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Portal:Panorama Mundial/DE LA PRENSA/2018-03-13

Cuba financiará en solitario su exitosa respuesta al VIH SIDA

IPS 8 de marzo del 2018 ITALIA

Cuba iniciará este año una transición sin precedentes en América Latina para costear por sí misma toda la respuesta al virus de inmunodeficiencia humana (VIH), causante del sida, con el que conviven alrededor de 23 mil 500 de sus habitantes.

La asistencia monetaria que recibe desde el 2003 esta nación insular del Sur en desarrollo del Fondo Mundial de Lucha contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria comenzará en forma paulatina a recortarse y sustituirse con recursos locales, en un proceso llamado "transición completa hacia la sostenibilidad nacional".

"El Fondo Mundial vio a Cuba como un candidato a demostrar que es posible transitar de la cooperación externa hacia la sostenibilidad nacional", dijo María Isela Lantero, la jefa del Departamento de Infecciones de Transmisión Sexual y VIH sida del Ministerio de Salud Pública.

Según precisó la epidemióloga a IPS en una entrevista exclusiva, "el primer país en la región (latinoamericana) que comenzará un proceso de ese tipo será Cuba", por sus avances demostrados en ese sentido.

En el 2016, se registraron 36,7 millones de personas con el VIH en el mundo, de las cuales 1,8 millones residían en América Latina y 310 mil en El Caribe.

"Ahora estamos en la fase de preparación del nuevo proyecto, donde el país seguirá asumiendo compromisos para demostrar que será capaz, cuando acabe el 2020, de tener los recursos que recibía del Fondo Mundial, a medida que este vaya aportando menos y el país más", explicó Lantero.

En el 1996, este país caribeño comenzó a realizar proyectos de cooperación con el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH sida (Onusida). Justo desde su creación, el fondo mundial realiza aportes financieros sistemáticos que se iniciaron en el 2003.

Entre el 2003 y el 2017, el fondo mundial ha movilizado 110 millones de dólares para la respuesta cubana al VIH sida, en áreas que van desde la compra de antirretrovirales, reactivos para pruebas de laboratorio, capacitación técnica y profesional hasta cambios en el sistema de atención sanitaria.

Aún se ajustan detalles y se espera por iniciar la transición, pero Lantero puso como ejemplo que, "poco a poco, seguiremos desarrollando un grupo de medicamentos en la producción nacional para que no se interrumpa ningún servicio en el 2020".

Hoy la isla caribeña afronta con su presupuesto, entre otros, la compra de condones que se venden a precios subsidiados, los reactivos para pruebas de CD4 (molécula clave en inmunología) y la mitad de los costos de los reactivos y gastables necesarios para la realización de pruebas de carga viral (cantidad de virus en sangre).

"Es un tránsito que no está colocando al país en un riesgo alto", aseguró la epidemióloga.

Considerado un caso único en América Latina, la atención a las personas que viven con VIH sida en este país de 11,2 millones de personas y de gobierno socialista está integrada al sistema nacional de salud, que es público, gratuito y costeado principalmente con el presupuesto nacional.

Además, los portadores del virus y aquellos que han desarrollado el sida (síndrome de inmunodeficiencia adquirida) reciben costo el tratamiento antirretroviral y otros medicamentos.

El Registro Informatizado de VIH sida revela que, al cierre del 2017, vivían con el virus alrededor de 23 mil 500 personas, de las cuales 81% eran hombres y 19% mujeres. De las personas afectadas, el mayor grupo sigue siendo el de los hombres que tienen sexo con otros hombres, quienes representan 70% del total.

El pasado año se realizaron 2,6 millones de pruebas de VIH y se detectaron dos mil 246 nuevos casos, lo que mantuvo el período de meseta que comenzó en el 2013. Los nuevos diagnósticos anuales oscilan en dos mil desde esa fecha, por lo que el ramo trabaja en aras de lograr la esperada disminución.

El 30 de junio del 2015, Cuba fue coronada por la Organización Mundial de la Salud como la primera nación del mundo en eliminar la transmisión de madre a hijo del VIH sida y la sífilis. Desde entonces Onusida identifica al país como un fuerte candidato a eliminar en el 2030 como problema de salud a esta enfermedad crónica transmisible.

El país enfrenta grandes desafíos para cumplir con esa meta.

"(El VIH sida) es una enfermedad como otra cualquiera, con la cual podemos convivir perfectamente y, si tomamos las medidas adecuadas, no tenemos por qué infectarnos", explicó a IPS el médico Danilo Machado, que desde hace más 20 años dirige un Consultorio del Médico y la Enfermera de la Familia en el barrio habanero de Vedado.

Bajo su cuidado, el médico tiene 994 personas, de las cuales cinco son seropositivas, gracias a un proceso de descentralización de la atención sanitaria a las personas con VIH sida que comenzó en el 2006 y trasladó a consultorios y policlínicas municipales consultas de seguimiento, especializadas y pruebas de laboratorio.

Las autoridades califican a la descentralización de clave en el mejoramiento de la respuesta cubana al virus.

"Este cambio nos ha exigido que elevemos la cultura sanitaria de la población con respecto a las personas con VIH sida", valoró Machado, sobre un proceso que enfrentó resistencias. "Es muy positivo que el paciente sea atendido en su medio y se logre más aceptación social, que es fundamental para aprender a vivir con la enfermedad", dijo.

Uno de los pacientes de Machado es el joven Gilberto Pérez, que además trabaja como promotor voluntario de salud sexual y reproductiva.

Pérez observa que, para seguir avanzando, se debe "llevar la prevención hasta el momento actual, incluyendo las nuevas tecnologías y haciendo más atractivos los mensajes". "(La red social) Facebook, Internet, es a lo que más se están conectando los jóvenes ahora", comentó a IPS, sobre vías que deben explotarse más.

También alertó sobre la necesidad de elevar más el conocimiento de la población, "tanto en la sociedad civil como entre el personal de la salud", para evitar el estigma y la discriminación que aún sufren las personas portadoras.

Onusida persigue lograr el escenario 90-90-90 en el 2020, que significa que en todos los países 90% de las personas con VIH sida sean diagnosticadas, 90% de las personas contagiadas reciban tratamiento antirretroviral y 90% de las personas con tratamiento tengan su carga viral indetectable.

Según Lantero, su departamento calculó recientemente cómo Cuba avanza en el cumplimiento de los tres compromisos globales. Los indicadores nacionales en las dos primeras metas son respectivamente de 83%, pero solo 65% de las personas en tratamiento tienen su carga viral indetectable, indicó.

Estos cambios suceden en medio de una recaída económica del país desde el 2016, que hasta ha provocado desde esa fecha inestabilidad en el suministro de medicamentos esenciales a la red de farmacias, donde al cierre del 2017 faltaban 49 medicamentos, de ellos 44 de producción nacional y cinco importados.

Trump se enfrenta al mundo con su política comercial

DPA 9 de marzo del 2018 ALEMANIA

Michael Donhauser, Andreas Hoenig y Alkimos Sartoros*

Fue una de esas apariciones que tanto le gustan a Donald Trump: rodeado de trabajadores del acero, el presidente estadounidense iba a firmar en la Casa Blanca los documentos que ordenaban la imposición de aranceles a las importaciones mundiales de acero -de un 25%- y de aluminio -del diez por ciento.

La foto con los trabajadores parecía para Trump casi más importante que el acto jurídico en sí. Y es que cuando se disponía a abandonar la sala, su secretario de Finanzas, Steven Mnuchin, tuvo que instarle a firmar de verdad el documento. Para el resto del mundo empezaban de verdad los problemas y los interrogantes.

Los aranceles entrarán en vigor en un plazo de 15 días y por el momento, Canadá y México quedarán exentos, mientras el resto de países podrán conseguir algunos descuentos en función de las concesiones que estén dispuestos a hacer.

Trump justificó la medida por motivos de seguridad nacional y si el resto de países son capaces de probar que de alguna manera pueden contribuir a la seguridad nacional estadounidense, podrían también verse favorecidos.

Sin embargo, muchos dudan de esa justificación, que permite al presidente actuar a su antojo y evitar que sus decisiones pasen por el Parlamento. Se trata de proteger y revivir la industria del acero nacional y al mismo tiempo mantener bajo control eventuales efectos no deseados.

Al abrir la puerta a negociaciones posteriores, Trump podría conseguir una mayor apertura del mercado de la UE al suministro de automóviles: en estos momentos, por cada automóvil de producción estadounidense que entra en Europa, la UE paga un arancel del 10%, cuando en la dirección contraria es de un 2,5 por ciento. Si Trump puede negociar mejoras en este sector, podrían reducirse los 45 mil puestos de trabajo que, según los expertos, peligran en la industria del automóvil estadounidense.

La Comisión Europea, que es el principal organismo competente en cuestiones comerciales en la UE, debe ahora encontrar un equilibro: por un lado, no perder la cara ante la agresividad de Trump. Bruselas ya cuenta con una lista provisional de unos 200 productos sobre los que podrían imponerse aranceles en respuesta a las medidas de Trump, entre ellos whisky bourbon, maíz, judías y mantequilla de cacahuete. Todos los países de la UE aprobarían la medida, señala la autoridad.

Pero por otro lado, otros países abogan por una reacción más tibia, entre ellos Alemania. "La UE debe mantener la cabeza fría. Llamo a la sensatez", dijo por ejemplo el presidente de la Industria Alemana (BDI), Dieter kempf. Y es que en Alemania un cuarto de los empleos depende de la exportación, llegando a más de la mitad en el caso de la industria. En total, los empresarios alemanes prefieren negociar en lugar de aprobar represalias y defienden los aranceles a productos estadounidenses sólo como último recurso.

Sin embargo, el sector del acero alemán se verá solo relativamente afectado por los aranceles de Trump. Berlín es el principal exportador europeo de acero a Estados Unidos, pero considerablemente por debajo de países como Canadá, Brasil o México. Eso sí, por delante de China.

Sin embargo, la UE teme una repercusión indirecta para el sector: que grandes cantidades de acero se desvíen al mercado de la UE, que generalmente no cuenta con aranceles a la importación. La Comisión Europea anunció que en ese caso tendría que tomar también medidas de protección.

Sin embargo, una espiral de medidas podría al final lastrar a un sector especialmente sensible y clave en Alemania: el del automóvil. Porque Trump ha amenazado con proteger ese sector si la UE responde con represalias a sus medidas proteccionistas.

Un ejemplo de cómo pueden desarrollarse este tipo de guerras comerciales lo muestra un vistazo al pasado: en el 2002, el entonces presidente estadounidense George W. Bush decretó aranceles y Estados Unidos no tuvo ninguna buena experiencia con la medida. Al final, tuvo que dar marcha atrás por orden de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Anteriormente, también había calentado los ánimos en la industria del acero, llevando a la pérdida de miles de empleos en otros sectores.

Pero esta vez, Trump quiere hacer las cosas mejor, dejando fuera de la medida a Canadá y México -responsables de más de una cuarta parte de las importaciones- y dejando la puerta abierta a negociaciones en otros casos.

El presidente de la industria del automóvil alemana, Berndhard Mattes, ya ha puesto sobre la mesa nuevas negociaciones sobre el acuerdo transatlántico de libre comercio TTIP. La UE y Estados Unidos llevan años negociando un tratado comercial de amplio alcance, en cuyo marco está prevista también la reducción de aranceles. Pero el proyecto ya avanzó muy lento durante el anterior Gobierno de Barack Obama y también debido a numerosas reticencias de grupos de interés europeos. Con Trump en la Casa Blanca, terminó de congelarse y aboga ahora por métodos más agresivos.

Los juristas de la Comisión Europea están ahora en alto nivel de alerta: en los 90 días posteriores a la entrada en vigor de los aranceles, las autoridades podrían presentar una demanda ante la OMC, explicó la comisaria europeo de Comercio, Cecilia Malmstrom. Y otros países podrían sumarse.

Por el momento, sin embargo, quienes quieren dialogar con Estados Unidos hacen cola: la comisaria europea Malmstrom quiere hablar mañana sábado con el negociador estadounidense, Robert Lighthizer, mientras el ministro de Comercio británico, Liam Fox, quiere viajar a Washington la próxima semana y espera encontrar un trato especial para el país a punto de salir de la Union Europea. Argentina y Brasil también han anunciado su disposición a dialogar. Pero el desenlace es totalmente incierto.

  • Periodistas de la agencia

Ninguna racionalidad en la Administración (Asociación Nacional del Rifle)

PROGRESO SEMANAL 27 de febrero del 2018 EEUU

Max J. Castro*

Ninguna administración racional propondría armar a los maestros de escuela para evitar horribles masacres como la reciente carnicería que cobró la vida de 17 estudiantes en la Escuela Secundaria Marjorie Stoneman Douglas en Parkland, la Florida.

La locura del improvisado plan del presidente Donald Trump en reacción al último de los cientos de asesinatos en masa, cometidos abrumadoramente con fusiles de asalto de uso militar, es impresionante. Las sangrientas carnicerías han ocurrido no solo en escuelas públicas, sino también en festivales de música country, cines, universidades y casi cualquier lugar donde grandes cantidades de personas son blancos fáciles para alguien armado con un fusil de asalto. ¿Cómo el hecho de armar a los profesores va a impedir los horrores como la masacre en Las Vegas o en el club nocturno Pulse?

El denominador común en todas estas tragedias es que ocurren solo en los Estados Unidos, el único país avanzado que está desbordado de armas y donde comprar un AR-15 o un similar fusil de asalto de alta potencia es tan fácil como comprar chicle.

El problema es el arma, no la escena, y la respuesta no es convertir las escuelas y cualquier otro lugar de nuestra sociedad en fortalezas, y mucho menos poner más armas en manos de civiles. La omnipresencia de las armas de fuego en este país, a diferencia de cualquier otro, está en el centro de las tasas excepcionalmente elevadas de homicidios con armas de fuego en Estados Unidos. Aumentar la cantidad de armas de fuego para luchar contra matanzas asesinas como Parkland o Pulse tiene tanto sentido como dar gasolina a los bomberos en lugar de agua para combatir los incendios.

¿Y cómo se podría esperar que los maestros de escuela armados con pistolas detuvieran a los atacantes armados con un fusil que dispara muchas más balas que una pistola, a un ritmo mucho mayor y con mucha más letalidad?

El AR-15, el arma utilizada en Parkland y muchos otros asesinatos en masa, es la versión civil del M-16, el arma principal utilizada por el ejército de EE UU en Vietnam. Es un arma temible. La bala no solo penetra el cuerpo y se queda dentro o produce una herida de salida. La bala del AR-15 destroza las tripas de una persona y deja una herida de salida del tamaño de una naranja.

Un médico de urgencias que atendió a pacientes heridos en el ataque en el aeropuerto de Fort Lauderdale, realizado con una pistola, y en Parkland escribió que todas las víctimas de Fort Lauderdale que llegaron al hospital sobrevivieron, mientras que muchos de los heridos en el ataque de Parkland entraron al hospital con heridas tan graves que nadie podría haber sobrevivido a ellas. Los cirujanos especialistas en traumas no pudieron hacer nada para ayudar a los adolescentes con múltiples órganos destrozados por la increíble potencia de fuego de un AR-15.

La reacción de los políticos a favor de las armas a la masacre de Parkland, desde Donald Trump hasta Marco Rubio y el resto de la coalición de cobardía, no ha sido menos patética por ser predecible. El control del poder y la mentalidad de la NRA se extienden a algunos, incluso en los medios, que están dando crédito a Trump y a otros apologistas de las armas de fuego por acceder a medidas minúsculas en alcance y efectividad. Debido a que la NRA se opone intransigentemente incluso a estas propuestas, se dice que Trump y compañía están “desafiando a la NRA”. Como si se atrevieran.

Esta farsa me recuerda un viejo chiste acerca de un señor inglés que entró a su casa y encontró a su esposa en la cama con otro hombre. El noble inglés tuvo una reacción violenta. Golpeó hasta hacer papilla el paraguas del amante. En ambos casos, la desproporción entre el daño y la represalia es ridícula.

Sin embargo, la mayoría de los políticos republicanos que no quieren que algo cambie respecto a las armas que la NRA no aprobaría también ven una necesidad política de aplacar a un público encabezado por estudiantes airados y padres afligidos, lo suficientemente enojados como para movilizarse y echarlos de su cargo.

Atrapados entre la espada y la pared, buscando la operación inexistente para cuadrar el círculo, los republicanos han sugerido reformas marginales que ni siquiera harían mella en el problema (un pequeño aumento en la edad legal para comprar un fusil de asalto) o que están al borde de la locura (armar a maestros).

También se han convertido en defensores instantáneos de la salud mental (mientras recortan los fondos de la atención médica mental) como si la fuente del problema fuera principalmente psicológica. No, tampoco se trata de salud mental. Solo alrededor del 4% de los perpetradores de estos sangrientos incidentes están locos.

Intentarán cualquier cosa para distraer la atención del problema real: las armas de fuego. También harán los reclamos más absurdos. La NRA, como de costumbre, se lleva la palma con su retórica. El presidente de la NRA Wayne Lapierre ha llegado al extremo de decir que el derecho a portar armas es conferido por Dios. El undécimo mandamiento: Portarás armas de fuego.

¿Cuántos estadounidenses pueden soportar tales idioteces? No es una mayoría, pero aun así son demasiados. La NRA tiene millones de miembros. Al tener un enfoque único, la NRA puede enfocar su poder electoral limitado como una pistola de láser para matar a los políticos que se oponen o incluso los que son poco entusiastas con respecto a la agenda del lobby de las armas de fuego. A aquellos que cotorrean los argumentos de la NRA, como nuestro propio Marco Rubio, la organización los recompensa ​​con grandes contribuciones de campaña.

A los estadounidenses se les enseña que Estados Unidos es la nación esencial. Fue una de las primeras democracias. Fue un lugar de refugio para los oprimidos y una tierra de oportunidades para los pobres del mundo. A principios del siglo XIX, era posible que un europeo sin tierra se estableciera aquí, adquiriera fácilmente tierras y prosperara. Después de la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos hizo crecer la clase media más grande del mundo, que incluía muchos obreros fabriles.

La creencia en el excepcionalismo estadounidense reflejaba estas realidades. Pero la frontera se cerró. La clase media se ha estancado o ha declinado desde la década del 1980, y los obreros han perdido frente a las políticas antisindicales y otras políticas favorables a los negocios y la globalización. Las políticas con respecto a los inmigrantes y refugiados son cada vez más severas.

Hoy en día este país es excepcional entre las naciones avanzadas, principalmente de forma negativa: armas de fuego mucho más letales en manos de individuos, con mucho el mayor número de homicidios, un presupuesto militar prácticamente mayor que el del resto del mundo en su totalidad, y la crueldad de sus políticas impositivas y sociales por medio de las cuales, en un país con un 10% obscenamente rico, decenas de millones carecen de un salario digno, atención médica y la posibilidad de asistir a la universidad.

Sin embargo, las decididas protestas contra la Ninguna Racionalidad de la Administración (NRA) por estudiantes de Parkland y el resto del país me inspiran a creer que esto también pronto cambiará.

Selección en Internet: Melvis Rojas Soris

  • Sociólogo, columnista y activista social

Brasil tras los pasos de México

LA JORNADA 2 de marzo del 2018 MÉXICO

Raúl Zibechi*

El gobierno de Michel Temer entregó la seguridad de Río de Janeiro a las fuerzas armadas, el pasado 16 de febrero. Desde los cuerpos policiales hasta los bomberos y las cárceles, pasaron a ser gestionados por los militares. La excusa, como siempre, es la violencia y el narcotráfico; que existen y son enormemente peligrosos para la población.

Río es una de las ciudades más violentas del mundo. En el 2017 hubo seis mil 731 muertos y 16 tiroteos diarios con un saldo mínimo de dos personas muertas en cada uno, casi siempre negros. De las 50 ciudades más violentas del mundo, 19 son brasileñas y 43 latinoamericanas. En paralelo, Brasil está entre los 10 países más desiguales del mundo, algunos de ellos también los más violentos, como Haití, Colombia, Honduras, Panamá y México.

En el caso de Río de Janeiro, la actuación de los uniformados tiene una característica especial: se focaliza en las favelas, o sea va en contra de la población pobre, negra y joven. En las 750 favelas de Río donde viven 1,5 de los seis millones de habitantes de la ciudad. Los militares se colocan en las salidas y fotografían a todas las personas, les piden documentos y confirman su identidad. Nunca se había hecho este tipo de control de forma tan masiva y tan específica.

No es la primera vez que los militares se encargan del orden público en Brasil. En Río los militares intervinieron 11 veces en el año anterior, en el contexto de las misiones Garantía de Ley y Orden (GLO), una legislación que se aplicó en grandes actividades como las visitas el Papa y el Mundial de Futbol. Desde el 2008, en 14 ocasiones asumieron funciones de policía. Sin embargo, ahora se trata de una ocupación militar que abarca todo el Estado.

Muchos analistas han enfatizado que la intervención está destinada al fracaso, ya que las anteriores, aun siendo puntuales, no consiguieron gran cosa. Agregan el fracaso de las Unidades de Policía Pacificadora (UPP), que en su momento fueron glorificadas como la gran solución al problema de la inseguridad, ya que se instalaban en las propias favelas, como una policía de cercanía.

En paralelo, los analistas recuerdan que la guerra contra las drogas en México es un fracaso estrepitoso, que por ahora se ha saldado con más de 200 mil muertos y 30 mil desaparecidos, mientras el narcotráfico está lejos de haber sido derrotado y se ha fortalecido.

Sin embargo, creo que habría que señalar que estas lecturas son parciales, porque en realidad estas intervenciones son sumamente exitosas para alcanzar los objetivos no confesables de las clases dominantes y sus gobiernos: el control y exterminio de la población potencialmente rebelde o no integrable. Esta es la razón que mueve a militarizar países enteros en América Latina, sin tocar la desigualdad, que es la causa de fondo de la violencia.

Pienso que hay cuatro razones que avalan la impresión de que estamos ante intervenciones sumamente exitosas, en Brasil, pero también en Centroamérica, México y Colombia, por poner los casos más evidentes.

La primera es que la militarización de la seguridad consigue blindar al Estado como garante de los intereses del 1% más rico, de las grandes multinacionales, de los aparatos estatales armados y de los gobiernos. Cabe preguntarse porqué es necesario, en este periodo de la historia, blindar a esos sectores. La respuesta: porque dos terceras partes de la población está a la intemperie, sin derechos sociales, a expensas de la acumulación por despojo/cuarta guerra mundial.

El sistema no le da nada a las mayorías negras (51% en Brasil), indígenas y mestizas. Solo pobreza y pésimos servicios de salud, educación y transporte. No les ofrece empleo digno ni remuneraciones adecuadas, las empuja al subempleo y la mal llamada informalidad. A largo plazo, una población que no recibe nada o casi nada del sistema, está llamada a rebelarse. Por eso militarizan, tarea que están cumpliendo exitosamente, por ahora.

La segunda es que la militarización a escala macro se complementa con un control cada vez más refinado, que apela a las nuevas tecnologías para vigilar desde cerca y desde adentro a las comunidades que considera peligrosas. No puede ser casualidad que en todos los países son los más pobres, o sea los que pueden desestabilizar al sistema, los que están siendo controlados de modo más implacable.

Apenas un ejemplo. Cuando "donaron" láminas para las viviendas en Chiapas, se cuidaron de pintarlas para que desde arriba pudieran identificar a las familias no zapatistas. Las políticas sociales que ensalzan los progresistas, forman parte de esos modos de control que en los hechos funcionan como métodos de contrasubversión.

La tercera cuestión es que el doble control, macro y micro, general y singular, está atenazando a las sociedades en todo el mundo. En Europa son multas o cárcel a quienes se salen del libreto. En América Latina es muerte y desaparición para quienes se rebelan o, sencillamente, a los que denuncian y se movilizan. Ya no se reprime solo a los que se levantan en armas, como en los años 60 y 70, sino a toda la población.

Esta mutación de los modos de control, aislando y sujetando a los que pueden llegar a ser rebeldes, o no obedientes, es uno de los cambios más notables que está aplicando el sistema en este periodo de caos, que puede terminar con el capitalismo y la dominación del 1%.

La cuarta son preguntas. ¿Qué quiere decir gobernar cuando estamos ante formas de control que solo aceptan votar cada cuatro, cinco o seis años? ¿Qué utilidad tiene poner todo el empeño político en las urnas si hacen fraude y lo consolidan con los militares en la calle, como sucede en Honduras? No digo que no haya que votar. Me pregunto para qué.

Se trata de seguir reflexionando nuestras estrategias. El Estado es una hidra monstruosa al servicio del 1%. Eso no va a cambiar si nosotros llegáramos al timón de mando, porque en el tope de la pirámide seguirán los mismos, con todo el poder para desalojarnos cuando lo estimen conveniente.

Selección en Internet: Melvis Rojas Soris

  • Escritor y activista social uruguayo