Saltar a: navegación, buscar

Portal:Panorama Mundial/DE LA PRENSA/2018-02-27

Relaciones Cuba-EEUU retroceden, pese a permanencia de acuerdos

PL 22 de febrero del 2018 CUBA

Aunque permanecen los principales acuerdos firmados hasta el momento, las relaciones entre Cuba y Estados Unidos experimentan un retroceso después de la llegada a la Casa Blanca del presidente Donald Trump.

Mucho antes de sus pronunciamientos agresivos contra la nación caribeña en su primer discurso sobre el estado de la Unión el 30 de enero, Trump mostraba las intenciones injerencistas de su gobierno hacia la mayor de las Antillas.

Así fue el 16 de junio del 2017, cuando en la Florida rubricó el Memorando Presidencial de Seguridad Nacional sobre el Fortalecimiento de la Política de los Estados Unidos hacia Cuba, y con ello el recrudecimiento de la hostilidad de Washington hacia La Habana.

En aquella alocución, Trump ratificó la vigencia del bloqueo económico, comercial y financiero que la nación norteña mantiene contra el país antillano desde hace más de medio siglo, así como su intención de recrudecerlo.

Tal política persiste hoy, por ese motivo la subdirectora del Centro de Estudios Hemisféricos y sobre Estados Unidos, Olga Rosa González, consideró que las relaciones con el magnate inmobiliario y su gobierno seguirán siendo complejas.

De acuerdo con declaraciones de González a Prensa Latina, tal postura del gobernante republicano se evidenciaba desde que llegó a la Casa Blanca, e incluso antes, y se refirió al discurso agresivo de Trump en torno a la figura del líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro (1926-2016), después de su fallecimiento.

Durante el primer año de la administración del presidente 45 se formularon acusaciones falsas contra Cuba con el tema de los alegados ataques sónicos, la retirada de personal de la embajada de Washington en La Habana, y la expulsión de miembros de la misión diplomática de la isla en Estados Unidos.

Esto afecta la ejecución de los acuerdos firmados entre los dos países y por consiguiente las relaciones bilaterales, restablecidas en julio del 2015, señaló la académica.

En la administración del expresidente Barack Obama (2009-2017), ambos gobiernos rubricaron una veintena de acuerdos en materia de prevención y enfrentamiento de los actos terroristas, contra el tráfico ilícito de estupefacientes, asuntos de ciberseguridad, la trata de personas, el tráfico de emigrantes y la cooperación ante derrames de petróleo en el golfo de México, entre otros.

Asimismo, González se refirió a la reciente firma de una orden ejecutiva para mantener abierta la cárcel en la base naval de Guantánamo que Washington mantiene en contra de la voluntad del pueblo y Gobierno de la isla caribeña.

El centro de reclusión, abierto en el 2002 y que llegó a albergar unos 800 reos -hoy quedan 41-, es señalado por organismos internacionales como un lugar donde se cometieron torturas y sistemáticas violaciones de los derechos humanos contra los prisioneros.

La devolución del territorio ilegalmente ocupado es uno de los elementos que exige Cuba para una verdadera normalización de relaciones entre La Habana y Washington, añadió la experta.

Política de bloqueo inamovible

El presidente estadounidense John F. Kennedy (1917-1963) oficializó hace 56 años el cerco económico, comercial y financiero, unilateral política que hasta hoy mantiene el objetivo de rendir a la Revolución cubana.

El bloqueo no parece tener su fin a la vista, en primer lugar porque los jefes de la Casa Blanca ya no tienen la facultad de emitir una orden ejecutiva como la de Kennedy, analizó en recientes declaraciones a Prensa Latina.

De acuerdo con la investigadora, esa política de aislamiento proseguirá a largo plazo, debido a una veintena de leyes que regulan la relación económica entre ambas naciones, así como las de la isla con otros países.

A criterio de González, la mayor de las Antillas no es prioridad para los formuladores de políticas en Estados Unidos, enfocados en otras áreas del mundo.

Por tal motivo -aseguró- no ha fructificado en el Congreso una propuesta dirigida a eliminar la Ley para la libertad y la solidaridad democrática cubana, conocida popularmente como Helms-Burton (1996).

La iniciativa es el apéndice más fuerte para la aplicación de la política de bloqueo contra Cuba y convirtió al órgano legislativo en el único facultado para levantarlo.

Derogar leyes lleva un proceso a lo interno del Capitolio, instancia en la cual los legisladores cubanoamericanos son quienes más insisten en mantener el cerco económico, comercial y financiero, esclareció González.

Según la investigadora, aunque el presidente de Estados Unidos no decide el levantamiento del bloqueo, sí puede flexibilizar esta política y autorizar el uso del dólar en las transacciones comerciales bilaterales.

También permitir la concesión de créditos, préstamos y financiamiento para que Cuba adquiera productos en el mercado norteamericano, sin pagar por adelantado o en efectivo, ejemplificó.

Sin embargo, acotó González, Trump mantuvo la suspensión del capítulo tres de la Ley Helms-Burton, que contempla la internacionalización del bloqueo.

Dicho acápite establece que los estadounidenses pueden presentar en cortes de su país reclamos de bienes en Cuba y prohíbe a las empresas extranjeras negociar con las llamadas "propiedades confiscadas".

La cláusula fue suspendida además por los expresidentes William Clinton (1993-2001), George W. Bush (2001-2009) y Barack Obama (2009-2017), en sus respectivos períodos de gobierno.

Trump lo hizo, quizás, para prever una avalancha de demandas en las cortes norteamericanas contra compañías del resto del mundo que invierten aquí, y él es un hombre de negocios, apuntó la especialista.

El 7 de febrero del 1962 Kennedy proclamó la orden ejecutiva 3447 que impuso el bloqueo a Cuba.

Con ello inició un grupo de decisiones dirigidas a consolidar esa política hostil que no ha logrado el objetivo de derrocar a la Revolución cubana, escenario reconocido por el propio Obama cuando en diciembre del 2014 anunció el cambio de política.

El cerco se mantiene pese al rechazo que genera a nivel mundial, con 26 ocasiones consecutivas desde el 1992 con un categórico rechazo en la Asamblea General de las Naciones Unidas, donde suele recibir calificativos de crimen, violación de los derechos humanos, obstáculo al desarrollo y reliquia de la Guerra Fría.

Los grupos de trabajo en la política de EEUU hacia Cuba

Omar Pérez Salomón*

El Memorando Presidencial firmado por el inquilino de la Casa Blanca Donald Trump el pasado 17 de junio, orientó al secretario de Estado, Rex Tillerson, organizar un grupo de trabajo “para examinar los retos tecnológicos y oportunidades para expandir el acceso a Internet en la isla”. No es la primera vez que el gobierno del vecino del norte crea grupos de trabajo para estudiar y proponer vías y métodos para acabar con la Revolución Cubana utilizando como soporte las telecomunicaciones.

En el 1960 la Agencia Central de Inteligencia (CIA) estadounidense encargó el proyecto de fundar una estación de radio para transmitir programación anticubana a uno de los mayores expertos de la Agencia en materia de propaganda, David A. Phillips, periodista y actor, organizador del hostigamiento radial contra Jacobo Arbenz en el 1954, muy conocedor de la realidad cubana que había estado destacado en La Habana en los últimos años del gobierno del tirano Fulgencio Batista y posterior al triunfo de la Revolución había participado en varios planes contra el gobierno revolucionario, entre ellos al menos, un plan para asesinar a Fidel Castro.

Phillips organizó un grupo de trabajo que realizó un estudio sobre el equipamiento a utilizar, la identificación del lugar para el despliegue, el diseño del sistema de antenas, la programación y otras medidas para la operación. Así, el 17 de mayo del 1960, en la frecuencia de 1160 khz, fue captada en Cuba por primera vez, la emisora Radio Cuba Libre (Radio Swan).

Como antecedente de la salida al aire de la mal llamada Radio Martí, el 22 de septiembre del 1981, el presidente Ronald Reagan firmó la orden ejecutiva 12323, mediante la cual se creó un grupo de trabajo o "Comisión Presidencial para la Radiodifusión hacia Cuba" que tendría como objetivo analizar la creación de un nuevo servicio radial dirigido específicamente a la mayor de las Antillas.

La Comisión quedaba encargada de estudiar los posibles contenidos de los programas, fuentes de información, necesidades de personal, estructura legal de la organización, proyectos de ley, presupuestos, ubicaciones de estudios y transmisores y formular un informe al presidente en un plazo prudencial.

A finales del 1980 el proyecto de la Televisión Martí requirió la contratación de cuatro firmas consultoras ingenieras para efectuar investigaciones y estudios de factibilidad tecnológica, así como de reportes de la Fuerza de Tarea del Presidente sobre Transmisiones Internacionales del gobierno.

Cuando el 12 de marzo del 1996 fue firmada por el presidente de Estados Unidos William Clinton, la llamada ley Helms-Burton, plataforma que dio continuidad a la política agresiva desarrollada por sucesivos gobiernos estadounidenses, se recrudeció el curso agresivo de la política contra Cuba.

En el capítulo primero, la sección 109 se refiere a la autorización para dar apoyo a grupos “democráticos” y de “derechos humanos” en Cuba, es decir, a los grupúsculos que dentro de nuestro país sirven a los intereses del imperialismo norteamericano. Se trata de suministros de publicaciones y materiales informáticos, tales como libros, videos, y otros medios para realizar propaganda.

En este sentido, la Rand Corporation – tanque pensante del Pentágono – realizó varias investigaciones que recomendaron el desarrollo de una política estadounidense de información y comunicaciones destinada a “ayudar a abrir el sistema cerrado de Cuba y fomentar el surgimiento de una sociedad civil independiente”.

Uno de esos estudios, realizado por Larry Press en el 1996, tenía como fin mejorar el conocimiento sobre la situación de las telecomunicaciones de Cuba, en especial las perspectivas para ampliar la red de computadoras con acceso a internet, y serviría como documento base para un proyecto sobre “Actores, resultados y política estadounidense para una Cuba en proceso de cambio”.

En la investigación: “Las telecomunicaciones cubanas, la red de computación y las implicaciones en la política de los Estados Unidos” se planteó que en el 1996 Cuba ya contaba con cuatro redes con conexiones internacionales a la internet –Red del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGBnet), Centro de Intercambio Automatizado de Información (CENIAI), TinoRed de los Joven Club e Infomed– y reconoce que: “A pesar de los serios problemas económicos, desde el 1992, las redes cubanas han crecido notablemente, tanto en dimensión como en calidad, principalmente debido a que el gobierno cubano ha permitido y financiado dicho crecimiento” 1

En las recomendaciones realizadas llama la atención que se proponen varias medidas dirigidas a incrementar la injerencia en los asuntos cubanos utilizando las redes informáticas, embrión de las acciones que en fechas más recientes se han llevado a cabo.

Entre ellas tenemos: estimular una conexión directa IP con Internet para brindar a los cubanos un acceso interactivo a materiales del extranjero; dar una respuesta rápida a la solicitud que hiciera la empresa WilTel de un permiso para construir un cable óptico entre los Estados Unidos y Cuba, pendiente desde marzo del 1994, y a otras solicitudes para brindar diferentes servicios relacionados con datos; fomentar los viajes desde Cuba con fines de adiestramiento y capacitación en la administración de las redes informáticas, y otras formas de intercambio técnico.

Además, apoyar a los usuarios cubanos, en especial a las ONG con adiestramiento, equipos y cubriendo los costos de la comunicación. En este sentido se explica que, “las ONG, los Clubes de Computación para los jóvenes, las universidades y los investigadores en la esfera de la biotecnología nos parecen merecer que se les apoye. Las ONG y los investigadores de la rama biotecnológica contribuyen al apoyo a los derechos humanos y al logro de los objetivos relativos a la política de acceso al conocimiento; los Clubes de Computación para los jóvenes y las universidades pueden contribuir directamente al adiestramiento de la comunidad de usuarios exigentes necesaria para lograr una potente red” 2

Resulta significativo que dos días antes del ataque terrorista a las torres gemelas en New York, el 9 de febrero del 2001, Cuba se convierte en el primer Estado acusado de planear ataques cibernéticos contra Estados Unidos, cuando en la audiencia del Comité selecto del Senado sobre Inteligencia, que trató el tema de “la amenaza mundial”, el entonces director de la Agencia de Inteligencia de Defensa, Almirante Thomas R. Wilson, identificó a la Mayor de las Antillas como un posible país “ciberatacante”.

En el 2004 se publica el documento de la llamada “Comisión para asistir a una Cuba libre”, que tenía el encargo del presidente George W. Bush de identificar medios adicionales para poner fin rápidamente al régimen cubano. En el 2006 expuso esa administración un nuevo documento donde amplían las medidas. En el capítulo 1: Acelerar el fin de la dictadura de Castro: Transición, no sucesión, se crea el “Fondo Cuba para un Futuro Democrático”, que asigna 24 millones de dólares para la propaganda contra nuestro pueblo, incluida la que se realiza a través de Internet.

En febrero del 2006, el Departamento de Estado, encabezado por Condolezza Rice, crea el Grupo de Tarea para la Libertad Global de la Red que debía concentrarse en monitorear especialmente a China, Irán y Cuba, y en julio del siguiente año se hace pública la decisión del presidente Bush de crear un cuarto ejército en el país, el del ciberespacio, que estaría radicado en la base de la fuerza Aérea de Barksdale en Louisiana, con la misión de mantener la ventaja competitiva de las fuerzas armadas estadounidenses en un nuevo teatro de las operaciones militares.

En el 2011, a solicitud del senador republicano, Richard Lugar, el miembro más prominente de ese partido en el Comité de Relaciones Exteriores del Senado, Carl Meacham, encargado de América Latina en el equipo del político, se reunió con el personal del Departamento de Estado de, altos diplomáticos extranjeros y funcionarios de la industria en el transcurso de varios meses para llevar a cabo una investigación sobre cómo los medios sociales y la tecnología podían utilizarse para promover y fortalecer lo que ellos entienden como la democracia en América Latina.

En el informe de Meacham se reconocen descaradamente las acciones y planes subversivos que acomete el gobierno del vecino del norte contra la Revolución Cubana. En una de sus partes se manifiesta:

“El Departamento de Estado ha entrenado a los periodistas en varios países para que aumenten su capacidad de diseminar rápidamente la información precisa sobre acontecimientos y asuntos importantes. Se han invertido grandes esfuerzos en Cuba, el único país que en estos momentos censura activamente el contenido de la política de EEUU. En Cuba, la Sección de Intereses de EEUU ha ofrecido miles de sesiones sobre Internet, cursos sobre la tecnología de los blogs, clases sobre entrenamiento básico de computación, clases de inglés semanales y apoyo de bibliotecas para el público cubano.3

Estos programas tienen como objetivo reforzar la capacidad de los ciudadanos de utilizar los recursos existentes y también crear recursos sociales propios que aumenten la transparencia del gobierno y fortalezcan las instituciones civiles. Aunque Cuba es ciertamente un caso singular en el gran proyecto de la política exterior norteamericana, el staff reparó en el creciente interés que tienen los funcionarios del Departamento de Estado en incrementar las capacidades básicas de computación y alfabetización del pueblo cubano como medio de facultar a los cubanos para llevar a cabo cambios positivos en su propia sociedad.”

Como puede apreciarse, el imperialismo estadounidense viene creando grupos de trabajo y diseñando planes para acabar con el ejemplo que significa la Revolución Cubana desde hace muchos años. Con la guía de nuestro partido y gobierno revolucionario, y la participación del fabuloso capital humano formado en estos 60 años, cada uno de ellos ha fracasado.

No podemos desconocer que Cuba también está en la mira de la ofensiva actual de la derecha y la oligarquía latinoamericana, organizada y conducida por las fuerzas de poder del imperialismo estadounidense. El contenido del Memorando de Trump es una pieza de este andamiaje.

En resumen, en el campo de las Tecnologías de la Información y la Comunicación, el imperialismo norteamericano tiene un plan dirigido a subvertir el orden y la constitución cubana, empleando las redes y aplicaciones informáticas.

“A un plan” -dijo nuestro José Martí- “obedece nuestro enemigo: el de enconarnos, dispersarnos, dividirnos, ahogarnos. Por eso obedecemos nosotros a otro plan; enseñarnos en toda nuestra altura, apretarnos, juntarnos, burlarlo, hacer por fin a nuestra patria libre. Plan contra plan.”

1Informe de la Rand Corporation: Las telecomunicaciones cubanas, la red de computación y las implicaciones en la política de los Estados Unidos. Elaborado para la Oficina del Secretario de Defensa de Estados Unidos, julio del 1996, p.1-49.

2Ibídem.

3Preguntas a Roberta Jacobson, subsecretaria de Estado interina para los Asuntos del Hemisferio Occidental, presentadas por Richard G. Lugar, miembro de más alto rango del Comité de Relaciones Exteriores para audiencia titulada “El estado de la democracia en las Américas”, el 30 de junio del 2011.

  • Analista político cubano

¿Quiénes son los jóvenes detrás del movimiento contra las armas en EEUU?

AFP 21 de febrero del 2018 FRANCIA

Unidos, empoderados, motivados y acomodados: así son los jóvenes sobrevivientes del tiroteo en Florida que lideran el movimiento contra las armas #NeverAgain y que tienen la esperanza de impulsar un cambio en el Estados Unidos de Donald Trump.

Apenas dos días después de la masacre de 17 personas el día de San Valentín, los sobrevivientes de la escuela secundaria Marjory Stoneman Douglas de la ciudad de Parkland, vecina a Miami, alzaron la voz para exigir a los legisladores un mayor control sobre la venta de armas en Estados Unidos.

Estos "millennials" nacieron en un mundo donde los tiroteos masivos son una amenaza real, crecieron haciendo simulacros para prepararse ante ellos y están hartos de la inacción frente a esta epidemia, dicen expertos.

"Son lo suficientemente jóvenes para ser percibidos como víctimas inocentes, pero lo suficientemente mayores como para poder hablar por sí mismos", resume Frank McAndrew, profesor de psicología en la Universidad Knox en Illinois. "Están expresando shock, rabia, tristeza y todo un rango de emociones inocentes y crudas, libres de fines partidistas".

Los líderes son Cameron Kasky, creador del hashtag #NeverAgain; Emma González, quien dio un poderoso discurso acusando a los políticos de estar financiados por la Asociación Nacional del Rifle; David Hogg, que filmó entrevistas a sus compañeros durante el suceso y Chris Grady, uno de los líderes detrás del usuario úneveragainMSD. Todos tienen entre 16 y 18 años.

Ahora los llamados "chicos de Parkland" organizan una "Marcha por nuestras vidas" el 24 de marzo en Washington -inspirada en la "Marcha de las mujeres" del año pasado-, que suma donaciones de George Clooney, Oprah Winfrey y Steven Spielberg, entre otros.

El martes, Cameron publicó una foto donde aparece con Emma, quien tiene un celular al oído. "(Dando) entrevistas y eso, ella está al teléfono todo el día y súper ocupada pero estamos trabajando duro, les prometemos", escribió en Twitter.

En tanto, en todo el país surgen movimientos escolares de apoyo a Parkland, como Student Walkout Against Gun Violence, que organiza protestas de estudiantes contra las armas bajo el usuario ústudentswalkout.

"Todo el mundo quiere hacer algo y lograr un cambio en este país", dice a la AFP la creadora de la cuenta, una estudiante de otra escuela que no quiere identificarse porque afirma que la historia no es ella.

"El que no quiere hacer algo es porque no ha visto los videos", añade la joven de 19 años, refiriéndose a las imágenes que compartieron los estudiantes durante el tiroteo y el asedio.

Los jóvenes están logrando algo que -según los expertos- no había ocurrido antes: generar un debate que podría tener una resonancia política.

El año pasado murieron 58 personas en una masacre en Las Vegas. En el 2016 murieron 49 en un bar en Orlando, Florida. En el 2012, 26 personas -entre ellas 20 niños- fueron masacradas en la escuela Sandy Hook en Connecticut. En el 2007, 32 estudiantes fallecieron en Virginia.

¿Por qué esta discusión no tuvo antes tanto impacto? ¿Qué caracteriza a los chicos de Parkland?

Según Dana R. Fisher, una socióloga de la Universidad de Maryland que se especializa en estudiar las protestas en Estados Unidos, la "chispa" se encendió con la Marcha de las mujeres.

"Uno de los efectos colaterales más interesantes del país de Donald Trump es que todo el mundo está mucho más involucrado políticamente que antes", dice a la AFP. "La gente está prestando atención".

La experta compara este movimiento con el #MeToo contra el acoso sexual, ambos inherentes a las redes sociales.

Pero #NeverAgain "es más organizado, y además está más enfocado en cambiar una política, en lugar de cambiar mentalidades", dice Fisher a la AFP. Por el contrario, el movimiento #MeToo no busca un cambio en la legislación, "porque en teoría hay leyes que deberían prohibir a la gente comportarse de esa manera".

Por otra parte, estos "millennials" están cohesionados.

No son los niños de Sandy Hook, que eran muy pequeños para tener voz propia. Tampoco son los clientes aleatorios de un bar, como en Orlando. "Aquí se trata de un grupo de gente que tenía algo en común", dice McAndrew, experto en tiroteos masivos.

"En muchos otros tiroteos, las víctimas no se conocían entre sí y carecían de la cohesión y del sentido de identidad que comparten los estudiantes de Parkland. (...) La familiaridad que ellos tienen entre sí y la facilidad con la cual integran a sus vidas las redes sociales les da una ventaja a la hora de organizarse y comunicarse".

Otro experto en tiroteos masivos, J. Reid Meloy -profesor de psiquiatría de la Universidad de California en San Diego-, estima además que "estos chicos están acomodados económicamente y por tanto su empoderamiento es real".

En efecto, la ciudad de Parkland es considerada una de las más seguras de Florida y sus habitantes pertenecen a las clases media y media alta estadounidense.

Esto hace que "no estén intimidados por los hombres blancos mayores de la política y del NRA (Asociación Nacional del Rifle)", añadió Reid Meloy. Y "están cansados de la pasividad que significa ser una víctima potencial".