajó con un equipo de piratas informáticos para manipular información acerca de algunas elecciones en América Latina. Actualmente cumple 10 años de prisión por delitos como acceso abusivo a un sistema informático, violación de datos personales, espionaje y uso de software malintencionado durante las elecciones del 2014 en Colombia. No es difícil descubrir quién controla las cuentas automatizadas que soportan #TeamHDP. La contrarrevolución responderá algún día por tanto crimen contra el pueblo venezolano.

Selección en Internet: Melvis Rojas Soris

  • Periodista cubano especializado en política internacional

De la deuda externa a la deuda eterna

REBELIÓN 29 de junio del 2017 ESPAÑA

Walter Goobar*

El autor de Cien años de soledad y padre del "realismo mágico" debe de estar revolviéndose en su tumba: ni al mismísimo Gabriel García Márquez se le habría ocurrido urdir una trama en la que un gobierno -en este caso el argentino presidido por Mauricio Macri- se le hubiese antojado endeudar a sus hijos y a los hijos de sus hijos para las próximas diez décadas.

El Gobierno de Mauricio Macri que ya emitió deuda por casi 100 mil millones de dólares en casi veinte meses de gestión, superando el ritmo de endeudamiento de la dictadura militar, informó ahora que “Argentina anuncia una emisión de bonos en dólares a cien años de plazo”. La tasa de interés es altísima, el plazo es extensísimo y la moneda de emisión del bono no es la propia.

Si se confirmara la tasa de interés del 8,25% anual que deberá pagar Argentina cada año de los próximos cien, el ministro Luis Caputo, ex Deutsche Bank y JP Morgan, concretará la operación financiera más rentable para los grandes fondos de inversión internacional. Es una tasa ruinosa para el país, al comprometer las finanzas nacionales a pagar intereses muy altos en un plazo ultralargo.

Otro país latinoamericano que colocó deuda a cien años fue México, pero a una tasa mucho más baja que no supera el 5,75% anual. En Europa varios países han emitido ese tipo de títulos a tasas que no superan el 3% anual. Francia, Bélgica, Irlanda, Suiza e Italia han salido al mercado financiero con bonos a cincuenta y cien años. Irlanda y Bélgica se han comprometido a pagar una tasa de 2,35% anual en papeles a cien años.

¿Qué significa la deuda de cien años para la Argentina?

El Gobierno hipotecó el futuro de las próximas generaciones al conceder al poder económico mundial una ganancia neta durante 86 años. No en vano se la llama "la deuda eterna", pues no hay antecedentes de una toma de deuda internacional tan desfavorable para la Argentina. A cambio de 2 mil 750 millones de dólares, la administración de Macri se comprometió a pagar intereses de 196 millones anuales.

No hacen falta muchas cuentas para saber que en 14 años los inversores recuperarán su capital pero los argentinos seguirán desembolsando casi 200 millones en moneda extranjera durante 86 años más.

Parafraseando la famosa novela de Gabriel García Márquez, el endeudamiento a cien años dispuesto recientemente por el Gobierno de Macri es una obra de realismo financiero mágico que reportará cien años de iniquidad para la Argentina.

El país no fue incluido en el índice de mercados emergentes del banco internacional Morgan Stanley y la noticia implicó un golpe de desconfianza entre inversores locales y extranjeros. La respuesta fue la salida de divisas especulativas, el refugio en moneda fuerte y el retroceso de los precios de activos financieros.

La Argentina, pese a todas las medidas amigables con el mercado del último año y medio, continuará en la categoría de país fronterizo junto a Kenia, Kuwait y Bangladesh, entre otros. La recategorización, según estimaciones del JP Morgan, podría haber explicado la entrada de mil 400 millones de dólares para la compra de acciones. Se trata de otra lluvia de inversiones que el Gobierno prometió para el corto plazo pero que no se concretará al menos por un año más.

El Gobierno de Macri no durará cien años pero ya está dejando su herencia para hijos, nietos, bisnietos y tataranietos endeudados antes de venir al mundo.

Selección en Internet: Melvis Rojas Soris

  • Periodista, columnista de Radio Nacional y Agencia Sputnik y corresponsal del diario Milenio de México, Caretas de Perú, Público.es y El Confidencial de España

Dopaje y tecnologización deportiva

PÁGINA 12 7 de julio del 2017 ARGENTINA

César R. Torres* y Francisco Javier López Frías**

Los presuntos casos de dopaje de los jugadores de River Plate en partidos de la Copa Libertadores en curso manifiestan el creciente fenómeno de la tecnologización deportiva. Este fenómeno se liga habitualmente al afán por lograr la victoria a toda costa, que parece ser un rasgo distintivo del deporte contemporáneo.

En su afán por lograr la victoria (y las recompensas que la acompañan), los deportistas se encomiendan a todo tipo de procedimientos que puedan proporcionarles una mejora del rendimiento.

Nos confundiríamos si pensáramos que este afán por ganar es único de nuestra época. En la antigua Grecia, por ejemplo, los deportistas recurrían a sustancias como los testículos de diferentes animales asumiendo que les proporcionaban una ventaja añadida en la competición. No obstante, lo que sí resulta único de nuestra época es que la mejora del rendimiento se busca a través del estudio científico y su aplicación tecnológica.

La tecnologización deportiva no es un fenómeno nuevo, pero sí lo son los procedimientos disponibles para mejorar el rendimiento, así como sus efectos sobre los deportistas. Hace ya treinta años, Roberto Fontanarrosa expuso magistralmente las perplejidades de este fenómeno en su cuento El récord de Lauven Vogelio.

Vogelio es es sometido no solo a insólitos y cruentos adiestramientos sino también a deformantes intervenciones quirúrgicas y tratamientos químicos procurando convertirlo en el mejor velocista del planeta. El día en que lo demostraría, Vogelio estalla en plena carrera y se pulveriza en el aire. Su grotesco aniquilamiento muestra la cara más atroz de la tecnologización deportiva.

Tanto el deporte como su tecnologización (de la que el dopaje es una manifestación persistente), así como sus riesgos y potencialidades, deben comprenderse como frutos de la modernidad. Por un lado, los permea una racionalidad secular, instrumental, burocrática y perfeccionista centrada en la superación de records, la especialización y la cuantificación. Todo ello basado en la explicación científica de los mundos natural y humano, así como su dominio. Por otro lado, los permea un espíritu emancipador, basado también en el conocimiento científico y el dominio de las fuerzas naturales y humanas.

Como toda práctica moderna, el deporte conlleva la posibilidad de liberación y al mismo tiempo de su condena. Se podría argumentar, por ejemplo, que el dopaje ejemplifica el carácter contradictorio de la modernidad, ya que la tecnologización desmedida jaquea el potencial emancipador del deporte.

La obra de Bernard Suits, uno de los fundadores de la filosofía del deporte, ofrece un camino elocuente para limitar el impulso racionalizador moderno sin poner en peligro su espíritu emancipador. Según Suits, el deporte consiste en la imposición voluntaria de obstáculos para lograr un fin. De este modo, la actividad deportiva se caracteriza por una “lógica de la gratuidad”, que aleja a los individuos de las necesidades y dificultades de la vida diaria para sumirlos en un mundo de problemas artificiales, que si bien son innecesarios, están ligados a aquello que nos define como seres humanos.

Por un lado, el ejercicio de autoimposición de obstáculos innecesarios es un acto de libertad, o aún mejor, de generación de un espacio donde desarrollar la libertad. Por otro lado, el intento por superar los obstáculos innecesarios inherentes al deporte posibilita el desarrollo de habilidades físicas (y también de otra índole), excelencias y virtudes a partir de la creación, innovación y expresión individual y colectiva, que no se ejercitan con asiduidad en otras actividades humanas. Lo cual dota al deporte de un carácter humanístico.

Así pues, podría afirmarse que la lógica de la gratuidad subyacente al deporte ofrece un marco para poner límites al impulso racionalizador moderno a partir de elementos típicamente modernos: emancipación y desarrollo de nuestra humanidad.

La propuesta de Suits es una crítica a la modernidad que salvaguarda, realiza y pule lo mejor de ella. El uso de la tecnología, o de la llamada “razón instrumental”, obviamente tiene lugar dentro del deporte. No obstante, ésta debe estar limitada por la lógica de la gratuidad. Cuando la tecnologización deportiva pone en peligro la estructura de la artificialidad deportiva, dicho uso debe ser prohibido o, al menos, regulado. Esta es la situación con los casos de dopaje que menoscaban los obstáculos innecesarios a superar en el deporte.

Evidentemente, no todos los procedimientos utilizados para mejorar el rendimiento tienen tal efecto, pero nuestro rechazo más inmediato está basado en esta alteración. Se dice frecuentemente que aquellos que se dopan son tramposos no solo porque desobedecen las normas sino porque, al utilizar medios prohibidos para superar los obstáculos innecesarios, participan en una actividad distinta a la de los otros deportistas. Cuando esto sucede, se corrompe la práctica deportiva y simultáneamente se le niega su carácter emancipador.

Si el deporte es una actividad que proporciona un espacio de libertad a través de la superación de obstáculos innecesarios, eliminarlos a través de la tecnologización deportiva supone negar aquello que nos permite desarrollarnos como sujetos libres.

Esta crítica del dopaje sitúa el rechazo de la tecnologización desmedida del deporte en un nivel muy distinto al de las típicas críticas, que se basan en argumentos relacionados con la justicia, la coerción o la salud. Así, ante casos como el de los jugadores de River Plate, hemos de pensar en qué tipo de deporte queremos practicar y promover. De no hacerlo, tanto el deporte como los deportistas corren el riesgo de sufrir muchos de los padecimientos de Vogelio o la pobreza deportiva.

Selección en Internet: Inalvys Campo Lazo

  • Doctor en Filosofía e Historia del Deporte.
    • Doctor en Filosofía.