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Portal:Panorama Mundial/DE LA PRENSA/2017-09-07

La sucia historia de EEUU contra Latinoamérica

POR ESTO! 5 de septiembre del 2017 MÉXICO

Manuel E. Yepe*

La historia de las intervenciones y agresiones estadounidenses en Latinoamérica comienza en el 1822 con la afirmación de la región como su esfera de influencia y sigue con la promulgación de la Doctrina Monroe, según la cual las naciones hispanoamericanas que emergían a la independencia constituían territorio vedado a los apetitos imperiales europeos y, por extensión, espacio natural de influencia estadounidense.

Luego viene la afirmación del principio del Destino Manifiesto, la guerra del 1848 contra México y el despojo de California y Nuevo México.

A partir del 1898 Estados Unidos entra en guerra contra el debilitado imperio español para conquistar sus territorios coloniales remanentes: Filipinas, Puerto Rico y Cuba.

Aunque el objetivo principal, por razones económicas y de geopolítica era el archipiélago filipino, el mejor pretexto se presentó en Cuba, donde los independentistas estaban llevando la mejor parte en su guerra contra el colonialismo español y se hallaban próximos a lograr por sí solos la victoria.

La derrota de las debilitadas armas españolas no tardó mucho tiempo y permitió al debutante imperialismo norteamericano presentarse como fuerza fiel a su discurso anticolonialista, al tiempo que negaba o reducía el papel en ello de los independentistas cubanos que llevaban más de 30 años sobre las armas y habían perdido en combate a algunos de sus principales líderes.

En el curso de las siguientes tres décadas, Estados Unidos invadirá treinta y cuatro veces a los países de la Cuenca del Caribe: Ocupará México, Honduras, Guatemala, Costa Rica, Haití, Cuba, Nicaragua, Panamá y República Dominicana. La sólida presencia británica en materia comercial, financiera y de infraestructura, impidió a Washington extender su penetración imperial a América del Sur.

En el 1933, con el país afectado por una honda depresión económica, agotado por la campaña contra Sandino en Nicaragua e inquietado por el fuerte movimiento nacionalista latinoamericano estimulado por la Revolución Mexicana, llega al poder Franklin Delano Roosevelt quien inicia la política del Buen Vecino, retira las fuerzas de ocupación del Caribe y anuncia una política de no intervención en América Latina.

Terminada la Segunda Guerra Mundial, se inicia la Guerra Fría y se conforma un mundo bipolar para el que Washington convierte a América Latina en su retaguardia, al tiempo que crea en el 1947 la Agencia Central de Inteligencia (CIA), que escribirá en la región una de las más tenebrosas historias de crimen, abuso y barbarie que haya conocido la humanidad.

Corresponden a este período el inicio de las agresiones y del bloqueo económico contra la revolución cubana y las invasiones contra Guatemala, República Dominicana, Panamá, Granada y la guerra sucia contra la Nicaragua sandinista.

Al término de la Guerra Fría, el Consenso de Washington determina que el dominio imperial de Estados Unidos sea reemplazado por la hegemonía económica, ejercicio que abre el apetito de los halcones de Washington que exigen el retorno a un poder imperial absoluto, asumido sin ambages, para lo cual se presta como anillo el dedo la asonada terrorista del 11 de septiembre del 2001 que justifica la supuesta “guerra contra el terrorismo”.

La integración de un sistema hemisférico dominado por Washington, el acomodamiento de América Latina a los intereses imperialistas de Estados Unidos en el rol de suministrador de materias primas; la integración de la Organización de Estados Americanos como patio trasero de EEUU, hasta la conversión de América Latina en una especie de taller de Estados Unidos para experimentar las diferentes formas de guerra contrainsurgente con todas las modalidades del terror, desapariciones, torturas, masacres y exilios forzados, diseñadas todas para destruir la relación entre la solidaridad y la individualidad. Desde el 1898 Estados Unidos ha ejecutado “exitosamente” más de cuarenta cambios de régimen en América Latina.

Contrasta el hecho de que siga en pie y con más solidez que nunca la Revolución cubana, lo que mantiene la interrogante sobre la validez de una vía democrática para la retención de poder por las revoluciones populares dada la reiteración con que las fuerzas de derecha han demostrado que no acatan sus derrotas por la vía democrática de las urnas y apelan siempre a una u otra forma de violencia institucional basada en el orden burgués previamente establecido.

Por la significación de su vigencia para la Patria Grande, toca al pueblo venezolano defender, con la solidaridad y el apoyo de todos sus semejantes del continente, la supervivencia de la Revolución bolivariana, hasta la victoria siempre.

  • Analista político cubano

Selección en Internet: Melvis Rojas Soris

Un gobierno peligroso

TIEMPO ARGENTINO 2 de septiembre del 2017 ARGENTINA

Roberto Caballero*

El país vive por estas horas un clima político enrarecido. El gobierno habla de violencia con extrema liviandad. Se manifiesta sobre la desaparición forzada de un joven con enervante ajenidad, desconociendo incluso la carátula del expediente. Asocia a los que reclaman por las libertades y la justicia con objetivos sediciosos. Reacciona a una simple pregunta ("¿Dónde está Santiago Maldonado?") con el reproche envenenado hacia su familia, sus compañeros de lucha en el sur y sus amigos, por una situación –no hay que olvidarlo– que los tiene como angustiadas víctimas.

Madres, Abuelas, Hijos, exdetenidos por razones políticas, todos los organismos de DD HH reclamantes son destratados en público y en privado, casi de manera rutinaria, con argumentos extractados de los escritos de defensa de los represores de otras épocas. "Los demonios no eran tan demonios", llegó a decir Patricia Bullrich, indultando otra vez a los ejecutores del terrorismo de Estado, desde un programa de TV, donde se habla con la boca llena.

La natural indignación social por la desaparición de Maldonado, lejos de moderar sus intervenciones, de atemperar sus embestidas, desató una belicosa contraofensiva encabezada por Bullrich –jefa política de la Gendarmería, fuerza a la que Cambiemos aspira a convertir en los "carabineros" de Macri, lo único que vendría a explicar la vehemencia que pone la ministra en su defensa–, en tándem con Marcos Peña, indudable cerebro de la estrategia negacionista oficial evidenciada en su presentación ante el Parlamento, desconociendo la cautelar de la CIDH que obliga al Estado a encontrarlo con vida.

La impresionante marcha del viernes 1, con cientos de miles de personas en la Plaza de Mayo, tras cumplirse un mes de ausencia del joven, finalizó con incidentes desconcertantes (no hay antecedentes en los últimos 15 años de una marcha de DD HH que termine así), y fue antecedida por una serie de episodios más llamativos aún que merecen ser documentados. Circunstancias en las que el gobierno –directa o indirectamente– aparece involucrado, nunca desalentando el envilecimiento del discurso público; por el contrario, avivando el malestar:

1) La difusión de alarmantes "órdenes internas" de FF SS llamando a sus efectivos a un virtual acuartelamiento contra focos extremistas que estarían preparando una andanada violenta con blanco preferente en los integrantes de esas fuerzas, citando el misterioso episodio de la quema de dos autos frente al Ministerio de Seguridad bonaerense.

2) Notas en los diarios Clarín y La Nación, alimentadas en fuentes oficiales, dándoles categoría de noticias verosímiles a los contenidos de esas "órdenes internas", hablando de una semana de "agitación política" alentada, en teoría, por grupos "anarquistas y kirchneristas".

3) Una saga de insostenibles amenazas a través de redes sociales contra Mauricio Macri o María Eugenia Vidal, sumado a cerca de 100 llamados alertando sobre bombas en escuelas bonaerenses, y la mención a la compra de un artefacto "inhibidor de drones" a ser utilizado para reforzar una supuestamente asediada seguridad presidencial.

4) El desplazamiento de móviles y personal de FF SS y FF AA por rutas y caminos inhabituales, a la vista de todo el mundo, en sintonía con irrupciones inexplicables de uniformados en escuelas del GBA o practicando hostigamiento a estudiantes secundarios de CABA.

5) El allanamiento policial a once locales de partidos políticos y movimiento sociales que habían participado de una movilización contra el "gatillo fácil" en Córdoba donde alguien no identificado produjo la rotura de una vidriera. Pero en los procedimientos se secuestraron bombos, afiches, volantes y pancartas, en su mayoría pidiendo la aparición con vida de Santiago Maldonado, y ninguna otra cosa.

6) La instalación desde el Grupo Clarín, la agencia Télam, programas de Radio Nacional de las más disparatadas versiones sobre el paradero de Maldonado: que estaba muerto en Chile, que está vivo en Chile, que un puestero lo acuchilló y murió, que un puestero lo acuchilló y escapó vivo, que estaba en el corte de la Ruta 40 junto a los mapuches de Cushamen, que no habría estado porque estaba muerto en Chile, que no estaba porque huyó a Chile herido, entre otras de tenor contradictorio parecido.

7) La prédica estigmatizante de comunicadores oficialistas en Radio 10, Mitre, Canal 13, América TV, asociando a Maldonado y los derechos de los pueblos originarios (reconocidos en la Constitución Nacional, se recomienda lectura) con el extremismo político, el ISIS, la inteligencia británica, la delincuencia común, el robo de ganado, la invasión de los araucanos, el incendio de campos y –qué susto– "La Cámpora".

8) Desde esas mismas usinas (en alianza con la comunicación de tres ministerios, el de Seguridad, el de Educación y el de Justicia, cuyos titulares calificaron a los maestros de "monstruos", "canallas" y "kirchneristas") también se abogó por la vuelta al Medioevo escolar intentando crear una polémica por la distribución de material pedagógico entre los afiliados de la CTERA en el Día mundial del detenido-desaparecido, alertando sobre una supuesta movida de "adoctrinamiento político" sobre los alumnos que derivó en descabellados debates en los programas de la tarde y los noticieros que, por unos días, desplazaron el escándalo de Natacha Jaitt.

9) La burla del gobierno de Gerardo Morales y la justicia jujeña al pedido de la CIDH que transformó el arresto domiciliario exigido en beneficio de Milagro Sala en una suerte de presidio individual con custodia permanente, alambre de púas y cámaras registrando las 24 horas la intimidad de la presa política de la Tupac, condiciones que no se aplican en ningún otro caso de arresto domiciliario, por ejemplo, los que benefician a genocidas condenados.

10) En todas las señales de Clarín –el que más pauta publicitaria recibe del macrismo– apareció Mariano Martínez Rojas, jefe de la patota que ingresó y golpeó a los trabajadores de Tiempo Argentino, en el atentado más grave a la libertad de expresión de los últimos tiempos, presentado como un adalid de las virtudes republicanas, acusando a sus víctimas –los trabajadores de prensa de esta heroica cooperativa– de usurpadores y ladrones, idénticas palabras a las utilizadas por Macri cuando ocurrió aquel ataque.

11) Tras los incidentes después de la marcha por Santiago, Patricia Bullrich consideró –según el diario La Nación– que "los grupos que respaldan la causa de la Resistencia Ancestral Mapuche (RAM) se componen de sectores anarquistas, elementos trotskistas, corrientes kirchneristas, manifestantes revolucionarios, organismos de Derechos Humanos, sindicatos combativos y organizaciones sociales y piqueteros violentos".

En todos los casos, los funcionarios de Cambiemos y su periodismo de infantería aunaron su impresionante poderío para asestarles a los ciudadanos reclamantes una suerte de escarmiento mediático, ubicándolos discursivamente en la zona de la locura, el fanatismo, la politización maliciosa, la usurpación, el adoctrinamiento perverso, la monstruosidad y la violencia. Rastrear la intención de construir una realidad de acoso al gobierno en manos de un enemigo interno es meridianamente claro para cualquiera con dos dedos de frente. La falsa victimización necesita, obvio, de un falso victimario. O de muchos a la vez.

Bastante se ha hablado sobre el carácter del gobierno de Mauricio Macri. Asociarlo con una dictadura es una demasía porque tiene origen democrático, legitimación en las urnas. Decir que es simplemente autoritario, en cambio, parece poco. La tentación casi refleja a dirimir de manera violenta los conflictos sindicales (docentes, PepsiCo, Cresta Roja), la descalificación como única alternativa de trato hacia sus opositores, el abuso de decretos de necesidad y urgencia salteándose el Parlamento, la relectura en clave compasiva del terrorismo de Estado, la obsesión por mantener presos políticos y que aún mantiene a Patricia Bullrich como ministra de Seguridad, merecen –de mínima– una categorización más ajustada a la realidad de los hechos.

El de Macri es un gobierno peligroso. Como lo era el gobierno constitucional de Juan María Bordaberry, en el Uruguay de los '70.

Legítimo, pero peligroso. Constitucional, pero peligroso. Lo cual es doblemente peligroso.

Selección en Internet: Melvis Rojas Soris

  • Periodista argentino, exdirector de la revista Veintitrés y del diario Tiempo Argentino.

Lo que va a juicio esta semana es más que Bob Menéndez

PROGRESO SEMANAL 5 de septiembre del 2017 EEUU

Álvaro Fernández*

Si el senador Bob Menéndez, demócrata de Nueva Jersey, patrocinaba una legislación que castigara al gobierno cubano, el Miami Herald lo publicaría en primera página –incluso si la ley tuviera pocas posibilidades de ser aprobada ni siquiera en un comité. Cuando el senador Menéndez se une a Marco Rubio para calificar a Venezuela de estado narco, el Herald lo pregona, y pueden estar seguros ustedes de verlo de manera prominente en el periódico. Y las veces que el senador Menéndez ha visitado Miami en el pasado durante rondas de recaudación de fondos entre amigos del sur de la Florida, allí está el Herald, fotógrafo a rastras.

Este 6 de septiembre, se inició en un tribunal de Newark, Nueva Jersey el juicio a Menéndez por cargos de corrupción. Se le acusa de ayudar al amigo y coacusado Salomon Melgen, el oftalmólogo del sur de la Florida que a principios de este año fue declarado culpable, en un caso aparte, de cobrarle en demasía al gobierno federal millones de dólares por pagos de Medicare.

Según lo informado por Politico, “los fiscales aseguran que el demócrata de Nueva Jersey intervino con las autoridades federales a fin de obtener visas para tres de las amigas de Melgen, para evitar acciones estadounidenses que hubieran interrumpido un contrato de seguridad portuaria con una de las compañías de Melgen en República Dominicana, y para ayudar a Melgen en una disputa de facturación multimillonaria con Medicare”.

A cambio, según el Departamento de Justicia, Menéndez aceptó regalos y donaciones de manos del médico por un millón de dólares.

Menéndez ha contratado al muy caro abogado defensor Abbe Lowell, un habitual en casos criminales que involucran a políticos de alto perfil en Washington. En el mismo artículo de Politico se describe la respuesta de Lowell como la de “desmantelar las demandas de un quid pro quo por parte de los fiscales federales.

“La frase en latín capta claramente la acusación de la fiscalía de que más de 750 mil dólares en donaciones políticas entregadas por el rico oftalmólogo Salomon Melgen –y una serie de vuelos privados, estancias en hoteles de lujo y otros regalos– equivalían a sobornos a cambio de la ayuda de Menéndez”.

Cosas serias. Por razones que NO nos extrañan, el Miami Herald le ha restado importancia al juicio. Y en el periódico del domingo, mientras escribo esta columna, no se publicó una palabra en relación con el muy sonado caso judicial.

En honor a la verdad, en las últimas semanas el Herald publicó en su edición digital lo que no son más que breves bosquejos de lo que ha aparecido en el periódico.

Pero como he escrito, este es un juicio sumamente sonado. Un juicio cubierto por todos los principales periódicos del país.

Y hay más en el juicio de Menéndez que un senador demócrata de alto rango acusado de corrupción.

Una declaración de culpabilidad por el tribunal podría conducir a la expulsión de Menéndez del Senado, aunque esto no es automático, y podría provocar una interesante batalla política. Sin embargo, si es expulsado, sería Chris Christie, gobernador de Nueva Jersey, quien estaría encargado de nombrar a su reemplazo hasta las elecciones del 2018.

No hace mucho tiempo yo habría dicho, saquémonos a Menéndez de encima, ¿a quién le importa? El republicano no puede ser peor, probablemente exclamaría, en especial cuando se trata de Cuba.

Pero hay más en juego. El senado sin Menéndez significaría un demócrata menos. Y un voto republicano más, si la reciente votación para revocar el Obamacare saliera de nuevo a la palestra, significaría una victoria para el presidente Trump y otros líderes republicanos que quieren reemplazar la ley de atención médica con otra que dejaría a más de 20 millones de estadounidenses sin seguro médico. Recuerde que sólo les faltó un voto para lograr eso exactamente en julio.

Así que yo deduciría que el juicio de Bob Menéndez es terriblemente importante. Y el resultado podría llegar a afectar a millones de estadounidenses en todo EEUU.

Y sin embargo, el Miami Herald parece estar ignorando el juicio de Menéndez que comienza esta semana.

Selección en Internet: Melvis Rojas Soris

  • Director y editor de Progreso Semanal y Progreso Weekly

Las dos caras de la moneda

POR ESTO! 5 de septiembre del 2017 MÉXICO

Pedro Díaz Arcia*

La mejor manera de evitar una guerra -si es que esa fuera la intención de las partes-, es no calentar más la caldera, sino disminuir la presión. Si es inaceptable la reciente escalada nuclear de Corea del Norte, que acaba de detonar presuntamente una bomba de hidrógeno, también lo es la actitud agresiva de Estados Unidos y sus aliados en la política de reducir cada vez más el espacio a una negociación del conflicto y, lejos de eso, fortalecer un férreo cerco sobre la nación asiática.

Konstantín Asmólov, especialista de la Academia de Ciencias de Rusia, criticó la actuación del Gobierno de Pyongyang. Sin embargo, dijo que la posición de Kim Jon-un, quien no es un “psicópata”, es comprensible, pues pretende que Occidente entienda que no existe una “tercera opción”: o va a la guerra, o se inician negociaciones.

Para Julian Assange, fundador de WikiLeaks, las constantes amenazas de Estados Unidos contra el país asiático impulsaron el desarrollo de sus misiles y han puesto al pueblo “en pie de guerra”. Además, criticó los ejercicios militares estadounidenses en la región y el despliegue de los sistemas antimisiles THAAD en Corea del Sur, en el tenso contexto de las relaciones de Washington con Beijing.

El analista en materia geopolítica Fernando Moragón cree que el contencioso no irá más allá de las retóricas, sino que con la escalada belicista Estados Unidos trata de ocultar sus derrotas, particularmente la de Siria. Sin hablar, según mi criterio, del desastre del actual gobierno que, en medio de la catástrofe provocada por el huracán Harvey, aún es incapaz de reconocer el impacto del cambio climático. Es que el método más efectivo para esconder un elefante es ponerlo dentro de una manada.

Por su parte, Vladimir Putin declaró durante la Cumbre de los países BRICS, en la ciudad china de Fujian, que es erróneo e “inviable” detener los programas nucleares y de misiles de Corea del Norte exclusivamente a través de la presión sobre el país; y que por el contrario, aseguró, “las provocaciones, la retórica beligerante e insultante llevan a un callejón sin salida”.

También informó que Rusia y China elaboraron una “hoja de ruta” para contribuir a reducir por fases las tensiones y crear “un mecanismo de paz sólida y segura”. Se trata de dos miembros del Consejo de Seguridad de la ONU, con derecho al veto, que podrían bloquear cualquier resolución que pretendiera autorizar una agresión militar contra la nación asiática.

Mientras, Donald Trump confirmaba por teléfono al primer ministro japonés, Shinzo Abe, estar “preparado para usar armas nucleares contra Corea del Norte en caso de necesidad”.

¿No tendrá Washington suficientes motivos para mantener la atención mundial sobre la península coreana? Precisamente, el presidente anunció el domingo que Estados Unidos podría eliminar el comercio “con cualquier país que haga negocios con Corea del Norte”. Las autoridades chinas calificaron como inaceptable e injusta la medida. Son conocidas sus relaciones comerciales con el gobierno norcoreano.

Al analizar los peligros de una guerra en la península coreana y antes de cargar todo el peso de la culpabilidad en un solo platillo, sería oportuno no obviar las dos caras de la moneda.

Selección en Internet: Melvis Rojas Soris

  • Investigador y analista político cubano

BRICS, ¿alternativa o reforma?

POR ESTO! 4 de septiembre del 2017 MÉXICO

Gustavo Robreño*

La Novena Cumbre de los Países BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) tuvo lugar en la sureña ciudad china de Fujian en momentos muy diferentes a los que marcaron la constitución y el inicio de las labores de ese conjunto de importantes naciones que, de este modo, daban a conocer la creación de un influyente mecanismo de cooperación multilateral –sin precedentes hasta entonces– y de reforma a las instituciones financieras ya existentes.

Obviamente, la composición del grupo está muy determinada por la naturaleza u orientación de los gobiernos que lo integran y ello condiciona, en definitiva, sus acciones y pasos futuros.

La situación internacional, en general, tanto política como económica, es el escenario donde el BRICS desarrolla sus planes y objetivos. La incertidumbre reinante en diversas zonas del mundo no puede ser ignorada, como tampoco la aparición en su seno del régimen golpista brasileño; son todos factores que influyen en su actividad multilateral y muy especialmente al interior del emergente quinteto.

De cualquier manera, no es posible tampoco desconocer que los países BRICS reúnen hoy a más del 44% de la población mundial, representa el 23% del Producto Interno Bruto y han llegado a ser un importante elemento de las finanzas universales mediante mecanismos como el Banco del BRICS.

Esta novena cumbre tiene la característica de incorporar como invitados a los jefes de Estado de otros cinco países de diferentes continentes (Egipto, Kenya, México, Tailandia y Tayikistán), escogidos –según los anfitriones– por su gran población, extensión del territorio, abundantes recursos naturales y fuerte presencia en la economía mundial, pero aún carentes de poder desempeñar por sí solos un papel protagónico.

No olvidar que esta reunión es celebrada por el BRICS tras el cambio presidencial en Estados Unidos y las nuevas políticas lanzadas por Donald Trump, que inevitablemente deben ser tomadas en cuenta por los participantes, pues ellos demandan un serio estudio y la adopción de posiciones que permitan lidiar con los enunciados de Trump en materia de economía, comercio e inversiones.

Entre los motores impulsores fundamentales del BRICS se hallan la economía rusa, reiteradamente sancionada por Washington, y la economía china, constantemente amenazada por el propio Imperio.

Ambas cuestiones subyacen seguramente tras los debates de Fujian, que se encaminaron hacia la necesaria consolidación del BRICS, ya sea como alternativa o reforma.

Selección en Internet: Melvis Rojas Soris

  • Periodista cubano. Fue Director General de Prensa Latina