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Portal:Panorama Mundial/DE LA PRENSA/2018-03-16

La Casa Blanca de los despidos

PL 13 de marzo del 2018 CUBA

Martha Andrés Román*

El despido del secretario norteamericano de Estado, Rex Tillerson, confirma para muchas fuentes el desorden de una administración que a más de un año de iniciada sigue sin estabilizar a sus figuras más importantes.

Aunque esperado desde hacía tiempo, dada la tensa relación entre el titular y el presidente Donald Trump, el anuncio sobre la salida de Tillerson del actual gabinete causó sorpresa por llegar en un momento de retos diplomáticos importantes para el país.

Solo una semana antes el propio mandatario había negado los reportes de prensa que apuntaban a la existencia de anarquía en su gobierno debido a las renuncias y despidos de muchos funcionarios.

La nueva narrativa de noticias falsas es que hay caos en la Casa Blanca, indicó el presidente el 6 de marzo.

Solo siete días después se conoció sobre la partida de Tillerson, una noticia que por su relevancia dejó en un segundo plano otro movimiento en la mansión ejecutiva: el despido del asesor personal del presidente, John McEntee, por estar bajo investigación debido a crímenes financieros serios.

Ambas figuras se unieron así a una larga lista de personas que abandonaron sus puestos desde la toma de posesión de Trump el 20 de enero del 2017.

Cuando 10 días después de iniciar su mandato Trump sacó del cargo a la entonces fiscal general interina, Sally Yates, el hecho no resultó tan inesperado por tratarse de una funcionaria proveniente de la administración previa, y que se negó a aplicar polémicas órdenes sobre inmigración.

Pero las partidas continuaron en fecha tan temprana como el 13 de febrero del 2017, cuando el exasesor de Seguridad Nacional Michael Flynn renunció debido a reportes de que informó erróneamente al vicepresidente Mike Pence sobre sus contactos con un diplomático ruso.

Los tres meses siguientes transcurrieron sin que dejaran la administración figuras de alto perfil, pero se generó gran conmoción a nivel nacional cuando Trump despidió el 9 de mayo al entonces director del Buró Federal de Investigaciones (FBI), James Comey.

El hecho de que el jefe de Estado sacara de su puesto a la persona que guiaba la pesquisa sobre una presunta interferencia rusa en las elecciones del 2016 y una supuesta complicidad con el equipo de campaña del mandatario llevó a que varias voces lo acusaran de obstrucción de la justicia.

Ante los reclamos generados por el despido del titular del FBI, el Departamento de Justicia se vio obligado a nombrar a un fiscal especial para dirigir las indagaciones sobre los comicios.

Poco después de la situación con Comey se difundió, además, la dimisión de Mike Dubke, exdirector de Comunicaciones de la Casa Blanca, un puesto que después tuvo otros cambios sonados.

El 21 de julio, en tanto, ocurrió la renuncia de quien era hasta el momento uno de los rostros más visibles del ejecutivo, el secretario de prensa, Sean Spicer.

Medios locales reportaron que lo sucedido con Spicer estuvo motivado, en buena medida, con su desacuerdo con la decisión de Trump de nombrar al financista Anthony Scaramucci como nuevo director de Comunicaciones, cargo que asumió el mismo día de la dimisión del titular de prensa.

Según el diario The New York Times, el secretario le expresó al presidente que estaba muy en desacuerdo con la elección del neoyorkino, quien presuntamente tenía una relación tensa con el propio Spicer y con quien era en ese momento el jefe de personal de la mansión ejecutiva, Reince Priebus.

La retirada del exvocero fue solo el inicio de un éxodo estival en el que no quedarían en la Casa Blanca ni Priebus ni Scaramucci, y como parte del cual también partieron el exjefe de estrategia de Trump, Stepehn Bannon, y el exasesor Sebastian Gorka.

En el caso del jefe de gabinete, el gobernante lo despidió justo una semana después de la salida de Spicer, el viernes 28 de julio, luego de días de rumores sobre la existencia de tensiones internas, y en su lugar nombró a John Kelly, quien hasta esa fecha era el secretario de Seguridad Nacional.

Scaramucci le siguió el lunes siguiente, en lo que significó la estancia más corta de un miembro de la administración Trump, que dio lugar a incontables bromas y memes en las redes sociales, entre los cuales el más popular fue el cartel de la película Cómo perder a un hombre en 10 días.

El 18 de agosto la Casa Blanca anunció que también Bannon terminaba su trabajo, lo cual representó la caída de quien llegó a ser considerado un presidente en la sombra en los momentos iniciales del mandato.

Con su partida, Trump dejó ir a uno de sus empleados más polémicos, visto como el ideólogo de políticas controversiales y criticado en varios círculos por sus vínculos con la llamada derecha alternativa.

Gorka, por su parte, era muy cercano al antiguo jefe de estrategia dentro de la Casa Blanca y su marcha se concretó siete días más tarde, lo cual fue calificado como el fin de la era Bannon.

Tras el tumultuoso verano, el exsecretario de Salud, Tom Price, abandonó esa posición el 29 de septiembre en medio de un escándalo por el uso de aviones privados y gubernamentales que costaron a los contribuyentes cientos de miles de dólares.

En los meses siguientes dejaron el gobierno la exviceconsejera de Seguridad Nacional Dina Powell, la asesora Omarosa Manigault y el secretario presidencial Rob Porter, quien fue acusado por dos antiguas parejas de abuso doméstico.

La inestabilidad del cargo de director de Comunicaciones se confirmó el 28 de febrero pasado, cuando se dio a conocer que la entonces ocupante de ese puesto, Hope Hicks, había dimitido.

El caso de Hicks despertó comentarios de que ocurrirían nuevas marchas masivas, algo que parece confirmarse con las salidas posteriores de McEntee y Tillerson, y del principal asesor económico de Trump, Gary Cohn, quien dejó esa posición el 6 de marzo.

Dentro de la administración que, según el mandatario, no se encuentra en caos, los medios prevén próximos despidos, que podrían incluir al fiscal general del país, Jeff Sessions, e incluso al propio Kelly.

  • Corresponsal Jefa de Prensa Latina en EEUU

Israel, la bomba bajo los pies de Oriente Medio

REBELIÓN 12 de marzo del 2018 ESPAÑA

Unidos o vencidos

Ramón Pedregal Casanova*

¿Por qué tanto interés de los imperialistas franceses e ingleses en repartirse Oriente Medio bajo el Acuerdo Secreto que llamaron Sykes-Picot? El Acuerdo de los ladrones fue denunciado por la triunfante Revolución Socialista Rusa. Pero el imperio inglés ya tenía preparada su continuación, y sin ocultar el objetivo repitió ante el mundo el compromiso de negocios adquirido con el Fondo Sionista Mundial, representado por otro ladrón, el financiero Rothschild: lograban burlar todo un derecho de los pueblos a su determinación.

Como su compromiso ya era público solo faltaba operar para construir una “legalidad” que hiciese norma la cesión del testigo de la neocolonización de Palestina. Por la monarquía inglesa y su gobierno del primer ministro David Lloyd George, firmó Balfour, el entonces Ministro de Exteriores.

El mapa que tienen a continuación es el acordado entre los imperialistas ingleses y franceses, Sykes-Picot, para repartirse el territorio que estaba en manos del imperio otomano en Oriente Medio.

Pero si los Acuerdos Secretos, e ilegales, de Sykes-Picot se concretaron en el Tratado de Balfour, la entrega de la tierra Palestina a los sionistas tendría, como decíamos, su continuación normativa: tras la primera guerra mundial pasaron su intención neocolonizadora por la recién creada Sociedad de Naciones, de dominio imperial inglés y francés, y en ese organismo Inglaterra “legalizó” la invasión de Palestina y se auto otorgó el llamado Mandato Británico sobre Palestina.

Hagamos una parada aquí para ilustrar el carácter imperialista de quienes se presentaban como demócratas salvadores después de la guerra: el ejército de la monarquía inglesa invadió Palestina, y a la cabeza de los conquistadores iba el general llamado Allenby. El gobierno inglés, por medio de dicho general, declaró que su conquista de Palestina era “la última cruzada”. ¿En qué mente puede habitar la idea de considerarse un ejército de “cruzados” en plena conquista medieval?

Para dejar constancia del espíritu colonialista, el susodicho general mandó construir el puente que cruza el río Jordán sobre el puente que el imperio otomano había construido, y le dio su nombre. Aún hoy los sionistas, en agradecimiento a Inglaterra y a semejante jefe, mantienen el nombre del general colonialista. El puente es el único punto de entrada o salida de Cisjordania para el pueblo palestino. Podemos imaginar la humillación que supone o que pretenden los sionistas suponga a los palestinos al pasar por él.

Continuemos donde lo habíamos dejado. Después la Sociedad de Naciones desaparecería con la Segunda Guerra Mundial, y a la salida de la guerra llegaron a un acuerdo entre los gobiernos capitalistas victoriosos y parieron la Organización de las Naciones Unidas. En la ONU dieron continuación a los Acuerdos Secretos, e ilegales, Sykes-Picot, luego Balfour, luego Mandato Británico; en la ONU renovaron aquel Acuerdo bajo el título “Resolución 181”. Con esa “legalidad” contra el derecho del pueblo palestino a su independencia, a su determinación, dividieron Palestina, entregando la mayor parte del territorio, y más productivo, a la empresa de fondos financieros sionistas.

El objetivo del sionismo era no solo tomar posesión del territorio, sino poner en marcha el plan previsto de vaciamiento de Palestina, para que sirviese a los nuevos imperialistas en su apoderamiento de las antiguas colonias: a los sionistas les cubrirían la monarquía inglesa y la nueva potencia imperialista, EEUU, mientras los representantes del sionismo avanzaban en su integración y control en los centros de toma de decisiones que salían de la segunda gran guerra.

Los imperialistas llevaban su recua compuesta de los participantes en la ONU, excepto Cuba y los países árabes. En el 1947 Cuba fue capaz de denunciar el crimen de la partición que se cometía y se presentaba como legal. http://www.cubadebate.cu/especiales/2014/09/29/cuba-se-opuso-al-plan-de-particion-de-palestina-en-1947-una-historia-poco-conocida-de-hace-67-anos/#.WqEZ8_nOXIU

Así sucedió. Una vez abierta la puerta a la ocupación neocolonial, lo primero que encontramos en esa marcha de los mercenarios sionistas es La Nakba (La catástrofe). El día antes del final del Mandato Británico los sionistas tomaron posesión y se declararon dueños e independientes porque el proyecto del grupo de negocios capitalista de Rothschild y compañía, con Lloyd George, después primer ministro de Inglaterra, era crear un ente, una empresa, que adquiriera por su poder los elementos que conforman un Estado.

Eso quiere decir, también, disponer de una fuerza armada que realice la tarea de invadir y expulsar a la población autóctona, para recrear una base capaz de ir introduciendo cambios mediante acuerdos, guerras y negocios que puedan deshacer las fuerzas que sustentan a los diferentes países del entorno, en este caso los países árabes.

En su intento de desarticular a los países de Oriente Medio destaca la carta de quien ocupó la primera presidencia del recién creado ente israelí, el criminal Ben Gurion a Moshe Sharret, entonces su primer ministro, en la que analiza la situación de Egipto y la posibilidad de romper los países de alrededor, y recala en Líbano para que pusiese en marcha un plan que lo destruyese.

La carta tiene la fecha del 27 de febrero del 1954, en ella expone la situación de las diferentes poblaciones religiosas y la relación entre ellas como punto débil, y la urgencia de Israel de conseguir el enfrentamiento entre unos y otros, para mediante ese enfrentamiento alcanzar su división, conseguido ese objetivo Israel saldrá favorecido; recoge uno de sus párrafos: “En tiempos normales, es algo casi imposible de realizar, sobre todo a causa de la falta de iniciativa y de coraje de los cristianos. Pero en situaciones de confusión, de caos, de revolución o guerra civil, las cosas cambian, y el débil se puede tomar por un héroe. Es posible (en política nunca hay certidumbre) que el momento sea ahora propicio y favorable para provocar la creación de un Estado cristiano a nuestro lado. Sin nuestra iniciativa y nuestra ayuda, la cosa no podrá ocurrir. Pienso que actualmente es nuestra tarea esencial o en todo caso una de las tareas esenciales de nuestra política exterior, y es necesario invertir recursos, tiempo, energía, y actuar por todos los medios para engendrar un cambio fundamental en el Líbano”.

En la carta, Ben Gurion continúa desgranando la actividad que tienen que desarrollar para partir Líbano y reducirlo a pequeños Estados de carácter étnico-religioso, con lo que el ente financiero estaría en posición privilegiada para erigirse como potencia dominante.

Continuando con los afanes de la empresa israelí para hacer negocio neocolonial, Oded Yinon, miembro del Ministerio de Exteriores, en el 1982 reelaboró el plan sionista de ocupación de la región, aquí tienen el mapa que trazaron, el mismo que defiende la facción gobernante, el Likud, al que pertenece Satanyahu:

El Gran Israel: Plan sionista para Oriente Medio “Plan Yinon”

Para conseguir ese mapa, Oded Yinon propone el desmembramiento de todos los Estados árabes y, por ejemplo, en el caso de Siria apuesta por la creación de uno sunnita, otro chiita y un tercero druso. El que se ha llamado Plan Yinon es el proyecto sobre el que trabaja el ente financiero capitalista, recibiendo el apoyo del actual imperio, del antiguo imperio y de los países europeos, participantes del negocio neocolonizador.

¿El camino a seguir?; la declaración en el 2011 del rabino Abraham Shmulévich lo pone de relieve: “El mundo musulmán se someterá al caos y esto será un factor positivo para Israel. El caos es el mejor momento para tomar el control. … No solo vamos a comprar a la élite árabe, sino que le daremos de comer de la mano, la educaremos”.

El caos, la guerra, la destrucción, es lo que han conseguido generar con ejércitos mercenarios, financiados, armados y dirigidos por militares de todos los gobiernos implicados en la división de los países en pequeños Estados para dominarlos, enfrentarlos y alimentarlos como enemigos irreconciliables para dominados robarles el petróleo, materia prima de la que vive el imperio y todo occidente como sus potencias subsidiarias.

No pasó mucho tiempo para que sobresaliese una declaración del ministro de Defensa del ente israelí, Moshe Yaalon, que apoyando el Plan Yinon, declaró en el 2014: “Las fronteras de Medio Oriente están encaminadas a cambiar de manera definitiva”. Era el momento en que tenían a su ejército de mercenarios DAESH o ISIS ocupando Siria y destruyendo todo lo que encontraban a su paso. Yaloon veía el resultado de sembrar el caos. Los sionistas veían la división de Siria casi realizada y el establecimiento de tres pequeños Estados fáciles de dominar.

Pero les ha salido mal. Siria ha resistido a la neocolonización del imperio y sus subsidiados. No por eso van a dejar de intentar que su ente financiero, haciéndose pasar por un país y próspero, haga explotar a Oriente Medio, y entretanto arrasan Palestina, ahora con todas las ilegalidades de su parte, pero haciéndolas preparan otra “legalidad” como han hecho las veces anteriores. El Derecho Internacional está siendo despreciado, o si prefieren ustedes burlado de manera criminal. ¿Y qué?, dicen sus responsables.

El pueblo palestino, los pueblos árabes, los pueblos del mundo, deben decirse: “o unidos, o vencidos”.

Una muestra de la actividad sionista sobre el terreno palestino la encontramos en la noticia que se titula “Jerusalén bajo ocupación e injusticia israelí”, ha salido en el periódico Al Mayadeen: “El Comité Ministerial de Legislación del gobierno israelí validó un proyecto de enmienda a la Ley de residencia en Al Quds (Jerusalén), presentado por el ministro de Interior, Aryeh Deri, que permite retirar la residencia permanente de los habitantes de Jerusalén, y en caso de ser aprobado permitiría la deportación de cualquier ciudadano de Jerusalén que se oponga a las políticas israelíes”. espanol.almayadeen.net/episodes/245567/al-mayadeen-semanal_jerusalen-bajo-ocupacion-e-injusticia-israelí/.

Esto forma parte de la limpieza étnica, del primer propósito de los sionistas, el que emprendieron el mismo día que declararon su independencia, porque limpieza étnica quiere decir expulsar por cualquier medio a la población autóctona, y con ello suplantar la verdadera historia y dejar sin país al pueblo originario, al dueño, y como consecuencia de tal expulsión es llevado a la diáspora y a la condición de refugiado.

Hasta hoy los sionistas, el ente financiero, solo en Palestina han causado 7 millones de refugiados. En los países de alrededor atacados con el propósito tan repetido de dividir en pequeños Estados Oriente Medio, los millones de refugiados se han multiplicado, todos ustedes conocen los casos de Siria, Irak, Yemen, Líbano. Y bien lo saben todos ellos: “unidos o vencidos”, de ahí su resistencia a la ocupación, a la guerra financiada por el imperio, a su explosión para dividirlos y así dominarlos.

Selección en Internet: Inalvys Campo Lazo

  • Presidente de la Asociación Europea de Cooperación Internacional y Estudios Sociales AMANE. Miembro de la Comisión Europea de Apoyo a los Prisioneros Palestinos

¿Quién es el presidente Macron de Francia?

LA JORNADA 12 de febrero del 2018 MÉXICO

Immanuel Wallerstein*

Los políticos de todos lados tienen fragmentos escondidos de su itinerario político y personal. Algunas veces exponer tales secretos ocasiona desilusión o reduce el respaldo entre los simpatizantes que han apoyado a tal persona. Lo que varía es el grado en que los políticos pueden mantener dichos secretos en la oscuridad. El recientemente electo presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha logrado mantener la oscuridad mejor que la mayoría. Es, por tanto, útil intentar la pregunta de quién es (en realidad). Existe mucho desacuerdo acerca de la respuesta, por una razón: la diferencia no es solo entre los simpatizantes y los antagonistas, sino también al interior de estos dos grupos. ¿Qué es lo que sabemos acerca de sus antecedentes? Estudió en dos de las instituciones de elite en Francia –Sciences Po y la École Nationale d’Administration (ENA)–, donde su desempeño fue brillante. Una vez graduado sirvió en el gobierno como inspector general de Finanzas. Luego se movió a la esfera privada y obtuvo un puesto como banquero de Rothschild & Cie. En ese entonces era miembro del Partido Socialista, que en el 2009 gobernaba Francia con François Hollande. En ese momento fue que cambió su afiliación partidista a independiente. Cuando Manuel Valls, el líder de la facción más centrista del Partido Socialista, formó en el 2016 su segundo gabinete, más conservador, reclutó a Macron para ser su ministro de Economía. La tarea de Macron era implementar un viraje neoclásico en las políticas gubernamentales de Francia. Macron y Valls tuvieron solamente un éxito parcial. Se aproximaban las elecciones presidenciales del 2017. Valls buscó la candidatura del Partido Socialista. Macron no lo secundó y, en cambio, creó su propia estructura partidista. Le llamó En Marche! (En Marcha), que reproducía también las iniciales de Macron (EM). El respaldo hacia el Partido Socialista había disminuido con severidad, en gran medida debido a la aguda impopularidad del presidente socialista, François Hollande. El candidato del otro partido principal, Les Républicains, de centro-derecha, era François Fillon, quien sorpresivamente había ganado la nominación de su partido utilizando como argumento principal su relativa rectitud moral. La candidata del partido Front National, de extrema derecha, Marine LePen, había logrado hacer que su partido asumiera posturas más respetables a costa de romper públicamente con el fundador del partido y, a la vez, su propio padre, Jean-Marie LePen. Al principio pareció que los dos candidatos que sobrevivirían la multicandidatura serían Fillon y LePen, que haría que la segunda ronda dual de candidatos fuera una competencia entre el centro-derecha y la extrema derecha. Tal opción le resultó muy desagradable e inaceptable a muchos votantes. De repente todo cambió. Fillon se embrolló en un escándalo personal, pero se negó a salir de la contienda para que su partido nombrara a otro candidato. El subsecuente declive en el respaldo hacia Fillon permitió que Macron se afirmara como el único candidato que podía derrotar a Marine LePen en la segunda ronda. Macron presentó su partido como una agrupación que no era de izquierda ni de derecha, rompiendo el patrón izquierda-derecha que había prevalecido por un siglo en ambas elecciones –y que gobernaba. Esto funcionó. En la primera ronda, Macron obtuvo 24% de la votación y LePen 21%. En la segunda ronda Macron obtuvo 65% de la votación. En su campaña, Macron utilizó otro argumento importante derivado de las tradiciones del Partido Socialista, que siempre había sido el primordial defensor de la laicité (algo parecido al secularismo, la condición laica), contra las tradiciones de los partidos de derecha, cuya base estaba constituida fuertemente por votantes católicos. Macron acusó primero a Fillon y luego a LePen de intentar promulgar posiciones socialmente conservadoras en cuestiones como el aborto, los derechos de las personas gays, etcétera. En cuanto asumió el cargo, Macron buscó atraer a su Gobierno a políticos importantes de ambos partidos principales, así como a ecologistas y autodenominados centristas. Claramente confió en poder destruir las perspectivas futuras de ambos partidos principales y consolidar su dominación propia y la de su partido en la política francesa en las décadas por venir. Ahora que está entrando en el segundo año de su régimen, ¿qué podemos decir acerca de quién es? Indudablemente es una persona de la derecha en materia económica. Es el primer político que ha sido capaz de promulgar revisiones importantes a las estructuras del Estado benefactor en Francia. Cuando Hollande intentó una versión mucho más suave de tales reformas, la mitad de Francia salió a las calles y las propuestas se retiraron. Cuando Macron lo hizo, no ocurrieron reacciones así. En particular, los sindicatos fueron incapaces de movilizar a sus miembros. Macron también ha mostrado que es en extremo ambicioso en la escala mundial. Mientras Hollande fue incapaz de mantener la posición de Francia como un aliado en igualdad de condiciones en el dúo Francia-Alemania que controlaba la política europea, Macron se movió al espacio vacío creado por la posición de Alemania, ahora mucho más débil. Y no se detuvo ahí. Ha desafiado las pretensiones hegemónicas de Estados Unidos sin asumir abiertamente una postura anti-estadounidense. No obstante, ha buscado que Francia sea un actor importante en el escenario del Pacífico, en África y Oriente Medio, e incluso en América Latina. Parece que lo que está ofreciendo es una versión más agradable de la política mundial estadounidense y no tanto algo más progresista. En cuanto a los asuntos sociales, Macron es bastante prudente. Sí, respalda las causas favorecidas por la izquierda, pero es cuidadoso de no ir ni muy lejos ni muy deprisa. No desea irritar a los votantes católicos al punto de involucrarlos en protestas callejeras. El fondo del asunto, para mí, es que Francia tiene ahora la política de derecha más eficaz y perspicaz que haya estado en el poder en la historia moderna.

Uno puede pensar que otros quisieron ofrecer un paquete semejante de políticas, pero no fueron capaces de aglutinar una coalición que lo permitiera. Macron ha recibido la ayuda del caótico estado del sistema-mundo, sin duda. Pero debe reconocerse lo eficaz que ha sido en implementar los objetivos conservadores.

  • Sociólogo e historiador estadounidense

Afirman que Neto y Fidel Castro marcaron Angola, África y el mundo

PL 14 de marzo del 2018 CUBA

Los líderes angoleño, Antonio Agostinho Neto, y de la Revolución cubana, Fidel Castro, marcaron Angola, África y el mundo, afirmó el académico Fernando Jaime.

Necesitaríamos todo el tiempo de la humanidad para exaltar esas dos figuras, expuso Jaime durante la conferencia Neto y Fidel, una amistad que impulsó la independencia de Angola y contribuyó a la liberación de África.

La cita, en el Memorial Dr Antonio Agostinho Neto, forma parte de un ciclo de jornadas socioculturales para la promoción de la historia del país que organizan el Centro Cultural Dr Agostinho Neto y el Gabinete de Apoyo y Aconsejamiento Familiar Maria Ruth Neto.

Tras parafrasear al escritor alemán Bertolt Brecht, el también administrador del Jornal Eme, del gobernante Movimiento Popular para la Liberación de Angola, dijo que ambos estadistas fueron y son de los imprescindibles.

Nunca ignoraremos la solidaridad africana con nuestra causa, pero con Cuba creamos las premisas que determinaron nuestra dignidad, expuso al recordar el apoyo de la Isla cuando Luanda estaba cercada antes de la proclamación de la independencia, el 11 de noviembre del 1975.

La amistad entre Angola y Cuba fue construida en el campo de batalla, donde las páginas de esta historia fueron escritas con sangres, sudor y lágrimas, precisó. Neto nos dejó un legado inmenso que lo inmortaliza y sirve de enseñanza para las nuevas generaciones, dijo al calificarlo como el hombre que supo darle un nuevo rumbo a la historia del país con la creación de la nación angoleña.

Entretanto, el moderador y periodista Pedro Neto dijo que ambos líderes fueron figuras de una grandeza extraordinaria.

Mientras que la embajadora cubana en Luanda, Esther Armenteros, manifestó el compromiso de continuar la cooperación de la Isla con Angola.

Nuestra amistad está cimentada por la sangre de cubanos y angoleños, y eso durará eternamente, añadió Armenteros en su primera actividad pública tras presentar cartas credenciales en febrero pasado.

Desde el año pasado, comentó, un nuevo busto de Neto se encuentra en el parque de los Próceres Africanos, en La Habana, gracias a la acción de la presidenta de la Fundación Antonio Agostinho Neto, su viuda Maria Eugenia Neto, presente en la conferencia.

Ese día cayó un torrencial aguacero. Cuando era niña decían que la lluvia caía en honor a hombres buenos. Agostinho Neto merecía esa lluvia, expresó.

La lucha continúa

POR ESTO! 9 de marzo del 2018 MÉXICO

Gustavo Robreño*

Durante los años de su lucha anticolonialista y por la independencia nacional, el pueblo angolano hizo suya la consigna lanzada por el Movimiento Popular para la Liberación de Angola (MPLA) que rebasó las fronteras nacionales y fue adoptada también y prolongada por otros pueblos en sus respectivos empeños emancipadores o de justicia social: “La lucha continúa, la victoria es cierta”.

Lo mismo pudiéramos proclamar hoy los latinoamericanos y caribeños, cuando observamos el panorama de nuestra región en estos tiempos y lo relacionamos con la XV Cumbre de la Alianza Bolivariana de los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP) que recién concluyó en Caracas.

Ese encuentro fue, esencialmente, un ejemplo de unidad, cohesión y solidaridad como reclaman los movimientos actuales y sus acuerdos fueron alcanzados a partir de principios irrenunciables llevados adelante con firmeza e inteligencia, como supieron hacerlo sus fundadores Fidel Castro y Hugo Chávez.

Ante las maniobras desesperadas y sucias del imperialismo norteamericano, recrudecidas tras la llegada a la Casa Blanca de la Administración Trump, la ALBA-TCP se alza como una realidad consolidada y actuante -mucho más que solo un proyecto- que busca su desarrollo en medio de la unidad y la cooperación de nuevo tipo, a la vez que es obstáculo para que el imperialismo y las oligarquías recuperen el dominio absoluto que convirtió a América Latina y el Caribe en el “patio trasero”, tantas veces mencionado y anhelado por quienes se consideran amos y señores de nuestras tierras.

El solo hecho de celebrar en la Venezuela rebelde y digna es muestra de que esta región no volverá ya a ser la misma y que lo ocurrido en los últimos 60 años -sin negar hazañas anteriores como la Revolución Mexicana o el heroísmo de Sandino- fue sembrando una semilla liberadora de diferentes formas y maneras que germinó en la América de hoy.

La Cumbre ALBA-TCP de Caracas, la participación de todos sus integrantes y los acuerdos allí alcanzados evidenciaron oportunamente que la lucha continúa, que es necesario perfeccionar métodos y estilos de trabajo sobre todo en lo económico y financiero, pero que el rumbo trazado es el correcto, siempre presidido por la unidad más efectiva, la solidaridad más justa y la igualdad entre todos.

La Cumbre de Caracas confirmó y mostró la vigencia del alegato histórico de José Martí en la Conferencia Internacional Americana de Washington en 1889-1890 cuando dijo: “Jamás hubo en América, de la independencia acá, asunto que requiera más sensatez, ni obligue a más vigilancia, ni pida examen más claro y minucioso que el convite que los Estados Unidos potentes, repletos de productos invendibles y determinados a extender sus dominios en América, hacen a las naciones americanas de menos poder (…). De la tiranía de España supo salvarse la América española, y ahora después de ver con ojos judiciales los antecedentes, causas y factores del convite, urge decir, porque es la verdad, que ha llegado para la América española la hora de declarar su segunda independencia…”

La ALBA-TCP recoge y aplica en buena medida la declaración de esa segunda independencia de que nos hablara sabia y previsoramente el Apóstol de Cuba hace más de un siglo.

Junto a otros esfuerzos integradores contra del neoliberalismo, alianzas políticas y movimientos sociales, queda claro que en América Latina y el Caribe la lucha continúa y la victoria será cierta. En Caracas acabamos de tener una prueba.

Selección en Internet: Inalvys Campo Lazo

  • Periodista cubano