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Portal:Panorama Mundial/DE LA PRENSA/2018-01-19

"Las acusaciones a Lula son muy frágiles"

PÁGINA 12 15 de enero de 2018 ARGENTINA

Diálogo con Celso Amorim, ex canciller de Brasil y autor de un petitorio a favor del ex presidente

Según el exjefe de la política externa brasileña entre el 2003 y el 2010, una proscripción judicial de Lula en las próximas elecciones presidenciales tendría graves consecuencias para su país y también para el resto de América latina

Dario Pignotti

“Si a Lula le impiden ser candidato estaremos frente a un hecho que tendrá graves consecuencias en Brasil, y posiblemente más allá de nuestras fronteras, sería una forma de agresión a la democracia en América Latina”. Para el excanciller Celso Amorim el próximo 24 de enero, cuando un tribunal de alzada decidirá el destino de Luiz Inácio Lula da Silva, comenzará a delinearse el panorama de una región que este año elegirá a seis presidentes.

“En caso de que el Tribunal Regional Federal 4 (TRF-4) lo saque a Lula de la disputa Brasil estará enviando otra señal negativa, Brasil tiene un peso indudable que repercute para bien o para mal en los países vecinos”, pondera Amorim al comenzar esta entrevista telefónica con PáginaI 12, en la que analizó las “coincidencias” de varios magistrados con Estados Unidos.

“El futuro del exmandatario quedó en manos de los tres camaristas del TRF-4 de Porto Alegre que tendrán que pronunciarse sobre su condena a nueve años y medio de prisión firmada por el juez de primera instancia Sergio Moro. “No quiero hacer generalizaciones simplistas, pero considero que Moro y otros magistrados están usando sus cargos para perseguir a dirigentes progresistas, entiendo que esto también pasa en Argentina”.

En caso de que el TRF-4 ratifique la sentencia , algo ciertamente probable, Lula correrá el riesgo de quedar fuera de los comicios de octubre en los que se proyecta como favorito con el doble de intenciones de votos de su principal adversario, el militar retirado Jair Bolsonario, según las encuestas recientes.

“Batalla” fue una de las palabras repetidas por el exjefe de la política externa de Lula entre el 2003 y el 2010 al referirse a las disputas en los campos político y diplomático para restablecer la democracia. Como parte de ese combate Amorim lanzó, junto a un grupo de intelectuales, el petitorio “Elecciones sin Lula son un fraude”.

¿Lula es culpable o inocente para la opinión pública internacional?

“Creo que muchas personas bien informadas de todo el mundo ven con perplejidad lo que ocurre en Brasil, perciben que las acusaciones a Lula son muy frágiles. Qué el fiscal a cargo de la causa Lava Jato, el doctor Deltan Dallagnol, al no tener pruebas acusó a Lula basado en “convicciones”. Posteriormente el juez Moro elaboró una condena igualmente frágil desde el punto de visto jurídico ya que admite carecer de pruebas que relacionen a Lula con la compra del departamento que sería producto de una maniobra dolosa.

“En el resto del mundo están comprendiendo que este proceso está plagado de arbitrariedades, que fue instrumentado para impedir que el pueblo elija libremente a su presidente en las elecciones de octubre. Lo que está en juego es la democracia, en Brasil se sustituyó el golpe militar clásico de los años 70 por un golpe judicial-mediático. Estamos viendo al juzgamiento del 24 de enero dentro de un contexto mayor en el que hay una suerte de aplanadora mediático-judicial que quiere acabar con la política, especialmente con la política progresista.

¿Es posible que la presión internacional influya en los camaristas de Porto Alegre?

“No podría dar una respuesta sobre como se comportarán los camaristas, esto sería especular demasiado, lo que sí creo es que ellos también habrán tomado conocimiento del apoyo que tuvo el manifiesto “Elecciones sin Lula son un fraude”. Cuando lo lanzamos yo esperaba recoger cuatro mil o cinco mil firmas y de repente veo que esto explota con una adhesión impresionante que viene de cien países, ya llegamos a cerca de 170 mil respaldos, incluyendo a los expresidentes Cristina Fernández, José Mujica, Rafael Correa y Ernesto Samper.

“Están también el premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, el lingüista norteamericano Noam Chomsky, el italiano Massimo D´Alema que es un personaje emblemático de la izquierda democrática, el expresidente chileno Ricardo Lagos no lo firmó pero apoyó a Lula en las redes sociales.

“La batalla del momento es la batalla por la democracia, y esto lo vieron también otros potenciales candidatos presidenciales en Brasil, potenciales adversarios de Lula, como Manuela D´Avila (Partido Comunista) y Aldo Revelo (Partido Socialista) que firmaron el petitorio.

“Fuera de Brasil el país que dio más apoyo fue Argentina que ya nos dio casi 17 mil firmas y esperamos que sigan llegando más, es un manifiesto abierto a todos los ciudadanos.”

Paralelamente está la causa abierta por Lula en la ONU.

“La ONU es una organización algo muy amplia, lo que está en curso es en el Consejo de Derechos Humanos, es un proceso llevado por el abogado Geoeffrey Robertson, muy reconocido internacionalmente, que está relacionado con la falta de respeto a las garantías de Lula. No estoy trabajando en ese tema directamente, no puedo dar detalles, pero entiendo que el manifiesto que lanzamos nosotros puede tener algún tipo de impacto en la ONU, porque tuvo el apoyo de personas respetadas , y no perdamos de vista que el juzgamiento de la ONU es jurídico y político”.

El año político se inicia dentro de dos semanas con el TRF-4 y culmina en los comicios de octubre. Si Lula logra ser candidato y vencer, ¿qué consecuencias traería para la región?

“Sería un cambio geopolítico que traerá grandes consecuencias, hay muchas coincidencias en lo que pasa en varios países de la región donde parece que están actuando al unísono el poder económico junto a grupos de inteligencia, junto al poder de los jueces, a los medios, y a factores externos. El contagio de la onda progresista puede ser similar a lo que ocurrió en los años 80 cuando Argentina recuperó la democracia y esto impactó en la transición de Brasil.

“Si Lula retorna esto puede ser beneficioso para Argentina, donde quiero expresar mi solidaridad con la expresidenta Cristina que también es víctima de una serie de acosos, y a mi amigo el excanciller Héctor Timerman. Si Lula vence en octubre y en México vence Andrés Manuel López Obrador (julio), estamos hablando de dos líderes progresistas en países con mucho peso, esa posible onda progresista puede estar preocupándolos a ellos”.

¿A Estados Unidos?

“Yo no quiero adherir automáticamente a interpretaciones conspirativas pero tampoco las podemos desterrar. Hemos visto muchas coincidencias que no son menores, que están sobradamente demostradas. Las pinchaduras de la NSA norteamericana denunciadas por Edward Snowden están documentadas, y el blanco de esas invasiones eran la presidenta Dilma y Petrobras.

“Las escuchas ilegales del juez Moro a las conversaciones telefónicas de Dilma y Lula (marzo del 2016) al parecer contaron con apoyo tecnológico desde afuera. Son demasiadas coincidencias. El golpe contra Dilma también fue un golpe geopolítico y geoeconómico, y los grupos que estuvieron detrás de ese plan son los que ahora no quieren que vuelva Lula. No quieren a Unasur, al Consejo de Defensa de Unasur, la Celac. No aceptan una política externa que defienda la soberanía”.

¿Qué es lo que mejor define a la política externa de Michel Temer?

“Yo diría que la soberanía es una palabra olvidada por el gobierno brasileño, este es uno de los aspectos más característicos.

“Esto se demuestra en su política hacia la Amazonia, en el inicio de las negociaciones para la venta de la empresa (fabricante aviones) Embraer a la Boeing, en la política seguida con Petrobras que ya no es una empresa al servicio del desarrollo de Brasil, sus nuevas autoridades sólo se preocupan por el balance de sus cuentas. Están desmontando el sistema eléctrico, están desmontando el BNDES (Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social)”.

Donald Trump amenazó atacar Venezuela. ¿Es una hipótesis plausible?

“Fue la primera vez, desde la crisis de los misiles en Cuba en el 1962, que un presidente norteamericano amenaza usar la fuerza contra un país latinoamericano, esto debería ser motivo de una reunión de Celac, pero nadie la convoca porque nuestros países están siendo dóciles hacia Estados Unidos. “Sobre su pregunta digo que dudo mucho que Trump vaya a usar la fuerza pero sus declaraciones fueron un estímulo peligroso a que otros sigan la vía violenta en Venezuela. Lo preocupante es que frente a esa posición norteamericana la Cancillería de Brasil dice que tiene “partido” a favor de la oposición venezolana, en lugar de actuar como agente facilitador del diálogo entre las partes.

“Volviendo a Trump, la verdad es que el presidente norteamericano no tiene ningún proyecto definido, es la primera vez desde la segunda guerra mundial que EEUU no tiene un proyecto mundial. Estados Unidos siempre los tuvo, muchas veces fueron errados como el de la guerra de Vietnam, pero había una línea. La falta de ese programa de parte de EE.UU. es lo que desencadena la explosión fuerzas de derecha, el racismo, la hostilidad hacia latinoamericanos como ahora con los inmigrantes salvadoreños y antes la construcción del muro con México”.

Cristina: "Hay una amenaza a la representación popular"

PÁGINA 12 28 de diciembre del 2018 ARGENTINA

En su primer discurso en el Senado, CFK advirtió sobre la persecución de los jueces y la extorsión del Gobierno y envió un duro mensaje contra Cambiemos y sectores del PJ. Rechazó la acusación por traición a la patria y su pedido de desafuero. Alertó, además, sobre las presiones a legisladores para aprobar la reforma previsional

Sebastián Abrevaya

Apenas unos minutos después de que el Senado iniciara su última sesión del año, Cristina Fernández de Kirchner ingresó al recinto y se sentó en su banca.

Estaba por comenzar el debate del presupuesto nacional y la ley de reforma tributaria cuando la ex presidenta pidió la palabra para lanzar una dura advertencia como integrante de la Cámara Alta: “Estamos ante una fuerte amenaza de cercenar la representación popular en el Parlamento recurriendo a métodos y procedimientos que creíamos definitivamente desterrados de la política argentina”, aseguró.

Fue la conclusión de un análisis sobre el pedido de desafuero orquestado por un sector del Poder Judicial, combinado con la complicidad de algunos medios de comunicación, la actitud del gobierno de Mauricio Macri y la connivencia de un sector del PJ. Durante su exposición, Cristina Fernández se cruzó con la vicepresidenta, Gabriela Michetti: “No me gusta nada su gobierno pero los votaron y tienen que gobernar. Y yo soy oposición porque me votaron y también tengo que ser oposición”, le señaló.

Tras asumir su banca el 10 de diciembre y luego de varias semanas de expectativa por su primera intervención, la expresidenta rompió finalmente ayer el hielo del Senado. Durante su discurso sacudió la parsimonia con la que se venían manejando Cambiemos y el peronista Miguel Pichetto, que decidió conformar el Bloque Justicialista para excluir a los ocho integrantes del FpV-PJ.

Sin hacer una alusión directa, la expresidenta le envió un mensaje a los actores políticos y económicos que quieren disciplinarla a través de la Justicia en lo que definió como un “claro avasallamiento de la representación política institucional del país”.

Antes de comenzar su análisis político, reseñó brevemente la causa en la que el juez Claudio Bonadio pidió su desafuero. El magistrado la imputó el 7 de diciembre –el último día hábil anterior a su asunción como senadora– por traición a la patria y encubrimiento del atentado a la AMIA, ocurrido hace ya 24 años.

Con una celeridad pocas veces vista, se notificó ese mismo día el pedido para quitarle los fueros parlamentarios. La ex presidenta le respondió a distintas voces de Cambiemos que pretendían constituir la comisión de Asuntos Constitucionales para iniciar el tratamiento del tema y que acusaban al kirchnerismo de tratar de impedirlo.

“Cualquier cuestión, un desafuero también, puede ser tratado por el Senado con la habilitación de los dos tercios como se va a tratar por ejemplo hoy el presupuesto”, remarcó CFK y pasó a enumerar una serie de pedidos de desafuero que llevan varios años y nunca fueron tratados, aún cuando la comisión estaba conformada.

Uno es el caso del salteño Juan Carlos Romero, acusado por enriquecimiento ilícito y cuyo pedido de desafuero se debió a que se negó a prestar declaración indagatoria. El otro es el de Carlos Menem, que fue condenado por contrabando de armas a Ecuador y Croacia. A ninguno lo mencionó con nombre y apellido.

Además, CFK recordó que cuando fue senadora le tocó ocupar la presidencia de la comisión de Asuntos Constitucionales. Señaló que hubo dos pedidos de desafuero, uno de ellos a Luis Barrionuevo por la quema de urnas en Catamarca y otro al senador santiagueño Raúl Ochoa por realizar un voto doble. En el primer caso, si bien ella estaba a favor, el Senado rechazó el pedido. Casualmente, la responsable del voto en contra fue Diana Conti, calificada hoy como “ultracristinista”.

La ex presidenta recordó, además, que la Justicia había solicitado en su momento el desafuero de la ex senadora por Neuquén, Luz Sapag, que también fue rechazado. “Decidimos no tratarlo porque visualizamos claramente que se trataba de una persecución política. Debo tener muchos defectos pero la incoherencia no es uno de ellos”, afirmó la ex presidenta.

Sobre su caso particular, CFK calificó como “insólito” el pedido de desafuero por presunta por traición a la patria y enmarcó la situación en un contexto latinoamericano. “El ‘lawfare’, acuñado en Estados Unidos, habla de la utilización del aparato judicial para, articulándose con los medios de comunicación, provocar condenas previas, sin juicio a dirigentes políticos de la oposición. Hay numerosos ejemplos. Es un modus operandi, una matriz latinoamericana”, afirmó.

En referencia al memorándum de entendimiento con Irán, señaló que se trató de “un instrumento público, estatal, de derecho internacional” y que requirió la aprobación del Congreso Nacional por lo que el juez también debió haber imputado a los diputados y senadores que votaron a favor. Además, subrayó que el juez Daniel Rafecas, que había determinado el sobreseimiento por “inexistencia de delito”, hoy está sometido a juicio político en el Consejo de la Magistratura.

“Por esas casualidades de la vida es el mismo juez que la sobreseyó a usted por el memorándum de Qatar, el que nunca fue tratado por el parlamento”, dijo CFK dirigiéndose a Michetti.

A ésta situación, la expresidenta le sumó la presión que varios legisladores sufrieron por parte del Gobierno Nacional. Tal como publicó PáginaI 12, una diputada de Chubut reveló que fue presionada por su gobernador, que a su vez fue presionado por un funcionario nacional, para que apoyara la reforma previsional. “Alguno podrá pensar que es un mecanismo extorsivo, yo creo que es algo más, es un mecanismo mafioso porque sacar una foto a alguien y amenazarlo me recuerda a las imágenes de El Padrino”, señaló CFK.

En el último tramo de su discurso, el más político, apuntó directamente contra Michetti, que días atrás había hablado sobre su llegada al Senado. Leyó parte de sus declaraciones, en las que revelaba que mantenía una “muy buena relación” con el bloque presidido por Pichetto y que su llegada ponía en duda la convivencia en “paz y serenidad” en la Cámara.

“Es notable como en su gobierno el oficialismo dice qué oposición quiere. Lo dice el Presidente, lo dicen todos. Usted lo dice acá: ‘hay que ver si ella viene y quiere discutir todo’. ¡Sí! voy a discutir todo señora presidenta. ¿Sabe por qué? Por que para eso me votaron”, le lanzó.

Luego de que por tercera vez Michetti le pidiera que terminara su discurso porque se había excediendo en su tiempo, remató: “A mí no me gusta el gobierno que ustedes hacen. Y no por eso va a dejar de ser vicepresidenta usted, ni presidente Macri. No me gusta nada su gobierno pero los votaron y tienen que gobernar. Y yo soy oposición porque me votaron. Y también tengo que ser oposición”.

Trump tan lejos de Luther King

PÁGINA 12 17 de enero del 2017 ARGENTINA

Alexandra Wilts *

El hijo mayor de Martin Luther King Jr dijo ayer que el mundo estaba viviendo “días de maldad” cuando criticó la descripción de Donald Trump de Haití, El Salvador y algunas naciones africanas como “países de mierda”.

Trump enfrentó severas condenas internacionales por sus comentarios y se vio obligado a combatir nuevas acusaciones de que es racista.

“Estos son días malvados cuando el presidente de los Estados Unidos no parece entender que África es un continente, no un estado, y se refiere a países como Nigeria, Haití y El Salvador, ya todos conocen esa palabra. Yo no hablo así. Ustedes saben lo que dijo “, dijo el hijo de King, Martin Luther King III, en un desayuno en honor a su difunto padre.

Trump es acusado de usar la frase “agujero de mierda” para describir a varias naciones durante una reunión en la que se trató la cuestión migratoria con un grupo bipartidista de seis senadores. El presidente también cuestionó la necesidad de admitir a más haitianos en Estados Unidos, según varias versiones de la reunión. “¿Por qué permitimos que todas estas personas de los países de mierda vengan aquí?”, dijo, según el Washington Post, como parte de las discusiones sobre un acuerdo bipartidista de inmigración. Agregó que Estados Unidos debería admitir a más personas de lugares como Noruega.

Martin Luther King III se apresuró ayer a criticarlo: “Cuando un presidente insiste en que nuestra nación necesita más ciudadanos de estados blancos como Noruega, ni siquiera creo que necesitemos pasar más tiempo hablando sobre lo que dice y lo que es.”

La hija de Martin Luther King, Bernice King, también criticó a Trump. “No podemos permitir que las naciones del mundo adopten las palabras que provienen de nuestro presidente como un reflejo del verdadero espíritu de Estados Unidos”, dijo en Atlanta. “Somos un pueblo, una nación, una sangre, un destino. Toda la civilización y la humanidad se originaron en los suelos de África”, agregó Bernice King.

Después de haber negado repetidamente las observaciones que se le atribuyen, el discurso semanal de Trump honró al Dr. King, quien es quizás mejor conocido por su discurso del 1963 “Tengo un sueño” donde reclama derechos civiles y económicos.

Trump dijo a los periodistas que él no era” racista” y afirmó que “el era la persona menos racista” que alguna vez hayan entrevistado. El presidente usó Twitter para desmentir que hubiera usado la frase “países de mierda”, pero el senador demócrata Dick Durbin, que asistió a la reunión de la Casa Blanca, afirmó que Trump “repetidamente” dijo “estas cosas llenas de odio”.

Ayer, Durbin les dijo a los periodistas que respalda cada palabra que comentó. Poco después, Trump tuiteó que “Dicky Durbin” había “tergiversado totalmente” lo que se habló en la reunión de la Casa Blanca.

  • De The Independent de Gran Bretaña.Especial para Páginal12

¿Habrá una guerra mundial de impuestos tras la controvertida reforma fiscal de Donald Trump aprobada en Estados Unidos?

BBC MUNDO 21 de diciembre de 2017 GRAN BRETAÑA

Natalie Sherman*

La controvertida reforma fiscal promovida por Donald Trump podría desencadenar una guerra tributaria internacional.

Al recortar la tasa corporativa, reducir las lagunas que las firmas usan para proteger las ganancias en el exterior y revisar el trato hacia las empresas multinacionales, Estados Unidos se encamina a convertirse en un lugar más atractivos para hacer negocios.

Pero algunos de los nuevos artículos, incluido un beneficio para los exportadores, pueden violar normas y tratados internacionales. Ministros de finanzas europeos ya han expresado su preocupación sobre algunos de los planes.

Es probable que EEUU enfrente desafíos a algunas medidas y la combinación de cambios podría presionar a otros países para que reescriban sus propias reglas, tal vez reduciendo los impuestos, explica Reuven Avi-Yonah, profesor de derecho en la Universidad de Michigan.

"Hay aguas turbulentas por delante", afirma, "la verdadera pregunta es cómo reaccionarán otros países".

Expertos en la materia afirman que tomará al menos un año entender las implicaciones de los efectos a nivel internacional.

¿Cómo pretende EE.UU. ser más atractivo para las empresas?

En el corazón del plan se encuentra una reducción en la tasa corporativa del 35% al 21 por ciento. También cambia la forma en que las empresas representan ciertos tipos de gastos.

Según las propuestas, Estados Unidos también dejará de gravar las ganancias que obtienen las empresas estadounidenses en el exterior, un cambio que lo pone en línea con los regímenes tributarios de otros países.

Estas medidas podrían costarle más de 1,4 billones de dólares en ingresos.

Para compensar, se impone un impuesto único sobre las ganancias mantenidas en el exterior, gravadas al 15,5% por efectivo y al 8% por activos ilíquidos.

Esto, según quién lo vea, captura un impuesto que de otro modo las empresas habrían evitado o proporciona a las compañías un quiebre importante en lo que, de otro modo, tendrían que pagar.

¿Evitará esto que las empresas mantengan ganancias en el extranjero?

Para desalentar que las firmas se lleven sus ganancias a otros país, se impondrá un impuesto mínimo de alrededor del 10% sobre el ingreso intangible global, como patentes, y se endurecerán las reglas relacionadas con los pagos a subsidiarias extranjeras.

Se espera que esto afecte a las compañías farmacéuticas y de tecnología, que actualmente evitan impuestos al guardar ganancias atribuibles a la tecnología en jurisdicciones de bajos impuestos.

Pero no está claro cuán efectivas serán las reglas. Analistas consideran que podría alentar a las firmas a mover importantes inversiones tangibles, como fábricas, en el extranjero, ya que la ley exime de impuestos a algunas de esas ganancias obtenidas.

Debido a que el impuesto mínimo se calcula sobre una base global, afirman que hace poco para contrarrestar el atractivo de los refugios fiscales.

"No veo que esto aumente la carga tributaria para muchos, especialmente para cuando todo esto termine", señala Kimberly Clausing, profesora de economía del Reed College.

El abogado fiscal Robert Misey, director del departamento internacional en la firma de abogados Reinhart Boerner Van Deuren, apunta que podría haber oportunidades para eludir los nuevos gravámenes.

Algunas de las normativas se aplican a las empresas con más de US$500 millones en ingresos en un plazo de tres años, es decir aquellas que pueden pagar el mejor asesoramiento fiscal.

"Afrontémoslo", agrega. "esas son las compañías que intentarán descubrir cada ángulo para evitarlo".

¿Desencadenará una guerra de impuestos?

El proyecto de ley permite a las empresas estadounidenses reclamar una deducción por el dinero obtenido de las exportaciones, lo que reduce la tasa de exportación a alrededor del 13%.

Es probable que la Organización Mundial del Comercio (OMC) vea este cambio como un subsidio ilegal y podría generar desafíos legales.

"Esperaría que los países extranjeros se sintieran algo ofendidos por este estatuto", dice David Rosenbloom, un abogado de Caplin & Drysdale y exfuncionario impositivo, quien añade que los legisladores estaban usando el plan fiscal para sus objetivos "aislacionistas".

Tras la reforma también aumentará la responsabilidad tributaria de las subsidiarias estadounidenses que realizan pagos a empresas extranjeras. Esa medida tiene a compañías preocupadas en lugares como Alemania.

La profesora Clausing afirma que esas reglas eran vulnerables a desafíos (o negociaciones) y podrían diseñarse para fortalecer la mano estadounidense en discusiones internacionales sobre impuestos.

"Mucha gente lo ve como una táctica más política", sentencia.