Secuestro de la Campana de la Demajagua

Secuestro de la Campana de la Demajagua
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Fecha:6 de noviembre de 1947
Lugar:Manzanillo, Bandera de Cuba Cuba
País(es) involucrado(s)
Cuba

Secuestro de la Campana de la Demajagua. Intentos del robo por parte de pandilleros de la Campana de la Demajagua.

Síntesis

Cuando comenzó la guerra de independencia en Cuba en 1868, enseguida un buque español bombardeó el ingenio La Demajagua y José Venecia trasladó la campana para el ingenio La Esperanza que radicaba en el caño. Allí estuvo esa reliquia hasta el 10 de octubre del año 1900 que siendo alcalde Modesto Tirado se trajo para Manzanillo y se recibió en el ayuntamiento con una Asamblea solemne y allí quedó cuidada por los manzanilleros.

Después muchos politiqueros querían llevársela para La Habana y hasta elaboraron un proyecto de Ley para trasladarla para el Capitolio Nacional, pero los manzanilleros se opusieron y no se la pudieron llevar.

A principios del siglo XX se dijo que se iba a crear un Parque Nacional donde se encontraba ubicado el ingenio Demajagua y para allí sí estaban de acuerdo los manzanilleros que se llevara la campana.

Manzanilleros

El 10 de octubre de 1918 el Club Rotario llevó la campana a La Habana y la pasearon por sus calles para que la vieran, escoltadas por 4 manzanilleros de pura sepa:

  1. Francisco Estrada, General
  2. Belsario Ramírez, Coronel
  3. Miguel García Pavón, Capitán
  4. Santiago Tomás Barrero.

Secuestro

En 1926 durante el gobierno de Gerardo Machado, hubo intento de llevarla a la capital de la Isla para actos politiqueros, a lo que el pueblo de Manzanillo se opuso y sus veteranos, luego en 1929 hubo otro intento, pero sin resultado alguno.

Luego, en 1947, cuando gobernaba Cuba el Dr. Grau San Martín, hubo otro nuevo intento de ultraje toda vez que viniera a Manzanillo Alejo Cassio del Pino, Ministro de Gobernación a solicitar la Campana, para con ella delante llamar a la reelección del Presidente de la República. Tampoco esta vez se permitiría tal ultraje. En esta ocasión, Fidel Castro, Vicepresidente de la FEU de la carrera de Derecho enterado de tal situación preparó viaje a Manzanillo.

En los primeros días de octubre de 1947 Fidel, acompañado de Leonel Sotto, se presentó frente al Presidente de la Delegación de Veteranos, soldado Manuel Berro Reyes y ante Modesto Tirado Avilés, Presidente de los Hijos y Nietos de Veteranos de Manzanillo.

Ya Berro había recibido un telegrama del presidente de la FEU anunciándole la visita de Fidel Castro. Se trataba de un préstamo solicitado a fin de realizar en cambio de aquel ultraje, un acto verdaderamente revolucionario.

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El traslado fue realizado desde el Ayuntamiento para el ferrocarril utilizando un carro Pullman de bombero de Manzanillo. En la estación estaban por parte de los veteranos Manuel Berro Reyes, el Comandante Ramón Hernández, el soldado Blanes y Don Modesto Tirado Avilés. A Fidel lo acompañaba Leonel Sotto y dos veteranos de las luchas políticas de Manzanillo entre los que se encontraba Juvencio Guerrero. En La Habana fue ubicada la campana en la Galería de los Mártires del recinto Universitario, donde quedó bajo custodia estudiantil.

El 6 de noviembre de 1947 se ponía en acción un plan de actividades por José Manuel Alemán, Ministro de Educación y Jefe del BAGA, hombre totalmente inescrupuloso con el objetivo de robar la campana a fin de provocar un escándalo político. Para ello utilizó una banda gansteril dirigida por Eufemio Fernández Larrea. La campana fue robada y a la mañana siguiente ya Fidel lo sabía y también la ciudad de Manzanillo, esta última se declaró “ciudad muerta” ante tal pérdida.
Por su parte Fidel, haciéndose acompañar por un gran número de estudiantes, salieron a buscar la reliquia y acusar por ello ante la jefatura más cercana a la Universidad, lo cual hizo en el acto.

Por otro lado los pandilleros habían dejado el robo “la campana” en la casa de uno de los pandilleros “Tony Santiago”, de donde saliendo la incesante búsqueda y acusación sacaron y tiraron en el portal del Coronel del Ejército Libertador Enrique Loynáz del Castillo a fin de hacer creerlo el hombre que había robado la campana. Éste toda vez que se percató que la campana estaba en su portal la sacó y la entregó en el Palacio Presidencial, lo cual supo el compañero Fidel.

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De ahí que entonces obligó al régimen a su devolución urgente para la ciudad de Manzanillo. El día 12 de noviembre de 1947, salía desde el aeropuerto de Ciudad Libertad en una avioneta, en la que sería trasladada la campana para Manzanillo, venían también obligado a su custodia el general del Ejército del Gobierno Genoveva Pérez Darrea, quien la entregó y luego del recorrido en el Jeep descapotable desde el otrora aeropuerto de Manzanillo y por la arteria principal, Calle Martí, hasta arribar al parque de Central donde fue entregada ante una enorme multitud de manzanilleros al Ayuntamiento de los veteranos.

El robo ejecutado por aquel gobierno a tan alto símbolo antiesclavista provocó que el escritor de la Revolución Manuel Navarro Luna, fundador el 4 de septiembre de 1921 del Grupo Literario de Manzanillo, le dedicara algunas estrofas:

¡Campana!
¡No se forjó tu bronce
Por las cosas sin importancia!
No para que llevasen en las exequias de tal o cual difunto,
Ni para ninguno de esos repiqueteos
De la fe provinciana
No se forjó tu bronce
Para las inútiles palabras.
¡De una aleación de angustias,
De una aleación de lágrimas,
Surgió tu espíritu para los truenos iracundos,
Para el arrebato de las cóleras sagradas,
Para afilar cuchillos
Sobre la puerta de la encendida madrugada!

En 1947 vino a Manzanillo Alejo Cosío del Pino a nombre del Presidente de la República, Ramón Grau San Martín, a pedir la campana para que presidiera un mítin que tenían programado en La Habana, pero los dirigentes de Manzanillo, los veteranos de la Guerra de independencia, se opusieron.

Esa vez dijo el poeta Manuel Navarro Luna: ¨ ¡No se forjó tu bronce para las cosas sin importancia! ¡No se forjó tu bronce para las inútiles palabras!
No se forjó tu bronce más que para volcar el grito delirante sobre la carne esclava…
Ya vez
¡Oh campana de La Demajagua!¨.
El día 1 de noviembre de 1947 llegaron a Manzanillo 2 jóvenes estudiantes de La Universidad de La Habana dirigentes de la FEU: Fidel Castro y Lionel Soto, vinieron a pedir prestada la campana para presidir un acto patriótico en la universidad de La Habana.

Se creó una comisión de manzanilleros para que escoltaran la campana a La Habana. La integraban Juvencio Guerrero, César Montejo Sáenz, Hilda Necolardes de Rojas, Rafael Frías y Manuel Berro.
Cuando la campana estaba en la Sala de los Mártires de la Universidad de La Habana, un grupo de hombres armados, al servicio del gobierno, se la robaron de allí y el pueblo de Manzanillo enseguida se declaró en pié de lucha hasta que apareciera y la trajeran para Manzanillo, lugar donde legítimamente estaría cuidada en su integridad simbólica y material.

El pueblo se lanzó a la calle en huelga general, los veteranos de la Guerra de independencia estaban alojados en la glorieta morisca del Parque Céspedes, en reclamo permanente, hasta que apareciera y trajeran la mencionada reliquia libertaria. Los cuerpo represivos atacaban al pueblo en la calle, y fue herido Mario Sarduy y otros de los participantes fueron duramente golpeados.

Finalmente el gobierno de la nación hizo gestiones, dentro de su cínica política, y la fuerte presión de la opinión pública, y trajeron la campana para Manzanillo el día 13 de noviembre de 1947.

La campana seguiría cuidada en el ayuntamiento de Manzanillo, por su pueblo y su legado histórico.

En 1947, al ocurrir el suceso antes mencionado, Fidel tenía 21 años de edad, después dirigió la Revolución que triunfó el 1 de enero de 1959, por eso en 1968, al cumplirse 100 años de lucha se inauguró el Parque Nacional La Demajagua, en el mismo lugar del grito de independencia, donde brillarán por siempre la hidalguía de Carlos Manuel de Céspedes y el espíritu irredento del tañir de la campana que llamó a los hombres dignos, al combate por la redención patria.

Fuentes

Véase también