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Portal:Panorama Mundial/DE LA PRENSA/2017-07-14

¿El fin de Lula? La condena al ex presidente enciende a Brasil

DPA 13 de julio del 2017 ALEMANIA

Isaac Risco*

Condenado a cárcel por corrupción, pero por ahora libre y favorito en las encuestas: la sentencia judicial contra Luiz Inácio Lula da Silva, pendiente de ser confirmada, devuelve al carismático ex presidente de Brasil de lleno a la arena política y sacude más al convulso país sudamericano.

¿Podrá Lula ser candidato en las elecciones del 2018? ¿Las ganará, incluso, y escapará con eso a la persecución judicial? La condena a nueve años y medio de prisión contra el político más celebrado de Brasil en la última década, anunciada el miércoles por la operación "Lava Jato" ("Lavado de autos"), disparó la incertidumbre en un país que no deja de generar escándalos.

Lula tiene opciones de que el tribunal de segunda instancia no confirme (o revoque) su sentencia antes de las elecciones previstas para octubre del 2018, estimaba hoy la revista Veja. El proceso de revisión judicial podría tomar hasta un año, según los cálculos.

juez de los procesos de "Lava Jato", Sérgio Moro, señaló en su sentencia que no ordenaba ahora la detención preventiva de Lula, pese a tener elementos para hacerlo, por "prudencia". "La prisión cautelar de un ex expresidente no deja de implicar traumas", argumentó.

La salvedad en la condena, que también inhabilita al ex presidente por 19 años para cargos políticos, dejó así la puerta abierta para la entrada en campaña del carismático ex líder obrero e ícono de la izquierda en América Latina.

A sus 71 años, Lula ya ha anunciado que quiere volver a ser por sexta vez candidato presidencial por su Partido de los Trabajadores (PT), como reacción a lo que considera una persecución política. "Nunca tuve tanta voluntad como ahora", anunció en mayo, combativo.

"No voy a flaquear", citó ahora una columna del diario conservador Folha de Sao Paulo a Lula en charlas con sus aliados después de conocer la primera sentencia contra él por "Lava Jato". "La víbora vive", agregó la columna, sin ocultar sus preferencias políticas.

Otros observadores, en cambio, saludaron que la sentencia no haya sacado de carrera aún al ex jefe de Estado. "Prefiero que Luiz Inácio Lula da Silva sea juzgado por los electores, en la contienda presidencial del 2018, antes que impedido de presentarse por una decisión judicial", escribió el columnista Clóvis Rossi.

El popular ex presidente será un adversario difícil de batir. La más reciente encuesta, publicada a finales junio, lo coloca como claro favorito para ganar al menos la primera vuelta, con más del 30% de los apoyos, pese a que los cargos por corrupción son conocidos ya desde hace más de un año.

Uno de los escenarios posiblemente más dramáticos sería que la condena a Lula sea confirmada en plena campaña electoral y que el ex presidente sea apartado de la carrera o incluso enviado a prisión como uno de los favoritos a la presidencia.

Además del actual proceso, Lula debe responder aún en otros cuatro juicios de "Lava Jato" por cargos de corrupción y lavado de activos. El miércoles fue declarado culpable de aceptar que una empresa le reformase un apartamento en la costa de Sao Paulo, a cambio de favorecerla en sus negocios con la petrolera estatal Petrobras.

Los meses que vienen prometen ser convulsos, incluso más que antes. El país más grande de América Latina está empantanado desde hace más de tres años en una serie de escándalos de corrupción que salpican también al actual presidente, el conservador Michel Temer.

Temer es acusado de haberse beneficiado de sobornos durante años en relevaciones hechas en el marco de "Lava Jato", considerada la mayor operación contra la corrupción en la historia brasileña.

En caso de que la denuncia presentada contra Temer ante el Tribunal Supremo prospere, el mandatario podría ser sometido en los próximos meses a un proceso de "impeachment", similar al que sacó del poder el año pasado a su predecesora, Dilma Rousseff.

La condena a Lula en primera instancia da ahora un respiro al Gobierno. Pero la interminable crisis política en Brasil sigue.

  • Periodista de la agencia

La Constituyente Va y es el escudo protector contra el fascismo

RESUMEN LATINOAMERICANO 11 de julio del 2017 ARGENTINA

Carlos Aznárez*

El autor intelectual de múltiples crímenes contra ciudadanos y ciudadanas venezolanas ha vuelto a su domicilio. Goza de un beneficio que en varios países del continente se le concede solamente a quienes han pasado los 70 años de edad o padecen de una enfermedad grave. Sin embargo Leopoldo López no entra en ninguna de esas dos variantes: ronda los 46 años y apenas llegado a su domicilio trepó ágilmente a una escalera, gesticuló ante sus escuálidos seguidores y prometió seguir luchando “por la libertad de Venezuela”. A esa altura, parecía no recordar su promesa de que “voy a salir de la cárcel cuando ya no haya ningún otro preso político”.

El hecho, sin duda, ha conmocionado a unos y a otros. A sus adeptos porque creen recuperar un gurú. Nostálgicos, recuerdan sus gestos histéricos, discursos altisonantes y ataques brutales contra el gobierno legítimo. También, su comportamiento de pandillero prepotente en las movilizaciones que luego derivaban en escenas de gran violencia, con bombas, guayas degolladoras, linchamientos y la práctica de rociar con gasolina y quemar vivos a quienes sospechaban de chavistas. A todos ellos y ellas López los alentaba desde la prisión de Ramo Verde a seguir destrozando todo lo que encontraran a su alcance en cada una de las grandes ciudades que les tocaba “intervenir”.

Es lógico que frente a tanta muerte y dolor repartido en nombre de cumplir con el mandato de Washington para apoderarse de Venezuela, la “casa por cárcel” de López resulta bastante indigerible, precisamente porque por primera vez en mucho tiempo, aparte de los ejecutores materiales de los actos terroristas también se había enviado a prisión a algunos de sus confesos mentores intelectuales.

A pesar de todo, es entendible lo que se mueve detrás de esta libertad a medias. El intento de descomprimir el espiral de locura fascista que alientan los que están tratando de convertir a Caracas en Aleppo y a Maracay en los barrios periféricos de Damasco, por citar solo algunos ejemplos.

Se comprende también que después de las presiones recibidas por los “gestores de paz” llegados de distintos países, el Tribunal Superior de Justicia encarara la tarea de aliviar la prisión del genocida López para tratar de dejar sin discurso a sus cachorros neonazis. Parecía necesario encarar la posibilidad de arrebatarle excusas a los que internacionalmente alentaban la revuelta y ponían como pantalla la existencia de algunos políticos presos, no precisamente por hacer política.

Por otro lado, resulta indiscutible que tanto el presidente Nicolás Maduro, como las organizaciones de víctimas de las atrocidades cometidas por la oposición violenta, hayan apelado a toda su paciencia y deseos legítimos de paz al acatar la determinación judicial. Lo mismo ocurre con los miembros de la Guardia Nacional y las Fuerzas Armadas Bolivarianas, alcanzados por las balas provocadoras de los francotiradores. Algo similar ocurre con el sentimiento encontrado de los sectores populares que viven poniendo el cuerpo para sostener las conquistas revolucionarias, pero no dudaron en cerrar filas junto a su Gobierno. Otra cosa muy distinta es creer que todos ellos puedan ser demasiado optimistas ante el paso dado, a sabiendas que tienen que lidiar con enemigos de la talla de quienes acosan a la Revolución Bolivariana.

El regreso de López al ruedo y algunas declaraciones de su esposa, visualizadas desde las atalayas más extremistas de la oposición como una “abierta traición” generaron cruces de reconvenciones y finalmente una serie de divididos llamamientos a seguir con la violencia. La derecha necesita reconfigurarse ya que López entre rejas era una bandera y ahora se convierte en un escollo para algunos sectores. Hay disputa de liderazgos y nuevamente aparece el perfil golpista y agresivo de Henrique Capriles, al que algunos intentaron mostrar como el “lado moderado” del fascismo.

El resultado han sido más guarimbas, “trancazos” prolongados, con menos gente, es cierto, pero igual de terroríficos. Allí están de muestra el asesinato de un candidato a Constituyente en Aragua y la bomba colocada con mando a distancia para hacer todo el mal posible al paso de los motorizados de la GNB, siete de cuyos integrantes fueron alcanzados por el explosivo. No faltaron tampoco las recomendaciones injerencistas del presidente español Mariano Rajoy o las del vecino mandatario colombiano, pidiendo más y más a “la dictadura”. El Nobel Santos llegó a la grosería de exigir que Maduro desconvoque la Constituyente.

Frente a este panorama, los mejores hijos e hijas del bravo pueblo no se arredran y se aprestan a demostrarle al mundo que la Constituyente va, a pesar de los pesares. Que allí debe estar puesta la mira para fortalecer una Revolución, que después de la Cubana, ha sido una de las que más beneficios ha otorgados a los sectores populares.

La Constituyente es el escudo protector pero también el arma ofensiva frente a tanto irrespeto por la vida y semejante complicidad de la burguesía venezolana con el imperialismo. En función de ello, por Bolívar y Hugo Chávez, por Guacaipuro y Manuelita Sáenz, pero también por toda Nuestra América acosada por el neoliberalismo, que el 30 de julio, nadie se quede sin ir a votar. Hacerlo así derivará en una gran victoria colectiva frente a los López, los Capriles, los Almagro y los Trump.

Selección en Internet: Melvis Rojas Soris

  • Director de la plataforma comunicacional Resumen Latinoamericano (Argentina)

¿Quién es Leopoldo López?

MUNDO OBRERO 4 de julio del 2017 ESPAÑA

Fran J. Pérez Esteban*

¿Quién es Leopoldo López? Antes de febrero del 2014 el líder de un partido testimonial e irrelevante, y no de derecha sino de ultraderecha. Sin embargo, ante la oposición blanda contra Maduro que Capriles Radonsky estaba llevando, la campaña internacional desplegada contra el gobierno bolivariano de Venezuela quiere presentarlo como una víctima y construir un líder virtual.

López es presentado en la guerra mediática contra Venezuela como la víctima de una feroz dictadura y como un preso político del 'régimen venezolano'. Pero es evidente que Venezuela no es ningún régimen dictatorial, como lo es Arabia Saudita, Guinea Ecuatorial o Marruecos (pese a los intentos de lavado de cara) sino una democracia plena a la que se pretende presentar como un régimen cruel, antidemocrático, autoritario, populista y antipopular.

Los grandes medios internacionales que participan 'todos a una' en esa campaña mentirosa han presentado a López como un 'demócrata y pacifista', pero los vídeos y archivos históricos y mediáticos (puede buscarse inicialmente en Google) demuestran que se trata de un mal líder de ultraderecha que se ha vinculado a movilizaciones anticonstitucionales desde hace diez años.

Durante el golpe de estado del 12 de abril del 2002 contra el presidente Chávez y siendo alcalde de Chacao, López participó en el golpe arrestando ilegalmente al entonces ministro de Interior y Justicia, Ramón Rodríguez Chacín. En el 2008 fue inhabilitado por la Contraloría venezolana cuando se desempeñaba como analista de PDVSA (Petróleos de Venezuela). Dicha contraloría también le inhabilitó por seis años al probarse un caso claro de corrupción: desviar recursos públicos cuando era alcalde del municipio de Chacao.

En diciembre del 2013 el PSUV de Maduro había vuelto a ganar limpiamente en las urnas con mucha contundencia a una derecha liderada por un Capriles Radonsky, tanto en los municipios como en las gobernaciones del país. Convencidos de que democráticamente no van a derrotar a Maduro, en febrero del 2014 y solo dos meses después de esas elecciones, desde Voluntad Popular, (partido que tenía entonces solo un apoyo electoral de un 2%) se opta por la desestabilización y se monta la operación 'La Salida', llamada así porque pretendía sacar violentamente a Maduro del gobierno y promover a través de disturbios y 'guarimba callejera', un golpe cívico-militar.

Leopoldo López lanzó entonces de forma pública junto a María Corina Machado, un llamamiento al alzamiento antidemocrático en la calle, y es consecuencia de ello que la violencia de ultraderecha produjo esos días 43 asesinatos y más de 800 heridos. Al fracasar la intentona golpista, López se entregó a la justicia haciéndose responsable de todo, y se inicia entonces una campaña internacional salvaje y mentirosa para victimizarle, y presentar como un héroe demócrata perseguido a quien era más bien un villano y un golpista. No es, por tanto, un 'preso político' perseguido por sus ideas, sino un político hasta entonces fracasado que está preso acusado de graves delitos. Un preso como Granados o Bárcenas en España, solo que está acusado de delitos más graves que el robo organizado de dinero público o la corrupción.

Y Venezuela no puede dejarle en libertad, porque no sería libertad sino IMPUNIDAD. La división de poderes en Venezuela funciona y toca enfrentar a Leopoldo López las consecuencias judiciales de su llamamiento violento.

Si fue muy hombre para llamar a una violencia política que trajo como consecuencia 43 muertos, que lo sea ahora también para enfrentar su responsabilidad penal, y no se esconda de sus propios actos tras una campaña internacional mentirosa que busca fabricar verdades de mentiras, y de un fascista, a un líder derechista tan demócrata como virtual.

La Asociación de Familiares y Víctimas de la Guarimba golpista también estuvo de gira como Lilian Tintori en España, pero casi nadie quiso reunirse con ellos. IU sí, y por solidaridad. Y les apoyamos públicamente en su justo reclamo de Verdad, Justicia y Reparación.

Selección en Internet: Inalvys Campo Lazo

  • Miembro de la Ejecutiva de Izquierda Unida Federal

Se incrementa la pobreza en Argentina

LA JORNADA 11 de julio del 2017 MÉXICO

Stella Calloni*

Mientras el desempleo avanza en todo el país con unos dos mil trabajadores despedidos por semana en estos últimos meses, la pobreza se incrementó y el 59% de los niños y adolescentes -7 millones 600 mil- son pobres en Argentina; 25% de la población sufre hambre y una cifra similar ha dejado de ir a hospitales y médicos, de acuerdo al último informe de la Universidad Católica Argentina (UCA) sobre el año 2016 bajo el gobierno de la derechista alianza Cambiemos.

La UCA recuerda que las cifras de la pobreza indican que 59% de menores de 18 años no cubre las necesidades básicas como alimentación adecuada, vivienda, educación y asistencia médica como lo determina el último Estudio del Barómetro de la Deuda Social de la Infancia, de esa institución.

Los números más preocupantes corresponden a los indicadores que miden el acceso a la vivienda y a la salud, donde las privaciones llegan al 25,2% y 22,7%, respectivamente. En este mismo esquema en el noreste, centro y nordeste argentinos uno de cada dos niños está en situación de pobreza de acuerdo al Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), lo que se agravaría por el avance de la crisis en el primer semestre de este año.

Uno de cada dos adolescentes son pobres: La incidencia de la pobreza es mayor entre jóvenes de 13 a 17 años que entre la población general, donde afecta a uno de cada tres habitantes, revela el informe de Unicef. Una gran parte de las mujeres jóvenes se ven afectadas por la sobrecarga de tareas domésticas y de cuidado de miembros de la familia.

En esta situación, los adolescentes y jóvenes resultan también las principales víctimas de la violencia institucional, donde se advierte un aumento significativo desde diciembre del 2015 y se denuncia un incremento de malos tratos, torturas y persecución de jóvenes en centros de detención de la provincia de Buenos Aires y también en esta capital.

Unicef cuestionó a los medios de comunicación que tienden a mostrar visiones sesgadas, negativas y estigmatizantes sobre los adolescentes en lo que podríamos denominar violencia mediática.

En informes de sindicatos docentes estos últimos tiempos se calcula que medio millón de adolescentes está fuera de la escuela y solo la mitad de los que ingresan terminan el nivel secundario.

Hay una cantidad de factores como la pérdida masiva de trabajo de los jefes de familia que aumentó en más de 16% en este primer semestre, lo que ha provocado que miles de niños que habían logrado ser incorporados durante el anterior gobierno a la educación primaria abandonaron los estudios.

Persecución judicial mediática

Coincidiendo con el comienzo de la campaña electoral para las legislativas de octubre próximo, organismos sociales, sindicales, estudiantiles y otros denuncian que en los últimos días varios jueces y fiscales abiertamente progubernamentales y otras oficinas estatales, como la de Anticorrupción, dirigida por Laura Alonso, militante de Propuesta Republicana que lidera el presidente Mauricio Macri, han lanzado una campaña sucia acusando y procesando ya no solo a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner y a toda su familia, sino a sus funcionarios, y especialmente a los que figuran como candidatos a senadores y diputados por Unidad Ciudadana, alianza que encabeza la exmandataria.

En las últimas horas el juez Claudio Bonadío, cuya contraparte en Brasil es Sergio Moro -quien persiguió a la expresidenta Dilma Rousseff-, dictó el procesamiento y embargo por millones de pesos al exministro de Producción Julio De Vido, actual diputado nacional, tomando decisiones ilegales desde el punto de vista que va cambiando las carátulas de las causas a medidas que no ha encontrado pruebas. A todos se les impone embargo por sumas insólitas, como una forma de instalar en la población una culpabilidad real.

También hoy procesaron a Martín Sabatella, quien estaba a cargo de la Oficina para la aplicación de la Ley de Medios Audiovisuales, votada por el Congreso mayoritariamente y anulada por Macri a solo días de asumir el gobierno, el 10 de diciembre del 2015, y a la candidata Fernanda, una economista muy respetada aquí, y todos se preparan a lo que analistas han llamado la “cacería político, judicial, mediática del kirchnerismo”, especialmente porque la expresidenta encabeza todas las encuestas como candidata a senadora de la provincia de Buenos Aires.

Este lunes, la procuradora General de la Nación, Alejandra Gils Carbó, denunció las presiones del Gobierno de Macri para obligarla a renunciar y el hecho de que se intenta también acusarla fabricando causas, sin pruebas como sucede con el resto, que no han podido llevar adelante.

Advirtió que el Gobierno hizo muchos intentos para desplazarme, y ahora lo intenta a través de un decreto, pero “la Constitución es muy clara respecto de la autonomía y la independencia del Ministerio Público”, y adelantó que si me destituyen por decreto, no lo voy a aceptar, recordando que asumió su cargo para fortalecer la lucha contra el crimen organizado.

  • Periodista argentina y corresponsal en su país del diario La Jornada

Las contradicciones de Trump ante Rusia

LA JORNADA 10 de julio del 2017 MÉXICO

Editorial

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró que para su gobierno ha llegado el momento de trabajar de manera constructiva con Rusia, e hizo un repaso de los acuerdos alcanzados entre Washington y Moscú al margen del encuentro que sostuvo el viernes pasado con su homólogo ruso, Vladimir Putin, en el contexto de la reunión del G20 en Hamburgo, reunión que, de acuerdo con la mayoría de los analistas, no logró sacar a la relación bilateral del punto muerto en el que se encuentra.

Los equipos diplomáticos de ambos países lograron en días recientes convenir en el establecimiento de medidas de distensión en Siria –como una tregua que habría debido entrar en vigor ayer– y el compromiso de Washington de impulsar las negociaciones de paz para Ucrania.

En su reunión de Hamburgo, Putin y Trump acordaron la creación de un grupo de trabajo bilateral encargado de reforzar la seguridad en Internet –"una unidad de ciberseguridad impenetrable", lo definió Trump– y concretar el intercambio de nuevos embajadores.

Ante lo famélico de estos avances, el mandatario estadunidense optó, el pasado domingo, por enviar un mensaje optimista y cargado de buenos propósitos, acaso en un intento por retomar lo que fue una promesa reiterada de su campaña presidencial: normalizar y mejorar la siempre peligrosa relación entre las dos superpotencias.

Pero, como se sabe, los documentados encuentros ilegales entre integrantes del equipo de Trump con funcionarios y diplomáticos rusos, así como la acusación de los organismos estadunidenses de inteligencia sobre una presunta intervención informática de Moscú en las pasadas elecciones presidenciales en Estados Unidos dieron al traste con tales propósitos y los contactos bilaterales llegaron a un preocupante nivel de tensión y deterioro, agravado por la situación en el teatro bélico de Siria.

En tal circunstancia, es inevitable percibir en los zigzagueos del magnate neoyorquino el efecto de grupos de presión política y económica que disputan objetivos contrapuestos: es razonable suponer que una parte del establishment de Washington busca equilibrar y relajar la relación con Rusia, en tanto que otros sectores, el del fundamentalismo chovinista y el del pragmatismo de la industria armamentista –la cual lleva la voz cantante en decisiones geoestratégicas cruciales–, pretenden más bien estirar la cuerda entre la Casa Blanca y el Kremlin, ya sea para presionar y mantener en jaque a Moscú, o para dar dinamismo al mercado global de las armas, el cual se reduce en épocas de estabilidad y se activa en momentos de proliferación de conflictos periféricos y riesgos de confrontación a gran escala.

En suma, las enormes dificultades de Trump para elaborar una línea de acción coherente hacia su mayor competidor militar en el mundo exhiben la debilidad de un gobierno cercado por los conflictos internos y por su propia orfandad de una visión articulada del mundo contemporáneo.

Selección en Internet: Melvis Rojas Soris

La “reforma sanitaria” republicana se hunde como una piedra

PROGRESO SEMANAL 11 de julio del 2017 EEUU

Max J. Castro*

La última encuesta realizada por USA Today y la Universidad Suffolk arrojó que solo el 12% de los estadounidenses apoya la ley republicana de salud. Esto confirma lo que otras encuestas recientes han mostrado: el plan del Partido Republicano para la “reforma” de la atención médica es la legislación más impopular que jamás haya existido.

El bajo nivel de apoyo a la propuesta del Partido Republicano para “derogar y reemplazar” Obamacare es una buena noticia.

Los republicanos han tenido un éxito asombroso en los últimos años en engañar a grandes franjas de la población de EEUU, desde vender con desinformación la guerra de Irak hasta vender a Donald Trump como un “millonario de la clase trabajadora”. Las cifras muestran que esta vez no funcionó.

Y la noticia verdaderamente buena es que el apoyo a la nueva versión de la legislación se está hundiendo, tanto entre el público como en el Senado.

Varias encuestas anteriores habían encontrado que el apoyo para la legislación estaba en torno al 16-17%. Eso es bastante patético. Significa que menos de una de cada cinco personas prefería la legislación del Partido Republicano.

Ahora, la cifra de la última encuesta (12%) pone el apoyo en cerca de uno de cada diez. Eso es más que patético, es histórico. Ninguna legislación ha tenido un nivel tan bajo de apoyo en la historia de las encuestas.

No es de extrañar que cada día más y más republicanos en el Senado –donde el Partido Republicano necesita cada voto de su organización– se están expresando en contra del proyecto de ley. Si la votación se llevara a cabo hoy, los republicanos perderían en su prioridad más importante –la cuestión que utilizaron durante ocho años para atacar a la administración anterior: Obamacare.

Esto es una buena noticia, porque el proyecto de ley que los republicanos están vendiendo como “reforma de la atención médica” –y logrando que la mayoría de los medios use esa etiqueta engañosa– es de hecho una contrarreforma.

Mientras que Obamacare aumentó el porcentaje de la población con seguro de salud, esta legislación haría lo contrario. El mejor estimado es que, si este proyecto de ley se convierte en ley, 22 millones de personas que ahora están aseguradas perderían su cobertura y se unirían a las filas de los no asegurados.

¿Reforma? Más bien al contrario, un gran paso atrás para la sociedad estadounidense y una amenaza existencial para millones de personas.

El abrumador rechazo público a la propuesta del Partido Republicano muestra que incluso un club entero de vendedores de “curalotodo” –es decir, el Partido Republicano del 2017– puede mentir y engañar con suficiente efectividad para convencer a la gente de que es una buena idea sacar miles de millones de dólares del cuidado de salud para las personas que lo necesitan –y no podían permitírselo antes de Obamacare–, y ponerlos en los bolsillos de las personas más ricas del país.

Los republicanos a menudo han conseguido que la mayoría de los norteamericanos sigan las malas ideas, como la guerra de Irak, que desde el principio tuvo un enorme apoyo público antes de que los “hechos sobre el terreno” cambiaran radicalmente esa percepción.

Uno sabe que es una idea muy, muy mala cuando incluso excelentes vendedores ambulantes como Paul Ryan y Mitch McConnell no pueden venderla.

Aparte de la actual legislación de atención médica, una segunda iniciativa sin éxito del Partido Republicano en un tema importante viene a la mente: el esfuerzo de George W. Bush por privatizar parcialmente el Seguro Social. Esa fue otra idea muy, muy mala, y el apoyo que recibió ascendió como un globo de plomo.

Pero los republicanos en el Congreso no han renunciado aún a su más reciente y más escandaloso plan Robin Hood a la inversa. Están tratando desesperadamente de llegar a algo que sea aprobado en el Senado. Es una tarea más difícil de lo que esperaban. Eso es principalmente porque no hay nada que satisfaga el fanatismo ideológico de los republicanos en el Congreso y al mismo tiempo sea algo que el pueblo estadounidense podría apoyar.

Aunque Obamacare tiene muchos defectos y limitaciones (principalmente porque fue el mejor proyecto de ley que Obama y los demócratas pudieron hacer aprobar debido a la rabiosa oposición republicana), ninguno de los planes que los republicanos han propuesto para reemplazarlo es mejor o más justo que Obamacare, y el público puede ver eso. De lo contrario, ¿cómo explicar el hecho de que Obamacare es aprobado más que nunca en las encuestas?

La gente ha visto lo que los republicanos tienen en oferta como una alternativa y han llegado a la conclusión de que, después de todo, Obamacare no es tan malo.

Por eso –y por el hecho de que lo que el Partido Republicano está ofreciendo es una mala política, una política inhumana e injusta impulsada por una ideología de ley de la selva–, los republicanos podrían rendirse y asociarse a los demócratas para arreglar los problemas restantes de Obamacare. Incluso podrían fijarse lo que ha funcionado en otros países ricos –la atención médica universal con el Estado como el único pagador.

Ese sería el resultado más razonable; sin embargo es improbable por esa misma razón. La razón no es parte de la visión del mundo de los congresistas republicanos en el 2017. Tampoco lo es la verdad. La verdad es lo que promueve su ideología y su poder político.

Aún más, sigan la ruta del dinero. La verdad es que la razón principal por la que los republicanos quieren eliminar Obamacare es para poder desfinanciar Medicaid y usar ese dinero para aliviar a los multimillonarios y millonarios de prácticamente cualquier carga tributaria.

Es un propósito innoble, pero, oigan, paga bien.

  • Sociólogo, columnista y activista social