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Santísima Trinidad (cristianismo)

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Trinidad Cristiana
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Concepto:Hay un solo Dios viviente, verdadero, eterno, creador, sustentador y redentor el rige la historia. Y en la unidad de Su deidad hay tres personas de una misma sustancia, poder y eternidad: el Padre, el hijo y el Espíritu Santo.

Trinidad o Santísima Trinidad. Dios es una trinidad de personas: El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. El Padre no es la misma persona que el Hijo; el Hijo no es la misma persona que el Espíritu Santo; y el Espíritu Santo no es la misma persona que el Padre. Son personas separadas; sin embargo, ellas son, las tres, el Dios verdadero. Ellas están en perfecta armonía, consistiendo de una misma sustancia. Son iguales en eternidad (co-eternas), naruraleza (co-iguales) y poder (co-poderosas). Si una cualquiera de ellas fuese quitada, no habría Dios.


Definición de Trinidad

La palabra "trinidad" no se halla en la Biblia (la palabra "Biblia" tampoco). De todos modos, es un término útil para referirse a una enseñanza escritural importante con respecto a Dios, a saber, que nuestro Dios es una Trinidad. Esto significa que hay tres Personas en el único Dios, no que haya tres dioses. Las personas son conocidas como el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo y han existido siempre como tres personas separadas. La persona del Padre no es la misma que la del Hijo; la del Hijo no es la misma que la del Espíritu Santo; la del Espíritu Santo no es la misma que la del Padre. Si una de las personas fuese quitada, no habría Dios. Dios ha sido siempre, por la eternidad, una Trinidad. "De eternidad a eternidad, Tú eres Dios" (Salmo 90:2).

Dios no es una persona que adoptó tres formas, es decir, no es que el Padre se tornase el Hijo, y luego que el Hijo se tornase el Espíritu Santo. Esta creencia es sostenida hoy por el Movimiento "Sólo Jesús"; por ejemplo, lo enseñan las Iglesias Apostólica Unida y Pentecostal Unida, y es una enseñanza incorrecta. Tampoco es Dios una única persona, como enseñan los Testigos de Jehová, el Camino Internacional y los cristadelfos (sectas no cristianas). Para una demostración de que existe más de una persona en Dios, vea el Estudio sobre Pluralidad. La Biblia dice que hay un solo Dios. No obstante, dice que Jesús es Dios (Juan 1:1,14), que el Padre es Dios (Fil. 1:2); y que el Espíritu Santo es Dios (Hechos 5:3-4). Ya que el Hijo le habla al Padre, son personas separadas. Ya que el Espíritu Santo asimismo habla (Hech. 13:2), es también una persona distinta. Por tanto, hay un Dios que existe en tres personas.


=Nacimiento del Término "Trinidad"

Este término, empleado por primera vez por Tertuliano (siglo II d.C.), expresa que El Dios único se revela a nosotros en las tres Personas del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Hay dos facetas a considerar en base a los textos: (a) La deidad esencial del Hijo y del Espíritu Santo, siendo innecesario tratar la del Padre. (b) El hecho de que las tres Personas son un único y mismo Dios.

Ya al revelar constantemente al Dios único, el A.T. hace presentir la pluralidad en el seno de la Deidad. En Gn. 1:1 se dice, lit.: «En el principio creó los Dioses» («Elohim», forma plural, con el verbo en singular), y Gn. 1:2 ya menciona al Espíritu de Dios presente en el acto creacional. En Gn. 1:26 dice: «Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza». Después de la caída, Dios dice: «He aquí el hombre es como uno de nosotros ...» (Gn. 3:22). El NT presenta constantemente a las Tres Personas unidas en la obra de la salvación de la misma manera en que se han manifestado unidas en la de la creación. El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo se manifestaron en el bautismo de Jesús (Mt. 3:16-17). Cristo ordenó que los discípulos sean bautizados en el nombre (singular) del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo (Mt. 28:19). El nuevo nacimiento es posible por la regeneración obrada por el Espíritu Santo, el amor del Padre, y el don del Hijo, que murió en la cruz por nuestros pecados (Jn. 3:5-6, 14-16). El Padre, el Hijo y el Espíritu vienen a hacer Su morada en el corazón del creyente (Jn. 14:17, 23; cfr. 1 Co. 3:16-17; 6:19; Col. 1:27); comunican juntos la plenitud de la vida divina (Ef. 3:14, 16-19). La bendición apostólica se da en el triple nombre de la Deidad (2 Co. 13:13). La resurrección de Cristo es atribuida al Padre, al mismo Jesús, y al Espíritu (Hch. 2:24; Jn. 2:19; 10:17-18; Ro. 8:11); así será con la resurrección de los creyentes (Jn. 5:21; 6:40; Ro. 8:11; cfr. otros pasajes trinitarios: Hch. 2:33; 1 Co. 12:4-6; Ef. 4:4-6; 1 P. 1:2; Ap. 1:6, etc.).

Las Tres Personas de la sola Deidad están unidas de tal manera que manifiestan la plenitud del solo Dios viviente: Cada persona cumple las mismas obras y recibe la misma adoración; participan del único Ser indiviso de la Deidad, manteniendo al mismo tiempo una relación tripersonal de amor y comunicación en el seno de la Deidad, con una perfección y armonía infinitas, con una total unidad, un amor infinito, una sumisión perfecta al Padre, de quien proceden eternamente el Hijo y el Espíritu Santo, que procede del Padre y del Hijo (Jn. 15:26; Ro. 8:9; Gá. 4:6). El estricto monoteísmo del AT no queda afectado en absoluto. Simplemente, al revelarse plenamente en la persona de Cristo, Dios nos ha dado a conocer más realidades acerca de la inefable naturaleza del Dios único y verdadero. En el AT, tenemos ante todo la revelación del Creador y Señor soberano, «Dios por nosotros»; en los Evangelios, el Señor se encarnó, llegando a ser «Dios con nosotros», Emanuel. Una vez obrada la redención, en Pentecostés vino a ser «Dios en nosotros» por el Espíritu Santo.

El dogma de la Trinidad ha suscitado numerosas controversias y ensayos de explicación. Sin embargo, el creyente debe aceptar que un ser finito no puede abarcar al Infinito. ¿Quién puede sondear tal hondura? Acerca de nuestro mismo ser, Pablo menciona el espíritu, el alma y el cuerpo (1 Ts. 5:23), y no nos es posible determinar cómo están unidos y cómo tres esencias llegan a formar una sola persona. El hecho revelado de Tres Personas en el único ser de la Deidad, manteniendo, en el contexto de este único ser, una relación interpersonal de amor y comunión mutuas, no puede ser rechazado como contrario a la razón. No hay ninguna contradicción. No se afirma que Dios sea «una persona en tres personas», sino «Tres Personas en un solo Ser». Esto no es contradictorio. Supera la razón humana, pero no milita contra ella. La negación de esta verdad no proviene de una imposibilidad lógica; nuestra incapacidad de comprenderlo se debe a nuestra limitación. Es una doctrina que debe ser aceptada aunque no pueda ser comprendida. Como tampoco puede ser comprendida la existencia eterna de Dios, la maravilla de Su creación; como el hombre no puede comprender su propia naturaleza. La misma realidad, ignorada por nuestra familiaridad con ella, es incomprensible. ¡Cuánto más las riquezas del Ser de Dios, que Él se ha placido en comunicarnos en cierta medida! La respuesta ante este misterio revelado en la Biblia es la adoración al Dios único y verdadero, Padre, e Hijo, y Espíritu Santo.


Donde buscarlo en la Biblia

  • Pluralidad de Dios, Gen_1:26 3.22.
  • Triple bendición, Num_6:24-26.
  • Padre e Hijo, Pro_30:2-4.
  • Tres veces santo, Isa_6:3.
  • Dios y su Espíritu, Isa_48:16.
  • Trinidad en un versículo, Mat_28:19.
  • Unidad entre Jesús y Dios, Joh_12:44-45 15.26-27.
  • Enseñanzas trinitarias de Jesús, Joh_14:25-31.
  • Bendición trinitaria, 2Co_13:14
  • Cristo, Dios y el Espíritu, Eph_2:22.
  • Plenitud de la deidad, Col_1:9-10.
  • Función espiritual del Padre y del Hijo, 2Th_3:5.
  • Tres dan testimonio, 1 Joh_5:6-8.


Tópicos

Introducción

Coexistencia del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo en la unidad de la Divinidad (divina naturaleza o esencia). La doctrina de la Trinidad expresa que dentro del ser y las actividades del único Dios hay tres personas distintas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Aunque la palabra Trinidad no aparece en la Biblia, la "fórmula trinitaria" se menciona en la Gran Comisión (Mt 28.19) y en la bendición de la segunda carta de Pablo a los corintios (2 Co 13.14).

Dios se reveló como uno a los israelitas: "Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es" (Dt 6.4). Esta era una significativa verdad religiosa porque las naciones que rodeaban a Israel habían caído en la idolatría, y eran muchos los dioses que adoraban (Ro 1.18-25). Pero en el Nuevo Testamento Dios reveló que aunque es uno, esa unidad está compuesta de tres personas (Padre, Hijo y Espíritu Santo) que son uno en voluntad y propósito, amor y justicia.

La relación del Padre con el Hijo es prominente en los evangelios porque Jesús, el Hijo eterno que tomó forma humana, se hizo más visible a nosotros al expresarse en términos de una relación Padre-Hijo. El Espíritu Santo se mantenía en el trasfondo ayudando a nuestros ojos de la fe. La unidad del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo se ve claramente en las enseñanzas trinitarias de Jesús (Jn 14-16). Se expresa en el ministerio total de Jesucristo registrado en los cuatro evangelios y en el resto del Nuevo Testamento. La familia trinitaria coopera como una unidad en hacer regresar a los perdidos a la familia de creyentes.

La más distintiva característica de la familia trinitaria es el desinteresado amor de cada uno de ellos hacia los otros dos. El Padre da toda autoridad al Hijo y confirma su testimonio (Jn 8.18). Pero el Hijo no busca nada para sí mismo. Da toda gloria al Padre que lo envió (Jn 12.49-50). La clave para descifrar el misterio de la Trinidad es observar cómo las personas de la familia trinitaria se entregan unas a otras en desprendido amor. Cada uno está siempre a la disposición del otro.

El Padre sirve al Hijo; el Hijo sirve al Padre; el Padre y el Hijo acatan lo que hace el Espíritu Santo, quien a la vez sirve y acata al Padre y al Hijo en una unidad eternamente dinámica e inagotable. El amor mutuo de las tres personas de la Trinidad afecta favorablemente a la creación y se manifiesta en la cooperación sin límites entre ellos en la salvación del perdido (Jn 14.15-17, 25, 26).


Dios y su naturaleza: Dt 6:4

  • Dios es uno revelado en tres personas de una misma esencia. Hch 7:55-56.
  • Es el Creador y Sustentador de todas las cosas. Gn 1:1; Sal 24:1-2; He 1:3.
  • Atributos naturales de Dios: Omnipresente (Sal 139:7-10), Omnipotente (Gn 17:1), Omnisciente (1Sam 2:3), Eterno (Is 40:28) e Inmutable (stg 1:17).
  • Atributos morales: Dios es -> Santo (Ap 4:8), Justo (Hch 3:14), Perfecto (Mt 5:48), Amor (1Jn 4:8), Misericordioso (Sal 57:10), Bondad (Ro 11:22), Veraz (Jn 3:33), Fiel (1Co 1:9).


Dios el Padre: Ef. 4:6; Jn 3:21-22, 3:35, 20:21

Desde el A.T. la paternidad de Dios se hace evidente, pero en el N.T. Dios se revela en la persona del Padre que envió a Jesucristo. (La Deidad del Padre no es de mucho análisis debido a no tener el título de “enviado”, porque Él es quien ¨envió¨.


Dios el Hijo: Col 1:15-17; Jn 1:1; He 1:1-3 (la Palabra viviente de Dios)

  • Jesucristo es Dios. Tim 2:13; 2 Ped 1:1; Jn 5:23; (El Mesías- Dios) Is 9:6.
  • Manifestado en carne. 1Tim 3:16; Jn 1:14.
  • Lo adoran. (el mandamiento dice Adora solo a Dios). Jn 20:28; 9:38.
  • Rey y Señor ()Ap 19:16, 1:8); El principio y el Fin (Ap 1:8).


Dios el Espíritu Santo: Lc 3:22

  • El E.S. es Dios mismo. Hch 5:3-4; 1 Co 12:3; 2 Co 13:14.
  • No es solo una clase de poder, es una persona viva. Jn 14:26.
  • Estuvo presente en la creación al igual que el Padre y el hijo: Gn 1:2.
  • En el bautismo es invocado el E.S. junto al Padre y al Hijo. Mt 28:19.


Conclusiones

La Biblia refleja con claridad la Deidad, lo que sucede es que a nuestra mente finita le es difícil entender y comprender tal grandeza. Pero no es una cuestión de entenderla sino de creerla. Trinidad es la forma de describir ese misterio.


Presencia de la Trinidad en la vida de Jesucristo

La relación del Padre con el Hijo es prominente en los evangelios porque Jesús, el Hijo eterno que tomó forma humana, se hizo más visible a nosotros al expresarse en términos de una relación Padre-Hijo. El Espíritu Santo se mantenía en el trasfondo ayudando a nuestros ojos de la fe. La unidad del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo se ve claramente en las enseñanzas trinitarias de Jesús (Jn 14-16). Se expresa en el ministerio total de Jesucristo registrado en los cuatro evangelios y en el resto del Nuevo Testamento. La familia trinitaria coopera como una unidad en hacer regresar a los perdidos a la familia de creyentes. El Padre sirve al Hijo; el Hijo sirve al Padre; el Padre y el Hijo acatan lo que hace el Espíritu Santo, quien a la vez sirve y acata al Padre y al Hijo en una unidad eternamente dinámica e inagotable. El amor mutuo de las tres personas de la Trinidad afecta favorablemente a la creación y se manifiesta en la cooperación sin límites entre ellos en la salvación del perdido (Jn 14.15-17, 25, 26).

  • La Trinidad estuvo en acción en la encarnación de Jesús, el Hijo del Altísimo, al ser concebido este en el vientre de María por el poder de Espíritu Santo (Lc 1.30-35).
  • En su bautismo, Jesús el Hijo recibió aprobación del Padre en la presencia del Espíritu Santo (Lc 3.21, 22), cumpliendo así dos profecías del Antiguo Testamento (Salmo 2.7; Is 42.1).
  • La Trinidad estuvo presente en la tentación de Jesús, cuando este, lleno del Espíritu Santo, fue llevado por el Espíritu a pasar cuarenta días en el desierto. El diablo reconoció a Jesús como el Hijo de Dios (Lc 4.3), pero trató de destruir la fiel relación que siempre ha existido dentro de la divina familia.
  • En su predicación de la sinagoga de Nazaret, Jesús cumplió Isaías 61.1, 2, al afirmar: "El Espíritu del Señor está sobre mí" (Lc 4.18), e indicar que la Trinidad estaba actuando en Él como el Hijo siervo.
  • En la transfiguración, la voz del padre se escuchó de nuevo aprobando a Jesús el Hijo ante el grupo más íntimo de discípulos (Lc 9.35).
  • Cristo se regocijó en el Espíritu Santo y en el Padre que había entregado todas las cosas al Hijo (Lc 10.21, 22).
  • Afirmó que estaba actuando en nombre de Dios y a través del poder del Espíritu Santo, quien es el "dedo de Dios" (Lc 11.20).
  • Cuando limpió el templo, se indentificó con la casa de Dios, su Padre (Lc 19.45, 46).
  • Jesús expresó aun más su autoridad al enviar a sus discípulos, después de la Resurrección con las palabras: "yo enviaré la promesa de mi Padre" (Lc 24.49).
  • Después de la Resurrección, Jesús envió a los discípulos a bautizar "en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo" (Mt 28.19). El cumplimiento de la profecía de Jesús como vocero del Padre y el Espíritu Santo (Hch 1.4-8) ocurrió en Pentecostés.


Véase También

Triskel


Fuentes

  • e-Sword portable. Biblioteca portable Cristiana. e-Sword- the Sword of the LORD with an electronic edge
  • Manual para Discipulado Personal. Iglesia Metodista de Marianao. Segunda edición, mayo 2010.
  • Guía de Estudio Para Candidatos a Miembros de la Iglesia Metodista. Primera edición, Diciembre 2007.
  • Trinidad. Disponible en: http://www.miapic.com/doctrina-cristiana.