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Portal:Panorama Mundial/DE LA PRENSA/2018-06-29

México va a las urnas en unos comicios gigantes

DPA 27 de junio del 2018 ALEMANIA

Andrea Sosa Cabrios*

Las elecciones generales del domingo en México son las antepenúltimas de este año en América Latina, antes de que Brasil cierre el calendario en octubre, y las más grandes que se hayan hecho en el país.

¿Qué se elige?

Habrá comicios simultáneos para renovar más de tres mil 400 puestos, de los que el más importante es la Presidencia para 2018-2024. La magnitud se debe a que se hicieron coincidir las elecciones federales con las locales en 30 de los 32 estados del país, incluida la capital.

¿Qué otros puestos están en juego?

Se renovarán las dos Cámaras del Congreso -500 diputados y 128 senadores-, además de cargos regionales. Entre ellos, ocho gobernadores (en Chiapas, Guanajuato, Jalisco, Morelos, Puebla, Tabasco, Veracruz y Yucatán), jefe de Gobierno de Ciudad de México y unos mil 600 alcaldes. Pueden votar 89 millones de ciudadanos.

¿Quiénes compiten por la Presidencia?

Andrés Manuel López Obrador, exalcalde de Ciudad de México, un político nacionalista de izquierda de 64 años; el cinco veces ministro José Antonio Meade, de 49 años, por el oficialismo (centro); el opositor Ricardo Anaya, de 39 años, por una alianza de centroderecha-centroizquierda; y el exgobernador Jaime Rodríguez "ElBronco", de 60 años, como independiente.

¿Quién es el favorito?

López Obrador quedó segundo en las elecciones presidenciales en el 2006 y el 2012 y encabezó todas las encuestas en la campaña electoral, con un margen amplio. Está convencido de que esta vez ganará, pero Anaya y Meade esperan llevarse el voto de quienes no simpatizan con él, además de que una parte del electorado no manifestó sus preferencias en las encuestas. En México no hay segunda vuelta.

¿Por qué el presidente Enrique Peña Nieto no es candidato?

En México no está permitida la reelección. Los presidentes pueden ejercer un único mandato de seis años y Peña Nieto concluirá el suyo, que empezó en el 2012, el 30 de noviembre. Entre las elecciones y la toma de posesión del próximo presidente habrá un periodo de transición de cinco meses.

¿Qué temas pesan en el ánimo del electorado?

Corrupción, impunidad e inseguridad son algunos de ellos. Otros son el bajo crecimiento económico -un 2% anual- y la desigualdad. El año pasado fue el más violento desde que comenzaron los registros hace dos décadas con unos 29 mil asesinatos, muchos por la violencia de los cárteles de las drogas.

¿Cuál es la importancia de México como país?

México es la 15 economía mundial y el décimo país más poblado del mundo con sus 123 millones de habitantes. Comparte casi tres mil 200 kilómetros de frontera con Estados Unidos y ha estado en la mira del presidente Donald Trump por temas migratorios y comerciales. Es también la segunda economía más grande y el segundo país más poblado de América Latina, después de Brasil, y un actor político, cultural y turístico importante en la región.

¿A quién prefiere Trump?

Trump, que quiere construir un muro en la frontera de su país con México y poner fin al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Nafta TLCAN), no reveló quién es su preferido. "He oído que tienen algunos muy buenos candidatos y que tienen otros que quizá no son tan buenos", dijo en marzo, sin decir quién era quién. Todos los candidatos han dicho que le exigirán respetar a México y sus migrantes.

  • Periodista de la agencia

Colombia: De la tragedia a la hecatombe, en un país que parece haber perdido el sentido

REBELIÓN 26 de junio del 2018 ESPAÑA

Manuel Humberto Restrepo Domínguez

Los prejuicios y reiteraciones para calificar a unos como malos y a otros como buenos, acostumbró a un país que de tanto vivir engañado perdió el sentido. La gente sabe que vive una tragedia pero la mitad prefiere ocultarlo o negarlo. La nación esta desecha y el estado es controlado por una elite insistentemente condenada por violar derechos, que enseña a mirar con desprecio a los vecinos, a acusar, juzgar, condenar, envidiar, odiar, y a perseguir la actitud critica y transformadora.

Los medios de comunicación usualmente coinciden, con los jefes políticos, en manipular noticias unos y testigos judiciales otros y con falsedades provocan emociones que producen reacciones catastróficas.

El país vive en la tragedia y tiende a pasar a la hecatombe, por su pérdida del sentido. Fue invadido por Europa y libertado por Bolívar, su cabeza está en el mar Caribe y sus pies en la amazonia. Con inmensas riquezas naturales andinas, petróleo, coltán, agua, montañas, islas tropicales. Su gente aprendió a sobrevivir, a huir, reponerse y conservar su alegría.

Allí mueren niños por hambre y viejos por abandono, porque mafias y dirigentes locales falsifican contabilidades para robarse a los necesitados. Seis millones de jóvenes y viejos están en el rebusque, dos millones buscan un empleo que no conseguirán y un millón no puede acceder a una universidad. Más de cinco millones, esta por fuera del país huyendo, trabajando, exiliada o en el rebusque, que da igual.

Centenares de presos de conciencia no son reconocidos, ni reciben debido proceso. Una de cada seis personas porta un carnet de víctima y espera respeto y justicia. Intelectuales y periodistas independientes por insistir en la verdad son obligados a escapar.

En lo corrido del siglo XXI, 54 periodistas han sido asesinados y muchos intelectuales enredados judicialmente con falsedades y uno que otro encarcelado o asesinado.

Miles sufren y mueren por inasistencia y olvido. Hay quienes en este siglo no han logrado una sola cita médica. Los hospitales y puestos de salud carecen de instrumentos, salas, medicamentos y garantías para médicos y enfermos. Los pasillos de los centros de salud son depósitos de enfermos, de virus y de olor a enfermedad y los vigilantes son los que aprueban o no, el ingreso del enfermo sea para ser tratado o rogar por una cita para tres meses después, luego de rellenar papeles inservibles.

Medio millón de mujeres se ven obligadas a interrumpir sus embarazos en condiciones de insalubridad que dejan decenas de lisiadas y, todos los días los jóvenes pobres aunque estén sanos corren el riesgo de ser maltratados o asesinados por colarse en un bus publico o por sospecha.

Ocho de cada diez que lograron un empleo estable y acceso a derechos incompletos, ganan menos de 15 dólares por día y cinco de cada 100 jubilados (de élite), recibe más de 10 mil dólares mensuales, mientras los demás obtienen una mesada para pagar servicios y comer mal.

Cerca de un millón de niños son explotados laboralmente y 48 son torturados y agredidos sexualmente cada día. En el 2017 fueron asesinados 687 niños y 200 mujeres. Todos los días se roban 65 vehículos y 92 apartamentos y cada dos minutos un celular. Hay 3 asesinatos cada dos horas y uno de cada dos corruptos, de elite, no paga siquiera un día de cárcel.

Hay una guerra letal con origen en la desigualdad que irrumpe con violencia y muerte cotidiana. Las cifras de horror son hábilmente maquilladas por el gobierno porque exponerlas espantaría a cualquier país de la OCDE, del primero o segundo mundo. El gobierno las esconde, refuta y contraataca para negarlas.

Es fácil ser señor un día y al siguiente un villano reclamado en extradición y rechazado por los bancos. Las grabaciones de atracos a personas y comercios son el cine popular que repiten los noticieros para trivializar la tragedia y preparar para la hecatombe.

La clase en el poder, cuenta sus fechorías en billones y negocia penas de cárcel con magistrados y jueces que luego podrán ser sus compañeros de celda. La política fue reducida a elecciones, politiquería y clientelismo, que alimentan el chisme y el chiste nacional, sobre todo cuando se escucha a los más corruptos anunciar que harán pagar caro su delito a los menos corruptos y entre tanto juntos roban, asaltan, amenazan, gobiernan y ajustan leyes a sus necesidades.

Este fragmento de realidad muestra que la dignidad humana está afectada a fondo en un país suramericano con millones de personas empobrecidas y en el que todo ocurre en democracia, incluido haber cambiado la constitución mediante fraude.

El agua potable, la energía, las comunicaciones, el poder, son propiedad de empresarios y políticos. Los alimentos, las semillas, las medicinas están controlados por grandes inversionistas. Es común encontrar enlatados extranjeros con maíz, mazorca, cebollas, arvejas o frijoles en los comercios y oír que por bultos se exporta maíz, arvejas, cebollas, frijoles y mazorcas, que alimentarán cerdos, que luego serán salchichas, o se convertirán en biocombustible.

Al integrar estos fenómenos es innegable que se vive una tragedia humanitaria de responsabilidad directa e indelegable del Estado y sus gobernantes por omitir o distorsionar las garantías de realización de derechos para todos y por entorpecer al estado de derecho. Ese país padece amnesia, no parece tener conciencia de su propia realidad y ocurre que los más débiles eligen con entusiasmo a los poderosos que gobernarán para someterlos, pero igual juntos celebran la victoria, quizá porque la barbarie y el miedo, dejaron secuelas de honda afectación mental sin precedentes ni retorno.

Ese país, se llama Colombia y mucha de la tragedia señalada, empezó o empeoró con el presidente Álvaro Uribe Vélez, que configuró un modelo de poder totalitario en democracia, un “Uribismo del siglo XXI”, con una política sin ética, sin reglas, con horror, engaño, persecuciones y un incontenible espectáculo mediático, que afianza la presunción de que su poder es intocable y la sumisión de los pobres a su voluntad una necesidad.

El riesgo que viene con el gobierno recién elegido es entrar en la Hecatombe, entendida como el suceso trágico en el que se produce una gran destrucción y muchas desgracias humanas y materiales, que tiende a poner en retroceso de la paz y los demás derechos, reinventar un enemigo común y volver a la guerra que afiance un patriotismo de fanáticos y una adhesión ciega al régimen. Podrán venir nuevos consejos comunitarios, recompensas, populismo punitivo, señalamientos, venganza, verdades a medias, engaños y control de todos los poderes.

El reto de las mayorías es entender la crudeza del desafío que tienen que enfrentar y asumir la opción de poder real que tienen, afirmando una oposición social y política efectiva, de movilización en calles, plazas e instituciones y una organización solida y en unidad, que fortalezca la conciencia de lucha para defender la esperanza como lo recomendó el Papa Francisco y lo ratificaron los 9 millones de votantes que llamaron al cambio inclusive unos con su blanco silencio y meditación.

¿Ha comenzado una nueva guerra civil en EEUU?

RUSSIA TODAY 27 de junio del 2018 RUSIA

Personalidades llaman a tomar las calles, congresistas piden el acoso público de funcionarios de la Casa Blanca, multitudes 'hacen justicia' en los restaurantes. ¿Hacia dónde se dirige EEUU?

Muchos estadounidenses piensan que en su país han sido sembradas las semillas de una nueva guerra civil. En un artículo en USA Today, Glenn Harlan Reynolds, profesor de derecho de la Universidad de Tennessee, argumenta que esta nueva guerra, de hecho, ya está "en marcha".

Lo demuestran, según sostiene, los recientes incidentes con dos funcionarias de la Administración Trump. La secretaria del Departamento de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen, fue afrontada la semana pasada por una multitud que interrumpió su cena en un restaurante gritándole "¡Qué vergüenza!". Luego algunos manifestantes aparecieron en su casa y pusieron audios de niños inmigrantes que lloraban mientras los separaban de sus padres.

La portavoz de la Casa Blanca, Sarah HuckabeeSanders, mientras tanto, fue expulsada de un restaurante por la dueña, que se negó a servirle porque "trabaja para el presidente".

Asimismo, Reynolds se hizo eco de comentarios similares del politólogo Thomas Schaller, quien afirmó, citado por Bloomberg, que Estados Unidos se encuentra ante "el comienzo de una guerra civil suave"; y del periodista Tom Ricks, quien indicó que el país parece estar "tambaleándose" en esa dirección.

Gran parte de la inquietud reciente de la sociedad estadounidense ha sido provocada por las políticas migratorias de "cero tolerancia" de la Administración Trump y su decisión de separar a los niños de sus padres en la frontera entre Estados Unidos y México.

No debería haber "ni paz ni descanso"

Maxine Waters, una demócrata de la Cámara de Representantes de EEUU y acérrima crítica del presidente, causó un gran revuelo la semana pasada cuando aseveró que el personal de la Administración Trump debería esperar hostigamiento en restaurantes, gasolineras e incluso ante sus hogares como forma de protesta por su política de inmigración.

No debería haber "ni paz ni descanso" para las personas responsables de que los niños sean separados de sus padres, una de las medidas de la política de 'tolerancia cero' contra la inmigración promovida por Trump, según urgió Waters a la multitud durante un mitin.

Las declaraciones incendiarias de Waters provocaron una serie de reacciones que van desde el apoyo abierto hasta la crítica, y algunos usuarios llegaron a tildarla de loca. Sus detractores consideran que su discurso es incendiario y la acusaron de "incitar disturbios".

Hollywood contra la Administración Trump

También las celebridades se están involucrando en la polémica, llamando a los estadounidenses a tomar las calles para protestar contra las políticas de la Casa Blanca.

La semana pasada, los comentarios del actor Peter Fonda pusieron en alerta al servicio secreto cuando sugirió que el hijo menor de Trump, Barron, debería ser separado de su madre Melania y puesto "en una jaula con pedófilos", y que los ciudadanos deberían "rodear las escuelas" de los hijos de los funcionarios de la Administración en respuesta a la política de separación de niños".

Algo menos dramáticamente, otras figuras de Hollywood han pedido protestas y cambios en la política actual. El actor John Cusack acusó a la Administración Trump de "fascismo" y de "torturar" a niños, mientras que el músico Serj Tankian escribió en Instagram que Estados Unidos está en un "retroceso total" y que es hora de una "revolución pacífica".

Controversia de los monumentos confederados

El ya anterior y feroz debate sobre la eliminación de monumentos y símbolos confederados en EEUU personifica la división política y social actual y las interpretaciones opuestas de la historia estadounidense. En ese orden, algunos sostienen que esos monumentos veneran a figuras que lucharon por mantener la esclavitud, mientras que otros argumentan que rinden homenaje a grandes patriotas.

Cuando el supremacista blanco Dylann Roof mató a nueve afroamericanos que asistían a un servicio eclesiástico en Charleston, en el 2015, provocó un movimiento para eliminar los monumentos confederados de los espacios públicos de todo el país. Más de 100 monumentos y símbolos han sido retirados desde el 2015, pero no sin controversia y contraprotestas.

Sin embargo, otros grupos están presionando para que se construyan nuevos monumentos confederados.

El año pasado, un mitin del grupo de extrema derecha Unite the Right, que convocó a protestar por el retiro de una estatua del militar confederado Robert E. Lee en Charlottesville, se volvió violento cuando un manifestante embistió en su automóvil a la multitud de contramanifestantes, hiriendo a decenas de personas y matando a tres activistas.

Polarización de opiniones por los medios

Según analistas, toda esta discordia social se está reproduciendo en las pantallas de televisión de los estadounidenses, de una manera que parece estar exacerbando el problema. En el propósito de aumentar sus índices de audiencia, los medios de comunicación invitan a los expertos que postulan opiniones más polarizadas, para así generar aún más controversia y discordia.

En su artículo, Reynolds escribió que los medios que "promueven indignación ensordecedora en búsqueda de 'rating' y vistas de páginas, empeoran el problema" y recordó una época en la que los estadounidenses podían estar en desacuerdo sin odiarse entre sí.

Motivos de Cuba para crear la Seguridad del Estado

Arthur González*

Para quienes forman parte del ejército de asalariados de Estados Unidos para su guerra subversiva contra Cuba, escribir y hablar mal de la Seguridad del Estado, es parte de las indicaciones recibidas para demonizar a la Revolución socialista, esa que tanto odian los yanquis.

En Madrid, recientemente, uno de esos que viven haciendo campañas contra Cuba, presentó una seudoantología sobre el trabajo de la Seguridad del Estado, con el fin de satanizar su combate contra las acciones de la CIA, pero obvió contar los planes de esa Agencia para derrocar la naciente Revolución, incluso los de asesinato a Fidel Castro, algo que, por si solo, califica como crimen de lesa humanidad y por lo que jamás han sido enjuiciados Presidentes de Estados Unidos, Directores de la CIA y oficiales, que los diseñaron y ejecutaron.

En un intento baldío por desprestigiar el trabajo de la Seguridad, pretenden burlarse de los oficiales que protegen la estabilidad de toda una nación contra las acciones de la CIA, hechos que no mencionan.

Sin embargo, arremeten contra el museo que exhibe las operaciones ejecutadas por Estados Unidos contra Cuba desde el mismo año 1959, que van desde el espionaje y la guerra biológica, hasta las de carácter subversivo, entre ellas la cruel y despiadada Operación Peter Pan, que logró influenciar sobre las familias cubanas para que enviaran sin acompañantes a 14 mil 48 menores de edad, bajo el supuesto de que el Gobierno revolucionario les quitaría la Patria Potestad a los padres, engaño que contó con el apoyo de la Iglesia Católica, más dos mujeres agentes de la CIA radicadas en La Habana.

Si de contar historias se trata, esa antología debería reflejar que, en diciembre del 1958 el Presidente D. Eisenhower y el Director de la CIA, expresaron ante el Consejo de Seguridad Nacional: “hay que evitar la victoria de Fidel Castro”, y ante la imposibilidad de lograrlo, en abril del 1959 elaboraron el primer plan contra la naciente Revolución.

Según documentos desclasificados, durante la primera visita de Castro a New York, la CIA envió al oficial Gerry Droller, bajo el seudónimo de Frank Bender, a contactarlo en el Hotel Staler Hilton.

Ese oficial pretendió ser el “compañero que lo iba a atender”, y según contó el yanqui en su informe, Fidel aceptó la sugerencia de mantener un canal secreto de comunicación, algo que no se efectuó porque a pesar de la insistencia de oficiales destacados en la embajada de La Habana, Castro nunca respondió a sus llamadas.

Quienes pretenden deformar la realidad y ocultar los motivos para crear la Seguridad del Estado como una defensa de la Isla, no mencionan que en diciembre del 1959 el Jefe de la División de planes especiales de la CIA para el Hemisferio Occidental, envió un plan a su director, Allen Dulles, proponiendo sin el menor sonrojo:

“Debe dársele una cuidadosa atención a la eliminación de Fidel Castro. Ninguno de los que se hallan cercanos a Fidel, como su hermano Raúl y su compañero Che Guevara, tienen el mismo magnetismo sobre las masas. Muchas personas consideran que la desaparición de Fidel aceleraría la caída del gobierno actual”.

Eso basta para comprender por qué nació la Seguridad Cubana.

Quienes pretenden desprestigiar a Cuba, olvidaron los actos de terrorismo de Estado perpetrados por agentes de la CIA desde marzo del 1960, con la voladura del buque francés La Coubre en el puerto habanero; los incendios en los centros comerciales, escuelas, cines, teatros e industrias cubanas, para dañar la economía y sembrar el terror entre la población.

Tampoco mencionan en su “antología”, el plan aprobado por el Presidente J.F. Kennedy, el 8 de junio del 1963 preparado por la CIA para el Grupo permanente del Consejo Nacional de Seguridad, titulado: “Política encubierta y programa integrado de acciones propuestas hacia Cuba”.

Dicho plan es totalmente de acciones terroristas, el que por sí solo califica para que sus diseñadores fuesen juzgados y sancionados por los crímenes causados.

En el mismo se plantean acciones de recolección encubierta de inteligencia, tanto sobre requerimientos estratégicos de EE.UU., como de sus necesidades operativas; acciones de propagada para estimular sabotajes; estimulación a la desafección en los centros de poder militar y otros; unidas a varias acciones para dañar la economía cubana sobre una base creciente.

Para esos que ahora se burlan del “compañero que los atendió”, es importante que lean lo que afirma la CIA en dicho programa y las razones para que exista ese “compañero”, pues sin el menor sonrojo el plan señala:

“Habrá fracasos con la consecuente pérdida de vida y acusaciones contra EE.UU. que resultarán en críticas en casa y afuera. Ninguna de esas consecuencias esperadas deberá hacernos cambiar nuestro curso si el programa expuesto puede esperarse tenga éxito”.

Esas historias y muchas más, dieron pie a la apertura del Museo de la Seguridad del Estados, transformado hoy en Memorial de la Denuncia, lugar que conserva la resistencia de un pueblo que ha sufrido las más crueles acciones de la CIA, entre ellas la voladura en pleno vuelo de un avión civil, donde perecieron 73 inocentes, cuyos autores residieron en Miami hasta su fallecimiento, con estatus de refugiados políticos.

Las generaciones de cubanos, actuales y futuras, deben conocer quienes provocaron la muerte y destrucción en su patria, cuánto dinero han recibido y aun reciben por sus actos subversivos, cómo se fabrican los “disidentes” y las campañas mediáticas que mienten premeditadamente, además de la participación de oficiales de la CIA encubiertos como diplomáticos, comerciantes, periodistas extranjeros y turistas, con el propósito de espiar e intentar subvertir el orden interno de Cuba.

Aunque les duela, la verdad no se puede ocultar, porque la historia está plasmada en cientos de miles de documentos desclasificados y publicados por el propio Gobierno de Estados Unidos, razones más que suficientes para disponer de oficiales profesionales, capaces de descubrir y cortar a tiempo las acciones diseñadas por la CIA contra el pueblo cubano, pues como dijo José Martí: “Lo único verdadero es lo que la razón demuestra como tal”.

  • Periodista cubano