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Portal:Panorama Mundial/DE LA PRENSA/2018-05-02

Más cubanas en el poder político

PL 29 de abril del 2018 CUBA

Marta Denis Valle*

Los nuevos órganos del Poder Popular, Municipales, Provinciales y de la Asamblea Nacional, y la elección del Consejo de Estado, confirman la presencia en el 2018 de más cubanas en el ejercicio político en el país.

Esto corresponde al proceso eleccionario, iniciado el pasado año, que tuvo su punto culminante en la renovación de la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP), órgano supremo del poder del Estado, como establece la Constitución de Cuba.

La Asamblea Nacional, única con potestad constituyente y legislativa en la República, representa y expresa la voluntad soberana de todo el pueblo, señala la Carta Magna, y es elegida por un término de cinco años.

La novena legislatura, constituida el 18 y 19 de abril últimos, cuenta con 605 miembros elegidos el 11 de marzo del 2018, de ellos 322 mujeres (53,22%), hecho sin precedentes en la historia parlamentaria cubana.

La más joven de todos los elegidos, de 19 años, Leydimara de la Caridad Cárdenas Isasi, técnico medio superior y delegada de base, leyó el Juramento de los Diputados.

En el nuevo Parlamento están presentes cubanas de distintas generaciones, con promedio de edad de 49 años (13,66% jóvenes); el 87,5% con estudios de nivel superior y el 51,8% negras y mestizas.

El 55,59% son delegadas de base (barrios) y el 66,14% resultaron elegidas por primera vez.

Ana María Mari Machado, de 54 años, jurista de profesión, fue reelegida Vicepresidenta de la Asamblea Nacional, y Miriam Brito Sarroca, de 57, ratificada como secretaria de la ANPP.

A los órganos del Poder Popular pertenecen 79 (24,5 %), 37 presiden consejos populares, en vínculo directo con la población, integrados por delegados de base que rinden cuenta periódica a sus electores durante mandatos de dos años y medio.

Ellas presiden ocho de las 15 Asambleas Provinciales del Poder Popular del país, en el periodo 2019-2023, bien preparadas, dispuestas y con suficiente energía para la misión de gobernar, en su segundo o tercer mandato.

Isabel González Cárdenas, en la provincia de Camagüey (52 años, maestra); Mayrelis Pernía Cordero, en Cienfuegos (47 años, ingeniera termo energética y Máster en Dirección) y Nancy Acosta Hernández, en Guantánamo (maestra, Máster en educación y doctora en Ciencias Pedagógicas); ejercen ya su segundo mandato.

Tamara Valido Benítez, de la provincia de Mayabeque, (47 años, Máster en derecho), Teresita Romero Rodríguez, en Sancti Spíritus, y Beatriz Johnson Urrutia, en Santiago de Cuba, (48 años, ingeniera química), también están en segundo mandato.

Lilian González Rodríguez, Las Tunas, de 55 años, arquitecta, va por su tercer mandato y la ingeniera agroquímica y agroecológica, Tania León Silveira, de 53 años y de la provincia de Matanzas, ejerce su segundo mandato y fue antes miembro del Consejo de Estado.

En el Municipio Especial Isla de la Juventud, Arelys Casañola Quintana, de 49 años, maestra de matemáticas, cumple su tercer mandato como diputada y el cuarto como delegada de Circunscripción (barrio).

El Consejo de Estado, que ostenta la suprema representación del Estado cubano, es presidido por Miguel Díaz-Canel, tiene además de un primer vicepresidente, cinco vicepresidentes, de los cuales tres son mujeres -una ratificada-, así como 12 de los 23 Miembros del Consejo de Estado, cinco de ellas ratificadas.

Entre uno y otro periodo de sesiones, el Consejo de Estado, de carácter colegiado, es el órgano que ejecuta los acuerdos de la Asamblea Nacional y cumple las funciones que le atribuye la Constitución.

Allí se mantuvo en el cargo la vicepresidenta Gladys María Bejerano Portela, de 71 años, Contralora General de la República de Cuba, de rica experiencia profesional desde los municipios hasta el Consejo de Ministros.

Por sus méritos y talento, se incorporaron Inés María Chapman Waugh, de 52 años, Ingeniera Hidráulica, Presidenta del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos, y Beatriz Jhonson Urrutia, de 48 años, ingeniera química, quien preside la Asamblea Provincial del Poder Popular de Santiago de Cuba.

¿Quiénes son las Miembros del Consejo de Estado?

Estos cargos están en manos femeninas, en manos seguras, todas cubanas inteligentes, talentosas, sobresalientes y bien preparadas en sus especialidades.

Fueron ratificadas cinco que ya pertenecían al mismo, entre estas las dirigentes de las organizaciones femenina y juvenil, Teresa María Amarelle Boué (54 años) y Susely Morfa González (35 años), respectivamente.

También, Martha del Carmen Mesa Valenciana (57 años, Viceministra Primera de Educación Superior), Mirian Nicado García (58 años, Doctora en Ciencias Matemáticas, Profesora titular y Rectora de la Universidad de Ciencias Informáticas) e Ileana Amparo Flores Morales (51 años, Directora de la Empresa Industrial Ferroviaria José Valdés Reyes).

Una de las siete incorporadas es Yipsy Moreno González, de 37 años, martillista y una gloria deportiva. Licenciada en Cultura Física y Deportes; Máster en Ciencias del Entrenamiento Deportivo en la Alta Competencia y Metodóloga de la Comisión Nacional de Atletismo.

Fue campeona Olímpica en el 2008 y subcampeona en el 2004; tres veces campeona mundial y en una ocasión segundo lugar; tres veces medalla de oro en Juegos Panamericanos y dos veces ganadora de los Juegos Centroamericanos y del Caribe.

También está Elizabeth Peña Turruellas, de 53 años, Directora Nacional de Agricultura Urbana, Suburbana y Familiar, Doctora en Ciencias Agrícolas, investigadora titular y Máster en Nutrición de los Cultivos y Biofertilizantes.

Asimismo figuran Bárbara Alexis Terry Depestre, de 45 años, Jueza del Tribunal Provincial de Ciego de Ávila, y Rosalina Fournier Frómeta de 52 años, arquitecta, Directora de la Empresa de Proyectos de la Construcción.

Reina Salermo Escalona, de 52 años, Directora de Zafra Azucarera en la provincia de Las Turnas; Ivis Niuba Villa Milán, de 44 años, presidente de una cooperativa agropecuaria, y Felicia Martínez Suarez , de 53 años, Directora de la Empresa Aluminios Metálicos José Luis Tassende, también integran ese órgano de Poder del Estado.

Importantes ministerios continúan en manos de mujeres; el próximo Consejo de Ministros será presentado a la Asamblea Nacional, en la sesión ordinaria del mes de julio.

  • Historiadora y colaboradora de Prensa Latina.


Venezuela. ¿Cuánto dinero ha "invertido" Estados Unidos en la oposición en los últimos años? Las cifras son mareantes sin duda

MISION VERDAD 25 de abril del 2018 VENEZUELA

Una danza de dólares gira en torno a la injerencia de las agencias estadounidenses que desde el 2002 financian al antichavismo venezolano y regional. Muchas son las preguntas que surgen respecto al destino de estas inmensas cantidades de dinero y la legalidad de esos fondos, pues ha sido una política sostenida que en el 2017, año del último intento de revolución de colores, no decepcionó a sus receptores.

¿Qué son la USAID y la NED?

Como herramientas para ejercer el poder blando desde hace varios años, Estados Unidos cuenta con agencias gubernamentales como la USAID (Agencia para el Desarrollo Internacional de EEUU), que depende directamente del Departamento de Estado y es el ariete de sus proyectos de intervención no convencional en Latinoamérica desde el 1961.

Para el 2013 la USAID había distribuido más de 200 mil millones de dólares en "ayudas" militares y económicas a los países donde EEUU ejerce dominio en protección de sus intereses. Para ello "ayuda" de diversas maneras como préstamos para el desarrollo, asistencia técnica, fondos para emergencias y, sobre todo, apoyo militar y político con énfasis en estrategias de espionaje, desestabilización e intervención armada y/o político-financiera.

Por otra parte, a partir de la Guerra Fría, el Congreso estadounidense mediante una propuesta de Ronald Reagan creó la Fundación Nacional para la Democracia (NED, por sus siglas en inglés) para prestar ayuda a los disidentes de la Unión Soviética y sus zonas de influencia. Desde el 1983 subvenciona estructuras que se encargan de redistribuir en el exterior el dinero del que disponen entre asociaciones, sindicatos obreros y patronales, así como partidos de derecha y de izquierda.

Es así como el Congreso estadounidense puede financiar directa o indirectamente la intervención en cualquier país del mundo. Al ser "no gubernamentales", las ONGs pueden desarrollar agendas políticas que las embajadas no pueden asumir sin violar la soberanía de los Estados anfitriones.

Largo prontuario en Venezuela y el mundo

La USAID opera en el África subsahariana, Asia, América Latina y el Caribe, Europa, Eurasia y Oriente. Decide, financia, dirige y controla planes, programas y proyectos vinculados con el desarrollo de la agricultura, la democracia y la gobernabilidad, el crecimiento económico y el comercio, la educación y las universidades, el medio ambiente y las alianzas mundiales para preservar el nuevo orden mundial capitalista con el pretexto de la "asistencia humanitaria". Sin embargo su actuación determina a fondo la vida política de los países latinoamericanos donde interviene. Dos casos:

En Haití: la USAID organizó, orientó y financió varias de las organizaciones políticas haitianas que provocaron el secuestro y golpe de Estado contra Jean-Bertrand Aristide en el 2004. El senador demócrata Christopher Dodd señaló que la USAID había destinado 1.2 millones de dólares para entrenar a los rebeldes de Haití, para más de 20 mil fusiles M-16 y equipos militares de alta tecnología suministrados por el ejército de la vecina República Dominicana.

En Honduras y Nicaragua: la USAID y varias ONGs de Europa apoyaron la persecución contra los maestros hondureños, gremio que fue uno de los más combativos en la resistencia al golpe de Estado contra Manuel Zelaya. Varios de sus miembros fueron asesinados. Igual en Nicaragua, donde el sello y el financiamiento de la USAID se hizo visible por promover a las principales ONGs y partidos de oposición que organizaron las protestas violentas contra el gobierno de Daniel Ortega.

Algunos datos de la NED:

La rama empresarial de la NED es el Centro para la Empresa Privada Internacional (CIPE, por sus siglas en inglés) que agrupa a Transparencia Internacional. Su corresponsal a comienzos del siglo XXI era Pedro Carmona Estanga.

Su rama sindical, el Centro Americano para la Solidaridad de los Trabajadores (ACILS, por sus siglas en inglés), participó activamente con la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV) en el golpe de Estado perpetrado en Venezuela contra el presidente Hugo Chávez en el 2002.

Desde el 2002 la presencia de la USAID en Venezuela ha sido para promover y asegurar la salida del chavismo del poder, para lo cual ha financiado partidos y organizaciones políticas y medios de comunicación en Venezuela, potenciando su estructura e influencia y enriqueciendo a sus dirigentes con dólares, asesoría estratégica y recursos para sus actividades políticas y no políticas.

Sin acuerdo ni autorización alguna del gobierno de Venezuela para estar en el país, ha financiado y ayudado a diseñar cada campaña electoral del antichavismo, atizando el conflicto político y violando los más básicos principios de soberanía y autodeterminación de los pueblos.

Ya entre el 2002 y el 2003 funcionarios del gobierno estadounidense financiaban a partidos y medios antichavistas con la expectativa de que estos últimos debían ser reforzados mientras ONGs como Súmate, Ciudadanía Activa, Voto Joven, Sinergia, Cedice, Radar de los Barrios, Espacio Público y otros fueron conformadas a la luz de este financiamiento.

La danza de dólares en Venezuela en 2017

Según cifras de la misma USAID, el año de mayor desembolso al antichavismo fue el 2008 (10 millones de dólares de los 14 que se comprometieron) mientras que en el 2011 hubo menos aportes (1,8 millones de dólares).

En el 2017 el financiamiento fue de 5 millones de dólares, 3,9 de ellos destinados al sector "Gobernanza y sociedad civil". El organismo que más recibió de dicho desembolso fue la Fundación Panamericana de Desarrollo (PADF, siglas en inglés) con 1,6 millones de dólares. Este organismo pertenece a la OEA y está co-financiado por corporaciones como Chevron y Merck, 950 mil dólares fueron destinados por PADF al programa "Fortalecimiento de la Sociedad Civil, Proyecto de Participación de Venezuela" enfocado en aumentar la "capacidad" de las organizaciones de la sociedad civil que participaron activamente en el ciclo de violencia callejera y armada del año pasado, y 750 mil a "Actividad de Derechos Humanos en Venezuela".

Le sigue Freedom House con 1,1 millones de dólares destinados a programas llamados "Análisis Constitucional" y "Actividad de Derechos Humanos en Venezuela". También el Instituto Republicano Internacional (IRI) con un programa llamado "Ayuda al suministro independiente de noticias" que pretende "adaptar el contenido de noticias independientes a los formatos y estilos que prefieran los venezolanos de bajos ingresos, y apoyará los canales de distribución de información que sean accesibles al público objetivo".

La NED, por su parte, ha destinado 415 mil de los 2,6 millones de dólares asignados para intervenir en Venezuela en 2017 a "Comunicaciones Estratégicas Cohesivas". Se trata de que "A través de los medios de comunicación no tradicionales, los ciudadanos venezolanos y los miembros de la comunidad internacional reciban mensajes coherentes y coordinados que les informen con precisión sobre la situación en Venezuela". También ha destinado 200 mil dólares a "Construcción de Capacidad Estratégica para Actores Democráticos Locales" para la formación de líderes políticos y otro tanto a "Derechos Humanos".

A diferencia del financiamiento de la NED en Nicaragua, con respecto a Venezuela los nombres de las ONGs están camuflados. Los nombres con los que justifican el financiamiento, sin embargo, es exacto a los objetivos de muchas de las "organizaciones de la sociedad civil" consolidadas en Venezuela, y que durante el año pasado fueron vanguardia de la insurrección opositora. Es lógico que se trate de entes como Foro Penal, Espacio Público u Observatorio Venezolano de la Violencia, que rinden cuentas del financiamiento sirviendo de base narrativa y estadística para las vocerías extranjeras que actúan contra Venezuela.

Tejiendo el escenario de la intervención con dólares

Es posible que los fondos de PADF hayan sido administrados por Luis Almagro, quien activamente promovió el golpe y la intervención en Venezuela en colaboración con actores políticos como Julio Borges (Primero Justicia), Freddy Guevara (Voluntad Popular) y ONGs como Foro Penal, Observatorio Venezolano de la Violencia, Espacio Público, entre otras, que se mantuvieron activas defendiendo a los "manifestantes" detenidos por las autoridades al atentar contra instalaciones públicas y construyendo el expendiente de la "crisis humanitaria". Los resultados del dinero invertido durante todo el 2017.

Cabe destacar que el mencionado suministro de noticias con el que la NED justifica su financiamiento a la oposición se centra en los numerosos medios digitales que se han diseminado ampliamente en las redes sociales; antes que independientes, mantienen un sesgo antichavista y cooperan en la difusión de campañas de rumores para infundir terror en la población.

Tanto la mascarada de los medios independientes como la narrativa de "crisis humanitaria" y de defensa de los derechos humanos se conectan en la creación del expediente que justifique una "intervención humanitaria", promovida por opositores locales casados con la agenda del senador Marco Rubio.

No por casualidad el administrador de la USAID resaltó la reunión entre dirigentes opositores y el vicepresidente Mike Pence, poniendo en relieve que el financiamiento entregado en el 2018 va según el plan de crear las condiciones de una "intervención humanitaria".

Surge la pregunta respecto al destino y transparencia en el manejo de estos fondos dentro y fuera del territorio nacional, cabe preguntarse si son declarados al fisco y, de no ser así, cuáles son las eventuales violaciones a la legislación venezolana. Un cálculo somero de lo desembolsado por la USAID al antichavismo, a la tasa de dólar impuesto por la clase empresarial, supera los 3 billones de bolívares, mientras que la NED ha desembolsado algo más de 1,6 billones de bolívares. Este dinero se destinó a agrupaciones que no funcionan en el país, sin embargo no son nombrados los actores venezolanos beneficiarios del financiamiento.

En lo que va de año (2018) han sido desembolsados 1,6 millones de dólares por la USAID a los mismos organismos, poco más de la mitad de ellos se han destinados a programas como "Procesos electorales transparentes" (Instituto Nacional Demócrata o NDI) y "Fortalecimiento de la Sociedad Civil, Proyecto de Participación de Venezuela" (PADF), aun cuando el antichavismo se ha negado a acudir a las elecciones presidenciales del próximo 22 de mayo y varios de sus partidos han perdido su legalidad por no contar con los requisitos necesarios para continuar existiendo.

Siguen las preguntas respecto al objetivo de dicho financiamiento, tras las derrotas electorales en el 2017 y la escasez de logros políticos, el balance es elocuente para financiados y financistas.

Es probable que con esa cantidad de dinero entregado estén buscando estimular, nuevamente, una agenda insurrecional para perturbar los próximos comicios y generar las condiciones para que Washington avance en su campaña de cerco financiero contra Venezuela.

Selección en Internet: Inalvys Campos Lazo

Cuba, Trump y el diálogo coreano

KAOSENLARED 30 de abril del 2018 ESPAÑA

Atilio A. Boron*

De regreso de un viaje a Cuba quisiéramos compartir unas pocas reflexiones sobre el momento actual de la isla

El endurecimiento del bloqueo ordenado por Donald Trump complica la situación económica de la isla rebelde. Pone piedras en el camino de la actualización del modelo económico pero no hace mella en la moral de los cubanos que a lo largo de casi sesenta años aprendieron a convivir con tanta malevolencia que, como el mal tiempo, viene del Norte. Con Trump ya son doce los inquilinos de la Casa Blanca que quisieron derribar a la Revolución Cubana, o producir el tan ansiado “cambio de régimen”.

Los once anteriores mordieron el polvo de la derrota, y al magnate neoyorquino le espera más de lo mismo. Ordenó el retiro de numerosos diplomáticos de la reabierta embajada de EEUU en La Habana (la mayoría de los cuales eran agentes de inteligencia o personal adiestrado para “reanimar” con diversos subsidios y programas a la “sociedad civil” cubana) e impuso renovados obstáculos al comercio exterior de la isla, a las inversiones norteamericanas y también al turismo de ese origen que se dirige a Cuba, exhortando al ciudadano a “reconsiderar su decisión de viajar” a la isla.

El nuevo presidente, Miguel Díaz Canel, deberá transitar por un sendero erizado de dificultades: desde la ilegal extraterritorialidad de las leyes de EEUU que, con la aquiescencia de gobiernos serviles (empezando por los europeos y siguiendo por los latinoamericanos) impone sanciones a bancos y empresas de terceros países que intervengan en el comercio exterior de Cuba hasta los vetos a la importación de productos que contengan más de un diez por ciento de componentes estadounidenses o de patentes radicadas en ese país, pasando por la prohibición de entrar a puertos de Estados Unidos a buques de carga que en los seis meses anteriores lo hubiesen hecho en alguno de Cuba.

El repertorio del chantaje mafioso al que someten a la isla rebelde es tan grande como enfermiza su vieja obsesión por apoderarse de ella, que comienza con la célebre exhortación de John Adams en 1783 para acelerar la anexión de Cuba a las Trece Colonias. Pero la patria de Martí y Fidel ha dado sobradas muestras de tenacidad para defender su revolución y de su capacidad para, en medio de tan desfavorables circunstancias, garantizar para su población estándares de salud, educación y seguridad social y ciudadana como ningún otro país de la región.

Es obvio que se avecinan tiempos difíciles para Cuba, pero nada que no se haya experimentado antes. Hay un gobierno de super-halcones como también lo había, sobre todo, en tiempos de Ronald Reagan. La diferencia es que ahora la CIA adquirió una muy visible pre-eminencia en el staff presidencial.

Siniestros personajes como Michael Pompeo (exDirector de la CIA) ahora es Secretario de Estado; John Bolton, el matón del barrio, dirige el Consejo de Seguridad Nacional; un ignoto (por buenas razones) Juan Cruz fue designado por Bolton Director de Asuntos del Hemisferio Occidental en el Consejo de Seguridad Nacional. Decíamos “ignoto” porque Cruz fue un hombre de acción en la Agencia, no un simple analista sino un killer. Según el vicepresidente de Colombia, el General Oscar Naranjo, el puertorriqueño participó “en varias de las operaciones de inteligencia más productivas y eficientes”, incluyendo golpes militares contra los principales líderes de las FARC, Raúl Reyes y el Mono Jojoy, y la importante liberación en 2008 de un grupo de rehenes de las FARC, entre ellos tres contratistas del gobierno estadounidense e Ingrid Betancourt. O sea, un hombre de armas llevar (y disparar).

La cadena Univisión comentó que “no pudo encontrar una fotografía de Cruz ni ninguna referencia a él en Internet, una muestra de su trabajo como espía.” Pues ese se encargará ahora de todos nosotros, los del Hemisferio Occidental. A estas enternecedoras figuras hay que agregar los nombres de John Kelly, exgeneral de los Marines y exJefe del Comando Sur es Jefe de Gabinete de Trump; de Liliana Ayalde, número dos del Comando Sur y casualmente exembajadora en Paraguay y Brasil en tiempos de los “golpes blandos” contra Lugo y Dilma; y el de la actual jefa de la CIA, Gina Haspel, una mujer de rostro encantador con más de treinta años de carrera en la agencia y el mérito de haber dirigido una prisión clandestina en Tailandia en el 2002, donde sospechosos de terrorismo fueron objeto de torturas aplicándoseles la técnica del “submarino” bajo su supervisión y, al menos en un caso, su personal administración.

No es la primera vez que Cuba tiene que vérselas con personajes como estos. Lo que ocurre es que ahora están en la superficie; antes, en cambio, se movían tras bambalinas pero de una forma u otra siempre estuvieron allí, en lo que se llama en Washington el “deep state”, el estado profundo, elegido por nadie y que ante nadie da cuenta de sus actos. Sin dudas que el gobierno y el pueblo cubanos sabrán enfrentar esta nueva ofensiva.

Y que los halcones de Washington tampoco podrán enfilar todas sus baterías en contra de Cuba, y de Venezuela, porque toda su atención está concentrada en la histórica reunión de los dos jefes de estado de Corea del Norte y Corea del Sur que provocó un terremoto de vastas proporciones en el tablero de la geopolítica mundial. La guerra comercial declarada contra China requiere más que nunca mantener, en Corea del Sur y a tiro de cañón del litoral marítimo chino, un inmenso aparato militar con unos 35.000 hombres y equipamiento de última generación.

Si el diálogo entre las dos Coreas prospera a Washington le será muy difícil continuar con sus tropas y armamentos en el Sur. Y el objetivo militar más importante no es Corea del Norte sino China. Podría parecer exagerado pero el sorpresivo acuerdo entre las dos Coreas es una da las mayores humillaciones diplomáticas sufridas por la Casa Blanca en mucho tiempo, y de una trascendencia que nos atreveríamos a decir superior a la que en su momento tuvo la derrota del ALCA en Mar del Plata en el 2005. Y un inesperado dolor de cabeza para la Casa Blanca que estará muy ocupada (y sin tanto tiempo ni gente para acosar a Cuba) para evitar que la situación en el Sudeste asiático se le escape de las manos.

Selección en Internet: Melvis Rojas Soris

  • Politólogo y sociólogo argentino.

Coreas: acercamiento histórico y derrota para Washington

LA JORNADA 30 de abril del 2018 MÉXICO

Editorial

Tras el encuentro sostenido el viernes pasado por Kim Jong-un y Moon Jae-in, jefes de Estado de Corea del Norte (República Popular Democrática de Corea) y Corea del Sur (República de Corea), se dio a conocer que durante la entrevista el primero prometió desmantelar sus instalaciones para ensayos nucleares el mes próximo y que está dispuesto a invitar a observadores surcoreanos y estadounidenses a verificar el cumplimiento de tal oferta. Este sorpresivo gesto de distensión se agrega al encuentro mismo, a la programación de una reunión entre Kim Jong-un y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y al propósito formulado por ambos mandatarios coreanos de avanzar hacia la "desnuclearización total" de la península.

Tales resultados de los esfuerzos diplomáticos desplegados por Pyongyang y por Seúl constituyen victorias importantísimas para ambos gobernantes: mientras que Moon Jae-in ve compensada en los hechos su cuestionada política de acercamiento con el país vecino, Kim Jong-un logra presentarse de golpe como un hombre interesado en la paz, con lo que echa por tierra de un golpe todas las construcciones de la propaganda política occidental, despeja en buena medida las amenazas de agresión que han pendido sobre su país sin desprenderse, por el momento, de su armamento nuclear.

Por más que Trump haya pretendido montarse desde el viernes en los logros del encuentro de Panmunjom, localidad situada en la zona desmilitarizada que divide a ambos países desde el armisticio que puso fin a la Guerra de Corea hace 65 años, lo cierto es que lo avanzado allí constituye, por varias razones, una severa derrota para Washington y para su gestión en particular.

Debe señalarse, en primer lugar, que el proceso de reconciliación iniciado el pasado fin de semana se logró sin ninguna intervención de Estados Unidos, por más que el magnate que ejerce la presidencia de ese país asegure que fue fruto de su "campaña de presiones máximas". Por otra parte, Trump se queda sin argumentos para seguir tensando la cuerda de la situación coreana y, lo peor de todo, para él, pierde uno de sus motivos favoritos de distracción ante los problemas domésticos que afronta.

Ciertamente, en los meses que lleva en la Casa Blanca, el republicano ha seguido fielmente el guión de amenazar o agredir a un tercer país cada vez que arrecian las investigaciones judiciales y legislativas que mantienen a su presidencia bajo cuestionamiento. Lo ha hecho con Irán, con Siria, con Corea y también, desde luego, con su virulenta retórica antimexicana.

El principio de arreglo en la península coreana es una buena noticia no sólo para los dos estados que se asientan en esa región –y que tienen como futuro lógico el convertirse en uno solo– sino para el conjunto de la comunidad internacional, que desde enero del año pasado ha vivido en la zozobra de los provocadores tuits de Trump. Pero no todo es positivo: es prudente preguntarse qué nuevo foco de tensión va a inventarse el aludido para sustituir el de Corea.

Selección en Internet: Melvis Rojas Soris