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Portal:Panorama Mundial/DE LA PRENSA/2017-08-11

Setenta y dos años de la destrucción de Hiroshima y Nagasaky, crimen genocida made in USA

INSURGENTE 6 de agosto del 2017 ESPAÑA

Hace 72 años, el 6 de agosto, pero del 1945, una bomba de uranio bautizada con el nombre de “Little Boy” y lanzada desde el bombardero norteamericano Enola Gay redujo a cenizas la ciudad de Hiroshima. Fue el primer ataque nuclear de la historia y en él murieron más de 200 mil personas. Tres días después, Estados Unidos lanzó otra bomba atómica contra la ciudad de Nagasaki. Unas 140 mil personas murieron como consecuencia directa de esta segunda bomba atómica, pero el número de víctimas mortales creció a más de 217 mil en las décadas posteriores.

El presidente imperialista que dio la orden de ejecutar la masacre fue el demócrata Harry S. Truman. Una decisión totalmente innecesaria porque, como Dwigth Eisenhower —entonces máximo comandante de las fuerzas aliadas en Europa y eventual sucesor de Truman en la Casa Blanca— dijo, “los japoneses estaban listos para rendirse y no hacía falta golpearlos con esa cosa horrible”.

Cegadas por su estúpida y parásita soberbia, las autoridades de los Estados Unidos nunca han mostrado su arrepentimiento y, por supuesto, tampoco han pedido perdón.

En abril del pasado año, con motivo de preparar la cumbre de jefes de Estado y de gobierno del G7, el secretario de Estado del Gobierno de Obama, John Kerry, visitó el Memorial de la Paz en Hiroshima y, con su desvergüenza habitual, expresó sentirse “profundamente emocionado”, asegurando que nunca olvidará las imágenes expuestas que “revuelven el estómago”. Hipócrita, como siempre, el responsable gubernamental de EEUU de más rango en visitar Hiroshima evitó pedir perdón o asumir responsabilidades por el desastre provocado.

Llegada la fecha de la mencionada cumbre, Barack Obama acudió a Hiroshima, pero de pedir perdón el Nobel de la Paz nada de nada.

Si los gobernantes yanquis nunca han estado a la altura de las circunstancias, buena parte de sus gobernados tampoco. Una encuesta de Gallup realizada en el 1945, inmediatamente después de los bombardeos, arrojó el resultado de que el 85% los justificaba.

Muchos años después, concretamente en el 2016, la encuesta de Pew señaló que la justificación a la agresión atómica había bajado al 56 por ciento.

El único país que ha utilizado la bomba atómica ha sido Estados Unidos. ¡Y el cínico Donald Trump “preocupado” con Corea del Norte!

Selección en Internet: Inalvys Campo Lazo

Venezuela y Colombia ¿diferentes a 30 años de la crisis del Caldas?

PL 9 de agosto del 2017 CUBA

Livia Rodriguez Delis*

A 30 años de uno de los sucesos de mayor tensión militar entre Colombia y Venezuela, tal parece que la historia se repite.

El 9 de agosto del 1987 la corbeta Caldas, de las fuerzas armadas colombianas, ingresó en aguas jurisdiccionales venezolanas, en una provocación dirigida desde centros de poder internacional, históricamente interesados en controlar los recursos naturales como son el petróleo y gas natural.

Cuenta el ex capitán de fragata Alfredo Castañeda, quien estaba a cargo del patrullero venezolano ARV Libertad que interceptó la embarcación extranjera, que al ordenar su retirada la jefatura del Caldas replicó que se encontraba en aguas colombianas en ejercicios de rutina.

Aunque en un principio se retiró del golfo de Venezuela, el navío de guerra permaneció muy cerca, con nuevas incursiones en días posteriores, lo cual produjo una alerta militar con fuertes movimientos tácticos de las fuerzas Naval y Aérea de ambos países, rememoró en Venezolana de Televisión (VTV).

A nueve días de la crisis, la cual fue silenciada por el entonces presidente Jaime Lusinchi a través de los canales oficiales, los navíos venezolanos esperaban la orden de abrir fuego contra las naves invasoras, pero Colombia ordenó su retirada, reseñó Castañeda.

A 30 años de la llamada crisis de la corbeta Caldas, la oligarquía no desiste en sus intenciones de apoderarse de los recursos naturales venezolanos, advirtió el militar retirado.

"Inducido por Estados Unidos, Colombia siempre ha querido ejercer presión militar sobre Venezuela, y en gran parte surtió efecto", agregó.

En ese sentido, señaló que casi un tercio del golfo de Venezuela fue entregado a Colombia con un tratado firmado en el 1983 (bajo el gobierno de Luis Herrera Campins, cuatro años antes de la crisis).

Posteriormente ocurrió el suceso de la corbeta Caldas, que fue una táctica de la aristocracia colombiana controlada por Estados Unidos, denunció.

También calificó de sumisa la reacción del gobierno venezolano de la época, que, según Castañeda, evitó una confrontación abierta y el reclamo de una violación a la soberanía, por temor a las determinaciones del poder internacional.

Asimismo, alertó que en la actualidad Venezuela no está exenta de otra provocación similar.

Su apreciación coincide con denuncias recientes de la existencia de un plan de agresión armada denominado Balboa, con el auspicio de Estados Unidos y la participación principal de Colombia.

Según expertos, la administración estadounidense pretende utilizar en la invasión a tierras venezolanas al ejército colombiano, el cual tiene una preparación en la guerra de guerrillas de más de 50 años, así como las más de 12 bases militares que posee en Colombia.

Para su efectividad, de acuerdo con los especialistas, Washington apuesta por un acto de traición dentro de las filas de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, lo cual no ha podido conseguir para llevar a cabo ese plan.

Por ende, no resulta descabellado que Colombia incursione nuevamente rumbo a Venezuela a bordo de otro Caldas, pero, como significó Castañeda, la realidad de hoy es diferente, pues la Patria de Bolívar cuenta con un pueblo, un gobierno y una Fuerza Armada Nacional Bolivariana en unión cívico-militar para defender su soberanía.

  • Periodista de la agencia

Cuestiona la oposición transparencia en las elecciones primarias de Argentina

LA JORNADA 9 de agosto del 2017 MÉXICO

Stella Calloni*

A menos de una semana de las elecciones primarias de cara a las legislativas del 22 de octubre próximo, sectores opositores ponen en duda la transparencia electoral por la contratación irregular de una empresa ligada al Gobierno del presidente argentino Mauricio Macri que tendrá a cargo el conteo provisional, en momentos en que la exmandataria Cristina Fernández de Kirchner continúa encabezando la intención de voto para senadora por Unidad Ciudadana, con una ventaja de entre seis y diez puntos sobre el candidato oficialista de Cambiemos, Esteban Bullrich.

A su vez, algunas encuestas vaticinan el segundo lugar para Sergio Massa, de la coalición Un País, y en tercer lugar para Bullrich. En los tres casos son alianzas políticas para esta circunstancia. Las elecciones del próximo domingo concentran todo el interés en la provincia de Buenos Aires, el distrito más grande del país.

La alianza Cambiemos, a cuya cabeza está Macri, de la derechista Propuesta Republicana (PRO), se juega el futuro, ya que una derrota ahí sería clave para debilitar la coalición oficialista hacia las generales del 2019.

El fenómeno interesante es que las consultoras definen que Fernández de Kirchner congrega muy especialmente a los jóvenes en todo el país y en sus presentaciones la siguen miles de personas.

Precisamente, uno de los hechos más importantes durante los gobiernos de Néstor Kirchner (2003-2007) y de su esposa Cristina Fernández (2007-2015) fue la recuperación de la política, y especialmente de una juventud que fue desarrollándose en la lucha cotidiana para enfrentar al poder económico, surgido en buena parte de la pasada dictadura militar (1976-1983), y de la dictadura neoliberal de los años 90, con sus ficciones de democracia.

El diputado del Frente para la Victoria (FpV), Andrés Larroque, fundador y dirigente de La Cámpora, organización que rodeó a Fernández de Kirchner durante su administración, entrevistado por La Jornada sostiene que este es el momento en que se necesita fortalecer la militancia como una tarea prioritaria y la organización en defensa del país, que está siendo virtualmente entregado.

Persecución al kichnerismo

Advierte que el kirchnerismo viene sufriendo los ataques de la prensa monopólica desde siempre y puede decirse que la relación de los medios adictos con la oposición es extorsiva. Este Gobierno no mide costos políticos, cumple objetivos precisos como las operaciones de la derecha macrista para destruir al Frente para la Victoria, anular a Cristina metiéndola presa, inventando causas sin pruebas.

Añade que “Macri vino a romper el ciclo kirchnerista. Sabemos a qué obedece. Cristina advirtió con claridad en uno de sus discursos ‘si me pasa algo miren al Norte’. La impunidad actual es similar a la que ocurría en la época de los militares. Tienen protección. Macri es el primer presidente que sube con dos procesos abiertos. Se advierte que él y todos los funcionarios que aparecen comprometidos en graves casos de corrupción no tienen problemas. Están protegidos y ven al país como una plataforma de negocios”.

Al analizar lo sucedido en las elecciones de finales del 2015 cuando triunfó Macri, ligado a la Fundación Heritage, de Estados Unidos, Larroque expone: en primer lugar no se terminó de dimensionar lo que significó el modelo popular, la profundidad de la disputa. De alguna manera al avanzar, muchas veces pareció que todo se lograba fácilmente. No se podía analizar la dimensión de lo que estaba sucediendo. Nosotros fuimos desacreditados, estigmatizados. La operación para destituir al FpV, anular a Cristina utilizando una muy fuerte ofensiva mediática, fue permanente antes y ahora. Néstor antes, Cristina después, fueron el foco de los ataques y la satanización de toda la militancia. En el plano de lo que fue la comunicación y los medios, nosotros en el 2008 en el conflicto con el campo teníamos todos los medios en contra. Absolutamente todos.

“A partir de ahí pudo comenzar una política para equilibrar. La ley de medios fue para equilibrar. Y no se llegó. La realidad es que el ‘Partido Judicial’ interrumpió la aplicación de esa Ley. Quisimos hacer una Reforma Judicial. No lo hicimos del todo bien porque no logramos explicarle al conjunto de la sociedad de qué se estaba buscando con eso, y la velocidad de los medios fue mucho mayor para construir un sentido negativo sobre esa reforma.”

En relación con la persecución política, cada vez más evidente, Larroque señala que la detención ilegal de Milagro Salas fue parte del plan de este Gobierno para amedrentar a la militancia. Creo que les quedó claro que no pudieron contra la militancia popular. Carpetazos a diestra y siniestra, dice en relación a que los servicios de inteligencia macristas utilizan información sobre diversos políticos o dirigentes sindicales, como extorsión para inmovilizarlos u obligarlos a trabajar para ellos en una acción propia de las mafias.

Asimismo sostiene que pese al apriete, persecución y la ofensiva que montaron, encontraron un límite que es la conciencia popular. Evidentemente, los doce años y medio de transformaciones han calado profundo en un sector de la sociedad que ha decidido no quedarse dentro de su casa. Y eso tiene que ser el pilar para después poder persuadir a los sectores más intermedios.

Empoderamiento del pueblo

Ante las grandes y permanentes manifestaciones de protesta contra la política del Gobierno actual opina que “estamos viendo un empoderamiento de derechos por parte de la población. Esto se ve en las movilizaciones de trabajadores y movimientos sociales contra los despidos, como se hizo ante el veto del Presidente a la ley antidespidos votada en el Congreso. Yo creo que no estamos en los 90. Una cosa son los 90 donde no se acarreaba una situación de traición de cierta dirigencia del movimiento obrero y, además, nuestro país venía muy traumatizado por la hiperinflación y venía de un genocidio y de un golpe conceptual y cultural muy fuerte”.

No olvidemos la caída del Muro de Berlín. En aquel momento, siempre la dirigencia tuvo un margen, con los costos que después pagó, pero pudo ser parte de una experiencia neoliberal por la situación de confusión que imperaba. Lo que creo va a ser muy difícil es ser parte de dos experiencias neoliberales siendo dirigente del movimiento obrero, afirma.

Por último, ante una pregunta sobre las acciones actuales de la expresidenta, Larroque sostiene que le pareció excelente que Cristina haya estado con los expresidentes Luiz Inacio Lula da Silva y Dilma Rousseff. Es una definición. Lo mismo como cuando fue a Ecuador a recibir la distinción, o su viaje a Europa y las invitaciones que le han hecho de varios países, resultan un reconocimiento a su capacidad política y su papel en la región.

También esto y la aceptación de sectores populares en esta campaña, despejó esa idea que el Poder actual quería construir de Cristina que debería estar condenada a las páginas policiales, mientras ella puede recorrer reuniones con los dirigentes y movimientos sociales y políticos de aquí y de otros países, comprueba el afecto y respeto y reconocimiento que exceden las fronteras argentinas. Se toma conciencia de un liderazgo a nivel regional. Además, es una acción para recomponer los lazos de lo que fueron estos años maravillosos de la Patria Grande y mostrar que pese a la ofensiva neoliberal, de derecha o norteamericana, hay un proyecto político que se reconoce.

  • Periodista argentina, corresponsal de La Jornada

“Carnicería americana”: EEUU consumido por las drogas

SPUTNIK 5 agosto del 2017 RUSIA

Raúl Zibechi*

La crisis sanitaria que emerge en Estados Unidos es apenas la punta del iceberg de problemas mucho más profundos y de carácter estructural. Dos de ellos parecen insoslayables: la hegemonía del capital financiero y la ambición por mantenerse en el primer lugar en el mundo mediante el uso y abuso de su poder militar

Aunque es un tema bien conocido, la máxima autoridad económica estadounidense, Janet Yellen, presidenta de la Reserva Federal, alertó que la epidemia de muertes por drogas está trastocando el mercado laboral al punto que las industrias no encuentran personal calificado para cubrir vacantes.

Yellen compareció ante el Senado de los EEUU a mediados de julio, donde afirmó que "la industria manufacturera tiene dificultad para dar con aspirantes con la preparación adecuada para desempeñar sus funciones" aunque, paradójicamente, el sector capacitado de la población "no se moviliza porque los salarios son bajos".

La tasa de participación laboral de los estadounidenses se encuentra al mismo nivel que en la década de los 70, hace casi medio siglo, en gran medida por "la adicción de los jóvenes en edad de trabajar a los opiáceos".

La funcionaria encontró tres razones para esa verdadera epidemia, que mata más personas que el pico del sida, alcanzado en el 1995. Los jóvenes consumidores no se forman porque abandonan sus estudios. En segundo lugar, el consumo de opiáceos y otras drogas los apartan cada vez más del mercado de trabajo. En tercero, se registra una elevada tasa de suicidios y muertes por sobredosis, en gran medida por depresiones, en regiones que sufren problemas económicos y desocupación.

En el 2014 hubo 1,3 millones de personas que necesitaron asistencia médica por consumo de medicamentos con receta y opiáceos, lo que representa el doble que en el 2005. En referencia a lo que se considera una epidemia de drogadicción, que castiga especialmente a las personas en un grupo de edad entre los 25 y los 44 años, Yellen dijo que le resulta "extremadamente insólito", porque "EEUU es la única nación avanzada en la que hemos visto algo así".

Un extenso informe de The New York Times del mismo mes sostiene que las muertes por sobredosis son la primera causa de defunciones entre los menores de 50 años, y constata que siguen creciendo a un ritmo infernal: 19% entre el 2015 y el 2017. En la década de los 80, las muertes por sobredosis de drogas oscilaban entre seis mil y siete mil personas por año, trepando ocho veces hasta rozar las 60 mil que se estiman para el 2017.

Lo más curioso es la percepción que las elites estadounidenses tienen sobre el tema, al que el New York Times considera "una plaga moderna", con la carga de miedos y temores que caen sobre una nación que desde siempre teme repetir las causas de lo que hace dos milenios provocó la "decadencia del Imperio Romano".

"En Ohio, que presentó una demanda la semana pasada acusando a cinco compañías farmacéuticas de fomentar la epidemia de opiáceos, estimamos que las muertes por sobredosis aumentaron en más del 25% en el 2016", sostiene el periódico.

La droga más mortífera en este momento, sobre todo en estados donde la desindustrialización hizo estragos como Ohio, es el fentanilo y el carfentanilo, un tranquilizante cinco mil veces más potente que la heroína. Más de dos millones de personas dependen de los opiáceos legales y otros 95 millones de analgésicos recetados en el 2016. En algunos condados, las reuniones de Narcóticos Anónimos están repletas de abogados, contadores y jóvenes profesionales con alto nivel educativo.

Se trata de un país que con un 5% de la población consume el 80% de los opiáceos farmacológicos del mundo. El Gobierno de Donald Trump ha creado una comisión para debatir medidas contra la epidemia de drogadicción, a la que ha definido como un problema del mismo nivel que el crimen y las pandillas, a las que denomina "la carnicería americana".

Los medios, los políticos y el empresariado estadounidense parecen rehuir la relación entre la epidemia de muertes por sobredosis y el modelo económico y social impuesto desde la década de los 80. En el mismo período en que se produjo el crecimiento exponencial del consumo de opiáceos, la riqueza del 1% se elevó hasta niveles inéditos, mientras los ingresos de la clase media blanca se derrumbaron.

Millones de adictos comenzaron por el consumo de tranquilizantes en la década de los 90, cuando empezaron a sentirse las primeras consecuencias del modelo neoliberal. Los opiáceos de prescripción legal son un inmenso negocio para las farmacéuticas. En los últimos 15 años las recetas de estos medicamentos contra el dolor se han triplicado, pero el 75% de los heroinómanos empezó con esos analgésicos.

Se trata de personas con sus vidas y familias destrozadas, ya que al perder sus puestos de trabajo en la vieja industria fordista, reconvertida con la automatización y luego con la robotización de la cuarta revolución industrial, no pudieron reciclarse a los nuevos empleos altamente tecnificados. Nadie los ayudó, en un país individualista donde surgen voces que piden que se deje morir a los drogadictos sin atenderlos, como ya sucede con las autoridades de algunos condados de Ohio.

La crisis sanitaria que emerge en Estados Unidos es apenas la punta del iceberg de problemas mucho más profundos y de carácter estructural. Dos de ellos parecen insoslayables: la hegemonía del capital financiero y la ambición por mantenerse en el primer lugar en el mundo mediante el uso y abuso de su poder militar.

El capital financiero siempre existió, pero solo se vuelve dominante cuando la economía real, la producción de mercancías, es desplazada por la especulación, signo inequívoco de la decadencia de las naciones. Los propietarios del capital dejan de confiar en inversiones de largo plazo y apuestan por ganancias inmediatas en el casino de la especulación, convirtiendo a las bolsas de valores en parte del mecanismo especulativo.

EEUU muestra varias fracturas que tienden a crecer. Al viejo conflicto social que afecta a la población negra se suma la actual epidemia de opiáceos, que muestra dos nuevas y tremendas fracturas. Por un lado, la que afecta a las clases trabajadoras y profesionales, como consecuencia del modelo neoliberal. En paralelo, aparece la división geográfica entre la Costa Este, decadente, y la Oeste, más próspera y volcada hacia las nuevas tecnologías. Ambas pueden terminar por hundir al mayor imperio de la historia.

Economía, sociedad e individuo en Cuba

GRUPO EL HERALDO 20 de julio del 2017 CUBA

Rolando López del Amo*

Escuchando las intervenciones hechas durante la reunión de nuestra Asamblea Nacional del Poder Popular del pasado 14 de julio y las de los trabajos de las comisiones los días previos, se aprecia cuánto se ha ido ganando en el tratamiento de los problemas más acuciantes que enfrenta nuestro país.

Los temas económicos siguen siendo los más sensibles.

Está trazada una línea correcta y sencilla consistente en aumentar las exportaciones y sustituir importaciones. Esto significa producir en el país todo lo que seamos capaces, tanto para nuestro consumo como para la exportación Y eso se refiere tanto a bienes como a servicios.

Y hay que hacerlo porque un pueblo tendrá el nivel de vida que le proporcione su capacidad de crear riquezas. No se puede consumir más de lo que se produce a no ser a costa de préstamos y endeudamiento, lo que no es recomendable porque crea un falso bienestar que, al final, si no se paga lo recibido, más los intereses del préstamo, se termina en una crisis económica y un desplome del nivel de vida anterior.

Si el 93% del presupuesto nacional lo cubre el sector estatal, el no estatal aporta solo un 7%. La clave, pues, de una economía eficiente, próspera y sustentable está en la economía estatal.

La no estatal, compuesta por unas 400 cooperativas no agropecuarias y medio millón de trabajadores por cuenta propia es algo todavía complementario, si bien su importancia debe ir en aumento progresivamente.

El pensamiento obsoleto se opone a la existencia de las cooperativas no agropecuarias y al “cuentapropismo” y le molesta que ambos prosperen porque ponen en evidencia las falencias, en los mismos tipos de actividad, del sector estatal.

Claro que en el sector no estatal también hay deficiencias y cosas que ajustar, comenzando por el marco legal que no existe y otras precisiones necesarias. Felizmente, el compañero Raúl esclareció este punto en su intervención de clausura de la sesión.

Pongamos un solo ejemplo de la importancia y utilidad para el país de estas labores: el turismo internacional. La cantidad de habitaciones y servicios extrahoteleros como restaurantes y cafeterías en manos de particulares ha sido un complemento esencial para asimilar el crecimiento de visitantes al país. Además de fuente de empleo, son ocupaciones que aportan ya una parte del presupuesto nacional que antes no existía.

Los problemas mayores de nuestra economía, pues, están en el sector estatal. Ahí es donde aparece la mala planificación, las fallas en los contratos, los grandes desvíos de recursos, la negligencia, el incumplimiento de compromisos, las pérdidas de cosechas y de productos importados, los pagos de sobrestadía de los buques mercantes en los puertos, las fallas del transporte ferroviario y aéreo, en fin, todo lo que con mucha honestidad se planteó en la Asamblea Nacional. Solo entre sobrestadía y pérdidas por merma o daño de alimentos se daba una cifra de 50 millones de dólares. ¿Y cuánto se pierde en las construcciones y reparaciones mal hechas?

El Ministro de Economía y Planificación y la Contralora General de la República presentaron al país una síntesis de la envergadura de los problemas y la necesidad de enfrentarlos y resolverlos para que nuestra economía consolide la detención de su ralentización y asegure el modestísimo crecimiento del 1,1% de su PIB al final del año en curso.

La propiedad social en nuestro país posee tres niveles de administración: nacional, provincial y municipal. Pero estas instancias se entremezclan en un entramado de dependencias que limitan y entorpecen, en lugar de facilitar, el funcionamiento de las entidades. Y lo peor es que se crean estructuras burocráticas en todas las instancias que dificultan la toma de decisiones y la asunción de responsabilidades.

Aligerar y simplificar el aparato administrativo es un viejo deseo y un viejo intento que no logramos materializar. Por el contrario, tendemos a crear más instancias, más burocracia, más complicaciones.

Somos capaces de realizar y aprobar un plan de protección del medio ambiente, hecho con rigor y con vistas al futuro inmediato y mediato. Igualmente hacemos con los recursos hídricos. Hay un plan para el aumento de la energía renovable: eólica, solar, biomasa. Sin embargo, nos enredamos en el día a día de las cuestiones más elementales de la producción de bienes y servicios. Eso evidencia fallas de dirección, exigencia y control, pero también falta de estímulo e interés.

Mientras que el salario no permita solventar las necesidades de los trabajadores será muy difícil aumentar la productividad y la producción, evitar el desvío de recursos, concientizar.

Los romanos antiguos lo dejaron escrito: primero vivir y después filosofar.

Cuando el salario no alcanza y no existe un Mecenas –incluidas remesas familiares- se pueden tener diversas reacciones: buscar un trabajo adicional al que se tiene (cosa que hace mucha gente en EEUU); estudiar para adquirir nuevas calificaciones que le permitan mayores ingresos (cosa que hace todo el que puede en el mundo capitalista, pero el nuevo salario debe dar respuesta a lo que se espera de él); iniciar un trabajo por cuenta propia, convertirse en un empresario; emigrar hacia un país más desarrollado o rico, como ocurre con los latinoamericanos que emigran a EEUU o Europa, o los africanos o los asiáticos a las naciones árabes petroleras del Golfo Pérsico, o a Australia.

Algunos se van por los juegos de azar, por las loterías, las ruletas, las apuestas y, generalmente terminan defraudados, más empobrecidos o endeudados. Algunos se deprimen y se entregan a la drogadicción. Otros buscan consuelo en las religiones y, en algunas de ellas, esperan encontrar un cambio de fortuna en esta vida.

Y, por supuesto, la opción de convertirse en un delincuente, ladrón, traficante de drogas o personas y otras prácticas ilícitas. Menciono estas posibilidades porque las vemos a diario en este mundo. Cuando hay un salario suficiente para una vida decorosa y con la prosperidad necesaria, la gente está feliz con lo que hace y tiene y con el país en que vive.

Soberanamente, Cuba decidió procurar, con su independencia nacional, la justicia social. Rechazamos el mundo capitalista neocolonial creador de desigualdad extrema, pobreza y discriminación. El capitalismo solo tiene una regla y una medida de la importancia social: el dinero.

Según la filosofía pragmática de EEUU, tanto tienes, tanto vales. Si logras ganar mucho dinero, eres un triunfador; en caso contrario, eres un perdedor. Así, en esa lucha de todos contra todos, se formó el 1% que controla la mayor riqueza y son los millonarios, los grandes empresarios, los que, con el poder económico, dominan el político y el militar.

Nosotros buscamos una vida digna para todos, en la que el trabajo y el estudio le den, al esfuerzo individual, la prosperidad merecida.

No podemos ofrecer palacios para vivir, sino casas o apartamentos confortables, no podemos ofrecer que cada persona tenga un automóvil, pero tenemos que garantizar un transporte público confortable y eficiente, podemos y debemos garantizar las necesidades de alimentos y vestidos y la educación y la atención médica y, además, el descanso de las vacaciones en hoteles y playas o lugares campestres, la posibilidad de hacer turismo en el país y fuera de él.

Cosas posibles, junto a la satisfacción de la recreación de fin de semana, el disfrute de los deportes y las artes y la literatura. En fin, no una vida de despilfarro de millonario o ricachón, pero sí los goces normales, materiales y espirituales que todo trabajador merece.

Y de eso se trata el socialismo próspero y sostenible, con todos y para el bien de todos.

Como dice mi vecino obrero: para el hombre del pueblo trabajador, la clave está en el salario, en la capacidad de este para cubrir las necesidades materiales y espirituales de los trabajadores.

Y el pago por la cantidad y calidad del trabajo crea diferencias de ingresos, pero estimula a trabajar y producir más. El igualitarismo es terreno fértil para la vagancia y esta última para la delincuencia. Y no queremos un país de vagos y delincuentes, sino uno laborioso, sano y próspero, en el que el reconocimiento moral vaya acompañado del material.

Así se forja una moral social basada en el trabajo, en el esfuerzo, de modo que beneficiando justamente a una parte, se beneficia al todo, para que haya identificación y sentido de pertenencia. A ello solo queda añadir la necesaria solidaridad con los desvalidos, los ancianos y los niños, con los que ya aportaron todo lo que pudieron y con los que se preparan para hacerlo.

Nuestro José Martí nos enseñó que: La única manera de concebir el bien general es halagar y proteger el trabajo y el interés de cada uno.

Ser bueno es el único modo de ser dichoso…Pero, en lo común de la naturaleza humana, se necesita ser próspero para ser bueno.

  • Analista cubano