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	<title>EcuRed - Contribuciones del colaborador [es]</title>
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&lt;div&gt;&lt;br /&gt;
== Información de copyright: ==&lt;br /&gt;
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		<title>Julio Antonio Mella en Banes</title>
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		<summary type="html">&lt;p&gt;Calixtogarcia2 jc: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Ficha_Hecho_Histórico&lt;br /&gt;
|hecho= Julio Antonio Mella en Banes&lt;br /&gt;
|imagen = 15_Tribuna_desde_la_que_Julio_Antonio_Mella_se_dirigió_al_pueblo_de_Banes.jpg&lt;br /&gt;
|pie = &lt;br /&gt;
|fecha= 23 y [[27 de febrero]] de [[1925]]&lt;br /&gt;
|resumen= Julio Antonio Mella visita Banes, en defensa de la soberanía de [[Isla de Pinos]] e invitado por la Unión Obrera de [[Banes]]&lt;br /&gt;
|resultado=&lt;br /&gt;
|consecuencias=&lt;br /&gt;
|países ={{bandera2|Cuba}}&lt;br /&gt;
|lugar= &lt;br /&gt;
|líderes =[[Julio Antonio Mella]]&lt;br /&gt;
|ejecutores =&lt;br /&gt;
|organizaciones=&lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
'''Julio Antonio Mella en Banes.''' Entre los días 23 y [[27 de febrero]] de [[1925]] el líder [[Julio Antonio Mella]] visitó el municipio [[Banes |Banes]], como parte del recorrido que desarrollaba por toda [[Cuba]], en defensa de la soberanía de [[Isla de Pinos]] e invitado por la Unión Obrera de Banes.&lt;br /&gt;
== Motivos de la visita de Mella a Banes ==&lt;br /&gt;
Desde finales de [[1924]] la Unión Obrera de [[Banes]] se encontraba enfrascada en la organización de las fiestas carnavalescas de la localidad, derecho que se ganó por el peso que como institución había alcanzado en la sociedad banense. Para participar en dichas actividades la organización proletaria cursó invitación al líder [[Julio Antonio Mella]], quien además de participar en los festejos desarrolló múltiples actividades revolucionarias.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
Por esos días Mella realizaba un recorrido por varias regiones del país, en defensa de la soberanía de [[Cuba]] sobre Isla de Pinos. Motivo aprovechado por la Unión Obrera de Banes, para invitarlo a él y otros fundadores de la Liga Antiimperialista, para que visitaran el municipio por ser Banes un importante emporio imperialista. La visita se materializó entre el 23 y [[27 de febrero]] de [[1925]]. Mella estuvo acompañado por [[Mariblanca Sabas Alomá]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Actividades de Mella en Banes ==&lt;br /&gt;
Fueron días de gran actividad revolucionaria, el joven comunista esclareció en el sentido marxista la ideología de la clase obrera, y propició la vinculación de esta con el estudiantado, al dejar inaugurada un aula de la [[Universidad Popular José Martí]], en el local de la Unión Obrera.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
[[Archivo:Parque Dominguez, desde donde Julio Antonio Mella se dirigió al pueblo de Banes.jpg|miniaturadeimagen|derecha|Parque Dominguez, desde donde Julio Antonio Mella se dirigió al pueblo de Banes]]&lt;br /&gt;
El [[24 de febrero]], recordando el reinicio de las guerras por la independencia, iba a desarrollar un mitin en la explanada del puente —que dividía a la ciudad, del barrio conocido como de la Compañía—, pero fue disuelto por la [[Guardia Rural]]. Ante esa situación y por el reclamo del pueblo, la Unión Obrera pospuso la manifestación, la cual se desarrolló el día 27, en el parque Domínguez (hoy Plaza Martí).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Mitín en el que hablaría Mella y que fue disuelto por la guardia rural.jpg|miniaturadeimagen|derecha|Parque Dominguez, desde donde Julio Antonio Mella se dirigió al pueblo de Banes]]&lt;br /&gt;
Desde allí Mella planteó:&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita| “Existe una relación entre el desarrollo de la Museología como ciencia y la necesidad de profesionalización de la actividad museística.”&amp;lt;ref&amp;gt; « Conversación con Delfín Mercadé Pupo (amigo de Mella). En la casa de la autora, en el año 1994. Forma parte del archivo personal de la autora.» &amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
}} Conversación con [[Delfín Mercadé Pupo]] (amigo de Mella). En la casa de la autora, en el año [[1994]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para ese mitin el carpintero de la Compañía estadounidense,  [[Emiliano Varona Mollet]], construyó una tribuna de madera,&amp;lt;ref&amp;gt;«La tribuna siempre ha estado pintada de amarillo, blanco y azul pálido, con un letrero en color negro que dice: Unión Obrera Banes. Fue conservada por la Unión Obrera, luego por el Centro de Veteranos y finalmente, en 1982, cuando fue fundado el Museo Municipal, fue transferida a dicha institución cultural, donde reposa en la sala No. 5. »&amp;lt;/ref&amp;gt; La tribuna siempre ha estado pintada de amarillo, blanco y azul pálido, con un letrero en color negro que dice: Unión Obrera Banes. Fue conservada por la Unión Obrera, luego por el Centro de Veteranos y finalmente, en [[1982]], cuando fue fundado el Museo Municipal, fue transferida a dicha institución cultural, donde reposa en la sala No. 5. para que sirviera de podio al líder.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Cobertura de prensa a la visita ==&lt;br /&gt;
El [[periódico]] local El Pueblo – vocero de la burguesía -, aunque menciona como una noticia más, la presencia en el municipio del líder estudiantil, no profundiza en su significado. Solo el [[7 de marzo]], bajo el seudónimo de Niporesas, aparece el artículo Desde mi pupitre, que señala: {{Sistema:Cita|“Mella ha dejado una estela imborrable en el alma de los estudiantes. Nos ha servido de faro luminoso ese joven luchador, que es como una antorcha divina en el camino de la verdad y el bien.”&amp;lt;ref&amp;gt; « NIPORESAS: “Desde mi pupitre”, El Pueblo, 10 (53): s/p, Banes, sábado 7 de marzo de 1925. » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Significación de la visita de Mella ==&lt;br /&gt;
La visita de Mella contribuyó a fortalecer la conciencia del proletariado y a consolidar su unidad, es por eso que sólo unas semanas más tarde, el [[25 de marzo]] de [[1925]] estalló una violenta confrontación entre la Unión Obrera y la Compañía, provocada por el despido de doce obreros que se negaron a trabajar por no habérseles aumentado el sueldo. Los obreros en huelga pedían la reposición de los doce compañeros declarados cesantes, el aumento del 15 % en los jornales, rebaja a los víveres y que se abriera el camino del lugar conocido como La Pasa.&amp;lt;ref&amp;gt; «En 1902 la UFCo unió el cayo Macabí con la tierra firma por medio de un terraplén construido sobre “La Pasa”, que lo separaba de la costa, camino que poseía una portería y era custodiado por los guarda jurados. Así cayo Macabí se convirtió en una base extranjera y su población quedaba segregada del resto del resto del territorio nacional y bajo las reglamentaciones de la administración norteamericana, como la prohibición absoluta de actividades comerciales ajenas a las de la Compañía.» &amp;lt;/ref&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1902]] la UFCo unió el cayo Macabí con la tierra firma por medio de un terraplén construido sobre “La Pasa”, que lo separaba de la costa, camino que poseía una portería y era custodiado por los guarda jurados. Así [[cayo Macabí]] se convirtió en una base extranjera y su población quedaba segregada del resto del territorio nacional y bajo las reglamentaciones de la administración norteamericana, como la prohibición absoluta de actividades comerciales ajenas a las de la Compañía. para el libre acceso de los comerciantes privados al batey del ingenio.&amp;lt;ref&amp;gt; «Periódico El Pueblo. Banes, 26 de marzo de 1925. p. 1.» &amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Referencias Bibliográficas ==&lt;br /&gt;
{{listaref}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Bibliografía ==&lt;br /&gt;
* Fuente Yurisay Pérez Nakao.&lt;br /&gt;
* James Figarola, Ariel: Banes: Imperialismo y nación en una plantación azucarera. La Habana. Editorial Ciencias Sociales, 1976.&lt;br /&gt;
* NIPORESAS: “Desde mi pupitre”, El Pueblo, 10 (53): s/p, Banes, sábado 7 de marzo de 1925. &lt;br /&gt;
* Pérez Nakao, Yurisay: La tribuna de Mella en Banes. Periódico El Historiador. 19 de julio del 2006.&lt;br /&gt;
* Periódico El Pueblo.  Banes, 26 de marzo de 1925.  &lt;br /&gt;
* Zanetti Lecuona, Oscar (et al): UFCo. : Un caso de dominio imperialista en Cuba. La Habana. Editorial Ciencias Sociales, 1976. &lt;br /&gt;
* Conversación con Delfín Mercadé Pupo (amigo de Mella). En la casa de la autora, en el año 1994. Forma parte del archivo personal de la autora.&lt;br /&gt;
[[Category:Historia_de_Cuba]]&lt;br /&gt;
[[Category:Hechos de la historia_de_Cuba]]&lt;br /&gt;
[[Category:Historia_de_la_localidad]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Calixtogarcia2 jc</name></author>
		
	</entry>
	<entry>
		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Julio_Antonio_Mella_en_Banes&amp;diff=4283657</id>
		<title>Julio Antonio Mella en Banes</title>
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		<updated>2023-01-16T19:34:20Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Calixtogarcia2 jc: /* Referencias Bibliográficas */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Desarrollo}}&lt;br /&gt;
{{Ficha_Hecho_Histórico&lt;br /&gt;
|hecho= Julio Antonio Mella en Banes&lt;br /&gt;
|imagen = 15_Tribuna_desde_la_que_Julio_Antonio_Mella_se_dirigió_al_pueblo_de_Banes.jpg&lt;br /&gt;
|pie = &lt;br /&gt;
|fecha= 23 y [[27 de febrero]] de [[1925]]&lt;br /&gt;
|resumen= Julio Antonio Mella visita Banes, en defensa de la soberanía de [[Isla de Pinos]] e invitado por la Unión Obrera de [[Banes]]&lt;br /&gt;
|resultado=&lt;br /&gt;
|consecuencias=&lt;br /&gt;
|países ={{bandera2|Cuba}}&lt;br /&gt;
|lugar= &lt;br /&gt;
|líderes =[[Julio Antonio Mella]]&lt;br /&gt;
|ejecutores =&lt;br /&gt;
|organizaciones=&lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
'''Julio Antonio Mella en Banes.''' Entre los días 23 y [[27 de febrero]] de [[1925]] el líder [[Julio Antonio Mella]] visitó el municipio [[Banes |Banes]], como parte del recorrido que desarrollaba por toda [[Cuba]], en defensa de la soberanía de [[Isla de Pinos]] e invitado por la Unión Obrera de Banes.&lt;br /&gt;
== Motivos de la visita de Mella a Banes ==&lt;br /&gt;
Desde finales de [[1924]] la Unión Obrera de [[Banes]] se encontraba enfrascada en la organización de las fiestas carnavalescas de la localidad, derecho que se ganó por el peso que como institución había alcanzado en la sociedad banense. Para participar en dichas actividades la organización proletaria cursó invitación al líder [[Julio Antonio Mella]], quien además de participar en los festejos desarrolló múltiples actividades revolucionarias.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
Por esos días Mella realizaba un recorrido por varias regiones del país, en defensa de la soberanía de [[Cuba]] sobre Isla de Pinos. Motivo aprovechado por la Unión Obrera de Banes, para invitarlo a él y otros fundadores de la Liga Antiimperialista, para que visitaran el municipio por ser Banes un importante emporio imperialista. La visita se materializó entre el 23 y [[27 de febrero]] de [[1925]]. Mella estuvo acompañado por [[Mariblanca Sabas Alomá]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Actividades de Mella en Banes ==&lt;br /&gt;
Fueron días de gran actividad revolucionaria, el joven comunista esclareció en el sentido marxista la ideología de la clase obrera, y propició la vinculación de esta con el estudiantado, al dejar inaugurada un aula de la [[Universidad Popular José Martí]], en el local de la Unión Obrera.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
[[Archivo:Parque Dominguez, desde donde Julio Antonio Mella se dirigió al pueblo de Banes.jpg|miniaturadeimagen|derecha|Parque Dominguez, desde donde Julio Antonio Mella se dirigió al pueblo de Banes]]&lt;br /&gt;
El [[24 de febrero]], recordando el reinicio de las guerras por la independencia, iba a desarrollar un mitin en la explanada del puente —que dividía a la ciudad, del barrio conocido como de la Compañía—, pero fue disuelto por la [[Guardia Rural]]. Ante esa situación y por el reclamo del pueblo, la Unión Obrera pospuso la manifestación, la cual se desarrolló el día 27, en el parque Domínguez (hoy Plaza Martí).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Mitín en el que hablaría Mella y que fue disuelto por la guardia rural.jpg|miniaturadeimagen|derecha|Parque Dominguez, desde donde Julio Antonio Mella se dirigió al pueblo de Banes]]&lt;br /&gt;
Desde allí Mella planteó:&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita| “Existe una relación entre el desarrollo de la Museología como ciencia y la necesidad de profesionalización de la actividad museística.”&amp;lt;ref&amp;gt; « Conversación con Delfín Mercadé Pupo (amigo de Mella). En la casa de la autora, en el año 1994. Forma parte del archivo personal de la autora.» &amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
}} Conversación con [[Delfín Mercadé Pupo]] (amigo de Mella). En la casa de la autora, en el año [[1994]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para ese mitin el carpintero de la Compañía estadounidense,  [[Emiliano Varona Mollet]], construyó una tribuna de madera,&amp;lt;ref&amp;gt;«La tribuna siempre ha estado pintada de amarillo, blanco y azul pálido, con un letrero en color negro que dice: Unión Obrera Banes. Fue conservada por la Unión Obrera, luego por el Centro de Veteranos y finalmente, en 1982, cuando fue fundado el Museo Municipal, fue transferida a dicha institución cultural, donde reposa en la sala No. 5. »&amp;lt;/ref&amp;gt; La tribuna siempre ha estado pintada de amarillo, blanco y azul pálido, con un letrero en color negro que dice: Unión Obrera Banes. Fue conservada por la Unión Obrera, luego por el Centro de Veteranos y finalmente, en [[1982]], cuando fue fundado el Museo Municipal, fue transferida a dicha institución cultural, donde reposa en la sala No. 5. para que sirviera de podio al líder.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Cobertura de prensa a la visita ==&lt;br /&gt;
El [[periódico]] local El Pueblo – vocero de la burguesía -, aunque menciona como una noticia más, la presencia en el municipio del líder estudiantil, no profundiza en su significado. Solo el [[7 de marzo]], bajo el seudónimo de Niporesas, aparece el artículo Desde mi pupitre, que señala: {{Sistema:Cita|“Mella ha dejado una estela imborrable en el alma de los estudiantes. Nos ha servido de faro luminoso ese joven luchador, que es como una antorcha divina en el camino de la verdad y el bien.”&amp;lt;ref&amp;gt; « NIPORESAS: “Desde mi pupitre”, El Pueblo, 10 (53): s/p, Banes, sábado 7 de marzo de 1925. » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Significación de la visita de Mella ==&lt;br /&gt;
La visita de Mella contribuyó a fortalecer la conciencia del proletariado y a consolidar su unidad, es por eso que sólo unas semanas más tarde, el [[25 de marzo]] de [[1925]] estalló una violenta confrontación entre la Unión Obrera y la Compañía, provocada por el despido de doce obreros que se negaron a trabajar por no habérseles aumentado el sueldo. Los obreros en huelga pedían la reposición de los doce compañeros declarados cesantes, el aumento del 15 % en los jornales, rebaja a los víveres y que se abriera el camino del lugar conocido como La Pasa.&amp;lt;ref&amp;gt; «En 1902 la UFCo unió el cayo Macabí con la tierra firma por medio de un terraplén construido sobre “La Pasa”, que lo separaba de la costa, camino que poseía una portería y era custodiado por los guarda jurados. Así cayo Macabí se convirtió en una base extranjera y su población quedaba segregada del resto del resto del territorio nacional y bajo las reglamentaciones de la administración norteamericana, como la prohibición absoluta de actividades comerciales ajenas a las de la Compañía.» &amp;lt;/ref&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1902]] la UFCo unió el cayo Macabí con la tierra firma por medio de un terraplén construido sobre “La Pasa”, que lo separaba de la costa, camino que poseía una portería y era custodiado por los guarda jurados. Así [[cayo Macabí]] se convirtió en una base extranjera y su población quedaba segregada del resto del territorio nacional y bajo las reglamentaciones de la administración norteamericana, como la prohibición absoluta de actividades comerciales ajenas a las de la Compañía. para el libre acceso de los comerciantes privados al batey del ingenio.&amp;lt;ref&amp;gt; «Periódico El Pueblo. Banes, 26 de marzo de 1925. p. 1.» &amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Referencias Bibliográficas ==&lt;br /&gt;
{{listaref}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Bibliografía ==&lt;br /&gt;
* Fuente Yurisay Pérez Nakao.&lt;br /&gt;
* James Figarola, Ariel: Banes: Imperialismo y nación en una plantación azucarera. La Habana. Editorial Ciencias Sociales, 1976.&lt;br /&gt;
* NIPORESAS: “Desde mi pupitre”, El Pueblo, 10 (53): s/p, Banes, sábado 7 de marzo de 1925. &lt;br /&gt;
* Pérez Nakao, Yurisay: La tribuna de Mella en Banes. Periódico El Historiador. 19 de julio del 2006.&lt;br /&gt;
* Periódico El Pueblo.  Banes, 26 de marzo de 1925.  &lt;br /&gt;
* Zanetti Lecuona, Oscar (et al): UFCo. : Un caso de dominio imperialista en Cuba. La Habana. Editorial Ciencias Sociales, 1976. &lt;br /&gt;
* Conversación con Delfín Mercadé Pupo (amigo de Mella). En la casa de la autora, en el año 1994. Forma parte del archivo personal de la autora.&lt;br /&gt;
[[Category:Historia_de_Cuba]]&lt;br /&gt;
[[Category:Hechos de la historia_de_Cuba]]&lt;br /&gt;
[[Category:Historia_de_la_localidad]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Calixtogarcia2 jc</name></author>
		
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		<title>Julio Antonio Mella en Banes</title>
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		<updated>2023-01-16T19:33:27Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Calixtogarcia2 jc: /* Significación de la visita de Mella */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Desarrollo}}&lt;br /&gt;
{{Ficha_Hecho_Histórico&lt;br /&gt;
|hecho= Julio Antonio Mella en Banes&lt;br /&gt;
|imagen = 15_Tribuna_desde_la_que_Julio_Antonio_Mella_se_dirigió_al_pueblo_de_Banes.jpg&lt;br /&gt;
|pie = &lt;br /&gt;
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|países ={{bandera2|Cuba}}&lt;br /&gt;
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|organizaciones=&lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
'''Julio Antonio Mella en Banes.''' Entre los días 23 y [[27 de febrero]] de [[1925]] el líder [[Julio Antonio Mella]] visitó el municipio [[Banes |Banes]], como parte del recorrido que desarrollaba por toda [[Cuba]], en defensa de la soberanía de [[Isla de Pinos]] e invitado por la Unión Obrera de Banes.&lt;br /&gt;
== Motivos de la visita de Mella a Banes ==&lt;br /&gt;
Desde finales de [[1924]] la Unión Obrera de [[Banes]] se encontraba enfrascada en la organización de las fiestas carnavalescas de la localidad, derecho que se ganó por el peso que como institución había alcanzado en la sociedad banense. Para participar en dichas actividades la organización proletaria cursó invitación al líder [[Julio Antonio Mella]], quien además de participar en los festejos desarrolló múltiples actividades revolucionarias.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
Por esos días Mella realizaba un recorrido por varias regiones del país, en defensa de la soberanía de [[Cuba]] sobre Isla de Pinos. Motivo aprovechado por la Unión Obrera de Banes, para invitarlo a él y otros fundadores de la Liga Antiimperialista, para que visitaran el municipio por ser Banes un importante emporio imperialista. La visita se materializó entre el 23 y [[27 de febrero]] de [[1925]]. Mella estuvo acompañado por [[Mariblanca Sabas Alomá]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Actividades de Mella en Banes ==&lt;br /&gt;
Fueron días de gran actividad revolucionaria, el joven comunista esclareció en el sentido marxista la ideología de la clase obrera, y propició la vinculación de esta con el estudiantado, al dejar inaugurada un aula de la [[Universidad Popular José Martí]], en el local de la Unión Obrera.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
[[Archivo:Parque Dominguez, desde donde Julio Antonio Mella se dirigió al pueblo de Banes.jpg|miniaturadeimagen|derecha|Parque Dominguez, desde donde Julio Antonio Mella se dirigió al pueblo de Banes]]&lt;br /&gt;
El [[24 de febrero]], recordando el reinicio de las guerras por la independencia, iba a desarrollar un mitin en la explanada del puente —que dividía a la ciudad, del barrio conocido como de la Compañía—, pero fue disuelto por la [[Guardia Rural]]. Ante esa situación y por el reclamo del pueblo, la Unión Obrera pospuso la manifestación, la cual se desarrolló el día 27, en el parque Domínguez (hoy Plaza Martí).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Mitín en el que hablaría Mella y que fue disuelto por la guardia rural.jpg|miniaturadeimagen|derecha|Parque Dominguez, desde donde Julio Antonio Mella se dirigió al pueblo de Banes]]&lt;br /&gt;
Desde allí Mella planteó:&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita| “Existe una relación entre el desarrollo de la Museología como ciencia y la necesidad de profesionalización de la actividad museística.”&amp;lt;ref&amp;gt; « Conversación con Delfín Mercadé Pupo (amigo de Mella). En la casa de la autora, en el año 1994. Forma parte del archivo personal de la autora.» &amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
}} Conversación con [[Delfín Mercadé Pupo]] (amigo de Mella). En la casa de la autora, en el año [[1994]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para ese mitin el carpintero de la Compañía estadounidense,  [[Emiliano Varona Mollet]], construyó una tribuna de madera,&amp;lt;ref&amp;gt;«La tribuna siempre ha estado pintada de amarillo, blanco y azul pálido, con un letrero en color negro que dice: Unión Obrera Banes. Fue conservada por la Unión Obrera, luego por el Centro de Veteranos y finalmente, en 1982, cuando fue fundado el Museo Municipal, fue transferida a dicha institución cultural, donde reposa en la sala No. 5. »&amp;lt;/ref&amp;gt; La tribuna siempre ha estado pintada de amarillo, blanco y azul pálido, con un letrero en color negro que dice: Unión Obrera Banes. Fue conservada por la Unión Obrera, luego por el Centro de Veteranos y finalmente, en [[1982]], cuando fue fundado el Museo Municipal, fue transferida a dicha institución cultural, donde reposa en la sala No. 5. para que sirviera de podio al líder.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Cobertura de prensa a la visita ==&lt;br /&gt;
El [[periódico]] local El Pueblo – vocero de la burguesía -, aunque menciona como una noticia más, la presencia en el municipio del líder estudiantil, no profundiza en su significado. Solo el [[7 de marzo]], bajo el seudónimo de Niporesas, aparece el artículo Desde mi pupitre, que señala: {{Sistema:Cita|“Mella ha dejado una estela imborrable en el alma de los estudiantes. Nos ha servido de faro luminoso ese joven luchador, que es como una antorcha divina en el camino de la verdad y el bien.”&amp;lt;ref&amp;gt; « NIPORESAS: “Desde mi pupitre”, El Pueblo, 10 (53): s/p, Banes, sábado 7 de marzo de 1925. » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Significación de la visita de Mella ==&lt;br /&gt;
La visita de Mella contribuyó a fortalecer la conciencia del proletariado y a consolidar su unidad, es por eso que sólo unas semanas más tarde, el [[25 de marzo]] de [[1925]] estalló una violenta confrontación entre la Unión Obrera y la Compañía, provocada por el despido de doce obreros que se negaron a trabajar por no habérseles aumentado el sueldo. Los obreros en huelga pedían la reposición de los doce compañeros declarados cesantes, el aumento del 15 % en los jornales, rebaja a los víveres y que se abriera el camino del lugar conocido como La Pasa.&amp;lt;ref&amp;gt; «En 1902 la UFCo unió el cayo Macabí con la tierra firma por medio de un terraplén construido sobre “La Pasa”, que lo separaba de la costa, camino que poseía una portería y era custodiado por los guarda jurados. Así cayo Macabí se convirtió en una base extranjera y su población quedaba segregada del resto del resto del territorio nacional y bajo las reglamentaciones de la administración norteamericana, como la prohibición absoluta de actividades comerciales ajenas a las de la Compañía.» &amp;lt;/ref&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1902]] la UFCo unió el cayo Macabí con la tierra firma por medio de un terraplén construido sobre “La Pasa”, que lo separaba de la costa, camino que poseía una portería y era custodiado por los guarda jurados. Así [[cayo Macabí]] se convirtió en una base extranjera y su población quedaba segregada del resto del territorio nacional y bajo las reglamentaciones de la administración norteamericana, como la prohibición absoluta de actividades comerciales ajenas a las de la Compañía. para el libre acceso de los comerciantes privados al batey del ingenio.&amp;lt;ref&amp;gt; «Periódico El Pueblo. Banes, 26 de marzo de 1925. p. 1.» &amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Referencias Bibliográficas == &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Bibliografía ==&lt;br /&gt;
* Fuente Yurisay Pérez Nakao.&lt;br /&gt;
* James Figarola, Ariel: Banes: Imperialismo y nación en una plantación azucarera. La Habana. Editorial Ciencias Sociales, 1976.&lt;br /&gt;
* NIPORESAS: “Desde mi pupitre”, El Pueblo, 10 (53): s/p, Banes, sábado 7 de marzo de 1925. &lt;br /&gt;
* Pérez Nakao, Yurisay: La tribuna de Mella en Banes. Periódico El Historiador. 19 de julio del 2006.&lt;br /&gt;
* Periódico El Pueblo.  Banes, 26 de marzo de 1925.  &lt;br /&gt;
* Zanetti Lecuona, Oscar (et al): UFCo. : Un caso de dominio imperialista en Cuba. La Habana. Editorial Ciencias Sociales, 1976. &lt;br /&gt;
* Conversación con Delfín Mercadé Pupo (amigo de Mella). En la casa de la autora, en el año 1994. Forma parte del archivo personal de la autora.&lt;br /&gt;
[[Category:Historia_de_Cuba]]&lt;br /&gt;
[[Category:Hechos de la historia_de_Cuba]]&lt;br /&gt;
[[Category:Historia_de_la_localidad]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Calixtogarcia2 jc</name></author>
		
	</entry>
	<entry>
		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Julio_Antonio_Mella_en_Banes&amp;diff=4283655</id>
		<title>Julio Antonio Mella en Banes</title>
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		<updated>2023-01-16T19:27:07Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Calixtogarcia2 jc: /* Actividades de Mella en Banes */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Desarrollo}}&lt;br /&gt;
{{Ficha_Hecho_Histórico&lt;br /&gt;
|hecho= Julio Antonio Mella en Banes&lt;br /&gt;
|imagen = 15_Tribuna_desde_la_que_Julio_Antonio_Mella_se_dirigió_al_pueblo_de_Banes.jpg&lt;br /&gt;
|pie = &lt;br /&gt;
|fecha= 23 y [[27 de febrero]] de [[1925]]&lt;br /&gt;
|resumen= Julio Antonio Mella visita Banes, en defensa de la soberanía de [[Isla de Pinos]] e invitado por la Unión Obrera de [[Banes]]&lt;br /&gt;
|resultado=&lt;br /&gt;
|consecuencias=&lt;br /&gt;
|países ={{bandera2|Cuba}}&lt;br /&gt;
|lugar= &lt;br /&gt;
|líderes =[[Julio Antonio Mella]]&lt;br /&gt;
|ejecutores =&lt;br /&gt;
|organizaciones=&lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
'''Julio Antonio Mella en Banes.''' Entre los días 23 y [[27 de febrero]] de [[1925]] el líder [[Julio Antonio Mella]] visitó el municipio [[Banes |Banes]], como parte del recorrido que desarrollaba por toda [[Cuba]], en defensa de la soberanía de [[Isla de Pinos]] e invitado por la Unión Obrera de Banes.&lt;br /&gt;
== Motivos de la visita de Mella a Banes ==&lt;br /&gt;
Desde finales de [[1924]] la Unión Obrera de [[Banes]] se encontraba enfrascada en la organización de las fiestas carnavalescas de la localidad, derecho que se ganó por el peso que como institución había alcanzado en la sociedad banense. Para participar en dichas actividades la organización proletaria cursó invitación al líder [[Julio Antonio Mella]], quien además de participar en los festejos desarrolló múltiples actividades revolucionarias.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
Por esos días Mella realizaba un recorrido por varias regiones del país, en defensa de la soberanía de [[Cuba]] sobre Isla de Pinos. Motivo aprovechado por la Unión Obrera de Banes, para invitarlo a él y otros fundadores de la Liga Antiimperialista, para que visitaran el municipio por ser Banes un importante emporio imperialista. La visita se materializó entre el 23 y [[27 de febrero]] de [[1925]]. Mella estuvo acompañado por [[Mariblanca Sabas Alomá]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Actividades de Mella en Banes ==&lt;br /&gt;
Fueron días de gran actividad revolucionaria, el joven comunista esclareció en el sentido marxista la ideología de la clase obrera, y propició la vinculación de esta con el estudiantado, al dejar inaugurada un aula de la [[Universidad Popular José Martí]], en el local de la Unión Obrera.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
[[Archivo:Parque Dominguez, desde donde Julio Antonio Mella se dirigió al pueblo de Banes.jpg|miniaturadeimagen|derecha|Parque Dominguez, desde donde Julio Antonio Mella se dirigió al pueblo de Banes]]&lt;br /&gt;
El [[24 de febrero]], recordando el reinicio de las guerras por la independencia, iba a desarrollar un mitin en la explanada del puente —que dividía a la ciudad, del barrio conocido como de la Compañía—, pero fue disuelto por la [[Guardia Rural]]. Ante esa situación y por el reclamo del pueblo, la Unión Obrera pospuso la manifestación, la cual se desarrolló el día 27, en el parque Domínguez (hoy Plaza Martí).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Mitín en el que hablaría Mella y que fue disuelto por la guardia rural.jpg|miniaturadeimagen|derecha|Parque Dominguez, desde donde Julio Antonio Mella se dirigió al pueblo de Banes]]&lt;br /&gt;
Desde allí Mella planteó:&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita| “Existe una relación entre el desarrollo de la Museología como ciencia y la necesidad de profesionalización de la actividad museística.”&amp;lt;ref&amp;gt; « Conversación con Delfín Mercadé Pupo (amigo de Mella). En la casa de la autora, en el año 1994. Forma parte del archivo personal de la autora.» &amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
}} Conversación con [[Delfín Mercadé Pupo]] (amigo de Mella). En la casa de la autora, en el año [[1994]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para ese mitin el carpintero de la Compañía estadounidense,  [[Emiliano Varona Mollet]], construyó una tribuna de madera,&amp;lt;ref&amp;gt;«La tribuna siempre ha estado pintada de amarillo, blanco y azul pálido, con un letrero en color negro que dice: Unión Obrera Banes. Fue conservada por la Unión Obrera, luego por el Centro de Veteranos y finalmente, en 1982, cuando fue fundado el Museo Municipal, fue transferida a dicha institución cultural, donde reposa en la sala No. 5. »&amp;lt;/ref&amp;gt; La tribuna siempre ha estado pintada de amarillo, blanco y azul pálido, con un letrero en color negro que dice: Unión Obrera Banes. Fue conservada por la Unión Obrera, luego por el Centro de Veteranos y finalmente, en [[1982]], cuando fue fundado el Museo Municipal, fue transferida a dicha institución cultural, donde reposa en la sala No. 5. para que sirviera de podio al líder.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Cobertura de prensa a la visita ==&lt;br /&gt;
El [[periódico]] local El Pueblo – vocero de la burguesía -, aunque menciona como una noticia más, la presencia en el municipio del líder estudiantil, no profundiza en su significado. Solo el [[7 de marzo]], bajo el seudónimo de Niporesas, aparece el artículo Desde mi pupitre, que señala: {{Sistema:Cita|“Mella ha dejado una estela imborrable en el alma de los estudiantes. Nos ha servido de faro luminoso ese joven luchador, que es como una antorcha divina en el camino de la verdad y el bien.”&amp;lt;ref&amp;gt; « NIPORESAS: “Desde mi pupitre”, El Pueblo, 10 (53): s/p, Banes, sábado 7 de marzo de 1925. » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Significación de la visita de Mella ==&lt;br /&gt;
La visita de Mella contribuyó a fortalecer la conciencia del proletariado y a consolidar su unidad, es por eso que sólo unas semanas más tarde, el [[25 de marzo]] de [[1925]] estalló una violenta confrontación entre la Unión Obrera y la Compañía, provocada por el despido de doce obreros que se negaron a trabajar por no habérseles aumentado el sueldo. Los obreros en huelga pedían la reposición de los doce compañeros declarados cesantes, el aumento del 15 % en los jornales, rebaja a los víveres y que se abriera el camino del lugar conocido como La Pasa &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1902]] la UFCo unió el cayo Macabí con la tierra firma por medio de un terraplén construido sobre “La Pasa”, que lo separaba de la costa, camino que poseía una portería y era custodiado por los guarda jurados. Así [[cayo Macabí]] se convirtió en una base extranjera y su población quedaba segregada del resto del territorio nacional y bajo las reglamentaciones de la administración norteamericana, como la prohibición absoluta de actividades comerciales ajenas a las de la Compañía. para el libre acceso de los comerciantes privados al batey del ingenio.[ Periódico El Pueblo.  Banes, 26 de marzo de 1925.  p. 1.]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Referencias Bibliográficas == &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Bibliografía ==&lt;br /&gt;
* Fuente Yurisay Pérez Nakao.&lt;br /&gt;
* James Figarola, Ariel: Banes: Imperialismo y nación en una plantación azucarera. La Habana. Editorial Ciencias Sociales, 1976.&lt;br /&gt;
* NIPORESAS: “Desde mi pupitre”, El Pueblo, 10 (53): s/p, Banes, sábado 7 de marzo de 1925. &lt;br /&gt;
* Pérez Nakao, Yurisay: La tribuna de Mella en Banes. Periódico El Historiador. 19 de julio del 2006.&lt;br /&gt;
* Periódico El Pueblo.  Banes, 26 de marzo de 1925.  &lt;br /&gt;
* Zanetti Lecuona, Oscar (et al): UFCo. : Un caso de dominio imperialista en Cuba. La Habana. Editorial Ciencias Sociales, 1976. &lt;br /&gt;
* Conversación con Delfín Mercadé Pupo (amigo de Mella). En la casa de la autora, en el año 1994. Forma parte del archivo personal de la autora.&lt;br /&gt;
[[Category:Historia_de_Cuba]]&lt;br /&gt;
[[Category:Hechos de la historia_de_Cuba]]&lt;br /&gt;
[[Category:Historia_de_la_localidad]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Calixtogarcia2 jc</name></author>
		
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		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Julio_Antonio_Mella_en_Banes&amp;diff=4283653</id>
		<title>Julio Antonio Mella en Banes</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://www.ecured.cu/index.php?title=Julio_Antonio_Mella_en_Banes&amp;diff=4283653"/>
		<updated>2023-01-16T19:25:35Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Calixtogarcia2 jc: /* Cobertura de prensa a la visita */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Desarrollo}}&lt;br /&gt;
{{Ficha_Hecho_Histórico&lt;br /&gt;
|hecho= Julio Antonio Mella en Banes&lt;br /&gt;
|imagen = 15_Tribuna_desde_la_que_Julio_Antonio_Mella_se_dirigió_al_pueblo_de_Banes.jpg&lt;br /&gt;
|pie = &lt;br /&gt;
|fecha= 23 y [[27 de febrero]] de [[1925]]&lt;br /&gt;
|resumen= Julio Antonio Mella visita Banes, en defensa de la soberanía de [[Isla de Pinos]] e invitado por la Unión Obrera de [[Banes]]&lt;br /&gt;
|resultado=&lt;br /&gt;
|consecuencias=&lt;br /&gt;
|países ={{bandera2|Cuba}}&lt;br /&gt;
|lugar= &lt;br /&gt;
|líderes =[[Julio Antonio Mella]]&lt;br /&gt;
|ejecutores =&lt;br /&gt;
|organizaciones=&lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
'''Julio Antonio Mella en Banes.''' Entre los días 23 y [[27 de febrero]] de [[1925]] el líder [[Julio Antonio Mella]] visitó el municipio [[Banes |Banes]], como parte del recorrido que desarrollaba por toda [[Cuba]], en defensa de la soberanía de [[Isla de Pinos]] e invitado por la Unión Obrera de Banes.&lt;br /&gt;
== Motivos de la visita de Mella a Banes ==&lt;br /&gt;
Desde finales de [[1924]] la Unión Obrera de [[Banes]] se encontraba enfrascada en la organización de las fiestas carnavalescas de la localidad, derecho que se ganó por el peso que como institución había alcanzado en la sociedad banense. Para participar en dichas actividades la organización proletaria cursó invitación al líder [[Julio Antonio Mella]], quien además de participar en los festejos desarrolló múltiples actividades revolucionarias.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
Por esos días Mella realizaba un recorrido por varias regiones del país, en defensa de la soberanía de [[Cuba]] sobre Isla de Pinos. Motivo aprovechado por la Unión Obrera de Banes, para invitarlo a él y otros fundadores de la Liga Antiimperialista, para que visitaran el municipio por ser Banes un importante emporio imperialista. La visita se materializó entre el 23 y [[27 de febrero]] de [[1925]]. Mella estuvo acompañado por [[Mariblanca Sabas Alomá]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Actividades de Mella en Banes ==&lt;br /&gt;
Fueron días de gran actividad revolucionaria, el joven comunista esclareció en el sentido marxista la ideología de la clase obrera, y propició la vinculación de esta con el estudiantado, al dejar inaugurada un aula de la [[Universidad Popular José Martí]], en el local de la Unión Obrera.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
[[Archivo:Parque Dominguez, desde donde Julio Antonio Mella se dirigió al pueblo de Banes.jpg|miniaturadeimagen|derecha|Parque Dominguez, desde donde Julio Antonio Mella se dirigió al pueblo de Banes]]&lt;br /&gt;
El [[24 de febrero]], recordando el reinicio de las guerras por la independencia, iba a desarrollar un mitin en la explanada del puente —que dividía a la ciudad, del barrio conocido como de la Compañía—, pero fue disuelto por la [[Guardia Rural]]. Ante esa situación y por el reclamo del pueblo, la Unión Obrera pospuso la manifestación, la cual se desarrolló el día 27, en el parque Domínguez (hoy Plaza Martí).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Mitín en el que hablaría Mella y que fue disuelto por la guardia rural.jpg|miniaturadeimagen|derecha|Parque Dominguez, desde donde Julio Antonio Mella se dirigió al pueblo de Banes]]&lt;br /&gt;
Desde allí Mella planteó:&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita| “Existe una relación entre el desarrollo de la Museología como ciencia y la necesidad de profesionalización de la actividad museística.”&amp;lt;ref&amp;gt; « Conversación con Delfín Mercadé Pupo (amigo de Mella). En la casa de la autora, en el año 1994. Forma parte del archivo personal de la autora.» &amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
}} Conversación con [[Delfín Mercadé Pupo]] (amigo de Mella). En la casa de la autora, en el año [[1994]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para ese mitin el carpintero de la Compañía estadounidense,  [[Emiliano Varona Mollet]], construyó una tribuna de madera, La tribuna siempre ha estado pintada de amarillo, blanco y azul pálido, con un letrero en color negro que dice: Unión Obrera Banes. Fue conservada por la Unión Obrera, luego por el Centro de Veteranos y finalmente, en [[1982]], cuando fue fundado el Museo Municipal, fue transferida a dicha institución cultural, donde reposa en la sala No. 5. para que sirviera de podio al líder.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Cobertura de prensa a la visita ==&lt;br /&gt;
El [[periódico]] local El Pueblo – vocero de la burguesía -, aunque menciona como una noticia más, la presencia en el municipio del líder estudiantil, no profundiza en su significado. Solo el [[7 de marzo]], bajo el seudónimo de Niporesas, aparece el artículo Desde mi pupitre, que señala: {{Sistema:Cita|“Mella ha dejado una estela imborrable en el alma de los estudiantes. Nos ha servido de faro luminoso ese joven luchador, que es como una antorcha divina en el camino de la verdad y el bien.”&amp;lt;ref&amp;gt; « NIPORESAS: “Desde mi pupitre”, El Pueblo, 10 (53): s/p, Banes, sábado 7 de marzo de 1925. » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Significación de la visita de Mella ==&lt;br /&gt;
La visita de Mella contribuyó a fortalecer la conciencia del proletariado y a consolidar su unidad, es por eso que sólo unas semanas más tarde, el [[25 de marzo]] de [[1925]] estalló una violenta confrontación entre la Unión Obrera y la Compañía, provocada por el despido de doce obreros que se negaron a trabajar por no habérseles aumentado el sueldo. Los obreros en huelga pedían la reposición de los doce compañeros declarados cesantes, el aumento del 15 % en los jornales, rebaja a los víveres y que se abriera el camino del lugar conocido como La Pasa &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1902]] la UFCo unió el cayo Macabí con la tierra firma por medio de un terraplén construido sobre “La Pasa”, que lo separaba de la costa, camino que poseía una portería y era custodiado por los guarda jurados. Así [[cayo Macabí]] se convirtió en una base extranjera y su población quedaba segregada del resto del territorio nacional y bajo las reglamentaciones de la administración norteamericana, como la prohibición absoluta de actividades comerciales ajenas a las de la Compañía. para el libre acceso de los comerciantes privados al batey del ingenio.[ Periódico El Pueblo.  Banes, 26 de marzo de 1925.  p. 1.]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Referencias Bibliográficas == &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Bibliografía ==&lt;br /&gt;
* Fuente Yurisay Pérez Nakao.&lt;br /&gt;
* James Figarola, Ariel: Banes: Imperialismo y nación en una plantación azucarera. La Habana. Editorial Ciencias Sociales, 1976.&lt;br /&gt;
* NIPORESAS: “Desde mi pupitre”, El Pueblo, 10 (53): s/p, Banes, sábado 7 de marzo de 1925. &lt;br /&gt;
* Pérez Nakao, Yurisay: La tribuna de Mella en Banes. Periódico El Historiador. 19 de julio del 2006.&lt;br /&gt;
* Periódico El Pueblo.  Banes, 26 de marzo de 1925.  &lt;br /&gt;
* Zanetti Lecuona, Oscar (et al): UFCo. : Un caso de dominio imperialista en Cuba. La Habana. Editorial Ciencias Sociales, 1976. &lt;br /&gt;
* Conversación con Delfín Mercadé Pupo (amigo de Mella). En la casa de la autora, en el año 1994. Forma parte del archivo personal de la autora.&lt;br /&gt;
[[Category:Historia_de_Cuba]]&lt;br /&gt;
[[Category:Hechos de la historia_de_Cuba]]&lt;br /&gt;
[[Category:Historia_de_la_localidad]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Calixtogarcia2 jc</name></author>
		
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		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Julio_Antonio_Mella_en_Banes&amp;diff=4283652</id>
		<title>Julio Antonio Mella en Banes</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://www.ecured.cu/index.php?title=Julio_Antonio_Mella_en_Banes&amp;diff=4283652"/>
		<updated>2023-01-16T19:22:59Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Calixtogarcia2 jc: /* Actividades de Mella en Banes */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Desarrollo}}&lt;br /&gt;
{{Ficha_Hecho_Histórico&lt;br /&gt;
|hecho= Julio Antonio Mella en Banes&lt;br /&gt;
|imagen = 15_Tribuna_desde_la_que_Julio_Antonio_Mella_se_dirigió_al_pueblo_de_Banes.jpg&lt;br /&gt;
|pie = &lt;br /&gt;
|fecha= 23 y [[27 de febrero]] de [[1925]]&lt;br /&gt;
|resumen= Julio Antonio Mella visita Banes, en defensa de la soberanía de [[Isla de Pinos]] e invitado por la Unión Obrera de [[Banes]]&lt;br /&gt;
|resultado=&lt;br /&gt;
|consecuencias=&lt;br /&gt;
|países ={{bandera2|Cuba}}&lt;br /&gt;
|lugar= &lt;br /&gt;
|líderes =[[Julio Antonio Mella]]&lt;br /&gt;
|ejecutores =&lt;br /&gt;
|organizaciones=&lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
'''Julio Antonio Mella en Banes.''' Entre los días 23 y [[27 de febrero]] de [[1925]] el líder [[Julio Antonio Mella]] visitó el municipio [[Banes |Banes]], como parte del recorrido que desarrollaba por toda [[Cuba]], en defensa de la soberanía de [[Isla de Pinos]] e invitado por la Unión Obrera de Banes.&lt;br /&gt;
== Motivos de la visita de Mella a Banes ==&lt;br /&gt;
Desde finales de [[1924]] la Unión Obrera de [[Banes]] se encontraba enfrascada en la organización de las fiestas carnavalescas de la localidad, derecho que se ganó por el peso que como institución había alcanzado en la sociedad banense. Para participar en dichas actividades la organización proletaria cursó invitación al líder [[Julio Antonio Mella]], quien además de participar en los festejos desarrolló múltiples actividades revolucionarias.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
Por esos días Mella realizaba un recorrido por varias regiones del país, en defensa de la soberanía de [[Cuba]] sobre Isla de Pinos. Motivo aprovechado por la Unión Obrera de Banes, para invitarlo a él y otros fundadores de la Liga Antiimperialista, para que visitaran el municipio por ser Banes un importante emporio imperialista. La visita se materializó entre el 23 y [[27 de febrero]] de [[1925]]. Mella estuvo acompañado por [[Mariblanca Sabas Alomá]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Actividades de Mella en Banes ==&lt;br /&gt;
Fueron días de gran actividad revolucionaria, el joven comunista esclareció en el sentido marxista la ideología de la clase obrera, y propició la vinculación de esta con el estudiantado, al dejar inaugurada un aula de la [[Universidad Popular José Martí]], en el local de la Unión Obrera.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
[[Archivo:Parque Dominguez, desde donde Julio Antonio Mella se dirigió al pueblo de Banes.jpg|miniaturadeimagen|derecha|Parque Dominguez, desde donde Julio Antonio Mella se dirigió al pueblo de Banes]]&lt;br /&gt;
El [[24 de febrero]], recordando el reinicio de las guerras por la independencia, iba a desarrollar un mitin en la explanada del puente —que dividía a la ciudad, del barrio conocido como de la Compañía—, pero fue disuelto por la [[Guardia Rural]]. Ante esa situación y por el reclamo del pueblo, la Unión Obrera pospuso la manifestación, la cual se desarrolló el día 27, en el parque Domínguez (hoy Plaza Martí).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Mitín en el que hablaría Mella y que fue disuelto por la guardia rural.jpg|miniaturadeimagen|derecha|Parque Dominguez, desde donde Julio Antonio Mella se dirigió al pueblo de Banes]]&lt;br /&gt;
Desde allí Mella planteó:&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita| “Existe una relación entre el desarrollo de la Museología como ciencia y la necesidad de profesionalización de la actividad museística.”&amp;lt;ref&amp;gt; « Conversación con Delfín Mercadé Pupo (amigo de Mella). En la casa de la autora, en el año 1994. Forma parte del archivo personal de la autora.» &amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
}} Conversación con [[Delfín Mercadé Pupo]] (amigo de Mella). En la casa de la autora, en el año [[1994]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para ese mitin el carpintero de la Compañía estadounidense,  [[Emiliano Varona Mollet]], construyó una tribuna de madera, La tribuna siempre ha estado pintada de amarillo, blanco y azul pálido, con un letrero en color negro que dice: Unión Obrera Banes. Fue conservada por la Unión Obrera, luego por el Centro de Veteranos y finalmente, en [[1982]], cuando fue fundado el Museo Municipal, fue transferida a dicha institución cultural, donde reposa en la sala No. 5. para que sirviera de podio al líder.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Cobertura de prensa a la visita ==&lt;br /&gt;
El [[periódico]] local El Pueblo – vocero de la burguesía -, aunque menciona como una noticia más, la presencia en el municipio del líder estudiantil, no profundiza en su significado. Solo el [[7 de marzo]], bajo el seudónimo de Niporesas, aparece el artículo Desde mi pupitre, que señala: “Mella ha dejado una estela imborrable en el alma de los estudiantes. Nos ha servido de faro luminoso ese joven luchador, que es como una antorcha divina en el camino de la verdad y el bien.”[ NIPORESAS: “Desde mi pupitre”, El Pueblo, 10 (53): s/p, Banes, sábado [[7 de marzo]] de [[1925]].]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Significación de la visita de Mella ==&lt;br /&gt;
La visita de Mella contribuyó a fortalecer la conciencia del proletariado y a consolidar su unidad, es por eso que sólo unas semanas más tarde, el [[25 de marzo]] de [[1925]] estalló una violenta confrontación entre la Unión Obrera y la Compañía, provocada por el despido de doce obreros que se negaron a trabajar por no habérseles aumentado el sueldo. Los obreros en huelga pedían la reposición de los doce compañeros declarados cesantes, el aumento del 15 % en los jornales, rebaja a los víveres y que se abriera el camino del lugar conocido como La Pasa &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1902]] la UFCo unió el cayo Macabí con la tierra firma por medio de un terraplén construido sobre “La Pasa”, que lo separaba de la costa, camino que poseía una portería y era custodiado por los guarda jurados. Así [[cayo Macabí]] se convirtió en una base extranjera y su población quedaba segregada del resto del territorio nacional y bajo las reglamentaciones de la administración norteamericana, como la prohibición absoluta de actividades comerciales ajenas a las de la Compañía. para el libre acceso de los comerciantes privados al batey del ingenio.[ Periódico El Pueblo.  Banes, 26 de marzo de 1925.  p. 1.]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Referencias Bibliográficas == &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Bibliografía ==&lt;br /&gt;
* Fuente Yurisay Pérez Nakao.&lt;br /&gt;
* James Figarola, Ariel: Banes: Imperialismo y nación en una plantación azucarera. La Habana. Editorial Ciencias Sociales, 1976.&lt;br /&gt;
* NIPORESAS: “Desde mi pupitre”, El Pueblo, 10 (53): s/p, Banes, sábado 7 de marzo de 1925. &lt;br /&gt;
* Pérez Nakao, Yurisay: La tribuna de Mella en Banes. Periódico El Historiador. 19 de julio del 2006.&lt;br /&gt;
* Periódico El Pueblo.  Banes, 26 de marzo de 1925.  &lt;br /&gt;
* Zanetti Lecuona, Oscar (et al): UFCo. : Un caso de dominio imperialista en Cuba. La Habana. Editorial Ciencias Sociales, 1976. &lt;br /&gt;
* Conversación con Delfín Mercadé Pupo (amigo de Mella). En la casa de la autora, en el año 1994. Forma parte del archivo personal de la autora.&lt;br /&gt;
[[Category:Historia_de_Cuba]]&lt;br /&gt;
[[Category:Hechos de la historia_de_Cuba]]&lt;br /&gt;
[[Category:Historia_de_la_localidad]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Calixtogarcia2 jc</name></author>
		
	</entry>
	<entry>
		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Julio_Antonio_Mella_en_Banes&amp;diff=4278217</id>
		<title>Julio Antonio Mella en Banes</title>
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		<updated>2023-01-06T16:47:10Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Calixtogarcia2 jc: /* Bibliografía */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Desarrollo}}&lt;br /&gt;
{{Ficha_Hecho_Histórico&lt;br /&gt;
|hecho= Julio Antonio Mella en Banes&lt;br /&gt;
|imagen = 15_Tribuna_desde_la_que_Julio_Antonio_Mella_se_dirigió_al_pueblo_de_Banes.jpg&lt;br /&gt;
|pie = &lt;br /&gt;
|fecha= 23 y [[27 de febrero]] de [[1925]]&lt;br /&gt;
|resumen= Julio Antonio Mella visita Banes, en defensa de la soberanía de [[Isla de Pinos]] e invitado por la Unión Obrera de [[Banes]]&lt;br /&gt;
|resultado=&lt;br /&gt;
|consecuencias=&lt;br /&gt;
|países ={{bandera2|Cuba}}&lt;br /&gt;
|lugar= &lt;br /&gt;
|líderes =[[Julio Antonio Mella]]&lt;br /&gt;
|ejecutores =&lt;br /&gt;
|organizaciones=&lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
'''Julio Antonio Mella en Banes.''' Entre los días 23 y [[27 de febrero]] de [[1925]] el líder [[Julio Antonio Mella]] visitó el municipio [[Banes |Banes]], como parte del recorrido que desarrollaba por toda [[Cuba]], en defensa de la soberanía de [[Isla de Pinos]] e invitado por la Unión Obrera de Banes.&lt;br /&gt;
== Motivos de la visita de Mella a Banes ==&lt;br /&gt;
Desde finales de [[1924]] la Unión Obrera de [[Banes]] se encontraba enfrascada en la organización de las fiestas carnavalescas de la localidad, derecho que se ganó por el peso que como institución había alcanzado en la sociedad banense. Para participar en dichas actividades la organización proletaria cursó invitación al líder [[Julio Antonio Mella]], quien además de participar en los festejos desarrolló múltiples actividades revolucionarias.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
Por esos días Mella realizaba un recorrido por varias regiones del país, en defensa de la soberanía de [[Cuba]] sobre Isla de Pinos. Motivo aprovechado por la Unión Obrera de Banes, para invitarlo a él y otros fundadores de la Liga Antiimperialista, para que visitaran el municipio por ser Banes un importante emporio imperialista. La visita se materializó entre el 23 y [[27 de febrero]] de [[1925]]. Mella estuvo acompañado por [[Mariblanca Sabas Alomá]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Actividades de Mella en Banes ==&lt;br /&gt;
Fueron días de gran actividad revolucionaria, el joven comunista esclareció en el sentido marxista la ideología de la clase obrera, y propició la vinculación de esta con el estudiantado, al dejar inaugurada un aula de la [[Universidad Popular José Martí]], en el local de la Unión Obrera.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
[[Archivo:Parque Dominguez, desde donde Julio Antonio Mella se dirigió al pueblo de Banes.jpg|miniaturadeimagen|derecha|Parque Dominguez, desde donde Julio Antonio Mella se dirigió al pueblo de Banes]]&lt;br /&gt;
El [[24 de febrero]], recordando el reinicio de las guerras por la independencia, iba a desarrollar un mitin en la explanada del puente —que dividía a la ciudad, del barrio conocido como de la Compañía—, pero fue disuelto por la [[Guardia Rural]]. Ante esa situación y por el reclamo del pueblo, la Unión Obrera pospuso la manifestación, la cual se desarrolló el día 27, en el parque Domínguez (hoy Plaza Martí).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Mitín en el que hablaría Mella y que fue disuelto por la guardia rural.jpg|miniaturadeimagen|derecha|Parque Dominguez, desde donde Julio Antonio Mella se dirigió al pueblo de Banes]]&lt;br /&gt;
Desde allí Mella planteó: “algún día pintaremos de rojo ese barrio de los obreros de la United Fruit Company, cuyas casas han pintado los yanquis de color amarillo como los uniformes de los esbirros del ejército.” Conversación con [[Delfín Mercadé Pupo]] (amigo de Mella). En la casa de la autora, en el año [[1994]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para ese mitin el carpintero de la Compañía estadounidense,  [[Emiliano Varona Mollet]], construyó una tribuna de madera, La tribuna siempre ha estado pintada de amarillo, blanco y azul pálido, con un letrero en color negro que dice: Unión Obrera Banes. Fue conservada por la Unión Obrera, luego por el Centro de Veteranos y finalmente, en [[1982]], cuando fue fundado el Museo Municipal, fue transferida a dicha institución cultural, donde reposa en la sala No. 5. para que sirviera de podio al líder.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Cobertura de prensa a la visita ==&lt;br /&gt;
El [[periódico]] local El Pueblo – vocero de la burguesía -, aunque menciona como una noticia más, la presencia en el municipio del líder estudiantil, no profundiza en su significado. Solo el [[7 de marzo]], bajo el seudónimo de Niporesas, aparece el artículo Desde mi pupitre, que señala: “Mella ha dejado una estela imborrable en el alma de los estudiantes. Nos ha servido de faro luminoso ese joven luchador, que es como una antorcha divina en el camino de la verdad y el bien.”[ NIPORESAS: “Desde mi pupitre”, El Pueblo, 10 (53): s/p, Banes, sábado [[7 de marzo]] de [[1925]].]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Significación de la visita de Mella ==&lt;br /&gt;
La visita de Mella contribuyó a fortalecer la conciencia del proletariado y a consolidar su unidad, es por eso que sólo unas semanas más tarde, el [[25 de marzo]] de [[1925]] estalló una violenta confrontación entre la Unión Obrera y la Compañía, provocada por el despido de doce obreros que se negaron a trabajar por no habérseles aumentado el sueldo. Los obreros en huelga pedían la reposición de los doce compañeros declarados cesantes, el aumento del 15 % en los jornales, rebaja a los víveres y que se abriera el camino del lugar conocido como La Pasa &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1902]] la UFCo unió el cayo Macabí con la tierra firma por medio de un terraplén construido sobre “La Pasa”, que lo separaba de la costa, camino que poseía una portería y era custodiado por los guarda jurados. Así [[cayo Macabí]] se convirtió en una base extranjera y su población quedaba segregada del resto del territorio nacional y bajo las reglamentaciones de la administración norteamericana, como la prohibición absoluta de actividades comerciales ajenas a las de la Compañía. para el libre acceso de los comerciantes privados al batey del ingenio.[ Periódico El Pueblo.  Banes, 26 de marzo de 1925.  p. 1.]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Referencias Bibliográficas == &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Bibliografía ==&lt;br /&gt;
* Fuente Yurisay Pérez Nakao.&lt;br /&gt;
* James Figarola, Ariel: Banes: Imperialismo y nación en una plantación azucarera. La Habana. Editorial Ciencias Sociales, 1976.&lt;br /&gt;
* NIPORESAS: “Desde mi pupitre”, El Pueblo, 10 (53): s/p, Banes, sábado 7 de marzo de 1925. &lt;br /&gt;
* Pérez Nakao, Yurisay: La tribuna de Mella en Banes. Periódico El Historiador. 19 de julio del 2006.&lt;br /&gt;
* Periódico El Pueblo.  Banes, 26 de marzo de 1925.  &lt;br /&gt;
* Zanetti Lecuona, Oscar (et al): UFCo. : Un caso de dominio imperialista en Cuba. La Habana. Editorial Ciencias Sociales, 1976. &lt;br /&gt;
* Conversación con Delfín Mercadé Pupo (amigo de Mella). En la casa de la autora, en el año 1994. Forma parte del archivo personal de la autora.&lt;br /&gt;
[[Category:Historia_de_Cuba]]&lt;br /&gt;
[[Category:Hechos de la historia_de_Cuba]]&lt;br /&gt;
[[Category:Historia_de_la_localidad]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Calixtogarcia2 jc</name></author>
		
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		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Julio_Antonio_Mella_en_Banes&amp;diff=4278214</id>
		<title>Julio Antonio Mella en Banes</title>
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		<updated>2023-01-06T16:44:56Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Calixtogarcia2 jc: /* Significación de la visita de Mella */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Desarrollo}}&lt;br /&gt;
{{Ficha_Hecho_Histórico&lt;br /&gt;
|hecho= Julio Antonio Mella en Banes&lt;br /&gt;
|imagen = 15_Tribuna_desde_la_que_Julio_Antonio_Mella_se_dirigió_al_pueblo_de_Banes.jpg&lt;br /&gt;
|pie = &lt;br /&gt;
|fecha= 23 y [[27 de febrero]] de [[1925]]&lt;br /&gt;
|resumen= Julio Antonio Mella visita Banes, en defensa de la soberanía de [[Isla de Pinos]] e invitado por la Unión Obrera de [[Banes]]&lt;br /&gt;
|resultado=&lt;br /&gt;
|consecuencias=&lt;br /&gt;
|países ={{bandera2|Cuba}}&lt;br /&gt;
|lugar= &lt;br /&gt;
|líderes =[[Julio Antonio Mella]]&lt;br /&gt;
|ejecutores =&lt;br /&gt;
|organizaciones=&lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
'''Julio Antonio Mella en Banes.''' Entre los días 23 y [[27 de febrero]] de [[1925]] el líder [[Julio Antonio Mella]] visitó el municipio [[Banes |Banes]], como parte del recorrido que desarrollaba por toda [[Cuba]], en defensa de la soberanía de [[Isla de Pinos]] e invitado por la Unión Obrera de Banes.&lt;br /&gt;
== Motivos de la visita de Mella a Banes ==&lt;br /&gt;
Desde finales de [[1924]] la Unión Obrera de [[Banes]] se encontraba enfrascada en la organización de las fiestas carnavalescas de la localidad, derecho que se ganó por el peso que como institución había alcanzado en la sociedad banense. Para participar en dichas actividades la organización proletaria cursó invitación al líder [[Julio Antonio Mella]], quien además de participar en los festejos desarrolló múltiples actividades revolucionarias.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
Por esos días Mella realizaba un recorrido por varias regiones del país, en defensa de la soberanía de [[Cuba]] sobre Isla de Pinos. Motivo aprovechado por la Unión Obrera de Banes, para invitarlo a él y otros fundadores de la Liga Antiimperialista, para que visitaran el municipio por ser Banes un importante emporio imperialista. La visita se materializó entre el 23 y [[27 de febrero]] de [[1925]]. Mella estuvo acompañado por [[Mariblanca Sabas Alomá]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Actividades de Mella en Banes ==&lt;br /&gt;
Fueron días de gran actividad revolucionaria, el joven comunista esclareció en el sentido marxista la ideología de la clase obrera, y propició la vinculación de esta con el estudiantado, al dejar inaugurada un aula de la [[Universidad Popular José Martí]], en el local de la Unión Obrera.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
[[Archivo:Parque Dominguez, desde donde Julio Antonio Mella se dirigió al pueblo de Banes.jpg|miniaturadeimagen|derecha|Parque Dominguez, desde donde Julio Antonio Mella se dirigió al pueblo de Banes]]&lt;br /&gt;
El [[24 de febrero]], recordando el reinicio de las guerras por la independencia, iba a desarrollar un mitin en la explanada del puente —que dividía a la ciudad, del barrio conocido como de la Compañía—, pero fue disuelto por la [[Guardia Rural]]. Ante esa situación y por el reclamo del pueblo, la Unión Obrera pospuso la manifestación, la cual se desarrolló el día 27, en el parque Domínguez (hoy Plaza Martí).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Mitín en el que hablaría Mella y que fue disuelto por la guardia rural.jpg|miniaturadeimagen|derecha|Parque Dominguez, desde donde Julio Antonio Mella se dirigió al pueblo de Banes]]&lt;br /&gt;
Desde allí Mella planteó: “algún día pintaremos de rojo ese barrio de los obreros de la United Fruit Company, cuyas casas han pintado los yanquis de color amarillo como los uniformes de los esbirros del ejército.” Conversación con [[Delfín Mercadé Pupo]] (amigo de Mella). En la casa de la autora, en el año [[1994]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para ese mitin el carpintero de la Compañía estadounidense,  [[Emiliano Varona Mollet]], construyó una tribuna de madera, La tribuna siempre ha estado pintada de amarillo, blanco y azul pálido, con un letrero en color negro que dice: Unión Obrera Banes. Fue conservada por la Unión Obrera, luego por el Centro de Veteranos y finalmente, en [[1982]], cuando fue fundado el Museo Municipal, fue transferida a dicha institución cultural, donde reposa en la sala No. 5. para que sirviera de podio al líder.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Cobertura de prensa a la visita ==&lt;br /&gt;
El [[periódico]] local El Pueblo – vocero de la burguesía -, aunque menciona como una noticia más, la presencia en el municipio del líder estudiantil, no profundiza en su significado. Solo el [[7 de marzo]], bajo el seudónimo de Niporesas, aparece el artículo Desde mi pupitre, que señala: “Mella ha dejado una estela imborrable en el alma de los estudiantes. Nos ha servido de faro luminoso ese joven luchador, que es como una antorcha divina en el camino de la verdad y el bien.”[ NIPORESAS: “Desde mi pupitre”, El Pueblo, 10 (53): s/p, Banes, sábado [[7 de marzo]] de [[1925]].]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Significación de la visita de Mella ==&lt;br /&gt;
La visita de Mella contribuyó a fortalecer la conciencia del proletariado y a consolidar su unidad, es por eso que sólo unas semanas más tarde, el [[25 de marzo]] de [[1925]] estalló una violenta confrontación entre la Unión Obrera y la Compañía, provocada por el despido de doce obreros que se negaron a trabajar por no habérseles aumentado el sueldo. Los obreros en huelga pedían la reposición de los doce compañeros declarados cesantes, el aumento del 15 % en los jornales, rebaja a los víveres y que se abriera el camino del lugar conocido como La Pasa &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1902]] la UFCo unió el cayo Macabí con la tierra firma por medio de un terraplén construido sobre “La Pasa”, que lo separaba de la costa, camino que poseía una portería y era custodiado por los guarda jurados. Así [[cayo Macabí]] se convirtió en una base extranjera y su población quedaba segregada del resto del territorio nacional y bajo las reglamentaciones de la administración norteamericana, como la prohibición absoluta de actividades comerciales ajenas a las de la Compañía. para el libre acceso de los comerciantes privados al batey del ingenio.[ Periódico El Pueblo.  Banes, 26 de marzo de 1925.  p. 1.]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Bibliografía ==&lt;br /&gt;
* Fuente Yurisay Pérez Nakao.&lt;br /&gt;
* James Figarola, Ariel: Banes: Imperialismo y nación en una plantación azucarera. La Habana. Editorial Ciencias Sociales, 1976.&lt;br /&gt;
* NIPORESAS: “Desde mi pupitre”, El Pueblo, 10 (53): s/p, Banes, sábado 7 de marzo de 1925. &lt;br /&gt;
* Pérez Nakao, Yurisay: La tribuna de Mella en Banes. Periódico El Historiador. 19 de julio del 2006.&lt;br /&gt;
* Periódico El Pueblo.  Banes, 26 de marzo de 1925.  &lt;br /&gt;
* Zanetti Lecuona, Oscar (et al): UFCo. : Un caso de dominio imperialista en Cuba. La Habana. Editorial Ciencias Sociales, 1976. &lt;br /&gt;
* Conversación con Delfín Mercadé Pupo (amigo de Mella). En la casa de la autora, en el año 1994. Forma parte del archivo personal de la autora.&lt;br /&gt;
[[Category:Historia_de_Cuba]]&lt;br /&gt;
[[Category:Hechos de la historia_de_Cuba]]&lt;br /&gt;
[[Category:Historia_de_la_localidad]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Calixtogarcia2 jc</name></author>
		
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		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Julio_Antonio_Mella_en_Banes&amp;diff=4278211</id>
		<title>Julio Antonio Mella en Banes</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://www.ecured.cu/index.php?title=Julio_Antonio_Mella_en_Banes&amp;diff=4278211"/>
		<updated>2023-01-06T16:42:23Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Calixtogarcia2 jc: /* Cobertura de prensa a la visita */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Desarrollo}}&lt;br /&gt;
{{Ficha_Hecho_Histórico&lt;br /&gt;
|hecho= Julio Antonio Mella en Banes&lt;br /&gt;
|imagen = 15_Tribuna_desde_la_que_Julio_Antonio_Mella_se_dirigió_al_pueblo_de_Banes.jpg&lt;br /&gt;
|pie = &lt;br /&gt;
|fecha= 23 y [[27 de febrero]] de [[1925]]&lt;br /&gt;
|resumen= Julio Antonio Mella visita Banes, en defensa de la soberanía de [[Isla de Pinos]] e invitado por la Unión Obrera de [[Banes]]&lt;br /&gt;
|resultado=&lt;br /&gt;
|consecuencias=&lt;br /&gt;
|países ={{bandera2|Cuba}}&lt;br /&gt;
|lugar= &lt;br /&gt;
|líderes =[[Julio Antonio Mella]]&lt;br /&gt;
|ejecutores =&lt;br /&gt;
|organizaciones=&lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
'''Julio Antonio Mella en Banes.''' Entre los días 23 y [[27 de febrero]] de [[1925]] el líder [[Julio Antonio Mella]] visitó el municipio [[Banes |Banes]], como parte del recorrido que desarrollaba por toda [[Cuba]], en defensa de la soberanía de [[Isla de Pinos]] e invitado por la Unión Obrera de Banes.&lt;br /&gt;
== Motivos de la visita de Mella a Banes ==&lt;br /&gt;
Desde finales de [[1924]] la Unión Obrera de [[Banes]] se encontraba enfrascada en la organización de las fiestas carnavalescas de la localidad, derecho que se ganó por el peso que como institución había alcanzado en la sociedad banense. Para participar en dichas actividades la organización proletaria cursó invitación al líder [[Julio Antonio Mella]], quien además de participar en los festejos desarrolló múltiples actividades revolucionarias.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
Por esos días Mella realizaba un recorrido por varias regiones del país, en defensa de la soberanía de [[Cuba]] sobre Isla de Pinos. Motivo aprovechado por la Unión Obrera de Banes, para invitarlo a él y otros fundadores de la Liga Antiimperialista, para que visitaran el municipio por ser Banes un importante emporio imperialista. La visita se materializó entre el 23 y [[27 de febrero]] de [[1925]]. Mella estuvo acompañado por [[Mariblanca Sabas Alomá]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Actividades de Mella en Banes ==&lt;br /&gt;
Fueron días de gran actividad revolucionaria, el joven comunista esclareció en el sentido marxista la ideología de la clase obrera, y propició la vinculación de esta con el estudiantado, al dejar inaugurada un aula de la [[Universidad Popular José Martí]], en el local de la Unión Obrera.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
[[Archivo:Parque Dominguez, desde donde Julio Antonio Mella se dirigió al pueblo de Banes.jpg|miniaturadeimagen|derecha|Parque Dominguez, desde donde Julio Antonio Mella se dirigió al pueblo de Banes]]&lt;br /&gt;
El [[24 de febrero]], recordando el reinicio de las guerras por la independencia, iba a desarrollar un mitin en la explanada del puente —que dividía a la ciudad, del barrio conocido como de la Compañía—, pero fue disuelto por la [[Guardia Rural]]. Ante esa situación y por el reclamo del pueblo, la Unión Obrera pospuso la manifestación, la cual se desarrolló el día 27, en el parque Domínguez (hoy Plaza Martí).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Mitín en el que hablaría Mella y que fue disuelto por la guardia rural.jpg|miniaturadeimagen|derecha|Parque Dominguez, desde donde Julio Antonio Mella se dirigió al pueblo de Banes]]&lt;br /&gt;
Desde allí Mella planteó: “algún día pintaremos de rojo ese barrio de los obreros de la United Fruit Company, cuyas casas han pintado los yanquis de color amarillo como los uniformes de los esbirros del ejército.” Conversación con [[Delfín Mercadé Pupo]] (amigo de Mella). En la casa de la autora, en el año [[1994]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para ese mitin el carpintero de la Compañía estadounidense,  [[Emiliano Varona Mollet]], construyó una tribuna de madera, La tribuna siempre ha estado pintada de amarillo, blanco y azul pálido, con un letrero en color negro que dice: Unión Obrera Banes. Fue conservada por la Unión Obrera, luego por el Centro de Veteranos y finalmente, en [[1982]], cuando fue fundado el Museo Municipal, fue transferida a dicha institución cultural, donde reposa en la sala No. 5. para que sirviera de podio al líder.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Cobertura de prensa a la visita ==&lt;br /&gt;
El [[periódico]] local El Pueblo – vocero de la burguesía -, aunque menciona como una noticia más, la presencia en el municipio del líder estudiantil, no profundiza en su significado. Solo el [[7 de marzo]], bajo el seudónimo de Niporesas, aparece el artículo Desde mi pupitre, que señala: “Mella ha dejado una estela imborrable en el alma de los estudiantes. Nos ha servido de faro luminoso ese joven luchador, que es como una antorcha divina en el camino de la verdad y el bien.”[ NIPORESAS: “Desde mi pupitre”, El Pueblo, 10 (53): s/p, Banes, sábado [[7 de marzo]] de [[1925]].]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Significación de la visita de Mella ==&lt;br /&gt;
La visita de Mella contribuyó a fortalecer la conciencia del proletariado y a consolidar su unidad, es por eso que sólo unas semanas más tarde, el 25 de marzo de 1925 estalló una violenta confrontación entre la Unión Obrera y la Compañía, provocada por el despido de doce obreros que se negaron a trabajar por no habérseles aumentado el sueldo. Los obreros en huelga pedían la reposición de los doce compañeros declarados cesantes, el aumento del 15 % en los jornales, rebaja a los víveres y que se abriera el camino del lugar conocido como La Pasa[ En 1902 la UFCo unió el cayo Macabí con la tierra firma por medio de un terraplén construido sobre “La Pasa”, que lo separaba de la costa, camino que poseía una portería y era custodiado por los guarda jurados. Así cayo Macabí se convirtió en una base extranjera y su población quedaba segregada del resto del resto del territorio nacional y bajo las reglamentaciones de la administración norteamericana, como la prohibición absoluta de actividades comerciales ajenas a las de la Compañía.] para el libre acceso de los comerciantes privados al batey del ingenio.[ Periódico El Pueblo.  Banes, 26 de marzo de 1925.  p. 1.]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Bibliografía ==&lt;br /&gt;
* Fuente Yurisay Pérez Nakao.&lt;br /&gt;
* James Figarola, Ariel: Banes: Imperialismo y nación en una plantación azucarera. La Habana. Editorial Ciencias Sociales, 1976.&lt;br /&gt;
* NIPORESAS: “Desde mi pupitre”, El Pueblo, 10 (53): s/p, Banes, sábado 7 de marzo de 1925. &lt;br /&gt;
* Pérez Nakao, Yurisay: La tribuna de Mella en Banes. Periódico El Historiador. 19 de julio del 2006.&lt;br /&gt;
* Periódico El Pueblo.  Banes, 26 de marzo de 1925.  &lt;br /&gt;
* Zanetti Lecuona, Oscar (et al): UFCo. : Un caso de dominio imperialista en Cuba. La Habana. Editorial Ciencias Sociales, 1976. &lt;br /&gt;
* Conversación con Delfín Mercadé Pupo (amigo de Mella). En la casa de la autora, en el año 1994. Forma parte del archivo personal de la autora.&lt;br /&gt;
[[Category:Historia_de_Cuba]]&lt;br /&gt;
[[Category:Hechos de la historia_de_Cuba]]&lt;br /&gt;
[[Category:Historia_de_la_localidad]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Calixtogarcia2 jc</name></author>
		
	</entry>
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		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Julio_Antonio_Mella_en_Banes&amp;diff=4278208</id>
		<title>Julio Antonio Mella en Banes</title>
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		<updated>2023-01-06T16:40:35Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Calixtogarcia2 jc: /* Actividades de Mella en Banes */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Desarrollo}}&lt;br /&gt;
{{Ficha_Hecho_Histórico&lt;br /&gt;
|hecho= Julio Antonio Mella en Banes&lt;br /&gt;
|imagen = 15_Tribuna_desde_la_que_Julio_Antonio_Mella_se_dirigió_al_pueblo_de_Banes.jpg&lt;br /&gt;
|pie = &lt;br /&gt;
|fecha= 23 y [[27 de febrero]] de [[1925]]&lt;br /&gt;
|resumen= Julio Antonio Mella visita Banes, en defensa de la soberanía de [[Isla de Pinos]] e invitado por la Unión Obrera de [[Banes]]&lt;br /&gt;
|resultado=&lt;br /&gt;
|consecuencias=&lt;br /&gt;
|países ={{bandera2|Cuba}}&lt;br /&gt;
|lugar= &lt;br /&gt;
|líderes =[[Julio Antonio Mella]]&lt;br /&gt;
|ejecutores =&lt;br /&gt;
|organizaciones=&lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
'''Julio Antonio Mella en Banes.''' Entre los días 23 y [[27 de febrero]] de [[1925]] el líder [[Julio Antonio Mella]] visitó el municipio [[Banes |Banes]], como parte del recorrido que desarrollaba por toda [[Cuba]], en defensa de la soberanía de [[Isla de Pinos]] e invitado por la Unión Obrera de Banes.&lt;br /&gt;
== Motivos de la visita de Mella a Banes ==&lt;br /&gt;
Desde finales de [[1924]] la Unión Obrera de [[Banes]] se encontraba enfrascada en la organización de las fiestas carnavalescas de la localidad, derecho que se ganó por el peso que como institución había alcanzado en la sociedad banense. Para participar en dichas actividades la organización proletaria cursó invitación al líder [[Julio Antonio Mella]], quien además de participar en los festejos desarrolló múltiples actividades revolucionarias.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
Por esos días Mella realizaba un recorrido por varias regiones del país, en defensa de la soberanía de [[Cuba]] sobre Isla de Pinos. Motivo aprovechado por la Unión Obrera de Banes, para invitarlo a él y otros fundadores de la Liga Antiimperialista, para que visitaran el municipio por ser Banes un importante emporio imperialista. La visita se materializó entre el 23 y [[27 de febrero]] de [[1925]]. Mella estuvo acompañado por [[Mariblanca Sabas Alomá]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Actividades de Mella en Banes ==&lt;br /&gt;
Fueron días de gran actividad revolucionaria, el joven comunista esclareció en el sentido marxista la ideología de la clase obrera, y propició la vinculación de esta con el estudiantado, al dejar inaugurada un aula de la [[Universidad Popular José Martí]], en el local de la Unión Obrera.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
[[Archivo:Parque Dominguez, desde donde Julio Antonio Mella se dirigió al pueblo de Banes.jpg|miniaturadeimagen|derecha|Parque Dominguez, desde donde Julio Antonio Mella se dirigió al pueblo de Banes]]&lt;br /&gt;
El [[24 de febrero]], recordando el reinicio de las guerras por la independencia, iba a desarrollar un mitin en la explanada del puente —que dividía a la ciudad, del barrio conocido como de la Compañía—, pero fue disuelto por la [[Guardia Rural]]. Ante esa situación y por el reclamo del pueblo, la Unión Obrera pospuso la manifestación, la cual se desarrolló el día 27, en el parque Domínguez (hoy Plaza Martí).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Mitín en el que hablaría Mella y que fue disuelto por la guardia rural.jpg|miniaturadeimagen|derecha|Parque Dominguez, desde donde Julio Antonio Mella se dirigió al pueblo de Banes]]&lt;br /&gt;
Desde allí Mella planteó: “algún día pintaremos de rojo ese barrio de los obreros de la United Fruit Company, cuyas casas han pintado los yanquis de color amarillo como los uniformes de los esbirros del ejército.” Conversación con [[Delfín Mercadé Pupo]] (amigo de Mella). En la casa de la autora, en el año [[1994]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para ese mitin el carpintero de la Compañía estadounidense,  [[Emiliano Varona Mollet]], construyó una tribuna de madera, La tribuna siempre ha estado pintada de amarillo, blanco y azul pálido, con un letrero en color negro que dice: Unión Obrera Banes. Fue conservada por la Unión Obrera, luego por el Centro de Veteranos y finalmente, en [[1982]], cuando fue fundado el Museo Municipal, fue transferida a dicha institución cultural, donde reposa en la sala No. 5. para que sirviera de podio al líder.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Cobertura de prensa a la visita ==&lt;br /&gt;
El periódico local El Pueblo – vocero de la burguesía -, aunque menciona como una noticia más, la presencia en el municipio del líder estudiantil, no profundiza en su significado. Solo el 7 de marzo, bajo el seudónimo de Niporesas, aparece el artículo Desde mi pupitre, que señala: “Mella ha dejado una estela imborrable en el alma de los estudiantes. Nos ha servido de faro luminoso ese joven luchador, que es como una antorcha divina en el camino de la verdad y el bien.”[ NIPORESAS: “Desde mi pupitre”, El Pueblo, 10 (53): s/p, Banes, sábado 7 de marzo de 1925. ]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Significación de la visita de Mella ==&lt;br /&gt;
La visita de Mella contribuyó a fortalecer la conciencia del proletariado y a consolidar su unidad, es por eso que sólo unas semanas más tarde, el 25 de marzo de 1925 estalló una violenta confrontación entre la Unión Obrera y la Compañía, provocada por el despido de doce obreros que se negaron a trabajar por no habérseles aumentado el sueldo. Los obreros en huelga pedían la reposición de los doce compañeros declarados cesantes, el aumento del 15 % en los jornales, rebaja a los víveres y que se abriera el camino del lugar conocido como La Pasa[ En 1902 la UFCo unió el cayo Macabí con la tierra firma por medio de un terraplén construido sobre “La Pasa”, que lo separaba de la costa, camino que poseía una portería y era custodiado por los guarda jurados. Así cayo Macabí se convirtió en una base extranjera y su población quedaba segregada del resto del resto del territorio nacional y bajo las reglamentaciones de la administración norteamericana, como la prohibición absoluta de actividades comerciales ajenas a las de la Compañía.] para el libre acceso de los comerciantes privados al batey del ingenio.[ Periódico El Pueblo.  Banes, 26 de marzo de 1925.  p. 1.]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Bibliografía ==&lt;br /&gt;
* Fuente Yurisay Pérez Nakao.&lt;br /&gt;
* James Figarola, Ariel: Banes: Imperialismo y nación en una plantación azucarera. La Habana. Editorial Ciencias Sociales, 1976.&lt;br /&gt;
* NIPORESAS: “Desde mi pupitre”, El Pueblo, 10 (53): s/p, Banes, sábado 7 de marzo de 1925. &lt;br /&gt;
* Pérez Nakao, Yurisay: La tribuna de Mella en Banes. Periódico El Historiador. 19 de julio del 2006.&lt;br /&gt;
* Periódico El Pueblo.  Banes, 26 de marzo de 1925.  &lt;br /&gt;
* Zanetti Lecuona, Oscar (et al): UFCo. : Un caso de dominio imperialista en Cuba. La Habana. Editorial Ciencias Sociales, 1976. &lt;br /&gt;
* Conversación con Delfín Mercadé Pupo (amigo de Mella). En la casa de la autora, en el año 1994. Forma parte del archivo personal de la autora.&lt;br /&gt;
[[Category:Historia_de_Cuba]]&lt;br /&gt;
[[Category:Hechos de la historia_de_Cuba]]&lt;br /&gt;
[[Category:Historia_de_la_localidad]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Calixtogarcia2 jc</name></author>
		
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		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Julio_Antonio_Mella_en_Banes&amp;diff=4278203</id>
		<title>Julio Antonio Mella en Banes</title>
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		<updated>2023-01-06T16:36:16Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Calixtogarcia2 jc: /* Motivos de la visita de Mella a Banes */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Desarrollo}}&lt;br /&gt;
{{Ficha_Hecho_Histórico&lt;br /&gt;
|hecho= Julio Antonio Mella en Banes&lt;br /&gt;
|imagen = 15_Tribuna_desde_la_que_Julio_Antonio_Mella_se_dirigió_al_pueblo_de_Banes.jpg&lt;br /&gt;
|pie = &lt;br /&gt;
|fecha= 23 y [[27 de febrero]] de [[1925]]&lt;br /&gt;
|resumen= Julio Antonio Mella visita Banes, en defensa de la soberanía de [[Isla de Pinos]] e invitado por la Unión Obrera de [[Banes]]&lt;br /&gt;
|resultado=&lt;br /&gt;
|consecuencias=&lt;br /&gt;
|países ={{bandera2|Cuba}}&lt;br /&gt;
|lugar= &lt;br /&gt;
|líderes =[[Julio Antonio Mella]]&lt;br /&gt;
|ejecutores =&lt;br /&gt;
|organizaciones=&lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
'''Julio Antonio Mella en Banes.''' Entre los días 23 y [[27 de febrero]] de [[1925]] el líder [[Julio Antonio Mella]] visitó el municipio [[Banes |Banes]], como parte del recorrido que desarrollaba por toda [[Cuba]], en defensa de la soberanía de [[Isla de Pinos]] e invitado por la Unión Obrera de Banes.&lt;br /&gt;
== Motivos de la visita de Mella a Banes ==&lt;br /&gt;
Desde finales de [[1924]] la Unión Obrera de [[Banes]] se encontraba enfrascada en la organización de las fiestas carnavalescas de la localidad, derecho que se ganó por el peso que como institución había alcanzado en la sociedad banense. Para participar en dichas actividades la organización proletaria cursó invitación al líder [[Julio Antonio Mella]], quien además de participar en los festejos desarrolló múltiples actividades revolucionarias.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
Por esos días Mella realizaba un recorrido por varias regiones del país, en defensa de la soberanía de [[Cuba]] sobre Isla de Pinos. Motivo aprovechado por la Unión Obrera de Banes, para invitarlo a él y otros fundadores de la Liga Antiimperialista, para que visitaran el municipio por ser Banes un importante emporio imperialista. La visita se materializó entre el 23 y [[27 de febrero]] de [[1925]]. Mella estuvo acompañado por [[Mariblanca Sabas Alomá]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Actividades de Mella en Banes ==&lt;br /&gt;
Fueron días de gran actividad revolucionaria, el joven comunista esclareció en el sentido marxista la ideología de la clase obrera, y propició la vinculación de esta con el estudiantado, al dejar inaugurada un aula de la Universidad Popular José Martí, en el local de la Unión Obrera.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
[[Archivo:Parque Dominguez, desde donde Julio Antonio Mella se dirigió al pueblo de Banes.jpg|miniaturadeimagen|derecha|Parque Dominguez, desde donde Julio Antonio Mella se dirigió al pueblo de Banes]]&lt;br /&gt;
El 24 de febrero, recordando el reinicio de las guerras por la independencia, iba a desarrollar un mitin en la explanada del puente —que dividía a la ciudad, del barrio conocido como de la Compañía—, pero fue disuelto por la Guardia Rural. Ante esa situación y por el reclamo del pueblo, la Unión Obrera pospuso la manifestación, la cual se desarrolló el día 27, en el parque Domínguez (hoy Plaza Martí).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Mitín en el que hablaría Mella y que fue disuelto por la guardia rural.jpg|miniaturadeimagen|derecha|Parque Dominguez, desde donde Julio Antonio Mella se dirigió al pueblo de Banes]]&lt;br /&gt;
Desde allí Mella planteó: “algún día pintaremos de rojo ese barrio de los obreros de la United Fruit Company, cuyas casas han pintado los yanquis de color amarillo como los uniformes de los esbirros del ejército.”[ Conversación con Delfín Mercadé Pupo (amigo de Mella). En la casa de la autora, en el año 1994. Forma parte del archivo personal de la autora.] Para ese mitin el carpintero de la Compañía estadounidense,  Emiliano Varona Mollet, construyó una tribuna de madera,[ La tribuna siempre ha estado pintada de amarillo, blanco y azul pálido, con un letrero en color negro que dice: Unión Obrera Banes. Fue conservada por la Unión Obrera, luego por el Centro de Veteranos y finalmente, en 1982, cuando fue fundado el Museo Municipal, fue transferida a dicha institución cultural, donde reposa en la sala No. 5. ] para que sirviera de podio al líder.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Cobertura de prensa a la visita ==&lt;br /&gt;
El periódico local El Pueblo – vocero de la burguesía -, aunque menciona como una noticia más, la presencia en el municipio del líder estudiantil, no profundiza en su significado. Solo el 7 de marzo, bajo el seudónimo de Niporesas, aparece el artículo Desde mi pupitre, que señala: “Mella ha dejado una estela imborrable en el alma de los estudiantes. Nos ha servido de faro luminoso ese joven luchador, que es como una antorcha divina en el camino de la verdad y el bien.”[ NIPORESAS: “Desde mi pupitre”, El Pueblo, 10 (53): s/p, Banes, sábado 7 de marzo de 1925. ]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Significación de la visita de Mella ==&lt;br /&gt;
La visita de Mella contribuyó a fortalecer la conciencia del proletariado y a consolidar su unidad, es por eso que sólo unas semanas más tarde, el 25 de marzo de 1925 estalló una violenta confrontación entre la Unión Obrera y la Compañía, provocada por el despido de doce obreros que se negaron a trabajar por no habérseles aumentado el sueldo. Los obreros en huelga pedían la reposición de los doce compañeros declarados cesantes, el aumento del 15 % en los jornales, rebaja a los víveres y que se abriera el camino del lugar conocido como La Pasa[ En 1902 la UFCo unió el cayo Macabí con la tierra firma por medio de un terraplén construido sobre “La Pasa”, que lo separaba de la costa, camino que poseía una portería y era custodiado por los guarda jurados. Así cayo Macabí se convirtió en una base extranjera y su población quedaba segregada del resto del resto del territorio nacional y bajo las reglamentaciones de la administración norteamericana, como la prohibición absoluta de actividades comerciales ajenas a las de la Compañía.] para el libre acceso de los comerciantes privados al batey del ingenio.[ Periódico El Pueblo.  Banes, 26 de marzo de 1925.  p. 1.]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Bibliografía ==&lt;br /&gt;
* Fuente Yurisay Pérez Nakao.&lt;br /&gt;
* James Figarola, Ariel: Banes: Imperialismo y nación en una plantación azucarera. La Habana. Editorial Ciencias Sociales, 1976.&lt;br /&gt;
* NIPORESAS: “Desde mi pupitre”, El Pueblo, 10 (53): s/p, Banes, sábado 7 de marzo de 1925. &lt;br /&gt;
* Pérez Nakao, Yurisay: La tribuna de Mella en Banes. Periódico El Historiador. 19 de julio del 2006.&lt;br /&gt;
* Periódico El Pueblo.  Banes, 26 de marzo de 1925.  &lt;br /&gt;
* Zanetti Lecuona, Oscar (et al): UFCo. : Un caso de dominio imperialista en Cuba. La Habana. Editorial Ciencias Sociales, 1976. &lt;br /&gt;
* Conversación con Delfín Mercadé Pupo (amigo de Mella). En la casa de la autora, en el año 1994. Forma parte del archivo personal de la autora.&lt;br /&gt;
[[Category:Historia_de_Cuba]]&lt;br /&gt;
[[Category:Hechos de la historia_de_Cuba]]&lt;br /&gt;
[[Category:Historia_de_la_localidad]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Calixtogarcia2 jc</name></author>
		
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		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Julio_Antonio_Mella_en_Banes&amp;diff=4278197</id>
		<title>Julio Antonio Mella en Banes</title>
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		<updated>2023-01-06T16:32:20Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Calixtogarcia2 jc: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Desarrollo}}&lt;br /&gt;
{{Ficha_Hecho_Histórico&lt;br /&gt;
|hecho= Julio Antonio Mella en Banes&lt;br /&gt;
|imagen = 15_Tribuna_desde_la_que_Julio_Antonio_Mella_se_dirigió_al_pueblo_de_Banes.jpg&lt;br /&gt;
|pie = &lt;br /&gt;
|fecha= 23 y [[27 de febrero]] de [[1925]]&lt;br /&gt;
|resumen= Julio Antonio Mella visita Banes, en defensa de la soberanía de [[Isla de Pinos]] e invitado por la Unión Obrera de [[Banes]]&lt;br /&gt;
|resultado=&lt;br /&gt;
|consecuencias=&lt;br /&gt;
|países ={{bandera2|Cuba}}&lt;br /&gt;
|lugar= &lt;br /&gt;
|líderes =[[Julio Antonio Mella]]&lt;br /&gt;
|ejecutores =&lt;br /&gt;
|organizaciones=&lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
'''Julio Antonio Mella en Banes.''' Entre los días 23 y [[27 de febrero]] de [[1925]] el líder [[Julio Antonio Mella]] visitó el municipio [[Banes |Banes]], como parte del recorrido que desarrollaba por toda [[Cuba]], en defensa de la soberanía de [[Isla de Pinos]] e invitado por la Unión Obrera de Banes.&lt;br /&gt;
== Motivos de la visita de Mella a Banes ==&lt;br /&gt;
Desde finales de 1924 la Unión Obrera de Banes se encontraba enfrascada en la organización de las fiestas carnavalescas de la localidad, derecho que se ganó por el peso que como institución había alcanzado en la sociedad banense. Para participar en dichas actividades la organización proletaria cursó invitación al líder Julio Antonio Mella, quien además de participar en los festejos desarrolló múltiples actividades revolucionarias.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
Por esos días Mella realizaba un recorrido por varias regiones del país, en defensa de la soberanía de Cuba sobre Isla de Pinos. Motivo aprovechado por la Unión Obrera de Banes, para invitarlo a él y otros fundadores de la Liga Antiimperialista, para que visitaran el municipio por ser Banes un importante emporio imperialista. La visita se materializó entre el 23 y 27 de febrero de 1925. Mella estuvo acompañado por Mariblanca Sabas Alomá.&lt;br /&gt;
== Actividades de Mella en Banes ==&lt;br /&gt;
Fueron días de gran actividad revolucionaria, el joven comunista esclareció en el sentido marxista la ideología de la clase obrera, y propició la vinculación de esta con el estudiantado, al dejar inaugurada un aula de la Universidad Popular José Martí, en el local de la Unión Obrera.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
[[Archivo:Parque Dominguez, desde donde Julio Antonio Mella se dirigió al pueblo de Banes.jpg|miniaturadeimagen|derecha|Parque Dominguez, desde donde Julio Antonio Mella se dirigió al pueblo de Banes]]&lt;br /&gt;
El 24 de febrero, recordando el reinicio de las guerras por la independencia, iba a desarrollar un mitin en la explanada del puente —que dividía a la ciudad, del barrio conocido como de la Compañía—, pero fue disuelto por la Guardia Rural. Ante esa situación y por el reclamo del pueblo, la Unión Obrera pospuso la manifestación, la cual se desarrolló el día 27, en el parque Domínguez (hoy Plaza Martí).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Mitín en el que hablaría Mella y que fue disuelto por la guardia rural.jpg|miniaturadeimagen|derecha|Parque Dominguez, desde donde Julio Antonio Mella se dirigió al pueblo de Banes]]&lt;br /&gt;
Desde allí Mella planteó: “algún día pintaremos de rojo ese barrio de los obreros de la United Fruit Company, cuyas casas han pintado los yanquis de color amarillo como los uniformes de los esbirros del ejército.”[ Conversación con Delfín Mercadé Pupo (amigo de Mella). En la casa de la autora, en el año 1994. Forma parte del archivo personal de la autora.] Para ese mitin el carpintero de la Compañía estadounidense,  Emiliano Varona Mollet, construyó una tribuna de madera,[ La tribuna siempre ha estado pintada de amarillo, blanco y azul pálido, con un letrero en color negro que dice: Unión Obrera Banes. Fue conservada por la Unión Obrera, luego por el Centro de Veteranos y finalmente, en 1982, cuando fue fundado el Museo Municipal, fue transferida a dicha institución cultural, donde reposa en la sala No. 5. ] para que sirviera de podio al líder.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Cobertura de prensa a la visita ==&lt;br /&gt;
El periódico local El Pueblo – vocero de la burguesía -, aunque menciona como una noticia más, la presencia en el municipio del líder estudiantil, no profundiza en su significado. Solo el 7 de marzo, bajo el seudónimo de Niporesas, aparece el artículo Desde mi pupitre, que señala: “Mella ha dejado una estela imborrable en el alma de los estudiantes. Nos ha servido de faro luminoso ese joven luchador, que es como una antorcha divina en el camino de la verdad y el bien.”[ NIPORESAS: “Desde mi pupitre”, El Pueblo, 10 (53): s/p, Banes, sábado 7 de marzo de 1925. ]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Significación de la visita de Mella ==&lt;br /&gt;
La visita de Mella contribuyó a fortalecer la conciencia del proletariado y a consolidar su unidad, es por eso que sólo unas semanas más tarde, el 25 de marzo de 1925 estalló una violenta confrontación entre la Unión Obrera y la Compañía, provocada por el despido de doce obreros que se negaron a trabajar por no habérseles aumentado el sueldo. Los obreros en huelga pedían la reposición de los doce compañeros declarados cesantes, el aumento del 15 % en los jornales, rebaja a los víveres y que se abriera el camino del lugar conocido como La Pasa[ En 1902 la UFCo unió el cayo Macabí con la tierra firma por medio de un terraplén construido sobre “La Pasa”, que lo separaba de la costa, camino que poseía una portería y era custodiado por los guarda jurados. Así cayo Macabí se convirtió en una base extranjera y su población quedaba segregada del resto del resto del territorio nacional y bajo las reglamentaciones de la administración norteamericana, como la prohibición absoluta de actividades comerciales ajenas a las de la Compañía.] para el libre acceso de los comerciantes privados al batey del ingenio.[ Periódico El Pueblo.  Banes, 26 de marzo de 1925.  p. 1.]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Bibliografía ==&lt;br /&gt;
* Fuente Yurisay Pérez Nakao.&lt;br /&gt;
* James Figarola, Ariel: Banes: Imperialismo y nación en una plantación azucarera. La Habana. Editorial Ciencias Sociales, 1976.&lt;br /&gt;
* NIPORESAS: “Desde mi pupitre”, El Pueblo, 10 (53): s/p, Banes, sábado 7 de marzo de 1925. &lt;br /&gt;
* Pérez Nakao, Yurisay: La tribuna de Mella en Banes. Periódico El Historiador. 19 de julio del 2006.&lt;br /&gt;
* Periódico El Pueblo.  Banes, 26 de marzo de 1925.  &lt;br /&gt;
* Zanetti Lecuona, Oscar (et al): UFCo. : Un caso de dominio imperialista en Cuba. La Habana. Editorial Ciencias Sociales, 1976. &lt;br /&gt;
* Conversación con Delfín Mercadé Pupo (amigo de Mella). En la casa de la autora, en el año 1994. Forma parte del archivo personal de la autora.&lt;br /&gt;
[[Category:Historia_de_Cuba]]&lt;br /&gt;
[[Category:Hechos de la historia_de_Cuba]]&lt;br /&gt;
[[Category:Historia_de_la_localidad]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Calixtogarcia2 jc</name></author>
		
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		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Julio_Antonio_Mella_en_Banes&amp;diff=4278195</id>
		<title>Julio Antonio Mella en Banes</title>
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		<updated>2023-01-06T16:31:46Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Calixtogarcia2 jc: /* Actividades de Mella en Banes */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Ficha_Hecho_Histórico&lt;br /&gt;
|hecho= Julio Antonio Mella en Banes&lt;br /&gt;
|imagen = 15_Tribuna_desde_la_que_Julio_Antonio_Mella_se_dirigió_al_pueblo_de_Banes.jpg&lt;br /&gt;
|pie = &lt;br /&gt;
|fecha= 23 y [[27 de febrero]] de [[1925]]&lt;br /&gt;
|resumen= Julio Antonio Mella visita Banes, en defensa de la soberanía de [[Isla de Pinos]] e invitado por la Unión Obrera de [[Banes]]&lt;br /&gt;
|resultado=&lt;br /&gt;
|consecuencias=&lt;br /&gt;
|países ={{bandera2|Cuba}}&lt;br /&gt;
|lugar= &lt;br /&gt;
|líderes =[[Julio Antonio Mella]]&lt;br /&gt;
|ejecutores =&lt;br /&gt;
|organizaciones=&lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
'''Julio Antonio Mella en Banes.''' Entre los días 23 y [[27 de febrero]] de [[1925]] el líder [[Julio Antonio Mella]] visitó el municipio [[Banes |Banes]], como parte del recorrido que desarrollaba por toda [[Cuba]], en defensa de la soberanía de [[Isla de Pinos]] e invitado por la Unión Obrera de Banes.&lt;br /&gt;
== Motivos de la visita de Mella a Banes ==&lt;br /&gt;
Desde finales de 1924 la Unión Obrera de Banes se encontraba enfrascada en la organización de las fiestas carnavalescas de la localidad, derecho que se ganó por el peso que como institución había alcanzado en la sociedad banense. Para participar en dichas actividades la organización proletaria cursó invitación al líder Julio Antonio Mella, quien además de participar en los festejos desarrolló múltiples actividades revolucionarias.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
Por esos días Mella realizaba un recorrido por varias regiones del país, en defensa de la soberanía de Cuba sobre Isla de Pinos. Motivo aprovechado por la Unión Obrera de Banes, para invitarlo a él y otros fundadores de la Liga Antiimperialista, para que visitaran el municipio por ser Banes un importante emporio imperialista. La visita se materializó entre el 23 y 27 de febrero de 1925. Mella estuvo acompañado por Mariblanca Sabas Alomá.&lt;br /&gt;
== Actividades de Mella en Banes ==&lt;br /&gt;
Fueron días de gran actividad revolucionaria, el joven comunista esclareció en el sentido marxista la ideología de la clase obrera, y propició la vinculación de esta con el estudiantado, al dejar inaugurada un aula de la Universidad Popular José Martí, en el local de la Unión Obrera.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
[[Archivo:Parque Dominguez, desde donde Julio Antonio Mella se dirigió al pueblo de Banes.jpg|miniaturadeimagen|derecha|Parque Dominguez, desde donde Julio Antonio Mella se dirigió al pueblo de Banes]]&lt;br /&gt;
El 24 de febrero, recordando el reinicio de las guerras por la independencia, iba a desarrollar un mitin en la explanada del puente —que dividía a la ciudad, del barrio conocido como de la Compañía—, pero fue disuelto por la Guardia Rural. Ante esa situación y por el reclamo del pueblo, la Unión Obrera pospuso la manifestación, la cual se desarrolló el día 27, en el parque Domínguez (hoy Plaza Martí).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Mitín en el que hablaría Mella y que fue disuelto por la guardia rural.jpg|miniaturadeimagen|derecha|Parque Dominguez, desde donde Julio Antonio Mella se dirigió al pueblo de Banes]]&lt;br /&gt;
Desde allí Mella planteó: “algún día pintaremos de rojo ese barrio de los obreros de la United Fruit Company, cuyas casas han pintado los yanquis de color amarillo como los uniformes de los esbirros del ejército.”[ Conversación con Delfín Mercadé Pupo (amigo de Mella). En la casa de la autora, en el año 1994. Forma parte del archivo personal de la autora.] Para ese mitin el carpintero de la Compañía estadounidense,  Emiliano Varona Mollet, construyó una tribuna de madera,[ La tribuna siempre ha estado pintada de amarillo, blanco y azul pálido, con un letrero en color negro que dice: Unión Obrera Banes. Fue conservada por la Unión Obrera, luego por el Centro de Veteranos y finalmente, en 1982, cuando fue fundado el Museo Municipal, fue transferida a dicha institución cultural, donde reposa en la sala No. 5. ] para que sirviera de podio al líder.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Cobertura de prensa a la visita ==&lt;br /&gt;
El periódico local El Pueblo – vocero de la burguesía -, aunque menciona como una noticia más, la presencia en el municipio del líder estudiantil, no profundiza en su significado. Solo el 7 de marzo, bajo el seudónimo de Niporesas, aparece el artículo Desde mi pupitre, que señala: “Mella ha dejado una estela imborrable en el alma de los estudiantes. Nos ha servido de faro luminoso ese joven luchador, que es como una antorcha divina en el camino de la verdad y el bien.”[ NIPORESAS: “Desde mi pupitre”, El Pueblo, 10 (53): s/p, Banes, sábado 7 de marzo de 1925. ]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Significación de la visita de Mella ==&lt;br /&gt;
La visita de Mella contribuyó a fortalecer la conciencia del proletariado y a consolidar su unidad, es por eso que sólo unas semanas más tarde, el 25 de marzo de 1925 estalló una violenta confrontación entre la Unión Obrera y la Compañía, provocada por el despido de doce obreros que se negaron a trabajar por no habérseles aumentado el sueldo. Los obreros en huelga pedían la reposición de los doce compañeros declarados cesantes, el aumento del 15 % en los jornales, rebaja a los víveres y que se abriera el camino del lugar conocido como La Pasa[ En 1902 la UFCo unió el cayo Macabí con la tierra firma por medio de un terraplén construido sobre “La Pasa”, que lo separaba de la costa, camino que poseía una portería y era custodiado por los guarda jurados. Así cayo Macabí se convirtió en una base extranjera y su población quedaba segregada del resto del resto del territorio nacional y bajo las reglamentaciones de la administración norteamericana, como la prohibición absoluta de actividades comerciales ajenas a las de la Compañía.] para el libre acceso de los comerciantes privados al batey del ingenio.[ Periódico El Pueblo.  Banes, 26 de marzo de 1925.  p. 1.]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Bibliografía ==&lt;br /&gt;
* Fuente Yurisay Pérez Nakao.&lt;br /&gt;
* James Figarola, Ariel: Banes: Imperialismo y nación en una plantación azucarera. La Habana. Editorial Ciencias Sociales, 1976.&lt;br /&gt;
* NIPORESAS: “Desde mi pupitre”, El Pueblo, 10 (53): s/p, Banes, sábado 7 de marzo de 1925. &lt;br /&gt;
* Pérez Nakao, Yurisay: La tribuna de Mella en Banes. Periódico El Historiador. 19 de julio del 2006.&lt;br /&gt;
* Periódico El Pueblo.  Banes, 26 de marzo de 1925.  &lt;br /&gt;
* Zanetti Lecuona, Oscar (et al): UFCo. : Un caso de dominio imperialista en Cuba. La Habana. Editorial Ciencias Sociales, 1976. &lt;br /&gt;
* Conversación con Delfín Mercadé Pupo (amigo de Mella). En la casa de la autora, en el año 1994. Forma parte del archivo personal de la autora.&lt;br /&gt;
[[Category:Historia_de_Cuba]]&lt;br /&gt;
[[Category:Hechos de la historia_de_Cuba]]&lt;br /&gt;
[[Category:Historia_de_la_localidad]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Calixtogarcia2 jc</name></author>
		
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		<title>Julio Antonio Mella en Banes</title>
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&lt;div&gt;{{Ficha_Hecho_Histórico&lt;br /&gt;
|hecho= Julio Antonio Mella en Banes&lt;br /&gt;
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|fecha= 23 y [[27 de febrero]] de [[1925]]&lt;br /&gt;
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|lugar= &lt;br /&gt;
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}}&lt;br /&gt;
'''Julio Antonio Mella en Banes.''' Entre los días 23 y [[27 de febrero]] de [[1925]] el líder [[Julio Antonio Mella]] visitó el municipio [[Banes |Banes]], como parte del recorrido que desarrollaba por toda [[Cuba]], en defensa de la soberanía de [[Isla de Pinos]] e invitado por la Unión Obrera de Banes.&lt;br /&gt;
== Motivos de la visita de Mella a Banes ==&lt;br /&gt;
Desde finales de 1924 la Unión Obrera de Banes se encontraba enfrascada en la organización de las fiestas carnavalescas de la localidad, derecho que se ganó por el peso que como institución había alcanzado en la sociedad banense. Para participar en dichas actividades la organización proletaria cursó invitación al líder Julio Antonio Mella, quien además de participar en los festejos desarrolló múltiples actividades revolucionarias.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
Por esos días Mella realizaba un recorrido por varias regiones del país, en defensa de la soberanía de Cuba sobre Isla de Pinos. Motivo aprovechado por la Unión Obrera de Banes, para invitarlo a él y otros fundadores de la Liga Antiimperialista, para que visitaran el municipio por ser Banes un importante emporio imperialista. La visita se materializó entre el 23 y 27 de febrero de 1925. Mella estuvo acompañado por Mariblanca Sabas Alomá.&lt;br /&gt;
== Actividades de Mella en Banes ==&lt;br /&gt;
Fueron días de gran actividad revolucionaria, el joven comunista esclareció en el sentido marxista la ideología de la clase obrera, y propició la vinculación de esta con el estudiantado, al dejar inaugurada un aula de la Universidad Popular José Martí, en el local de la Unión Obrera.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
[[Archivo:Parque Dominguez, desde donde Julio Antonio Mella se dirigió al pueblo de Banes.jpg|miniaturadeimagen|derecha|Parque Dominguez, desde donde Julio Antonio Mella se dirigió al pueblo de Banes]]&lt;br /&gt;
[[Archivo:Mitín en el que hablaría Mella y que fue disuelto por la guardia rural.jpg|miniaturadeimagen|derecha|Parque Dominguez, desde donde Julio Antonio Mella se dirigió al pueblo de Banes]]&lt;br /&gt;
El 24 de febrero, recordando el reinicio de las guerras por la independencia, iba a desarrollar un mitin en la explanada del puente —que dividía a la ciudad, del barrio conocido como de la Compañía—, pero fue disuelto por la Guardia Rural. Ante esa situación y por el reclamo del pueblo, la Unión Obrera pospuso la manifestación, la cual se desarrolló el día 27, en el parque Domínguez (hoy Plaza Martí). Desde allí Mella planteó: “algún día pintaremos de rojo ese barrio de los obreros de la United Fruit Company, cuyas casas han pintado los yanquis de color amarillo como los uniformes de los esbirros del ejército.”[ Conversación con Delfín Mercadé Pupo (amigo de Mella). En la casa de la autora, en el año 1994. Forma parte del archivo personal de la autora.] Para ese mitin el carpintero de la Compañía estadounidense,  Emiliano Varona Mollet, construyó una tribuna de madera,[ La tribuna siempre ha estado pintada de amarillo, blanco y azul pálido, con un letrero en color negro que dice: Unión Obrera Banes. Fue conservada por la Unión Obrera, luego por el Centro de Veteranos y finalmente, en 1982, cuando fue fundado el Museo Municipal, fue transferida a dicha institución cultural, donde reposa en la sala No. 5. ] para que sirviera de podio al líder.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Cobertura de prensa a la visita ==&lt;br /&gt;
El periódico local El Pueblo – vocero de la burguesía -, aunque menciona como una noticia más, la presencia en el municipio del líder estudiantil, no profundiza en su significado. Solo el 7 de marzo, bajo el seudónimo de Niporesas, aparece el artículo Desde mi pupitre, que señala: “Mella ha dejado una estela imborrable en el alma de los estudiantes. Nos ha servido de faro luminoso ese joven luchador, que es como una antorcha divina en el camino de la verdad y el bien.”[ NIPORESAS: “Desde mi pupitre”, El Pueblo, 10 (53): s/p, Banes, sábado 7 de marzo de 1925. ]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Significación de la visita de Mella ==&lt;br /&gt;
La visita de Mella contribuyó a fortalecer la conciencia del proletariado y a consolidar su unidad, es por eso que sólo unas semanas más tarde, el 25 de marzo de 1925 estalló una violenta confrontación entre la Unión Obrera y la Compañía, provocada por el despido de doce obreros que se negaron a trabajar por no habérseles aumentado el sueldo. Los obreros en huelga pedían la reposición de los doce compañeros declarados cesantes, el aumento del 15 % en los jornales, rebaja a los víveres y que se abriera el camino del lugar conocido como La Pasa[ En 1902 la UFCo unió el cayo Macabí con la tierra firma por medio de un terraplén construido sobre “La Pasa”, que lo separaba de la costa, camino que poseía una portería y era custodiado por los guarda jurados. Así cayo Macabí se convirtió en una base extranjera y su población quedaba segregada del resto del resto del territorio nacional y bajo las reglamentaciones de la administración norteamericana, como la prohibición absoluta de actividades comerciales ajenas a las de la Compañía.] para el libre acceso de los comerciantes privados al batey del ingenio.[ Periódico El Pueblo.  Banes, 26 de marzo de 1925.  p. 1.]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Bibliografía ==&lt;br /&gt;
* Fuente Yurisay Pérez Nakao.&lt;br /&gt;
* James Figarola, Ariel: Banes: Imperialismo y nación en una plantación azucarera. La Habana. Editorial Ciencias Sociales, 1976.&lt;br /&gt;
* NIPORESAS: “Desde mi pupitre”, El Pueblo, 10 (53): s/p, Banes, sábado 7 de marzo de 1925. &lt;br /&gt;
* Pérez Nakao, Yurisay: La tribuna de Mella en Banes. Periódico El Historiador. 19 de julio del 2006.&lt;br /&gt;
* Periódico El Pueblo.  Banes, 26 de marzo de 1925.  &lt;br /&gt;
* Zanetti Lecuona, Oscar (et al): UFCo. : Un caso de dominio imperialista en Cuba. La Habana. Editorial Ciencias Sociales, 1976. &lt;br /&gt;
* Conversación con Delfín Mercadé Pupo (amigo de Mella). En la casa de la autora, en el año 1994. Forma parte del archivo personal de la autora.&lt;br /&gt;
[[Category:Historia_de_Cuba]]&lt;br /&gt;
[[Category:Hechos de la historia_de_Cuba]]&lt;br /&gt;
[[Category:Historia_de_la_localidad]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Calixtogarcia2 jc</name></author>
		
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|hecho= Julio Antonio Mella en Banes&lt;br /&gt;
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|fecha= 23 y [[27 de febrero]] de [[1925]]&lt;br /&gt;
|resumen= Julio Antonio Mella visita Banes, en defensa de la soberanía de [[Isla de Pinos]] e invitado por la Unión Obrera de [[Banes]]&lt;br /&gt;
|resultado=&lt;br /&gt;
|consecuencias=&lt;br /&gt;
|países ={{bandera2|Cuba}}&lt;br /&gt;
|lugar= &lt;br /&gt;
|líderes =[[Julio Antonio Mella]]&lt;br /&gt;
|ejecutores =&lt;br /&gt;
|organizaciones=&lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
'''Julio Antonio Mella en Banes.''' Entre los días 23 y [[27 de febrero]] de [[1925]] el líder [[Julio Antonio Mella]] visitó el municipio [[Banes |Banes]], como parte del recorrido que desarrollaba por toda [[Cuba]], en defensa de la soberanía de [[Isla de Pinos]] e invitado por la Unión Obrera de Banes.&lt;br /&gt;
== Motivos de la visita de Mella a Banes ==&lt;br /&gt;
Desde finales de 1924 la Unión Obrera de Banes se encontraba enfrascada en la organización de las fiestas carnavalescas de la localidad, derecho que se ganó por el peso que como institución había alcanzado en la sociedad banense. Para participar en dichas actividades la organización proletaria cursó invitación al líder Julio Antonio Mella, quien además de participar en los festejos desarrolló múltiples actividades revolucionarias.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
Por esos días Mella realizaba un recorrido por varias regiones del país, en defensa de la soberanía de Cuba sobre Isla de Pinos. Motivo aprovechado por la Unión Obrera de Banes, para invitarlo a él y otros fundadores de la Liga Antiimperialista, para que visitaran el municipio por ser Banes un importante emporio imperialista. La visita se materializó entre el 23 y 27 de febrero de 1925. Mella estuvo acompañado por Mariblanca Sabas Alomá.&lt;br /&gt;
== Actividades de Mella en Banes ==&lt;br /&gt;
Fueron días de gran actividad revolucionaria, el joven comunista esclareció en el sentido marxista la ideología de la clase obrera, y propició la vinculación de esta con el estudiantado, al dejar inaugurada un aula de la Universidad Popular José Martí, en el local de la Unión Obrera.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
[[Archivo:Parque Dominguez, desde donde Julio Antonio Mella se dirigió al pueblo de Banes.jpg|miniaturadeimagen|derecha|Parque Dominguez, desde donde Julio Antonio Mella se dirigió al pueblo de Banes]]&lt;br /&gt;
El 24 de febrero, recordando el reinicio de las guerras por la independencia, iba a desarrollar un mitin en la explanada del puente —que dividía a la ciudad, del barrio conocido como de la Compañía—, pero fue disuelto por la Guardia Rural. Ante esa situación y por el reclamo del pueblo, la Unión Obrera pospuso la manifestación, la cual se desarrolló el día 27, en el parque Domínguez (hoy Plaza Martí). Desde allí Mella planteó: “algún día pintaremos de rojo ese barrio de los obreros de la United Fruit Company, cuyas casas han pintado los yanquis de color amarillo como los uniformes de los esbirros del ejército.”[ Conversación con Delfín Mercadé Pupo (amigo de Mella). En la casa de la autora, en el año 1994. Forma parte del archivo personal de la autora.] Para ese mitin el carpintero de la Compañía estadounidense,  Emiliano Varona Mollet, construyó una tribuna de madera,[ La tribuna siempre ha estado pintada de amarillo, blanco y azul pálido, con un letrero en color negro que dice: Unión Obrera Banes. Fue conservada por la Unión Obrera, luego por el Centro de Veteranos y finalmente, en 1982, cuando fue fundado el Museo Municipal, fue transferida a dicha institución cultural, donde reposa en la sala No. 5. ] para que sirviera de podio al líder.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Cobertura de prensa a la visita ==&lt;br /&gt;
El periódico local El Pueblo – vocero de la burguesía -, aunque menciona como una noticia más, la presencia en el municipio del líder estudiantil, no profundiza en su significado. Solo el 7 de marzo, bajo el seudónimo de Niporesas, aparece el artículo Desde mi pupitre, que señala: “Mella ha dejado una estela imborrable en el alma de los estudiantes. Nos ha servido de faro luminoso ese joven luchador, que es como una antorcha divina en el camino de la verdad y el bien.”[ NIPORESAS: “Desde mi pupitre”, El Pueblo, 10 (53): s/p, Banes, sábado 7 de marzo de 1925. ]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Significación de la visita de Mella ==&lt;br /&gt;
La visita de Mella contribuyó a fortalecer la conciencia del proletariado y a consolidar su unidad, es por eso que sólo unas semanas más tarde, el 25 de marzo de 1925 estalló una violenta confrontación entre la Unión Obrera y la Compañía, provocada por el despido de doce obreros que se negaron a trabajar por no habérseles aumentado el sueldo. Los obreros en huelga pedían la reposición de los doce compañeros declarados cesantes, el aumento del 15 % en los jornales, rebaja a los víveres y que se abriera el camino del lugar conocido como La Pasa[ En 1902 la UFCo unió el cayo Macabí con la tierra firma por medio de un terraplén construido sobre “La Pasa”, que lo separaba de la costa, camino que poseía una portería y era custodiado por los guarda jurados. Así cayo Macabí se convirtió en una base extranjera y su población quedaba segregada del resto del resto del territorio nacional y bajo las reglamentaciones de la administración norteamericana, como la prohibición absoluta de actividades comerciales ajenas a las de la Compañía.] para el libre acceso de los comerciantes privados al batey del ingenio.[ Periódico El Pueblo.  Banes, 26 de marzo de 1925.  p. 1.]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Bibliografía ==&lt;br /&gt;
* Fuente Yurisay Pérez Nakao.&lt;br /&gt;
* James Figarola, Ariel: Banes: Imperialismo y nación en una plantación azucarera. La Habana. Editorial Ciencias Sociales, 1976.&lt;br /&gt;
* NIPORESAS: “Desde mi pupitre”, El Pueblo, 10 (53): s/p, Banes, sábado 7 de marzo de 1925. &lt;br /&gt;
* Pérez Nakao, Yurisay: La tribuna de Mella en Banes. Periódico El Historiador. 19 de julio del 2006.&lt;br /&gt;
* Periódico El Pueblo.  Banes, 26 de marzo de 1925.  &lt;br /&gt;
* Zanetti Lecuona, Oscar (et al): UFCo. : Un caso de dominio imperialista en Cuba. La Habana. Editorial Ciencias Sociales, 1976. &lt;br /&gt;
* Conversación con Delfín Mercadé Pupo (amigo de Mella). En la casa de la autora, en el año 1994. Forma parte del archivo personal de la autora.&lt;br /&gt;
[[Category:Historia_de_Cuba]]&lt;br /&gt;
[[Category:Hechos de la historia_de_Cuba]]&lt;br /&gt;
[[Category:Historia_de_la_localidad]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Calixtogarcia2 jc</name></author>
		
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&lt;div&gt;{{Ficha_Hecho_Histórico&lt;br /&gt;
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|pie = &lt;br /&gt;
|fecha= 23 y [[27 de febrero]] de [[1925]]&lt;br /&gt;
|resumen= Julio Antonio Mella visita Banes, en defensa de la soberanía de [[Isla de Pinos]] e invitado por la Unión Obrera de [[Banes]]&lt;br /&gt;
|resultado=&lt;br /&gt;
|consecuencias=&lt;br /&gt;
|países ={{bandera2|Cuba}}&lt;br /&gt;
|lugar= &lt;br /&gt;
|líderes =[[Julio Antonio Mella]]&lt;br /&gt;
|ejecutores =&lt;br /&gt;
|organizaciones=&lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
'''Julio Antonio Mella en Banes.''' Entre los días 23 y [[27 de febrero]] de [[1925]] el líder [[Julio Antonio Mella]] visitó el municipio [[Banes |Banes]], como parte del recorrido que desarrollaba por toda [[Cuba]], en defensa de la soberanía de [[Isla de Pinos]] e invitado por la Unión Obrera de Banes.&lt;br /&gt;
== Motivos de la visita de Mella a Banes ==&lt;br /&gt;
Desde finales de 1924 la Unión Obrera de Banes se encontraba enfrascada en la organización de las fiestas carnavalescas de la localidad, derecho que se ganó por el peso que como institución había alcanzado en la sociedad banense. Para participar en dichas actividades la organización proletaria cursó invitación al líder Julio Antonio Mella, quien además de participar en los festejos desarrolló múltiples actividades revolucionarias.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
Por esos días Mella realizaba un recorrido por varias regiones del país, en defensa de la soberanía de Cuba sobre Isla de Pinos. Motivo aprovechado por la Unión Obrera de Banes, para invitarlo a él y otros fundadores de la Liga Antiimperialista, para que visitaran el municipio por ser Banes un importante emporio imperialista. La visita se materializó entre el 23 y 27 de febrero de 1925. Mella estuvo acompañado por Mariblanca Sabas Alomá.&lt;br /&gt;
== Actividades de Mella en Banes ==&lt;br /&gt;
Fueron días de gran actividad revolucionaria, el joven comunista esclareció en el sentido marxista la ideología de la clase obrera, y propició la vinculación de esta con el estudiantado, al dejar inaugurada un aula de la Universidad Popular José Martí, en el local de la Unión Obrera.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
El 24 de febrero, recordando el reinicio de las guerras por la independencia, iba a desarrollar un mitin en la explanada del puente —que dividía a la ciudad, del barrio conocido como de la Compañía—, pero fue disuelto por la Guardia Rural. Ante esa situación y por el reclamo del pueblo, la Unión Obrera pospuso la manifestación, la cual se desarrolló el día 27, en el parque Domínguez (hoy Plaza Martí). Desde allí Mella planteó: “algún día pintaremos de rojo ese barrio de los obreros de la United Fruit Company, cuyas casas han pintado los yanquis de color amarillo como los uniformes de los esbirros del ejército.”[ Conversación con Delfín Mercadé Pupo (amigo de Mella). En la casa de la autora, en el año 1994. Forma parte del archivo personal de la autora.] Para ese mitin el carpintero de la Compañía estadounidense,  Emiliano Varona Mollet, construyó una tribuna de madera,[ La tribuna siempre ha estado pintada de amarillo, blanco y azul pálido, con un letrero en color negro que dice: Unión Obrera Banes. Fue conservada por la Unión Obrera, luego por el Centro de Veteranos y finalmente, en 1982, cuando fue fundado el Museo Municipal, fue transferida a dicha institución cultural, donde reposa en la sala No. 5. ] para que sirviera de podio al líder.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Cobertura de prensa a la visita ==&lt;br /&gt;
El periódico local El Pueblo – vocero de la burguesía -, aunque menciona como una noticia más, la presencia en el municipio del líder estudiantil, no profundiza en su significado. Solo el 7 de marzo, bajo el seudónimo de Niporesas, aparece el artículo Desde mi pupitre, que señala: “Mella ha dejado una estela imborrable en el alma de los estudiantes. Nos ha servido de faro luminoso ese joven luchador, que es como una antorcha divina en el camino de la verdad y el bien.”[ NIPORESAS: “Desde mi pupitre”, El Pueblo, 10 (53): s/p, Banes, sábado 7 de marzo de 1925. ]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Significación de la visita de Mella ==&lt;br /&gt;
La visita de Mella contribuyó a fortalecer la conciencia del proletariado y a consolidar su unidad, es por eso que sólo unas semanas más tarde, el 25 de marzo de 1925 estalló una violenta confrontación entre la Unión Obrera y la Compañía, provocada por el despido de doce obreros que se negaron a trabajar por no habérseles aumentado el sueldo. Los obreros en huelga pedían la reposición de los doce compañeros declarados cesantes, el aumento del 15 % en los jornales, rebaja a los víveres y que se abriera el camino del lugar conocido como La Pasa[ En 1902 la UFCo unió el cayo Macabí con la tierra firma por medio de un terraplén construido sobre “La Pasa”, que lo separaba de la costa, camino que poseía una portería y era custodiado por los guarda jurados. Así cayo Macabí se convirtió en una base extranjera y su población quedaba segregada del resto del resto del territorio nacional y bajo las reglamentaciones de la administración norteamericana, como la prohibición absoluta de actividades comerciales ajenas a las de la Compañía.] para el libre acceso de los comerciantes privados al batey del ingenio.[ Periódico El Pueblo.  Banes, 26 de marzo de 1925.  p. 1.]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Bibliografía ==&lt;br /&gt;
* Fuente Yurisay Pérez Nakao.&lt;br /&gt;
* James Figarola, Ariel: Banes: Imperialismo y nación en una plantación azucarera. La Habana. Editorial Ciencias Sociales, 1976.&lt;br /&gt;
* NIPORESAS: “Desde mi pupitre”, El Pueblo, 10 (53): s/p, Banes, sábado 7 de marzo de 1925. &lt;br /&gt;
* Pérez Nakao, Yurisay: La tribuna de Mella en Banes. Periódico El Historiador. 19 de julio del 2006.&lt;br /&gt;
* Periódico El Pueblo.  Banes, 26 de marzo de 1925.  &lt;br /&gt;
* Zanetti Lecuona, Oscar (et al): UFCo. : Un caso de dominio imperialista en Cuba. La Habana. Editorial Ciencias Sociales, 1976. &lt;br /&gt;
* Conversación con Delfín Mercadé Pupo (amigo de Mella). En la casa de la autora, en el año 1994. Forma parte del archivo personal de la autora.&lt;br /&gt;
[[Category:Historia_de_Cuba]]&lt;br /&gt;
[[Category:Hechos de la historia_de_Cuba]]&lt;br /&gt;
[[Category:Historia_de_la_localidad]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Calixtogarcia2 jc</name></author>
		
	</entry>
	<entry>
		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Archivo:15_Tribuna_desde_la_que_Julio_Antonio_Mella_se_dirigi%C3%B3_al_pueblo_de_Banes.jpg&amp;diff=4278183</id>
		<title>Archivo:15 Tribuna desde la que Julio Antonio Mella se dirigió al pueblo de Banes.jpg</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://www.ecured.cu/index.php?title=Archivo:15_Tribuna_desde_la_que_Julio_Antonio_Mella_se_dirigi%C3%B3_al_pueblo_de_Banes.jpg&amp;diff=4278183"/>
		<updated>2023-01-06T16:15:50Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Calixtogarcia2 jc: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;&lt;br /&gt;
== Información de copyright: ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Fuente: ==&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Calixtogarcia2 jc</name></author>
		
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		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Museolog%C3%ADa_en_Holgu%C3%ADn&amp;diff=4278161</id>
		<title>Museología en Holguín</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://www.ecured.cu/index.php?title=Museolog%C3%ADa_en_Holgu%C3%ADn&amp;diff=4278161"/>
		<updated>2023-01-06T15:55:29Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Calixtogarcia2 jc: /* Fomento de la museología en Holguín */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Definición&lt;br /&gt;
|nombre= Museología holguinera.&lt;br /&gt;
|imagen=&lt;br /&gt;
|tamaño=&lt;br /&gt;
|concepto= El fomento de la Museología en [[Holguín (provincia)|Holguín]], tiene un vínculo directo con la creación de diversos tipos de [[museos]].&lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
'''Museología holguinera.''' El [[museo]] es una institución cultural que posee una historia de larga duración, es una institución moderna en el sentido de que nace de una conciencia histórica y de un espíritu democrático. El fomento de la Museología en [[Holguín (provincia)|Holguín]], después del triunfo de la revolución, tiene un vínculo directo con la creación de diversos tipos de museos.&lt;br /&gt;
==Fomento de la museología en Holguín==&lt;br /&gt;
El fomento de la Museología en [[Holguín (provincia)|Holguín]], después del triunfo de la revolución, tiene un vínculo directo con la creación de diversos tipos de museos; de hecho, esas entidades constituyen la base institucional en la que debe asentarse la aplicación de la [[ciencia]]. Pero no es una condición ''“sine qua non”'' la existencia de aquellos para el fortalecimiento de esta; antes bien, debe haber un trabajo práctico que implemente los conceptos museológicos, además de la necesidad de técnicos y especialistas que, no solo ejecuten tareas, si no que tengan una conciencia de esa aplicación, de modo que genere nuevas concepciones teóricas, o sea, un pensamiento museológico &amp;lt;ref&amp;gt; « Pensamiento museológico: “espacio transdisciplinario donde convergen teorías y prácticas de varias áreas del conocimiento” Marco Duch “Estudio y análisis de los museos y las colecciones museológicas de la provincia de Alicante” Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. 1997. » &amp;lt;/ref&amp;gt;  que contribuya a enriquecer a la Museología.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita| “Existe una relación entre el desarrollo de la Museología como ciencia y la necesidad de profesionalización de la actividad museística.”&amp;lt;ref&amp;gt; « Linarez P., J. C. Ob. Cit. » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}  &lt;br /&gt;
Para que se produzcan avances científicos en esta, como en otras ramas de la ciencia, tiene que haber un cuerpo de especialistas que trabajen a tiempo completo en esta actividad y amen la labor que desempeñan.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Museo-provincial-la-periquera-holguin.jpg|miniaturadeimagen|derecha|Museo La Periquera]]&lt;br /&gt;
El [[coleccionismo]] es el soporte donde descansa la formación de la disciplina museológica. La primera referencia de esa labor en territorio holguinero  se remonta al [[siglo XIX]], cuando los españoles, triunfadores del ataque mambí a la ciudad y posterior sitio del edificio de [[La Periquera]] ---[[octubre]]-[[diciembre]] de [[1868]]--- acordaron en reunión del Cabildo, efectuada en [[febrero]] de [[1869]], recolectar piezas vinculadas a aquel suceso, con el {{Sistema:Cita| “(…) fin de perpetuar de una manera digna la inmarcesible gloria ganada por la Ciudad de Holguín en la heroica defensa hecha contra los revolucionarios, (…)”&amp;lt;ref&amp;gt; « Archivo Provincial de Historia de Holguín (APHH). Fondo Tenencia de Gobierno y Ayuntamiento 1752-1878. Leg. 66, Exp. 1973. Acta del Cabildo. 17 de febrero de 1869. Ver: Gómez I, D. J y M. Martínez P. Ob. Cit., p.17 » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}&lt;br /&gt;
No queda constancia documental del resultado final de aquel acuerdo; pero una conclusión podemos sacar: aquellas personas conocían la función propagandística que podía alcanzarse con una exposición de esas piezas y la repercusión ideológica que tendría en quienes la visitaran. Ello se deduce del fragmento citado y de la lectura del acta.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==El coleccionismo en Holguín==&lt;br /&gt;
El coleccionismo del [[siglo XX]] creó una tradición que perdura hasta hoy. El primero en iniciar esa labor en nuestra región fue Eduardo García Feria, quien comenzó sus colectas por los objetos arqueológicos a instancias de su amigo, el maestro Francisco García Grave de Peralta, residente en [[Puerto Padre (provincia de Las Tunas)|Puerto Padre]]&amp;lt;ref&amp;gt; « Ver: Gómez I., D. J. y M. Martínez P. Ob. Cit., p 22 » &amp;lt;/ref&amp;gt;.  Luego las continuó con objetos históricos y especímenes de la naturaleza. Su hijo, [[José A. García Castañeda]], siguió sus pasos y amplió sus horizontes de colecta hacia la [[Numismática]], [[Vitolfilia]] y [[Filatelia]], en la que logró alcanzar premios nacionales e internacionales. Ambos ---padre e hijo--- llegaron a poseer una de las colecciones de [[arqueología]] y de moluscos más importantes del país.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero no fueron los únicos. El interés coleccionista extendió su contagio hacia lugares como [[Gibara (provincia de Holguín)|Gibara]], [[Banes (provincia de Holguín)|Banes]], [[Antilla (Holguín)|Antilla]], [[Báguanos (provincia de Holguín)|Báguanos]], [[San Germán (Urbano Noris)|San Germán]], [[Mayarí (provincia de Holguín)|Mayarí]] y otros poblados de la actual provincia, y esas personas lograron reunir piezas de las materias antes mencionadas. Se podría realizar una larga lista de nombres; pero de entre ellos, algunos muy destacados, sobresalen dos: Joaquín Fernández de la Vara, con una valiosa colección de [[historia natural]], en [[Gibara (provincia de Holguín)|Gibara]], y [[Orencio Miguel Alonso]], poseedor de una formidable colección arqueológica, en Banes. Un elemento que caracterizó a la mayoría de los coleccionistas de esta zona fue su interés por mostrar el fruto de sus esfuerzos a los residentes de las localidades donde ellos vivían, cosa que hicieron en vidrieras de tiendas o vitrinas que mandaron a construir al efecto; además, ejecutaron acciones de documentación y de conservación de sus piezas. En esas tareas, muchas de ellas espontáneas o sugeridas por algún especialista en las materias específicas, estaba el germen de la disciplina museológica. Esos dos coleccionistas mencionados lograron ver cumplidos sus sueños, tras producirse el triunfo de la revolución.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El caso del dúo García Feria-García Castañeda, merece volver sobre él para valorarlo más amplia y detenidamente, porque es en ese par donde se encuentran los antecedentes fundamentales de la ''Museología en Holguín''.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Eduardo García Feria era maestro de profesión, documentó su colección arqueológica con tanta precisión, que le permitió a la investigadora Silvia T. Hernández afirmar: {{Sistema:Cita|“La colección García Feria fue ordenada científicamente, con sus números de catalogación, área de procedencia, descripción de las piezas atesoradas. Es decir que cumplía con todos los requisitos para denominarla como parte de un coleccionismo enciclopédico.”&amp;lt;ref&amp;gt; « Hernández Godoy, Silvia T. “La arqueología y el espíritu coleccionista en cuba. Su contribución al conocimiento del mundo indígena (1847-1922)”. En: Revista de la biblioteca Nacional José Martí. Año 97, No. 1-2, enero-junio 2006, pp. 56-70 » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Como la colección de la que se exponen esos criterios estaba formada en [[1922]], ello nos permite asegurar que García Feria es el precursor de la Museología holguinera y suponer que es uno de los que la promovieron a nivel de país.&lt;br /&gt;
Pero no fue solo esa labor. El maestro buscó una vía que les permitiera a sus alumnos y otros interesados relacionarse con los objetos que él atesoraba, y fundó un museo en su propia casa. Todo parece indicar que esto sucedió en [[1930]], en ocasión de ocurrir la Primera Exposición Agrícola, Industrial y Arqueológica de Holguín, en la que García Feria exhibió un grupo de objetos bajo el título de Museo Siboney&amp;lt;ref&amp;gt;«Biblioteca Provincial Alex Urquiola (BPAU). Fondo Albanés. Fondos Raros y Valiosos. Artículos inéditos. Mecanografiados.» &amp;lt;/ref&amp;gt;.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
Esta suposición se sustenta en la carta que el científico Carlos Guillermo Aguayo le envió, donde le plantea su intención de {{Sistema:Cita| “(…) contribuir con un grano de arena al incremento de su admirable museo.” &amp;lt;ref&amp;gt; « Archivo Museo Provincial de Holguín (AMPH) Fondo Correspondencia de García Castañeda. Carlos G. Aguayo. Carta a Eduardo García Feria. 3 de febrero de 1931. Doc. 63.8 » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}  Este gesto también valdría para considerarlo un precursor junto a [[Emilio Bacardí]] y [[Oscar María de Rojas]]; pero a esa actuación tendríamos que añadirle que ofreció visitas dirigidas a estudiantes de las escuelas locales que allí acudían; una alumna del colegio Montesinos dejó constancia de la realizada el [[27 de marzo]] de [[1941]]: {{Sistema:Cita| “Después de toda la explicación del señor Eduardo García Feria explicándonos objeto por objeto y su significación, hizo uso de la palabra el profesor de Historia de nuestro colegio quien empezó dando las gracias al señor Feria por la bondad de mostrarnos su museo (…)”&amp;lt;ref&amp;gt; « AMPH. Fondo García Castañeda. Doc. 357 » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto quiere decir que convirtió a su museo en un centro eficaz en función de la enseñanza, a la que sirvió de complemento, pero utilizando las herramientas museológicas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Más, sus aportes a esta ciencia desde Holguín no se detuvieron en las visitas guiadas. García Feria, con la colaboración de su hijo José Agustín, publicó los resultados de las investigaciones acometidas por su museo, de los hallazgos y de piezas arqueológicas contenidas en su colección. Esta labor la ejecutó desde los años 30 del [[siglo XX]], ello significa que en fecha tan temprana desplegó una actividad que varios lustros más tarde se conoció como comunicación museal&amp;lt;ref&amp;gt; « Comunicación museal. Transmisión de información desde uno o varios emisores (museos) hacia uno o varios receptores (públicos), por medio de un canal (exposición), utilizando medios específicos de este tipo de institución (objetos y sus complementos)» &amp;lt;/ref&amp;gt;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No obstante lo dicho, es en las concepciones de [[José A. García Castañeda]], donde se encuentran fundamentos más profundos del pensamiento museológico holguinero posterior. Nacido el [[22 de septiembre]] de [[1922]], bajo el signo de la república, creció rodeado de objetos arqueológicos que su padre clasificaba y catalogaba con interés científico. El proceso de formación y maduración de quien desde niño sus familiares y amigos comenzaron a llamar Pepito, tuvo ese incentivo que lo inclinará inicialmente hacia el coleccionismo del patrimonio natural, por lo cual en [[1927]] se plantea el propósito de fomentar un museo de historia natural&amp;lt;ref&amp;gt; « AMPH. Fondo Correspondencia de García Castañeda. Carlos G. Aguayo. Carta a Dr. José a. García Castañeda. Diciembre 27 de 1927. Doc. 63.3 » &amp;lt;/ref&amp;gt; . Antes, en [[1926]], había participado en su primera excavación de un sitio aborigen, en el Cerro de Yaguajay, y a partir de [[1927]] se dedica al trabajo de campo para que su padre realice el de mesa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==García Castañeda en la actividad museológica en Holguín==&lt;br /&gt;
[[Archivo:De izquierda a derecha, el primero Dr. José A. García Casta y el sexto Orencio Miguel Alonso, importantes coleccionistas.jpg|miniaturadeimagen|derecha|De izquierda a derecha, el primero Dr. José A. García Casta y el sexto Orencio Miguel Alonso, importantes coleccionistas]]&lt;br /&gt;
La participación de García Castañeda en la actividad museológica, vinculado a su padre, tiene su punto de partida con la muestra de piezas aborígenes en el denominado Museo Siboney, en [[abril]] de [[1930]]. Es de suponer que la experiencia adquirida durante años de trabajo con la colección y museo García Feria, le posibilitó estructurar sus concepciones museológicas, las que dejó plasmadas en el folleto {{Sistema:Cita| “Cómo lograr la efectividad de la labor educativa encomendada a los museos.” &amp;lt;ref&amp;gt; « García C., José A. “Como lograr la efectividad de la labor educativa encomendada a los museos”. Holguín: Impresos O. Sánchez, 1945 » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Claro está que la sola práctica cotidiana en el seno de una institución museal no puede ser suficiente para conformar una teoría. A nuestro modo de ver hay varios factores que debieron estar presentes y se le añaden al anterior: las visitas que hizo a diferentes coleccionistas y museos cubanos; los contactos que él sostuvo con coleccionistas extranjeros, principalmente norteamericanos, algunos de los cuales laboraban en museos; además, en la segunda y tercera década de ese siglo se publicaron en [[Cuba]] tres textos que hablaban sobre las posibilidades de los objetos museables en la enseñanza de la historia; aunque ninguno propuso una metodología coherente en ese sentido, alguno de esos libros pudo llegar a las manos de José Agustín, sobre todo el que escribió su amigo, el coleccionista pinareño Pedro García Valdés&amp;lt;ref&amp;gt; « Ver: Díaz P., Horacio. El Museo: vía para el aprendizaje de la Historia. La Habana, Editorial Pueblo y educación, 2005. » &amp;lt;/ref&amp;gt;.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
García Castañeda tiene una formación universitaria. Se graduó de [[Abogado]] y [[Notario]] en [[1923]], en la [[Universidad de La Habana]]; investigó la historia holguinera y cubana, cuyos resultados dejó plasmados en varios libros; en ellos algunos estudiosos locales ven la influencia del positivismo, en virtud de que su obra es básicamente descriptiva. No obstante, cuando se leen detenidamente sus escritos, se puede apreciar cierta inclinación sociológica, en el sentido de tratar de entender el ser holguinero. Ello podría explicarse porque el positivismo en sus orígenes {{Sistema:Cita| “(…) se va a empeñar en comprobar y fijar leyes, aún en los conocimientos sobre el hombre, y funda una nueva ciencia, la sociología, (…)”&amp;lt;ref&amp;gt; « Vázquez, Josefina Z. Historia de la Historiografía.. México D. F., Ediciones Ateneo S. A. 1980, p.137 » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}cuyo propósito era el de reformar la sociedad; y, evidentemente, para transformarla hay que conocerla y, aún más, hay que entenderla.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Precisamente, el museo moderno nace con esa vocación transformadora a través de la transmisión de información y conocimiento, producto de una conciencia educativa. Y, como se ha expresado al inicio de este trabajo, los dos momentos más importantes en la formación y consolidación de esta ciencia tienen como objeto la función educadora de esta institución.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De tal suerte, el doctor García Castañeda se percata de esta proyección del museo y deja constancia de ello en el folleto recién aludido. Allí afirma: {{Sistema:Cita| “Siendo su finalidad, un método efectivo y práctico de enseñanza popular, es necesario, (…) transformarlos de almacenes de antigüedades en centros de enseñanza popular, lo que se obtendría al unir ambos conceptos, exhibición de ejemplares, estudio de los mismos (…)”&amp;lt;ref&amp;gt; « García C., José A. Ob. Cit., p. 1- 2 » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}  Es válido destacar el hincapié que hace en la “enseñanza popular”, porque es precisamente en el pueblo donde radica la tarea transformadora de este centro cultural. Y esta idea la concluye magistralmente al expresar: {{Sistema:Cita| “(…) los museos constituyen uno de los más poderosos medios de que pueden valerse los gobiernos para la enseñanza popular (…)”&amp;lt;ref&amp;gt; « Ibíd., p. 5 » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
Esta función educativa tiene su complemento en el especialista. El profesor José Agustín logra entender que es en este trabajador donde radica la esencia de esa labor; es por ello que le dedica un fragmento de su escrito para caracterizar a esta persona: {{Sistema:Cita|“Los conservadores de Museos hoy en Cuba los nombramos museólogos/ deben ser no sólo capacitados sino entusiastas de la labor cultural a ellos encomendada; deben conocer perfectamente los objetos exhibidos y poder informar, en todo momento sobre los mismos, a más de la cultura general que se supone debe poseer, deber saber seleccionar la forma de exhibición de ejemplares y de que estos produzcan, tanto de la vista del ejemplar como del  estudio de su etiqueta, una labor efectiva en los conocimientos del mismo;(…) &amp;lt;ref&amp;gt; « Ibíd., p. 7 » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Solo es preciso subrayar la visión de perfil amplio que le otorga a este técnico, el que debía estar preparado en todas las tareas que se ejecutan en estas instituciones, incluyendo conocimientos de museografía. Estas son exigencias que deben cumplir en la actualidad nuestros museólogos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
García Castañeda escribió sobre otros temas relativos a la [[Museología]] y en sus observaciones pudo darse cuenta de la responsabilidad que tienen los gobiernos en la manutención de los museos, en virtud de ello critica que en la [[Cuba]] republicana estas instituciones no se atiendan como es debido. Pero va aún más lejos al señalar que los gobiernos de turno {{Sistema:Cita|“(…) no procuran sostener los ya creados (…), /considerándolos/ como dependencias políticas, designando a sus conservadores y empleados de acuerdo con sus intereses políticos (…)”&amp;lt;ref&amp;gt; « Ibíd., p. 2 » &amp;lt;/ref&amp;gt;}} &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No obstante, quizás el planteamiento más revolucionario que hace este promotor cultural está en la siguiente idea:{{Sistema:Cita|“Es necesario que cada municipalidad tenga su museo, el que debe ser regional antes que general, y en los que se exhibirán no solo los ejemplares zoológicos de la región, como es costumbre, sino sus productos agrícolas e industriales, sus minerales y rocas, su desenvolvimiento histórico, recuerdos de sus benefactores, etc., de manera que ellos en si abarquen el más completo estudio de la región.(…) &amp;lt;ref&amp;gt; « Ibíd., p. 2 » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A ningún conocedor de estos temas se le escapará la similitud de estos planteos con lo recogido en la Ley No. 23 que aprobó, en [[1979]], la creación de los museos municipales a lo largo de todo el país&amp;lt;ref&amp;gt; « Ley No. 23, 18 de mayo de 1979. Ley de Museos municipales. En: Consejo Nacional de Patrimonio Cultural. Protección del Patrimonio Cultural. Compilación de textos legislativos, 1998.» &amp;lt;/ref&amp;gt;.  Lo que si le asombrará que lo propuesto por este profesor esté publicado en [[1945]], o sea, 34 años antes de aprobarse la Ley, la que solo pudo convertirse en realidad porque la revolución había triunfado en [[1959]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto lo podemos catalogar como los antecedentes de la Museología holguinera. El triunfo de la revolución significó un cambio sustancial en todas las esferas de nuestra sociedad. En virtud de ello, una cosa queda clara cuando se estudia la formación de las instituciones museales en [[Holguín (provincia)|Holguín]]: el museo es un fenómeno de la revolución. Este tiene su sustento en la [[Campaña de Alfabetización]] y las posibilidades educacionales, culturales y científicas que ella abrió. Todas, en un proceso recíproco, sirven de sustento para el avance económico y este impulsa el desarrollo de aquellas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Auge de la museología holguinera==&lt;br /&gt;
En el caso que nos ocupa, la base institucional comenzó a fraguarse desde la década del 60; de ahí que el auge de la museología holguinera pueda dividirse en dos períodos: [[1964]]- [[1983]] y [[1983]] a la actualidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Inauguración del Museo de Historia Natural Carlos de la Torre, en 1969 .jpg|miniaturadeimagen|derecha|Inauguración del Museo de Historia Natural Carlos de la Torre, en 1969 ]]&lt;br /&gt;
Partamos, pues, de la evaluación de aquellos sucesos. En el período inicial se fundaron en el territorio holguinero varios museos. El primeo de ellos ocurrió en la ciudad de [[Holguín]]---[[22 de julio]] de [[1964]]---, y estuvo protagonizado por un grupo que se autodenominaba Jóvenes arqueólogos, liderado por Milton Pino. En esa asociación coincidieron personas que los unía el interés coleccionista en torno a la [[Arqueología]] y las [[Ciencias Naturales]]; dos de ellos ---Milton y Nilecta Castellanos--- llegaron a ser destacados arqueólogos y un tercer miembro ---Pedro Pérez--- fue director del [[Museo de Historia Natural Carlos de la Torre y Huerta (Holguín)|Museo de Historia Natural]] y un activo participante de la [[Sociedad Espeleológica de Cuba]]. Los tres fueron integrantes sobresalientes de ese equipo&amp;lt;ref&amp;gt; « También contribuyeron a la fundación del Museo:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* Silvio Grave de Peralta. Presidente de la Junta de Coordinación, Ejecución e Inspección (JUCEI) Regional, además de entusiasta promotor cultural a quien se debe la creación de la biblioteca Alex Urquiola. &lt;br /&gt;
* Arquitecto Luís Felipe Rodríguez Columbié, quien elaboró el proyecto para la adaptación del local. &lt;br /&gt;
* Departamento de Paleoantropología de la Academia de Ciencias de Cuba. &lt;br /&gt;
* Consejo Municipal de cultura.» &amp;lt;/ref&amp;gt;. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El [[Museo Guamá|museo Guamá]], que así se denominó, comenzó exhibiendo objetos arqueológicos y de historia natural, pero muy pronto se vio obligado a mostrar piezas históricas, merced a la urgencia que tenía la sociedad holguinera de ampliar su cultura, pues ya poseía una biblioteca pública, se había alfabetizado durante la campaña nacional y el cuartel de la tiranía se había convertido en escuela.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Orencio Miguel, coleccionista banense director fundador del Museo Indocubano Baní.jpg|miniaturadeimagen|derecha|Orencio Miguel, coleccionista banense director fundador del Museo Indocubano Baní]]&lt;br /&gt;
[[Archivo:Museo Indocubano Baní, fundado en 1965.jpg|miniaturadeimagen|derecha|Museo Indocubano Baní, fundado en 1965]]&lt;br /&gt;
[[Archivo:Colección de collares del Museo Indocubano Baní.jpg|miniaturadeimagen|derecha|Colección de collares del Museo Indocubano Baní]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Del esfuerzo desplegado para abrir el museo arqueológico Baní ---[[28 de noviembre]] de [[1965]]--- en [[Banes (provincia de Holguín)|Banes]], se podría relatar una historia semejante; solo se diferencia en que en este caso es un hombre solo, que no es joven de edad, pues había nacido en [[1911]], por lo que en la fecha de la apertura tenía 54 años, aunque si es joven de espíritu. [[Orencio Miguel Alonso]], relojero de profesión y coleccionista por vocación, es este hombre que pone su colección al servicio público y su propósito tomó cauce por el interés del gobierno revolucionario de crear museos arqueológicos, expresado a través de [[Celia Sánchez]], quien encargó a [[Antonio Núñez Jiménez]] y José guarch del Monte para dar cumplimiento a aquella tarea; todo esto estuvo apoyado por las autoridades de Banes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El museo de Historia Natural de [[Gibara (provincia de Holguín)|Gibara]], abierto al público el [[30 de diciembre]] de [[1966]], tuvo parecida gestación; su principal promotor, [[Joaquín Fernández de la Vara]], había comenzado una colección de esta especialidad en [[1932]], tras su regreso de [[Estados Unidos]] a donde había ido a estudiar y prolongó su estancia alrededor de 15 años. Su objetivo de fundar un museo con aquella colección resultó infructuoso durante la república burguesa, pero logró alcanzarlo solo después del triunfo de la revolución. Entonces coincidieron los intereses culturales y científicos de Fernández de la Vara, la voluntad política de los gobernantes de aquella ciudad y las ansias culturales de los gibareños, cuyo resultado fue un montaje de especies de la fauna en sus medios naturales.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Casi dos años y medio más tarde ---[[31 de mayo]] de [[1969]]---, abría sus puertas el [[Museo de Historia Natural Carlos de la Torre y Huerta (Holguín)|museo de Historia Natural de Holguín]], en el edificio ecléctico que había servido de sede a la Colonia española. Para lograrlo muchas voluntades se habían juntado: el grupo científico García Feria, formado por jóvenes aficionados a la arqueología y liderados por [[Hiram Pérez Concepción]], el importante coleccionista [[José A. García Castañeda]], así como personalidades políticas y del gobierno en el territorio: Gaspar Carballido, secretario del Partido y Alfonso Quintián, Presidente del Poder Local. Para el montaje de la exposición utilizaron vitrinas de las tiendas intervenidas durante la Ofensiva Revolucionara; con ello demostraron que era posible adaptar la muestra a las características de las vitrinas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La idea de crear un museo de arte en el edificio donde residió la familia Beola fue de Rigoberto Torres Torres, que había sido coordinador de la cultura en Gibara en el año [[1963]]. Nueve años tuvieron que esperar los gibareños para ver materializado este sueño el [[25 de julio]] de [[1972]]. Para su realización juntaron sus voluntades Antonio Lemus Nicolau, principal protagonista y Francisco Míguez Chávez, director de cultura en esa época; tuvieron el apoyo de las autoridades locales y de la antigua región e, incluso de la provincia de Oriente, al enviar al especialista Dr. [[Francisco Prat Puig|Francisco Prat Puig.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La apertura de los museos Provincial ---[[1976]]---, del Deporte y Casa Natal ---[[1979]]---, se debió a la conjunción de esfuerzos de personas, voluntades políticas y condiciones socioeconómicas propicias. Con el montaje del museo provincial colaboró el entonces Centro Nacional de Patrimonio, que encargó al arquitecto José Linares para que realizara el proyecto museográfico de la exposición, sobre la base de un guión preparado espontáneamente, sin ninguna experiencia en esas lides por parte de los técnicos Rigoberto González, Andrés Ramírez y el autor de este artículo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El [[Casa natal de Calixto García|Casa Natal]] recibió el respaldo, para el diseño museográfico de la Oficina que dirigía [[Arturo Duque de Estrada]] en [[Santiago de Cuba (provincia)|Santiago de Cuba]]; el guión había sido elaborado por técnicos holguineros. En el caso del [[Museo del Deporte (Holguín)|museo del Deporte]], los guiones museológico y museográfico fueron concebidos por trabajadores del museo provincial.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El surgimiento de los museos municipales se puede considerar, para el caso holguinero, ubicado en lo que Lenin definió como la “divisoria” de épocas históricas&amp;lt;ref&amp;gt; « Lenin, V. I. “Bajo pabellón ajeno”. En: Obras Completas. Tomo 26. Moscú, Editorial Progreso, 1984. pp. 137-161. Las ideas aquí plasmadas nos brindan los instrumentos metodológicos para estudiar y proponer los períodos en que podemos dividir los procesos históricos.» &amp;lt;/ref&amp;gt; . La creación de estas instituciones, que duró poco más de un año ---finales de [[1981]] a principios de [[1983]]---, cerró el ciclo de fundación de museos sobre bases empíricas e inició la etapa en que comenzaron a aplicarse las herramientas teóricas y prácticas que ofrecía la recién abierta Escuela Nacional de Museología.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En esta tarea se ejercitaron los conocimientos sobre guión museológico, aplicados en la preparación de este documento para los 13 museos municipales que abrieron sus puertas en ese lapso de tiempo; sin embargo, la información museográfica era mucho más elemental, de tal suerte, lo empírico y lo experimental, lo intuitivo y lo espontáneo primaron en el diseño de los soportes de la exposición y en el despliegue museográfico.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el segundo período ---comienza precisamente con la creación de los museos municipales---, aunque se fundaron algunas instituciones museales, lo que se destaca son los estudios de corte teórico abordados por algunos especialistas, los que devinieron en propuestas metodológicas para las investigaciones de colecciones, modificaciones conceptuales en la elaboración de los guiones museológicos, una constante participación en eventos especializados para presentar sus resultados y una importante labor docente con el fin de elevar el nivel científico de los técnicos y especialistas. Merced a la labor de sus museólogos, la Museología holguinera es considerada como una de las que ha hecho aportes sustanciales a esta ciencia social en [[Cuba]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Referencias bibliográficas==&lt;br /&gt;
{{listaref}}&lt;br /&gt;
==Fuentes==&lt;br /&gt;
* Fuente David Julián Gómez Iglesias.&lt;br /&gt;
* Díaz P., Horacio. El Museo: vía para el aprendizaje de la Historia. La Habana, Editorial Pueblo y educación, 2005.&lt;br /&gt;
* García C., José A. “Como lograr la efectividad de la labor educativa encomendada a los museos”. Holguín: Impresos O. Sánchez, 1945.&lt;br /&gt;
* Gregorová, Anna. Museological Working Papers (MuWoP) No. 1, 1980. ICOM-ICOFOM&lt;br /&gt;
* Hernández Godoy, Silvia T. “La arqueología y el espíritu coleccionista en cuba. Su contribución al conocimiento del mundo indígena (1847-1922)”, &lt;br /&gt;
* en: Revista de la biblioteca Nacional José Martí. Año 97, No. 1-2, enero-junio 2006.&lt;br /&gt;
* Lenin, V. I. “Bajo pabellón ajeno”. En: Obras Completas. Tomo 26. Moscú, Editorial Progreso, 1984. &lt;br /&gt;
* Ley No. 23, 18 de mayo de 1979. Ley de Museos municipales. En: Consejo Nacional de Patrimonio Cultural. Protección del Patrimonio Cultural. Compilación de textos legislativos, 1998.&lt;br /&gt;
* Linares, José. Museo, Museografía, Arquitectura.&lt;br /&gt;
* Linarez P, J. C. “El museo, la museología y la fuente de información museística. Acimed 2008; 17 (4). Consultado: 10 de abril de 2009.&lt;br /&gt;
* Mairresse, Francois y otros. “Conceptos fundamentales de la Museología”. ICOM-ICOFOM.&lt;br /&gt;
* Palomero, Federica. “Cultura como herencia, cultura como proceso: los museos en la encrucijada”. www. argentina.artealdia.com. Consultado: marzo 2007.&lt;br /&gt;
* Van Mensch P. Magpies on Mount Helicon? 1995. Disponible en: http://www.ahk.nl/ahk_upload/ahk_documenten/rwa_publ_pvm_1995_2.pdf [Consultado: 22 de diciembre de 2007]&lt;br /&gt;
* Vázquez, Josefina Z. Historia de la Historiografía.. México D. F., Ediciones Ateneo S. A. 1980, p.137&lt;br /&gt;
* Archivo Provincial de Historia de Holguín (APHH). Fondo Tenencia de Gobierno y Ayuntamiento 1752-1878. Leg. 66, Exp. 1973. Acta del Cabildo. 17 de febrero de 1869. Ver: Gómez I, D. J y M. Martínez P. Ob. Cit.&lt;br /&gt;
* Archivo Museo Provincial de Holguín (AMPH) Fondo Correspondencia de García Castañeda. Carlos G. Aguayo. Carta a Eduardo García Feria. 3 de febrero de 1931. Doc. 63.8&lt;br /&gt;
* AMPH. Fondo García Castañeda. Doc. 357 &lt;br /&gt;
* AMPH. Fondo Correspondencia de García Castañeda. Carlos G. Aguayo. Carta a Dr. José a. García Castañeda. Diciembre 27 de 1927. Doc. 63.3.&lt;br /&gt;
* Biblioteca Provincial Alex Urquiola (BPAU). Fondo Albanés. Fondos Raros y Valiosos. Artículos inéditos. Mecanografiados.&lt;br /&gt;
[[Category:Patrimonio_arquitectónico]]&lt;br /&gt;
[[Category:Patrimonio]]&lt;br /&gt;
[[Category:Arquitectura]]&lt;br /&gt;
[[Categoría:Museos]]&lt;br /&gt;
[[Category:Instituciones]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Calixtogarcia2 jc</name></author>
		
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		<summary type="html">&lt;p&gt;Calixtogarcia2 jc: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;&lt;br /&gt;
== Información de copyright: ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Fuente: ==&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Calixtogarcia2 jc</name></author>
		
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		<title>Museología en Holguín</title>
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		<updated>2023-01-06T15:39:15Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Calixtogarcia2 jc: /* Auge de la museología holguinera */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Definición&lt;br /&gt;
|nombre= Museología holguinera.&lt;br /&gt;
|imagen=&lt;br /&gt;
|tamaño=&lt;br /&gt;
|concepto= El fomento de la Museología en [[Holguín (provincia)|Holguín]], tiene un vínculo directo con la creación de diversos tipos de [[museos]].&lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
'''Museología holguinera.''' El [[museo]] es una institución cultural que posee una historia de larga duración, es una institución moderna en el sentido de que nace de una conciencia histórica y de un espíritu democrático. El fomento de la Museología en [[Holguín (provincia)|Holguín]], después del triunfo de la revolución, tiene un vínculo directo con la creación de diversos tipos de museos.&lt;br /&gt;
==Fomento de la museología en Holguín==&lt;br /&gt;
El fomento de la Museología en [[Holguín (provincia)|Holguín]], después del triunfo de la revolución, tiene un vínculo directo con la creación de diversos tipos de museos; de hecho, esas entidades constituyen la base institucional en la que debe asentarse la aplicación de la [[ciencia]]. Pero no es una condición ''“sine qua non”'' la existencia de aquellos para el fortalecimiento de esta; antes bien, debe haber un trabajo práctico que implemente los conceptos museológicos, además de la necesidad de técnicos y especialistas que, no solo ejecuten tareas, si no que tengan una conciencia de esa aplicación, de modo que genere nuevas concepciones teóricas, o sea, un pensamiento museológico &amp;lt;ref&amp;gt; « Pensamiento museológico: “espacio transdisciplinario donde convergen teorías y prácticas de varias áreas del conocimiento” Marco Duch “Estudio y análisis de los museos y las colecciones museológicas de la provincia de Alicante” Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. 1997. » &amp;lt;/ref&amp;gt;  que contribuya a enriquecer a la Museología.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita| “Existe una relación entre el desarrollo de la Museología como ciencia y la necesidad de profesionalización de la actividad museística.”&amp;lt;ref&amp;gt; « Linarez P., J. C. Ob. Cit. » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}  &lt;br /&gt;
Para que se produzcan avances científicos en esta, como en otras ramas de la ciencia, tiene que haber un cuerpo de especialistas que trabajen a tiempo completo en esta actividad y amen la labor que desempeñan.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El [[coleccionismo]] es el soporte donde descansa la formación de la disciplina museológica. La primera referencia de esa labor en territorio holguinero  se remonta al [[siglo XIX]], cuando los españoles, triunfadores del ataque mambí a la ciudad y posterior sitio del edificio de [[La Periquera]] ---[[octubre]]-[[diciembre]] de [[1868]]--- acordaron en reunión del Cabildo, efectuada en [[febrero]] de [[1869]], recolectar piezas vinculadas a aquel suceso, con el {{Sistema:Cita| “(…) fin de perpetuar de una manera digna la inmarcesible gloria ganada por la Ciudad de Holguín en la heroica defensa hecha contra los revolucionarios, (…)”&amp;lt;ref&amp;gt; « Archivo Provincial de Historia de Holguín (APHH). Fondo Tenencia de Gobierno y Ayuntamiento 1752-1878. Leg. 66, Exp. 1973. Acta del Cabildo. 17 de febrero de 1869. Ver: Gómez I, D. J y M. Martínez P. Ob. Cit., p.17 » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}&lt;br /&gt;
No queda constancia documental del resultado final de aquel acuerdo; pero una conclusión podemos sacar: aquellas personas conocían la función propagandística que podía alcanzarse con una exposición de esas piezas y la repercusión ideológica que tendría en quienes la visitaran. Ello se deduce del fragmento citado y de la lectura del acta.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==El coleccionismo en Holguín==&lt;br /&gt;
El coleccionismo del [[siglo XX]] creó una tradición que perdura hasta hoy. El primero en iniciar esa labor en nuestra región fue Eduardo García Feria, quien comenzó sus colectas por los objetos arqueológicos a instancias de su amigo, el maestro Francisco García Grave de Peralta, residente en [[Puerto Padre (provincia de Las Tunas)|Puerto Padre]]&amp;lt;ref&amp;gt; « Ver: Gómez I., D. J. y M. Martínez P. Ob. Cit., p 22 » &amp;lt;/ref&amp;gt;.  Luego las continuó con objetos históricos y especímenes de la naturaleza. Su hijo, [[José A. García Castañeda]], siguió sus pasos y amplió sus horizontes de colecta hacia la [[Numismática]], [[Vitolfilia]] y [[Filatelia]], en la que logró alcanzar premios nacionales e internacionales. Ambos ---padre e hijo--- llegaron a poseer una de las colecciones de [[arqueología]] y de moluscos más importantes del país.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero no fueron los únicos. El interés coleccionista extendió su contagio hacia lugares como [[Gibara (provincia de Holguín)|Gibara]], [[Banes (provincia de Holguín)|Banes]], [[Antilla (Holguín)|Antilla]], [[Báguanos (provincia de Holguín)|Báguanos]], [[San Germán (Urbano Noris)|San Germán]], [[Mayarí (provincia de Holguín)|Mayarí]] y otros poblados de la actual provincia, y esas personas lograron reunir piezas de las materias antes mencionadas. Se podría realizar una larga lista de nombres; pero de entre ellos, algunos muy destacados, sobresalen dos: Joaquín Fernández de la Vara, con una valiosa colección de [[historia natural]], en [[Gibara (provincia de Holguín)|Gibara]], y [[Orencio Miguel Alonso]], poseedor de una formidable colección arqueológica, en Banes. Un elemento que caracterizó a la mayoría de los coleccionistas de esta zona fue su interés por mostrar el fruto de sus esfuerzos a los residentes de las localidades donde ellos vivían, cosa que hicieron en vidrieras de tiendas o vitrinas que mandaron a construir al efecto; además, ejecutaron acciones de documentación y de conservación de sus piezas. En esas tareas, muchas de ellas espontáneas o sugeridas por algún especialista en las materias específicas, estaba el germen de la disciplina museológica. Esos dos coleccionistas mencionados lograron ver cumplidos sus sueños, tras producirse el triunfo de la revolución.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El caso del dúo García Feria-García Castañeda, merece volver sobre él para valorarlo más amplia y detenidamente, porque es en ese par donde se encuentran los antecedentes fundamentales de la ''Museología en Holguín''.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Eduardo García Feria era maestro de profesión, documentó su colección arqueológica con tanta precisión, que le permitió a la investigadora Silvia T. Hernández afirmar: {{Sistema:Cita|“La colección García Feria fue ordenada científicamente, con sus números de catalogación, área de procedencia, descripción de las piezas atesoradas. Es decir que cumplía con todos los requisitos para denominarla como parte de un coleccionismo enciclopédico.”&amp;lt;ref&amp;gt; « Hernández Godoy, Silvia T. “La arqueología y el espíritu coleccionista en cuba. Su contribución al conocimiento del mundo indígena (1847-1922)”. En: Revista de la biblioteca Nacional José Martí. Año 97, No. 1-2, enero-junio 2006, pp. 56-70 » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Como la colección de la que se exponen esos criterios estaba formada en [[1922]], ello nos permite asegurar que García Feria es el precursor de la Museología holguinera y suponer que es uno de los que la promovieron a nivel de país.&lt;br /&gt;
Pero no fue solo esa labor. El maestro buscó una vía que les permitiera a sus alumnos y otros interesados relacionarse con los objetos que él atesoraba, y fundó un museo en su propia casa. Todo parece indicar que esto sucedió en [[1930]], en ocasión de ocurrir la Primera Exposición Agrícola, Industrial y Arqueológica de Holguín, en la que García Feria exhibió un grupo de objetos bajo el título de Museo Siboney&amp;lt;ref&amp;gt;«Biblioteca Provincial Alex Urquiola (BPAU). Fondo Albanés. Fondos Raros y Valiosos. Artículos inéditos. Mecanografiados.» &amp;lt;/ref&amp;gt;.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
Esta suposición se sustenta en la carta que el científico Carlos Guillermo Aguayo le envió, donde le plantea su intención de {{Sistema:Cita| “(…) contribuir con un grano de arena al incremento de su admirable museo.” &amp;lt;ref&amp;gt; « Archivo Museo Provincial de Holguín (AMPH) Fondo Correspondencia de García Castañeda. Carlos G. Aguayo. Carta a Eduardo García Feria. 3 de febrero de 1931. Doc. 63.8 » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}  Este gesto también valdría para considerarlo un precursor junto a [[Emilio Bacardí]] y [[Oscar María de Rojas]]; pero a esa actuación tendríamos que añadirle que ofreció visitas dirigidas a estudiantes de las escuelas locales que allí acudían; una alumna del colegio Montesinos dejó constancia de la realizada el [[27 de marzo]] de [[1941]]: {{Sistema:Cita| “Después de toda la explicación del señor Eduardo García Feria explicándonos objeto por objeto y su significación, hizo uso de la palabra el profesor de Historia de nuestro colegio quien empezó dando las gracias al señor Feria por la bondad de mostrarnos su museo (…)”&amp;lt;ref&amp;gt; « AMPH. Fondo García Castañeda. Doc. 357 » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto quiere decir que convirtió a su museo en un centro eficaz en función de la enseñanza, a la que sirvió de complemento, pero utilizando las herramientas museológicas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Más, sus aportes a esta ciencia desde Holguín no se detuvieron en las visitas guiadas. García Feria, con la colaboración de su hijo José Agustín, publicó los resultados de las investigaciones acometidas por su museo, de los hallazgos y de piezas arqueológicas contenidas en su colección. Esta labor la ejecutó desde los años 30 del [[siglo XX]], ello significa que en fecha tan temprana desplegó una actividad que varios lustros más tarde se conoció como comunicación museal&amp;lt;ref&amp;gt; « Comunicación museal. Transmisión de información desde uno o varios emisores (museos) hacia uno o varios receptores (públicos), por medio de un canal (exposición), utilizando medios específicos de este tipo de institución (objetos y sus complementos)» &amp;lt;/ref&amp;gt;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No obstante lo dicho, es en las concepciones de [[José A. García Castañeda]], donde se encuentran fundamentos más profundos del pensamiento museológico holguinero posterior. Nacido el [[22 de septiembre]] de [[1922]], bajo el signo de la república, creció rodeado de objetos arqueológicos que su padre clasificaba y catalogaba con interés científico. El proceso de formación y maduración de quien desde niño sus familiares y amigos comenzaron a llamar Pepito, tuvo ese incentivo que lo inclinará inicialmente hacia el coleccionismo del patrimonio natural, por lo cual en [[1927]] se plantea el propósito de fomentar un museo de historia natural&amp;lt;ref&amp;gt; « AMPH. Fondo Correspondencia de García Castañeda. Carlos G. Aguayo. Carta a Dr. José a. García Castañeda. Diciembre 27 de 1927. Doc. 63.3 » &amp;lt;/ref&amp;gt; . Antes, en [[1926]], había participado en su primera excavación de un sitio aborigen, en el Cerro de Yaguajay, y a partir de [[1927]] se dedica al trabajo de campo para que su padre realice el de mesa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==García Castañeda en la actividad museológica en Holguín==&lt;br /&gt;
[[Archivo:De izquierda a derecha, el primero Dr. José A. García Casta y el sexto Orencio Miguel Alonso, importantes coleccionistas.jpg|miniaturadeimagen|derecha|De izquierda a derecha, el primero Dr. José A. García Casta y el sexto Orencio Miguel Alonso, importantes coleccionistas]]&lt;br /&gt;
La participación de García Castañeda en la actividad museológica, vinculado a su padre, tiene su punto de partida con la muestra de piezas aborígenes en el denominado Museo Siboney, en [[abril]] de [[1930]]. Es de suponer que la experiencia adquirida durante años de trabajo con la colección y museo García Feria, le posibilitó estructurar sus concepciones museológicas, las que dejó plasmadas en el folleto {{Sistema:Cita| “Cómo lograr la efectividad de la labor educativa encomendada a los museos.” &amp;lt;ref&amp;gt; « García C., José A. “Como lograr la efectividad de la labor educativa encomendada a los museos”. Holguín: Impresos O. Sánchez, 1945 » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Claro está que la sola práctica cotidiana en el seno de una institución museal no puede ser suficiente para conformar una teoría. A nuestro modo de ver hay varios factores que debieron estar presentes y se le añaden al anterior: las visitas que hizo a diferentes coleccionistas y museos cubanos; los contactos que él sostuvo con coleccionistas extranjeros, principalmente norteamericanos, algunos de los cuales laboraban en museos; además, en la segunda y tercera década de ese siglo se publicaron en [[Cuba]] tres textos que hablaban sobre las posibilidades de los objetos museables en la enseñanza de la historia; aunque ninguno propuso una metodología coherente en ese sentido, alguno de esos libros pudo llegar a las manos de José Agustín, sobre todo el que escribió su amigo, el coleccionista pinareño Pedro García Valdés&amp;lt;ref&amp;gt; « Ver: Díaz P., Horacio. El Museo: vía para el aprendizaje de la Historia. La Habana, Editorial Pueblo y educación, 2005. » &amp;lt;/ref&amp;gt;.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
García Castañeda tiene una formación universitaria. Se graduó de [[Abogado]] y [[Notario]] en [[1923]], en la [[Universidad de La Habana]]; investigó la historia holguinera y cubana, cuyos resultados dejó plasmados en varios libros; en ellos algunos estudiosos locales ven la influencia del positivismo, en virtud de que su obra es básicamente descriptiva. No obstante, cuando se leen detenidamente sus escritos, se puede apreciar cierta inclinación sociológica, en el sentido de tratar de entender el ser holguinero. Ello podría explicarse porque el positivismo en sus orígenes {{Sistema:Cita| “(…) se va a empeñar en comprobar y fijar leyes, aún en los conocimientos sobre el hombre, y funda una nueva ciencia, la sociología, (…)”&amp;lt;ref&amp;gt; « Vázquez, Josefina Z. Historia de la Historiografía.. México D. F., Ediciones Ateneo S. A. 1980, p.137 » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}cuyo propósito era el de reformar la sociedad; y, evidentemente, para transformarla hay que conocerla y, aún más, hay que entenderla.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Precisamente, el museo moderno nace con esa vocación transformadora a través de la transmisión de información y conocimiento, producto de una conciencia educativa. Y, como se ha expresado al inicio de este trabajo, los dos momentos más importantes en la formación y consolidación de esta ciencia tienen como objeto la función educadora de esta institución.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De tal suerte, el doctor García Castañeda se percata de esta proyección del museo y deja constancia de ello en el folleto recién aludido. Allí afirma: {{Sistema:Cita| “Siendo su finalidad, un método efectivo y práctico de enseñanza popular, es necesario, (…) transformarlos de almacenes de antigüedades en centros de enseñanza popular, lo que se obtendría al unir ambos conceptos, exhibición de ejemplares, estudio de los mismos (…)”&amp;lt;ref&amp;gt; « García C., José A. Ob. Cit., p. 1- 2 » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}  Es válido destacar el hincapié que hace en la “enseñanza popular”, porque es precisamente en el pueblo donde radica la tarea transformadora de este centro cultural. Y esta idea la concluye magistralmente al expresar: {{Sistema:Cita| “(…) los museos constituyen uno de los más poderosos medios de que pueden valerse los gobiernos para la enseñanza popular (…)”&amp;lt;ref&amp;gt; « Ibíd., p. 5 » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
Esta función educativa tiene su complemento en el especialista. El profesor José Agustín logra entender que es en este trabajador donde radica la esencia de esa labor; es por ello que le dedica un fragmento de su escrito para caracterizar a esta persona: {{Sistema:Cita|“Los conservadores de Museos hoy en Cuba los nombramos museólogos/ deben ser no sólo capacitados sino entusiastas de la labor cultural a ellos encomendada; deben conocer perfectamente los objetos exhibidos y poder informar, en todo momento sobre los mismos, a más de la cultura general que se supone debe poseer, deber saber seleccionar la forma de exhibición de ejemplares y de que estos produzcan, tanto de la vista del ejemplar como del  estudio de su etiqueta, una labor efectiva en los conocimientos del mismo;(…) &amp;lt;ref&amp;gt; « Ibíd., p. 7 » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Solo es preciso subrayar la visión de perfil amplio que le otorga a este técnico, el que debía estar preparado en todas las tareas que se ejecutan en estas instituciones, incluyendo conocimientos de museografía. Estas son exigencias que deben cumplir en la actualidad nuestros museólogos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
García Castañeda escribió sobre otros temas relativos a la [[Museología]] y en sus observaciones pudo darse cuenta de la responsabilidad que tienen los gobiernos en la manutención de los museos, en virtud de ello critica que en la [[Cuba]] republicana estas instituciones no se atiendan como es debido. Pero va aún más lejos al señalar que los gobiernos de turno {{Sistema:Cita|“(…) no procuran sostener los ya creados (…), /considerándolos/ como dependencias políticas, designando a sus conservadores y empleados de acuerdo con sus intereses políticos (…)”&amp;lt;ref&amp;gt; « Ibíd., p. 2 » &amp;lt;/ref&amp;gt;}} &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No obstante, quizás el planteamiento más revolucionario que hace este promotor cultural está en la siguiente idea:{{Sistema:Cita|“Es necesario que cada municipalidad tenga su museo, el que debe ser regional antes que general, y en los que se exhibirán no solo los ejemplares zoológicos de la región, como es costumbre, sino sus productos agrícolas e industriales, sus minerales y rocas, su desenvolvimiento histórico, recuerdos de sus benefactores, etc., de manera que ellos en si abarquen el más completo estudio de la región.(…) &amp;lt;ref&amp;gt; « Ibíd., p. 2 » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A ningún conocedor de estos temas se le escapará la similitud de estos planteos con lo recogido en la Ley No. 23 que aprobó, en [[1979]], la creación de los museos municipales a lo largo de todo el país&amp;lt;ref&amp;gt; « Ley No. 23, 18 de mayo de 1979. Ley de Museos municipales. En: Consejo Nacional de Patrimonio Cultural. Protección del Patrimonio Cultural. Compilación de textos legislativos, 1998.» &amp;lt;/ref&amp;gt;.  Lo que si le asombrará que lo propuesto por este profesor esté publicado en [[1945]], o sea, 34 años antes de aprobarse la Ley, la que solo pudo convertirse en realidad porque la revolución había triunfado en [[1959]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto lo podemos catalogar como los antecedentes de la Museología holguinera. El triunfo de la revolución significó un cambio sustancial en todas las esferas de nuestra sociedad. En virtud de ello, una cosa queda clara cuando se estudia la formación de las instituciones museales en [[Holguín (provincia)|Holguín]]: el museo es un fenómeno de la revolución. Este tiene su sustento en la [[Campaña de Alfabetización]] y las posibilidades educacionales, culturales y científicas que ella abrió. Todas, en un proceso recíproco, sirven de sustento para el avance económico y este impulsa el desarrollo de aquellas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Auge de la museología holguinera==&lt;br /&gt;
En el caso que nos ocupa, la base institucional comenzó a fraguarse desde la década del 60; de ahí que el auge de la museología holguinera pueda dividirse en dos períodos: [[1964]]- [[1983]] y [[1983]] a la actualidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Inauguración del Museo de Historia Natural Carlos de la Torre, en 1969 .jpg|miniaturadeimagen|derecha|Inauguración del Museo de Historia Natural Carlos de la Torre, en 1969 ]]&lt;br /&gt;
Partamos, pues, de la evaluación de aquellos sucesos. En el período inicial se fundaron en el territorio holguinero varios museos. El primeo de ellos ocurrió en la ciudad de [[Holguín]]---[[22 de julio]] de [[1964]]---, y estuvo protagonizado por un grupo que se autodenominaba Jóvenes arqueólogos, liderado por Milton Pino. En esa asociación coincidieron personas que los unía el interés coleccionista en torno a la [[Arqueología]] y las [[Ciencias Naturales]]; dos de ellos ---Milton y Nilecta Castellanos--- llegaron a ser destacados arqueólogos y un tercer miembro ---Pedro Pérez--- fue director del [[Museo de Historia Natural Carlos de la Torre y Huerta (Holguín)|Museo de Historia Natural]] y un activo participante de la [[Sociedad Espeleológica de Cuba]]. Los tres fueron integrantes sobresalientes de ese equipo&amp;lt;ref&amp;gt; « También contribuyeron a la fundación del Museo:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* Silvio Grave de Peralta. Presidente de la Junta de Coordinación, Ejecución e Inspección (JUCEI) Regional, además de entusiasta promotor cultural a quien se debe la creación de la biblioteca Alex Urquiola. &lt;br /&gt;
* Arquitecto Luís Felipe Rodríguez Columbié, quien elaboró el proyecto para la adaptación del local. &lt;br /&gt;
* Departamento de Paleoantropología de la Academia de Ciencias de Cuba. &lt;br /&gt;
* Consejo Municipal de cultura.» &amp;lt;/ref&amp;gt;. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El [[Museo Guamá|museo Guamá]], que así se denominó, comenzó exhibiendo objetos arqueológicos y de historia natural, pero muy pronto se vio obligado a mostrar piezas históricas, merced a la urgencia que tenía la sociedad holguinera de ampliar su cultura, pues ya poseía una biblioteca pública, se había alfabetizado durante la campaña nacional y el cuartel de la tiranía se había convertido en escuela.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Orencio Miguel, coleccionista banense director fundador del Museo Indocubano Baní.jpg|miniaturadeimagen|derecha|Orencio Miguel, coleccionista banense director fundador del Museo Indocubano Baní]]&lt;br /&gt;
[[Archivo:Museo Indocubano Baní, fundado en 1965.jpg|miniaturadeimagen|derecha|Museo Indocubano Baní, fundado en 1965]]&lt;br /&gt;
[[Archivo:Colección de collares del Museo Indocubano Baní.jpg|miniaturadeimagen|derecha|Colección de collares del Museo Indocubano Baní]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Del esfuerzo desplegado para abrir el museo arqueológico Baní ---[[28 de noviembre]] de [[1965]]--- en [[Banes (provincia de Holguín)|Banes]], se podría relatar una historia semejante; solo se diferencia en que en este caso es un hombre solo, que no es joven de edad, pues había nacido en [[1911]], por lo que en la fecha de la apertura tenía 54 años, aunque si es joven de espíritu. [[Orencio Miguel Alonso]], relojero de profesión y coleccionista por vocación, es este hombre que pone su colección al servicio público y su propósito tomó cauce por el interés del gobierno revolucionario de crear museos arqueológicos, expresado a través de [[Celia Sánchez]], quien encargó a [[Antonio Núñez Jiménez]] y José guarch del Monte para dar cumplimiento a aquella tarea; todo esto estuvo apoyado por las autoridades de Banes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El museo de Historia Natural de [[Gibara (provincia de Holguín)|Gibara]], abierto al público el [[30 de diciembre]] de [[1966]], tuvo parecida gestación; su principal promotor, [[Joaquín Fernández de la Vara]], había comenzado una colección de esta especialidad en [[1932]], tras su regreso de [[Estados Unidos]] a donde había ido a estudiar y prolongó su estancia alrededor de 15 años. Su objetivo de fundar un museo con aquella colección resultó infructuoso durante la república burguesa, pero logró alcanzarlo solo después del triunfo de la revolución. Entonces coincidieron los intereses culturales y científicos de Fernández de la Vara, la voluntad política de los gobernantes de aquella ciudad y las ansias culturales de los gibareños, cuyo resultado fue un montaje de especies de la fauna en sus medios naturales.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Casi dos años y medio más tarde ---[[31 de mayo]] de [[1969]]---, abría sus puertas el [[Museo de Historia Natural Carlos de la Torre y Huerta (Holguín)|museo de Historia Natural de Holguín]], en el edificio ecléctico que había servido de sede a la Colonia española. Para lograrlo muchas voluntades se habían juntado: el grupo científico García Feria, formado por jóvenes aficionados a la arqueología y liderados por [[Hiram Pérez Concepción]], el importante coleccionista [[José A. García Castañeda]], así como personalidades políticas y del gobierno en el territorio: Gaspar Carballido, secretario del Partido y Alfonso Quintián, Presidente del Poder Local. Para el montaje de la exposición utilizaron vitrinas de las tiendas intervenidas durante la Ofensiva Revolucionara; con ello demostraron que era posible adaptar la muestra a las características de las vitrinas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La idea de crear un museo de arte en el edificio donde residió la familia Beola fue de Rigoberto Torres Torres, que había sido coordinador de la cultura en Gibara en el año [[1963]]. Nueve años tuvieron que esperar los gibareños para ver materializado este sueño el [[25 de julio]] de [[1972]]. Para su realización juntaron sus voluntades Antonio Lemus Nicolau, principal protagonista y Francisco Míguez Chávez, director de cultura en esa época; tuvieron el apoyo de las autoridades locales y de la antigua región e, incluso de la provincia de Oriente, al enviar al especialista Dr. [[Francisco Prat Puig|Francisco Prat Puig.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La apertura de los museos Provincial ---[[1976]]---, del Deporte y Casa Natal ---[[1979]]---, se debió a la conjunción de esfuerzos de personas, voluntades políticas y condiciones socioeconómicas propicias. Con el montaje del museo provincial colaboró el entonces Centro Nacional de Patrimonio, que encargó al arquitecto José Linares para que realizara el proyecto museográfico de la exposición, sobre la base de un guión preparado espontáneamente, sin ninguna experiencia en esas lides por parte de los técnicos Rigoberto González, Andrés Ramírez y el autor de este artículo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El [[Casa natal de Calixto García|Casa Natal]] recibió el respaldo, para el diseño museográfico de la Oficina que dirigía [[Arturo Duque de Estrada]] en [[Santiago de Cuba (provincia)|Santiago de Cuba]]; el guión había sido elaborado por técnicos holguineros. En el caso del [[Museo del Deporte (Holguín)|museo del Deporte]], los guiones museológico y museográfico fueron concebidos por trabajadores del museo provincial.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El surgimiento de los museos municipales se puede considerar, para el caso holguinero, ubicado en lo que Lenin definió como la “divisoria” de épocas históricas&amp;lt;ref&amp;gt; « Lenin, V. I. “Bajo pabellón ajeno”. En: Obras Completas. Tomo 26. Moscú, Editorial Progreso, 1984. pp. 137-161. Las ideas aquí plasmadas nos brindan los instrumentos metodológicos para estudiar y proponer los períodos en que podemos dividir los procesos históricos.» &amp;lt;/ref&amp;gt; . La creación de estas instituciones, que duró poco más de un año ---finales de [[1981]] a principios de [[1983]]---, cerró el ciclo de fundación de museos sobre bases empíricas e inició la etapa en que comenzaron a aplicarse las herramientas teóricas y prácticas que ofrecía la recién abierta Escuela Nacional de Museología.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En esta tarea se ejercitaron los conocimientos sobre guión museológico, aplicados en la preparación de este documento para los 13 museos municipales que abrieron sus puertas en ese lapso de tiempo; sin embargo, la información museográfica era mucho más elemental, de tal suerte, lo empírico y lo experimental, lo intuitivo y lo espontáneo primaron en el diseño de los soportes de la exposición y en el despliegue museográfico.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el segundo período ---comienza precisamente con la creación de los museos municipales---, aunque se fundaron algunas instituciones museales, lo que se destaca son los estudios de corte teórico abordados por algunos especialistas, los que devinieron en propuestas metodológicas para las investigaciones de colecciones, modificaciones conceptuales en la elaboración de los guiones museológicos, una constante participación en eventos especializados para presentar sus resultados y una importante labor docente con el fin de elevar el nivel científico de los técnicos y especialistas. Merced a la labor de sus museólogos, la Museología holguinera es considerada como una de las que ha hecho aportes sustanciales a esta ciencia social en [[Cuba]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Referencias bibliográficas==&lt;br /&gt;
{{listaref}}&lt;br /&gt;
==Fuentes==&lt;br /&gt;
* Fuente David Julián Gómez Iglesias.&lt;br /&gt;
* Díaz P., Horacio. El Museo: vía para el aprendizaje de la Historia. La Habana, Editorial Pueblo y educación, 2005.&lt;br /&gt;
* García C., José A. “Como lograr la efectividad de la labor educativa encomendada a los museos”. Holguín: Impresos O. Sánchez, 1945.&lt;br /&gt;
* Gregorová, Anna. Museological Working Papers (MuWoP) No. 1, 1980. ICOM-ICOFOM&lt;br /&gt;
* Hernández Godoy, Silvia T. “La arqueología y el espíritu coleccionista en cuba. Su contribución al conocimiento del mundo indígena (1847-1922)”, &lt;br /&gt;
* en: Revista de la biblioteca Nacional José Martí. Año 97, No. 1-2, enero-junio 2006.&lt;br /&gt;
* Lenin, V. I. “Bajo pabellón ajeno”. En: Obras Completas. Tomo 26. Moscú, Editorial Progreso, 1984. &lt;br /&gt;
* Ley No. 23, 18 de mayo de 1979. Ley de Museos municipales. En: Consejo Nacional de Patrimonio Cultural. Protección del Patrimonio Cultural. Compilación de textos legislativos, 1998.&lt;br /&gt;
* Linares, José. Museo, Museografía, Arquitectura.&lt;br /&gt;
* Linarez P, J. C. “El museo, la museología y la fuente de información museística. Acimed 2008; 17 (4). Consultado: 10 de abril de 2009.&lt;br /&gt;
* Mairresse, Francois y otros. “Conceptos fundamentales de la Museología”. ICOM-ICOFOM.&lt;br /&gt;
* Palomero, Federica. “Cultura como herencia, cultura como proceso: los museos en la encrucijada”. www. argentina.artealdia.com. Consultado: marzo 2007.&lt;br /&gt;
* Van Mensch P. Magpies on Mount Helicon? 1995. Disponible en: http://www.ahk.nl/ahk_upload/ahk_documenten/rwa_publ_pvm_1995_2.pdf [Consultado: 22 de diciembre de 2007]&lt;br /&gt;
* Vázquez, Josefina Z. Historia de la Historiografía.. México D. F., Ediciones Ateneo S. A. 1980, p.137&lt;br /&gt;
* Archivo Provincial de Historia de Holguín (APHH). Fondo Tenencia de Gobierno y Ayuntamiento 1752-1878. Leg. 66, Exp. 1973. Acta del Cabildo. 17 de febrero de 1869. Ver: Gómez I, D. J y M. Martínez P. Ob. Cit.&lt;br /&gt;
* Archivo Museo Provincial de Holguín (AMPH) Fondo Correspondencia de García Castañeda. Carlos G. Aguayo. Carta a Eduardo García Feria. 3 de febrero de 1931. Doc. 63.8&lt;br /&gt;
* AMPH. Fondo García Castañeda. Doc. 357 &lt;br /&gt;
* AMPH. Fondo Correspondencia de García Castañeda. Carlos G. Aguayo. Carta a Dr. José a. García Castañeda. Diciembre 27 de 1927. Doc. 63.3.&lt;br /&gt;
* Biblioteca Provincial Alex Urquiola (BPAU). Fondo Albanés. Fondos Raros y Valiosos. Artículos inéditos. Mecanografiados.&lt;br /&gt;
[[Category:Patrimonio_arquitectónico]]&lt;br /&gt;
[[Category:Patrimonio]]&lt;br /&gt;
[[Category:Arquitectura]]&lt;br /&gt;
[[Categoría:Museos]]&lt;br /&gt;
[[Category:Instituciones]]&lt;/div&gt;</summary>
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		<title>Museología en Holguín</title>
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&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Definición&lt;br /&gt;
|nombre= Museología holguinera.&lt;br /&gt;
|imagen=&lt;br /&gt;
|tamaño=&lt;br /&gt;
|concepto= El fomento de la Museología en [[Holguín (provincia)|Holguín]], tiene un vínculo directo con la creación de diversos tipos de [[museos]].&lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
'''Museología holguinera.''' El [[museo]] es una institución cultural que posee una historia de larga duración, es una institución moderna en el sentido de que nace de una conciencia histórica y de un espíritu democrático. El fomento de la Museología en [[Holguín (provincia)|Holguín]], después del triunfo de la revolución, tiene un vínculo directo con la creación de diversos tipos de museos.&lt;br /&gt;
==Fomento de la museología en Holguín==&lt;br /&gt;
El fomento de la Museología en [[Holguín (provincia)|Holguín]], después del triunfo de la revolución, tiene un vínculo directo con la creación de diversos tipos de museos; de hecho, esas entidades constituyen la base institucional en la que debe asentarse la aplicación de la [[ciencia]]. Pero no es una condición ''“sine qua non”'' la existencia de aquellos para el fortalecimiento de esta; antes bien, debe haber un trabajo práctico que implemente los conceptos museológicos, además de la necesidad de técnicos y especialistas que, no solo ejecuten tareas, si no que tengan una conciencia de esa aplicación, de modo que genere nuevas concepciones teóricas, o sea, un pensamiento museológico &amp;lt;ref&amp;gt; « Pensamiento museológico: “espacio transdisciplinario donde convergen teorías y prácticas de varias áreas del conocimiento” Marco Duch “Estudio y análisis de los museos y las colecciones museológicas de la provincia de Alicante” Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. 1997. » &amp;lt;/ref&amp;gt;  que contribuya a enriquecer a la Museología.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita| “Existe una relación entre el desarrollo de la Museología como ciencia y la necesidad de profesionalización de la actividad museística.”&amp;lt;ref&amp;gt; « Linarez P., J. C. Ob. Cit. » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}  &lt;br /&gt;
Para que se produzcan avances científicos en esta, como en otras ramas de la ciencia, tiene que haber un cuerpo de especialistas que trabajen a tiempo completo en esta actividad y amen la labor que desempeñan.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El [[coleccionismo]] es el soporte donde descansa la formación de la disciplina museológica. La primera referencia de esa labor en territorio holguinero  se remonta al [[siglo XIX]], cuando los españoles, triunfadores del ataque mambí a la ciudad y posterior sitio del edificio de [[La Periquera]] ---[[octubre]]-[[diciembre]] de [[1868]]--- acordaron en reunión del Cabildo, efectuada en [[febrero]] de [[1869]], recolectar piezas vinculadas a aquel suceso, con el {{Sistema:Cita| “(…) fin de perpetuar de una manera digna la inmarcesible gloria ganada por la Ciudad de Holguín en la heroica defensa hecha contra los revolucionarios, (…)”&amp;lt;ref&amp;gt; « Archivo Provincial de Historia de Holguín (APHH). Fondo Tenencia de Gobierno y Ayuntamiento 1752-1878. Leg. 66, Exp. 1973. Acta del Cabildo. 17 de febrero de 1869. Ver: Gómez I, D. J y M. Martínez P. Ob. Cit., p.17 » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}&lt;br /&gt;
No queda constancia documental del resultado final de aquel acuerdo; pero una conclusión podemos sacar: aquellas personas conocían la función propagandística que podía alcanzarse con una exposición de esas piezas y la repercusión ideológica que tendría en quienes la visitaran. Ello se deduce del fragmento citado y de la lectura del acta.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==El coleccionismo en Holguín==&lt;br /&gt;
El coleccionismo del [[siglo XX]] creó una tradición que perdura hasta hoy. El primero en iniciar esa labor en nuestra región fue Eduardo García Feria, quien comenzó sus colectas por los objetos arqueológicos a instancias de su amigo, el maestro Francisco García Grave de Peralta, residente en [[Puerto Padre (provincia de Las Tunas)|Puerto Padre]]&amp;lt;ref&amp;gt; « Ver: Gómez I., D. J. y M. Martínez P. Ob. Cit., p 22 » &amp;lt;/ref&amp;gt;.  Luego las continuó con objetos históricos y especímenes de la naturaleza. Su hijo, [[José A. García Castañeda]], siguió sus pasos y amplió sus horizontes de colecta hacia la [[Numismática]], [[Vitolfilia]] y [[Filatelia]], en la que logró alcanzar premios nacionales e internacionales. Ambos ---padre e hijo--- llegaron a poseer una de las colecciones de [[arqueología]] y de moluscos más importantes del país.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero no fueron los únicos. El interés coleccionista extendió su contagio hacia lugares como [[Gibara (provincia de Holguín)|Gibara]], [[Banes (provincia de Holguín)|Banes]], [[Antilla (Holguín)|Antilla]], [[Báguanos (provincia de Holguín)|Báguanos]], [[San Germán (Urbano Noris)|San Germán]], [[Mayarí (provincia de Holguín)|Mayarí]] y otros poblados de la actual provincia, y esas personas lograron reunir piezas de las materias antes mencionadas. Se podría realizar una larga lista de nombres; pero de entre ellos, algunos muy destacados, sobresalen dos: Joaquín Fernández de la Vara, con una valiosa colección de [[historia natural]], en [[Gibara (provincia de Holguín)|Gibara]], y [[Orencio Miguel Alonso]], poseedor de una formidable colección arqueológica, en Banes. Un elemento que caracterizó a la mayoría de los coleccionistas de esta zona fue su interés por mostrar el fruto de sus esfuerzos a los residentes de las localidades donde ellos vivían, cosa que hicieron en vidrieras de tiendas o vitrinas que mandaron a construir al efecto; además, ejecutaron acciones de documentación y de conservación de sus piezas. En esas tareas, muchas de ellas espontáneas o sugeridas por algún especialista en las materias específicas, estaba el germen de la disciplina museológica. Esos dos coleccionistas mencionados lograron ver cumplidos sus sueños, tras producirse el triunfo de la revolución.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El caso del dúo García Feria-García Castañeda, merece volver sobre él para valorarlo más amplia y detenidamente, porque es en ese par donde se encuentran los antecedentes fundamentales de la ''Museología en Holguín''.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Eduardo García Feria era maestro de profesión, documentó su colección arqueológica con tanta precisión, que le permitió a la investigadora Silvia T. Hernández afirmar: {{Sistema:Cita|“La colección García Feria fue ordenada científicamente, con sus números de catalogación, área de procedencia, descripción de las piezas atesoradas. Es decir que cumplía con todos los requisitos para denominarla como parte de un coleccionismo enciclopédico.”&amp;lt;ref&amp;gt; « Hernández Godoy, Silvia T. “La arqueología y el espíritu coleccionista en cuba. Su contribución al conocimiento del mundo indígena (1847-1922)”. En: Revista de la biblioteca Nacional José Martí. Año 97, No. 1-2, enero-junio 2006, pp. 56-70 » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Como la colección de la que se exponen esos criterios estaba formada en [[1922]], ello nos permite asegurar que García Feria es el precursor de la Museología holguinera y suponer que es uno de los que la promovieron a nivel de país.&lt;br /&gt;
Pero no fue solo esa labor. El maestro buscó una vía que les permitiera a sus alumnos y otros interesados relacionarse con los objetos que él atesoraba, y fundó un museo en su propia casa. Todo parece indicar que esto sucedió en [[1930]], en ocasión de ocurrir la Primera Exposición Agrícola, Industrial y Arqueológica de Holguín, en la que García Feria exhibió un grupo de objetos bajo el título de Museo Siboney&amp;lt;ref&amp;gt;«Biblioteca Provincial Alex Urquiola (BPAU). Fondo Albanés. Fondos Raros y Valiosos. Artículos inéditos. Mecanografiados.» &amp;lt;/ref&amp;gt;.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
Esta suposición se sustenta en la carta que el científico Carlos Guillermo Aguayo le envió, donde le plantea su intención de {{Sistema:Cita| “(…) contribuir con un grano de arena al incremento de su admirable museo.” &amp;lt;ref&amp;gt; « Archivo Museo Provincial de Holguín (AMPH) Fondo Correspondencia de García Castañeda. Carlos G. Aguayo. Carta a Eduardo García Feria. 3 de febrero de 1931. Doc. 63.8 » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}  Este gesto también valdría para considerarlo un precursor junto a [[Emilio Bacardí]] y [[Oscar María de Rojas]]; pero a esa actuación tendríamos que añadirle que ofreció visitas dirigidas a estudiantes de las escuelas locales que allí acudían; una alumna del colegio Montesinos dejó constancia de la realizada el [[27 de marzo]] de [[1941]]: {{Sistema:Cita| “Después de toda la explicación del señor Eduardo García Feria explicándonos objeto por objeto y su significación, hizo uso de la palabra el profesor de Historia de nuestro colegio quien empezó dando las gracias al señor Feria por la bondad de mostrarnos su museo (…)”&amp;lt;ref&amp;gt; « AMPH. Fondo García Castañeda. Doc. 357 » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto quiere decir que convirtió a su museo en un centro eficaz en función de la enseñanza, a la que sirvió de complemento, pero utilizando las herramientas museológicas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Más, sus aportes a esta ciencia desde Holguín no se detuvieron en las visitas guiadas. García Feria, con la colaboración de su hijo José Agustín, publicó los resultados de las investigaciones acometidas por su museo, de los hallazgos y de piezas arqueológicas contenidas en su colección. Esta labor la ejecutó desde los años 30 del [[siglo XX]], ello significa que en fecha tan temprana desplegó una actividad que varios lustros más tarde se conoció como comunicación museal&amp;lt;ref&amp;gt; « Comunicación museal. Transmisión de información desde uno o varios emisores (museos) hacia uno o varios receptores (públicos), por medio de un canal (exposición), utilizando medios específicos de este tipo de institución (objetos y sus complementos)» &amp;lt;/ref&amp;gt;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No obstante lo dicho, es en las concepciones de [[José A. García Castañeda]], donde se encuentran fundamentos más profundos del pensamiento museológico holguinero posterior. Nacido el [[22 de septiembre]] de [[1922]], bajo el signo de la república, creció rodeado de objetos arqueológicos que su padre clasificaba y catalogaba con interés científico. El proceso de formación y maduración de quien desde niño sus familiares y amigos comenzaron a llamar Pepito, tuvo ese incentivo que lo inclinará inicialmente hacia el coleccionismo del patrimonio natural, por lo cual en [[1927]] se plantea el propósito de fomentar un museo de historia natural&amp;lt;ref&amp;gt; « AMPH. Fondo Correspondencia de García Castañeda. Carlos G. Aguayo. Carta a Dr. José a. García Castañeda. Diciembre 27 de 1927. Doc. 63.3 » &amp;lt;/ref&amp;gt; . Antes, en [[1926]], había participado en su primera excavación de un sitio aborigen, en el Cerro de Yaguajay, y a partir de [[1927]] se dedica al trabajo de campo para que su padre realice el de mesa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==García Castañeda en la actividad museológica en Holguín==&lt;br /&gt;
[[Archivo:De izquierda a derecha, el primero Dr. José A. García Casta y el sexto Orencio Miguel Alonso, importantes coleccionistas.jpg|miniaturadeimagen|derecha|De izquierda a derecha, el primero Dr. José A. García Casta y el sexto Orencio Miguel Alonso, importantes coleccionistas]]&lt;br /&gt;
La participación de García Castañeda en la actividad museológica, vinculado a su padre, tiene su punto de partida con la muestra de piezas aborígenes en el denominado Museo Siboney, en [[abril]] de [[1930]]. Es de suponer que la experiencia adquirida durante años de trabajo con la colección y museo García Feria, le posibilitó estructurar sus concepciones museológicas, las que dejó plasmadas en el folleto {{Sistema:Cita| “Cómo lograr la efectividad de la labor educativa encomendada a los museos.” &amp;lt;ref&amp;gt; « García C., José A. “Como lograr la efectividad de la labor educativa encomendada a los museos”. Holguín: Impresos O. Sánchez, 1945 » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Claro está que la sola práctica cotidiana en el seno de una institución museal no puede ser suficiente para conformar una teoría. A nuestro modo de ver hay varios factores que debieron estar presentes y se le añaden al anterior: las visitas que hizo a diferentes coleccionistas y museos cubanos; los contactos que él sostuvo con coleccionistas extranjeros, principalmente norteamericanos, algunos de los cuales laboraban en museos; además, en la segunda y tercera década de ese siglo se publicaron en [[Cuba]] tres textos que hablaban sobre las posibilidades de los objetos museables en la enseñanza de la historia; aunque ninguno propuso una metodología coherente en ese sentido, alguno de esos libros pudo llegar a las manos de José Agustín, sobre todo el que escribió su amigo, el coleccionista pinareño Pedro García Valdés&amp;lt;ref&amp;gt; « Ver: Díaz P., Horacio. El Museo: vía para el aprendizaje de la Historia. La Habana, Editorial Pueblo y educación, 2005. » &amp;lt;/ref&amp;gt;.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
García Castañeda tiene una formación universitaria. Se graduó de [[Abogado]] y [[Notario]] en [[1923]], en la [[Universidad de La Habana]]; investigó la historia holguinera y cubana, cuyos resultados dejó plasmados en varios libros; en ellos algunos estudiosos locales ven la influencia del positivismo, en virtud de que su obra es básicamente descriptiva. No obstante, cuando se leen detenidamente sus escritos, se puede apreciar cierta inclinación sociológica, en el sentido de tratar de entender el ser holguinero. Ello podría explicarse porque el positivismo en sus orígenes {{Sistema:Cita| “(…) se va a empeñar en comprobar y fijar leyes, aún en los conocimientos sobre el hombre, y funda una nueva ciencia, la sociología, (…)”&amp;lt;ref&amp;gt; « Vázquez, Josefina Z. Historia de la Historiografía.. México D. F., Ediciones Ateneo S. A. 1980, p.137 » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}cuyo propósito era el de reformar la sociedad; y, evidentemente, para transformarla hay que conocerla y, aún más, hay que entenderla.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Precisamente, el museo moderno nace con esa vocación transformadora a través de la transmisión de información y conocimiento, producto de una conciencia educativa. Y, como se ha expresado al inicio de este trabajo, los dos momentos más importantes en la formación y consolidación de esta ciencia tienen como objeto la función educadora de esta institución.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De tal suerte, el doctor García Castañeda se percata de esta proyección del museo y deja constancia de ello en el folleto recién aludido. Allí afirma: {{Sistema:Cita| “Siendo su finalidad, un método efectivo y práctico de enseñanza popular, es necesario, (…) transformarlos de almacenes de antigüedades en centros de enseñanza popular, lo que se obtendría al unir ambos conceptos, exhibición de ejemplares, estudio de los mismos (…)”&amp;lt;ref&amp;gt; « García C., José A. Ob. Cit., p. 1- 2 » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}  Es válido destacar el hincapié que hace en la “enseñanza popular”, porque es precisamente en el pueblo donde radica la tarea transformadora de este centro cultural. Y esta idea la concluye magistralmente al expresar: {{Sistema:Cita| “(…) los museos constituyen uno de los más poderosos medios de que pueden valerse los gobiernos para la enseñanza popular (…)”&amp;lt;ref&amp;gt; « Ibíd., p. 5 » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
Esta función educativa tiene su complemento en el especialista. El profesor José Agustín logra entender que es en este trabajador donde radica la esencia de esa labor; es por ello que le dedica un fragmento de su escrito para caracterizar a esta persona: {{Sistema:Cita|“Los conservadores de Museos hoy en Cuba los nombramos museólogos/ deben ser no sólo capacitados sino entusiastas de la labor cultural a ellos encomendada; deben conocer perfectamente los objetos exhibidos y poder informar, en todo momento sobre los mismos, a más de la cultura general que se supone debe poseer, deber saber seleccionar la forma de exhibición de ejemplares y de que estos produzcan, tanto de la vista del ejemplar como del  estudio de su etiqueta, una labor efectiva en los conocimientos del mismo;(…) &amp;lt;ref&amp;gt; « Ibíd., p. 7 » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Solo es preciso subrayar la visión de perfil amplio que le otorga a este técnico, el que debía estar preparado en todas las tareas que se ejecutan en estas instituciones, incluyendo conocimientos de museografía. Estas son exigencias que deben cumplir en la actualidad nuestros museólogos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
García Castañeda escribió sobre otros temas relativos a la [[Museología]] y en sus observaciones pudo darse cuenta de la responsabilidad que tienen los gobiernos en la manutención de los museos, en virtud de ello critica que en la [[Cuba]] republicana estas instituciones no se atiendan como es debido. Pero va aún más lejos al señalar que los gobiernos de turno {{Sistema:Cita|“(…) no procuran sostener los ya creados (…), /considerándolos/ como dependencias políticas, designando a sus conservadores y empleados de acuerdo con sus intereses políticos (…)”&amp;lt;ref&amp;gt; « Ibíd., p. 2 » &amp;lt;/ref&amp;gt;}} &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No obstante, quizás el planteamiento más revolucionario que hace este promotor cultural está en la siguiente idea:{{Sistema:Cita|“Es necesario que cada municipalidad tenga su museo, el que debe ser regional antes que general, y en los que se exhibirán no solo los ejemplares zoológicos de la región, como es costumbre, sino sus productos agrícolas e industriales, sus minerales y rocas, su desenvolvimiento histórico, recuerdos de sus benefactores, etc., de manera que ellos en si abarquen el más completo estudio de la región.(…) &amp;lt;ref&amp;gt; « Ibíd., p. 2 » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A ningún conocedor de estos temas se le escapará la similitud de estos planteos con lo recogido en la Ley No. 23 que aprobó, en [[1979]], la creación de los museos municipales a lo largo de todo el país&amp;lt;ref&amp;gt; « Ley No. 23, 18 de mayo de 1979. Ley de Museos municipales. En: Consejo Nacional de Patrimonio Cultural. Protección del Patrimonio Cultural. Compilación de textos legislativos, 1998.» &amp;lt;/ref&amp;gt;.  Lo que si le asombrará que lo propuesto por este profesor esté publicado en [[1945]], o sea, 34 años antes de aprobarse la Ley, la que solo pudo convertirse en realidad porque la revolución había triunfado en [[1959]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto lo podemos catalogar como los antecedentes de la Museología holguinera. El triunfo de la revolución significó un cambio sustancial en todas las esferas de nuestra sociedad. En virtud de ello, una cosa queda clara cuando se estudia la formación de las instituciones museales en [[Holguín (provincia)|Holguín]]: el museo es un fenómeno de la revolución. Este tiene su sustento en la [[Campaña de Alfabetización]] y las posibilidades educacionales, culturales y científicas que ella abrió. Todas, en un proceso recíproco, sirven de sustento para el avance económico y este impulsa el desarrollo de aquellas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Auge de la museología holguinera==&lt;br /&gt;
En el caso que nos ocupa, la base institucional comenzó a fraguarse desde la década del 60; de ahí que el auge de la museología holguinera pueda dividirse en dos períodos: [[1964]]- [[1983]] y [[1983]] a la actualidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Inauguración del Museo de Historia Natural Carlos de la Torre, en 1969 .jpg|miniaturadeimagen|derecha|Inauguración del Museo de Historia Natural Carlos de la Torre, en 1969 ]]&lt;br /&gt;
Partamos, pues, de la evaluación de aquellos sucesos. En el período inicial se fundaron en el territorio holguinero varios museos. El primeo de ellos ocurrió en la ciudad de [[Holguín]]---[[22 de julio]] de [[1964]]---, y estuvo protagonizado por un grupo que se autodenominaba Jóvenes arqueólogos, liderado por Milton Pino. En esa asociación coincidieron personas que los unía el interés coleccionista en torno a la [[Arqueología]] y las [[Ciencias Naturales]]; dos de ellos ---Milton y Nilecta Castellanos--- llegaron a ser destacados arqueólogos y un tercer miembro ---Pedro Pérez--- fue director del [[Museo de Historia Natural Carlos de la Torre y Huerta (Holguín)|Museo de Historia Natural]] y un activo participante de la [[Sociedad Espeleológica de Cuba]]. Los tres fueron integrantes sobresalientes de ese equipo&amp;lt;ref&amp;gt; « También contribuyeron a la fundación del Museo:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* Silvio Grave de Peralta. Presidente de la Junta de Coordinación, Ejecución e Inspección (JUCEI) Regional, además de entusiasta promotor cultural a quien se debe la creación de la biblioteca Alex Urquiola. &lt;br /&gt;
* Arquitecto Luís Felipe Rodríguez Columbié, quien elaboró el proyecto para la adaptación del local. &lt;br /&gt;
* Departamento de Paleoantropología de la Academia de Ciencias de Cuba. &lt;br /&gt;
* Consejo Municipal de cultura.» &amp;lt;/ref&amp;gt;. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El [[Museo Guamá|museo Guamá]], que así se denominó, comenzó exhibiendo objetos arqueológicos y de historia natural, pero muy pronto se vio obligado a mostrar piezas históricas, merced a la urgencia que tenía la sociedad holguinera de ampliar su cultura, pues ya poseía una biblioteca pública, se había alfabetizado durante la campaña nacional y el cuartel de la tiranía se había convertido en escuela.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Orencio Miguel, coleccionista banense director fundador del Museo Indocubano Baní.jpg|miniaturadeimagen|derecha|Orencio Miguel, coleccionista banense director fundador del Museo Indocubano Baní]]&lt;br /&gt;
[[Archivo:Museo Indocubano Baní, fundado en 1965.jpg|miniaturadeimagen|derecha|Museo Indocubano Baní, fundado en 1965]]&lt;br /&gt;
Del esfuerzo desplegado para abrir el museo arqueológico Baní ---[[28 de noviembre]] de [[1965]]--- en [[Banes (provincia de Holguín)|Banes]], se podría relatar una historia semejante; solo se diferencia en que en este caso es un hombre solo, que no es joven de edad, pues había nacido en [[1911]], por lo que en la fecha de la apertura tenía 54 años, aunque si es joven de espíritu. [[Orencio Miguel Alonso]], relojero de profesión y coleccionista por vocación, es este hombre que pone su colección al servicio público y su propósito tomó cauce por el interés del gobierno revolucionario de crear museos arqueológicos, expresado a través de [[Celia Sánchez]], quien encargó a [[Antonio Núñez Jiménez]] y José guarch del Monte para dar cumplimiento a aquella tarea; todo esto estuvo apoyado por las autoridades de Banes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El museo de Historia Natural de [[Gibara (provincia de Holguín)|Gibara]], abierto al público el [[30 de diciembre]] de [[1966]], tuvo parecida gestación; su principal promotor, [[Joaquín Fernández de la Vara]], había comenzado una colección de esta especialidad en [[1932]], tras su regreso de [[Estados Unidos]] a donde había ido a estudiar y prolongó su estancia alrededor de 15 años. Su objetivo de fundar un museo con aquella colección resultó infructuoso durante la república burguesa, pero logró alcanzarlo solo después del triunfo de la revolución. Entonces coincidieron los intereses culturales y científicos de Fernández de la Vara, la voluntad política de los gobernantes de aquella ciudad y las ansias culturales de los gibareños, cuyo resultado fue un montaje de especies de la fauna en sus medios naturales.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Casi dos años y medio más tarde ---[[31 de mayo]] de [[1969]]---, abría sus puertas el [[Museo de Historia Natural Carlos de la Torre y Huerta (Holguín)|museo de Historia Natural de Holguín]], en el edificio ecléctico que había servido de sede a la Colonia española. Para lograrlo muchas voluntades se habían juntado: el grupo científico García Feria, formado por jóvenes aficionados a la arqueología y liderados por [[Hiram Pérez Concepción]], el importante coleccionista [[José A. García Castañeda]], así como personalidades políticas y del gobierno en el territorio: Gaspar Carballido, secretario del Partido y Alfonso Quintián, Presidente del Poder Local. Para el montaje de la exposición utilizaron vitrinas de las tiendas intervenidas durante la Ofensiva Revolucionara; con ello demostraron que era posible adaptar la muestra a las características de las vitrinas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La idea de crear un museo de arte en el edificio donde residió la familia Beola fue de Rigoberto Torres Torres, que había sido coordinador de la cultura en Gibara en el año [[1963]]. Nueve años tuvieron que esperar los gibareños para ver materializado este sueño el [[25 de julio]] de [[1972]]. Para su realización juntaron sus voluntades Antonio Lemus Nicolau, principal protagonista y Francisco Míguez Chávez, director de cultura en esa época; tuvieron el apoyo de las autoridades locales y de la antigua región e, incluso de la provincia de Oriente, al enviar al especialista Dr. [[Francisco Prat Puig|Francisco Prat Puig.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La apertura de los museos Provincial ---[[1976]]---, del Deporte y Casa Natal ---[[1979]]---, se debió a la conjunción de esfuerzos de personas, voluntades políticas y condiciones socioeconómicas propicias. Con el montaje del museo provincial colaboró el entonces Centro Nacional de Patrimonio, que encargó al arquitecto José Linares para que realizara el proyecto museográfico de la exposición, sobre la base de un guión preparado espontáneamente, sin ninguna experiencia en esas lides por parte de los técnicos Rigoberto González, Andrés Ramírez y el autor de este artículo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El [[Casa natal de Calixto García|Casa Natal]] recibió el respaldo, para el diseño museográfico de la Oficina que dirigía [[Arturo Duque de Estrada]] en [[Santiago de Cuba (provincia)|Santiago de Cuba]]; el guión había sido elaborado por técnicos holguineros. En el caso del [[Museo del Deporte (Holguín)|museo del Deporte]], los guiones museológico y museográfico fueron concebidos por trabajadores del museo provincial.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El surgimiento de los museos municipales se puede considerar, para el caso holguinero, ubicado en lo que Lenin definió como la “divisoria” de épocas históricas&amp;lt;ref&amp;gt; « Lenin, V. I. “Bajo pabellón ajeno”. En: Obras Completas. Tomo 26. Moscú, Editorial Progreso, 1984. pp. 137-161. Las ideas aquí plasmadas nos brindan los instrumentos metodológicos para estudiar y proponer los períodos en que podemos dividir los procesos históricos.» &amp;lt;/ref&amp;gt; . La creación de estas instituciones, que duró poco más de un año ---finales de [[1981]] a principios de [[1983]]---, cerró el ciclo de fundación de museos sobre bases empíricas e inició la etapa en que comenzaron a aplicarse las herramientas teóricas y prácticas que ofrecía la recién abierta Escuela Nacional de Museología.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En esta tarea se ejercitaron los conocimientos sobre guión museológico, aplicados en la preparación de este documento para los 13 museos municipales que abrieron sus puertas en ese lapso de tiempo; sin embargo, la información museográfica era mucho más elemental, de tal suerte, lo empírico y lo experimental, lo intuitivo y lo espontáneo primaron en el diseño de los soportes de la exposición y en el despliegue museográfico.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el segundo período ---comienza precisamente con la creación de los museos municipales---, aunque se fundaron algunas instituciones museales, lo que se destaca son los estudios de corte teórico abordados por algunos especialistas, los que devinieron en propuestas metodológicas para las investigaciones de colecciones, modificaciones conceptuales en la elaboración de los guiones museológicos, una constante participación en eventos especializados para presentar sus resultados y una importante labor docente con el fin de elevar el nivel científico de los técnicos y especialistas. Merced a la labor de sus museólogos, la Museología holguinera es considerada como una de las que ha hecho aportes sustanciales a esta ciencia social en [[Cuba]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Referencias bibliográficas==&lt;br /&gt;
{{listaref}}&lt;br /&gt;
==Fuentes==&lt;br /&gt;
* Fuente David Julián Gómez Iglesias.&lt;br /&gt;
* Díaz P., Horacio. El Museo: vía para el aprendizaje de la Historia. La Habana, Editorial Pueblo y educación, 2005.&lt;br /&gt;
* García C., José A. “Como lograr la efectividad de la labor educativa encomendada a los museos”. Holguín: Impresos O. Sánchez, 1945.&lt;br /&gt;
* Gregorová, Anna. Museological Working Papers (MuWoP) No. 1, 1980. ICOM-ICOFOM&lt;br /&gt;
* Hernández Godoy, Silvia T. “La arqueología y el espíritu coleccionista en cuba. Su contribución al conocimiento del mundo indígena (1847-1922)”, &lt;br /&gt;
* en: Revista de la biblioteca Nacional José Martí. Año 97, No. 1-2, enero-junio 2006.&lt;br /&gt;
* Lenin, V. I. “Bajo pabellón ajeno”. En: Obras Completas. Tomo 26. Moscú, Editorial Progreso, 1984. &lt;br /&gt;
* Ley No. 23, 18 de mayo de 1979. Ley de Museos municipales. En: Consejo Nacional de Patrimonio Cultural. Protección del Patrimonio Cultural. Compilación de textos legislativos, 1998.&lt;br /&gt;
* Linares, José. Museo, Museografía, Arquitectura.&lt;br /&gt;
* Linarez P, J. C. “El museo, la museología y la fuente de información museística. Acimed 2008; 17 (4). Consultado: 10 de abril de 2009.&lt;br /&gt;
* Mairresse, Francois y otros. “Conceptos fundamentales de la Museología”. ICOM-ICOFOM.&lt;br /&gt;
* Palomero, Federica. “Cultura como herencia, cultura como proceso: los museos en la encrucijada”. www. argentina.artealdia.com. Consultado: marzo 2007.&lt;br /&gt;
* Van Mensch P. Magpies on Mount Helicon? 1995. Disponible en: http://www.ahk.nl/ahk_upload/ahk_documenten/rwa_publ_pvm_1995_2.pdf [Consultado: 22 de diciembre de 2007]&lt;br /&gt;
* Vázquez, Josefina Z. Historia de la Historiografía.. México D. F., Ediciones Ateneo S. A. 1980, p.137&lt;br /&gt;
* Archivo Provincial de Historia de Holguín (APHH). Fondo Tenencia de Gobierno y Ayuntamiento 1752-1878. Leg. 66, Exp. 1973. Acta del Cabildo. 17 de febrero de 1869. Ver: Gómez I, D. J y M. Martínez P. Ob. Cit.&lt;br /&gt;
* Archivo Museo Provincial de Holguín (AMPH) Fondo Correspondencia de García Castañeda. Carlos G. Aguayo. Carta a Eduardo García Feria. 3 de febrero de 1931. Doc. 63.8&lt;br /&gt;
* AMPH. Fondo García Castañeda. Doc. 357 &lt;br /&gt;
* AMPH. Fondo Correspondencia de García Castañeda. Carlos G. Aguayo. Carta a Dr. José a. García Castañeda. Diciembre 27 de 1927. Doc. 63.3.&lt;br /&gt;
* Biblioteca Provincial Alex Urquiola (BPAU). Fondo Albanés. Fondos Raros y Valiosos. Artículos inéditos. Mecanografiados.&lt;br /&gt;
[[Category:Patrimonio_arquitectónico]]&lt;br /&gt;
[[Category:Patrimonio]]&lt;br /&gt;
[[Category:Arquitectura]]&lt;br /&gt;
[[Categoría:Museos]]&lt;br /&gt;
[[Category:Instituciones]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Calixtogarcia2 jc</name></author>
		
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== Información de copyright: ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Fuente: ==&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Calixtogarcia2 jc</name></author>
		
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		<title>Museología en Holguín</title>
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		<updated>2023-01-06T15:26:23Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Calixtogarcia2 jc: /* Auge de la museología holguinera */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Definición&lt;br /&gt;
|nombre= Museología holguinera.&lt;br /&gt;
|imagen=&lt;br /&gt;
|tamaño=&lt;br /&gt;
|concepto= El fomento de la Museología en [[Holguín (provincia)|Holguín]], tiene un vínculo directo con la creación de diversos tipos de [[museos]].&lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
'''Museología holguinera.''' El [[museo]] es una institución cultural que posee una historia de larga duración, es una institución moderna en el sentido de que nace de una conciencia histórica y de un espíritu democrático. El fomento de la Museología en [[Holguín (provincia)|Holguín]], después del triunfo de la revolución, tiene un vínculo directo con la creación de diversos tipos de museos.&lt;br /&gt;
==Fomento de la museología en Holguín==&lt;br /&gt;
El fomento de la Museología en [[Holguín (provincia)|Holguín]], después del triunfo de la revolución, tiene un vínculo directo con la creación de diversos tipos de museos; de hecho, esas entidades constituyen la base institucional en la que debe asentarse la aplicación de la [[ciencia]]. Pero no es una condición ''“sine qua non”'' la existencia de aquellos para el fortalecimiento de esta; antes bien, debe haber un trabajo práctico que implemente los conceptos museológicos, además de la necesidad de técnicos y especialistas que, no solo ejecuten tareas, si no que tengan una conciencia de esa aplicación, de modo que genere nuevas concepciones teóricas, o sea, un pensamiento museológico &amp;lt;ref&amp;gt; « Pensamiento museológico: “espacio transdisciplinario donde convergen teorías y prácticas de varias áreas del conocimiento” Marco Duch “Estudio y análisis de los museos y las colecciones museológicas de la provincia de Alicante” Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. 1997. » &amp;lt;/ref&amp;gt;  que contribuya a enriquecer a la Museología.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita| “Existe una relación entre el desarrollo de la Museología como ciencia y la necesidad de profesionalización de la actividad museística.”&amp;lt;ref&amp;gt; « Linarez P., J. C. Ob. Cit. » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}  &lt;br /&gt;
Para que se produzcan avances científicos en esta, como en otras ramas de la ciencia, tiene que haber un cuerpo de especialistas que trabajen a tiempo completo en esta actividad y amen la labor que desempeñan.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El [[coleccionismo]] es el soporte donde descansa la formación de la disciplina museológica. La primera referencia de esa labor en territorio holguinero  se remonta al [[siglo XIX]], cuando los españoles, triunfadores del ataque mambí a la ciudad y posterior sitio del edificio de [[La Periquera]] ---[[octubre]]-[[diciembre]] de [[1868]]--- acordaron en reunión del Cabildo, efectuada en [[febrero]] de [[1869]], recolectar piezas vinculadas a aquel suceso, con el {{Sistema:Cita| “(…) fin de perpetuar de una manera digna la inmarcesible gloria ganada por la Ciudad de Holguín en la heroica defensa hecha contra los revolucionarios, (…)”&amp;lt;ref&amp;gt; « Archivo Provincial de Historia de Holguín (APHH). Fondo Tenencia de Gobierno y Ayuntamiento 1752-1878. Leg. 66, Exp. 1973. Acta del Cabildo. 17 de febrero de 1869. Ver: Gómez I, D. J y M. Martínez P. Ob. Cit., p.17 » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}&lt;br /&gt;
No queda constancia documental del resultado final de aquel acuerdo; pero una conclusión podemos sacar: aquellas personas conocían la función propagandística que podía alcanzarse con una exposición de esas piezas y la repercusión ideológica que tendría en quienes la visitaran. Ello se deduce del fragmento citado y de la lectura del acta.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==El coleccionismo en Holguín==&lt;br /&gt;
El coleccionismo del [[siglo XX]] creó una tradición que perdura hasta hoy. El primero en iniciar esa labor en nuestra región fue Eduardo García Feria, quien comenzó sus colectas por los objetos arqueológicos a instancias de su amigo, el maestro Francisco García Grave de Peralta, residente en [[Puerto Padre (provincia de Las Tunas)|Puerto Padre]]&amp;lt;ref&amp;gt; « Ver: Gómez I., D. J. y M. Martínez P. Ob. Cit., p 22 » &amp;lt;/ref&amp;gt;.  Luego las continuó con objetos históricos y especímenes de la naturaleza. Su hijo, [[José A. García Castañeda]], siguió sus pasos y amplió sus horizontes de colecta hacia la [[Numismática]], [[Vitolfilia]] y [[Filatelia]], en la que logró alcanzar premios nacionales e internacionales. Ambos ---padre e hijo--- llegaron a poseer una de las colecciones de [[arqueología]] y de moluscos más importantes del país.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero no fueron los únicos. El interés coleccionista extendió su contagio hacia lugares como [[Gibara (provincia de Holguín)|Gibara]], [[Banes (provincia de Holguín)|Banes]], [[Antilla (Holguín)|Antilla]], [[Báguanos (provincia de Holguín)|Báguanos]], [[San Germán (Urbano Noris)|San Germán]], [[Mayarí (provincia de Holguín)|Mayarí]] y otros poblados de la actual provincia, y esas personas lograron reunir piezas de las materias antes mencionadas. Se podría realizar una larga lista de nombres; pero de entre ellos, algunos muy destacados, sobresalen dos: Joaquín Fernández de la Vara, con una valiosa colección de [[historia natural]], en [[Gibara (provincia de Holguín)|Gibara]], y [[Orencio Miguel Alonso]], poseedor de una formidable colección arqueológica, en Banes. Un elemento que caracterizó a la mayoría de los coleccionistas de esta zona fue su interés por mostrar el fruto de sus esfuerzos a los residentes de las localidades donde ellos vivían, cosa que hicieron en vidrieras de tiendas o vitrinas que mandaron a construir al efecto; además, ejecutaron acciones de documentación y de conservación de sus piezas. En esas tareas, muchas de ellas espontáneas o sugeridas por algún especialista en las materias específicas, estaba el germen de la disciplina museológica. Esos dos coleccionistas mencionados lograron ver cumplidos sus sueños, tras producirse el triunfo de la revolución.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El caso del dúo García Feria-García Castañeda, merece volver sobre él para valorarlo más amplia y detenidamente, porque es en ese par donde se encuentran los antecedentes fundamentales de la ''Museología en Holguín''.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Eduardo García Feria era maestro de profesión, documentó su colección arqueológica con tanta precisión, que le permitió a la investigadora Silvia T. Hernández afirmar: {{Sistema:Cita|“La colección García Feria fue ordenada científicamente, con sus números de catalogación, área de procedencia, descripción de las piezas atesoradas. Es decir que cumplía con todos los requisitos para denominarla como parte de un coleccionismo enciclopédico.”&amp;lt;ref&amp;gt; « Hernández Godoy, Silvia T. “La arqueología y el espíritu coleccionista en cuba. Su contribución al conocimiento del mundo indígena (1847-1922)”. En: Revista de la biblioteca Nacional José Martí. Año 97, No. 1-2, enero-junio 2006, pp. 56-70 » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Como la colección de la que se exponen esos criterios estaba formada en [[1922]], ello nos permite asegurar que García Feria es el precursor de la Museología holguinera y suponer que es uno de los que la promovieron a nivel de país.&lt;br /&gt;
Pero no fue solo esa labor. El maestro buscó una vía que les permitiera a sus alumnos y otros interesados relacionarse con los objetos que él atesoraba, y fundó un museo en su propia casa. Todo parece indicar que esto sucedió en [[1930]], en ocasión de ocurrir la Primera Exposición Agrícola, Industrial y Arqueológica de Holguín, en la que García Feria exhibió un grupo de objetos bajo el título de Museo Siboney&amp;lt;ref&amp;gt;«Biblioteca Provincial Alex Urquiola (BPAU). Fondo Albanés. Fondos Raros y Valiosos. Artículos inéditos. Mecanografiados.» &amp;lt;/ref&amp;gt;.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
Esta suposición se sustenta en la carta que el científico Carlos Guillermo Aguayo le envió, donde le plantea su intención de {{Sistema:Cita| “(…) contribuir con un grano de arena al incremento de su admirable museo.” &amp;lt;ref&amp;gt; « Archivo Museo Provincial de Holguín (AMPH) Fondo Correspondencia de García Castañeda. Carlos G. Aguayo. Carta a Eduardo García Feria. 3 de febrero de 1931. Doc. 63.8 » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}  Este gesto también valdría para considerarlo un precursor junto a [[Emilio Bacardí]] y [[Oscar María de Rojas]]; pero a esa actuación tendríamos que añadirle que ofreció visitas dirigidas a estudiantes de las escuelas locales que allí acudían; una alumna del colegio Montesinos dejó constancia de la realizada el [[27 de marzo]] de [[1941]]: {{Sistema:Cita| “Después de toda la explicación del señor Eduardo García Feria explicándonos objeto por objeto y su significación, hizo uso de la palabra el profesor de Historia de nuestro colegio quien empezó dando las gracias al señor Feria por la bondad de mostrarnos su museo (…)”&amp;lt;ref&amp;gt; « AMPH. Fondo García Castañeda. Doc. 357 » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto quiere decir que convirtió a su museo en un centro eficaz en función de la enseñanza, a la que sirvió de complemento, pero utilizando las herramientas museológicas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Más, sus aportes a esta ciencia desde Holguín no se detuvieron en las visitas guiadas. García Feria, con la colaboración de su hijo José Agustín, publicó los resultados de las investigaciones acometidas por su museo, de los hallazgos y de piezas arqueológicas contenidas en su colección. Esta labor la ejecutó desde los años 30 del [[siglo XX]], ello significa que en fecha tan temprana desplegó una actividad que varios lustros más tarde se conoció como comunicación museal&amp;lt;ref&amp;gt; « Comunicación museal. Transmisión de información desde uno o varios emisores (museos) hacia uno o varios receptores (públicos), por medio de un canal (exposición), utilizando medios específicos de este tipo de institución (objetos y sus complementos)» &amp;lt;/ref&amp;gt;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No obstante lo dicho, es en las concepciones de [[José A. García Castañeda]], donde se encuentran fundamentos más profundos del pensamiento museológico holguinero posterior. Nacido el [[22 de septiembre]] de [[1922]], bajo el signo de la república, creció rodeado de objetos arqueológicos que su padre clasificaba y catalogaba con interés científico. El proceso de formación y maduración de quien desde niño sus familiares y amigos comenzaron a llamar Pepito, tuvo ese incentivo que lo inclinará inicialmente hacia el coleccionismo del patrimonio natural, por lo cual en [[1927]] se plantea el propósito de fomentar un museo de historia natural&amp;lt;ref&amp;gt; « AMPH. Fondo Correspondencia de García Castañeda. Carlos G. Aguayo. Carta a Dr. José a. García Castañeda. Diciembre 27 de 1927. Doc. 63.3 » &amp;lt;/ref&amp;gt; . Antes, en [[1926]], había participado en su primera excavación de un sitio aborigen, en el Cerro de Yaguajay, y a partir de [[1927]] se dedica al trabajo de campo para que su padre realice el de mesa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==García Castañeda en la actividad museológica en Holguín==&lt;br /&gt;
[[Archivo:De izquierda a derecha, el primero Dr. José A. García Casta y el sexto Orencio Miguel Alonso, importantes coleccionistas.jpg|miniaturadeimagen|derecha|De izquierda a derecha, el primero Dr. José A. García Casta y el sexto Orencio Miguel Alonso, importantes coleccionistas]]&lt;br /&gt;
La participación de García Castañeda en la actividad museológica, vinculado a su padre, tiene su punto de partida con la muestra de piezas aborígenes en el denominado Museo Siboney, en [[abril]] de [[1930]]. Es de suponer que la experiencia adquirida durante años de trabajo con la colección y museo García Feria, le posibilitó estructurar sus concepciones museológicas, las que dejó plasmadas en el folleto {{Sistema:Cita| “Cómo lograr la efectividad de la labor educativa encomendada a los museos.” &amp;lt;ref&amp;gt; « García C., José A. “Como lograr la efectividad de la labor educativa encomendada a los museos”. Holguín: Impresos O. Sánchez, 1945 » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Claro está que la sola práctica cotidiana en el seno de una institución museal no puede ser suficiente para conformar una teoría. A nuestro modo de ver hay varios factores que debieron estar presentes y se le añaden al anterior: las visitas que hizo a diferentes coleccionistas y museos cubanos; los contactos que él sostuvo con coleccionistas extranjeros, principalmente norteamericanos, algunos de los cuales laboraban en museos; además, en la segunda y tercera década de ese siglo se publicaron en [[Cuba]] tres textos que hablaban sobre las posibilidades de los objetos museables en la enseñanza de la historia; aunque ninguno propuso una metodología coherente en ese sentido, alguno de esos libros pudo llegar a las manos de José Agustín, sobre todo el que escribió su amigo, el coleccionista pinareño Pedro García Valdés&amp;lt;ref&amp;gt; « Ver: Díaz P., Horacio. El Museo: vía para el aprendizaje de la Historia. La Habana, Editorial Pueblo y educación, 2005. » &amp;lt;/ref&amp;gt;.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
García Castañeda tiene una formación universitaria. Se graduó de [[Abogado]] y [[Notario]] en [[1923]], en la [[Universidad de La Habana]]; investigó la historia holguinera y cubana, cuyos resultados dejó plasmados en varios libros; en ellos algunos estudiosos locales ven la influencia del positivismo, en virtud de que su obra es básicamente descriptiva. No obstante, cuando se leen detenidamente sus escritos, se puede apreciar cierta inclinación sociológica, en el sentido de tratar de entender el ser holguinero. Ello podría explicarse porque el positivismo en sus orígenes {{Sistema:Cita| “(…) se va a empeñar en comprobar y fijar leyes, aún en los conocimientos sobre el hombre, y funda una nueva ciencia, la sociología, (…)”&amp;lt;ref&amp;gt; « Vázquez, Josefina Z. Historia de la Historiografía.. México D. F., Ediciones Ateneo S. A. 1980, p.137 » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}cuyo propósito era el de reformar la sociedad; y, evidentemente, para transformarla hay que conocerla y, aún más, hay que entenderla.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Precisamente, el museo moderno nace con esa vocación transformadora a través de la transmisión de información y conocimiento, producto de una conciencia educativa. Y, como se ha expresado al inicio de este trabajo, los dos momentos más importantes en la formación y consolidación de esta ciencia tienen como objeto la función educadora de esta institución.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De tal suerte, el doctor García Castañeda se percata de esta proyección del museo y deja constancia de ello en el folleto recién aludido. Allí afirma: {{Sistema:Cita| “Siendo su finalidad, un método efectivo y práctico de enseñanza popular, es necesario, (…) transformarlos de almacenes de antigüedades en centros de enseñanza popular, lo que se obtendría al unir ambos conceptos, exhibición de ejemplares, estudio de los mismos (…)”&amp;lt;ref&amp;gt; « García C., José A. Ob. Cit., p. 1- 2 » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}  Es válido destacar el hincapié que hace en la “enseñanza popular”, porque es precisamente en el pueblo donde radica la tarea transformadora de este centro cultural. Y esta idea la concluye magistralmente al expresar: {{Sistema:Cita| “(…) los museos constituyen uno de los más poderosos medios de que pueden valerse los gobiernos para la enseñanza popular (…)”&amp;lt;ref&amp;gt; « Ibíd., p. 5 » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
Esta función educativa tiene su complemento en el especialista. El profesor José Agustín logra entender que es en este trabajador donde radica la esencia de esa labor; es por ello que le dedica un fragmento de su escrito para caracterizar a esta persona: {{Sistema:Cita|“Los conservadores de Museos hoy en Cuba los nombramos museólogos/ deben ser no sólo capacitados sino entusiastas de la labor cultural a ellos encomendada; deben conocer perfectamente los objetos exhibidos y poder informar, en todo momento sobre los mismos, a más de la cultura general que se supone debe poseer, deber saber seleccionar la forma de exhibición de ejemplares y de que estos produzcan, tanto de la vista del ejemplar como del  estudio de su etiqueta, una labor efectiva en los conocimientos del mismo;(…) &amp;lt;ref&amp;gt; « Ibíd., p. 7 » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Solo es preciso subrayar la visión de perfil amplio que le otorga a este técnico, el que debía estar preparado en todas las tareas que se ejecutan en estas instituciones, incluyendo conocimientos de museografía. Estas son exigencias que deben cumplir en la actualidad nuestros museólogos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
García Castañeda escribió sobre otros temas relativos a la [[Museología]] y en sus observaciones pudo darse cuenta de la responsabilidad que tienen los gobiernos en la manutención de los museos, en virtud de ello critica que en la [[Cuba]] republicana estas instituciones no se atiendan como es debido. Pero va aún más lejos al señalar que los gobiernos de turno {{Sistema:Cita|“(…) no procuran sostener los ya creados (…), /considerándolos/ como dependencias políticas, designando a sus conservadores y empleados de acuerdo con sus intereses políticos (…)”&amp;lt;ref&amp;gt; « Ibíd., p. 2 » &amp;lt;/ref&amp;gt;}} &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No obstante, quizás el planteamiento más revolucionario que hace este promotor cultural está en la siguiente idea:{{Sistema:Cita|“Es necesario que cada municipalidad tenga su museo, el que debe ser regional antes que general, y en los que se exhibirán no solo los ejemplares zoológicos de la región, como es costumbre, sino sus productos agrícolas e industriales, sus minerales y rocas, su desenvolvimiento histórico, recuerdos de sus benefactores, etc., de manera que ellos en si abarquen el más completo estudio de la región.(…) &amp;lt;ref&amp;gt; « Ibíd., p. 2 » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A ningún conocedor de estos temas se le escapará la similitud de estos planteos con lo recogido en la Ley No. 23 que aprobó, en [[1979]], la creación de los museos municipales a lo largo de todo el país&amp;lt;ref&amp;gt; « Ley No. 23, 18 de mayo de 1979. Ley de Museos municipales. En: Consejo Nacional de Patrimonio Cultural. Protección del Patrimonio Cultural. Compilación de textos legislativos, 1998.» &amp;lt;/ref&amp;gt;.  Lo que si le asombrará que lo propuesto por este profesor esté publicado en [[1945]], o sea, 34 años antes de aprobarse la Ley, la que solo pudo convertirse en realidad porque la revolución había triunfado en [[1959]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto lo podemos catalogar como los antecedentes de la Museología holguinera. El triunfo de la revolución significó un cambio sustancial en todas las esferas de nuestra sociedad. En virtud de ello, una cosa queda clara cuando se estudia la formación de las instituciones museales en [[Holguín (provincia)|Holguín]]: el museo es un fenómeno de la revolución. Este tiene su sustento en la [[Campaña de Alfabetización]] y las posibilidades educacionales, culturales y científicas que ella abrió. Todas, en un proceso recíproco, sirven de sustento para el avance económico y este impulsa el desarrollo de aquellas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Auge de la museología holguinera==&lt;br /&gt;
En el caso que nos ocupa, la base institucional comenzó a fraguarse desde la década del 60; de ahí que el auge de la museología holguinera pueda dividirse en dos períodos: [[1964]]- [[1983]] y [[1983]] a la actualidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Inauguración del Museo de Historia Natural Carlos de la Torre, en 1969 .jpg|miniaturadeimagen|derecha|Inauguración del Museo de Historia Natural Carlos de la Torre, en 1969 ]]&lt;br /&gt;
Partamos, pues, de la evaluación de aquellos sucesos. En el período inicial se fundaron en el territorio holguinero varios museos. El primeo de ellos ocurrió en la ciudad de [[Holguín]]---[[22 de julio]] de [[1964]]---, y estuvo protagonizado por un grupo que se autodenominaba Jóvenes arqueólogos, liderado por Milton Pino. En esa asociación coincidieron personas que los unía el interés coleccionista en torno a la [[Arqueología]] y las [[Ciencias Naturales]]; dos de ellos ---Milton y Nilecta Castellanos--- llegaron a ser destacados arqueólogos y un tercer miembro ---Pedro Pérez--- fue director del [[Museo de Historia Natural Carlos de la Torre y Huerta (Holguín)|Museo de Historia Natural]] y un activo participante de la [[Sociedad Espeleológica de Cuba]]. Los tres fueron integrantes sobresalientes de ese equipo&amp;lt;ref&amp;gt; « También contribuyeron a la fundación del Museo:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* Silvio Grave de Peralta. Presidente de la Junta de Coordinación, Ejecución e Inspección (JUCEI) Regional, además de entusiasta promotor cultural a quien se debe la creación de la biblioteca Alex Urquiola. &lt;br /&gt;
* Arquitecto Luís Felipe Rodríguez Columbié, quien elaboró el proyecto para la adaptación del local. &lt;br /&gt;
* Departamento de Paleoantropología de la Academia de Ciencias de Cuba. &lt;br /&gt;
* Consejo Municipal de cultura.» &amp;lt;/ref&amp;gt;. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El [[Museo Guamá|museo Guamá]], que así se denominó, comenzó exhibiendo objetos arqueológicos y de historia natural, pero muy pronto se vio obligado a mostrar piezas históricas, merced a la urgencia que tenía la sociedad holguinera de ampliar su cultura, pues ya poseía una biblioteca pública, se había alfabetizado durante la campaña nacional y el cuartel de la tiranía se había convertido en escuela.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Museo Indocubano Baní, fundado en 1965.jpg|miniaturadeimagen|derecha|Museo Indocubano Baní, fundado en 1965]]&lt;br /&gt;
Del esfuerzo desplegado para abrir el museo arqueológico Baní ---[[28 de noviembre]] de [[1965]]--- en [[Banes (provincia de Holguín)|Banes]], se podría relatar una historia semejante; solo se diferencia en que en este caso es un hombre solo, que no es joven de edad, pues había nacido en [[1911]], por lo que en la fecha de la apertura tenía 54 años, aunque si es joven de espíritu. [[Orencio Miguel Alonso]], relojero de profesión y coleccionista por vocación, es este hombre que pone su colección al servicio público y su propósito tomó cauce por el interés del gobierno revolucionario de crear museos arqueológicos, expresado a través de [[Celia Sánchez]], quien encargó a [[Antonio Núñez Jiménez]] y José guarch del Monte para dar cumplimiento a aquella tarea; todo esto estuvo apoyado por las autoridades de Banes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El museo de Historia Natural de [[Gibara (provincia de Holguín)|Gibara]], abierto al público el [[30 de diciembre]] de [[1966]], tuvo parecida gestación; su principal promotor, [[Joaquín Fernández de la Vara]], había comenzado una colección de esta especialidad en [[1932]], tras su regreso de [[Estados Unidos]] a donde había ido a estudiar y prolongó su estancia alrededor de 15 años. Su objetivo de fundar un museo con aquella colección resultó infructuoso durante la república burguesa, pero logró alcanzarlo solo después del triunfo de la revolución. Entonces coincidieron los intereses culturales y científicos de Fernández de la Vara, la voluntad política de los gobernantes de aquella ciudad y las ansias culturales de los gibareños, cuyo resultado fue un montaje de especies de la fauna en sus medios naturales.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Casi dos años y medio más tarde ---[[31 de mayo]] de [[1969]]---, abría sus puertas el [[Museo de Historia Natural Carlos de la Torre y Huerta (Holguín)|museo de Historia Natural de Holguín]], en el edificio ecléctico que había servido de sede a la Colonia española. Para lograrlo muchas voluntades se habían juntado: el grupo científico García Feria, formado por jóvenes aficionados a la arqueología y liderados por [[Hiram Pérez Concepción]], el importante coleccionista [[José A. García Castañeda]], así como personalidades políticas y del gobierno en el territorio: Gaspar Carballido, secretario del Partido y Alfonso Quintián, Presidente del Poder Local. Para el montaje de la exposición utilizaron vitrinas de las tiendas intervenidas durante la Ofensiva Revolucionara; con ello demostraron que era posible adaptar la muestra a las características de las vitrinas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La idea de crear un museo de arte en el edificio donde residió la familia Beola fue de Rigoberto Torres Torres, que había sido coordinador de la cultura en Gibara en el año [[1963]]. Nueve años tuvieron que esperar los gibareños para ver materializado este sueño el [[25 de julio]] de [[1972]]. Para su realización juntaron sus voluntades Antonio Lemus Nicolau, principal protagonista y Francisco Míguez Chávez, director de cultura en esa época; tuvieron el apoyo de las autoridades locales y de la antigua región e, incluso de la provincia de Oriente, al enviar al especialista Dr. [[Francisco Prat Puig|Francisco Prat Puig.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La apertura de los museos Provincial ---[[1976]]---, del Deporte y Casa Natal ---[[1979]]---, se debió a la conjunción de esfuerzos de personas, voluntades políticas y condiciones socioeconómicas propicias. Con el montaje del museo provincial colaboró el entonces Centro Nacional de Patrimonio, que encargó al arquitecto José Linares para que realizara el proyecto museográfico de la exposición, sobre la base de un guión preparado espontáneamente, sin ninguna experiencia en esas lides por parte de los técnicos Rigoberto González, Andrés Ramírez y el autor de este artículo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El [[Casa natal de Calixto García|Casa Natal]] recibió el respaldo, para el diseño museográfico de la Oficina que dirigía [[Arturo Duque de Estrada]] en [[Santiago de Cuba (provincia)|Santiago de Cuba]]; el guión había sido elaborado por técnicos holguineros. En el caso del [[Museo del Deporte (Holguín)|museo del Deporte]], los guiones museológico y museográfico fueron concebidos por trabajadores del museo provincial.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El surgimiento de los museos municipales se puede considerar, para el caso holguinero, ubicado en lo que Lenin definió como la “divisoria” de épocas históricas&amp;lt;ref&amp;gt; « Lenin, V. I. “Bajo pabellón ajeno”. En: Obras Completas. Tomo 26. Moscú, Editorial Progreso, 1984. pp. 137-161. Las ideas aquí plasmadas nos brindan los instrumentos metodológicos para estudiar y proponer los períodos en que podemos dividir los procesos históricos.» &amp;lt;/ref&amp;gt; . La creación de estas instituciones, que duró poco más de un año ---finales de [[1981]] a principios de [[1983]]---, cerró el ciclo de fundación de museos sobre bases empíricas e inició la etapa en que comenzaron a aplicarse las herramientas teóricas y prácticas que ofrecía la recién abierta Escuela Nacional de Museología.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En esta tarea se ejercitaron los conocimientos sobre guión museológico, aplicados en la preparación de este documento para los 13 museos municipales que abrieron sus puertas en ese lapso de tiempo; sin embargo, la información museográfica era mucho más elemental, de tal suerte, lo empírico y lo experimental, lo intuitivo y lo espontáneo primaron en el diseño de los soportes de la exposición y en el despliegue museográfico.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el segundo período ---comienza precisamente con la creación de los museos municipales---, aunque se fundaron algunas instituciones museales, lo que se destaca son los estudios de corte teórico abordados por algunos especialistas, los que devinieron en propuestas metodológicas para las investigaciones de colecciones, modificaciones conceptuales en la elaboración de los guiones museológicos, una constante participación en eventos especializados para presentar sus resultados y una importante labor docente con el fin de elevar el nivel científico de los técnicos y especialistas. Merced a la labor de sus museólogos, la Museología holguinera es considerada como una de las que ha hecho aportes sustanciales a esta ciencia social en [[Cuba]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Referencias bibliográficas==&lt;br /&gt;
{{listaref}}&lt;br /&gt;
==Fuentes==&lt;br /&gt;
* Fuente David Julián Gómez Iglesias.&lt;br /&gt;
* Díaz P., Horacio. El Museo: vía para el aprendizaje de la Historia. La Habana, Editorial Pueblo y educación, 2005.&lt;br /&gt;
* García C., José A. “Como lograr la efectividad de la labor educativa encomendada a los museos”. Holguín: Impresos O. Sánchez, 1945.&lt;br /&gt;
* Gregorová, Anna. Museological Working Papers (MuWoP) No. 1, 1980. ICOM-ICOFOM&lt;br /&gt;
* Hernández Godoy, Silvia T. “La arqueología y el espíritu coleccionista en cuba. Su contribución al conocimiento del mundo indígena (1847-1922)”, &lt;br /&gt;
* en: Revista de la biblioteca Nacional José Martí. Año 97, No. 1-2, enero-junio 2006.&lt;br /&gt;
* Lenin, V. I. “Bajo pabellón ajeno”. En: Obras Completas. Tomo 26. Moscú, Editorial Progreso, 1984. &lt;br /&gt;
* Ley No. 23, 18 de mayo de 1979. Ley de Museos municipales. En: Consejo Nacional de Patrimonio Cultural. Protección del Patrimonio Cultural. Compilación de textos legislativos, 1998.&lt;br /&gt;
* Linares, José. Museo, Museografía, Arquitectura.&lt;br /&gt;
* Linarez P, J. C. “El museo, la museología y la fuente de información museística. Acimed 2008; 17 (4). Consultado: 10 de abril de 2009.&lt;br /&gt;
* Mairresse, Francois y otros. “Conceptos fundamentales de la Museología”. ICOM-ICOFOM.&lt;br /&gt;
* Palomero, Federica. “Cultura como herencia, cultura como proceso: los museos en la encrucijada”. www. argentina.artealdia.com. Consultado: marzo 2007.&lt;br /&gt;
* Van Mensch P. Magpies on Mount Helicon? 1995. Disponible en: http://www.ahk.nl/ahk_upload/ahk_documenten/rwa_publ_pvm_1995_2.pdf [Consultado: 22 de diciembre de 2007]&lt;br /&gt;
* Vázquez, Josefina Z. Historia de la Historiografía.. México D. F., Ediciones Ateneo S. A. 1980, p.137&lt;br /&gt;
* Archivo Provincial de Historia de Holguín (APHH). Fondo Tenencia de Gobierno y Ayuntamiento 1752-1878. Leg. 66, Exp. 1973. Acta del Cabildo. 17 de febrero de 1869. Ver: Gómez I, D. J y M. Martínez P. Ob. Cit.&lt;br /&gt;
* Archivo Museo Provincial de Holguín (AMPH) Fondo Correspondencia de García Castañeda. Carlos G. Aguayo. Carta a Eduardo García Feria. 3 de febrero de 1931. Doc. 63.8&lt;br /&gt;
* AMPH. Fondo García Castañeda. Doc. 357 &lt;br /&gt;
* AMPH. Fondo Correspondencia de García Castañeda. Carlos G. Aguayo. Carta a Dr. José a. García Castañeda. Diciembre 27 de 1927. Doc. 63.3.&lt;br /&gt;
* Biblioteca Provincial Alex Urquiola (BPAU). Fondo Albanés. Fondos Raros y Valiosos. Artículos inéditos. Mecanografiados.&lt;br /&gt;
[[Category:Patrimonio_arquitectónico]]&lt;br /&gt;
[[Category:Patrimonio]]&lt;br /&gt;
[[Category:Arquitectura]]&lt;br /&gt;
[[Categoría:Museos]]&lt;br /&gt;
[[Category:Instituciones]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Calixtogarcia2 jc</name></author>
		
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		<title>Archivo:Inauguración del Museo de Historia Natural Carlos de la Torre, en 1969 .jpg</title>
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&lt;div&gt;&lt;br /&gt;
== Información de copyright: ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Fuente: ==&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Calixtogarcia2 jc</name></author>
		
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		<title>Museología en Holguín</title>
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		<updated>2023-01-06T15:22:44Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Calixtogarcia2 jc: /* García Castañeda en la actividad museológica en Holguín */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Definición&lt;br /&gt;
|nombre= Museología holguinera.&lt;br /&gt;
|imagen=&lt;br /&gt;
|tamaño=&lt;br /&gt;
|concepto= El fomento de la Museología en [[Holguín (provincia)|Holguín]], tiene un vínculo directo con la creación de diversos tipos de [[museos]].&lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
'''Museología holguinera.''' El [[museo]] es una institución cultural que posee una historia de larga duración, es una institución moderna en el sentido de que nace de una conciencia histórica y de un espíritu democrático. El fomento de la Museología en [[Holguín (provincia)|Holguín]], después del triunfo de la revolución, tiene un vínculo directo con la creación de diversos tipos de museos.&lt;br /&gt;
==Fomento de la museología en Holguín==&lt;br /&gt;
El fomento de la Museología en [[Holguín (provincia)|Holguín]], después del triunfo de la revolución, tiene un vínculo directo con la creación de diversos tipos de museos; de hecho, esas entidades constituyen la base institucional en la que debe asentarse la aplicación de la [[ciencia]]. Pero no es una condición ''“sine qua non”'' la existencia de aquellos para el fortalecimiento de esta; antes bien, debe haber un trabajo práctico que implemente los conceptos museológicos, además de la necesidad de técnicos y especialistas que, no solo ejecuten tareas, si no que tengan una conciencia de esa aplicación, de modo que genere nuevas concepciones teóricas, o sea, un pensamiento museológico &amp;lt;ref&amp;gt; « Pensamiento museológico: “espacio transdisciplinario donde convergen teorías y prácticas de varias áreas del conocimiento” Marco Duch “Estudio y análisis de los museos y las colecciones museológicas de la provincia de Alicante” Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. 1997. » &amp;lt;/ref&amp;gt;  que contribuya a enriquecer a la Museología.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita| “Existe una relación entre el desarrollo de la Museología como ciencia y la necesidad de profesionalización de la actividad museística.”&amp;lt;ref&amp;gt; « Linarez P., J. C. Ob. Cit. » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}  &lt;br /&gt;
Para que se produzcan avances científicos en esta, como en otras ramas de la ciencia, tiene que haber un cuerpo de especialistas que trabajen a tiempo completo en esta actividad y amen la labor que desempeñan.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El [[coleccionismo]] es el soporte donde descansa la formación de la disciplina museológica. La primera referencia de esa labor en territorio holguinero  se remonta al [[siglo XIX]], cuando los españoles, triunfadores del ataque mambí a la ciudad y posterior sitio del edificio de [[La Periquera]] ---[[octubre]]-[[diciembre]] de [[1868]]--- acordaron en reunión del Cabildo, efectuada en [[febrero]] de [[1869]], recolectar piezas vinculadas a aquel suceso, con el {{Sistema:Cita| “(…) fin de perpetuar de una manera digna la inmarcesible gloria ganada por la Ciudad de Holguín en la heroica defensa hecha contra los revolucionarios, (…)”&amp;lt;ref&amp;gt; « Archivo Provincial de Historia de Holguín (APHH). Fondo Tenencia de Gobierno y Ayuntamiento 1752-1878. Leg. 66, Exp. 1973. Acta del Cabildo. 17 de febrero de 1869. Ver: Gómez I, D. J y M. Martínez P. Ob. Cit., p.17 » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}&lt;br /&gt;
No queda constancia documental del resultado final de aquel acuerdo; pero una conclusión podemos sacar: aquellas personas conocían la función propagandística que podía alcanzarse con una exposición de esas piezas y la repercusión ideológica que tendría en quienes la visitaran. Ello se deduce del fragmento citado y de la lectura del acta.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==El coleccionismo en Holguín==&lt;br /&gt;
El coleccionismo del [[siglo XX]] creó una tradición que perdura hasta hoy. El primero en iniciar esa labor en nuestra región fue Eduardo García Feria, quien comenzó sus colectas por los objetos arqueológicos a instancias de su amigo, el maestro Francisco García Grave de Peralta, residente en [[Puerto Padre (provincia de Las Tunas)|Puerto Padre]]&amp;lt;ref&amp;gt; « Ver: Gómez I., D. J. y M. Martínez P. Ob. Cit., p 22 » &amp;lt;/ref&amp;gt;.  Luego las continuó con objetos históricos y especímenes de la naturaleza. Su hijo, [[José A. García Castañeda]], siguió sus pasos y amplió sus horizontes de colecta hacia la [[Numismática]], [[Vitolfilia]] y [[Filatelia]], en la que logró alcanzar premios nacionales e internacionales. Ambos ---padre e hijo--- llegaron a poseer una de las colecciones de [[arqueología]] y de moluscos más importantes del país.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero no fueron los únicos. El interés coleccionista extendió su contagio hacia lugares como [[Gibara (provincia de Holguín)|Gibara]], [[Banes (provincia de Holguín)|Banes]], [[Antilla (Holguín)|Antilla]], [[Báguanos (provincia de Holguín)|Báguanos]], [[San Germán (Urbano Noris)|San Germán]], [[Mayarí (provincia de Holguín)|Mayarí]] y otros poblados de la actual provincia, y esas personas lograron reunir piezas de las materias antes mencionadas. Se podría realizar una larga lista de nombres; pero de entre ellos, algunos muy destacados, sobresalen dos: Joaquín Fernández de la Vara, con una valiosa colección de [[historia natural]], en [[Gibara (provincia de Holguín)|Gibara]], y [[Orencio Miguel Alonso]], poseedor de una formidable colección arqueológica, en Banes. Un elemento que caracterizó a la mayoría de los coleccionistas de esta zona fue su interés por mostrar el fruto de sus esfuerzos a los residentes de las localidades donde ellos vivían, cosa que hicieron en vidrieras de tiendas o vitrinas que mandaron a construir al efecto; además, ejecutaron acciones de documentación y de conservación de sus piezas. En esas tareas, muchas de ellas espontáneas o sugeridas por algún especialista en las materias específicas, estaba el germen de la disciplina museológica. Esos dos coleccionistas mencionados lograron ver cumplidos sus sueños, tras producirse el triunfo de la revolución.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El caso del dúo García Feria-García Castañeda, merece volver sobre él para valorarlo más amplia y detenidamente, porque es en ese par donde se encuentran los antecedentes fundamentales de la ''Museología en Holguín''.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Eduardo García Feria era maestro de profesión, documentó su colección arqueológica con tanta precisión, que le permitió a la investigadora Silvia T. Hernández afirmar: {{Sistema:Cita|“La colección García Feria fue ordenada científicamente, con sus números de catalogación, área de procedencia, descripción de las piezas atesoradas. Es decir que cumplía con todos los requisitos para denominarla como parte de un coleccionismo enciclopédico.”&amp;lt;ref&amp;gt; « Hernández Godoy, Silvia T. “La arqueología y el espíritu coleccionista en cuba. Su contribución al conocimiento del mundo indígena (1847-1922)”. En: Revista de la biblioteca Nacional José Martí. Año 97, No. 1-2, enero-junio 2006, pp. 56-70 » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Como la colección de la que se exponen esos criterios estaba formada en [[1922]], ello nos permite asegurar que García Feria es el precursor de la Museología holguinera y suponer que es uno de los que la promovieron a nivel de país.&lt;br /&gt;
Pero no fue solo esa labor. El maestro buscó una vía que les permitiera a sus alumnos y otros interesados relacionarse con los objetos que él atesoraba, y fundó un museo en su propia casa. Todo parece indicar que esto sucedió en [[1930]], en ocasión de ocurrir la Primera Exposición Agrícola, Industrial y Arqueológica de Holguín, en la que García Feria exhibió un grupo de objetos bajo el título de Museo Siboney&amp;lt;ref&amp;gt;«Biblioteca Provincial Alex Urquiola (BPAU). Fondo Albanés. Fondos Raros y Valiosos. Artículos inéditos. Mecanografiados.» &amp;lt;/ref&amp;gt;.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
Esta suposición se sustenta en la carta que el científico Carlos Guillermo Aguayo le envió, donde le plantea su intención de {{Sistema:Cita| “(…) contribuir con un grano de arena al incremento de su admirable museo.” &amp;lt;ref&amp;gt; « Archivo Museo Provincial de Holguín (AMPH) Fondo Correspondencia de García Castañeda. Carlos G. Aguayo. Carta a Eduardo García Feria. 3 de febrero de 1931. Doc. 63.8 » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}  Este gesto también valdría para considerarlo un precursor junto a [[Emilio Bacardí]] y [[Oscar María de Rojas]]; pero a esa actuación tendríamos que añadirle que ofreció visitas dirigidas a estudiantes de las escuelas locales que allí acudían; una alumna del colegio Montesinos dejó constancia de la realizada el [[27 de marzo]] de [[1941]]: {{Sistema:Cita| “Después de toda la explicación del señor Eduardo García Feria explicándonos objeto por objeto y su significación, hizo uso de la palabra el profesor de Historia de nuestro colegio quien empezó dando las gracias al señor Feria por la bondad de mostrarnos su museo (…)”&amp;lt;ref&amp;gt; « AMPH. Fondo García Castañeda. Doc. 357 » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto quiere decir que convirtió a su museo en un centro eficaz en función de la enseñanza, a la que sirvió de complemento, pero utilizando las herramientas museológicas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Más, sus aportes a esta ciencia desde Holguín no se detuvieron en las visitas guiadas. García Feria, con la colaboración de su hijo José Agustín, publicó los resultados de las investigaciones acometidas por su museo, de los hallazgos y de piezas arqueológicas contenidas en su colección. Esta labor la ejecutó desde los años 30 del [[siglo XX]], ello significa que en fecha tan temprana desplegó una actividad que varios lustros más tarde se conoció como comunicación museal&amp;lt;ref&amp;gt; « Comunicación museal. Transmisión de información desde uno o varios emisores (museos) hacia uno o varios receptores (públicos), por medio de un canal (exposición), utilizando medios específicos de este tipo de institución (objetos y sus complementos)» &amp;lt;/ref&amp;gt;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No obstante lo dicho, es en las concepciones de [[José A. García Castañeda]], donde se encuentran fundamentos más profundos del pensamiento museológico holguinero posterior. Nacido el [[22 de septiembre]] de [[1922]], bajo el signo de la república, creció rodeado de objetos arqueológicos que su padre clasificaba y catalogaba con interés científico. El proceso de formación y maduración de quien desde niño sus familiares y amigos comenzaron a llamar Pepito, tuvo ese incentivo que lo inclinará inicialmente hacia el coleccionismo del patrimonio natural, por lo cual en [[1927]] se plantea el propósito de fomentar un museo de historia natural&amp;lt;ref&amp;gt; « AMPH. Fondo Correspondencia de García Castañeda. Carlos G. Aguayo. Carta a Dr. José a. García Castañeda. Diciembre 27 de 1927. Doc. 63.3 » &amp;lt;/ref&amp;gt; . Antes, en [[1926]], había participado en su primera excavación de un sitio aborigen, en el Cerro de Yaguajay, y a partir de [[1927]] se dedica al trabajo de campo para que su padre realice el de mesa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==García Castañeda en la actividad museológica en Holguín==&lt;br /&gt;
[[Archivo:De izquierda a derecha, el primero Dr. José A. García Casta y el sexto Orencio Miguel Alonso, importantes coleccionistas.jpg|miniaturadeimagen|derecha|De izquierda a derecha, el primero Dr. José A. García Casta y el sexto Orencio Miguel Alonso, importantes coleccionistas]]&lt;br /&gt;
La participación de García Castañeda en la actividad museológica, vinculado a su padre, tiene su punto de partida con la muestra de piezas aborígenes en el denominado Museo Siboney, en [[abril]] de [[1930]]. Es de suponer que la experiencia adquirida durante años de trabajo con la colección y museo García Feria, le posibilitó estructurar sus concepciones museológicas, las que dejó plasmadas en el folleto {{Sistema:Cita| “Cómo lograr la efectividad de la labor educativa encomendada a los museos.” &amp;lt;ref&amp;gt; « García C., José A. “Como lograr la efectividad de la labor educativa encomendada a los museos”. Holguín: Impresos O. Sánchez, 1945 » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Claro está que la sola práctica cotidiana en el seno de una institución museal no puede ser suficiente para conformar una teoría. A nuestro modo de ver hay varios factores que debieron estar presentes y se le añaden al anterior: las visitas que hizo a diferentes coleccionistas y museos cubanos; los contactos que él sostuvo con coleccionistas extranjeros, principalmente norteamericanos, algunos de los cuales laboraban en museos; además, en la segunda y tercera década de ese siglo se publicaron en [[Cuba]] tres textos que hablaban sobre las posibilidades de los objetos museables en la enseñanza de la historia; aunque ninguno propuso una metodología coherente en ese sentido, alguno de esos libros pudo llegar a las manos de José Agustín, sobre todo el que escribió su amigo, el coleccionista pinareño Pedro García Valdés&amp;lt;ref&amp;gt; « Ver: Díaz P., Horacio. El Museo: vía para el aprendizaje de la Historia. La Habana, Editorial Pueblo y educación, 2005. » &amp;lt;/ref&amp;gt;.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
García Castañeda tiene una formación universitaria. Se graduó de [[Abogado]] y [[Notario]] en [[1923]], en la [[Universidad de La Habana]]; investigó la historia holguinera y cubana, cuyos resultados dejó plasmados en varios libros; en ellos algunos estudiosos locales ven la influencia del positivismo, en virtud de que su obra es básicamente descriptiva. No obstante, cuando se leen detenidamente sus escritos, se puede apreciar cierta inclinación sociológica, en el sentido de tratar de entender el ser holguinero. Ello podría explicarse porque el positivismo en sus orígenes {{Sistema:Cita| “(…) se va a empeñar en comprobar y fijar leyes, aún en los conocimientos sobre el hombre, y funda una nueva ciencia, la sociología, (…)”&amp;lt;ref&amp;gt; « Vázquez, Josefina Z. Historia de la Historiografía.. México D. F., Ediciones Ateneo S. A. 1980, p.137 » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}cuyo propósito era el de reformar la sociedad; y, evidentemente, para transformarla hay que conocerla y, aún más, hay que entenderla.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Precisamente, el museo moderno nace con esa vocación transformadora a través de la transmisión de información y conocimiento, producto de una conciencia educativa. Y, como se ha expresado al inicio de este trabajo, los dos momentos más importantes en la formación y consolidación de esta ciencia tienen como objeto la función educadora de esta institución.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De tal suerte, el doctor García Castañeda se percata de esta proyección del museo y deja constancia de ello en el folleto recién aludido. Allí afirma: {{Sistema:Cita| “Siendo su finalidad, un método efectivo y práctico de enseñanza popular, es necesario, (…) transformarlos de almacenes de antigüedades en centros de enseñanza popular, lo que se obtendría al unir ambos conceptos, exhibición de ejemplares, estudio de los mismos (…)”&amp;lt;ref&amp;gt; « García C., José A. Ob. Cit., p. 1- 2 » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}  Es válido destacar el hincapié que hace en la “enseñanza popular”, porque es precisamente en el pueblo donde radica la tarea transformadora de este centro cultural. Y esta idea la concluye magistralmente al expresar: {{Sistema:Cita| “(…) los museos constituyen uno de los más poderosos medios de que pueden valerse los gobiernos para la enseñanza popular (…)”&amp;lt;ref&amp;gt; « Ibíd., p. 5 » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
Esta función educativa tiene su complemento en el especialista. El profesor José Agustín logra entender que es en este trabajador donde radica la esencia de esa labor; es por ello que le dedica un fragmento de su escrito para caracterizar a esta persona: {{Sistema:Cita|“Los conservadores de Museos hoy en Cuba los nombramos museólogos/ deben ser no sólo capacitados sino entusiastas de la labor cultural a ellos encomendada; deben conocer perfectamente los objetos exhibidos y poder informar, en todo momento sobre los mismos, a más de la cultura general que se supone debe poseer, deber saber seleccionar la forma de exhibición de ejemplares y de que estos produzcan, tanto de la vista del ejemplar como del  estudio de su etiqueta, una labor efectiva en los conocimientos del mismo;(…) &amp;lt;ref&amp;gt; « Ibíd., p. 7 » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Solo es preciso subrayar la visión de perfil amplio que le otorga a este técnico, el que debía estar preparado en todas las tareas que se ejecutan en estas instituciones, incluyendo conocimientos de museografía. Estas son exigencias que deben cumplir en la actualidad nuestros museólogos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
García Castañeda escribió sobre otros temas relativos a la [[Museología]] y en sus observaciones pudo darse cuenta de la responsabilidad que tienen los gobiernos en la manutención de los museos, en virtud de ello critica que en la [[Cuba]] republicana estas instituciones no se atiendan como es debido. Pero va aún más lejos al señalar que los gobiernos de turno {{Sistema:Cita|“(…) no procuran sostener los ya creados (…), /considerándolos/ como dependencias políticas, designando a sus conservadores y empleados de acuerdo con sus intereses políticos (…)”&amp;lt;ref&amp;gt; « Ibíd., p. 2 » &amp;lt;/ref&amp;gt;}} &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No obstante, quizás el planteamiento más revolucionario que hace este promotor cultural está en la siguiente idea:{{Sistema:Cita|“Es necesario que cada municipalidad tenga su museo, el que debe ser regional antes que general, y en los que se exhibirán no solo los ejemplares zoológicos de la región, como es costumbre, sino sus productos agrícolas e industriales, sus minerales y rocas, su desenvolvimiento histórico, recuerdos de sus benefactores, etc., de manera que ellos en si abarquen el más completo estudio de la región.(…) &amp;lt;ref&amp;gt; « Ibíd., p. 2 » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A ningún conocedor de estos temas se le escapará la similitud de estos planteos con lo recogido en la Ley No. 23 que aprobó, en [[1979]], la creación de los museos municipales a lo largo de todo el país&amp;lt;ref&amp;gt; « Ley No. 23, 18 de mayo de 1979. Ley de Museos municipales. En: Consejo Nacional de Patrimonio Cultural. Protección del Patrimonio Cultural. Compilación de textos legislativos, 1998.» &amp;lt;/ref&amp;gt;.  Lo que si le asombrará que lo propuesto por este profesor esté publicado en [[1945]], o sea, 34 años antes de aprobarse la Ley, la que solo pudo convertirse en realidad porque la revolución había triunfado en [[1959]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto lo podemos catalogar como los antecedentes de la Museología holguinera. El triunfo de la revolución significó un cambio sustancial en todas las esferas de nuestra sociedad. En virtud de ello, una cosa queda clara cuando se estudia la formación de las instituciones museales en [[Holguín (provincia)|Holguín]]: el museo es un fenómeno de la revolución. Este tiene su sustento en la [[Campaña de Alfabetización]] y las posibilidades educacionales, culturales y científicas que ella abrió. Todas, en un proceso recíproco, sirven de sustento para el avance económico y este impulsa el desarrollo de aquellas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Auge de la museología holguinera==&lt;br /&gt;
En el caso que nos ocupa, la base institucional comenzó a fraguarse desde la década del 60; de ahí que el auge de la museología holguinera pueda dividirse en dos períodos: [[1964]]- [[1983]] y [[1983]] a la actualidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Partamos, pues, de la evaluación de aquellos sucesos. En el período inicial se fundaron en el territorio holguinero varios museos. El primeo de ellos ocurrió en la ciudad de [[Holguín]]---[[22 de julio]] de [[1964]]---, y estuvo protagonizado por un grupo que se autodenominaba Jóvenes arqueólogos, liderado por Milton Pino. En esa asociación coincidieron personas que los unía el interés coleccionista en torno a la [[Arqueología]] y las [[Ciencias Naturales]]; dos de ellos ---Milton y Nilecta Castellanos--- llegaron a ser destacados arqueólogos y un tercer miembro ---Pedro Pérez--- fue director del [[Museo de Historia Natural Carlos de la Torre y Huerta (Holguín)|Museo de Historia Natural]] y un activo participante de la [[Sociedad Espeleológica de Cuba]]. Los tres fueron integrantes sobresalientes de ese equipo&amp;lt;ref&amp;gt; « También contribuyeron a la fundación del Museo:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* Silvio Grave de Peralta. Presidente de la Junta de Coordinación, Ejecución e Inspección (JUCEI) Regional, además de entusiasta promotor cultural a quien se debe la creación de la biblioteca Alex Urquiola. &lt;br /&gt;
* Arquitecto Luís Felipe Rodríguez Columbié, quien elaboró el proyecto para la adaptación del local. &lt;br /&gt;
* Departamento de Paleoantropología de la Academia de Ciencias de Cuba. &lt;br /&gt;
* Consejo Municipal de cultura.» &amp;lt;/ref&amp;gt;. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El [[Museo Guamá|museo Guamá]], que así se denominó, comenzó exhibiendo objetos arqueológicos y de historia natural, pero muy pronto se vio obligado a mostrar piezas históricas, merced a la urgencia que tenía la sociedad holguinera de ampliar su cultura, pues ya poseía una biblioteca pública, se había alfabetizado durante la campaña nacional y el cuartel de la tiranía se había convertido en escuela.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Museo Indocubano Baní, fundado en 1965.jpg|miniaturadeimagen|derecha|Museo Indocubano Baní, fundado en 1965]]&lt;br /&gt;
Del esfuerzo desplegado para abrir el museo arqueológico Baní ---[[28 de noviembre]] de [[1965]]--- en [[Banes (provincia de Holguín)|Banes]], se podría relatar una historia semejante; solo se diferencia en que en este caso es un hombre solo, que no es joven de edad, pues había nacido en [[1911]], por lo que en la fecha de la apertura tenía 54 años, aunque si es joven de espíritu. [[Orencio Miguel Alonso]], relojero de profesión y coleccionista por vocación, es este hombre que pone su colección al servicio público y su propósito tomó cauce por el interés del gobierno revolucionario de crear museos arqueológicos, expresado a través de [[Celia Sánchez]], quien encargó a [[Antonio Núñez Jiménez]] y José guarch del Monte para dar cumplimiento a aquella tarea; todo esto estuvo apoyado por las autoridades de Banes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El museo de Historia Natural de [[Gibara (provincia de Holguín)|Gibara]], abierto al público el [[30 de diciembre]] de [[1966]], tuvo parecida gestación; su principal promotor, [[Joaquín Fernández de la Vara]], había comenzado una colección de esta especialidad en [[1932]], tras su regreso de [[Estados Unidos]] a donde había ido a estudiar y prolongó su estancia alrededor de 15 años. Su objetivo de fundar un museo con aquella colección resultó infructuoso durante la república burguesa, pero logró alcanzarlo solo después del triunfo de la revolución. Entonces coincidieron los intereses culturales y científicos de Fernández de la Vara, la voluntad política de los gobernantes de aquella ciudad y las ansias culturales de los gibareños, cuyo resultado fue un montaje de especies de la fauna en sus medios naturales.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Casi dos años y medio más tarde ---[[31 de mayo]] de [[1969]]---, abría sus puertas el [[Museo de Historia Natural Carlos de la Torre y Huerta (Holguín)|museo de Historia Natural de Holguín]], en el edificio ecléctico que había servido de sede a la Colonia española. Para lograrlo muchas voluntades se habían juntado: el grupo científico García Feria, formado por jóvenes aficionados a la arqueología y liderados por [[Hiram Pérez Concepción]], el importante coleccionista [[José A. García Castañeda]], así como personalidades políticas y del gobierno en el territorio: Gaspar Carballido, secretario del Partido y Alfonso Quintián, Presidente del Poder Local. Para el montaje de la exposición utilizaron vitrinas de las tiendas intervenidas durante la Ofensiva Revolucionara; con ello demostraron que era posible adaptar la muestra a las características de las vitrinas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La idea de crear un museo de arte en el edificio donde residió la familia Beola fue de Rigoberto Torres Torres, que había sido coordinador de la cultura en Gibara en el año [[1963]]. Nueve años tuvieron que esperar los gibareños para ver materializado este sueño el [[25 de julio]] de [[1972]]. Para su realización juntaron sus voluntades Antonio Lemus Nicolau, principal protagonista y Francisco Míguez Chávez, director de cultura en esa época; tuvieron el apoyo de las autoridades locales y de la antigua región e, incluso de la provincia de Oriente, al enviar al especialista Dr. [[Francisco Prat Puig|Francisco Prat Puig.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La apertura de los museos Provincial ---[[1976]]---, del Deporte y Casa Natal ---[[1979]]---, se debió a la conjunción de esfuerzos de personas, voluntades políticas y condiciones socioeconómicas propicias. Con el montaje del museo provincial colaboró el entonces Centro Nacional de Patrimonio, que encargó al arquitecto José Linares para que realizara el proyecto museográfico de la exposición, sobre la base de un guión preparado espontáneamente, sin ninguna experiencia en esas lides por parte de los técnicos Rigoberto González, Andrés Ramírez y el autor de este artículo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El [[Casa natal de Calixto García|Casa Natal]] recibió el respaldo, para el diseño museográfico de la Oficina que dirigía [[Arturo Duque de Estrada]] en [[Santiago de Cuba (provincia)|Santiago de Cuba]]; el guión había sido elaborado por técnicos holguineros. En el caso del [[Museo del Deporte (Holguín)|museo del Deporte]], los guiones museológico y museográfico fueron concebidos por trabajadores del museo provincial.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El surgimiento de los museos municipales se puede considerar, para el caso holguinero, ubicado en lo que Lenin definió como la “divisoria” de épocas históricas&amp;lt;ref&amp;gt; « Lenin, V. I. “Bajo pabellón ajeno”. En: Obras Completas. Tomo 26. Moscú, Editorial Progreso, 1984. pp. 137-161. Las ideas aquí plasmadas nos brindan los instrumentos metodológicos para estudiar y proponer los períodos en que podemos dividir los procesos históricos.» &amp;lt;/ref&amp;gt; . La creación de estas instituciones, que duró poco más de un año ---finales de [[1981]] a principios de [[1983]]---, cerró el ciclo de fundación de museos sobre bases empíricas e inició la etapa en que comenzaron a aplicarse las herramientas teóricas y prácticas que ofrecía la recién abierta Escuela Nacional de Museología.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En esta tarea se ejercitaron los conocimientos sobre guión museológico, aplicados en la preparación de este documento para los 13 museos municipales que abrieron sus puertas en ese lapso de tiempo; sin embargo, la información museográfica era mucho más elemental, de tal suerte, lo empírico y lo experimental, lo intuitivo y lo espontáneo primaron en el diseño de los soportes de la exposición y en el despliegue museográfico.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el segundo período ---comienza precisamente con la creación de los museos municipales---, aunque se fundaron algunas instituciones museales, lo que se destaca son los estudios de corte teórico abordados por algunos especialistas, los que devinieron en propuestas metodológicas para las investigaciones de colecciones, modificaciones conceptuales en la elaboración de los guiones museológicos, una constante participación en eventos especializados para presentar sus resultados y una importante labor docente con el fin de elevar el nivel científico de los técnicos y especialistas. Merced a la labor de sus museólogos, la Museología holguinera es considerada como una de las que ha hecho aportes sustanciales a esta ciencia social en [[Cuba]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Referencias bibliográficas==&lt;br /&gt;
{{listaref}}&lt;br /&gt;
==Fuentes==&lt;br /&gt;
* Fuente David Julián Gómez Iglesias.&lt;br /&gt;
* Díaz P., Horacio. El Museo: vía para el aprendizaje de la Historia. La Habana, Editorial Pueblo y educación, 2005.&lt;br /&gt;
* García C., José A. “Como lograr la efectividad de la labor educativa encomendada a los museos”. Holguín: Impresos O. Sánchez, 1945.&lt;br /&gt;
* Gregorová, Anna. Museological Working Papers (MuWoP) No. 1, 1980. ICOM-ICOFOM&lt;br /&gt;
* Hernández Godoy, Silvia T. “La arqueología y el espíritu coleccionista en cuba. Su contribución al conocimiento del mundo indígena (1847-1922)”, &lt;br /&gt;
* en: Revista de la biblioteca Nacional José Martí. Año 97, No. 1-2, enero-junio 2006.&lt;br /&gt;
* Lenin, V. I. “Bajo pabellón ajeno”. En: Obras Completas. Tomo 26. Moscú, Editorial Progreso, 1984. &lt;br /&gt;
* Ley No. 23, 18 de mayo de 1979. Ley de Museos municipales. En: Consejo Nacional de Patrimonio Cultural. Protección del Patrimonio Cultural. Compilación de textos legislativos, 1998.&lt;br /&gt;
* Linares, José. Museo, Museografía, Arquitectura.&lt;br /&gt;
* Linarez P, J. C. “El museo, la museología y la fuente de información museística. Acimed 2008; 17 (4). Consultado: 10 de abril de 2009.&lt;br /&gt;
* Mairresse, Francois y otros. “Conceptos fundamentales de la Museología”. ICOM-ICOFOM.&lt;br /&gt;
* Palomero, Federica. “Cultura como herencia, cultura como proceso: los museos en la encrucijada”. www. argentina.artealdia.com. Consultado: marzo 2007.&lt;br /&gt;
* Van Mensch P. Magpies on Mount Helicon? 1995. Disponible en: http://www.ahk.nl/ahk_upload/ahk_documenten/rwa_publ_pvm_1995_2.pdf [Consultado: 22 de diciembre de 2007]&lt;br /&gt;
* Vázquez, Josefina Z. Historia de la Historiografía.. México D. F., Ediciones Ateneo S. A. 1980, p.137&lt;br /&gt;
* Archivo Provincial de Historia de Holguín (APHH). Fondo Tenencia de Gobierno y Ayuntamiento 1752-1878. Leg. 66, Exp. 1973. Acta del Cabildo. 17 de febrero de 1869. Ver: Gómez I, D. J y M. Martínez P. Ob. Cit.&lt;br /&gt;
* Archivo Museo Provincial de Holguín (AMPH) Fondo Correspondencia de García Castañeda. Carlos G. Aguayo. Carta a Eduardo García Feria. 3 de febrero de 1931. Doc. 63.8&lt;br /&gt;
* AMPH. Fondo García Castañeda. Doc. 357 &lt;br /&gt;
* AMPH. Fondo Correspondencia de García Castañeda. Carlos G. Aguayo. Carta a Dr. José a. García Castañeda. Diciembre 27 de 1927. Doc. 63.3.&lt;br /&gt;
* Biblioteca Provincial Alex Urquiola (BPAU). Fondo Albanés. Fondos Raros y Valiosos. Artículos inéditos. Mecanografiados.&lt;br /&gt;
[[Category:Patrimonio_arquitectónico]]&lt;br /&gt;
[[Category:Patrimonio]]&lt;br /&gt;
[[Category:Arquitectura]]&lt;br /&gt;
[[Categoría:Museos]]&lt;br /&gt;
[[Category:Instituciones]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Calixtogarcia2 jc</name></author>
		
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&lt;hr /&gt;
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== Información de copyright: ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
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		<author><name>Calixtogarcia2 jc</name></author>
		
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		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Archivo:Museo_La_Periquera.jpg&amp;diff=4278121</id>
		<title>Archivo:Museo La Periquera.jpg</title>
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		<updated>2023-01-06T15:17:26Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Calixtogarcia2 jc: Calixtogarcia2 jc subió una nueva versión de Archivo:Museo La Periquera.jpg&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;&lt;br /&gt;
== Información de copyright: ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Fuente: ==&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Calixtogarcia2 jc</name></author>
		
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		<title>Archivo:Museo La Periquera.jpg</title>
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		<updated>2023-01-06T15:16:07Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Calixtogarcia2 jc: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;&lt;br /&gt;
== Información de copyright: ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Fuente: ==&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Calixtogarcia2 jc</name></author>
		
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		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Museolog%C3%ADa_en_Holgu%C3%ADn&amp;diff=4278113</id>
		<title>Museología en Holguín</title>
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		<updated>2023-01-06T15:14:15Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Calixtogarcia2 jc: /* Auge de la museología holguinera */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Definición&lt;br /&gt;
|nombre= Museología holguinera.&lt;br /&gt;
|imagen=&lt;br /&gt;
|tamaño=&lt;br /&gt;
|concepto= El fomento de la Museología en [[Holguín (provincia)|Holguín]], tiene un vínculo directo con la creación de diversos tipos de [[museos]].&lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
'''Museología holguinera.''' El [[museo]] es una institución cultural que posee una historia de larga duración, es una institución moderna en el sentido de que nace de una conciencia histórica y de un espíritu democrático. El fomento de la Museología en [[Holguín (provincia)|Holguín]], después del triunfo de la revolución, tiene un vínculo directo con la creación de diversos tipos de museos.&lt;br /&gt;
==Fomento de la museología en Holguín==&lt;br /&gt;
El fomento de la Museología en [[Holguín (provincia)|Holguín]], después del triunfo de la revolución, tiene un vínculo directo con la creación de diversos tipos de museos; de hecho, esas entidades constituyen la base institucional en la que debe asentarse la aplicación de la [[ciencia]]. Pero no es una condición ''“sine qua non”'' la existencia de aquellos para el fortalecimiento de esta; antes bien, debe haber un trabajo práctico que implemente los conceptos museológicos, además de la necesidad de técnicos y especialistas que, no solo ejecuten tareas, si no que tengan una conciencia de esa aplicación, de modo que genere nuevas concepciones teóricas, o sea, un pensamiento museológico &amp;lt;ref&amp;gt; « Pensamiento museológico: “espacio transdisciplinario donde convergen teorías y prácticas de varias áreas del conocimiento” Marco Duch “Estudio y análisis de los museos y las colecciones museológicas de la provincia de Alicante” Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. 1997. » &amp;lt;/ref&amp;gt;  que contribuya a enriquecer a la Museología.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita| “Existe una relación entre el desarrollo de la Museología como ciencia y la necesidad de profesionalización de la actividad museística.”&amp;lt;ref&amp;gt; « Linarez P., J. C. Ob. Cit. » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}  &lt;br /&gt;
Para que se produzcan avances científicos en esta, como en otras ramas de la ciencia, tiene que haber un cuerpo de especialistas que trabajen a tiempo completo en esta actividad y amen la labor que desempeñan.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El [[coleccionismo]] es el soporte donde descansa la formación de la disciplina museológica. La primera referencia de esa labor en territorio holguinero  se remonta al [[siglo XIX]], cuando los españoles, triunfadores del ataque mambí a la ciudad y posterior sitio del edificio de [[La Periquera]] ---[[octubre]]-[[diciembre]] de [[1868]]--- acordaron en reunión del Cabildo, efectuada en [[febrero]] de [[1869]], recolectar piezas vinculadas a aquel suceso, con el {{Sistema:Cita| “(…) fin de perpetuar de una manera digna la inmarcesible gloria ganada por la Ciudad de Holguín en la heroica defensa hecha contra los revolucionarios, (…)”&amp;lt;ref&amp;gt; « Archivo Provincial de Historia de Holguín (APHH). Fondo Tenencia de Gobierno y Ayuntamiento 1752-1878. Leg. 66, Exp. 1973. Acta del Cabildo. 17 de febrero de 1869. Ver: Gómez I, D. J y M. Martínez P. Ob. Cit., p.17 » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}&lt;br /&gt;
No queda constancia documental del resultado final de aquel acuerdo; pero una conclusión podemos sacar: aquellas personas conocían la función propagandística que podía alcanzarse con una exposición de esas piezas y la repercusión ideológica que tendría en quienes la visitaran. Ello se deduce del fragmento citado y de la lectura del acta.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==El coleccionismo en Holguín==&lt;br /&gt;
El coleccionismo del [[siglo XX]] creó una tradición que perdura hasta hoy. El primero en iniciar esa labor en nuestra región fue Eduardo García Feria, quien comenzó sus colectas por los objetos arqueológicos a instancias de su amigo, el maestro Francisco García Grave de Peralta, residente en [[Puerto Padre (provincia de Las Tunas)|Puerto Padre]]&amp;lt;ref&amp;gt; « Ver: Gómez I., D. J. y M. Martínez P. Ob. Cit., p 22 » &amp;lt;/ref&amp;gt;.  Luego las continuó con objetos históricos y especímenes de la naturaleza. Su hijo, [[José A. García Castañeda]], siguió sus pasos y amplió sus horizontes de colecta hacia la [[Numismática]], [[Vitolfilia]] y [[Filatelia]], en la que logró alcanzar premios nacionales e internacionales. Ambos ---padre e hijo--- llegaron a poseer una de las colecciones de [[arqueología]] y de moluscos más importantes del país.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero no fueron los únicos. El interés coleccionista extendió su contagio hacia lugares como [[Gibara (provincia de Holguín)|Gibara]], [[Banes (provincia de Holguín)|Banes]], [[Antilla (Holguín)|Antilla]], [[Báguanos (provincia de Holguín)|Báguanos]], [[San Germán (Urbano Noris)|San Germán]], [[Mayarí (provincia de Holguín)|Mayarí]] y otros poblados de la actual provincia, y esas personas lograron reunir piezas de las materias antes mencionadas. Se podría realizar una larga lista de nombres; pero de entre ellos, algunos muy destacados, sobresalen dos: Joaquín Fernández de la Vara, con una valiosa colección de [[historia natural]], en [[Gibara (provincia de Holguín)|Gibara]], y [[Orencio Miguel Alonso]], poseedor de una formidable colección arqueológica, en Banes. Un elemento que caracterizó a la mayoría de los coleccionistas de esta zona fue su interés por mostrar el fruto de sus esfuerzos a los residentes de las localidades donde ellos vivían, cosa que hicieron en vidrieras de tiendas o vitrinas que mandaron a construir al efecto; además, ejecutaron acciones de documentación y de conservación de sus piezas. En esas tareas, muchas de ellas espontáneas o sugeridas por algún especialista en las materias específicas, estaba el germen de la disciplina museológica. Esos dos coleccionistas mencionados lograron ver cumplidos sus sueños, tras producirse el triunfo de la revolución.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El caso del dúo García Feria-García Castañeda, merece volver sobre él para valorarlo más amplia y detenidamente, porque es en ese par donde se encuentran los antecedentes fundamentales de la ''Museología en Holguín''.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Eduardo García Feria era maestro de profesión, documentó su colección arqueológica con tanta precisión, que le permitió a la investigadora Silvia T. Hernández afirmar: {{Sistema:Cita|“La colección García Feria fue ordenada científicamente, con sus números de catalogación, área de procedencia, descripción de las piezas atesoradas. Es decir que cumplía con todos los requisitos para denominarla como parte de un coleccionismo enciclopédico.”&amp;lt;ref&amp;gt; « Hernández Godoy, Silvia T. “La arqueología y el espíritu coleccionista en cuba. Su contribución al conocimiento del mundo indígena (1847-1922)”. En: Revista de la biblioteca Nacional José Martí. Año 97, No. 1-2, enero-junio 2006, pp. 56-70 » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Como la colección de la que se exponen esos criterios estaba formada en [[1922]], ello nos permite asegurar que García Feria es el precursor de la Museología holguinera y suponer que es uno de los que la promovieron a nivel de país.&lt;br /&gt;
Pero no fue solo esa labor. El maestro buscó una vía que les permitiera a sus alumnos y otros interesados relacionarse con los objetos que él atesoraba, y fundó un museo en su propia casa. Todo parece indicar que esto sucedió en [[1930]], en ocasión de ocurrir la Primera Exposición Agrícola, Industrial y Arqueológica de Holguín, en la que García Feria exhibió un grupo de objetos bajo el título de Museo Siboney&amp;lt;ref&amp;gt;«Biblioteca Provincial Alex Urquiola (BPAU). Fondo Albanés. Fondos Raros y Valiosos. Artículos inéditos. Mecanografiados.» &amp;lt;/ref&amp;gt;.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
Esta suposición se sustenta en la carta que el científico Carlos Guillermo Aguayo le envió, donde le plantea su intención de {{Sistema:Cita| “(…) contribuir con un grano de arena al incremento de su admirable museo.” &amp;lt;ref&amp;gt; « Archivo Museo Provincial de Holguín (AMPH) Fondo Correspondencia de García Castañeda. Carlos G. Aguayo. Carta a Eduardo García Feria. 3 de febrero de 1931. Doc. 63.8 » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}  Este gesto también valdría para considerarlo un precursor junto a [[Emilio Bacardí]] y [[Oscar María de Rojas]]; pero a esa actuación tendríamos que añadirle que ofreció visitas dirigidas a estudiantes de las escuelas locales que allí acudían; una alumna del colegio Montesinos dejó constancia de la realizada el [[27 de marzo]] de [[1941]]: {{Sistema:Cita| “Después de toda la explicación del señor Eduardo García Feria explicándonos objeto por objeto y su significación, hizo uso de la palabra el profesor de Historia de nuestro colegio quien empezó dando las gracias al señor Feria por la bondad de mostrarnos su museo (…)”&amp;lt;ref&amp;gt; « AMPH. Fondo García Castañeda. Doc. 357 » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto quiere decir que convirtió a su museo en un centro eficaz en función de la enseñanza, a la que sirvió de complemento, pero utilizando las herramientas museológicas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Más, sus aportes a esta ciencia desde Holguín no se detuvieron en las visitas guiadas. García Feria, con la colaboración de su hijo José Agustín, publicó los resultados de las investigaciones acometidas por su museo, de los hallazgos y de piezas arqueológicas contenidas en su colección. Esta labor la ejecutó desde los años 30 del [[siglo XX]], ello significa que en fecha tan temprana desplegó una actividad que varios lustros más tarde se conoció como comunicación museal&amp;lt;ref&amp;gt; « Comunicación museal. Transmisión de información desde uno o varios emisores (museos) hacia uno o varios receptores (públicos), por medio de un canal (exposición), utilizando medios específicos de este tipo de institución (objetos y sus complementos)» &amp;lt;/ref&amp;gt;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No obstante lo dicho, es en las concepciones de [[José A. García Castañeda]], donde se encuentran fundamentos más profundos del pensamiento museológico holguinero posterior. Nacido el [[22 de septiembre]] de [[1922]], bajo el signo de la república, creció rodeado de objetos arqueológicos que su padre clasificaba y catalogaba con interés científico. El proceso de formación y maduración de quien desde niño sus familiares y amigos comenzaron a llamar Pepito, tuvo ese incentivo que lo inclinará inicialmente hacia el coleccionismo del patrimonio natural, por lo cual en [[1927]] se plantea el propósito de fomentar un museo de historia natural&amp;lt;ref&amp;gt; « AMPH. Fondo Correspondencia de García Castañeda. Carlos G. Aguayo. Carta a Dr. José a. García Castañeda. Diciembre 27 de 1927. Doc. 63.3 » &amp;lt;/ref&amp;gt; . Antes, en [[1926]], había participado en su primera excavación de un sitio aborigen, en el Cerro de Yaguajay, y a partir de [[1927]] se dedica al trabajo de campo para que su padre realice el de mesa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==García Castañeda en la actividad museológica en Holguín==&lt;br /&gt;
La participación de García Castañeda en la actividad museológica, vinculado a su padre, tiene su punto de partida con la muestra de piezas aborígenes en el denominado Museo Siboney, en [[abril]] de [[1930]]. Es de suponer que la experiencia adquirida durante años de trabajo con la colección y museo García Feria, le posibilitó estructurar sus concepciones museológicas, las que dejó plasmadas en el folleto {{Sistema:Cita| “Cómo lograr la efectividad de la labor educativa encomendada a los museos.” &amp;lt;ref&amp;gt; « García C., José A. “Como lograr la efectividad de la labor educativa encomendada a los museos”. Holguín: Impresos O. Sánchez, 1945 » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Claro está que la sola práctica cotidiana en el seno de una institución museal no puede ser suficiente para conformar una teoría. A nuestro modo de ver hay varios factores que debieron estar presentes y se le añaden al anterior: las visitas que hizo a diferentes coleccionistas y museos cubanos; los contactos que él sostuvo con coleccionistas extranjeros, principalmente norteamericanos, algunos de los cuales laboraban en museos; además, en la segunda y tercera década de ese siglo se publicaron en [[Cuba]] tres textos que hablaban sobre las posibilidades de los objetos museables en la enseñanza de la historia; aunque ninguno propuso una metodología coherente en ese sentido, alguno de esos libros pudo llegar a las manos de José Agustín, sobre todo el que escribió su amigo, el coleccionista pinareño Pedro García Valdés&amp;lt;ref&amp;gt; « Ver: Díaz P., Horacio. El Museo: vía para el aprendizaje de la Historia. La Habana, Editorial Pueblo y educación, 2005. » &amp;lt;/ref&amp;gt;.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
García Castañeda tiene una formación universitaria. Se graduó de [[Abogado]] y [[Notario]] en [[1923]], en la [[Universidad de La Habana]]; investigó la historia holguinera y cubana, cuyos resultados dejó plasmados en varios libros; en ellos algunos estudiosos locales ven la influencia del positivismo, en virtud de que su obra es básicamente descriptiva. No obstante, cuando se leen detenidamente sus escritos, se puede apreciar cierta inclinación sociológica, en el sentido de tratar de entender el ser holguinero. Ello podría explicarse porque el positivismo en sus orígenes {{Sistema:Cita| “(…) se va a empeñar en comprobar y fijar leyes, aún en los conocimientos sobre el hombre, y funda una nueva ciencia, la sociología, (…)”&amp;lt;ref&amp;gt; « Vázquez, Josefina Z. Historia de la Historiografía.. México D. F., Ediciones Ateneo S. A. 1980, p.137 » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}cuyo propósito era el de reformar la sociedad; y, evidentemente, para transformarla hay que conocerla y, aún más, hay que entenderla.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Precisamente, el museo moderno nace con esa vocación transformadora a través de la transmisión de información y conocimiento, producto de una conciencia educativa. Y, como se ha expresado al inicio de este trabajo, los dos momentos más importantes en la formación y consolidación de esta ciencia tienen como objeto la función educadora de esta institución.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De tal suerte, el doctor García Castañeda se percata de esta proyección del museo y deja constancia de ello en el folleto recién aludido. Allí afirma: {{Sistema:Cita| “Siendo su finalidad, un método efectivo y práctico de enseñanza popular, es necesario, (…) transformarlos de almacenes de antigüedades en centros de enseñanza popular, lo que se obtendría al unir ambos conceptos, exhibición de ejemplares, estudio de los mismos (…)”&amp;lt;ref&amp;gt; « García C., José A. Ob. Cit., p. 1- 2 » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}  Es válido destacar el hincapié que hace en la “enseñanza popular”, porque es precisamente en el pueblo donde radica la tarea transformadora de este centro cultural. Y esta idea la concluye magistralmente al expresar: {{Sistema:Cita| “(…) los museos constituyen uno de los más poderosos medios de que pueden valerse los gobiernos para la enseñanza popular (…)”&amp;lt;ref&amp;gt; « Ibíd., p. 5 » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
Esta función educativa tiene su complemento en el especialista. El profesor José Agustín logra entender que es en este trabajador donde radica la esencia de esa labor; es por ello que le dedica un fragmento de su escrito para caracterizar a esta persona: {{Sistema:Cita|“Los conservadores de Museos hoy en Cuba los nombramos museólogos/ deben ser no sólo capacitados sino entusiastas de la labor cultural a ellos encomendada; deben conocer perfectamente los objetos exhibidos y poder informar, en todo momento sobre los mismos, a más de la cultura general que se supone debe poseer, deber saber seleccionar la forma de exhibición de ejemplares y de que estos produzcan, tanto de la vista del ejemplar como del  estudio de su etiqueta, una labor efectiva en los conocimientos del mismo;(…) &amp;lt;ref&amp;gt; « Ibíd., p. 7 » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Solo es preciso subrayar la visión de perfil amplio que le otorga a este técnico, el que debía estar preparado en todas las tareas que se ejecutan en estas instituciones, incluyendo conocimientos de museografía. Estas son exigencias que deben cumplir en la actualidad nuestros museólogos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
García Castañeda escribió sobre otros temas relativos a la [[Museología]] y en sus observaciones pudo darse cuenta de la responsabilidad que tienen los gobiernos en la manutención de los museos, en virtud de ello critica que en la [[Cuba]] republicana estas instituciones no se atiendan como es debido. Pero va aún más lejos al señalar que los gobiernos de turno {{Sistema:Cita|“(…) no procuran sostener los ya creados (…), /considerándolos/ como dependencias políticas, designando a sus conservadores y empleados de acuerdo con sus intereses políticos (…)”&amp;lt;ref&amp;gt; « Ibíd., p. 2 » &amp;lt;/ref&amp;gt;}} &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No obstante, quizás el planteamiento más revolucionario que hace este promotor cultural está en la siguiente idea:{{Sistema:Cita|“Es necesario que cada municipalidad tenga su museo, el que debe ser regional antes que general, y en los que se exhibirán no solo los ejemplares zoológicos de la región, como es costumbre, sino sus productos agrícolas e industriales, sus minerales y rocas, su desenvolvimiento histórico, recuerdos de sus benefactores, etc., de manera que ellos en si abarquen el más completo estudio de la región.(…) &amp;lt;ref&amp;gt; « Ibíd., p. 2 » &amp;lt;/ref&amp;gt;}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A ningún conocedor de estos temas se le escapará la similitud de estos planteos con lo recogido en la Ley No. 23 que aprobó, en [[1979]], la creación de los museos municipales a lo largo de todo el país&amp;lt;ref&amp;gt; « Ley No. 23, 18 de mayo de 1979. Ley de Museos municipales. En: Consejo Nacional de Patrimonio Cultural. Protección del Patrimonio Cultural. Compilación de textos legislativos, 1998.» &amp;lt;/ref&amp;gt;.  Lo que si le asombrará que lo propuesto por este profesor esté publicado en [[1945]], o sea, 34 años antes de aprobarse la Ley, la que solo pudo convertirse en realidad porque la revolución había triunfado en [[1959]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto lo podemos catalogar como los antecedentes de la Museología holguinera. El triunfo de la revolución significó un cambio sustancial en todas las esferas de nuestra sociedad. En virtud de ello, una cosa queda clara cuando se estudia la formación de las instituciones museales en [[Holguín (provincia)|Holguín]]: el museo es un fenómeno de la revolución. Este tiene su sustento en la [[Campaña de Alfabetización]] y las posibilidades educacionales, culturales y científicas que ella abrió. Todas, en un proceso recíproco, sirven de sustento para el avance económico y este impulsa el desarrollo de aquellas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Auge de la museología holguinera==&lt;br /&gt;
En el caso que nos ocupa, la base institucional comenzó a fraguarse desde la década del 60; de ahí que el auge de la museología holguinera pueda dividirse en dos períodos: [[1964]]- [[1983]] y [[1983]] a la actualidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Partamos, pues, de la evaluación de aquellos sucesos. En el período inicial se fundaron en el territorio holguinero varios museos. El primeo de ellos ocurrió en la ciudad de [[Holguín]]---[[22 de julio]] de [[1964]]---, y estuvo protagonizado por un grupo que se autodenominaba Jóvenes arqueólogos, liderado por Milton Pino. En esa asociación coincidieron personas que los unía el interés coleccionista en torno a la [[Arqueología]] y las [[Ciencias Naturales]]; dos de ellos ---Milton y Nilecta Castellanos--- llegaron a ser destacados arqueólogos y un tercer miembro ---Pedro Pérez--- fue director del [[Museo de Historia Natural Carlos de la Torre y Huerta (Holguín)|Museo de Historia Natural]] y un activo participante de la [[Sociedad Espeleológica de Cuba]]. Los tres fueron integrantes sobresalientes de ese equipo&amp;lt;ref&amp;gt; « También contribuyeron a la fundación del Museo:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* Silvio Grave de Peralta. Presidente de la Junta de Coordinación, Ejecución e Inspección (JUCEI) Regional, además de entusiasta promotor cultural a quien se debe la creación de la biblioteca Alex Urquiola. &lt;br /&gt;
* Arquitecto Luís Felipe Rodríguez Columbié, quien elaboró el proyecto para la adaptación del local. &lt;br /&gt;
* Departamento de Paleoantropología de la Academia de Ciencias de Cuba. &lt;br /&gt;
* Consejo Municipal de cultura.» &amp;lt;/ref&amp;gt;. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El [[Museo Guamá|museo Guamá]], que así se denominó, comenzó exhibiendo objetos arqueológicos y de historia natural, pero muy pronto se vio obligado a mostrar piezas históricas, merced a la urgencia que tenía la sociedad holguinera de ampliar su cultura, pues ya poseía una biblioteca pública, se había alfabetizado durante la campaña nacional y el cuartel de la tiranía se había convertido en escuela.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Museo Indocubano Baní, fundado en 1965.jpg|miniaturadeimagen|derecha|Museo Indocubano Baní, fundado en 1965]]&lt;br /&gt;
Del esfuerzo desplegado para abrir el museo arqueológico Baní ---[[28 de noviembre]] de [[1965]]--- en [[Banes (provincia de Holguín)|Banes]], se podría relatar una historia semejante; solo se diferencia en que en este caso es un hombre solo, que no es joven de edad, pues había nacido en [[1911]], por lo que en la fecha de la apertura tenía 54 años, aunque si es joven de espíritu. [[Orencio Miguel Alonso]], relojero de profesión y coleccionista por vocación, es este hombre que pone su colección al servicio público y su propósito tomó cauce por el interés del gobierno revolucionario de crear museos arqueológicos, expresado a través de [[Celia Sánchez]], quien encargó a [[Antonio Núñez Jiménez]] y José guarch del Monte para dar cumplimiento a aquella tarea; todo esto estuvo apoyado por las autoridades de Banes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El museo de Historia Natural de [[Gibara (provincia de Holguín)|Gibara]], abierto al público el [[30 de diciembre]] de [[1966]], tuvo parecida gestación; su principal promotor, [[Joaquín Fernández de la Vara]], había comenzado una colección de esta especialidad en [[1932]], tras su regreso de [[Estados Unidos]] a donde había ido a estudiar y prolongó su estancia alrededor de 15 años. Su objetivo de fundar un museo con aquella colección resultó infructuoso durante la república burguesa, pero logró alcanzarlo solo después del triunfo de la revolución. Entonces coincidieron los intereses culturales y científicos de Fernández de la Vara, la voluntad política de los gobernantes de aquella ciudad y las ansias culturales de los gibareños, cuyo resultado fue un montaje de especies de la fauna en sus medios naturales.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Casi dos años y medio más tarde ---[[31 de mayo]] de [[1969]]---, abría sus puertas el [[Museo de Historia Natural Carlos de la Torre y Huerta (Holguín)|museo de Historia Natural de Holguín]], en el edificio ecléctico que había servido de sede a la Colonia española. Para lograrlo muchas voluntades se habían juntado: el grupo científico García Feria, formado por jóvenes aficionados a la arqueología y liderados por [[Hiram Pérez Concepción]], el importante coleccionista [[José A. García Castañeda]], así como personalidades políticas y del gobierno en el territorio: Gaspar Carballido, secretario del Partido y Alfonso Quintián, Presidente del Poder Local. Para el montaje de la exposición utilizaron vitrinas de las tiendas intervenidas durante la Ofensiva Revolucionara; con ello demostraron que era posible adaptar la muestra a las características de las vitrinas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La idea de crear un museo de arte en el edificio donde residió la familia Beola fue de Rigoberto Torres Torres, que había sido coordinador de la cultura en Gibara en el año [[1963]]. Nueve años tuvieron que esperar los gibareños para ver materializado este sueño el [[25 de julio]] de [[1972]]. Para su realización juntaron sus voluntades Antonio Lemus Nicolau, principal protagonista y Francisco Míguez Chávez, director de cultura en esa época; tuvieron el apoyo de las autoridades locales y de la antigua región e, incluso de la provincia de Oriente, al enviar al especialista Dr. [[Francisco Prat Puig|Francisco Prat Puig.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La apertura de los museos Provincial ---[[1976]]---, del Deporte y Casa Natal ---[[1979]]---, se debió a la conjunción de esfuerzos de personas, voluntades políticas y condiciones socioeconómicas propicias. Con el montaje del museo provincial colaboró el entonces Centro Nacional de Patrimonio, que encargó al arquitecto José Linares para que realizara el proyecto museográfico de la exposición, sobre la base de un guión preparado espontáneamente, sin ninguna experiencia en esas lides por parte de los técnicos Rigoberto González, Andrés Ramírez y el autor de este artículo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El [[Casa natal de Calixto García|Casa Natal]] recibió el respaldo, para el diseño museográfico de la Oficina que dirigía [[Arturo Duque de Estrada]] en [[Santiago de Cuba (provincia)|Santiago de Cuba]]; el guión había sido elaborado por técnicos holguineros. En el caso del [[Museo del Deporte (Holguín)|museo del Deporte]], los guiones museológico y museográfico fueron concebidos por trabajadores del museo provincial.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El surgimiento de los museos municipales se puede considerar, para el caso holguinero, ubicado en lo que Lenin definió como la “divisoria” de épocas históricas&amp;lt;ref&amp;gt; « Lenin, V. I. “Bajo pabellón ajeno”. En: Obras Completas. Tomo 26. Moscú, Editorial Progreso, 1984. pp. 137-161. Las ideas aquí plasmadas nos brindan los instrumentos metodológicos para estudiar y proponer los períodos en que podemos dividir los procesos históricos.» &amp;lt;/ref&amp;gt; . La creación de estas instituciones, que duró poco más de un año ---finales de [[1981]] a principios de [[1983]]---, cerró el ciclo de fundación de museos sobre bases empíricas e inició la etapa en que comenzaron a aplicarse las herramientas teóricas y prácticas que ofrecía la recién abierta Escuela Nacional de Museología.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En esta tarea se ejercitaron los conocimientos sobre guión museológico, aplicados en la preparación de este documento para los 13 museos municipales que abrieron sus puertas en ese lapso de tiempo; sin embargo, la información museográfica era mucho más elemental, de tal suerte, lo empírico y lo experimental, lo intuitivo y lo espontáneo primaron en el diseño de los soportes de la exposición y en el despliegue museográfico.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el segundo período ---comienza precisamente con la creación de los museos municipales---, aunque se fundaron algunas instituciones museales, lo que se destaca son los estudios de corte teórico abordados por algunos especialistas, los que devinieron en propuestas metodológicas para las investigaciones de colecciones, modificaciones conceptuales en la elaboración de los guiones museológicos, una constante participación en eventos especializados para presentar sus resultados y una importante labor docente con el fin de elevar el nivel científico de los técnicos y especialistas. Merced a la labor de sus museólogos, la Museología holguinera es considerada como una de las que ha hecho aportes sustanciales a esta ciencia social en [[Cuba]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Referencias bibliográficas==&lt;br /&gt;
{{listaref}}&lt;br /&gt;
==Fuentes==&lt;br /&gt;
* Fuente David Julián Gómez Iglesias.&lt;br /&gt;
* Díaz P., Horacio. El Museo: vía para el aprendizaje de la Historia. La Habana, Editorial Pueblo y educación, 2005.&lt;br /&gt;
* García C., José A. “Como lograr la efectividad de la labor educativa encomendada a los museos”. Holguín: Impresos O. Sánchez, 1945.&lt;br /&gt;
* Gregorová, Anna. Museological Working Papers (MuWoP) No. 1, 1980. ICOM-ICOFOM&lt;br /&gt;
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* AMPH. Fondo García Castañeda. Doc. 357 &lt;br /&gt;
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[[Category:Patrimonio_arquitectónico]]&lt;br /&gt;
[[Category:Patrimonio]]&lt;br /&gt;
[[Category:Arquitectura]]&lt;br /&gt;
[[Categoría:Museos]]&lt;br /&gt;
[[Category:Instituciones]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Calixtogarcia2 jc</name></author>
		
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		<title>Archivo:Museo Indocubano Baní, fundado en 1965.jpg</title>
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		<updated>2023-01-06T15:13:20Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Calixtogarcia2 jc: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;&lt;br /&gt;
== Información de copyright: ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Fuente: ==&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Calixtogarcia2 jc</name></author>
		
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		<title>Mujeres holguineras en el Ejército Rebelde</title>
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		<summary type="html">&lt;p&gt;Calixtogarcia2 jc: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Objeto&lt;br /&gt;
|nombre=Mujeres holguineras en el Ejército Rebelde&lt;br /&gt;
|imagen=&lt;br /&gt;
|tamaño=&lt;br /&gt;
|descripcion= Las féminas del [[siglo XX]], ejemplos de mujeres que se incorporaron al ejército libertador y no dudaron en integrarse a la lucha decisiva de [[Cuba]]&lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
'''Mujeres holguineras en el Ejército Rebelde.''' La historia de las luchas libertarias en [[Holguín (provincia)|Holguín]] registra el nombre de valerosas mujeres que, contra todo riesgo, no solo acompañaron a los hombres en su bregar, sino estuvieron a su altura. Las féminas del [[siglo XX]] siguieron los paradigmáticos ejemplos de las mujeres que se incorporaron al [[Ejército Libertador cubano|ejército libertador]] y no dudaron en integrarse a la lucha definitiva del país, cuando la asonada golpista del [[10 de marzo]] de [[1952]] cerró las posibilidades democráticas. Primero, una labor callada y de auxilio en la clandestinidad, para luego incorporarse a la vida de campaña, a la guerrilla, tanto en la [[Sierra Maestra (Cuba)|Sierra Maestra]], como en el teatro de operaciones militares en territorios del [[II Frente Oriental Frank País|II Frente Oriental]] y [[IV Frente Oriental Simón Bolívar|IV Frentes orientales]]. &lt;br /&gt;
==Holguineras en la guerrilla==&lt;br /&gt;
En el vasto territorio de operaciones guerrilleras, que ocupó la zona de [[Oriente (Provincia)|Oriente]], constan 100 mujeres de la provincia, como miembros del [[Ejército Rebelde]], de ellas, 16 ostentan la doble condición de combatientes de la clandestinidad y del Ejército Rebelde.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La integración por columnas fue como sigue:&lt;br /&gt;
* [[Columna 1 José Martí]]  3&lt;br /&gt;
* [[Columna 3 Santiago de Cuba|Columna 3 Mario Muñoz]]  3&lt;br /&gt;
* [[Columna 6 Juan Manuel Ameijeiras]]  6&lt;br /&gt;
* [[Columna 12 Simón Bolívar]] 3&lt;br /&gt;
* [[Columna 14 Juán Manuel Márquez|Columna 14 Juan Manuel Márquez]] 35&lt;br /&gt;
* [[Columna 16 Enrique Hart]] 12&lt;br /&gt;
* [[Columna 17 Abel Santamaría]] 10&lt;br /&gt;
* [[Columna 18 Antonio López Fernández]] 5&lt;br /&gt;
* [[Columna 19 José Tey]] 22&lt;br /&gt;
* [[Columna 20 Gustavo Fraga]] 1&lt;br /&gt;
* Total 100&amp;lt;ref&amp;gt;« Tabla de elaboración propia, a partir de datos obtenidos en el Centro Provincial de Atención al Combatiente, Provincia Holguín, 2004. »&amp;lt;/ref&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Los combatientes de la Columna 16.jpg|miniaturadeimagen|derecha|Los combatientes de la Columna 16 “Enrique Hart”, Norma García con brazalete, Galber Riverón Hidalgo y Ana Barceló Cruz.]]&lt;br /&gt;
En esta estadística están contenidas las fallecidas, no así todas las que actualmente residen fuera de la provincia, aunque, por las entrevistas realizadas, la cifra total no debe rebasar las 120 mujeres. El grueso de las combatientes se integró a la lucha clandestina, figuran en esta condición 206 mujeres, quienes arriesgaron todo desde el terreno enemigo para colaborar con la lucha guerrillera. Con certeza, es una cifra superior, pues cuántas mujeres dieron un mensaje, orientaron un combatiente, saciaron la sed del guerrillero, ocultaron un bono, un arma, una información, y sin embargo, han silenciado su hazaña por creerla mínima. Probablemente, esta fue una de las tareas más riesgosas e importantes, sobre todo en la ciudad y los barrios de [[Holguín (provincia)|Holguín]], donde la represión descabezó varias veces la dirección del Movimiento Revolucionario.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
Del total de mujeres que integraron las filas guerrilleras, en los diferentes frentes, muy pocas ocuparon cargos importantes y participaron en combates. Entre ellas, se encuentran [[Las Marianas]], quienes, aunque ninguna de Holguín, bajaron desde la [[Sierra Maestra (Cuba)|Sierra]] con el pelotón 3 que, al mando de [[Eddy Suñol]], formarían parte del [[IV Frente Oriental Simón Bolívar]]. De ellas Isabel Rielo alcanzaría los grados de Teniente durante la guerra, y [[Teté Puebla|Dersa Puebla]] (Teté) sería la única mujer con los grados de General en la historia de [[Cuba]].&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
Una mujer muy humilde, perteneciente a la [[Columna 19 José Tey|columna 19]], [[Juana Vilma Brunet Céspedes]], de [[Sagua de Tánamo (provincia de Holguín)|Sagua de Tánamo]], se incorporó a la lucha guerrillera a finales de [[marzo]] de [[1958]] y llegó a alcanzar el grado de sargento en el campamento El Lirial. [[Enma Rosa Chuy Arnau]], aunque oriunda de [[San Luis (Santiago de Cuba)|San Luis]], trabajaba como maestra en la zona de [[Mayarí Arriba (Segundo Frente)|Mayarí]], donde inició su vida revolucionaria, participó en la toma del entonces central Preston, [[Guatemala (Mayarí)|Guatemala]], en vísperas de la [[huelga del 9 de abril]], a partir de entonces fue obligatorio el camino a la Sierra, a donde colaboró con la organización de las actividades de educación entre las tropas rebeldes y la población campesina del [[II Frente Oriental Frank País|II Frente Oriental]], allí alcanzó, en poco tiempo, los grados de cabo. Ambas, fallecieron en accidentes durante la guerra, más su quehacer en la lucha clandestina y en la guerrilla está por estudiarse con profundidad.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
Cuando observamos la proporción de hombres y mujeres por columnas, salta que, naturalmente, es desbalanceada. Por ejemplo, en el [[IV Frente Oriental Simón Bolívar|IV Frente Oriental]], los destacamentos, conocidos históricamente como pelotones de la columna 14, el 1 y 2 bajo el mando de los Capitanes [[Orlando Lara Batista|Orlando Lara Batista]], [[Cristino Naranjo Vázquez]] y [[Arsenio García Dávila]]; el pelotón tres bajo el mando de [[Eddy Suñol]] tuvieron un total de 465 combatientes, de ellos 35 eran mujeres, es decir el 0.7 %. En la [[Columna 32 José Antonio Echeverría|columna 32 José Antonio Echeverría]], no hubo convivencia de la [[mujer]]. Lo cual estuvo determinado por la misión de esta tropa comandada por [[Delio Gómez Ochoa]], jefe del IV Frente. Esta columna era móvil, de coordinación entre las demás que componían el frente, sus [[hombres]] no rebasaron la cifra de 65, con características de escolta, llega a la zona de [[Holguín (provincia)|Holguín]] en los primeros días de [[noviembre]] cuando las demás columnas se encuentran asentadas. En la [[Columna 12 Simón Bolívar|columna 12]] solo tres mujeres holguineras participaron, al decir de una testimoniante, [[Lalo Sardiñas]] era renuente a la participación de la mujer en la guerra, también esta fue una tropa pequeña. En total en el IV frente participaron 38 holguineras. &amp;lt;ref&amp;gt;« Datos conformados a partir de Archivo Comisión Provincial de Asistencia al Combatiente y José R. Murt. José Abreu Cardet: El Comandante Suñol, Ediciones Holguín, 1991, pp. 111 –113. »&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la segunda mitad de [[1957]] cuando se produce el primer alzamiento en zona holguinera por [[Orlando Lara]], este se alza con su esposa, [[Delio Gómez Ochoa|Delio Gómez]] también. El apoyo fundamental a estos grupos, fue dado por las redes familiares. También, no podemos olvidar que el [[Movimiento 26 de Julio]] en [[Holguín (provincia)|Holguín]], sufrió constantes descabezamientos, por lo que las familias y amigos entraron a protagonizar una ayuda esencial en la supervivencia guerrillera.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
Cuando en [[octubre]] de [[1958]], irrumpieron en la zona las columnas que fijaron el IV frente, la mujer se hizo imprescindible en el propio teatro de operaciones. No obstante, es pequeña su presencia, debemos considerar que las tropas de este frente tenían la misión especial de fijar fuerzas enemigas en el territorio y cortar todo tipo de aprovisionamiento enemigo desde occidente, imponiéndose la guerra constante y permanente contra el transporte, de este modo debían garantizar que los demás frentes orientales pudieran desplegar la estrategia final.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En tales condiciones no había tiempo para entrenar mujeres, máxime, cuando existían cientos de escopeteros en las inmediaciones y, además, después de la [[huelga del 9 de abril]], decenas de hombres volvieron a sus casas por falta de armamentos. La zona de operaciones era llana, lo cual aumentaba el riesgo de enfrentar al enemigo. Estos factores influyeron en la restricción de la presencia física de la mujer. No obstante, el frente llegó a tener dirección de [[educación]], [[finanzas]], [[hospitales]], talleres, donde la mano laboriosa de las féminas fue esencial.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
La balanza se inclina al II Frente, con 59 holguineras, el asentamiento de este se produce desde [[marzo]] - [[abril]] de [[1958]], en lugares de difícil acceso para el enemigo.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
[[Archivo:Antonio Boizán y Concepción Barrientos.jpg|miniaturadeimagen|derecha|El sargento Antonio Boizán y Concepción Barrientos, con su familia, la cual se alzó e integraron la Columna 19 “José Tey”.]]&lt;br /&gt;
Este frente logró liberar un extenso territorio, estableciéndose una organización que respondía al nuevo Estado Revolucionario en embrión, el cual cumplimentó tareas de la Revolución Social contenidas en el programa de lucha. Solo en el territorio que ocupó la columna 19 existieron 32 escuelas, &amp;lt;ref&amp;gt;« Comisión de Historia de la columna 19 “José Tey”: Columna 19 José Tey, Editorial Ciencias Sociales, La Habana, 1982, pp. 244 – 245»&amp;lt;/ref&amp;gt;  atendidas más del 50 % por féminas, entre las que destacan las hermanas Boizán quienes, oriundas de [[Santiago de Cuba]], se habían alzado con su familia, cuando los hermanos Boizán Barrientos les fue imposible continuar la lucha clandestina. El frente contó con hospitales y talleres, los de costura, en cantidad de tres, fueron atendidos por una cantidad considerable de mujeres.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Susana Avila y Martha Rodríguez..jpg|miniaturadeimagen|derecha|Combatientes de la Columna 19 “José Tey”, sentadas la enfermera Susana Avila y Martha Rodríguez.]]&lt;br /&gt;
Especial atención merece la creación de las llamadas ''“Brigadas Femeninas del 26 de Julio”'', creadas en la zona de la Compañía B, ''“Pedro Soto Alba”'', de la [[Columna 19 José Tey|columna 19]]. En la estructura de estas tropas figuraban formaciones que atendían diferentes secciones. Entre ellas, el cuerpo de enfermeras que se integraba en una cruz Roja Rebelde, es decir, un grupo auxiliar de la Sanidad Rebelde; así como el cuerpo de costureras y bordadoras para confección de uniformes e insignias. Un cuerpo de maestros (colaboraba con la Delegación de Educación). Estas brigadas fueron constituidas en El Sitio, Miguel, La Penda, El Coco, Cebollas, La Caridad, Mucaral y Manajú, barrios del territorio liberado. &amp;lt;ref&amp;gt;« Ibídem, pp. 249-250. »&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
A las difíciles circunstancias de la guerra de guerrillas en el ámbito rural, por lo general hostil, donde poseer un arma era un trofeo, casi siempre arrebatado al enemigo, dar un arma a una mujer era considerado por muchos una pérdida, siguiendo la mentalidad machista propia de la sociedad de entonces. Por lo que, la mujer, en el rudo camino escogido para derrocar a la tiranía, debió enfrentarse no solo a la hostilidad del espacio físico donde desenvolvía su actividad, sino a la incomprensión de sus iguales, quienes las consideraban distintas y débiles, muchas veces un estorboto. Son estas las razones, más la existencia de 281 de aquellas combatientes, las motivaciones para ofrecer desde la perspectiva de la mujer la visión de la guerra.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Experiencias de una guerrillera: la Suñola==&lt;br /&gt;
Joven, vivaz, elocuente y bella, Lolita fue de la estirpe de las mujeres que, por su modestia, había silenciado su experiencia y, por el contrario, propició que otros testimoniaran sus vivencias para los varios textos escritos sobre las tropas del IV Frente Simón Bolívar. Fue una suerte que Lola, Dolores Feria, como la conocí, accediera desde el primer instante a ofrecerme sus recuerdos de aquella etapa heroica, con la única limitante - y pidiéndome disculpa- por su lucha contra la desmemoria. Al final resultó que ''“la Suñola”'' como la conocían en la columna madre, descubriera tener fijado en su retentiva la experiencia extraordinaria que fue la lucha en la clandestinidad y la guerrilla&amp;lt;ref&amp;gt;« Entrevista realizada por la autora a Dolores Feria, en Holguín, mayo de 2004.»&amp;lt;/ref&amp;gt;. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con sinceridad me dijo: &lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|“Inicialmente no sabía en lo que estaba Suñol, él era mi novio, yo solo tenía 16 años, después nos casamos, entré a la lucha porque sin quererlo me vi involucrada por él mismo y así mi familia. Cuando Suñol se esconde en los predios de su familia en Las Cruces, a través de sus hermanas comienzo a tener contacto real con los del Movimiento 26 de Julio en Holguín, traslado armas, vendo bonos. Le llevo recados a Delio Gómez Ochoa, a las hermanas de este, Mimí o a Norma.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Suñol decía que yo no aguantaría subir la Sierra, era muy flaquita, no pesaba 95 libras. Pero, a finales de 1957, me manda a buscar, preparado mi viaje y entrenada para burlar al enemigo, iba como habanera, siendo yo una guajirona, que nunca había salido de Holguín, ahora lo recuerdo y me parece increíble que se nos ocurriera eso. Así, en enero de 1958, comienzo mi escalada a los picachos de la Sierra Maestra.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pasé trabajo caminando, eso fue una agonía, Ignacio Pérez, nunca se me olvida, estaba convaleciente de una herida que le habían dado, y otros dos compañeros más que no sé el nombre me acompañaron. Este me trató bien, pero los otros… Nunca había caminado así, entonces, ellos no descansaban, era camina, camina, no me querían ayudar con el saquito. Hasta que por fin llegamos a la Sierra Maestra, al campamento. De esta manera cumplí mi primer ciclo como guerrillera novata. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Mi encuentro con Celia y Fidel, no lo olvido, ella sin dejar de escribir me hizo muchas preguntas acerca de mi familia y el viaje, luego me presentó a Fidel, este dijo: que bueno, ahora va a ver más mujeres. Entonces Suñol metió la cuchareta y dijo: No, pero ella se va. Dice él (Fidel) ¡Ah.....! Bueno yo no te digo ni que te quedes ni que te vayas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En Holguín me habían despedido de la Dulcería Red donde trabajaba, porque no quería atender al Sargento Vidal, &amp;lt;ref&amp;gt;« Sargento de la dictadura destacado en Holguín, por su represión, había torturado salvajemente a Eddy Suñol. »&amp;lt;/ref&amp;gt;  ni a los masferreristas; &amp;lt;ref&amp;gt;« Masferreristas, pertenecían a las bandas organizadas por Masferrer, pistoleros a sueldos de la dictadura batistiana. »&amp;lt;/ref&amp;gt;  más era un secreto a voces que Eddy Suñol, mi esposo, estaba alzado junto a Fidel y, que yo pertenecía al Movimiento 26 de Julio, mi vida peligraba en aquella ciudad donde reinaba la detención, la tortura y el asesinato de los revolucionarios. La vía más segura de mantenerme con vida era unirme a Suñol en la Sierra Maestra. Sin embargo, fue fuerte la resistencia de este a que me quedara. Pero, así, en aquella tropa que caminaba sin cesar, cada vez más adentrándonos en el lomerío del sur de Oriente, me fui quedando. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para lograrlo tuve que igualarme a los guerrilleros más curtidos y valerme de muchas mañas, subíamos y bajábamos lomas sin parar, no había agua, se me reseca la garganta solo de acordarme que no teníamos ese precioso líquido a la mano. Un día sin agua, diciéndome los compañeros: - no te preocupes, al llegar al río paramos. Confundiéndose con el ocaso al fin el río, ya no tenía ni sed, no sé lo que sentía. Yo iba con la menstruación, no quiero acordarme de eso, me daban muchos dolores y no podía decir nada. Tirando cosas que los que venían detrás recogían. Yo siempre caminaba delante de Suñol, pero cuando quería soltar algo me quedaba detrás. Acampamos cerca del río, subió el nivel del agua en la madrugada, mi mochila se mojó. Celia me salvó entonces.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Fue durante el combate de Pino del Agua II, que sentí el estampido de los tiros continuados, también vi el primer herido, una mano destrozada. Celia se me acercó y me dio ánimos de manera muy delicada, al decirme: Llegó un informe: -Suñol se apoderó de una ametralladora, todo va a salir bien-. Después de largas y azarosas caminatas, pasar la prueba de combates y ver los heridos, mi condición de guerrillera no se cuestionaba. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La muestra fue la encomienda de mi primera misión, importante según considero. Celia me consultó si me atrevía ir a La Habana, le digo que sí, sin consultar a Suñol, lo cual denota que me encuentro bajo las órdenes de Fidel. Ella con su característica conciliatoria me dice: -no te preocupes yo le aviso a Suñol. Entonces me prepararon el documento era muy chiquitico, pero lo envolvieron con mucha precinta transparente, hasta que se hizo un paquete gordo, y se colocó en una íntima preparada de tal manera que pareciera que la usaba por necesidad. El Ché me llamó y me dijo te llevas a mi mejor ayudante, me echó el brazo por los hombros y me dice, puedes ir tranquila que él te va a cuidar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El objetivo de ir a La Habana era llevarle un documento de Fidel a Pardo Llada, en el cual, invitaba a los periodistas del país, a que subieran a la Sierra para que vieran la realidad de la guerrilla, para que escribieran sobre la vida del guerrillero. Sabía el contenido del mensaje, además Celia me dice que le diga a Acacia, &amp;lt;ref&amp;gt;« Hermana de Celia Sánchez Manduley. »&amp;lt;/ref&amp;gt;  que van a abrir otros frentes de combate. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Llegar a La Habana me trajo el alivio de extraer de entre mis piernas, la maloliente y endurecida íntima. En este viaje contacto con Acacia y Flavia&amp;lt;ref&amp;gt;« Hermanas de Celia que residían en La Habana. »&amp;lt;/ref&amp;gt;. Ellas me arreglaron de tal modo, que parecía otra persona. En la tarde Acacia me lleva a ver a Pardo Llada, el cual se puso muy nervioso, se alarmó, pero luego de leer el mensaje, me dijo que fuera tranquila que él cumpliría el encargo. Más tarde oímos por la radio la lectura de esta carta. Pensé con orgullo, cumplí.”}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pardo Llada en Memorias de la Sierra Maestra, recordaría este momento que nos narra Lolita:&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|“Otro de los que en La Plata sanó de gravísimas heridas recibidas en combate, fue Suñol, de los más bravos capitanes de la Sierra, a quien acompañaba su esposa “la suñola”. La señora de Suñol, en una de sus riesgosas misiones que tuvo que realizar de la Sierra a La Habana, fue que me entregó, junto con la hermana de Celia Sánchez, la célebre carta de Fidel donde pedía – en abril de 1958 - la presencia de una Comisión de Periodistas en la Sierra Maestra”. &amp;lt;ref&amp;gt;« José Pardo Llada: Memorias de la Sierra Maestra, Editorial Tierra Nueva, Patronato del Libro Popular, Primera Serie, Vol. 1, La Habana, 1960, p. 52.»&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lola nos relata:&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|“De regreso, vine con otra misión: trasladar una enfermera desde La Habana hasta la Sierra, de esta muchacha no recuerdo el nombre, se que estaba en la clandestinidad en La Habana y no podía seguir allí, aprendí a no preguntar, entre menos sabías mejor. Cuando llegué Celia me dijo ya han llegado periodistas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Celia me pide que fuera a Santiago a llevar un periodista, salimos a caballo y después a pie. Nos montaron en una avioneta desde Bayamo hasta Santiago, nunca había montado un artefacto de aquellos. El piloto era un compañero del Movimiento. Lo dejé en Hotel Versalles. Luego me encontré con Vilma&amp;lt;ref&amp;gt;« Vilma Espín. Dirigente del Movimiento 26 de julio. »&amp;lt;/ref&amp;gt; y otros compañeros que me mudaban de casas constantemente. Vilma me preguntó si me atrevía a llevar unas balas para allá arriba, yo dije que sí.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nos pasamos una noche cociendo la falda, eran 500 balas 30-06, unas balas grandísimas, me ajustaron bien la saya, me pusieron una falda negra, de esas can can que le decían, y unos cascabelitos aquí, (en el hombro) como de navidad, entonces yo los sonaba como haciéndome la guanaja, para despistar. Además me dieron un maletín, con un instrumental médico, de dentista. Me llevaron para el aeropuerto, eran dos muchachas que me dijeron:- en caso de que te cojan presa tú no nos conoces. Yo digo: ¡no, jamás! &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El hombre que recibía los equipajes quería pesarme, porque decía que yo traía mucho almidón, entonces no me quedó otro remedio que coquetearle. Creo que gracias a ello, por fin, montamos en el avión y salimos. Estaba quedándome dormida cuando me dicen, hay que virar para Santiago, por un desperfecto del avión. Ahí si me c...., de miedo. Yo traía un rosario, lo saqué y hice como si rezara, y empecé a decir, que se caiga, que se caiga el avión, que se estrelle, miraba por la ventanilla y veía lomas por un lado y por otro agua, y seguía diciendo que se caiga, que se caiga. Por mi mente pasaba la idea de que mandaron a virar el avión para cogerlo preso, registrarlo, porque había sido descubierta, y a lo mejor otros más que como yo cargaban encomiendas para la libertad. Al acercarnos al aeropuerto sentía el sonido ensordecedor de las sirenas de ambulancias, pero me decía: -esas son perseguidoras.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sin embargo, era cierto que el avión tenía problemas técnicos. Salí un rato, caminé, me dije, tengo que controlarme, no puedo entrar en pánico. Todo aquello pasó y al llegar a Bayamo, pedí una máquina con mi maletincito y mi falda cargada con 500 balas, cuando fui a pagarle al chofer vi que traía un fusil, era un chivato. Al otro día, me buscaron un compañero y me subieron a la Sierra, también llevaba un mensaje de Vilma para Fidel sobre la huelga. Cuando yo se lo dije a Celia ella dijo: - Fidel, oye esta es la fecha de la huelga. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
También cumplí la misión de ir con Dermidio Escalona hasta Santiago y de ahí acompañé a Delio Gómez Ochoa hasta La Habana. Comenzamos a bajar el Día de las Madres, del año 58, bajamos Delio Gómez Ochoa, Dermidio, Pepito Argibal, &amp;lt;ref&amp;gt;« Pepito Argibal. Dentista que se había alzado en la columna 1. »&amp;lt;/ref&amp;gt;   y yo. No sabía a qué Delio iba a La Habana, después es que me entero.}}  &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Delio ha testimoniado que: &lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|“Al salir de la Sierra Maestra, en mayo de 1958, fui designado como Delegado Nacional del Estado Mayor respondiendo a una estrategia después del revés de la huelga del 9 de abril. Nos enviaron a La Habana con la instrucción de crear algunos frentes guerrilleros y reestructurar el mando de las milicias”. &amp;lt;ref&amp;gt;« José Abreu Cardet y otros: La columna 32 en combate, Ediciones Holguín, Holguín, 1987, p. 21. »&amp;lt;/ref&amp;gt;}}&lt;br /&gt;
  &lt;br /&gt;
Dermidio iba designado para [[Pinar del Río]]. &lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|“Delio se había quitado la barba, eso fue una cosa inaudita, su piel blanca denotaba a la legua que se había rasurado; pero así y todo, pasábamos el riesgo de levantar sospecha. En aquellas misiones nos ocurrían muchos imprevistos. Un día fuimos a una visita y recuerdo que me preguntan: -oye, ¿de quién tú eres hija?, a mí se me había olvidado el nombre que debía decir, y yo miraba a Acacia con los ojos bien abiertos como preguntándole para que me sacara de aquel apuro, entonces, al comprender la situación dijo con gracia: -ella es la hija de Rafael, &amp;lt;ref&amp;gt;« Se trata de Rafael Manduley, tío materno de Celia Sánchez. »&amp;lt;/ref&amp;gt;  esas cosas nos pasaban a cada rato. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando regresé a la Sierra me presenté a Celia, le dije que cumplí, que de regreso había llegado a Holguín, enseguida se puso muy contenta, preguntándome por mi familia, por mi mamá, pues Celia era de mucho detalle. Yo le dije que había visto la mamá de Suñol, y se puso tan contenta como si hubiera sido ella, también conversamos sobre el papá de Celia, el cual conocí, también me relacioné mucho con Acacia, con Flavia, las hermanas de ella, a todas ellas las conocía. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En esa etapa comienza la ofensiva del Ejército de Batista contra el Ejército Rebelde. Ya estábamos en la preparación para la contraofensiva. A Suñol lo dejan de Jefe del pelotón, al irse Delio. Hay otras mujeres que se incorporan en esta etapa. Mi papá y mi hermano también. Recuerdo que cuando se estaba haciendo el hospitalito mi papá ayudó en su construcción, así que él llega antes de la ofensiva. La Plata era la Comandancia, se operaba en otros lugares, pero a la comandancia nunca la pudieron tocar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De donde yo estaba hasta el hospital, había que cruzar seis u ocho pasos de río. Una noche llevé al hospital a un niño enfermo, de la casa donde estaba, el médico me pidió ayuda, pues no daba a vasto para curarlos e inyectarlos. Fue la primera vez que hice de enfermera, nunca había inyectado. Inyecté a todos, eran cosas así, que uno se veía obligado a hacer. Martínez Páez operó a Suñol, dentro de una cueva, por los bombardeos, pues en esos momentos el combate era duro. Cuando se dio la orden de sacar a todos los heridos para La Plata, yo no tenía zapatos, me puse unos de un muchacho que se murió. Los zapatos me quedaban grandes y me hicieron unas ampollas...., llegó un momento en que tuve que botar los zapatos y seguir descalza hasta llegar a La Plata. Ahí estuvimos hasta que salimos para acá para Holguín a crear el IV frente guerrillero. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Suñol estaba hospitalizado, aún convaleciente, yo permanezco con él, además hacía cualquier cosa, limpiar, cocinar, ya teníamos el hospitalito con camas. Suñol va a la Comandancia, que no estaba lejos, Fidel le habla de crear el pelotón de mujeres. De eso, me enteré después. Estaban Rita, Angelina, Lilia, Isabel, a ellas yo no las conocía porque ellas estaban en La Pata de la Mesa con el Che. A estas dos últimas las mandan a buscar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Suñol, era opuesto a la formación de este pelotón, él decía que cómo le iban a quitar un fusil a un hombre para dárselo a una mujer. Que las mujeres cuando vieran una rana iban a soltar el grito y soltaban el fusil. Verdaderamente Fidel no llega a convencer a Suñol, Lalito&amp;lt;ref&amp;gt;« Se refiere a Lalo Sardiñas, quien vendría al frente de la columna 12, la que operaría como parte del IV Frente Oriental Simón Bolívar. »&amp;lt;/ref&amp;gt;   tampoco estaba de acuerdo con que las mujeres pelearan. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Creo que al otro día es que Fidel les habla de bajar un pelotón a la costa norte. Ya habían salido el Ché y Camilo. Sé que Suñol tiene que buscar, a Minas del Frío, la gente con las que bajaría al norte de Oriente. Fidel le hace una prueba a Suñol a ver si podía disparar, pone un blanco y Suñol lo batió. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Combatientes de la Columna 16 “Enrique Hart”, pertenecientes al campamento de Los Berros.jpg|miniaturadeimagen|derecha|Combatientes de la Columna 16 “Enrique Hart”, pertenecientes al campamento de Los Berros. De pie de izquierda a derecha, Eloisa Ricardo, una compañera sin identificar, Laura Sierra, Fernando Basante, Caridad Fernández, la Gallega e Irma Díaz.]]&lt;br /&gt;
Entonces se forma el pelotón de Las Marianas, ponen a las dos más viejas eran Isabel y Lilia, que eran hermanas, y Teté. Pero entre Isabel y Teté las ponen a disparar, la que mejor tirara era la que saldría como jefa del pelotón, y la que mejor tiró fue Isabel, Teté quedó como segunda. Fidel ordena a Suñol que además de los hombres de la columna, bajara con cuatro integrantes de aquel pelotón, ellas fueron Isabel, Lidia, Teté y la Gallega&amp;lt;ref&amp;gt;« Las Marianas pertenecían a la escuadra no.1 del pelotón 3 capitaneado por Suñol, de la Columna 14. Ellas se nombraban Tte. Isabel Rielo que era la jefa de la escuadra, Delsa Puebla Viltres, (Teté), Lilia Rielo Rodríguez y Edemis Tamayo, (La Gallega). »&amp;lt;/ref&amp;gt;  y, luego incrementar ese pelotón. Yo bajo porque era la mujer de Suñol, no formo parte de Las Marianas. Suñol no tuvo otra alternativa que acatarlo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La creación de esta estructura femenina dentro del Ejército Rebelde obedeció al reclamo de aquellas muchachas, integradas a la lucha guerrillera, de combatir al ejército de la tiranía con las armas. Fidel, quien atendió la justa demanda, confió en las posibilidades de la mujer en el combate y, pese a los criterios opuestos a esta idea, convocó en una reunión a los miembros del mando rebelde, y luego de varias horas de debate, el poder de convencimiento del máximo líder prevaleció. De esa manera, el 4 de septiembre de 1958 quedó constituido el pelotón femenino del Ejército Rebelde Mariana Grajales, el que pasó a la historia como Las Marianas, integrado por trece mujeres. La participación de esta fuerza en las acciones combativas y de retaguardia demostró que aquella fue una sabia decisión. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el caso del pelotón capitaneado por Eddy Suñol Ricardo y como segundo Raúl Castro Mercadé, con alrededor de 65 integrantes, le fue asignada una escuadra de ese pelotón femenino. El 9 de octubre de 1958, en la mañana, parten de la Sierra Maestra a los llanos, con la misión de fijar fuerza en Holguín. La mayoría de los hombres albergaban la esperanza de que, aquellas mujeres, vencidas por la extenuación y los horrores de la guerra abandonarían la idea de empuñar las armas. Más, la historia se encargaría de demostrar todo lo contrario.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lola nos narra: &lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|“La travesía hacía Holguín, fue muy, muy difícil, terrible, el fango era a veces a media pierna, el agua, los mosquitos. Nos pasaron muchísimas cosas en esa travesía, Teté caminando se dormía, nosotras la despertábamos. Pero nunca se quedaron atrás, había hombres que se quedaron atrás, pero las mujeres, ninguna, siempre estuvieron en la avanzada. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hasta que llegamos a Cauto el Paso, por ahí, donde los alzados nos recibieron, fue dramático, caminábamos la noche entera sin parar, a veces nos perdíamos. Prácticamente no descansábamos, porque ya cuando logramos hacer campamento la gente de los alrededores no nos dejaba dormir. Los campesinos iban, querían ver las mujeres, ver los rebeldes, para ellos era un acontecimiento, entonces teníamos que levantarnos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una parte ahí, llegando a Las Cruces de Purnio, era una zona que Suñol conocía, igualmente la gente que contactó. Además, Nelda en una avanzada desde la Sierra había creado las condiciones en la zona para recibirnos.   &amp;lt;ref&amp;gt;« Nelda Suñol, hermana de Eddy Suñol, miembro del Movimiento 26 de Julio, quien bajó de la Sierra Maestra con Lalo Sardiñas en la columna 12, con la misión de contactar el apoyo para el pelotón bajo las órdenes de Suñol. »&amp;lt;/ref&amp;gt;  Ya en Las Cruces fue otra vida, siempre nos quedábamos en casas, nos atendían.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
Finalmente, el pelotón capitaneado por Suñol, llegó el 24 de octubre a la Sierra de Gibara, zona de gran importancia estratégica por su dominio de la carretera que va de Tunas a Holguín pasando por Puerto Padre, Delicias Chaparra y otros puntos de interés, donde era posible la instalación de una estación de radio y el boicot a las elecciones generales de noviembre. &amp;lt;ref&amp;gt;« Carta de Fidel Castro a Orlando Lara, Sierra Maestra septiembre 30 de 1958. En José Abreu Cardet y José R. Murt Mulet: Orlando Lara, capitán del llano, Colección Premio de la Ciudad, Ediciones Holguín, Holguín, 1992, pp. 24-26. »&amp;lt;/ref&amp;gt;   Además, las fuerzas de Lizardo Proenza y Fabio Quesada engrosaron las filas de este pelotón que, establece su capitanía en un lugar conocido como La Yaya.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lola nos dice que: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|“En la zona habían muchos escopeteros, ya desde que cruzamos la carretera central, Suñol comienza a organizar, a citar a la gente, se le había pasado aviso a la gente que Suñol iba a llegar, a reorganizar, a Lizardo Proenza, Fabio Quesada también se presentan, ya creo que después de la presa es que comienza a citar a todo el mundo y a organizarse. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En este campamento ayudaba a todo, a cocinar, a arreglar la ropa, a cocer, bueno, muchas cosas. Allí estaban Teté, Isabel y Lidia, ellas estaban en una escuadra, que habían cantidad de hombres también, ahí por ejemplo Isabel que era la jefa se encargaba del suministro de la comida, de todo el avituallamiento, Teté atendía de comida a todas las escuadras, los zapatos, los problemas de la zona. Mira, nosotros no nos encontramos problemas en ese lugar, fuimos bien recibidos por los pobladores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se construyó un hospitalito que lo atendían el doctor Díaz Legrá, Saínz, Pepito Zayas y un enfermero viejo. Con nosotros estaban los padres de Suñol, porque a ellos le desbarataron la casa aquí en Holguín, ellos se fueron para la Sierra. En el Tumbadero permanecían las avanzadas, las otras escuadras. Nosotros éramos el pelotón 3 de la columna 14 del IV frente.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lola nos cuenta:&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|“Nunca combatí, permanecía en el campamento, las tropas salían de operaciones, pero yo siempre fuera del peligro.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sin embargo, el coraje mostrado por Las Marianas, comenzó a cambiar la concepción que de las féminas defendía Suñol. En la toma del Acueducto de Holguín, llamado el Combate de la Presa, el 21 de octubre, se generalizó un combate con fuerzas del Ejército de la dictadura, en el que las mujeres fueron decisivas en la derrota asestada a este. Lolita nos cuenta: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la presa, las primeras que vieron al ejército fueron Isabel y Teté. Allí las mujeres se destacaron, rompieron record y Suñol lo reconoce, incluso estaba con dudas, aun cuando Fidel las designa para el pelotón de Las Marianas, pero después él dijo: -la duda la perdí cuando las vi pelear-. Se fajaron palo a palo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En un parte oficial de guerra reconoce que en esta acción se destacaron “con valentía inigualable 4 mujeres al mando de la Dra. Isabel Rielo […]”.&amp;lt;ref&amp;gt;« Parte de Eddy Suñol para Radio Rebelde. Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado. Citado por José R. Murt Mulet y José Abreu Cardet en El Comandante Suñol, Compilación Histórica, Ediciones Holguín, Holguín, 1991, p. 36. »&amp;lt;/ref&amp;gt;  Días después, las operaciones cobran intensidad a medida que se acercaban las elecciones generales del 4 de noviembre. Este pelotón corta la electricidad a Holguín, Gibara y otros poblados, entre otras acciones, le ocasionan el día 2 de noviembre obtienen una contundente victoria en el cerro de Los Güiros, sobre el ejército de la dictadura, pero Suñol sale gravemente herido. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando hieren a Suñol es Isabel la que se queda al mando del grupo que estaba peleando allí, lo sacan herido y ellas son las que avanzan, cuando Suñol, ordena avanzar, son ellas las primeras que avanzan. Y eso fue en el llano, no fue eso de que se metían detrás de un palito o algo de eso. Ahí demostraron su valor. Además dentro del ejército de Batista había comentarios que dentro de los rebeldes había mujeres combatiendo, al verlas así pelear creo que se amedrentaron. Del ejército algunos pudieron escapar, pero fueron muy pocos. La lucha fue cuerpo a cuerpo, y cuando Suñol hace responsable del grupo a Isabel, ella asumió el mando. A Suñol lo trasladan para el hospital. También es ella quien le hace las primeras curas hasta que llega el médico, hasta para eso ella era valiente. Teté, por otra parte, en la organización poniendo postas. La vida del campamento la dirigieron ellas hasta que se incorpora Omar Iser y Raúl Castro Mercadé, quien era el segundo al mando.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En verdad, las mujeres del pelotón, desde que comenzaron a bajar de la Sierra hacia los llanos demostraron quiénes eran, fueron ejemplo, porque muchos hombres quedaban rezagados y ellas no, ninguna protestó, fueron corajudas.... eran muy organizadas, disciplinadas, llegaban a un campamento y lo mismo Isabel que Teté, se preocupaban por el asunto de la comida que todos comieran, curaban llagas, atendían a los enfermos. Éramos setenta y pico, un pelotón grande. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Yo me quedé en el mes de diciembre en la Sierra de Gibara, la tropa bajó y se quedó la posta abajo, en el Tumbadero, para proteger la Capitanía. Salían a hacer operaciones y volvían para allí, allá arriba jamás en la vida subieron los guardias de Batista. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Un día por la mañana, estaba en la Capitanía, y alguien subió con la noticia de que Batista se había ido del país. A esa hora nosotros queríamos avisarle a Ramón y a Vica, los padres de Suñol, ellos estaban en una casa que uno la veía y parecía cerquita, pero era lejos, porque para llegar a ella debíamos bajar una loma y subir otra. Nosotros empezamos a vocear que se había ido Batista, lo oímos por radio también. Recuerdo que dimos la alarma, pero yo dije: que va, yo me voy, porque, además, Suñol me mandó a buscar, y metí patas pa bajo pa correr y hubo momentos que yo, no podía casi respirar, me ahogaba, aquello era piedra viva, diente de perro, no es que fuera un camino, sino que era bajando loma, pero diente de perro. Pero no paraba de correr, hasta que no pude más y un campesino me montó en un caballo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La emoción y la carrera me ahogaban. Porque, eso era otra cosa, yo corría y voceaba al mismo tiempo, a la gente que venía detrás que me alcanzara y llegué al Tumbadero, había un jeep en el que me monté y vine para Aguas Claras. No recuerdo la hora en que llegué, pero era temprano y, ahí estábamos en una casa, recogidos porque se pensaba que iban a bombardear o que los del ejército pusieran una trampa, el caso era que no nos dejaban salir. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una posta nos avisó que el pueblo venía avanzando por la carretera, yo, lo único que recuerdo es que veo a mi mamá por la carretera en una curva a lo lejos, de Holguín para allá, el pueblo se tiró para allá, entonces yo salí, y Suñol me decía no vayas que viene el ejército atrás, el me gritaba, pero yo no le hice caso, salí corriendo para recibirla, sé que la besé y de ahí para adelante no recuerdo nada. El agotamiento, la emoción me paralizaron y caí desplomada. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entramos a Holguín por la madrugada, ya era el día dos de enero, entramos por la calle Fomento, ahí Suñol tenía una prima y fue el primer lugar en el que paramos, la calle se llenó, el pueblo con quinqués, candiles, no había luz, y de ahí seguimos, el pueblo decía que había manferreristas con armas en las azoteas que nos cuidáramos. Cuando veían una mujer entre los rebeldes se volvían locos, también les llamaba mucho la atención los hombres con pelos largos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De ahí fuimos a La Plaquita, donde vivía mi mamá, Suñol salió a ver cómo estaba la situación en el pueblo y me recogió por la mañana para ir de nuevo para Aguas Claras, por temor a la reacción del ejército, pero bueno no llegamos a ir y me dejó en La Plaquita con mi familia, el ejército se había entregado incondicionalmente.}}&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
Lolita, solo portó un fusil después del triunfo, cuando como miliciana en [[La Habana]], le correspondía la guardia en una de las dependencias revolucionarias. En una de estas, [[Fidel]] la encontró y, según nos relató Lola: {{Sistema:Cita|“ ella se puso muy nerviosa, pero a él se le avivó el rostro de alegría al verla con el uniforme y el arma y le dijo: Tú ves, Suñol ya entendió. No usaste el fusil en la guerra, pero sí para defender la Revolución.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sin lugar a duda, la mujer cubana y holguinera cuenta con ejemplos paradigmáticos de patriotismo y valentía. Entre tantas, [[Lidia Doce]] (holguinera), junto a [[Clodomira Acosta]], fueron de las colaboradoras que más aportaron a la liberación, incluso sus vidas. También, de conjunto con [[Las Marianas]] son las más estudiadas y divulgadas sus vidas ejemplares, aunque todavía, estas indagaciones resultan insuficientes&amp;lt;ref&amp;gt;« Véase: Teté Puebla: Marianas en Combate: Tete Puebla &amp;amp; El pelotón femenino Mariana Grajales en la guerra Revolucionaria Cubana 1956-58, Editorial Pathfinder, 2003.»&amp;lt;/ref&amp;gt;.  Muchas otras mujeres como Dolores Feria, la Suñola, son desconocidas para la mayoría o solo recuerdan su historia heroica en círculos locales. Urge encontrarlas, y dar a conocer esas vidas que en la cotidianidad de la vida guerrillera se hicieron grandes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Referencias bibliográficas==&lt;br /&gt;
{{listaref}}&lt;br /&gt;
==Fuentes==&lt;br /&gt;
*Fuente Mayra San Miguel Aguilar&lt;br /&gt;
*Abreu Cardet, José y José R. Murt Mulet: Orlando Lara, capitán del llano, Colección Premio de la Ciudad, Ediciones Holguín, Holguín. &lt;br /&gt;
*Abreu Cardet, José y otros: La columna 32 en combate, Ediciones Holguín, Holguín, 1987.&lt;br /&gt;
*Comisión de Historia de la columna 19 “José Tey”: Columna 19 José Tey, Editorial Ciencias Sociales, La Habana, 1982, pp. 244 – 245&lt;br /&gt;
*Guevara, Ernesto Che: “Papel de la mujer”, en La guerra de guerrillas, cap. III, “Organización del frente guerrillero”, Escritos y Discursos, t. I, La Habana: - Editorial de Ciencias Sociales, 1972, p. 131.&lt;br /&gt;
*Instituto Cubano del Libro: Moncada, Editorial de Ciencias Sociales, Edición Homenaje al Vigésimo Aniversario del 26 de Julio de 1953, La Habana, 1973, p. 183.&lt;br /&gt;
*Murt, José R. y José Abreu Cardet: El Comandante Suñol, Ediciones Holguín, 1991, pp. 111 –113.&lt;br /&gt;
*Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado. Citado por José R. Murt Mulet y José Abreu Cardet en El Comandante Suñol, Compilación Histórica, Ediciones Holguín, Holguín, 1991. &lt;br /&gt;
*Pardo Llada, José: Memorias de la Sierra Maestra, Editorial Tierra Nueva, Patronato del Libro Popular, Primera Serie, Vol. 1, La Habana, 1960.&lt;br /&gt;
*Puebla, Teté: Marianas en Combate: Tete Puebla &amp;amp; El pelotón femenino Mariana Grajales en la guerra Revolucionaria Cubana 1956-58, Editorial Pathfinder, 2003.&lt;br /&gt;
*Entrevista realizada por la autora a Dolores Feria, en Holguín, mayo de 2004.&lt;br /&gt;
[[Categoría:Historia de la localidad]]&lt;br /&gt;
[[Categoría:Personajes de la localidad]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Calixtogarcia2 jc</name></author>
		
	</entry>
	<entry>
		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Mujeres_holguineras_en_el_Ej%C3%A9rcito_Rebelde&amp;diff=4278095</id>
		<title>Mujeres holguineras en el Ejército Rebelde</title>
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		<updated>2023-01-06T15:01:58Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Calixtogarcia2 jc: /* Experiencias de una guerrillera: la Suñola */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Desarrollo}} &lt;br /&gt;
{{Objeto&lt;br /&gt;
|nombre=Mujeres holguineras en el Ejército Rebelde&lt;br /&gt;
|imagen=&lt;br /&gt;
|tamaño=&lt;br /&gt;
|descripcion= Las féminas del [[siglo XX]], ejemplos de mujeres que se incorporaron al ejército libertador y no dudaron en integrarse a la lucha decisiva de [[Cuba]]&lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
'''Mujeres holguineras en el Ejército Rebelde.''' La historia de las luchas libertarias en [[Holguín (provincia)|Holguín]] registra el nombre de valerosas mujeres que, contra todo riesgo, no solo acompañaron a los hombres en su bregar, sino estuvieron a su altura. Las féminas del [[siglo XX]] siguieron los paradigmáticos ejemplos de las mujeres que se incorporaron al [[Ejército Libertador cubano|ejército libertador]] y no dudaron en integrarse a la lucha definitiva del país, cuando la asonada golpista del [[10 de marzo]] de [[1952]] cerró las posibilidades democráticas. Primero, una labor callada y de auxilio en la clandestinidad, para luego incorporarse a la vida de campaña, a la guerrilla, tanto en la [[Sierra Maestra (Cuba)|Sierra Maestra]], como en el teatro de operaciones militares en territorios del [[II Frente Oriental Frank País|II Frente Oriental]] y [[IV Frente Oriental Simón Bolívar|IV Frentes orientales]]. &lt;br /&gt;
==Holguineras en la guerrilla==&lt;br /&gt;
En el vasto territorio de operaciones guerrilleras, que ocupó la zona de [[Oriente (Provincia)|Oriente]], constan 100 mujeres de la provincia, como miembros del [[Ejército Rebelde]], de ellas, 16 ostentan la doble condición de combatientes de la clandestinidad y del Ejército Rebelde.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La integración por columnas fue como sigue:&lt;br /&gt;
* [[Columna 1 José Martí]]  3&lt;br /&gt;
* [[Columna 3 Santiago de Cuba|Columna 3 Mario Muñoz]]  3&lt;br /&gt;
* [[Columna 6 Juan Manuel Ameijeiras]]  6&lt;br /&gt;
* [[Columna 12 Simón Bolívar]] 3&lt;br /&gt;
* [[Columna 14 Juán Manuel Márquez|Columna 14 Juan Manuel Márquez]] 35&lt;br /&gt;
* [[Columna 16 Enrique Hart]] 12&lt;br /&gt;
* [[Columna 17 Abel Santamaría]] 10&lt;br /&gt;
* [[Columna 18 Antonio López Fernández]] 5&lt;br /&gt;
* [[Columna 19 José Tey]] 22&lt;br /&gt;
* [[Columna 20 Gustavo Fraga]] 1&lt;br /&gt;
* Total 100&amp;lt;ref&amp;gt;« Tabla de elaboración propia, a partir de datos obtenidos en el Centro Provincial de Atención al Combatiente, Provincia Holguín, 2004. »&amp;lt;/ref&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Los combatientes de la Columna 16.jpg|miniaturadeimagen|derecha|Los combatientes de la Columna 16 “Enrique Hart”, Norma García con brazalete, Galber Riverón Hidalgo y Ana Barceló Cruz.]]&lt;br /&gt;
En esta estadística están contenidas las fallecidas, no así todas las que actualmente residen fuera de la provincia, aunque, por las entrevistas realizadas, la cifra total no debe rebasar las 120 mujeres. El grueso de las combatientes se integró a la lucha clandestina, figuran en esta condición 206 mujeres, quienes arriesgaron todo desde el terreno enemigo para colaborar con la lucha guerrillera. Con certeza, es una cifra superior, pues cuántas mujeres dieron un mensaje, orientaron un combatiente, saciaron la sed del guerrillero, ocultaron un bono, un arma, una información, y sin embargo, han silenciado su hazaña por creerla mínima. Probablemente, esta fue una de las tareas más riesgosas e importantes, sobre todo en la ciudad y los barrios de [[Holguín (provincia)|Holguín]], donde la represión descabezó varias veces la dirección del Movimiento Revolucionario.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
Del total de mujeres que integraron las filas guerrilleras, en los diferentes frentes, muy pocas ocuparon cargos importantes y participaron en combates. Entre ellas, se encuentran [[Las Marianas]], quienes, aunque ninguna de Holguín, bajaron desde la [[Sierra Maestra (Cuba)|Sierra]] con el pelotón 3 que, al mando de [[Eddy Suñol]], formarían parte del [[IV Frente Oriental Simón Bolívar]]. De ellas Isabel Rielo alcanzaría los grados de Teniente durante la guerra, y [[Teté Puebla|Dersa Puebla]] (Teté) sería la única mujer con los grados de General en la historia de [[Cuba]].&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
Una mujer muy humilde, perteneciente a la [[Columna 19 José Tey|columna 19]], [[Juana Vilma Brunet Céspedes]], de [[Sagua de Tánamo (provincia de Holguín)|Sagua de Tánamo]], se incorporó a la lucha guerrillera a finales de [[marzo]] de [[1958]] y llegó a alcanzar el grado de sargento en el campamento El Lirial. [[Enma Rosa Chuy Arnau]], aunque oriunda de [[San Luis (Santiago de Cuba)|San Luis]], trabajaba como maestra en la zona de [[Mayarí Arriba (Segundo Frente)|Mayarí]], donde inició su vida revolucionaria, participó en la toma del entonces central Preston, [[Guatemala (Mayarí)|Guatemala]], en vísperas de la [[huelga del 9 de abril]], a partir de entonces fue obligatorio el camino a la Sierra, a donde colaboró con la organización de las actividades de educación entre las tropas rebeldes y la población campesina del [[II Frente Oriental Frank País|II Frente Oriental]], allí alcanzó, en poco tiempo, los grados de cabo. Ambas, fallecieron en accidentes durante la guerra, más su quehacer en la lucha clandestina y en la guerrilla está por estudiarse con profundidad.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
Cuando observamos la proporción de hombres y mujeres por columnas, salta que, naturalmente, es desbalanceada. Por ejemplo, en el [[IV Frente Oriental Simón Bolívar|IV Frente Oriental]], los destacamentos, conocidos históricamente como pelotones de la columna 14, el 1 y 2 bajo el mando de los Capitanes [[Orlando Lara Batista|Orlando Lara Batista]], [[Cristino Naranjo Vázquez]] y [[Arsenio García Dávila]]; el pelotón tres bajo el mando de [[Eddy Suñol]] tuvieron un total de 465 combatientes, de ellos 35 eran mujeres, es decir el 0.7 %. En la [[Columna 32 José Antonio Echeverría|columna 32 José Antonio Echeverría]], no hubo convivencia de la [[mujer]]. Lo cual estuvo determinado por la misión de esta tropa comandada por [[Delio Gómez Ochoa]], jefe del IV Frente. Esta columna era móvil, de coordinación entre las demás que componían el frente, sus [[hombres]] no rebasaron la cifra de 65, con características de escolta, llega a la zona de [[Holguín (provincia)|Holguín]] en los primeros días de [[noviembre]] cuando las demás columnas se encuentran asentadas. En la [[Columna 12 Simón Bolívar|columna 12]] solo tres mujeres holguineras participaron, al decir de una testimoniante, [[Lalo Sardiñas]] era renuente a la participación de la mujer en la guerra, también esta fue una tropa pequeña. En total en el IV frente participaron 38 holguineras. &amp;lt;ref&amp;gt;« Datos conformados a partir de Archivo Comisión Provincial de Asistencia al Combatiente y José R. Murt. José Abreu Cardet: El Comandante Suñol, Ediciones Holguín, 1991, pp. 111 –113. »&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la segunda mitad de [[1957]] cuando se produce el primer alzamiento en zona holguinera por [[Orlando Lara]], este se alza con su esposa, [[Delio Gómez Ochoa|Delio Gómez]] también. El apoyo fundamental a estos grupos, fue dado por las redes familiares. También, no podemos olvidar que el [[Movimiento 26 de Julio]] en [[Holguín (provincia)|Holguín]], sufrió constantes descabezamientos, por lo que las familias y amigos entraron a protagonizar una ayuda esencial en la supervivencia guerrillera.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
Cuando en [[octubre]] de [[1958]], irrumpieron en la zona las columnas que fijaron el IV frente, la mujer se hizo imprescindible en el propio teatro de operaciones. No obstante, es pequeña su presencia, debemos considerar que las tropas de este frente tenían la misión especial de fijar fuerzas enemigas en el territorio y cortar todo tipo de aprovisionamiento enemigo desde occidente, imponiéndose la guerra constante y permanente contra el transporte, de este modo debían garantizar que los demás frentes orientales pudieran desplegar la estrategia final.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En tales condiciones no había tiempo para entrenar mujeres, máxime, cuando existían cientos de escopeteros en las inmediaciones y, además, después de la [[huelga del 9 de abril]], decenas de hombres volvieron a sus casas por falta de armamentos. La zona de operaciones era llana, lo cual aumentaba el riesgo de enfrentar al enemigo. Estos factores influyeron en la restricción de la presencia física de la mujer. No obstante, el frente llegó a tener dirección de [[educación]], [[finanzas]], [[hospitales]], talleres, donde la mano laboriosa de las féminas fue esencial.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
La balanza se inclina al II Frente, con 59 holguineras, el asentamiento de este se produce desde [[marzo]] - [[abril]] de [[1958]], en lugares de difícil acceso para el enemigo.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
[[Archivo:Antonio Boizán y Concepción Barrientos.jpg|miniaturadeimagen|derecha|El sargento Antonio Boizán y Concepción Barrientos, con su familia, la cual se alzó e integraron la Columna 19 “José Tey”.]]&lt;br /&gt;
Este frente logró liberar un extenso territorio, estableciéndose una organización que respondía al nuevo Estado Revolucionario en embrión, el cual cumplimentó tareas de la Revolución Social contenidas en el programa de lucha. Solo en el territorio que ocupó la columna 19 existieron 32 escuelas, &amp;lt;ref&amp;gt;« Comisión de Historia de la columna 19 “José Tey”: Columna 19 José Tey, Editorial Ciencias Sociales, La Habana, 1982, pp. 244 – 245»&amp;lt;/ref&amp;gt;  atendidas más del 50 % por féminas, entre las que destacan las hermanas Boizán quienes, oriundas de [[Santiago de Cuba]], se habían alzado con su familia, cuando los hermanos Boizán Barrientos les fue imposible continuar la lucha clandestina. El frente contó con hospitales y talleres, los de costura, en cantidad de tres, fueron atendidos por una cantidad considerable de mujeres.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Susana Avila y Martha Rodríguez..jpg|miniaturadeimagen|derecha|Combatientes de la Columna 19 “José Tey”, sentadas la enfermera Susana Avila y Martha Rodríguez.]]&lt;br /&gt;
Especial atención merece la creación de las llamadas ''“Brigadas Femeninas del 26 de Julio”'', creadas en la zona de la Compañía B, ''“Pedro Soto Alba”'', de la [[Columna 19 José Tey|columna 19]]. En la estructura de estas tropas figuraban formaciones que atendían diferentes secciones. Entre ellas, el cuerpo de enfermeras que se integraba en una cruz Roja Rebelde, es decir, un grupo auxiliar de la Sanidad Rebelde; así como el cuerpo de costureras y bordadoras para confección de uniformes e insignias. Un cuerpo de maestros (colaboraba con la Delegación de Educación). Estas brigadas fueron constituidas en El Sitio, Miguel, La Penda, El Coco, Cebollas, La Caridad, Mucaral y Manajú, barrios del territorio liberado. &amp;lt;ref&amp;gt;« Ibídem, pp. 249-250. »&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
A las difíciles circunstancias de la guerra de guerrillas en el ámbito rural, por lo general hostil, donde poseer un arma era un trofeo, casi siempre arrebatado al enemigo, dar un arma a una mujer era considerado por muchos una pérdida, siguiendo la mentalidad machista propia de la sociedad de entonces. Por lo que, la mujer, en el rudo camino escogido para derrocar a la tiranía, debió enfrentarse no solo a la hostilidad del espacio físico donde desenvolvía su actividad, sino a la incomprensión de sus iguales, quienes las consideraban distintas y débiles, muchas veces un estorboto. Son estas las razones, más la existencia de 281 de aquellas combatientes, las motivaciones para ofrecer desde la perspectiva de la mujer la visión de la guerra.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Experiencias de una guerrillera: la Suñola==&lt;br /&gt;
Joven, vivaz, elocuente y bella, Lolita fue de la estirpe de las mujeres que, por su modestia, había silenciado su experiencia y, por el contrario, propició que otros testimoniaran sus vivencias para los varios textos escritos sobre las tropas del IV Frente Simón Bolívar. Fue una suerte que Lola, Dolores Feria, como la conocí, accediera desde el primer instante a ofrecerme sus recuerdos de aquella etapa heroica, con la única limitante - y pidiéndome disculpa- por su lucha contra la desmemoria. Al final resultó que ''“la Suñola”'' como la conocían en la columna madre, descubriera tener fijado en su retentiva la experiencia extraordinaria que fue la lucha en la clandestinidad y la guerrilla&amp;lt;ref&amp;gt;« Entrevista realizada por la autora a Dolores Feria, en Holguín, mayo de 2004.»&amp;lt;/ref&amp;gt;. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con sinceridad me dijo: &lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|“Inicialmente no sabía en lo que estaba Suñol, él era mi novio, yo solo tenía 16 años, después nos casamos, entré a la lucha porque sin quererlo me vi involucrada por él mismo y así mi familia. Cuando Suñol se esconde en los predios de su familia en Las Cruces, a través de sus hermanas comienzo a tener contacto real con los del Movimiento 26 de Julio en Holguín, traslado armas, vendo bonos. Le llevo recados a Delio Gómez Ochoa, a las hermanas de este, Mimí o a Norma.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Suñol decía que yo no aguantaría subir la Sierra, era muy flaquita, no pesaba 95 libras. Pero, a finales de 1957, me manda a buscar, preparado mi viaje y entrenada para burlar al enemigo, iba como habanera, siendo yo una guajirona, que nunca había salido de Holguín, ahora lo recuerdo y me parece increíble que se nos ocurriera eso. Así, en enero de 1958, comienzo mi escalada a los picachos de la Sierra Maestra.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pasé trabajo caminando, eso fue una agonía, Ignacio Pérez, nunca se me olvida, estaba convaleciente de una herida que le habían dado, y otros dos compañeros más que no sé el nombre me acompañaron. Este me trató bien, pero los otros… Nunca había caminado así, entonces, ellos no descansaban, era camina, camina, no me querían ayudar con el saquito. Hasta que por fin llegamos a la Sierra Maestra, al campamento. De esta manera cumplí mi primer ciclo como guerrillera novata. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Mi encuentro con Celia y Fidel, no lo olvido, ella sin dejar de escribir me hizo muchas preguntas acerca de mi familia y el viaje, luego me presentó a Fidel, este dijo: que bueno, ahora va a ver más mujeres. Entonces Suñol metió la cuchareta y dijo: No, pero ella se va. Dice él (Fidel) ¡Ah.....! Bueno yo no te digo ni que te quedes ni que te vayas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En Holguín me habían despedido de la Dulcería Red donde trabajaba, porque no quería atender al Sargento Vidal, &amp;lt;ref&amp;gt;« Sargento de la dictadura destacado en Holguín, por su represión, había torturado salvajemente a Eddy Suñol. »&amp;lt;/ref&amp;gt;  ni a los masferreristas; &amp;lt;ref&amp;gt;« Masferreristas, pertenecían a las bandas organizadas por Masferrer, pistoleros a sueldos de la dictadura batistiana. »&amp;lt;/ref&amp;gt;  más era un secreto a voces que Eddy Suñol, mi esposo, estaba alzado junto a Fidel y, que yo pertenecía al Movimiento 26 de Julio, mi vida peligraba en aquella ciudad donde reinaba la detención, la tortura y el asesinato de los revolucionarios. La vía más segura de mantenerme con vida era unirme a Suñol en la Sierra Maestra. Sin embargo, fue fuerte la resistencia de este a que me quedara. Pero, así, en aquella tropa que caminaba sin cesar, cada vez más adentrándonos en el lomerío del sur de Oriente, me fui quedando. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para lograrlo tuve que igualarme a los guerrilleros más curtidos y valerme de muchas mañas, subíamos y bajábamos lomas sin parar, no había agua, se me reseca la garganta solo de acordarme que no teníamos ese precioso líquido a la mano. Un día sin agua, diciéndome los compañeros: - no te preocupes, al llegar al río paramos. Confundiéndose con el ocaso al fin el río, ya no tenía ni sed, no sé lo que sentía. Yo iba con la menstruación, no quiero acordarme de eso, me daban muchos dolores y no podía decir nada. Tirando cosas que los que venían detrás recogían. Yo siempre caminaba delante de Suñol, pero cuando quería soltar algo me quedaba detrás. Acampamos cerca del río, subió el nivel del agua en la madrugada, mi mochila se mojó. Celia me salvó entonces.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Fue durante el combate de Pino del Agua II, que sentí el estampido de los tiros continuados, también vi el primer herido, una mano destrozada. Celia se me acercó y me dio ánimos de manera muy delicada, al decirme: Llegó un informe: -Suñol se apoderó de una ametralladora, todo va a salir bien-. Después de largas y azarosas caminatas, pasar la prueba de combates y ver los heridos, mi condición de guerrillera no se cuestionaba. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La muestra fue la encomienda de mi primera misión, importante según considero. Celia me consultó si me atrevía ir a La Habana, le digo que sí, sin consultar a Suñol, lo cual denota que me encuentro bajo las órdenes de Fidel. Ella con su característica conciliatoria me dice: -no te preocupes yo le aviso a Suñol. Entonces me prepararon el documento era muy chiquitico, pero lo envolvieron con mucha precinta transparente, hasta que se hizo un paquete gordo, y se colocó en una íntima preparada de tal manera que pareciera que la usaba por necesidad. El Ché me llamó y me dijo te llevas a mi mejor ayudante, me echó el brazo por los hombros y me dice, puedes ir tranquila que él te va a cuidar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El objetivo de ir a La Habana era llevarle un documento de Fidel a Pardo Llada, en el cual, invitaba a los periodistas del país, a que subieran a la Sierra para que vieran la realidad de la guerrilla, para que escribieran sobre la vida del guerrillero. Sabía el contenido del mensaje, además Celia me dice que le diga a Acacia, &amp;lt;ref&amp;gt;« Hermana de Celia Sánchez Manduley. »&amp;lt;/ref&amp;gt;  que van a abrir otros frentes de combate. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Llegar a La Habana me trajo el alivio de extraer de entre mis piernas, la maloliente y endurecida íntima. En este viaje contacto con Acacia y Flavia&amp;lt;ref&amp;gt;« Hermanas de Celia que residían en La Habana. »&amp;lt;/ref&amp;gt;. Ellas me arreglaron de tal modo, que parecía otra persona. En la tarde Acacia me lleva a ver a Pardo Llada, el cual se puso muy nervioso, se alarmó, pero luego de leer el mensaje, me dijo que fuera tranquila que él cumpliría el encargo. Más tarde oímos por la radio la lectura de esta carta. Pensé con orgullo, cumplí.”}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pardo Llada en Memorias de la Sierra Maestra, recordaría este momento que nos narra Lolita:&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|“Otro de los que en La Plata sanó de gravísimas heridas recibidas en combate, fue Suñol, de los más bravos capitanes de la Sierra, a quien acompañaba su esposa “la suñola”. La señora de Suñol, en una de sus riesgosas misiones que tuvo que realizar de la Sierra a La Habana, fue que me entregó, junto con la hermana de Celia Sánchez, la célebre carta de Fidel donde pedía – en abril de 1958 - la presencia de una Comisión de Periodistas en la Sierra Maestra”. &amp;lt;ref&amp;gt;« José Pardo Llada: Memorias de la Sierra Maestra, Editorial Tierra Nueva, Patronato del Libro Popular, Primera Serie, Vol. 1, La Habana, 1960, p. 52.»&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lola nos relata:&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|“De regreso, vine con otra misión: trasladar una enfermera desde La Habana hasta la Sierra, de esta muchacha no recuerdo el nombre, se que estaba en la clandestinidad en La Habana y no podía seguir allí, aprendí a no preguntar, entre menos sabías mejor. Cuando llegué Celia me dijo ya han llegado periodistas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Celia me pide que fuera a Santiago a llevar un periodista, salimos a caballo y después a pie. Nos montaron en una avioneta desde Bayamo hasta Santiago, nunca había montado un artefacto de aquellos. El piloto era un compañero del Movimiento. Lo dejé en Hotel Versalles. Luego me encontré con Vilma&amp;lt;ref&amp;gt;« Vilma Espín. Dirigente del Movimiento 26 de julio. »&amp;lt;/ref&amp;gt; y otros compañeros que me mudaban de casas constantemente. Vilma me preguntó si me atrevía a llevar unas balas para allá arriba, yo dije que sí.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nos pasamos una noche cociendo la falda, eran 500 balas 30-06, unas balas grandísimas, me ajustaron bien la saya, me pusieron una falda negra, de esas can can que le decían, y unos cascabelitos aquí, (en el hombro) como de navidad, entonces yo los sonaba como haciéndome la guanaja, para despistar. Además me dieron un maletín, con un instrumental médico, de dentista. Me llevaron para el aeropuerto, eran dos muchachas que me dijeron:- en caso de que te cojan presa tú no nos conoces. Yo digo: ¡no, jamás! &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El hombre que recibía los equipajes quería pesarme, porque decía que yo traía mucho almidón, entonces no me quedó otro remedio que coquetearle. Creo que gracias a ello, por fin, montamos en el avión y salimos. Estaba quedándome dormida cuando me dicen, hay que virar para Santiago, por un desperfecto del avión. Ahí si me c...., de miedo. Yo traía un rosario, lo saqué y hice como si rezara, y empecé a decir, que se caiga, que se caiga el avión, que se estrelle, miraba por la ventanilla y veía lomas por un lado y por otro agua, y seguía diciendo que se caiga, que se caiga. Por mi mente pasaba la idea de que mandaron a virar el avión para cogerlo preso, registrarlo, porque había sido descubierta, y a lo mejor otros más que como yo cargaban encomiendas para la libertad. Al acercarnos al aeropuerto sentía el sonido ensordecedor de las sirenas de ambulancias, pero me decía: -esas son perseguidoras.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sin embargo, era cierto que el avión tenía problemas técnicos. Salí un rato, caminé, me dije, tengo que controlarme, no puedo entrar en pánico. Todo aquello pasó y al llegar a Bayamo, pedí una máquina con mi maletincito y mi falda cargada con 500 balas, cuando fui a pagarle al chofer vi que traía un fusil, era un chivato. Al otro día, me buscaron un compañero y me subieron a la Sierra, también llevaba un mensaje de Vilma para Fidel sobre la huelga. Cuando yo se lo dije a Celia ella dijo: - Fidel, oye esta es la fecha de la huelga. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
También cumplí la misión de ir con Dermidio Escalona hasta Santiago y de ahí acompañé a Delio Gómez Ochoa hasta La Habana. Comenzamos a bajar el Día de las Madres, del año 58, bajamos Delio Gómez Ochoa, Dermidio, Pepito Argibal, &amp;lt;ref&amp;gt;« Pepito Argibal. Dentista que se había alzado en la columna 1. »&amp;lt;/ref&amp;gt;   y yo. No sabía a qué Delio iba a La Habana, después es que me entero.}}  &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Delio ha testimoniado que: &lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|“Al salir de la Sierra Maestra, en mayo de 1958, fui designado como Delegado Nacional del Estado Mayor respondiendo a una estrategia después del revés de la huelga del 9 de abril. Nos enviaron a La Habana con la instrucción de crear algunos frentes guerrilleros y reestructurar el mando de las milicias”. &amp;lt;ref&amp;gt;« José Abreu Cardet y otros: La columna 32 en combate, Ediciones Holguín, Holguín, 1987, p. 21. »&amp;lt;/ref&amp;gt;}}&lt;br /&gt;
  &lt;br /&gt;
Dermidio iba designado para [[Pinar del Río]]. &lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|“Delio se había quitado la barba, eso fue una cosa inaudita, su piel blanca denotaba a la legua que se había rasurado; pero así y todo, pasábamos el riesgo de levantar sospecha. En aquellas misiones nos ocurrían muchos imprevistos. Un día fuimos a una visita y recuerdo que me preguntan: -oye, ¿de quién tú eres hija?, a mí se me había olvidado el nombre que debía decir, y yo miraba a Acacia con los ojos bien abiertos como preguntándole para que me sacara de aquel apuro, entonces, al comprender la situación dijo con gracia: -ella es la hija de Rafael, &amp;lt;ref&amp;gt;« Se trata de Rafael Manduley, tío materno de Celia Sánchez. »&amp;lt;/ref&amp;gt;  esas cosas nos pasaban a cada rato. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando regresé a la Sierra me presenté a Celia, le dije que cumplí, que de regreso había llegado a Holguín, enseguida se puso muy contenta, preguntándome por mi familia, por mi mamá, pues Celia era de mucho detalle. Yo le dije que había visto la mamá de Suñol, y se puso tan contenta como si hubiera sido ella, también conversamos sobre el papá de Celia, el cual conocí, también me relacioné mucho con Acacia, con Flavia, las hermanas de ella, a todas ellas las conocía. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En esa etapa comienza la ofensiva del Ejército de Batista contra el Ejército Rebelde. Ya estábamos en la preparación para la contraofensiva. A Suñol lo dejan de Jefe del pelotón, al irse Delio. Hay otras mujeres que se incorporan en esta etapa. Mi papá y mi hermano también. Recuerdo que cuando se estaba haciendo el hospitalito mi papá ayudó en su construcción, así que él llega antes de la ofensiva. La Plata era la Comandancia, se operaba en otros lugares, pero a la comandancia nunca la pudieron tocar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De donde yo estaba hasta el hospital, había que cruzar seis u ocho pasos de río. Una noche llevé al hospital a un niño enfermo, de la casa donde estaba, el médico me pidió ayuda, pues no daba a vasto para curarlos e inyectarlos. Fue la primera vez que hice de enfermera, nunca había inyectado. Inyecté a todos, eran cosas así, que uno se veía obligado a hacer. Martínez Páez operó a Suñol, dentro de una cueva, por los bombardeos, pues en esos momentos el combate era duro. Cuando se dio la orden de sacar a todos los heridos para La Plata, yo no tenía zapatos, me puse unos de un muchacho que se murió. Los zapatos me quedaban grandes y me hicieron unas ampollas...., llegó un momento en que tuve que botar los zapatos y seguir descalza hasta llegar a La Plata. Ahí estuvimos hasta que salimos para acá para Holguín a crear el IV frente guerrillero. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Suñol estaba hospitalizado, aún convaleciente, yo permanezco con él, además hacía cualquier cosa, limpiar, cocinar, ya teníamos el hospitalito con camas. Suñol va a la Comandancia, que no estaba lejos, Fidel le habla de crear el pelotón de mujeres. De eso, me enteré después. Estaban Rita, Angelina, Lilia, Isabel, a ellas yo no las conocía porque ellas estaban en La Pata de la Mesa con el Che. A estas dos últimas las mandan a buscar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Suñol, era opuesto a la formación de este pelotón, él decía que cómo le iban a quitar un fusil a un hombre para dárselo a una mujer. Que las mujeres cuando vieran una rana iban a soltar el grito y soltaban el fusil. Verdaderamente Fidel no llega a convencer a Suñol, Lalito&amp;lt;ref&amp;gt;« Se refiere a Lalo Sardiñas, quien vendría al frente de la columna 12, la que operaría como parte del IV Frente Oriental Simón Bolívar. »&amp;lt;/ref&amp;gt;   tampoco estaba de acuerdo con que las mujeres pelearan. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Creo que al otro día es que Fidel les habla de bajar un pelotón a la costa norte. Ya habían salido el Ché y Camilo. Sé que Suñol tiene que buscar, a Minas del Frío, la gente con las que bajaría al norte de Oriente. Fidel le hace una prueba a Suñol a ver si podía disparar, pone un blanco y Suñol lo batió. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Combatientes de la Columna 16 “Enrique Hart”, pertenecientes al campamento de Los Berros.jpg|miniaturadeimagen|derecha|Combatientes de la Columna 16 “Enrique Hart”, pertenecientes al campamento de Los Berros. De pie de izquierda a derecha, Eloisa Ricardo, una compañera sin identificar, Laura Sierra, Fernando Basante, Caridad Fernández, la Gallega e Irma Díaz.]]&lt;br /&gt;
Entonces se forma el pelotón de Las Marianas, ponen a las dos más viejas eran Isabel y Lilia, que eran hermanas, y Teté. Pero entre Isabel y Teté las ponen a disparar, la que mejor tirara era la que saldría como jefa del pelotón, y la que mejor tiró fue Isabel, Teté quedó como segunda. Fidel ordena a Suñol que además de los hombres de la columna, bajara con cuatro integrantes de aquel pelotón, ellas fueron Isabel, Lidia, Teté y la Gallega&amp;lt;ref&amp;gt;« Las Marianas pertenecían a la escuadra no.1 del pelotón 3 capitaneado por Suñol, de la Columna 14. Ellas se nombraban Tte. Isabel Rielo que era la jefa de la escuadra, Delsa Puebla Viltres, (Teté), Lilia Rielo Rodríguez y Edemis Tamayo, (La Gallega). »&amp;lt;/ref&amp;gt;  y, luego incrementar ese pelotón. Yo bajo porque era la mujer de Suñol, no formo parte de Las Marianas. Suñol no tuvo otra alternativa que acatarlo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La creación de esta estructura femenina dentro del Ejército Rebelde obedeció al reclamo de aquellas muchachas, integradas a la lucha guerrillera, de combatir al ejército de la tiranía con las armas. Fidel, quien atendió la justa demanda, confió en las posibilidades de la mujer en el combate y, pese a los criterios opuestos a esta idea, convocó en una reunión a los miembros del mando rebelde, y luego de varias horas de debate, el poder de convencimiento del máximo líder prevaleció. De esa manera, el 4 de septiembre de 1958 quedó constituido el pelotón femenino del Ejército Rebelde Mariana Grajales, el que pasó a la historia como Las Marianas, integrado por trece mujeres. La participación de esta fuerza en las acciones combativas y de retaguardia demostró que aquella fue una sabia decisión. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el caso del pelotón capitaneado por Eddy Suñol Ricardo y como segundo Raúl Castro Mercadé, con alrededor de 65 integrantes, le fue asignada una escuadra de ese pelotón femenino. El 9 de octubre de 1958, en la mañana, parten de la Sierra Maestra a los llanos, con la misión de fijar fuerza en Holguín. La mayoría de los hombres albergaban la esperanza de que, aquellas mujeres, vencidas por la extenuación y los horrores de la guerra abandonarían la idea de empuñar las armas. Más, la historia se encargaría de demostrar todo lo contrario.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lola nos narra: &lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|“La travesía hacía Holguín, fue muy, muy difícil, terrible, el fango era a veces a media pierna, el agua, los mosquitos. Nos pasaron muchísimas cosas en esa travesía, Teté caminando se dormía, nosotras la despertábamos. Pero nunca se quedaron atrás, había hombres que se quedaron atrás, pero las mujeres, ninguna, siempre estuvieron en la avanzada. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hasta que llegamos a Cauto el Paso, por ahí, donde los alzados nos recibieron, fue dramático, caminábamos la noche entera sin parar, a veces nos perdíamos. Prácticamente no descansábamos, porque ya cuando logramos hacer campamento la gente de los alrededores no nos dejaba dormir. Los campesinos iban, querían ver las mujeres, ver los rebeldes, para ellos era un acontecimiento, entonces teníamos que levantarnos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una parte ahí, llegando a Las Cruces de Purnio, era una zona que Suñol conocía, igualmente la gente que contactó. Además, Nelda en una avanzada desde la Sierra había creado las condiciones en la zona para recibirnos.   &amp;lt;ref&amp;gt;« Nelda Suñol, hermana de Eddy Suñol, miembro del Movimiento 26 de Julio, quien bajó de la Sierra Maestra con Lalo Sardiñas en la columna 12, con la misión de contactar el apoyo para el pelotón bajo las órdenes de Suñol. »&amp;lt;/ref&amp;gt;  Ya en Las Cruces fue otra vida, siempre nos quedábamos en casas, nos atendían.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
Finalmente, el pelotón capitaneado por Suñol, llegó el 24 de octubre a la Sierra de Gibara, zona de gran importancia estratégica por su dominio de la carretera que va de Tunas a Holguín pasando por Puerto Padre, Delicias Chaparra y otros puntos de interés, donde era posible la instalación de una estación de radio y el boicot a las elecciones generales de noviembre. &amp;lt;ref&amp;gt;« Carta de Fidel Castro a Orlando Lara, Sierra Maestra septiembre 30 de 1958. En José Abreu Cardet y José R. Murt Mulet: Orlando Lara, capitán del llano, Colección Premio de la Ciudad, Ediciones Holguín, Holguín, 1992, pp. 24-26. »&amp;lt;/ref&amp;gt;   Además, las fuerzas de Lizardo Proenza y Fabio Quesada engrosaron las filas de este pelotón que, establece su capitanía en un lugar conocido como La Yaya.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lola nos dice que: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|“En la zona habían muchos escopeteros, ya desde que cruzamos la carretera central, Suñol comienza a organizar, a citar a la gente, se le había pasado aviso a la gente que Suñol iba a llegar, a reorganizar, a Lizardo Proenza, Fabio Quesada también se presentan, ya creo que después de la presa es que comienza a citar a todo el mundo y a organizarse. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En este campamento ayudaba a todo, a cocinar, a arreglar la ropa, a cocer, bueno, muchas cosas. Allí estaban Teté, Isabel y Lidia, ellas estaban en una escuadra, que habían cantidad de hombres también, ahí por ejemplo Isabel que era la jefa se encargaba del suministro de la comida, de todo el avituallamiento, Teté atendía de comida a todas las escuadras, los zapatos, los problemas de la zona. Mira, nosotros no nos encontramos problemas en ese lugar, fuimos bien recibidos por los pobladores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se construyó un hospitalito que lo atendían el doctor Díaz Legrá, Saínz, Pepito Zayas y un enfermero viejo. Con nosotros estaban los padres de Suñol, porque a ellos le desbarataron la casa aquí en Holguín, ellos se fueron para la Sierra. En el Tumbadero permanecían las avanzadas, las otras escuadras. Nosotros éramos el pelotón 3 de la columna 14 del IV frente.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lola nos cuenta:&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|“Nunca combatí, permanecía en el campamento, las tropas salían de operaciones, pero yo siempre fuera del peligro.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sin embargo, el coraje mostrado por Las Marianas, comenzó a cambiar la concepción que de las féminas defendía Suñol. En la toma del Acueducto de Holguín, llamado el Combate de la Presa, el 21 de octubre, se generalizó un combate con fuerzas del Ejército de la dictadura, en el que las mujeres fueron decisivas en la derrota asestada a este. Lolita nos cuenta: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la presa, las primeras que vieron al ejército fueron Isabel y Teté. Allí las mujeres se destacaron, rompieron record y Suñol lo reconoce, incluso estaba con dudas, aun cuando Fidel las designa para el pelotón de Las Marianas, pero después él dijo: -la duda la perdí cuando las vi pelear-. Se fajaron palo a palo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En un parte oficial de guerra reconoce que en esta acción se destacaron “con valentía inigualable 4 mujeres al mando de la Dra. Isabel Rielo […]”.&amp;lt;ref&amp;gt;« Parte de Eddy Suñol para Radio Rebelde. Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado. Citado por José R. Murt Mulet y José Abreu Cardet en El Comandante Suñol, Compilación Histórica, Ediciones Holguín, Holguín, 1991, p. 36. »&amp;lt;/ref&amp;gt;  Días después, las operaciones cobran intensidad a medida que se acercaban las elecciones generales del 4 de noviembre. Este pelotón corta la electricidad a Holguín, Gibara y otros poblados, entre otras acciones, le ocasionan el día 2 de noviembre obtienen una contundente victoria en el cerro de Los Güiros, sobre el ejército de la dictadura, pero Suñol sale gravemente herido. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando hieren a Suñol es Isabel la que se queda al mando del grupo que estaba peleando allí, lo sacan herido y ellas son las que avanzan, cuando Suñol, ordena avanzar, son ellas las primeras que avanzan. Y eso fue en el llano, no fue eso de que se metían detrás de un palito o algo de eso. Ahí demostraron su valor. Además dentro del ejército de Batista había comentarios que dentro de los rebeldes había mujeres combatiendo, al verlas así pelear creo que se amedrentaron. Del ejército algunos pudieron escapar, pero fueron muy pocos. La lucha fue cuerpo a cuerpo, y cuando Suñol hace responsable del grupo a Isabel, ella asumió el mando. A Suñol lo trasladan para el hospital. También es ella quien le hace las primeras curas hasta que llega el médico, hasta para eso ella era valiente. Teté, por otra parte, en la organización poniendo postas. La vida del campamento la dirigieron ellas hasta que se incorpora Omar Iser y Raúl Castro Mercadé, quien era el segundo al mando.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En verdad, las mujeres del pelotón, desde que comenzaron a bajar de la Sierra hacia los llanos demostraron quiénes eran, fueron ejemplo, porque muchos hombres quedaban rezagados y ellas no, ninguna protestó, fueron corajudas.... eran muy organizadas, disciplinadas, llegaban a un campamento y lo mismo Isabel que Teté, se preocupaban por el asunto de la comida que todos comieran, curaban llagas, atendían a los enfermos. Éramos setenta y pico, un pelotón grande. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Yo me quedé en el mes de diciembre en la Sierra de Gibara, la tropa bajó y se quedó la posta abajo, en el Tumbadero, para proteger la Capitanía. Salían a hacer operaciones y volvían para allí, allá arriba jamás en la vida subieron los guardias de Batista. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Un día por la mañana, estaba en la Capitanía, y alguien subió con la noticia de que Batista se había ido del país. A esa hora nosotros queríamos avisarle a Ramón y a Vica, los padres de Suñol, ellos estaban en una casa que uno la veía y parecía cerquita, pero era lejos, porque para llegar a ella debíamos bajar una loma y subir otra. Nosotros empezamos a vocear que se había ido Batista, lo oímos por radio también. Recuerdo que dimos la alarma, pero yo dije: que va, yo me voy, porque, además, Suñol me mandó a buscar, y metí patas pa bajo pa correr y hubo momentos que yo, no podía casi respirar, me ahogaba, aquello era piedra viva, diente de perro, no es que fuera un camino, sino que era bajando loma, pero diente de perro. Pero no paraba de correr, hasta que no pude más y un campesino me montó en un caballo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La emoción y la carrera me ahogaban. Porque, eso era otra cosa, yo corría y voceaba al mismo tiempo, a la gente que venía detrás que me alcanzara y llegué al Tumbadero, había un jeep en el que me monté y vine para Aguas Claras. No recuerdo la hora en que llegué, pero era temprano y, ahí estábamos en una casa, recogidos porque se pensaba que iban a bombardear o que los del ejército pusieran una trampa, el caso era que no nos dejaban salir. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una posta nos avisó que el pueblo venía avanzando por la carretera, yo, lo único que recuerdo es que veo a mi mamá por la carretera en una curva a lo lejos, de Holguín para allá, el pueblo se tiró para allá, entonces yo salí, y Suñol me decía no vayas que viene el ejército atrás, el me gritaba, pero yo no le hice caso, salí corriendo para recibirla, sé que la besé y de ahí para adelante no recuerdo nada. El agotamiento, la emoción me paralizaron y caí desplomada. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entramos a Holguín por la madrugada, ya era el día dos de enero, entramos por la calle Fomento, ahí Suñol tenía una prima y fue el primer lugar en el que paramos, la calle se llenó, el pueblo con quinqués, candiles, no había luz, y de ahí seguimos, el pueblo decía que había manferreristas con armas en las azoteas que nos cuidáramos. Cuando veían una mujer entre los rebeldes se volvían locos, también les llamaba mucho la atención los hombres con pelos largos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De ahí fuimos a La Plaquita, donde vivía mi mamá, Suñol salió a ver cómo estaba la situación en el pueblo y me recogió por la mañana para ir de nuevo para Aguas Claras, por temor a la reacción del ejército, pero bueno no llegamos a ir y me dejó en La Plaquita con mi familia, el ejército se había entregado incondicionalmente.}}&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
Lolita, solo portó un fusil después del triunfo, cuando como miliciana en [[La Habana]], le correspondía la guardia en una de las dependencias revolucionarias. En una de estas, [[Fidel]] la encontró y, según nos relató Lola: {{Sistema:Cita|“ ella se puso muy nerviosa, pero a él se le avivó el rostro de alegría al verla con el uniforme y el arma y le dijo: Tú ves, Suñol ya entendió. No usaste el fusil en la guerra, pero sí para defender la Revolución.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sin lugar a duda, la mujer cubana y holguinera cuenta con ejemplos paradigmáticos de patriotismo y valentía. Entre tantas, [[Lidia Doce]] (holguinera), junto a [[Clodomira Acosta]], fueron de las colaboradoras que más aportaron a la liberación, incluso sus vidas. También, de conjunto con [[Las Marianas]] son las más estudiadas y divulgadas sus vidas ejemplares, aunque todavía, estas indagaciones resultan insuficientes&amp;lt;ref&amp;gt;« Véase: Teté Puebla: Marianas en Combate: Tete Puebla &amp;amp; El pelotón femenino Mariana Grajales en la guerra Revolucionaria Cubana 1956-58, Editorial Pathfinder, 2003.»&amp;lt;/ref&amp;gt;.  Muchas otras mujeres como Dolores Feria, la Suñola, son desconocidas para la mayoría o solo recuerdan su historia heroica en círculos locales. Urge encontrarlas, y dar a conocer esas vidas que en la cotidianidad de la vida guerrillera se hicieron grandes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Referencias bibliográficas==&lt;br /&gt;
{{listaref}}&lt;br /&gt;
==Fuentes==&lt;br /&gt;
*Fuente Mayra San Miguel Aguilar&lt;br /&gt;
*Abreu Cardet, José y José R. Murt Mulet: Orlando Lara, capitán del llano, Colección Premio de la Ciudad, Ediciones Holguín, Holguín. &lt;br /&gt;
*Abreu Cardet, José y otros: La columna 32 en combate, Ediciones Holguín, Holguín, 1987.&lt;br /&gt;
*Comisión de Historia de la columna 19 “José Tey”: Columna 19 José Tey, Editorial Ciencias Sociales, La Habana, 1982, pp. 244 – 245&lt;br /&gt;
*Guevara, Ernesto Che: “Papel de la mujer”, en La guerra de guerrillas, cap. III, “Organización del frente guerrillero”, Escritos y Discursos, t. I, La Habana: - Editorial de Ciencias Sociales, 1972, p. 131.&lt;br /&gt;
*Instituto Cubano del Libro: Moncada, Editorial de Ciencias Sociales, Edición Homenaje al Vigésimo Aniversario del 26 de Julio de 1953, La Habana, 1973, p. 183.&lt;br /&gt;
*Murt, José R. y José Abreu Cardet: El Comandante Suñol, Ediciones Holguín, 1991, pp. 111 –113.&lt;br /&gt;
*Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado. Citado por José R. Murt Mulet y José Abreu Cardet en El Comandante Suñol, Compilación Histórica, Ediciones Holguín, Holguín, 1991. &lt;br /&gt;
*Pardo Llada, José: Memorias de la Sierra Maestra, Editorial Tierra Nueva, Patronato del Libro Popular, Primera Serie, Vol. 1, La Habana, 1960.&lt;br /&gt;
*Puebla, Teté: Marianas en Combate: Tete Puebla &amp;amp; El pelotón femenino Mariana Grajales en la guerra Revolucionaria Cubana 1956-58, Editorial Pathfinder, 2003.&lt;br /&gt;
*Entrevista realizada por la autora a Dolores Feria, en Holguín, mayo de 2004.&lt;br /&gt;
[[Categoría:Historia de la localidad]]&lt;br /&gt;
[[Categoría:Personajes de la localidad]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Calixtogarcia2 jc</name></author>
		
	</entry>
	<entry>
		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Mujeres_holguineras_en_el_Ej%C3%A9rcito_Rebelde&amp;diff=4278089</id>
		<title>Mujeres holguineras en el Ejército Rebelde</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://www.ecured.cu/index.php?title=Mujeres_holguineras_en_el_Ej%C3%A9rcito_Rebelde&amp;diff=4278089"/>
		<updated>2023-01-06T14:58:44Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Calixtogarcia2 jc: /* Holguineras en la guerrilla */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Desarrollo}} &lt;br /&gt;
{{Objeto&lt;br /&gt;
|nombre=Mujeres holguineras en el Ejército Rebelde&lt;br /&gt;
|imagen=&lt;br /&gt;
|tamaño=&lt;br /&gt;
|descripcion= Las féminas del [[siglo XX]], ejemplos de mujeres que se incorporaron al ejército libertador y no dudaron en integrarse a la lucha decisiva de [[Cuba]]&lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
'''Mujeres holguineras en el Ejército Rebelde.''' La historia de las luchas libertarias en [[Holguín (provincia)|Holguín]] registra el nombre de valerosas mujeres que, contra todo riesgo, no solo acompañaron a los hombres en su bregar, sino estuvieron a su altura. Las féminas del [[siglo XX]] siguieron los paradigmáticos ejemplos de las mujeres que se incorporaron al [[Ejército Libertador cubano|ejército libertador]] y no dudaron en integrarse a la lucha definitiva del país, cuando la asonada golpista del [[10 de marzo]] de [[1952]] cerró las posibilidades democráticas. Primero, una labor callada y de auxilio en la clandestinidad, para luego incorporarse a la vida de campaña, a la guerrilla, tanto en la [[Sierra Maestra (Cuba)|Sierra Maestra]], como en el teatro de operaciones militares en territorios del [[II Frente Oriental Frank País|II Frente Oriental]] y [[IV Frente Oriental Simón Bolívar|IV Frentes orientales]]. &lt;br /&gt;
==Holguineras en la guerrilla==&lt;br /&gt;
En el vasto territorio de operaciones guerrilleras, que ocupó la zona de [[Oriente (Provincia)|Oriente]], constan 100 mujeres de la provincia, como miembros del [[Ejército Rebelde]], de ellas, 16 ostentan la doble condición de combatientes de la clandestinidad y del Ejército Rebelde.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La integración por columnas fue como sigue:&lt;br /&gt;
* [[Columna 1 José Martí]]  3&lt;br /&gt;
* [[Columna 3 Santiago de Cuba|Columna 3 Mario Muñoz]]  3&lt;br /&gt;
* [[Columna 6 Juan Manuel Ameijeiras]]  6&lt;br /&gt;
* [[Columna 12 Simón Bolívar]] 3&lt;br /&gt;
* [[Columna 14 Juán Manuel Márquez|Columna 14 Juan Manuel Márquez]] 35&lt;br /&gt;
* [[Columna 16 Enrique Hart]] 12&lt;br /&gt;
* [[Columna 17 Abel Santamaría]] 10&lt;br /&gt;
* [[Columna 18 Antonio López Fernández]] 5&lt;br /&gt;
* [[Columna 19 José Tey]] 22&lt;br /&gt;
* [[Columna 20 Gustavo Fraga]] 1&lt;br /&gt;
* Total 100&amp;lt;ref&amp;gt;« Tabla de elaboración propia, a partir de datos obtenidos en el Centro Provincial de Atención al Combatiente, Provincia Holguín, 2004. »&amp;lt;/ref&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Los combatientes de la Columna 16.jpg|miniaturadeimagen|derecha|Los combatientes de la Columna 16 “Enrique Hart”, Norma García con brazalete, Galber Riverón Hidalgo y Ana Barceló Cruz.]]&lt;br /&gt;
En esta estadística están contenidas las fallecidas, no así todas las que actualmente residen fuera de la provincia, aunque, por las entrevistas realizadas, la cifra total no debe rebasar las 120 mujeres. El grueso de las combatientes se integró a la lucha clandestina, figuran en esta condición 206 mujeres, quienes arriesgaron todo desde el terreno enemigo para colaborar con la lucha guerrillera. Con certeza, es una cifra superior, pues cuántas mujeres dieron un mensaje, orientaron un combatiente, saciaron la sed del guerrillero, ocultaron un bono, un arma, una información, y sin embargo, han silenciado su hazaña por creerla mínima. Probablemente, esta fue una de las tareas más riesgosas e importantes, sobre todo en la ciudad y los barrios de [[Holguín (provincia)|Holguín]], donde la represión descabezó varias veces la dirección del Movimiento Revolucionario.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
Del total de mujeres que integraron las filas guerrilleras, en los diferentes frentes, muy pocas ocuparon cargos importantes y participaron en combates. Entre ellas, se encuentran [[Las Marianas]], quienes, aunque ninguna de Holguín, bajaron desde la [[Sierra Maestra (Cuba)|Sierra]] con el pelotón 3 que, al mando de [[Eddy Suñol]], formarían parte del [[IV Frente Oriental Simón Bolívar]]. De ellas Isabel Rielo alcanzaría los grados de Teniente durante la guerra, y [[Teté Puebla|Dersa Puebla]] (Teté) sería la única mujer con los grados de General en la historia de [[Cuba]].&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
Una mujer muy humilde, perteneciente a la [[Columna 19 José Tey|columna 19]], [[Juana Vilma Brunet Céspedes]], de [[Sagua de Tánamo (provincia de Holguín)|Sagua de Tánamo]], se incorporó a la lucha guerrillera a finales de [[marzo]] de [[1958]] y llegó a alcanzar el grado de sargento en el campamento El Lirial. [[Enma Rosa Chuy Arnau]], aunque oriunda de [[San Luis (Santiago de Cuba)|San Luis]], trabajaba como maestra en la zona de [[Mayarí Arriba (Segundo Frente)|Mayarí]], donde inició su vida revolucionaria, participó en la toma del entonces central Preston, [[Guatemala (Mayarí)|Guatemala]], en vísperas de la [[huelga del 9 de abril]], a partir de entonces fue obligatorio el camino a la Sierra, a donde colaboró con la organización de las actividades de educación entre las tropas rebeldes y la población campesina del [[II Frente Oriental Frank País|II Frente Oriental]], allí alcanzó, en poco tiempo, los grados de cabo. Ambas, fallecieron en accidentes durante la guerra, más su quehacer en la lucha clandestina y en la guerrilla está por estudiarse con profundidad.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
Cuando observamos la proporción de hombres y mujeres por columnas, salta que, naturalmente, es desbalanceada. Por ejemplo, en el [[IV Frente Oriental Simón Bolívar|IV Frente Oriental]], los destacamentos, conocidos históricamente como pelotones de la columna 14, el 1 y 2 bajo el mando de los Capitanes [[Orlando Lara Batista|Orlando Lara Batista]], [[Cristino Naranjo Vázquez]] y [[Arsenio García Dávila]]; el pelotón tres bajo el mando de [[Eddy Suñol]] tuvieron un total de 465 combatientes, de ellos 35 eran mujeres, es decir el 0.7 %. En la [[Columna 32 José Antonio Echeverría|columna 32 José Antonio Echeverría]], no hubo convivencia de la [[mujer]]. Lo cual estuvo determinado por la misión de esta tropa comandada por [[Delio Gómez Ochoa]], jefe del IV Frente. Esta columna era móvil, de coordinación entre las demás que componían el frente, sus [[hombres]] no rebasaron la cifra de 65, con características de escolta, llega a la zona de [[Holguín (provincia)|Holguín]] en los primeros días de [[noviembre]] cuando las demás columnas se encuentran asentadas. En la [[Columna 12 Simón Bolívar|columna 12]] solo tres mujeres holguineras participaron, al decir de una testimoniante, [[Lalo Sardiñas]] era renuente a la participación de la mujer en la guerra, también esta fue una tropa pequeña. En total en el IV frente participaron 38 holguineras. &amp;lt;ref&amp;gt;« Datos conformados a partir de Archivo Comisión Provincial de Asistencia al Combatiente y José R. Murt. José Abreu Cardet: El Comandante Suñol, Ediciones Holguín, 1991, pp. 111 –113. »&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la segunda mitad de [[1957]] cuando se produce el primer alzamiento en zona holguinera por [[Orlando Lara]], este se alza con su esposa, [[Delio Gómez Ochoa|Delio Gómez]] también. El apoyo fundamental a estos grupos, fue dado por las redes familiares. También, no podemos olvidar que el [[Movimiento 26 de Julio]] en [[Holguín (provincia)|Holguín]], sufrió constantes descabezamientos, por lo que las familias y amigos entraron a protagonizar una ayuda esencial en la supervivencia guerrillera.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
Cuando en [[octubre]] de [[1958]], irrumpieron en la zona las columnas que fijaron el IV frente, la mujer se hizo imprescindible en el propio teatro de operaciones. No obstante, es pequeña su presencia, debemos considerar que las tropas de este frente tenían la misión especial de fijar fuerzas enemigas en el territorio y cortar todo tipo de aprovisionamiento enemigo desde occidente, imponiéndose la guerra constante y permanente contra el transporte, de este modo debían garantizar que los demás frentes orientales pudieran desplegar la estrategia final.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En tales condiciones no había tiempo para entrenar mujeres, máxime, cuando existían cientos de escopeteros en las inmediaciones y, además, después de la [[huelga del 9 de abril]], decenas de hombres volvieron a sus casas por falta de armamentos. La zona de operaciones era llana, lo cual aumentaba el riesgo de enfrentar al enemigo. Estos factores influyeron en la restricción de la presencia física de la mujer. No obstante, el frente llegó a tener dirección de [[educación]], [[finanzas]], [[hospitales]], talleres, donde la mano laboriosa de las féminas fue esencial.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
La balanza se inclina al II Frente, con 59 holguineras, el asentamiento de este se produce desde [[marzo]] - [[abril]] de [[1958]], en lugares de difícil acceso para el enemigo.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
[[Archivo:Antonio Boizán y Concepción Barrientos.jpg|miniaturadeimagen|derecha|El sargento Antonio Boizán y Concepción Barrientos, con su familia, la cual se alzó e integraron la Columna 19 “José Tey”.]]&lt;br /&gt;
Este frente logró liberar un extenso territorio, estableciéndose una organización que respondía al nuevo Estado Revolucionario en embrión, el cual cumplimentó tareas de la Revolución Social contenidas en el programa de lucha. Solo en el territorio que ocupó la columna 19 existieron 32 escuelas, &amp;lt;ref&amp;gt;« Comisión de Historia de la columna 19 “José Tey”: Columna 19 José Tey, Editorial Ciencias Sociales, La Habana, 1982, pp. 244 – 245»&amp;lt;/ref&amp;gt;  atendidas más del 50 % por féminas, entre las que destacan las hermanas Boizán quienes, oriundas de [[Santiago de Cuba]], se habían alzado con su familia, cuando los hermanos Boizán Barrientos les fue imposible continuar la lucha clandestina. El frente contó con hospitales y talleres, los de costura, en cantidad de tres, fueron atendidos por una cantidad considerable de mujeres.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Susana Avila y Martha Rodríguez..jpg|miniaturadeimagen|derecha|Combatientes de la Columna 19 “José Tey”, sentadas la enfermera Susana Avila y Martha Rodríguez.]]&lt;br /&gt;
Especial atención merece la creación de las llamadas ''“Brigadas Femeninas del 26 de Julio”'', creadas en la zona de la Compañía B, ''“Pedro Soto Alba”'', de la [[Columna 19 José Tey|columna 19]]. En la estructura de estas tropas figuraban formaciones que atendían diferentes secciones. Entre ellas, el cuerpo de enfermeras que se integraba en una cruz Roja Rebelde, es decir, un grupo auxiliar de la Sanidad Rebelde; así como el cuerpo de costureras y bordadoras para confección de uniformes e insignias. Un cuerpo de maestros (colaboraba con la Delegación de Educación). Estas brigadas fueron constituidas en El Sitio, Miguel, La Penda, El Coco, Cebollas, La Caridad, Mucaral y Manajú, barrios del territorio liberado. &amp;lt;ref&amp;gt;« Ibídem, pp. 249-250. »&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
A las difíciles circunstancias de la guerra de guerrillas en el ámbito rural, por lo general hostil, donde poseer un arma era un trofeo, casi siempre arrebatado al enemigo, dar un arma a una mujer era considerado por muchos una pérdida, siguiendo la mentalidad machista propia de la sociedad de entonces. Por lo que, la mujer, en el rudo camino escogido para derrocar a la tiranía, debió enfrentarse no solo a la hostilidad del espacio físico donde desenvolvía su actividad, sino a la incomprensión de sus iguales, quienes las consideraban distintas y débiles, muchas veces un estorboto. Son estas las razones, más la existencia de 281 de aquellas combatientes, las motivaciones para ofrecer desde la perspectiva de la mujer la visión de la guerra.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Experiencias de una guerrillera: la Suñola==&lt;br /&gt;
Joven, vivaz, elocuente y bella, Lolita fue de la estirpe de las mujeres que, por su modestia, había silenciado su experiencia y, por el contrario, propició que otros testimoniaran sus vivencias para los varios textos escritos sobre las tropas del IV Frente Simón Bolívar. Fue una suerte que Lola, Dolores Feria, como la conocí, accediera desde el primer instante a ofrecerme sus recuerdos de aquella etapa heroica, con la única limitante - y pidiéndome disculpa- por su lucha contra la desmemoria. Al final resultó que ''“la Suñola”'' como la conocían en la columna madre, descubriera tener fijado en su retentiva la experiencia extraordinaria que fue la lucha en la clandestinidad y la guerrilla&amp;lt;ref&amp;gt;« Entrevista realizada por la autora a Dolores Feria, en Holguín, mayo de 2004.»&amp;lt;/ref&amp;gt;. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con sinceridad me dijo: &lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|“Inicialmente no sabía en lo que estaba Suñol, él era mi novio, yo solo tenía 16 años, después nos casamos, entré a la lucha porque sin quererlo me vi involucrada por él mismo y así mi familia. Cuando Suñol se esconde en los predios de su familia en Las Cruces, a través de sus hermanas comienzo a tener contacto real con los del Movimiento 26 de Julio en Holguín, traslado armas, vendo bonos. Le llevo recados a Delio Gómez Ochoa, a las hermanas de este, Mimí o a Norma.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Suñol decía que yo no aguantaría subir la Sierra, era muy flaquita, no pesaba 95 libras. Pero, a finales de 1957, me manda a buscar, preparado mi viaje y entrenada para burlar al enemigo, iba como habanera, siendo yo una guajirona, que nunca había salido de Holguín, ahora lo recuerdo y me parece increíble que se nos ocurriera eso. Así, en enero de 1958, comienzo mi escalada a los picachos de la Sierra Maestra.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pasé trabajo caminando, eso fue una agonía, Ignacio Pérez, nunca se me olvida, estaba convaleciente de una herida que le habían dado, y otros dos compañeros más que no sé el nombre me acompañaron. Este me trató bien, pero los otros… Nunca había caminado así, entonces, ellos no descansaban, era camina, camina, no me querían ayudar con el saquito. Hasta que por fin llegamos a la Sierra Maestra, al campamento. De esta manera cumplí mi primer ciclo como guerrillera novata. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Mi encuentro con Celia y Fidel, no lo olvido, ella sin dejar de escribir me hizo muchas preguntas acerca de mi familia y el viaje, luego me presentó a Fidel, este dijo: que bueno, ahora va a ver más mujeres. Entonces Suñol metió la cuchareta y dijo: No, pero ella se va. Dice él (Fidel) ¡Ah.....! Bueno yo no te digo ni que te quedes ni que te vayas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En Holguín me habían despedido de la Dulcería Red donde trabajaba, porque no quería atender al Sargento Vidal, &amp;lt;ref&amp;gt;« Sargento de la dictadura destacado en Holguín, por su represión, había torturado salvajemente a Eddy Suñol. »&amp;lt;/ref&amp;gt;  ni a los masferreristas; &amp;lt;ref&amp;gt;« Masferreristas, pertenecían a las bandas organizadas por Masferrer, pistoleros a sueldos de la dictadura batistiana. »&amp;lt;/ref&amp;gt;  más era un secreto a voces que Eddy Suñol, mi esposo, estaba alzado junto a Fidel y, que yo pertenecía al Movimiento 26 de Julio, mi vida peligraba en aquella ciudad donde reinaba la detención, la tortura y el asesinato de los revolucionarios. La vía más segura de mantenerme con vida era unirme a Suñol en la Sierra Maestra. Sin embargo, fue fuerte la resistencia de este a que me quedara. Pero, así, en aquella tropa que caminaba sin cesar, cada vez más adentrándonos en el lomerío del sur de Oriente, me fui quedando. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para lograrlo tuve que igualarme a los guerrilleros más curtidos y valerme de muchas mañas, subíamos y bajábamos lomas sin parar, no había agua, se me reseca la garganta solo de acordarme que no teníamos ese precioso líquido a la mano. Un día sin agua, diciéndome los compañeros: - no te preocupes, al llegar al río paramos. Confundiéndose con el ocaso al fin el río, ya no tenía ni sed, no sé lo que sentía. Yo iba con la menstruación, no quiero acordarme de eso, me daban muchos dolores y no podía decir nada. Tirando cosas que los que venían detrás recogían. Yo siempre caminaba delante de Suñol, pero cuando quería soltar algo me quedaba detrás. Acampamos cerca del río, subió el nivel del agua en la madrugada, mi mochila se mojó. Celia me salvó entonces.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Fue durante el combate de Pino del Agua II, que sentí el estampido de los tiros continuados, también vi el primer herido, una mano destrozada. Celia se me acercó y me dio ánimos de manera muy delicada, al decirme: Llegó un informe: -Suñol se apoderó de una ametralladora, todo va a salir bien-. Después de largas y azarosas caminatas, pasar la prueba de combates y ver los heridos, mi condición de guerrillera no se cuestionaba. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La muestra fue la encomienda de mi primera misión, importante según considero. Celia me consultó si me atrevía ir a La Habana, le digo que sí, sin consultar a Suñol, lo cual denota que me encuentro bajo las órdenes de Fidel. Ella con su característica conciliatoria me dice: -no te preocupes yo le aviso a Suñol. Entonces me prepararon el documento era muy chiquitico, pero lo envolvieron con mucha precinta transparente, hasta que se hizo un paquete gordo, y se colocó en una íntima preparada de tal manera que pareciera que la usaba por necesidad. El Ché me llamó y me dijo te llevas a mi mejor ayudante, me echó el brazo por los hombros y me dice, puedes ir tranquila que él te va a cuidar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El objetivo de ir a La Habana era llevarle un documento de Fidel a Pardo Llada, en el cual, invitaba a los periodistas del país, a que subieran a la Sierra para que vieran la realidad de la guerrilla, para que escribieran sobre la vida del guerrillero. Sabía el contenido del mensaje, además Celia me dice que le diga a Acacia, &amp;lt;ref&amp;gt;« Hermana de Celia Sánchez Manduley. »&amp;lt;/ref&amp;gt;  que van a abrir otros frentes de combate. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Llegar a La Habana me trajo el alivio de extraer de entre mis piernas, la maloliente y endurecida íntima. En este viaje contacto con Acacia y Flavia&amp;lt;ref&amp;gt;« Hermanas de Celia que residían en La Habana. »&amp;lt;/ref&amp;gt;. Ellas me arreglaron de tal modo, que parecía otra persona. En la tarde Acacia me lleva a ver a Pardo Llada, el cual se puso muy nervioso, se alarmó, pero luego de leer el mensaje, me dijo que fuera tranquila que él cumpliría el encargo. Más tarde oímos por la radio la lectura de esta carta. Pensé con orgullo, cumplí.”}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pardo Llada en Memorias de la Sierra Maestra, recordaría este momento que nos narra Lolita:&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|“Otro de los que en La Plata sanó de gravísimas heridas recibidas en combate, fue Suñol, de los más bravos capitanes de la Sierra, a quien acompañaba su esposa “la suñola”. La señora de Suñol, en una de sus riesgosas misiones que tuvo que realizar de la Sierra a La Habana, fue que me entregó, junto con la hermana de Celia Sánchez, la célebre carta de Fidel donde pedía – en abril de 1958 - la presencia de una Comisión de Periodistas en la Sierra Maestra”. &amp;lt;ref&amp;gt;« José Pardo Llada: Memorias de la Sierra Maestra, Editorial Tierra Nueva, Patronato del Libro Popular, Primera Serie, Vol. 1, La Habana, 1960, p. 52.»&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lola nos relata:&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|“De regreso, vine con otra misión: trasladar una enfermera desde La Habana hasta la Sierra, de esta muchacha no recuerdo el nombre, se que estaba en la clandestinidad en La Habana y no podía seguir allí, aprendí a no preguntar, entre menos sabías mejor. Cuando llegué Celia me dijo ya han llegado periodistas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Celia me pide que fuera a Santiago a llevar un periodista, salimos a caballo y después a pie. Nos montaron en una avioneta desde Bayamo hasta Santiago, nunca había montado un artefacto de aquellos. El piloto era un compañero del Movimiento. Lo dejé en Hotel Versalles. Luego me encontré con Vilma&amp;lt;ref&amp;gt;« Vilma Espín. Dirigente del Movimiento 26 de julio. »&amp;lt;/ref&amp;gt; y otros compañeros que me mudaban de casas constantemente. Vilma me preguntó si me atrevía a llevar unas balas para allá arriba, yo dije que sí.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nos pasamos una noche cociendo la falda, eran 500 balas 30-06, unas balas grandísimas, me ajustaron bien la saya, me pusieron una falda negra, de esas can can que le decían, y unos cascabelitos aquí, (en el hombro) como de navidad, entonces yo los sonaba como haciéndome la guanaja, para despistar. Además me dieron un maletín, con un instrumental médico, de dentista. Me llevaron para el aeropuerto, eran dos muchachas que me dijeron:- en caso de que te cojan presa tú no nos conoces. Yo digo: ¡no, jamás! &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El hombre que recibía los equipajes quería pesarme, porque decía que yo traía mucho almidón, entonces no me quedó otro remedio que coquetearle. Creo que gracias a ello, por fin, montamos en el avión y salimos. Estaba quedándome dormida cuando me dicen, hay que virar para Santiago, por un desperfecto del avión. Ahí si me c...., de miedo. Yo traía un rosario, lo saqué y hice como si rezara, y empecé a decir, que se caiga, que se caiga el avión, que se estrelle, miraba por la ventanilla y veía lomas por un lado y por otro agua, y seguía diciendo que se caiga, que se caiga. Por mi mente pasaba la idea de que mandaron a virar el avión para cogerlo preso, registrarlo, porque había sido descubierta, y a lo mejor otros más que como yo cargaban encomiendas para la libertad. Al acercarnos al aeropuerto sentía el sonido ensordecedor de las sirenas de ambulancias, pero me decía: -esas son perseguidoras.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sin embargo, era cierto que el avión tenía problemas técnicos. Salí un rato, caminé, me dije, tengo que controlarme, no puedo entrar en pánico. Todo aquello pasó y al llegar a Bayamo, pedí una máquina con mi maletincito y mi falda cargada con 500 balas, cuando fui a pagarle al chofer vi que traía un fusil, era un chivato. Al otro día, me buscaron un compañero y me subieron a la Sierra, también llevaba un mensaje de Vilma para Fidel sobre la huelga. Cuando yo se lo dije a Celia ella dijo: - Fidel, oye esta es la fecha de la huelga. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
También cumplí la misión de ir con Dermidio Escalona hasta Santiago y de ahí acompañé a Delio Gómez Ochoa hasta La Habana. Comenzamos a bajar el Día de las Madres, del año 58, bajamos Delio Gómez Ochoa, Dermidio, Pepito Argibal, &amp;lt;ref&amp;gt;« Pepito Argibal. Dentista que se había alzado en la columna 1. »&amp;lt;/ref&amp;gt;   y yo. No sabía a qué Delio iba a La Habana, después es que me entero.}}  &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Delio ha testimoniado que: &lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|“Al salir de la Sierra Maestra, en mayo de 1958, fui designado como Delegado Nacional del Estado Mayor respondiendo a una estrategia después del revés de la huelga del 9 de abril. Nos enviaron a La Habana con la instrucción de crear algunos frentes guerrilleros y reestructurar el mando de las milicias”. &amp;lt;ref&amp;gt;« José Abreu Cardet y otros: La columna 32 en combate, Ediciones Holguín, Holguín, 1987, p. 21. »&amp;lt;/ref&amp;gt;}}&lt;br /&gt;
  &lt;br /&gt;
Dermidio iba designado para [[Pinar del Río]]. &lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|“Delio se había quitado la barba, eso fue una cosa inaudita, su piel blanca denotaba a la legua que se había rasurado; pero así y todo, pasábamos el riesgo de levantar sospecha. En aquellas misiones nos ocurrían muchos imprevistos. Un día fuimos a una visita y recuerdo que me preguntan: -oye, ¿de quién tú eres hija?, a mí se me había olvidado el nombre que debía decir, y yo miraba a Acacia con los ojos bien abiertos como preguntándole para que me sacara de aquel apuro, entonces, al comprender la situación dijo con gracia: -ella es la hija de Rafael, &amp;lt;ref&amp;gt;« Se trata de Rafael Manduley, tío materno de Celia Sánchez. »&amp;lt;/ref&amp;gt;  esas cosas nos pasaban a cada rato. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando regresé a la Sierra me presenté a Celia, le dije que cumplí, que de regreso había llegado a Holguín, enseguida se puso muy contenta, preguntándome por mi familia, por mi mamá, pues Celia era de mucho detalle. Yo le dije que había visto la mamá de Suñol, y se puso tan contenta como si hubiera sido ella, también conversamos sobre el papá de Celia, el cual conocí, también me relacioné mucho con Acacia, con Flavia, las hermanas de ella, a todas ellas las conocía. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En esa etapa comienza la ofensiva del Ejército de Batista contra el Ejército Rebelde. Ya estábamos en la preparación para la contraofensiva. A Suñol lo dejan de Jefe del pelotón, al irse Delio. Hay otras mujeres que se incorporan en esta etapa. Mi papá y mi hermano también. Recuerdo que cuando se estaba haciendo el hospitalito mi papá ayudó en su construcción, así que él llega antes de la ofensiva. La Plata era la Comandancia, se operaba en otros lugares, pero a la comandancia nunca la pudieron tocar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De donde yo estaba hasta el hospital, había que cruzar seis u ocho pasos de río. Una noche llevé al hospital a un niño enfermo, de la casa donde estaba, el médico me pidió ayuda, pues no daba a vasto para curarlos e inyectarlos. Fue la primera vez que hice de enfermera, nunca había inyectado. Inyecté a todos, eran cosas así, que uno se veía obligado a hacer. Martínez Páez operó a Suñol, dentro de una cueva, por los bombardeos, pues en esos momentos el combate era duro. Cuando se dio la orden de sacar a todos los heridos para La Plata, yo no tenía zapatos, me puse unos de un muchacho que se murió. Los zapatos me quedaban grandes y me hicieron unas ampollas...., llegó un momento en que tuve que botar los zapatos y seguir descalza hasta llegar a La Plata. Ahí estuvimos hasta que salimos para acá para Holguín a crear el IV frente guerrillero. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Suñol estaba hospitalizado, aún convaleciente, yo permanezco con él, además hacía cualquier cosa, limpiar, cocinar, ya teníamos el hospitalito con camas. Suñol va a la Comandancia, que no estaba lejos, Fidel le habla de crear el pelotón de mujeres. De eso, me enteré después. Estaban Rita, Angelina, Lilia, Isabel, a ellas yo no las conocía porque ellas estaban en La Pata de la Mesa con el Che. A estas dos últimas las mandan a buscar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Suñol, era opuesto a la formación de este pelotón, él decía que cómo le iban a quitar un fusil a un hombre para dárselo a una mujer. Que las mujeres cuando vieran una rana iban a soltar el grito y soltaban el fusil. Verdaderamente Fidel no llega a convencer a Suñol, Lalito&amp;lt;ref&amp;gt;« Se refiere a Lalo Sardiñas, quien vendría al frente de la columna 12, la que operaría como parte del IV Frente Oriental Simón Bolívar. »&amp;lt;/ref&amp;gt;   tampoco estaba de acuerdo con que las mujeres pelearan. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Creo que al otro día es que Fidel les habla de bajar un pelotón a la costa norte. Ya habían salido el Ché y Camilo. Sé que Suñol tiene que buscar, a Minas del Frío, la gente con las que bajaría al norte de Oriente. Fidel le hace una prueba a Suñol a ver si podía disparar, pone un blanco y Suñol lo batió. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entonces se forma el pelotón de Las Marianas, ponen a las dos más viejas eran Isabel y Lilia, que eran hermanas, y Teté. Pero entre Isabel y Teté las ponen a disparar, la que mejor tirara era la que saldría como jefa del pelotón, y la que mejor tiró fue Isabel, Teté quedó como segunda. Fidel ordena a Suñol que además de los hombres de la columna, bajara con cuatro integrantes de aquel pelotón, ellas fueron Isabel, Lidia, Teté y la Gallega&amp;lt;ref&amp;gt;« Las Marianas pertenecían a la escuadra no.1 del pelotón 3 capitaneado por Suñol, de la Columna 14. Ellas se nombraban Tte. Isabel Rielo que era la jefa de la escuadra, Delsa Puebla Viltres, (Teté), Lilia Rielo Rodríguez y Edemis Tamayo, (La Gallega). »&amp;lt;/ref&amp;gt;  y, luego incrementar ese pelotón. Yo bajo porque era la mujer de Suñol, no formo parte de Las Marianas. Suñol no tuvo otra alternativa que acatarlo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La creación de esta estructura femenina dentro del Ejército Rebelde obedeció al reclamo de aquellas muchachas, integradas a la lucha guerrillera, de combatir al ejército de la tiranía con las armas. Fidel, quien atendió la justa demanda, confió en las posibilidades de la mujer en el combate y, pese a los criterios opuestos a esta idea, convocó en una reunión a los miembros del mando rebelde, y luego de varias horas de debate, el poder de convencimiento del máximo líder prevaleció. De esa manera, el 4 de septiembre de 1958 quedó constituido el pelotón femenino del Ejército Rebelde Mariana Grajales, el que pasó a la historia como Las Marianas, integrado por trece mujeres. La participación de esta fuerza en las acciones combativas y de retaguardia demostró que aquella fue una sabia decisión. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el caso del pelotón capitaneado por Eddy Suñol Ricardo y como segundo Raúl Castro Mercadé, con alrededor de 65 integrantes, le fue asignada una escuadra de ese pelotón femenino. El 9 de octubre de 1958, en la mañana, parten de la Sierra Maestra a los llanos, con la misión de fijar fuerza en Holguín. La mayoría de los hombres albergaban la esperanza de que, aquellas mujeres, vencidas por la extenuación y los horrores de la guerra abandonarían la idea de empuñar las armas. Más, la historia se encargaría de demostrar todo lo contrario.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lola nos narra: &lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|“La travesía hacía Holguín, fue muy, muy difícil, terrible, el fango era a veces a media pierna, el agua, los mosquitos. Nos pasaron muchísimas cosas en esa travesía, Teté caminando se dormía, nosotras la despertábamos. Pero nunca se quedaron atrás, había hombres que se quedaron atrás, pero las mujeres, ninguna, siempre estuvieron en la avanzada. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hasta que llegamos a Cauto el Paso, por ahí, donde los alzados nos recibieron, fue dramático, caminábamos la noche entera sin parar, a veces nos perdíamos. Prácticamente no descansábamos, porque ya cuando logramos hacer campamento la gente de los alrededores no nos dejaba dormir. Los campesinos iban, querían ver las mujeres, ver los rebeldes, para ellos era un acontecimiento, entonces teníamos que levantarnos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una parte ahí, llegando a Las Cruces de Purnio, era una zona que Suñol conocía, igualmente la gente que contactó. Además, Nelda en una avanzada desde la Sierra había creado las condiciones en la zona para recibirnos.   &amp;lt;ref&amp;gt;« Nelda Suñol, hermana de Eddy Suñol, miembro del Movimiento 26 de Julio, quien bajó de la Sierra Maestra con Lalo Sardiñas en la columna 12, con la misión de contactar el apoyo para el pelotón bajo las órdenes de Suñol. »&amp;lt;/ref&amp;gt;  Ya en Las Cruces fue otra vida, siempre nos quedábamos en casas, nos atendían.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
Finalmente, el pelotón capitaneado por Suñol, llegó el 24 de octubre a la Sierra de Gibara, zona de gran importancia estratégica por su dominio de la carretera que va de Tunas a Holguín pasando por Puerto Padre, Delicias Chaparra y otros puntos de interés, donde era posible la instalación de una estación de radio y el boicot a las elecciones generales de noviembre. &amp;lt;ref&amp;gt;« Carta de Fidel Castro a Orlando Lara, Sierra Maestra septiembre 30 de 1958. En José Abreu Cardet y José R. Murt Mulet: Orlando Lara, capitán del llano, Colección Premio de la Ciudad, Ediciones Holguín, Holguín, 1992, pp. 24-26. »&amp;lt;/ref&amp;gt;   Además, las fuerzas de Lizardo Proenza y Fabio Quesada engrosaron las filas de este pelotón que, establece su capitanía en un lugar conocido como La Yaya.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lola nos dice que: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|“En la zona habían muchos escopeteros, ya desde que cruzamos la carretera central, Suñol comienza a organizar, a citar a la gente, se le había pasado aviso a la gente que Suñol iba a llegar, a reorganizar, a Lizardo Proenza, Fabio Quesada también se presentan, ya creo que después de la presa es que comienza a citar a todo el mundo y a organizarse. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En este campamento ayudaba a todo, a cocinar, a arreglar la ropa, a cocer, bueno, muchas cosas. Allí estaban Teté, Isabel y Lidia, ellas estaban en una escuadra, que habían cantidad de hombres también, ahí por ejemplo Isabel que era la jefa se encargaba del suministro de la comida, de todo el avituallamiento, Teté atendía de comida a todas las escuadras, los zapatos, los problemas de la zona. Mira, nosotros no nos encontramos problemas en ese lugar, fuimos bien recibidos por los pobladores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se construyó un hospitalito que lo atendían el doctor Díaz Legrá, Saínz, Pepito Zayas y un enfermero viejo. Con nosotros estaban los padres de Suñol, porque a ellos le desbarataron la casa aquí en Holguín, ellos se fueron para la Sierra. En el Tumbadero permanecían las avanzadas, las otras escuadras. Nosotros éramos el pelotón 3 de la columna 14 del IV frente.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lola nos cuenta:&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|“Nunca combatí, permanecía en el campamento, las tropas salían de operaciones, pero yo siempre fuera del peligro.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sin embargo, el coraje mostrado por Las Marianas, comenzó a cambiar la concepción que de las féminas defendía Suñol. En la toma del Acueducto de Holguín, llamado el Combate de la Presa, el 21 de octubre, se generalizó un combate con fuerzas del Ejército de la dictadura, en el que las mujeres fueron decisivas en la derrota asestada a este. Lolita nos cuenta: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la presa, las primeras que vieron al ejército fueron Isabel y Teté. Allí las mujeres se destacaron, rompieron record y Suñol lo reconoce, incluso estaba con dudas, aun cuando Fidel las designa para el pelotón de Las Marianas, pero después él dijo: -la duda la perdí cuando las vi pelear-. Se fajaron palo a palo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En un parte oficial de guerra reconoce que en esta acción se destacaron “con valentía inigualable 4 mujeres al mando de la Dra. Isabel Rielo […]”.&amp;lt;ref&amp;gt;« Parte de Eddy Suñol para Radio Rebelde. Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado. Citado por José R. Murt Mulet y José Abreu Cardet en El Comandante Suñol, Compilación Histórica, Ediciones Holguín, Holguín, 1991, p. 36. »&amp;lt;/ref&amp;gt;  Días después, las operaciones cobran intensidad a medida que se acercaban las elecciones generales del 4 de noviembre. Este pelotón corta la electricidad a Holguín, Gibara y otros poblados, entre otras acciones, le ocasionan el día 2 de noviembre obtienen una contundente victoria en el cerro de Los Güiros, sobre el ejército de la dictadura, pero Suñol sale gravemente herido. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando hieren a Suñol es Isabel la que se queda al mando del grupo que estaba peleando allí, lo sacan herido y ellas son las que avanzan, cuando Suñol, ordena avanzar, son ellas las primeras que avanzan. Y eso fue en el llano, no fue eso de que se metían detrás de un palito o algo de eso. Ahí demostraron su valor. Además dentro del ejército de Batista había comentarios que dentro de los rebeldes había mujeres combatiendo, al verlas así pelear creo que se amedrentaron. Del ejército algunos pudieron escapar, pero fueron muy pocos. La lucha fue cuerpo a cuerpo, y cuando Suñol hace responsable del grupo a Isabel, ella asumió el mando. A Suñol lo trasladan para el hospital. También es ella quien le hace las primeras curas hasta que llega el médico, hasta para eso ella era valiente. Teté, por otra parte, en la organización poniendo postas. La vida del campamento la dirigieron ellas hasta que se incorpora Omar Iser y Raúl Castro Mercadé, quien era el segundo al mando.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En verdad, las mujeres del pelotón, desde que comenzaron a bajar de la Sierra hacia los llanos demostraron quiénes eran, fueron ejemplo, porque muchos hombres quedaban rezagados y ellas no, ninguna protestó, fueron corajudas.... eran muy organizadas, disciplinadas, llegaban a un campamento y lo mismo Isabel que Teté, se preocupaban por el asunto de la comida que todos comieran, curaban llagas, atendían a los enfermos. Éramos setenta y pico, un pelotón grande. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Yo me quedé en el mes de diciembre en la Sierra de Gibara, la tropa bajó y se quedó la posta abajo, en el Tumbadero, para proteger la Capitanía. Salían a hacer operaciones y volvían para allí, allá arriba jamás en la vida subieron los guardias de Batista. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Un día por la mañana, estaba en la Capitanía, y alguien subió con la noticia de que Batista se había ido del país. A esa hora nosotros queríamos avisarle a Ramón y a Vica, los padres de Suñol, ellos estaban en una casa que uno la veía y parecía cerquita, pero era lejos, porque para llegar a ella debíamos bajar una loma y subir otra. Nosotros empezamos a vocear que se había ido Batista, lo oímos por radio también. Recuerdo que dimos la alarma, pero yo dije: que va, yo me voy, porque, además, Suñol me mandó a buscar, y metí patas pa bajo pa correr y hubo momentos que yo, no podía casi respirar, me ahogaba, aquello era piedra viva, diente de perro, no es que fuera un camino, sino que era bajando loma, pero diente de perro. Pero no paraba de correr, hasta que no pude más y un campesino me montó en un caballo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La emoción y la carrera me ahogaban. Porque, eso era otra cosa, yo corría y voceaba al mismo tiempo, a la gente que venía detrás que me alcanzara y llegué al Tumbadero, había un jeep en el que me monté y vine para Aguas Claras. No recuerdo la hora en que llegué, pero era temprano y, ahí estábamos en una casa, recogidos porque se pensaba que iban a bombardear o que los del ejército pusieran una trampa, el caso era que no nos dejaban salir. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una posta nos avisó que el pueblo venía avanzando por la carretera, yo, lo único que recuerdo es que veo a mi mamá por la carretera en una curva a lo lejos, de Holguín para allá, el pueblo se tiró para allá, entonces yo salí, y Suñol me decía no vayas que viene el ejército atrás, el me gritaba, pero yo no le hice caso, salí corriendo para recibirla, sé que la besé y de ahí para adelante no recuerdo nada. El agotamiento, la emoción me paralizaron y caí desplomada. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entramos a Holguín por la madrugada, ya era el día dos de enero, entramos por la calle Fomento, ahí Suñol tenía una prima y fue el primer lugar en el que paramos, la calle se llenó, el pueblo con quinqués, candiles, no había luz, y de ahí seguimos, el pueblo decía que había manferreristas con armas en las azoteas que nos cuidáramos. Cuando veían una mujer entre los rebeldes se volvían locos, también les llamaba mucho la atención los hombres con pelos largos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De ahí fuimos a La Plaquita, donde vivía mi mamá, Suñol salió a ver cómo estaba la situación en el pueblo y me recogió por la mañana para ir de nuevo para Aguas Claras, por temor a la reacción del ejército, pero bueno no llegamos a ir y me dejó en La Plaquita con mi familia, el ejército se había entregado incondicionalmente.}}&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
Lolita, solo portó un fusil después del triunfo, cuando como miliciana en [[La Habana]], le correspondía la guardia en una de las dependencias revolucionarias. En una de estas, [[Fidel]] la encontró y, según nos relató Lola: {{Sistema:Cita|“ ella se puso muy nerviosa, pero a él se le avivó el rostro de alegría al verla con el uniforme y el arma y le dijo: Tú ves, Suñol ya entendió. No usaste el fusil en la guerra, pero sí para defender la Revolución.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sin lugar a duda, la mujer cubana y holguinera cuenta con ejemplos paradigmáticos de patriotismo y valentía. Entre tantas, [[Lidia Doce]] (holguinera), junto a [[Clodomira Acosta]], fueron de las colaboradoras que más aportaron a la liberación, incluso sus vidas. También, de conjunto con [[Las Marianas]] son las más estudiadas y divulgadas sus vidas ejemplares, aunque todavía, estas indagaciones resultan insuficientes&amp;lt;ref&amp;gt;« Véase: Teté Puebla: Marianas en Combate: Tete Puebla &amp;amp; El pelotón femenino Mariana Grajales en la guerra Revolucionaria Cubana 1956-58, Editorial Pathfinder, 2003.»&amp;lt;/ref&amp;gt;.  Muchas otras mujeres como Dolores Feria, la Suñola, son desconocidas para la mayoría o solo recuerdan su historia heroica en círculos locales. Urge encontrarlas, y dar a conocer esas vidas que en la cotidianidad de la vida guerrillera se hicieron grandes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Referencias bibliográficas==&lt;br /&gt;
{{listaref}}&lt;br /&gt;
==Fuentes==&lt;br /&gt;
*Fuente Mayra San Miguel Aguilar&lt;br /&gt;
*Abreu Cardet, José y José R. Murt Mulet: Orlando Lara, capitán del llano, Colección Premio de la Ciudad, Ediciones Holguín, Holguín. &lt;br /&gt;
*Abreu Cardet, José y otros: La columna 32 en combate, Ediciones Holguín, Holguín, 1987.&lt;br /&gt;
*Comisión de Historia de la columna 19 “José Tey”: Columna 19 José Tey, Editorial Ciencias Sociales, La Habana, 1982, pp. 244 – 245&lt;br /&gt;
*Guevara, Ernesto Che: “Papel de la mujer”, en La guerra de guerrillas, cap. III, “Organización del frente guerrillero”, Escritos y Discursos, t. I, La Habana: - Editorial de Ciencias Sociales, 1972, p. 131.&lt;br /&gt;
*Instituto Cubano del Libro: Moncada, Editorial de Ciencias Sociales, Edición Homenaje al Vigésimo Aniversario del 26 de Julio de 1953, La Habana, 1973, p. 183.&lt;br /&gt;
*Murt, José R. y José Abreu Cardet: El Comandante Suñol, Ediciones Holguín, 1991, pp. 111 –113.&lt;br /&gt;
*Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado. Citado por José R. Murt Mulet y José Abreu Cardet en El Comandante Suñol, Compilación Histórica, Ediciones Holguín, Holguín, 1991. &lt;br /&gt;
*Pardo Llada, José: Memorias de la Sierra Maestra, Editorial Tierra Nueva, Patronato del Libro Popular, Primera Serie, Vol. 1, La Habana, 1960.&lt;br /&gt;
*Puebla, Teté: Marianas en Combate: Tete Puebla &amp;amp; El pelotón femenino Mariana Grajales en la guerra Revolucionaria Cubana 1956-58, Editorial Pathfinder, 2003.&lt;br /&gt;
*Entrevista realizada por la autora a Dolores Feria, en Holguín, mayo de 2004.&lt;br /&gt;
[[Categoría:Historia de la localidad]]&lt;br /&gt;
[[Categoría:Personajes de la localidad]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Calixtogarcia2 jc</name></author>
		
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== Información de copyright: ==&lt;br /&gt;
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		<title>Mujeres holguineras en el Ejército Rebelde</title>
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		<summary type="html">&lt;p&gt;Calixtogarcia2 jc: /* Holguineras en la guerrilla */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Desarrollo}} &lt;br /&gt;
{{Objeto&lt;br /&gt;
|nombre=Mujeres holguineras en el Ejército Rebelde&lt;br /&gt;
|imagen=&lt;br /&gt;
|tamaño=&lt;br /&gt;
|descripcion= Las féminas del [[siglo XX]], ejemplos de mujeres que se incorporaron al ejército libertador y no dudaron en integrarse a la lucha decisiva de [[Cuba]]&lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
'''Mujeres holguineras en el Ejército Rebelde.''' La historia de las luchas libertarias en [[Holguín (provincia)|Holguín]] registra el nombre de valerosas mujeres que, contra todo riesgo, no solo acompañaron a los hombres en su bregar, sino estuvieron a su altura. Las féminas del [[siglo XX]] siguieron los paradigmáticos ejemplos de las mujeres que se incorporaron al [[Ejército Libertador cubano|ejército libertador]] y no dudaron en integrarse a la lucha definitiva del país, cuando la asonada golpista del [[10 de marzo]] de [[1952]] cerró las posibilidades democráticas. Primero, una labor callada y de auxilio en la clandestinidad, para luego incorporarse a la vida de campaña, a la guerrilla, tanto en la [[Sierra Maestra (Cuba)|Sierra Maestra]], como en el teatro de operaciones militares en territorios del [[II Frente Oriental Frank País|II Frente Oriental]] y [[IV Frente Oriental Simón Bolívar|IV Frentes orientales]]. &lt;br /&gt;
==Holguineras en la guerrilla==&lt;br /&gt;
En el vasto territorio de operaciones guerrilleras, que ocupó la zona de [[Oriente (Provincia)|Oriente]], constan 100 mujeres de la provincia, como miembros del [[Ejército Rebelde]], de ellas, 16 ostentan la doble condición de combatientes de la clandestinidad y del Ejército Rebelde.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La integración por columnas fue como sigue:&lt;br /&gt;
* [[Columna 1 José Martí]]  3&lt;br /&gt;
* [[Columna 3 Santiago de Cuba|Columna 3 Mario Muñoz]]  3&lt;br /&gt;
* [[Columna 6 Juan Manuel Ameijeiras]]  6&lt;br /&gt;
* [[Columna 12 Simón Bolívar]] 3&lt;br /&gt;
* [[Columna 14 Juán Manuel Márquez|Columna 14 Juan Manuel Márquez]] 35&lt;br /&gt;
* [[Columna 16 Enrique Hart]] 12&lt;br /&gt;
* [[Columna 17 Abel Santamaría]] 10&lt;br /&gt;
* [[Columna 18 Antonio López Fernández]] 5&lt;br /&gt;
* [[Columna 19 José Tey]] 22&lt;br /&gt;
* [[Columna 20 Gustavo Fraga]] 1&lt;br /&gt;
* Total 100&amp;lt;ref&amp;gt;« Tabla de elaboración propia, a partir de datos obtenidos en el Centro Provincial de Atención al Combatiente, Provincia Holguín, 2004. »&amp;lt;/ref&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En esta estadística están contenidas las fallecidas, no así todas las que actualmente residen fuera de la provincia, aunque, por las entrevistas realizadas, la cifra total no debe rebasar las 120 mujeres. El grueso de las combatientes se integró a la lucha clandestina, figuran en esta condición 206 mujeres, quienes arriesgaron todo desde el terreno enemigo para colaborar con la lucha guerrillera. Con certeza, es una cifra superior, pues cuántas mujeres dieron un mensaje, orientaron un combatiente, saciaron la sed del guerrillero, ocultaron un bono, un arma, una información, y sin embargo, han silenciado su hazaña por creerla mínima. Probablemente, esta fue una de las tareas más riesgosas e importantes, sobre todo en la ciudad y los barrios de [[Holguín (provincia)|Holguín]], donde la represión descabezó varias veces la dirección del Movimiento Revolucionario.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
Del total de mujeres que integraron las filas guerrilleras, en los diferentes frentes, muy pocas ocuparon cargos importantes y participaron en combates. Entre ellas, se encuentran [[Las Marianas]], quienes, aunque ninguna de Holguín, bajaron desde la [[Sierra Maestra (Cuba)|Sierra]] con el pelotón 3 que, al mando de [[Eddy Suñol]], formarían parte del [[IV Frente Oriental Simón Bolívar]]. De ellas Isabel Rielo alcanzaría los grados de Teniente durante la guerra, y [[Teté Puebla|Dersa Puebla]] (Teté) sería la única mujer con los grados de General en la historia de [[Cuba]].&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
Una mujer muy humilde, perteneciente a la [[Columna 19 José Tey|columna 19]], [[Juana Vilma Brunet Céspedes]], de [[Sagua de Tánamo (provincia de Holguín)|Sagua de Tánamo]], se incorporó a la lucha guerrillera a finales de [[marzo]] de [[1958]] y llegó a alcanzar el grado de sargento en el campamento El Lirial. [[Enma Rosa Chuy Arnau]], aunque oriunda de [[San Luis (Santiago de Cuba)|San Luis]], trabajaba como maestra en la zona de [[Mayarí Arriba (Segundo Frente)|Mayarí]], donde inició su vida revolucionaria, participó en la toma del entonces central Preston, [[Guatemala (Mayarí)|Guatemala]], en vísperas de la [[huelga del 9 de abril]], a partir de entonces fue obligatorio el camino a la Sierra, a donde colaboró con la organización de las actividades de educación entre las tropas rebeldes y la población campesina del [[II Frente Oriental Frank País|II Frente Oriental]], allí alcanzó, en poco tiempo, los grados de cabo. Ambas, fallecieron en accidentes durante la guerra, más su quehacer en la lucha clandestina y en la guerrilla está por estudiarse con profundidad.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
Cuando observamos la proporción de hombres y mujeres por columnas, salta que, naturalmente, es desbalanceada. Por ejemplo, en el [[IV Frente Oriental Simón Bolívar|IV Frente Oriental]], los destacamentos, conocidos históricamente como pelotones de la columna 14, el 1 y 2 bajo el mando de los Capitanes [[Orlando Lara Batista|Orlando Lara Batista]], [[Cristino Naranjo Vázquez]] y [[Arsenio García Dávila]]; el pelotón tres bajo el mando de [[Eddy Suñol]] tuvieron un total de 465 combatientes, de ellos 35 eran mujeres, es decir el 0.7 %. En la [[Columna 32 José Antonio Echeverría|columna 32 José Antonio Echeverría]], no hubo convivencia de la [[mujer]]. Lo cual estuvo determinado por la misión de esta tropa comandada por [[Delio Gómez Ochoa]], jefe del IV Frente. Esta columna era móvil, de coordinación entre las demás que componían el frente, sus [[hombres]] no rebasaron la cifra de 65, con características de escolta, llega a la zona de [[Holguín (provincia)|Holguín]] en los primeros días de [[noviembre]] cuando las demás columnas se encuentran asentadas. En la [[Columna 12 Simón Bolívar|columna 12]] solo tres mujeres holguineras participaron, al decir de una testimoniante, [[Lalo Sardiñas]] era renuente a la participación de la mujer en la guerra, también esta fue una tropa pequeña. En total en el IV frente participaron 38 holguineras. &amp;lt;ref&amp;gt;« Datos conformados a partir de Archivo Comisión Provincial de Asistencia al Combatiente y José R. Murt. José Abreu Cardet: El Comandante Suñol, Ediciones Holguín, 1991, pp. 111 –113. »&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la segunda mitad de [[1957]] cuando se produce el primer alzamiento en zona holguinera por [[Orlando Lara]], este se alza con su esposa, [[Delio Gómez Ochoa|Delio Gómez]] también. El apoyo fundamental a estos grupos, fue dado por las redes familiares. También, no podemos olvidar que el [[Movimiento 26 de Julio]] en [[Holguín (provincia)|Holguín]], sufrió constantes descabezamientos, por lo que las familias y amigos entraron a protagonizar una ayuda esencial en la supervivencia guerrillera.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
Cuando en [[octubre]] de [[1958]], irrumpieron en la zona las columnas que fijaron el IV frente, la mujer se hizo imprescindible en el propio teatro de operaciones. No obstante, es pequeña su presencia, debemos considerar que las tropas de este frente tenían la misión especial de fijar fuerzas enemigas en el territorio y cortar todo tipo de aprovisionamiento enemigo desde occidente, imponiéndose la guerra constante y permanente contra el transporte, de este modo debían garantizar que los demás frentes orientales pudieran desplegar la estrategia final.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En tales condiciones no había tiempo para entrenar mujeres, máxime, cuando existían cientos de escopeteros en las inmediaciones y, además, después de la [[huelga del 9 de abril]], decenas de hombres volvieron a sus casas por falta de armamentos. La zona de operaciones era llana, lo cual aumentaba el riesgo de enfrentar al enemigo. Estos factores influyeron en la restricción de la presencia física de la mujer. No obstante, el frente llegó a tener dirección de [[educación]], [[finanzas]], [[hospitales]], talleres, donde la mano laboriosa de las féminas fue esencial.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
La balanza se inclina al II Frente, con 59 holguineras, el asentamiento de este se produce desde [[marzo]] - [[abril]] de [[1958]], en lugares de difícil acceso para el enemigo.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
[[Archivo:Antonio Boizán y Concepción Barrientos.jpg|miniaturadeimagen|derecha|El sargento Antonio Boizán y Concepción Barrientos, con su familia, la cual se alzó e integraron la Columna 19 “José Tey”.]]&lt;br /&gt;
Este frente logró liberar un extenso territorio, estableciéndose una organización que respondía al nuevo Estado Revolucionario en embrión, el cual cumplimentó tareas de la Revolución Social contenidas en el programa de lucha. Solo en el territorio que ocupó la columna 19 existieron 32 escuelas, &amp;lt;ref&amp;gt;« Comisión de Historia de la columna 19 “José Tey”: Columna 19 José Tey, Editorial Ciencias Sociales, La Habana, 1982, pp. 244 – 245»&amp;lt;/ref&amp;gt;  atendidas más del 50 % por féminas, entre las que destacan las hermanas Boizán quienes, oriundas de [[Santiago de Cuba]], se habían alzado con su familia, cuando los hermanos Boizán Barrientos les fue imposible continuar la lucha clandestina. El frente contó con hospitales y talleres, los de costura, en cantidad de tres, fueron atendidos por una cantidad considerable de mujeres.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Susana Avila y Martha Rodríguez..jpg|miniaturadeimagen|derecha|Combatientes de la Columna 19 “José Tey”, sentadas la enfermera Susana Avila y Martha Rodríguez.]]&lt;br /&gt;
Especial atención merece la creación de las llamadas ''“Brigadas Femeninas del 26 de Julio”'', creadas en la zona de la Compañía B, ''“Pedro Soto Alba”'', de la [[Columna 19 José Tey|columna 19]]. En la estructura de estas tropas figuraban formaciones que atendían diferentes secciones. Entre ellas, el cuerpo de enfermeras que se integraba en una cruz Roja Rebelde, es decir, un grupo auxiliar de la Sanidad Rebelde; así como el cuerpo de costureras y bordadoras para confección de uniformes e insignias. Un cuerpo de maestros (colaboraba con la Delegación de Educación). Estas brigadas fueron constituidas en El Sitio, Miguel, La Penda, El Coco, Cebollas, La Caridad, Mucaral y Manajú, barrios del territorio liberado. &amp;lt;ref&amp;gt;« Ibídem, pp. 249-250. »&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
A las difíciles circunstancias de la guerra de guerrillas en el ámbito rural, por lo general hostil, donde poseer un arma era un trofeo, casi siempre arrebatado al enemigo, dar un arma a una mujer era considerado por muchos una pérdida, siguiendo la mentalidad machista propia de la sociedad de entonces. Por lo que, la mujer, en el rudo camino escogido para derrocar a la tiranía, debió enfrentarse no solo a la hostilidad del espacio físico donde desenvolvía su actividad, sino a la incomprensión de sus iguales, quienes las consideraban distintas y débiles, muchas veces un estorboto. Son estas las razones, más la existencia de 281 de aquellas combatientes, las motivaciones para ofrecer desde la perspectiva de la mujer la visión de la guerra.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Experiencias de una guerrillera: la Suñola==&lt;br /&gt;
Joven, vivaz, elocuente y bella, Lolita fue de la estirpe de las mujeres que, por su modestia, había silenciado su experiencia y, por el contrario, propició que otros testimoniaran sus vivencias para los varios textos escritos sobre las tropas del IV Frente Simón Bolívar. Fue una suerte que Lola, Dolores Feria, como la conocí, accediera desde el primer instante a ofrecerme sus recuerdos de aquella etapa heroica, con la única limitante - y pidiéndome disculpa- por su lucha contra la desmemoria. Al final resultó que ''“la Suñola”'' como la conocían en la columna madre, descubriera tener fijado en su retentiva la experiencia extraordinaria que fue la lucha en la clandestinidad y la guerrilla&amp;lt;ref&amp;gt;« Entrevista realizada por la autora a Dolores Feria, en Holguín, mayo de 2004.»&amp;lt;/ref&amp;gt;. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con sinceridad me dijo: &lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|“Inicialmente no sabía en lo que estaba Suñol, él era mi novio, yo solo tenía 16 años, después nos casamos, entré a la lucha porque sin quererlo me vi involucrada por él mismo y así mi familia. Cuando Suñol se esconde en los predios de su familia en Las Cruces, a través de sus hermanas comienzo a tener contacto real con los del Movimiento 26 de Julio en Holguín, traslado armas, vendo bonos. Le llevo recados a Delio Gómez Ochoa, a las hermanas de este, Mimí o a Norma.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Suñol decía que yo no aguantaría subir la Sierra, era muy flaquita, no pesaba 95 libras. Pero, a finales de 1957, me manda a buscar, preparado mi viaje y entrenada para burlar al enemigo, iba como habanera, siendo yo una guajirona, que nunca había salido de Holguín, ahora lo recuerdo y me parece increíble que se nos ocurriera eso. Así, en enero de 1958, comienzo mi escalada a los picachos de la Sierra Maestra.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pasé trabajo caminando, eso fue una agonía, Ignacio Pérez, nunca se me olvida, estaba convaleciente de una herida que le habían dado, y otros dos compañeros más que no sé el nombre me acompañaron. Este me trató bien, pero los otros… Nunca había caminado así, entonces, ellos no descansaban, era camina, camina, no me querían ayudar con el saquito. Hasta que por fin llegamos a la Sierra Maestra, al campamento. De esta manera cumplí mi primer ciclo como guerrillera novata. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Mi encuentro con Celia y Fidel, no lo olvido, ella sin dejar de escribir me hizo muchas preguntas acerca de mi familia y el viaje, luego me presentó a Fidel, este dijo: que bueno, ahora va a ver más mujeres. Entonces Suñol metió la cuchareta y dijo: No, pero ella se va. Dice él (Fidel) ¡Ah.....! Bueno yo no te digo ni que te quedes ni que te vayas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En Holguín me habían despedido de la Dulcería Red donde trabajaba, porque no quería atender al Sargento Vidal, &amp;lt;ref&amp;gt;« Sargento de la dictadura destacado en Holguín, por su represión, había torturado salvajemente a Eddy Suñol. »&amp;lt;/ref&amp;gt;  ni a los masferreristas; &amp;lt;ref&amp;gt;« Masferreristas, pertenecían a las bandas organizadas por Masferrer, pistoleros a sueldos de la dictadura batistiana. »&amp;lt;/ref&amp;gt;  más era un secreto a voces que Eddy Suñol, mi esposo, estaba alzado junto a Fidel y, que yo pertenecía al Movimiento 26 de Julio, mi vida peligraba en aquella ciudad donde reinaba la detención, la tortura y el asesinato de los revolucionarios. La vía más segura de mantenerme con vida era unirme a Suñol en la Sierra Maestra. Sin embargo, fue fuerte la resistencia de este a que me quedara. Pero, así, en aquella tropa que caminaba sin cesar, cada vez más adentrándonos en el lomerío del sur de Oriente, me fui quedando. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para lograrlo tuve que igualarme a los guerrilleros más curtidos y valerme de muchas mañas, subíamos y bajábamos lomas sin parar, no había agua, se me reseca la garganta solo de acordarme que no teníamos ese precioso líquido a la mano. Un día sin agua, diciéndome los compañeros: - no te preocupes, al llegar al río paramos. Confundiéndose con el ocaso al fin el río, ya no tenía ni sed, no sé lo que sentía. Yo iba con la menstruación, no quiero acordarme de eso, me daban muchos dolores y no podía decir nada. Tirando cosas que los que venían detrás recogían. Yo siempre caminaba delante de Suñol, pero cuando quería soltar algo me quedaba detrás. Acampamos cerca del río, subió el nivel del agua en la madrugada, mi mochila se mojó. Celia me salvó entonces.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Fue durante el combate de Pino del Agua II, que sentí el estampido de los tiros continuados, también vi el primer herido, una mano destrozada. Celia se me acercó y me dio ánimos de manera muy delicada, al decirme: Llegó un informe: -Suñol se apoderó de una ametralladora, todo va a salir bien-. Después de largas y azarosas caminatas, pasar la prueba de combates y ver los heridos, mi condición de guerrillera no se cuestionaba. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La muestra fue la encomienda de mi primera misión, importante según considero. Celia me consultó si me atrevía ir a La Habana, le digo que sí, sin consultar a Suñol, lo cual denota que me encuentro bajo las órdenes de Fidel. Ella con su característica conciliatoria me dice: -no te preocupes yo le aviso a Suñol. Entonces me prepararon el documento era muy chiquitico, pero lo envolvieron con mucha precinta transparente, hasta que se hizo un paquete gordo, y se colocó en una íntima preparada de tal manera que pareciera que la usaba por necesidad. El Ché me llamó y me dijo te llevas a mi mejor ayudante, me echó el brazo por los hombros y me dice, puedes ir tranquila que él te va a cuidar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El objetivo de ir a La Habana era llevarle un documento de Fidel a Pardo Llada, en el cual, invitaba a los periodistas del país, a que subieran a la Sierra para que vieran la realidad de la guerrilla, para que escribieran sobre la vida del guerrillero. Sabía el contenido del mensaje, además Celia me dice que le diga a Acacia, &amp;lt;ref&amp;gt;« Hermana de Celia Sánchez Manduley. »&amp;lt;/ref&amp;gt;  que van a abrir otros frentes de combate. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Llegar a La Habana me trajo el alivio de extraer de entre mis piernas, la maloliente y endurecida íntima. En este viaje contacto con Acacia y Flavia&amp;lt;ref&amp;gt;« Hermanas de Celia que residían en La Habana. »&amp;lt;/ref&amp;gt;. Ellas me arreglaron de tal modo, que parecía otra persona. En la tarde Acacia me lleva a ver a Pardo Llada, el cual se puso muy nervioso, se alarmó, pero luego de leer el mensaje, me dijo que fuera tranquila que él cumpliría el encargo. Más tarde oímos por la radio la lectura de esta carta. Pensé con orgullo, cumplí.”}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pardo Llada en Memorias de la Sierra Maestra, recordaría este momento que nos narra Lolita:&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|“Otro de los que en La Plata sanó de gravísimas heridas recibidas en combate, fue Suñol, de los más bravos capitanes de la Sierra, a quien acompañaba su esposa “la suñola”. La señora de Suñol, en una de sus riesgosas misiones que tuvo que realizar de la Sierra a La Habana, fue que me entregó, junto con la hermana de Celia Sánchez, la célebre carta de Fidel donde pedía – en abril de 1958 - la presencia de una Comisión de Periodistas en la Sierra Maestra”. &amp;lt;ref&amp;gt;« José Pardo Llada: Memorias de la Sierra Maestra, Editorial Tierra Nueva, Patronato del Libro Popular, Primera Serie, Vol. 1, La Habana, 1960, p. 52.»&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lola nos relata:&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|“De regreso, vine con otra misión: trasladar una enfermera desde La Habana hasta la Sierra, de esta muchacha no recuerdo el nombre, se que estaba en la clandestinidad en La Habana y no podía seguir allí, aprendí a no preguntar, entre menos sabías mejor. Cuando llegué Celia me dijo ya han llegado periodistas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Celia me pide que fuera a Santiago a llevar un periodista, salimos a caballo y después a pie. Nos montaron en una avioneta desde Bayamo hasta Santiago, nunca había montado un artefacto de aquellos. El piloto era un compañero del Movimiento. Lo dejé en Hotel Versalles. Luego me encontré con Vilma&amp;lt;ref&amp;gt;« Vilma Espín. Dirigente del Movimiento 26 de julio. »&amp;lt;/ref&amp;gt; y otros compañeros que me mudaban de casas constantemente. Vilma me preguntó si me atrevía a llevar unas balas para allá arriba, yo dije que sí.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nos pasamos una noche cociendo la falda, eran 500 balas 30-06, unas balas grandísimas, me ajustaron bien la saya, me pusieron una falda negra, de esas can can que le decían, y unos cascabelitos aquí, (en el hombro) como de navidad, entonces yo los sonaba como haciéndome la guanaja, para despistar. Además me dieron un maletín, con un instrumental médico, de dentista. Me llevaron para el aeropuerto, eran dos muchachas que me dijeron:- en caso de que te cojan presa tú no nos conoces. Yo digo: ¡no, jamás! &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El hombre que recibía los equipajes quería pesarme, porque decía que yo traía mucho almidón, entonces no me quedó otro remedio que coquetearle. Creo que gracias a ello, por fin, montamos en el avión y salimos. Estaba quedándome dormida cuando me dicen, hay que virar para Santiago, por un desperfecto del avión. Ahí si me c...., de miedo. Yo traía un rosario, lo saqué y hice como si rezara, y empecé a decir, que se caiga, que se caiga el avión, que se estrelle, miraba por la ventanilla y veía lomas por un lado y por otro agua, y seguía diciendo que se caiga, que se caiga. Por mi mente pasaba la idea de que mandaron a virar el avión para cogerlo preso, registrarlo, porque había sido descubierta, y a lo mejor otros más que como yo cargaban encomiendas para la libertad. Al acercarnos al aeropuerto sentía el sonido ensordecedor de las sirenas de ambulancias, pero me decía: -esas son perseguidoras.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sin embargo, era cierto que el avión tenía problemas técnicos. Salí un rato, caminé, me dije, tengo que controlarme, no puedo entrar en pánico. Todo aquello pasó y al llegar a Bayamo, pedí una máquina con mi maletincito y mi falda cargada con 500 balas, cuando fui a pagarle al chofer vi que traía un fusil, era un chivato. Al otro día, me buscaron un compañero y me subieron a la Sierra, también llevaba un mensaje de Vilma para Fidel sobre la huelga. Cuando yo se lo dije a Celia ella dijo: - Fidel, oye esta es la fecha de la huelga. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
También cumplí la misión de ir con Dermidio Escalona hasta Santiago y de ahí acompañé a Delio Gómez Ochoa hasta La Habana. Comenzamos a bajar el Día de las Madres, del año 58, bajamos Delio Gómez Ochoa, Dermidio, Pepito Argibal, &amp;lt;ref&amp;gt;« Pepito Argibal. Dentista que se había alzado en la columna 1. »&amp;lt;/ref&amp;gt;   y yo. No sabía a qué Delio iba a La Habana, después es que me entero.}}  &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Delio ha testimoniado que: &lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|“Al salir de la Sierra Maestra, en mayo de 1958, fui designado como Delegado Nacional del Estado Mayor respondiendo a una estrategia después del revés de la huelga del 9 de abril. Nos enviaron a La Habana con la instrucción de crear algunos frentes guerrilleros y reestructurar el mando de las milicias”. &amp;lt;ref&amp;gt;« José Abreu Cardet y otros: La columna 32 en combate, Ediciones Holguín, Holguín, 1987, p. 21. »&amp;lt;/ref&amp;gt;}}&lt;br /&gt;
  &lt;br /&gt;
Dermidio iba designado para [[Pinar del Río]]. &lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|“Delio se había quitado la barba, eso fue una cosa inaudita, su piel blanca denotaba a la legua que se había rasurado; pero así y todo, pasábamos el riesgo de levantar sospecha. En aquellas misiones nos ocurrían muchos imprevistos. Un día fuimos a una visita y recuerdo que me preguntan: -oye, ¿de quién tú eres hija?, a mí se me había olvidado el nombre que debía decir, y yo miraba a Acacia con los ojos bien abiertos como preguntándole para que me sacara de aquel apuro, entonces, al comprender la situación dijo con gracia: -ella es la hija de Rafael, &amp;lt;ref&amp;gt;« Se trata de Rafael Manduley, tío materno de Celia Sánchez. »&amp;lt;/ref&amp;gt;  esas cosas nos pasaban a cada rato. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando regresé a la Sierra me presenté a Celia, le dije que cumplí, que de regreso había llegado a Holguín, enseguida se puso muy contenta, preguntándome por mi familia, por mi mamá, pues Celia era de mucho detalle. Yo le dije que había visto la mamá de Suñol, y se puso tan contenta como si hubiera sido ella, también conversamos sobre el papá de Celia, el cual conocí, también me relacioné mucho con Acacia, con Flavia, las hermanas de ella, a todas ellas las conocía. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En esa etapa comienza la ofensiva del Ejército de Batista contra el Ejército Rebelde. Ya estábamos en la preparación para la contraofensiva. A Suñol lo dejan de Jefe del pelotón, al irse Delio. Hay otras mujeres que se incorporan en esta etapa. Mi papá y mi hermano también. Recuerdo que cuando se estaba haciendo el hospitalito mi papá ayudó en su construcción, así que él llega antes de la ofensiva. La Plata era la Comandancia, se operaba en otros lugares, pero a la comandancia nunca la pudieron tocar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De donde yo estaba hasta el hospital, había que cruzar seis u ocho pasos de río. Una noche llevé al hospital a un niño enfermo, de la casa donde estaba, el médico me pidió ayuda, pues no daba a vasto para curarlos e inyectarlos. Fue la primera vez que hice de enfermera, nunca había inyectado. Inyecté a todos, eran cosas así, que uno se veía obligado a hacer. Martínez Páez operó a Suñol, dentro de una cueva, por los bombardeos, pues en esos momentos el combate era duro. Cuando se dio la orden de sacar a todos los heridos para La Plata, yo no tenía zapatos, me puse unos de un muchacho que se murió. Los zapatos me quedaban grandes y me hicieron unas ampollas...., llegó un momento en que tuve que botar los zapatos y seguir descalza hasta llegar a La Plata. Ahí estuvimos hasta que salimos para acá para Holguín a crear el IV frente guerrillero. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Suñol estaba hospitalizado, aún convaleciente, yo permanezco con él, además hacía cualquier cosa, limpiar, cocinar, ya teníamos el hospitalito con camas. Suñol va a la Comandancia, que no estaba lejos, Fidel le habla de crear el pelotón de mujeres. De eso, me enteré después. Estaban Rita, Angelina, Lilia, Isabel, a ellas yo no las conocía porque ellas estaban en La Pata de la Mesa con el Che. A estas dos últimas las mandan a buscar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Suñol, era opuesto a la formación de este pelotón, él decía que cómo le iban a quitar un fusil a un hombre para dárselo a una mujer. Que las mujeres cuando vieran una rana iban a soltar el grito y soltaban el fusil. Verdaderamente Fidel no llega a convencer a Suñol, Lalito&amp;lt;ref&amp;gt;« Se refiere a Lalo Sardiñas, quien vendría al frente de la columna 12, la que operaría como parte del IV Frente Oriental Simón Bolívar. »&amp;lt;/ref&amp;gt;   tampoco estaba de acuerdo con que las mujeres pelearan. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Creo que al otro día es que Fidel les habla de bajar un pelotón a la costa norte. Ya habían salido el Ché y Camilo. Sé que Suñol tiene que buscar, a Minas del Frío, la gente con las que bajaría al norte de Oriente. Fidel le hace una prueba a Suñol a ver si podía disparar, pone un blanco y Suñol lo batió. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entonces se forma el pelotón de Las Marianas, ponen a las dos más viejas eran Isabel y Lilia, que eran hermanas, y Teté. Pero entre Isabel y Teté las ponen a disparar, la que mejor tirara era la que saldría como jefa del pelotón, y la que mejor tiró fue Isabel, Teté quedó como segunda. Fidel ordena a Suñol que además de los hombres de la columna, bajara con cuatro integrantes de aquel pelotón, ellas fueron Isabel, Lidia, Teté y la Gallega&amp;lt;ref&amp;gt;« Las Marianas pertenecían a la escuadra no.1 del pelotón 3 capitaneado por Suñol, de la Columna 14. Ellas se nombraban Tte. Isabel Rielo que era la jefa de la escuadra, Delsa Puebla Viltres, (Teté), Lilia Rielo Rodríguez y Edemis Tamayo, (La Gallega). »&amp;lt;/ref&amp;gt;  y, luego incrementar ese pelotón. Yo bajo porque era la mujer de Suñol, no formo parte de Las Marianas. Suñol no tuvo otra alternativa que acatarlo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La creación de esta estructura femenina dentro del Ejército Rebelde obedeció al reclamo de aquellas muchachas, integradas a la lucha guerrillera, de combatir al ejército de la tiranía con las armas. Fidel, quien atendió la justa demanda, confió en las posibilidades de la mujer en el combate y, pese a los criterios opuestos a esta idea, convocó en una reunión a los miembros del mando rebelde, y luego de varias horas de debate, el poder de convencimiento del máximo líder prevaleció. De esa manera, el 4 de septiembre de 1958 quedó constituido el pelotón femenino del Ejército Rebelde Mariana Grajales, el que pasó a la historia como Las Marianas, integrado por trece mujeres. La participación de esta fuerza en las acciones combativas y de retaguardia demostró que aquella fue una sabia decisión. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el caso del pelotón capitaneado por Eddy Suñol Ricardo y como segundo Raúl Castro Mercadé, con alrededor de 65 integrantes, le fue asignada una escuadra de ese pelotón femenino. El 9 de octubre de 1958, en la mañana, parten de la Sierra Maestra a los llanos, con la misión de fijar fuerza en Holguín. La mayoría de los hombres albergaban la esperanza de que, aquellas mujeres, vencidas por la extenuación y los horrores de la guerra abandonarían la idea de empuñar las armas. Más, la historia se encargaría de demostrar todo lo contrario.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lola nos narra: &lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|“La travesía hacía Holguín, fue muy, muy difícil, terrible, el fango era a veces a media pierna, el agua, los mosquitos. Nos pasaron muchísimas cosas en esa travesía, Teté caminando se dormía, nosotras la despertábamos. Pero nunca se quedaron atrás, había hombres que se quedaron atrás, pero las mujeres, ninguna, siempre estuvieron en la avanzada. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hasta que llegamos a Cauto el Paso, por ahí, donde los alzados nos recibieron, fue dramático, caminábamos la noche entera sin parar, a veces nos perdíamos. Prácticamente no descansábamos, porque ya cuando logramos hacer campamento la gente de los alrededores no nos dejaba dormir. Los campesinos iban, querían ver las mujeres, ver los rebeldes, para ellos era un acontecimiento, entonces teníamos que levantarnos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una parte ahí, llegando a Las Cruces de Purnio, era una zona que Suñol conocía, igualmente la gente que contactó. Además, Nelda en una avanzada desde la Sierra había creado las condiciones en la zona para recibirnos.   &amp;lt;ref&amp;gt;« Nelda Suñol, hermana de Eddy Suñol, miembro del Movimiento 26 de Julio, quien bajó de la Sierra Maestra con Lalo Sardiñas en la columna 12, con la misión de contactar el apoyo para el pelotón bajo las órdenes de Suñol. »&amp;lt;/ref&amp;gt;  Ya en Las Cruces fue otra vida, siempre nos quedábamos en casas, nos atendían.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
Finalmente, el pelotón capitaneado por Suñol, llegó el 24 de octubre a la Sierra de Gibara, zona de gran importancia estratégica por su dominio de la carretera que va de Tunas a Holguín pasando por Puerto Padre, Delicias Chaparra y otros puntos de interés, donde era posible la instalación de una estación de radio y el boicot a las elecciones generales de noviembre. &amp;lt;ref&amp;gt;« Carta de Fidel Castro a Orlando Lara, Sierra Maestra septiembre 30 de 1958. En José Abreu Cardet y José R. Murt Mulet: Orlando Lara, capitán del llano, Colección Premio de la Ciudad, Ediciones Holguín, Holguín, 1992, pp. 24-26. »&amp;lt;/ref&amp;gt;   Además, las fuerzas de Lizardo Proenza y Fabio Quesada engrosaron las filas de este pelotón que, establece su capitanía en un lugar conocido como La Yaya.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lola nos dice que: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|“En la zona habían muchos escopeteros, ya desde que cruzamos la carretera central, Suñol comienza a organizar, a citar a la gente, se le había pasado aviso a la gente que Suñol iba a llegar, a reorganizar, a Lizardo Proenza, Fabio Quesada también se presentan, ya creo que después de la presa es que comienza a citar a todo el mundo y a organizarse. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En este campamento ayudaba a todo, a cocinar, a arreglar la ropa, a cocer, bueno, muchas cosas. Allí estaban Teté, Isabel y Lidia, ellas estaban en una escuadra, que habían cantidad de hombres también, ahí por ejemplo Isabel que era la jefa se encargaba del suministro de la comida, de todo el avituallamiento, Teté atendía de comida a todas las escuadras, los zapatos, los problemas de la zona. Mira, nosotros no nos encontramos problemas en ese lugar, fuimos bien recibidos por los pobladores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se construyó un hospitalito que lo atendían el doctor Díaz Legrá, Saínz, Pepito Zayas y un enfermero viejo. Con nosotros estaban los padres de Suñol, porque a ellos le desbarataron la casa aquí en Holguín, ellos se fueron para la Sierra. En el Tumbadero permanecían las avanzadas, las otras escuadras. Nosotros éramos el pelotón 3 de la columna 14 del IV frente.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lola nos cuenta:&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|“Nunca combatí, permanecía en el campamento, las tropas salían de operaciones, pero yo siempre fuera del peligro.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sin embargo, el coraje mostrado por Las Marianas, comenzó a cambiar la concepción que de las féminas defendía Suñol. En la toma del Acueducto de Holguín, llamado el Combate de la Presa, el 21 de octubre, se generalizó un combate con fuerzas del Ejército de la dictadura, en el que las mujeres fueron decisivas en la derrota asestada a este. Lolita nos cuenta: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la presa, las primeras que vieron al ejército fueron Isabel y Teté. Allí las mujeres se destacaron, rompieron record y Suñol lo reconoce, incluso estaba con dudas, aun cuando Fidel las designa para el pelotón de Las Marianas, pero después él dijo: -la duda la perdí cuando las vi pelear-. Se fajaron palo a palo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En un parte oficial de guerra reconoce que en esta acción se destacaron “con valentía inigualable 4 mujeres al mando de la Dra. Isabel Rielo […]”.&amp;lt;ref&amp;gt;« Parte de Eddy Suñol para Radio Rebelde. Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado. Citado por José R. Murt Mulet y José Abreu Cardet en El Comandante Suñol, Compilación Histórica, Ediciones Holguín, Holguín, 1991, p. 36. »&amp;lt;/ref&amp;gt;  Días después, las operaciones cobran intensidad a medida que se acercaban las elecciones generales del 4 de noviembre. Este pelotón corta la electricidad a Holguín, Gibara y otros poblados, entre otras acciones, le ocasionan el día 2 de noviembre obtienen una contundente victoria en el cerro de Los Güiros, sobre el ejército de la dictadura, pero Suñol sale gravemente herido. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando hieren a Suñol es Isabel la que se queda al mando del grupo que estaba peleando allí, lo sacan herido y ellas son las que avanzan, cuando Suñol, ordena avanzar, son ellas las primeras que avanzan. Y eso fue en el llano, no fue eso de que se metían detrás de un palito o algo de eso. Ahí demostraron su valor. Además dentro del ejército de Batista había comentarios que dentro de los rebeldes había mujeres combatiendo, al verlas así pelear creo que se amedrentaron. Del ejército algunos pudieron escapar, pero fueron muy pocos. La lucha fue cuerpo a cuerpo, y cuando Suñol hace responsable del grupo a Isabel, ella asumió el mando. A Suñol lo trasladan para el hospital. También es ella quien le hace las primeras curas hasta que llega el médico, hasta para eso ella era valiente. Teté, por otra parte, en la organización poniendo postas. La vida del campamento la dirigieron ellas hasta que se incorpora Omar Iser y Raúl Castro Mercadé, quien era el segundo al mando.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En verdad, las mujeres del pelotón, desde que comenzaron a bajar de la Sierra hacia los llanos demostraron quiénes eran, fueron ejemplo, porque muchos hombres quedaban rezagados y ellas no, ninguna protestó, fueron corajudas.... eran muy organizadas, disciplinadas, llegaban a un campamento y lo mismo Isabel que Teté, se preocupaban por el asunto de la comida que todos comieran, curaban llagas, atendían a los enfermos. Éramos setenta y pico, un pelotón grande. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Yo me quedé en el mes de diciembre en la Sierra de Gibara, la tropa bajó y se quedó la posta abajo, en el Tumbadero, para proteger la Capitanía. Salían a hacer operaciones y volvían para allí, allá arriba jamás en la vida subieron los guardias de Batista. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Un día por la mañana, estaba en la Capitanía, y alguien subió con la noticia de que Batista se había ido del país. A esa hora nosotros queríamos avisarle a Ramón y a Vica, los padres de Suñol, ellos estaban en una casa que uno la veía y parecía cerquita, pero era lejos, porque para llegar a ella debíamos bajar una loma y subir otra. Nosotros empezamos a vocear que se había ido Batista, lo oímos por radio también. Recuerdo que dimos la alarma, pero yo dije: que va, yo me voy, porque, además, Suñol me mandó a buscar, y metí patas pa bajo pa correr y hubo momentos que yo, no podía casi respirar, me ahogaba, aquello era piedra viva, diente de perro, no es que fuera un camino, sino que era bajando loma, pero diente de perro. Pero no paraba de correr, hasta que no pude más y un campesino me montó en un caballo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La emoción y la carrera me ahogaban. Porque, eso era otra cosa, yo corría y voceaba al mismo tiempo, a la gente que venía detrás que me alcanzara y llegué al Tumbadero, había un jeep en el que me monté y vine para Aguas Claras. No recuerdo la hora en que llegué, pero era temprano y, ahí estábamos en una casa, recogidos porque se pensaba que iban a bombardear o que los del ejército pusieran una trampa, el caso era que no nos dejaban salir. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una posta nos avisó que el pueblo venía avanzando por la carretera, yo, lo único que recuerdo es que veo a mi mamá por la carretera en una curva a lo lejos, de Holguín para allá, el pueblo se tiró para allá, entonces yo salí, y Suñol me decía no vayas que viene el ejército atrás, el me gritaba, pero yo no le hice caso, salí corriendo para recibirla, sé que la besé y de ahí para adelante no recuerdo nada. El agotamiento, la emoción me paralizaron y caí desplomada. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entramos a Holguín por la madrugada, ya era el día dos de enero, entramos por la calle Fomento, ahí Suñol tenía una prima y fue el primer lugar en el que paramos, la calle se llenó, el pueblo con quinqués, candiles, no había luz, y de ahí seguimos, el pueblo decía que había manferreristas con armas en las azoteas que nos cuidáramos. Cuando veían una mujer entre los rebeldes se volvían locos, también les llamaba mucho la atención los hombres con pelos largos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De ahí fuimos a La Plaquita, donde vivía mi mamá, Suñol salió a ver cómo estaba la situación en el pueblo y me recogió por la mañana para ir de nuevo para Aguas Claras, por temor a la reacción del ejército, pero bueno no llegamos a ir y me dejó en La Plaquita con mi familia, el ejército se había entregado incondicionalmente.}}&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
Lolita, solo portó un fusil después del triunfo, cuando como miliciana en [[La Habana]], le correspondía la guardia en una de las dependencias revolucionarias. En una de estas, [[Fidel]] la encontró y, según nos relató Lola: {{Sistema:Cita|“ ella se puso muy nerviosa, pero a él se le avivó el rostro de alegría al verla con el uniforme y el arma y le dijo: Tú ves, Suñol ya entendió. No usaste el fusil en la guerra, pero sí para defender la Revolución.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sin lugar a duda, la mujer cubana y holguinera cuenta con ejemplos paradigmáticos de patriotismo y valentía. Entre tantas, [[Lidia Doce]] (holguinera), junto a [[Clodomira Acosta]], fueron de las colaboradoras que más aportaron a la liberación, incluso sus vidas. También, de conjunto con [[Las Marianas]] son las más estudiadas y divulgadas sus vidas ejemplares, aunque todavía, estas indagaciones resultan insuficientes&amp;lt;ref&amp;gt;« Véase: Teté Puebla: Marianas en Combate: Tete Puebla &amp;amp; El pelotón femenino Mariana Grajales en la guerra Revolucionaria Cubana 1956-58, Editorial Pathfinder, 2003.»&amp;lt;/ref&amp;gt;.  Muchas otras mujeres como Dolores Feria, la Suñola, son desconocidas para la mayoría o solo recuerdan su historia heroica en círculos locales. Urge encontrarlas, y dar a conocer esas vidas que en la cotidianidad de la vida guerrillera se hicieron grandes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Referencias bibliográficas==&lt;br /&gt;
{{listaref}}&lt;br /&gt;
==Fuentes==&lt;br /&gt;
*Fuente Mayra San Miguel Aguilar&lt;br /&gt;
*Abreu Cardet, José y José R. Murt Mulet: Orlando Lara, capitán del llano, Colección Premio de la Ciudad, Ediciones Holguín, Holguín. &lt;br /&gt;
*Abreu Cardet, José y otros: La columna 32 en combate, Ediciones Holguín, Holguín, 1987.&lt;br /&gt;
*Comisión de Historia de la columna 19 “José Tey”: Columna 19 José Tey, Editorial Ciencias Sociales, La Habana, 1982, pp. 244 – 245&lt;br /&gt;
*Guevara, Ernesto Che: “Papel de la mujer”, en La guerra de guerrillas, cap. III, “Organización del frente guerrillero”, Escritos y Discursos, t. I, La Habana: - Editorial de Ciencias Sociales, 1972, p. 131.&lt;br /&gt;
*Instituto Cubano del Libro: Moncada, Editorial de Ciencias Sociales, Edición Homenaje al Vigésimo Aniversario del 26 de Julio de 1953, La Habana, 1973, p. 183.&lt;br /&gt;
*Murt, José R. y José Abreu Cardet: El Comandante Suñol, Ediciones Holguín, 1991, pp. 111 –113.&lt;br /&gt;
*Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado. Citado por José R. Murt Mulet y José Abreu Cardet en El Comandante Suñol, Compilación Histórica, Ediciones Holguín, Holguín, 1991. &lt;br /&gt;
*Pardo Llada, José: Memorias de la Sierra Maestra, Editorial Tierra Nueva, Patronato del Libro Popular, Primera Serie, Vol. 1, La Habana, 1960.&lt;br /&gt;
*Puebla, Teté: Marianas en Combate: Tete Puebla &amp;amp; El pelotón femenino Mariana Grajales en la guerra Revolucionaria Cubana 1956-58, Editorial Pathfinder, 2003.&lt;br /&gt;
*Entrevista realizada por la autora a Dolores Feria, en Holguín, mayo de 2004.&lt;br /&gt;
[[Categoría:Historia de la localidad]]&lt;br /&gt;
[[Categoría:Personajes de la localidad]]&lt;/div&gt;</summary>
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