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	<title>EcuRed - Contribuciones del colaborador [es]</title>
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		<updated>2019-05-23T14:35:29Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Suyin patrimonio: /* Vialidad */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;                                   &lt;br /&gt;
{{Otros usos|este=Miramar|Miramar (desambiguación)}}&lt;br /&gt;
{{Ficha de entidad subnacional&lt;br /&gt;
|nombre            = Miramar&lt;br /&gt;
|nombre completo   = Reparto Miramar&lt;br /&gt;
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}}&lt;br /&gt;
'''Reparto Miramar.''' Reparto del municipio &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Playa]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, en la provincia de &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[La Habana]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Cuba]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;. Está conformado por un conjunto de excelentes bienes inmuebles, principalmente de tipologías residenciales, religiosas y civiles, además de espacios públicos, entre ellos, paseos, parques, microparques y áreas verdes, que lo convierten en paradigma de diseño urbano y ambiental. En su territorio se concentra el más variado y admirable catálogo de arquitectura doméstica de la primera mitad del siglo XX habanero. En &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[1999]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, la &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Comisión Nacional de Monumentos]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt; declaró &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Quinta Avenida]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt; y sus alrededores como Zona de Protección, por sus valores históricos culturales, su relevante trazado urbano y paisajístico y su nivel de conservación. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Ubicación geográfica  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Limita al norte con el Estrecho de la Florida, al este con el Municipio [[Plaza de la Revolución]], al sur con el consejo popular [[Sierra (Playa)|Sierra Almendares]] y al oeste con el consejo popular [[Ampliación de Almendares (Playa)|Ampliación Almendares]].[[Image:Miramar mapa.jpg|thumb|center]] &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Origen  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En los primeros años del siglo XX se decide urbanizar la costa noroeste de la desembocadura del río Almendares, donde existían las llamadas fincas rústicas, algunas no explotadas por sus propietarios, y otras con rudimientarias fábricas artesanales de tejares, aceite, ladrillos, abono y canteros. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Historia  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al finalizar el siglo XIX, Marianao había logrado la categoría de municipio y con la intervención norteamericana comenzó a obtener algunos beneficios de orden político administrativo. Esta nueva condición reafirmó la importancia de la zona de la margen oeste del río Almendares, que ofrecía grandes atractivos a la expansión urbana, por lo que comenzó la conversión de las fincas rústicas en repartos de población.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una de las tempranas parcelaciones a principios del siglo XX fue la de la finca La Miranda, que recibió la aprobación del Ayuntamiento de Marianao el 6 de febrero de [[1911]]. Su propietario en ese momento, Manuel José Morales y Martín, quedaba así autorizado a crear el reparto Miramar, que no ganará fama de lugar privilegiado hasta entrada la década del 20.&lt;br /&gt;
En 1916, Manuel José Morales y Martín vendió el reparto Miramar a José López Rodríguez (Pote) y Ramón González de Mendoza, quienes, además, compraron el área comprendida desde Quinta Avenida a la costa y de calle 6 a 24, propiedad de William T Burbridge, para integrarla a la urbanización.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1920]] se crea Reparto Miramar Sociedad Anónima, con un capital de 12 millones de pesos. En ese año ya estaban construidas 8 residencias para ser comercializadas. En [[1921]], luego de la muerte de Pote y de Ramón González, Miramar pasó a manos de los herederos del primero y de la viuda del segundo. Posteriormente, Mario García Menocal compró a los herederos de Pote la parte de Miramar que había sido de este en $500 000.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La urbanización estuvo a cargo de la Compañía Urbanizadora del Parque de Diversiones y la Playa de Marianao, dirigidos los trabajos por los accionistas conocidos como las tres C: José Manuel Cortina, Carlos Manuel de la Cruz y Carlos Miguel de Céspedes. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se decidió priorizar la parcelación de alrededor de 30 manzanas desde calle 2 hasta 36, en las avenidas primera, tercera, quinta y séptima. Todavía en la década del 30, sólo Quinta Avenida continuaba hacia el oeste más allá de la calle 36, con residencias construidas en sus flancos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Vialidad ==&lt;br /&gt;
El surgimiento de Miramar respondió fundamentalmente a un fenómeno de expansión de La Habana y, en particular, de El Vedado. El objetivo era desarrollar la continuidad vial entre El Vedado y Playa de Marianao. Las avenidas de Miramar original se alinean de este a oeste con las calle de El Vedado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1915, La Habana Electric Railway Co. construyó el puente de Línea sobre el río Almendares, que mejoró el acceso a Marianao, al unir El Vedado con la periferia del reparto y permitir la creación de una ruta de tranvías. En 1921 se abrió al tránsito el puente llamado Pote sobre el río Almendares, que enlazaba la calle Calzada de El Vedado con la Quinta Avenida.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Reglamentos urbanos ==&lt;br /&gt;
A pesar del cambio de dueño, la concepción urbana original de Miramar, su estructuración a partir de la Quinta Avenida y el dimensionamiento de manzanas, solares y vías fueron respetados. La trama del reparto Miramar, concebida por el ingeniero Luis Morales y Pedroso, hijo de Manuel José Morales y Martín, guarda más relación con el diseño norteamericano de Manhattan, de avenidas principales y manzanas rectangulares, que con la manzana tradicional cuadrada de los repartos de Marianao y El Vedado. Al igual que en la nomenclatura vial de este distrito de New York, en Miramar se le llamó avenida a las vías de mayor extensión y menor número orientadas este-oeste, y calles, a las de menor extensión, pero más numerosas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las manzanas rectangulares de Miramar miden 98.5 x 210 y se estructuraron en 20 lotes. La cara menor de la manzana se dividió en 4 solares, dos de esquina (22.5 x 45 m) y dos centrales (20 x 45 m). Al lado mayor de la manzana le correspondió la cara lateral de los solares de las esquinas y seis solares (20 x 45 m). Completan la manzana parterres y aceras. El propietario de terreno en Miramar estaba obligado a construir sobre él un inmueble espacioso. Otras condiciones eran 5 metros de jardín, 4 metros de portal, 2.50 metros de separación por los linderos laterales y de fondo y un uso residencial.&lt;br /&gt;
En general, primó la adquisición de varios solares para la construcción de una propiedad. Lo más común era la adquisición de dos solares, uno esquinero y el contiguo, donde se construían residencias de 45 x 45 y 2025 m2 de superficie, o de dos solares centrales, para conformar una propiedad de 40 x 45 m y 1800 m2. El ancho de la propiedad aumentaba, no así la profundidad del solar. De esta manera, el esquema original adquirió variedad, pero mantuvo su ordenamiento. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Avanzados los años 30, el auge de la construcción en altura y la proliferación de los edificios de apartamentos, que rompían el tradicional formato del reparto, obligaron a que se regularan temas como la altura, la introducción de las funciones, la explotación del suelo y las características de la vivienda.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A partir de 1941 se aprobaron una serie de condicionales. Los edificios de apartamentos sólo podían ser de hasta tres plantas y 12 metros de altura. Se prohibió el uso industrial, comercial del suelo, así como la creación de academias de baile y cabarets.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Image:imagen_Fuente_5ta_ave.jpg|thumb|right|190px|Fuente 5ta ave.jpg]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Ver además==&lt;br /&gt;
*[[Casa de la música de Miramar]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Fuentes  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*Chateloin Santiesteban, Felicia y otros. Centenario de Miramar. Reparto Habanero. Ed. Boloña, 2016. &lt;br /&gt;
*Proyecto Identidad &lt;br /&gt;
*[http://www.cha.jovenclub.cu/municipios/playa/ Sitio web del Municipio Playa]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Category:Localidades_de_Cuba]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Suyin patrimonio</name></author>
		
	</entry>
	<entry>
		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Miramar_(Playa)&amp;diff=3378134</id>
		<title>Miramar (Playa)</title>
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		<summary type="html">&lt;p&gt;Suyin patrimonio: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;                                   &lt;br /&gt;
{{Otros usos|este=Miramar|Miramar (desambiguación)}}&lt;br /&gt;
{{Ficha de entidad subnacional&lt;br /&gt;
|nombre            = Miramar&lt;br /&gt;
|nombre completo   = Reparto Miramar&lt;br /&gt;
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}}&lt;br /&gt;
'''Reparto Miramar.''' Reparto del municipio &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Playa]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, en la provincia de &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[La Habana]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Cuba]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;. Está conformado por un conjunto de excelentes bienes inmuebles, principalmente de tipologías residenciales, religiosas y civiles, además de espacios públicos, entre ellos, paseos, parques, microparques y áreas verdes, que lo convierten en paradigma de diseño urbano y ambiental. En su territorio se concentra el más variado y admirable catálogo de arquitectura doméstica de la primera mitad del siglo XX habanero. En &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[1999]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, la &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Comisión Nacional de Monumentos]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt; declaró &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Quinta Avenida]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt; y sus alrededores como Zona de Protección, por sus valores históricos culturales, su relevante trazado urbano y paisajístico y su nivel de conservación. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Ubicación geográfica  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Limita al norte con el Estrecho de la Florida, al este con el Municipio [[Plaza de la Revolución]], al sur con el consejo popular [[Sierra (Playa)|Sierra Almendares]] y al oeste con el consejo popular [[Ampliación de Almendares (Playa)|Ampliación Almendares]].[[Image:Miramar mapa.jpg|thumb|center]] &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Origen  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En los primeros años del siglo XX se decide urbanizar la costa noroeste de la desembocadura del río Almendares, donde existían las llamadas fincas rústicas, algunas no explotadas por sus propietarios, y otras con rudimientarias fábricas artesanales de tejares, aceite, ladrillos, abono y canteros. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Historia  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al finalizar el siglo XIX, Marianao había logrado la categoría de municipio y con la intervención norteamericana comenzó a obtener algunos beneficios de orden político administrativo. Esta nueva condición reafirmó la importancia de la zona de la margen oeste del río Almendares, que ofrecía grandes atractivos a la expansión urbana, por lo que comenzó la conversión de las fincas rústicas en repartos de población.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una de las tempranas parcelaciones a principios del siglo XX fue la de la finca La Miranda, que recibió la aprobación del Ayuntamiento de Marianao el 6 de febrero de [[1911]]. Su propietario en ese momento, Manuel José Morales y Martín, quedaba así autorizado a crear el reparto Miramar, que no ganará fama de lugar privilegiado hasta entrada la década del 20.&lt;br /&gt;
En 1916, Manuel José Morales y Martín vendió el reparto Miramar a José López Rodríguez (Pote) y Ramón González de Mendoza, quienes, además, compraron el área comprendida desde Quinta Avenida a la costa y de calle 6 a 24, propiedad de William T Burbridge, para integrarla a la urbanización.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1920]] se crea Reparto Miramar Sociedad Anónima, con un capital de 12 millones de pesos. En ese año ya estaban construidas 8 residencias para ser comercializadas. En [[1921]], luego de la muerte de Pote y de Ramón González, Miramar pasó a manos de los herederos del primero y de la viuda del segundo. Posteriormente, Mario García Menocal compró a los herederos de Pote la parte de Miramar que había sido de este en $500 000.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La urbanización estuvo a cargo de la Compañía Urbanizadora del Parque de Diversiones y la Playa de Marianao, dirigidos los trabajos por los accionistas conocidos como las tres C: José Manuel Cortina, Carlos Manuel de la Cruz y Carlos Miguel de Céspedes. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se decidió priorizar la parcelación de alrededor de 30 manzanas desde calle 2 hasta 36, en las avenidas primera, tercera, quinta y séptima. Todavía en la década del 30, sólo Quinta Avenida continuaba hacia el oeste más allá de la calle 36, con residencias construidas en sus flancos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Vialidad ==&lt;br /&gt;
El objetivo era desarrollar la continuidad vial entre El Vedado y Playa de Marianao. Las avenidas de Miramar original se alinean de este a oeste con las calle de El Vedado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1915, La Habana Electric Railway Co. construyó el puente de Línea sobre el río Almendares, que mejoró el acceso a Marianao, al unir El Vedado con la periferia del reparto y permitir la creación de una ruta de tranvías. En 1921 se abrió al tránsito el puente llamado Pote sobre el río Almendares, que enlazaba la calle Calzada de El Vedado con la Quinta Avenida.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Reglamentos urbanos ==&lt;br /&gt;
A pesar del cambio de dueño, la concepción urbana original de Miramar, su estructuración a partir de la Quinta Avenida y el dimensionamiento de manzanas, solares y vías fueron respetados. La trama del reparto Miramar, concebida por el ingeniero Luis Morales y Pedroso, hijo de Manuel José Morales y Martín, guarda más relación con el diseño norteamericano de Manhattan, de avenidas principales y manzanas rectangulares, que con la manzana tradicional cuadrada de los repartos de Marianao y El Vedado. Al igual que en la nomenclatura vial de este distrito de New York, en Miramar se le llamó avenida a las vías de mayor extensión y menor número orientadas este-oeste, y calles, a las de menor extensión, pero más numerosas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las manzanas rectangulares de Miramar miden 98.5 x 210 y se estructuraron en 20 lotes. La cara menor de la manzana se dividió en 4 solares, dos de esquina (22.5 x 45 m) y dos centrales (20 x 45 m). Al lado mayor de la manzana le correspondió la cara lateral de los solares de las esquinas y seis solares (20 x 45 m). Completan la manzana parterres y aceras. El propietario de terreno en Miramar estaba obligado a construir sobre él un inmueble espacioso. Otras condiciones eran 5 metros de jardín, 4 metros de portal, 2.50 metros de separación por los linderos laterales y de fondo y un uso residencial.&lt;br /&gt;
En general, primó la adquisición de varios solares para la construcción de una propiedad. Lo más común era la adquisición de dos solares, uno esquinero y el contiguo, donde se construían residencias de 45 x 45 y 2025 m2 de superficie, o de dos solares centrales, para conformar una propiedad de 40 x 45 m y 1800 m2. El ancho de la propiedad aumentaba, no así la profundidad del solar. De esta manera, el esquema original adquirió variedad, pero mantuvo su ordenamiento. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Avanzados los años 30, el auge de la construcción en altura y la proliferación de los edificios de apartamentos, que rompían el tradicional formato del reparto, obligaron a que se regularan temas como la altura, la introducción de las funciones, la explotación del suelo y las características de la vivienda.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A partir de 1941 se aprobaron una serie de condicionales. Los edificios de apartamentos sólo podían ser de hasta tres plantas y 12 metros de altura. Se prohibió el uso industrial, comercial del suelo, así como la creación de academias de baile y cabarets.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Image:imagen_Fuente_5ta_ave.jpg|thumb|right|190px|Fuente 5ta ave.jpg]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Ver además==&lt;br /&gt;
*[[Casa de la música de Miramar]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Fuentes  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*Chateloin Santiesteban, Felicia y otros. Centenario de Miramar. Reparto Habanero. Ed. Boloña, 2016. &lt;br /&gt;
*Proyecto Identidad &lt;br /&gt;
*[http://www.cha.jovenclub.cu/municipios/playa/ Sitio web del Municipio Playa]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Category:Localidades_de_Cuba]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Suyin patrimonio</name></author>
		
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		<title>Miramar (Playa)</title>
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		<updated>2019-05-23T14:08:31Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Suyin patrimonio: /* Reglamentos urbanos */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;                                   &lt;br /&gt;
{{Otros usos|este=Miramar|Miramar (desambiguación)}}&lt;br /&gt;
{{Ficha de entidad subnacional&lt;br /&gt;
|nombre            = Miramar&lt;br /&gt;
|nombre completo   = Reparto Miramar&lt;br /&gt;
|país              =Cuba&lt;br /&gt;
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|imageninferior_pie= Miramar (Playa)&lt;br /&gt;
|página web        = &lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
'''Reparto Miramar.''' Reparto del municipio &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Playa]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, en la provincia de &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[La Habana]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Cuba]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;. Está conformado por un conjunto de excelentes bienes inmuebles, principalmente de tipologías residenciales, religiosas y civiles, además de espacios públicos, entre ellos, paseos, parques, microparques y áreas verdes, que lo convierten en paradigma de diseño urbano y ambiental. En su territorio se concentra el más variado y admirable catálogo de arquitectura doméstica de la primera mitad del siglo XX habanero. En &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[1999]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, la &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Comisión Nacional de Monumentos]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt; declaró &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Quinta Avenida]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt; y sus alrededores como Zona de Protección, por sus valores históricos culturales, su relevante trazado urbano y paisajístico y su nivel de conservación. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Ubicación geográfica  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Limita al norte con el Estrecho de la Florida, al este con el Municipio [[Plaza de la Revolución]], al sur con el consejo popular [[Sierra (Playa)|Sierra Almendares]] y al oeste con el consejo popular [[Ampliación de Almendares (Playa)|Ampliación Almendares]].[[Image:Miramar mapa.jpg|thumb|center]] &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Origen  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En los primeros años del siglo XX se decide urbanizar la costa noroeste de la desembocadura del río Almendares, donde existían las llamadas fincas rústicas, algunas no explotadas por sus propietarios, y otras con rudimientarias fábricas artesanales de tejares, aceite, ladrillos, abono y canteros. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Historia  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al finalizar el siglo XIX, Marianao había logrado la categoría de municipio y con la intervención norteamericana comenzó a obtener algunos beneficios de orden político administrativo. Esta nueva condición reafirmó la importancia de la zona de la margen oeste del río Almendares, que ofrecía grandes atractivos a la expansión urbana, por lo que comenzó la conversión de las fincas rústicas en repartos de población.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una de las tempranas parcelaciones a principios del siglo XX fue la de la finca La Miranda, que recibió la aprobación del Ayuntamiento de Marianao el 6 de febrero de [[1911]]. Su propietario en ese momento, Manuel José Morales y Martín, quedaba así autorizado a crear el reparto Miramar, que no ganará fama de lugar privilegiado hasta entrada la década del 20.&lt;br /&gt;
En 1916, Manuel José Morales y Martín vendió el reparto Miramar a José López Rodríguez (Pote) y Ramón González de Mendoza, quienes, además, compraron el área comprendida desde Quinta Avenida a la costa y de calle 6 a 24, propiedad de William T Burbridge, para integrarla a la urbanización.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1920]] se crea Reparto Miramar Sociedad Anónima, con un capital de 12 millones de pesos. En ese año ya estaban construidas 8 residencias para ser comercializadas. En [[1921]], luego de la muerte de Pote y de Ramón González, Miramar pasó a manos de los herederos del primero y de la viuda del segundo. Posteriormente, Mario García Menocal compró a los herederos de Pote la parte de Miramar que había sido de este en $500 000.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La urbanización estuvo a cargo de la Compañía Urbanizadora del Parque de Diversiones y la Playa de Marianao, dirigidos los trabajos por los accionistas conocidos como las tres C: José Manuel Cortina, Carlos Manuel de la Cruz y Carlos Miguel de Céspedes. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se decidió priorizar la parcelación de alrededor de 30 manzanas desde calle 2 hasta 36, en las avenidas primera, tercera, quinta y séptima. Todavía en la década del 30, sólo Quinta Avenida continuaba hacia el oeste más allá de la calle 36, con residencias construidas en sus flancos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;nowiki&amp;gt;== Vialidad ==&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El objetivo era desarrollar la continuidad vial entre El Vedado y Playa de Marianao. Las avenidas de Miramar original se alinean de este a oeste con las calle de El Vedado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1915, La Habana Electric Railway Co. construyó el puente de Línea sobre el río Almendares, que mejoró el acceso a Marianao, al unir El Vedado con la periferia del reparto y permitir la creación de una ruta de tranvías. En 1921 se abrió al tránsito el puente llamado Pote sobre el río Almendares, que enlazaba la calle Calzada de El Vedado con la Quinta Avenida.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Reglamentos urbanos ==&lt;br /&gt;
A pesar del cambio de dueño, la concepción urbana original de Miramar, su estructuración a partir de la Quinta Avenida y el dimensionamiento de manzanas, solares y vías fueron respetados. La trama del reparto Miramar, concebida por el ingeniero Luis Morales y Pedroso, hijo de Manuel José Morales y Martín, guarda más relación con el diseño norteamericano de Manhattan, de avenidas principales y manzanas rectangulares, que con la manzana tradicional cuadrada de los repartos de Marianao y El Vedado. Al igual que en la nomenclatura vial de este distrito de New York, en Miramar se le llamó avenida a las vías de mayor extensión y menor número orientadas este-oeste, y calles, a las de menor extensión, pero más numerosas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las manzanas rectangulares de Miramar miden 98.5 x 210 y se estructuraron en 20 lotes. La cara menor de la manzana se dividió en 4 solares, dos de esquina (22.5 x 45 m) y dos centrales (20 x 45 m). Al lado mayor de la manzana le correspondió la cara lateral de los solares de las esquinas y seis solares (20 x 45 m). Completan la manzana parterres y aceras. El propietario de terreno en Miramar estaba obligado a construir sobre él un inmueble espacioso. Otras condiciones eran 5 metros de jardín, 4 metros de portal, 2.50 metros de separación por los linderos laterales y de fondo y un uso residencial.&lt;br /&gt;
En general, primó la adquisición de varios solares para la construcción de una propiedad. Lo más común era la adquisición de dos solares, uno esquinero y el contiguo, donde se construían residencias de 45 x 45 y 2025 m2 de superficie, o de dos solares centrales, para conformar una propiedad de 40 x 45 m y 1800 m2. El ancho de la propiedad aumentaba, no así la profundidad del solar. De esta manera, el esquema original adquirió variedad, pero mantuvo su ordenamiento. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Avanzados los años 30, el auge de la construcción en altura y la proliferación de los edificios de apartamentos, que rompían el tradicional formato del reparto, obligaron a que se regularan temas como la altura, la introducción de las funciones, la explotación del suelo y las características de la vivienda.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A partir de 1941 se aprobaron una serie de condicionales. Los edificios de apartamentos sólo podían ser de hasta tres plantas y 12 metros de altura. Se prohibió el uso industrial, comercial del suelo, así como la creación de academias de baile y cabarets.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Image:imagen_Fuente_5ta_ave.jpg|thumb|right|190px|Fuente 5ta ave.jpg]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Ver además==&lt;br /&gt;
*[[Casa de la música de Miramar]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Fuentes  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*Chateloin Santiesteban, Felicia y otros. Centenario de Miramar. Reparto Habanero. Ed. Boloña, 2016. &lt;br /&gt;
*Proyecto Identidad &lt;br /&gt;
*[http://www.cha.jovenclub.cu/municipios/playa/ Sitio web del Municipio Playa]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Category:Localidades_de_Cuba]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Suyin patrimonio</name></author>
		
	</entry>
	<entry>
		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Miramar_(Playa)&amp;diff=3378056</id>
		<title>Miramar (Playa)</title>
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		<updated>2019-05-23T13:51:22Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Suyin patrimonio: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;                                   &lt;br /&gt;
{{Otros usos|este=Miramar|Miramar (desambiguación)}}&lt;br /&gt;
{{Ficha de entidad subnacional&lt;br /&gt;
|nombre            = Miramar&lt;br /&gt;
|nombre completo   = Reparto Miramar&lt;br /&gt;
|país              =Cuba&lt;br /&gt;
|unidad            =&lt;br /&gt;
|tipo_superior_1   =Provincia&lt;br /&gt;
|superior_1        = [[La Habana]]&lt;br /&gt;
|tipo_superior_2   = Municipio&lt;br /&gt;
|superior_2        = [[Playa (Municipio)|Playa]]&lt;br /&gt;
|bandera           = &lt;br /&gt;
|escudo            = &lt;br /&gt;
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}}&lt;br /&gt;
'''Reparto Miramar.''' Reparto del municipio &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Playa]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, en la provincia de &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[La Habana]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Cuba]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;. Está conformado por un conjunto de excelentes bienes inmuebles, principalmente de tipologías residenciales, religiosas y civiles, además de espacios públicos, entre ellos, paseos, parques, microparques y áreas verdes, que lo convierten en paradigma de diseño urbano y ambiental. En su territorio se concentra el más variado y admirable catálogo de arquitectura doméstica de la primera mitad del siglo XX habanero. En &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[1999]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, la &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Comisión Nacional de Monumentos]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt; declaró &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Quinta Avenida]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt; y sus alrededores como Zona de Protección, por sus valores históricos culturales, su relevante trazado urbano y paisajístico y su nivel de conservación. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Ubicación geográfica  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Limita al norte con el Estrecho de la Florida, al este con el Municipio [[Plaza de la Revolución]], al sur con el consejo popular [[Sierra (Playa)|Sierra Almendares]] y al oeste con el consejo popular [[Ampliación de Almendares (Playa)|Ampliación Almendares]].[[Image:Miramar mapa.jpg|thumb|center]] &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Origen  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En los primeros años del siglo XX se decide urbanizar la costa noroeste de la desembocadura del río Almendares, donde existían las llamadas fincas rústicas, algunas no explotadas por sus propietarios, y otras con rudimientarias fábricas artesanales de tejares, aceite, ladrillos, abono y canteros. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Historia  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al finalizar el siglo XIX, Marianao había logrado la categoría de municipio y con la intervención norteamericana comenzó a obtener algunos beneficios de orden político administrativo. Esta nueva condición reafirmó la importancia de la zona de la margen oeste del río Almendares, que ofrecía grandes atractivos a la expansión urbana, por lo que comenzó la conversión de las fincas rústicas en repartos de población.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una de las tempranas parcelaciones a principios del siglo XX fue la de la finca La Miranda, que recibió la aprobación del Ayuntamiento de Marianao el 6 de febrero de [[1911]]. Su propietario en ese momento, Manuel José Morales y Martín, quedaba así autorizado a crear el reparto Miramar, que no ganará fama de lugar privilegiado hasta entrada la década del 20.&lt;br /&gt;
En 1916, Manuel José Morales y Martín vendió el reparto Miramar a José López Rodríguez (Pote) y Ramón González de Mendoza, quienes, además, compraron el área comprendida desde Quinta Avenida a la costa y de calle 6 a 24, propiedad de William T Burbridge, para integrarla a la urbanización.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1920]] se crea Reparto Miramar Sociedad Anónima, con un capital de 12 millones de pesos. En ese año ya estaban construidas 8 residencias para ser comercializadas. En [[1921]], luego de la muerte de Pote y de Ramón González, Miramar pasó a manos de los herederos del primero y de la viuda del segundo. Posteriormente, Mario García Menocal compró a los herederos de Pote la parte de Miramar que había sido de este en $500 000.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La urbanización estuvo a cargo de la Compañía Urbanizadora del Parque de Diversiones y la Playa de Marianao, dirigidos los trabajos por los accionistas conocidos como las tres C: José Manuel Cortina, Carlos Manuel de la Cruz y Carlos Miguel de Céspedes. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se decidió priorizar la parcelación de alrededor de 30 manzanas desde calle 2 hasta 36, en las avenidas primera, tercera, quinta y séptima. Todavía en la década del 30, sólo Quinta Avenida continuaba hacia el oeste más allá de la calle 36, con residencias construidas en sus flancos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Reglamentos urbanos ==&lt;br /&gt;
A pesar del cambio de dueño, la concepción urbana original de Miramar, su estructuración a partir de la Quinta Avenida y el dimensionamiento de manzanas, solares y vías fueron respetados. La trama del reparto Miramar, concebida por el ingeniero Luis Morales y Pedroso, hijo de Manuel José Morales y Martín, guarda más relación con el diseño norteamericano de Manhattan, de avenidas principales y manzanas rectangulares, que con la manzana tradicional cuadrada de los repartos de Marianao y El Vedado. Al igual que en la nomenclatura vial de este distrito de New York, en Miramar se le llamó avenida a las vías de mayor extensión y menor número orientadas este-oeste, y calles, a las de menor extensión, pero más numerosas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las manzanas rectangulares de Miramar miden 98.5 x 210 y se estructuraron en 20 lotes. La cara menor de la manzana se dividió en 4 solares, dos de esquina (22.5 x 45 m) y dos centrales (20 x 45 m). Al lado mayor de la manzana le correspondió la cara lateral de los solares de las esquinas y seis solares (20 x 45 m). Completan la manzana parterres y aceras. El propietario de terreno en Miramar estaba obligado a construir sobre él un inmueble espacioso. Otras condiciones eran 5 metros de jardín, 4 metros de portal, 2.50 metros de separación por los linderos laterales y de fondo y un uso residencial.&lt;br /&gt;
En general, primó la adquisición de varios solares para la construcción de una propiedad. Lo más común era la adquisición de dos solares, uno esquinero y el contiguo, donde se construían residencias de 45 x 45 y 2025 m2 de superficie, o de dos solares centrales, para conformar una propiedad de 40 x 45 m y 1800 m2. El ancho de la propiedad aumentaba, no así la profundidad del solar. De esta manera, el esquema original adquirió variedad, pero mantuvo su ordenamiento. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Avanzados los años 30, el auge de la construcción en altura y la proliferación de los edificios de apartamentos, que rompían el tradicional formato del reparto, obligaron a que se regularan temas como la altura, la introducción de las funciones, la explotación del suelo y las características de la vivienda.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A partir de 1941 se aprobaron una serie de condicionales. Los edificios de apartamentos sólo podían ser de hasta tres plantas y 12 metros de altura. Se prohibió el uso industrial, comercial del suelo, así como la creación de academias de baile y cabarets.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Image:imagen_Fuente_5ta_ave.jpg|thumb|right|190px|Fuente 5ta ave.jpg]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Ver además==&lt;br /&gt;
*[[Casa de la música de Miramar]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Fuentes  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*Chateloin Santiesteban, Felicia y otros. Centenario de Miramar. Reparto Habanero. Ed. Boloña, 2016. &lt;br /&gt;
*Proyecto Identidad &lt;br /&gt;
*[http://www.cha.jovenclub.cu/municipios/playa/ Sitio web del Municipio Playa]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Category:Localidades_de_Cuba]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Suyin patrimonio</name></author>
		
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	<entry>
		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Miramar_(Playa)&amp;diff=3378047</id>
		<title>Miramar (Playa)</title>
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		<updated>2019-05-23T13:48:43Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Suyin patrimonio: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;                                   &lt;br /&gt;
{{Otros usos|este=Miramar|Miramar (desambiguación)}}&lt;br /&gt;
{{Ficha de entidad subnacional&lt;br /&gt;
|nombre            = Miramar&lt;br /&gt;
|nombre completo   = Reparto Miramar&lt;br /&gt;
|país              =Cuba&lt;br /&gt;
|unidad            =&lt;br /&gt;
|tipo_superior_1   =Provincia&lt;br /&gt;
|superior_1        = [[La Habana]]&lt;br /&gt;
|tipo_superior_2   = Municipio&lt;br /&gt;
|superior_2        = [[Playa (Municipio)|Playa]]&lt;br /&gt;
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}}&lt;br /&gt;
'''Reparto Miramar.''' Reparto del municipio &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Playa]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, en la provincia de &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[La Habana]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Cuba]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;. Está conformado por un conjunto de excelentes bienes inmuebles, principalmente de tipologías residenciales, religiosas y civiles, además de espacios públicos, entre ellos, paseos, parques, microparques y áreas verdes, que lo convierten en paradigma de diseño urbano y ambiental. En su territorio se concentra el más variado y admirable catálogo de arquitectura doméstica de la primera mitad del siglo XX habanero. En &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[1999]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, la &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Comisión Nacional de Monumentos]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt; declaró &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Quinta Avenida]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt; y sus alrededores como Zona de Protección, por sus valores históricos culturales, su relevante trazado urbano y paisajístico y su nivel de conservación. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Ubicación geográfica  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Limita al norte con el Estrecho de la Florida, al este con el Municipio [[Plaza de la Revolución]], al sur con el consejo popular [[Sierra (Playa)|Sierra Almendares]] y al oeste con el consejo popular [[Ampliación de Almendares (Playa)|Ampliación Almendares]].[[Image:Miramar mapa.jpg|thumb|center]] &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Origen  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En los primeros años del siglo XX se decide urbanizar la costa noroeste de la desembocadura del río Almendares, donde existían las llamadas fincas rústicas, algunas no explotadas por sus propietarios, y otras con rudimientarias fábricas artesanales de tejares, aceite, ladrillos, abono y canteros. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Historia  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al finalizar el siglo XIX, Marianao había logrado la categoría de municipio y con la intervención norteamericana comenzó a obtener algunos beneficios de orden político administrativo. Esta nueva condición reafirmó la importancia de la zona de la margen oeste del río Almendares, que ofrecía grandes atractivos a la expansión urbana, por lo que comenzó la conversión de las fincas rústicas en repartos de población.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una de las tempranas parcelaciones a principios del siglo XX fue la de la finca La Miranda, que recibió la aprobación del Ayuntamiento de Marianao el 6 de febrero de 1911. Su propietario en ese momento, Manuel José Morales y Martín, quedaba así autorizado a crear el reparto Miramar, que no ganará fama de lugar privilegiado hasta entrada la década del 20.&lt;br /&gt;
En 1916, Manuel José Morales y Martín vendió el reparto Miramar a José López Rodríguez (Pote) y Ramón González de Mendoza, quienes, además, compraron el área comprendida desde Quinta Avenida a la costa y de calle 6 a 24, propiedad de William T Burbridge, para integrarla a la urbanización.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1920 se crea Reparto Miramar Sociedad Anónima, con un capital de 12 millones de pesos. En ese año ya estaban construidas 8 residencias para ser comercializadas. En 1921, luego de la muerte de Pote y de Ramón González, Miramar pasó a manos de los herederos del primero y de la viuda del segundo. Posteriormente, Mario García Menocal compró a los herederos de Pote la parte de Miramar que había sido de este en $500 000.&lt;br /&gt;
La urbanización estuvo a cargo de la Compañía Urbanizadora del Parque de Diversiones y la Playa de Marianao, dirigidos los trabajos por los accionistas conocidos como las tres C: José Manuel Cortina, Carlos Manuel de la Cruz y Carlos Miguel de Céspedes. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se decidió priorizar la parcelación de alrededor de 30 manzanas desde calle 2 hasta 36, en las avenidas primera, tercera, quinta y séptima. Todavía en la década del 30, sólo Quinta Avenida continuaba hacia el oeste más allá de la calle 36, con residencias construidas en sus flancos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Image:imagen_Fuente_5ta_ave.jpg|thumb|right|190px|Fuente 5ta ave.jpg]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Ver además==&lt;br /&gt;
*[[Casa de la música de Miramar]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Fuentes  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*Chateloin Santiesteban, Felicia y otros. Centenario de Miramar. Reparto Habanero. Ed. Boloña, 2016. &lt;br /&gt;
*Proyecto Identidad &lt;br /&gt;
*[http://www.cha.jovenclub.cu/municipios/playa/ Sitio web del Municipio Playa]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Category:Localidades_de_Cuba]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Suyin patrimonio</name></author>
		
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		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Miramar_(Playa)&amp;diff=3378024</id>
		<title>Miramar (Playa)</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://www.ecured.cu/index.php?title=Miramar_(Playa)&amp;diff=3378024"/>
		<updated>2019-05-23T13:43:35Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Suyin patrimonio: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;                                   &lt;br /&gt;
{{Otros usos|este=Miramar|Miramar (desambiguación)}}&lt;br /&gt;
{{Ficha de entidad subnacional&lt;br /&gt;
|nombre            = Miramar&lt;br /&gt;
|nombre completo   = Reparto Miramar&lt;br /&gt;
|país              =Cuba&lt;br /&gt;
|unidad            =&lt;br /&gt;
|tipo_superior_1   =Provincia&lt;br /&gt;
|superior_1        = [[La Habana]]&lt;br /&gt;
|tipo_superior_2   = Municipio&lt;br /&gt;
|superior_2        = [[Playa (Municipio)|Playa]]&lt;br /&gt;
|bandera           = &lt;br /&gt;
|escudo            = &lt;br /&gt;
|mapa              = &lt;br /&gt;
|tamaño_mapa       = &lt;br /&gt;
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|imagen            = &lt;br /&gt;
|capital           = &lt;br /&gt;
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|subdivisión       = &lt;br /&gt;
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|dirigentes_nombres= &lt;br /&gt;
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|imageninferior_pie= Miramar (Playa)&lt;br /&gt;
|página web        = &lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
'''Reparto Miramar.''' Reparto del municipio &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Playa]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, en la provincia de &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[La Habana]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Cuba]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;. Está conformado por un conjunto de excelentes bienes inmuebles, principalmente de tipologías residenciales, religiosas y civiles, además de espacios públicos, entre ellos, paseos, parques, microparques y áreas verdes, que lo convierten en paradigma de diseño urbano y ambiental. En su territorio se concentra el más variado y admirable catálogo de arquitectura doméstica de la primera mitad del siglo XX habanero. En &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[1999]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, la &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Comisión Nacional de Monumentos]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt; declaró &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Quinta Avenida]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt; y sus alrededores como Zona de Protección, por sus valores históricos culturales, su relevante trazado urbano y paisajístico y su nivel de conservación. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Ubicación geográfica  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Limita al norte con el Estrecho de la Florida, al este con el Municipio [[Plaza de la Revolución]], al sur con el consejo popular [[Sierra (Playa)|Sierra Almendares]] y al oeste con el consejo popular [[Ampliación de Almendares (Playa)|Ampliación Almendares]].[[Image:Miramar mapa.jpg|thumb|center]] &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Origen  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En los primeros años del siglo XX se decide urbanizar la costa noroeste de la desembocadura del río Almendares, donde existían las llamadas fincas rústicas, algunas no explotadas por sus propietarios, y otras con rudimientarias fábricas artesanales de tejares, aceite, ladrillos, abono y canteros. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Historia  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al finalizar el siglo XIX, Marianao había logrado la categoría de municipio y con la intervención norteamericana comenzó a obtener algunos beneficios de orden político administrativo. Esta nueva condición reafirmó la importancia de la zona de la margen oeste del río Almendares, que ofrecía grandes atractivos a la expansión urbana, por lo que comenzó la conversión de las fincas rústicas en repartos de población.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una de las tempranas parcelaciones a principios del siglo XX fue la de la finca La Miranda, que recibió la aprobación del Ayuntamiento de Marianao el 6 de febrero de 1911. Su propietario en ese momento, Manuel José Morales y Martín, quedaba así autorizado a crear el reparto Miramar, que no ganará fama de lugar privilegiado hasta entrada la década del 20.&lt;br /&gt;
En 1916, Manuel José Morales y Martín vendió el reparto Miramar a José López Rodríguez (Pote) y Ramón González de Mendoza, quienes, además, compraron el área comprendida desde Quinta Avenida a la costa y de calle 6 a 24, propiedad de William T Burbridge, para integrarla a la urbanización.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1920 se crea Reparto Miramar Sociedad Anónima, con un capital de 12 millones de pesos. En ese año ya estaban construidas 8 residencias para ser comercializadas. En 1921, luego de la muerte de Pote y de Ramón González, Miramar pasó a manos de los herederos del primero y de la viuda del segundo. Posteriormente, Mario García Menocal compró a los herederos de Pote la parte de Miramar que había sido de este en $500 000.&lt;br /&gt;
La urbanización estuvo a cargo de la Compañía Urbanizadora del Parque de Diversiones y la Playa de Marianao, dirigidos los trabajos por los accionistas conocidos como las tres C: José Manuel Cortina, Carlos Manuel de la Cruz y Carlos Miguel de Céspedes. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se decidió priorizar la parcelación de alrededor de 30 manzanas desde calle 2 hasta 36, en las avenidas primera, tercera, quinta y séptima. Todavía en la década del 30, sólo Quinta Avenida continuaba hacia el oeste más allá de la calle 36, con residencias construidas en sus flancos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Image:imagen_Fuente_5ta_ave.jpg|thumb|right|190px|Fuente 5ta ave.jpg]]La vía Habana, más tarde conocida por la [[5ta Avenida (Playa)|Avenida las Américas]], nombre que adopta por la construcción de la fuente del mismo nombre: obra de extraordinaria belleza llega a nuestros días conocida por la [[5ta Avenida (Playa)|5ta Avenida]]. de Miramar, vena aorta del Municipio. Miramar, por su configuración arquitectónica identificaba a la burguesía neocolonial. Decir ¡vivo en Miramar! Era sinónimo de confort, aristocracia y exclusivismo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Ver además==&lt;br /&gt;
*[[Casa de la música de Miramar]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Fuentes  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*Chateloin Santiesteban, Felicia y otros. Centenario de Miramar. Reparto Habanero. Ed. Boloña, 2016. &lt;br /&gt;
*Proyecto Identidad &lt;br /&gt;
*[http://www.cha.jovenclub.cu/municipios/playa/ Sitio web del Municipio Playa]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Category:Localidades_de_Cuba]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Suyin patrimonio</name></author>
		
	</entry>
	<entry>
		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Miramar_(Playa)&amp;diff=3377928</id>
		<title>Miramar (Playa)</title>
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		<updated>2019-05-23T13:11:23Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Suyin patrimonio: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;                                   &lt;br /&gt;
{{Otros usos|este=Miramar|Miramar (desambiguación)}}&lt;br /&gt;
{{Ficha de entidad subnacional&lt;br /&gt;
|nombre            = Miramar&lt;br /&gt;
|nombre completo   = Reparto Miramar&lt;br /&gt;
|país              =Cuba&lt;br /&gt;
|unidad            =&lt;br /&gt;
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|superior_1        = [[La Habana]]&lt;br /&gt;
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}}&lt;br /&gt;
'''Reparto Miramar.''' Reparto del municipio &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Playa]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, en la provincia de &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[La Habana]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Cuba]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;. Está conformado por un conjunto de excelentes bienes inmuebles, principalmente de tipologías residenciales, religiosas y civiles, además de espacios públicos, entre ellos, paseos, parques, microparques y áreas verdes, que lo convierten en paradigma de diseño urbano y ambiental. En su territorio se concentra el más variado y admirable catálogo de arquitectura doméstica de la primera mitad del siglo XX habanero. En &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[1999]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, la &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Comisión Nacional de Monumentos]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt; declaró &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Quinta Avenida]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt; y sus alrededores como Zona de Protección, por sus valores históricos culturales, su relevante trazado urbano y paisajístico y su nivel de conservación. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Ubicación geográfica  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Limita al norte con el Estrecho de la Florida, al este con el Municipio [[Plaza de la Revolución]], al sur con el consejo popular [[Sierra (Playa)|Sierra Almendares]] y al oeste con el consejo popular [[Ampliación de Almendares (Playa)|Ampliación Almendares]].[[Image:Miramar mapa.jpg|thumb|center]] &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Origen  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En los primeros años del siglo XX se decide urbanizar la costa noroeste de la desembocadura del río Almendares, donde existían las llamadas fincas rústicas, algunas no explotadas por sus propietarios, y otras con rudimientarias fábricas artesanales de tejares, aceite, ladrillos, abono y canteros. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Historia  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Años más tarde al constituirse el barrio Columbia ([[10 de agosto]] de [[1917]]), Miramar formó parte del mismo. Casi todo los repartos del barrio antes mencionado, se construyeron en terrenos del realengo (sabana de Magueyes) cuyos linderos fueron fijados en [[1774]]. Algunos de estos terrenos son fracciones del antiguo Monte Barreto. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Iniciada la operación de dragado del litoral, relleno de lagunas y lagunetas, también comienza la carrera especulativa de urbanizaciones ambiciosas, de trazados irregulares por toda la zona. Surgen diversas construcciones que van dando significativa connotación al territorio. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Image:imagen_Fuente_5ta_ave.jpg|thumb|right|190px|Fuente 5ta ave.jpg]]La vía Habana, más tarde conocida por la [[5ta Avenida (Playa)|Avenida las Américas]], nombre que adopta por la construcción de la fuente del mismo nombre: obra de extraordinaria belleza llega a nuestros días conocida por la [[5ta Avenida (Playa)|5ta Avenida]]. de Miramar, vena aorta del Municipio. Miramar, por su configuración arquitectónica identificaba a la burguesía neocolonial. Decir ¡vivo en Miramar! Era sinónimo de confort, aristocracia y exclusivismo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Construcciones domésticas como la residencia de la Condesa de Buenavista (5ta. Ave. y calle 6), del expresidente Ramón Grau San martín (hoy Palacio de los Pioneros), son manifestaciones arquitectónicas que forman parte del patrimonio construido. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En Miramar se encuentra el [[Teatro Karl Marx]] (antiguo Blanquita) sede del Primer Congreso del [[PCC|PCC]], constitución de la [[Asamblea Nacional del Poder Popular|Asamblea Nacional del Poder Popular]], la Operación Tributo, entre muchos otros relevantes eventos internacionales. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Fue Miramar la capital del desarrollo educacional del país en la década del [[1960]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Ver además==&lt;br /&gt;
*[[Casa de la música de Miramar]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Fuentes  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*Chateloin Santiesteban, Felicia y otros. Centenario de Miramar. Reparto Habanero. Ed. Boloña, 2016. &lt;br /&gt;
*Proyecto Identidad &lt;br /&gt;
*[http://www.cha.jovenclub.cu/municipios/playa/ Sitio web del Municipio Playa]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Category:Localidades_de_Cuba]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Suyin patrimonio</name></author>
		
	</entry>
	<entry>
		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Miramar_(Playa)&amp;diff=3373605</id>
		<title>Miramar (Playa)</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://www.ecured.cu/index.php?title=Miramar_(Playa)&amp;diff=3373605"/>
		<updated>2019-05-20T19:24:56Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Suyin patrimonio: /* Fuentes */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;                                   &lt;br /&gt;
{{Otros usos|este=Miramar|Miramar (desambiguación)}}&lt;br /&gt;
{{Ficha de entidad subnacional&lt;br /&gt;
|nombre            = Miramar&lt;br /&gt;
|nombre completo   = Reparto Miramar&lt;br /&gt;
|país              =Cuba&lt;br /&gt;
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}}&lt;br /&gt;
'''Reparto Miramar.''' Reparto del municipio &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Playa]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, en la provincia de &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[La Habana]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Cuba]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;. Está conformado por un conjunto de excelentes bienes inmuebles, principalmente de tipologías residenciales, religiosas y civiles, además de espacios públicos, entre ellos, paseos, parques, microparques y áreas verdes, que lo convierten en paradigma de diseño urbano y ambiental. En su territorio se concentra el más variado y admirable catálogo de arquitectura doméstica de la primera mitad del siglo XX habanero. En &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[1999]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, la &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Comisión Nacional de Monumentos]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt; declaró &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Quinta Avenida]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt; y sus alrededores como Zona de Protección.. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Ubicación geográfica  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Limita al norte con el Estrecho de la Florida, al este con el Municipio [[Plaza de la Revolución]], al sur con el consejo popular [[Sierra (Playa)|Sierra Almendares]] y al oeste con el consejo popular [[Ampliación de Almendares (Playa)|Ampliación Almendares]].[[Image:Miramar mapa.jpg|thumb|center]] &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Origen  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En los primeros años del siglo XX se decide urbanizar la costa noroeste de la desembocadura del río Almendares, donde existían las llamadas fincas rústicas, algunas no explotadas por sus propietarios, y otras con rudimientarias fábricas artesanales de tejares, aceite, ladrillos, abono y canteros. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Historia  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Años más tarde al constituirse el barrio Columbia ([[10 de agosto]] de [[1917]]), Miramar formó parte del mismo. Casi todo los repartos del barrio antes mencionado, se construyeron en terrenos del realengo (sabana de Magueyes) cuyos linderos fueron fijados en [[1774]]. Algunos de estos terrenos son fracciones del antiguo Monte Barreto. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Iniciada la operación de dragado del litoral, relleno de lagunas y lagunetas, también comienza la carrera especulativa de urbanizaciones ambiciosas, de trazados irregulares por toda la zona. Surgen diversas construcciones que van dando significativa connotación al territorio. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Image:imagen_Fuente_5ta_ave.jpg|thumb|right|190px|Fuente 5ta ave.jpg]]La vía Habana, más tarde conocida por la [[5ta Avenida (Playa)|Avenida las Américas]], nombre que adopta por la construcción de la fuente del mismo nombre: obra de extraordinaria belleza llega a nuestros días conocida por la [[5ta Avenida (Playa)|5ta Avenida]]. de Miramar, vena aorta del Municipio. Miramar, por su configuración arquitectónica identificaba a la burguesía neocolonial. Decir ¡vivo en Miramar! Era sinónimo de confort, aristocracia y exclusivismo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Construcciones domésticas como la residencia de la Condesa de Buenavista (5ta. Ave. y calle 6), del expresidente Ramón Grau San martín (hoy Palacio de los Pioneros), son manifestaciones arquitectónicas que forman parte del patrimonio construido. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En Miramar se encuentra el [[Teatro Karl Marx]] (antiguo Blanquita) sede del Primer Congreso del [[PCC|PCC]], constitución de la [[Asamblea Nacional del Poder Popular|Asamblea Nacional del Poder Popular]], la Operación Tributo, entre muchos otros relevantes eventos internacionales. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Fue Miramar la capital del desarrollo educacional del país en la década del [[1960]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Ver además==&lt;br /&gt;
*[[Casa de la música de Miramar]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Fuentes  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*Chateloin Santiesteban, Felicia y otros. Centenario de Miramar. Reparto Habanero. Ed. Boloña, 2016. &lt;br /&gt;
*Proyecto Identidad &lt;br /&gt;
*[http://www.cha.jovenclub.cu/municipios/playa/ Sitio web del Municipio Playa]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Category:Localidades_de_Cuba]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Suyin patrimonio</name></author>
		
	</entry>
	<entry>
		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Miramar_(Playa)&amp;diff=3373601</id>
		<title>Miramar (Playa)</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://www.ecured.cu/index.php?title=Miramar_(Playa)&amp;diff=3373601"/>
		<updated>2019-05-20T19:23:01Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Suyin patrimonio: /* Origen */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;                                   &lt;br /&gt;
{{Otros usos|este=Miramar|Miramar (desambiguación)}}&lt;br /&gt;
{{Ficha de entidad subnacional&lt;br /&gt;
|nombre            = Miramar&lt;br /&gt;
|nombre completo   = Reparto Miramar&lt;br /&gt;
|país              =Cuba&lt;br /&gt;
|unidad            =&lt;br /&gt;
|tipo_superior_1   =Provincia&lt;br /&gt;
|superior_1        = [[La Habana]]&lt;br /&gt;
|tipo_superior_2   = Municipio&lt;br /&gt;
|superior_2        = [[Playa (Municipio)|Playa]]&lt;br /&gt;
|bandera           = &lt;br /&gt;
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}}&lt;br /&gt;
'''Reparto Miramar.''' Reparto del municipio &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Playa]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, en la provincia de &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[La Habana]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Cuba]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;. Está conformado por un conjunto de excelentes bienes inmuebles, principalmente de tipologías residenciales, religiosas y civiles, además de espacios públicos, entre ellos, paseos, parques, microparques y áreas verdes, que lo convierten en paradigma de diseño urbano y ambiental. En su territorio se concentra el más variado y admirable catálogo de arquitectura doméstica de la primera mitad del siglo XX habanero. En &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[1999]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, la &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Comisión Nacional de Monumentos]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt; declaró &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Quinta Avenida]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt; y sus alrededores como Zona de Protección.. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Ubicación geográfica  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Limita al norte con el Estrecho de la Florida, al este con el Municipio [[Plaza de la Revolución]], al sur con el consejo popular [[Sierra (Playa)|Sierra Almendares]] y al oeste con el consejo popular [[Ampliación de Almendares (Playa)|Ampliación Almendares]].[[Image:Miramar mapa.jpg|thumb|center]] &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Origen  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En los primeros años del siglo XX se decide urbanizar la costa noroeste de la desembocadura del río Almendares, donde existían las llamadas fincas rústicas, algunas no explotadas por sus propietarios, y otras con rudimientarias fábricas artesanales de tejares, aceite, ladrillos, abono y canteros. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Historia  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Años más tarde al constituirse el barrio Columbia ([[10 de agosto]] de [[1917]]), Miramar formó parte del mismo. Casi todo los repartos del barrio antes mencionado, se construyeron en terrenos del realengo (sabana de Magueyes) cuyos linderos fueron fijados en [[1774]]. Algunos de estos terrenos son fracciones del antiguo Monte Barreto. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Iniciada la operación de dragado del litoral, relleno de lagunas y lagunetas, también comienza la carrera especulativa de urbanizaciones ambiciosas, de trazados irregulares por toda la zona. Surgen diversas construcciones que van dando significativa connotación al territorio. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Image:imagen_Fuente_5ta_ave.jpg|thumb|right|190px|Fuente 5ta ave.jpg]]La vía Habana, más tarde conocida por la [[5ta Avenida (Playa)|Avenida las Américas]], nombre que adopta por la construcción de la fuente del mismo nombre: obra de extraordinaria belleza llega a nuestros días conocida por la [[5ta Avenida (Playa)|5ta Avenida]]. de Miramar, vena aorta del Municipio. Miramar, por su configuración arquitectónica identificaba a la burguesía neocolonial. Decir ¡vivo en Miramar! Era sinónimo de confort, aristocracia y exclusivismo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Construcciones domésticas como la residencia de la Condesa de Buenavista (5ta. Ave. y calle 6), del expresidente Ramón Grau San martín (hoy Palacio de los Pioneros), son manifestaciones arquitectónicas que forman parte del patrimonio construido. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En Miramar se encuentra el [[Teatro Karl Marx]] (antiguo Blanquita) sede del Primer Congreso del [[PCC|PCC]], constitución de la [[Asamblea Nacional del Poder Popular|Asamblea Nacional del Poder Popular]], la Operación Tributo, entre muchos otros relevantes eventos internacionales. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Fue Miramar la capital del desarrollo educacional del país en la década del [[1960]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Ver además==&lt;br /&gt;
*[[Casa de la música de Miramar]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Fuentes  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*Proyecto Identidad &lt;br /&gt;
*[http://www.cha.jovenclub.cu/municipios/playa/ Sitio web del Municipio Playa]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Category:Localidades_de_Cuba]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Suyin patrimonio</name></author>
		
	</entry>
	<entry>
		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Miramar_(Playa)&amp;diff=3373579</id>
		<title>Miramar (Playa)</title>
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		<updated>2019-05-20T19:02:09Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Suyin patrimonio: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;                                   &lt;br /&gt;
{{Otros usos|este=Miramar|Miramar (desambiguación)}}&lt;br /&gt;
{{Ficha de entidad subnacional&lt;br /&gt;
|nombre            = Miramar&lt;br /&gt;
|nombre completo   = Reparto Miramar&lt;br /&gt;
|país              =Cuba&lt;br /&gt;
|unidad            =&lt;br /&gt;
|tipo_superior_1   =Provincia&lt;br /&gt;
|superior_1        = [[La Habana]]&lt;br /&gt;
|tipo_superior_2   = Municipio&lt;br /&gt;
|superior_2        = [[Playa (Municipio)|Playa]]&lt;br /&gt;
|bandera           = &lt;br /&gt;
|escudo            = &lt;br /&gt;
|mapa              = &lt;br /&gt;
|tamaño_mapa       = &lt;br /&gt;
|pie_mapa          = &lt;br /&gt;
|imagen            = &lt;br /&gt;
|capital           = &lt;br /&gt;
|coor              = &lt;br /&gt;
|subdivisión       = &lt;br /&gt;
|dirigentes_títulos= &lt;br /&gt;
|dirigentes_nombres= &lt;br /&gt;
|superficie        = &lt;br /&gt;
|superficie_puesto = &lt;br /&gt;
|superficie_post   = &lt;br /&gt;
|superficie_tierra = &lt;br /&gt;
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|población_año     = &lt;br /&gt;
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|población_met     = &lt;br /&gt;
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|densidad          = &lt;br /&gt;
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|imageninferior    = Reparto_Miramar.jpg&lt;br /&gt;
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|imageninferior_pie= Miramar (Playa)&lt;br /&gt;
|página web        = &lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
'''Reparto Miramar.''' Reparto del municipio &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Playa]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, en la provincia de &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[La Habana]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Cuba]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;. Está conformado por un conjunto de excelentes bienes inmuebles, principalmente de tipologías residenciales, religiosas y civiles, además de espacios públicos, entre ellos, paseos, parques, microparques y áreas verdes, que lo convierten en paradigma de diseño urbano y ambiental. En su territorio se concentra el más variado y admirable catálogo de arquitectura doméstica de la primera mitad del siglo XX habanero. En &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[1999]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, la &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Comisión Nacional de Monumentos]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt; declaró &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Quinta Avenida]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt; y sus alrededores como Zona de Protección.. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Ubicación geográfica  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Limita al norte con el Estrecho de la Florida, al este con el Municipio [[Plaza de la Revolución]], al sur con el consejo popular [[Sierra (Playa)|Sierra Almendares]] y al oeste con el consejo popular [[Ampliación de Almendares (Playa)|Ampliación Almendares]].[[Image:Miramar mapa.jpg|thumb|center]] &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Origen  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El [[30 de marzo]] de [[1925]], comenzó la construcción del Reparto Playa de [[Miramar_(Playa)|Miramar]], diseñado por el Arquitecto Claudio G. Méndez. Siguió así reafirmando la burguesía su preferencia exclusiva hacia la zona, donde ya estaba construído el Miramar Yatch Club (actual Casa Central de las FAR). Playa de Miramar contemplaba lo que hoy son la calle 60 hasta 112 y 9na. hasta la costa. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Historia  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Años más tarde al constituirse el barrio Columbia ([[10 de agosto]] de [[1917]]), Miramar formó parte del mismo. Casi todo los repartos del barrio antes mencionado, se construyeron en terrenos del realengo (sabana de Magueyes) cuyos linderos fueron fijados en [[1774]]. Algunos de estos terrenos son fracciones del antiguo Monte Barreto. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Iniciada la operación de dragado del litoral, relleno de lagunas y lagunetas, también comienza la carrera especulativa de urbanizaciones ambiciosas, de trazados irregulares por toda la zona. Surgen diversas construcciones que van dando significativa connotación al territorio. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Image:imagen_Fuente_5ta_ave.jpg|thumb|right|190px|Fuente 5ta ave.jpg]]La vía Habana, más tarde conocida por la [[5ta Avenida (Playa)|Avenida las Américas]], nombre que adopta por la construcción de la fuente del mismo nombre: obra de extraordinaria belleza llega a nuestros días conocida por la [[5ta Avenida (Playa)|5ta Avenida]]. de Miramar, vena aorta del Municipio. Miramar, por su configuración arquitectónica identificaba a la burguesía neocolonial. Decir ¡vivo en Miramar! Era sinónimo de confort, aristocracia y exclusivismo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Construcciones domésticas como la residencia de la Condesa de Buenavista (5ta. Ave. y calle 6), del expresidente Ramón Grau San martín (hoy Palacio de los Pioneros), son manifestaciones arquitectónicas que forman parte del patrimonio construido. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En Miramar se encuentra el [[Teatro Karl Marx]] (antiguo Blanquita) sede del Primer Congreso del [[PCC|PCC]], constitución de la [[Asamblea Nacional del Poder Popular|Asamblea Nacional del Poder Popular]], la Operación Tributo, entre muchos otros relevantes eventos internacionales. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Fue Miramar la capital del desarrollo educacional del país en la década del [[1960]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Ver además==&lt;br /&gt;
*[[Casa de la música de Miramar]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Fuentes  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*Proyecto Identidad &lt;br /&gt;
*[http://www.cha.jovenclub.cu/municipios/playa/ Sitio web del Municipio Playa]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Category:Localidades_de_Cuba]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Suyin patrimonio</name></author>
		
	</entry>
	<entry>
		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Chorro_de_Ma%C3%ADta&amp;diff=3316990</id>
		<title>Chorro de Maíta</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://www.ecured.cu/index.php?title=Chorro_de_Ma%C3%ADta&amp;diff=3316990"/>
		<updated>2019-03-14T15:29:38Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Suyin patrimonio: /* Cementerio Aborigen Chorro de Maita */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Ficha Institución&lt;br /&gt;
|nombre = Sitio arqueológico de Chorro de Maíta&lt;br /&gt;
|siglas o acronimo = &lt;br /&gt;
|imagen = Maita.jpg&lt;br /&gt;
|tamaño = &lt;br /&gt;
|descripción = &lt;br /&gt;
|fecha de fundacion =[[1990]]&lt;br /&gt;
|apertura =&lt;br /&gt;
|fecha de disolución =&lt;br /&gt;
|tipo de unidad =&lt;br /&gt;
|deporte =&lt;br /&gt;
|director =&lt;br /&gt;
|secretario general =&lt;br /&gt;
|ministro =&lt;br /&gt;
|propietario =&lt;br /&gt;
|ideología política =&lt;br /&gt;
|organización juvenil =&lt;br /&gt;
|costo =&lt;br /&gt;
|superficie =&lt;br /&gt;
|dimensiones =&lt;br /&gt;
|capacidad =&lt;br /&gt;
|equipo local =&lt;br /&gt;
|pais ={{bandera2|Cuba}}&lt;br /&gt;
|sede =&lt;br /&gt;
|empresa matriz=&lt;br /&gt;
|ubicacion = [[Banes]]&lt;br /&gt;
|publicación =&lt;br /&gt;
|web = &lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
&amp;lt;div align=&amp;quot;justify&amp;quot;&amp;gt;&lt;br /&gt;
'''Sitio arqueológico de Chorro de Maíta '''. Amplia locación con restos de sociedades agricultoras ceramistas reconocidas como taínos o agroalfareros. Se encuentra ubicado en la ladera este del cerro de Yaguajay, a una altura de 160 m sobre el nivel del mar y a 4,7 km de la costa. Lugar donde, se supone, haya existido un contacto hindo-hispánico. Allí se evidencian todas las formas de enterramiento encontradas no sólo en el país, sino en el [[Caribe]], amén de algunas variantes que nunca antes habían sido registradas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Sitio arqueológico de Chorro de Maíta  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Escalando la montaña por un camino escabroso del poblado de [[Yaguajay]], en el holguinero municipio de [[Banes]], en el Oriente Cubano, se llega al primer cementerio aborigen de agricultores ceramistas encontrado en [[Cuba]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es el controvertido sitio arqueológico de Chorro de Maíta, lugar donde -se supone- haya existido un contacto hindo-hispánico. Allí se evidencian todas las formas de enterramiento encontradas no sólo en el país, sino en el Caribe, amén de algunas variantes que nunca antes habían sido registradas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La transculturación es evidente. A la presencia de vasijas, adornos, fragmentos de latón y cascabeles españoles, se suman los enterramientos cristianos: extremidades extendidas, brazos cruzados a la altura del pecho, y [[cráneo|cráneos]] que, en su mayoría, no se deformaron.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Confluencia de otras culturas  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde el cementerio aborigen de Chorro de Maíta, el paisaje es un derroche de tonos verdes, ocres y azules que matizan el mar, las palmeras y montañas. En una visita a aquel lugar paradisíaco, nos explicaba Iris Adat -ya desaparecida- que el sitio data de finales de mil cuatrocientos cuarenta hasta mil quinientos cuarenta, es decir, anterior y posterior a la llegada de los españoles a Cuba. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Chorro de Maíta debió ser un lugar de contacto con otras culturas. Se rescató un medallón de cobre -único en Cuba- propio de los venezolanos, quienes lo llevaban a la altura de la rótula y de los hombros. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Coincidentemente apareció allí un resto humano cuya estatura de un metro y setenta y seis centímetros sobrepasa la que promediaban los aborígenes. Todavía hoy, son muchos los enigmas por descifrar en Chorro de Maíta. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Cementerio Aborigen Chorro de Maita== &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Cementerio_chorro_maita.JPG|thumb|left|150px|Restos aborígenes de los taínos o arahuacos insulares.]]Las primeras referencias sobre el sitio se remontan a &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[1927]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt; y provienen de &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[José A. García Castañeda]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, un aficionado a la arqueología radicado en la ciudad de &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Holguín]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;. En &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[1941]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, el arqueólogo norteamericano &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Irving Rouse]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt; explora el lugar y publica una detallada reseña de su ubicación y materiales. A partir de &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[1986]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, un equipo de la sección de Arqueología del Instituto de Ciencias Sociales de la &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Academia de Ciencias de Cuba]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt; en Holguín, dirigido por &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[José Manuel Guarch Delmonte]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, descubre el único cementerio conocido en Cuba en contextos de esta filiación cultural. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se excavaron 108 entierros, algunos de ellos con individuos que portaban ornamentos metálicos, de coral, resina, piedra y otros materiales. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En sus inicios, el lugar se interpretó como una gran aldea indígena con cierta preeminencia regional e indicios de jerarquización y diferenciación social. En términos étnicos, la población inhumada fue estimada como indígena, aunque uno de los individuos se identificó como de origen europoide. Este aspecto y la presencia de fragmentos de cerámica europea dentro y fuera del cementerio se entendieron como evidencias de un vínculo temprano con los españoles, aunque, al parecer, poco intenso.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entre 2005 y 2012 se precisó un área arqueológica de 34 448 m2 y se estudiaron más de 16 000 evidencias culturales, incluidos 600 fragmentos de cerámica europea. La obtención de varias dataciones radiocarbónicas en áreas no funerarias y otros datos de cronología permitieron precisar una ocupación iniciada en el siglo XIII d.c y vigente al momento del arribo hispano, la cual se extiende durante la primera mitad del siglo XVI y llega quizás a inicio de la segunda.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El uso precontacto del sitio se caracteriza por su orientación doméstica, si bien no se han identificado estructuras habitacionales, y se organizó, en parte, alrededor de una plaza. Desde los nuevos trabajos, el universo material de origen europeo, principalmente cerámica y restos de cerdo (Sus scrofa), se muestra pobre en medios domésticos y, sobre todo, en herramientas y armas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El grupo que habitó el sitio se destacó por un desarrollo técnico económico alto reflejado en los ritos ceremoniales, costumbres funerarias, posibilidades para producir cuentas en grandes cantidades, estilizar los adornos, confeccionar artefactos de metal y tela y otras actividades, todo lo cual se muestra en un museo de sitio inaugurado el [[1 de noviembre]] de [[1990]], construido sobre el área del cementerio, que muestra réplicas de los restos humanos, declarado '''Monumento Nacional''' el [[30 de noviembre]] de [[1991]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Un sitio que irradió cultura  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Museo_cementerio_chorro_maita.JPG|thumb|riht|150px|Cementerio Chorro de Maita]]Explican, especialistas del museo de sitio Chorro de Maíta, en la provincia de [[Holguín]], que existe otro elemento convincente como para pensar que allí también hubo presencia de culturas mexicanas. Se encontraron restos de lo que debió ser una princesa a juzgar por sus atributos: un collar (joya única en Cuba) confeccionado con coral rosado, cuarzo, perlas, doradas cuentas bicéfalas y una cabeza de ave tallada igualmente en oro a la que llamaban Inrirri en la mitología Aruaca. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se dice que el ave con su pico horadaba el sexo femenino y creó la etnia Arauca. La forma en que llegaron esos objetos a Chorro de Maíta sigue siendo una incógnita, sin embargo, no se puede olvidar que Cuba fue poblada por oleadas sucesivas de aborígenes, provenientes de disímiles confines.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Banes: capital arqueológica de Cuba  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Noventa y seis sitios han sido registrados oficialmente en el holguinero municipio de Banes, zona declarada capital arqueológica de Cuba. Aunque se habla de la posible existencia de una provincia aborigen, lo cierto es que en aquella región oriental no quedan descendientes de la cultura Taína, palabra que en lengua Aruaca significa &amp;quot;yo soy bueno o yo soy manso&amp;quot;. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Perpetuando la memoria aborigen, los holguineros instituyeron un ídolo simbólico confeccionado en concha de mar, que recrea a una mujer con ofrendas y que se entrega a distinguidas personalidades que visitan el territorio. Hoy, en el Museo de Sitio de Chorro de Maíta se erigen, como testigos del tiempo, un cementerio y una Aldea Taína que recrean la vida aborigen de la isla antigua &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Chorro de Maíta una gran industria artesanal aborigen  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Fue en la década de 1930 cuando llegaron allí los primeros exploradores, buscando elementos que confirmaran la indudable presencia aborigen. Sin embargo, la enorme cantidad de cuentas de cuarzito encontradas, dejó latente hasta hoy una incógnita: ¿fue el Chorro de Maíta una gran industria artesanal aborigen? El doctor Guarsh, arqueólogo cubano de reconocido prestigio, abunda sobre el tema en esta Revista Semanal. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque [[Yaguajay]] es el nombre aborigen del hermoso paraje de la oriental provincia cubana de Holguín, sus primeros exploradores arqueológicos decidieron referirlo al popular Chorro de Maíta. Yaguajay Yuca-yeque Turey, en lengua aruaca: Yaguajay, la aldea del cielo resplandeciente, es el título de un libro escrito por el doctor [[José Manuel Guarch Delmonte|José Manuel Guarh]], quien narra sus experiencias durante las excavaciones en el Cementerio aborigen de Chorro de Maíta. &amp;quot;Fue en el año 76 cuando hice el censo arqueológico del municipio de Banes –apunta el arqueólogo cubano-. Cuando llegué a aquella zona, el dueño de las parcelas aseguró que cada vez que excavaba el terreno aparecían osamentas humanas en un área de caliza meteorizada&amp;quot;. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El caliche, muy común en Banes, tiene allí un espesor aproximado de un metro con cincuenta centímetros. Para el doctor José Manuel Guarh y su equipo investigativo, los múltiples relatos sobre las apariciones de osamentas humanas en Chorro de Maíta constituyeron un grano de escepticismo. &amp;quot;Íbamos preparados para excavar en los antiguos basureros dejados por los aborígenes, pues es allí donde puede encontrarse mayor número de evidencias para reconstruir su modo de vida&amp;quot; –asegura el arqueólogo Guarsh-. Comenta que no habían avanzado ni 50 centímetros de longitud y profundidad cuando se apreció el primer cráneo. &amp;quot;El problema era cómo parar aquello –explica-, porque aparecieron varios esqueletos y no podíamos dejarlos expuestos&amp;quot;. Según el especialista, poner al descubierto un esqueleto conlleva a una paciente labor de no menos de diez horas durante dos días. Llevar a la superficie un esqueleto enterrado, es como sacar una escultura de cualquier bloque marmóreo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Recuerda el doctor José Manuel Guarh que trabajando a 80 centímetros de profundidad, en el cementerio aborigen de Chorro de Maíta, se le acercó un campesino lamentándose de que sus descendientes no podrían observar lo que allí acontecía. &amp;quot;Después de analizar lo que me había dicho aquel hombre, no dudé en un Museo de Sitio –enfatiza Guarh-. Hubo que sanearlo todo, garantizando con un milímetro más-menos la exactitud de ubicación de cada pieza. Hoy –finaliza el arqueólogo-, se muestran 56 de los 180 esqueletos encontrados&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La vida y la muerte están bien representadas en la aldea aborigen de Chorro de Maíta, sitio ubicado en el holguinero Cerro de Yaguajay. Dividido por una angosta y empinada carretera, el sitio arqueológico más importante de Cuba muestra al visitante, de un lado, todas las posiciones de enterramiento aborigen encontradas en las Antillas. Por otra parte se aprecia, reproducida a escala natural, una aldea taína con 38 esculturas humanas. Argumenta el doctor [[José Manuel Guarch Delmonte|José Manuel Guarch]] que esas piezas reflejan el fenotipo o físico exacto de la etnia aruaca. El valor estriba en el hiper-realismo logrado por los escultores [[Argelio Cobiellas Cadena|Argelio Cobiellas, padre]] e [[Argelio José Cobiellas Rodríguez|hijo]], y Lauro Echavarria Osorio.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Escenas destacadas de la vida aborigen  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Según explica el prestigioso arqueólogo, José Manuel Guarh, autor intelectual y guionista de la aldea taína de Chorro de Maíta, las esculturas humanas detallan la deformación craneana, la perfilación del rostro y el rápido envejecimiento de aquel grupo humano que a los 45 años de edad ya era anciano. &amp;lt;ref&amp;gt;Artículo de Cubaweb, escrito por Pedro Quiroga. [http://www.nnc.cubaweb.cu/historia/historia30.htm Aldea aborigen de Chorro de Maíta: realidad palpable.] &amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|&amp;quot;Se exhiben tres caneyes en esa pequeña aldea que no es la que existió allí, porque aquella tenía alrededor de 22 000 metros cuadrados de superficie –acota el doctor Guarsh-. También existen bajareques intermedios y un vara en tierra, que es donde se proyectaba la vida cotidiana&amp;quot;.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Todas las esculturas, ubicadas dentro de los caneyes, llevan la vestimenta y los abalorios utilizados por los aborígenes cubanos durante sus actividades diarias. Holguín, tierra donde la naturaleza puso su afán de prodigio multicolor, también exhibe una cultura sui-géneris, mezclada con una historia muy rica. &amp;lt;ref&amp;gt;Artículo de Cubaweb, escrito por Pedro Quiroga. [http://www.nnc.cubaweb.cu/historia/historia30.htm Aldea aborigen de Chorro de Maíta: realidad palpable.] &amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|&amp;quot;Estamos trabajando en otro gran proyecto que cubrirá desde los municipios de [[Gibara]] hasta [[Baracoa]] –explica el doctor José Manuel Guarsh-. Vamos a regresar al [[Bariay (Rafael Freyre)|Bariay]] del siglo [[XVI]], al momento mismo en que [[Cristóbal Colón]] plantó su escarpín falcado en la costa&amp;quot;.}} &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Allí, a juicio del connotado arqueólogo cubano, se creará una pequeña aldea aborigen que recuerde a la que observó el Almirante poco después de su arribo. Las tres carabelas, La Niña, La Pinta, y la Santa María, volverán a emprender viaje tocando las mismas bahías que visitó el descubridor de América hasta llegar a puerto baracoense, por toda la costa Norte de la región oriental de Cuba.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Referencias==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;references /&amp;gt;&lt;br /&gt;
== Fuente  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*Sitio arqueológico de Chorro de Maíta&lt;br /&gt;
*Catálogo del Patrimonio holguinero.&lt;br /&gt;
*Valcárcel Rojas, Roberto. El Chorro de Maíta. En: ''Cuba: arqueología y legado histórico''. Ediciones Polymita. 2018.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Enlace  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*Página web de la cultura holguinera. [http://www.baibrama.cult.cu Baibrama].&lt;br /&gt;
*Página web [http://www.arqueotur.org Arqueotur].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Categoría:Museos]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Suyin patrimonio</name></author>
		
	</entry>
	<entry>
		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Chorro_de_Ma%C3%ADta&amp;diff=3316967</id>
		<title>Chorro de Maíta</title>
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		<updated>2019-03-14T15:07:11Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Suyin patrimonio: /* Cementerio Aborigen Chorro de Maita */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Ficha Institución&lt;br /&gt;
|nombre = Sitio arqueológico de Chorro de Maíta&lt;br /&gt;
|siglas o acronimo = &lt;br /&gt;
|imagen = Maita.jpg&lt;br /&gt;
|tamaño = &lt;br /&gt;
|descripción = &lt;br /&gt;
|fecha de fundacion =[[1990]]&lt;br /&gt;
|apertura =&lt;br /&gt;
|fecha de disolución =&lt;br /&gt;
|tipo de unidad =&lt;br /&gt;
|deporte =&lt;br /&gt;
|director =&lt;br /&gt;
|secretario general =&lt;br /&gt;
|ministro =&lt;br /&gt;
|propietario =&lt;br /&gt;
|ideología política =&lt;br /&gt;
|organización juvenil =&lt;br /&gt;
|costo =&lt;br /&gt;
|superficie =&lt;br /&gt;
|dimensiones =&lt;br /&gt;
|capacidad =&lt;br /&gt;
|equipo local =&lt;br /&gt;
|pais ={{bandera2|Cuba}}&lt;br /&gt;
|sede =&lt;br /&gt;
|empresa matriz=&lt;br /&gt;
|ubicacion = [[Banes]]&lt;br /&gt;
|publicación =&lt;br /&gt;
|web = &lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
&amp;lt;div align=&amp;quot;justify&amp;quot;&amp;gt;&lt;br /&gt;
'''Sitio arqueológico de Chorro de Maíta '''. Amplia locación con restos de sociedades agricultoras ceramistas reconocidas como taínos o agroalfareros. Se encuentra ubicado en la ladera este del cerro de Yaguajay, a una altura de 160 m sobre el nivel del mar y a 4,7 km de la costa. Lugar donde, se supone, haya existido un contacto hindo-hispánico. Allí se evidencian todas las formas de enterramiento encontradas no sólo en el país, sino en el [[Caribe]], amén de algunas variantes que nunca antes habían sido registradas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Sitio arqueológico de Chorro de Maíta  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Escalando la montaña por un camino escabroso del poblado de [[Yaguajay]], en el holguinero municipio de [[Banes]], en el Oriente Cubano, se llega al primer cementerio aborigen de agricultores ceramistas encontrado en [[Cuba]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es el controvertido sitio arqueológico de Chorro de Maíta, lugar donde -se supone- haya existido un contacto hindo-hispánico. Allí se evidencian todas las formas de enterramiento encontradas no sólo en el país, sino en el Caribe, amén de algunas variantes que nunca antes habían sido registradas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La transculturación es evidente. A la presencia de vasijas, adornos, fragmentos de latón y cascabeles españoles, se suman los enterramientos cristianos: extremidades extendidas, brazos cruzados a la altura del pecho, y [[cráneo|cráneos]] que, en su mayoría, no se deformaron.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Confluencia de otras culturas  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde el cementerio aborigen de Chorro de Maíta, el paisaje es un derroche de tonos verdes, ocres y azules que matizan el mar, las palmeras y montañas. En una visita a aquel lugar paradisíaco, nos explicaba Iris Adat -ya desaparecida- que el sitio data de finales de mil cuatrocientos cuarenta hasta mil quinientos cuarenta, es decir, anterior y posterior a la llegada de los españoles a Cuba. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Chorro de Maíta debió ser un lugar de contacto con otras culturas. Se rescató un medallón de cobre -único en Cuba- propio de los venezolanos, quienes lo llevaban a la altura de la rótula y de los hombros. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Coincidentemente apareció allí un resto humano cuya estatura de un metro y setenta y seis centímetros sobrepasa la que promediaban los aborígenes. Todavía hoy, son muchos los enigmas por descifrar en Chorro de Maíta. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Cementerio Aborigen Chorro de Maita== &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Cementerio_chorro_maita.JPG|thumb|left|150px|Restos aborígenes de los taínos o arahuacos insulares.]]Las primeras referencias sobre el sitio se remontan a &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[1927]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt; y provienen de &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[José A. García Castañeda]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, un aficionado a la arqueología radicado en la ciudad de &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Holguín]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;. En &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[1941]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, el arqueólogo norteamericano &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Irving Rouse]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt; explora el lugar y publica una detallada reseña de su ubicación y materiales. A partir de &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[1986]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, un equipo de la sección de Arqueología del Instituto de Ciencias Sociales de la &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Academia de Ciencias de Cuba]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt; en Holguín, dirigido por &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[José Manuel Guarch Delmonte]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, descubre el único cementerio conocido en Cuba en contextos de esta filiación cultural. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se excavaron 108 entierros, algunos de ellos con individuos que portaban ornamentos metálicos, de coral, resina, piedra y otros materiales. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En sus inicios, el lugar se interpretó como una gran aldea indígena con cierta preeminencia regional e indicios de jerarquización y diferenciación social. En términos étnicos, la población inhumada fue estimada como indígena, aunque uno de los individuos se identificó como de origen europoide. Este aspecto y la presencia de fragmentos de cerámica europea dentro y fuera del cementerio se entendieron como evidencias de un vínculo temprano con los españoles, aunque, al parecer, poco intenso.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entre 2005 y 2012 se precisó un área arqueológica de 34 448 m2 y se estudiaron más de 16 000 evidencias culturales, incluidos 600 fragmentos de cerámica europea. La obtención de varias dataciones radiocarbónicas en áreas no funerarias y otros datos de cronología permitieron precisar una ocupación iniciada en el siglo XIII d.c y vigente al momento del arribo hispano, la cual se extiende durante la primera mitad del siglo XVI y llega quizás a inicio de la segunda.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El grupo que habitó el sitio se destacó por un desarrollo técnico económico alto reflejado en los ritos ceremoniales, costumbres funerarias, posibilidades para producir cuentas en grandes cantidades, estilizar los adornos, confeccionar artefactos de metal y tela y otras actividades, todo lo cual se muestra en un museo de sitio inaugurado el [[1 de noviembre]] de [[1990]], construido sobre el área del cementerio, que muestra réplicas de los restos humanos, declarado '''Monumento Nacional''' el [[30 de noviembre]] de [[1991]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Un sitio que irradió cultura  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Museo_cementerio_chorro_maita.JPG|thumb|riht|150px|Cementerio Chorro de Maita]]Explican, especialistas del museo de sitio Chorro de Maíta, en la provincia de [[Holguín]], que existe otro elemento convincente como para pensar que allí también hubo presencia de culturas mexicanas. Se encontraron restos de lo que debió ser una princesa a juzgar por sus atributos: un collar (joya única en Cuba) confeccionado con coral rosado, cuarzo, perlas, doradas cuentas bicéfalas y una cabeza de ave tallada igualmente en oro a la que llamaban Inrirri en la mitología Aruaca. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se dice que el ave con su pico horadaba el sexo femenino y creó la etnia Arauca. La forma en que llegaron esos objetos a Chorro de Maíta sigue siendo una incógnita, sin embargo, no se puede olvidar que Cuba fue poblada por oleadas sucesivas de aborígenes, provenientes de disímiles confines.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Banes: capital arqueológica de Cuba  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Noventa y seis sitios han sido registrados oficialmente en el holguinero municipio de Banes, zona declarada capital arqueológica de Cuba. Aunque se habla de la posible existencia de una provincia aborigen, lo cierto es que en aquella región oriental no quedan descendientes de la cultura Taína, palabra que en lengua Aruaca significa &amp;quot;yo soy bueno o yo soy manso&amp;quot;. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Perpetuando la memoria aborigen, los holguineros instituyeron un ídolo simbólico confeccionado en concha de mar, que recrea a una mujer con ofrendas y que se entrega a distinguidas personalidades que visitan el territorio. Hoy, en el Museo de Sitio de Chorro de Maíta se erigen, como testigos del tiempo, un cementerio y una Aldea Taína que recrean la vida aborigen de la isla antigua &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Chorro de Maíta una gran industria artesanal aborigen  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Fue en la década de 1930 cuando llegaron allí los primeros exploradores, buscando elementos que confirmaran la indudable presencia aborigen. Sin embargo, la enorme cantidad de cuentas de cuarzito encontradas, dejó latente hasta hoy una incógnita: ¿fue el Chorro de Maíta una gran industria artesanal aborigen? El doctor Guarsh, arqueólogo cubano de reconocido prestigio, abunda sobre el tema en esta Revista Semanal. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque [[Yaguajay]] es el nombre aborigen del hermoso paraje de la oriental provincia cubana de Holguín, sus primeros exploradores arqueológicos decidieron referirlo al popular Chorro de Maíta. Yaguajay Yuca-yeque Turey, en lengua aruaca: Yaguajay, la aldea del cielo resplandeciente, es el título de un libro escrito por el doctor [[José Manuel Guarch Delmonte|José Manuel Guarh]], quien narra sus experiencias durante las excavaciones en el Cementerio aborigen de Chorro de Maíta. &amp;quot;Fue en el año 76 cuando hice el censo arqueológico del municipio de Banes –apunta el arqueólogo cubano-. Cuando llegué a aquella zona, el dueño de las parcelas aseguró que cada vez que excavaba el terreno aparecían osamentas humanas en un área de caliza meteorizada&amp;quot;. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El caliche, muy común en Banes, tiene allí un espesor aproximado de un metro con cincuenta centímetros. Para el doctor José Manuel Guarh y su equipo investigativo, los múltiples relatos sobre las apariciones de osamentas humanas en Chorro de Maíta constituyeron un grano de escepticismo. &amp;quot;Íbamos preparados para excavar en los antiguos basureros dejados por los aborígenes, pues es allí donde puede encontrarse mayor número de evidencias para reconstruir su modo de vida&amp;quot; –asegura el arqueólogo Guarsh-. Comenta que no habían avanzado ni 50 centímetros de longitud y profundidad cuando se apreció el primer cráneo. &amp;quot;El problema era cómo parar aquello –explica-, porque aparecieron varios esqueletos y no podíamos dejarlos expuestos&amp;quot;. Según el especialista, poner al descubierto un esqueleto conlleva a una paciente labor de no menos de diez horas durante dos días. Llevar a la superficie un esqueleto enterrado, es como sacar una escultura de cualquier bloque marmóreo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Recuerda el doctor José Manuel Guarh que trabajando a 80 centímetros de profundidad, en el cementerio aborigen de Chorro de Maíta, se le acercó un campesino lamentándose de que sus descendientes no podrían observar lo que allí acontecía. &amp;quot;Después de analizar lo que me había dicho aquel hombre, no dudé en un Museo de Sitio –enfatiza Guarh-. Hubo que sanearlo todo, garantizando con un milímetro más-menos la exactitud de ubicación de cada pieza. Hoy –finaliza el arqueólogo-, se muestran 56 de los 180 esqueletos encontrados&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La vida y la muerte están bien representadas en la aldea aborigen de Chorro de Maíta, sitio ubicado en el holguinero Cerro de Yaguajay. Dividido por una angosta y empinada carretera, el sitio arqueológico más importante de Cuba muestra al visitante, de un lado, todas las posiciones de enterramiento aborigen encontradas en las Antillas. Por otra parte se aprecia, reproducida a escala natural, una aldea taína con 38 esculturas humanas. Argumenta el doctor [[José Manuel Guarch Delmonte|José Manuel Guarch]] que esas piezas reflejan el fenotipo o físico exacto de la etnia aruaca. El valor estriba en el hiper-realismo logrado por los escultores [[Argelio Cobiellas Cadena|Argelio Cobiellas, padre]] e [[Argelio José Cobiellas Rodríguez|hijo]], y Lauro Echavarria Osorio.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Escenas destacadas de la vida aborigen  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Según explica el prestigioso arqueólogo, José Manuel Guarh, autor intelectual y guionista de la aldea taína de Chorro de Maíta, las esculturas humanas detallan la deformación craneana, la perfilación del rostro y el rápido envejecimiento de aquel grupo humano que a los 45 años de edad ya era anciano. &amp;lt;ref&amp;gt;Artículo de Cubaweb, escrito por Pedro Quiroga. [http://www.nnc.cubaweb.cu/historia/historia30.htm Aldea aborigen de Chorro de Maíta: realidad palpable.] &amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|&amp;quot;Se exhiben tres caneyes en esa pequeña aldea que no es la que existió allí, porque aquella tenía alrededor de 22 000 metros cuadrados de superficie –acota el doctor Guarsh-. También existen bajareques intermedios y un vara en tierra, que es donde se proyectaba la vida cotidiana&amp;quot;.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Todas las esculturas, ubicadas dentro de los caneyes, llevan la vestimenta y los abalorios utilizados por los aborígenes cubanos durante sus actividades diarias. Holguín, tierra donde la naturaleza puso su afán de prodigio multicolor, también exhibe una cultura sui-géneris, mezclada con una historia muy rica. &amp;lt;ref&amp;gt;Artículo de Cubaweb, escrito por Pedro Quiroga. [http://www.nnc.cubaweb.cu/historia/historia30.htm Aldea aborigen de Chorro de Maíta: realidad palpable.] &amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|&amp;quot;Estamos trabajando en otro gran proyecto que cubrirá desde los municipios de [[Gibara]] hasta [[Baracoa]] –explica el doctor José Manuel Guarsh-. Vamos a regresar al [[Bariay (Rafael Freyre)|Bariay]] del siglo [[XVI]], al momento mismo en que [[Cristóbal Colón]] plantó su escarpín falcado en la costa&amp;quot;.}} &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Allí, a juicio del connotado arqueólogo cubano, se creará una pequeña aldea aborigen que recuerde a la que observó el Almirante poco después de su arribo. Las tres carabelas, La Niña, La Pinta, y la Santa María, volverán a emprender viaje tocando las mismas bahías que visitó el descubridor de América hasta llegar a puerto baracoense, por toda la costa Norte de la región oriental de Cuba.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Referencias==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;references /&amp;gt;&lt;br /&gt;
== Fuente  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*Sitio arqueológico de Chorro de Maíta&lt;br /&gt;
*Catálogo del Patrimonio holguinero.&lt;br /&gt;
*Valcárcel Rojas, Roberto. El Chorro de Maíta. En: ''Cuba: arqueología y legado histórico''. Ediciones Polymita. 2018.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Enlace  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*Página web de la cultura holguinera. [http://www.baibrama.cult.cu Baibrama].&lt;br /&gt;
*Página web [http://www.arqueotur.org Arqueotur].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Categoría:Museos]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Suyin patrimonio</name></author>
		
	</entry>
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		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Chorro_de_Ma%C3%ADta&amp;diff=3316944</id>
		<title>Chorro de Maíta</title>
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		<updated>2019-03-14T14:42:31Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Suyin patrimonio: /* Cementerio Aborigen Chorro de Maita */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Ficha Institución&lt;br /&gt;
|nombre = Sitio arqueológico de Chorro de Maíta&lt;br /&gt;
|siglas o acronimo = &lt;br /&gt;
|imagen = Maita.jpg&lt;br /&gt;
|tamaño = &lt;br /&gt;
|descripción = &lt;br /&gt;
|fecha de fundacion =[[1990]]&lt;br /&gt;
|apertura =&lt;br /&gt;
|fecha de disolución =&lt;br /&gt;
|tipo de unidad =&lt;br /&gt;
|deporte =&lt;br /&gt;
|director =&lt;br /&gt;
|secretario general =&lt;br /&gt;
|ministro =&lt;br /&gt;
|propietario =&lt;br /&gt;
|ideología política =&lt;br /&gt;
|organización juvenil =&lt;br /&gt;
|costo =&lt;br /&gt;
|superficie =&lt;br /&gt;
|dimensiones =&lt;br /&gt;
|capacidad =&lt;br /&gt;
|equipo local =&lt;br /&gt;
|pais ={{bandera2|Cuba}}&lt;br /&gt;
|sede =&lt;br /&gt;
|empresa matriz=&lt;br /&gt;
|ubicacion = [[Banes]]&lt;br /&gt;
|publicación =&lt;br /&gt;
|web = &lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
&amp;lt;div align=&amp;quot;justify&amp;quot;&amp;gt;&lt;br /&gt;
'''Sitio arqueológico de Chorro de Maíta '''. Amplia locación con restos de sociedades agricultoras ceramistas reconocidas como taínos o agroalfareros. Se encuentra ubicado en la ladera este del cerro de Yaguajay, a una altura de 160 m sobre el nivel del mar y a 4,7 km de la costa. Lugar donde, se supone, haya existido un contacto hindo-hispánico. Allí se evidencian todas las formas de enterramiento encontradas no sólo en el país, sino en el [[Caribe]], amén de algunas variantes que nunca antes habían sido registradas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Sitio arqueológico de Chorro de Maíta  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Escalando la montaña por un camino escabroso del poblado de [[Yaguajay]], en el holguinero municipio de [[Banes]], en el Oriente Cubano, se llega al primer cementerio aborigen de agricultores ceramistas encontrado en [[Cuba]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es el controvertido sitio arqueológico de Chorro de Maíta, lugar donde -se supone- haya existido un contacto hindo-hispánico. Allí se evidencian todas las formas de enterramiento encontradas no sólo en el país, sino en el Caribe, amén de algunas variantes que nunca antes habían sido registradas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La transculturación es evidente. A la presencia de vasijas, adornos, fragmentos de latón y cascabeles españoles, se suman los enterramientos cristianos: extremidades extendidas, brazos cruzados a la altura del pecho, y [[cráneo|cráneos]] que, en su mayoría, no se deformaron.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Confluencia de otras culturas  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde el cementerio aborigen de Chorro de Maíta, el paisaje es un derroche de tonos verdes, ocres y azules que matizan el mar, las palmeras y montañas. En una visita a aquel lugar paradisíaco, nos explicaba Iris Adat -ya desaparecida- que el sitio data de finales de mil cuatrocientos cuarenta hasta mil quinientos cuarenta, es decir, anterior y posterior a la llegada de los españoles a Cuba. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Chorro de Maíta debió ser un lugar de contacto con otras culturas. Se rescató un medallón de cobre -único en Cuba- propio de los venezolanos, quienes lo llevaban a la altura de la rótula y de los hombros. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Coincidentemente apareció allí un resto humano cuya estatura de un metro y setenta y seis centímetros sobrepasa la que promediaban los aborígenes. Todavía hoy, son muchos los enigmas por descifrar en Chorro de Maíta. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Cementerio Aborigen Chorro de Maita== &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Cementerio_chorro_maita.JPG|thumb|left|150px|Restos aborígenes de los taínos o arahuacos insulares.]]Las primeras referencias sobre el sitio se remontan a &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[1927]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt; y provienen de &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[José A. García Castañeda]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, un aficionado a la arqueología radicado en la ciudad de &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Holguín]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;. En &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[1941]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, el arqueólogo norteamericano &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Irving Rouse]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt; explora el lugar y publica una detallada reseña de su ubicación y materiales. A partir de &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[1986]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, un equipo de la sección de Arqueología del Instituto de Ciencias Sociales de la &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Academia de Ciencias de Cuba]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt; en Holguín, dirigido por &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[José Manuel Guarch Delmonte]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, descubre el único cementerio conocido en Cuba en contextos de esta filiación cultural. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se excavaron 108 entierros, algunos de ellos con individuos que portaban ornamentos metálicos, de coral, resina, piedra y otros materiales. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En sus inicios, el lugar se interpretó como una gran aldea indígena con cierta preeminencia regional e indicios de jerarquización y diferenciación social. En términos étnicos, la población inhumada fue estimada como indígena, aunque uno de los individuos se identificó como de origen europoide. Este aspecto y la presencia de fragmentos de cerámica europea dentro y fuera del cementerio se entendieron como evidencias de un vínculo temprano con los españoles, aunque, al parecer, poco intenso.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Junto a la cerámica aborigen apareció mayólica española del Grupo I, y material lítico usado como objetos utilitarios y  superestructuralmente en collares de cuentas de cuarcitas, en formas y tamaños diversos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El grupo que habitó el sitio se destacó por un desarrollo técnico económico alto reflejado en los ritos ceremoniales, costumbres funerarias, posibilidades para producir cuentas en grandes cantidades, estilizar los adornos, confeccionar artefactos de metal y tela y otras actividades, todo lo cual se muestra en un museo de sitio inaugurado el [[1 de noviembre]] de [[1990]], construido sobre el área del cementerio, que muestra réplicas de los restos humanos, declarado '''Monumento Nacional''' el [[30 de noviembre]] de [[1991]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Un sitio que irradió cultura  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Museo_cementerio_chorro_maita.JPG|thumb|riht|150px|Cementerio Chorro de Maita]]Explican, especialistas del museo de sitio Chorro de Maíta, en la provincia de [[Holguín]], que existe otro elemento convincente como para pensar que allí también hubo presencia de culturas mexicanas. Se encontraron restos de lo que debió ser una princesa a juzgar por sus atributos: un collar (joya única en Cuba) confeccionado con coral rosado, cuarzo, perlas, doradas cuentas bicéfalas y una cabeza de ave tallada igualmente en oro a la que llamaban Inrirri en la mitología Aruaca. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se dice que el ave con su pico horadaba el sexo femenino y creó la etnia Arauca. La forma en que llegaron esos objetos a Chorro de Maíta sigue siendo una incógnita, sin embargo, no se puede olvidar que Cuba fue poblada por oleadas sucesivas de aborígenes, provenientes de disímiles confines.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Banes: capital arqueológica de Cuba  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Noventa y seis sitios han sido registrados oficialmente en el holguinero municipio de Banes, zona declarada capital arqueológica de Cuba. Aunque se habla de la posible existencia de una provincia aborigen, lo cierto es que en aquella región oriental no quedan descendientes de la cultura Taína, palabra que en lengua Aruaca significa &amp;quot;yo soy bueno o yo soy manso&amp;quot;. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Perpetuando la memoria aborigen, los holguineros instituyeron un ídolo simbólico confeccionado en concha de mar, que recrea a una mujer con ofrendas y que se entrega a distinguidas personalidades que visitan el territorio. Hoy, en el Museo de Sitio de Chorro de Maíta se erigen, como testigos del tiempo, un cementerio y una Aldea Taína que recrean la vida aborigen de la isla antigua &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Chorro de Maíta una gran industria artesanal aborigen  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Fue en la década de 1930 cuando llegaron allí los primeros exploradores, buscando elementos que confirmaran la indudable presencia aborigen. Sin embargo, la enorme cantidad de cuentas de cuarzito encontradas, dejó latente hasta hoy una incógnita: ¿fue el Chorro de Maíta una gran industria artesanal aborigen? El doctor Guarsh, arqueólogo cubano de reconocido prestigio, abunda sobre el tema en esta Revista Semanal. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque [[Yaguajay]] es el nombre aborigen del hermoso paraje de la oriental provincia cubana de Holguín, sus primeros exploradores arqueológicos decidieron referirlo al popular Chorro de Maíta. Yaguajay Yuca-yeque Turey, en lengua aruaca: Yaguajay, la aldea del cielo resplandeciente, es el título de un libro escrito por el doctor [[José Manuel Guarch Delmonte|José Manuel Guarh]], quien narra sus experiencias durante las excavaciones en el Cementerio aborigen de Chorro de Maíta. &amp;quot;Fue en el año 76 cuando hice el censo arqueológico del municipio de Banes –apunta el arqueólogo cubano-. Cuando llegué a aquella zona, el dueño de las parcelas aseguró que cada vez que excavaba el terreno aparecían osamentas humanas en un área de caliza meteorizada&amp;quot;. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El caliche, muy común en Banes, tiene allí un espesor aproximado de un metro con cincuenta centímetros. Para el doctor José Manuel Guarh y su equipo investigativo, los múltiples relatos sobre las apariciones de osamentas humanas en Chorro de Maíta constituyeron un grano de escepticismo. &amp;quot;Íbamos preparados para excavar en los antiguos basureros dejados por los aborígenes, pues es allí donde puede encontrarse mayor número de evidencias para reconstruir su modo de vida&amp;quot; –asegura el arqueólogo Guarsh-. Comenta que no habían avanzado ni 50 centímetros de longitud y profundidad cuando se apreció el primer cráneo. &amp;quot;El problema era cómo parar aquello –explica-, porque aparecieron varios esqueletos y no podíamos dejarlos expuestos&amp;quot;. Según el especialista, poner al descubierto un esqueleto conlleva a una paciente labor de no menos de diez horas durante dos días. Llevar a la superficie un esqueleto enterrado, es como sacar una escultura de cualquier bloque marmóreo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Recuerda el doctor José Manuel Guarh que trabajando a 80 centímetros de profundidad, en el cementerio aborigen de Chorro de Maíta, se le acercó un campesino lamentándose de que sus descendientes no podrían observar lo que allí acontecía. &amp;quot;Después de analizar lo que me había dicho aquel hombre, no dudé en un Museo de Sitio –enfatiza Guarh-. Hubo que sanearlo todo, garantizando con un milímetro más-menos la exactitud de ubicación de cada pieza. Hoy –finaliza el arqueólogo-, se muestran 56 de los 180 esqueletos encontrados&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La vida y la muerte están bien representadas en la aldea aborigen de Chorro de Maíta, sitio ubicado en el holguinero Cerro de Yaguajay. Dividido por una angosta y empinada carretera, el sitio arqueológico más importante de Cuba muestra al visitante, de un lado, todas las posiciones de enterramiento aborigen encontradas en las Antillas. Por otra parte se aprecia, reproducida a escala natural, una aldea taína con 38 esculturas humanas. Argumenta el doctor [[José Manuel Guarch Delmonte|José Manuel Guarch]] que esas piezas reflejan el fenotipo o físico exacto de la etnia aruaca. El valor estriba en el hiper-realismo logrado por los escultores [[Argelio Cobiellas Cadena|Argelio Cobiellas, padre]] e [[Argelio José Cobiellas Rodríguez|hijo]], y Lauro Echavarria Osorio.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Escenas destacadas de la vida aborigen  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Según explica el prestigioso arqueólogo, José Manuel Guarh, autor intelectual y guionista de la aldea taína de Chorro de Maíta, las esculturas humanas detallan la deformación craneana, la perfilación del rostro y el rápido envejecimiento de aquel grupo humano que a los 45 años de edad ya era anciano. &amp;lt;ref&amp;gt;Artículo de Cubaweb, escrito por Pedro Quiroga. [http://www.nnc.cubaweb.cu/historia/historia30.htm Aldea aborigen de Chorro de Maíta: realidad palpable.] &amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|&amp;quot;Se exhiben tres caneyes en esa pequeña aldea que no es la que existió allí, porque aquella tenía alrededor de 22 000 metros cuadrados de superficie –acota el doctor Guarsh-. También existen bajareques intermedios y un vara en tierra, que es donde se proyectaba la vida cotidiana&amp;quot;.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Todas las esculturas, ubicadas dentro de los caneyes, llevan la vestimenta y los abalorios utilizados por los aborígenes cubanos durante sus actividades diarias. Holguín, tierra donde la naturaleza puso su afán de prodigio multicolor, también exhibe una cultura sui-géneris, mezclada con una historia muy rica. &amp;lt;ref&amp;gt;Artículo de Cubaweb, escrito por Pedro Quiroga. [http://www.nnc.cubaweb.cu/historia/historia30.htm Aldea aborigen de Chorro de Maíta: realidad palpable.] &amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|&amp;quot;Estamos trabajando en otro gran proyecto que cubrirá desde los municipios de [[Gibara]] hasta [[Baracoa]] –explica el doctor José Manuel Guarsh-. Vamos a regresar al [[Bariay (Rafael Freyre)|Bariay]] del siglo [[XVI]], al momento mismo en que [[Cristóbal Colón]] plantó su escarpín falcado en la costa&amp;quot;.}} &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Allí, a juicio del connotado arqueólogo cubano, se creará una pequeña aldea aborigen que recuerde a la que observó el Almirante poco después de su arribo. Las tres carabelas, La Niña, La Pinta, y la Santa María, volverán a emprender viaje tocando las mismas bahías que visitó el descubridor de América hasta llegar a puerto baracoense, por toda la costa Norte de la región oriental de Cuba.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Referencias==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;references /&amp;gt;&lt;br /&gt;
== Fuente  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*Sitio arqueológico de Chorro de Maíta&lt;br /&gt;
*Catálogo del Patrimonio holguinero.&lt;br /&gt;
*Valcárcel Rojas, Roberto. El Chorro de Maíta. En: ''Cuba: arqueología y legado histórico''. Ediciones Polymita. 2018.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Enlace  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*Página web de la cultura holguinera. [http://www.baibrama.cult.cu Baibrama].&lt;br /&gt;
*Página web [http://www.arqueotur.org Arqueotur].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Categoría:Museos]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Suyin patrimonio</name></author>
		
	</entry>
	<entry>
		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Chorro_de_Ma%C3%ADta&amp;diff=3316936</id>
		<title>Chorro de Maíta</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://www.ecured.cu/index.php?title=Chorro_de_Ma%C3%ADta&amp;diff=3316936"/>
		<updated>2019-03-14T14:38:03Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Suyin patrimonio: /* Cementerio Aborigen Chorro de Maita */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Ficha Institución&lt;br /&gt;
|nombre = Sitio arqueológico de Chorro de Maíta&lt;br /&gt;
|siglas o acronimo = &lt;br /&gt;
|imagen = Maita.jpg&lt;br /&gt;
|tamaño = &lt;br /&gt;
|descripción = &lt;br /&gt;
|fecha de fundacion =[[1990]]&lt;br /&gt;
|apertura =&lt;br /&gt;
|fecha de disolución =&lt;br /&gt;
|tipo de unidad =&lt;br /&gt;
|deporte =&lt;br /&gt;
|director =&lt;br /&gt;
|secretario general =&lt;br /&gt;
|ministro =&lt;br /&gt;
|propietario =&lt;br /&gt;
|ideología política =&lt;br /&gt;
|organización juvenil =&lt;br /&gt;
|costo =&lt;br /&gt;
|superficie =&lt;br /&gt;
|dimensiones =&lt;br /&gt;
|capacidad =&lt;br /&gt;
|equipo local =&lt;br /&gt;
|pais ={{bandera2|Cuba}}&lt;br /&gt;
|sede =&lt;br /&gt;
|empresa matriz=&lt;br /&gt;
|ubicacion = [[Banes]]&lt;br /&gt;
|publicación =&lt;br /&gt;
|web = &lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
&amp;lt;div align=&amp;quot;justify&amp;quot;&amp;gt;&lt;br /&gt;
'''Sitio arqueológico de Chorro de Maíta '''. Amplia locación con restos de sociedades agricultoras ceramistas reconocidas como taínos o agroalfareros. Se encuentra ubicado en la ladera este del cerro de Yaguajay, a una altura de 160 m sobre el nivel del mar y a 4,7 km de la costa. Lugar donde, se supone, haya existido un contacto hindo-hispánico. Allí se evidencian todas las formas de enterramiento encontradas no sólo en el país, sino en el [[Caribe]], amén de algunas variantes que nunca antes habían sido registradas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Sitio arqueológico de Chorro de Maíta  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Escalando la montaña por un camino escabroso del poblado de [[Yaguajay]], en el holguinero municipio de [[Banes]], en el Oriente Cubano, se llega al primer cementerio aborigen de agricultores ceramistas encontrado en [[Cuba]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es el controvertido sitio arqueológico de Chorro de Maíta, lugar donde -se supone- haya existido un contacto hindo-hispánico. Allí se evidencian todas las formas de enterramiento encontradas no sólo en el país, sino en el Caribe, amén de algunas variantes que nunca antes habían sido registradas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La transculturación es evidente. A la presencia de vasijas, adornos, fragmentos de latón y cascabeles españoles, se suman los enterramientos cristianos: extremidades extendidas, brazos cruzados a la altura del pecho, y [[cráneo|cráneos]] que, en su mayoría, no se deformaron.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Confluencia de otras culturas  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde el cementerio aborigen de Chorro de Maíta, el paisaje es un derroche de tonos verdes, ocres y azules que matizan el mar, las palmeras y montañas. En una visita a aquel lugar paradisíaco, nos explicaba Iris Adat -ya desaparecida- que el sitio data de finales de mil cuatrocientos cuarenta hasta mil quinientos cuarenta, es decir, anterior y posterior a la llegada de los españoles a Cuba. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Chorro de Maíta debió ser un lugar de contacto con otras culturas. Se rescató un medallón de cobre -único en Cuba- propio de los venezolanos, quienes lo llevaban a la altura de la rótula y de los hombros. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Coincidentemente apareció allí un resto humano cuya estatura de un metro y setenta y seis centímetros sobrepasa la que promediaban los aborígenes. Todavía hoy, son muchos los enigmas por descifrar en Chorro de Maíta. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Cementerio Aborigen Chorro de Maita== &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Cementerio_chorro_maita.JPG|thumb|left|150px|Restos aborígenes de los taínos o arahuacos insulares.]]Las primeras referencias sobre el sitio se remontan a &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[1927]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt; y provienen de &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[José A. García Castañeda]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, un aficionado a la arqueología radicado en la ciudad de &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Holguín]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;. En &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[1941]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, el arqueólogo norteamericano &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Irving Rouse]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt; explora el lugar y publica una detallada reseña de su ubicación y materiales. A partir de &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[1986]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, un equipo de la sección de Arqueología del Instituto de Ciencias Sociales de la &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Academia de Ciencias de Cuba]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt; en Holguín, dirigido por &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[José Manuel Guarch Delmonte]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, descubre el único cementerio conocido en Cuba en contextos de esta filiación cultural. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se excavaron 108 entierros, algunos de ellos con individuos que portaban ornamentos metálicos, de coral, resina, piedra y otros materiales. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En sus inicios, el lugar se interpretó como una gran aldea indígena con cierta preeminencia regional e indicios de jerarquización y diferenciación social. En términos étnicos, la población inhumada fue estimada como indígena, aunque uno de los individuos se identificó como de origen europoide. Este aspecto y la presencia de fragmentos de cerámica europea dentro y fuera del cementerio se entendieron como evidencias de un vínculo temprano con los españoles, aunque, al parecer, poco intenso.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Junto a la cerámica aborigen apareció mayólica española del Grupo I, y material lítico usado como objetos utilitarios y  superestructuralmente en collares de cuentas de cuarcitas, en formas y tamaños diversos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El grupo que habitó el sitio se destacó por un desarrollo técnico económico alto reflejado en los ritos ceremoniales, costumbres funerarias, posibilidades para producir cuentas en grandes cantidades, estilizar los adornos, confeccionar artefactos de metal y tela y otras actividades, todo lo cual se muestra en un museo de sitio inaugurado el [[1 de noviembre]] de [[1990]]; declarado '''Monumento Nacional''' el [[30 de noviembre]] de [[1991]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Un sitio que irradió cultura  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Museo_cementerio_chorro_maita.JPG|thumb|riht|150px|Cementerio Chorro de Maita]]Explican, especialistas del museo de sitio Chorro de Maíta, en la provincia de [[Holguín]], que existe otro elemento convincente como para pensar que allí también hubo presencia de culturas mexicanas. Se encontraron restos de lo que debió ser una princesa a juzgar por sus atributos: un collar (joya única en Cuba) confeccionado con coral rosado, cuarzo, perlas, doradas cuentas bicéfalas y una cabeza de ave tallada igualmente en oro a la que llamaban Inrirri en la mitología Aruaca. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se dice que el ave con su pico horadaba el sexo femenino y creó la etnia Arauca. La forma en que llegaron esos objetos a Chorro de Maíta sigue siendo una incógnita, sin embargo, no se puede olvidar que Cuba fue poblada por oleadas sucesivas de aborígenes, provenientes de disímiles confines.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Banes: capital arqueológica de Cuba  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Noventa y seis sitios han sido registrados oficialmente en el holguinero municipio de Banes, zona declarada capital arqueológica de Cuba. Aunque se habla de la posible existencia de una provincia aborigen, lo cierto es que en aquella región oriental no quedan descendientes de la cultura Taína, palabra que en lengua Aruaca significa &amp;quot;yo soy bueno o yo soy manso&amp;quot;. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Perpetuando la memoria aborigen, los holguineros instituyeron un ídolo simbólico confeccionado en concha de mar, que recrea a una mujer con ofrendas y que se entrega a distinguidas personalidades que visitan el territorio. Hoy, en el Museo de Sitio de Chorro de Maíta se erigen, como testigos del tiempo, un cementerio y una Aldea Taína que recrean la vida aborigen de la isla antigua &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Chorro de Maíta una gran industria artesanal aborigen  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Fue en la década de 1930 cuando llegaron allí los primeros exploradores, buscando elementos que confirmaran la indudable presencia aborigen. Sin embargo, la enorme cantidad de cuentas de cuarzito encontradas, dejó latente hasta hoy una incógnita: ¿fue el Chorro de Maíta una gran industria artesanal aborigen? El doctor Guarsh, arqueólogo cubano de reconocido prestigio, abunda sobre el tema en esta Revista Semanal. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque [[Yaguajay]] es el nombre aborigen del hermoso paraje de la oriental provincia cubana de Holguín, sus primeros exploradores arqueológicos decidieron referirlo al popular Chorro de Maíta. Yaguajay Yuca-yeque Turey, en lengua aruaca: Yaguajay, la aldea del cielo resplandeciente, es el título de un libro escrito por el doctor [[José Manuel Guarch Delmonte|José Manuel Guarh]], quien narra sus experiencias durante las excavaciones en el Cementerio aborigen de Chorro de Maíta. &amp;quot;Fue en el año 76 cuando hice el censo arqueológico del municipio de Banes –apunta el arqueólogo cubano-. Cuando llegué a aquella zona, el dueño de las parcelas aseguró que cada vez que excavaba el terreno aparecían osamentas humanas en un área de caliza meteorizada&amp;quot;. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El caliche, muy común en Banes, tiene allí un espesor aproximado de un metro con cincuenta centímetros. Para el doctor José Manuel Guarh y su equipo investigativo, los múltiples relatos sobre las apariciones de osamentas humanas en Chorro de Maíta constituyeron un grano de escepticismo. &amp;quot;Íbamos preparados para excavar en los antiguos basureros dejados por los aborígenes, pues es allí donde puede encontrarse mayor número de evidencias para reconstruir su modo de vida&amp;quot; –asegura el arqueólogo Guarsh-. Comenta que no habían avanzado ni 50 centímetros de longitud y profundidad cuando se apreció el primer cráneo. &amp;quot;El problema era cómo parar aquello –explica-, porque aparecieron varios esqueletos y no podíamos dejarlos expuestos&amp;quot;. Según el especialista, poner al descubierto un esqueleto conlleva a una paciente labor de no menos de diez horas durante dos días. Llevar a la superficie un esqueleto enterrado, es como sacar una escultura de cualquier bloque marmóreo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Recuerda el doctor José Manuel Guarh que trabajando a 80 centímetros de profundidad, en el cementerio aborigen de Chorro de Maíta, se le acercó un campesino lamentándose de que sus descendientes no podrían observar lo que allí acontecía. &amp;quot;Después de analizar lo que me había dicho aquel hombre, no dudé en un Museo de Sitio –enfatiza Guarh-. Hubo que sanearlo todo, garantizando con un milímetro más-menos la exactitud de ubicación de cada pieza. Hoy –finaliza el arqueólogo-, se muestran 56 de los 180 esqueletos encontrados&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La vida y la muerte están bien representadas en la aldea aborigen de Chorro de Maíta, sitio ubicado en el holguinero Cerro de Yaguajay. Dividido por una angosta y empinada carretera, el sitio arqueológico más importante de Cuba muestra al visitante, de un lado, todas las posiciones de enterramiento aborigen encontradas en las Antillas. Por otra parte se aprecia, reproducida a escala natural, una aldea taína con 38 esculturas humanas. Argumenta el doctor [[José Manuel Guarch Delmonte|José Manuel Guarch]] que esas piezas reflejan el fenotipo o físico exacto de la etnia aruaca. El valor estriba en el hiper-realismo logrado por los escultores [[Argelio Cobiellas Cadena|Argelio Cobiellas, padre]] e [[Argelio José Cobiellas Rodríguez|hijo]], y Lauro Echavarria Osorio.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Escenas destacadas de la vida aborigen  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Según explica el prestigioso arqueólogo, José Manuel Guarh, autor intelectual y guionista de la aldea taína de Chorro de Maíta, las esculturas humanas detallan la deformación craneana, la perfilación del rostro y el rápido envejecimiento de aquel grupo humano que a los 45 años de edad ya era anciano. &amp;lt;ref&amp;gt;Artículo de Cubaweb, escrito por Pedro Quiroga. [http://www.nnc.cubaweb.cu/historia/historia30.htm Aldea aborigen de Chorro de Maíta: realidad palpable.] &amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|&amp;quot;Se exhiben tres caneyes en esa pequeña aldea que no es la que existió allí, porque aquella tenía alrededor de 22 000 metros cuadrados de superficie –acota el doctor Guarsh-. También existen bajareques intermedios y un vara en tierra, que es donde se proyectaba la vida cotidiana&amp;quot;.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Todas las esculturas, ubicadas dentro de los caneyes, llevan la vestimenta y los abalorios utilizados por los aborígenes cubanos durante sus actividades diarias. Holguín, tierra donde la naturaleza puso su afán de prodigio multicolor, también exhibe una cultura sui-géneris, mezclada con una historia muy rica. &amp;lt;ref&amp;gt;Artículo de Cubaweb, escrito por Pedro Quiroga. [http://www.nnc.cubaweb.cu/historia/historia30.htm Aldea aborigen de Chorro de Maíta: realidad palpable.] &amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|&amp;quot;Estamos trabajando en otro gran proyecto que cubrirá desde los municipios de [[Gibara]] hasta [[Baracoa]] –explica el doctor José Manuel Guarsh-. Vamos a regresar al [[Bariay (Rafael Freyre)|Bariay]] del siglo [[XVI]], al momento mismo en que [[Cristóbal Colón]] plantó su escarpín falcado en la costa&amp;quot;.}} &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Allí, a juicio del connotado arqueólogo cubano, se creará una pequeña aldea aborigen que recuerde a la que observó el Almirante poco después de su arribo. Las tres carabelas, La Niña, La Pinta, y la Santa María, volverán a emprender viaje tocando las mismas bahías que visitó el descubridor de América hasta llegar a puerto baracoense, por toda la costa Norte de la región oriental de Cuba.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Referencias==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;references /&amp;gt;&lt;br /&gt;
== Fuente  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*Sitio arqueológico de Chorro de Maíta&lt;br /&gt;
*Catálogo del Patrimonio holguinero.&lt;br /&gt;
*Valcárcel Rojas, Roberto. El Chorro de Maíta. En: ''Cuba: arqueología y legado histórico''. Ediciones Polymita. 2018.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Enlace  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*Página web de la cultura holguinera. [http://www.baibrama.cult.cu Baibrama].&lt;br /&gt;
*Página web [http://www.arqueotur.org Arqueotur].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Categoría:Museos]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Suyin patrimonio</name></author>
		
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	<entry>
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		<title>Chorro de Maíta</title>
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		<updated>2019-03-13T19:14:36Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Suyin patrimonio: /* Cementerio Aborigen Chorro de Maita */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Ficha Institución&lt;br /&gt;
|nombre = Sitio arqueológico de Chorro de Maíta&lt;br /&gt;
|siglas o acronimo = &lt;br /&gt;
|imagen = Maita.jpg&lt;br /&gt;
|tamaño = &lt;br /&gt;
|descripción = &lt;br /&gt;
|fecha de fundacion =[[1990]]&lt;br /&gt;
|apertura =&lt;br /&gt;
|fecha de disolución =&lt;br /&gt;
|tipo de unidad =&lt;br /&gt;
|deporte =&lt;br /&gt;
|director =&lt;br /&gt;
|secretario general =&lt;br /&gt;
|ministro =&lt;br /&gt;
|propietario =&lt;br /&gt;
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|dimensiones =&lt;br /&gt;
|capacidad =&lt;br /&gt;
|equipo local =&lt;br /&gt;
|pais ={{bandera2|Cuba}}&lt;br /&gt;
|sede =&lt;br /&gt;
|empresa matriz=&lt;br /&gt;
|ubicacion = [[Banes]]&lt;br /&gt;
|publicación =&lt;br /&gt;
|web = &lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
&amp;lt;div align=&amp;quot;justify&amp;quot;&amp;gt;&lt;br /&gt;
'''Sitio arqueológico de Chorro de Maíta '''. Amplia locación con restos de sociedades agricultoras ceramistas reconocidas como taínos o agroalfareros. Se encuentra ubicado en la ladera este del cerro de Yaguajay, a una altura de 160 m sobre el nivel del mar y a 4,7 km de la costa. Lugar donde, se supone, haya existido un contacto hindo-hispánico. Allí se evidencian todas las formas de enterramiento encontradas no sólo en el país, sino en el [[Caribe]], amén de algunas variantes que nunca antes habían sido registradas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Sitio arqueológico de Chorro de Maíta  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Escalando la montaña por un camino escabroso del poblado de [[Yaguajay]], en el holguinero municipio de [[Banes]], en el Oriente Cubano, se llega al primer cementerio aborigen de agricultores ceramistas encontrado en [[Cuba]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es el controvertido sitio arqueológico de Chorro de Maíta, lugar donde -se supone- haya existido un contacto hindo-hispánico. Allí se evidencian todas las formas de enterramiento encontradas no sólo en el país, sino en el Caribe, amén de algunas variantes que nunca antes habían sido registradas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La transculturación es evidente. A la presencia de vasijas, adornos, fragmentos de latón y cascabeles españoles, se suman los enterramientos cristianos: extremidades extendidas, brazos cruzados a la altura del pecho, y [[cráneo|cráneos]] que, en su mayoría, no se deformaron.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Confluencia de otras culturas  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde el cementerio aborigen de Chorro de Maíta, el paisaje es un derroche de tonos verdes, ocres y azules que matizan el mar, las palmeras y montañas. En una visita a aquel lugar paradisíaco, nos explicaba Iris Adat -ya desaparecida- que el sitio data de finales de mil cuatrocientos cuarenta hasta mil quinientos cuarenta, es decir, anterior y posterior a la llegada de los españoles a Cuba. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Chorro de Maíta debió ser un lugar de contacto con otras culturas. Se rescató un medallón de cobre -único en Cuba- propio de los venezolanos, quienes lo llevaban a la altura de la rótula y de los hombros. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Coincidentemente apareció allí un resto humano cuya estatura de un metro y setenta y seis centímetros sobrepasa la que promediaban los aborígenes. Todavía hoy, son muchos los enigmas por descifrar en Chorro de Maíta. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Cementerio Aborigen Chorro de Maita== &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Cementerio_chorro_maita.JPG|thumb|left|150px|Restos aborígenes de los taínos o arahuacos insulares.]]Las primeras referencias sobre el sitio se remontan a &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[1927]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt; y provienen de &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[José A. García Castañeda]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, un aficionado a la arqueología radicado en la ciudad de &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Holguín]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;. En &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[1941]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, el arqueólogo norteamericano &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Irving Rouse]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt; explora el lugar y publica una detallada reseña de su ubicación y materiales. A partir de &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[1986]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, un equipo de la sección de Arqueología del Instituto de Ciencias Sociales de la &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Academia de Ciencias de Cuba]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt; en Holguín, dirigido por &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[José Manuel Guarch Delmonte]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, descubre el único cementerio conocido en Cuba en contextos de esta filiación cultural. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Fueron exhumados 96 entierros, algunos con objetos de uso personal altamente significativos. Junto a la cerámica aborigen apareció mayólica española del Grupo I, y material lítico usado como objetos utilitarios y  superestructuralmente en collares de cuentas de cuarcitas, en formas y tamaños diversos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El grupo que habitó el sitio se destacó por un desarrollo técnico económico alto reflejado en los ritos ceremoniales, costumbres funerarias, posibilidades para producir cuentas en grandes cantidades, estilizar los adornos, confeccionar artefactos de metal y tela y otras actividades, todo lo cual se muestra en un museo de sitio inaugurado el [[1 de noviembre]] de [[1990]]; declarado '''Monumento Nacional''' el [[30 de noviembre]] de [[1991]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Un sitio que irradió cultura  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Museo_cementerio_chorro_maita.JPG|thumb|riht|150px|Cementerio Chorro de Maita]]Explican, especialistas del museo de sitio Chorro de Maíta, en la provincia de [[Holguín]], que existe otro elemento convincente como para pensar que allí también hubo presencia de culturas mexicanas. Se encontraron restos de lo que debió ser una princesa a juzgar por sus atributos: un collar (joya única en Cuba) confeccionado con coral rosado, cuarzo, perlas, doradas cuentas bicéfalas y una cabeza de ave tallada igualmente en oro a la que llamaban Inrirri en la mitología Aruaca. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se dice que el ave con su pico horadaba el sexo femenino y creó la etnia Arauca. La forma en que llegaron esos objetos a Chorro de Maíta sigue siendo una incógnita, sin embargo, no se puede olvidar que Cuba fue poblada por oleadas sucesivas de aborígenes, provenientes de disímiles confines.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Banes: capital arqueológica de Cuba  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Noventa y seis sitios han sido registrados oficialmente en el holguinero municipio de Banes, zona declarada capital arqueológica de Cuba. Aunque se habla de la posible existencia de una provincia aborigen, lo cierto es que en aquella región oriental no quedan descendientes de la cultura Taína, palabra que en lengua Aruaca significa &amp;quot;yo soy bueno o yo soy manso&amp;quot;. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Perpetuando la memoria aborigen, los holguineros instituyeron un ídolo simbólico confeccionado en concha de mar, que recrea a una mujer con ofrendas y que se entrega a distinguidas personalidades que visitan el territorio. Hoy, en el Museo de Sitio de Chorro de Maíta se erigen, como testigos del tiempo, un cementerio y una Aldea Taína que recrean la vida aborigen de la isla antigua &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Chorro de Maíta una gran industria artesanal aborigen  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Fue en la década de 1930 cuando llegaron allí los primeros exploradores, buscando elementos que confirmaran la indudable presencia aborigen. Sin embargo, la enorme cantidad de cuentas de cuarzito encontradas, dejó latente hasta hoy una incógnita: ¿fue el Chorro de Maíta una gran industria artesanal aborigen? El doctor Guarsh, arqueólogo cubano de reconocido prestigio, abunda sobre el tema en esta Revista Semanal. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque [[Yaguajay]] es el nombre aborigen del hermoso paraje de la oriental provincia cubana de Holguín, sus primeros exploradores arqueológicos decidieron referirlo al popular Chorro de Maíta. Yaguajay Yuca-yeque Turey, en lengua aruaca: Yaguajay, la aldea del cielo resplandeciente, es el título de un libro escrito por el doctor [[José Manuel Guarch Delmonte|José Manuel Guarh]], quien narra sus experiencias durante las excavaciones en el Cementerio aborigen de Chorro de Maíta. &amp;quot;Fue en el año 76 cuando hice el censo arqueológico del municipio de Banes –apunta el arqueólogo cubano-. Cuando llegué a aquella zona, el dueño de las parcelas aseguró que cada vez que excavaba el terreno aparecían osamentas humanas en un área de caliza meteorizada&amp;quot;. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El caliche, muy común en Banes, tiene allí un espesor aproximado de un metro con cincuenta centímetros. Para el doctor José Manuel Guarh y su equipo investigativo, los múltiples relatos sobre las apariciones de osamentas humanas en Chorro de Maíta constituyeron un grano de escepticismo. &amp;quot;Íbamos preparados para excavar en los antiguos basureros dejados por los aborígenes, pues es allí donde puede encontrarse mayor número de evidencias para reconstruir su modo de vida&amp;quot; –asegura el arqueólogo Guarsh-. Comenta que no habían avanzado ni 50 centímetros de longitud y profundidad cuando se apreció el primer cráneo. &amp;quot;El problema era cómo parar aquello –explica-, porque aparecieron varios esqueletos y no podíamos dejarlos expuestos&amp;quot;. Según el especialista, poner al descubierto un esqueleto conlleva a una paciente labor de no menos de diez horas durante dos días. Llevar a la superficie un esqueleto enterrado, es como sacar una escultura de cualquier bloque marmóreo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Recuerda el doctor José Manuel Guarh que trabajando a 80 centímetros de profundidad, en el cementerio aborigen de Chorro de Maíta, se le acercó un campesino lamentándose de que sus descendientes no podrían observar lo que allí acontecía. &amp;quot;Después de analizar lo que me había dicho aquel hombre, no dudé en un Museo de Sitio –enfatiza Guarh-. Hubo que sanearlo todo, garantizando con un milímetro más-menos la exactitud de ubicación de cada pieza. Hoy –finaliza el arqueólogo-, se muestran 56 de los 180 esqueletos encontrados&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La vida y la muerte están bien representadas en la aldea aborigen de Chorro de Maíta, sitio ubicado en el holguinero Cerro de Yaguajay. Dividido por una angosta y empinada carretera, el sitio arqueológico más importante de Cuba muestra al visitante, de un lado, todas las posiciones de enterramiento aborigen encontradas en las Antillas. Por otra parte se aprecia, reproducida a escala natural, una aldea taína con 38 esculturas humanas. Argumenta el doctor [[José Manuel Guarch Delmonte|José Manuel Guarch]] que esas piezas reflejan el fenotipo o físico exacto de la etnia aruaca. El valor estriba en el hiper-realismo logrado por los escultores [[Argelio Cobiellas Cadena|Argelio Cobiellas, padre]] e [[Argelio José Cobiellas Rodríguez|hijo]], y Lauro Echavarria Osorio.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Escenas destacadas de la vida aborigen  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Según explica el prestigioso arqueólogo, José Manuel Guarh, autor intelectual y guionista de la aldea taína de Chorro de Maíta, las esculturas humanas detallan la deformación craneana, la perfilación del rostro y el rápido envejecimiento de aquel grupo humano que a los 45 años de edad ya era anciano. &amp;lt;ref&amp;gt;Artículo de Cubaweb, escrito por Pedro Quiroga. [http://www.nnc.cubaweb.cu/historia/historia30.htm Aldea aborigen de Chorro de Maíta: realidad palpable.] &amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|&amp;quot;Se exhiben tres caneyes en esa pequeña aldea que no es la que existió allí, porque aquella tenía alrededor de 22 000 metros cuadrados de superficie –acota el doctor Guarsh-. También existen bajareques intermedios y un vara en tierra, que es donde se proyectaba la vida cotidiana&amp;quot;.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Todas las esculturas, ubicadas dentro de los caneyes, llevan la vestimenta y los abalorios utilizados por los aborígenes cubanos durante sus actividades diarias. Holguín, tierra donde la naturaleza puso su afán de prodigio multicolor, también exhibe una cultura sui-géneris, mezclada con una historia muy rica. &amp;lt;ref&amp;gt;Artículo de Cubaweb, escrito por Pedro Quiroga. [http://www.nnc.cubaweb.cu/historia/historia30.htm Aldea aborigen de Chorro de Maíta: realidad palpable.] &amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|&amp;quot;Estamos trabajando en otro gran proyecto que cubrirá desde los municipios de [[Gibara]] hasta [[Baracoa]] –explica el doctor José Manuel Guarsh-. Vamos a regresar al [[Bariay (Rafael Freyre)|Bariay]] del siglo [[XVI]], al momento mismo en que [[Cristóbal Colón]] plantó su escarpín falcado en la costa&amp;quot;.}} &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Allí, a juicio del connotado arqueólogo cubano, se creará una pequeña aldea aborigen que recuerde a la que observó el Almirante poco después de su arribo. Las tres carabelas, La Niña, La Pinta, y la Santa María, volverán a emprender viaje tocando las mismas bahías que visitó el descubridor de América hasta llegar a puerto baracoense, por toda la costa Norte de la región oriental de Cuba.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Referencias==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;references /&amp;gt;&lt;br /&gt;
== Fuente  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*Sitio arqueológico de Chorro de Maíta&lt;br /&gt;
*Catálogo del Patrimonio holguinero.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Enlace  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*Página web de la cultura holguinera. [http://www.baibrama.cult.cu Baibrama].&lt;br /&gt;
*Página web [http://www.arqueotur.org Arqueotur].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Categoría:Museos]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Suyin patrimonio</name></author>
		
	</entry>
	<entry>
		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Chorro_de_Ma%C3%ADta&amp;diff=3316434</id>
		<title>Chorro de Maíta</title>
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		<updated>2019-03-13T18:03:41Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Suyin patrimonio: /* Sitio arqueológico de Chorro de Maíta */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Ficha Institución&lt;br /&gt;
|nombre = Sitio arqueológico de Chorro de Maíta&lt;br /&gt;
|siglas o acronimo = &lt;br /&gt;
|imagen = Maita.jpg&lt;br /&gt;
|tamaño = &lt;br /&gt;
|descripción = &lt;br /&gt;
|fecha de fundacion =[[1990]]&lt;br /&gt;
|apertura =&lt;br /&gt;
|fecha de disolución =&lt;br /&gt;
|tipo de unidad =&lt;br /&gt;
|deporte =&lt;br /&gt;
|director =&lt;br /&gt;
|secretario general =&lt;br /&gt;
|ministro =&lt;br /&gt;
|propietario =&lt;br /&gt;
|ideología política =&lt;br /&gt;
|organización juvenil =&lt;br /&gt;
|costo =&lt;br /&gt;
|superficie =&lt;br /&gt;
|dimensiones =&lt;br /&gt;
|capacidad =&lt;br /&gt;
|equipo local =&lt;br /&gt;
|pais ={{bandera2|Cuba}}&lt;br /&gt;
|sede =&lt;br /&gt;
|empresa matriz=&lt;br /&gt;
|ubicacion = [[Banes]]&lt;br /&gt;
|publicación =&lt;br /&gt;
|web = &lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
&amp;lt;div align=&amp;quot;justify&amp;quot;&amp;gt;&lt;br /&gt;
'''Sitio arqueológico de Chorro de Maíta '''. Amplia locación con restos de sociedades agricultoras ceramistas reconocidas como taínos o agroalfareros. Se encuentra ubicado en la ladera este del cerro de Yaguajay, a una altura de 160 m sobre el nivel del mar y a 4,7 km de la costa. Lugar donde, se supone, haya existido un contacto hindo-hispánico. Allí se evidencian todas las formas de enterramiento encontradas no sólo en el país, sino en el [[Caribe]], amén de algunas variantes que nunca antes habían sido registradas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Sitio arqueológico de Chorro de Maíta  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Escalando la montaña por un camino escabroso del poblado de [[Yaguajay]], en el holguinero municipio de [[Banes]], en el Oriente Cubano, se llega al primer cementerio aborigen de agricultores ceramistas encontrado en [[Cuba]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es el controvertido sitio arqueológico de Chorro de Maíta, lugar donde -se supone- haya existido un contacto hindo-hispánico. Allí se evidencian todas las formas de enterramiento encontradas no sólo en el país, sino en el Caribe, amén de algunas variantes que nunca antes habían sido registradas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La transculturación es evidente. A la presencia de vasijas, adornos, fragmentos de latón y cascabeles españoles, se suman los enterramientos cristianos: extremidades extendidas, brazos cruzados a la altura del pecho, y [[cráneo|cráneos]] que, en su mayoría, no se deformaron.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Confluencia de otras culturas  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde el cementerio aborigen de Chorro de Maíta, el paisaje es un derroche de tonos verdes, ocres y azules que matizan el mar, las palmeras y montañas. En una visita a aquel lugar paradisíaco, nos explicaba Iris Adat -ya desaparecida- que el sitio data de finales de mil cuatrocientos cuarenta hasta mil quinientos cuarenta, es decir, anterior y posterior a la llegada de los españoles a Cuba. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Chorro de Maíta debió ser un lugar de contacto con otras culturas. Se rescató un medallón de cobre -único en Cuba- propio de los venezolanos, quienes lo llevaban a la altura de la rótula y de los hombros. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Coincidentemente apareció allí un resto humano cuya estatura de un metro y setenta y seis centímetros sobrepasa la que promediaban los aborígenes. Todavía hoy, son muchos los enigmas por descifrar en Chorro de Maíta. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Cementerio Aborigen Chorro de Maita== &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Cementerio_chorro_maita.JPG|thumb|left|150px|Restos aborígenes de los taínos o arahuacos insulares.]]Descubierto desde [[1930]] en distintas fechas ha sido excavado. En [[1986]] se descubrió un cementerio de proporciones insospechadas y el primero de su magnitud encontrado en Cuba en un sitio de habitación de los agricultores. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Fueron exhumados 96 entierros, algunos con objetos de uso personal altamente significativos. Junto a la cerámica aborigen apareció mayólica española del Grupo I, y material lítico usado como objetos utilitarios y  superestructuralmente en collares de cuentas de cuarcitas, en formas y tamaños diversos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El grupo que habitó el sitio se destacó por un desarrollo técnico económico alto reflejado en los ritos ceremoniales, costumbres funerarias, posibilidades para producir cuentas en grandes cantidades, estilizar los adornos, confeccionar artefactos de metal y tela y otras actividades, todo lo cual se muestra en un museo de sitio inaugurado el [[1 de noviembre]] de [[1990]]; declarado '''Monumento Nacional''' el [[30 de noviembre]] de [[1991]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Un sitio que irradió cultura  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Museo_cementerio_chorro_maita.JPG|thumb|riht|150px|Cementerio Chorro de Maita]]Explican, especialistas del museo de sitio Chorro de Maíta, en la provincia de [[Holguín]], que existe otro elemento convincente como para pensar que allí también hubo presencia de culturas mexicanas. Se encontraron restos de lo que debió ser una princesa a juzgar por sus atributos: un collar (joya única en Cuba) confeccionado con coral rosado, cuarzo, perlas, doradas cuentas bicéfalas y una cabeza de ave tallada igualmente en oro a la que llamaban Inrirri en la mitología Aruaca. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se dice que el ave con su pico horadaba el sexo femenino y creó la etnia Arauca. La forma en que llegaron esos objetos a Chorro de Maíta sigue siendo una incógnita, sin embargo, no se puede olvidar que Cuba fue poblada por oleadas sucesivas de aborígenes, provenientes de disímiles confines.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Banes: capital arqueológica de Cuba  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Noventa y seis sitios han sido registrados oficialmente en el holguinero municipio de Banes, zona declarada capital arqueológica de Cuba. Aunque se habla de la posible existencia de una provincia aborigen, lo cierto es que en aquella región oriental no quedan descendientes de la cultura Taína, palabra que en lengua Aruaca significa &amp;quot;yo soy bueno o yo soy manso&amp;quot;. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Perpetuando la memoria aborigen, los holguineros instituyeron un ídolo simbólico confeccionado en concha de mar, que recrea a una mujer con ofrendas y que se entrega a distinguidas personalidades que visitan el territorio. Hoy, en el Museo de Sitio de Chorro de Maíta se erigen, como testigos del tiempo, un cementerio y una Aldea Taína que recrean la vida aborigen de la isla antigua &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Chorro de Maíta una gran industria artesanal aborigen  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Fue en la década de 1930 cuando llegaron allí los primeros exploradores, buscando elementos que confirmaran la indudable presencia aborigen. Sin embargo, la enorme cantidad de cuentas de cuarzito encontradas, dejó latente hasta hoy una incógnita: ¿fue el Chorro de Maíta una gran industria artesanal aborigen? El doctor Guarsh, arqueólogo cubano de reconocido prestigio, abunda sobre el tema en esta Revista Semanal. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque [[Yaguajay]] es el nombre aborigen del hermoso paraje de la oriental provincia cubana de Holguín, sus primeros exploradores arqueológicos decidieron referirlo al popular Chorro de Maíta. Yaguajay Yuca-yeque Turey, en lengua aruaca: Yaguajay, la aldea del cielo resplandeciente, es el título de un libro escrito por el doctor [[José Manuel Guarch Delmonte|José Manuel Guarh]], quien narra sus experiencias durante las excavaciones en el Cementerio aborigen de Chorro de Maíta. &amp;quot;Fue en el año 76 cuando hice el censo arqueológico del municipio de Banes –apunta el arqueólogo cubano-. Cuando llegué a aquella zona, el dueño de las parcelas aseguró que cada vez que excavaba el terreno aparecían osamentas humanas en un área de caliza meteorizada&amp;quot;. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El caliche, muy común en Banes, tiene allí un espesor aproximado de un metro con cincuenta centímetros. Para el doctor José Manuel Guarh y su equipo investigativo, los múltiples relatos sobre las apariciones de osamentas humanas en Chorro de Maíta constituyeron un grano de escepticismo. &amp;quot;Íbamos preparados para excavar en los antiguos basureros dejados por los aborígenes, pues es allí donde puede encontrarse mayor número de evidencias para reconstruir su modo de vida&amp;quot; –asegura el arqueólogo Guarsh-. Comenta que no habían avanzado ni 50 centímetros de longitud y profundidad cuando se apreció el primer cráneo. &amp;quot;El problema era cómo parar aquello –explica-, porque aparecieron varios esqueletos y no podíamos dejarlos expuestos&amp;quot;. Según el especialista, poner al descubierto un esqueleto conlleva a una paciente labor de no menos de diez horas durante dos días. Llevar a la superficie un esqueleto enterrado, es como sacar una escultura de cualquier bloque marmóreo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Recuerda el doctor José Manuel Guarh que trabajando a 80 centímetros de profundidad, en el cementerio aborigen de Chorro de Maíta, se le acercó un campesino lamentándose de que sus descendientes no podrían observar lo que allí acontecía. &amp;quot;Después de analizar lo que me había dicho aquel hombre, no dudé en un Museo de Sitio –enfatiza Guarh-. Hubo que sanearlo todo, garantizando con un milímetro más-menos la exactitud de ubicación de cada pieza. Hoy –finaliza el arqueólogo-, se muestran 56 de los 180 esqueletos encontrados&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La vida y la muerte están bien representadas en la aldea aborigen de Chorro de Maíta, sitio ubicado en el holguinero Cerro de Yaguajay. Dividido por una angosta y empinada carretera, el sitio arqueológico más importante de Cuba muestra al visitante, de un lado, todas las posiciones de enterramiento aborigen encontradas en las Antillas. Por otra parte se aprecia, reproducida a escala natural, una aldea taína con 38 esculturas humanas. Argumenta el doctor [[José Manuel Guarch Delmonte|José Manuel Guarch]] que esas piezas reflejan el fenotipo o físico exacto de la etnia aruaca. El valor estriba en el hiper-realismo logrado por los escultores [[Argelio Cobiellas Cadena|Argelio Cobiellas, padre]] e [[Argelio José Cobiellas Rodríguez|hijo]], y Lauro Echavarria Osorio.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Escenas destacadas de la vida aborigen  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Según explica el prestigioso arqueólogo, José Manuel Guarh, autor intelectual y guionista de la aldea taína de Chorro de Maíta, las esculturas humanas detallan la deformación craneana, la perfilación del rostro y el rápido envejecimiento de aquel grupo humano que a los 45 años de edad ya era anciano. &amp;lt;ref&amp;gt;Artículo de Cubaweb, escrito por Pedro Quiroga. [http://www.nnc.cubaweb.cu/historia/historia30.htm Aldea aborigen de Chorro de Maíta: realidad palpable.] &amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|&amp;quot;Se exhiben tres caneyes en esa pequeña aldea que no es la que existió allí, porque aquella tenía alrededor de 22 000 metros cuadrados de superficie –acota el doctor Guarsh-. También existen bajareques intermedios y un vara en tierra, que es donde se proyectaba la vida cotidiana&amp;quot;.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Todas las esculturas, ubicadas dentro de los caneyes, llevan la vestimenta y los abalorios utilizados por los aborígenes cubanos durante sus actividades diarias. Holguín, tierra donde la naturaleza puso su afán de prodigio multicolor, también exhibe una cultura sui-géneris, mezclada con una historia muy rica. &amp;lt;ref&amp;gt;Artículo de Cubaweb, escrito por Pedro Quiroga. [http://www.nnc.cubaweb.cu/historia/historia30.htm Aldea aborigen de Chorro de Maíta: realidad palpable.] &amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|&amp;quot;Estamos trabajando en otro gran proyecto que cubrirá desde los municipios de [[Gibara]] hasta [[Baracoa]] –explica el doctor José Manuel Guarsh-. Vamos a regresar al [[Bariay (Rafael Freyre)|Bariay]] del siglo [[XVI]], al momento mismo en que [[Cristóbal Colón]] plantó su escarpín falcado en la costa&amp;quot;.}} &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Allí, a juicio del connotado arqueólogo cubano, se creará una pequeña aldea aborigen que recuerde a la que observó el Almirante poco después de su arribo. Las tres carabelas, La Niña, La Pinta, y la Santa María, volverán a emprender viaje tocando las mismas bahías que visitó el descubridor de América hasta llegar a puerto baracoense, por toda la costa Norte de la región oriental de Cuba.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Referencias==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;references /&amp;gt;&lt;br /&gt;
== Fuente  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*Sitio arqueológico de Chorro de Maíta&lt;br /&gt;
*Catálogo del Patrimonio holguinero.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Enlace  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*Página web de la cultura holguinera. [http://www.baibrama.cult.cu Baibrama].&lt;br /&gt;
*Página web [http://www.arqueotur.org Arqueotur].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Categoría:Museos]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Suyin patrimonio</name></author>
		
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		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Chorro_de_Ma%C3%ADta&amp;diff=3316431</id>
		<title>Chorro de Maíta</title>
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		<updated>2019-03-13T18:02:15Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Suyin patrimonio: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Ficha Institución&lt;br /&gt;
|nombre = Sitio arqueológico de Chorro de Maíta&lt;br /&gt;
|siglas o acronimo = &lt;br /&gt;
|imagen = Maita.jpg&lt;br /&gt;
|tamaño = &lt;br /&gt;
|descripción = &lt;br /&gt;
|fecha de fundacion =[[1990]]&lt;br /&gt;
|apertura =&lt;br /&gt;
|fecha de disolución =&lt;br /&gt;
|tipo de unidad =&lt;br /&gt;
|deporte =&lt;br /&gt;
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|secretario general =&lt;br /&gt;
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|ubicacion = [[Banes]]&lt;br /&gt;
|publicación =&lt;br /&gt;
|web = &lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
&amp;lt;div align=&amp;quot;justify&amp;quot;&amp;gt;&lt;br /&gt;
'''Sitio arqueológico de Chorro de Maíta '''. Amplia locación con restos de sociedades agricultoras ceramistas reconocidas como taínos o agroalfareros. Se encuentra ubicado en la ladera este del cerro de Yaguajay, a una altura de 160 m sobre el nivel del mar y a 4,7 km de la costa. Lugar donde, se supone, haya existido un contacto hindo-hispánico. Allí se evidencian todas las formas de enterramiento encontradas no sólo en el país, sino en el [[Caribe]], amén de algunas variantes que nunca antes habían sido registradas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Sitio arqueológico de Chorro de Maíta  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Escalando la montaña por un camino escabroso del poblado de [[Yaguajay]], en el holguinero municipio de [[Banes]], en el Oriente Cubano, se llega al primer cementerio aborigen de agricultores ceramistas encontrado en [[Cuba]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es el controvertido sitio arqueológico de Chorro de Maíta, lugar donde -se supone- haya existido un contacto hindo-hispánico. Allí se evidencian todas las formas de enterramiento encontradas no sólo en el país, sino en el Caribe, amén de algunas variantes que nunca antes habían sido registradas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La trans-culturación es evidente. A la presencia de vasijas, adornos, fragmentos de latón y cascabeles españoles, se suman los enterramientos cristianos: extremidades extendidas, brazos cruzados a la altura del pecho, y [[cráneo|cráneos]] que, en su mayoría, no se deformaron.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Confluencia de otras culturas  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde el cementerio aborigen de Chorro de Maíta, el paisaje es un derroche de tonos verdes, ocres y azules que matizan el mar, las palmeras y montañas. En una visita a aquel lugar paradisíaco, nos explicaba Iris Adat -ya desaparecida- que el sitio data de finales de mil cuatrocientos cuarenta hasta mil quinientos cuarenta, es decir, anterior y posterior a la llegada de los españoles a Cuba. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Chorro de Maíta debió ser un lugar de contacto con otras culturas. Se rescató un medallón de cobre -único en Cuba- propio de los venezolanos, quienes lo llevaban a la altura de la rótula y de los hombros. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Coincidentemente apareció allí un resto humano cuya estatura de un metro y setenta y seis centímetros sobrepasa la que promediaban los aborígenes. Todavía hoy, son muchos los enigmas por descifrar en Chorro de Maíta. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Cementerio Aborigen Chorro de Maita== &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Cementerio_chorro_maita.JPG|thumb|left|150px|Restos aborígenes de los taínos o arahuacos insulares.]]Descubierto desde [[1930]] en distintas fechas ha sido excavado. En [[1986]] se descubrió un cementerio de proporciones insospechadas y el primero de su magnitud encontrado en Cuba en un sitio de habitación de los agricultores. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Fueron exhumados 96 entierros, algunos con objetos de uso personal altamente significativos. Junto a la cerámica aborigen apareció mayólica española del Grupo I, y material lítico usado como objetos utilitarios y  superestructuralmente en collares de cuentas de cuarcitas, en formas y tamaños diversos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El grupo que habitó el sitio se destacó por un desarrollo técnico económico alto reflejado en los ritos ceremoniales, costumbres funerarias, posibilidades para producir cuentas en grandes cantidades, estilizar los adornos, confeccionar artefactos de metal y tela y otras actividades, todo lo cual se muestra en un museo de sitio inaugurado el [[1 de noviembre]] de [[1990]]; declarado '''Monumento Nacional''' el [[30 de noviembre]] de [[1991]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Un sitio que irradió cultura  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Museo_cementerio_chorro_maita.JPG|thumb|riht|150px|Cementerio Chorro de Maita]]Explican, especialistas del museo de sitio Chorro de Maíta, en la provincia de [[Holguín]], que existe otro elemento convincente como para pensar que allí también hubo presencia de culturas mexicanas. Se encontraron restos de lo que debió ser una princesa a juzgar por sus atributos: un collar (joya única en Cuba) confeccionado con coral rosado, cuarzo, perlas, doradas cuentas bicéfalas y una cabeza de ave tallada igualmente en oro a la que llamaban Inrirri en la mitología Aruaca. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se dice que el ave con su pico horadaba el sexo femenino y creó la etnia Arauca. La forma en que llegaron esos objetos a Chorro de Maíta sigue siendo una incógnita, sin embargo, no se puede olvidar que Cuba fue poblada por oleadas sucesivas de aborígenes, provenientes de disímiles confines.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Banes: capital arqueológica de Cuba  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Noventa y seis sitios han sido registrados oficialmente en el holguinero municipio de Banes, zona declarada capital arqueológica de Cuba. Aunque se habla de la posible existencia de una provincia aborigen, lo cierto es que en aquella región oriental no quedan descendientes de la cultura Taína, palabra que en lengua Aruaca significa &amp;quot;yo soy bueno o yo soy manso&amp;quot;. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Perpetuando la memoria aborigen, los holguineros instituyeron un ídolo simbólico confeccionado en concha de mar, que recrea a una mujer con ofrendas y que se entrega a distinguidas personalidades que visitan el territorio. Hoy, en el Museo de Sitio de Chorro de Maíta se erigen, como testigos del tiempo, un cementerio y una Aldea Taína que recrean la vida aborigen de la isla antigua &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Chorro de Maíta una gran industria artesanal aborigen  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Fue en la década de 1930 cuando llegaron allí los primeros exploradores, buscando elementos que confirmaran la indudable presencia aborigen. Sin embargo, la enorme cantidad de cuentas de cuarzito encontradas, dejó latente hasta hoy una incógnita: ¿fue el Chorro de Maíta una gran industria artesanal aborigen? El doctor Guarsh, arqueólogo cubano de reconocido prestigio, abunda sobre el tema en esta Revista Semanal. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque [[Yaguajay]] es el nombre aborigen del hermoso paraje de la oriental provincia cubana de Holguín, sus primeros exploradores arqueológicos decidieron referirlo al popular Chorro de Maíta. Yaguajay Yuca-yeque Turey, en lengua aruaca: Yaguajay, la aldea del cielo resplandeciente, es el título de un libro escrito por el doctor [[José Manuel Guarch Delmonte|José Manuel Guarh]], quien narra sus experiencias durante las excavaciones en el Cementerio aborigen de Chorro de Maíta. &amp;quot;Fue en el año 76 cuando hice el censo arqueológico del municipio de Banes –apunta el arqueólogo cubano-. Cuando llegué a aquella zona, el dueño de las parcelas aseguró que cada vez que excavaba el terreno aparecían osamentas humanas en un área de caliza meteorizada&amp;quot;. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El caliche, muy común en Banes, tiene allí un espesor aproximado de un metro con cincuenta centímetros. Para el doctor José Manuel Guarh y su equipo investigativo, los múltiples relatos sobre las apariciones de osamentas humanas en Chorro de Maíta constituyeron un grano de escepticismo. &amp;quot;Íbamos preparados para excavar en los antiguos basureros dejados por los aborígenes, pues es allí donde puede encontrarse mayor número de evidencias para reconstruir su modo de vida&amp;quot; –asegura el arqueólogo Guarsh-. Comenta que no habían avanzado ni 50 centímetros de longitud y profundidad cuando se apreció el primer cráneo. &amp;quot;El problema era cómo parar aquello –explica-, porque aparecieron varios esqueletos y no podíamos dejarlos expuestos&amp;quot;. Según el especialista, poner al descubierto un esqueleto conlleva a una paciente labor de no menos de diez horas durante dos días. Llevar a la superficie un esqueleto enterrado, es como sacar una escultura de cualquier bloque marmóreo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Recuerda el doctor José Manuel Guarh que trabajando a 80 centímetros de profundidad, en el cementerio aborigen de Chorro de Maíta, se le acercó un campesino lamentándose de que sus descendientes no podrían observar lo que allí acontecía. &amp;quot;Después de analizar lo que me había dicho aquel hombre, no dudé en un Museo de Sitio –enfatiza Guarh-. Hubo que sanearlo todo, garantizando con un milímetro más-menos la exactitud de ubicación de cada pieza. Hoy –finaliza el arqueólogo-, se muestran 56 de los 180 esqueletos encontrados&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La vida y la muerte están bien representadas en la aldea aborigen de Chorro de Maíta, sitio ubicado en el holguinero Cerro de Yaguajay. Dividido por una angosta y empinada carretera, el sitio arqueológico más importante de Cuba muestra al visitante, de un lado, todas las posiciones de enterramiento aborigen encontradas en las Antillas. Por otra parte se aprecia, reproducida a escala natural, una aldea taína con 38 esculturas humanas. Argumenta el doctor [[José Manuel Guarch Delmonte|José Manuel Guarch]] que esas piezas reflejan el fenotipo o físico exacto de la etnia aruaca. El valor estriba en el hiper-realismo logrado por los escultores [[Argelio Cobiellas Cadena|Argelio Cobiellas, padre]] e [[Argelio José Cobiellas Rodríguez|hijo]], y Lauro Echavarria Osorio.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Escenas destacadas de la vida aborigen  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Según explica el prestigioso arqueólogo, José Manuel Guarh, autor intelectual y guionista de la aldea taína de Chorro de Maíta, las esculturas humanas detallan la deformación craneana, la perfilación del rostro y el rápido envejecimiento de aquel grupo humano que a los 45 años de edad ya era anciano. &amp;lt;ref&amp;gt;Artículo de Cubaweb, escrito por Pedro Quiroga. [http://www.nnc.cubaweb.cu/historia/historia30.htm Aldea aborigen de Chorro de Maíta: realidad palpable.] &amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|&amp;quot;Se exhiben tres caneyes en esa pequeña aldea que no es la que existió allí, porque aquella tenía alrededor de 22 000 metros cuadrados de superficie –acota el doctor Guarsh-. También existen bajareques intermedios y un vara en tierra, que es donde se proyectaba la vida cotidiana&amp;quot;.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Todas las esculturas, ubicadas dentro de los caneyes, llevan la vestimenta y los abalorios utilizados por los aborígenes cubanos durante sus actividades diarias. Holguín, tierra donde la naturaleza puso su afán de prodigio multicolor, también exhibe una cultura sui-géneris, mezclada con una historia muy rica. &amp;lt;ref&amp;gt;Artículo de Cubaweb, escrito por Pedro Quiroga. [http://www.nnc.cubaweb.cu/historia/historia30.htm Aldea aborigen de Chorro de Maíta: realidad palpable.] &amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|&amp;quot;Estamos trabajando en otro gran proyecto que cubrirá desde los municipios de [[Gibara]] hasta [[Baracoa]] –explica el doctor José Manuel Guarsh-. Vamos a regresar al [[Bariay (Rafael Freyre)|Bariay]] del siglo [[XVI]], al momento mismo en que [[Cristóbal Colón]] plantó su escarpín falcado en la costa&amp;quot;.}} &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Allí, a juicio del connotado arqueólogo cubano, se creará una pequeña aldea aborigen que recuerde a la que observó el Almirante poco después de su arribo. Las tres carabelas, La Niña, La Pinta, y la Santa María, volverán a emprender viaje tocando las mismas bahías que visitó el descubridor de América hasta llegar a puerto baracoense, por toda la costa Norte de la región oriental de Cuba.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Referencias==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;references /&amp;gt;&lt;br /&gt;
== Fuente  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*Sitio arqueológico de Chorro de Maíta&lt;br /&gt;
*Catálogo del Patrimonio holguinero.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Enlace  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*Página web de la cultura holguinera. [http://www.baibrama.cult.cu Baibrama].&lt;br /&gt;
*Página web [http://www.arqueotur.org Arqueotur].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Categoría:Museos]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Suyin patrimonio</name></author>
		
	</entry>
	<entry>
		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Los_Buchillones&amp;diff=3309678</id>
		<title>Los Buchillones</title>
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		<updated>2019-03-01T16:16:19Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Suyin patrimonio: /* Hallazgos en el área arqueológica Los Buchillones */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Localidad&lt;br /&gt;
|nombre            = Los Buchillones&lt;br /&gt;
|nombre completo   = &lt;br /&gt;
|país              = Cuba&lt;br /&gt;
|unidad            = Localidad&lt;br /&gt;
|tipo_superior_1   =Provincia&lt;br /&gt;
|superior_1        = [[Ciego de Ávila]]&lt;br /&gt;
|tipo_superior_2   =Municipio&lt;br /&gt;
|superior_2        = [[Chambas]]&lt;br /&gt;
|población         = &lt;br /&gt;
|imageninferior    = Oficinas_del_Sitio.JPG&lt;br /&gt;
|imageninferior_pie= Ubicacion_del_Sitio.JPG&lt;br /&gt;
|fundación         = [[1940]]&lt;br /&gt;
}}&amp;lt;div align=&amp;quot;justify&amp;quot;&amp;gt;&lt;br /&gt;
'''Los Buchillones.''' Sitio arqueológico que está ubicado al [[norte]] de la subregión arqueológica de [[Ciego de Ávila]], en las cercanías del poblado de Punta Alegre, municipio de [[Chambas]] el cual tiene una extensión de 1500 metros, lo que lo hace ser uno de los sitios más extensos de la Isla de [[Cuba]]. Declarado [[Monumento Nacional]] el [[15 de junio]] de [[2011]]&amp;lt;ref&amp;gt;Declaran Monumento Nacional al sitio Los Buchillones. Disponible en: [http://www.radiosantacruz.icrt.cu/noticias/20281-declaran-monumento-nacional-sitio-buchillones.htm Radio Santa Cruz].Consultado el [[17 de junio]] de 2011.&amp;lt;/ref&amp;gt;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Hallazgos en el área arqueológica Los Buchillones  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El sitio arqueológico conocido como Los Buchillones está ubicado al [[norte]] de la subregión arqueológica de [[Ciego de Ávila]], en las cercanías del poblado de Punta Alegre, municipio de [[Chambas|Chambas.]] Adopta el apellido del propietario de la finca más próxima donde se descubrió el poblado aborigen. Tiene una extensión de 1500 metros, lo que lo hace ser uno de los sitios más extensos de la Isla de [[Cuba]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se halla bastante alejado de otros asentamientos, ubicado sobre la línea de costa, en un potrero llano de suelos calizo arenosos, no muy fértiles, aunque aptos para la agricultura, próximo a pequeñas elevaciones cársicas. Fue descubierto en [[1940]] por el grupo de aficionados a la arqueología “Caonabo”, de [[Morón]]. El lugar fue visitado durante años, colectándose miles de piezas arqueológicas de alto valor, de cerámica, piedra o concha, pero ninguna de madera. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1980 la [[Academia de Ciencias de Cuba]], en coordinación con la Dirección de Patrimonio de la Provincia, inicia trabajos de investigación científica del yacimiento. En 1983 se desarrolla, con la participación de personal del Departamento Centro Oriental de Arqueología del [[CITMA]] en [[Holguín]], la primera excavación controlada a la que continúa otra campaña en [[1984]]. Como resultado de la [[Deforestación en Cuba|deforestación]] y de la dinámica costera, se ha producido un fuerte avance del mar y una acción erosiva que obligó a realizar en [[1989]] una excavación de salvamento en el sitio. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con el resultado de estos tres trabajos de campos se logró una caracterización arqueológica de la presencia aborigen en el lugar: se trataba de un conjunto de basurales formados por restos de comida, partes de recipientes de cerámica y artefactos diversos o fragmentados, generados por un asentamiento permanente de los llamados grupos Tainos que en [[Cuba]] también se conocen como Agroceramistas o comunidades agricultoras. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Parecía que no habría cambios sustanciales en la imagen que los arqueólogos tenían del sitio hasta que en [1990] el [[mundo]] científico fue sorprendido con el hallazgo realizado por dos pescadores residentes en el poblado de Punta Alegre. Habían descubierto lo que al parecer eran piezas arqueológicas, confeccionadas en [[madera]] y en perfecto estado de conservación, entre las que se hallaban numerosos objetos ceremoniales y herramientas y objetos de uso cotidiano. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los arqueólogos casi sin excepción fueron escépticos, era prácticamente imposible este tipo de hallazgos en un área tan estudiada, sin embargo, no era más que el inicio de lo que luego sería un gran acontecimiento para la arqueología caribeña insular. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la primavera de [[1994]] arqueólogos de la [[Academia de Ciencias de Cuba]] dirigidos por el Dr. Jorge Calvera Rosés, realizan en colaboración con museólogos, los primeros trabajos para comprobar in situ la autenticidad de las piezas. Se precisó que el lugar donde aparecían las piezas de [[madera]] se ubicaba a una distancia aproximada de 700 metros del sitio seco tradicionalmente conocido. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los hallazgos de los pescadores se habían realizado en una zona pantanosa que servia de canal de entrada y salida de las [[agua]]s de una laguna en la que se ubicaba una antigua salina. Las evidencias se encontraban bajo el agua, cubiertas por una capa de lodo de más de 25 cm de espesor. En ese momento, la cantidad de piezas localizadas triplicaba el número total de las detectadas en el país y superaba las reportadas en todas las Antillas Mayores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Recientes investigaciones en la zona de Los Buchillones  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Image:Foto.JPG|thumb|right|Investigadores construyen un dique para realizar excavaciones]]Esta es la quinta expedición de la aldea taína Los Buchillones, ¨ para esta ocasión, se construyó un dique de 17 metros de la playa ¨ explica en el periódico Juventud Rebelde [[Jorge Calvera]], (Director de la expedición por la parte cubana).Posteriormente se procedió a la extracción del agua del mar contenida dentro del dique, lo que cada vez son más visibles los postes de madera que conforman lo que un día fueron las viviendas de este grupo de aborígenes. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Un dato curioso es saber que ¨... no hay ningún lugar dentro de las antillas en el que se haya podido rescatar las estructuras de una vivienda aborigen antes de la llegada de Colón, lo único encontrado ha sido huellas; pero nunca casas con su estructura de madera ¨. Al frente de esta expedición se encontraban por la parte extranjera. David Pondergast de la Universidad de [[Londres]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Un grupo de aficionados a la espeleología reportó la presencia de un esqueleto [[aborigen]], algo nunca antes registrado en el lugar. El cadáver se encontraba en [[tierra]]s firmes a 700 metros del lugar donde se construyó el dique. El cadáver se encontraba en una posición fetal, el cráneo estaba dañado pero lo que quedaba permitía ver la formación artificial que es uno de los símbolos taínos; el largo de los [[hueso]]s se correspondía con los de ese grupo, hasta incluso los dientes, los cuáles tenía desgastados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No se había determinado el sexo ni la causa de su [[muerte]]. El lugar donde se encontró el esqueleto no es el lugar donde ellos solían enterrar a sus muertos. Este esqueleto se encuentra todavía en fase de estudio para determinar la causa de su muerte aunque los arqueólogos que están en el caso piensan que se haya muerto de enfermedad por el estado de sus [[hueso]]s. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Desarrollo de los proyectos de investigación  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se hacía necesario continuar los estudios y un aspecto clave de la investigación era obtener dataciones a través de los Métodos radiocarbónicos, para comprobar la antigüedad de la [[madera]] y tratar de determinar su correspondencia con la acción de la talla. Estas dataciones se consiguieron cuando especialistas en Arqueología del Museo Real de Notario (ROM), en [[Canadá]], visitaron la provincia de Ciego de Ávila en 1994 para hacer, conjuntamente con biólogos y otros especialistas, investigaciones en las lagunas [[La Redonda]] y La [[Leche]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A los arqueólogos canadienses les fueron mostradas las piezas de madera y de otros materiales encontradas en el sitio La Laguna, las que causaron un gran interés en estos especialistas, los cuales decidieron colaborar en el trabajo. Con el apoyo del Museo Real de Ontario se realizaron fechados radiocarbónicos y por AMS a 10 objetos de madera, que ubicaron a los artefactos en un período entre los [[Siglo XIII]] y [[Siglo XVII]], aspecto que reafirmó las consideraciones sobre la autenticidad de las piezas de [[madera]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Durante los años [[1995]] y [[1996]] se desarrollaron, en unión con los arqueólogos canadienses, trabajos de gabinete y exploraciones arqueológicas relacionadas con el área en cuestión, que permitieron obtener una idea más clara de sus características y, a principios de [[1997]] se firmó un convenio de trabajo entre el Museo Real de Ontario y la Delegación del Ministerio de Ciencia, Tecnología y [[Medio Ambiente]] (CITMA) de [[Ciego de Ávila]], por medio del Centro de Investigaciones de Ecosistemas Costeros (CIEC), y apoyados por el Centro de Investigaciones de [[Medio Ambiente]] de [[Camagüey]] (CIMAC) y el Departamento Centro Oriental de Arqueología, ambas instituciones adscriptas al [[CITMA]], en Camagüey y Holguín respectivamente, para ejecutar un proyecto de investigación que diera continuidad a estos estudios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esas investigaciones arqueológicas en el área de Los Buchillones se han logrado con la materialización de Dos proyectos consecutivos de estudios conjuntos con instituciones internacionales de reconocido prestigio científico, como el ya mencionado Museo Real de Ontario, durante la primera etapa ([[1997]] – [[2001]]), con el proyecto que se denominó “Investigaciones arqueológicas conjuntas cubano-canadiense en el área de Los Buchillones”, Punta Alegre, [[Ciego de Ávila]], [[Cuba]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Manteniéndose luego en el período [[2002]]-[[2006]] con el Instituto de arqueología de la universidad de Colegio de [[Londres]] (UCL), [[Inglaterra]], por medio del proyecto Investigaciones Arqueológicas conjuntas cubano-británicas sobre el sistema habitacionalaborigen La Laguna, costa [[norte]], provincia [[Ciego de Avila]], [[Cuba]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ambos proyectos, que en realidad se funden en uno solo, han sido dirigidos por los arqueólogos, Dr. Jorge A. Calvera, especialista cubano en comunidades agricultoras y ceramistas antillanas, y el Dr. David M. Pendergast (canadiense residente en estos momentos en [[Inglaterra]]), estudioso de los grupos aborígenes del Caribe. Apreciable ha sido también la participación de la Universidad de Toronto, [[Canadá]], y la Universidad Veracruzana de [[México]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al continuar los trabajos de campo en [[1997]], la erosión existente en el lugar hizo pensar que las excavaciones podrían sólo revelar un remanente muy pequeño de lo que había sido un sitio de considerable tamaño. Por ello se consideró adecuado comenzar los trabajos en el área de La Laguna, la zona hasta ese momento conocida por el reporte de madera. Esta idea determinó que el lugar de la siguiente excavación, en [[1998]], estuviera en el [[mar]]. En la temporada de [[1999]] se excavó inmediatamente al [[oeste]] del área trabajada en [[1997]]. En las excavaciones del año [[2001]], efectuadas en la laguna, el [[mar]] y la barra de arena que separa esos dos cuerpos de [[agua]], justo al [[Oeste]] de la excavación anterior, nuevamente aparecieron restos de varias estructuras constructivas superpuestas y una preciosa Hacha petaloide confeccionada en [[madera]]. En [[febrero]] del [[2004]] se realizó una excavación en un conjunto de postes denominado D2-6, ubicado a 12.30 metros al norte de la barra de [[arena]] que separa la laguna del [[mar]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hasta el momento, en el sitio han sido ubicados restos de no menos de seis estructuras constructivas que pudieron haber funcionado como viviendas, según sus dimensiones y la confrontación de los datos arqueológicos con la información histórica y etnográfica. Se trata de las estructuras constructivas aborígenes más completas y mejor conservadas del Caribe. Sus partes y otros elementos aislados ascienden a más de mil piezas de [[madera]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque aún no se ha establecido una cronología que permita definir cuáles estructuras se usaron al mismo tiempo, resulta claro que muchas de ellas en algún momento formaban parte de una aldea. A partir del año [[2004]] se decidió ampliar el trabajo a las zonas de la Cayería [[norte]], próximas al sitio. El objetivo principal era estudiar las posibilidades de vínculos entre la aldea costera y su espacio inmediato, como un modo de llegar a entender el funcionamiento de los mecanismos de aprovechamiento del entorno y de movimiento humano en la zona. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se exploraron 17 cayos ubicados en un sector de la cayería, limitado por [[Cayo Guillermo]], al Noreste, [[Cayo Santa María]], al Noroeste, y al [[Sur]], la Costanera de Baliza y la Ensenada de las Coloradas, que sirven de borde septentrional a la Bahía de Buenavista. Se ubicaron los restos de un campamento aborigen y de una estación donde se procesaban productos alimenticios en uno de los cayos, y en otros se obtuvieron evidencias que demuestran que fueron visitados y quizás usados como estaciones muy breves para los trabajos de obtención de alimentos y durante las travesías por la zona.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Impacto científico  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los hallazgos realizados en el Sitio arqueológico La Laguna y los estudios paralelos revolucionan la visión que la Arqueología y la [[historia]] del Caribe tenían sobre el uso de la [[madera]] entre las comunidades taínas y abren caminos para un acercamiento riguroso a los procesos de trabajo que relacionaban a estos hombres con la explotación de los [[bosque]]s. Se abre un inventario hasta ahora distorsionado por la acción del tiempo, el clima y muchos otros factores, que muestra la riqueza y diversidad de la artefactería en [[madera]] y la complejidad indudable de la sociedad que usaba y creaba estos objetos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las piezas halladas permiten estudiar elementos hasta ahora desconocidos del [[mundo]] estético aborigen y del vínculo de este con[[Image:SDC10106.JPG|thumb|right|Piezas encontradas en el asentamiento aborigen de la zona]] su religiosidad y con los procesos de uso social de tales bienes. La complejidad de estos objetos cuestiona la imagen de simplicidad manejada, al tratar las comunidades taínas del centro de [[Cuba]], e indica niveles de desarrollo socio-económico que escapaban al estudio arqueológico tradicional. La abundancia de estructuras constructivas es otro aspecto que apoya esta consideración y demuestra que fuera del oriente de Cuba también existieron poblaciones de gran amplitud y desarrollo socio-económico y cultural. El estudio de las edificaciones descubre detalles ausentes de la documentación histórica, los cuales ilustran la complejidad de los procesos constructivos y revelan una sociedad fuerte capaz de organizar acciones laborales que involucraran la participación de grandes grupos de personas, y, por otra parte, la capacidad de fabricación de herramientas y objetos de uso ritual confeccionados en materia vegetal, extensible al resto de las industrias aborígenes, indica la especialización de los más hábiles en trabajos propios de sociedades ya más avanzadas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La comprobación del vínculo del Área Arqueológica de Los Buchillones, con la cayería próxima y con las cercanas áreas de concentración de sitios arqueológicos ubicadas más hacia el Este prueba la potencia de la sociedad asentada en la costa y sus capacidades para moverse en este amplio espacio y aprovechar sus recursos y los de sus vecinos, constituyendo el primer análisis realizado en [[Cuba]] sobre los procesos de interacción cultural a una escala tan amplia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por primera vez en la [[historia]] de la arqueología de [[Cuba]] y el Caribe se pone a disposición de los investigadores y el público una gran colección de objetos originales de madera, colectados en parte mediante técnicas científicas y adecuadamente estudiadas. La información sobre estos materiales posibilita la reinterpretación de las piezas obtenidas con anterioridad, ubicadas en colecciones aisladas y que no proceden de un contexto arqueológico conocido y estudiado. El estudio de la vivienda aborigen en [[Cuba]], sus formas y detalles constructivos como expresión de la [[cultura]], ha dependido fundamentalmente de la información dejada por los cronistas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A partir de la información etnográfica se ha podido inferir la existencia de otras construcciones de carácter auxiliar como son las llamadas barbacoas y los colgadizos de forma rectangular con techo a dos [[agua]]s y sin paredes, ubicados cerca de las viviendas y usados con el fin de guardar [[alimento]]s y realizar otras actividades. La Arqueología en [[Cuba]] y el Caribe brinda informes referidos al estudio de áreas apisonadas en residuarios aborígenes, que se atribuyen a pisos de casas, y ocasionalmente se han hallado los agujeros donde debieron estar ubicados los postes. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los descubrimientos en el Área Arqueológica de Los Buchillones aportaron las primeras evidencias de postes ordenados dentro de una estructura original y han posibilitado revisar las ideas existentes al respecto desde una perspectiva más real. Se comprobó la existencia de estructuras de formas variadas, incluyendo rectangulares, y se esclareció la imagen de un asentamiento habitacional paralelo a la línea de costa, aunque al parecer sin una disposición regular, lo cual coincide con lo referenciado por [[Cristóbal Colón]] al hablar de algunos poblados de los vistos por él, que no tenían ninguna disposición en el terreno y que las casas estaban ubicadas una acá y otra acullá. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El número de agrupaciones de postes sugiere la existencia de una gran cantidad de estructuras constructivas en el sitio, lo que puede estar asociado a una población amplia y al uso del lugar durante largo tiempo. La obtención de nuevos fechados da mayor precisión temporal al análisis de la presencia agroalfarera y descubre movimientos hacia el centro de [[Cuba]], más tempranos que los usualmente valorados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los fechados radiocarbónicos a partir de objetos de madera, ubican estos artefactos en un período de tiempo que se mueve entre los [[siglo XIII]] y [[siglo XVII]]. La ocupación habitacional del lugar estuvo vigente más de 400 años, desde el 1220 d.n.e hasta 1690 d.n.e, aunque aun es difícil precisar su continuidad. Los resultados de las dataciones radiocarbónicas indican que la comunidad aborigen asentada en la zona sobrevivió el impacto inicial de los procesos de conquista y colonización, aspecto novedoso para la historiografía cubana de ese período, que generalmente señala una rápida y casi total desaparición de la presencia indígena en la Isla. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El estudio de los diversos aspectos señalados ha sido posible gracias a un esfuerzo de colaboración nacional e internacional que ha vinculado a especialistas en arqueología y recursos naturales de las Delegaciones del [[Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente]] de las provincias de Ciego de Ávila, [[Holguín]] y [[Camagüey]], con personal de renombradas instituciones académicas de Canadá, como el Museo Real de Notario y la Universidad de Toronto; así como el Instituto de Arqueología, Universidad Colegio de Londres, en [[Inglaterra]] y en [[México]], con la Universidad Veracruzana de ese país. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esta colaboración ha significado una renovación del flujo de información científica internacional hacia los centros cubanos, posibilidades de intercambio con especialistas de primer nivel y asesoría metodológica y tecnológica que se ha ido esparciendo por la Isla a través de publicaciones, conferencias, eventos y cursos, en Cuba y en el extranjero. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se ha generado un clima de intercambio donde la superación también ha ocupado un espacio notable, ya que han culminado dos tesis de maestría (una en el [[Instituto Superior de Arte]] (ISA), en Cuba, y otra en la Universidad de Toronto, [[Canadá]]) y un doctorado, también de la Universidad de Toronto, basados en los trabajos en el área, y hay en ejecución un doctorado de la Universidad Colegio de Londres, una maestría de la Universidad de Toronto y una tesis de licenciatura de la Universidad Veracruzana de [[México]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se han realizado además tareas de entrenamiento de pregrado para estudiantes ingleses y canadienses. Se ha creado un interés por conocer el panorama investigativo cubano y por aumentar el intercambio con los profesionales de la Isla en esta temática, cuyo prestigio ha crecido, al extremo de recibir, directa o indirectamente, solicitudes de especialistas en diferentes ramas afines a la arqueología para participar en el Proyecto. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se han abierto también oportunidades para la publicación en revistas internacionales especializadas muy importantes, tales como Antiquity, de [[Estados Unidos]], Rotunda, de [[Canadá]], y el Caribe Arqueológico, de [[Cuba]], que dan una visión del desarrollo de la investigación científica en nuestro país, así como la publicación en diferentes órganos de prensa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Impacto cultural y social  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La mayoría de las piezas de madera conocidas en Cuba procedían de colecciones particulares formadas a finales del [[Siglo XIX]] o a principios del [[Siglo XX]], cuando figuras del quehacer científico en nuestro país o personas de prestigio social en ciertas zonas, comenzaron sus labores arqueológicas, o se dedicaron al coleccionismo. Se trataba en su mayoría de objetos cuya utilidad para la investigación científica estaba muy afectada por la falta de referencias de hallazgo y que en varios casos fueron sacados del país. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Image:SDC10057.JPG|thumb|right|Canoa]]Los trabajos realizados en el área de Los Buchillones han permitido incrementar la colección de objetos rituales y utilitarios de madera de los museos del país en 254 piezas muebles, más de un millar de restos de edificaciones y unos pocos restos de canoas, obtenidas en este caso a través de métodos de excavación controlados, lo que le aporta mayor relevancia a tales artefactos al conocerse su procedencia cultural, temporal y espacial. La ubicación de estos objetos en varios museos de la provincia de [[Ciego de Ávila]], ha permitido diversificar la ubicación nacional de estos materiales, antes circunscrita al [[occidente]] y [[oriente]] del país. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La exposición de los objetos encontrados en los museos Provincial de [[Ciego de Ávila]] y municipales de [[Chambas]] y [[Morón]], ha permitido que miles de personas de diferentes lugares conozcan estas piezas y perciban la importancia del estudio de las sociedades aborígenes y de la práctica arqueológica. El promedio de visitantes por año, solamente en el Museo Municipal de Chambas, desde [[1997]] hasta la fecha ha sido de 10 500, entre nacionales y extranjeros. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A estos visitantes se les muestran los objetos encontrados, que constituyen también material de estudio para estudiantes y profesores de diversos niveles de enseñanza. Esto ha supuesto también un conjunto de acciones para superar al personal de museos en los temas de arqueología y su participación en el trabajo de campo y en el estudio de los materiales. Un objetivo primordial del trabajo en el área ha sido vincular a la población local a las investigaciones realizadas e influir de manera significativa en la divulgación de los conocimientos adquiridos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde el mismo inicio de las excavaciones se comenzaron a recibir visitas de vecinos y grupos de estudiantes a los que se ofrecieron charlas y explicaciones. A los procesos de excavación se vincularon trabajadores de la zona (alrededor de cinco a siete cada año), que se encontraban desocupados en esos momentos, lo cual sirvió para instruirlos en el manejo de las técnicas de excavación y para sensibilizarlos con la labor que se estaba llevando a cabo en el sitio, y con la importancia de proteger el lugar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El área arqueológica y los materiales colectados han llegado a convertirse en símbolos locales y en motivos de orgullo para los pobladores de Punta Alegre y Chambas. Imágenes de las piezas se han integrado a los elementos de la cultura local e incluso la figura de uno de los objetos de madera ahora forma parte del Escudo del municipio de Chambas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las autoridades locales reconocen los valores de la investigación y han realizado acciones de apoyo que incluyen el establecimiento de medidas de protección para los sitios y las gestiones para la creación de infraestructura expositiva y de trabajo de investigación. La divulgación de los resultados de las investigaciones en la prensa plana, radial y televisiva, ya sea de carácter internacional, nacional o local, ha permitido que la mayor parte de la población haya tenido acceso a esa información. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde el inicio de las investigaciones han sido realizadas más de un centenar de presentaciones en la prensa plana, de las cuales 18 han sido en los dos últimos años, y alrededor de 50 en la radio y la televisión. En Internet aparecen 61 páginas [[Web]], con informaciones relacionadas con el tema. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A través de todas ellas se ha dado información general a la población sobre las novedades científicas del trabajo, que ha permitido elevar la cultura general acerca de las sociedades aborígenes en Cuba y sobre la importancia de la investigación arqueológica. Los resultados obtenidos en los trabajos científicos dan la posibilidad de introducir nuevos conocimientos en los programas de [[Historia]] de [[Cuba]] del [[MINED]], tarea que actualmente se ejecuta.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Impacto económico  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde el punto de vista económico el desarrollo del Proyecto ha permitido obtener equipos de excavación y laboratorio, recibir ganancias por concepto de alojamiento, alimentación, renta de vehículos y embarcaciones a la provincia y en especial al municipio de [[Chambas]] y otros donativos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se han ido creando las condiciones para que los resultados de este Proyecto se abran al turismo científico y al tradicional. Muy importante es la obtención de 24 fechados radiocarbónicos y la planificación de 28 más, con un alto valor científico y económico, y la construcción de una aldea taína en el Parque Natural El Bagá, en [[Cayo Coco]], concebido para el conocimiento de la historia aborigen de [[Cuba]] y el disfrute del turismo nacional e internacional, donde se pueden mostrar los resultados de las investigaciones arqueológicas cubanas. El desarrollo de las diferentes etapas del proyecto ha aportado al país alrededor de 80 000 USD, obtenidos por la vía de la colaboración internacional. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En resumen el Área Arqueológica Los Buchillones, con sus novedosas peculiaridades, constituye en la actualidad, sin lugar a dudas, el tesoro del patrimonio aborigen más destacado de la nación cubana. Es un área excepcional en [[Cuba]] y en el Caribe insular, con repercusión nacional e internacional, tanto para arqueólogos como para lectores en general, al extremo de interesar a prestigiosas instituciones científicas extranjeras. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La mayor parte de la metodología utilizada en las investigaciones, así como los descubrimientos y la interpretación hecha sobre el modo de vida de los Taínos asentados en esta parte del territorio cubano, constituyen originalidades científicas para todas las antillas, pues en una sola área de concentración agroalfarera se han obtenido más elementos de madera que todos los aparecidos en el resto de Cuba y las Antillas en su conjunto. Al área de Los Buchillones le sigue, a mucha distancia, la presencia de madera en el Yacimiento El Manantial de La Aleta, en la República Dominicana.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Monumento Nacional==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Declarado [[Monumento Nacional]] el [[14 de junio]] de [[2011]], la decisión  estuvo avalada por la relevancia de la zona, una de las más ricas del Caribe en piezas de madera, cerámica, piedras y conchas  pertenecientes a comunidades aborígenes agroalfareras.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los hallazgos en ese sitio, de unos 20 mil metros cuadrados, revitalizó  los estudios de este tema en Cuba y Centroamérica, al ser el primer  lugar arqueológico del área insular donde aparecieron viviendas de  habitantes originarios. Además, revolucionó la visión sobre el uso de la madera en las  comunidades taínas y mostró elementos nuevos de su mundo estético y  religioso.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los Buchillones se suma al batey del antiguo central Cunagua y la Trocha Militar de Júcaro a Morón, como los únicos lugares que ostenta esa condición en el territorio de [[Ciego de Ávila]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Referencias==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;references /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Fuentes  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*Investigaciones Arqueológicas en el área Los Buchillones, [[Ciego de Ávila]], [[Cuba]]. [[Centro de Investigaciones de Ecosistemas Costeros]], [[Ciego de Ávila]]. &lt;br /&gt;
*Artículo de Revista [[30 de abril]] de [[2008|2008]].Disponible en: [http://www.juventudrebelde.cu juventudrebelde.cu] &lt;br /&gt;
*Omar Jesús Fernández Pérez Licenciado en [[Español]] y [[Literatura]]. Centro de Investigaciones de Ecosistemas Costeros, [[Ciego de Ávila]] y Tania Pérez Pérez Ingeniera en Control Automático. Delegación Territorial del [[CITMA]], [[Ciego de Ávila]]. Los Buchillones: Un tesoro arqueológico.&lt;br /&gt;
*Declaran Monumento Nacional al sitio Los Buchillones. Disponible en: [http://www.radiosantacruz.icrt.cu/noticias/20281-declaran-monumento-nacional-sitio-buchillones.htm Radio Santa Cruz]. Consultado el [[17 de junio]] de [[2011]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Categoría:Medio ambiente]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Suyin patrimonio</name></author>
		
	</entry>
	<entry>
		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Los_Buchillones&amp;diff=3309677</id>
		<title>Los Buchillones</title>
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		<updated>2019-03-01T16:14:21Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Suyin patrimonio: /* Hallazgos en el área arqueológica Los Buchillones */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Localidad&lt;br /&gt;
|nombre            = Los Buchillones&lt;br /&gt;
|nombre completo   = &lt;br /&gt;
|país              = Cuba&lt;br /&gt;
|unidad            = Localidad&lt;br /&gt;
|tipo_superior_1   =Provincia&lt;br /&gt;
|superior_1        = [[Ciego de Ávila]]&lt;br /&gt;
|tipo_superior_2   =Municipio&lt;br /&gt;
|superior_2        = [[Chambas]]&lt;br /&gt;
|población         = &lt;br /&gt;
|imageninferior    = Oficinas_del_Sitio.JPG&lt;br /&gt;
|imageninferior_pie= Ubicacion_del_Sitio.JPG&lt;br /&gt;
|fundación         = [[1940]]&lt;br /&gt;
}}&amp;lt;div align=&amp;quot;justify&amp;quot;&amp;gt;&lt;br /&gt;
'''Los Buchillones.''' Sitio arqueológico que está ubicado al [[norte]] de la subregión arqueológica de [[Ciego de Ávila]], en las cercanías del poblado de Punta Alegre, municipio de [[Chambas]] el cual tiene una extensión de 1500 metros, lo que lo hace ser uno de los sitios más extensos de la Isla de [[Cuba]]. Declarado [[Monumento Nacional]] el [[15 de junio]] de [[2011]]&amp;lt;ref&amp;gt;Declaran Monumento Nacional al sitio Los Buchillones. Disponible en: [http://www.radiosantacruz.icrt.cu/noticias/20281-declaran-monumento-nacional-sitio-buchillones.htm Radio Santa Cruz].Consultado el [[17 de junio]] de 2011.&amp;lt;/ref&amp;gt;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Hallazgos en el área arqueológica Los Buchillones  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El sitio arqueológico conocido como Los Buchillones está ubicado al [[norte]] de la subregión arqueológica de [[Ciego de Ávila]], en las cercanías del poblado de Punta Alegre, municipio de [[Chambas|Chambas.]] Adopta el apellido del propietario de la finca más próxima donde se descubrió el poblado aborigen. Tiene una extensión de 1500 metros, lo que lo hace ser uno de los sitios más extensos de la Isla de [[Cuba]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se halla bastante alejado de otros asentamientos, ubicado sobre la línea de costa, en un potrero llano de suelos calizo arenosos, no muy fértiles, pero aptos para la agricultura, próximo a pequeñas elevaciones cársicas. Fue descubierto en [[1940]] por el grupo de aficionados a la Arqueología “Canoabo” de [[Morón]]. El lugar fue visitado durante años, colectándose miles de piezas arqueológicas de alto valor, aunque ninguna de ellas de madera. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1980 la [[Academia de Ciencias de Cuba]], en coordinación con la Dirección de Patrimonio de la Provincia, inicia trabajos de investigación científica del yacimiento. En 1983 se desarrolla, con la participación de personal del Departamento Centro Oriental de Arqueología del [[CITMA]] en [[Holguín]], la primera excavación controlada a la que continúa otra campaña en [[1984]]. Como resultado de la [[Deforestación en Cuba|deforestación]] y de la dinámica costera, se ha producido un fuerte avance del mar y una acción erosiva que obligó a realizar en [[1989]] una excavación de salvamento en el sitio. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con el resultado de estos tres trabajos de campos se logró una caracterización arqueológica de la presencia aborigen en el lugar: se trataba de un conjunto de basurales formados por restos de comida, partes de recipientes de cerámica y artefactos diversos o fragmentados, generados por un asentamiento permanente de los llamados grupos Tainos que en [[Cuba]] también se conocen como Agroceramistas o comunidades agricultoras. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Parecía que no habría cambios sustanciales en la imagen que los arqueólogos tenían del sitio hasta que en [1990] el [[mundo]] científico fue sorprendido con el hallazgo realizado por dos pescadores residentes en el poblado de Punta Alegre. Habían descubierto lo que al parecer eran piezas arqueológicas, confeccionadas en [[madera]] y en perfecto estado de conservación, entre las que se hallaban numerosos objetos ceremoniales y herramientas y objetos de uso cotidiano. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los arqueólogos casi sin excepción fueron escépticos, era prácticamente imposible este tipo de hallazgos en un área tan estudiada, sin embargo, no era más que el inicio de lo que luego sería un gran acontecimiento para la arqueología caribeña insular. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la primavera de [[1994]] arqueólogos de la [[Academia de Ciencias de Cuba]] dirigidos por el Dr. Jorge Calvera Rosés, realizan en colaboración con museólogos, los primeros trabajos para comprobar in situ la autenticidad de las piezas. Se precisó que el lugar donde aparecían las piezas de [[madera]] se ubicaba a una distancia aproximada de 700 metros del sitio seco tradicionalmente conocido. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los hallazgos de los pescadores se habían realizado en una zona pantanosa que servia de canal de entrada y salida de las [[agua]]s de una laguna en la que se ubicaba una antigua salina. Las evidencias se encontraban bajo el agua, cubiertas por una capa de lodo de más de 25 cm de espesor. En ese momento, la cantidad de piezas localizadas triplicaba el número total de las detectadas en el país y superaba las reportadas en todas las Antillas Mayores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Recientes investigaciones en la zona de Los Buchillones  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Image:Foto.JPG|thumb|right|Investigadores construyen un dique para realizar excavaciones]]Esta es la quinta expedición de la aldea taína Los Buchillones, ¨ para esta ocasión, se construyó un dique de 17 metros de la playa ¨ explica en el periódico Juventud Rebelde [[Jorge Calvera]], (Director de la expedición por la parte cubana).Posteriormente se procedió a la extracción del agua del mar contenida dentro del dique, lo que cada vez son más visibles los postes de madera que conforman lo que un día fueron las viviendas de este grupo de aborígenes. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Un dato curioso es saber que ¨... no hay ningún lugar dentro de las antillas en el que se haya podido rescatar las estructuras de una vivienda aborigen antes de la llegada de Colón, lo único encontrado ha sido huellas; pero nunca casas con su estructura de madera ¨. Al frente de esta expedición se encontraban por la parte extranjera. David Pondergast de la Universidad de [[Londres]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Un grupo de aficionados a la espeleología reportó la presencia de un esqueleto [[aborigen]], algo nunca antes registrado en el lugar. El cadáver se encontraba en [[tierra]]s firmes a 700 metros del lugar donde se construyó el dique. El cadáver se encontraba en una posición fetal, el cráneo estaba dañado pero lo que quedaba permitía ver la formación artificial que es uno de los símbolos taínos; el largo de los [[hueso]]s se correspondía con los de ese grupo, hasta incluso los dientes, los cuáles tenía desgastados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No se había determinado el sexo ni la causa de su [[muerte]]. El lugar donde se encontró el esqueleto no es el lugar donde ellos solían enterrar a sus muertos. Este esqueleto se encuentra todavía en fase de estudio para determinar la causa de su muerte aunque los arqueólogos que están en el caso piensan que se haya muerto de enfermedad por el estado de sus [[hueso]]s. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Desarrollo de los proyectos de investigación  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se hacía necesario continuar los estudios y un aspecto clave de la investigación era obtener dataciones a través de los Métodos radiocarbónicos, para comprobar la antigüedad de la [[madera]] y tratar de determinar su correspondencia con la acción de la talla. Estas dataciones se consiguieron cuando especialistas en Arqueología del Museo Real de Notario (ROM), en [[Canadá]], visitaron la provincia de Ciego de Ávila en 1994 para hacer, conjuntamente con biólogos y otros especialistas, investigaciones en las lagunas [[La Redonda]] y La [[Leche]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A los arqueólogos canadienses les fueron mostradas las piezas de madera y de otros materiales encontradas en el sitio La Laguna, las que causaron un gran interés en estos especialistas, los cuales decidieron colaborar en el trabajo. Con el apoyo del Museo Real de Ontario se realizaron fechados radiocarbónicos y por AMS a 10 objetos de madera, que ubicaron a los artefactos en un período entre los [[Siglo XIII]] y [[Siglo XVII]], aspecto que reafirmó las consideraciones sobre la autenticidad de las piezas de [[madera]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Durante los años [[1995]] y [[1996]] se desarrollaron, en unión con los arqueólogos canadienses, trabajos de gabinete y exploraciones arqueológicas relacionadas con el área en cuestión, que permitieron obtener una idea más clara de sus características y, a principios de [[1997]] se firmó un convenio de trabajo entre el Museo Real de Ontario y la Delegación del Ministerio de Ciencia, Tecnología y [[Medio Ambiente]] (CITMA) de [[Ciego de Ávila]], por medio del Centro de Investigaciones de Ecosistemas Costeros (CIEC), y apoyados por el Centro de Investigaciones de [[Medio Ambiente]] de [[Camagüey]] (CIMAC) y el Departamento Centro Oriental de Arqueología, ambas instituciones adscriptas al [[CITMA]], en Camagüey y Holguín respectivamente, para ejecutar un proyecto de investigación que diera continuidad a estos estudios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esas investigaciones arqueológicas en el área de Los Buchillones se han logrado con la materialización de Dos proyectos consecutivos de estudios conjuntos con instituciones internacionales de reconocido prestigio científico, como el ya mencionado Museo Real de Ontario, durante la primera etapa ([[1997]] – [[2001]]), con el proyecto que se denominó “Investigaciones arqueológicas conjuntas cubano-canadiense en el área de Los Buchillones”, Punta Alegre, [[Ciego de Ávila]], [[Cuba]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Manteniéndose luego en el período [[2002]]-[[2006]] con el Instituto de arqueología de la universidad de Colegio de [[Londres]] (UCL), [[Inglaterra]], por medio del proyecto Investigaciones Arqueológicas conjuntas cubano-británicas sobre el sistema habitacionalaborigen La Laguna, costa [[norte]], provincia [[Ciego de Avila]], [[Cuba]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ambos proyectos, que en realidad se funden en uno solo, han sido dirigidos por los arqueólogos, Dr. Jorge A. Calvera, especialista cubano en comunidades agricultoras y ceramistas antillanas, y el Dr. David M. Pendergast (canadiense residente en estos momentos en [[Inglaterra]]), estudioso de los grupos aborígenes del Caribe. Apreciable ha sido también la participación de la Universidad de Toronto, [[Canadá]], y la Universidad Veracruzana de [[México]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al continuar los trabajos de campo en [[1997]], la erosión existente en el lugar hizo pensar que las excavaciones podrían sólo revelar un remanente muy pequeño de lo que había sido un sitio de considerable tamaño. Por ello se consideró adecuado comenzar los trabajos en el área de La Laguna, la zona hasta ese momento conocida por el reporte de madera. Esta idea determinó que el lugar de la siguiente excavación, en [[1998]], estuviera en el [[mar]]. En la temporada de [[1999]] se excavó inmediatamente al [[oeste]] del área trabajada en [[1997]]. En las excavaciones del año [[2001]], efectuadas en la laguna, el [[mar]] y la barra de arena que separa esos dos cuerpos de [[agua]], justo al [[Oeste]] de la excavación anterior, nuevamente aparecieron restos de varias estructuras constructivas superpuestas y una preciosa Hacha petaloide confeccionada en [[madera]]. En [[febrero]] del [[2004]] se realizó una excavación en un conjunto de postes denominado D2-6, ubicado a 12.30 metros al norte de la barra de [[arena]] que separa la laguna del [[mar]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hasta el momento, en el sitio han sido ubicados restos de no menos de seis estructuras constructivas que pudieron haber funcionado como viviendas, según sus dimensiones y la confrontación de los datos arqueológicos con la información histórica y etnográfica. Se trata de las estructuras constructivas aborígenes más completas y mejor conservadas del Caribe. Sus partes y otros elementos aislados ascienden a más de mil piezas de [[madera]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque aún no se ha establecido una cronología que permita definir cuáles estructuras se usaron al mismo tiempo, resulta claro que muchas de ellas en algún momento formaban parte de una aldea. A partir del año [[2004]] se decidió ampliar el trabajo a las zonas de la Cayería [[norte]], próximas al sitio. El objetivo principal era estudiar las posibilidades de vínculos entre la aldea costera y su espacio inmediato, como un modo de llegar a entender el funcionamiento de los mecanismos de aprovechamiento del entorno y de movimiento humano en la zona. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se exploraron 17 cayos ubicados en un sector de la cayería, limitado por [[Cayo Guillermo]], al Noreste, [[Cayo Santa María]], al Noroeste, y al [[Sur]], la Costanera de Baliza y la Ensenada de las Coloradas, que sirven de borde septentrional a la Bahía de Buenavista. Se ubicaron los restos de un campamento aborigen y de una estación donde se procesaban productos alimenticios en uno de los cayos, y en otros se obtuvieron evidencias que demuestran que fueron visitados y quizás usados como estaciones muy breves para los trabajos de obtención de alimentos y durante las travesías por la zona.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Impacto científico  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los hallazgos realizados en el Sitio arqueológico La Laguna y los estudios paralelos revolucionan la visión que la Arqueología y la [[historia]] del Caribe tenían sobre el uso de la [[madera]] entre las comunidades taínas y abren caminos para un acercamiento riguroso a los procesos de trabajo que relacionaban a estos hombres con la explotación de los [[bosque]]s. Se abre un inventario hasta ahora distorsionado por la acción del tiempo, el clima y muchos otros factores, que muestra la riqueza y diversidad de la artefactería en [[madera]] y la complejidad indudable de la sociedad que usaba y creaba estos objetos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las piezas halladas permiten estudiar elementos hasta ahora desconocidos del [[mundo]] estético aborigen y del vínculo de este con[[Image:SDC10106.JPG|thumb|right|Piezas encontradas en el asentamiento aborigen de la zona]] su religiosidad y con los procesos de uso social de tales bienes. La complejidad de estos objetos cuestiona la imagen de simplicidad manejada, al tratar las comunidades taínas del centro de [[Cuba]], e indica niveles de desarrollo socio-económico que escapaban al estudio arqueológico tradicional. La abundancia de estructuras constructivas es otro aspecto que apoya esta consideración y demuestra que fuera del oriente de Cuba también existieron poblaciones de gran amplitud y desarrollo socio-económico y cultural. El estudio de las edificaciones descubre detalles ausentes de la documentación histórica, los cuales ilustran la complejidad de los procesos constructivos y revelan una sociedad fuerte capaz de organizar acciones laborales que involucraran la participación de grandes grupos de personas, y, por otra parte, la capacidad de fabricación de herramientas y objetos de uso ritual confeccionados en materia vegetal, extensible al resto de las industrias aborígenes, indica la especialización de los más hábiles en trabajos propios de sociedades ya más avanzadas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La comprobación del vínculo del Área Arqueológica de Los Buchillones, con la cayería próxima y con las cercanas áreas de concentración de sitios arqueológicos ubicadas más hacia el Este prueba la potencia de la sociedad asentada en la costa y sus capacidades para moverse en este amplio espacio y aprovechar sus recursos y los de sus vecinos, constituyendo el primer análisis realizado en [[Cuba]] sobre los procesos de interacción cultural a una escala tan amplia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por primera vez en la [[historia]] de la arqueología de [[Cuba]] y el Caribe se pone a disposición de los investigadores y el público una gran colección de objetos originales de madera, colectados en parte mediante técnicas científicas y adecuadamente estudiadas. La información sobre estos materiales posibilita la reinterpretación de las piezas obtenidas con anterioridad, ubicadas en colecciones aisladas y que no proceden de un contexto arqueológico conocido y estudiado. El estudio de la vivienda aborigen en [[Cuba]], sus formas y detalles constructivos como expresión de la [[cultura]], ha dependido fundamentalmente de la información dejada por los cronistas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A partir de la información etnográfica se ha podido inferir la existencia de otras construcciones de carácter auxiliar como son las llamadas barbacoas y los colgadizos de forma rectangular con techo a dos [[agua]]s y sin paredes, ubicados cerca de las viviendas y usados con el fin de guardar [[alimento]]s y realizar otras actividades. La Arqueología en [[Cuba]] y el Caribe brinda informes referidos al estudio de áreas apisonadas en residuarios aborígenes, que se atribuyen a pisos de casas, y ocasionalmente se han hallado los agujeros donde debieron estar ubicados los postes. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los descubrimientos en el Área Arqueológica de Los Buchillones aportaron las primeras evidencias de postes ordenados dentro de una estructura original y han posibilitado revisar las ideas existentes al respecto desde una perspectiva más real. Se comprobó la existencia de estructuras de formas variadas, incluyendo rectangulares, y se esclareció la imagen de un asentamiento habitacional paralelo a la línea de costa, aunque al parecer sin una disposición regular, lo cual coincide con lo referenciado por [[Cristóbal Colón]] al hablar de algunos poblados de los vistos por él, que no tenían ninguna disposición en el terreno y que las casas estaban ubicadas una acá y otra acullá. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El número de agrupaciones de postes sugiere la existencia de una gran cantidad de estructuras constructivas en el sitio, lo que puede estar asociado a una población amplia y al uso del lugar durante largo tiempo. La obtención de nuevos fechados da mayor precisión temporal al análisis de la presencia agroalfarera y descubre movimientos hacia el centro de [[Cuba]], más tempranos que los usualmente valorados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los fechados radiocarbónicos a partir de objetos de madera, ubican estos artefactos en un período de tiempo que se mueve entre los [[siglo XIII]] y [[siglo XVII]]. La ocupación habitacional del lugar estuvo vigente más de 400 años, desde el 1220 d.n.e hasta 1690 d.n.e, aunque aun es difícil precisar su continuidad. Los resultados de las dataciones radiocarbónicas indican que la comunidad aborigen asentada en la zona sobrevivió el impacto inicial de los procesos de conquista y colonización, aspecto novedoso para la historiografía cubana de ese período, que generalmente señala una rápida y casi total desaparición de la presencia indígena en la Isla. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El estudio de los diversos aspectos señalados ha sido posible gracias a un esfuerzo de colaboración nacional e internacional que ha vinculado a especialistas en arqueología y recursos naturales de las Delegaciones del [[Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente]] de las provincias de Ciego de Ávila, [[Holguín]] y [[Camagüey]], con personal de renombradas instituciones académicas de Canadá, como el Museo Real de Notario y la Universidad de Toronto; así como el Instituto de Arqueología, Universidad Colegio de Londres, en [[Inglaterra]] y en [[México]], con la Universidad Veracruzana de ese país. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esta colaboración ha significado una renovación del flujo de información científica internacional hacia los centros cubanos, posibilidades de intercambio con especialistas de primer nivel y asesoría metodológica y tecnológica que se ha ido esparciendo por la Isla a través de publicaciones, conferencias, eventos y cursos, en Cuba y en el extranjero. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se ha generado un clima de intercambio donde la superación también ha ocupado un espacio notable, ya que han culminado dos tesis de maestría (una en el [[Instituto Superior de Arte]] (ISA), en Cuba, y otra en la Universidad de Toronto, [[Canadá]]) y un doctorado, también de la Universidad de Toronto, basados en los trabajos en el área, y hay en ejecución un doctorado de la Universidad Colegio de Londres, una maestría de la Universidad de Toronto y una tesis de licenciatura de la Universidad Veracruzana de [[México]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se han realizado además tareas de entrenamiento de pregrado para estudiantes ingleses y canadienses. Se ha creado un interés por conocer el panorama investigativo cubano y por aumentar el intercambio con los profesionales de la Isla en esta temática, cuyo prestigio ha crecido, al extremo de recibir, directa o indirectamente, solicitudes de especialistas en diferentes ramas afines a la arqueología para participar en el Proyecto. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se han abierto también oportunidades para la publicación en revistas internacionales especializadas muy importantes, tales como Antiquity, de [[Estados Unidos]], Rotunda, de [[Canadá]], y el Caribe Arqueológico, de [[Cuba]], que dan una visión del desarrollo de la investigación científica en nuestro país, así como la publicación en diferentes órganos de prensa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Impacto cultural y social  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La mayoría de las piezas de madera conocidas en Cuba procedían de colecciones particulares formadas a finales del [[Siglo XIX]] o a principios del [[Siglo XX]], cuando figuras del quehacer científico en nuestro país o personas de prestigio social en ciertas zonas, comenzaron sus labores arqueológicas, o se dedicaron al coleccionismo. Se trataba en su mayoría de objetos cuya utilidad para la investigación científica estaba muy afectada por la falta de referencias de hallazgo y que en varios casos fueron sacados del país. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Image:SDC10057.JPG|thumb|right|Canoa]]Los trabajos realizados en el área de Los Buchillones han permitido incrementar la colección de objetos rituales y utilitarios de madera de los museos del país en 254 piezas muebles, más de un millar de restos de edificaciones y unos pocos restos de canoas, obtenidas en este caso a través de métodos de excavación controlados, lo que le aporta mayor relevancia a tales artefactos al conocerse su procedencia cultural, temporal y espacial. La ubicación de estos objetos en varios museos de la provincia de [[Ciego de Ávila]], ha permitido diversificar la ubicación nacional de estos materiales, antes circunscrita al [[occidente]] y [[oriente]] del país. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La exposición de los objetos encontrados en los museos Provincial de [[Ciego de Ávila]] y municipales de [[Chambas]] y [[Morón]], ha permitido que miles de personas de diferentes lugares conozcan estas piezas y perciban la importancia del estudio de las sociedades aborígenes y de la práctica arqueológica. El promedio de visitantes por año, solamente en el Museo Municipal de Chambas, desde [[1997]] hasta la fecha ha sido de 10 500, entre nacionales y extranjeros. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A estos visitantes se les muestran los objetos encontrados, que constituyen también material de estudio para estudiantes y profesores de diversos niveles de enseñanza. Esto ha supuesto también un conjunto de acciones para superar al personal de museos en los temas de arqueología y su participación en el trabajo de campo y en el estudio de los materiales. Un objetivo primordial del trabajo en el área ha sido vincular a la población local a las investigaciones realizadas e influir de manera significativa en la divulgación de los conocimientos adquiridos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde el mismo inicio de las excavaciones se comenzaron a recibir visitas de vecinos y grupos de estudiantes a los que se ofrecieron charlas y explicaciones. A los procesos de excavación se vincularon trabajadores de la zona (alrededor de cinco a siete cada año), que se encontraban desocupados en esos momentos, lo cual sirvió para instruirlos en el manejo de las técnicas de excavación y para sensibilizarlos con la labor que se estaba llevando a cabo en el sitio, y con la importancia de proteger el lugar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El área arqueológica y los materiales colectados han llegado a convertirse en símbolos locales y en motivos de orgullo para los pobladores de Punta Alegre y Chambas. Imágenes de las piezas se han integrado a los elementos de la cultura local e incluso la figura de uno de los objetos de madera ahora forma parte del Escudo del municipio de Chambas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las autoridades locales reconocen los valores de la investigación y han realizado acciones de apoyo que incluyen el establecimiento de medidas de protección para los sitios y las gestiones para la creación de infraestructura expositiva y de trabajo de investigación. La divulgación de los resultados de las investigaciones en la prensa plana, radial y televisiva, ya sea de carácter internacional, nacional o local, ha permitido que la mayor parte de la población haya tenido acceso a esa información. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde el inicio de las investigaciones han sido realizadas más de un centenar de presentaciones en la prensa plana, de las cuales 18 han sido en los dos últimos años, y alrededor de 50 en la radio y la televisión. En Internet aparecen 61 páginas [[Web]], con informaciones relacionadas con el tema. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A través de todas ellas se ha dado información general a la población sobre las novedades científicas del trabajo, que ha permitido elevar la cultura general acerca de las sociedades aborígenes en Cuba y sobre la importancia de la investigación arqueológica. Los resultados obtenidos en los trabajos científicos dan la posibilidad de introducir nuevos conocimientos en los programas de [[Historia]] de [[Cuba]] del [[MINED]], tarea que actualmente se ejecuta.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Impacto económico  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde el punto de vista económico el desarrollo del Proyecto ha permitido obtener equipos de excavación y laboratorio, recibir ganancias por concepto de alojamiento, alimentación, renta de vehículos y embarcaciones a la provincia y en especial al municipio de [[Chambas]] y otros donativos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se han ido creando las condiciones para que los resultados de este Proyecto se abran al turismo científico y al tradicional. Muy importante es la obtención de 24 fechados radiocarbónicos y la planificación de 28 más, con un alto valor científico y económico, y la construcción de una aldea taína en el Parque Natural El Bagá, en [[Cayo Coco]], concebido para el conocimiento de la historia aborigen de [[Cuba]] y el disfrute del turismo nacional e internacional, donde se pueden mostrar los resultados de las investigaciones arqueológicas cubanas. El desarrollo de las diferentes etapas del proyecto ha aportado al país alrededor de 80 000 USD, obtenidos por la vía de la colaboración internacional. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En resumen el Área Arqueológica Los Buchillones, con sus novedosas peculiaridades, constituye en la actualidad, sin lugar a dudas, el tesoro del patrimonio aborigen más destacado de la nación cubana. Es un área excepcional en [[Cuba]] y en el Caribe insular, con repercusión nacional e internacional, tanto para arqueólogos como para lectores en general, al extremo de interesar a prestigiosas instituciones científicas extranjeras. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La mayor parte de la metodología utilizada en las investigaciones, así como los descubrimientos y la interpretación hecha sobre el modo de vida de los Taínos asentados en esta parte del territorio cubano, constituyen originalidades científicas para todas las antillas, pues en una sola área de concentración agroalfarera se han obtenido más elementos de madera que todos los aparecidos en el resto de Cuba y las Antillas en su conjunto. Al área de Los Buchillones le sigue, a mucha distancia, la presencia de madera en el Yacimiento El Manantial de La Aleta, en la República Dominicana.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Monumento Nacional==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Declarado [[Monumento Nacional]] el [[14 de junio]] de [[2011]], la decisión  estuvo avalada por la relevancia de la zona, una de las más ricas del Caribe en piezas de madera, cerámica, piedras y conchas  pertenecientes a comunidades aborígenes agroalfareras.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los hallazgos en ese sitio, de unos 20 mil metros cuadrados, revitalizó  los estudios de este tema en Cuba y Centroamérica, al ser el primer  lugar arqueológico del área insular donde aparecieron viviendas de  habitantes originarios. Además, revolucionó la visión sobre el uso de la madera en las  comunidades taínas y mostró elementos nuevos de su mundo estético y  religioso.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los Buchillones se suma al batey del antiguo central Cunagua y la Trocha Militar de Júcaro a Morón, como los únicos lugares que ostenta esa condición en el territorio de [[Ciego de Ávila]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Referencias==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;references /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Fuentes  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*Investigaciones Arqueológicas en el área Los Buchillones, [[Ciego de Ávila]], [[Cuba]]. [[Centro de Investigaciones de Ecosistemas Costeros]], [[Ciego de Ávila]]. &lt;br /&gt;
*Artículo de Revista [[30 de abril]] de [[2008|2008]].Disponible en: [http://www.juventudrebelde.cu juventudrebelde.cu] &lt;br /&gt;
*Omar Jesús Fernández Pérez Licenciado en [[Español]] y [[Literatura]]. Centro de Investigaciones de Ecosistemas Costeros, [[Ciego de Ávila]] y Tania Pérez Pérez Ingeniera en Control Automático. Delegación Territorial del [[CITMA]], [[Ciego de Ávila]]. Los Buchillones: Un tesoro arqueológico.&lt;br /&gt;
*Declaran Monumento Nacional al sitio Los Buchillones. Disponible en: [http://www.radiosantacruz.icrt.cu/noticias/20281-declaran-monumento-nacional-sitio-buchillones.htm Radio Santa Cruz]. Consultado el [[17 de junio]] de [[2011]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Categoría:Medio ambiente]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Suyin patrimonio</name></author>
		
	</entry>
	<entry>
		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Cronistas_de_Indias&amp;diff=3307149</id>
		<title>Cronistas de Indias</title>
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		<updated>2019-02-25T20:14:13Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Suyin patrimonio: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Ficha_Hecho_Histórico&lt;br /&gt;
|hecho= Cronistas de Indias&lt;br /&gt;
|imagen = Cronistas_de_Indias.JPG&lt;br /&gt;
|pie = Suelen dividirse en dos grupos: los soldados, religiosos y funcionarios de la Corona española, quienes escriben sobre hechos en los cuales participan durante sus exploraciones en las denominadas [[Indias Occidentales]].&lt;br /&gt;
|fecha=&lt;br /&gt;
|resultado= Los textos aparecen de manera irregular e, incluso en la actualidad, se continúan publicando originales inéditos. &lt;br /&gt;
|resumen= &lt;br /&gt;
|países = Indias Occidentales&lt;br /&gt;
|lugar= &lt;br /&gt;
|líderes = soldados, religiosos y funcionarios de la Corona española &lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div align=&amp;quot;justify&amp;quot;&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Cronistas de Indias.''' Los cronistas de Indias Occidentales, también conocidos como antiguos historiadores de Indias, eran figuras encargadas por la corona hispana para registrar los acontecimientos vinculados con la exploración, conquista y colonización de las tierras de &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[América]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt; y con el desarrollo de los virreinatos. Se dividen en cronistas menores y cronistas mayores. Al primer grupo pertenecen aquellos que, sin ser cronistas oficiales de la corona hispana, legaron una valiosa información sobre las sociedades aborígenes del continente, como &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Cristóbal Colón]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Ramón Pané]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Miguel de Cúneo]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Diego Álvarez Chanca]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Guillermo Coma]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Alvar Núñez Cabeza de Vaca]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Bernal Díaz del Castillo]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Hernán Cortés]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;. El segundo grupo está conformado por los autores vinculados estrechamente a la corte de los [[Reyes Católicos, como &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Pedró Mártir de Anglería]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Gonzalo Fernández de Oviedo]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Francisco López de Gomara]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Antonio de Herrera]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;. Se incluye en este segundo grupo, además, al fraile &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Bartolomé de las Casas]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, cuya obra es comparable con la de los cronistas oficiales. Todos vivieron entre finales del siglo XV y comienzos del XVI d.n.e. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las crónicas de Indias Occidentales son los primeros y únicos testimonios escritos sobre actividades económicas, costumbres, enfermedades, lengua, aspecto físico, confección de instrumentos de trabajo y adornos corporales, flora y fauna, viviendas, ritos y ceremonias, juegos, música y danza, creencias religiosas, concepciones morales y estéticas, distribución poblacional, etc. de las comunidades aborígenes del Caribe y Cuba a la llegada de los europeos a finales del siglo XV. Narran también los acontecimientos vinculados con el desarrollo socioeconómico del coloniaje hispano durante los primeros años de gobierno en tierras americanas. Si bien los cronistas no eran etnográfos, sus obras pueden considerarse como precursoras de la Etnografía americana.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las fuentes documentales sobre este periodo están compuestas por cartas de relación, memoriales, ordenanzas reales, libros de historia y diarios de navegación, además de resoluciones del Consejo de Indias, notas e informes de ministros, indicaciones marginales en los despachos, comunicaciones de particulares, entre otros.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las obras de mayor relevancia son ''Brevísima relación de la destrucción de las Indias'', ''Apologética historia sumaria'' e ''Historia de las Indias'', de Bartolomé de las Casas; ''Sumario de la natural historia de las Indias'' e ''Historia general y natural de las Indias'', ''islas y Tierra Firme del Mar Océano'', de Gonzalo Fernández de Oviedo; ''Décadas del Nuevo Mundo'', de Pedro Mártir de Anglería; ''Historia del Almirante'', de Hernando Colón; e ''Historia General de las Indias'', de Francisco López de Gomara.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Otros datos de interés aparecen de forma fragmentada y escueta en ''Historia verdadera de la conquista de la Nueva España'', de Bernal Díaz del Castillo e ''Historia de los Reyes Católicos D. Fernando y doña Isabel'', de Andrés Bernáldez.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Igualmente hay que mencionar la compilación ''Colección de los viajes y descubrimientos que hicieron por mar los españoles desde fines del siglo XV'', del marino e historiador hispano Martín Fernández de Navarrete y la obra titulada Historia general de los hechos de los castellanos en las islas y Tierra Firme del Mar Océano que llaman Indias Occidentales.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las crónicas de Indias Occidentales se atesoran, fundamentalmente, en &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[España]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, bajo la custodia del &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Archivo General de Indias]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt; en &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Sevilla]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt; (antigua &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Casa de Contratación]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;) y el &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Archivo Histórico Nacional de Madrid]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;. También se conservan documentos en la antigua &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Mansión de los Almirantes de Castilla]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt; y en el &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Castillo de Simancas]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;. En &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Cuba]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, la muy escasa información disponible se localiza en el &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Archivo General de la República]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt; y en los archivos del antiguo Palacio de Gobernación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Relación de los hechos== &lt;br /&gt;
===Primer ejemplar Diario de navegación===&lt;br /&gt;
[[Cristóbal Colón]] (¿[[Génova]], [[1451]]?-[[Valladolid]], [[1506]]), formado en el cosmopolitismo de la cultura mediterránea, inicia el primer tipo con su Diario de navegación. En él, describe minuciosamente sus impresiones sobre las islas del [[mar Caribe]] y las costas del territorio continental bañado por ese mar, conocidas en el transcurso de sus cuatro viajes, junto con las disímiles incidencias ocurridas en ellos, teniendo como modelo el libro de viajes hacia [[China]] de [[Marco Polo]] ([[1254]]-[[1324]]). &amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al igual que en su correspondencia, principalmente con don [[Luis de Santángel]] –escribano de nación de los Reyes Católicos- y [[Rafael Sánchez]] –tesorero real-, motivado por el interés de legitimar su empresa, el Almirante emplea un tono apologético que estimula la codicia de los europeos, al tiempo que construye los mitos americanos inaugurales. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Colección de los viajes y descubrimientos que hicieron por mar los españoles desde fines del [[siglo XV]].===&lt;br /&gt;
[[Fray Bartolomé de las Casas]] ([[Sevilla]], [[1474]]- [[Madrid]], [[1566]]) es pionero en la divulgación de la crónica colombina relativa al primer viaje, al integrarla a su obra. Siglos después es reproducida por [[Martín Fernández de Navarrete]] ([[1765]]-[[1844]]) en su Colección de los viajes y descubrimientos que hicieron por mar los españoles desde fines del siglo XV , con numerosas anotaciones. De esos datos se sirven historiadores posteriores (en lo referido a [[Cuba]], entre el [[27 de octubre]] y el [[5 de diciembre]] de [[1492]]). Las cartas de Colón y las de [[Diego Velázquez]] son recogidas en la Colección de documentos inéditos de Torres de Mendoza. En la carta de Colón a Santángel, publicada en [[1493]], está la primera referencia sobre Cuba que circula en [[Europa]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Elaboración de las crónicas sobre la aventura oceánica===&lt;br /&gt;
Ese mismo año, el sacerdote e historiador italiano [[Pedro Mártir de Anglería]] ([[1459]]-[[1526]]) recibe de la reina Isabel el encargo de entrevistar a Colón y otros marinos para la elaboración de las crónicas sobre la aventura oceánica. Esta es, pues, la génesis de las versiones oficiales. Mártir –que adquiere en [[Roma]] su formación humanista- comienza a escribir unas cartas en latín, compiladas en Oceani decas ([[Sevilla]], [[1511]]). Su libro De orbe novo ([[Alcalá de Henares]], [[1530]]) se tradujo al castellano como Décadas del Nuevo Mundo. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una polarización de enfoques en los cronistas testimoniales tiene como uno de sus paradigmas al propio Las Casas, cuya vida y obra genera una dilatada y enconada polémica. Entre [[1502]] y [[1514]], reside en [[La Española]] como colonizador con indios encomendados pero, influido por un sermón de Fray Antón de Montesinos, decide ordenarse como sacerdote. Acompaña a Diego Velásquez en la última etapa de la ocupación de Cuba y, aunque denuncia las atrocidades de los conquistadores, no rechaza la concesión de una encomienda a orillas del Río Arimao. Al renunciar a ella, inicia su «medio siglo de pelea», durante el cual gana el título oficial de «Procurador Universal y Protector de los Indios», conferido por el Cardenal Cisneros. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Redacción de  seis Memoriales a la Corona===&lt;br /&gt;
Entre 1516 y 1518, redacta seis Memoriales a la Corona, donde propone «se puedan tener esclavos negros y blancos», con tal de aliviar la situación de los indígenas. Por ello, se le atribuye la introducción de la trata africana, aunque, en realidad, la práctica es anterior a la demanda de licencia solicitada por el sacerdote. El Memorial de los Remedios se considera «el primer detallado proyecto americano de planificación social». &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Obra la Apologética Historia de las Indias==&lt;br /&gt;
En [[1527]], durante su retiro en el convento de los dominicos en La Española, comienza a redactar la Apologética Historia de las Indias, calificada como la primera recopilación de etnografía americana. Como ella, la Brevísima relación de la destrucción de las Indias es un alegato apasionado, que utilizan ingleses, franceses y holandeses para urdir la leyenda negra contra [[España]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Comprensión de la obra=== &lt;br /&gt;
La Historia de las Indias, que abarca hasta [[1521]], la inicia simultáneamente con la Apologética, pero no culmina el manuscrito hasta [[1559]], cuando lo entrega al Prior del Convento de Valladolid, con la disposición de no publicarlo hasta 40 años después de su muerte; sin embargo, permanece inédito por tres siglos, durante los cuales es custodiado por los archivos españoles. &amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entre [[1875]] y [[1876]], se hace su primera edición en 5 volúmenes, bajo el auspicio de la [[Real Academia de la Historia de Madrid]]. Una valiosa edición crítica en 3 volúmenes, basada en el manuscrito original, es la del Fondo de Cultura Económica de [[México]], en [[1951]]. Se trata de una focalización que engloba los aspectos político, ético y religioso, diferentes modalidades discursivas (anécdotas, diálogos y otras) y un diálogo intertextual polémico con Pedro Mártir de Anglería y [[Gonzalo Fernández de Oviedo]] (Madrid, [[1478]]-[[Santo Domingo]], [[1557]]), principalmente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Historiógrafo cronista mayor de las Indias==&lt;br /&gt;
El «historiógrafo cronista mayor de las Indias» [[Antonio de Herrera]] ([[1559]]-[[1625]]), catalogado como el cronista por excelencia, se basa en datos ofrecidos por Las Casas –despojándolos de sus comentarios- para elaborar las Décadas o Historia general de los hechos de los castellanos en las islas y Tierra Firme del mar Océano, cuya primera parte se edita en 1601 y la segunda, en 1615. Se considera que la obra del Padre Las Casas «representa el origen de la ideología anticolonialista en América».&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Historia verdadera de la conquista de la Nueva España.== &lt;br /&gt;
[[Bernal Díaz del Castillo]] ([[1495]]-[[1584]]) realiza una vindicación de signo contrario. Vive en Cuba hacia [[1514]]; de aquí parte en las expediciones a [[Yucatán]] y participa en la conquista de Tenochtitlán con [[Hernán Cortés]]. Octogenario escribe su Historia verdadera de la conquista de la Nueva España, cuando están en auge las crónicas oficiales. En [[1579]], remite el manuscrito a España, donde se publica en [[1632]]. Alude frecuentemente a Cuba en comparación con circunstancias de la cotidianidad yucateca. Si Las Casas recrea aspectos de las relaciones entre Cuba y La Española, Bernal Díaz del Castillo lo hará respecto a Yucatán. De ese modo, ambos esbozan elementos de los imaginarios de una cultura transterritorial caribeña. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Nombramiento del Cronista Mayor de Indias==&lt;br /&gt;
Oviedo viene a Indias en [[1514]], enrolado en la armada de Pedrarias Dávila. Conoce varios lugares de [[América Central]] y el Caribe, pero permanece la mayor parte del tiempo en La Española. Traslada sus notables observaciones sobre la flora y la fauna, junto a otros elementos de la geografía, así como las costumbres y otras características de la población aborigen al Sumario de la Natural Historia de Indias, que se publica en [[Toledo]] en [[1526]]. En [[1532]], es nombrado Cronista Mayor de Indias, lo cual le franquea el acceso a diversas fuentes de información, que enriquecen sus vivencias. En [[1535]], publica la primera parte de su Historia General y Natural de las Indias, Islas y Tierra Firme del Mar Océano. El resto fue editado por la Real Academia de la Historia de Madrid, en cuatro gruesos volúmenes, entre [[1851]] y [[1855]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===[[Felipe V]] decide que el cargo de Cronista Mayor debe pasar a la Real Academia de la Historia.===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque, en [[1774]], Felipe V decide que el cargo de Cronista Mayor debe pasar a la Real Academia de la Historia, algunas personalidades más lo desempeñan al margen de esa Institución. La mayor parte de los cronistas no alcanza a ver impresa la totalidad de sus escritos. Los textos aparecen de manera irregular e, incluso en la actualidad, se continúan publicando originales inéditos.&lt;br /&gt;
==Fuentes==&lt;br /&gt;
*http://www.encaribe.org/&lt;br /&gt;
*Ulises M. González Herrera. Crónicas y cronistas de Indias Occidentales. En: Cuba: Arqueología y legado histórico. Ediciones Polymita. 2018.&lt;br /&gt;
[[Category: Hechos_de_la_historia_de_Cuba]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Suyin patrimonio</name></author>
		
	</entry>
	<entry>
		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Cronistas_de_Indias&amp;diff=3307138</id>
		<title>Cronistas de Indias</title>
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		<updated>2019-02-25T20:06:22Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Suyin patrimonio: /* Fuentes */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Ficha_Hecho_Histórico&lt;br /&gt;
|hecho= Cronistas de Indias&lt;br /&gt;
|imagen = Cronistas_de_Indias.JPG&lt;br /&gt;
|pie = Suelen dividirse en dos grupos: los soldados, religiosos y funcionarios de la Corona española, quienes escriben sobre hechos en los cuales participan durante sus exploraciones en las denominadas [[Indias Occidentales]].&lt;br /&gt;
|fecha=&lt;br /&gt;
|resultado= Los textos aparecen de manera irregular e, incluso en la actualidad, se continúan publicando originales inéditos. &lt;br /&gt;
|resumen= &lt;br /&gt;
|países = Indias Occidentales&lt;br /&gt;
|lugar= &lt;br /&gt;
|líderes = soldados, religiosos y funcionarios de la Corona española &lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div align=&amp;quot;justify&amp;quot;&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Cronistas de Indias.''' Los cronistas de Indias Occidentales, también conocidos como antiguos historiadores de Indias, eran figuras encargadas por la corona hispana para registrar los acontecimientos vinculados con la exploración, conquista y colonización de las tierras de &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[América]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt; y con el desarrollo de los virreinatos. Se dividen en cronistas menores y cronistas mayores. Al primer grupo pertenecen aquellos que, sin ser cronistas oficiales de la corona hispana, legaron una valiosa información sobre las sociedades aborígenes del continente, como &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Cristóbal Colón]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Ramón Pané]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Miguel de Cúneo]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Diego Álvarez Chanca]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Guillermo Coma]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Alvar Núñez Cabeza de Vaca]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Bernal Díaz del Castillo]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Hernán Cortés]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;. El segundo grupo está conformado por los autores vinculados estrechamente a la corte de los [[Reyes Católicos, como &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Pedró Mártir de Anglería]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Gonzalo Fernández de Oviedo]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Francisco López de Gomara]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Antonio de Herrera]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;. Se incluye en este segundo grupo, además, al fraile &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Bartolomé de las Casas]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, cuya obra es comparable con la de los cronistas oficiales. Todos vivieron entre finales del siglo XV y comienzos del XVI d.n.e. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las crónicas de Indias Occidentales son los primeros y únicos testimonios escritos sobre actividades económicas, costumbres, enfermedades, lengua, aspecto físico, confección de instrumentos de trabajo y adornos corporales, flora y fauna, viviendas, ritos y ceremonias, juegos, música y danza, creencias religiosas, concepciones morales y estéticas, distribución poblacional, etc. de las comunidades aborígenes del Caribe y Cuba a la llegada de los europeos a finales del siglo XV. Narran también los acontecimientos vinculados con el desarrollo socioeconómico del coloniaje hispano durante los primeros años de gobierno en tierras americanas. Si bien los cronistas no eran etnográfos, sus obras pueden considerarse como precursoras de la Etnografía americana.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las fuentes documentales sobre este periodo están compuestas por cartas de relación, memoriales, ordenanzas reales, libros de historia y diarios de navegación, además de resoluciones del Consejo de Indias, notas e informes de ministros, indicaciones marginales en los despachos, comunicaciones de particulares, entre otros.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las obras de mayor relevancia son ''Brevísima relación de la destrucción de las Indias'', ''Apologética historia sumaria'' e ''Historia de las Indias'', de Bartolomé de las Casas; ''Sumario de la natural historia de las Indias'' e ''Historia general y natural de las Indias'', ''islas y Tierra Firme del Mar Océano'', de Gonzalo Fernández de Oviedo; ''Décadas del Nuevo Mundo'', de Pedro Mártir de Anglería; ''Historia del Almirante'', de Hernando Colón; e ''Historia General de las Indias'', de Francisco López de Gomara.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Otros datos de interés aparecen de forma fragmentada y escueta en ''Historia verdadera de la conquista de la Nueva España'', de Bernal Díaz del Castillo e ''Historia de los Reyes Católicos D. Fernando y doña Isabel'', de Andrés Bernáldez.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Igualmente hay que mencionar la compilación ''Colección de los viajes y descubrimientos que hicieron por mar los españoles desde fines del siglo XV'', del marino e historiador hispano Martín Fernández de Navarrete y la obra titulada Historia general de los hechos de los castellanos en las islas y Tierra Firme del Mar Océano que llaman Indias Occidentales.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Relación de los hechos== &lt;br /&gt;
===Primer ejemplar Diario de navegación===&lt;br /&gt;
[[Cristóbal Colón]] (¿[[Génova]], [[1451]]?-[[Valladolid]], [[1506]]), formado en el cosmopolitismo de la cultura mediterránea, inicia el primer tipo con su Diario de navegación. En él, describe minuciosamente sus impresiones sobre las islas del [[mar Caribe]] y las costas del territorio continental bañado por ese mar, conocidas en el transcurso de sus cuatro viajes, junto con las disímiles incidencias ocurridas en ellos, teniendo como modelo el libro de viajes hacia [[China]] de [[Marco Polo]] ([[1254]]-[[1324]]). &amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al igual que en su correspondencia, principalmente con don [[Luis de Santángel]] –escribano de nación de los Reyes Católicos- y [[Rafael Sánchez]] –tesorero real-, motivado por el interés de legitimar su empresa, el Almirante emplea un tono apologético que estimula la codicia de los europeos, al tiempo que construye los mitos americanos inaugurales. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Colección de los viajes y descubrimientos que hicieron por mar los españoles desde fines del [[siglo XV]].===&lt;br /&gt;
[[Fray Bartolomé de las Casas]] ([[Sevilla]], [[1474]]- [[Madrid]], [[1566]]) es pionero en la divulgación de la crónica colombina relativa al primer viaje, al integrarla a su obra. Siglos después es reproducida por [[Martín Fernández de Navarrete]] ([[1765]]-[[1844]]) en su Colección de los viajes y descubrimientos que hicieron por mar los españoles desde fines del siglo XV , con numerosas anotaciones. De esos datos se sirven historiadores posteriores (en lo referido a [[Cuba]], entre el [[27 de octubre]] y el [[5 de diciembre]] de [[1492]]). Las cartas de Colón y las de [[Diego Velázquez]] son recogidas en la Colección de documentos inéditos de Torres de Mendoza. En la carta de Colón a Santángel, publicada en [[1493]], está la primera referencia sobre Cuba que circula en [[Europa]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Elaboración de las crónicas sobre la aventura oceánica===&lt;br /&gt;
Ese mismo año, el sacerdote e historiador italiano [[Pedro Mártir de Anglería]] ([[1459]]-[[1526]]) recibe de la reina Isabel el encargo de entrevistar a Colón y otros marinos para la elaboración de las crónicas sobre la aventura oceánica. Esta es, pues, la génesis de las versiones oficiales. Mártir –que adquiere en [[Roma]] su formación humanista- comienza a escribir unas cartas en latín, compiladas en Oceani decas ([[Sevilla]], [[1511]]). Su libro De orbe novo ([[Alcalá de Henares]], [[1530]]) se tradujo al castellano como Décadas del Nuevo Mundo. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una polarización de enfoques en los cronistas testimoniales tiene como uno de sus paradigmas al propio Las Casas, cuya vida y obra genera una dilatada y enconada polémica. Entre [[1502]] y [[1514]], reside en [[La Española]] como colonizador con indios encomendados pero, influido por un sermón de Fray Antón de Montesinos, decide ordenarse como sacerdote. Acompaña a Diego Velásquez en la última etapa de la ocupación de Cuba y, aunque denuncia las atrocidades de los conquistadores, no rechaza la concesión de una encomienda a orillas del Río Arimao. Al renunciar a ella, inicia su «medio siglo de pelea», durante el cual gana el título oficial de «Procurador Universal y Protector de los Indios», conferido por el Cardenal Cisneros. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Redacción de  seis Memoriales a la Corona===&lt;br /&gt;
Entre 1516 y 1518, redacta seis Memoriales a la Corona, donde propone «se puedan tener esclavos negros y blancos», con tal de aliviar la situación de los indígenas. Por ello, se le atribuye la introducción de la trata africana, aunque, en realidad, la práctica es anterior a la demanda de licencia solicitada por el sacerdote. El Memorial de los Remedios se considera «el primer detallado proyecto americano de planificación social». &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Obra la Apologética Historia de las Indias==&lt;br /&gt;
En [[1527]], durante su retiro en el convento de los dominicos en La Española, comienza a redactar la Apologética Historia de las Indias, calificada como la primera recopilación de etnografía americana. Como ella, la Brevísima relación de la destrucción de las Indias es un alegato apasionado, que utilizan ingleses, franceses y holandeses para urdir la leyenda negra contra [[España]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Comprensión de la obra=== &lt;br /&gt;
La Historia de las Indias, que abarca hasta [[1521]], la inicia simultáneamente con la Apologética, pero no culmina el manuscrito hasta [[1559]], cuando lo entrega al Prior del Convento de Valladolid, con la disposición de no publicarlo hasta 40 años después de su muerte; sin embargo, permanece inédito por tres siglos, durante los cuales es custodiado por los archivos españoles. &amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entre [[1875]] y [[1876]], se hace su primera edición en 5 volúmenes, bajo el auspicio de la [[Real Academia de la Historia de Madrid]]. Una valiosa edición crítica en 3 volúmenes, basada en el manuscrito original, es la del Fondo de Cultura Económica de [[México]], en [[1951]]. Se trata de una focalización que engloba los aspectos político, ético y religioso, diferentes modalidades discursivas (anécdotas, diálogos y otras) y un diálogo intertextual polémico con Pedro Mártir de Anglería y [[Gonzalo Fernández de Oviedo]] (Madrid, [[1478]]-[[Santo Domingo]], [[1557]]), principalmente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Historiógrafo cronista mayor de las Indias==&lt;br /&gt;
El «historiógrafo cronista mayor de las Indias» [[Antonio de Herrera]] ([[1559]]-[[1625]]), catalogado como el cronista por excelencia, se basa en datos ofrecidos por Las Casas –despojándolos de sus comentarios- para elaborar las Décadas o Historia general de los hechos de los castellanos en las islas y Tierra Firme del mar Océano, cuya primera parte se edita en 1601 y la segunda, en 1615. Se considera que la obra del Padre Las Casas «representa el origen de la ideología anticolonialista en América».&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Historia verdadera de la conquista de la Nueva España.== &lt;br /&gt;
[[Bernal Díaz del Castillo]] ([[1495]]-[[1584]]) realiza una vindicación de signo contrario. Vive en Cuba hacia [[1514]]; de aquí parte en las expediciones a [[Yucatán]] y participa en la conquista de Tenochtitlán con [[Hernán Cortés]]. Octogenario escribe su Historia verdadera de la conquista de la Nueva España, cuando están en auge las crónicas oficiales. En [[1579]], remite el manuscrito a España, donde se publica en [[1632]]. Alude frecuentemente a Cuba en comparación con circunstancias de la cotidianidad yucateca. Si Las Casas recrea aspectos de las relaciones entre Cuba y La Española, Bernal Díaz del Castillo lo hará respecto a Yucatán. De ese modo, ambos esbozan elementos de los imaginarios de una cultura transterritorial caribeña. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Nombramiento del Cronista Mayor de Indias==&lt;br /&gt;
Oviedo viene a Indias en [[1514]], enrolado en la armada de Pedrarias Dávila. Conoce varios lugares de [[América Central]] y el Caribe, pero permanece la mayor parte del tiempo en La Española. Traslada sus notables observaciones sobre la flora y la fauna, junto a otros elementos de la geografía, así como las costumbres y otras características de la población aborigen al Sumario de la Natural Historia de Indias, que se publica en [[Toledo]] en [[1526]]. En [[1532]], es nombrado Cronista Mayor de Indias, lo cual le franquea el acceso a diversas fuentes de información, que enriquecen sus vivencias. En [[1535]], publica la primera parte de su Historia General y Natural de las Indias, Islas y Tierra Firme del Mar Océano. El resto fue editado por la Real Academia de la Historia de Madrid, en cuatro gruesos volúmenes, entre [[1851]] y [[1855]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===[[Felipe V]] decide que el cargo de Cronista Mayor debe pasar a la Real Academia de la Historia.===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque, en [[1774]], Felipe V decide que el cargo de Cronista Mayor debe pasar a la Real Academia de la Historia, algunas personalidades más lo desempeñan al margen de esa Institución. La mayor parte de los cronistas no alcanza a ver impresa la totalidad de sus escritos. Los textos aparecen de manera irregular e, incluso en la actualidad, se continúan publicando originales inéditos.&lt;br /&gt;
==Fuentes==&lt;br /&gt;
*http://www.encaribe.org/&lt;br /&gt;
*Ulises M. González Herrera. Crónicas y cronistas de Indias Occidentales. En: Cuba: Arqueología y legado histórico. Ediciones Polymita. 2018.&lt;br /&gt;
[[Category: Hechos_de_la_historia_de_Cuba]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Suyin patrimonio</name></author>
		
	</entry>
	<entry>
		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Cronistas_de_Indias&amp;diff=3307137</id>
		<title>Cronistas de Indias</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://www.ecured.cu/index.php?title=Cronistas_de_Indias&amp;diff=3307137"/>
		<updated>2019-02-25T20:03:46Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Suyin patrimonio: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Ficha_Hecho_Histórico&lt;br /&gt;
|hecho= Cronistas de Indias&lt;br /&gt;
|imagen = Cronistas_de_Indias.JPG&lt;br /&gt;
|pie = Suelen dividirse en dos grupos: los soldados, religiosos y funcionarios de la Corona española, quienes escriben sobre hechos en los cuales participan durante sus exploraciones en las denominadas [[Indias Occidentales]].&lt;br /&gt;
|fecha=&lt;br /&gt;
|resultado= Los textos aparecen de manera irregular e, incluso en la actualidad, se continúan publicando originales inéditos. &lt;br /&gt;
|resumen= &lt;br /&gt;
|países = Indias Occidentales&lt;br /&gt;
|lugar= &lt;br /&gt;
|líderes = soldados, religiosos y funcionarios de la Corona española &lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div align=&amp;quot;justify&amp;quot;&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Cronistas de Indias.''' Los cronistas de Indias Occidentales, también conocidos como antiguos historiadores de Indias, eran figuras encargadas por la corona hispana para registrar los acontecimientos vinculados con la exploración, conquista y colonización de las tierras de &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[América]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt; y con el desarrollo de los virreinatos. Se dividen en cronistas menores y cronistas mayores. Al primer grupo pertenecen aquellos que, sin ser cronistas oficiales de la corona hispana, legaron una valiosa información sobre las sociedades aborígenes del continente, como &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Cristóbal Colón]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Ramón Pané]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Miguel de Cúneo]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Diego Álvarez Chanca]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Guillermo Coma]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Alvar Núñez Cabeza de Vaca]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Bernal Díaz del Castillo]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Hernán Cortés]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;. El segundo grupo está conformado por los autores vinculados estrechamente a la corte de los [[Reyes Católicos, como &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Pedró Mártir de Anglería]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Gonzalo Fernández de Oviedo]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Francisco López de Gomara]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Antonio de Herrera]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;. Se incluye en este segundo grupo, además, al fraile &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Bartolomé de las Casas]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, cuya obra es comparable con la de los cronistas oficiales. Todos vivieron entre finales del siglo XV y comienzos del XVI d.n.e. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las crónicas de Indias Occidentales son los primeros y únicos testimonios escritos sobre actividades económicas, costumbres, enfermedades, lengua, aspecto físico, confección de instrumentos de trabajo y adornos corporales, flora y fauna, viviendas, ritos y ceremonias, juegos, música y danza, creencias religiosas, concepciones morales y estéticas, distribución poblacional, etc. de las comunidades aborígenes del Caribe y Cuba a la llegada de los europeos a finales del siglo XV. Narran también los acontecimientos vinculados con el desarrollo socioeconómico del coloniaje hispano durante los primeros años de gobierno en tierras americanas. Si bien los cronistas no eran etnográfos, sus obras pueden considerarse como precursoras de la Etnografía americana.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las fuentes documentales sobre este periodo están compuestas por cartas de relación, memoriales, ordenanzas reales, libros de historia y diarios de navegación, además de resoluciones del Consejo de Indias, notas e informes de ministros, indicaciones marginales en los despachos, comunicaciones de particulares, entre otros.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las obras de mayor relevancia son ''Brevísima relación de la destrucción de las Indias'', ''Apologética historia sumaria'' e ''Historia de las Indias'', de Bartolomé de las Casas; ''Sumario de la natural historia de las Indias'' e ''Historia general y natural de las Indias'', ''islas y Tierra Firme del Mar Océano'', de Gonzalo Fernández de Oviedo; ''Décadas del Nuevo Mundo'', de Pedro Mártir de Anglería; ''Historia del Almirante'', de Hernando Colón; e ''Historia General de las Indias'', de Francisco López de Gomara.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Otros datos de interés aparecen de forma fragmentada y escueta en ''Historia verdadera de la conquista de la Nueva España'', de Bernal Díaz del Castillo e ''Historia de los Reyes Católicos D. Fernando y doña Isabel'', de Andrés Bernáldez.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Igualmente hay que mencionar la compilación ''Colección de los viajes y descubrimientos que hicieron por mar los españoles desde fines del siglo XV'', del marino e historiador hispano Martín Fernández de Navarrete y la obra titulada Historia general de los hechos de los castellanos en las islas y Tierra Firme del Mar Océano que llaman Indias Occidentales.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Relación de los hechos== &lt;br /&gt;
===Primer ejemplar Diario de navegación===&lt;br /&gt;
[[Cristóbal Colón]] (¿[[Génova]], [[1451]]?-[[Valladolid]], [[1506]]), formado en el cosmopolitismo de la cultura mediterránea, inicia el primer tipo con su Diario de navegación. En él, describe minuciosamente sus impresiones sobre las islas del [[mar Caribe]] y las costas del territorio continental bañado por ese mar, conocidas en el transcurso de sus cuatro viajes, junto con las disímiles incidencias ocurridas en ellos, teniendo como modelo el libro de viajes hacia [[China]] de [[Marco Polo]] ([[1254]]-[[1324]]). &amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al igual que en su correspondencia, principalmente con don [[Luis de Santángel]] –escribano de nación de los Reyes Católicos- y [[Rafael Sánchez]] –tesorero real-, motivado por el interés de legitimar su empresa, el Almirante emplea un tono apologético que estimula la codicia de los europeos, al tiempo que construye los mitos americanos inaugurales. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Colección de los viajes y descubrimientos que hicieron por mar los españoles desde fines del [[siglo XV]].===&lt;br /&gt;
[[Fray Bartolomé de las Casas]] ([[Sevilla]], [[1474]]- [[Madrid]], [[1566]]) es pionero en la divulgación de la crónica colombina relativa al primer viaje, al integrarla a su obra. Siglos después es reproducida por [[Martín Fernández de Navarrete]] ([[1765]]-[[1844]]) en su Colección de los viajes y descubrimientos que hicieron por mar los españoles desde fines del siglo XV , con numerosas anotaciones. De esos datos se sirven historiadores posteriores (en lo referido a [[Cuba]], entre el [[27 de octubre]] y el [[5 de diciembre]] de [[1492]]). Las cartas de Colón y las de [[Diego Velázquez]] son recogidas en la Colección de documentos inéditos de Torres de Mendoza. En la carta de Colón a Santángel, publicada en [[1493]], está la primera referencia sobre Cuba que circula en [[Europa]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Elaboración de las crónicas sobre la aventura oceánica===&lt;br /&gt;
Ese mismo año, el sacerdote e historiador italiano [[Pedro Mártir de Anglería]] ([[1459]]-[[1526]]) recibe de la reina Isabel el encargo de entrevistar a Colón y otros marinos para la elaboración de las crónicas sobre la aventura oceánica. Esta es, pues, la génesis de las versiones oficiales. Mártir –que adquiere en [[Roma]] su formación humanista- comienza a escribir unas cartas en latín, compiladas en Oceani decas ([[Sevilla]], [[1511]]). Su libro De orbe novo ([[Alcalá de Henares]], [[1530]]) se tradujo al castellano como Décadas del Nuevo Mundo. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una polarización de enfoques en los cronistas testimoniales tiene como uno de sus paradigmas al propio Las Casas, cuya vida y obra genera una dilatada y enconada polémica. Entre [[1502]] y [[1514]], reside en [[La Española]] como colonizador con indios encomendados pero, influido por un sermón de Fray Antón de Montesinos, decide ordenarse como sacerdote. Acompaña a Diego Velásquez en la última etapa de la ocupación de Cuba y, aunque denuncia las atrocidades de los conquistadores, no rechaza la concesión de una encomienda a orillas del Río Arimao. Al renunciar a ella, inicia su «medio siglo de pelea», durante el cual gana el título oficial de «Procurador Universal y Protector de los Indios», conferido por el Cardenal Cisneros. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Redacción de  seis Memoriales a la Corona===&lt;br /&gt;
Entre 1516 y 1518, redacta seis Memoriales a la Corona, donde propone «se puedan tener esclavos negros y blancos», con tal de aliviar la situación de los indígenas. Por ello, se le atribuye la introducción de la trata africana, aunque, en realidad, la práctica es anterior a la demanda de licencia solicitada por el sacerdote. El Memorial de los Remedios se considera «el primer detallado proyecto americano de planificación social». &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Obra la Apologética Historia de las Indias==&lt;br /&gt;
En [[1527]], durante su retiro en el convento de los dominicos en La Española, comienza a redactar la Apologética Historia de las Indias, calificada como la primera recopilación de etnografía americana. Como ella, la Brevísima relación de la destrucción de las Indias es un alegato apasionado, que utilizan ingleses, franceses y holandeses para urdir la leyenda negra contra [[España]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Comprensión de la obra=== &lt;br /&gt;
La Historia de las Indias, que abarca hasta [[1521]], la inicia simultáneamente con la Apologética, pero no culmina el manuscrito hasta [[1559]], cuando lo entrega al Prior del Convento de Valladolid, con la disposición de no publicarlo hasta 40 años después de su muerte; sin embargo, permanece inédito por tres siglos, durante los cuales es custodiado por los archivos españoles. &amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entre [[1875]] y [[1876]], se hace su primera edición en 5 volúmenes, bajo el auspicio de la [[Real Academia de la Historia de Madrid]]. Una valiosa edición crítica en 3 volúmenes, basada en el manuscrito original, es la del Fondo de Cultura Económica de [[México]], en [[1951]]. Se trata de una focalización que engloba los aspectos político, ético y religioso, diferentes modalidades discursivas (anécdotas, diálogos y otras) y un diálogo intertextual polémico con Pedro Mártir de Anglería y [[Gonzalo Fernández de Oviedo]] (Madrid, [[1478]]-[[Santo Domingo]], [[1557]]), principalmente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Historiógrafo cronista mayor de las Indias==&lt;br /&gt;
El «historiógrafo cronista mayor de las Indias» [[Antonio de Herrera]] ([[1559]]-[[1625]]), catalogado como el cronista por excelencia, se basa en datos ofrecidos por Las Casas –despojándolos de sus comentarios- para elaborar las Décadas o Historia general de los hechos de los castellanos en las islas y Tierra Firme del mar Océano, cuya primera parte se edita en 1601 y la segunda, en 1615. Se considera que la obra del Padre Las Casas «representa el origen de la ideología anticolonialista en América».&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Historia verdadera de la conquista de la Nueva España.== &lt;br /&gt;
[[Bernal Díaz del Castillo]] ([[1495]]-[[1584]]) realiza una vindicación de signo contrario. Vive en Cuba hacia [[1514]]; de aquí parte en las expediciones a [[Yucatán]] y participa en la conquista de Tenochtitlán con [[Hernán Cortés]]. Octogenario escribe su Historia verdadera de la conquista de la Nueva España, cuando están en auge las crónicas oficiales. En [[1579]], remite el manuscrito a España, donde se publica en [[1632]]. Alude frecuentemente a Cuba en comparación con circunstancias de la cotidianidad yucateca. Si Las Casas recrea aspectos de las relaciones entre Cuba y La Española, Bernal Díaz del Castillo lo hará respecto a Yucatán. De ese modo, ambos esbozan elementos de los imaginarios de una cultura transterritorial caribeña. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Nombramiento del Cronista Mayor de Indias==&lt;br /&gt;
Oviedo viene a Indias en [[1514]], enrolado en la armada de Pedrarias Dávila. Conoce varios lugares de [[América Central]] y el Caribe, pero permanece la mayor parte del tiempo en La Española. Traslada sus notables observaciones sobre la flora y la fauna, junto a otros elementos de la geografía, así como las costumbres y otras características de la población aborigen al Sumario de la Natural Historia de Indias, que se publica en [[Toledo]] en [[1526]]. En [[1532]], es nombrado Cronista Mayor de Indias, lo cual le franquea el acceso a diversas fuentes de información, que enriquecen sus vivencias. En [[1535]], publica la primera parte de su Historia General y Natural de las Indias, Islas y Tierra Firme del Mar Océano. El resto fue editado por la Real Academia de la Historia de Madrid, en cuatro gruesos volúmenes, entre [[1851]] y [[1855]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===[[Felipe V]] decide que el cargo de Cronista Mayor debe pasar a la Real Academia de la Historia.===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque, en [[1774]], Felipe V decide que el cargo de Cronista Mayor debe pasar a la Real Academia de la Historia, algunas personalidades más lo desempeñan al margen de esa Institución. La mayor parte de los cronistas no alcanza a ver impresa la totalidad de sus escritos. Los textos aparecen de manera irregular e, incluso en la actualidad, se continúan publicando originales inéditos.&lt;br /&gt;
==Fuentes==&lt;br /&gt;
*http://www.encaribe.org/&lt;br /&gt;
[[Category: Hechos_de_la_historia_de_Cuba]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Suyin patrimonio</name></author>
		
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		<title>Cronistas de Indias</title>
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		<updated>2019-02-25T19:39:56Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Suyin patrimonio: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Ficha_Hecho_Histórico&lt;br /&gt;
|hecho= Cronistas de Indias&lt;br /&gt;
|imagen = Cronistas_de_Indias.JPG&lt;br /&gt;
|pie = Suelen dividirse en dos grupos: los soldados, religiosos y funcionarios de la Corona española, quienes escriben sobre hechos en los cuales participan durante sus exploraciones en las denominadas [[Indias Occidentales]].&lt;br /&gt;
|fecha=&lt;br /&gt;
|resultado= Los textos aparecen de manera irregular e, incluso en la actualidad, se continúan publicando originales inéditos. &lt;br /&gt;
|resumen= &lt;br /&gt;
|países = Indias Occidentales&lt;br /&gt;
|lugar= &lt;br /&gt;
|líderes = soldados, religiosos y funcionarios de la Corona española &lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div align=&amp;quot;justify&amp;quot;&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Cronistas de Indias.''' Los cronistas de Indias Occidentales, también conocidos como antiguos historiadores de Indias, eran figuras encargadas por la corona hispana para registrar los acontecimientos vinculados con la exploración, conquista y colonización de las tierras de &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[América]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt; y con el desarrollo de los virreinatos. Se dividen en cronistas menores y cronistas mayores. Al primer grupo pertenecen aquellos que, sin ser cronistas oficiales de la corona hispana, legaron una valiosa información sobre las sociedades aborígenes del continente, como &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Cristóbal Colón]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Ramón Pané]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Miguel de Cúneo]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Diego Álvarez Chanca]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Guillermo Coma]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Alvar Núñez Cabeza de Vaca]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Bernal Díaz del Castillo]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Hernán Cortés]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;. El segundo grupo está conformado por los autores vinculados estrechamente a la corte de los [[Reyes Católicos, como &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Pedró Mártir de Anglería]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Gonzalo Fernández de Oviedo]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Francisco López de Gomara]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Antonio de Herrera]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;. Se incluye en este segundo grupo, además, al fraile &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Bartolomé de las Casas]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, cuya obra es comparable con la de los cronistas oficiales. Todos vivieron entre finales del siglo XV y comienzos del XVI d.n.e. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las crónicas de Indias Occidentales son los primeros y únicos testimonios escritos sobre actividades económicas, costumbres, enfermedades, lengua, aspecto físico, confección de instrumentos de trabajo y adornos corporales, flora y fauna, viviendas, ritos y ceremonias, juegos, música y danza, creencias religiosas, concepciones morales y estéticas, distribución poblacional, etc. de las comunidades aborígenes del Caribe y Cuba a la llegada de los europeos a finales del siglo XV. Narran también los acontecimientos vinculados con el desarrollo socioeconómico del coloniaje hispano durante los primeros años de gobierno en tierras americanas. Si bien los cronistas no eran etnográfos, sus obras pueden considerarse como precursoras de la Etnografía americana.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Relación de los hechos== &lt;br /&gt;
===Primer ejemplar Diario de navegación===&lt;br /&gt;
[[Cristóbal Colón]] (¿[[Génova]], [[1451]]?-[[Valladolid]], [[1506]]), formado en el cosmopolitismo de la cultura mediterránea, inicia el primer tipo con su Diario de navegación. En él, describe minuciosamente sus impresiones sobre las islas del [[mar Caribe]] y las costas del territorio continental bañado por ese mar, conocidas en el transcurso de sus cuatro viajes, junto con las disímiles incidencias ocurridas en ellos, teniendo como modelo el libro de viajes hacia [[China]] de [[Marco Polo]] ([[1254]]-[[1324]]). &amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al igual que en su correspondencia, principalmente con don [[Luis de Santángel]] –escribano de nación de los Reyes Católicos- y [[Rafael Sánchez]] –tesorero real-, motivado por el interés de legitimar su empresa, el Almirante emplea un tono apologético que estimula la codicia de los europeos, al tiempo que construye los mitos americanos inaugurales. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Colección de los viajes y descubrimientos que hicieron por mar los españoles desde fines del [[siglo XV]].===&lt;br /&gt;
[[Fray Bartolomé de las Casas]] ([[Sevilla]], [[1474]]- [[Madrid]], [[1566]]) es pionero en la divulgación de la crónica colombina relativa al primer viaje, al integrarla a su obra. Siglos después es reproducida por [[Martín Fernández de Navarrete]] ([[1765]]-[[1844]]) en su Colección de los viajes y descubrimientos que hicieron por mar los españoles desde fines del siglo XV , con numerosas anotaciones. De esos datos se sirven historiadores posteriores (en lo referido a [[Cuba]], entre el [[27 de octubre]] y el [[5 de diciembre]] de [[1492]]). Las cartas de Colón y las de [[Diego Velázquez]] son recogidas en la Colección de documentos inéditos de Torres de Mendoza. En la carta de Colón a Santángel, publicada en [[1493]], está la primera referencia sobre Cuba que circula en [[Europa]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Elaboración de las crónicas sobre la aventura oceánica===&lt;br /&gt;
Ese mismo año, el sacerdote e historiador italiano [[Pedro Mártir de Anglería]] ([[1459]]-[[1526]]) recibe de la reina Isabel el encargo de entrevistar a Colón y otros marinos para la elaboración de las crónicas sobre la aventura oceánica. Esta es, pues, la génesis de las versiones oficiales. Mártir –que adquiere en [[Roma]] su formación humanista- comienza a escribir unas cartas en latín, compiladas en Oceani decas ([[Sevilla]], [[1511]]). Su libro De orbe novo ([[Alcalá de Henares]], [[1530]]) se tradujo al castellano como Décadas del Nuevo Mundo. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una polarización de enfoques en los cronistas testimoniales tiene como uno de sus paradigmas al propio Las Casas, cuya vida y obra genera una dilatada y enconada polémica. Entre [[1502]] y [[1514]], reside en [[La Española]] como colonizador con indios encomendados pero, influido por un sermón de Fray Antón de Montesinos, decide ordenarse como sacerdote. Acompaña a Diego Velásquez en la última etapa de la ocupación de Cuba y, aunque denuncia las atrocidades de los conquistadores, no rechaza la concesión de una encomienda a orillas del Río Arimao. Al renunciar a ella, inicia su «medio siglo de pelea», durante el cual gana el título oficial de «Procurador Universal y Protector de los Indios», conferido por el Cardenal Cisneros. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Redacción de  seis Memoriales a la Corona===&lt;br /&gt;
Entre 1516 y 1518, redacta seis Memoriales a la Corona, donde propone «se puedan tener esclavos negros y blancos», con tal de aliviar la situación de los indígenas. Por ello, se le atribuye la introducción de la trata africana, aunque, en realidad, la práctica es anterior a la demanda de licencia solicitada por el sacerdote. El Memorial de los Remedios se considera «el primer detallado proyecto americano de planificación social». &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Obra la Apologética Historia de las Indias==&lt;br /&gt;
En [[1527]], durante su retiro en el convento de los dominicos en La Española, comienza a redactar la Apologética Historia de las Indias, calificada como la primera recopilación de etnografía americana. Como ella, la Brevísima relación de la destrucción de las Indias es un alegato apasionado, que utilizan ingleses, franceses y holandeses para urdir la leyenda negra contra [[España]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Comprensión de la obra=== &lt;br /&gt;
La Historia de las Indias, que abarca hasta [[1521]], la inicia simultáneamente con la Apologética, pero no culmina el manuscrito hasta [[1559]], cuando lo entrega al Prior del Convento de Valladolid, con la disposición de no publicarlo hasta 40 años después de su muerte; sin embargo, permanece inédito por tres siglos, durante los cuales es custodiado por los archivos españoles. &amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entre [[1875]] y [[1876]], se hace su primera edición en 5 volúmenes, bajo el auspicio de la [[Real Academia de la Historia de Madrid]]. Una valiosa edición crítica en 3 volúmenes, basada en el manuscrito original, es la del Fondo de Cultura Económica de [[México]], en [[1951]]. Se trata de una focalización que engloba los aspectos político, ético y religioso, diferentes modalidades discursivas (anécdotas, diálogos y otras) y un diálogo intertextual polémico con Pedro Mártir de Anglería y [[Gonzalo Fernández de Oviedo]] (Madrid, [[1478]]-[[Santo Domingo]], [[1557]]), principalmente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Historiógrafo cronista mayor de las Indias==&lt;br /&gt;
El «historiógrafo cronista mayor de las Indias» [[Antonio de Herrera]] ([[1559]]-[[1625]]), catalogado como el cronista por excelencia, se basa en datos ofrecidos por Las Casas –despojándolos de sus comentarios- para elaborar las Décadas o Historia general de los hechos de los castellanos en las islas y Tierra Firme del mar Océano, cuya primera parte se edita en 1601 y la segunda, en 1615. Se considera que la obra del Padre Las Casas «representa el origen de la ideología anticolonialista en América».&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Historia verdadera de la conquista de la Nueva España.== &lt;br /&gt;
[[Bernal Díaz del Castillo]] ([[1495]]-[[1584]]) realiza una vindicación de signo contrario. Vive en Cuba hacia [[1514]]; de aquí parte en las expediciones a [[Yucatán]] y participa en la conquista de Tenochtitlán con [[Hernán Cortés]]. Octogenario escribe su Historia verdadera de la conquista de la Nueva España, cuando están en auge las crónicas oficiales. En [[1579]], remite el manuscrito a España, donde se publica en [[1632]]. Alude frecuentemente a Cuba en comparación con circunstancias de la cotidianidad yucateca. Si Las Casas recrea aspectos de las relaciones entre Cuba y La Española, Bernal Díaz del Castillo lo hará respecto a Yucatán. De ese modo, ambos esbozan elementos de los imaginarios de una cultura transterritorial caribeña. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Nombramiento del Cronista Mayor de Indias==&lt;br /&gt;
Oviedo viene a Indias en [[1514]], enrolado en la armada de Pedrarias Dávila. Conoce varios lugares de [[América Central]] y el Caribe, pero permanece la mayor parte del tiempo en La Española. Traslada sus notables observaciones sobre la flora y la fauna, junto a otros elementos de la geografía, así como las costumbres y otras características de la población aborigen al Sumario de la Natural Historia de Indias, que se publica en [[Toledo]] en [[1526]]. En [[1532]], es nombrado Cronista Mayor de Indias, lo cual le franquea el acceso a diversas fuentes de información, que enriquecen sus vivencias. En [[1535]], publica la primera parte de su Historia General y Natural de las Indias, Islas y Tierra Firme del Mar Océano. El resto fue editado por la Real Academia de la Historia de Madrid, en cuatro gruesos volúmenes, entre [[1851]] y [[1855]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===[[Felipe V]] decide que el cargo de Cronista Mayor debe pasar a la Real Academia de la Historia.===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque, en [[1774]], Felipe V decide que el cargo de Cronista Mayor debe pasar a la Real Academia de la Historia, algunas personalidades más lo desempeñan al margen de esa Institución. La mayor parte de los cronistas no alcanza a ver impresa la totalidad de sus escritos. Los textos aparecen de manera irregular e, incluso en la actualidad, se continúan publicando originales inéditos.&lt;br /&gt;
==Fuentes==&lt;br /&gt;
*http://www.encaribe.org/&lt;br /&gt;
[[Category: Hechos_de_la_historia_de_Cuba]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Suyin patrimonio</name></author>
		
	</entry>
	<entry>
		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Cronistas_de_Indias&amp;diff=3307113</id>
		<title>Cronistas de Indias</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://www.ecured.cu/index.php?title=Cronistas_de_Indias&amp;diff=3307113"/>
		<updated>2019-02-25T19:36:31Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Suyin patrimonio: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Ficha_Hecho_Histórico&lt;br /&gt;
|hecho= Cronistas de Indias&lt;br /&gt;
|imagen = Cronistas_de_Indias.JPG&lt;br /&gt;
|pie = Suelen dividirse en dos grupos: los soldados, religiosos y funcionarios de la Corona española, quienes escriben sobre hechos en los cuales participan durante sus exploraciones en las denominadas [[Indias Occidentales]].&lt;br /&gt;
|fecha=&lt;br /&gt;
|resultado= Los textos aparecen de manera irregular e, incluso en la actualidad, se continúan publicando originales inéditos. &lt;br /&gt;
|resumen= &lt;br /&gt;
|países = Indias Occidentales&lt;br /&gt;
|lugar= &lt;br /&gt;
|líderes = soldados, religiosos y funcionarios de la Corona española &lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div align=&amp;quot;justify&amp;quot;&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Cronistas de Indias.''' Los cronistas de Indias Occidentales, también conocidos como antiguos historiadores de Indias, eran figuras encargadas por la corona hispana para registrar los acontecimientos vinculados con la exploración, conquista y colonización de las tierras de América y con el desarrollo de los virreinatos. Se dividen en cronistas menores y cronistas mayores. Al primer grupo pertenecen aquellos que, sin ser cronistas oficiales de la corona hispana, legaron una valiosa información sobre las sociedades aborígenes del continente, como Cristóbal Colón, Ramón Pané, Miguel de Cúneo, Diego Álvarez Chanca, Guillermo Coma, Alvar Núñez Cabeza de Vaca, Bernal Díaz del Castillo, Hernán Cortés. El segundo grupo está conformado por los autores vinculados estrechamente a la corte de los Reyes Católicos, como Pedró Mártir de Anglería, Gonzalo Fernández de Oviedo, Francisco López de Gomara, Antonio de Herrera. Se incluye en este segundo grupo, además, al fraile Bartolomé de las Casas, cuya obra es comparable con la de los cronistas oficiales. Todos vivieron entre finales del siglo XV y comienzos del XVI d.n.e. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las crónicas de Indias Occidentales son los primeros y únicos testimonios escritos sobre actividades económicas, costumbres, enfermedades, lengua, aspecto físico, confección de instrumentos de trabajo y adornos corporales, flora y fauna, viviendas, ritos y ceremonias, juegos, música y danza, creencias religiosas, concepciones morales y estéticas, distribución poblacional, etc. de las comunidades aborígenes del Caribe y Cuba a la llegada de los europeos a finales del siglo XV. Narran también los acontecimientos vinculados con el desarrollo socioeconómico del coloniaje hispano durante los primeros años de gobierno en tierras americanas. Si bien los cronistas no eran etnográfos, sus obras pueden considerarse como precursoras de la Etnografía americana.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Relación de los hechos== &lt;br /&gt;
===Primer ejemplar Diario de navegación===&lt;br /&gt;
[[Cristóbal Colón]] (¿[[Génova]], [[1451]]?-[[Valladolid]], [[1506]]), formado en el cosmopolitismo de la cultura mediterránea, inicia el primer tipo con su Diario de navegación. En él, describe minuciosamente sus impresiones sobre las islas del [[mar Caribe]] y las costas del territorio continental bañado por ese mar, conocidas en el transcurso de sus cuatro viajes, junto con las disímiles incidencias ocurridas en ellos, teniendo como modelo el libro de viajes hacia [[China]] de [[Marco Polo]] ([[1254]]-[[1324]]). &amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al igual que en su correspondencia, principalmente con don [[Luis de Santángel]] –escribano de nación de los Reyes Católicos- y [[Rafael Sánchez]] –tesorero real-, motivado por el interés de legitimar su empresa, el Almirante emplea un tono apologético que estimula la codicia de los europeos, al tiempo que construye los mitos americanos inaugurales. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Colección de los viajes y descubrimientos que hicieron por mar los españoles desde fines del [[siglo XV]].===&lt;br /&gt;
[[Fray Bartolomé de las Casas]] ([[Sevilla]], [[1474]]- [[Madrid]], [[1566]]) es pionero en la divulgación de la crónica colombina relativa al primer viaje, al integrarla a su obra. Siglos después es reproducida por [[Martín Fernández de Navarrete]] ([[1765]]-[[1844]]) en su Colección de los viajes y descubrimientos que hicieron por mar los españoles desde fines del siglo XV , con numerosas anotaciones. De esos datos se sirven historiadores posteriores (en lo referido a [[Cuba]], entre el [[27 de octubre]] y el [[5 de diciembre]] de [[1492]]). Las cartas de Colón y las de [[Diego Velázquez]] son recogidas en la Colección de documentos inéditos de Torres de Mendoza. En la carta de Colón a Santángel, publicada en [[1493]], está la primera referencia sobre Cuba que circula en [[Europa]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Elaboración de las crónicas sobre la aventura oceánica===&lt;br /&gt;
Ese mismo año, el sacerdote e historiador italiano [[Pedro Mártir de Anglería]] ([[1459]]-[[1526]]) recibe de la reina Isabel el encargo de entrevistar a Colón y otros marinos para la elaboración de las crónicas sobre la aventura oceánica. Esta es, pues, la génesis de las versiones oficiales. Mártir –que adquiere en [[Roma]] su formación humanista- comienza a escribir unas cartas en latín, compiladas en Oceani decas ([[Sevilla]], [[1511]]). Su libro De orbe novo ([[Alcalá de Henares]], [[1530]]) se tradujo al castellano como Décadas del Nuevo Mundo. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una polarización de enfoques en los cronistas testimoniales tiene como uno de sus paradigmas al propio Las Casas, cuya vida y obra genera una dilatada y enconada polémica. Entre [[1502]] y [[1514]], reside en [[La Española]] como colonizador con indios encomendados pero, influido por un sermón de Fray Antón de Montesinos, decide ordenarse como sacerdote. Acompaña a Diego Velásquez en la última etapa de la ocupación de Cuba y, aunque denuncia las atrocidades de los conquistadores, no rechaza la concesión de una encomienda a orillas del Río Arimao. Al renunciar a ella, inicia su «medio siglo de pelea», durante el cual gana el título oficial de «Procurador Universal y Protector de los Indios», conferido por el Cardenal Cisneros. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Redacción de  seis Memoriales a la Corona===&lt;br /&gt;
Entre 1516 y 1518, redacta seis Memoriales a la Corona, donde propone «se puedan tener esclavos negros y blancos», con tal de aliviar la situación de los indígenas. Por ello, se le atribuye la introducción de la trata africana, aunque, en realidad, la práctica es anterior a la demanda de licencia solicitada por el sacerdote. El Memorial de los Remedios se considera «el primer detallado proyecto americano de planificación social». &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Obra la Apologética Historia de las Indias==&lt;br /&gt;
En [[1527]], durante su retiro en el convento de los dominicos en La Española, comienza a redactar la Apologética Historia de las Indias, calificada como la primera recopilación de etnografía americana. Como ella, la Brevísima relación de la destrucción de las Indias es un alegato apasionado, que utilizan ingleses, franceses y holandeses para urdir la leyenda negra contra [[España]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Comprensión de la obra=== &lt;br /&gt;
La Historia de las Indias, que abarca hasta [[1521]], la inicia simultáneamente con la Apologética, pero no culmina el manuscrito hasta [[1559]], cuando lo entrega al Prior del Convento de Valladolid, con la disposición de no publicarlo hasta 40 años después de su muerte; sin embargo, permanece inédito por tres siglos, durante los cuales es custodiado por los archivos españoles. &amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entre [[1875]] y [[1876]], se hace su primera edición en 5 volúmenes, bajo el auspicio de la [[Real Academia de la Historia de Madrid]]. Una valiosa edición crítica en 3 volúmenes, basada en el manuscrito original, es la del Fondo de Cultura Económica de [[México]], en [[1951]]. Se trata de una focalización que engloba los aspectos político, ético y religioso, diferentes modalidades discursivas (anécdotas, diálogos y otras) y un diálogo intertextual polémico con Pedro Mártir de Anglería y [[Gonzalo Fernández de Oviedo]] (Madrid, [[1478]]-[[Santo Domingo]], [[1557]]), principalmente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Historiógrafo cronista mayor de las Indias==&lt;br /&gt;
El «historiógrafo cronista mayor de las Indias» [[Antonio de Herrera]] ([[1559]]-[[1625]]), catalogado como el cronista por excelencia, se basa en datos ofrecidos por Las Casas –despojándolos de sus comentarios- para elaborar las Décadas o Historia general de los hechos de los castellanos en las islas y Tierra Firme del mar Océano, cuya primera parte se edita en 1601 y la segunda, en 1615. Se considera que la obra del Padre Las Casas «representa el origen de la ideología anticolonialista en América».&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Historia verdadera de la conquista de la Nueva España.== &lt;br /&gt;
[[Bernal Díaz del Castillo]] ([[1495]]-[[1584]]) realiza una vindicación de signo contrario. Vive en Cuba hacia [[1514]]; de aquí parte en las expediciones a [[Yucatán]] y participa en la conquista de Tenochtitlán con [[Hernán Cortés]]. Octogenario escribe su Historia verdadera de la conquista de la Nueva España, cuando están en auge las crónicas oficiales. En [[1579]], remite el manuscrito a España, donde se publica en [[1632]]. Alude frecuentemente a Cuba en comparación con circunstancias de la cotidianidad yucateca. Si Las Casas recrea aspectos de las relaciones entre Cuba y La Española, Bernal Díaz del Castillo lo hará respecto a Yucatán. De ese modo, ambos esbozan elementos de los imaginarios de una cultura transterritorial caribeña. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Nombramiento del Cronista Mayor de Indias==&lt;br /&gt;
Oviedo viene a Indias en [[1514]], enrolado en la armada de Pedrarias Dávila. Conoce varios lugares de [[América Central]] y el Caribe, pero permanece la mayor parte del tiempo en La Española. Traslada sus notables observaciones sobre la flora y la fauna, junto a otros elementos de la geografía, así como las costumbres y otras características de la población aborigen al Sumario de la Natural Historia de Indias, que se publica en [[Toledo]] en [[1526]]. En [[1532]], es nombrado Cronista Mayor de Indias, lo cual le franquea el acceso a diversas fuentes de información, que enriquecen sus vivencias. En [[1535]], publica la primera parte de su Historia General y Natural de las Indias, Islas y Tierra Firme del Mar Océano. El resto fue editado por la Real Academia de la Historia de Madrid, en cuatro gruesos volúmenes, entre [[1851]] y [[1855]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===[[Felipe V]] decide que el cargo de Cronista Mayor debe pasar a la Real Academia de la Historia.===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque, en [[1774]], Felipe V decide que el cargo de Cronista Mayor debe pasar a la Real Academia de la Historia, algunas personalidades más lo desempeñan al margen de esa Institución. La mayor parte de los cronistas no alcanza a ver impresa la totalidad de sus escritos. Los textos aparecen de manera irregular e, incluso en la actualidad, se continúan publicando originales inéditos.&lt;br /&gt;
==Fuentes==&lt;br /&gt;
*http://www.encaribe.org/&lt;br /&gt;
[[Category: Hechos_de_la_historia_de_Cuba]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Suyin patrimonio</name></author>
		
	</entry>
	<entry>
		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Abor%C3%ADgenes_de_Cuba&amp;diff=3306481</id>
		<title>Aborígenes de Cuba</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://www.ecured.cu/index.php?title=Abor%C3%ADgenes_de_Cuba&amp;diff=3306481"/>
		<updated>2019-02-22T16:08:38Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Suyin patrimonio: /* Periodizaciones */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Definición&lt;br /&gt;
|nombre=Aborígenes cubanos&lt;br /&gt;
|imagen=museoaborigendelchorrodemaita.jpg&lt;br /&gt;
|tamaño=&lt;br /&gt;
|concepto= En Cuba había tres grupos principales de aborígenes: los [[guanatahabeyes]], los [[siboney (aborigen)|siboneyes]] y los [[taínos]].&lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Pinturas_aborigenes.jpg|right|300px|thumb|Representación de las pictografías de los primeros aborígenes en Cuba encontradas en la cueva No. 1, [[Isla de la Juventud]].]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Aborígenes de la isla de Cuba'''. Los historiadores estiman que a la llegada de [[Cristóbal Colón]] a [[Cuba]], la isla estuvo habitada por unos 300&amp;amp;nbsp;000&amp;amp;nbsp;aborígenes. Eran pacíficos y amistosos, y estaban agrupados en tres grupos principales: los [[guanatahabeyes]] y [[siboneyes (etnia)|siboneyes]] (no ceramistas) y los [[taínos]] (ceramistas).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El clima noble, la variada flora con abundantes alimentos naturales desde frutas hasta [[tubérculos]] que aún hoy forman parte de la dieta de los cubanos como el [[boniato]] y la [[yuca]] y la inexistencia de animales peligrosos, favorecían de manera especial la [[vida]] de los pobladores originales del archipiélago. Entonces sólo los [[Huracán|huracanes]] –cuyo paso desde luego era imposible de pronosticar- constituían una amenaza a la vida, pero aún frente a ellos existía el amparo protector de las [[cueva|cuevas]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque la cultura aborigen fue prácticamente exterminada, se reconoce aún su presencia en comidas típicamente criollas, como el ajiaco, un cocido de carnes, tubérculos y vegetales; y el casabe, una especie de torta de yuca. Su lengua se mantiene aún para denominar lugares de la ciudad de La Habana, como Uyanó (en la actualidad Luyanó), nombre con el cual se designa un arroyo y un barrio habanero; Guasabacoa, nombre de una de las ensenadas de la bahía habanera; y Guanabacoa, territorio que en la lengua aborigen significa poblado entre colinas y manantiales, y en donde quedan muy pocos de sus descendientes mezclados con otras culturas posteriores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Poblamiento de Cuba ===&lt;br /&gt;
Entre las varias teorías que existen acerca de cómo se fue poblando el Caribe y, en particular, Cuba, se encuentran:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
1.      Entrada desde tierras suramericanas, a través del arco de islas que está frente a las costas de Venezuela, aprovechando las corrientes marinas, los vientos y la salida al mar del río Orinoco. O salida al mar para arriba al Caribe a través del río Magdalena, en Colombia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
2.      Posibilidad de arribar a Cuba desde el delta del río Mississippi y la península de la Florida, a través de Las Bahamas o, incluso, de forma directa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
3.      Ruta relacionada con Centroamérica, específicamente el área enmarcada entre Belice y Honduras, cuyas corrientes marinas y aéreas pueden haber favorecido la navegación por el interior del Caribe y el acercamiento a las pequeñas islas próximas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Periodizaciones ===&lt;br /&gt;
Las periodizaciones de las culturas aborígenes cubanas son diversas y componen una polémica no resuelta. Para su determinación, se ha tomado como punto de partida los modos de vida y producción, región geográfica, sitios con características excepcionales, utillaje, aspecto físico, etc.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el texto ''Elementos de geografía e historia antigua y moderna de Cuba'', de &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[José María Latorre]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt; (siglo XIX), se clasifica a las comunidades aborígenes de la Isla, según la región en que vivían: los de oriente, son belicosos; los del centro, pacíficos y medrosos; los de occidente, groseros.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Fray Bartolomé de las Casas]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt; lega el concepto de que había unos habitantes salvajes, según su forma de vivir, llamados guanahatebeyes y otros llamados zibuneyes o siboneyes; sobre los taínos, dice que provienen de &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[La Española]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;. La clasificación decimonónica imperante divide a los habitantes justamente en taínos, ciboneyes y guanacabibes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Varios fueron los norteamericanos que visitaron Cuba interesados en los estudios arqueológicos y que incursionaron en expediciones a lo largo de la mayor de las Antillas. Uno de ellos, Jesse Walter Fewkes, clasificó a los pueblos del occidente, del oriente y los habitantes de las cayerías del sur y norte de Cuba en taínos, pescadores de los cayos y trogloditas. Para él había dos grupos bien diferenciados: los pobladores originales, que eran como salvajes, y los que habían alcanzado un nivel superior, provenientes de &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Puerto Rico]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt; y &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Haití]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt; o La Española.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[1912]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, el francés H. Beauchat, en el ''Manual d'Archeologie americaine'', expuso que las culturas de la isla de Cuba podían clasificarse en guanacabibes, chibcha o guetare, calusa o timuka, aruaca o taína y los caribes. Pero esta nomenclatura presentaba conceptos erróneos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[1921]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, [Mark Raymond Harrington] presentó la obra ''Cuba before Columbus'', en la cual explica que en Cuba habían vivido dos culturas: una ciboney-guanahatabey primitiva, y la taína, con mayor nivel de desarrollo, sitios habitacionales y mejores utensilios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[1913]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, [Juan Antonio Alejandro de Jesús Coscuelluela y Barreras]], que había sido designado ingeniero jefe del proyecto para desecar y deslindar los pantanosos terrenos de la &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[ciénaga de Zapata]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, incursiona en el campo de la arqueología y la antropología. A partir de los estudios que realiza en distintos sitios, desde la antropología física, las formas de enterrar, las investigaciones zooarqueológicas, el análisis de las piezas de lítica y concha, establece posibles rutas migratorias, composición de los habitantes y propone clasificar a la población aborigen cubana en guanahatabeyes, habitantes con poco nivel de desarrollo en el occidente; aruacos, en los territorios centrales de Cuba, de procedencia Caribe; y los taínos hacia el oriente, provenientes del continente. Años después rectificó sus postulados, negó la presencia de la cultura caribe y delimitó las poblaciones sólo a taínos y ciboneyes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la obra ''Origins of the Tainan Culture'', Sven Loven propone la siguiente clasificación: guanahatabeyes, ciboneyes o lucayos y taínos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[1926]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, Carlos García Robiou define en su tesis para optar por el grado académico de doctor en Ciencias Naturales, ''Idea de las culturas precolombinas de Cuba. El primer periodo de las exploraciones arqueológicas: trabajos realizados por Miguel Rodríguez Ferrer'', la existencia de cuatro culturas, la primera, originaria o primitiva, con escaso nivel de desarrollo, denominada ciboney; la segunda, subtaína, algo más avanzada que la anterior, y la tercera, la taína, con una agricultura y cerámica prósperas y rico ajuar. La cuarta cultura sería la correspondiente a los caribes, que según Robiou no habitaron en Cuba, pero incursionaron en sus costas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Elías Entralgo, autor de ''Esquema de sociografía indocubana'' (1937) clasificó a los aborígenes cubanos, de acuerdo con las corrientes conceptuales de la época, en guanahatabeyes o guanahatabibes o guanacabibes, exbuneyes y taínos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El profesor titular de Sociología Roberto Agramonte, en su libro ''Sociología'' (1940), divide las sociedades prehispánicas en función de la estructura económica sobre la cual descansaba la estructura política, familiar y religiosa. Denominó el Complejo Agrario Taíno y lo dividió en subcomplejos de acuerdo con la presencia de yuca, maíz, tabaco, fuego, tejido e hilado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[1940]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt; llegaron a Cuba dos profesores de la Universidad de Yale: Irving Benjamin Rouse y Cornelius Osgood. En 1942 publicaron las obras ''La cultura ciboney de Cayo Redondo'' y ''Arqueología de las lomas de Maniabón''. Rouse y Osgood propusieron mantener la subdivisión propuesta por Harrington de taíno y subtaíno. La cultura ciboney la dividieron en dos periodos: Guayabo Blanco temprano y Cayo Redondo tardío.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[1943]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Fernando Ortiz]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt; esboza en ''Las culturas indias de Cuba'' y ''Las cuatro culturas indias de Cuba'' la existencia de cuatro grupos: Aunabey Guayabo Blanco, Guanajatabey o Cayo Redondo, Baní y otros depósitos o Ciboney, y Pueblo Nuevo o Taíno.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Felipe Pichardo Moya]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt; existían tres indoculturas bien diferenciadas: guanahatabeyes o cultura arcaica, caracterizada por tener instrumentos toscos de concha y vivir en cuevas; ciboneyes o indocultura de la costa, talladores de piedra; y taínos o indocultura cubana de las mesetas, con deformación craneal, agricultura y cerámica desarrollada, dominio de la madera y pulimentación de objetos de piedra como las hachas petaloides.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la obra ''La Caleta: joya arqueológica antillana'' (1946) René Herrera Fritot y Charles Leroy Youmans vuelven al esquema tradicional de guanahatabeyes, que corresponderían al Guayabo Blanco de la Ciénaga de Zapata; ciboneyes, que son los restos del Plurial, los artefactos de Cayo Redondo y el material colectado en los cayos del norte de la región central; y taínos, los que tienen desarrollo agrícola, elaboran el barro, fabrican una cerámica utilitaria y ritual y se deforman el cráneo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[1950]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt; tiene lugar la Mesa Redonda de Arqueólogos del Caribe. En este evento se aprueba clasificar por complejos a las culturas prehispánicas. Se tomó como acuerdo no emplear los términos arcaico, paleolítico, mesolítico y neolítico, y utilizar, de acuerdo con el orden de antiguedad, los periodos I para la concha, II para la piedra y III para la alfarería. El complejo cultural I estaba caracterizado por poseer ajuar rústico de concha y piedra, asentamientos aislados y proporcionales a los residentes. El complejo cultural II por tener menaje construido de conchas, piedra y madera, además de objetos hechos con espina de peces y vértebras. El complejo cultural III dominaba la alfarería, la talla en madera y las posibles interrelaciones entre las representaciones de hombres, animales y plantas; poseían agricultura y conocían sus técnicas. Fabricaban objetos de material óseo. Tenían asentamientos de mayor estabilidad y construían viviendas de varias formas. Elaboraban fibras y tejidos. Practicaban la deformación craneana fronto-occipital-oblicua, pero no todos los habitantes. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[1964]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, el profesor René Herrera Fritot, que se encontraba trabajando en la Academia de Ciencias de Cuba, postula una nueva clasificación: el grupo cerámico y no cerámico. Establece, además, cuatro subperiodos: pre-taíno, taíno temprano, taíno medio, taíno tardío. En igual fecha, el Departamento de Antropología de la Academia diseña otro modelo, de acuerdo con el nivel de desarrollo: agricultores ceramistas, que incluían como culturas al taíno y al subtaíno; y recolectores no ceramistas, para los ciboneyes aspecto Guayabo Blanco y aspecto Cayo Redondo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[1965]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, el arqueólogo &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Ernesto Tabío Palma]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt; y la historiadora &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Estrella Rey Betancourt]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt; sientan las bases de una periodización marxista de las culturas prehispánicas cubanas en su obra ''Prehistoria de Cuba''. Dividen las comunidades aborígenes de Cuba en agricultores ceramistas (asociados con el grupo cultural aruaco en el que se encuentran taínos y subtaínos), con agricultura incipiente no ceramistas (ciboney aspecto Cayo Redondo) y recolectores cazadores no ceramistas (ciboney aspecto Guayabo Blanco). Más tarde, ajustan este esquema al nivel de desarrollo socioeconómico y, en el caso de los agricultores ceramistas aruacos, agregan a la división en taínos y subtaínos, un nuevo grupo cultural denominado mayarí, que tenía agricultura incipiente y era ceramista. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Manuel Rivero de la Calle]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt; aporta una nueva nomenclatura, en la que no incorpora a los subtaínos, en el libro ''Las culturas aborígenes de Cuba'' (1966): grupos no ceramistas (guanahatabeyes y ciboneyes) y ceramistas (taínos). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[1979]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, durante la IV Jornada Arqueológica de Cuba y el Caribe, Tabío Palma propone una periodización sobre las culturas prehispánicas de Cuba, a partir de un examen de los parámetros evolutivos y análisis de la base económica, en tres etapas: La primera, preagroalfarera, grupos que no practicaban la agricultura ni la cerámica y sólo realizaban recolección, pesca menor y caza, a la cual le correspondían tres fases: temprana, con utensilios de piedra tallada, grandes cuchillos, raspadores y buriles; fase media, ciboney Guayabo Blanco, con montículos o residuarios, artefactos de piedra, conchas, percutores, majaderos y gubias; y fase tardía, ciboney Cayo Redondo, con utillaje de piedra, morteros, majaderos, dagas y bolas líticas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La segunda, protoagrícola, con cerámica incipiente, poca decoración o ninguna y predominio de la microlítica; sus fases hacen referencia a lugares geográficos: una temprana, Playita Canímar, en Matanzas, y Aguas Verdes, en Guantánamo, mientras la tardía recibía las denominaciones de Arroyo del Palo, Mayarí.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La tercera etapa, agroalfarera, contemplaba los grupos que habían alcanzado mayor nivel de desarrollo, los taínos, con cerámica avanzada, burén para cocinar casabe y otros productos, y el dominio de técnicas agrícolas. Esta periodización fue adaptada y enriquecida por [Ramón Dacal Moure] y Manuel Rivero de la Calle, en [1986], cuando prepararon la obra ''Arqueología aborigen de Cuba''.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[1994]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, en el primer capítulo del libro ''Historia de Cuba. La colonia: evolución socioeconómica y formación nacional. De los orígenes hasta 1867'', los arqueólogos Lourdes Domínguez, Jorge Febles y Alexis Rives, pertenecientes al Centro de Antropología, propusieron una tabla cronológica en la que ubicaron estadios clásicos y su equivalente cultural. En orden descendiente van apareciendo: neolítico (comunidad gentilicia desarrollada); agricultores ceramistas (Mayarí); hacia el año cero, el inicio de la elaboración de la cerámica, cultivos incipientes de plantas (Canímar y Aguas Verdes); la comunidad gentilicia primitiva, mesolítico arcaico (Ciboney Cayo Redondo y Ciboney Guayabo Blanco) y, por último, la comunidad gentilicia primitiva, cazadores, que se corresponde con el paleolítico, protoarcaico (Seboruco).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
También en &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[1994]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, los investigadores Alexis Rives, Jorge Febles y Gabino La Rosa proponen para el ''Atlas arqueológico naciona''l otro modelo, que mezcla una variante de la clasificación anterior con la de Tabío Palma: agroalfarero, como comunidades de tradición neolítica; protoagroalfarero, comunidades de tradición neolítica incipiente; preagroalfarero, comunidades de tradición mesolítica y paleolítica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[1997]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, Lilián Moreira de Lima define a las culturas prehispánicas en su texto ''La sociedad comunitaria de Cuba'', según las características económicas y sociales, en cuatro tipos comunidades: las que tenían la caza como sustento fundamental, las que potenciaron la explotación de la pesca, las que hicieron incipiente agricultura y las que alcanzaron un grado mayor de desarrollo agrícola. es decir, comunidades cazadoras, comunidades pescadoras, comunidades con posible agricultura esporádica y comunidades agricultoras.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el libro ''Arqueología aborigen. Santiago de Cuba'', de José Jiménez Santander, se propone una periodización basada en los postulados de Tabío y Guarch, que divide la primera etapa de apropiación en tres periodos históricos: periodo temprano, periodo medio y periodo intermedio o rayano. La segunda etapa de producción, la divide en dos periodos: periodo tardío y periodo postrero.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Enrique Alonso, Gerardo Izquierdo y Ulises González, del Instituto Cubano de Antropología, definen una formación económico social para apropiadores pretribales y una para los productores tribales. Para ellos, la cultura no es lo determinante, sino que establecen que las comunidades aborígenes en la historia de Cuba están estructuradas por etapas económicas: Apropiadores tempranos, los denominados paleolíticos, complejo Seboruco-Mordán; protoarcaicos; paleoarcaicos; paleoindios, preagroalfareros; comunidades preagroalfareras de tradición paleolítica y cazadores de la variante cultural Seboruco. Apropiadores medios, Guanahatabey; Siboney; Ciboney; Auanabey; Complejo I y Complejo II; cultura de la costa y cultura de la caverna; preagroalfareros Guayabo Blanco y Cayo Redondo de la fase ciboney; variantes culturales Guanahacabibes y Guacanayabo, fase pescadores recolectores; arcaicos; mesolíticos; mesoindio y comunidades de tradición mesolítica. Apropiadores tardíos, grupo cultural Mayarí; formativo, protoagrícola y fase protoagricultores, variante cultural Canímar y Mayarí. Productores, indios de la misma Isla; taínos; complejo III; taínos y subtaínos, agroalfareros, agricultores de la etapa de la economía productora, integrada por las variantes culturales Damajayabo, Baní, Jagua, Cunagua, Bayamo y Maisí, neolíticos y agroalfareros de tradición neolítica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Guanatahabeyes==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Indios Guanatahabeyes.jpg|miniatura|Indios Guanatahabeyes]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pertenecieron a la fase menos avanzada de las culturas aborígenes cubanas y se les considera los más primitivos pobladores del país. Aunque estuvieron muy extendidos, al momento de arribar los primeros europeos a Cuba se hallaban confinados al extremo oeste de la isla, en la zona del [[Cabo de San Antonio|Cabo de San Antonio]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las referencias históricas describen que utilizaban las cuevas y abrigos rocosos similares como refugio, y que se alimentaban de [[peces|pescados]] y [[moluscos]] marinos, así como de algunas frutas que recolectaban.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En una carta de [[Diego Velázquez (conquistador)|Diego Velázquez]] del día [[18 de abril|18 de abril]] de [[1515]], se afirma:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|Las viviendas de estos guanahatabibes es a manera de salvajes, porque no tienen casa, ni asientos, ni pueblos, ni labranzas, ni comen otra cosa sino las carnes por los montes y [[tortugas]] y pescado.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La [[Gubia de concha|gubia de concha]] – su principal instrumento- y vasijas, martillos, picos e incluso adornillos de [[caracol|caracoles]] han sido encontrados en los residuarios guanatahabeyes de Cuba, y en menor cuantía cuchillos de [[pedernal]] y otros aperos de piedras que se supone utilizaran para machacar y preparar carnes y algunas comidas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Siboneyes ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Indios siboneyes.jpg|miniatura|Indios siboneyes]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Más avanzados que los guanatahabeyes, los siboneyes lograron formas simétricas y un mayor acabado de sus distintos instrumentos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la mayoría de los casos los obtenían a partir de conchas o piedras para construir morteros, percutidores, majaderos, cucharas e instrumentos de corte.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Alrededor del año [[1500]] se localizaban en lo fundamental al norte de la actual provincia de [[Villa Clara]] y en los cayos del norte conocidos como [[Archipiélago Jardines del Rey|Jardines del Rey]]. También habitaban toda la franja costera sur de la región centro-este hasta el [[Golfo de Guacanayabo]], y el archipiélago [[Archipiélago Jardines de la Reina|Jardines de la Reina]], fundamentalmente dedicados a la pesca. Sin embargo, desde el punto de vista arqueológico los estudiosos les atribuyen una presencia casi generalizada por todo el país.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Taínos ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al igual que sus parientes los siboneyes – a quienes según los cronistas de la época tenían subyugados- los taínos provenían de la vecina isla [[La Española|La Española]], que hoy comparten la [[República Dominicana|República Dominicana]] y [[Haití|Haití]]. Localizados fundamentalmente en el centro y oriente de Cuba, los taínos fomentaron la agricultura y la alfarería, en las que lograron un alto nivel de desarrollo. Sus poblados comunales estructurados por [[caney|caneyes]] y [[bohío|bohíos]], indistintamente, eran pequeños pero bien organizados y el cacique era la máxima autoridad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las labores se distribuían en beneficio de todos, y así, mientras los hombres salían a cazar y pescar, para lo cual ya contaban con redes tejidas de algodón y anzuelos de espinas, las mujeres contribuían de manera decisiva a las siembras, la atención de los cultivos y las cosechas. También les estaban encomendada la producción alfarera, de finalidad utilitaria fundamentalmente cazuelas, burenes y otros, que utilizaban para cocinar los alimentos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se sabe que cultivaban el [[ají]], el [[maní]], el boniato, la yuca, de la cual producían el [[casabe]] –una torta de este tubérculo parecida al pan que todavía hoy se come en [[Camagüey]] y la zona oriental del país para acompañar las carnes-; el [[algodón]], que utilizaban para hacer sus hamacas y redes y, además, el [[maíz]] y el [[tabaco]], el cual consumían de preferencia asociado a distintas ceremonias.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En sus yacimientos se han encontrado gran cantidad de instrumentos de piedra como morteros, [[martillo|martillos]] y [[hacha|hachas]], así como ídolos de distinta naturaleza lítica pero de gran belleza y perfección, y unas piezas de maderas preciosas tipo banquetas llamadas dujo que utilizaban los caciques para sentarse.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desarrollaron además la cestería y la cordelería. Por su ubicación el este del país los taínos fueron los que más vinculados estuvieron a los duros procesos de conquista y colonización.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con el inicio de los repartimientos y encomiendas en [[1514]], fueron sometidos a esfuerzos extraordinarios en labores de explotación, constructivas y agrícolas. El trabajo forzado, las matanzas de escarmiento, los suicidios masivos para salvarse de la crueldad con que algunos conquistadores emprendieron su misión, los éxodos a islas y cayos en los alrededores, y asimismo algunas epidemias de enfermedades atípicas hasta entonces, diezmaron considerablemente la población aborigen, cuyos únicos descendientes actuales en Cuba se encuentran en zonas intrincadas de [[Guantánamo|Guantánamo]] próximas a [[Yateras|Yateras]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La historia recoge enfrentamientos organizados contra los españoles y los nombres de los [[cacique|caciques]] [[Hatuey|Hatuey]] y [[Guamá|Guamá]], como los primeros rebeldes cubanos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Cementerios aborígenes==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los cementerios aborígenes son sin duda alguna de muchísimo interés para la [[Arqueología]], de ahí que el estudio de los mismos permita profundizar grandemente en el mejor conocimiento de los primeros pobladores que habitaron el área, sacando a la luz nuevos descubrimientos a cerca de distintos aspectos somáticos y patológicos, así como de sus costumbres funerarias y de las características físico-antropológicas de sus primeros pobladores, cosa esta de la cual en un inicio existía poca información.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la isla, con el avance de los trabajos de campo realizados durante muchos años, se han venido estudiando algunos sitios de este tipo reportados con anterioridad, y se han descubierto otros. Se conocen en la actualidad varios cementerios aborígenes entre los cuales se encuentran: [[El Chorro de Maita]] (en [[Holguín]]),&amp;lt;ref&amp;gt;[http://www.nnc.cubaweb.cu/historia/historia30.htm «Aldea aborigen de Chorro de Maíta: realidad palpable»], artículo publicado en el sitio web Cuba Web.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
la [[Cueva de la Santa]] (en [[Ciudad de La Habana]]),&lt;br /&gt;
la [[Cueva del Perico 1]] (en [[Pinar del Río]]),&lt;br /&gt;
el sitio [[Canimar Abajo]] (en [[Matanzas]]),&lt;br /&gt;
la [[Cueva Calero]]&lt;br /&gt;
y finalmente los sitios [[La Habana|habaneros]]&lt;br /&gt;
[[Marien 2]] y&lt;br /&gt;
[[Bacuranao]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En las excavaciones arqueológicas realizadas en estos dos últimos cementerios aborígenes, participaron integrantes del [[Grupo Espeleológico Guamuhaya]] junto a miembros de otros grupos y a experimentados arqueólogos del Centro de [[Antropología]] perteneciente al [[Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente]] ([[CITMA]]) del país.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Sitio Bacuranao===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En agosto de [[1997]] se realizó la Quinta Campaña de Excavación Arqueológica en este sitio, ubicado en la [[Cueva del Infierno]], municipio habanero de [[San José de las Lajas]]. En dicha ocasión fueron encontrados los restos de cuatro individuos. Los entierros correspondieron a dos adultos y dos niños, uno de los cuales, un menor de corta edad, fue extraído en bloque para ser expuesto en el museo de la localidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esta excavación fue continuadora de la realizada en el [[1995]], la cual culminó con el descubrimiento de un gran cementerio aborigen del cual se extrajeron 54 osamentas completas. En esa ocasión el hallazgo incluyó huesos de 66&amp;amp;nbsp;personas, 57 de ellas menores de cuatro años de edad, tratándose de comunidades preagroalfareras con tradición [[mesolítica]] que poblaron la zona, con una economía de apropiación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La Cueva del Infierno no solo fue usada por comunidades de este grado de desarrollo solamente para enterrar a sus muertos, sino también como lugar de habitación según los resultados de la última campaña, en la que se detectó la presencia de tres grandes fogones que fueron utilizados para la cocción de alimentos. Por otra parte, otros grupos gentilicios de mayor desarrollo hicieron uso también, al parecer con otros fines, de esta cueva pues está reportada además como paradero de caza de grupos agroalfareros con tradición neolítica, habiéndose hallado en su interior numerosos fragmentos de vasijas de [[cerámica]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Sitio Marien 2===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde la década del 50 se conoce de la existencia del sitio que se conoce por Marien 2 debido a los trabajos de campo del Grupo Guamá de aquel entonces y también de los trabajos realizados por el fallecido arqueólogo cubano [[Ernesto Tabío]]. El sitio Marien&amp;amp;nbsp;2 se encuentra ubicado muy cerca de la [[Bahía de Mariel]], en el interior de una cueva.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el año [[1992]] se realizó la primera campaña de excavación arqueológica de este sitio, del cual se exhumaron restos de 50 individuos, de ellos 11&amp;amp;nbsp;adultos, 2&amp;amp;nbsp;subadultos y 37&amp;amp;nbsp;niños. Se extrajeron algunos entierros primarios y otros secundarios y según palabras del Dr. [[Gabino La&amp;amp;nbsp;Rosa]], jefe de la excavación, se pudo comprobar una relación muy interesante en las prácticas sepulcrales y es que prácticamente todos los adultos estaban acompañados por niños, lo cual amplió la visión de los aspectos sociales y culturales que tenían esto grupos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En marzo de [[1998]] se realizó la segunda campaña de excavación en este sitio y en esta ocasión se trabajó en 10&amp;amp;nbsp;entierros, la mayoría niños, se logró comprobar que en la cueva existe un área bien definida y delimitada a la izquierda que fue usada para entierros, en tanto que el área de la derecha fue sitio de habitación y en este fue hallado un inmenso [[fogón]] con abundante restos de la dieta de estos grupos que recolectaban, cazaban y pescaban. Habían restos de [[peces]], de [[bivalvo]]s, [[concha|conchas]] de [[moluscos]], [[jutía]]s, etc.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En esta ocasión se ratifica la presencia de ofrendas en los entierros, consistentes en valvas de ''[[Isognomus alatus]]'', y uno de los entierros (en la foto) tenía una gran [[cigua]] cerca del cráneo. También en cuanto a las costumbres funerarias, se van acumulando pruebas suficientes obtenidas de este y de otros cementerios aborígenes estudiados, que permiten negar la fabulación generalizada en Cuba en los años 1940 y 1950, de los entierros con la cabeza orientada al este. Se hallaron entierros con gran diferencia en la orientación de los cuerpos sin hallar una repetición absoluta, en esta foto se observa por la flecha que indica el norte que no está orientado exactamente este-oeste y además que la cabeza no está hacia el este sino al oeste.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Toda la tierra extraida se pasó por un tamiz para evitar la perdida de pequeños huesos de falanges u otras posibles evidencias de pequeñas dimensiones. Gracias al tamizado al instante es que en ocasiones se detecta, por la presencia de una pequeña evidencia, la proximidad de un entierro, aún cuando el excavador no lo ha notado, permitiendo a partir de ese instante, ser aún más meticulosos y precisos en el trabajo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Sitios arqueológicos aborígenes de Guanajay==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Guanajay]] es un municipio muy antiguo, su fundación data de [[1650]], según el historiador [[Luis Manuel Núñez]] y se dice que fue fundada por los españoles sobre un asentamiento aborigen. El propio topónimo Guanajay es un término aborigen, lo cual le da más veracidad a la afirmación anterior. Pero no siempre este poblado llevó ese nombre, según las viejas crónicas antiguamente se llamó Guamuhaya, topónimo igualmente aborigen.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A partir del año [[1990]] hasta [[1995]] se realizó en toda la isla el Censo Arqueológico Nacional por parte del Centro de Antropología del CITMA (Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio ambiente). Cada provincia tuvo un especialista al frente de dicho censo y [[Provincia La Habana]] fue dirigida por el Dr. Gabino La Rosa Corso, conocido arqueólogo cubano que ha trabajado tanto la Arqueología Aborigen como la Colonial, quien atendió directamente además del municipio, los municipios Caimito y Mariel que comparten sus fronteras con Guanajay.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego de la visita en [[1991]] a la localidad por parte del Dr. Gabino La Rosa, se descartó todo reporte antiguo de sitio, al no encontrarse en el recorrido de inspección, ninguna evidencia material consistente. A partir de este momento, interesados por revelar los secretos de la historia guanajayense, los miembros del Grupo Guamuhaya comenzaron con las prospecciones arqueológicas en Guanajay, partiendo del mapa topográfico de la localidad y siguiendo los posibles patrones de asentamiento, dada las características del terreno que fuesen apropiadas para tal fin, preferiblemente lugares con una fuente de agua cercana y en áreas poco afectadas por crecidas de ríos o arroyos. Se hicieron varias prospecciones del terreno en diferentes áreas sin hallar evidencias de superficie, hasta que a mediados de 1992 luego de muchas búsquedas, comenzaron los primeros descubrimientos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Gracias a la orientación metodológica y el asesoramiento recibido por parte del Doctor Gabino, en [[1994]] realizamos el primer reporte de sitio arqueológico y a partir de entonces el grupo pasó a llamarse Grupo EspeleoArqueológico hasta enero del [[2001]] en que volvió a la antigua denominación de Grupo Espeleológico, ya que las actividades puramente arqueológicas no están incluidas dentro del objeto social de la Sociedad Espeleológica de Cuba. En lo sucesivo el grupo se ha dedicado solamente a la visita, preservación y protección de los sitios descubiertos y reportados por el colectivo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así es que, hasta la fecha son tres los sitios arqueológicos aborígenes hallados y reportados por parte del GEG, cuyas evidencias han sido analizadas en el Centro de Antropología del CITMA. De ellos dos sitios a cielo abierto, ambos asentamientos aborígenes (Guanajay 2 y Jobo), y uno en cueva que es un campamento de caza (Guanajay 1).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El asentamiento aborigen Guanajay 2 presenta un gran taller de silex y se trata de un sitio Preagroalfarero con tradición mesolítca (mesolítico medio) o sea una comunidad gentilicia con una [[economía]] de apropiación. Igual filiación le han dado los especialistas al sitio Guanajay 1, en tanto que el sitio Jobo se trata de un Protoagroalfarero (mesolítico tardío), una comunidad que trabajaba la agricultura y tenía una alfarería incipiente. Este sitio constituye hasta el presente el Protoagroalfarero más occidental del país, siendo el más próximo de su tipo el sitio Banes 2 en el vecino municipio [[Caimito]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Asentamiento aborigen más antiguo de Cuba==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Farallones_de_Seboruco.jpg|miniatura|400px|Farallones de Seboruco]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una inapreciable reliquia histórica para el conocimiento humano resulta el sitio arqueológico los Farallones de Seboruco, el lugar más arcaico del asentamiento aborigen del archipiélago cubano, localizado en el municipio de Mayarí, de la oriental provincia de Holguín, un lugar de extraordinario valor científico y cultural que integra esencialmente el patrimonio cultural del pueblo cubano.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot;&amp;gt;[http://www.aldia.cu/index.php?mod=noticias&amp;amp;id=10611 «El asentamiento aborigen más antiguo de Cuba»], artículo publicado en el sitio web Al&amp;amp;nbsp;Día.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Su descubrimiento, por el doctor Antonio Núñez Jiménez, investigador ya fallecido, data del 1939. El hallazgo reveló la cultura más antigua de Cuba, la cual se remonta aproximadamente a seis mil años atrás. Los primeros habitantes de nuestra Isla, pertenecían al grupo protoarcaico, el cual no conocía el uso de la agricultura ni la cerámica e ignoraban el pulimento de las piedras, pero, sabían el secreto de la talla en madera.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sus utensilios para el trabajo consistían en cuchillos, destrales, majadores y otros instrumentos hechos de rocas sílex lasqueadas, piezas largas y filosas que empleaban en sus tareas de subsistencia y los ubican en la etapa preagroalfarera, ya que ésta se divide en tres fases denominada: temprana, media y tardía, la primera de ellas corresponden a los residuarios de Levisa y Seboruco que se caracterizan por la industria de las lascas y puntas de sílex.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La economía de dichos grupos protoarcaicos indocubanos, primeros habitantes de Cuba, dependendía de la caza, la pesca y la recolección por lo que sus comunidades generalmente eran nómadas. En los Farallones de Seboruco, hoy Monumento Nacional, fueron encontradas algunas evidencias de madera tallada que supone su función estaba dedicada a actividades rituales de acuerdo con su estructura, ya que semejan cetros. Según las investigaciones, los grupos aborígenes protoarcaicos se guarecían en cuevas para las prácticas necrológicas. Los enterramientos los hacían con algún desarrollo ritual; los cadáveres los sepultaban, situándoles objetos líticos al lado a manera de ofrendas funerarias.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Seboruco está conformado por varias cuevas donde aparecieron por primera vez pictografías en la zona oriental, las que se conservan aún en buen estado y se pueden apreciar dibujos en blanco y negro con estilo más bien abstracto y trazos lineales muy simple que muestran el arte rupestre de nuestra cultura prehistórica, considerada la más antigua manifestación artística hecha en nuestro país.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Otras excavaciones llevadas a cabo el 18 de mayo de 1979, encabezada por Núñez Jiménez, acompañado por José A. Viciedo y Carlos Betancourt, hicieron nuevos aportes de mayor valor para continuar esclareciendo la antigua cultura aborigen. A una profundidad de 0,30 metros fueron descubiertos huesos y otras piezas arqueológicas que revelaron parte de su dieta alimentaria. Para sorpresa de los investigadores fue encontrado un esqueleto que a pesar del deterioro por el tiempo, pudo reconstruirse su posición acuclillada y se estima perteneciera a una persona de 13&amp;amp;nbsp;años de edad del sexo femenino.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los Farallones de Seboruco representan un alto significado arqueológico. Aquí se han encontrado los sitios Seboruco III, IV, V, VI y VII, los que rodean el farallón y son las únicas zonas que parecen hayan sido habitadas hasta el momento, y además, por ser muy homogéneas pertenecen al grupo protoarcaico, el más antiguo de nuestra historia aborigen. Farallones de Seboruco es conocido internacionalmente por constituir un lugar clásico y típico para la investigación en el área antillana y muy especialmente para nuestro país. Posee un conclave básico en el entorno geobiológico y tiene también una relevancia cultural apreciable e indiscutible para las generaciones futuras y el desarrollo de las investigaciones que a allí se efectúan y que todavía no han concluido.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Etapas==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Etapa preagroalfarera (6000 a. n. e. hasta 1500 n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se incluye en ella a todos los grupos aborígenes cubanos que no practicaban la agricultura ni utilizaban la cerámica. Es decir, sus actividades económicas se reducían a la recolección de frutas, tubérculos, raíces silvestres, y también moluscos terrestres y marinos. Practicaban la pesca fluvial y marítima, así como la caza menor. En su fase más temprana es posible que algunos grupos practicasen la caza de animales de tamaño apreciable, sobrevivientes últimos de la extinguida fauna terrestre pleistocénica, así como de algunos grandes mamíferos marinos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Fase temprana (6000 a. n. e. - 1000 a. n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los aborígenes cubanos más antiguos están incluidos en esta fase. Algunos arqueólogos cubanos los denominan «protoarcaicos». Estos grupos aborígenes muy antiguos han sido descubiertos en esta última década y, por lo tanto, el conocimiento que tenemos de ellos no es muy amplio todavía.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En excavaciones realizadas en 1973 por arqueólogos de la Academia de Ciencias, asesorados por el doctor J. Kozlowski, de la Universidad de Cracovia, en el sitio Levisa&amp;amp;nbsp;I, descubierto por nosotros en el año 1964, en un abrigo rocoso de los farallones del Río Levisa -a poca distancia, al Sur, de las minas de Nicaro, provincia de Holguín- se encontraron en la capa más profunda de la excavación instrumentos de piedra tallada (es decir, hechos de piedras muy duras: sílex, chert, calcedonia, que al ser golpeados por el hombre con otra piedra producen lascas cortantes) entre los que figuraban grandes cuchillos, raspadores, buriles, etcétera.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se debe señalar que este conjunto de artefactos de piedra no corresponde en forma alguna con el ajuar de los grupos aboríge-nes cubanos conocidos por nosotros hasta entonces. En esa capa más profunda se encontraron algunos fragmentos de carbón vegetal provenientes de muy antiguos fogones, los que, al ser sometidos al análisis radiocarbónico (C-14) en un laboratorio de física nuclear, arrojaron un fechado de cinco mil ciento cuarenta años de antigüedad. Calibrado este fechado por métodos todavía más precisos nos dio una fecha muy próxima a los seis mil años de antigüedad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|Estos instrumentos consisten en grandes lascas, láminas y puntas, así como grandes núcleos de piedra.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con respecto a la llegada a Cuba de estos primitivos hombres, es muy interesante señalar que, de acuerdo con estudios nuestros realizados en 1979, por esa época el nivel del mar se encontraba a unos veinte metros por debajo del nivel actual, por lo que la configuración de las costas de algunas islas antillanas, especialmente las Bahamas y Cuba, era bastante diferente de lo que vemos en los mapas geográficos actuales, pero seguían siendo islas separadas unas de otras. La geología nos indica que la unión de las islas antillanas con las áreas continentales se produjo hace muchos millones de años; por otra parte, actualmente los cálculos más audaces de los especialistas en cuanto a la presencia del hombre en América no van más allá de los cincuenta mil años. Luego, estos primeros amerindios tuvieron forzosamente que llegar a las Antillas, inclusive a Cuba, por vía de la navegación, aunque fuera en su forma más rudimentaria.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A pesar de que se ha investigado y discutido mucho sobre el origen de esos antiguos aborígenes cubanos y sobre las rutas que siguieron para llegar a nuestras costas, esto es algo que no sabemos con certeza todavía. Sin embargo, se señalan tres, rutas potenciales: (a) del Sudeste de Estados Unidos hacia las Bahamas y de allí hasta Cuba (b) desde el Nordeste de la costa de Nicaragua, a través de una serie de islas e islotes que emergían entonces en el Mar Caribe, hasta Jamaica y de allí a Cuba, y (c) desde la costa Nordeste de Venezuela a las Antillas Menores, y después hacia las Antillas Mayores hasta llegar finalmente a Cuba. Las futuras investigaciones seguramente aclararán este interesante problema que afrontamos en la actualidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Otro sitio arqueológico que también corresponde a esta fase temprana (o Protoarcaica) de la etapa Preagroalfarera es el de los Farallones de Seboruco. Está situado a cinco kilómetros al Sursudeste de la población de Mayarí, en la provincia de Holguín.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1943, el doctor Antonio Núñez Jiménez descubrió este sitio e hizo algunas excavaciones. En los años 1960 y 1970. arqueólogos de nuestra Academia de Ciencias lo exploraron y excavaron en diversas oportunidades. Ahora, por su importancia, nos vamos a referir concretamente a las excavaciones realizadas por ellos en 1978. Este trabajo aportó valiosos datos relativos a algunos aspectos de la cultura de estos primitivos indocubanos, así como del medio ecológico, incluyendo al geológico. En el material colectado allí, aparecen artefactos de piedra tallada que son los de mayor tamaño y de tipo más primitivo encontrados en nuestro país hasta esa fecha. Por la literatura arqueológica publicada hasta ahora sobre las Antillas o la América Central, no se conocen artefactos de piedra similares. Estos instrumentos consisten en grandes lascas, láminas y puntas, así como grandes núcleos de piedra (de donde sacaban los anteriores instrumentos) poco explotados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se pudo advertir la existencia de varias etapas de desarrollo en la técnica de fabricación de herramientas de piedra tallada. Un resultado importante fue descubrir la fuente de aprovisionamiento de sílex de donde los primitivos hombres que habitaron el sitio de Seboruco obtenían la materia prima para elaborar las herramientas de piedra con que cazaban y trabajaban la madera.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Uno de los problemas que quedaron planteados, entre los resultados de esa excavación -en relación con la caza-, fue la presencia de las grandes puntas de piedra tallada y su posible implicación con el antiguo medio correspondiente a este yacimiento arqueológico, ya que en ese período (seis mil años o más) existían grandes mamíferos marinos en la costa, las llamadas «[[focas tropicales]]» ''([[Monachus tropicalis]])'' y, en la desembocadura de los ríos, el [[manatí]] ''([[Trichecizus manatus]])''.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
También en esa época pudo haber grandes mamíferos terrestres en el interior del país, como últimos representantes de la fauna pleistocénica; tal es el caso de los grandes perezosos (Megalocnus rodens) cuyos restos óseos se han encontrado con cierta frecuencia, pero cuya asociación con evidencias humanas parece todavía dudosa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lamentablemente, en ninguna de las expediciones al sitio Seboruco se ha podido obtener muestras para poder fechar por medio del radiocarbono (T-14) este interesantísimo sitio. No obstante, algunos investigadores estiman que la antigüedad de Seboruco, sobre todo la de la época más temprana, puede ser bastante superior a los seis mil o siete mil años. Para ello se basan fundamentalmente en la tipología de las grandes herramientas de piedra tallada que aparecido allí.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Fase media (2000 a. n. e. hasta 1000 n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pertenece a esta fase de la etapa Preagroalfarera el grupo cultural aborigen denominado Ciboney-Guayabo Blanco. Estos aborígenes no fueron conocidos; directa ni indirectamente, por los conquistadores españoles. El grupo lleva ese nombre porque sus primeras manifestaciones aparecieron en 1913, en el sitio de ese nombre, que está localizado en la Ciénaga Oriental de Zapata, al Nordeste de la Bahía de Cochinos, costa Sur de la provincia de Matanzas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los aborígenes que corresponden a esta fase media Preagroalfarera, en lo que respecta a sus actividades económicas, eran recolectores de frutos y raíces silvestres así como de moluscos marinos y terrestres; practicaban la pesca y la caza menor (por ejemplo, de las jutías). Sus sitios de habitación se manifiestan por las evidencias de amontonamientos de basura, que fluctúan en magnitud desde residuarios super-ficiales y pequeños hasta grandes montículos que llegan a tener hasta varias decenas de metros de diámetro y dos o tres metros de altura. Las evidencias de estos primitivos hombres las encontramos por toda la Isla, casi siempre en sitios costeros. En ocasiones habitaban en cuevas y abrigos rocosos, pero también lo hacían al aire libre.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|Son abundantes sus herramientas hechas de la concha de grandes moluscos marinos, como las gubias, que utilizaban para trabajar la madera.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Un caso típico de habitación, al aire libre, de aborígenes de esta fase media Preagroalfarera, nos lo brinda el gran residuario ubicado frente a la Cueva Funche, Península de Guanahacabibes, en el extremo occidental de la provincia de Pinar del Río. En 1966, arqueólogos de la Academia de Ciencias de Cuba, realizaron allí amplias y detalladas excavaciones.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tenía este depósito de basura aborigen unos cuarenta y seis metros en su eje este-oeste y cuarenta y dos metros en su eje norte-sur, siendo su altura máxima de uno y medio metros. Como resultado de estos trabajos se recolectaron muchas evidencias constituidas por una gran cantidad de artefactos de piedra y de concha de moluscos marinos de gran tamaño, todos de tosca factura. Entre los primeros se destacan los percutores o martillos y los majaderos, que servían para triturar semillas; entre las segundas, las gubias y 'vasijas. No se encontraron herramientas de piedra tallada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El examen de los restos de comida mostró una gran cantidad de huesos de diferentes especies de jutías, muchos carapachos de cangrejos y abundantes conchas de moluscos marinos de diferentes tamaños. Las muestras orgánicas colectadas en ese sitio fueron analizadas por medio del carbón radiactivo (C-14), las cuales dieron fechados de una antigüedad que varía entre los cuatro mil y dos mil años.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sobre las prácticas funerarias realizadas por los aborígenes del grupo Ciboney-Guayabo Blanco, típicos de esta fase media Preagroalfarera, tenemos abundante información de diferentes sitios; pero, a guisa de ejemplo, diremos que arqueólogos de nuestra Academia de Ciencias excavaron durante los años 1971 y 1972 la importante cueva funeraria conocida por el nombre de El Perico I, situada en las cercanías de Bahía Honda, provincia de Pinar del Río. Allí exhumaron unos cincuenta y un entierros de aborígenes Ciboney-Guayabo Blanco. De ese total, cuarenta eran de carácter primario, es decir, habían sido enterrados directamente en el suelo sin tocar para nada después los restos de los individuos; once eran de carácter secundario, es decir, el muerto había sido enterrado, pero posteriormente los aborígenes lo habían desenterrado. Hicieron como una especie de paquete con el cráneo y los huesos largos, y así lo habían vuelto a enterrar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los restos humanos excavados correspondían a treinta y tres niños y dieciocho adultos. No se observó que los entierros estuviesen orientados en relación con algún punto geográfico dado. Los entierros primarios aparecían en las capas medias y tardías; los secundarios, en las capas tempranas (o más antiguas) y estaban muy cubiertos de polvo rojo obtenido del mineral conocido por hematita, hecho partículas y bien triturado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Todos los cráneos colectados allí no presentaban deformación artificial, rasgo cultural de todos los aborígenes preagroalfareros y protoagrícolas de Cuba.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Fase tardía (100 a. n. e. - 1500 a. n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A esta fase tardía Preagroalfarera corresponde el grupo aborigen Ciboney-Cayo Redondo. Este grupo cultural se denomina así porque, en 1941, se hizo la primera excavación sistemática de un sitio de este complejo cultural en el cayuelo Cayo Redondo, ubicado junto a la costa cenagosa y de manglares muy cerca de La Fe, en la Bahía de Guadiana, parte Norte de la Península de Guanahacabibes, provincia de Pinar del Río.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los aborígenes que corresponden a esta fase tardía Preagroalfarera, en lo que respecta a sus actividades económicas, eran recolectores de frutos, raíces y&lt;br /&gt;
tubérculos silvestres, así como de moluscos marinos y terrestres; practicaban la pesca y la caza menor de jutías y aves. Estos hombres habitaron por todo nuestro territorio desde el [[años 90 a. n. e.|100&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.]] hasta la llegada de los españoles; no obstante, es probable que algunos grupos siguieran viviendo hasta el [[siglo&amp;amp;nbsp;XVII]] en lugares apartados y remotos de nuestro archipiélago. De acuerdo con los cronistas, tuvieron muy poco contacto con los conquistadores. Sus restos aparecen generalmente ubicados en sitios costeros y cenagosos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las principales zonas de Cuba donde se encuentran sus residuarios son la costa Sur de las provincias de Camagüey y Las Tunas, así como las áreas aledañas a la desembocadura del Río Cauto, en la provincia Granma. En todas estas áreas las evidencias dejadas por esos indocubanos son muy abundantes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las herramientas utilizadas por estos hombres, de acuerdo con las evidencias obtenidas por los arqueólogos, están formadas, en primer lugar, por instrumentos de piedra tales como majaderos y morteros, utilizados para moler y triturar granos y semillas de plantas silvestres. Algunos de estos artefactos presentan simetría bilateral y buen acabado superficial. También hacen buen uso de los instrumentos de piedra tallada, empleando el sílex, tales como cuchillos y raspadores. Son abundantes las herramientas hechas de la concha de grandes moluscos marinos, como las gubias, que utilizaban para trabajar la madera. Es notable el empleo que hace este grupo de los colorantes minerales; por ejemplo, de la hematita y la limonita, con los que obtenían polvos de color rojo y amarillo respectivamente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las prácticas funerarias de este grupo humano eran, en algunos casos, mucho más complejas que las de los aborígenes correspondientes a las fases temprana y media de la etapa Preagroalfarera; un ejemplo de esto lo tenemos en los resultados de la excavación hecha en 1941 por el doctor R. Herrera Fritot en la cueva funeraria de Los Niños, en Cayo Salinas, Bahía de Buenavista o Caguanes, provincia de Sancti Spíritus, en la costa Norte. Allí se encontró un interesante entierro colectivo de trece niños, que fluctuaban en edad desde uno hasta diez años. Sobre esto nos dice el doctor Herrera: «Con cada esqueleto colocaron una bola lítica, cuyo tamaño guarda relación con la edad del individuo».&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los entierros estaban dispuestos en forma más o menos circular, teniendo como centro el de un niño, al parecer más importante, pues presentaba como ofrendas dos &amp;quot;dagas&amp;quot; de piedra y también una bola de piedra, la más pulida de todas. Estas &amp;quot;dagas&amp;quot; y bolas de piedra parecen estar estrechamente relacionadas con los entierros de los aborígenes de esta fase tardía Preagroalfarera. Los cráneos de estos hombres, al igual que los de las fases temprana y media de esta etapa Preagroalfarera, no están deformados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Etapa protoagrícola (100 a. n. e. a 1000 n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los conocimientos que tenemos de los aborígenes que corresponden a esta etapa no son muy amplios, pues se han comenzado a estudiar en los últimos diez años. Podemos decir que esta etapa es transicional entre las etapas Preagroalfarera y Agroalfarera; en ella quedan enmarcadas algunas comunidades aborígenes cubanas que generalmente presentan un ajuar que se corresponde con la fase tardía de la etapa Preagroalfarera, es decir, similar al del Ciboney-Cayo Redondo, pero con evidencias ya de un limitado uso de las vasijas hechas de cerámica, casi siempre pequeñas y simples, digamos, con muy pocas decoraciones, si es que las tienen.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En ese ajuar nunca aparece el &amp;quot;burén&amp;quot;: torta de cerámica utilizada por los aborígenes agroalfareros para asar el pan de casabe hecho de la yuca y que, para los arqueólogos, es un indicativo indirecto de la agricultura de este tubérculo, ya bien desarrollada. Otras evidencias características de esta etapa Protoagrícola, sobre todo en sus fases temprana y media, es la abundancia de pequeñas herramientas de pie&lt;br /&gt;
dra tallada: cuchillos, raspadores, buriles, etcétera, a cuyo conjunto los especialistas denominan &amp;quot;microlítico&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1964 se localiza un sitio: el abrigo rocoso de Arroyo del Palo, muy próximo a Mayarí, provincia de Holguín, en que se presentaba un. ajuar típico del Ciboney-Cayo Redondo que, como sabemos, corresponde a la fase tardía de la etapa Preagroalfarera, pero con una presencia muy abundante de restos de vasijas de cerámica, a veces muy decoradas pero sólo por medio de simples incisiones; cerámica muy diferente a la que se ve en la etapa Agroalfarera de Cuba. A pesar de que en este sitio colectamos muchos fragmentos de vasijas de cerámica, no apareció ni un solo fragmento de burén. Igual ocurrió en otros sitios de la provincia de Holguín: Mejías y Santa Rosalía I. En aquella época pensamos que estos restos correspondían a una nueva cultura aborigen de Cuba: la que denominamos &amp;quot;Mayarí&amp;quot;. Sin embargo, hoy creemos que, en realidad, lo que habíamos descubierto era más bien una manifestación de la fase tardía de la etapa Protoagrícola.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estudios hechos en la década del setenta por el arqueólogo Ramón Dacal, de la Universidad de La Habana, en los sitios Canímar y Playitas, cercanos a la Bahía de Matanzas, así como en Aguas Verdes, en la costa Norte de la provincia de Guantánamo, nos dan lo que parecen ser las manifestaciones más tempranas de la etapa Protoagrícola.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estos aborígenes parecen haber habitado por toda la Isla, mostrando cierta preferencia por los sitios próximos a la costa en su fase temprana, y también tierra adentro en la fase tardía.&lt;br /&gt;
La duración de la etapa Protoagrícola de Cuba es de poco más de un milenio, desde aproximadamente el año [[siglo II a. n. e.|100&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.]] hasta el 1000&amp;amp;nbsp;[[nuestra era|n.&amp;amp;nbsp;e.]]; como se ve, traspasa en el tiempo y el desarrollo económico a las clásicas manifestaciones preagroalfareras tardías y las más tempranas de las agroalfareras. Los cráneos de estos hombres no son deformados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Etapa Agroalfarera (800-1500)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Comunidades_agricultores-ceramistas.jpg|300px|thumb|right|Comunidades aborígenes agricultoras-ceramistas.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En esta corta etapa, pues abarca sólo setecientos años, están incluidas todas aquellas comunidades aborígenes cubanas cuya economía de subsistencia se basaba principalmente en la agricultura de raíces, tubérculos y granos; pero entre esos cultivos predominaba el de la yuca y, algo menos, el del boniato. También practicaban la recolección, la pesca y la caza menor. Corresponde esta etapa a los aborígenes más estudiados y mejor conocidos de Cuba.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los sistemas de agricultura que practicaban los agroalfareros de esta Isla, al igual que los de las demás Antillas Mayores, eran dos: el de roza, el más extendido entre ellos, que era el más antiguo y menos eficiente, y el de montones, el más reciente y más eficiente. El cultivo de roza consistía en despejar ciertas áreas de los bosques, talando los árboles, limpiando los arbustos y terminando la limpieza del terreno por medio del fuego. Para talar los árboles utilizaban las hachas de piedra pulida. Después removían con un palo aguzado (la coa) el terreno así obtenido y allí plantaban sus cultivos. Al cabo de dos o tres años, por agotamiento de los suelos, necesitaban nuevos terrenos y tenían que repetir las operaciones ya indicadas en áreas contiguas del bosque virgen. Este sistema lo emplearon desde su llegada a Cuba, hacia el siglo VIII.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El cultivo de montones, al parecer, se comenzó a utilizar por el siglo xi. Para esto se requería un terreno llano y despejado de la vegetación natural. Con las coas removían el terreno y levantaban pequeños montículos de tierra suelta, que tenían dos o tres metros de diámetro, formando hileras, y separados unos de otros por unos pocos metros. En esos pequeños montículos sembraban los tubérculos de yuca o los bejucos de boniato. Este sistema de cultivo daba cosechas, por unidad de área, mucho mayores que por el sistema de roza.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero a pesar de la mayor eficiencia del cultivo de montones, los aborígenes siguieron empleando el cultivo de roza, por ejemplo, en las laderas de los cerros, porque las fuertes lluvias, en esas condiciones, arrastraban los sembrados de montones&lt;br /&gt;
Los aborígenes de la etapa Agroalfarera utilizaban profusamente la cerámica ya bien desarrollada, principalmente en forma de vasijas, que utilizaban para cocer sus alimentos y conservar el agua, así como de burenes, que servían para tostar el pan de casabe que hacían de la yuca rallada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los arqueólogos han denominado a estos indocubanos agricultores y ceramistas &amp;quot;subtaínos&amp;quot; y &amp;quot;tainos&amp;quot;, atendiendo al mayor o menor grado del desarrollo socioeconómico alcanzado por esas comunidades, así como por ciertas características que presentan sus ajuares, principalmente en los rasgos decorativos de la cerámica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|&amp;quot;... pero entre esos cultivos predomina el de la yuca y algo menos el del boniato; también practicaban la recolección, la pesca y la caza menor.&amp;quot;}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tanto los subtaínos como los taínos corresponden a la gran familia aborigen sudamericana llamada &amp;quot;aruaca&amp;quot;. Los cronistas de Indias, principalmente el padre Las Casas y Gonzalo Fernández de Oviedo, nos han legado valiosas informaciones sobre estas comunidades primitivas antillanas; pero esos trabajos versan, casi exclusivamente, sobre los grupos aruacos, agricultores y ceramistas, que vivían en la isla La Española, Los comentarios enfocan, como es natural, la situación existente en esa área en la época del descubrimiento y en los primeros años de la conquista.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por otra parte, los trabajos arqueológicos realizados a partir del siglo pasado, pero sobre todo los efectuados en las últimas décadas de este siglo xx, nos suministran datos cada vez más precisos sobre estas comunidades primitivas. Así sabemos que la introducción de la cerámica y de la agricultura en las Antillas tuvo lugar en los comienzos de nuestra era, es decir, hace unos das mi. años. Indígenas&lt;br /&gt;
del grupo arúaco, con un nivel de desarrollo agrícola y ceramista bastante alta, partieron en esa época de la Península de Paria (en la costa Nordeste de Venezuela) y comenzaron a emigrar hacia las Antillas Menores, llegaron a Puerto Rico por el año [[150&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.]], desde donde se extendieron gradualmente por las Antillas Mayores y las Bahamas, durante un período de varios siglos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La llegada de los primeros grupos subtaínos a Cuba se remonta a una antigüedad mucho mayor de lo que se creía hasta hace algunos años. Fechados radiocarbónicos (C-14) obtenidos en 1963 por arqueólogos de la Academia de Ciencias de Cuba, en un residuario del área de Banes, provincia de Holguín, sirvieron de base para hacer estimados que nos permiten indicar que el arribo de estos aborígenes a nuestro país debe de haber tenido lugar por el [[siglo&amp;amp;nbsp;VIII]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En un proceso de muchos años, los aborígenes agricultores y ceramistas se fueron asentando en la parte oriental y central de Cuba, después de su llegada desde La Española; especialmente lo hicieron en el área de la actual provincia de Holguín, donde alcanzaron su máximo desarrollo demográfico.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los testimonios materiales del grupo subtaína, muy abundantes, han sido colectados por los arqueólogos en las provincias de Guantánamo, Holguín, Santiago de Cuba y Gramna; en diversas localidades de las de Camagüey y Ciego de Ávila; y en algunos sitios de Cienfuegos, Sancti Spíritus y Villa Clara, y muy pocos en la de Matanzas. Estos materiales han sido recogidos de residuarios que, por su magnitud, indican que se trataba de verdaderos asientos de poblados. En cambio, en las provincias de La Habana y Pinar del Río sólo se han obtenido, hasta ahora, restos de poblados pequeños o evidencias aisladas. En la Isla de la Juventud sólo se ha encontrado algún que otro objeto aislado correspondiente a estos grupos indocubanos.&lt;br /&gt;
El estudio de los sitios de habitación de estos aborígenes agroalfareros, hecho por los arqueólogos, indica que generalmente eran pequeños poblados con las casas dispuestas alrededor de un área central despejada, que ellos denominaban &amp;quot;batey&amp;quot;, y que era empleada para sus ceremonias y para el juego de pelota llamado &amp;quot;batos&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque algunos poblados se hicieron junto a&lt;br /&gt;
la costa, la mayoría aparecen tierra adentro, pero no muy alejados del mar. Su habitación en cuevas parece haber sido esporádica, pero éstas se usaron principalmente para depositar a sus muertos o como sitios en que tenían lugar ciertas ceremonias religiosas.&lt;br /&gt;
Las viviendas de los aborígenes agroalfareros, según los cronistas, tenían un cuerpo cilíndrico y techo cónico; las paredes estaban formadas con cañas y los techos cubiertos de hojas de palma; estas casas eran llamadas &amp;quot;caneyes&amp;quot; par los&lt;br /&gt;
indocubanos. Ellos también las hacían de forma rectangular, muy similares a los bohíos de nuestros campesinos; pero esta forma no era muy frecuente.&lt;br /&gt;
Hacían también cobertizos con palos y techumbres de hojas de palma, que utilizaban, entre otras cosas, para proteger las canoas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se puede apreciar, por los testimonios materiales encontrados en los sitios de habitación de estos aborígenes agroalfareros, que su ajuar era muy abundante y variado. En ellos se localiza gran cantidad de fragmentos de artefactos de cerámica, piedra, concha y hueso. Sabemos que empleaban la madera para hacer diversos objetos, entre los que se destacan las canoas; eran hábiles cesteros y dominaban las técnicas textiles; sobre éstas los españoles nos hablan de la confección de hamacas que hacían con hilos de algodón, además de otras cosas utilitarias.&lt;br /&gt;
Como hemos dicho, las evidencias cerámicas son muy abundantes, predominando los restos de vasijas de diversos tamaños y formas, algunas muy decoradas, que utilizaban para cocer sus alimentos y guardar agua. En la mayoría de los casos, las técnicas de decoración se realizaban por medio de incisiones o aplicaciones.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estas técnicas no incluyen el uso de pinturas. Otros artefactos de cerámica muy frecuentes son los burenes, que consisten en unos discos de barro cocido, con un diámetro que varía entre treinta y sesenta centímetros y de un grosor de uno y medio a cuatro centímetros. La superficie superior del disco era pulida, sobre la que depositaban la masa de yuca rallada de donde salía la torta de casabe después de horneada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los instrumentos de piedra son numerosos y variados. Entre ellos destacaremos las hachas de piedra pulida, denominadas &amp;quot;hachas petaloides&amp;quot;. Como ya dijimos, este instrumento era fundamental para la preparación de sus campos de cultivo, pero podía también servir para la guerra. Algunas, muy bien terminadas, deben de haberse utilizado para fines ceremoniales. Éstas alcanzan un alto grado de valor estético.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los percutores o martillos de piedra son abundantes. La mayoría de estos instrumentos consiste en piedras o guijarros muy duros, usados en su estado natural; aunque hay algunos que presentan formas geométricas: cúbicas, discoidales y rectangulares. Eran empleados para golpes o triturar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tanto los morteros como los majaderos de piedra aparecen en forma ocasional; estos últimos pueden ser de forma acampanada o cilíndrica, y de diversos tamaños.&lt;br /&gt;
También aparecen en el ajuar agroalfarero, en forma no muy abundante, amuletos o adornos muy bellas. Entre ellos se destacan los denominados &amp;quot;idolillos de piedra&amp;quot;, en forma de entes antropomórficos o antropozoomórficos, es decir, con rasgos humanos y de animales. Casi siempre se trata de una figura humana en posición acuclillada, con los&lt;br /&gt;
brazos adosados a los costados y las manos sobre el vientre.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los órganos genitales masculinos se muestran en forma muy conspicua. Estos idolillos presentan una taladradura transversal, a la altura de los hombros, que debe de haber servido para suspenderlos. El material de piedra empleado es; por regla general, 1a cuarcita y la jadeíta, aunque se han encontrado algunos hechos de la concha de grandes moluscos marinos o de hueso de animales, como el manatí.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Examinando las evidencias de desechos de comida en los residuarios agroalfareros, sólo encontramos restos de alimentos de origen animal, que varían de acuerdo con muchos factores, tales como la proximidad o no a la costa del sitio de habitación, la abundancia o escasez de determinada especie faúnica, etcétera. Pero, en general, encontramos huesos de jutía, manatí, aves, pescado, tortugas y otros reptiles, así como conchas de moluscos, tanto terrestres como marinos; también carapachos de cangrejos y otros crustáceos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La evidencia indirecta de la alimentación vegetal, nos la proporciona la presencia abundante, casi siempre, de fragmentos de burenes de cerámica, que para los arqueólogos es indicativo de la agricultura de la yuca.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque el material óseo humano recogido en los sitios agroalfareros, tanto subtaíno como taíno, no puede considerarse como muy abundante, nuestros antropólogos físicos consideran que todos sus cráneos aparecen con deformación artificial frontoccipital, del tipo clasificado como tabular oblicuo. Esta práctica cultural de la deformación craneana sólo aparece en Cuba asociada a los aborígenes de la etapa Agroalfarera. Los demás amerindios cubanos presentan cráneos normales, esto es, no deformados.&amp;lt;ref&amp;gt;[[E. Aleksandrenkov|Aleksandrenkov, E.]]: [http://www.cubaarqueologica.org/document/ht3.pdf ''Aborígenes de Cuba. Problemas y posibilidades de estudio''] (PDF), publicado en el sitio web Cuba Arqueológica (La&amp;amp;nbsp;Habana). Menciona los trabajos de [[Ernesto E. Tabío]].&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Credos religiosos==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Antes de la conquista y colonización de Cuba, la población aborigen no tenía un grado de desarrollo semejante al de otras culturas precolombinas, como los mayas, los aztecas o los incas. Los indígenas de Cuba no edificaron grandes templos ni ciudades. Los más avanzados, los taínos, construyeron comunidades denominadas bateyes, con viviendas que llamaron bohíos, caneyes y barbacoas. Se dedicaban a la agricultura y a la pesca, y eran alfareros. Poseían sus propios credos religiosos rudimentarios, pero que son difíciles de conocer debido a que no quedaron huellas estudiables.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una de las más curiosas manifestaciones era la propia mitología indígena, particularmente la taína, que distaba mucho de las complejas manifestaciones de las culturas de mesoamérica. La [[mitología taína]] se basaba fundamentalmente en el Sol, la Luna, el origen del sexo femenino y el diluvio. Algunas creencias sugerían que el Sol, la Luna y el hombre habían surgido de las cuevas o grutas, tal vez porque la mayor ía de sus antepasados no crearon asentamientos, y tenían en las cuevas su refugio seguro contra la intemperie. Sus credos religiosos eran elementales y consistían en una combinación de [[animismo]], el cemiísmo, el [[chamanismo]] o behiquismo; el culto a los antepasados y el [[totemismo]] o residuos totémicos. &amp;lt;ref&amp;gt;Fernando Portuondo del Prado: Historia de Cuba,Editorial Minerva, La Habana, pp. 40-50; 287-289.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Animismo===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era la creencia, según la cual los objetos inanimados poseían vida terrenal o extraterrenal o&lt;br /&gt;
estaban dotados de ciertos poderes mágicos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Cemiísmo===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era una creencia un poco más compleja, según la cual el cemí constituía un poder sobrenatural,&lt;br /&gt;
misterioso y enigmático, una verdadera deidad, que controlaba los destinos de los humanos y de la naturaleza en sus más diversas manifestaciones. Los especialistas consideran que la mitología aborigen estaba integrada por más de 30 personajes, de ellos unos 15 dioses o deidades, y más de 20 semidioses.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Según algunos especialistas, entre las deidades se destacaban Atabex, diosa madre del ser supremo y diosa de la fertilidad; Boynay, dios de la lluvia; Maidabó, dios de la sequía; Taiguabó, el espíritu del agua; Baibrama o Mabuya, dios maligno y una de las voces para definir el mal; y otros semidioses, como Opía, una especie de espíritu que servía de intermediario con algunos dioses.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Chamanismo o behiquismo===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era la creencia en los poderes mágicos de los behíques, es decir, los brujos o sacerdotes. Éstos estaban dotados de poderes para conversar con los muertos y adivinar el porvenir. Supuestamente, en diferentes ceremonias religiosas, como la cohobao cojoba, los behíques mantenían comunicación con el otro mundo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La cohoba consistía en absorber polvo de tabaco por un tubo en forma de Y, así como otros jugos y cocimientos de hierbas, después de un ayuno que pod ía durar varios días y hasta semanas. Lo practicabaprimero el cacique y después todos los presentes, sentados&lt;br /&gt;
en un respetuoso silencio. Cuando todos estaban embriagados o en éxtasis, el behíque respondía a las preguntas que se le hacían sobre el pasado, el presente&lt;br /&gt;
y el futuro, las dolencias o enfermedades, el nacimiento de hijos y otras inquietudes. Además de sus poderes mágicos, los behíques combinaban estas facultades con las de curanderos o médicos, que ayunaban junto a sus pacientes y tomaban los mismos cocimientos de hierbas o purgantes. Si los pacientes morían, tenían que soportar de algún modo la furia de los parientes de los fallecidos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Culto a los antepasados===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Provenía de la creencia de que los muertos, después de adquirir este estado especial, regresaban al mundo como espíritus, y no solo hacían acto de presencia, sino que ayudaban o maldecían a los familiares vivos. Cada grupo familiar tenía el suyo y los representaban en ídolos con figura humana, símbolos mágicos, amuletos y otros objetos consagrados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque los pobladores precolombinos o prehispá-nicos cubanos no construyeron templos propiamente dichos, practicaban ceremonias festivas y religiosas a&lt;br /&gt;
la que llamaban areítos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Éstos eran las fiestas por excelencia de los taínos. Aglomerados en el batey o centro del poblado, bailaban y cantaban al son de tambores durante largas horas, bajo la dirección de un maestro de ceremonia denominado tequina, el cual marcaba tanto el paso como el compás, y dictaba el tema que repetía el coro. En estas ceremonias religiosas se recitaban las genealogías de los diferentes caciques y sus más famosas obras, los recuerdos de los buenos y malos tiempos pasados, y otros temas de interés para la transmisión de los conocimientos de forma oral de la generación mayor a las generaciones más jóvenes. Los cronistas de la conquista han señalado que los aborígenes eran buenos bailadores. Cantaban al unísono y mientras centenares de participantes danzaban y narraban historias el resto mantenía el compás del baile y los cantos, y muy pocos se equivocaban. Estos credos y manifestaciones culturales preferentemente taínos fueron asimilados por los siboneyes, una comunidad aborigen anterior, aunque menos desarrollada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Totemismo o residuos totémicos===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era la manifestaci&lt;br /&gt;
ón de un sistema de creencias, según las cuales existía una especie de parentesco sobrenatural entre un individuo —o incluso parte o la totalidad de una tribu de aborígenes— y un tótem. Estos tótems, por lo general, eran figuras de diversas especies de animales, y en la minoría de los casos algunas plantas y objetos minerales, que se consideraban como emblemas protectores del individuo o la tribu, y en ocasiones como su antepasado o progenitor. Se asegura que, en ciertos casos, existían tótems de tipo especial para caciques y behíques; algunos específicos para cada uno de los sexos y otros comunes para todos los miembros de una tribu.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
También resultan interesantes las expresiones de las ceremonias aborígenes y sus costumbres funerarias, consideradas sagradas. Los funerales indígenas, como es natural, diferían mucho de las formas ulteriores introducidas por la conquista y la colonizaci ón. Incluso, los de las culturas siboney y arauaco (taínos y subtaínos), diferían entre sí. Los más conocidos —por los hallazgos y evidencias— son los enterramientos taínos. En la mayoría de los casos, éstos daban sepultura a los fallecidos en una especie de cementerios fuera de los poblados. Los cadáveres, por lo general, eran colocados de bruces o con las piernas recogidas, y en los alrededores se situaban algunos objetos que fuesen de utilidad en la otra vida, sobre todo por la ya mencionada creencia de que los fallecidos regresaban en forma de espíritus para proteger a las familias.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las enfermedades exóticas traídas por los conquistadores y el rudo trabajo esclavo hicieron que en menos de medio siglo casi fuese extinguida la población autóctona de Cuba, calculada en unos 300 mil habitantes, y de ellos —según ha sido estimado— solo quedaran alrededor de unos 4 mil. &amp;lt;ref&amp;gt;Emilio Roig de Leuchsenring: La Habana. Apuntes históricos, Publicaciones de la Oficina del Historiador de la Ciudad, La Habana, 1939.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La fundación de la Villa de San Cristóbal de La Habana se realizó en territorios del antiguo cacique aborigen Habaguanex. Aunque no abundan restos de estas comunidades aborígenes, se han hallado evidencias de la existencia indígena en diferentes zonas del territorio de lo que en la actualidad es la ciudad de La Habana. Ha habido hallazgos en los alrededores del río Santa Ana; en las cercanías de la playa Santa Fe; en el litoral oeste de la ciudad, donde se han encontrado algunos objetos valiosos, como los &amp;quot;dujes&amp;quot; o asientos ceremoniales de behíques y caciques. Estos últimos se exponen en el Museo Montané, una de las instituciones de la ciudad de La Habana relacionada con las culturas aborígenes. Otras zonas donde se han realizado hallazgos han sido las de Colinas de Villarreal, al noreste de la bahía habanera; las de Rincón de Guanabo, a unos 28 kilómetros al noreste de la ciudad; y en Jibacoa, un lugar aún más distante, a unos 50 kilómetros al este de la ciudad y en los límites de la provincia La Habana.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Véase también ==&lt;br /&gt;
* [[Agricultura aborígen en Cuba]]&lt;br /&gt;
* [[Medicina aborigen en Cuba]]&lt;br /&gt;
* [[Aborígenes en Mantua]]&lt;br /&gt;
* [[Presencia de los aborígenes en la zona de Guane]]&lt;br /&gt;
* [[Aborígenes en Guanajay]]&lt;br /&gt;
* [[Aborígenes en Matanzas]]&lt;br /&gt;
* [[Aborigenes en Remedios]]&lt;br /&gt;
* [[Presencia aborigen en Holguín]]&lt;br /&gt;
* [[Presencia aborigen en Unión de Reyes]]&lt;br /&gt;
* [[Aborígenes en Morón]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Fuentes==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{listaref}}&lt;br /&gt;
:* [http://www.lajiribilla.cu/pdf/crisol01.pdf «La cultura aborigen y sus credos religiosos»], artículo publicado en el sitio web La&amp;amp;nbsp;Jiribilla.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Enlaces externos==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*[http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2006-11-12/aborigenes-cubanos-eran-mas-que-recolectores-de-alimentos/ «Los aborígenes cubanos eran más que recolectores de alimentos»], artículo publicado el 12 de noviembre de 2006 en el sitio web Juventud Rebelde.&lt;br /&gt;
*[http://www.habanaenlinea.cu/mihabana/Especiales/gina_picart/16.html «Leyendas sobre los aborígenes cubanos»], artículo publicado en el sitio web Habana en Línea.&lt;br /&gt;
*[http://www.crisol.cult.cu/index.php?option=com_content&amp;amp;view=article&amp;amp;id=104:el-casabe-alimento-de-los-aborigenes-cubanos&amp;amp;catid=67:costumbres-y-tradiciones&amp;amp;Itemid=181 «El casabe: alimento de los aborígenes cubanos»], artículo publicado en el sitio web Crisol (Cuba).&lt;br /&gt;
*[http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2011-01-24/todavia-tenemos-aborigenes-en-cuba/ «¿Todavía tenemos aborígenes en Cuba?»], artículo publicado el 24 de enero de 2011 en el sitio web Juventud Rebelde.&lt;br /&gt;
*[http://cubaenfotos.blogcip.cu/2011/06/11/cementerio-aborigen-de-chorro-de-maita-holguin/ «Cementerio aborigen de Chorro de Maíta (Holguín)»], artículo publicado el 11 de junio de 2011 en el sitio web Cuba en Fotos.&lt;br /&gt;
*[http://www.zunzun.cu/new/leer.asp?Noticias_ID=1074 «Palabras aborígenes»], artículo publicado en el sitio web Zunzún (Cuba).&lt;br /&gt;
*[http://www.guerrillero.cu/index.php?option=com_content&amp;amp;view=article&amp;amp;id=7163:investigan-evidencias-de-practicas-funerarias-aborigenes-en-cuba&amp;amp;catid=41:noticias&amp;amp;Itemid=61 «Investigan evidencias de prácticas funerarias aborígenes en Cuba»], artículo publicado en el sitio web Guerrillero (Cuba).&lt;br /&gt;
*[http://www.revmatanzas.sld.cu/revista%20medica/ano%202005/vol3%202005/tema10.htm «Antropofagia en aborígenes de Cuba»], artículo publicado en 2005 en el sitio web de la ''Revista Matanzas''.&lt;br /&gt;
*[http://www.granma.cubaweb.cu/2011/03/24/nacional/artic12.html «Permanecen genes aborígenes en el ADN de la población cubana»], artículo publicado el 24 de marzo de 2011 en el sitio web Granma (La&amp;amp;nbsp;Habana).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Categoría: Historia de Cuba]]&lt;br /&gt;
[[Categoría: Sitios arqueológicos de Cuba]]&lt;br /&gt;
[[Categoría: Comunidades aborígenes]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Suyin patrimonio</name></author>
		
	</entry>
	<entry>
		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Abor%C3%ADgenes_de_Cuba&amp;diff=3306456</id>
		<title>Aborígenes de Cuba</title>
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		<updated>2019-02-22T15:27:14Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Suyin patrimonio: /* Poblamiento de Cuba */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Definición&lt;br /&gt;
|nombre=Aborígenes cubanos&lt;br /&gt;
|imagen=museoaborigendelchorrodemaita.jpg&lt;br /&gt;
|tamaño=&lt;br /&gt;
|concepto= En Cuba había tres grupos principales de aborígenes: los [[guanatahabeyes]], los [[siboney (aborigen)|siboneyes]] y los [[taínos]].&lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Pinturas_aborigenes.jpg|right|300px|thumb|Representación de las pictografías de los primeros aborígenes en Cuba encontradas en la cueva No. 1, [[Isla de la Juventud]].]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Aborígenes de la isla de Cuba'''. Los historiadores estiman que a la llegada de [[Cristóbal Colón]] a [[Cuba]], la isla estuvo habitada por unos 300&amp;amp;nbsp;000&amp;amp;nbsp;aborígenes. Eran pacíficos y amistosos, y estaban agrupados en tres grupos principales: los [[guanatahabeyes]] y [[siboneyes (etnia)|siboneyes]] (no ceramistas) y los [[taínos]] (ceramistas).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El clima noble, la variada flora con abundantes alimentos naturales desde frutas hasta [[tubérculos]] que aún hoy forman parte de la dieta de los cubanos como el [[boniato]] y la [[yuca]] y la inexistencia de animales peligrosos, favorecían de manera especial la [[vida]] de los pobladores originales del archipiélago. Entonces sólo los [[Huracán|huracanes]] –cuyo paso desde luego era imposible de pronosticar- constituían una amenaza a la vida, pero aún frente a ellos existía el amparo protector de las [[cueva|cuevas]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque la cultura aborigen fue prácticamente exterminada, se reconoce aún su presencia en comidas típicamente criollas, como el ajiaco, un cocido de carnes, tubérculos y vegetales; y el casabe, una especie de torta de yuca. Su lengua se mantiene aún para denominar lugares de la ciudad de La Habana, como Uyanó (en la actualidad Luyanó), nombre con el cual se designa un arroyo y un barrio habanero; Guasabacoa, nombre de una de las ensenadas de la bahía habanera; y Guanabacoa, territorio que en la lengua aborigen significa poblado entre colinas y manantiales, y en donde quedan muy pocos de sus descendientes mezclados con otras culturas posteriores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Poblamiento de Cuba ===&lt;br /&gt;
Entre las varias teorías que existen acerca de cómo se fue poblando el Caribe y, en particular, Cuba, se encuentran:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
1.      Entrada desde tierras suramericanas, a través del arco de islas que está frente a las costas de Venezuela, aprovechando las corrientes marinas, los vientos y la salida al mar del río Orinoco. O salida al mar para arriba al Caribe a través del río Magdalena, en Colombia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
2.      Posibilidad de arribar a Cuba desde el delta del río Mississippi y la península de la Florida, a través de Las Bahamas o, incluso, de forma directa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
3.      Ruta relacionada con Centroamérica, específicamente el área enmarcada entre Belice y Honduras, cuyas corrientes marinas y aéreas pueden haber favorecido la navegación por el interior del Caribe y el acercamiento a las pequeñas islas próximas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Periodizaciones ===&lt;br /&gt;
Las periodizaciones de las culturas aborígenes cubanas son diversas y componen una polémica no resuelta. Para su determinación, se ha tomado como punto de partida los modos de vida y producción, región geográfica, sitios con características excepcionales, utillaje, aspecto físico, etc.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el texto ''Elementos de geografía e historia antigua y moderna de Cuba'', de José María Latorre (siglo XIX), se clasifica a las comunidades aborígenes de la Isla, según la región en que vivían: los de oriente, son belicosos; los del centro, pacíficos y medrosos; los de occidente, groseros.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Fray Bartolomé de las Casas lega el concepto de que había unos habitantes salvajes, según su forma de vivir, llamados guanahatebeyes y otros llamados zibuneyes o siboneyes; sobre los taínos, dice que provienen de La Española. La clasificación decimonónica imperante divide a los habitantes justamente en taínos, ciboneyes y guanacabibes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Varios fueron los norteamericanos que visitaron Cuba interesados en los estudios arqueológicos y que incursionaron en expediciones a lo largo de la mayor de las Antillas. Uno de ellos, Jesse Walter Fewkes, clasificó a los pueblos del occidente, del oriente y los habitantes de las cayerías del sur y norte de Cuba en taínos, pescadores de los cayos y trogloditas. Para él había dos grupos bien diferenciados: los pobladores originales, que eran como salvajes, y los que habían alcanzado un nivel superior, provenientes de Puerto Rico y Haití o La Española.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1912], el francés H. Beauchat, en el ''Manual d'Archeologie americaine'', expuso que las culturas de la isla de Cuba podían clasificarse en guanacabibes, chibcha o guetare, calusa o timuka, aruaca o taína y los caribes. Pero esta nomenclatura presentaba conceptos erróneos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1921], [Mark Raymond Harrington] presentó la obra ''Cuba before Columbus'', en la cual explica que en Cuba habían vivido dos culturas: una ciboney-guanahatabey primitiva, y la taína, con mayor nivel de desarrollo, sitios habitacionales y mejores utensilios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1913], [Juan Antonio Alejandro de Jesús Coscuelluela y Barreras], que había sido designado ingeniero jefe del proyecto para desecar y deslindar los pantanosos terrenos de la ciénaga de Zapata, incursiona en el campo de la arqueología y la antropología. A partir de los estudios que realiza en distintos sitios, desde la antropología física, las formas de enterrar, las investigaciones zooarqueológicas, el análisis de las piezas de lítica y concha, establece posibles rutas migratorias, composición de los habitantes y propone clasificar a la población aborigen cubana en guanahatabeyes, habitantes con poco nivel de desarrollo en el occidente; aruacos, en los territorios centrales de Cuba, de procedencia Caribe; y los taínos hacia el oriente, provenientes del continente. Años después rectificó sus postulados, negó la presencia de la cultura caribe y delimitó las poblaciones sólo a taínos y ciboneyes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la obra ''Origins of the Tainan Culture'', Sven Loven propone la siguiente clasificación: guanahatabeyes, ciboneyes o lucayos y taínos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1926], Carlos García Robiou define en su tesis para optar por el grado académico de doctor en Ciencias Naturales, ''Idea de las culturas precolombinas de Cuba. El primer periodo de las exploraciones arqueológicas: trabajos realizados por Miguel Rodríguez Ferrer'', la existencia de cuatro culturas, la primera, originaria o primitiva, con escaso nivel de desarrollo, denominada ciboney; la segunda, subtaína, algo más avanzada que la anterior, y la tercera, la taína, con una agricultura y cerámica prósperas y rico ajuar. La cuarta cultura sería la correspondiente a los caribes, que según Robiou no habitaron en Cuba, pero incursionaron en sus costas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Elías Entralgo, autor de ''Esquema de sociografía indocubana'' (1937) clasificó a los aborígenes cubanos, de acuerdo con las corrientes conceptuales de la época, en guanahatabeyes o guanahatabibes o guanacabibes, exbuneyes y taínos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El profesor titular de Sociología Roberto Agramonte, en su libro ''Sociología'' (1940), divide las sociedades prehispánicas en función de la estructura económica sobre la cual descansaba la estructura política, familiar y religiosa. Denominó el Complejo Agrario Taíno y lo dividió en subcomplejos de acuerdo con la presencia de yuca, maíz, tabaco, fuego, tejido e hilado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1940] llegaron a Cuba dos profesores de la Universidad de Yale: Irving Benjamin Rouse y Cornelius Osgood. En 1942 publicaron las obras ''La cultura ciboney de Cayo Redondo'' y ''Arqueología de las lomas de Maniabón''. Rouse y Osgood propusieron mantener la subdivisión propuesta por Harrington de taíno y subtaíno. La cultura ciboney la dividieron en dos periodos: Guayabo Blanco temprano y Cayo Redondo tardío.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1943], [Fernando Ortiz] esboza en ''Las culturas indias de Cuba'' y ''Las cuatro culturas indias de Cuba'' la existencia de cuatro grupos: Aunabey Guayabo Blanco, Guanajatabey o Cayo Redondo, Baní y otros depósitos o Ciboney, y Pueblo Nuevo o Taíno.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para Felipe Pichardo Moya existían tres indoculturas bien diferenciadas: guanahatabeyes o cultura arcaica, caracterizada por tener instrumentos toscos de concha y vivir en cuevas; ciboneyes o indocultura de la costa, talladores de piedra; y taínos o indocultura cubana de las mesetas, con deformación craneal, agricultura y cerámica desarrollada, dominio de la madera y pulimentación de objetos de piedra como las hachas petaloides.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la obra ''La Caleta: joya arqueológica antillana'' (1946) René Herrera Fritot y Charles Leroy Youmans vuelven al esquema tradicional de guanahatabeyes, que corresponderían al Guayabo Blanco de la Ciénaga de Zapata; ciboneyes, que son los restos del Plurial, los artefactos de Cayo Redondo y el material colectado en los cayos del norte de la región central; y taínos, los que tienen desarrollo agrícola, elaboran el barro, fabrican una cerámica utilitaria y ritual y se deforman el cráneo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1950] tiene lugar la Mesa Redonda de Arqueólogos del Caribe. En este evento se aprueba clasificar por complejos a las culturas prehispánicas. Se tomó como acuerdo no emplear los términos arcaico, paleolítico, mesolítico y neolítico, y utilizar, de acuerdo con el orden de antiguedad, los periodos I para la concha, II para la piedra y III para la alfarería. El complejo cultural I estaba caracterizado por poseer ajuar rústico de concha y piedra, asentamientos aislados y proporcionales a los residentes. El complejo cultural II por tener menaje construido de conchas, piedra y madera, además de objetos hechos con espina de peces y vértebras. El complejo cultural III dominaba la alfarería, la talla en madera y las posibles interrelaciones entre las representaciones de hombres, animales y plantas; poseían agricultura y conocían sus técnicas. Fabricaban objetos de material óseo. Tenían asentamientos de mayor estabilidad y construían viviendas de varias formas. Elaboraban fibras y tejidos. Practicaban la deformación craneana fronto-occipital-oblicua, pero no todos los habitantes. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1964], el profesor René Herrera Fritot, que se encontraba trabajando en la Academia de Ciencias de Cuba, postula una nueva clasificación: el grupo cerámico y no cerámico. Establece, además, cuatro subperiodos: pre-taíno, taíno temprano, taíno medio, taíno tardío. En igual fecha, el Departamento de Antropología de la Academia diseña otro modelo, de acuerdo con el nivel de desarrollo: agricultores ceramistas, que incluían como culturas al taíno y al subtaíno; y recolectores no ceramistas, para los ciboneyes aspecto Guayabo Blanco y aspecto Cayo Redondo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1965], el arqueólogo [Ernesto Tabío Palma y la historiadora [Estrella Rey Betancourt sientan las bases de una periodización marxista de las culturas prehispánicas cubanas en su obra ''Prehistoria de Cuba''. Dividen las comunidades aborígenes de Cuba en agricultores ceramistas (asociados con el grupo cultural aruaco en el que se encuentran taínos y subtaínos), con agricultura incipiente no ceramistas (ciboney aspecto Cayo Redondo) y recolectores cazadores no ceramistas (ciboney aspecto Guayabo Blanco). Más tarde, ajustan este esquema al nivel de desarrollo socioeconómico y, en el caso de los agricultores ceramistas aruacos, agregan a la división en taínos y subtaínos, un nuevo grupo cultural denominado mayarí, que tenía agricultura incipiente y era ceramista. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[Manuel Rivero de la Calle] aporta una nueva nomenclatura, en la que no incorpora a los subtaínos, en el libro ''Las culturas aborígenes de Cuba'' (1966): grupos no ceramistas (guanahatabeyes y ciboneyes) y ceramistas (taínos). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1979], durante la IV Jornada Arqueológica de Cuba y el Caribe, Tabío Palma propone una periodización sobre las culturas prehispánicas de Cuba, a partir de un examen de los parámetros evolutivos y análisis de la base económica, en tres etapas: La primera, preagroalfarera, grupos que no practicaban la agricultura ni la cerámica y sólo realizaban recolección, pesca menor y caza, a la cual le correspondían tres fases: temprana, con utensilios de piedra tallada, grandes cuchillos, raspadores y buriles; fase media, ciboney Guayabo Blanco, con montículos o residuarios, artefactos de piedra, conchas, percutores, majaderos y gubias; y fase tardía, ciboney Cayo Redondo, con utillaje de piedra, morteros, majaderos, dagas y bolas líticas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La segunda, protoagrícola, con cerámica incipiente, poca decoración o ninguna y predominio de la microlítica; sus fases hacen referencia a lugares geográficos: una temprana, Playita Canímar, en Matanzas, y Aguas Verdes, en Guantánamo, mientras la tardía recibía las denominaciones de Arroyo del Palo, Mayarí.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La tercera etapa, agroalfarera, contemplaba los grupos que habían alcanzado mayor nivel de desarrollo, los taínos, con cerámica avanzada, burén para cocinar casabe y otros productos, y el dominio de técnicas agrícolas. Esta periodización fue adaptada y enriquecida por [Ramón Dacal Moure] y Manuel Rivero de la Calle, en [1986], cuando prepararon la obra ''Arqueología aborigen de Cuba''.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1994], en el primer capítulo del libro ''Historia de Cuba. La colonia: evolución socioeconómica y formación nacional. De los orígenes hasta 1867'', los arqueólogos Lourdes Domínguez, Jorge Febles y Alexis Rives, pertenecientes al Centro de Antropología, propusieron una tabla cronológica en la que ubicaron estadios clásicos y su equivalente cultural. En orden descendiente van apareciendo: neolítico (comunidad gentilicia desarrollada); agricultores ceramistas (Mayarí); hacia el año cero, el inicio de la elaboración de la cerámica, cultivos incipientes de plantas (Canímar y Aguas Verdes); la comunidad gentilicia primitiva, mesolítico arcaico (Ciboney Cayo Redondo y Ciboney Guayabo Blanco) y, por último, la comunidad gentilicia primitiva, cazadores, que se corresponde con el paleolítico, protoarcaico (Seboruco).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
También en 1994, los investigadores Alexis Rives, Jorge Febles y Gabino La Rosa proponen para el ''Atlas arqueológico naciona''l otro modelo, que mezcla una variante de la clasificación anterior con la de Tabío Palma: agroalfarero, como comunidades de tradición neolítica; protoagroalfarero, comunidades de tradición neolítica incipiente; preagroalfarero, comunidades de tradición mesolítica y paleolítica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1997], Lilián Moreira de Lima define a las culturas prehispánicas en su texto ''La sociedad comunitaria de Cuba'', según las características económicas y sociales, en cuatro tipos comunidades: las que tenían la caza como sustento fundamental, las que potenciaron la explotación de la pesca, las que hicieron incipiente agricultura y las que alcanzaron un grado mayor de desarrollo agrícola. es decir, comunidades cazadoras, comunidades pescadoras, comunidades con posible agricultura esporádica y comunidades agricultoras.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el libro ''Arqueología aborigen. Santiago de Cuba'', de José Jiménez Santander, se propone una periodización basada en los postulados de Tabío y Guarch, que divide la primera etapa de apropiación en tres periodos históricos: periodo temprano, periodo medio y periodo intermedio o rayano. La segunda etapa de producción, la divide en dos periodos: periodo tardío y periodo postrero.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Enrique Alonso, Gerardo Izquierdo y Ulises González, del Instituto Cubano de Antropología, definen una formación económico social para apropiadores pretribales y una para los productores tribales. Para ellos, la cultura no es lo determinante, sino que establecen que las comunidades aborígenes en la historia de Cuba están estructuradas por etapas económicas: Apropiadores tempranos, los denominados paleolíticos, complejo Seboruco-Mordán; protoarcaicos; paleoarcaicos; paleoindios, preagroalfareros; comunidades preagroalfareras de tradición paleolítica y cazadores de la variante cultural Seboruco. Apropiadores medios, Guanahatabey; Siboney; Ciboney; Auanabey; Complejo I y Complejo II; cultura de la costa y cultura de la caverna; preagroalfareros Guayabo Blanco y Cayo Redondo de la fase ciboney; variantes culturales Guanahacabibes y Guacanayabo, fase pescadores recolectores; arcaicos; mesolíticos; mesoindio y comunidades de tradición mesolítica. Apropiadores tardíos, grupo cultural Mayarí; formativo, protoagrícola y fase protoagricultores, variante cultural Canímar y Mayarí. Productores, indios de la misma Isla; taínos; complejo III; taínos y subtaínos, agroalfareros, agricultores de la etapa de la economía productora, integrada por las variantes culturales Damajayabo, Baní, Jagua, Cunagua, Bayamo y Maisí, neolíticos y agroalfareros de tradición neolítica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Guanatahabeyes==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Indios Guanatahabeyes.jpg|miniatura|Indios Guanatahabeyes]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pertenecieron a la fase menos avanzada de las culturas aborígenes cubanas y se les considera los más primitivos pobladores del país. Aunque estuvieron muy extendidos, al momento de arribar los primeros europeos a Cuba se hallaban confinados al extremo oeste de la isla, en la zona del [[Cabo de San Antonio|Cabo de San Antonio]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las referencias históricas describen que utilizaban las cuevas y abrigos rocosos similares como refugio, y que se alimentaban de [[peces|pescados]] y [[moluscos]] marinos, así como de algunas frutas que recolectaban.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En una carta de [[Diego Velázquez (conquistador)|Diego Velázquez]] del día [[18 de abril|18 de abril]] de [[1515]], se afirma:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|Las viviendas de estos guanahatabibes es a manera de salvajes, porque no tienen casa, ni asientos, ni pueblos, ni labranzas, ni comen otra cosa sino las carnes por los montes y [[tortugas]] y pescado.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La [[Gubia de concha|gubia de concha]] – su principal instrumento- y vasijas, martillos, picos e incluso adornillos de [[caracol|caracoles]] han sido encontrados en los residuarios guanatahabeyes de Cuba, y en menor cuantía cuchillos de [[pedernal]] y otros aperos de piedras que se supone utilizaran para machacar y preparar carnes y algunas comidas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Siboneyes ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Indios siboneyes.jpg|miniatura|Indios siboneyes]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Más avanzados que los guanatahabeyes, los siboneyes lograron formas simétricas y un mayor acabado de sus distintos instrumentos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la mayoría de los casos los obtenían a partir de conchas o piedras para construir morteros, percutidores, majaderos, cucharas e instrumentos de corte.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Alrededor del año [[1500]] se localizaban en lo fundamental al norte de la actual provincia de [[Villa Clara]] y en los cayos del norte conocidos como [[Archipiélago Jardines del Rey|Jardines del Rey]]. También habitaban toda la franja costera sur de la región centro-este hasta el [[Golfo de Guacanayabo]], y el archipiélago [[Archipiélago Jardines de la Reina|Jardines de la Reina]], fundamentalmente dedicados a la pesca. Sin embargo, desde el punto de vista arqueológico los estudiosos les atribuyen una presencia casi generalizada por todo el país.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Taínos ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al igual que sus parientes los siboneyes – a quienes según los cronistas de la época tenían subyugados- los taínos provenían de la vecina isla [[La Española|La Española]], que hoy comparten la [[República Dominicana|República Dominicana]] y [[Haití|Haití]]. Localizados fundamentalmente en el centro y oriente de Cuba, los taínos fomentaron la agricultura y la alfarería, en las que lograron un alto nivel de desarrollo. Sus poblados comunales estructurados por [[caney|caneyes]] y [[bohío|bohíos]], indistintamente, eran pequeños pero bien organizados y el cacique era la máxima autoridad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las labores se distribuían en beneficio de todos, y así, mientras los hombres salían a cazar y pescar, para lo cual ya contaban con redes tejidas de algodón y anzuelos de espinas, las mujeres contribuían de manera decisiva a las siembras, la atención de los cultivos y las cosechas. También les estaban encomendada la producción alfarera, de finalidad utilitaria fundamentalmente cazuelas, burenes y otros, que utilizaban para cocinar los alimentos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se sabe que cultivaban el [[ají]], el [[maní]], el boniato, la yuca, de la cual producían el [[casabe]] –una torta de este tubérculo parecida al pan que todavía hoy se come en [[Camagüey]] y la zona oriental del país para acompañar las carnes-; el [[algodón]], que utilizaban para hacer sus hamacas y redes y, además, el [[maíz]] y el [[tabaco]], el cual consumían de preferencia asociado a distintas ceremonias.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En sus yacimientos se han encontrado gran cantidad de instrumentos de piedra como morteros, [[martillo|martillos]] y [[hacha|hachas]], así como ídolos de distinta naturaleza lítica pero de gran belleza y perfección, y unas piezas de maderas preciosas tipo banquetas llamadas dujo que utilizaban los caciques para sentarse.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desarrollaron además la cestería y la cordelería. Por su ubicación el este del país los taínos fueron los que más vinculados estuvieron a los duros procesos de conquista y colonización.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con el inicio de los repartimientos y encomiendas en [[1514]], fueron sometidos a esfuerzos extraordinarios en labores de explotación, constructivas y agrícolas. El trabajo forzado, las matanzas de escarmiento, los suicidios masivos para salvarse de la crueldad con que algunos conquistadores emprendieron su misión, los éxodos a islas y cayos en los alrededores, y asimismo algunas epidemias de enfermedades atípicas hasta entonces, diezmaron considerablemente la población aborigen, cuyos únicos descendientes actuales en Cuba se encuentran en zonas intrincadas de [[Guantánamo|Guantánamo]] próximas a [[Yateras|Yateras]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La historia recoge enfrentamientos organizados contra los españoles y los nombres de los [[cacique|caciques]] [[Hatuey|Hatuey]] y [[Guamá|Guamá]], como los primeros rebeldes cubanos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Cementerios aborígenes==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los cementerios aborígenes son sin duda alguna de muchísimo interés para la [[Arqueología]], de ahí que el estudio de los mismos permita profundizar grandemente en el mejor conocimiento de los primeros pobladores que habitaron el área, sacando a la luz nuevos descubrimientos a cerca de distintos aspectos somáticos y patológicos, así como de sus costumbres funerarias y de las características físico-antropológicas de sus primeros pobladores, cosa esta de la cual en un inicio existía poca información.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la isla, con el avance de los trabajos de campo realizados durante muchos años, se han venido estudiando algunos sitios de este tipo reportados con anterioridad, y se han descubierto otros. Se conocen en la actualidad varios cementerios aborígenes entre los cuales se encuentran: [[El Chorro de Maita]] (en [[Holguín]]),&amp;lt;ref&amp;gt;[http://www.nnc.cubaweb.cu/historia/historia30.htm «Aldea aborigen de Chorro de Maíta: realidad palpable»], artículo publicado en el sitio web Cuba Web.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
la [[Cueva de la Santa]] (en [[Ciudad de La Habana]]),&lt;br /&gt;
la [[Cueva del Perico 1]] (en [[Pinar del Río]]),&lt;br /&gt;
el sitio [[Canimar Abajo]] (en [[Matanzas]]),&lt;br /&gt;
la [[Cueva Calero]]&lt;br /&gt;
y finalmente los sitios [[La Habana|habaneros]]&lt;br /&gt;
[[Marien 2]] y&lt;br /&gt;
[[Bacuranao]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En las excavaciones arqueológicas realizadas en estos dos últimos cementerios aborígenes, participaron integrantes del [[Grupo Espeleológico Guamuhaya]] junto a miembros de otros grupos y a experimentados arqueólogos del Centro de [[Antropología]] perteneciente al [[Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente]] ([[CITMA]]) del país.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Sitio Bacuranao===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En agosto de [[1997]] se realizó la Quinta Campaña de Excavación Arqueológica en este sitio, ubicado en la [[Cueva del Infierno]], municipio habanero de [[San José de las Lajas]]. En dicha ocasión fueron encontrados los restos de cuatro individuos. Los entierros correspondieron a dos adultos y dos niños, uno de los cuales, un menor de corta edad, fue extraído en bloque para ser expuesto en el museo de la localidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esta excavación fue continuadora de la realizada en el [[1995]], la cual culminó con el descubrimiento de un gran cementerio aborigen del cual se extrajeron 54 osamentas completas. En esa ocasión el hallazgo incluyó huesos de 66&amp;amp;nbsp;personas, 57 de ellas menores de cuatro años de edad, tratándose de comunidades preagroalfareras con tradición [[mesolítica]] que poblaron la zona, con una economía de apropiación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La Cueva del Infierno no solo fue usada por comunidades de este grado de desarrollo solamente para enterrar a sus muertos, sino también como lugar de habitación según los resultados de la última campaña, en la que se detectó la presencia de tres grandes fogones que fueron utilizados para la cocción de alimentos. Por otra parte, otros grupos gentilicios de mayor desarrollo hicieron uso también, al parecer con otros fines, de esta cueva pues está reportada además como paradero de caza de grupos agroalfareros con tradición neolítica, habiéndose hallado en su interior numerosos fragmentos de vasijas de [[cerámica]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Sitio Marien 2===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde la década del 50 se conoce de la existencia del sitio que se conoce por Marien 2 debido a los trabajos de campo del Grupo Guamá de aquel entonces y también de los trabajos realizados por el fallecido arqueólogo cubano [[Ernesto Tabío]]. El sitio Marien&amp;amp;nbsp;2 se encuentra ubicado muy cerca de la [[Bahía de Mariel]], en el interior de una cueva.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el año [[1992]] se realizó la primera campaña de excavación arqueológica de este sitio, del cual se exhumaron restos de 50 individuos, de ellos 11&amp;amp;nbsp;adultos, 2&amp;amp;nbsp;subadultos y 37&amp;amp;nbsp;niños. Se extrajeron algunos entierros primarios y otros secundarios y según palabras del Dr. [[Gabino La&amp;amp;nbsp;Rosa]], jefe de la excavación, se pudo comprobar una relación muy interesante en las prácticas sepulcrales y es que prácticamente todos los adultos estaban acompañados por niños, lo cual amplió la visión de los aspectos sociales y culturales que tenían esto grupos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En marzo de [[1998]] se realizó la segunda campaña de excavación en este sitio y en esta ocasión se trabajó en 10&amp;amp;nbsp;entierros, la mayoría niños, se logró comprobar que en la cueva existe un área bien definida y delimitada a la izquierda que fue usada para entierros, en tanto que el área de la derecha fue sitio de habitación y en este fue hallado un inmenso [[fogón]] con abundante restos de la dieta de estos grupos que recolectaban, cazaban y pescaban. Habían restos de [[peces]], de [[bivalvo]]s, [[concha|conchas]] de [[moluscos]], [[jutía]]s, etc.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En esta ocasión se ratifica la presencia de ofrendas en los entierros, consistentes en valvas de ''[[Isognomus alatus]]'', y uno de los entierros (en la foto) tenía una gran [[cigua]] cerca del cráneo. También en cuanto a las costumbres funerarias, se van acumulando pruebas suficientes obtenidas de este y de otros cementerios aborígenes estudiados, que permiten negar la fabulación generalizada en Cuba en los años 1940 y 1950, de los entierros con la cabeza orientada al este. Se hallaron entierros con gran diferencia en la orientación de los cuerpos sin hallar una repetición absoluta, en esta foto se observa por la flecha que indica el norte que no está orientado exactamente este-oeste y además que la cabeza no está hacia el este sino al oeste.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Toda la tierra extraida se pasó por un tamiz para evitar la perdida de pequeños huesos de falanges u otras posibles evidencias de pequeñas dimensiones. Gracias al tamizado al instante es que en ocasiones se detecta, por la presencia de una pequeña evidencia, la proximidad de un entierro, aún cuando el excavador no lo ha notado, permitiendo a partir de ese instante, ser aún más meticulosos y precisos en el trabajo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Sitios arqueológicos aborígenes de Guanajay==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Guanajay]] es un municipio muy antiguo, su fundación data de [[1650]], según el historiador [[Luis Manuel Núñez]] y se dice que fue fundada por los españoles sobre un asentamiento aborigen. El propio topónimo Guanajay es un término aborigen, lo cual le da más veracidad a la afirmación anterior. Pero no siempre este poblado llevó ese nombre, según las viejas crónicas antiguamente se llamó Guamuhaya, topónimo igualmente aborigen.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A partir del año [[1990]] hasta [[1995]] se realizó en toda la isla el Censo Arqueológico Nacional por parte del Centro de Antropología del CITMA (Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio ambiente). Cada provincia tuvo un especialista al frente de dicho censo y [[Provincia La Habana]] fue dirigida por el Dr. Gabino La Rosa Corso, conocido arqueólogo cubano que ha trabajado tanto la Arqueología Aborigen como la Colonial, quien atendió directamente además del municipio, los municipios Caimito y Mariel que comparten sus fronteras con Guanajay.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego de la visita en [[1991]] a la localidad por parte del Dr. Gabino La Rosa, se descartó todo reporte antiguo de sitio, al no encontrarse en el recorrido de inspección, ninguna evidencia material consistente. A partir de este momento, interesados por revelar los secretos de la historia guanajayense, los miembros del Grupo Guamuhaya comenzaron con las prospecciones arqueológicas en Guanajay, partiendo del mapa topográfico de la localidad y siguiendo los posibles patrones de asentamiento, dada las características del terreno que fuesen apropiadas para tal fin, preferiblemente lugares con una fuente de agua cercana y en áreas poco afectadas por crecidas de ríos o arroyos. Se hicieron varias prospecciones del terreno en diferentes áreas sin hallar evidencias de superficie, hasta que a mediados de 1992 luego de muchas búsquedas, comenzaron los primeros descubrimientos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Gracias a la orientación metodológica y el asesoramiento recibido por parte del Doctor Gabino, en [[1994]] realizamos el primer reporte de sitio arqueológico y a partir de entonces el grupo pasó a llamarse Grupo EspeleoArqueológico hasta enero del [[2001]] en que volvió a la antigua denominación de Grupo Espeleológico, ya que las actividades puramente arqueológicas no están incluidas dentro del objeto social de la Sociedad Espeleológica de Cuba. En lo sucesivo el grupo se ha dedicado solamente a la visita, preservación y protección de los sitios descubiertos y reportados por el colectivo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así es que, hasta la fecha son tres los sitios arqueológicos aborígenes hallados y reportados por parte del GEG, cuyas evidencias han sido analizadas en el Centro de Antropología del CITMA. De ellos dos sitios a cielo abierto, ambos asentamientos aborígenes (Guanajay 2 y Jobo), y uno en cueva que es un campamento de caza (Guanajay 1).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El asentamiento aborigen Guanajay 2 presenta un gran taller de silex y se trata de un sitio Preagroalfarero con tradición mesolítca (mesolítico medio) o sea una comunidad gentilicia con una [[economía]] de apropiación. Igual filiación le han dado los especialistas al sitio Guanajay 1, en tanto que el sitio Jobo se trata de un Protoagroalfarero (mesolítico tardío), una comunidad que trabajaba la agricultura y tenía una alfarería incipiente. Este sitio constituye hasta el presente el Protoagroalfarero más occidental del país, siendo el más próximo de su tipo el sitio Banes 2 en el vecino municipio [[Caimito]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Asentamiento aborigen más antiguo de Cuba==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Farallones_de_Seboruco.jpg|miniatura|400px|Farallones de Seboruco]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una inapreciable reliquia histórica para el conocimiento humano resulta el sitio arqueológico los Farallones de Seboruco, el lugar más arcaico del asentamiento aborigen del archipiélago cubano, localizado en el municipio de Mayarí, de la oriental provincia de Holguín, un lugar de extraordinario valor científico y cultural que integra esencialmente el patrimonio cultural del pueblo cubano.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot;&amp;gt;[http://www.aldia.cu/index.php?mod=noticias&amp;amp;id=10611 «El asentamiento aborigen más antiguo de Cuba»], artículo publicado en el sitio web Al&amp;amp;nbsp;Día.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Su descubrimiento, por el doctor Antonio Núñez Jiménez, investigador ya fallecido, data del 1939. El hallazgo reveló la cultura más antigua de Cuba, la cual se remonta aproximadamente a seis mil años atrás. Los primeros habitantes de nuestra Isla, pertenecían al grupo protoarcaico, el cual no conocía el uso de la agricultura ni la cerámica e ignoraban el pulimento de las piedras, pero, sabían el secreto de la talla en madera.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sus utensilios para el trabajo consistían en cuchillos, destrales, majadores y otros instrumentos hechos de rocas sílex lasqueadas, piezas largas y filosas que empleaban en sus tareas de subsistencia y los ubican en la etapa preagroalfarera, ya que ésta se divide en tres fases denominada: temprana, media y tardía, la primera de ellas corresponden a los residuarios de Levisa y Seboruco que se caracterizan por la industria de las lascas y puntas de sílex.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La economía de dichos grupos protoarcaicos indocubanos, primeros habitantes de Cuba, dependendía de la caza, la pesca y la recolección por lo que sus comunidades generalmente eran nómadas. En los Farallones de Seboruco, hoy Monumento Nacional, fueron encontradas algunas evidencias de madera tallada que supone su función estaba dedicada a actividades rituales de acuerdo con su estructura, ya que semejan cetros. Según las investigaciones, los grupos aborígenes protoarcaicos se guarecían en cuevas para las prácticas necrológicas. Los enterramientos los hacían con algún desarrollo ritual; los cadáveres los sepultaban, situándoles objetos líticos al lado a manera de ofrendas funerarias.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Seboruco está conformado por varias cuevas donde aparecieron por primera vez pictografías en la zona oriental, las que se conservan aún en buen estado y se pueden apreciar dibujos en blanco y negro con estilo más bien abstracto y trazos lineales muy simple que muestran el arte rupestre de nuestra cultura prehistórica, considerada la más antigua manifestación artística hecha en nuestro país.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Otras excavaciones llevadas a cabo el 18 de mayo de 1979, encabezada por Núñez Jiménez, acompañado por José A. Viciedo y Carlos Betancourt, hicieron nuevos aportes de mayor valor para continuar esclareciendo la antigua cultura aborigen. A una profundidad de 0,30 metros fueron descubiertos huesos y otras piezas arqueológicas que revelaron parte de su dieta alimentaria. Para sorpresa de los investigadores fue encontrado un esqueleto que a pesar del deterioro por el tiempo, pudo reconstruirse su posición acuclillada y se estima perteneciera a una persona de 13&amp;amp;nbsp;años de edad del sexo femenino.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los Farallones de Seboruco representan un alto significado arqueológico. Aquí se han encontrado los sitios Seboruco III, IV, V, VI y VII, los que rodean el farallón y son las únicas zonas que parecen hayan sido habitadas hasta el momento, y además, por ser muy homogéneas pertenecen al grupo protoarcaico, el más antiguo de nuestra historia aborigen. Farallones de Seboruco es conocido internacionalmente por constituir un lugar clásico y típico para la investigación en el área antillana y muy especialmente para nuestro país. Posee un conclave básico en el entorno geobiológico y tiene también una relevancia cultural apreciable e indiscutible para las generaciones futuras y el desarrollo de las investigaciones que a allí se efectúan y que todavía no han concluido.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Etapas==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Etapa preagroalfarera (6000 a. n. e. hasta 1500 n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se incluye en ella a todos los grupos aborígenes cubanos que no practicaban la agricultura ni utilizaban la cerámica. Es decir, sus actividades económicas se reducían a la recolección de frutas, tubérculos, raíces silvestres, y también moluscos terrestres y marinos. Practicaban la pesca fluvial y marítima, así como la caza menor. En su fase más temprana es posible que algunos grupos practicasen la caza de animales de tamaño apreciable, sobrevivientes últimos de la extinguida fauna terrestre pleistocénica, así como de algunos grandes mamíferos marinos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Fase temprana (6000 a. n. e. - 1000 a. n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los aborígenes cubanos más antiguos están incluidos en esta fase. Algunos arqueólogos cubanos los denominan «protoarcaicos». Estos grupos aborígenes muy antiguos han sido descubiertos en esta última década y, por lo tanto, el conocimiento que tenemos de ellos no es muy amplio todavía.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En excavaciones realizadas en 1973 por arqueólogos de la Academia de Ciencias, asesorados por el doctor J. Kozlowski, de la Universidad de Cracovia, en el sitio Levisa&amp;amp;nbsp;I, descubierto por nosotros en el año 1964, en un abrigo rocoso de los farallones del Río Levisa -a poca distancia, al Sur, de las minas de Nicaro, provincia de Holguín- se encontraron en la capa más profunda de la excavación instrumentos de piedra tallada (es decir, hechos de piedras muy duras: sílex, chert, calcedonia, que al ser golpeados por el hombre con otra piedra producen lascas cortantes) entre los que figuraban grandes cuchillos, raspadores, buriles, etcétera.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se debe señalar que este conjunto de artefactos de piedra no corresponde en forma alguna con el ajuar de los grupos aboríge-nes cubanos conocidos por nosotros hasta entonces. En esa capa más profunda se encontraron algunos fragmentos de carbón vegetal provenientes de muy antiguos fogones, los que, al ser sometidos al análisis radiocarbónico (C-14) en un laboratorio de física nuclear, arrojaron un fechado de cinco mil ciento cuarenta años de antigüedad. Calibrado este fechado por métodos todavía más precisos nos dio una fecha muy próxima a los seis mil años de antigüedad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|Estos instrumentos consisten en grandes lascas, láminas y puntas, así como grandes núcleos de piedra.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con respecto a la llegada a Cuba de estos primitivos hombres, es muy interesante señalar que, de acuerdo con estudios nuestros realizados en 1979, por esa época el nivel del mar se encontraba a unos veinte metros por debajo del nivel actual, por lo que la configuración de las costas de algunas islas antillanas, especialmente las Bahamas y Cuba, era bastante diferente de lo que vemos en los mapas geográficos actuales, pero seguían siendo islas separadas unas de otras. La geología nos indica que la unión de las islas antillanas con las áreas continentales se produjo hace muchos millones de años; por otra parte, actualmente los cálculos más audaces de los especialistas en cuanto a la presencia del hombre en América no van más allá de los cincuenta mil años. Luego, estos primeros amerindios tuvieron forzosamente que llegar a las Antillas, inclusive a Cuba, por vía de la navegación, aunque fuera en su forma más rudimentaria.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A pesar de que se ha investigado y discutido mucho sobre el origen de esos antiguos aborígenes cubanos y sobre las rutas que siguieron para llegar a nuestras costas, esto es algo que no sabemos con certeza todavía. Sin embargo, se señalan tres, rutas potenciales: (a) del Sudeste de Estados Unidos hacia las Bahamas y de allí hasta Cuba (b) desde el Nordeste de la costa de Nicaragua, a través de una serie de islas e islotes que emergían entonces en el Mar Caribe, hasta Jamaica y de allí a Cuba, y (c) desde la costa Nordeste de Venezuela a las Antillas Menores, y después hacia las Antillas Mayores hasta llegar finalmente a Cuba. Las futuras investigaciones seguramente aclararán este interesante problema que afrontamos en la actualidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Otro sitio arqueológico que también corresponde a esta fase temprana (o Protoarcaica) de la etapa Preagroalfarera es el de los Farallones de Seboruco. Está situado a cinco kilómetros al Sursudeste de la población de Mayarí, en la provincia de Holguín.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1943, el doctor Antonio Núñez Jiménez descubrió este sitio e hizo algunas excavaciones. En los años 1960 y 1970. arqueólogos de nuestra Academia de Ciencias lo exploraron y excavaron en diversas oportunidades. Ahora, por su importancia, nos vamos a referir concretamente a las excavaciones realizadas por ellos en 1978. Este trabajo aportó valiosos datos relativos a algunos aspectos de la cultura de estos primitivos indocubanos, así como del medio ecológico, incluyendo al geológico. En el material colectado allí, aparecen artefactos de piedra tallada que son los de mayor tamaño y de tipo más primitivo encontrados en nuestro país hasta esa fecha. Por la literatura arqueológica publicada hasta ahora sobre las Antillas o la América Central, no se conocen artefactos de piedra similares. Estos instrumentos consisten en grandes lascas, láminas y puntas, así como grandes núcleos de piedra (de donde sacaban los anteriores instrumentos) poco explotados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se pudo advertir la existencia de varias etapas de desarrollo en la técnica de fabricación de herramientas de piedra tallada. Un resultado importante fue descubrir la fuente de aprovisionamiento de sílex de donde los primitivos hombres que habitaron el sitio de Seboruco obtenían la materia prima para elaborar las herramientas de piedra con que cazaban y trabajaban la madera.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Uno de los problemas que quedaron planteados, entre los resultados de esa excavación -en relación con la caza-, fue la presencia de las grandes puntas de piedra tallada y su posible implicación con el antiguo medio correspondiente a este yacimiento arqueológico, ya que en ese período (seis mil años o más) existían grandes mamíferos marinos en la costa, las llamadas «[[focas tropicales]]» ''([[Monachus tropicalis]])'' y, en la desembocadura de los ríos, el [[manatí]] ''([[Trichecizus manatus]])''.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
También en esa época pudo haber grandes mamíferos terrestres en el interior del país, como últimos representantes de la fauna pleistocénica; tal es el caso de los grandes perezosos (Megalocnus rodens) cuyos restos óseos se han encontrado con cierta frecuencia, pero cuya asociación con evidencias humanas parece todavía dudosa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lamentablemente, en ninguna de las expediciones al sitio Seboruco se ha podido obtener muestras para poder fechar por medio del radiocarbono (T-14) este interesantísimo sitio. No obstante, algunos investigadores estiman que la antigüedad de Seboruco, sobre todo la de la época más temprana, puede ser bastante superior a los seis mil o siete mil años. Para ello se basan fundamentalmente en la tipología de las grandes herramientas de piedra tallada que aparecido allí.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Fase media (2000 a. n. e. hasta 1000 n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pertenece a esta fase de la etapa Preagroalfarera el grupo cultural aborigen denominado Ciboney-Guayabo Blanco. Estos aborígenes no fueron conocidos; directa ni indirectamente, por los conquistadores españoles. El grupo lleva ese nombre porque sus primeras manifestaciones aparecieron en 1913, en el sitio de ese nombre, que está localizado en la Ciénaga Oriental de Zapata, al Nordeste de la Bahía de Cochinos, costa Sur de la provincia de Matanzas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los aborígenes que corresponden a esta fase media Preagroalfarera, en lo que respecta a sus actividades económicas, eran recolectores de frutos y raíces silvestres así como de moluscos marinos y terrestres; practicaban la pesca y la caza menor (por ejemplo, de las jutías). Sus sitios de habitación se manifiestan por las evidencias de amontonamientos de basura, que fluctúan en magnitud desde residuarios super-ficiales y pequeños hasta grandes montículos que llegan a tener hasta varias decenas de metros de diámetro y dos o tres metros de altura. Las evidencias de estos primitivos hombres las encontramos por toda la Isla, casi siempre en sitios costeros. En ocasiones habitaban en cuevas y abrigos rocosos, pero también lo hacían al aire libre.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|Son abundantes sus herramientas hechas de la concha de grandes moluscos marinos, como las gubias, que utilizaban para trabajar la madera.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Un caso típico de habitación, al aire libre, de aborígenes de esta fase media Preagroalfarera, nos lo brinda el gran residuario ubicado frente a la Cueva Funche, Península de Guanahacabibes, en el extremo occidental de la provincia de Pinar del Río. En 1966, arqueólogos de la Academia de Ciencias de Cuba, realizaron allí amplias y detalladas excavaciones.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tenía este depósito de basura aborigen unos cuarenta y seis metros en su eje este-oeste y cuarenta y dos metros en su eje norte-sur, siendo su altura máxima de uno y medio metros. Como resultado de estos trabajos se recolectaron muchas evidencias constituidas por una gran cantidad de artefactos de piedra y de concha de moluscos marinos de gran tamaño, todos de tosca factura. Entre los primeros se destacan los percutores o martillos y los majaderos, que servían para triturar semillas; entre las segundas, las gubias y 'vasijas. No se encontraron herramientas de piedra tallada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El examen de los restos de comida mostró una gran cantidad de huesos de diferentes especies de jutías, muchos carapachos de cangrejos y abundantes conchas de moluscos marinos de diferentes tamaños. Las muestras orgánicas colectadas en ese sitio fueron analizadas por medio del carbón radiactivo (C-14), las cuales dieron fechados de una antigüedad que varía entre los cuatro mil y dos mil años.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sobre las prácticas funerarias realizadas por los aborígenes del grupo Ciboney-Guayabo Blanco, típicos de esta fase media Preagroalfarera, tenemos abundante información de diferentes sitios; pero, a guisa de ejemplo, diremos que arqueólogos de nuestra Academia de Ciencias excavaron durante los años 1971 y 1972 la importante cueva funeraria conocida por el nombre de El Perico I, situada en las cercanías de Bahía Honda, provincia de Pinar del Río. Allí exhumaron unos cincuenta y un entierros de aborígenes Ciboney-Guayabo Blanco. De ese total, cuarenta eran de carácter primario, es decir, habían sido enterrados directamente en el suelo sin tocar para nada después los restos de los individuos; once eran de carácter secundario, es decir, el muerto había sido enterrado, pero posteriormente los aborígenes lo habían desenterrado. Hicieron como una especie de paquete con el cráneo y los huesos largos, y así lo habían vuelto a enterrar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los restos humanos excavados correspondían a treinta y tres niños y dieciocho adultos. No se observó que los entierros estuviesen orientados en relación con algún punto geográfico dado. Los entierros primarios aparecían en las capas medias y tardías; los secundarios, en las capas tempranas (o más antiguas) y estaban muy cubiertos de polvo rojo obtenido del mineral conocido por hematita, hecho partículas y bien triturado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Todos los cráneos colectados allí no presentaban deformación artificial, rasgo cultural de todos los aborígenes preagroalfareros y protoagrícolas de Cuba.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Fase tardía (100 a. n. e. - 1500 a. n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A esta fase tardía Preagroalfarera corresponde el grupo aborigen Ciboney-Cayo Redondo. Este grupo cultural se denomina así porque, en 1941, se hizo la primera excavación sistemática de un sitio de este complejo cultural en el cayuelo Cayo Redondo, ubicado junto a la costa cenagosa y de manglares muy cerca de La Fe, en la Bahía de Guadiana, parte Norte de la Península de Guanahacabibes, provincia de Pinar del Río.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los aborígenes que corresponden a esta fase tardía Preagroalfarera, en lo que respecta a sus actividades económicas, eran recolectores de frutos, raíces y&lt;br /&gt;
tubérculos silvestres, así como de moluscos marinos y terrestres; practicaban la pesca y la caza menor de jutías y aves. Estos hombres habitaron por todo nuestro territorio desde el [[años 90 a. n. e.|100&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.]] hasta la llegada de los españoles; no obstante, es probable que algunos grupos siguieran viviendo hasta el [[siglo&amp;amp;nbsp;XVII]] en lugares apartados y remotos de nuestro archipiélago. De acuerdo con los cronistas, tuvieron muy poco contacto con los conquistadores. Sus restos aparecen generalmente ubicados en sitios costeros y cenagosos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las principales zonas de Cuba donde se encuentran sus residuarios son la costa Sur de las provincias de Camagüey y Las Tunas, así como las áreas aledañas a la desembocadura del Río Cauto, en la provincia Granma. En todas estas áreas las evidencias dejadas por esos indocubanos son muy abundantes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las herramientas utilizadas por estos hombres, de acuerdo con las evidencias obtenidas por los arqueólogos, están formadas, en primer lugar, por instrumentos de piedra tales como majaderos y morteros, utilizados para moler y triturar granos y semillas de plantas silvestres. Algunos de estos artefactos presentan simetría bilateral y buen acabado superficial. También hacen buen uso de los instrumentos de piedra tallada, empleando el sílex, tales como cuchillos y raspadores. Son abundantes las herramientas hechas de la concha de grandes moluscos marinos, como las gubias, que utilizaban para trabajar la madera. Es notable el empleo que hace este grupo de los colorantes minerales; por ejemplo, de la hematita y la limonita, con los que obtenían polvos de color rojo y amarillo respectivamente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las prácticas funerarias de este grupo humano eran, en algunos casos, mucho más complejas que las de los aborígenes correspondientes a las fases temprana y media de la etapa Preagroalfarera; un ejemplo de esto lo tenemos en los resultados de la excavación hecha en 1941 por el doctor R. Herrera Fritot en la cueva funeraria de Los Niños, en Cayo Salinas, Bahía de Buenavista o Caguanes, provincia de Sancti Spíritus, en la costa Norte. Allí se encontró un interesante entierro colectivo de trece niños, que fluctuaban en edad desde uno hasta diez años. Sobre esto nos dice el doctor Herrera: «Con cada esqueleto colocaron una bola lítica, cuyo tamaño guarda relación con la edad del individuo».&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los entierros estaban dispuestos en forma más o menos circular, teniendo como centro el de un niño, al parecer más importante, pues presentaba como ofrendas dos &amp;quot;dagas&amp;quot; de piedra y también una bola de piedra, la más pulida de todas. Estas &amp;quot;dagas&amp;quot; y bolas de piedra parecen estar estrechamente relacionadas con los entierros de los aborígenes de esta fase tardía Preagroalfarera. Los cráneos de estos hombres, al igual que los de las fases temprana y media de esta etapa Preagroalfarera, no están deformados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Etapa protoagrícola (100 a. n. e. a 1000 n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los conocimientos que tenemos de los aborígenes que corresponden a esta etapa no son muy amplios, pues se han comenzado a estudiar en los últimos diez años. Podemos decir que esta etapa es transicional entre las etapas Preagroalfarera y Agroalfarera; en ella quedan enmarcadas algunas comunidades aborígenes cubanas que generalmente presentan un ajuar que se corresponde con la fase tardía de la etapa Preagroalfarera, es decir, similar al del Ciboney-Cayo Redondo, pero con evidencias ya de un limitado uso de las vasijas hechas de cerámica, casi siempre pequeñas y simples, digamos, con muy pocas decoraciones, si es que las tienen.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En ese ajuar nunca aparece el &amp;quot;burén&amp;quot;: torta de cerámica utilizada por los aborígenes agroalfareros para asar el pan de casabe hecho de la yuca y que, para los arqueólogos, es un indicativo indirecto de la agricultura de este tubérculo, ya bien desarrollada. Otras evidencias características de esta etapa Protoagrícola, sobre todo en sus fases temprana y media, es la abundancia de pequeñas herramientas de pie&lt;br /&gt;
dra tallada: cuchillos, raspadores, buriles, etcétera, a cuyo conjunto los especialistas denominan &amp;quot;microlítico&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1964 se localiza un sitio: el abrigo rocoso de Arroyo del Palo, muy próximo a Mayarí, provincia de Holguín, en que se presentaba un. ajuar típico del Ciboney-Cayo Redondo que, como sabemos, corresponde a la fase tardía de la etapa Preagroalfarera, pero con una presencia muy abundante de restos de vasijas de cerámica, a veces muy decoradas pero sólo por medio de simples incisiones; cerámica muy diferente a la que se ve en la etapa Agroalfarera de Cuba. A pesar de que en este sitio colectamos muchos fragmentos de vasijas de cerámica, no apareció ni un solo fragmento de burén. Igual ocurrió en otros sitios de la provincia de Holguín: Mejías y Santa Rosalía I. En aquella época pensamos que estos restos correspondían a una nueva cultura aborigen de Cuba: la que denominamos &amp;quot;Mayarí&amp;quot;. Sin embargo, hoy creemos que, en realidad, lo que habíamos descubierto era más bien una manifestación de la fase tardía de la etapa Protoagrícola.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estudios hechos en la década del setenta por el arqueólogo Ramón Dacal, de la Universidad de La Habana, en los sitios Canímar y Playitas, cercanos a la Bahía de Matanzas, así como en Aguas Verdes, en la costa Norte de la provincia de Guantánamo, nos dan lo que parecen ser las manifestaciones más tempranas de la etapa Protoagrícola.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estos aborígenes parecen haber habitado por toda la Isla, mostrando cierta preferencia por los sitios próximos a la costa en su fase temprana, y también tierra adentro en la fase tardía.&lt;br /&gt;
La duración de la etapa Protoagrícola de Cuba es de poco más de un milenio, desde aproximadamente el año [[siglo II a. n. e.|100&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.]] hasta el 1000&amp;amp;nbsp;[[nuestra era|n.&amp;amp;nbsp;e.]]; como se ve, traspasa en el tiempo y el desarrollo económico a las clásicas manifestaciones preagroalfareras tardías y las más tempranas de las agroalfareras. Los cráneos de estos hombres no son deformados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Etapa Agroalfarera (800-1500)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Comunidades_agricultores-ceramistas.jpg|300px|thumb|right|Comunidades aborígenes agricultoras-ceramistas.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En esta corta etapa, pues abarca sólo setecientos años, están incluidas todas aquellas comunidades aborígenes cubanas cuya economía de subsistencia se basaba principalmente en la agricultura de raíces, tubérculos y granos; pero entre esos cultivos predominaba el de la yuca y, algo menos, el del boniato. También practicaban la recolección, la pesca y la caza menor. Corresponde esta etapa a los aborígenes más estudiados y mejor conocidos de Cuba.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los sistemas de agricultura que practicaban los agroalfareros de esta Isla, al igual que los de las demás Antillas Mayores, eran dos: el de roza, el más extendido entre ellos, que era el más antiguo y menos eficiente, y el de montones, el más reciente y más eficiente. El cultivo de roza consistía en despejar ciertas áreas de los bosques, talando los árboles, limpiando los arbustos y terminando la limpieza del terreno por medio del fuego. Para talar los árboles utilizaban las hachas de piedra pulida. Después removían con un palo aguzado (la coa) el terreno así obtenido y allí plantaban sus cultivos. Al cabo de dos o tres años, por agotamiento de los suelos, necesitaban nuevos terrenos y tenían que repetir las operaciones ya indicadas en áreas contiguas del bosque virgen. Este sistema lo emplearon desde su llegada a Cuba, hacia el siglo VIII.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El cultivo de montones, al parecer, se comenzó a utilizar por el siglo xi. Para esto se requería un terreno llano y despejado de la vegetación natural. Con las coas removían el terreno y levantaban pequeños montículos de tierra suelta, que tenían dos o tres metros de diámetro, formando hileras, y separados unos de otros por unos pocos metros. En esos pequeños montículos sembraban los tubérculos de yuca o los bejucos de boniato. Este sistema de cultivo daba cosechas, por unidad de área, mucho mayores que por el sistema de roza.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero a pesar de la mayor eficiencia del cultivo de montones, los aborígenes siguieron empleando el cultivo de roza, por ejemplo, en las laderas de los cerros, porque las fuertes lluvias, en esas condiciones, arrastraban los sembrados de montones&lt;br /&gt;
Los aborígenes de la etapa Agroalfarera utilizaban profusamente la cerámica ya bien desarrollada, principalmente en forma de vasijas, que utilizaban para cocer sus alimentos y conservar el agua, así como de burenes, que servían para tostar el pan de casabe que hacían de la yuca rallada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los arqueólogos han denominado a estos indocubanos agricultores y ceramistas &amp;quot;subtaínos&amp;quot; y &amp;quot;tainos&amp;quot;, atendiendo al mayor o menor grado del desarrollo socioeconómico alcanzado por esas comunidades, así como por ciertas características que presentan sus ajuares, principalmente en los rasgos decorativos de la cerámica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|&amp;quot;... pero entre esos cultivos predomina el de la yuca y algo menos el del boniato; también practicaban la recolección, la pesca y la caza menor.&amp;quot;}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tanto los subtaínos como los taínos corresponden a la gran familia aborigen sudamericana llamada &amp;quot;aruaca&amp;quot;. Los cronistas de Indias, principalmente el padre Las Casas y Gonzalo Fernández de Oviedo, nos han legado valiosas informaciones sobre estas comunidades primitivas antillanas; pero esos trabajos versan, casi exclusivamente, sobre los grupos aruacos, agricultores y ceramistas, que vivían en la isla La Española, Los comentarios enfocan, como es natural, la situación existente en esa área en la época del descubrimiento y en los primeros años de la conquista.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por otra parte, los trabajos arqueológicos realizados a partir del siglo pasado, pero sobre todo los efectuados en las últimas décadas de este siglo xx, nos suministran datos cada vez más precisos sobre estas comunidades primitivas. Así sabemos que la introducción de la cerámica y de la agricultura en las Antillas tuvo lugar en los comienzos de nuestra era, es decir, hace unos das mi. años. Indígenas&lt;br /&gt;
del grupo arúaco, con un nivel de desarrollo agrícola y ceramista bastante alta, partieron en esa época de la Península de Paria (en la costa Nordeste de Venezuela) y comenzaron a emigrar hacia las Antillas Menores, llegaron a Puerto Rico por el año [[150&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.]], desde donde se extendieron gradualmente por las Antillas Mayores y las Bahamas, durante un período de varios siglos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La llegada de los primeros grupos subtaínos a Cuba se remonta a una antigüedad mucho mayor de lo que se creía hasta hace algunos años. Fechados radiocarbónicos (C-14) obtenidos en 1963 por arqueólogos de la Academia de Ciencias de Cuba, en un residuario del área de Banes, provincia de Holguín, sirvieron de base para hacer estimados que nos permiten indicar que el arribo de estos aborígenes a nuestro país debe de haber tenido lugar por el [[siglo&amp;amp;nbsp;VIII]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En un proceso de muchos años, los aborígenes agricultores y ceramistas se fueron asentando en la parte oriental y central de Cuba, después de su llegada desde La Española; especialmente lo hicieron en el área de la actual provincia de Holguín, donde alcanzaron su máximo desarrollo demográfico.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los testimonios materiales del grupo subtaína, muy abundantes, han sido colectados por los arqueólogos en las provincias de Guantánamo, Holguín, Santiago de Cuba y Gramna; en diversas localidades de las de Camagüey y Ciego de Ávila; y en algunos sitios de Cienfuegos, Sancti Spíritus y Villa Clara, y muy pocos en la de Matanzas. Estos materiales han sido recogidos de residuarios que, por su magnitud, indican que se trataba de verdaderos asientos de poblados. En cambio, en las provincias de La Habana y Pinar del Río sólo se han obtenido, hasta ahora, restos de poblados pequeños o evidencias aisladas. En la Isla de la Juventud sólo se ha encontrado algún que otro objeto aislado correspondiente a estos grupos indocubanos.&lt;br /&gt;
El estudio de los sitios de habitación de estos aborígenes agroalfareros, hecho por los arqueólogos, indica que generalmente eran pequeños poblados con las casas dispuestas alrededor de un área central despejada, que ellos denominaban &amp;quot;batey&amp;quot;, y que era empleada para sus ceremonias y para el juego de pelota llamado &amp;quot;batos&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque algunos poblados se hicieron junto a&lt;br /&gt;
la costa, la mayoría aparecen tierra adentro, pero no muy alejados del mar. Su habitación en cuevas parece haber sido esporádica, pero éstas se usaron principalmente para depositar a sus muertos o como sitios en que tenían lugar ciertas ceremonias religiosas.&lt;br /&gt;
Las viviendas de los aborígenes agroalfareros, según los cronistas, tenían un cuerpo cilíndrico y techo cónico; las paredes estaban formadas con cañas y los techos cubiertos de hojas de palma; estas casas eran llamadas &amp;quot;caneyes&amp;quot; par los&lt;br /&gt;
indocubanos. Ellos también las hacían de forma rectangular, muy similares a los bohíos de nuestros campesinos; pero esta forma no era muy frecuente.&lt;br /&gt;
Hacían también cobertizos con palos y techumbres de hojas de palma, que utilizaban, entre otras cosas, para proteger las canoas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se puede apreciar, por los testimonios materiales encontrados en los sitios de habitación de estos aborígenes agroalfareros, que su ajuar era muy abundante y variado. En ellos se localiza gran cantidad de fragmentos de artefactos de cerámica, piedra, concha y hueso. Sabemos que empleaban la madera para hacer diversos objetos, entre los que se destacan las canoas; eran hábiles cesteros y dominaban las técnicas textiles; sobre éstas los españoles nos hablan de la confección de hamacas que hacían con hilos de algodón, además de otras cosas utilitarias.&lt;br /&gt;
Como hemos dicho, las evidencias cerámicas son muy abundantes, predominando los restos de vasijas de diversos tamaños y formas, algunas muy decoradas, que utilizaban para cocer sus alimentos y guardar agua. En la mayoría de los casos, las técnicas de decoración se realizaban por medio de incisiones o aplicaciones.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estas técnicas no incluyen el uso de pinturas. Otros artefactos de cerámica muy frecuentes son los burenes, que consisten en unos discos de barro cocido, con un diámetro que varía entre treinta y sesenta centímetros y de un grosor de uno y medio a cuatro centímetros. La superficie superior del disco era pulida, sobre la que depositaban la masa de yuca rallada de donde salía la torta de casabe después de horneada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los instrumentos de piedra son numerosos y variados. Entre ellos destacaremos las hachas de piedra pulida, denominadas &amp;quot;hachas petaloides&amp;quot;. Como ya dijimos, este instrumento era fundamental para la preparación de sus campos de cultivo, pero podía también servir para la guerra. Algunas, muy bien terminadas, deben de haberse utilizado para fines ceremoniales. Éstas alcanzan un alto grado de valor estético.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los percutores o martillos de piedra son abundantes. La mayoría de estos instrumentos consiste en piedras o guijarros muy duros, usados en su estado natural; aunque hay algunos que presentan formas geométricas: cúbicas, discoidales y rectangulares. Eran empleados para golpes o triturar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tanto los morteros como los majaderos de piedra aparecen en forma ocasional; estos últimos pueden ser de forma acampanada o cilíndrica, y de diversos tamaños.&lt;br /&gt;
También aparecen en el ajuar agroalfarero, en forma no muy abundante, amuletos o adornos muy bellas. Entre ellos se destacan los denominados &amp;quot;idolillos de piedra&amp;quot;, en forma de entes antropomórficos o antropozoomórficos, es decir, con rasgos humanos y de animales. Casi siempre se trata de una figura humana en posición acuclillada, con los&lt;br /&gt;
brazos adosados a los costados y las manos sobre el vientre.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los órganos genitales masculinos se muestran en forma muy conspicua. Estos idolillos presentan una taladradura transversal, a la altura de los hombros, que debe de haber servido para suspenderlos. El material de piedra empleado es; por regla general, 1a cuarcita y la jadeíta, aunque se han encontrado algunos hechos de la concha de grandes moluscos marinos o de hueso de animales, como el manatí.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Examinando las evidencias de desechos de comida en los residuarios agroalfareros, sólo encontramos restos de alimentos de origen animal, que varían de acuerdo con muchos factores, tales como la proximidad o no a la costa del sitio de habitación, la abundancia o escasez de determinada especie faúnica, etcétera. Pero, en general, encontramos huesos de jutía, manatí, aves, pescado, tortugas y otros reptiles, así como conchas de moluscos, tanto terrestres como marinos; también carapachos de cangrejos y otros crustáceos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La evidencia indirecta de la alimentación vegetal, nos la proporciona la presencia abundante, casi siempre, de fragmentos de burenes de cerámica, que para los arqueólogos es indicativo de la agricultura de la yuca.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque el material óseo humano recogido en los sitios agroalfareros, tanto subtaíno como taíno, no puede considerarse como muy abundante, nuestros antropólogos físicos consideran que todos sus cráneos aparecen con deformación artificial frontoccipital, del tipo clasificado como tabular oblicuo. Esta práctica cultural de la deformación craneana sólo aparece en Cuba asociada a los aborígenes de la etapa Agroalfarera. Los demás amerindios cubanos presentan cráneos normales, esto es, no deformados.&amp;lt;ref&amp;gt;[[E. Aleksandrenkov|Aleksandrenkov, E.]]: [http://www.cubaarqueologica.org/document/ht3.pdf ''Aborígenes de Cuba. Problemas y posibilidades de estudio''] (PDF), publicado en el sitio web Cuba Arqueológica (La&amp;amp;nbsp;Habana). Menciona los trabajos de [[Ernesto E. Tabío]].&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Credos religiosos==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Antes de la conquista y colonización de Cuba, la población aborigen no tenía un grado de desarrollo semejante al de otras culturas precolombinas, como los mayas, los aztecas o los incas. Los indígenas de Cuba no edificaron grandes templos ni ciudades. Los más avanzados, los taínos, construyeron comunidades denominadas bateyes, con viviendas que llamaron bohíos, caneyes y barbacoas. Se dedicaban a la agricultura y a la pesca, y eran alfareros. Poseían sus propios credos religiosos rudimentarios, pero que son difíciles de conocer debido a que no quedaron huellas estudiables.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una de las más curiosas manifestaciones era la propia mitología indígena, particularmente la taína, que distaba mucho de las complejas manifestaciones de las culturas de mesoamérica. La [[mitología taína]] se basaba fundamentalmente en el Sol, la Luna, el origen del sexo femenino y el diluvio. Algunas creencias sugerían que el Sol, la Luna y el hombre habían surgido de las cuevas o grutas, tal vez porque la mayor ía de sus antepasados no crearon asentamientos, y tenían en las cuevas su refugio seguro contra la intemperie. Sus credos religiosos eran elementales y consistían en una combinación de [[animismo]], el cemiísmo, el [[chamanismo]] o behiquismo; el culto a los antepasados y el [[totemismo]] o residuos totémicos. &amp;lt;ref&amp;gt;Fernando Portuondo del Prado: Historia de Cuba,Editorial Minerva, La Habana, pp. 40-50; 287-289.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Animismo===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era la creencia, según la cual los objetos inanimados poseían vida terrenal o extraterrenal o&lt;br /&gt;
estaban dotados de ciertos poderes mágicos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Cemiísmo===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era una creencia un poco más compleja, según la cual el cemí constituía un poder sobrenatural,&lt;br /&gt;
misterioso y enigmático, una verdadera deidad, que controlaba los destinos de los humanos y de la naturaleza en sus más diversas manifestaciones. Los especialistas consideran que la mitología aborigen estaba integrada por más de 30 personajes, de ellos unos 15 dioses o deidades, y más de 20 semidioses.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Según algunos especialistas, entre las deidades se destacaban Atabex, diosa madre del ser supremo y diosa de la fertilidad; Boynay, dios de la lluvia; Maidabó, dios de la sequía; Taiguabó, el espíritu del agua; Baibrama o Mabuya, dios maligno y una de las voces para definir el mal; y otros semidioses, como Opía, una especie de espíritu que servía de intermediario con algunos dioses.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Chamanismo o behiquismo===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era la creencia en los poderes mágicos de los behíques, es decir, los brujos o sacerdotes. Éstos estaban dotados de poderes para conversar con los muertos y adivinar el porvenir. Supuestamente, en diferentes ceremonias religiosas, como la cohobao cojoba, los behíques mantenían comunicación con el otro mundo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La cohoba consistía en absorber polvo de tabaco por un tubo en forma de Y, así como otros jugos y cocimientos de hierbas, después de un ayuno que pod ía durar varios días y hasta semanas. Lo practicabaprimero el cacique y después todos los presentes, sentados&lt;br /&gt;
en un respetuoso silencio. Cuando todos estaban embriagados o en éxtasis, el behíque respondía a las preguntas que se le hacían sobre el pasado, el presente&lt;br /&gt;
y el futuro, las dolencias o enfermedades, el nacimiento de hijos y otras inquietudes. Además de sus poderes mágicos, los behíques combinaban estas facultades con las de curanderos o médicos, que ayunaban junto a sus pacientes y tomaban los mismos cocimientos de hierbas o purgantes. Si los pacientes morían, tenían que soportar de algún modo la furia de los parientes de los fallecidos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Culto a los antepasados===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Provenía de la creencia de que los muertos, después de adquirir este estado especial, regresaban al mundo como espíritus, y no solo hacían acto de presencia, sino que ayudaban o maldecían a los familiares vivos. Cada grupo familiar tenía el suyo y los representaban en ídolos con figura humana, símbolos mágicos, amuletos y otros objetos consagrados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque los pobladores precolombinos o prehispá-nicos cubanos no construyeron templos propiamente dichos, practicaban ceremonias festivas y religiosas a&lt;br /&gt;
la que llamaban areítos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Éstos eran las fiestas por excelencia de los taínos. Aglomerados en el batey o centro del poblado, bailaban y cantaban al son de tambores durante largas horas, bajo la dirección de un maestro de ceremonia denominado tequina, el cual marcaba tanto el paso como el compás, y dictaba el tema que repetía el coro. En estas ceremonias religiosas se recitaban las genealogías de los diferentes caciques y sus más famosas obras, los recuerdos de los buenos y malos tiempos pasados, y otros temas de interés para la transmisión de los conocimientos de forma oral de la generación mayor a las generaciones más jóvenes. Los cronistas de la conquista han señalado que los aborígenes eran buenos bailadores. Cantaban al unísono y mientras centenares de participantes danzaban y narraban historias el resto mantenía el compás del baile y los cantos, y muy pocos se equivocaban. Estos credos y manifestaciones culturales preferentemente taínos fueron asimilados por los siboneyes, una comunidad aborigen anterior, aunque menos desarrollada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Totemismo o residuos totémicos===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era la manifestaci&lt;br /&gt;
ón de un sistema de creencias, según las cuales existía una especie de parentesco sobrenatural entre un individuo —o incluso parte o la totalidad de una tribu de aborígenes— y un tótem. Estos tótems, por lo general, eran figuras de diversas especies de animales, y en la minoría de los casos algunas plantas y objetos minerales, que se consideraban como emblemas protectores del individuo o la tribu, y en ocasiones como su antepasado o progenitor. Se asegura que, en ciertos casos, existían tótems de tipo especial para caciques y behíques; algunos específicos para cada uno de los sexos y otros comunes para todos los miembros de una tribu.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
También resultan interesantes las expresiones de las ceremonias aborígenes y sus costumbres funerarias, consideradas sagradas. Los funerales indígenas, como es natural, diferían mucho de las formas ulteriores introducidas por la conquista y la colonizaci ón. Incluso, los de las culturas siboney y arauaco (taínos y subtaínos), diferían entre sí. Los más conocidos —por los hallazgos y evidencias— son los enterramientos taínos. En la mayoría de los casos, éstos daban sepultura a los fallecidos en una especie de cementerios fuera de los poblados. Los cadáveres, por lo general, eran colocados de bruces o con las piernas recogidas, y en los alrededores se situaban algunos objetos que fuesen de utilidad en la otra vida, sobre todo por la ya mencionada creencia de que los fallecidos regresaban en forma de espíritus para proteger a las familias.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las enfermedades exóticas traídas por los conquistadores y el rudo trabajo esclavo hicieron que en menos de medio siglo casi fuese extinguida la población autóctona de Cuba, calculada en unos 300 mil habitantes, y de ellos —según ha sido estimado— solo quedaran alrededor de unos 4 mil. &amp;lt;ref&amp;gt;Emilio Roig de Leuchsenring: La Habana. Apuntes históricos, Publicaciones de la Oficina del Historiador de la Ciudad, La Habana, 1939.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La fundación de la Villa de San Cristóbal de La Habana se realizó en territorios del antiguo cacique aborigen Habaguanex. Aunque no abundan restos de estas comunidades aborígenes, se han hallado evidencias de la existencia indígena en diferentes zonas del territorio de lo que en la actualidad es la ciudad de La Habana. Ha habido hallazgos en los alrededores del río Santa Ana; en las cercanías de la playa Santa Fe; en el litoral oeste de la ciudad, donde se han encontrado algunos objetos valiosos, como los &amp;quot;dujes&amp;quot; o asientos ceremoniales de behíques y caciques. Estos últimos se exponen en el Museo Montané, una de las instituciones de la ciudad de La Habana relacionada con las culturas aborígenes. Otras zonas donde se han realizado hallazgos han sido las de Colinas de Villarreal, al noreste de la bahía habanera; las de Rincón de Guanabo, a unos 28 kilómetros al noreste de la ciudad; y en Jibacoa, un lugar aún más distante, a unos 50 kilómetros al este de la ciudad y en los límites de la provincia La Habana.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Véase también ==&lt;br /&gt;
* [[Agricultura aborígen en Cuba]]&lt;br /&gt;
* [[Medicina aborigen en Cuba]]&lt;br /&gt;
* [[Aborígenes en Mantua]]&lt;br /&gt;
* [[Presencia de los aborígenes en la zona de Guane]]&lt;br /&gt;
* [[Aborígenes en Guanajay]]&lt;br /&gt;
* [[Aborígenes en Matanzas]]&lt;br /&gt;
* [[Aborigenes en Remedios]]&lt;br /&gt;
* [[Presencia aborigen en Holguín]]&lt;br /&gt;
* [[Presencia aborigen en Unión de Reyes]]&lt;br /&gt;
* [[Aborígenes en Morón]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Fuentes==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{listaref}}&lt;br /&gt;
:* [http://www.lajiribilla.cu/pdf/crisol01.pdf «La cultura aborigen y sus credos religiosos»], artículo publicado en el sitio web La&amp;amp;nbsp;Jiribilla.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Enlaces externos==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*[http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2006-11-12/aborigenes-cubanos-eran-mas-que-recolectores-de-alimentos/ «Los aborígenes cubanos eran más que recolectores de alimentos»], artículo publicado el 12 de noviembre de 2006 en el sitio web Juventud Rebelde.&lt;br /&gt;
*[http://www.habanaenlinea.cu/mihabana/Especiales/gina_picart/16.html «Leyendas sobre los aborígenes cubanos»], artículo publicado en el sitio web Habana en Línea.&lt;br /&gt;
*[http://www.crisol.cult.cu/index.php?option=com_content&amp;amp;view=article&amp;amp;id=104:el-casabe-alimento-de-los-aborigenes-cubanos&amp;amp;catid=67:costumbres-y-tradiciones&amp;amp;Itemid=181 «El casabe: alimento de los aborígenes cubanos»], artículo publicado en el sitio web Crisol (Cuba).&lt;br /&gt;
*[http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2011-01-24/todavia-tenemos-aborigenes-en-cuba/ «¿Todavía tenemos aborígenes en Cuba?»], artículo publicado el 24 de enero de 2011 en el sitio web Juventud Rebelde.&lt;br /&gt;
*[http://cubaenfotos.blogcip.cu/2011/06/11/cementerio-aborigen-de-chorro-de-maita-holguin/ «Cementerio aborigen de Chorro de Maíta (Holguín)»], artículo publicado el 11 de junio de 2011 en el sitio web Cuba en Fotos.&lt;br /&gt;
*[http://www.zunzun.cu/new/leer.asp?Noticias_ID=1074 «Palabras aborígenes»], artículo publicado en el sitio web Zunzún (Cuba).&lt;br /&gt;
*[http://www.guerrillero.cu/index.php?option=com_content&amp;amp;view=article&amp;amp;id=7163:investigan-evidencias-de-practicas-funerarias-aborigenes-en-cuba&amp;amp;catid=41:noticias&amp;amp;Itemid=61 «Investigan evidencias de prácticas funerarias aborígenes en Cuba»], artículo publicado en el sitio web Guerrillero (Cuba).&lt;br /&gt;
*[http://www.revmatanzas.sld.cu/revista%20medica/ano%202005/vol3%202005/tema10.htm «Antropofagia en aborígenes de Cuba»], artículo publicado en 2005 en el sitio web de la ''Revista Matanzas''.&lt;br /&gt;
*[http://www.granma.cubaweb.cu/2011/03/24/nacional/artic12.html «Permanecen genes aborígenes en el ADN de la población cubana»], artículo publicado el 24 de marzo de 2011 en el sitio web Granma (La&amp;amp;nbsp;Habana).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Categoría: Historia de Cuba]]&lt;br /&gt;
[[Categoría: Sitios arqueológicos de Cuba]]&lt;br /&gt;
[[Categoría: Comunidades aborígenes]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Suyin patrimonio</name></author>
		
	</entry>
	<entry>
		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Abor%C3%ADgenes_de_Cuba&amp;diff=3306448</id>
		<title>Aborígenes de Cuba</title>
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		<updated>2019-02-22T15:08:10Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Suyin patrimonio: /* Periodizaciones */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Definición&lt;br /&gt;
|nombre=Aborígenes cubanos&lt;br /&gt;
|imagen=museoaborigendelchorrodemaita.jpg&lt;br /&gt;
|tamaño=&lt;br /&gt;
|concepto= En Cuba había tres grupos principales de aborígenes: los [[guanatahabeyes]], los [[siboney (aborigen)|siboneyes]] y los [[taínos]].&lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Pinturas_aborigenes.jpg|right|300px|thumb|Representación de las pictografías de los primeros aborígenes en Cuba encontradas en la cueva No. 1, [[Isla de la Juventud]].]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Aborígenes de la isla de Cuba'''. Los historiadores estiman que a la llegada de [[Cristóbal Colón]] a [[Cuba]], la isla estuvo habitada por unos 300&amp;amp;nbsp;000&amp;amp;nbsp;aborígenes. Eran pacíficos y amistosos, y estaban agrupados en tres grupos principales: los [[guanatahabeyes]] y [[siboneyes (etnia)|siboneyes]] (no ceramistas) y los [[taínos]] (ceramistas).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El clima noble, la variada flora con abundantes alimentos naturales desde frutas hasta [[tubérculos]] que aún hoy forman parte de la dieta de los cubanos como el [[boniato]] y la [[yuca]] y la inexistencia de animales peligrosos, favorecían de manera especial la [[vida]] de los pobladores originales del archipiélago. Entonces sólo los [[Huracán|huracanes]] –cuyo paso desde luego era imposible de pronosticar- constituían una amenaza a la vida, pero aún frente a ellos existía el amparo protector de las [[cueva|cuevas]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque la cultura aborigen fue prácticamente exterminada, se reconoce aún su presencia en comidas típicamente criollas, como el ajiaco, un cocido de carnes, tubérculos y vegetales; y el casabe, una especie de torta de yuca. Su lengua se mantiene aún para denominar lugares de la ciudad de La Habana, como Uyanó (en la actualidad Luyanó), nombre con el cual se designa un arroyo y un barrio habanero; Guasabacoa, nombre de una de las ensenadas de la bahía habanera; y Guanabacoa, territorio que en la lengua aborigen significa poblado entre colinas y manantiales, y en donde quedan muy pocos de sus descendientes mezclados con otras culturas posteriores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Poblamiento de Cuba ===&lt;br /&gt;
Entre las varias teorías que existen acerca de cómo se fue poblando el Caribe y, en particular, Cuba, se encuentran:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
1.      Entrada desde tierras suramericanas, a través del arco de islas que está frente a las costas de Venezuela, aprovechando las corrientes marinas, los vientos y la salida al mar del río Orinoco. O salida al mar para arriba al Caribe a través del río Magdalena, en Colombia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
2.      Posibilidad de arribar a Cuba desde el delta del río Mississippi y la península de la Florida, a través de Las Bahamas o, incluso, de forma directa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
3.      Ruta relacionada con Centroamérica, específicamente el área enmarcada entre Belice y Honduras, cuyas corrientes marinas y aéreas pueden haber favorecido la navegación por el interior del Caribe y el acercamiento a las pequeñas islas próximas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Periodizaciones ===&lt;br /&gt;
Las periodizaciones de las culturas aborígenes cubanas son diversas y componen una polémica no resuelta. Para su determinación, se ha tomado como punto de partida los modos de vida y producción, región geográfica, sitios con características excepcionales, utillaje, aspecto físico, etc.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el texto ''Elementos de geografía e historia antigua y moderna de Cuba'', de José María Latorre (siglo XIX), se clasifica a las comunidades aborígenes de la Isla, según la región en que vivían: los de oriente, son belicosos; los del centro, pacíficos y medrosos; los de occidente, groseros.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Fray Bartolomé de las Casas lega el concepto de que había unos habitantes salvajes, según su forma de vivir, llamados guanahatebeyes y otros llamados zibuneyes o siboneyes; sobre los taínos, dice que provienen de La Española. La clasificación decimonónica imperante divide a los habitantes justamente en taínos, ciboneyes y guanacabibes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Varios fueron los norteamericanos que visitaron Cuba interesados en los estudios arqueológicos y que incursionaron en expediciones a lo largo de la mayor de las Antillas. Uno de ellos, Jesse Walter Fewkes, clasificó a los pueblos del occidente, del oriente y los habitantes de las cayerías del sur y norte de Cuba en taínos, pescadores de los cayos y trogloditas. Para él había dos grupos bien diferenciados: los pobladores originales, que eran como salvajes, y los que habían alcanzado un nivel superior, provenientes de Puerto Rico y Haití o La Española.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1912], el francés H. Beauchat, en el ''Manual d'Archeologie americaine'', expuso que las culturas de la isla de Cuba podían clasificarse en guanacabibes, chibcha o guetare, calusa o timuka, aruaca o taína y los caribes. Pero esta nomenclatura presentaba conceptos erróneos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1921], [Mark Raymond Harrington] presentó la obra ''Cuba before Columbus'', en la cual explica que en Cuba habían vivido dos culturas: una ciboney-guanahatabey primitiva, y la taína, con mayor nivel de desarrollo, sitios habitacionales y mejores utensilios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1913], [Juan Antonio Alejandro de Jesús Coscuelluela y Barreras], que había sido designado ingeniero jefe del proyecto para desecar y deslindar los pantanosos terrenos de la ciénaga de Zapata, incursiona en el campo de la arqueología y la antropología. A partir de los estudios que realiza en distintos sitios, desde la antropología física, las formas de enterrar, las investigaciones zooarqueológicas, el análisis de las piezas de lítica y concha, establece posibles rutas migratorias, composición de los habitantes y propone clasificar a la población aborigen cubana en guanahatabeyes, habitantes con poco nivel de desarrollo en el occidente; aruacos, en los territorios centrales de Cuba, de procedencia Caribe; y los taínos hacia el oriente, provenientes del continente. Años después rectificó sus postulados, negó la presencia de la cultura caribe y delimitó las poblaciones sólo a taínos y ciboneyes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la obra ''Origins of the Tainan Culture'', Sven Loven propone la siguiente clasificación: guanahatabeyes, ciboneyes o lucayos y taínos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1926], Carlos García Robiou define en su tesis para optar por el grado académico de doctor en Ciencias Naturales, ''Idea de las culturas precolombinas de Cuba. El primer periodo de las exploraciones arqueológicas: trabajos realizados por Miguel Rodríguez Ferrer'', la existencia de cuatro culturas, la primera, originaria o primitiva, con escaso nivel de desarrollo, denominada ciboney; la segunda, subtaína, algo más avanzada que la anterior, y la tercera, la taína, con una agricultura y cerámica prósperas y rico ajuar. La cuarta cultura sería la correspondiente a los caribes, que según Robiou no habitaron en Cuba, pero incursionaron en sus costas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Elías Entralgo, autor de ''Esquema de sociografía indocubana'' (1937) clasificó a los aborígenes cubanos, de acuerdo con las corrientes conceptuales de la época, en guanahatabeyes o guanahatabibes o guanacabibes, exbuneyes y taínos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El profesor titular de Sociología Roberto Agramonte, en su libro ''Sociología'' (1940), divide las sociedades prehispánicas en función de la estructura económica sobre la cual descansaba la estructura política, familiar y religiosa. Denominó el Complejo Agrario Taíno y lo dividió en subcomplejos de acuerdo con la presencia de yuca, maíz, tabaco, fuego, tejido e hilado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1940] llegaron a Cuba dos profesores de la Universidad de Yale: Irving Benjamin Rouse y Cornelius Osgood. En 1942 publicaron las obras ''La cultura ciboney de Cayo Redondo'' y ''Arqueología de las lomas de Maniabón''. Rouse y Osgood propusieron mantener la subdivisión propuesta por Harrington de taíno y subtaíno. La cultura ciboney la dividieron en dos periodos: Guayabo Blanco temprano y Cayo Redondo tardío.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1943], [Fernando Ortiz] esboza en ''Las culturas indias de Cuba'' y ''Las cuatro culturas indias de Cuba'' la existencia de cuatro grupos: Aunabey Guayabo Blanco, Guanajatabey o Cayo Redondo, Baní y otros depósitos o Ciboney, y Pueblo Nuevo o Taíno.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para Felipe Pichardo Moya existían tres indoculturas bien diferenciadas: guanahatabeyes o cultura arcaica, caracterizada por tener instrumentos toscos de concha y vivir en cuevas; ciboneyes o indocultura de la costa, talladores de piedra; y taínos o indocultura cubana de las mesetas, con deformación craneal, agricultura y cerámica desarrollada, dominio de la madera y pulimentación de objetos de piedra como las hachas petaloides.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la obra ''La Caleta: joya arqueológica antillana'' (1946) René Herrera Fritot y Charles Leroy Youmans vuelven al esquema tradicional de guanahatabeyes, que corresponderían al Guayabo Blanco de la Ciénaga de Zapata; ciboneyes, que son los restos del Plurial, los artefactos de Cayo Redondo y el material colectado en los cayos del norte de la región central; y taínos, los que tienen desarrollo agrícola, elaboran el barro, fabrican una cerámica utilitaria y ritual y se deforman el cráneo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1950] tiene lugar la Mesa Redonda de Arqueólogos del Caribe. En este evento se aprueba clasificar por complejos a las culturas prehispánicas. Se tomó como acuerdo no emplear los términos arcaico, paleolítico, mesolítico y neolítico, y utilizar, de acuerdo con el orden de antiguedad, los periodos I para la concha, II para la piedra y III para la alfarería. El complejo cultural I estaba caracterizado por poseer ajuar rústico de concha y piedra, asentamientos aislados y proporcionales a los residentes. El complejo cultural II por tener menaje construido de conchas, piedra y madera, además de objetos hechos con espina de peces y vértebras. El complejo cultural III dominaba la alfarería, la talla en madera y las posibles interrelaciones entre las representaciones de hombres, animales y plantas; poseían agricultura y conocían sus técnicas. Fabricaban objetos de material óseo. Tenían asentamientos de mayor estabilidad y construían viviendas de varias formas. Elaboraban fibras y tejidos. Practicaban la deformación craneana fronto-occipital-oblicua, pero no todos los habitantes. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1964], el profesor René Herrera Fritot, que se encontraba trabajando en la Academia de Ciencias de Cuba, postula una nueva clasificación: el grupo cerámico y no cerámico. Establece, además, cuatro subperiodos: pre-taíno, taíno temprano, taíno medio, taíno tardío. En igual fecha, el Departamento de Antropología de la Academia diseña otro modelo, de acuerdo con el nivel de desarrollo: agricultores ceramistas, que incluían como culturas al taíno y al subtaíno; y recolectores no ceramistas, para los ciboneyes aspecto Guayabo Blanco y aspecto Cayo Redondo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1965], el arqueólogo [Ernesto Tabío Palma y la historiadora [Estrella Rey Betancourt sientan las bases de una periodización marxista de las culturas prehispánicas cubanas en su obra ''Prehistoria de Cuba''. Dividen las comunidades aborígenes de Cuba en agricultores ceramistas (asociados con el grupo cultural aruaco en el que se encuentran taínos y subtaínos), con agricultura incipiente no ceramistas (ciboney aspecto Cayo Redondo) y recolectores cazadores no ceramistas (ciboney aspecto Guayabo Blanco). Más tarde, ajustan este esquema al nivel de desarrollo socioeconómico y, en el caso de los agricultores ceramistas aruacos, agregan a la división en taínos y subtaínos, un nuevo grupo cultural denominado mayarí, que tenía agricultura incipiente y era ceramista. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[Manuel Rivero de la Calle] aporta una nueva nomenclatura, en la que no incorpora a los subtaínos, en el libro ''Las culturas aborígenes de Cuba'' (1966): grupos no ceramistas (guanahatabeyes y ciboneyes) y ceramistas (taínos). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1979], durante la IV Jornada Arqueológica de Cuba y el Caribe, Tabío Palma propone una periodización sobre las culturas prehispánicas de Cuba, a partir de un examen de los parámetros evolutivos y análisis de la base económica, en tres etapas: La primera, preagroalfarera, grupos que no practicaban la agricultura ni la cerámica y sólo realizaban recolección, pesca menor y caza, a la cual le correspondían tres fases: temprana, con utensilios de piedra tallada, grandes cuchillos, raspadores y buriles; fase media, ciboney Guayabo Blanco, con montículos o residuarios, artefactos de piedra, conchas, percutores, majaderos y gubias; y fase tardía, ciboney Cayo Redondo, con utillaje de piedra, morteros, majaderos, dagas y bolas líticas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La segunda, protoagrícola, con cerámica incipiente, poca decoración o ninguna y predominio de la microlítica; sus fases hacen referencia a lugares geográficos: una temprana, Playita Canímar, en Matanzas, y Aguas Verdes, en Guantánamo, mientras la tardía recibía las denominaciones de Arroyo del Palo, Mayarí.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La tercera etapa, agroalfarera, contemplaba los grupos que habían alcanzado mayor nivel de desarrollo, los taínos, con cerámica avanzada, burén para cocinar casabe y otros productos, y el dominio de técnicas agrícolas. Esta periodización fue adaptada y enriquecida por [Ramón Dacal Moure] y Manuel Rivero de la Calle, en [1986], cuando prepararon la obra ''Arqueología aborigen de Cuba''.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1994], en el primer capítulo del libro ''Historia de Cuba. La colonia: evolución socioeconómica y formación nacional. De los orígenes hasta 1867'', los arqueólogos Lourdes Domínguez, Jorge Febles y Alexis Rives, pertenecientes al Centro de Antropología, propusieron una tabla cronológica en la que ubicaron estadios clásicos y su equivalente cultural. En orden descendiente van apareciendo: neolítico (comunidad gentilicia desarrollada); agricultores ceramistas (Mayarí); hacia el año cero, el inicio de la elaboración de la cerámica, cultivos incipientes de plantas (Canímar y Aguas Verdes); la comunidad gentilicia primitiva, mesolítico arcaico (Ciboney Cayo Redondo y Ciboney Guayabo Blanco) y, por último, la comunidad gentilicia primitiva, cazadores, que se corresponde con el paleolítico, protoarcaico (Seboruco).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
También en 1994, los investigadores Alexis Rives, Jorge Febles y Gabino La Rosa proponen para el ''Atlas arqueológico naciona''l otro modelo, que mezcla una variante de la clasificación anterior con la de Tabío Palma: agroalfarero, como comunidades de tradición neolítica; protoagroalfarero, comunidades de tradición neolítica incipiente; preagroalfarero, comunidades de tradición mesolítica y paleolítica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1997], Lilián Moreira de Lima define a las culturas prehispánicas en su texto ''La sociedad comunitaria de Cuba'', según las características económicas y sociales, en cuatro tipos comunidades: las que tenían la caza como sustento fundamental, las que potenciaron la explotación de la pesca, las que hicieron incipiente agricultura y las que alcanzaron un grado mayor de desarrollo agrícola. es decir, comunidades cazadoras, comunidades pescadoras, comunidades con posible agricultura esporádica y comunidades agricultoras.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el libro ''Arqueología aborigen. Santiago de Cuba'', de José Jiménez Santander, se propone una periodización basada en los postulados de Tabío y Guarch, que divide la primera etapa de apropiación en tres periodos históricos: periodo temprano, periodo medio y periodo intermedio o rayano. La segunda etapa de producción, la divide en dos periodos: periodo tardío y periodo postrero.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Enrique Alonso, Gerardo Izquierdo y Ulises González, del Instituto Cubano de Antropología, definen una formación económico social para apropiadores pretribales y una para los productores tribales. Para ellos, la cultura no es lo determinante, sino que establecen que las comunidades aborígenes en la historia de Cuba están estructuradas por etapas económicas: Apropiadores tempranos, los denominados paleolíticos&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Guanatahabeyes==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Indios Guanatahabeyes.jpg|miniatura|Indios Guanatahabeyes]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pertenecieron a la fase menos avanzada de las culturas aborígenes cubanas y se les considera los más primitivos pobladores del país. Aunque estuvieron muy extendidos, al momento de arribar los primeros europeos a Cuba se hallaban confinados al extremo oeste de la isla, en la zona del [[Cabo de San Antonio|Cabo de San Antonio]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las referencias históricas describen que utilizaban las cuevas y abrigos rocosos similares como refugio, y que se alimentaban de [[peces|pescados]] y [[moluscos]] marinos, así como de algunas frutas que recolectaban.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En una carta de [[Diego Velázquez (conquistador)|Diego Velázquez]] del día [[18 de abril|18 de abril]] de [[1515]], se afirma:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|Las viviendas de estos guanahatabibes es a manera de salvajes, porque no tienen casa, ni asientos, ni pueblos, ni labranzas, ni comen otra cosa sino las carnes por los montes y [[tortugas]] y pescado.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La [[Gubia de concha|gubia de concha]] – su principal instrumento- y vasijas, martillos, picos e incluso adornillos de [[caracol|caracoles]] han sido encontrados en los residuarios guanatahabeyes de Cuba, y en menor cuantía cuchillos de [[pedernal]] y otros aperos de piedras que se supone utilizaran para machacar y preparar carnes y algunas comidas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Siboneyes ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Indios siboneyes.jpg|miniatura|Indios siboneyes]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Más avanzados que los guanatahabeyes, los siboneyes lograron formas simétricas y un mayor acabado de sus distintos instrumentos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la mayoría de los casos los obtenían a partir de conchas o piedras para construir morteros, percutidores, majaderos, cucharas e instrumentos de corte.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Alrededor del año [[1500]] se localizaban en lo fundamental al norte de la actual provincia de [[Villa Clara]] y en los cayos del norte conocidos como [[Archipiélago Jardines del Rey|Jardines del Rey]]. También habitaban toda la franja costera sur de la región centro-este hasta el [[Golfo de Guacanayabo]], y el archipiélago [[Archipiélago Jardines de la Reina|Jardines de la Reina]], fundamentalmente dedicados a la pesca. Sin embargo, desde el punto de vista arqueológico los estudiosos les atribuyen una presencia casi generalizada por todo el país.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Taínos ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al igual que sus parientes los siboneyes – a quienes según los cronistas de la época tenían subyugados- los taínos provenían de la vecina isla [[La Española|La Española]], que hoy comparten la [[República Dominicana|República Dominicana]] y [[Haití|Haití]]. Localizados fundamentalmente en el centro y oriente de Cuba, los taínos fomentaron la agricultura y la alfarería, en las que lograron un alto nivel de desarrollo. Sus poblados comunales estructurados por [[caney|caneyes]] y [[bohío|bohíos]], indistintamente, eran pequeños pero bien organizados y el cacique era la máxima autoridad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las labores se distribuían en beneficio de todos, y así, mientras los hombres salían a cazar y pescar, para lo cual ya contaban con redes tejidas de algodón y anzuelos de espinas, las mujeres contribuían de manera decisiva a las siembras, la atención de los cultivos y las cosechas. También les estaban encomendada la producción alfarera, de finalidad utilitaria fundamentalmente cazuelas, burenes y otros, que utilizaban para cocinar los alimentos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se sabe que cultivaban el [[ají]], el [[maní]], el boniato, la yuca, de la cual producían el [[casabe]] –una torta de este tubérculo parecida al pan que todavía hoy se come en [[Camagüey]] y la zona oriental del país para acompañar las carnes-; el [[algodón]], que utilizaban para hacer sus hamacas y redes y, además, el [[maíz]] y el [[tabaco]], el cual consumían de preferencia asociado a distintas ceremonias.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En sus yacimientos se han encontrado gran cantidad de instrumentos de piedra como morteros, [[martillo|martillos]] y [[hacha|hachas]], así como ídolos de distinta naturaleza lítica pero de gran belleza y perfección, y unas piezas de maderas preciosas tipo banquetas llamadas dujo que utilizaban los caciques para sentarse.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desarrollaron además la cestería y la cordelería. Por su ubicación el este del país los taínos fueron los que más vinculados estuvieron a los duros procesos de conquista y colonización.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con el inicio de los repartimientos y encomiendas en [[1514]], fueron sometidos a esfuerzos extraordinarios en labores de explotación, constructivas y agrícolas. El trabajo forzado, las matanzas de escarmiento, los suicidios masivos para salvarse de la crueldad con que algunos conquistadores emprendieron su misión, los éxodos a islas y cayos en los alrededores, y asimismo algunas epidemias de enfermedades atípicas hasta entonces, diezmaron considerablemente la población aborigen, cuyos únicos descendientes actuales en Cuba se encuentran en zonas intrincadas de [[Guantánamo|Guantánamo]] próximas a [[Yateras|Yateras]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La historia recoge enfrentamientos organizados contra los españoles y los nombres de los [[cacique|caciques]] [[Hatuey|Hatuey]] y [[Guamá|Guamá]], como los primeros rebeldes cubanos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Cementerios aborígenes==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los cementerios aborígenes son sin duda alguna de muchísimo interés para la [[Arqueología]], de ahí que el estudio de los mismos permita profundizar grandemente en el mejor conocimiento de los primeros pobladores que habitaron el área, sacando a la luz nuevos descubrimientos a cerca de distintos aspectos somáticos y patológicos, así como de sus costumbres funerarias y de las características físico-antropológicas de sus primeros pobladores, cosa esta de la cual en un inicio existía poca información.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la isla, con el avance de los trabajos de campo realizados durante muchos años, se han venido estudiando algunos sitios de este tipo reportados con anterioridad, y se han descubierto otros. Se conocen en la actualidad varios cementerios aborígenes entre los cuales se encuentran: [[El Chorro de Maita]] (en [[Holguín]]),&amp;lt;ref&amp;gt;[http://www.nnc.cubaweb.cu/historia/historia30.htm «Aldea aborigen de Chorro de Maíta: realidad palpable»], artículo publicado en el sitio web Cuba Web.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
la [[Cueva de la Santa]] (en [[Ciudad de La Habana]]),&lt;br /&gt;
la [[Cueva del Perico 1]] (en [[Pinar del Río]]),&lt;br /&gt;
el sitio [[Canimar Abajo]] (en [[Matanzas]]),&lt;br /&gt;
la [[Cueva Calero]]&lt;br /&gt;
y finalmente los sitios [[La Habana|habaneros]]&lt;br /&gt;
[[Marien 2]] y&lt;br /&gt;
[[Bacuranao]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En las excavaciones arqueológicas realizadas en estos dos últimos cementerios aborígenes, participaron integrantes del [[Grupo Espeleológico Guamuhaya]] junto a miembros de otros grupos y a experimentados arqueólogos del Centro de [[Antropología]] perteneciente al [[Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente]] ([[CITMA]]) del país.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Sitio Bacuranao===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En agosto de [[1997]] se realizó la Quinta Campaña de Excavación Arqueológica en este sitio, ubicado en la [[Cueva del Infierno]], municipio habanero de [[San José de las Lajas]]. En dicha ocasión fueron encontrados los restos de cuatro individuos. Los entierros correspondieron a dos adultos y dos niños, uno de los cuales, un menor de corta edad, fue extraído en bloque para ser expuesto en el museo de la localidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esta excavación fue continuadora de la realizada en el [[1995]], la cual culminó con el descubrimiento de un gran cementerio aborigen del cual se extrajeron 54 osamentas completas. En esa ocasión el hallazgo incluyó huesos de 66&amp;amp;nbsp;personas, 57 de ellas menores de cuatro años de edad, tratándose de comunidades preagroalfareras con tradición [[mesolítica]] que poblaron la zona, con una economía de apropiación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La Cueva del Infierno no solo fue usada por comunidades de este grado de desarrollo solamente para enterrar a sus muertos, sino también como lugar de habitación según los resultados de la última campaña, en la que se detectó la presencia de tres grandes fogones que fueron utilizados para la cocción de alimentos. Por otra parte, otros grupos gentilicios de mayor desarrollo hicieron uso también, al parecer con otros fines, de esta cueva pues está reportada además como paradero de caza de grupos agroalfareros con tradición neolítica, habiéndose hallado en su interior numerosos fragmentos de vasijas de [[cerámica]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Sitio Marien 2===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde la década del 50 se conoce de la existencia del sitio que se conoce por Marien 2 debido a los trabajos de campo del Grupo Guamá de aquel entonces y también de los trabajos realizados por el fallecido arqueólogo cubano [[Ernesto Tabío]]. El sitio Marien&amp;amp;nbsp;2 se encuentra ubicado muy cerca de la [[Bahía de Mariel]], en el interior de una cueva.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el año [[1992]] se realizó la primera campaña de excavación arqueológica de este sitio, del cual se exhumaron restos de 50 individuos, de ellos 11&amp;amp;nbsp;adultos, 2&amp;amp;nbsp;subadultos y 37&amp;amp;nbsp;niños. Se extrajeron algunos entierros primarios y otros secundarios y según palabras del Dr. [[Gabino La&amp;amp;nbsp;Rosa]], jefe de la excavación, se pudo comprobar una relación muy interesante en las prácticas sepulcrales y es que prácticamente todos los adultos estaban acompañados por niños, lo cual amplió la visión de los aspectos sociales y culturales que tenían esto grupos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En marzo de [[1998]] se realizó la segunda campaña de excavación en este sitio y en esta ocasión se trabajó en 10&amp;amp;nbsp;entierros, la mayoría niños, se logró comprobar que en la cueva existe un área bien definida y delimitada a la izquierda que fue usada para entierros, en tanto que el área de la derecha fue sitio de habitación y en este fue hallado un inmenso [[fogón]] con abundante restos de la dieta de estos grupos que recolectaban, cazaban y pescaban. Habían restos de [[peces]], de [[bivalvo]]s, [[concha|conchas]] de [[moluscos]], [[jutía]]s, etc.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En esta ocasión se ratifica la presencia de ofrendas en los entierros, consistentes en valvas de ''[[Isognomus alatus]]'', y uno de los entierros (en la foto) tenía una gran [[cigua]] cerca del cráneo. También en cuanto a las costumbres funerarias, se van acumulando pruebas suficientes obtenidas de este y de otros cementerios aborígenes estudiados, que permiten negar la fabulación generalizada en Cuba en los años 1940 y 1950, de los entierros con la cabeza orientada al este. Se hallaron entierros con gran diferencia en la orientación de los cuerpos sin hallar una repetición absoluta, en esta foto se observa por la flecha que indica el norte que no está orientado exactamente este-oeste y además que la cabeza no está hacia el este sino al oeste.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Toda la tierra extraida se pasó por un tamiz para evitar la perdida de pequeños huesos de falanges u otras posibles evidencias de pequeñas dimensiones. Gracias al tamizado al instante es que en ocasiones se detecta, por la presencia de una pequeña evidencia, la proximidad de un entierro, aún cuando el excavador no lo ha notado, permitiendo a partir de ese instante, ser aún más meticulosos y precisos en el trabajo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Sitios arqueológicos aborígenes de Guanajay==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Guanajay]] es un municipio muy antiguo, su fundación data de [[1650]], según el historiador [[Luis Manuel Núñez]] y se dice que fue fundada por los españoles sobre un asentamiento aborigen. El propio topónimo Guanajay es un término aborigen, lo cual le da más veracidad a la afirmación anterior. Pero no siempre este poblado llevó ese nombre, según las viejas crónicas antiguamente se llamó Guamuhaya, topónimo igualmente aborigen.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A partir del año [[1990]] hasta [[1995]] se realizó en toda la isla el Censo Arqueológico Nacional por parte del Centro de Antropología del CITMA (Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio ambiente). Cada provincia tuvo un especialista al frente de dicho censo y [[Provincia La Habana]] fue dirigida por el Dr. Gabino La Rosa Corso, conocido arqueólogo cubano que ha trabajado tanto la Arqueología Aborigen como la Colonial, quien atendió directamente además del municipio, los municipios Caimito y Mariel que comparten sus fronteras con Guanajay.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego de la visita en [[1991]] a la localidad por parte del Dr. Gabino La Rosa, se descartó todo reporte antiguo de sitio, al no encontrarse en el recorrido de inspección, ninguna evidencia material consistente. A partir de este momento, interesados por revelar los secretos de la historia guanajayense, los miembros del Grupo Guamuhaya comenzaron con las prospecciones arqueológicas en Guanajay, partiendo del mapa topográfico de la localidad y siguiendo los posibles patrones de asentamiento, dada las características del terreno que fuesen apropiadas para tal fin, preferiblemente lugares con una fuente de agua cercana y en áreas poco afectadas por crecidas de ríos o arroyos. Se hicieron varias prospecciones del terreno en diferentes áreas sin hallar evidencias de superficie, hasta que a mediados de 1992 luego de muchas búsquedas, comenzaron los primeros descubrimientos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Gracias a la orientación metodológica y el asesoramiento recibido por parte del Doctor Gabino, en [[1994]] realizamos el primer reporte de sitio arqueológico y a partir de entonces el grupo pasó a llamarse Grupo EspeleoArqueológico hasta enero del [[2001]] en que volvió a la antigua denominación de Grupo Espeleológico, ya que las actividades puramente arqueológicas no están incluidas dentro del objeto social de la Sociedad Espeleológica de Cuba. En lo sucesivo el grupo se ha dedicado solamente a la visita, preservación y protección de los sitios descubiertos y reportados por el colectivo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así es que, hasta la fecha son tres los sitios arqueológicos aborígenes hallados y reportados por parte del GEG, cuyas evidencias han sido analizadas en el Centro de Antropología del CITMA. De ellos dos sitios a cielo abierto, ambos asentamientos aborígenes (Guanajay 2 y Jobo), y uno en cueva que es un campamento de caza (Guanajay 1).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El asentamiento aborigen Guanajay 2 presenta un gran taller de silex y se trata de un sitio Preagroalfarero con tradición mesolítca (mesolítico medio) o sea una comunidad gentilicia con una [[economía]] de apropiación. Igual filiación le han dado los especialistas al sitio Guanajay 1, en tanto que el sitio Jobo se trata de un Protoagroalfarero (mesolítico tardío), una comunidad que trabajaba la agricultura y tenía una alfarería incipiente. Este sitio constituye hasta el presente el Protoagroalfarero más occidental del país, siendo el más próximo de su tipo el sitio Banes 2 en el vecino municipio [[Caimito]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Asentamiento aborigen más antiguo de Cuba==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Farallones_de_Seboruco.jpg|miniatura|400px|Farallones de Seboruco]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una inapreciable reliquia histórica para el conocimiento humano resulta el sitio arqueológico los Farallones de Seboruco, el lugar más arcaico del asentamiento aborigen del archipiélago cubano, localizado en el municipio de Mayarí, de la oriental provincia de Holguín, un lugar de extraordinario valor científico y cultural que integra esencialmente el patrimonio cultural del pueblo cubano.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot;&amp;gt;[http://www.aldia.cu/index.php?mod=noticias&amp;amp;id=10611 «El asentamiento aborigen más antiguo de Cuba»], artículo publicado en el sitio web Al&amp;amp;nbsp;Día.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Su descubrimiento, por el doctor Antonio Núñez Jiménez, investigador ya fallecido, data del 1939. El hallazgo reveló la cultura más antigua de Cuba, la cual se remonta aproximadamente a seis mil años atrás. Los primeros habitantes de nuestra Isla, pertenecían al grupo protoarcaico, el cual no conocía el uso de la agricultura ni la cerámica e ignoraban el pulimento de las piedras, pero, sabían el secreto de la talla en madera.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sus utensilios para el trabajo consistían en cuchillos, destrales, majadores y otros instrumentos hechos de rocas sílex lasqueadas, piezas largas y filosas que empleaban en sus tareas de subsistencia y los ubican en la etapa preagroalfarera, ya que ésta se divide en tres fases denominada: temprana, media y tardía, la primera de ellas corresponden a los residuarios de Levisa y Seboruco que se caracterizan por la industria de las lascas y puntas de sílex.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La economía de dichos grupos protoarcaicos indocubanos, primeros habitantes de Cuba, dependendía de la caza, la pesca y la recolección por lo que sus comunidades generalmente eran nómadas. En los Farallones de Seboruco, hoy Monumento Nacional, fueron encontradas algunas evidencias de madera tallada que supone su función estaba dedicada a actividades rituales de acuerdo con su estructura, ya que semejan cetros. Según las investigaciones, los grupos aborígenes protoarcaicos se guarecían en cuevas para las prácticas necrológicas. Los enterramientos los hacían con algún desarrollo ritual; los cadáveres los sepultaban, situándoles objetos líticos al lado a manera de ofrendas funerarias.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Seboruco está conformado por varias cuevas donde aparecieron por primera vez pictografías en la zona oriental, las que se conservan aún en buen estado y se pueden apreciar dibujos en blanco y negro con estilo más bien abstracto y trazos lineales muy simple que muestran el arte rupestre de nuestra cultura prehistórica, considerada la más antigua manifestación artística hecha en nuestro país.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Otras excavaciones llevadas a cabo el 18 de mayo de 1979, encabezada por Núñez Jiménez, acompañado por José A. Viciedo y Carlos Betancourt, hicieron nuevos aportes de mayor valor para continuar esclareciendo la antigua cultura aborigen. A una profundidad de 0,30 metros fueron descubiertos huesos y otras piezas arqueológicas que revelaron parte de su dieta alimentaria. Para sorpresa de los investigadores fue encontrado un esqueleto que a pesar del deterioro por el tiempo, pudo reconstruirse su posición acuclillada y se estima perteneciera a una persona de 13&amp;amp;nbsp;años de edad del sexo femenino.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los Farallones de Seboruco representan un alto significado arqueológico. Aquí se han encontrado los sitios Seboruco III, IV, V, VI y VII, los que rodean el farallón y son las únicas zonas que parecen hayan sido habitadas hasta el momento, y además, por ser muy homogéneas pertenecen al grupo protoarcaico, el más antiguo de nuestra historia aborigen. Farallones de Seboruco es conocido internacionalmente por constituir un lugar clásico y típico para la investigación en el área antillana y muy especialmente para nuestro país. Posee un conclave básico en el entorno geobiológico y tiene también una relevancia cultural apreciable e indiscutible para las generaciones futuras y el desarrollo de las investigaciones que a allí se efectúan y que todavía no han concluido.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Etapas==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Etapa preagroalfarera (6000 a. n. e. hasta 1500 n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se incluye en ella a todos los grupos aborígenes cubanos que no practicaban la agricultura ni utilizaban la cerámica. Es decir, sus actividades económicas se reducían a la recolección de frutas, tubérculos, raíces silvestres, y también moluscos terrestres y marinos. Practicaban la pesca fluvial y marítima, así como la caza menor. En su fase más temprana es posible que algunos grupos practicasen la caza de animales de tamaño apreciable, sobrevivientes últimos de la extinguida fauna terrestre pleistocénica, así como de algunos grandes mamíferos marinos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Fase temprana (6000 a. n. e. - 1000 a. n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los aborígenes cubanos más antiguos están incluidos en esta fase. Algunos arqueólogos cubanos los denominan «protoarcaicos». Estos grupos aborígenes muy antiguos han sido descubiertos en esta última década y, por lo tanto, el conocimiento que tenemos de ellos no es muy amplio todavía.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En excavaciones realizadas en 1973 por arqueólogos de la Academia de Ciencias, asesorados por el doctor J. Kozlowski, de la Universidad de Cracovia, en el sitio Levisa&amp;amp;nbsp;I, descubierto por nosotros en el año 1964, en un abrigo rocoso de los farallones del Río Levisa -a poca distancia, al Sur, de las minas de Nicaro, provincia de Holguín- se encontraron en la capa más profunda de la excavación instrumentos de piedra tallada (es decir, hechos de piedras muy duras: sílex, chert, calcedonia, que al ser golpeados por el hombre con otra piedra producen lascas cortantes) entre los que figuraban grandes cuchillos, raspadores, buriles, etcétera.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se debe señalar que este conjunto de artefactos de piedra no corresponde en forma alguna con el ajuar de los grupos aboríge-nes cubanos conocidos por nosotros hasta entonces. En esa capa más profunda se encontraron algunos fragmentos de carbón vegetal provenientes de muy antiguos fogones, los que, al ser sometidos al análisis radiocarbónico (C-14) en un laboratorio de física nuclear, arrojaron un fechado de cinco mil ciento cuarenta años de antigüedad. Calibrado este fechado por métodos todavía más precisos nos dio una fecha muy próxima a los seis mil años de antigüedad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|Estos instrumentos consisten en grandes lascas, láminas y puntas, así como grandes núcleos de piedra.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con respecto a la llegada a Cuba de estos primitivos hombres, es muy interesante señalar que, de acuerdo con estudios nuestros realizados en 1979, por esa época el nivel del mar se encontraba a unos veinte metros por debajo del nivel actual, por lo que la configuración de las costas de algunas islas antillanas, especialmente las Bahamas y Cuba, era bastante diferente de lo que vemos en los mapas geográficos actuales, pero seguían siendo islas separadas unas de otras. La geología nos indica que la unión de las islas antillanas con las áreas continentales se produjo hace muchos millones de años; por otra parte, actualmente los cálculos más audaces de los especialistas en cuanto a la presencia del hombre en América no van más allá de los cincuenta mil años. Luego, estos primeros amerindios tuvieron forzosamente que llegar a las Antillas, inclusive a Cuba, por vía de la navegación, aunque fuera en su forma más rudimentaria.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A pesar de que se ha investigado y discutido mucho sobre el origen de esos antiguos aborígenes cubanos y sobre las rutas que siguieron para llegar a nuestras costas, esto es algo que no sabemos con certeza todavía. Sin embargo, se señalan tres, rutas potenciales: (a) del Sudeste de Estados Unidos hacia las Bahamas y de allí hasta Cuba (b) desde el Nordeste de la costa de Nicaragua, a través de una serie de islas e islotes que emergían entonces en el Mar Caribe, hasta Jamaica y de allí a Cuba, y (c) desde la costa Nordeste de Venezuela a las Antillas Menores, y después hacia las Antillas Mayores hasta llegar finalmente a Cuba. Las futuras investigaciones seguramente aclararán este interesante problema que afrontamos en la actualidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Otro sitio arqueológico que también corresponde a esta fase temprana (o Protoarcaica) de la etapa Preagroalfarera es el de los Farallones de Seboruco. Está situado a cinco kilómetros al Sursudeste de la población de Mayarí, en la provincia de Holguín.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1943, el doctor Antonio Núñez Jiménez descubrió este sitio e hizo algunas excavaciones. En los años 1960 y 1970. arqueólogos de nuestra Academia de Ciencias lo exploraron y excavaron en diversas oportunidades. Ahora, por su importancia, nos vamos a referir concretamente a las excavaciones realizadas por ellos en 1978. Este trabajo aportó valiosos datos relativos a algunos aspectos de la cultura de estos primitivos indocubanos, así como del medio ecológico, incluyendo al geológico. En el material colectado allí, aparecen artefactos de piedra tallada que son los de mayor tamaño y de tipo más primitivo encontrados en nuestro país hasta esa fecha. Por la literatura arqueológica publicada hasta ahora sobre las Antillas o la América Central, no se conocen artefactos de piedra similares. Estos instrumentos consisten en grandes lascas, láminas y puntas, así como grandes núcleos de piedra (de donde sacaban los anteriores instrumentos) poco explotados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se pudo advertir la existencia de varias etapas de desarrollo en la técnica de fabricación de herramientas de piedra tallada. Un resultado importante fue descubrir la fuente de aprovisionamiento de sílex de donde los primitivos hombres que habitaron el sitio de Seboruco obtenían la materia prima para elaborar las herramientas de piedra con que cazaban y trabajaban la madera.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Uno de los problemas que quedaron planteados, entre los resultados de esa excavación -en relación con la caza-, fue la presencia de las grandes puntas de piedra tallada y su posible implicación con el antiguo medio correspondiente a este yacimiento arqueológico, ya que en ese período (seis mil años o más) existían grandes mamíferos marinos en la costa, las llamadas «[[focas tropicales]]» ''([[Monachus tropicalis]])'' y, en la desembocadura de los ríos, el [[manatí]] ''([[Trichecizus manatus]])''.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
También en esa época pudo haber grandes mamíferos terrestres en el interior del país, como últimos representantes de la fauna pleistocénica; tal es el caso de los grandes perezosos (Megalocnus rodens) cuyos restos óseos se han encontrado con cierta frecuencia, pero cuya asociación con evidencias humanas parece todavía dudosa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lamentablemente, en ninguna de las expediciones al sitio Seboruco se ha podido obtener muestras para poder fechar por medio del radiocarbono (T-14) este interesantísimo sitio. No obstante, algunos investigadores estiman que la antigüedad de Seboruco, sobre todo la de la época más temprana, puede ser bastante superior a los seis mil o siete mil años. Para ello se basan fundamentalmente en la tipología de las grandes herramientas de piedra tallada que aparecido allí.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Fase media (2000 a. n. e. hasta 1000 n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pertenece a esta fase de la etapa Preagroalfarera el grupo cultural aborigen denominado Ciboney-Guayabo Blanco. Estos aborígenes no fueron conocidos; directa ni indirectamente, por los conquistadores españoles. El grupo lleva ese nombre porque sus primeras manifestaciones aparecieron en 1913, en el sitio de ese nombre, que está localizado en la Ciénaga Oriental de Zapata, al Nordeste de la Bahía de Cochinos, costa Sur de la provincia de Matanzas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los aborígenes que corresponden a esta fase media Preagroalfarera, en lo que respecta a sus actividades económicas, eran recolectores de frutos y raíces silvestres así como de moluscos marinos y terrestres; practicaban la pesca y la caza menor (por ejemplo, de las jutías). Sus sitios de habitación se manifiestan por las evidencias de amontonamientos de basura, que fluctúan en magnitud desde residuarios super-ficiales y pequeños hasta grandes montículos que llegan a tener hasta varias decenas de metros de diámetro y dos o tres metros de altura. Las evidencias de estos primitivos hombres las encontramos por toda la Isla, casi siempre en sitios costeros. En ocasiones habitaban en cuevas y abrigos rocosos, pero también lo hacían al aire libre.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|Son abundantes sus herramientas hechas de la concha de grandes moluscos marinos, como las gubias, que utilizaban para trabajar la madera.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Un caso típico de habitación, al aire libre, de aborígenes de esta fase media Preagroalfarera, nos lo brinda el gran residuario ubicado frente a la Cueva Funche, Península de Guanahacabibes, en el extremo occidental de la provincia de Pinar del Río. En 1966, arqueólogos de la Academia de Ciencias de Cuba, realizaron allí amplias y detalladas excavaciones.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tenía este depósito de basura aborigen unos cuarenta y seis metros en su eje este-oeste y cuarenta y dos metros en su eje norte-sur, siendo su altura máxima de uno y medio metros. Como resultado de estos trabajos se recolectaron muchas evidencias constituidas por una gran cantidad de artefactos de piedra y de concha de moluscos marinos de gran tamaño, todos de tosca factura. Entre los primeros se destacan los percutores o martillos y los majaderos, que servían para triturar semillas; entre las segundas, las gubias y 'vasijas. No se encontraron herramientas de piedra tallada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El examen de los restos de comida mostró una gran cantidad de huesos de diferentes especies de jutías, muchos carapachos de cangrejos y abundantes conchas de moluscos marinos de diferentes tamaños. Las muestras orgánicas colectadas en ese sitio fueron analizadas por medio del carbón radiactivo (C-14), las cuales dieron fechados de una antigüedad que varía entre los cuatro mil y dos mil años.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sobre las prácticas funerarias realizadas por los aborígenes del grupo Ciboney-Guayabo Blanco, típicos de esta fase media Preagroalfarera, tenemos abundante información de diferentes sitios; pero, a guisa de ejemplo, diremos que arqueólogos de nuestra Academia de Ciencias excavaron durante los años 1971 y 1972 la importante cueva funeraria conocida por el nombre de El Perico I, situada en las cercanías de Bahía Honda, provincia de Pinar del Río. Allí exhumaron unos cincuenta y un entierros de aborígenes Ciboney-Guayabo Blanco. De ese total, cuarenta eran de carácter primario, es decir, habían sido enterrados directamente en el suelo sin tocar para nada después los restos de los individuos; once eran de carácter secundario, es decir, el muerto había sido enterrado, pero posteriormente los aborígenes lo habían desenterrado. Hicieron como una especie de paquete con el cráneo y los huesos largos, y así lo habían vuelto a enterrar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los restos humanos excavados correspondían a treinta y tres niños y dieciocho adultos. No se observó que los entierros estuviesen orientados en relación con algún punto geográfico dado. Los entierros primarios aparecían en las capas medias y tardías; los secundarios, en las capas tempranas (o más antiguas) y estaban muy cubiertos de polvo rojo obtenido del mineral conocido por hematita, hecho partículas y bien triturado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Todos los cráneos colectados allí no presentaban deformación artificial, rasgo cultural de todos los aborígenes preagroalfareros y protoagrícolas de Cuba.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Fase tardía (100 a. n. e. - 1500 a. n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A esta fase tardía Preagroalfarera corresponde el grupo aborigen Ciboney-Cayo Redondo. Este grupo cultural se denomina así porque, en 1941, se hizo la primera excavación sistemática de un sitio de este complejo cultural en el cayuelo Cayo Redondo, ubicado junto a la costa cenagosa y de manglares muy cerca de La Fe, en la Bahía de Guadiana, parte Norte de la Península de Guanahacabibes, provincia de Pinar del Río.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los aborígenes que corresponden a esta fase tardía Preagroalfarera, en lo que respecta a sus actividades económicas, eran recolectores de frutos, raíces y&lt;br /&gt;
tubérculos silvestres, así como de moluscos marinos y terrestres; practicaban la pesca y la caza menor de jutías y aves. Estos hombres habitaron por todo nuestro territorio desde el [[años 90 a. n. e.|100&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.]] hasta la llegada de los españoles; no obstante, es probable que algunos grupos siguieran viviendo hasta el [[siglo&amp;amp;nbsp;XVII]] en lugares apartados y remotos de nuestro archipiélago. De acuerdo con los cronistas, tuvieron muy poco contacto con los conquistadores. Sus restos aparecen generalmente ubicados en sitios costeros y cenagosos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las principales zonas de Cuba donde se encuentran sus residuarios son la costa Sur de las provincias de Camagüey y Las Tunas, así como las áreas aledañas a la desembocadura del Río Cauto, en la provincia Granma. En todas estas áreas las evidencias dejadas por esos indocubanos son muy abundantes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las herramientas utilizadas por estos hombres, de acuerdo con las evidencias obtenidas por los arqueólogos, están formadas, en primer lugar, por instrumentos de piedra tales como majaderos y morteros, utilizados para moler y triturar granos y semillas de plantas silvestres. Algunos de estos artefactos presentan simetría bilateral y buen acabado superficial. También hacen buen uso de los instrumentos de piedra tallada, empleando el sílex, tales como cuchillos y raspadores. Son abundantes las herramientas hechas de la concha de grandes moluscos marinos, como las gubias, que utilizaban para trabajar la madera. Es notable el empleo que hace este grupo de los colorantes minerales; por ejemplo, de la hematita y la limonita, con los que obtenían polvos de color rojo y amarillo respectivamente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las prácticas funerarias de este grupo humano eran, en algunos casos, mucho más complejas que las de los aborígenes correspondientes a las fases temprana y media de la etapa Preagroalfarera; un ejemplo de esto lo tenemos en los resultados de la excavación hecha en 1941 por el doctor R. Herrera Fritot en la cueva funeraria de Los Niños, en Cayo Salinas, Bahía de Buenavista o Caguanes, provincia de Sancti Spíritus, en la costa Norte. Allí se encontró un interesante entierro colectivo de trece niños, que fluctuaban en edad desde uno hasta diez años. Sobre esto nos dice el doctor Herrera: «Con cada esqueleto colocaron una bola lítica, cuyo tamaño guarda relación con la edad del individuo».&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los entierros estaban dispuestos en forma más o menos circular, teniendo como centro el de un niño, al parecer más importante, pues presentaba como ofrendas dos &amp;quot;dagas&amp;quot; de piedra y también una bola de piedra, la más pulida de todas. Estas &amp;quot;dagas&amp;quot; y bolas de piedra parecen estar estrechamente relacionadas con los entierros de los aborígenes de esta fase tardía Preagroalfarera. Los cráneos de estos hombres, al igual que los de las fases temprana y media de esta etapa Preagroalfarera, no están deformados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Etapa protoagrícola (100 a. n. e. a 1000 n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los conocimientos que tenemos de los aborígenes que corresponden a esta etapa no son muy amplios, pues se han comenzado a estudiar en los últimos diez años. Podemos decir que esta etapa es transicional entre las etapas Preagroalfarera y Agroalfarera; en ella quedan enmarcadas algunas comunidades aborígenes cubanas que generalmente presentan un ajuar que se corresponde con la fase tardía de la etapa Preagroalfarera, es decir, similar al del Ciboney-Cayo Redondo, pero con evidencias ya de un limitado uso de las vasijas hechas de cerámica, casi siempre pequeñas y simples, digamos, con muy pocas decoraciones, si es que las tienen.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En ese ajuar nunca aparece el &amp;quot;burén&amp;quot;: torta de cerámica utilizada por los aborígenes agroalfareros para asar el pan de casabe hecho de la yuca y que, para los arqueólogos, es un indicativo indirecto de la agricultura de este tubérculo, ya bien desarrollada. Otras evidencias características de esta etapa Protoagrícola, sobre todo en sus fases temprana y media, es la abundancia de pequeñas herramientas de pie&lt;br /&gt;
dra tallada: cuchillos, raspadores, buriles, etcétera, a cuyo conjunto los especialistas denominan &amp;quot;microlítico&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1964 se localiza un sitio: el abrigo rocoso de Arroyo del Palo, muy próximo a Mayarí, provincia de Holguín, en que se presentaba un. ajuar típico del Ciboney-Cayo Redondo que, como sabemos, corresponde a la fase tardía de la etapa Preagroalfarera, pero con una presencia muy abundante de restos de vasijas de cerámica, a veces muy decoradas pero sólo por medio de simples incisiones; cerámica muy diferente a la que se ve en la etapa Agroalfarera de Cuba. A pesar de que en este sitio colectamos muchos fragmentos de vasijas de cerámica, no apareció ni un solo fragmento de burén. Igual ocurrió en otros sitios de la provincia de Holguín: Mejías y Santa Rosalía I. En aquella época pensamos que estos restos correspondían a una nueva cultura aborigen de Cuba: la que denominamos &amp;quot;Mayarí&amp;quot;. Sin embargo, hoy creemos que, en realidad, lo que habíamos descubierto era más bien una manifestación de la fase tardía de la etapa Protoagrícola.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estudios hechos en la década del setenta por el arqueólogo Ramón Dacal, de la Universidad de La Habana, en los sitios Canímar y Playitas, cercanos a la Bahía de Matanzas, así como en Aguas Verdes, en la costa Norte de la provincia de Guantánamo, nos dan lo que parecen ser las manifestaciones más tempranas de la etapa Protoagrícola.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estos aborígenes parecen haber habitado por toda la Isla, mostrando cierta preferencia por los sitios próximos a la costa en su fase temprana, y también tierra adentro en la fase tardía.&lt;br /&gt;
La duración de la etapa Protoagrícola de Cuba es de poco más de un milenio, desde aproximadamente el año [[siglo II a. n. e.|100&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.]] hasta el 1000&amp;amp;nbsp;[[nuestra era|n.&amp;amp;nbsp;e.]]; como se ve, traspasa en el tiempo y el desarrollo económico a las clásicas manifestaciones preagroalfareras tardías y las más tempranas de las agroalfareras. Los cráneos de estos hombres no son deformados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Etapa Agroalfarera (800-1500)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Comunidades_agricultores-ceramistas.jpg|300px|thumb|right|Comunidades aborígenes agricultoras-ceramistas.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En esta corta etapa, pues abarca sólo setecientos años, están incluidas todas aquellas comunidades aborígenes cubanas cuya economía de subsistencia se basaba principalmente en la agricultura de raíces, tubérculos y granos; pero entre esos cultivos predominaba el de la yuca y, algo menos, el del boniato. También practicaban la recolección, la pesca y la caza menor. Corresponde esta etapa a los aborígenes más estudiados y mejor conocidos de Cuba.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los sistemas de agricultura que practicaban los agroalfareros de esta Isla, al igual que los de las demás Antillas Mayores, eran dos: el de roza, el más extendido entre ellos, que era el más antiguo y menos eficiente, y el de montones, el más reciente y más eficiente. El cultivo de roza consistía en despejar ciertas áreas de los bosques, talando los árboles, limpiando los arbustos y terminando la limpieza del terreno por medio del fuego. Para talar los árboles utilizaban las hachas de piedra pulida. Después removían con un palo aguzado (la coa) el terreno así obtenido y allí plantaban sus cultivos. Al cabo de dos o tres años, por agotamiento de los suelos, necesitaban nuevos terrenos y tenían que repetir las operaciones ya indicadas en áreas contiguas del bosque virgen. Este sistema lo emplearon desde su llegada a Cuba, hacia el siglo VIII.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El cultivo de montones, al parecer, se comenzó a utilizar por el siglo xi. Para esto se requería un terreno llano y despejado de la vegetación natural. Con las coas removían el terreno y levantaban pequeños montículos de tierra suelta, que tenían dos o tres metros de diámetro, formando hileras, y separados unos de otros por unos pocos metros. En esos pequeños montículos sembraban los tubérculos de yuca o los bejucos de boniato. Este sistema de cultivo daba cosechas, por unidad de área, mucho mayores que por el sistema de roza.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero a pesar de la mayor eficiencia del cultivo de montones, los aborígenes siguieron empleando el cultivo de roza, por ejemplo, en las laderas de los cerros, porque las fuertes lluvias, en esas condiciones, arrastraban los sembrados de montones&lt;br /&gt;
Los aborígenes de la etapa Agroalfarera utilizaban profusamente la cerámica ya bien desarrollada, principalmente en forma de vasijas, que utilizaban para cocer sus alimentos y conservar el agua, así como de burenes, que servían para tostar el pan de casabe que hacían de la yuca rallada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los arqueólogos han denominado a estos indocubanos agricultores y ceramistas &amp;quot;subtaínos&amp;quot; y &amp;quot;tainos&amp;quot;, atendiendo al mayor o menor grado del desarrollo socioeconómico alcanzado por esas comunidades, así como por ciertas características que presentan sus ajuares, principalmente en los rasgos decorativos de la cerámica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|&amp;quot;... pero entre esos cultivos predomina el de la yuca y algo menos el del boniato; también practicaban la recolección, la pesca y la caza menor.&amp;quot;}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tanto los subtaínos como los taínos corresponden a la gran familia aborigen sudamericana llamada &amp;quot;aruaca&amp;quot;. Los cronistas de Indias, principalmente el padre Las Casas y Gonzalo Fernández de Oviedo, nos han legado valiosas informaciones sobre estas comunidades primitivas antillanas; pero esos trabajos versan, casi exclusivamente, sobre los grupos aruacos, agricultores y ceramistas, que vivían en la isla La Española, Los comentarios enfocan, como es natural, la situación existente en esa área en la época del descubrimiento y en los primeros años de la conquista.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por otra parte, los trabajos arqueológicos realizados a partir del siglo pasado, pero sobre todo los efectuados en las últimas décadas de este siglo xx, nos suministran datos cada vez más precisos sobre estas comunidades primitivas. Así sabemos que la introducción de la cerámica y de la agricultura en las Antillas tuvo lugar en los comienzos de nuestra era, es decir, hace unos das mi. años. Indígenas&lt;br /&gt;
del grupo arúaco, con un nivel de desarrollo agrícola y ceramista bastante alta, partieron en esa época de la Península de Paria (en la costa Nordeste de Venezuela) y comenzaron a emigrar hacia las Antillas Menores, llegaron a Puerto Rico por el año [[150&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.]], desde donde se extendieron gradualmente por las Antillas Mayores y las Bahamas, durante un período de varios siglos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La llegada de los primeros grupos subtaínos a Cuba se remonta a una antigüedad mucho mayor de lo que se creía hasta hace algunos años. Fechados radiocarbónicos (C-14) obtenidos en 1963 por arqueólogos de la Academia de Ciencias de Cuba, en un residuario del área de Banes, provincia de Holguín, sirvieron de base para hacer estimados que nos permiten indicar que el arribo de estos aborígenes a nuestro país debe de haber tenido lugar por el [[siglo&amp;amp;nbsp;VIII]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En un proceso de muchos años, los aborígenes agricultores y ceramistas se fueron asentando en la parte oriental y central de Cuba, después de su llegada desde La Española; especialmente lo hicieron en el área de la actual provincia de Holguín, donde alcanzaron su máximo desarrollo demográfico.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los testimonios materiales del grupo subtaína, muy abundantes, han sido colectados por los arqueólogos en las provincias de Guantánamo, Holguín, Santiago de Cuba y Gramna; en diversas localidades de las de Camagüey y Ciego de Ávila; y en algunos sitios de Cienfuegos, Sancti Spíritus y Villa Clara, y muy pocos en la de Matanzas. Estos materiales han sido recogidos de residuarios que, por su magnitud, indican que se trataba de verdaderos asientos de poblados. En cambio, en las provincias de La Habana y Pinar del Río sólo se han obtenido, hasta ahora, restos de poblados pequeños o evidencias aisladas. En la Isla de la Juventud sólo se ha encontrado algún que otro objeto aislado correspondiente a estos grupos indocubanos.&lt;br /&gt;
El estudio de los sitios de habitación de estos aborígenes agroalfareros, hecho por los arqueólogos, indica que generalmente eran pequeños poblados con las casas dispuestas alrededor de un área central despejada, que ellos denominaban &amp;quot;batey&amp;quot;, y que era empleada para sus ceremonias y para el juego de pelota llamado &amp;quot;batos&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque algunos poblados se hicieron junto a&lt;br /&gt;
la costa, la mayoría aparecen tierra adentro, pero no muy alejados del mar. Su habitación en cuevas parece haber sido esporádica, pero éstas se usaron principalmente para depositar a sus muertos o como sitios en que tenían lugar ciertas ceremonias religiosas.&lt;br /&gt;
Las viviendas de los aborígenes agroalfareros, según los cronistas, tenían un cuerpo cilíndrico y techo cónico; las paredes estaban formadas con cañas y los techos cubiertos de hojas de palma; estas casas eran llamadas &amp;quot;caneyes&amp;quot; par los&lt;br /&gt;
indocubanos. Ellos también las hacían de forma rectangular, muy similares a los bohíos de nuestros campesinos; pero esta forma no era muy frecuente.&lt;br /&gt;
Hacían también cobertizos con palos y techumbres de hojas de palma, que utilizaban, entre otras cosas, para proteger las canoas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se puede apreciar, por los testimonios materiales encontrados en los sitios de habitación de estos aborígenes agroalfareros, que su ajuar era muy abundante y variado. En ellos se localiza gran cantidad de fragmentos de artefactos de cerámica, piedra, concha y hueso. Sabemos que empleaban la madera para hacer diversos objetos, entre los que se destacan las canoas; eran hábiles cesteros y dominaban las técnicas textiles; sobre éstas los españoles nos hablan de la confección de hamacas que hacían con hilos de algodón, además de otras cosas utilitarias.&lt;br /&gt;
Como hemos dicho, las evidencias cerámicas son muy abundantes, predominando los restos de vasijas de diversos tamaños y formas, algunas muy decoradas, que utilizaban para cocer sus alimentos y guardar agua. En la mayoría de los casos, las técnicas de decoración se realizaban por medio de incisiones o aplicaciones.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estas técnicas no incluyen el uso de pinturas. Otros artefactos de cerámica muy frecuentes son los burenes, que consisten en unos discos de barro cocido, con un diámetro que varía entre treinta y sesenta centímetros y de un grosor de uno y medio a cuatro centímetros. La superficie superior del disco era pulida, sobre la que depositaban la masa de yuca rallada de donde salía la torta de casabe después de horneada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los instrumentos de piedra son numerosos y variados. Entre ellos destacaremos las hachas de piedra pulida, denominadas &amp;quot;hachas petaloides&amp;quot;. Como ya dijimos, este instrumento era fundamental para la preparación de sus campos de cultivo, pero podía también servir para la guerra. Algunas, muy bien terminadas, deben de haberse utilizado para fines ceremoniales. Éstas alcanzan un alto grado de valor estético.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los percutores o martillos de piedra son abundantes. La mayoría de estos instrumentos consiste en piedras o guijarros muy duros, usados en su estado natural; aunque hay algunos que presentan formas geométricas: cúbicas, discoidales y rectangulares. Eran empleados para golpes o triturar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tanto los morteros como los majaderos de piedra aparecen en forma ocasional; estos últimos pueden ser de forma acampanada o cilíndrica, y de diversos tamaños.&lt;br /&gt;
También aparecen en el ajuar agroalfarero, en forma no muy abundante, amuletos o adornos muy bellas. Entre ellos se destacan los denominados &amp;quot;idolillos de piedra&amp;quot;, en forma de entes antropomórficos o antropozoomórficos, es decir, con rasgos humanos y de animales. Casi siempre se trata de una figura humana en posición acuclillada, con los&lt;br /&gt;
brazos adosados a los costados y las manos sobre el vientre.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los órganos genitales masculinos se muestran en forma muy conspicua. Estos idolillos presentan una taladradura transversal, a la altura de los hombros, que debe de haber servido para suspenderlos. El material de piedra empleado es; por regla general, 1a cuarcita y la jadeíta, aunque se han encontrado algunos hechos de la concha de grandes moluscos marinos o de hueso de animales, como el manatí.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Examinando las evidencias de desechos de comida en los residuarios agroalfareros, sólo encontramos restos de alimentos de origen animal, que varían de acuerdo con muchos factores, tales como la proximidad o no a la costa del sitio de habitación, la abundancia o escasez de determinada especie faúnica, etcétera. Pero, en general, encontramos huesos de jutía, manatí, aves, pescado, tortugas y otros reptiles, así como conchas de moluscos, tanto terrestres como marinos; también carapachos de cangrejos y otros crustáceos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La evidencia indirecta de la alimentación vegetal, nos la proporciona la presencia abundante, casi siempre, de fragmentos de burenes de cerámica, que para los arqueólogos es indicativo de la agricultura de la yuca.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque el material óseo humano recogido en los sitios agroalfareros, tanto subtaíno como taíno, no puede considerarse como muy abundante, nuestros antropólogos físicos consideran que todos sus cráneos aparecen con deformación artificial frontoccipital, del tipo clasificado como tabular oblicuo. Esta práctica cultural de la deformación craneana sólo aparece en Cuba asociada a los aborígenes de la etapa Agroalfarera. Los demás amerindios cubanos presentan cráneos normales, esto es, no deformados.&amp;lt;ref&amp;gt;[[E. Aleksandrenkov|Aleksandrenkov, E.]]: [http://www.cubaarqueologica.org/document/ht3.pdf ''Aborígenes de Cuba. Problemas y posibilidades de estudio''] (PDF), publicado en el sitio web Cuba Arqueológica (La&amp;amp;nbsp;Habana). Menciona los trabajos de [[Ernesto E. Tabío]].&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Credos religiosos==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Antes de la conquista y colonización de Cuba, la población aborigen no tenía un grado de desarrollo semejante al de otras culturas precolombinas, como los mayas, los aztecas o los incas. Los indígenas de Cuba no edificaron grandes templos ni ciudades. Los más avanzados, los taínos, construyeron comunidades denominadas bateyes, con viviendas que llamaron bohíos, caneyes y barbacoas. Se dedicaban a la agricultura y a la pesca, y eran alfareros. Poseían sus propios credos religiosos rudimentarios, pero que son difíciles de conocer debido a que no quedaron huellas estudiables.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una de las más curiosas manifestaciones era la propia mitología indígena, particularmente la taína, que distaba mucho de las complejas manifestaciones de las culturas de mesoamérica. La [[mitología taína]] se basaba fundamentalmente en el Sol, la Luna, el origen del sexo femenino y el diluvio. Algunas creencias sugerían que el Sol, la Luna y el hombre habían surgido de las cuevas o grutas, tal vez porque la mayor ía de sus antepasados no crearon asentamientos, y tenían en las cuevas su refugio seguro contra la intemperie. Sus credos religiosos eran elementales y consistían en una combinación de [[animismo]], el cemiísmo, el [[chamanismo]] o behiquismo; el culto a los antepasados y el [[totemismo]] o residuos totémicos. &amp;lt;ref&amp;gt;Fernando Portuondo del Prado: Historia de Cuba,Editorial Minerva, La Habana, pp. 40-50; 287-289.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Animismo===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era la creencia, según la cual los objetos inanimados poseían vida terrenal o extraterrenal o&lt;br /&gt;
estaban dotados de ciertos poderes mágicos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Cemiísmo===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era una creencia un poco más compleja, según la cual el cemí constituía un poder sobrenatural,&lt;br /&gt;
misterioso y enigmático, una verdadera deidad, que controlaba los destinos de los humanos y de la naturaleza en sus más diversas manifestaciones. Los especialistas consideran que la mitología aborigen estaba integrada por más de 30 personajes, de ellos unos 15 dioses o deidades, y más de 20 semidioses.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Según algunos especialistas, entre las deidades se destacaban Atabex, diosa madre del ser supremo y diosa de la fertilidad; Boynay, dios de la lluvia; Maidabó, dios de la sequía; Taiguabó, el espíritu del agua; Baibrama o Mabuya, dios maligno y una de las voces para definir el mal; y otros semidioses, como Opía, una especie de espíritu que servía de intermediario con algunos dioses.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Chamanismo o behiquismo===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era la creencia en los poderes mágicos de los behíques, es decir, los brujos o sacerdotes. Éstos estaban dotados de poderes para conversar con los muertos y adivinar el porvenir. Supuestamente, en diferentes ceremonias religiosas, como la cohobao cojoba, los behíques mantenían comunicación con el otro mundo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La cohoba consistía en absorber polvo de tabaco por un tubo en forma de Y, así como otros jugos y cocimientos de hierbas, después de un ayuno que pod ía durar varios días y hasta semanas. Lo practicabaprimero el cacique y después todos los presentes, sentados&lt;br /&gt;
en un respetuoso silencio. Cuando todos estaban embriagados o en éxtasis, el behíque respondía a las preguntas que se le hacían sobre el pasado, el presente&lt;br /&gt;
y el futuro, las dolencias o enfermedades, el nacimiento de hijos y otras inquietudes. Además de sus poderes mágicos, los behíques combinaban estas facultades con las de curanderos o médicos, que ayunaban junto a sus pacientes y tomaban los mismos cocimientos de hierbas o purgantes. Si los pacientes morían, tenían que soportar de algún modo la furia de los parientes de los fallecidos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Culto a los antepasados===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Provenía de la creencia de que los muertos, después de adquirir este estado especial, regresaban al mundo como espíritus, y no solo hacían acto de presencia, sino que ayudaban o maldecían a los familiares vivos. Cada grupo familiar tenía el suyo y los representaban en ídolos con figura humana, símbolos mágicos, amuletos y otros objetos consagrados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque los pobladores precolombinos o prehispá-nicos cubanos no construyeron templos propiamente dichos, practicaban ceremonias festivas y religiosas a&lt;br /&gt;
la que llamaban areítos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Éstos eran las fiestas por excelencia de los taínos. Aglomerados en el batey o centro del poblado, bailaban y cantaban al son de tambores durante largas horas, bajo la dirección de un maestro de ceremonia denominado tequina, el cual marcaba tanto el paso como el compás, y dictaba el tema que repetía el coro. En estas ceremonias religiosas se recitaban las genealogías de los diferentes caciques y sus más famosas obras, los recuerdos de los buenos y malos tiempos pasados, y otros temas de interés para la transmisión de los conocimientos de forma oral de la generación mayor a las generaciones más jóvenes. Los cronistas de la conquista han señalado que los aborígenes eran buenos bailadores. Cantaban al unísono y mientras centenares de participantes danzaban y narraban historias el resto mantenía el compás del baile y los cantos, y muy pocos se equivocaban. Estos credos y manifestaciones culturales preferentemente taínos fueron asimilados por los siboneyes, una comunidad aborigen anterior, aunque menos desarrollada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Totemismo o residuos totémicos===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era la manifestaci&lt;br /&gt;
ón de un sistema de creencias, según las cuales existía una especie de parentesco sobrenatural entre un individuo —o incluso parte o la totalidad de una tribu de aborígenes— y un tótem. Estos tótems, por lo general, eran figuras de diversas especies de animales, y en la minoría de los casos algunas plantas y objetos minerales, que se consideraban como emblemas protectores del individuo o la tribu, y en ocasiones como su antepasado o progenitor. Se asegura que, en ciertos casos, existían tótems de tipo especial para caciques y behíques; algunos específicos para cada uno de los sexos y otros comunes para todos los miembros de una tribu.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
También resultan interesantes las expresiones de las ceremonias aborígenes y sus costumbres funerarias, consideradas sagradas. Los funerales indígenas, como es natural, diferían mucho de las formas ulteriores introducidas por la conquista y la colonizaci ón. Incluso, los de las culturas siboney y arauaco (taínos y subtaínos), diferían entre sí. Los más conocidos —por los hallazgos y evidencias— son los enterramientos taínos. En la mayoría de los casos, éstos daban sepultura a los fallecidos en una especie de cementerios fuera de los poblados. Los cadáveres, por lo general, eran colocados de bruces o con las piernas recogidas, y en los alrededores se situaban algunos objetos que fuesen de utilidad en la otra vida, sobre todo por la ya mencionada creencia de que los fallecidos regresaban en forma de espíritus para proteger a las familias.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las enfermedades exóticas traídas por los conquistadores y el rudo trabajo esclavo hicieron que en menos de medio siglo casi fuese extinguida la población autóctona de Cuba, calculada en unos 300 mil habitantes, y de ellos —según ha sido estimado— solo quedaran alrededor de unos 4 mil. &amp;lt;ref&amp;gt;Emilio Roig de Leuchsenring: La Habana. Apuntes históricos, Publicaciones de la Oficina del Historiador de la Ciudad, La Habana, 1939.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La fundación de la Villa de San Cristóbal de La Habana se realizó en territorios del antiguo cacique aborigen Habaguanex. Aunque no abundan restos de estas comunidades aborígenes, se han hallado evidencias de la existencia indígena en diferentes zonas del territorio de lo que en la actualidad es la ciudad de La Habana. Ha habido hallazgos en los alrededores del río Santa Ana; en las cercanías de la playa Santa Fe; en el litoral oeste de la ciudad, donde se han encontrado algunos objetos valiosos, como los &amp;quot;dujes&amp;quot; o asientos ceremoniales de behíques y caciques. Estos últimos se exponen en el Museo Montané, una de las instituciones de la ciudad de La Habana relacionada con las culturas aborígenes. Otras zonas donde se han realizado hallazgos han sido las de Colinas de Villarreal, al noreste de la bahía habanera; las de Rincón de Guanabo, a unos 28 kilómetros al noreste de la ciudad; y en Jibacoa, un lugar aún más distante, a unos 50 kilómetros al este de la ciudad y en los límites de la provincia La Habana.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Véase también ==&lt;br /&gt;
* [[Agricultura aborígen en Cuba]]&lt;br /&gt;
* [[Medicina aborigen en Cuba]]&lt;br /&gt;
* [[Aborígenes en Mantua]]&lt;br /&gt;
* [[Presencia de los aborígenes en la zona de Guane]]&lt;br /&gt;
* [[Aborígenes en Guanajay]]&lt;br /&gt;
* [[Aborígenes en Matanzas]]&lt;br /&gt;
* [[Aborigenes en Remedios]]&lt;br /&gt;
* [[Presencia aborigen en Holguín]]&lt;br /&gt;
* [[Presencia aborigen en Unión de Reyes]]&lt;br /&gt;
* [[Aborígenes en Morón]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Fuentes==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{listaref}}&lt;br /&gt;
:* [http://www.lajiribilla.cu/pdf/crisol01.pdf «La cultura aborigen y sus credos religiosos»], artículo publicado en el sitio web La&amp;amp;nbsp;Jiribilla.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Enlaces externos==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*[http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2006-11-12/aborigenes-cubanos-eran-mas-que-recolectores-de-alimentos/ «Los aborígenes cubanos eran más que recolectores de alimentos»], artículo publicado el 12 de noviembre de 2006 en el sitio web Juventud Rebelde.&lt;br /&gt;
*[http://www.habanaenlinea.cu/mihabana/Especiales/gina_picart/16.html «Leyendas sobre los aborígenes cubanos»], artículo publicado en el sitio web Habana en Línea.&lt;br /&gt;
*[http://www.crisol.cult.cu/index.php?option=com_content&amp;amp;view=article&amp;amp;id=104:el-casabe-alimento-de-los-aborigenes-cubanos&amp;amp;catid=67:costumbres-y-tradiciones&amp;amp;Itemid=181 «El casabe: alimento de los aborígenes cubanos»], artículo publicado en el sitio web Crisol (Cuba).&lt;br /&gt;
*[http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2011-01-24/todavia-tenemos-aborigenes-en-cuba/ «¿Todavía tenemos aborígenes en Cuba?»], artículo publicado el 24 de enero de 2011 en el sitio web Juventud Rebelde.&lt;br /&gt;
*[http://cubaenfotos.blogcip.cu/2011/06/11/cementerio-aborigen-de-chorro-de-maita-holguin/ «Cementerio aborigen de Chorro de Maíta (Holguín)»], artículo publicado el 11 de junio de 2011 en el sitio web Cuba en Fotos.&lt;br /&gt;
*[http://www.zunzun.cu/new/leer.asp?Noticias_ID=1074 «Palabras aborígenes»], artículo publicado en el sitio web Zunzún (Cuba).&lt;br /&gt;
*[http://www.guerrillero.cu/index.php?option=com_content&amp;amp;view=article&amp;amp;id=7163:investigan-evidencias-de-practicas-funerarias-aborigenes-en-cuba&amp;amp;catid=41:noticias&amp;amp;Itemid=61 «Investigan evidencias de prácticas funerarias aborígenes en Cuba»], artículo publicado en el sitio web Guerrillero (Cuba).&lt;br /&gt;
*[http://www.revmatanzas.sld.cu/revista%20medica/ano%202005/vol3%202005/tema10.htm «Antropofagia en aborígenes de Cuba»], artículo publicado en 2005 en el sitio web de la ''Revista Matanzas''.&lt;br /&gt;
*[http://www.granma.cubaweb.cu/2011/03/24/nacional/artic12.html «Permanecen genes aborígenes en el ADN de la población cubana»], artículo publicado el 24 de marzo de 2011 en el sitio web Granma (La&amp;amp;nbsp;Habana).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Categoría: Historia de Cuba]]&lt;br /&gt;
[[Categoría: Sitios arqueológicos de Cuba]]&lt;br /&gt;
[[Categoría: Comunidades aborígenes]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Suyin patrimonio</name></author>
		
	</entry>
	<entry>
		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Abor%C3%ADgenes_de_Cuba&amp;diff=3306435</id>
		<title>Aborígenes de Cuba</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://www.ecured.cu/index.php?title=Abor%C3%ADgenes_de_Cuba&amp;diff=3306435"/>
		<updated>2019-02-22T14:43:26Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Suyin patrimonio: /* Periodizaciones */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Definición&lt;br /&gt;
|nombre=Aborígenes cubanos&lt;br /&gt;
|imagen=museoaborigendelchorrodemaita.jpg&lt;br /&gt;
|tamaño=&lt;br /&gt;
|concepto= En Cuba había tres grupos principales de aborígenes: los [[guanatahabeyes]], los [[siboney (aborigen)|siboneyes]] y los [[taínos]].&lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Pinturas_aborigenes.jpg|right|300px|thumb|Representación de las pictografías de los primeros aborígenes en Cuba encontradas en la cueva No. 1, [[Isla de la Juventud]].]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Aborígenes de la isla de Cuba'''. Los historiadores estiman que a la llegada de [[Cristóbal Colón]] a [[Cuba]], la isla estuvo habitada por unos 300&amp;amp;nbsp;000&amp;amp;nbsp;aborígenes. Eran pacíficos y amistosos, y estaban agrupados en tres grupos principales: los [[guanatahabeyes]] y [[siboneyes (etnia)|siboneyes]] (no ceramistas) y los [[taínos]] (ceramistas).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El clima noble, la variada flora con abundantes alimentos naturales desde frutas hasta [[tubérculos]] que aún hoy forman parte de la dieta de los cubanos como el [[boniato]] y la [[yuca]] y la inexistencia de animales peligrosos, favorecían de manera especial la [[vida]] de los pobladores originales del archipiélago. Entonces sólo los [[Huracán|huracanes]] –cuyo paso desde luego era imposible de pronosticar- constituían una amenaza a la vida, pero aún frente a ellos existía el amparo protector de las [[cueva|cuevas]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque la cultura aborigen fue prácticamente exterminada, se reconoce aún su presencia en comidas típicamente criollas, como el ajiaco, un cocido de carnes, tubérculos y vegetales; y el casabe, una especie de torta de yuca. Su lengua se mantiene aún para denominar lugares de la ciudad de La Habana, como Uyanó (en la actualidad Luyanó), nombre con el cual se designa un arroyo y un barrio habanero; Guasabacoa, nombre de una de las ensenadas de la bahía habanera; y Guanabacoa, territorio que en la lengua aborigen significa poblado entre colinas y manantiales, y en donde quedan muy pocos de sus descendientes mezclados con otras culturas posteriores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Poblamiento de Cuba ===&lt;br /&gt;
Entre las varias teorías que existen acerca de cómo se fue poblando el Caribe y, en particular, Cuba, se encuentran:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
1.      Entrada desde tierras suramericanas, a través del arco de islas que está frente a las costas de Venezuela, aprovechando las corrientes marinas, los vientos y la salida al mar del río Orinoco. O salida al mar para arriba al Caribe a través del río Magdalena, en Colombia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
2.      Posibilidad de arribar a Cuba desde el delta del río Mississippi y la península de la Florida, a través de Las Bahamas o, incluso, de forma directa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
3.      Ruta relacionada con Centroamérica, específicamente el área enmarcada entre Belice y Honduras, cuyas corrientes marinas y aéreas pueden haber favorecido la navegación por el interior del Caribe y el acercamiento a las pequeñas islas próximas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Periodizaciones ===&lt;br /&gt;
Las periodizaciones de las culturas aborígenes cubanas son diversas y componen una polémica no resuelta. Para su determinación, se ha tomado como punto de partida los modos de vida y producción, región geográfica, sitios con características excepcionales, utillaje, aspecto físico, etc.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el texto ''Elementos de geografía e historia antigua y moderna de Cuba'', de José María Latorre (siglo XIX), se clasifica a las comunidades aborígenes de la Isla, según la región en que vivían: los de oriente, son belicosos; los del centro, pacíficos y medrosos; los de occidente, groseros.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Fray Bartolomé de las Casas lega el concepto de que había unos habitantes salvajes, según su forma de vivir, llamados guanahatebeyes y otros llamados zibuneyes o siboneyes; sobre los taínos, dice que provienen de La Española. La clasificación decimonónica imperante divide a los habitantes justamente en taínos, ciboneyes y guanacabibes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Varios fueron los norteamericanos que visitaron Cuba interesados en los estudios arqueológicos y que incursionaron en expediciones a lo largo de la mayor de las Antillas. Uno de ellos, Jesse Walter Fewkes, clasificó a los pueblos del occidente, del oriente y los habitantes de las cayerías del sur y norte de Cuba en taínos, pescadores de los cayos y trogloditas. Para él había dos grupos bien diferenciados: los pobladores originales, que eran como salvajes, y los que habían alcanzado un nivel superior, provenientes de Puerto Rico y Haití o La Española.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1912], el francés H. Beauchat, en el ''Manual d'Archeologie americaine'', expuso que las culturas de la isla de Cuba podían clasificarse en guanacabibes, chibcha o guetare, calusa o timuka, aruaca o taína y los caribes. Pero esta nomenclatura presentaba conceptos erróneos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1921], [Mark Raymond Harrington] presentó la obra ''Cuba before Columbus'', en la cual explica que en Cuba habían vivido dos culturas: una ciboney-guanahatabey primitiva, y la taína, con mayor nivel de desarrollo, sitios habitacionales y mejores utensilios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1913], [Juan Antonio Alejandro de Jesús Coscuelluela y Barreras], que había sido designado ingeniero jefe del proyecto para desecar y deslindar los pantanosos terrenos de la ciénaga de Zapata, incursiona en el campo de la arqueología y la antropología. A partir de los estudios que realiza en distintos sitios, desde la antropología física, las formas de enterrar, las investigaciones zooarqueológicas, el análisis de las piezas de lítica y concha, establece posibles rutas migratorias, composición de los habitantes y propone clasificar a la población aborigen cubana en guanahatabeyes, habitantes con poco nivel de desarrollo en el occidente; aruacos, en los territorios centrales de Cuba, de procedencia Caribe; y los taínos hacia el oriente, provenientes del continente. Años después rectificó sus postulados, negó la presencia de la cultura caribe y delimitó las poblaciones sólo a taínos y ciboneyes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la obra ''Origins of the Tainan Culture'', Sven Loven propone la siguiente clasificación: guanahatabeyes, ciboneyes o lucayos y taínos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1926], Carlos García Robiou define en su tesis para optar por el grado académico de doctor en Ciencias Naturales, ''Idea de las culturas precolombinas de Cuba. El primer periodo de las exploraciones arqueológicas: trabajos realizados por Miguel Rodríguez Ferrer'', la existencia de cuatro culturas, la primera, originaria o primitiva, con escaso nivel de desarrollo, denominada ciboney; la segunda, subtaína, algo más avanzada que la anterior, y la tercera, la taína, con una agricultura y cerámica prósperas y rico ajuar. La cuarta cultura sería la correspondiente a los caribes, que según Robiou no habitaron en Cuba, pero incursionaron en sus costas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Elías Entralgo, autor de ''Esquema de sociografía indocubana'' (1937) clasificó a los aborígenes cubanos, de acuerdo con las corrientes conceptuales de la época, en guanahatabeyes o guanahatabibes o guanacabibes, exbuneyes y taínos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El profesor titular de Sociología Roberto Agramonte, en su libro ''Sociología'' (1940), divide las sociedades prehispánicas en función de la estructura económica sobre la cual descansaba la estructura política, familiar y religiosa. Denominó el Complejo Agrario Taíno y lo dividió en subcomplejos de acuerdo con la presencia de yuca, maíz, tabaco, fuego, tejido e hilado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1940] llegaron a Cuba dos profesores de la Universidad de Yale: Irving Benjamin Rouse y Cornelius Osgood. En 1942 publicaron las obras ''La cultura ciboney de Cayo Redondo'' y ''Arqueología de las lomas de Maniabón''. Rouse y Osgood propusieron mantener la subdivisión propuesta por Harrington de taíno y subtaíno. La cultura ciboney la dividieron en dos periodos: Guayabo Blanco temprano y Cayo Redondo tardío.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1943], [Fernando Ortiz] esboza en ''Las culturas indias de Cuba'' y ''Las cuatro culturas indias de Cuba'' la existencia de cuatro grupos: Aunabey Guayabo Blanco, Guanajatabey o Cayo Redondo, Baní y otros depósitos o Ciboney, y Pueblo Nuevo o Taíno.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para Felipe Pichardo Moya existían tres indoculturas bien diferenciadas: guanahatabeyes o cultura arcaica, caracterizada por tener instrumentos toscos de concha y vivir en cuevas; ciboneyes o indocultura de la costa, talladores de piedra; y taínos o indocultura cubana de las mesetas, con deformación craneal, agricultura y cerámica desarrollada, dominio de la madera y pulimentación de objetos de piedra como las hachas petaloides.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la obra ''La Caleta: joya arqueológica antillana'' (1946) René Herrera Fritot y Charles Leroy Youmans vuelven al esquema tradicional de guanahatabeyes, que corresponderían al Guayabo Blanco de la Ciénaga de Zapata; ciboneyes, que son los restos del Plurial, los artefactos de Cayo Redondo y el material colectado en los cayos del norte de la región central; y taínos, los que tienen desarrollo agrícola, elaboran el barro, fabrican una cerámica utilitaria y ritual y se deforman el cráneo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1950] tiene lugar la Mesa Redonda de Arqueólogos del Caribe. En este evento se aprueba clasificar por complejos a las culturas prehispánicas. Se tomó como acuerdo no emplear los términos arcaico, paleolítico, mesolítico y neolítico, y utilizar, de acuerdo con el orden de antiguedad, los periodos I para la concha, II para la piedra y III para la alfarería. El complejo cultural I estaba caracterizado por poseer ajuar rústico de concha y piedra, asentamientos aislados y proporcionales a los residentes. El complejo cultural II por tener menaje construido de conchas, piedra y madera, además de objetos hechos con espina de peces y vértebras. El complejo cultural III dominaba la alfarería, la talla en madera y las posibles interrelaciones entre las representaciones de hombres, animales y plantas; poseían agricultura y conocían sus técnicas. Fabricaban objetos de material óseo. Tenían asentamientos de mayor estabilidad y construían viviendas de varias formas. Elaboraban fibras y tejidos. Practicaban la deformación craneana fronto-occipital-oblicua, pero no todos los habitantes. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1964], el profesor René Herrera Fritot, que se encontraba trabajando en la Academia de Ciencias de Cuba, postula una nueva clasificación: el grupo cerámico y no cerámico. Establece, además, cuatro subperiodos: pre-taíno, taíno temprano, taíno medio, taíno tardío. En igual fecha, el Departamento de Antropología de la Academia diseña otro modelo, de acuerdo con el nivel de desarrollo: agricultores ceramistas, que incluían como culturas al taíno y al subtaíno; y recolectores no ceramistas, para los ciboneyes aspecto Guayabo Blanco y aspecto Cayo Redondo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1965], el arqueólogo [Ernesto Tabío Palma y la historiadora [Estrella Rey Betancourt sientan las bases de una periodización marxista de las culturas prehispánicas cubanas en su obra ''Prehistoria de Cuba''. Dividen las comunidades aborígenes de Cuba en agricultores ceramistas (asociados con el grupo cultural aruaco en el que se encuentran taínos y subtaínos), con agricultura incipiente no ceramistas (ciboney aspecto Cayo Redondo) y recolectores cazadores no ceramistas (ciboney aspecto Guayabo Blanco). Más tarde, ajustan este esquema al nivel de desarrollo socioeconómico y, en el caso de los agricultores ceramistas aruacos, agregan a la división en taínos y subtaínos, un nuevo grupo cultural denominado mayarí, que tenía agricultura incipiente y era ceramista. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[Manuel Rivero de la Calle] aporta una nueva nomenclatura, en la que no incorpora a los subtaínos, en el libro ''Las culturas aborígenes de Cuba'' (1966): grupos no ceramistas (guanahatabeyes y ciboneyes) y ceramistas (taínos). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1979], durante la IV Jornada Arqueológica de Cuba y el Caribe, Tabío Palma propone una periodización sobre las culturas prehispánicas de Cuba, a partir de un examen de los parámetros evolutivos y análisis de la base económica, en tres etapas: La primera, preagroalfarera, grupos que no practicaban la agricultura ni la cerámica y sólo realizaban recolección, pesca menor y caza, a la cual le correspondían tres fases: temprana, con utensilios de piedra tallada, grandes cuchillos, raspadores y buriles; fase media, ciboney Guayabo Blanco, con montículos o residuarios, artefactos de piedra, conchas, percutores, majaderos y gubias; y fase tardía, ciboney Cayo Redondo, con utillaje de piedra, morteros, majaderos, dagas y bolas líticas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La segunda, protoagrícola, con cerámica incipiente, poca decoración o ninguna y predominio de la microlítica; sus fases hacen referencia a lugares geográficos: una temprana, Playita Canímar, en Matanzas, y Aguas Verdes, en Guantánamo, mientras la tardía recibía las denominaciones de Arroyo del Palo, Mayarí.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La tercera etapa, agroalfarera, contemplaba los grupos que habían alcanzado mayor nivel de desarrollo, los taínos, con cerámica avanzada, burén para cocinar casabe y otros productos, y el dominio de técnicas agrícolas. Esta periodización fue adaptada y enriquecida por [Ramón Dacal Moure] y Manuel Rivero de la Calle, en [1986], cuando prepararon la obra ''Arqueología aborigen de Cuba''.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1994], en el primer capítulo del libro ''Historia de Cuba. La colonia: evolución socioeconómica y formación nacional. De los orígenes hasta 1867'', los arqueólogos Lourdes Domínguez, Jorge Febles y Alexis Rives, pertenecientes al Centro de Antropología, propusieron una tabla cronológica en la que ubicaron estadios clásicos y su equivalente cultural. En orden descendiente van apareciendo: neolítico (comunidad gentilicia desarrollada); agricultores ceramistas (Mayarí); hacia el año cero, el inicio de la elaboración de la cerámica, cultivos incipientes de plantas (Canímar y Aguas Verdes); la comunidad gentilicia primitiva, mesolítico arcaico (Ciboney Cayo Redondo y Ciboney Guayabo Blanco) y, por último, la comunidad gentilicia primitiva, cazadores, que se corresponde con el paleolítico, protoarcaico (Seboruco).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
También en 1994, los investigadores Alexis Rives, Jorge Febles y Gabino La Rosa proponen para el ''Atlas arqueológico naciona''l otro modelo, que mezcla una variante de la clasificación anterior con la de Tabío Palma: agroalfarero, como comunidades de tradición neolítica; protoagroalfarero, comunidades de tradición neolítica incipiente; preagroalfarero, comunidades de tradición mesolítica y paleolítica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1997], Lilián Moreira de Lima define a las culturas prehispánicas en su texto ''La sociedad comunitaria de Cuba'', según las características económicas y sociales, en cuatro tipos comunidades: las que tenían la caza como sustento fundamental, las que potenciaron la explotación de la pesca, las que hicieron incipiente agricultura y las que alcanzaron un grado mayor de desarrollo agrícola. es decir, comunidades cazadoras, comunidades pescadoras, comunidades con posible agricultura esporádica y comunidades agricultoras.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el libro ''Arqueología aborigen. Santiago de Cuba'', de José Jiménez Santander, se propone una periodización basada en los postulados de Tabío y Guarch, que divide la primera etapa de apropiación en tres periodos históricos: periodo temprano, periodo medio y periodo intermedio o rayano. La segunda etapa de producción, la divide en dos periodos: periodo tardío y periodo postrero.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Guanatahabeyes==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Indios Guanatahabeyes.jpg|miniatura|Indios Guanatahabeyes]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pertenecieron a la fase menos avanzada de las culturas aborígenes cubanas y se les considera los más primitivos pobladores del país. Aunque estuvieron muy extendidos, al momento de arribar los primeros europeos a Cuba se hallaban confinados al extremo oeste de la isla, en la zona del [[Cabo de San Antonio|Cabo de San Antonio]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las referencias históricas describen que utilizaban las cuevas y abrigos rocosos similares como refugio, y que se alimentaban de [[peces|pescados]] y [[moluscos]] marinos, así como de algunas frutas que recolectaban.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En una carta de [[Diego Velázquez (conquistador)|Diego Velázquez]] del día [[18 de abril|18 de abril]] de [[1515]], se afirma:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|Las viviendas de estos guanahatabibes es a manera de salvajes, porque no tienen casa, ni asientos, ni pueblos, ni labranzas, ni comen otra cosa sino las carnes por los montes y [[tortugas]] y pescado.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La [[Gubia de concha|gubia de concha]] – su principal instrumento- y vasijas, martillos, picos e incluso adornillos de [[caracol|caracoles]] han sido encontrados en los residuarios guanatahabeyes de Cuba, y en menor cuantía cuchillos de [[pedernal]] y otros aperos de piedras que se supone utilizaran para machacar y preparar carnes y algunas comidas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Siboneyes ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Indios siboneyes.jpg|miniatura|Indios siboneyes]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Más avanzados que los guanatahabeyes, los siboneyes lograron formas simétricas y un mayor acabado de sus distintos instrumentos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la mayoría de los casos los obtenían a partir de conchas o piedras para construir morteros, percutidores, majaderos, cucharas e instrumentos de corte.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Alrededor del año [[1500]] se localizaban en lo fundamental al norte de la actual provincia de [[Villa Clara]] y en los cayos del norte conocidos como [[Archipiélago Jardines del Rey|Jardines del Rey]]. También habitaban toda la franja costera sur de la región centro-este hasta el [[Golfo de Guacanayabo]], y el archipiélago [[Archipiélago Jardines de la Reina|Jardines de la Reina]], fundamentalmente dedicados a la pesca. Sin embargo, desde el punto de vista arqueológico los estudiosos les atribuyen una presencia casi generalizada por todo el país.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Taínos ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al igual que sus parientes los siboneyes – a quienes según los cronistas de la época tenían subyugados- los taínos provenían de la vecina isla [[La Española|La Española]], que hoy comparten la [[República Dominicana|República Dominicana]] y [[Haití|Haití]]. Localizados fundamentalmente en el centro y oriente de Cuba, los taínos fomentaron la agricultura y la alfarería, en las que lograron un alto nivel de desarrollo. Sus poblados comunales estructurados por [[caney|caneyes]] y [[bohío|bohíos]], indistintamente, eran pequeños pero bien organizados y el cacique era la máxima autoridad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las labores se distribuían en beneficio de todos, y así, mientras los hombres salían a cazar y pescar, para lo cual ya contaban con redes tejidas de algodón y anzuelos de espinas, las mujeres contribuían de manera decisiva a las siembras, la atención de los cultivos y las cosechas. También les estaban encomendada la producción alfarera, de finalidad utilitaria fundamentalmente cazuelas, burenes y otros, que utilizaban para cocinar los alimentos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se sabe que cultivaban el [[ají]], el [[maní]], el boniato, la yuca, de la cual producían el [[casabe]] –una torta de este tubérculo parecida al pan que todavía hoy se come en [[Camagüey]] y la zona oriental del país para acompañar las carnes-; el [[algodón]], que utilizaban para hacer sus hamacas y redes y, además, el [[maíz]] y el [[tabaco]], el cual consumían de preferencia asociado a distintas ceremonias.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En sus yacimientos se han encontrado gran cantidad de instrumentos de piedra como morteros, [[martillo|martillos]] y [[hacha|hachas]], así como ídolos de distinta naturaleza lítica pero de gran belleza y perfección, y unas piezas de maderas preciosas tipo banquetas llamadas dujo que utilizaban los caciques para sentarse.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desarrollaron además la cestería y la cordelería. Por su ubicación el este del país los taínos fueron los que más vinculados estuvieron a los duros procesos de conquista y colonización.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con el inicio de los repartimientos y encomiendas en [[1514]], fueron sometidos a esfuerzos extraordinarios en labores de explotación, constructivas y agrícolas. El trabajo forzado, las matanzas de escarmiento, los suicidios masivos para salvarse de la crueldad con que algunos conquistadores emprendieron su misión, los éxodos a islas y cayos en los alrededores, y asimismo algunas epidemias de enfermedades atípicas hasta entonces, diezmaron considerablemente la población aborigen, cuyos únicos descendientes actuales en Cuba se encuentran en zonas intrincadas de [[Guantánamo|Guantánamo]] próximas a [[Yateras|Yateras]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La historia recoge enfrentamientos organizados contra los españoles y los nombres de los [[cacique|caciques]] [[Hatuey|Hatuey]] y [[Guamá|Guamá]], como los primeros rebeldes cubanos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Cementerios aborígenes==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los cementerios aborígenes son sin duda alguna de muchísimo interés para la [[Arqueología]], de ahí que el estudio de los mismos permita profundizar grandemente en el mejor conocimiento de los primeros pobladores que habitaron el área, sacando a la luz nuevos descubrimientos a cerca de distintos aspectos somáticos y patológicos, así como de sus costumbres funerarias y de las características físico-antropológicas de sus primeros pobladores, cosa esta de la cual en un inicio existía poca información.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la isla, con el avance de los trabajos de campo realizados durante muchos años, se han venido estudiando algunos sitios de este tipo reportados con anterioridad, y se han descubierto otros. Se conocen en la actualidad varios cementerios aborígenes entre los cuales se encuentran: [[El Chorro de Maita]] (en [[Holguín]]),&amp;lt;ref&amp;gt;[http://www.nnc.cubaweb.cu/historia/historia30.htm «Aldea aborigen de Chorro de Maíta: realidad palpable»], artículo publicado en el sitio web Cuba Web.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
la [[Cueva de la Santa]] (en [[Ciudad de La Habana]]),&lt;br /&gt;
la [[Cueva del Perico 1]] (en [[Pinar del Río]]),&lt;br /&gt;
el sitio [[Canimar Abajo]] (en [[Matanzas]]),&lt;br /&gt;
la [[Cueva Calero]]&lt;br /&gt;
y finalmente los sitios [[La Habana|habaneros]]&lt;br /&gt;
[[Marien 2]] y&lt;br /&gt;
[[Bacuranao]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En las excavaciones arqueológicas realizadas en estos dos últimos cementerios aborígenes, participaron integrantes del [[Grupo Espeleológico Guamuhaya]] junto a miembros de otros grupos y a experimentados arqueólogos del Centro de [[Antropología]] perteneciente al [[Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente]] ([[CITMA]]) del país.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Sitio Bacuranao===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En agosto de [[1997]] se realizó la Quinta Campaña de Excavación Arqueológica en este sitio, ubicado en la [[Cueva del Infierno]], municipio habanero de [[San José de las Lajas]]. En dicha ocasión fueron encontrados los restos de cuatro individuos. Los entierros correspondieron a dos adultos y dos niños, uno de los cuales, un menor de corta edad, fue extraído en bloque para ser expuesto en el museo de la localidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esta excavación fue continuadora de la realizada en el [[1995]], la cual culminó con el descubrimiento de un gran cementerio aborigen del cual se extrajeron 54 osamentas completas. En esa ocasión el hallazgo incluyó huesos de 66&amp;amp;nbsp;personas, 57 de ellas menores de cuatro años de edad, tratándose de comunidades preagroalfareras con tradición [[mesolítica]] que poblaron la zona, con una economía de apropiación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La Cueva del Infierno no solo fue usada por comunidades de este grado de desarrollo solamente para enterrar a sus muertos, sino también como lugar de habitación según los resultados de la última campaña, en la que se detectó la presencia de tres grandes fogones que fueron utilizados para la cocción de alimentos. Por otra parte, otros grupos gentilicios de mayor desarrollo hicieron uso también, al parecer con otros fines, de esta cueva pues está reportada además como paradero de caza de grupos agroalfareros con tradición neolítica, habiéndose hallado en su interior numerosos fragmentos de vasijas de [[cerámica]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Sitio Marien 2===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde la década del 50 se conoce de la existencia del sitio que se conoce por Marien 2 debido a los trabajos de campo del Grupo Guamá de aquel entonces y también de los trabajos realizados por el fallecido arqueólogo cubano [[Ernesto Tabío]]. El sitio Marien&amp;amp;nbsp;2 se encuentra ubicado muy cerca de la [[Bahía de Mariel]], en el interior de una cueva.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el año [[1992]] se realizó la primera campaña de excavación arqueológica de este sitio, del cual se exhumaron restos de 50 individuos, de ellos 11&amp;amp;nbsp;adultos, 2&amp;amp;nbsp;subadultos y 37&amp;amp;nbsp;niños. Se extrajeron algunos entierros primarios y otros secundarios y según palabras del Dr. [[Gabino La&amp;amp;nbsp;Rosa]], jefe de la excavación, se pudo comprobar una relación muy interesante en las prácticas sepulcrales y es que prácticamente todos los adultos estaban acompañados por niños, lo cual amplió la visión de los aspectos sociales y culturales que tenían esto grupos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En marzo de [[1998]] se realizó la segunda campaña de excavación en este sitio y en esta ocasión se trabajó en 10&amp;amp;nbsp;entierros, la mayoría niños, se logró comprobar que en la cueva existe un área bien definida y delimitada a la izquierda que fue usada para entierros, en tanto que el área de la derecha fue sitio de habitación y en este fue hallado un inmenso [[fogón]] con abundante restos de la dieta de estos grupos que recolectaban, cazaban y pescaban. Habían restos de [[peces]], de [[bivalvo]]s, [[concha|conchas]] de [[moluscos]], [[jutía]]s, etc.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En esta ocasión se ratifica la presencia de ofrendas en los entierros, consistentes en valvas de ''[[Isognomus alatus]]'', y uno de los entierros (en la foto) tenía una gran [[cigua]] cerca del cráneo. También en cuanto a las costumbres funerarias, se van acumulando pruebas suficientes obtenidas de este y de otros cementerios aborígenes estudiados, que permiten negar la fabulación generalizada en Cuba en los años 1940 y 1950, de los entierros con la cabeza orientada al este. Se hallaron entierros con gran diferencia en la orientación de los cuerpos sin hallar una repetición absoluta, en esta foto se observa por la flecha que indica el norte que no está orientado exactamente este-oeste y además que la cabeza no está hacia el este sino al oeste.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Toda la tierra extraida se pasó por un tamiz para evitar la perdida de pequeños huesos de falanges u otras posibles evidencias de pequeñas dimensiones. Gracias al tamizado al instante es que en ocasiones se detecta, por la presencia de una pequeña evidencia, la proximidad de un entierro, aún cuando el excavador no lo ha notado, permitiendo a partir de ese instante, ser aún más meticulosos y precisos en el trabajo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Sitios arqueológicos aborígenes de Guanajay==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Guanajay]] es un municipio muy antiguo, su fundación data de [[1650]], según el historiador [[Luis Manuel Núñez]] y se dice que fue fundada por los españoles sobre un asentamiento aborigen. El propio topónimo Guanajay es un término aborigen, lo cual le da más veracidad a la afirmación anterior. Pero no siempre este poblado llevó ese nombre, según las viejas crónicas antiguamente se llamó Guamuhaya, topónimo igualmente aborigen.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A partir del año [[1990]] hasta [[1995]] se realizó en toda la isla el Censo Arqueológico Nacional por parte del Centro de Antropología del CITMA (Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio ambiente). Cada provincia tuvo un especialista al frente de dicho censo y [[Provincia La Habana]] fue dirigida por el Dr. Gabino La Rosa Corso, conocido arqueólogo cubano que ha trabajado tanto la Arqueología Aborigen como la Colonial, quien atendió directamente además del municipio, los municipios Caimito y Mariel que comparten sus fronteras con Guanajay.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego de la visita en [[1991]] a la localidad por parte del Dr. Gabino La Rosa, se descartó todo reporte antiguo de sitio, al no encontrarse en el recorrido de inspección, ninguna evidencia material consistente. A partir de este momento, interesados por revelar los secretos de la historia guanajayense, los miembros del Grupo Guamuhaya comenzaron con las prospecciones arqueológicas en Guanajay, partiendo del mapa topográfico de la localidad y siguiendo los posibles patrones de asentamiento, dada las características del terreno que fuesen apropiadas para tal fin, preferiblemente lugares con una fuente de agua cercana y en áreas poco afectadas por crecidas de ríos o arroyos. Se hicieron varias prospecciones del terreno en diferentes áreas sin hallar evidencias de superficie, hasta que a mediados de 1992 luego de muchas búsquedas, comenzaron los primeros descubrimientos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Gracias a la orientación metodológica y el asesoramiento recibido por parte del Doctor Gabino, en [[1994]] realizamos el primer reporte de sitio arqueológico y a partir de entonces el grupo pasó a llamarse Grupo EspeleoArqueológico hasta enero del [[2001]] en que volvió a la antigua denominación de Grupo Espeleológico, ya que las actividades puramente arqueológicas no están incluidas dentro del objeto social de la Sociedad Espeleológica de Cuba. En lo sucesivo el grupo se ha dedicado solamente a la visita, preservación y protección de los sitios descubiertos y reportados por el colectivo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así es que, hasta la fecha son tres los sitios arqueológicos aborígenes hallados y reportados por parte del GEG, cuyas evidencias han sido analizadas en el Centro de Antropología del CITMA. De ellos dos sitios a cielo abierto, ambos asentamientos aborígenes (Guanajay 2 y Jobo), y uno en cueva que es un campamento de caza (Guanajay 1).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El asentamiento aborigen Guanajay 2 presenta un gran taller de silex y se trata de un sitio Preagroalfarero con tradición mesolítca (mesolítico medio) o sea una comunidad gentilicia con una [[economía]] de apropiación. Igual filiación le han dado los especialistas al sitio Guanajay 1, en tanto que el sitio Jobo se trata de un Protoagroalfarero (mesolítico tardío), una comunidad que trabajaba la agricultura y tenía una alfarería incipiente. Este sitio constituye hasta el presente el Protoagroalfarero más occidental del país, siendo el más próximo de su tipo el sitio Banes 2 en el vecino municipio [[Caimito]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Asentamiento aborigen más antiguo de Cuba==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Farallones_de_Seboruco.jpg|miniatura|400px|Farallones de Seboruco]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una inapreciable reliquia histórica para el conocimiento humano resulta el sitio arqueológico los Farallones de Seboruco, el lugar más arcaico del asentamiento aborigen del archipiélago cubano, localizado en el municipio de Mayarí, de la oriental provincia de Holguín, un lugar de extraordinario valor científico y cultural que integra esencialmente el patrimonio cultural del pueblo cubano.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot;&amp;gt;[http://www.aldia.cu/index.php?mod=noticias&amp;amp;id=10611 «El asentamiento aborigen más antiguo de Cuba»], artículo publicado en el sitio web Al&amp;amp;nbsp;Día.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Su descubrimiento, por el doctor Antonio Núñez Jiménez, investigador ya fallecido, data del 1939. El hallazgo reveló la cultura más antigua de Cuba, la cual se remonta aproximadamente a seis mil años atrás. Los primeros habitantes de nuestra Isla, pertenecían al grupo protoarcaico, el cual no conocía el uso de la agricultura ni la cerámica e ignoraban el pulimento de las piedras, pero, sabían el secreto de la talla en madera.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sus utensilios para el trabajo consistían en cuchillos, destrales, majadores y otros instrumentos hechos de rocas sílex lasqueadas, piezas largas y filosas que empleaban en sus tareas de subsistencia y los ubican en la etapa preagroalfarera, ya que ésta se divide en tres fases denominada: temprana, media y tardía, la primera de ellas corresponden a los residuarios de Levisa y Seboruco que se caracterizan por la industria de las lascas y puntas de sílex.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La economía de dichos grupos protoarcaicos indocubanos, primeros habitantes de Cuba, dependendía de la caza, la pesca y la recolección por lo que sus comunidades generalmente eran nómadas. En los Farallones de Seboruco, hoy Monumento Nacional, fueron encontradas algunas evidencias de madera tallada que supone su función estaba dedicada a actividades rituales de acuerdo con su estructura, ya que semejan cetros. Según las investigaciones, los grupos aborígenes protoarcaicos se guarecían en cuevas para las prácticas necrológicas. Los enterramientos los hacían con algún desarrollo ritual; los cadáveres los sepultaban, situándoles objetos líticos al lado a manera de ofrendas funerarias.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Seboruco está conformado por varias cuevas donde aparecieron por primera vez pictografías en la zona oriental, las que se conservan aún en buen estado y se pueden apreciar dibujos en blanco y negro con estilo más bien abstracto y trazos lineales muy simple que muestran el arte rupestre de nuestra cultura prehistórica, considerada la más antigua manifestación artística hecha en nuestro país.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Otras excavaciones llevadas a cabo el 18 de mayo de 1979, encabezada por Núñez Jiménez, acompañado por José A. Viciedo y Carlos Betancourt, hicieron nuevos aportes de mayor valor para continuar esclareciendo la antigua cultura aborigen. A una profundidad de 0,30 metros fueron descubiertos huesos y otras piezas arqueológicas que revelaron parte de su dieta alimentaria. Para sorpresa de los investigadores fue encontrado un esqueleto que a pesar del deterioro por el tiempo, pudo reconstruirse su posición acuclillada y se estima perteneciera a una persona de 13&amp;amp;nbsp;años de edad del sexo femenino.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los Farallones de Seboruco representan un alto significado arqueológico. Aquí se han encontrado los sitios Seboruco III, IV, V, VI y VII, los que rodean el farallón y son las únicas zonas que parecen hayan sido habitadas hasta el momento, y además, por ser muy homogéneas pertenecen al grupo protoarcaico, el más antiguo de nuestra historia aborigen. Farallones de Seboruco es conocido internacionalmente por constituir un lugar clásico y típico para la investigación en el área antillana y muy especialmente para nuestro país. Posee un conclave básico en el entorno geobiológico y tiene también una relevancia cultural apreciable e indiscutible para las generaciones futuras y el desarrollo de las investigaciones que a allí se efectúan y que todavía no han concluido.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Etapas==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Etapa preagroalfarera (6000 a. n. e. hasta 1500 n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se incluye en ella a todos los grupos aborígenes cubanos que no practicaban la agricultura ni utilizaban la cerámica. Es decir, sus actividades económicas se reducían a la recolección de frutas, tubérculos, raíces silvestres, y también moluscos terrestres y marinos. Practicaban la pesca fluvial y marítima, así como la caza menor. En su fase más temprana es posible que algunos grupos practicasen la caza de animales de tamaño apreciable, sobrevivientes últimos de la extinguida fauna terrestre pleistocénica, así como de algunos grandes mamíferos marinos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Fase temprana (6000 a. n. e. - 1000 a. n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los aborígenes cubanos más antiguos están incluidos en esta fase. Algunos arqueólogos cubanos los denominan «protoarcaicos». Estos grupos aborígenes muy antiguos han sido descubiertos en esta última década y, por lo tanto, el conocimiento que tenemos de ellos no es muy amplio todavía.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En excavaciones realizadas en 1973 por arqueólogos de la Academia de Ciencias, asesorados por el doctor J. Kozlowski, de la Universidad de Cracovia, en el sitio Levisa&amp;amp;nbsp;I, descubierto por nosotros en el año 1964, en un abrigo rocoso de los farallones del Río Levisa -a poca distancia, al Sur, de las minas de Nicaro, provincia de Holguín- se encontraron en la capa más profunda de la excavación instrumentos de piedra tallada (es decir, hechos de piedras muy duras: sílex, chert, calcedonia, que al ser golpeados por el hombre con otra piedra producen lascas cortantes) entre los que figuraban grandes cuchillos, raspadores, buriles, etcétera.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se debe señalar que este conjunto de artefactos de piedra no corresponde en forma alguna con el ajuar de los grupos aboríge-nes cubanos conocidos por nosotros hasta entonces. En esa capa más profunda se encontraron algunos fragmentos de carbón vegetal provenientes de muy antiguos fogones, los que, al ser sometidos al análisis radiocarbónico (C-14) en un laboratorio de física nuclear, arrojaron un fechado de cinco mil ciento cuarenta años de antigüedad. Calibrado este fechado por métodos todavía más precisos nos dio una fecha muy próxima a los seis mil años de antigüedad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|Estos instrumentos consisten en grandes lascas, láminas y puntas, así como grandes núcleos de piedra.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con respecto a la llegada a Cuba de estos primitivos hombres, es muy interesante señalar que, de acuerdo con estudios nuestros realizados en 1979, por esa época el nivel del mar se encontraba a unos veinte metros por debajo del nivel actual, por lo que la configuración de las costas de algunas islas antillanas, especialmente las Bahamas y Cuba, era bastante diferente de lo que vemos en los mapas geográficos actuales, pero seguían siendo islas separadas unas de otras. La geología nos indica que la unión de las islas antillanas con las áreas continentales se produjo hace muchos millones de años; por otra parte, actualmente los cálculos más audaces de los especialistas en cuanto a la presencia del hombre en América no van más allá de los cincuenta mil años. Luego, estos primeros amerindios tuvieron forzosamente que llegar a las Antillas, inclusive a Cuba, por vía de la navegación, aunque fuera en su forma más rudimentaria.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A pesar de que se ha investigado y discutido mucho sobre el origen de esos antiguos aborígenes cubanos y sobre las rutas que siguieron para llegar a nuestras costas, esto es algo que no sabemos con certeza todavía. Sin embargo, se señalan tres, rutas potenciales: (a) del Sudeste de Estados Unidos hacia las Bahamas y de allí hasta Cuba (b) desde el Nordeste de la costa de Nicaragua, a través de una serie de islas e islotes que emergían entonces en el Mar Caribe, hasta Jamaica y de allí a Cuba, y (c) desde la costa Nordeste de Venezuela a las Antillas Menores, y después hacia las Antillas Mayores hasta llegar finalmente a Cuba. Las futuras investigaciones seguramente aclararán este interesante problema que afrontamos en la actualidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Otro sitio arqueológico que también corresponde a esta fase temprana (o Protoarcaica) de la etapa Preagroalfarera es el de los Farallones de Seboruco. Está situado a cinco kilómetros al Sursudeste de la población de Mayarí, en la provincia de Holguín.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1943, el doctor Antonio Núñez Jiménez descubrió este sitio e hizo algunas excavaciones. En los años 1960 y 1970. arqueólogos de nuestra Academia de Ciencias lo exploraron y excavaron en diversas oportunidades. Ahora, por su importancia, nos vamos a referir concretamente a las excavaciones realizadas por ellos en 1978. Este trabajo aportó valiosos datos relativos a algunos aspectos de la cultura de estos primitivos indocubanos, así como del medio ecológico, incluyendo al geológico. En el material colectado allí, aparecen artefactos de piedra tallada que son los de mayor tamaño y de tipo más primitivo encontrados en nuestro país hasta esa fecha. Por la literatura arqueológica publicada hasta ahora sobre las Antillas o la América Central, no se conocen artefactos de piedra similares. Estos instrumentos consisten en grandes lascas, láminas y puntas, así como grandes núcleos de piedra (de donde sacaban los anteriores instrumentos) poco explotados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se pudo advertir la existencia de varias etapas de desarrollo en la técnica de fabricación de herramientas de piedra tallada. Un resultado importante fue descubrir la fuente de aprovisionamiento de sílex de donde los primitivos hombres que habitaron el sitio de Seboruco obtenían la materia prima para elaborar las herramientas de piedra con que cazaban y trabajaban la madera.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Uno de los problemas que quedaron planteados, entre los resultados de esa excavación -en relación con la caza-, fue la presencia de las grandes puntas de piedra tallada y su posible implicación con el antiguo medio correspondiente a este yacimiento arqueológico, ya que en ese período (seis mil años o más) existían grandes mamíferos marinos en la costa, las llamadas «[[focas tropicales]]» ''([[Monachus tropicalis]])'' y, en la desembocadura de los ríos, el [[manatí]] ''([[Trichecizus manatus]])''.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
También en esa época pudo haber grandes mamíferos terrestres en el interior del país, como últimos representantes de la fauna pleistocénica; tal es el caso de los grandes perezosos (Megalocnus rodens) cuyos restos óseos se han encontrado con cierta frecuencia, pero cuya asociación con evidencias humanas parece todavía dudosa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lamentablemente, en ninguna de las expediciones al sitio Seboruco se ha podido obtener muestras para poder fechar por medio del radiocarbono (T-14) este interesantísimo sitio. No obstante, algunos investigadores estiman que la antigüedad de Seboruco, sobre todo la de la época más temprana, puede ser bastante superior a los seis mil o siete mil años. Para ello se basan fundamentalmente en la tipología de las grandes herramientas de piedra tallada que aparecido allí.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Fase media (2000 a. n. e. hasta 1000 n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pertenece a esta fase de la etapa Preagroalfarera el grupo cultural aborigen denominado Ciboney-Guayabo Blanco. Estos aborígenes no fueron conocidos; directa ni indirectamente, por los conquistadores españoles. El grupo lleva ese nombre porque sus primeras manifestaciones aparecieron en 1913, en el sitio de ese nombre, que está localizado en la Ciénaga Oriental de Zapata, al Nordeste de la Bahía de Cochinos, costa Sur de la provincia de Matanzas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los aborígenes que corresponden a esta fase media Preagroalfarera, en lo que respecta a sus actividades económicas, eran recolectores de frutos y raíces silvestres así como de moluscos marinos y terrestres; practicaban la pesca y la caza menor (por ejemplo, de las jutías). Sus sitios de habitación se manifiestan por las evidencias de amontonamientos de basura, que fluctúan en magnitud desde residuarios super-ficiales y pequeños hasta grandes montículos que llegan a tener hasta varias decenas de metros de diámetro y dos o tres metros de altura. Las evidencias de estos primitivos hombres las encontramos por toda la Isla, casi siempre en sitios costeros. En ocasiones habitaban en cuevas y abrigos rocosos, pero también lo hacían al aire libre.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|Son abundantes sus herramientas hechas de la concha de grandes moluscos marinos, como las gubias, que utilizaban para trabajar la madera.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Un caso típico de habitación, al aire libre, de aborígenes de esta fase media Preagroalfarera, nos lo brinda el gran residuario ubicado frente a la Cueva Funche, Península de Guanahacabibes, en el extremo occidental de la provincia de Pinar del Río. En 1966, arqueólogos de la Academia de Ciencias de Cuba, realizaron allí amplias y detalladas excavaciones.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tenía este depósito de basura aborigen unos cuarenta y seis metros en su eje este-oeste y cuarenta y dos metros en su eje norte-sur, siendo su altura máxima de uno y medio metros. Como resultado de estos trabajos se recolectaron muchas evidencias constituidas por una gran cantidad de artefactos de piedra y de concha de moluscos marinos de gran tamaño, todos de tosca factura. Entre los primeros se destacan los percutores o martillos y los majaderos, que servían para triturar semillas; entre las segundas, las gubias y 'vasijas. No se encontraron herramientas de piedra tallada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El examen de los restos de comida mostró una gran cantidad de huesos de diferentes especies de jutías, muchos carapachos de cangrejos y abundantes conchas de moluscos marinos de diferentes tamaños. Las muestras orgánicas colectadas en ese sitio fueron analizadas por medio del carbón radiactivo (C-14), las cuales dieron fechados de una antigüedad que varía entre los cuatro mil y dos mil años.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sobre las prácticas funerarias realizadas por los aborígenes del grupo Ciboney-Guayabo Blanco, típicos de esta fase media Preagroalfarera, tenemos abundante información de diferentes sitios; pero, a guisa de ejemplo, diremos que arqueólogos de nuestra Academia de Ciencias excavaron durante los años 1971 y 1972 la importante cueva funeraria conocida por el nombre de El Perico I, situada en las cercanías de Bahía Honda, provincia de Pinar del Río. Allí exhumaron unos cincuenta y un entierros de aborígenes Ciboney-Guayabo Blanco. De ese total, cuarenta eran de carácter primario, es decir, habían sido enterrados directamente en el suelo sin tocar para nada después los restos de los individuos; once eran de carácter secundario, es decir, el muerto había sido enterrado, pero posteriormente los aborígenes lo habían desenterrado. Hicieron como una especie de paquete con el cráneo y los huesos largos, y así lo habían vuelto a enterrar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los restos humanos excavados correspondían a treinta y tres niños y dieciocho adultos. No se observó que los entierros estuviesen orientados en relación con algún punto geográfico dado. Los entierros primarios aparecían en las capas medias y tardías; los secundarios, en las capas tempranas (o más antiguas) y estaban muy cubiertos de polvo rojo obtenido del mineral conocido por hematita, hecho partículas y bien triturado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Todos los cráneos colectados allí no presentaban deformación artificial, rasgo cultural de todos los aborígenes preagroalfareros y protoagrícolas de Cuba.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Fase tardía (100 a. n. e. - 1500 a. n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A esta fase tardía Preagroalfarera corresponde el grupo aborigen Ciboney-Cayo Redondo. Este grupo cultural se denomina así porque, en 1941, se hizo la primera excavación sistemática de un sitio de este complejo cultural en el cayuelo Cayo Redondo, ubicado junto a la costa cenagosa y de manglares muy cerca de La Fe, en la Bahía de Guadiana, parte Norte de la Península de Guanahacabibes, provincia de Pinar del Río.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los aborígenes que corresponden a esta fase tardía Preagroalfarera, en lo que respecta a sus actividades económicas, eran recolectores de frutos, raíces y&lt;br /&gt;
tubérculos silvestres, así como de moluscos marinos y terrestres; practicaban la pesca y la caza menor de jutías y aves. Estos hombres habitaron por todo nuestro territorio desde el [[años 90 a. n. e.|100&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.]] hasta la llegada de los españoles; no obstante, es probable que algunos grupos siguieran viviendo hasta el [[siglo&amp;amp;nbsp;XVII]] en lugares apartados y remotos de nuestro archipiélago. De acuerdo con los cronistas, tuvieron muy poco contacto con los conquistadores. Sus restos aparecen generalmente ubicados en sitios costeros y cenagosos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las principales zonas de Cuba donde se encuentran sus residuarios son la costa Sur de las provincias de Camagüey y Las Tunas, así como las áreas aledañas a la desembocadura del Río Cauto, en la provincia Granma. En todas estas áreas las evidencias dejadas por esos indocubanos son muy abundantes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las herramientas utilizadas por estos hombres, de acuerdo con las evidencias obtenidas por los arqueólogos, están formadas, en primer lugar, por instrumentos de piedra tales como majaderos y morteros, utilizados para moler y triturar granos y semillas de plantas silvestres. Algunos de estos artefactos presentan simetría bilateral y buen acabado superficial. También hacen buen uso de los instrumentos de piedra tallada, empleando el sílex, tales como cuchillos y raspadores. Son abundantes las herramientas hechas de la concha de grandes moluscos marinos, como las gubias, que utilizaban para trabajar la madera. Es notable el empleo que hace este grupo de los colorantes minerales; por ejemplo, de la hematita y la limonita, con los que obtenían polvos de color rojo y amarillo respectivamente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las prácticas funerarias de este grupo humano eran, en algunos casos, mucho más complejas que las de los aborígenes correspondientes a las fases temprana y media de la etapa Preagroalfarera; un ejemplo de esto lo tenemos en los resultados de la excavación hecha en 1941 por el doctor R. Herrera Fritot en la cueva funeraria de Los Niños, en Cayo Salinas, Bahía de Buenavista o Caguanes, provincia de Sancti Spíritus, en la costa Norte. Allí se encontró un interesante entierro colectivo de trece niños, que fluctuaban en edad desde uno hasta diez años. Sobre esto nos dice el doctor Herrera: «Con cada esqueleto colocaron una bola lítica, cuyo tamaño guarda relación con la edad del individuo».&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los entierros estaban dispuestos en forma más o menos circular, teniendo como centro el de un niño, al parecer más importante, pues presentaba como ofrendas dos &amp;quot;dagas&amp;quot; de piedra y también una bola de piedra, la más pulida de todas. Estas &amp;quot;dagas&amp;quot; y bolas de piedra parecen estar estrechamente relacionadas con los entierros de los aborígenes de esta fase tardía Preagroalfarera. Los cráneos de estos hombres, al igual que los de las fases temprana y media de esta etapa Preagroalfarera, no están deformados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Etapa protoagrícola (100 a. n. e. a 1000 n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los conocimientos que tenemos de los aborígenes que corresponden a esta etapa no son muy amplios, pues se han comenzado a estudiar en los últimos diez años. Podemos decir que esta etapa es transicional entre las etapas Preagroalfarera y Agroalfarera; en ella quedan enmarcadas algunas comunidades aborígenes cubanas que generalmente presentan un ajuar que se corresponde con la fase tardía de la etapa Preagroalfarera, es decir, similar al del Ciboney-Cayo Redondo, pero con evidencias ya de un limitado uso de las vasijas hechas de cerámica, casi siempre pequeñas y simples, digamos, con muy pocas decoraciones, si es que las tienen.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En ese ajuar nunca aparece el &amp;quot;burén&amp;quot;: torta de cerámica utilizada por los aborígenes agroalfareros para asar el pan de casabe hecho de la yuca y que, para los arqueólogos, es un indicativo indirecto de la agricultura de este tubérculo, ya bien desarrollada. Otras evidencias características de esta etapa Protoagrícola, sobre todo en sus fases temprana y media, es la abundancia de pequeñas herramientas de pie&lt;br /&gt;
dra tallada: cuchillos, raspadores, buriles, etcétera, a cuyo conjunto los especialistas denominan &amp;quot;microlítico&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1964 se localiza un sitio: el abrigo rocoso de Arroyo del Palo, muy próximo a Mayarí, provincia de Holguín, en que se presentaba un. ajuar típico del Ciboney-Cayo Redondo que, como sabemos, corresponde a la fase tardía de la etapa Preagroalfarera, pero con una presencia muy abundante de restos de vasijas de cerámica, a veces muy decoradas pero sólo por medio de simples incisiones; cerámica muy diferente a la que se ve en la etapa Agroalfarera de Cuba. A pesar de que en este sitio colectamos muchos fragmentos de vasijas de cerámica, no apareció ni un solo fragmento de burén. Igual ocurrió en otros sitios de la provincia de Holguín: Mejías y Santa Rosalía I. En aquella época pensamos que estos restos correspondían a una nueva cultura aborigen de Cuba: la que denominamos &amp;quot;Mayarí&amp;quot;. Sin embargo, hoy creemos que, en realidad, lo que habíamos descubierto era más bien una manifestación de la fase tardía de la etapa Protoagrícola.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estudios hechos en la década del setenta por el arqueólogo Ramón Dacal, de la Universidad de La Habana, en los sitios Canímar y Playitas, cercanos a la Bahía de Matanzas, así como en Aguas Verdes, en la costa Norte de la provincia de Guantánamo, nos dan lo que parecen ser las manifestaciones más tempranas de la etapa Protoagrícola.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estos aborígenes parecen haber habitado por toda la Isla, mostrando cierta preferencia por los sitios próximos a la costa en su fase temprana, y también tierra adentro en la fase tardía.&lt;br /&gt;
La duración de la etapa Protoagrícola de Cuba es de poco más de un milenio, desde aproximadamente el año [[siglo II a. n. e.|100&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.]] hasta el 1000&amp;amp;nbsp;[[nuestra era|n.&amp;amp;nbsp;e.]]; como se ve, traspasa en el tiempo y el desarrollo económico a las clásicas manifestaciones preagroalfareras tardías y las más tempranas de las agroalfareras. Los cráneos de estos hombres no son deformados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Etapa Agroalfarera (800-1500)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Comunidades_agricultores-ceramistas.jpg|300px|thumb|right|Comunidades aborígenes agricultoras-ceramistas.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En esta corta etapa, pues abarca sólo setecientos años, están incluidas todas aquellas comunidades aborígenes cubanas cuya economía de subsistencia se basaba principalmente en la agricultura de raíces, tubérculos y granos; pero entre esos cultivos predominaba el de la yuca y, algo menos, el del boniato. También practicaban la recolección, la pesca y la caza menor. Corresponde esta etapa a los aborígenes más estudiados y mejor conocidos de Cuba.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los sistemas de agricultura que practicaban los agroalfareros de esta Isla, al igual que los de las demás Antillas Mayores, eran dos: el de roza, el más extendido entre ellos, que era el más antiguo y menos eficiente, y el de montones, el más reciente y más eficiente. El cultivo de roza consistía en despejar ciertas áreas de los bosques, talando los árboles, limpiando los arbustos y terminando la limpieza del terreno por medio del fuego. Para talar los árboles utilizaban las hachas de piedra pulida. Después removían con un palo aguzado (la coa) el terreno así obtenido y allí plantaban sus cultivos. Al cabo de dos o tres años, por agotamiento de los suelos, necesitaban nuevos terrenos y tenían que repetir las operaciones ya indicadas en áreas contiguas del bosque virgen. Este sistema lo emplearon desde su llegada a Cuba, hacia el siglo VIII.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El cultivo de montones, al parecer, se comenzó a utilizar por el siglo xi. Para esto se requería un terreno llano y despejado de la vegetación natural. Con las coas removían el terreno y levantaban pequeños montículos de tierra suelta, que tenían dos o tres metros de diámetro, formando hileras, y separados unos de otros por unos pocos metros. En esos pequeños montículos sembraban los tubérculos de yuca o los bejucos de boniato. Este sistema de cultivo daba cosechas, por unidad de área, mucho mayores que por el sistema de roza.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero a pesar de la mayor eficiencia del cultivo de montones, los aborígenes siguieron empleando el cultivo de roza, por ejemplo, en las laderas de los cerros, porque las fuertes lluvias, en esas condiciones, arrastraban los sembrados de montones&lt;br /&gt;
Los aborígenes de la etapa Agroalfarera utilizaban profusamente la cerámica ya bien desarrollada, principalmente en forma de vasijas, que utilizaban para cocer sus alimentos y conservar el agua, así como de burenes, que servían para tostar el pan de casabe que hacían de la yuca rallada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los arqueólogos han denominado a estos indocubanos agricultores y ceramistas &amp;quot;subtaínos&amp;quot; y &amp;quot;tainos&amp;quot;, atendiendo al mayor o menor grado del desarrollo socioeconómico alcanzado por esas comunidades, así como por ciertas características que presentan sus ajuares, principalmente en los rasgos decorativos de la cerámica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|&amp;quot;... pero entre esos cultivos predomina el de la yuca y algo menos el del boniato; también practicaban la recolección, la pesca y la caza menor.&amp;quot;}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tanto los subtaínos como los taínos corresponden a la gran familia aborigen sudamericana llamada &amp;quot;aruaca&amp;quot;. Los cronistas de Indias, principalmente el padre Las Casas y Gonzalo Fernández de Oviedo, nos han legado valiosas informaciones sobre estas comunidades primitivas antillanas; pero esos trabajos versan, casi exclusivamente, sobre los grupos aruacos, agricultores y ceramistas, que vivían en la isla La Española, Los comentarios enfocan, como es natural, la situación existente en esa área en la época del descubrimiento y en los primeros años de la conquista.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por otra parte, los trabajos arqueológicos realizados a partir del siglo pasado, pero sobre todo los efectuados en las últimas décadas de este siglo xx, nos suministran datos cada vez más precisos sobre estas comunidades primitivas. Así sabemos que la introducción de la cerámica y de la agricultura en las Antillas tuvo lugar en los comienzos de nuestra era, es decir, hace unos das mi. años. Indígenas&lt;br /&gt;
del grupo arúaco, con un nivel de desarrollo agrícola y ceramista bastante alta, partieron en esa época de la Península de Paria (en la costa Nordeste de Venezuela) y comenzaron a emigrar hacia las Antillas Menores, llegaron a Puerto Rico por el año [[150&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.]], desde donde se extendieron gradualmente por las Antillas Mayores y las Bahamas, durante un período de varios siglos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La llegada de los primeros grupos subtaínos a Cuba se remonta a una antigüedad mucho mayor de lo que se creía hasta hace algunos años. Fechados radiocarbónicos (C-14) obtenidos en 1963 por arqueólogos de la Academia de Ciencias de Cuba, en un residuario del área de Banes, provincia de Holguín, sirvieron de base para hacer estimados que nos permiten indicar que el arribo de estos aborígenes a nuestro país debe de haber tenido lugar por el [[siglo&amp;amp;nbsp;VIII]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En un proceso de muchos años, los aborígenes agricultores y ceramistas se fueron asentando en la parte oriental y central de Cuba, después de su llegada desde La Española; especialmente lo hicieron en el área de la actual provincia de Holguín, donde alcanzaron su máximo desarrollo demográfico.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los testimonios materiales del grupo subtaína, muy abundantes, han sido colectados por los arqueólogos en las provincias de Guantánamo, Holguín, Santiago de Cuba y Gramna; en diversas localidades de las de Camagüey y Ciego de Ávila; y en algunos sitios de Cienfuegos, Sancti Spíritus y Villa Clara, y muy pocos en la de Matanzas. Estos materiales han sido recogidos de residuarios que, por su magnitud, indican que se trataba de verdaderos asientos de poblados. En cambio, en las provincias de La Habana y Pinar del Río sólo se han obtenido, hasta ahora, restos de poblados pequeños o evidencias aisladas. En la Isla de la Juventud sólo se ha encontrado algún que otro objeto aislado correspondiente a estos grupos indocubanos.&lt;br /&gt;
El estudio de los sitios de habitación de estos aborígenes agroalfareros, hecho por los arqueólogos, indica que generalmente eran pequeños poblados con las casas dispuestas alrededor de un área central despejada, que ellos denominaban &amp;quot;batey&amp;quot;, y que era empleada para sus ceremonias y para el juego de pelota llamado &amp;quot;batos&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque algunos poblados se hicieron junto a&lt;br /&gt;
la costa, la mayoría aparecen tierra adentro, pero no muy alejados del mar. Su habitación en cuevas parece haber sido esporádica, pero éstas se usaron principalmente para depositar a sus muertos o como sitios en que tenían lugar ciertas ceremonias religiosas.&lt;br /&gt;
Las viviendas de los aborígenes agroalfareros, según los cronistas, tenían un cuerpo cilíndrico y techo cónico; las paredes estaban formadas con cañas y los techos cubiertos de hojas de palma; estas casas eran llamadas &amp;quot;caneyes&amp;quot; par los&lt;br /&gt;
indocubanos. Ellos también las hacían de forma rectangular, muy similares a los bohíos de nuestros campesinos; pero esta forma no era muy frecuente.&lt;br /&gt;
Hacían también cobertizos con palos y techumbres de hojas de palma, que utilizaban, entre otras cosas, para proteger las canoas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se puede apreciar, por los testimonios materiales encontrados en los sitios de habitación de estos aborígenes agroalfareros, que su ajuar era muy abundante y variado. En ellos se localiza gran cantidad de fragmentos de artefactos de cerámica, piedra, concha y hueso. Sabemos que empleaban la madera para hacer diversos objetos, entre los que se destacan las canoas; eran hábiles cesteros y dominaban las técnicas textiles; sobre éstas los españoles nos hablan de la confección de hamacas que hacían con hilos de algodón, además de otras cosas utilitarias.&lt;br /&gt;
Como hemos dicho, las evidencias cerámicas son muy abundantes, predominando los restos de vasijas de diversos tamaños y formas, algunas muy decoradas, que utilizaban para cocer sus alimentos y guardar agua. En la mayoría de los casos, las técnicas de decoración se realizaban por medio de incisiones o aplicaciones.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estas técnicas no incluyen el uso de pinturas. Otros artefactos de cerámica muy frecuentes son los burenes, que consisten en unos discos de barro cocido, con un diámetro que varía entre treinta y sesenta centímetros y de un grosor de uno y medio a cuatro centímetros. La superficie superior del disco era pulida, sobre la que depositaban la masa de yuca rallada de donde salía la torta de casabe después de horneada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los instrumentos de piedra son numerosos y variados. Entre ellos destacaremos las hachas de piedra pulida, denominadas &amp;quot;hachas petaloides&amp;quot;. Como ya dijimos, este instrumento era fundamental para la preparación de sus campos de cultivo, pero podía también servir para la guerra. Algunas, muy bien terminadas, deben de haberse utilizado para fines ceremoniales. Éstas alcanzan un alto grado de valor estético.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los percutores o martillos de piedra son abundantes. La mayoría de estos instrumentos consiste en piedras o guijarros muy duros, usados en su estado natural; aunque hay algunos que presentan formas geométricas: cúbicas, discoidales y rectangulares. Eran empleados para golpes o triturar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tanto los morteros como los majaderos de piedra aparecen en forma ocasional; estos últimos pueden ser de forma acampanada o cilíndrica, y de diversos tamaños.&lt;br /&gt;
También aparecen en el ajuar agroalfarero, en forma no muy abundante, amuletos o adornos muy bellas. Entre ellos se destacan los denominados &amp;quot;idolillos de piedra&amp;quot;, en forma de entes antropomórficos o antropozoomórficos, es decir, con rasgos humanos y de animales. Casi siempre se trata de una figura humana en posición acuclillada, con los&lt;br /&gt;
brazos adosados a los costados y las manos sobre el vientre.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los órganos genitales masculinos se muestran en forma muy conspicua. Estos idolillos presentan una taladradura transversal, a la altura de los hombros, que debe de haber servido para suspenderlos. El material de piedra empleado es; por regla general, 1a cuarcita y la jadeíta, aunque se han encontrado algunos hechos de la concha de grandes moluscos marinos o de hueso de animales, como el manatí.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Examinando las evidencias de desechos de comida en los residuarios agroalfareros, sólo encontramos restos de alimentos de origen animal, que varían de acuerdo con muchos factores, tales como la proximidad o no a la costa del sitio de habitación, la abundancia o escasez de determinada especie faúnica, etcétera. Pero, en general, encontramos huesos de jutía, manatí, aves, pescado, tortugas y otros reptiles, así como conchas de moluscos, tanto terrestres como marinos; también carapachos de cangrejos y otros crustáceos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La evidencia indirecta de la alimentación vegetal, nos la proporciona la presencia abundante, casi siempre, de fragmentos de burenes de cerámica, que para los arqueólogos es indicativo de la agricultura de la yuca.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque el material óseo humano recogido en los sitios agroalfareros, tanto subtaíno como taíno, no puede considerarse como muy abundante, nuestros antropólogos físicos consideran que todos sus cráneos aparecen con deformación artificial frontoccipital, del tipo clasificado como tabular oblicuo. Esta práctica cultural de la deformación craneana sólo aparece en Cuba asociada a los aborígenes de la etapa Agroalfarera. Los demás amerindios cubanos presentan cráneos normales, esto es, no deformados.&amp;lt;ref&amp;gt;[[E. Aleksandrenkov|Aleksandrenkov, E.]]: [http://www.cubaarqueologica.org/document/ht3.pdf ''Aborígenes de Cuba. Problemas y posibilidades de estudio''] (PDF), publicado en el sitio web Cuba Arqueológica (La&amp;amp;nbsp;Habana). Menciona los trabajos de [[Ernesto E. Tabío]].&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Credos religiosos==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Antes de la conquista y colonización de Cuba, la población aborigen no tenía un grado de desarrollo semejante al de otras culturas precolombinas, como los mayas, los aztecas o los incas. Los indígenas de Cuba no edificaron grandes templos ni ciudades. Los más avanzados, los taínos, construyeron comunidades denominadas bateyes, con viviendas que llamaron bohíos, caneyes y barbacoas. Se dedicaban a la agricultura y a la pesca, y eran alfareros. Poseían sus propios credos religiosos rudimentarios, pero que son difíciles de conocer debido a que no quedaron huellas estudiables.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una de las más curiosas manifestaciones era la propia mitología indígena, particularmente la taína, que distaba mucho de las complejas manifestaciones de las culturas de mesoamérica. La [[mitología taína]] se basaba fundamentalmente en el Sol, la Luna, el origen del sexo femenino y el diluvio. Algunas creencias sugerían que el Sol, la Luna y el hombre habían surgido de las cuevas o grutas, tal vez porque la mayor ía de sus antepasados no crearon asentamientos, y tenían en las cuevas su refugio seguro contra la intemperie. Sus credos religiosos eran elementales y consistían en una combinación de [[animismo]], el cemiísmo, el [[chamanismo]] o behiquismo; el culto a los antepasados y el [[totemismo]] o residuos totémicos. &amp;lt;ref&amp;gt;Fernando Portuondo del Prado: Historia de Cuba,Editorial Minerva, La Habana, pp. 40-50; 287-289.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Animismo===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era la creencia, según la cual los objetos inanimados poseían vida terrenal o extraterrenal o&lt;br /&gt;
estaban dotados de ciertos poderes mágicos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Cemiísmo===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era una creencia un poco más compleja, según la cual el cemí constituía un poder sobrenatural,&lt;br /&gt;
misterioso y enigmático, una verdadera deidad, que controlaba los destinos de los humanos y de la naturaleza en sus más diversas manifestaciones. Los especialistas consideran que la mitología aborigen estaba integrada por más de 30 personajes, de ellos unos 15 dioses o deidades, y más de 20 semidioses.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Según algunos especialistas, entre las deidades se destacaban Atabex, diosa madre del ser supremo y diosa de la fertilidad; Boynay, dios de la lluvia; Maidabó, dios de la sequía; Taiguabó, el espíritu del agua; Baibrama o Mabuya, dios maligno y una de las voces para definir el mal; y otros semidioses, como Opía, una especie de espíritu que servía de intermediario con algunos dioses.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Chamanismo o behiquismo===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era la creencia en los poderes mágicos de los behíques, es decir, los brujos o sacerdotes. Éstos estaban dotados de poderes para conversar con los muertos y adivinar el porvenir. Supuestamente, en diferentes ceremonias religiosas, como la cohobao cojoba, los behíques mantenían comunicación con el otro mundo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La cohoba consistía en absorber polvo de tabaco por un tubo en forma de Y, así como otros jugos y cocimientos de hierbas, después de un ayuno que pod ía durar varios días y hasta semanas. Lo practicabaprimero el cacique y después todos los presentes, sentados&lt;br /&gt;
en un respetuoso silencio. Cuando todos estaban embriagados o en éxtasis, el behíque respondía a las preguntas que se le hacían sobre el pasado, el presente&lt;br /&gt;
y el futuro, las dolencias o enfermedades, el nacimiento de hijos y otras inquietudes. Además de sus poderes mágicos, los behíques combinaban estas facultades con las de curanderos o médicos, que ayunaban junto a sus pacientes y tomaban los mismos cocimientos de hierbas o purgantes. Si los pacientes morían, tenían que soportar de algún modo la furia de los parientes de los fallecidos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Culto a los antepasados===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Provenía de la creencia de que los muertos, después de adquirir este estado especial, regresaban al mundo como espíritus, y no solo hacían acto de presencia, sino que ayudaban o maldecían a los familiares vivos. Cada grupo familiar tenía el suyo y los representaban en ídolos con figura humana, símbolos mágicos, amuletos y otros objetos consagrados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque los pobladores precolombinos o prehispá-nicos cubanos no construyeron templos propiamente dichos, practicaban ceremonias festivas y religiosas a&lt;br /&gt;
la que llamaban areítos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Éstos eran las fiestas por excelencia de los taínos. Aglomerados en el batey o centro del poblado, bailaban y cantaban al son de tambores durante largas horas, bajo la dirección de un maestro de ceremonia denominado tequina, el cual marcaba tanto el paso como el compás, y dictaba el tema que repetía el coro. En estas ceremonias religiosas se recitaban las genealogías de los diferentes caciques y sus más famosas obras, los recuerdos de los buenos y malos tiempos pasados, y otros temas de interés para la transmisión de los conocimientos de forma oral de la generación mayor a las generaciones más jóvenes. Los cronistas de la conquista han señalado que los aborígenes eran buenos bailadores. Cantaban al unísono y mientras centenares de participantes danzaban y narraban historias el resto mantenía el compás del baile y los cantos, y muy pocos se equivocaban. Estos credos y manifestaciones culturales preferentemente taínos fueron asimilados por los siboneyes, una comunidad aborigen anterior, aunque menos desarrollada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Totemismo o residuos totémicos===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era la manifestaci&lt;br /&gt;
ón de un sistema de creencias, según las cuales existía una especie de parentesco sobrenatural entre un individuo —o incluso parte o la totalidad de una tribu de aborígenes— y un tótem. Estos tótems, por lo general, eran figuras de diversas especies de animales, y en la minoría de los casos algunas plantas y objetos minerales, que se consideraban como emblemas protectores del individuo o la tribu, y en ocasiones como su antepasado o progenitor. Se asegura que, en ciertos casos, existían tótems de tipo especial para caciques y behíques; algunos específicos para cada uno de los sexos y otros comunes para todos los miembros de una tribu.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
También resultan interesantes las expresiones de las ceremonias aborígenes y sus costumbres funerarias, consideradas sagradas. Los funerales indígenas, como es natural, diferían mucho de las formas ulteriores introducidas por la conquista y la colonizaci ón. Incluso, los de las culturas siboney y arauaco (taínos y subtaínos), diferían entre sí. Los más conocidos —por los hallazgos y evidencias— son los enterramientos taínos. En la mayoría de los casos, éstos daban sepultura a los fallecidos en una especie de cementerios fuera de los poblados. Los cadáveres, por lo general, eran colocados de bruces o con las piernas recogidas, y en los alrededores se situaban algunos objetos que fuesen de utilidad en la otra vida, sobre todo por la ya mencionada creencia de que los fallecidos regresaban en forma de espíritus para proteger a las familias.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las enfermedades exóticas traídas por los conquistadores y el rudo trabajo esclavo hicieron que en menos de medio siglo casi fuese extinguida la población autóctona de Cuba, calculada en unos 300 mil habitantes, y de ellos —según ha sido estimado— solo quedaran alrededor de unos 4 mil. &amp;lt;ref&amp;gt;Emilio Roig de Leuchsenring: La Habana. Apuntes históricos, Publicaciones de la Oficina del Historiador de la Ciudad, La Habana, 1939.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La fundación de la Villa de San Cristóbal de La Habana se realizó en territorios del antiguo cacique aborigen Habaguanex. Aunque no abundan restos de estas comunidades aborígenes, se han hallado evidencias de la existencia indígena en diferentes zonas del territorio de lo que en la actualidad es la ciudad de La Habana. Ha habido hallazgos en los alrededores del río Santa Ana; en las cercanías de la playa Santa Fe; en el litoral oeste de la ciudad, donde se han encontrado algunos objetos valiosos, como los &amp;quot;dujes&amp;quot; o asientos ceremoniales de behíques y caciques. Estos últimos se exponen en el Museo Montané, una de las instituciones de la ciudad de La Habana relacionada con las culturas aborígenes. Otras zonas donde se han realizado hallazgos han sido las de Colinas de Villarreal, al noreste de la bahía habanera; las de Rincón de Guanabo, a unos 28 kilómetros al noreste de la ciudad; y en Jibacoa, un lugar aún más distante, a unos 50 kilómetros al este de la ciudad y en los límites de la provincia La Habana.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Véase también ==&lt;br /&gt;
* [[Agricultura aborígen en Cuba]]&lt;br /&gt;
* [[Medicina aborigen en Cuba]]&lt;br /&gt;
* [[Aborígenes en Mantua]]&lt;br /&gt;
* [[Presencia de los aborígenes en la zona de Guane]]&lt;br /&gt;
* [[Aborígenes en Guanajay]]&lt;br /&gt;
* [[Aborígenes en Matanzas]]&lt;br /&gt;
* [[Aborigenes en Remedios]]&lt;br /&gt;
* [[Presencia aborigen en Holguín]]&lt;br /&gt;
* [[Presencia aborigen en Unión de Reyes]]&lt;br /&gt;
* [[Aborígenes en Morón]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Fuentes==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{listaref}}&lt;br /&gt;
:* [http://www.lajiribilla.cu/pdf/crisol01.pdf «La cultura aborigen y sus credos religiosos»], artículo publicado en el sitio web La&amp;amp;nbsp;Jiribilla.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Enlaces externos==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*[http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2006-11-12/aborigenes-cubanos-eran-mas-que-recolectores-de-alimentos/ «Los aborígenes cubanos eran más que recolectores de alimentos»], artículo publicado el 12 de noviembre de 2006 en el sitio web Juventud Rebelde.&lt;br /&gt;
*[http://www.habanaenlinea.cu/mihabana/Especiales/gina_picart/16.html «Leyendas sobre los aborígenes cubanos»], artículo publicado en el sitio web Habana en Línea.&lt;br /&gt;
*[http://www.crisol.cult.cu/index.php?option=com_content&amp;amp;view=article&amp;amp;id=104:el-casabe-alimento-de-los-aborigenes-cubanos&amp;amp;catid=67:costumbres-y-tradiciones&amp;amp;Itemid=181 «El casabe: alimento de los aborígenes cubanos»], artículo publicado en el sitio web Crisol (Cuba).&lt;br /&gt;
*[http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2011-01-24/todavia-tenemos-aborigenes-en-cuba/ «¿Todavía tenemos aborígenes en Cuba?»], artículo publicado el 24 de enero de 2011 en el sitio web Juventud Rebelde.&lt;br /&gt;
*[http://cubaenfotos.blogcip.cu/2011/06/11/cementerio-aborigen-de-chorro-de-maita-holguin/ «Cementerio aborigen de Chorro de Maíta (Holguín)»], artículo publicado el 11 de junio de 2011 en el sitio web Cuba en Fotos.&lt;br /&gt;
*[http://www.zunzun.cu/new/leer.asp?Noticias_ID=1074 «Palabras aborígenes»], artículo publicado en el sitio web Zunzún (Cuba).&lt;br /&gt;
*[http://www.guerrillero.cu/index.php?option=com_content&amp;amp;view=article&amp;amp;id=7163:investigan-evidencias-de-practicas-funerarias-aborigenes-en-cuba&amp;amp;catid=41:noticias&amp;amp;Itemid=61 «Investigan evidencias de prácticas funerarias aborígenes en Cuba»], artículo publicado en el sitio web Guerrillero (Cuba).&lt;br /&gt;
*[http://www.revmatanzas.sld.cu/revista%20medica/ano%202005/vol3%202005/tema10.htm «Antropofagia en aborígenes de Cuba»], artículo publicado en 2005 en el sitio web de la ''Revista Matanzas''.&lt;br /&gt;
*[http://www.granma.cubaweb.cu/2011/03/24/nacional/artic12.html «Permanecen genes aborígenes en el ADN de la población cubana»], artículo publicado el 24 de marzo de 2011 en el sitio web Granma (La&amp;amp;nbsp;Habana).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Categoría: Historia de Cuba]]&lt;br /&gt;
[[Categoría: Sitios arqueológicos de Cuba]]&lt;br /&gt;
[[Categoría: Comunidades aborígenes]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Suyin patrimonio</name></author>
		
	</entry>
	<entry>
		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Abor%C3%ADgenes_de_Cuba&amp;diff=3306410</id>
		<title>Aborígenes de Cuba</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://www.ecured.cu/index.php?title=Abor%C3%ADgenes_de_Cuba&amp;diff=3306410"/>
		<updated>2019-02-22T14:24:18Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Suyin patrimonio: /* Poblamiento de Cuba */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Definición&lt;br /&gt;
|nombre=Aborígenes cubanos&lt;br /&gt;
|imagen=museoaborigendelchorrodemaita.jpg&lt;br /&gt;
|tamaño=&lt;br /&gt;
|concepto= En Cuba había tres grupos principales de aborígenes: los [[guanatahabeyes]], los [[siboney (aborigen)|siboneyes]] y los [[taínos]].&lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Pinturas_aborigenes.jpg|right|300px|thumb|Representación de las pictografías de los primeros aborígenes en Cuba encontradas en la cueva No. 1, [[Isla de la Juventud]].]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Aborígenes de la isla de Cuba'''. Los historiadores estiman que a la llegada de [[Cristóbal Colón]] a [[Cuba]], la isla estuvo habitada por unos 300&amp;amp;nbsp;000&amp;amp;nbsp;aborígenes. Eran pacíficos y amistosos, y estaban agrupados en tres grupos principales: los [[guanatahabeyes]] y [[siboneyes (etnia)|siboneyes]] (no ceramistas) y los [[taínos]] (ceramistas).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El clima noble, la variada flora con abundantes alimentos naturales desde frutas hasta [[tubérculos]] que aún hoy forman parte de la dieta de los cubanos como el [[boniato]] y la [[yuca]] y la inexistencia de animales peligrosos, favorecían de manera especial la [[vida]] de los pobladores originales del archipiélago. Entonces sólo los [[Huracán|huracanes]] –cuyo paso desde luego era imposible de pronosticar- constituían una amenaza a la vida, pero aún frente a ellos existía el amparo protector de las [[cueva|cuevas]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque la cultura aborigen fue prácticamente exterminada, se reconoce aún su presencia en comidas típicamente criollas, como el ajiaco, un cocido de carnes, tubérculos y vegetales; y el casabe, una especie de torta de yuca. Su lengua se mantiene aún para denominar lugares de la ciudad de La Habana, como Uyanó (en la actualidad Luyanó), nombre con el cual se designa un arroyo y un barrio habanero; Guasabacoa, nombre de una de las ensenadas de la bahía habanera; y Guanabacoa, territorio que en la lengua aborigen significa poblado entre colinas y manantiales, y en donde quedan muy pocos de sus descendientes mezclados con otras culturas posteriores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Poblamiento de Cuba ===&lt;br /&gt;
Entre las varias teorías que existen acerca de cómo se fue poblando el Caribe y, en particular, Cuba, se encuentran:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
1.      Entrada desde tierras suramericanas, a través del arco de islas que está frente a las costas de Venezuela, aprovechando las corrientes marinas, los vientos y la salida al mar del río Orinoco. O salida al mar para arriba al Caribe a través del río Magdalena, en Colombia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
2.      Posibilidad de arribar a Cuba desde el delta del río Mississippi y la península de la Florida, a través de Las Bahamas o, incluso, de forma directa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
3.      Ruta relacionada con Centroamérica, específicamente el área enmarcada entre Belice y Honduras, cuyas corrientes marinas y aéreas pueden haber favorecido la navegación por el interior del Caribe y el acercamiento a las pequeñas islas próximas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Periodizaciones ===&lt;br /&gt;
Las periodizaciones de las culturas aborígenes cubanas son diversas y componen una polémica no resuelta. Para su determinación, se ha tomado como punto de partida los modos de vida y producción, región geográfica, sitios con características excepcionales, utillaje, aspecto físico, etc.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el texto ''Elementos de geografía e historia antigua y moderna de Cuba'', de José María Latorre (siglo XIX), se clasifica a las comunidades aborígenes de la Isla, según la región en que vivían: los de oriente, son belicosos; los del centro, pacíficos y medrosos; los de occidente, groseros.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Fray Bartolomé de las Casas lega el concepto de que había unos habitantes salvajes, según su forma de vivir, llamados guanahatebeyes y otros llamados zibuneyes o siboneyes; sobre los taínos, dice que provienen de La Española. La clasificación decimonónica imperante divide a los habitantes justamente en taínos, ciboneyes y guanacabibes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Varios fueron los norteamericanos que visitaron Cuba interesados en los estudios arqueológicos y que incursionaron en expediciones a lo largo de la mayor de las Antillas. Uno de ellos, Jesse Walter Fewkes, clasificó a los pueblos del occidente, del oriente y los habitantes de las cayerías del sur y norte de Cuba en taínos, pescadores de los cayos y trogloditas. Para él había dos grupos bien diferenciados: los pobladores originales, que eran como salvajes, y los que habían alcanzado un nivel superior, provenientes de Puerto Rico y Haití o La Española.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1912], el francés H. Beauchat, en el ''Manual d'Archeologie americaine'', expuso que las culturas de la isla de Cuba podían clasificarse en guanacabibes, chibcha o guetare, calusa o timuka, aruaca o taína y los caribes. Pero esta nomenclatura presentaba conceptos erróneos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1921], [Mark Raymond Harrington] presentó la obra ''Cuba before Columbus'', en la cual explica que en Cuba habían vivido dos culturas: una ciboney-guanahatabey primitiva, y la taína, con mayor nivel de desarrollo, sitios habitacionales y mejores utensilios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1913], [Juan Antonio Alejandro de Jesús Coscuelluela y Barreras], que había sido designado ingeniero jefe del proyecto para desecar y deslindar los pantanosos terrenos de la ciénaga de Zapata, incursiona en el campo de la arqueología y la antropología. A partir de los estudios que realiza en distintos sitios, desde la antropología física, las formas de enterrar, las investigaciones zooarqueológicas, el análisis de las piezas de lítica y concha, establece posibles rutas migratorias, composición de los habitantes y propone clasificar a la población aborigen cubana en guanahatabeyes, habitantes con poco nivel de desarrollo en el occidente; aruacos, en los territorios centrales de Cuba, de procedencia Caribe; y los taínos hacia el oriente, provenientes del continente. Años después rectificó sus postulados, negó la presencia de la cultura caribe y delimitó las poblaciones sólo a taínos y ciboneyes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la obra ''Origins of the Tainan Culture'', Sven Loven propone la siguiente clasificación: guanahatabeyes, ciboneyes o lucayos y taínos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1926], Carlos García Robiou define en su tesis para optar por el grado académico de doctor en Ciencias Naturales, ''Idea de las culturas precolombinas de Cuba. El primer periodo de las exploraciones arqueológicas: trabajos realizados por Miguel Rodríguez Ferrer'', la existencia de cuatro culturas, la primera, originaria o primitiva, con escaso nivel de desarrollo, denominada ciboney; la segunda, subtaína, algo más avanzada que la anterior, y la tercera, la taína, con una agricultura y cerámica prósperas y rico ajuar. La cuarta cultura sería la correspondiente a los caribes, que según Robiou no habitaron en Cuba, pero incursionaron en sus costas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Elías Entralgo, autor de ''Esquema de sociografía indocubana'' (1937) clasificó a los aborígenes cubanos, de acuerdo con las corrientes conceptuales de la época, en guanahatabeyes o guanahatabibes o guanacabibes, exbuneyes y taínos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El profesor titular de Sociología Roberto Agramonte, en su libro ''Sociología'' (1940), divide las sociedades prehispánicas en función de la estructura económica sobre la cual descansaba la estructura política, familiar y religiosa. Denominó el Complejo Agrario Taíno y lo dividió en subcomplejos de acuerdo con la presencia de yuca, maíz, tabaco, fuego, tejido e hilado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1940] llegaron a Cuba dos profesores de la Universidad de Yale: Irving Benjamin Rouse y Cornelius Osgood. En 1942 publicaron las obras ''La cultura ciboney de Cayo Redondo'' y ''Arqueología de las lomas de Maniabón''. Rouse y Osgood propusieron mantener la subdivisión propuesta por Harrington de taíno y subtaíno. La cultura ciboney la dividieron en dos periodos: Guayabo Blanco temprano y Cayo Redondo tardío.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1943], [Fernando Ortiz] esboza en ''Las culturas indias de Cuba'' y ''Las cuatro culturas indias de Cuba'' la existencia de cuatro grupos: Aunabey Guayabo Blanco, Guanajatabey o Cayo Redondo, Baní y otros depósitos o Ciboney, y Pueblo Nuevo o Taíno.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para Felipe Pichardo Moya existían tres indoculturas bien diferenciadas: guanahatabeyes o cultura arcaica, caracterizada por tener instrumentos toscos de concha y vivir en cuevas; ciboneyes o indocultura de la costa, talladores de piedra; y taínos o indocultura cubana de las mesetas, con deformación craneal, agricultura y cerámica desarrollada, dominio de la madera y pulimentación de objetos de piedra como las hachas petaloides.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la obra ''La Caleta: joya arqueológica antillana'' (1946) René Herrera Fritot y Charles Leroy Youmans vuelven al esquema tradicional de guanahatabeyes, que corresponderían al Guayabo Blanco de la Ciénaga de Zapata; ciboneyes, que son los restos del Plurial, los artefactos de Cayo Redondo y el material colectado en los cayos del norte de la región central; y taínos, los que tienen desarrollo agrícola, elaboran el barro, fabrican una cerámica utilitaria y ritual y se deforman el cráneo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1950] tiene lugar la Mesa Redonda de Arqueólogos del Caribe. En este evento se aprueba clasificar por complejos a las culturas prehispánicas. Se tomó como acuerdo no emplear los términos arcaico, paleolítico, mesolítico y neolítico, y utilizar, de acuerdo con el orden de antiguedad, los periodos I para la concha, II para la piedra y III para la alfarería. El complejo cultural I estaba caracterizado por poseer ajuar rústico de concha y piedra, asentamientos aislados y proporcionales a los residentes. El complejo cultural II por tener menaje construido de conchas, piedra y madera, además de objetos hechos con espina de peces y vértebras. El complejo cultural III dominaba la alfarería, la talla en madera y las posibles interrelaciones entre las representaciones de hombres, animales y plantas; poseían agricultura y conocían sus técnicas. Fabricaban objetos de material óseo. Tenían asentamientos de mayor estabilidad y construían viviendas de varias formas. Elaboraban fibras y tejidos. Practicaban la deformación craneana fronto-occipital-oblicua, pero no todos los habitantes. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1964], el profesor René Herrera Fritot, que se encontraba trabajando en la Academia de Ciencias de Cuba, postula una nueva clasificación: el grupo cerámico y no cerámico. Establece, además, cuatro subperiodos: pre-taíno, taíno temprano, taíno medio, taíno tardío. En igual fecha, el Departamento de Antropología de la Academia diseña otro modelo, de acuerdo con el nivel de desarrollo: agricultores ceramistas, que incluían como culturas al taíno y al subtaíno; y recolectores no ceramistas, para los ciboneyes aspecto Guayabo Blanco y aspecto Cayo Redondo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1965], el arqueólogo [Ernesto Tabío Palma y la historiadora [Estrella Rey Betancourt sientan las bases de una periodización marxista de las culturas prehispánicas cubanas en su obra ''Prehistoria de Cuba''. Dividen las comunidades aborígenes de Cuba en agricultores ceramistas (asociados con el grupo cultural aruaco en el que se encuentran taínos y subtaínos), con agricultura incipiente no ceramistas (ciboney aspecto Cayo Redondo) y recolectores cazadores no ceramistas (ciboney aspecto Guayabo Blanco). Más tarde, ajustan este esquema al nivel de desarrollo socioeconómico y, en el caso de los agricultores ceramistas aruacos, agregan a la división en taínos y subtaínos, un nuevo grupo cultural denominado mayarí, que tenía agricultura incipiente y era ceramista. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[Manuel Rivero de la Calle] aporta una nueva nomenclatura, en la que no incorpora a los subtaínos, en el libro ''Las culturas aborígenes de Cuba'' (1966): grupos no ceramistas (guanahatabeyes y ciboneyes) y ceramistas (taínos). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1979], durante la IV Jornada Arqueológica de Cuba y el Caribe, Tabío Palma propone una periodización sobre las culturas prehispánicas de Cuba, a partir de un examen de los parámetros evolutivos y análisis de la base económica, en tres etapas: La primera, preagroalfarera, grupos que no practicaban la agricultura ni la cerámica y sólo realizaban recolección, pesca menor y caza, a la cual le correspondían tres fases: temprana, con utensilios de piedra tallada, grandes cuchillos, raspadores y buriles; fase media, ciboney Guayabo Blanco, con montículos o residuarios, artefactos de piedra, conchas, percutores, majaderos y gubias; y fase tardía, ciboney Cayo Redondo, con utillaje de piedra, morteros, majaderos, dagas y bolas líticas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La segunda, protoagrícola, con cerámica incipiente, poca decoración o ninguna y predominio de la microlítica; sus fases hacen referencia a lugares geográficos: una temprana, Playita Canímar, en Matanzas, y Aguas Verdes, en Guantánamo, mientras la tardía recibía las denominaciones de Arroyo del Palo, Mayarí.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La tercera etapa, agroalfarera, contemplaba los grupos que habían alcanzado mayor nivel de desarrollo, los taínos, con cerámica avanzada, burén para cocinar casabe y otros productos, y el dominio de técnicas agrícolas. Esta periodización fue adaptada y enriquecida por [Ramón Dacal Moure] y Manuel Rivero de la Calle, en [1986], cuando prepararon la obra ''Arqueología aborigen de Cuba''.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1994], en el primer capítulo del libro ''Historia de Cuba. La colonia: evolución socioeconómica y formación nacional. De los orígenes hasta 1867'', los arqueólogos Lourdes Domínguez, Jorge Febles y Alexis Rives, pertenecientes al Centro de Antropología, propusieron una tabla cronológica en la que ubicaron estadios clásicos y su equivalente cultural. En orden descendiente van apareciendo: neolítico (comunidad gentilicia desarrollada); agricultores ceramistas (Mayarí); hacia el año cero, el inicio de la elaboración de la cerámica, cultivos incipientes de plantas (Canímar y Aguas Verdes); la comunidad gentilicia primitiva, mesolítico arcaico (Ciboney Cayo Redondo y Ciboney Guayabo Blanco) y, por último, la comunidad gentilicia primitiva, cazadores, que se corresponde con el paleolítico, protoarcaico (Seboruco).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Guanatahabeyes==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Indios Guanatahabeyes.jpg|miniatura|Indios Guanatahabeyes]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pertenecieron a la fase menos avanzada de las culturas aborígenes cubanas y se les considera los más primitivos pobladores del país. Aunque estuvieron muy extendidos, al momento de arribar los primeros europeos a Cuba se hallaban confinados al extremo oeste de la isla, en la zona del [[Cabo de San Antonio|Cabo de San Antonio]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las referencias históricas describen que utilizaban las cuevas y abrigos rocosos similares como refugio, y que se alimentaban de [[peces|pescados]] y [[moluscos]] marinos, así como de algunas frutas que recolectaban.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En una carta de [[Diego Velázquez (conquistador)|Diego Velázquez]] del día [[18 de abril|18 de abril]] de [[1515]], se afirma:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|Las viviendas de estos guanahatabibes es a manera de salvajes, porque no tienen casa, ni asientos, ni pueblos, ni labranzas, ni comen otra cosa sino las carnes por los montes y [[tortugas]] y pescado.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La [[Gubia de concha|gubia de concha]] – su principal instrumento- y vasijas, martillos, picos e incluso adornillos de [[caracol|caracoles]] han sido encontrados en los residuarios guanatahabeyes de Cuba, y en menor cuantía cuchillos de [[pedernal]] y otros aperos de piedras que se supone utilizaran para machacar y preparar carnes y algunas comidas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Siboneyes ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Indios siboneyes.jpg|miniatura|Indios siboneyes]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Más avanzados que los guanatahabeyes, los siboneyes lograron formas simétricas y un mayor acabado de sus distintos instrumentos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la mayoría de los casos los obtenían a partir de conchas o piedras para construir morteros, percutidores, majaderos, cucharas e instrumentos de corte.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Alrededor del año [[1500]] se localizaban en lo fundamental al norte de la actual provincia de [[Villa Clara]] y en los cayos del norte conocidos como [[Archipiélago Jardines del Rey|Jardines del Rey]]. También habitaban toda la franja costera sur de la región centro-este hasta el [[Golfo de Guacanayabo]], y el archipiélago [[Archipiélago Jardines de la Reina|Jardines de la Reina]], fundamentalmente dedicados a la pesca. Sin embargo, desde el punto de vista arqueológico los estudiosos les atribuyen una presencia casi generalizada por todo el país.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Taínos ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al igual que sus parientes los siboneyes – a quienes según los cronistas de la época tenían subyugados- los taínos provenían de la vecina isla [[La Española|La Española]], que hoy comparten la [[República Dominicana|República Dominicana]] y [[Haití|Haití]]. Localizados fundamentalmente en el centro y oriente de Cuba, los taínos fomentaron la agricultura y la alfarería, en las que lograron un alto nivel de desarrollo. Sus poblados comunales estructurados por [[caney|caneyes]] y [[bohío|bohíos]], indistintamente, eran pequeños pero bien organizados y el cacique era la máxima autoridad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las labores se distribuían en beneficio de todos, y así, mientras los hombres salían a cazar y pescar, para lo cual ya contaban con redes tejidas de algodón y anzuelos de espinas, las mujeres contribuían de manera decisiva a las siembras, la atención de los cultivos y las cosechas. También les estaban encomendada la producción alfarera, de finalidad utilitaria fundamentalmente cazuelas, burenes y otros, que utilizaban para cocinar los alimentos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se sabe que cultivaban el [[ají]], el [[maní]], el boniato, la yuca, de la cual producían el [[casabe]] –una torta de este tubérculo parecida al pan que todavía hoy se come en [[Camagüey]] y la zona oriental del país para acompañar las carnes-; el [[algodón]], que utilizaban para hacer sus hamacas y redes y, además, el [[maíz]] y el [[tabaco]], el cual consumían de preferencia asociado a distintas ceremonias.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En sus yacimientos se han encontrado gran cantidad de instrumentos de piedra como morteros, [[martillo|martillos]] y [[hacha|hachas]], así como ídolos de distinta naturaleza lítica pero de gran belleza y perfección, y unas piezas de maderas preciosas tipo banquetas llamadas dujo que utilizaban los caciques para sentarse.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desarrollaron además la cestería y la cordelería. Por su ubicación el este del país los taínos fueron los que más vinculados estuvieron a los duros procesos de conquista y colonización.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con el inicio de los repartimientos y encomiendas en [[1514]], fueron sometidos a esfuerzos extraordinarios en labores de explotación, constructivas y agrícolas. El trabajo forzado, las matanzas de escarmiento, los suicidios masivos para salvarse de la crueldad con que algunos conquistadores emprendieron su misión, los éxodos a islas y cayos en los alrededores, y asimismo algunas epidemias de enfermedades atípicas hasta entonces, diezmaron considerablemente la población aborigen, cuyos únicos descendientes actuales en Cuba se encuentran en zonas intrincadas de [[Guantánamo|Guantánamo]] próximas a [[Yateras|Yateras]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La historia recoge enfrentamientos organizados contra los españoles y los nombres de los [[cacique|caciques]] [[Hatuey|Hatuey]] y [[Guamá|Guamá]], como los primeros rebeldes cubanos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Cementerios aborígenes==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los cementerios aborígenes son sin duda alguna de muchísimo interés para la [[Arqueología]], de ahí que el estudio de los mismos permita profundizar grandemente en el mejor conocimiento de los primeros pobladores que habitaron el área, sacando a la luz nuevos descubrimientos a cerca de distintos aspectos somáticos y patológicos, así como de sus costumbres funerarias y de las características físico-antropológicas de sus primeros pobladores, cosa esta de la cual en un inicio existía poca información.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la isla, con el avance de los trabajos de campo realizados durante muchos años, se han venido estudiando algunos sitios de este tipo reportados con anterioridad, y se han descubierto otros. Se conocen en la actualidad varios cementerios aborígenes entre los cuales se encuentran: [[El Chorro de Maita]] (en [[Holguín]]),&amp;lt;ref&amp;gt;[http://www.nnc.cubaweb.cu/historia/historia30.htm «Aldea aborigen de Chorro de Maíta: realidad palpable»], artículo publicado en el sitio web Cuba Web.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
la [[Cueva de la Santa]] (en [[Ciudad de La Habana]]),&lt;br /&gt;
la [[Cueva del Perico 1]] (en [[Pinar del Río]]),&lt;br /&gt;
el sitio [[Canimar Abajo]] (en [[Matanzas]]),&lt;br /&gt;
la [[Cueva Calero]]&lt;br /&gt;
y finalmente los sitios [[La Habana|habaneros]]&lt;br /&gt;
[[Marien 2]] y&lt;br /&gt;
[[Bacuranao]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En las excavaciones arqueológicas realizadas en estos dos últimos cementerios aborígenes, participaron integrantes del [[Grupo Espeleológico Guamuhaya]] junto a miembros de otros grupos y a experimentados arqueólogos del Centro de [[Antropología]] perteneciente al [[Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente]] ([[CITMA]]) del país.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Sitio Bacuranao===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En agosto de [[1997]] se realizó la Quinta Campaña de Excavación Arqueológica en este sitio, ubicado en la [[Cueva del Infierno]], municipio habanero de [[San José de las Lajas]]. En dicha ocasión fueron encontrados los restos de cuatro individuos. Los entierros correspondieron a dos adultos y dos niños, uno de los cuales, un menor de corta edad, fue extraído en bloque para ser expuesto en el museo de la localidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esta excavación fue continuadora de la realizada en el [[1995]], la cual culminó con el descubrimiento de un gran cementerio aborigen del cual se extrajeron 54 osamentas completas. En esa ocasión el hallazgo incluyó huesos de 66&amp;amp;nbsp;personas, 57 de ellas menores de cuatro años de edad, tratándose de comunidades preagroalfareras con tradición [[mesolítica]] que poblaron la zona, con una economía de apropiación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La Cueva del Infierno no solo fue usada por comunidades de este grado de desarrollo solamente para enterrar a sus muertos, sino también como lugar de habitación según los resultados de la última campaña, en la que se detectó la presencia de tres grandes fogones que fueron utilizados para la cocción de alimentos. Por otra parte, otros grupos gentilicios de mayor desarrollo hicieron uso también, al parecer con otros fines, de esta cueva pues está reportada además como paradero de caza de grupos agroalfareros con tradición neolítica, habiéndose hallado en su interior numerosos fragmentos de vasijas de [[cerámica]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Sitio Marien 2===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde la década del 50 se conoce de la existencia del sitio que se conoce por Marien 2 debido a los trabajos de campo del Grupo Guamá de aquel entonces y también de los trabajos realizados por el fallecido arqueólogo cubano [[Ernesto Tabío]]. El sitio Marien&amp;amp;nbsp;2 se encuentra ubicado muy cerca de la [[Bahía de Mariel]], en el interior de una cueva.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el año [[1992]] se realizó la primera campaña de excavación arqueológica de este sitio, del cual se exhumaron restos de 50 individuos, de ellos 11&amp;amp;nbsp;adultos, 2&amp;amp;nbsp;subadultos y 37&amp;amp;nbsp;niños. Se extrajeron algunos entierros primarios y otros secundarios y según palabras del Dr. [[Gabino La&amp;amp;nbsp;Rosa]], jefe de la excavación, se pudo comprobar una relación muy interesante en las prácticas sepulcrales y es que prácticamente todos los adultos estaban acompañados por niños, lo cual amplió la visión de los aspectos sociales y culturales que tenían esto grupos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En marzo de [[1998]] se realizó la segunda campaña de excavación en este sitio y en esta ocasión se trabajó en 10&amp;amp;nbsp;entierros, la mayoría niños, se logró comprobar que en la cueva existe un área bien definida y delimitada a la izquierda que fue usada para entierros, en tanto que el área de la derecha fue sitio de habitación y en este fue hallado un inmenso [[fogón]] con abundante restos de la dieta de estos grupos que recolectaban, cazaban y pescaban. Habían restos de [[peces]], de [[bivalvo]]s, [[concha|conchas]] de [[moluscos]], [[jutía]]s, etc.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En esta ocasión se ratifica la presencia de ofrendas en los entierros, consistentes en valvas de ''[[Isognomus alatus]]'', y uno de los entierros (en la foto) tenía una gran [[cigua]] cerca del cráneo. También en cuanto a las costumbres funerarias, se van acumulando pruebas suficientes obtenidas de este y de otros cementerios aborígenes estudiados, que permiten negar la fabulación generalizada en Cuba en los años 1940 y 1950, de los entierros con la cabeza orientada al este. Se hallaron entierros con gran diferencia en la orientación de los cuerpos sin hallar una repetición absoluta, en esta foto se observa por la flecha que indica el norte que no está orientado exactamente este-oeste y además que la cabeza no está hacia el este sino al oeste.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Toda la tierra extraida se pasó por un tamiz para evitar la perdida de pequeños huesos de falanges u otras posibles evidencias de pequeñas dimensiones. Gracias al tamizado al instante es que en ocasiones se detecta, por la presencia de una pequeña evidencia, la proximidad de un entierro, aún cuando el excavador no lo ha notado, permitiendo a partir de ese instante, ser aún más meticulosos y precisos en el trabajo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Sitios arqueológicos aborígenes de Guanajay==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Guanajay]] es un municipio muy antiguo, su fundación data de [[1650]], según el historiador [[Luis Manuel Núñez]] y se dice que fue fundada por los españoles sobre un asentamiento aborigen. El propio topónimo Guanajay es un término aborigen, lo cual le da más veracidad a la afirmación anterior. Pero no siempre este poblado llevó ese nombre, según las viejas crónicas antiguamente se llamó Guamuhaya, topónimo igualmente aborigen.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A partir del año [[1990]] hasta [[1995]] se realizó en toda la isla el Censo Arqueológico Nacional por parte del Centro de Antropología del CITMA (Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio ambiente). Cada provincia tuvo un especialista al frente de dicho censo y [[Provincia La Habana]] fue dirigida por el Dr. Gabino La Rosa Corso, conocido arqueólogo cubano que ha trabajado tanto la Arqueología Aborigen como la Colonial, quien atendió directamente además del municipio, los municipios Caimito y Mariel que comparten sus fronteras con Guanajay.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego de la visita en [[1991]] a la localidad por parte del Dr. Gabino La Rosa, se descartó todo reporte antiguo de sitio, al no encontrarse en el recorrido de inspección, ninguna evidencia material consistente. A partir de este momento, interesados por revelar los secretos de la historia guanajayense, los miembros del Grupo Guamuhaya comenzaron con las prospecciones arqueológicas en Guanajay, partiendo del mapa topográfico de la localidad y siguiendo los posibles patrones de asentamiento, dada las características del terreno que fuesen apropiadas para tal fin, preferiblemente lugares con una fuente de agua cercana y en áreas poco afectadas por crecidas de ríos o arroyos. Se hicieron varias prospecciones del terreno en diferentes áreas sin hallar evidencias de superficie, hasta que a mediados de 1992 luego de muchas búsquedas, comenzaron los primeros descubrimientos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Gracias a la orientación metodológica y el asesoramiento recibido por parte del Doctor Gabino, en [[1994]] realizamos el primer reporte de sitio arqueológico y a partir de entonces el grupo pasó a llamarse Grupo EspeleoArqueológico hasta enero del [[2001]] en que volvió a la antigua denominación de Grupo Espeleológico, ya que las actividades puramente arqueológicas no están incluidas dentro del objeto social de la Sociedad Espeleológica de Cuba. En lo sucesivo el grupo se ha dedicado solamente a la visita, preservación y protección de los sitios descubiertos y reportados por el colectivo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así es que, hasta la fecha son tres los sitios arqueológicos aborígenes hallados y reportados por parte del GEG, cuyas evidencias han sido analizadas en el Centro de Antropología del CITMA. De ellos dos sitios a cielo abierto, ambos asentamientos aborígenes (Guanajay 2 y Jobo), y uno en cueva que es un campamento de caza (Guanajay 1).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El asentamiento aborigen Guanajay 2 presenta un gran taller de silex y se trata de un sitio Preagroalfarero con tradición mesolítca (mesolítico medio) o sea una comunidad gentilicia con una [[economía]] de apropiación. Igual filiación le han dado los especialistas al sitio Guanajay 1, en tanto que el sitio Jobo se trata de un Protoagroalfarero (mesolítico tardío), una comunidad que trabajaba la agricultura y tenía una alfarería incipiente. Este sitio constituye hasta el presente el Protoagroalfarero más occidental del país, siendo el más próximo de su tipo el sitio Banes 2 en el vecino municipio [[Caimito]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Asentamiento aborigen más antiguo de Cuba==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Farallones_de_Seboruco.jpg|miniatura|400px|Farallones de Seboruco]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una inapreciable reliquia histórica para el conocimiento humano resulta el sitio arqueológico los Farallones de Seboruco, el lugar más arcaico del asentamiento aborigen del archipiélago cubano, localizado en el municipio de Mayarí, de la oriental provincia de Holguín, un lugar de extraordinario valor científico y cultural que integra esencialmente el patrimonio cultural del pueblo cubano.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot;&amp;gt;[http://www.aldia.cu/index.php?mod=noticias&amp;amp;id=10611 «El asentamiento aborigen más antiguo de Cuba»], artículo publicado en el sitio web Al&amp;amp;nbsp;Día.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Su descubrimiento, por el doctor Antonio Núñez Jiménez, investigador ya fallecido, data del 1939. El hallazgo reveló la cultura más antigua de Cuba, la cual se remonta aproximadamente a seis mil años atrás. Los primeros habitantes de nuestra Isla, pertenecían al grupo protoarcaico, el cual no conocía el uso de la agricultura ni la cerámica e ignoraban el pulimento de las piedras, pero, sabían el secreto de la talla en madera.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sus utensilios para el trabajo consistían en cuchillos, destrales, majadores y otros instrumentos hechos de rocas sílex lasqueadas, piezas largas y filosas que empleaban en sus tareas de subsistencia y los ubican en la etapa preagroalfarera, ya que ésta se divide en tres fases denominada: temprana, media y tardía, la primera de ellas corresponden a los residuarios de Levisa y Seboruco que se caracterizan por la industria de las lascas y puntas de sílex.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La economía de dichos grupos protoarcaicos indocubanos, primeros habitantes de Cuba, dependendía de la caza, la pesca y la recolección por lo que sus comunidades generalmente eran nómadas. En los Farallones de Seboruco, hoy Monumento Nacional, fueron encontradas algunas evidencias de madera tallada que supone su función estaba dedicada a actividades rituales de acuerdo con su estructura, ya que semejan cetros. Según las investigaciones, los grupos aborígenes protoarcaicos se guarecían en cuevas para las prácticas necrológicas. Los enterramientos los hacían con algún desarrollo ritual; los cadáveres los sepultaban, situándoles objetos líticos al lado a manera de ofrendas funerarias.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Seboruco está conformado por varias cuevas donde aparecieron por primera vez pictografías en la zona oriental, las que se conservan aún en buen estado y se pueden apreciar dibujos en blanco y negro con estilo más bien abstracto y trazos lineales muy simple que muestran el arte rupestre de nuestra cultura prehistórica, considerada la más antigua manifestación artística hecha en nuestro país.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Otras excavaciones llevadas a cabo el 18 de mayo de 1979, encabezada por Núñez Jiménez, acompañado por José A. Viciedo y Carlos Betancourt, hicieron nuevos aportes de mayor valor para continuar esclareciendo la antigua cultura aborigen. A una profundidad de 0,30 metros fueron descubiertos huesos y otras piezas arqueológicas que revelaron parte de su dieta alimentaria. Para sorpresa de los investigadores fue encontrado un esqueleto que a pesar del deterioro por el tiempo, pudo reconstruirse su posición acuclillada y se estima perteneciera a una persona de 13&amp;amp;nbsp;años de edad del sexo femenino.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los Farallones de Seboruco representan un alto significado arqueológico. Aquí se han encontrado los sitios Seboruco III, IV, V, VI y VII, los que rodean el farallón y son las únicas zonas que parecen hayan sido habitadas hasta el momento, y además, por ser muy homogéneas pertenecen al grupo protoarcaico, el más antiguo de nuestra historia aborigen. Farallones de Seboruco es conocido internacionalmente por constituir un lugar clásico y típico para la investigación en el área antillana y muy especialmente para nuestro país. Posee un conclave básico en el entorno geobiológico y tiene también una relevancia cultural apreciable e indiscutible para las generaciones futuras y el desarrollo de las investigaciones que a allí se efectúan y que todavía no han concluido.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Etapas==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Etapa preagroalfarera (6000 a. n. e. hasta 1500 n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se incluye en ella a todos los grupos aborígenes cubanos que no practicaban la agricultura ni utilizaban la cerámica. Es decir, sus actividades económicas se reducían a la recolección de frutas, tubérculos, raíces silvestres, y también moluscos terrestres y marinos. Practicaban la pesca fluvial y marítima, así como la caza menor. En su fase más temprana es posible que algunos grupos practicasen la caza de animales de tamaño apreciable, sobrevivientes últimos de la extinguida fauna terrestre pleistocénica, así como de algunos grandes mamíferos marinos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Fase temprana (6000 a. n. e. - 1000 a. n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los aborígenes cubanos más antiguos están incluidos en esta fase. Algunos arqueólogos cubanos los denominan «protoarcaicos». Estos grupos aborígenes muy antiguos han sido descubiertos en esta última década y, por lo tanto, el conocimiento que tenemos de ellos no es muy amplio todavía.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En excavaciones realizadas en 1973 por arqueólogos de la Academia de Ciencias, asesorados por el doctor J. Kozlowski, de la Universidad de Cracovia, en el sitio Levisa&amp;amp;nbsp;I, descubierto por nosotros en el año 1964, en un abrigo rocoso de los farallones del Río Levisa -a poca distancia, al Sur, de las minas de Nicaro, provincia de Holguín- se encontraron en la capa más profunda de la excavación instrumentos de piedra tallada (es decir, hechos de piedras muy duras: sílex, chert, calcedonia, que al ser golpeados por el hombre con otra piedra producen lascas cortantes) entre los que figuraban grandes cuchillos, raspadores, buriles, etcétera.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se debe señalar que este conjunto de artefactos de piedra no corresponde en forma alguna con el ajuar de los grupos aboríge-nes cubanos conocidos por nosotros hasta entonces. En esa capa más profunda se encontraron algunos fragmentos de carbón vegetal provenientes de muy antiguos fogones, los que, al ser sometidos al análisis radiocarbónico (C-14) en un laboratorio de física nuclear, arrojaron un fechado de cinco mil ciento cuarenta años de antigüedad. Calibrado este fechado por métodos todavía más precisos nos dio una fecha muy próxima a los seis mil años de antigüedad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|Estos instrumentos consisten en grandes lascas, láminas y puntas, así como grandes núcleos de piedra.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con respecto a la llegada a Cuba de estos primitivos hombres, es muy interesante señalar que, de acuerdo con estudios nuestros realizados en 1979, por esa época el nivel del mar se encontraba a unos veinte metros por debajo del nivel actual, por lo que la configuración de las costas de algunas islas antillanas, especialmente las Bahamas y Cuba, era bastante diferente de lo que vemos en los mapas geográficos actuales, pero seguían siendo islas separadas unas de otras. La geología nos indica que la unión de las islas antillanas con las áreas continentales se produjo hace muchos millones de años; por otra parte, actualmente los cálculos más audaces de los especialistas en cuanto a la presencia del hombre en América no van más allá de los cincuenta mil años. Luego, estos primeros amerindios tuvieron forzosamente que llegar a las Antillas, inclusive a Cuba, por vía de la navegación, aunque fuera en su forma más rudimentaria.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A pesar de que se ha investigado y discutido mucho sobre el origen de esos antiguos aborígenes cubanos y sobre las rutas que siguieron para llegar a nuestras costas, esto es algo que no sabemos con certeza todavía. Sin embargo, se señalan tres, rutas potenciales: (a) del Sudeste de Estados Unidos hacia las Bahamas y de allí hasta Cuba (b) desde el Nordeste de la costa de Nicaragua, a través de una serie de islas e islotes que emergían entonces en el Mar Caribe, hasta Jamaica y de allí a Cuba, y (c) desde la costa Nordeste de Venezuela a las Antillas Menores, y después hacia las Antillas Mayores hasta llegar finalmente a Cuba. Las futuras investigaciones seguramente aclararán este interesante problema que afrontamos en la actualidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Otro sitio arqueológico que también corresponde a esta fase temprana (o Protoarcaica) de la etapa Preagroalfarera es el de los Farallones de Seboruco. Está situado a cinco kilómetros al Sursudeste de la población de Mayarí, en la provincia de Holguín.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1943, el doctor Antonio Núñez Jiménez descubrió este sitio e hizo algunas excavaciones. En los años 1960 y 1970. arqueólogos de nuestra Academia de Ciencias lo exploraron y excavaron en diversas oportunidades. Ahora, por su importancia, nos vamos a referir concretamente a las excavaciones realizadas por ellos en 1978. Este trabajo aportó valiosos datos relativos a algunos aspectos de la cultura de estos primitivos indocubanos, así como del medio ecológico, incluyendo al geológico. En el material colectado allí, aparecen artefactos de piedra tallada que son los de mayor tamaño y de tipo más primitivo encontrados en nuestro país hasta esa fecha. Por la literatura arqueológica publicada hasta ahora sobre las Antillas o la América Central, no se conocen artefactos de piedra similares. Estos instrumentos consisten en grandes lascas, láminas y puntas, así como grandes núcleos de piedra (de donde sacaban los anteriores instrumentos) poco explotados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se pudo advertir la existencia de varias etapas de desarrollo en la técnica de fabricación de herramientas de piedra tallada. Un resultado importante fue descubrir la fuente de aprovisionamiento de sílex de donde los primitivos hombres que habitaron el sitio de Seboruco obtenían la materia prima para elaborar las herramientas de piedra con que cazaban y trabajaban la madera.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Uno de los problemas que quedaron planteados, entre los resultados de esa excavación -en relación con la caza-, fue la presencia de las grandes puntas de piedra tallada y su posible implicación con el antiguo medio correspondiente a este yacimiento arqueológico, ya que en ese período (seis mil años o más) existían grandes mamíferos marinos en la costa, las llamadas «[[focas tropicales]]» ''([[Monachus tropicalis]])'' y, en la desembocadura de los ríos, el [[manatí]] ''([[Trichecizus manatus]])''.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
También en esa época pudo haber grandes mamíferos terrestres en el interior del país, como últimos representantes de la fauna pleistocénica; tal es el caso de los grandes perezosos (Megalocnus rodens) cuyos restos óseos se han encontrado con cierta frecuencia, pero cuya asociación con evidencias humanas parece todavía dudosa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lamentablemente, en ninguna de las expediciones al sitio Seboruco se ha podido obtener muestras para poder fechar por medio del radiocarbono (T-14) este interesantísimo sitio. No obstante, algunos investigadores estiman que la antigüedad de Seboruco, sobre todo la de la época más temprana, puede ser bastante superior a los seis mil o siete mil años. Para ello se basan fundamentalmente en la tipología de las grandes herramientas de piedra tallada que aparecido allí.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Fase media (2000 a. n. e. hasta 1000 n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pertenece a esta fase de la etapa Preagroalfarera el grupo cultural aborigen denominado Ciboney-Guayabo Blanco. Estos aborígenes no fueron conocidos; directa ni indirectamente, por los conquistadores españoles. El grupo lleva ese nombre porque sus primeras manifestaciones aparecieron en 1913, en el sitio de ese nombre, que está localizado en la Ciénaga Oriental de Zapata, al Nordeste de la Bahía de Cochinos, costa Sur de la provincia de Matanzas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los aborígenes que corresponden a esta fase media Preagroalfarera, en lo que respecta a sus actividades económicas, eran recolectores de frutos y raíces silvestres así como de moluscos marinos y terrestres; practicaban la pesca y la caza menor (por ejemplo, de las jutías). Sus sitios de habitación se manifiestan por las evidencias de amontonamientos de basura, que fluctúan en magnitud desde residuarios super-ficiales y pequeños hasta grandes montículos que llegan a tener hasta varias decenas de metros de diámetro y dos o tres metros de altura. Las evidencias de estos primitivos hombres las encontramos por toda la Isla, casi siempre en sitios costeros. En ocasiones habitaban en cuevas y abrigos rocosos, pero también lo hacían al aire libre.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|Son abundantes sus herramientas hechas de la concha de grandes moluscos marinos, como las gubias, que utilizaban para trabajar la madera.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Un caso típico de habitación, al aire libre, de aborígenes de esta fase media Preagroalfarera, nos lo brinda el gran residuario ubicado frente a la Cueva Funche, Península de Guanahacabibes, en el extremo occidental de la provincia de Pinar del Río. En 1966, arqueólogos de la Academia de Ciencias de Cuba, realizaron allí amplias y detalladas excavaciones.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tenía este depósito de basura aborigen unos cuarenta y seis metros en su eje este-oeste y cuarenta y dos metros en su eje norte-sur, siendo su altura máxima de uno y medio metros. Como resultado de estos trabajos se recolectaron muchas evidencias constituidas por una gran cantidad de artefactos de piedra y de concha de moluscos marinos de gran tamaño, todos de tosca factura. Entre los primeros se destacan los percutores o martillos y los majaderos, que servían para triturar semillas; entre las segundas, las gubias y 'vasijas. No se encontraron herramientas de piedra tallada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El examen de los restos de comida mostró una gran cantidad de huesos de diferentes especies de jutías, muchos carapachos de cangrejos y abundantes conchas de moluscos marinos de diferentes tamaños. Las muestras orgánicas colectadas en ese sitio fueron analizadas por medio del carbón radiactivo (C-14), las cuales dieron fechados de una antigüedad que varía entre los cuatro mil y dos mil años.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sobre las prácticas funerarias realizadas por los aborígenes del grupo Ciboney-Guayabo Blanco, típicos de esta fase media Preagroalfarera, tenemos abundante información de diferentes sitios; pero, a guisa de ejemplo, diremos que arqueólogos de nuestra Academia de Ciencias excavaron durante los años 1971 y 1972 la importante cueva funeraria conocida por el nombre de El Perico I, situada en las cercanías de Bahía Honda, provincia de Pinar del Río. Allí exhumaron unos cincuenta y un entierros de aborígenes Ciboney-Guayabo Blanco. De ese total, cuarenta eran de carácter primario, es decir, habían sido enterrados directamente en el suelo sin tocar para nada después los restos de los individuos; once eran de carácter secundario, es decir, el muerto había sido enterrado, pero posteriormente los aborígenes lo habían desenterrado. Hicieron como una especie de paquete con el cráneo y los huesos largos, y así lo habían vuelto a enterrar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los restos humanos excavados correspondían a treinta y tres niños y dieciocho adultos. No se observó que los entierros estuviesen orientados en relación con algún punto geográfico dado. Los entierros primarios aparecían en las capas medias y tardías; los secundarios, en las capas tempranas (o más antiguas) y estaban muy cubiertos de polvo rojo obtenido del mineral conocido por hematita, hecho partículas y bien triturado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Todos los cráneos colectados allí no presentaban deformación artificial, rasgo cultural de todos los aborígenes preagroalfareros y protoagrícolas de Cuba.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Fase tardía (100 a. n. e. - 1500 a. n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A esta fase tardía Preagroalfarera corresponde el grupo aborigen Ciboney-Cayo Redondo. Este grupo cultural se denomina así porque, en 1941, se hizo la primera excavación sistemática de un sitio de este complejo cultural en el cayuelo Cayo Redondo, ubicado junto a la costa cenagosa y de manglares muy cerca de La Fe, en la Bahía de Guadiana, parte Norte de la Península de Guanahacabibes, provincia de Pinar del Río.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los aborígenes que corresponden a esta fase tardía Preagroalfarera, en lo que respecta a sus actividades económicas, eran recolectores de frutos, raíces y&lt;br /&gt;
tubérculos silvestres, así como de moluscos marinos y terrestres; practicaban la pesca y la caza menor de jutías y aves. Estos hombres habitaron por todo nuestro territorio desde el [[años 90 a. n. e.|100&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.]] hasta la llegada de los españoles; no obstante, es probable que algunos grupos siguieran viviendo hasta el [[siglo&amp;amp;nbsp;XVII]] en lugares apartados y remotos de nuestro archipiélago. De acuerdo con los cronistas, tuvieron muy poco contacto con los conquistadores. Sus restos aparecen generalmente ubicados en sitios costeros y cenagosos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las principales zonas de Cuba donde se encuentran sus residuarios son la costa Sur de las provincias de Camagüey y Las Tunas, así como las áreas aledañas a la desembocadura del Río Cauto, en la provincia Granma. En todas estas áreas las evidencias dejadas por esos indocubanos son muy abundantes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las herramientas utilizadas por estos hombres, de acuerdo con las evidencias obtenidas por los arqueólogos, están formadas, en primer lugar, por instrumentos de piedra tales como majaderos y morteros, utilizados para moler y triturar granos y semillas de plantas silvestres. Algunos de estos artefactos presentan simetría bilateral y buen acabado superficial. También hacen buen uso de los instrumentos de piedra tallada, empleando el sílex, tales como cuchillos y raspadores. Son abundantes las herramientas hechas de la concha de grandes moluscos marinos, como las gubias, que utilizaban para trabajar la madera. Es notable el empleo que hace este grupo de los colorantes minerales; por ejemplo, de la hematita y la limonita, con los que obtenían polvos de color rojo y amarillo respectivamente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las prácticas funerarias de este grupo humano eran, en algunos casos, mucho más complejas que las de los aborígenes correspondientes a las fases temprana y media de la etapa Preagroalfarera; un ejemplo de esto lo tenemos en los resultados de la excavación hecha en 1941 por el doctor R. Herrera Fritot en la cueva funeraria de Los Niños, en Cayo Salinas, Bahía de Buenavista o Caguanes, provincia de Sancti Spíritus, en la costa Norte. Allí se encontró un interesante entierro colectivo de trece niños, que fluctuaban en edad desde uno hasta diez años. Sobre esto nos dice el doctor Herrera: «Con cada esqueleto colocaron una bola lítica, cuyo tamaño guarda relación con la edad del individuo».&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los entierros estaban dispuestos en forma más o menos circular, teniendo como centro el de un niño, al parecer más importante, pues presentaba como ofrendas dos &amp;quot;dagas&amp;quot; de piedra y también una bola de piedra, la más pulida de todas. Estas &amp;quot;dagas&amp;quot; y bolas de piedra parecen estar estrechamente relacionadas con los entierros de los aborígenes de esta fase tardía Preagroalfarera. Los cráneos de estos hombres, al igual que los de las fases temprana y media de esta etapa Preagroalfarera, no están deformados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Etapa protoagrícola (100 a. n. e. a 1000 n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los conocimientos que tenemos de los aborígenes que corresponden a esta etapa no son muy amplios, pues se han comenzado a estudiar en los últimos diez años. Podemos decir que esta etapa es transicional entre las etapas Preagroalfarera y Agroalfarera; en ella quedan enmarcadas algunas comunidades aborígenes cubanas que generalmente presentan un ajuar que se corresponde con la fase tardía de la etapa Preagroalfarera, es decir, similar al del Ciboney-Cayo Redondo, pero con evidencias ya de un limitado uso de las vasijas hechas de cerámica, casi siempre pequeñas y simples, digamos, con muy pocas decoraciones, si es que las tienen.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En ese ajuar nunca aparece el &amp;quot;burén&amp;quot;: torta de cerámica utilizada por los aborígenes agroalfareros para asar el pan de casabe hecho de la yuca y que, para los arqueólogos, es un indicativo indirecto de la agricultura de este tubérculo, ya bien desarrollada. Otras evidencias características de esta etapa Protoagrícola, sobre todo en sus fases temprana y media, es la abundancia de pequeñas herramientas de pie&lt;br /&gt;
dra tallada: cuchillos, raspadores, buriles, etcétera, a cuyo conjunto los especialistas denominan &amp;quot;microlítico&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1964 se localiza un sitio: el abrigo rocoso de Arroyo del Palo, muy próximo a Mayarí, provincia de Holguín, en que se presentaba un. ajuar típico del Ciboney-Cayo Redondo que, como sabemos, corresponde a la fase tardía de la etapa Preagroalfarera, pero con una presencia muy abundante de restos de vasijas de cerámica, a veces muy decoradas pero sólo por medio de simples incisiones; cerámica muy diferente a la que se ve en la etapa Agroalfarera de Cuba. A pesar de que en este sitio colectamos muchos fragmentos de vasijas de cerámica, no apareció ni un solo fragmento de burén. Igual ocurrió en otros sitios de la provincia de Holguín: Mejías y Santa Rosalía I. En aquella época pensamos que estos restos correspondían a una nueva cultura aborigen de Cuba: la que denominamos &amp;quot;Mayarí&amp;quot;. Sin embargo, hoy creemos que, en realidad, lo que habíamos descubierto era más bien una manifestación de la fase tardía de la etapa Protoagrícola.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estudios hechos en la década del setenta por el arqueólogo Ramón Dacal, de la Universidad de La Habana, en los sitios Canímar y Playitas, cercanos a la Bahía de Matanzas, así como en Aguas Verdes, en la costa Norte de la provincia de Guantánamo, nos dan lo que parecen ser las manifestaciones más tempranas de la etapa Protoagrícola.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estos aborígenes parecen haber habitado por toda la Isla, mostrando cierta preferencia por los sitios próximos a la costa en su fase temprana, y también tierra adentro en la fase tardía.&lt;br /&gt;
La duración de la etapa Protoagrícola de Cuba es de poco más de un milenio, desde aproximadamente el año [[siglo II a. n. e.|100&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.]] hasta el 1000&amp;amp;nbsp;[[nuestra era|n.&amp;amp;nbsp;e.]]; como se ve, traspasa en el tiempo y el desarrollo económico a las clásicas manifestaciones preagroalfareras tardías y las más tempranas de las agroalfareras. Los cráneos de estos hombres no son deformados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Etapa Agroalfarera (800-1500)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Comunidades_agricultores-ceramistas.jpg|300px|thumb|right|Comunidades aborígenes agricultoras-ceramistas.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En esta corta etapa, pues abarca sólo setecientos años, están incluidas todas aquellas comunidades aborígenes cubanas cuya economía de subsistencia se basaba principalmente en la agricultura de raíces, tubérculos y granos; pero entre esos cultivos predominaba el de la yuca y, algo menos, el del boniato. También practicaban la recolección, la pesca y la caza menor. Corresponde esta etapa a los aborígenes más estudiados y mejor conocidos de Cuba.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los sistemas de agricultura que practicaban los agroalfareros de esta Isla, al igual que los de las demás Antillas Mayores, eran dos: el de roza, el más extendido entre ellos, que era el más antiguo y menos eficiente, y el de montones, el más reciente y más eficiente. El cultivo de roza consistía en despejar ciertas áreas de los bosques, talando los árboles, limpiando los arbustos y terminando la limpieza del terreno por medio del fuego. Para talar los árboles utilizaban las hachas de piedra pulida. Después removían con un palo aguzado (la coa) el terreno así obtenido y allí plantaban sus cultivos. Al cabo de dos o tres años, por agotamiento de los suelos, necesitaban nuevos terrenos y tenían que repetir las operaciones ya indicadas en áreas contiguas del bosque virgen. Este sistema lo emplearon desde su llegada a Cuba, hacia el siglo VIII.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El cultivo de montones, al parecer, se comenzó a utilizar por el siglo xi. Para esto se requería un terreno llano y despejado de la vegetación natural. Con las coas removían el terreno y levantaban pequeños montículos de tierra suelta, que tenían dos o tres metros de diámetro, formando hileras, y separados unos de otros por unos pocos metros. En esos pequeños montículos sembraban los tubérculos de yuca o los bejucos de boniato. Este sistema de cultivo daba cosechas, por unidad de área, mucho mayores que por el sistema de roza.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero a pesar de la mayor eficiencia del cultivo de montones, los aborígenes siguieron empleando el cultivo de roza, por ejemplo, en las laderas de los cerros, porque las fuertes lluvias, en esas condiciones, arrastraban los sembrados de montones&lt;br /&gt;
Los aborígenes de la etapa Agroalfarera utilizaban profusamente la cerámica ya bien desarrollada, principalmente en forma de vasijas, que utilizaban para cocer sus alimentos y conservar el agua, así como de burenes, que servían para tostar el pan de casabe que hacían de la yuca rallada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los arqueólogos han denominado a estos indocubanos agricultores y ceramistas &amp;quot;subtaínos&amp;quot; y &amp;quot;tainos&amp;quot;, atendiendo al mayor o menor grado del desarrollo socioeconómico alcanzado por esas comunidades, así como por ciertas características que presentan sus ajuares, principalmente en los rasgos decorativos de la cerámica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|&amp;quot;... pero entre esos cultivos predomina el de la yuca y algo menos el del boniato; también practicaban la recolección, la pesca y la caza menor.&amp;quot;}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tanto los subtaínos como los taínos corresponden a la gran familia aborigen sudamericana llamada &amp;quot;aruaca&amp;quot;. Los cronistas de Indias, principalmente el padre Las Casas y Gonzalo Fernández de Oviedo, nos han legado valiosas informaciones sobre estas comunidades primitivas antillanas; pero esos trabajos versan, casi exclusivamente, sobre los grupos aruacos, agricultores y ceramistas, que vivían en la isla La Española, Los comentarios enfocan, como es natural, la situación existente en esa área en la época del descubrimiento y en los primeros años de la conquista.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por otra parte, los trabajos arqueológicos realizados a partir del siglo pasado, pero sobre todo los efectuados en las últimas décadas de este siglo xx, nos suministran datos cada vez más precisos sobre estas comunidades primitivas. Así sabemos que la introducción de la cerámica y de la agricultura en las Antillas tuvo lugar en los comienzos de nuestra era, es decir, hace unos das mi. años. Indígenas&lt;br /&gt;
del grupo arúaco, con un nivel de desarrollo agrícola y ceramista bastante alta, partieron en esa época de la Península de Paria (en la costa Nordeste de Venezuela) y comenzaron a emigrar hacia las Antillas Menores, llegaron a Puerto Rico por el año [[150&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.]], desde donde se extendieron gradualmente por las Antillas Mayores y las Bahamas, durante un período de varios siglos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La llegada de los primeros grupos subtaínos a Cuba se remonta a una antigüedad mucho mayor de lo que se creía hasta hace algunos años. Fechados radiocarbónicos (C-14) obtenidos en 1963 por arqueólogos de la Academia de Ciencias de Cuba, en un residuario del área de Banes, provincia de Holguín, sirvieron de base para hacer estimados que nos permiten indicar que el arribo de estos aborígenes a nuestro país debe de haber tenido lugar por el [[siglo&amp;amp;nbsp;VIII]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En un proceso de muchos años, los aborígenes agricultores y ceramistas se fueron asentando en la parte oriental y central de Cuba, después de su llegada desde La Española; especialmente lo hicieron en el área de la actual provincia de Holguín, donde alcanzaron su máximo desarrollo demográfico.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los testimonios materiales del grupo subtaína, muy abundantes, han sido colectados por los arqueólogos en las provincias de Guantánamo, Holguín, Santiago de Cuba y Gramna; en diversas localidades de las de Camagüey y Ciego de Ávila; y en algunos sitios de Cienfuegos, Sancti Spíritus y Villa Clara, y muy pocos en la de Matanzas. Estos materiales han sido recogidos de residuarios que, por su magnitud, indican que se trataba de verdaderos asientos de poblados. En cambio, en las provincias de La Habana y Pinar del Río sólo se han obtenido, hasta ahora, restos de poblados pequeños o evidencias aisladas. En la Isla de la Juventud sólo se ha encontrado algún que otro objeto aislado correspondiente a estos grupos indocubanos.&lt;br /&gt;
El estudio de los sitios de habitación de estos aborígenes agroalfareros, hecho por los arqueólogos, indica que generalmente eran pequeños poblados con las casas dispuestas alrededor de un área central despejada, que ellos denominaban &amp;quot;batey&amp;quot;, y que era empleada para sus ceremonias y para el juego de pelota llamado &amp;quot;batos&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque algunos poblados se hicieron junto a&lt;br /&gt;
la costa, la mayoría aparecen tierra adentro, pero no muy alejados del mar. Su habitación en cuevas parece haber sido esporádica, pero éstas se usaron principalmente para depositar a sus muertos o como sitios en que tenían lugar ciertas ceremonias religiosas.&lt;br /&gt;
Las viviendas de los aborígenes agroalfareros, según los cronistas, tenían un cuerpo cilíndrico y techo cónico; las paredes estaban formadas con cañas y los techos cubiertos de hojas de palma; estas casas eran llamadas &amp;quot;caneyes&amp;quot; par los&lt;br /&gt;
indocubanos. Ellos también las hacían de forma rectangular, muy similares a los bohíos de nuestros campesinos; pero esta forma no era muy frecuente.&lt;br /&gt;
Hacían también cobertizos con palos y techumbres de hojas de palma, que utilizaban, entre otras cosas, para proteger las canoas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se puede apreciar, por los testimonios materiales encontrados en los sitios de habitación de estos aborígenes agroalfareros, que su ajuar era muy abundante y variado. En ellos se localiza gran cantidad de fragmentos de artefactos de cerámica, piedra, concha y hueso. Sabemos que empleaban la madera para hacer diversos objetos, entre los que se destacan las canoas; eran hábiles cesteros y dominaban las técnicas textiles; sobre éstas los españoles nos hablan de la confección de hamacas que hacían con hilos de algodón, además de otras cosas utilitarias.&lt;br /&gt;
Como hemos dicho, las evidencias cerámicas son muy abundantes, predominando los restos de vasijas de diversos tamaños y formas, algunas muy decoradas, que utilizaban para cocer sus alimentos y guardar agua. En la mayoría de los casos, las técnicas de decoración se realizaban por medio de incisiones o aplicaciones.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estas técnicas no incluyen el uso de pinturas. Otros artefactos de cerámica muy frecuentes son los burenes, que consisten en unos discos de barro cocido, con un diámetro que varía entre treinta y sesenta centímetros y de un grosor de uno y medio a cuatro centímetros. La superficie superior del disco era pulida, sobre la que depositaban la masa de yuca rallada de donde salía la torta de casabe después de horneada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los instrumentos de piedra son numerosos y variados. Entre ellos destacaremos las hachas de piedra pulida, denominadas &amp;quot;hachas petaloides&amp;quot;. Como ya dijimos, este instrumento era fundamental para la preparación de sus campos de cultivo, pero podía también servir para la guerra. Algunas, muy bien terminadas, deben de haberse utilizado para fines ceremoniales. Éstas alcanzan un alto grado de valor estético.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los percutores o martillos de piedra son abundantes. La mayoría de estos instrumentos consiste en piedras o guijarros muy duros, usados en su estado natural; aunque hay algunos que presentan formas geométricas: cúbicas, discoidales y rectangulares. Eran empleados para golpes o triturar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tanto los morteros como los majaderos de piedra aparecen en forma ocasional; estos últimos pueden ser de forma acampanada o cilíndrica, y de diversos tamaños.&lt;br /&gt;
También aparecen en el ajuar agroalfarero, en forma no muy abundante, amuletos o adornos muy bellas. Entre ellos se destacan los denominados &amp;quot;idolillos de piedra&amp;quot;, en forma de entes antropomórficos o antropozoomórficos, es decir, con rasgos humanos y de animales. Casi siempre se trata de una figura humana en posición acuclillada, con los&lt;br /&gt;
brazos adosados a los costados y las manos sobre el vientre.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los órganos genitales masculinos se muestran en forma muy conspicua. Estos idolillos presentan una taladradura transversal, a la altura de los hombros, que debe de haber servido para suspenderlos. El material de piedra empleado es; por regla general, 1a cuarcita y la jadeíta, aunque se han encontrado algunos hechos de la concha de grandes moluscos marinos o de hueso de animales, como el manatí.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Examinando las evidencias de desechos de comida en los residuarios agroalfareros, sólo encontramos restos de alimentos de origen animal, que varían de acuerdo con muchos factores, tales como la proximidad o no a la costa del sitio de habitación, la abundancia o escasez de determinada especie faúnica, etcétera. Pero, en general, encontramos huesos de jutía, manatí, aves, pescado, tortugas y otros reptiles, así como conchas de moluscos, tanto terrestres como marinos; también carapachos de cangrejos y otros crustáceos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La evidencia indirecta de la alimentación vegetal, nos la proporciona la presencia abundante, casi siempre, de fragmentos de burenes de cerámica, que para los arqueólogos es indicativo de la agricultura de la yuca.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque el material óseo humano recogido en los sitios agroalfareros, tanto subtaíno como taíno, no puede considerarse como muy abundante, nuestros antropólogos físicos consideran que todos sus cráneos aparecen con deformación artificial frontoccipital, del tipo clasificado como tabular oblicuo. Esta práctica cultural de la deformación craneana sólo aparece en Cuba asociada a los aborígenes de la etapa Agroalfarera. Los demás amerindios cubanos presentan cráneos normales, esto es, no deformados.&amp;lt;ref&amp;gt;[[E. Aleksandrenkov|Aleksandrenkov, E.]]: [http://www.cubaarqueologica.org/document/ht3.pdf ''Aborígenes de Cuba. Problemas y posibilidades de estudio''] (PDF), publicado en el sitio web Cuba Arqueológica (La&amp;amp;nbsp;Habana). Menciona los trabajos de [[Ernesto E. Tabío]].&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Credos religiosos==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Antes de la conquista y colonización de Cuba, la población aborigen no tenía un grado de desarrollo semejante al de otras culturas precolombinas, como los mayas, los aztecas o los incas. Los indígenas de Cuba no edificaron grandes templos ni ciudades. Los más avanzados, los taínos, construyeron comunidades denominadas bateyes, con viviendas que llamaron bohíos, caneyes y barbacoas. Se dedicaban a la agricultura y a la pesca, y eran alfareros. Poseían sus propios credos religiosos rudimentarios, pero que son difíciles de conocer debido a que no quedaron huellas estudiables.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una de las más curiosas manifestaciones era la propia mitología indígena, particularmente la taína, que distaba mucho de las complejas manifestaciones de las culturas de mesoamérica. La [[mitología taína]] se basaba fundamentalmente en el Sol, la Luna, el origen del sexo femenino y el diluvio. Algunas creencias sugerían que el Sol, la Luna y el hombre habían surgido de las cuevas o grutas, tal vez porque la mayor ía de sus antepasados no crearon asentamientos, y tenían en las cuevas su refugio seguro contra la intemperie. Sus credos religiosos eran elementales y consistían en una combinación de [[animismo]], el cemiísmo, el [[chamanismo]] o behiquismo; el culto a los antepasados y el [[totemismo]] o residuos totémicos. &amp;lt;ref&amp;gt;Fernando Portuondo del Prado: Historia de Cuba,Editorial Minerva, La Habana, pp. 40-50; 287-289.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Animismo===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era la creencia, según la cual los objetos inanimados poseían vida terrenal o extraterrenal o&lt;br /&gt;
estaban dotados de ciertos poderes mágicos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Cemiísmo===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era una creencia un poco más compleja, según la cual el cemí constituía un poder sobrenatural,&lt;br /&gt;
misterioso y enigmático, una verdadera deidad, que controlaba los destinos de los humanos y de la naturaleza en sus más diversas manifestaciones. Los especialistas consideran que la mitología aborigen estaba integrada por más de 30 personajes, de ellos unos 15 dioses o deidades, y más de 20 semidioses.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Según algunos especialistas, entre las deidades se destacaban Atabex, diosa madre del ser supremo y diosa de la fertilidad; Boynay, dios de la lluvia; Maidabó, dios de la sequía; Taiguabó, el espíritu del agua; Baibrama o Mabuya, dios maligno y una de las voces para definir el mal; y otros semidioses, como Opía, una especie de espíritu que servía de intermediario con algunos dioses.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Chamanismo o behiquismo===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era la creencia en los poderes mágicos de los behíques, es decir, los brujos o sacerdotes. Éstos estaban dotados de poderes para conversar con los muertos y adivinar el porvenir. Supuestamente, en diferentes ceremonias religiosas, como la cohobao cojoba, los behíques mantenían comunicación con el otro mundo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La cohoba consistía en absorber polvo de tabaco por un tubo en forma de Y, así como otros jugos y cocimientos de hierbas, después de un ayuno que pod ía durar varios días y hasta semanas. Lo practicabaprimero el cacique y después todos los presentes, sentados&lt;br /&gt;
en un respetuoso silencio. Cuando todos estaban embriagados o en éxtasis, el behíque respondía a las preguntas que se le hacían sobre el pasado, el presente&lt;br /&gt;
y el futuro, las dolencias o enfermedades, el nacimiento de hijos y otras inquietudes. Además de sus poderes mágicos, los behíques combinaban estas facultades con las de curanderos o médicos, que ayunaban junto a sus pacientes y tomaban los mismos cocimientos de hierbas o purgantes. Si los pacientes morían, tenían que soportar de algún modo la furia de los parientes de los fallecidos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Culto a los antepasados===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Provenía de la creencia de que los muertos, después de adquirir este estado especial, regresaban al mundo como espíritus, y no solo hacían acto de presencia, sino que ayudaban o maldecían a los familiares vivos. Cada grupo familiar tenía el suyo y los representaban en ídolos con figura humana, símbolos mágicos, amuletos y otros objetos consagrados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque los pobladores precolombinos o prehispá-nicos cubanos no construyeron templos propiamente dichos, practicaban ceremonias festivas y religiosas a&lt;br /&gt;
la que llamaban areítos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Éstos eran las fiestas por excelencia de los taínos. Aglomerados en el batey o centro del poblado, bailaban y cantaban al son de tambores durante largas horas, bajo la dirección de un maestro de ceremonia denominado tequina, el cual marcaba tanto el paso como el compás, y dictaba el tema que repetía el coro. En estas ceremonias religiosas se recitaban las genealogías de los diferentes caciques y sus más famosas obras, los recuerdos de los buenos y malos tiempos pasados, y otros temas de interés para la transmisión de los conocimientos de forma oral de la generación mayor a las generaciones más jóvenes. Los cronistas de la conquista han señalado que los aborígenes eran buenos bailadores. Cantaban al unísono y mientras centenares de participantes danzaban y narraban historias el resto mantenía el compás del baile y los cantos, y muy pocos se equivocaban. Estos credos y manifestaciones culturales preferentemente taínos fueron asimilados por los siboneyes, una comunidad aborigen anterior, aunque menos desarrollada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Totemismo o residuos totémicos===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era la manifestaci&lt;br /&gt;
ón de un sistema de creencias, según las cuales existía una especie de parentesco sobrenatural entre un individuo —o incluso parte o la totalidad de una tribu de aborígenes— y un tótem. Estos tótems, por lo general, eran figuras de diversas especies de animales, y en la minoría de los casos algunas plantas y objetos minerales, que se consideraban como emblemas protectores del individuo o la tribu, y en ocasiones como su antepasado o progenitor. Se asegura que, en ciertos casos, existían tótems de tipo especial para caciques y behíques; algunos específicos para cada uno de los sexos y otros comunes para todos los miembros de una tribu.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
También resultan interesantes las expresiones de las ceremonias aborígenes y sus costumbres funerarias, consideradas sagradas. Los funerales indígenas, como es natural, diferían mucho de las formas ulteriores introducidas por la conquista y la colonizaci ón. Incluso, los de las culturas siboney y arauaco (taínos y subtaínos), diferían entre sí. Los más conocidos —por los hallazgos y evidencias— son los enterramientos taínos. En la mayoría de los casos, éstos daban sepultura a los fallecidos en una especie de cementerios fuera de los poblados. Los cadáveres, por lo general, eran colocados de bruces o con las piernas recogidas, y en los alrededores se situaban algunos objetos que fuesen de utilidad en la otra vida, sobre todo por la ya mencionada creencia de que los fallecidos regresaban en forma de espíritus para proteger a las familias.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las enfermedades exóticas traídas por los conquistadores y el rudo trabajo esclavo hicieron que en menos de medio siglo casi fuese extinguida la población autóctona de Cuba, calculada en unos 300 mil habitantes, y de ellos —según ha sido estimado— solo quedaran alrededor de unos 4 mil. &amp;lt;ref&amp;gt;Emilio Roig de Leuchsenring: La Habana. Apuntes históricos, Publicaciones de la Oficina del Historiador de la Ciudad, La Habana, 1939.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La fundación de la Villa de San Cristóbal de La Habana se realizó en territorios del antiguo cacique aborigen Habaguanex. Aunque no abundan restos de estas comunidades aborígenes, se han hallado evidencias de la existencia indígena en diferentes zonas del territorio de lo que en la actualidad es la ciudad de La Habana. Ha habido hallazgos en los alrededores del río Santa Ana; en las cercanías de la playa Santa Fe; en el litoral oeste de la ciudad, donde se han encontrado algunos objetos valiosos, como los &amp;quot;dujes&amp;quot; o asientos ceremoniales de behíques y caciques. Estos últimos se exponen en el Museo Montané, una de las instituciones de la ciudad de La Habana relacionada con las culturas aborígenes. Otras zonas donde se han realizado hallazgos han sido las de Colinas de Villarreal, al noreste de la bahía habanera; las de Rincón de Guanabo, a unos 28 kilómetros al noreste de la ciudad; y en Jibacoa, un lugar aún más distante, a unos 50 kilómetros al este de la ciudad y en los límites de la provincia La Habana.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Véase también ==&lt;br /&gt;
* [[Agricultura aborígen en Cuba]]&lt;br /&gt;
* [[Medicina aborigen en Cuba]]&lt;br /&gt;
* [[Aborígenes en Mantua]]&lt;br /&gt;
* [[Presencia de los aborígenes en la zona de Guane]]&lt;br /&gt;
* [[Aborígenes en Guanajay]]&lt;br /&gt;
* [[Aborígenes en Matanzas]]&lt;br /&gt;
* [[Aborigenes en Remedios]]&lt;br /&gt;
* [[Presencia aborigen en Holguín]]&lt;br /&gt;
* [[Presencia aborigen en Unión de Reyes]]&lt;br /&gt;
* [[Aborígenes en Morón]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Fuentes==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{listaref}}&lt;br /&gt;
:* [http://www.lajiribilla.cu/pdf/crisol01.pdf «La cultura aborigen y sus credos religiosos»], artículo publicado en el sitio web La&amp;amp;nbsp;Jiribilla.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Enlaces externos==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*[http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2006-11-12/aborigenes-cubanos-eran-mas-que-recolectores-de-alimentos/ «Los aborígenes cubanos eran más que recolectores de alimentos»], artículo publicado el 12 de noviembre de 2006 en el sitio web Juventud Rebelde.&lt;br /&gt;
*[http://www.habanaenlinea.cu/mihabana/Especiales/gina_picart/16.html «Leyendas sobre los aborígenes cubanos»], artículo publicado en el sitio web Habana en Línea.&lt;br /&gt;
*[http://www.crisol.cult.cu/index.php?option=com_content&amp;amp;view=article&amp;amp;id=104:el-casabe-alimento-de-los-aborigenes-cubanos&amp;amp;catid=67:costumbres-y-tradiciones&amp;amp;Itemid=181 «El casabe: alimento de los aborígenes cubanos»], artículo publicado en el sitio web Crisol (Cuba).&lt;br /&gt;
*[http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2011-01-24/todavia-tenemos-aborigenes-en-cuba/ «¿Todavía tenemos aborígenes en Cuba?»], artículo publicado el 24 de enero de 2011 en el sitio web Juventud Rebelde.&lt;br /&gt;
*[http://cubaenfotos.blogcip.cu/2011/06/11/cementerio-aborigen-de-chorro-de-maita-holguin/ «Cementerio aborigen de Chorro de Maíta (Holguín)»], artículo publicado el 11 de junio de 2011 en el sitio web Cuba en Fotos.&lt;br /&gt;
*[http://www.zunzun.cu/new/leer.asp?Noticias_ID=1074 «Palabras aborígenes»], artículo publicado en el sitio web Zunzún (Cuba).&lt;br /&gt;
*[http://www.guerrillero.cu/index.php?option=com_content&amp;amp;view=article&amp;amp;id=7163:investigan-evidencias-de-practicas-funerarias-aborigenes-en-cuba&amp;amp;catid=41:noticias&amp;amp;Itemid=61 «Investigan evidencias de prácticas funerarias aborígenes en Cuba»], artículo publicado en el sitio web Guerrillero (Cuba).&lt;br /&gt;
*[http://www.revmatanzas.sld.cu/revista%20medica/ano%202005/vol3%202005/tema10.htm «Antropofagia en aborígenes de Cuba»], artículo publicado en 2005 en el sitio web de la ''Revista Matanzas''.&lt;br /&gt;
*[http://www.granma.cubaweb.cu/2011/03/24/nacional/artic12.html «Permanecen genes aborígenes en el ADN de la población cubana»], artículo publicado el 24 de marzo de 2011 en el sitio web Granma (La&amp;amp;nbsp;Habana).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Categoría: Historia de Cuba]]&lt;br /&gt;
[[Categoría: Sitios arqueológicos de Cuba]]&lt;br /&gt;
[[Categoría: Comunidades aborígenes]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Suyin patrimonio</name></author>
		
	</entry>
	<entry>
		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Abor%C3%ADgenes_de_Cuba&amp;diff=3306270</id>
		<title>Aborígenes de Cuba</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://www.ecured.cu/index.php?title=Abor%C3%ADgenes_de_Cuba&amp;diff=3306270"/>
		<updated>2019-02-21T20:12:25Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Suyin patrimonio: /* Periodizaciones */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Definición&lt;br /&gt;
|nombre=Aborígenes cubanos&lt;br /&gt;
|imagen=museoaborigendelchorrodemaita.jpg&lt;br /&gt;
|tamaño=&lt;br /&gt;
|concepto= En Cuba había tres grupos principales de aborígenes: los [[guanatahabeyes]], los [[siboney (aborigen)|siboneyes]] y los [[taínos]].&lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Pinturas_aborigenes.jpg|right|300px|thumb|Representación de las pictografías de los primeros aborígenes en Cuba encontradas en la cueva No. 1, [[Isla de la Juventud]].]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Aborígenes de la isla de Cuba'''. Los historiadores estiman que a la llegada de [[Cristóbal Colón]] a [[Cuba]], la isla estuvo habitada por unos 300&amp;amp;nbsp;000&amp;amp;nbsp;aborígenes. Eran pacíficos y amistosos, y estaban agrupados en tres grupos principales: los [[guanatahabeyes]] y [[siboneyes (etnia)|siboneyes]] (no ceramistas) y los [[taínos]] (ceramistas).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El clima noble, la variada flora con abundantes alimentos naturales desde frutas hasta [[tubérculos]] que aún hoy forman parte de la dieta de los cubanos como el [[boniato]] y la [[yuca]] y la inexistencia de animales peligrosos, favorecían de manera especial la [[vida]] de los pobladores originales del archipiélago. Entonces sólo los [[Huracán|huracanes]] –cuyo paso desde luego era imposible de pronosticar- constituían una amenaza a la vida, pero aún frente a ellos existía el amparo protector de las [[cueva|cuevas]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque la cultura aborigen fue prácticamente exterminada, se reconoce aún su presencia en comidas típicamente criollas, como el ajiaco, un cocido de carnes, tubérculos y vegetales; y el casabe, una especie de torta de yuca. Su lengua se mantiene aún para denominar lugares de la ciudad de La Habana, como Uyanó (en la actualidad Luyanó), nombre con el cual se designa un arroyo y un barrio habanero; Guasabacoa, nombre de una de las ensenadas de la bahía habanera; y Guanabacoa, territorio que en la lengua aborigen significa poblado entre colinas y manantiales, y en donde quedan muy pocos de sus descendientes mezclados con otras culturas posteriores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Poblamiento de Cuba ===&lt;br /&gt;
Entre las varias teorías que existen acerca de cómo se fue poblando el Caribe y, en particular, Cuba, se encuentran:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
1.      Entrada desde tierras suramericanas, a través del arco de islas que está frente a las costas de Venezuela, aprovechando las corrientes marinas, los vientos y la salida al mar del río Orinoco. O salida al mar para arriba al Caribe a través del río Magdalena, en Colombia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
2.      Posibilidad de arribar a Cuba desde el delta del río Mississippi y la península de la Florida, a través de Las Bahamas o, incluso, de forma directa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
3.      Ruta relacionada con Centroamérica, específicamente el área enmarcada entre Belice y Honduras, cuyas corrientes marinas y aéreas pueden haber favorecido la navegación por el interior del Caribe y el acercamiento a las pequeñas islas próximas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Periodizaciones ===&lt;br /&gt;
Las periodizaciones de las culturas aborígenes cubanas son diversas y componen una polémica no resuelta. Para su determinación, se ha tomado como punto de partida los modos de vida y producción, región geográfica, sitios con características excepcionales, utillaje, aspecto físico, etc.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el texto ''Elementos de geografía e historia antigua y moderna de Cuba'', de José María Latorre (siglo XIX), se clasifica a las comunidades aborígenes de la Isla, según la región en que vivían: los de oriente, son belicosos; los del centro, pacíficos y medrosos; los de occidente, groseros.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Fray Bartolomé de las Casas lega el concepto de que había unos habitantes salvajes, según su forma de vivir, llamados guanahatebeyes y otros llamados zibuneyes o siboneyes; sobre los taínos, dice que provienen de La Española. La clasificación decimonónica imperante divide a los habitantes justamente en taínos, ciboneyes y guanacabibes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Varios fueron los norteamericanos que visitaron Cuba interesados en los estudios arqueológicos y que incursionaron en expediciones a lo largo de la mayor de las Antillas. Uno de ellos, Jesse Walter Fewkes, clasificó a los pueblos del occidente, del oriente y los habitantes de las cayerías del sur y norte de Cuba en taínos, pescadores de los cayos y trogloditas. Para él había dos grupos bien diferenciados: los pobladores originales, que eran como salvajes, y los que habían alcanzado un nivel superior, provenientes de Puerto Rico y Haití o La Española.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1912], el francés H. Beauchat, en el ''Manual d'Archeologie americaine'', expuso que las culturas de la isla de Cuba podían clasificarse en guanacabibes, chibcha o guetare, calusa o timuka, aruaca o taína y los caribes. Pero esta nomenclatura presentaba conceptos erróneos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1921], [Mark Raymond Harrington] presentó la obra ''Cuba before Columbus'', en la cual explica que en Cuba habían vivido dos culturas: una ciboney-guanahatabey primitiva, y la taína, con mayor nivel de desarrollo, sitios habitacionales y mejores utensilios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1913], [Juan Antonio Alejandro de Jesús Coscuelluela y Barreras], que había sido designado ingeniero jefe del proyecto para desecar y deslindar los pantanosos terrenos de la ciénaga de Zapata, incursiona en el campo de la arqueología y la antropología. A partir de los estudios que realiza en distintos sitios, desde la antropología física, las formas de enterrar, las investigaciones zooarqueológicas, el análisis de las piezas de lítica y concha, establece posibles rutas migratorias, composición de los habitantes y propone clasificar a la población aborigen cubana en guanahatabeyes, habitantes con poco nivel de desarrollo en el occidente; aruacos, en los territorios centrales de Cuba, de procedencia Caribe; y los taínos hacia el oriente, provenientes del continente. Años después rectificó sus postulados, negó la presencia de la cultura caribe y delimitó las poblaciones sólo a taínos y ciboneyes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la obra ''Origins of the Tainan Culture'', Sven Loven propone la siguiente clasificación: guanahatabeyes, ciboneyes o lucayos y taínos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1926], Carlos García Robiou define en su tesis para optar por el grado académico de doctor en Ciencias Naturales, ''Idea de las culturas precolombinas de Cuba. El primer periodo de las exploraciones arqueológicas: trabajos realizados por Miguel Rodríguez Ferrer'', la existencia de cuatro culturas, la primera, originaria o primitiva, con escaso nivel de desarrollo, denominada ciboney; la segunda, subtaína, algo más avanzada que la anterior, y la tercera, la taína, con una agricultura y cerámica prósperas y rico ajuar. La cuarta cultura sería la correspondiente a los caribes, que según Robiou no habitaron en Cuba, pero incursionaron en sus costas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Elías Entralgo, autor de ''Esquema de sociografía indocubana'' (1937) clasificó a los aborígenes cubanos, de acuerdo con las corrientes conceptuales de la época, en guanahatabeyes o guanahatabibes o guanacabibes, exbuneyes y taínos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El profesor titular de Sociología Roberto Agramonte, en su libro ''Sociología'' (1940), divide las sociedades prehispánicas en función de la estructura económica sobre la cual descansaba la estructura política, familiar y religiosa. Denominó el Complejo Agrario Taíno y lo dividió en subcomplejos de acuerdo con la presencia de yuca, maíz, tabaco, fuego, tejido e hilado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1940] llegaron a Cuba dos profesores de la Universidad de Yale: Irving Benjamin Rouse y Cornelius Osgood. En 1942 publicaron las obras ''La cultura ciboney de Cayo Redondo'' y ''Arqueología de las lomas de Maniabón''. Rouse y Osgood propusieron mantener la subdivisión propuesta por Harrington de taíno y subtaíno. La cultura ciboney la dividieron en dos periodos: Guayabo Blanco temprano y Cayo Redondo tardío.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1943], [Fernando Ortiz] esboza en ''Las culturas indias de Cuba'' y ''Las cuatro culturas indias de Cuba'' la existencia de cuatro grupos: Aunabey Guayabo Blanco, Guanajatabey o Cayo Redondo, Baní y otros depósitos o Ciboney, y Pueblo Nuevo o Taíno.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para Felipe Pichardo Moya existían tres indoculturas bien diferenciadas: guanahatabeyes o cultura arcaica, caracterizada por tener instrumentos toscos de concha y vivir en cuevas; ciboneyes o indocultura de la costa, talladores de piedra; y taínos o indocultura cubana de las mesetas, con deformación craneal, agricultura y cerámica desarrollada, dominio de la madera y pulimentación de objetos de piedra como las hachas petaloides.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la obra ''La Caleta: joya arqueológica antillana'' (1946) René Herrera Fritot y Charles Leroy Youmans vuelven al esquema tradicional de guanahatabeyes, que corresponderían al Guayabo Blanco de la Ciénaga de Zapata; ciboneyes, que son los restos del Plurial, los artefactos de Cayo Redondo y el material colectado en los cayos del norte de la región central; y taínos, los que tienen desarrollo agrícola, elaboran el barro, fabrican una cerámica utilitaria y ritual y se deforman el cráneo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1950] tiene lugar la Mesa Redonda de Arqueólogos del Caribe. En este evento se aprueba clasificar por complejos a las culturas prehispánicas. Se tomó como acuerdo no emplear los términos arcaico, paleolítico, mesolítico y neolítico, y utilizar, de acuerdo con el orden de antiguedad, los periodos I para la concha, II para la piedra y III para la alfarería. El complejo cultural I estaba caracterizado por poseer ajuar rústico de concha y piedra, asentamientos aislados y proporcionales a los residentes. El complejo cultural II por tener menaje construido de conchas, piedra y madera, además de objetos hechos con espina de peces y vértebras. El complejo cultural III dominaba la alfarería, la talla en madera y las posibles interrelaciones entre las representaciones de hombres, animales y plantas; poseían agricultura y conocían sus técnicas. Fabricaban objetos de material óseo. Tenían asentamientos de mayor estabilidad y construían viviendas de varias formas. Elaboraban fibras y tejidos. Practicaban la deformación craneana fronto-occipital-oblicua, pero no todos los habitantes. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1964], el profesor René Herrera Fritot, que se encontraba trabajando en la Academia de Ciencias de Cuba, postula una nueva clasificación: el grupo cerámico y no cerámico. Establece, además, cuatro subperiodos: pre-taíno, taíno temprano, taíno medio, taíno tardío. En igual fecha, el Departamento de Antropología de la Academia diseña otro modelo, de acuerdo con el nivel de desarrollo: agricultores ceramistas, que incluían como culturas al taíno y al subtaíno; y recolectores no ceramistas, para los ciboneyes aspecto Guayabo Blanco y aspecto Cayo Redondo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1965], el arqueólogo [Ernesto Tabío Palma y la historiadora [Estrella Rey Betancourt sientan las bases de una periodización marxista de las culturas prehispánicas cubanas en su obra ''Prehistoria de Cuba''. Dividen las comunidades aborígenes de Cuba en agricultores ceramistas (asociados con el grupo cultural aruaco en el que se encuentran taínos y subtaínos), con agricultura incipiente no ceramistas (ciboney aspecto Cayo Redondo) y recolectores cazadores no ceramistas (ciboney aspecto Guayabo Blanco). Más tarde, ajustan este esquema al nivel de desarrollo socioeconómico y, en el caso de los agricultores ceramistas aruacos, agregan a la división en taínos y subtaínos, un nuevo grupo cultural denominado mayarí, que tenía agricultura incipiente y era ceramista. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[Manuel Rivero de la Calle] aporta una nueva nomenclatura, en la que no incorpora a los subtaínos, en el libro ''Las culturas aborígenes de Cuba'' (1966): grupos no ceramistas (guanahatabeyes y ciboneyes) y ceramistas (taínos). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1979], durante la IV Jornada Arqueológica de Cuba y el Caribe, Tabío Palma propone una periodización sobre las culturas prehispánicas de Cuba, a partir de un examen de los parámetros evolutivos y análisis de la base económica, en tres etapas: La primera, preagroalfarera, grupos que no practicaban la agricultura ni la cerámica y sólo realizaban recolección, pesca menor y caza, a la cual le correspondían tres fases: temprana, con utensilios de piedra tallada, grandes cuchillos, raspadores y buriles; fase media, ciboney Guayabo Blanco, con montículos o residuarios, artefactos de piedra, conchas, percutores, majaderos y gubias; y fase tardía, ciboney Cayo Redondo, con utillaje de piedra, morteros, majaderos, dagas y bolas líticas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La segunda, protoagrícola, con cerámica incipiente, poca decoración o ninguna y predominio de la microlítica; sus fases hacen referencia a lugares geográficos: una temprana, Playita Canímar, en Matanzas, y Aguas Verdes, en Guantánamo, mientras la tardía recibía las denominaciones de Arroyo del Palo, Mayarí.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La tercera etapa, agroalfarera, contemplaba los grupos que habían alcanzado mayor nivel de desarrollo, los taínos, con cerámica avanzada, burén para cocinar casabe y otros productos, y el dominio de técnicas agrícolas. Esta periodización fue adaptada y enriquecida por [Ramón Dacal Moure] y Manuel Rivero de la Calle, en [1986], cuando prepararon la obra ''Arqueología aborigen de Cuba''.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Guanatahabeyes==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Indios Guanatahabeyes.jpg|miniatura|Indios Guanatahabeyes]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pertenecieron a la fase menos avanzada de las culturas aborígenes cubanas y se les considera los más primitivos pobladores del país. Aunque estuvieron muy extendidos, al momento de arribar los primeros europeos a Cuba se hallaban confinados al extremo oeste de la isla, en la zona del [[Cabo de San Antonio|Cabo de San Antonio]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las referencias históricas describen que utilizaban las cuevas y abrigos rocosos similares como refugio, y que se alimentaban de [[peces|pescados]] y [[moluscos]] marinos, así como de algunas frutas que recolectaban.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En una carta de [[Diego Velázquez (conquistador)|Diego Velázquez]] del día [[18 de abril|18 de abril]] de [[1515]], se afirma:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|Las viviendas de estos guanahatabibes es a manera de salvajes, porque no tienen casa, ni asientos, ni pueblos, ni labranzas, ni comen otra cosa sino las carnes por los montes y [[tortugas]] y pescado.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La [[Gubia de concha|gubia de concha]] – su principal instrumento- y vasijas, martillos, picos e incluso adornillos de [[caracol|caracoles]] han sido encontrados en los residuarios guanatahabeyes de Cuba, y en menor cuantía cuchillos de [[pedernal]] y otros aperos de piedras que se supone utilizaran para machacar y preparar carnes y algunas comidas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Siboneyes ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Indios siboneyes.jpg|miniatura|Indios siboneyes]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Más avanzados que los guanatahabeyes, los siboneyes lograron formas simétricas y un mayor acabado de sus distintos instrumentos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la mayoría de los casos los obtenían a partir de conchas o piedras para construir morteros, percutidores, majaderos, cucharas e instrumentos de corte.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Alrededor del año [[1500]] se localizaban en lo fundamental al norte de la actual provincia de [[Villa Clara]] y en los cayos del norte conocidos como [[Archipiélago Jardines del Rey|Jardines del Rey]]. También habitaban toda la franja costera sur de la región centro-este hasta el [[Golfo de Guacanayabo]], y el archipiélago [[Archipiélago Jardines de la Reina|Jardines de la Reina]], fundamentalmente dedicados a la pesca. Sin embargo, desde el punto de vista arqueológico los estudiosos les atribuyen una presencia casi generalizada por todo el país.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Taínos ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al igual que sus parientes los siboneyes – a quienes según los cronistas de la época tenían subyugados- los taínos provenían de la vecina isla [[La Española|La Española]], que hoy comparten la [[República Dominicana|República Dominicana]] y [[Haití|Haití]]. Localizados fundamentalmente en el centro y oriente de Cuba, los taínos fomentaron la agricultura y la alfarería, en las que lograron un alto nivel de desarrollo. Sus poblados comunales estructurados por [[caney|caneyes]] y [[bohío|bohíos]], indistintamente, eran pequeños pero bien organizados y el cacique era la máxima autoridad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las labores se distribuían en beneficio de todos, y así, mientras los hombres salían a cazar y pescar, para lo cual ya contaban con redes tejidas de algodón y anzuelos de espinas, las mujeres contribuían de manera decisiva a las siembras, la atención de los cultivos y las cosechas. También les estaban encomendada la producción alfarera, de finalidad utilitaria fundamentalmente cazuelas, burenes y otros, que utilizaban para cocinar los alimentos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se sabe que cultivaban el [[ají]], el [[maní]], el boniato, la yuca, de la cual producían el [[casabe]] –una torta de este tubérculo parecida al pan que todavía hoy se come en [[Camagüey]] y la zona oriental del país para acompañar las carnes-; el [[algodón]], que utilizaban para hacer sus hamacas y redes y, además, el [[maíz]] y el [[tabaco]], el cual consumían de preferencia asociado a distintas ceremonias.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En sus yacimientos se han encontrado gran cantidad de instrumentos de piedra como morteros, [[martillo|martillos]] y [[hacha|hachas]], así como ídolos de distinta naturaleza lítica pero de gran belleza y perfección, y unas piezas de maderas preciosas tipo banquetas llamadas dujo que utilizaban los caciques para sentarse.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desarrollaron además la cestería y la cordelería. Por su ubicación el este del país los taínos fueron los que más vinculados estuvieron a los duros procesos de conquista y colonización.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con el inicio de los repartimientos y encomiendas en [[1514]], fueron sometidos a esfuerzos extraordinarios en labores de explotación, constructivas y agrícolas. El trabajo forzado, las matanzas de escarmiento, los suicidios masivos para salvarse de la crueldad con que algunos conquistadores emprendieron su misión, los éxodos a islas y cayos en los alrededores, y asimismo algunas epidemias de enfermedades atípicas hasta entonces, diezmaron considerablemente la población aborigen, cuyos únicos descendientes actuales en Cuba se encuentran en zonas intrincadas de [[Guantánamo|Guantánamo]] próximas a [[Yateras|Yateras]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La historia recoge enfrentamientos organizados contra los españoles y los nombres de los [[cacique|caciques]] [[Hatuey|Hatuey]] y [[Guamá|Guamá]], como los primeros rebeldes cubanos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Cementerios aborígenes==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los cementerios aborígenes son sin duda alguna de muchísimo interés para la [[Arqueología]], de ahí que el estudio de los mismos permita profundizar grandemente en el mejor conocimiento de los primeros pobladores que habitaron el área, sacando a la luz nuevos descubrimientos a cerca de distintos aspectos somáticos y patológicos, así como de sus costumbres funerarias y de las características físico-antropológicas de sus primeros pobladores, cosa esta de la cual en un inicio existía poca información.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la isla, con el avance de los trabajos de campo realizados durante muchos años, se han venido estudiando algunos sitios de este tipo reportados con anterioridad, y se han descubierto otros. Se conocen en la actualidad varios cementerios aborígenes entre los cuales se encuentran: [[El Chorro de Maita]] (en [[Holguín]]),&amp;lt;ref&amp;gt;[http://www.nnc.cubaweb.cu/historia/historia30.htm «Aldea aborigen de Chorro de Maíta: realidad palpable»], artículo publicado en el sitio web Cuba Web.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
la [[Cueva de la Santa]] (en [[Ciudad de La Habana]]),&lt;br /&gt;
la [[Cueva del Perico 1]] (en [[Pinar del Río]]),&lt;br /&gt;
el sitio [[Canimar Abajo]] (en [[Matanzas]]),&lt;br /&gt;
la [[Cueva Calero]]&lt;br /&gt;
y finalmente los sitios [[La Habana|habaneros]]&lt;br /&gt;
[[Marien 2]] y&lt;br /&gt;
[[Bacuranao]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En las excavaciones arqueológicas realizadas en estos dos últimos cementerios aborígenes, participaron integrantes del [[Grupo Espeleológico Guamuhaya]] junto a miembros de otros grupos y a experimentados arqueólogos del Centro de [[Antropología]] perteneciente al [[Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente]] ([[CITMA]]) del país.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Sitio Bacuranao===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En agosto de [[1997]] se realizó la Quinta Campaña de Excavación Arqueológica en este sitio, ubicado en la [[Cueva del Infierno]], municipio habanero de [[San José de las Lajas]]. En dicha ocasión fueron encontrados los restos de cuatro individuos. Los entierros correspondieron a dos adultos y dos niños, uno de los cuales, un menor de corta edad, fue extraído en bloque para ser expuesto en el museo de la localidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esta excavación fue continuadora de la realizada en el [[1995]], la cual culminó con el descubrimiento de un gran cementerio aborigen del cual se extrajeron 54 osamentas completas. En esa ocasión el hallazgo incluyó huesos de 66&amp;amp;nbsp;personas, 57 de ellas menores de cuatro años de edad, tratándose de comunidades preagroalfareras con tradición [[mesolítica]] que poblaron la zona, con una economía de apropiación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La Cueva del Infierno no solo fue usada por comunidades de este grado de desarrollo solamente para enterrar a sus muertos, sino también como lugar de habitación según los resultados de la última campaña, en la que se detectó la presencia de tres grandes fogones que fueron utilizados para la cocción de alimentos. Por otra parte, otros grupos gentilicios de mayor desarrollo hicieron uso también, al parecer con otros fines, de esta cueva pues está reportada además como paradero de caza de grupos agroalfareros con tradición neolítica, habiéndose hallado en su interior numerosos fragmentos de vasijas de [[cerámica]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Sitio Marien 2===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde la década del 50 se conoce de la existencia del sitio que se conoce por Marien 2 debido a los trabajos de campo del Grupo Guamá de aquel entonces y también de los trabajos realizados por el fallecido arqueólogo cubano [[Ernesto Tabío]]. El sitio Marien&amp;amp;nbsp;2 se encuentra ubicado muy cerca de la [[Bahía de Mariel]], en el interior de una cueva.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el año [[1992]] se realizó la primera campaña de excavación arqueológica de este sitio, del cual se exhumaron restos de 50 individuos, de ellos 11&amp;amp;nbsp;adultos, 2&amp;amp;nbsp;subadultos y 37&amp;amp;nbsp;niños. Se extrajeron algunos entierros primarios y otros secundarios y según palabras del Dr. [[Gabino La&amp;amp;nbsp;Rosa]], jefe de la excavación, se pudo comprobar una relación muy interesante en las prácticas sepulcrales y es que prácticamente todos los adultos estaban acompañados por niños, lo cual amplió la visión de los aspectos sociales y culturales que tenían esto grupos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En marzo de [[1998]] se realizó la segunda campaña de excavación en este sitio y en esta ocasión se trabajó en 10&amp;amp;nbsp;entierros, la mayoría niños, se logró comprobar que en la cueva existe un área bien definida y delimitada a la izquierda que fue usada para entierros, en tanto que el área de la derecha fue sitio de habitación y en este fue hallado un inmenso [[fogón]] con abundante restos de la dieta de estos grupos que recolectaban, cazaban y pescaban. Habían restos de [[peces]], de [[bivalvo]]s, [[concha|conchas]] de [[moluscos]], [[jutía]]s, etc.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En esta ocasión se ratifica la presencia de ofrendas en los entierros, consistentes en valvas de ''[[Isognomus alatus]]'', y uno de los entierros (en la foto) tenía una gran [[cigua]] cerca del cráneo. También en cuanto a las costumbres funerarias, se van acumulando pruebas suficientes obtenidas de este y de otros cementerios aborígenes estudiados, que permiten negar la fabulación generalizada en Cuba en los años 1940 y 1950, de los entierros con la cabeza orientada al este. Se hallaron entierros con gran diferencia en la orientación de los cuerpos sin hallar una repetición absoluta, en esta foto se observa por la flecha que indica el norte que no está orientado exactamente este-oeste y además que la cabeza no está hacia el este sino al oeste.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Toda la tierra extraida se pasó por un tamiz para evitar la perdida de pequeños huesos de falanges u otras posibles evidencias de pequeñas dimensiones. Gracias al tamizado al instante es que en ocasiones se detecta, por la presencia de una pequeña evidencia, la proximidad de un entierro, aún cuando el excavador no lo ha notado, permitiendo a partir de ese instante, ser aún más meticulosos y precisos en el trabajo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Sitios arqueológicos aborígenes de Guanajay==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Guanajay]] es un municipio muy antiguo, su fundación data de [[1650]], según el historiador [[Luis Manuel Núñez]] y se dice que fue fundada por los españoles sobre un asentamiento aborigen. El propio topónimo Guanajay es un término aborigen, lo cual le da más veracidad a la afirmación anterior. Pero no siempre este poblado llevó ese nombre, según las viejas crónicas antiguamente se llamó Guamuhaya, topónimo igualmente aborigen.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A partir del año [[1990]] hasta [[1995]] se realizó en toda la isla el Censo Arqueológico Nacional por parte del Centro de Antropología del CITMA (Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio ambiente). Cada provincia tuvo un especialista al frente de dicho censo y [[Provincia La Habana]] fue dirigida por el Dr. Gabino La Rosa Corso, conocido arqueólogo cubano que ha trabajado tanto la Arqueología Aborigen como la Colonial, quien atendió directamente además del municipio, los municipios Caimito y Mariel que comparten sus fronteras con Guanajay.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego de la visita en [[1991]] a la localidad por parte del Dr. Gabino La Rosa, se descartó todo reporte antiguo de sitio, al no encontrarse en el recorrido de inspección, ninguna evidencia material consistente. A partir de este momento, interesados por revelar los secretos de la historia guanajayense, los miembros del Grupo Guamuhaya comenzaron con las prospecciones arqueológicas en Guanajay, partiendo del mapa topográfico de la localidad y siguiendo los posibles patrones de asentamiento, dada las características del terreno que fuesen apropiadas para tal fin, preferiblemente lugares con una fuente de agua cercana y en áreas poco afectadas por crecidas de ríos o arroyos. Se hicieron varias prospecciones del terreno en diferentes áreas sin hallar evidencias de superficie, hasta que a mediados de 1992 luego de muchas búsquedas, comenzaron los primeros descubrimientos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Gracias a la orientación metodológica y el asesoramiento recibido por parte del Doctor Gabino, en [[1994]] realizamos el primer reporte de sitio arqueológico y a partir de entonces el grupo pasó a llamarse Grupo EspeleoArqueológico hasta enero del [[2001]] en que volvió a la antigua denominación de Grupo Espeleológico, ya que las actividades puramente arqueológicas no están incluidas dentro del objeto social de la Sociedad Espeleológica de Cuba. En lo sucesivo el grupo se ha dedicado solamente a la visita, preservación y protección de los sitios descubiertos y reportados por el colectivo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así es que, hasta la fecha son tres los sitios arqueológicos aborígenes hallados y reportados por parte del GEG, cuyas evidencias han sido analizadas en el Centro de Antropología del CITMA. De ellos dos sitios a cielo abierto, ambos asentamientos aborígenes (Guanajay 2 y Jobo), y uno en cueva que es un campamento de caza (Guanajay 1).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El asentamiento aborigen Guanajay 2 presenta un gran taller de silex y se trata de un sitio Preagroalfarero con tradición mesolítca (mesolítico medio) o sea una comunidad gentilicia con una [[economía]] de apropiación. Igual filiación le han dado los especialistas al sitio Guanajay 1, en tanto que el sitio Jobo se trata de un Protoagroalfarero (mesolítico tardío), una comunidad que trabajaba la agricultura y tenía una alfarería incipiente. Este sitio constituye hasta el presente el Protoagroalfarero más occidental del país, siendo el más próximo de su tipo el sitio Banes 2 en el vecino municipio [[Caimito]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Asentamiento aborigen más antiguo de Cuba==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Farallones_de_Seboruco.jpg|miniatura|400px|Farallones de Seboruco]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una inapreciable reliquia histórica para el conocimiento humano resulta el sitio arqueológico los Farallones de Seboruco, el lugar más arcaico del asentamiento aborigen del archipiélago cubano, localizado en el municipio de Mayarí, de la oriental provincia de Holguín, un lugar de extraordinario valor científico y cultural que integra esencialmente el patrimonio cultural del pueblo cubano.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot;&amp;gt;[http://www.aldia.cu/index.php?mod=noticias&amp;amp;id=10611 «El asentamiento aborigen más antiguo de Cuba»], artículo publicado en el sitio web Al&amp;amp;nbsp;Día.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Su descubrimiento, por el doctor Antonio Núñez Jiménez, investigador ya fallecido, data del 1939. El hallazgo reveló la cultura más antigua de Cuba, la cual se remonta aproximadamente a seis mil años atrás. Los primeros habitantes de nuestra Isla, pertenecían al grupo protoarcaico, el cual no conocía el uso de la agricultura ni la cerámica e ignoraban el pulimento de las piedras, pero, sabían el secreto de la talla en madera.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sus utensilios para el trabajo consistían en cuchillos, destrales, majadores y otros instrumentos hechos de rocas sílex lasqueadas, piezas largas y filosas que empleaban en sus tareas de subsistencia y los ubican en la etapa preagroalfarera, ya que ésta se divide en tres fases denominada: temprana, media y tardía, la primera de ellas corresponden a los residuarios de Levisa y Seboruco que se caracterizan por la industria de las lascas y puntas de sílex.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La economía de dichos grupos protoarcaicos indocubanos, primeros habitantes de Cuba, dependendía de la caza, la pesca y la recolección por lo que sus comunidades generalmente eran nómadas. En los Farallones de Seboruco, hoy Monumento Nacional, fueron encontradas algunas evidencias de madera tallada que supone su función estaba dedicada a actividades rituales de acuerdo con su estructura, ya que semejan cetros. Según las investigaciones, los grupos aborígenes protoarcaicos se guarecían en cuevas para las prácticas necrológicas. Los enterramientos los hacían con algún desarrollo ritual; los cadáveres los sepultaban, situándoles objetos líticos al lado a manera de ofrendas funerarias.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Seboruco está conformado por varias cuevas donde aparecieron por primera vez pictografías en la zona oriental, las que se conservan aún en buen estado y se pueden apreciar dibujos en blanco y negro con estilo más bien abstracto y trazos lineales muy simple que muestran el arte rupestre de nuestra cultura prehistórica, considerada la más antigua manifestación artística hecha en nuestro país.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Otras excavaciones llevadas a cabo el 18 de mayo de 1979, encabezada por Núñez Jiménez, acompañado por José A. Viciedo y Carlos Betancourt, hicieron nuevos aportes de mayor valor para continuar esclareciendo la antigua cultura aborigen. A una profundidad de 0,30 metros fueron descubiertos huesos y otras piezas arqueológicas que revelaron parte de su dieta alimentaria. Para sorpresa de los investigadores fue encontrado un esqueleto que a pesar del deterioro por el tiempo, pudo reconstruirse su posición acuclillada y se estima perteneciera a una persona de 13&amp;amp;nbsp;años de edad del sexo femenino.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los Farallones de Seboruco representan un alto significado arqueológico. Aquí se han encontrado los sitios Seboruco III, IV, V, VI y VII, los que rodean el farallón y son las únicas zonas que parecen hayan sido habitadas hasta el momento, y además, por ser muy homogéneas pertenecen al grupo protoarcaico, el más antiguo de nuestra historia aborigen. Farallones de Seboruco es conocido internacionalmente por constituir un lugar clásico y típico para la investigación en el área antillana y muy especialmente para nuestro país. Posee un conclave básico en el entorno geobiológico y tiene también una relevancia cultural apreciable e indiscutible para las generaciones futuras y el desarrollo de las investigaciones que a allí se efectúan y que todavía no han concluido.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Etapas==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Etapa preagroalfarera (6000 a. n. e. hasta 1500 n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se incluye en ella a todos los grupos aborígenes cubanos que no practicaban la agricultura ni utilizaban la cerámica. Es decir, sus actividades económicas se reducían a la recolección de frutas, tubérculos, raíces silvestres, y también moluscos terrestres y marinos. Practicaban la pesca fluvial y marítima, así como la caza menor. En su fase más temprana es posible que algunos grupos practicasen la caza de animales de tamaño apreciable, sobrevivientes últimos de la extinguida fauna terrestre pleistocénica, así como de algunos grandes mamíferos marinos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Fase temprana (6000 a. n. e. - 1000 a. n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los aborígenes cubanos más antiguos están incluidos en esta fase. Algunos arqueólogos cubanos los denominan «protoarcaicos». Estos grupos aborígenes muy antiguos han sido descubiertos en esta última década y, por lo tanto, el conocimiento que tenemos de ellos no es muy amplio todavía.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En excavaciones realizadas en 1973 por arqueólogos de la Academia de Ciencias, asesorados por el doctor J. Kozlowski, de la Universidad de Cracovia, en el sitio Levisa&amp;amp;nbsp;I, descubierto por nosotros en el año 1964, en un abrigo rocoso de los farallones del Río Levisa -a poca distancia, al Sur, de las minas de Nicaro, provincia de Holguín- se encontraron en la capa más profunda de la excavación instrumentos de piedra tallada (es decir, hechos de piedras muy duras: sílex, chert, calcedonia, que al ser golpeados por el hombre con otra piedra producen lascas cortantes) entre los que figuraban grandes cuchillos, raspadores, buriles, etcétera.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se debe señalar que este conjunto de artefactos de piedra no corresponde en forma alguna con el ajuar de los grupos aboríge-nes cubanos conocidos por nosotros hasta entonces. En esa capa más profunda se encontraron algunos fragmentos de carbón vegetal provenientes de muy antiguos fogones, los que, al ser sometidos al análisis radiocarbónico (C-14) en un laboratorio de física nuclear, arrojaron un fechado de cinco mil ciento cuarenta años de antigüedad. Calibrado este fechado por métodos todavía más precisos nos dio una fecha muy próxima a los seis mil años de antigüedad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|Estos instrumentos consisten en grandes lascas, láminas y puntas, así como grandes núcleos de piedra.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con respecto a la llegada a Cuba de estos primitivos hombres, es muy interesante señalar que, de acuerdo con estudios nuestros realizados en 1979, por esa época el nivel del mar se encontraba a unos veinte metros por debajo del nivel actual, por lo que la configuración de las costas de algunas islas antillanas, especialmente las Bahamas y Cuba, era bastante diferente de lo que vemos en los mapas geográficos actuales, pero seguían siendo islas separadas unas de otras. La geología nos indica que la unión de las islas antillanas con las áreas continentales se produjo hace muchos millones de años; por otra parte, actualmente los cálculos más audaces de los especialistas en cuanto a la presencia del hombre en América no van más allá de los cincuenta mil años. Luego, estos primeros amerindios tuvieron forzosamente que llegar a las Antillas, inclusive a Cuba, por vía de la navegación, aunque fuera en su forma más rudimentaria.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A pesar de que se ha investigado y discutido mucho sobre el origen de esos antiguos aborígenes cubanos y sobre las rutas que siguieron para llegar a nuestras costas, esto es algo que no sabemos con certeza todavía. Sin embargo, se señalan tres, rutas potenciales: (a) del Sudeste de Estados Unidos hacia las Bahamas y de allí hasta Cuba (b) desde el Nordeste de la costa de Nicaragua, a través de una serie de islas e islotes que emergían entonces en el Mar Caribe, hasta Jamaica y de allí a Cuba, y (c) desde la costa Nordeste de Venezuela a las Antillas Menores, y después hacia las Antillas Mayores hasta llegar finalmente a Cuba. Las futuras investigaciones seguramente aclararán este interesante problema que afrontamos en la actualidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Otro sitio arqueológico que también corresponde a esta fase temprana (o Protoarcaica) de la etapa Preagroalfarera es el de los Farallones de Seboruco. Está situado a cinco kilómetros al Sursudeste de la población de Mayarí, en la provincia de Holguín.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1943, el doctor Antonio Núñez Jiménez descubrió este sitio e hizo algunas excavaciones. En los años 1960 y 1970. arqueólogos de nuestra Academia de Ciencias lo exploraron y excavaron en diversas oportunidades. Ahora, por su importancia, nos vamos a referir concretamente a las excavaciones realizadas por ellos en 1978. Este trabajo aportó valiosos datos relativos a algunos aspectos de la cultura de estos primitivos indocubanos, así como del medio ecológico, incluyendo al geológico. En el material colectado allí, aparecen artefactos de piedra tallada que son los de mayor tamaño y de tipo más primitivo encontrados en nuestro país hasta esa fecha. Por la literatura arqueológica publicada hasta ahora sobre las Antillas o la América Central, no se conocen artefactos de piedra similares. Estos instrumentos consisten en grandes lascas, láminas y puntas, así como grandes núcleos de piedra (de donde sacaban los anteriores instrumentos) poco explotados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se pudo advertir la existencia de varias etapas de desarrollo en la técnica de fabricación de herramientas de piedra tallada. Un resultado importante fue descubrir la fuente de aprovisionamiento de sílex de donde los primitivos hombres que habitaron el sitio de Seboruco obtenían la materia prima para elaborar las herramientas de piedra con que cazaban y trabajaban la madera.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Uno de los problemas que quedaron planteados, entre los resultados de esa excavación -en relación con la caza-, fue la presencia de las grandes puntas de piedra tallada y su posible implicación con el antiguo medio correspondiente a este yacimiento arqueológico, ya que en ese período (seis mil años o más) existían grandes mamíferos marinos en la costa, las llamadas «[[focas tropicales]]» ''([[Monachus tropicalis]])'' y, en la desembocadura de los ríos, el [[manatí]] ''([[Trichecizus manatus]])''.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
También en esa época pudo haber grandes mamíferos terrestres en el interior del país, como últimos representantes de la fauna pleistocénica; tal es el caso de los grandes perezosos (Megalocnus rodens) cuyos restos óseos se han encontrado con cierta frecuencia, pero cuya asociación con evidencias humanas parece todavía dudosa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lamentablemente, en ninguna de las expediciones al sitio Seboruco se ha podido obtener muestras para poder fechar por medio del radiocarbono (T-14) este interesantísimo sitio. No obstante, algunos investigadores estiman que la antigüedad de Seboruco, sobre todo la de la época más temprana, puede ser bastante superior a los seis mil o siete mil años. Para ello se basan fundamentalmente en la tipología de las grandes herramientas de piedra tallada que aparecido allí.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Fase media (2000 a. n. e. hasta 1000 n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pertenece a esta fase de la etapa Preagroalfarera el grupo cultural aborigen denominado Ciboney-Guayabo Blanco. Estos aborígenes no fueron conocidos; directa ni indirectamente, por los conquistadores españoles. El grupo lleva ese nombre porque sus primeras manifestaciones aparecieron en 1913, en el sitio de ese nombre, que está localizado en la Ciénaga Oriental de Zapata, al Nordeste de la Bahía de Cochinos, costa Sur de la provincia de Matanzas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los aborígenes que corresponden a esta fase media Preagroalfarera, en lo que respecta a sus actividades económicas, eran recolectores de frutos y raíces silvestres así como de moluscos marinos y terrestres; practicaban la pesca y la caza menor (por ejemplo, de las jutías). Sus sitios de habitación se manifiestan por las evidencias de amontonamientos de basura, que fluctúan en magnitud desde residuarios super-ficiales y pequeños hasta grandes montículos que llegan a tener hasta varias decenas de metros de diámetro y dos o tres metros de altura. Las evidencias de estos primitivos hombres las encontramos por toda la Isla, casi siempre en sitios costeros. En ocasiones habitaban en cuevas y abrigos rocosos, pero también lo hacían al aire libre.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|Son abundantes sus herramientas hechas de la concha de grandes moluscos marinos, como las gubias, que utilizaban para trabajar la madera.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Un caso típico de habitación, al aire libre, de aborígenes de esta fase media Preagroalfarera, nos lo brinda el gran residuario ubicado frente a la Cueva Funche, Península de Guanahacabibes, en el extremo occidental de la provincia de Pinar del Río. En 1966, arqueólogos de la Academia de Ciencias de Cuba, realizaron allí amplias y detalladas excavaciones.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tenía este depósito de basura aborigen unos cuarenta y seis metros en su eje este-oeste y cuarenta y dos metros en su eje norte-sur, siendo su altura máxima de uno y medio metros. Como resultado de estos trabajos se recolectaron muchas evidencias constituidas por una gran cantidad de artefactos de piedra y de concha de moluscos marinos de gran tamaño, todos de tosca factura. Entre los primeros se destacan los percutores o martillos y los majaderos, que servían para triturar semillas; entre las segundas, las gubias y 'vasijas. No se encontraron herramientas de piedra tallada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El examen de los restos de comida mostró una gran cantidad de huesos de diferentes especies de jutías, muchos carapachos de cangrejos y abundantes conchas de moluscos marinos de diferentes tamaños. Las muestras orgánicas colectadas en ese sitio fueron analizadas por medio del carbón radiactivo (C-14), las cuales dieron fechados de una antigüedad que varía entre los cuatro mil y dos mil años.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sobre las prácticas funerarias realizadas por los aborígenes del grupo Ciboney-Guayabo Blanco, típicos de esta fase media Preagroalfarera, tenemos abundante información de diferentes sitios; pero, a guisa de ejemplo, diremos que arqueólogos de nuestra Academia de Ciencias excavaron durante los años 1971 y 1972 la importante cueva funeraria conocida por el nombre de El Perico I, situada en las cercanías de Bahía Honda, provincia de Pinar del Río. Allí exhumaron unos cincuenta y un entierros de aborígenes Ciboney-Guayabo Blanco. De ese total, cuarenta eran de carácter primario, es decir, habían sido enterrados directamente en el suelo sin tocar para nada después los restos de los individuos; once eran de carácter secundario, es decir, el muerto había sido enterrado, pero posteriormente los aborígenes lo habían desenterrado. Hicieron como una especie de paquete con el cráneo y los huesos largos, y así lo habían vuelto a enterrar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los restos humanos excavados correspondían a treinta y tres niños y dieciocho adultos. No se observó que los entierros estuviesen orientados en relación con algún punto geográfico dado. Los entierros primarios aparecían en las capas medias y tardías; los secundarios, en las capas tempranas (o más antiguas) y estaban muy cubiertos de polvo rojo obtenido del mineral conocido por hematita, hecho partículas y bien triturado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Todos los cráneos colectados allí no presentaban deformación artificial, rasgo cultural de todos los aborígenes preagroalfareros y protoagrícolas de Cuba.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Fase tardía (100 a. n. e. - 1500 a. n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A esta fase tardía Preagroalfarera corresponde el grupo aborigen Ciboney-Cayo Redondo. Este grupo cultural se denomina así porque, en 1941, se hizo la primera excavación sistemática de un sitio de este complejo cultural en el cayuelo Cayo Redondo, ubicado junto a la costa cenagosa y de manglares muy cerca de La Fe, en la Bahía de Guadiana, parte Norte de la Península de Guanahacabibes, provincia de Pinar del Río.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los aborígenes que corresponden a esta fase tardía Preagroalfarera, en lo que respecta a sus actividades económicas, eran recolectores de frutos, raíces y&lt;br /&gt;
tubérculos silvestres, así como de moluscos marinos y terrestres; practicaban la pesca y la caza menor de jutías y aves. Estos hombres habitaron por todo nuestro territorio desde el [[años 90 a. n. e.|100&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.]] hasta la llegada de los españoles; no obstante, es probable que algunos grupos siguieran viviendo hasta el [[siglo&amp;amp;nbsp;XVII]] en lugares apartados y remotos de nuestro archipiélago. De acuerdo con los cronistas, tuvieron muy poco contacto con los conquistadores. Sus restos aparecen generalmente ubicados en sitios costeros y cenagosos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las principales zonas de Cuba donde se encuentran sus residuarios son la costa Sur de las provincias de Camagüey y Las Tunas, así como las áreas aledañas a la desembocadura del Río Cauto, en la provincia Granma. En todas estas áreas las evidencias dejadas por esos indocubanos son muy abundantes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las herramientas utilizadas por estos hombres, de acuerdo con las evidencias obtenidas por los arqueólogos, están formadas, en primer lugar, por instrumentos de piedra tales como majaderos y morteros, utilizados para moler y triturar granos y semillas de plantas silvestres. Algunos de estos artefactos presentan simetría bilateral y buen acabado superficial. También hacen buen uso de los instrumentos de piedra tallada, empleando el sílex, tales como cuchillos y raspadores. Son abundantes las herramientas hechas de la concha de grandes moluscos marinos, como las gubias, que utilizaban para trabajar la madera. Es notable el empleo que hace este grupo de los colorantes minerales; por ejemplo, de la hematita y la limonita, con los que obtenían polvos de color rojo y amarillo respectivamente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las prácticas funerarias de este grupo humano eran, en algunos casos, mucho más complejas que las de los aborígenes correspondientes a las fases temprana y media de la etapa Preagroalfarera; un ejemplo de esto lo tenemos en los resultados de la excavación hecha en 1941 por el doctor R. Herrera Fritot en la cueva funeraria de Los Niños, en Cayo Salinas, Bahía de Buenavista o Caguanes, provincia de Sancti Spíritus, en la costa Norte. Allí se encontró un interesante entierro colectivo de trece niños, que fluctuaban en edad desde uno hasta diez años. Sobre esto nos dice el doctor Herrera: «Con cada esqueleto colocaron una bola lítica, cuyo tamaño guarda relación con la edad del individuo».&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los entierros estaban dispuestos en forma más o menos circular, teniendo como centro el de un niño, al parecer más importante, pues presentaba como ofrendas dos &amp;quot;dagas&amp;quot; de piedra y también una bola de piedra, la más pulida de todas. Estas &amp;quot;dagas&amp;quot; y bolas de piedra parecen estar estrechamente relacionadas con los entierros de los aborígenes de esta fase tardía Preagroalfarera. Los cráneos de estos hombres, al igual que los de las fases temprana y media de esta etapa Preagroalfarera, no están deformados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Etapa protoagrícola (100 a. n. e. a 1000 n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los conocimientos que tenemos de los aborígenes que corresponden a esta etapa no son muy amplios, pues se han comenzado a estudiar en los últimos diez años. Podemos decir que esta etapa es transicional entre las etapas Preagroalfarera y Agroalfarera; en ella quedan enmarcadas algunas comunidades aborígenes cubanas que generalmente presentan un ajuar que se corresponde con la fase tardía de la etapa Preagroalfarera, es decir, similar al del Ciboney-Cayo Redondo, pero con evidencias ya de un limitado uso de las vasijas hechas de cerámica, casi siempre pequeñas y simples, digamos, con muy pocas decoraciones, si es que las tienen.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En ese ajuar nunca aparece el &amp;quot;burén&amp;quot;: torta de cerámica utilizada por los aborígenes agroalfareros para asar el pan de casabe hecho de la yuca y que, para los arqueólogos, es un indicativo indirecto de la agricultura de este tubérculo, ya bien desarrollada. Otras evidencias características de esta etapa Protoagrícola, sobre todo en sus fases temprana y media, es la abundancia de pequeñas herramientas de pie&lt;br /&gt;
dra tallada: cuchillos, raspadores, buriles, etcétera, a cuyo conjunto los especialistas denominan &amp;quot;microlítico&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1964 se localiza un sitio: el abrigo rocoso de Arroyo del Palo, muy próximo a Mayarí, provincia de Holguín, en que se presentaba un. ajuar típico del Ciboney-Cayo Redondo que, como sabemos, corresponde a la fase tardía de la etapa Preagroalfarera, pero con una presencia muy abundante de restos de vasijas de cerámica, a veces muy decoradas pero sólo por medio de simples incisiones; cerámica muy diferente a la que se ve en la etapa Agroalfarera de Cuba. A pesar de que en este sitio colectamos muchos fragmentos de vasijas de cerámica, no apareció ni un solo fragmento de burén. Igual ocurrió en otros sitios de la provincia de Holguín: Mejías y Santa Rosalía I. En aquella época pensamos que estos restos correspondían a una nueva cultura aborigen de Cuba: la que denominamos &amp;quot;Mayarí&amp;quot;. Sin embargo, hoy creemos que, en realidad, lo que habíamos descubierto era más bien una manifestación de la fase tardía de la etapa Protoagrícola.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estudios hechos en la década del setenta por el arqueólogo Ramón Dacal, de la Universidad de La Habana, en los sitios Canímar y Playitas, cercanos a la Bahía de Matanzas, así como en Aguas Verdes, en la costa Norte de la provincia de Guantánamo, nos dan lo que parecen ser las manifestaciones más tempranas de la etapa Protoagrícola.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estos aborígenes parecen haber habitado por toda la Isla, mostrando cierta preferencia por los sitios próximos a la costa en su fase temprana, y también tierra adentro en la fase tardía.&lt;br /&gt;
La duración de la etapa Protoagrícola de Cuba es de poco más de un milenio, desde aproximadamente el año [[siglo II a. n. e.|100&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.]] hasta el 1000&amp;amp;nbsp;[[nuestra era|n.&amp;amp;nbsp;e.]]; como se ve, traspasa en el tiempo y el desarrollo económico a las clásicas manifestaciones preagroalfareras tardías y las más tempranas de las agroalfareras. Los cráneos de estos hombres no son deformados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Etapa Agroalfarera (800-1500)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Comunidades_agricultores-ceramistas.jpg|300px|thumb|right|Comunidades aborígenes agricultoras-ceramistas.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En esta corta etapa, pues abarca sólo setecientos años, están incluidas todas aquellas comunidades aborígenes cubanas cuya economía de subsistencia se basaba principalmente en la agricultura de raíces, tubérculos y granos; pero entre esos cultivos predominaba el de la yuca y, algo menos, el del boniato. También practicaban la recolección, la pesca y la caza menor. Corresponde esta etapa a los aborígenes más estudiados y mejor conocidos de Cuba.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los sistemas de agricultura que practicaban los agroalfareros de esta Isla, al igual que los de las demás Antillas Mayores, eran dos: el de roza, el más extendido entre ellos, que era el más antiguo y menos eficiente, y el de montones, el más reciente y más eficiente. El cultivo de roza consistía en despejar ciertas áreas de los bosques, talando los árboles, limpiando los arbustos y terminando la limpieza del terreno por medio del fuego. Para talar los árboles utilizaban las hachas de piedra pulida. Después removían con un palo aguzado (la coa) el terreno así obtenido y allí plantaban sus cultivos. Al cabo de dos o tres años, por agotamiento de los suelos, necesitaban nuevos terrenos y tenían que repetir las operaciones ya indicadas en áreas contiguas del bosque virgen. Este sistema lo emplearon desde su llegada a Cuba, hacia el siglo VIII.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El cultivo de montones, al parecer, se comenzó a utilizar por el siglo xi. Para esto se requería un terreno llano y despejado de la vegetación natural. Con las coas removían el terreno y levantaban pequeños montículos de tierra suelta, que tenían dos o tres metros de diámetro, formando hileras, y separados unos de otros por unos pocos metros. En esos pequeños montículos sembraban los tubérculos de yuca o los bejucos de boniato. Este sistema de cultivo daba cosechas, por unidad de área, mucho mayores que por el sistema de roza.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero a pesar de la mayor eficiencia del cultivo de montones, los aborígenes siguieron empleando el cultivo de roza, por ejemplo, en las laderas de los cerros, porque las fuertes lluvias, en esas condiciones, arrastraban los sembrados de montones&lt;br /&gt;
Los aborígenes de la etapa Agroalfarera utilizaban profusamente la cerámica ya bien desarrollada, principalmente en forma de vasijas, que utilizaban para cocer sus alimentos y conservar el agua, así como de burenes, que servían para tostar el pan de casabe que hacían de la yuca rallada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los arqueólogos han denominado a estos indocubanos agricultores y ceramistas &amp;quot;subtaínos&amp;quot; y &amp;quot;tainos&amp;quot;, atendiendo al mayor o menor grado del desarrollo socioeconómico alcanzado por esas comunidades, así como por ciertas características que presentan sus ajuares, principalmente en los rasgos decorativos de la cerámica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|&amp;quot;... pero entre esos cultivos predomina el de la yuca y algo menos el del boniato; también practicaban la recolección, la pesca y la caza menor.&amp;quot;}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tanto los subtaínos como los taínos corresponden a la gran familia aborigen sudamericana llamada &amp;quot;aruaca&amp;quot;. Los cronistas de Indias, principalmente el padre Las Casas y Gonzalo Fernández de Oviedo, nos han legado valiosas informaciones sobre estas comunidades primitivas antillanas; pero esos trabajos versan, casi exclusivamente, sobre los grupos aruacos, agricultores y ceramistas, que vivían en la isla La Española, Los comentarios enfocan, como es natural, la situación existente en esa área en la época del descubrimiento y en los primeros años de la conquista.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por otra parte, los trabajos arqueológicos realizados a partir del siglo pasado, pero sobre todo los efectuados en las últimas décadas de este siglo xx, nos suministran datos cada vez más precisos sobre estas comunidades primitivas. Así sabemos que la introducción de la cerámica y de la agricultura en las Antillas tuvo lugar en los comienzos de nuestra era, es decir, hace unos das mi. años. Indígenas&lt;br /&gt;
del grupo arúaco, con un nivel de desarrollo agrícola y ceramista bastante alta, partieron en esa época de la Península de Paria (en la costa Nordeste de Venezuela) y comenzaron a emigrar hacia las Antillas Menores, llegaron a Puerto Rico por el año [[150&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.]], desde donde se extendieron gradualmente por las Antillas Mayores y las Bahamas, durante un período de varios siglos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La llegada de los primeros grupos subtaínos a Cuba se remonta a una antigüedad mucho mayor de lo que se creía hasta hace algunos años. Fechados radiocarbónicos (C-14) obtenidos en 1963 por arqueólogos de la Academia de Ciencias de Cuba, en un residuario del área de Banes, provincia de Holguín, sirvieron de base para hacer estimados que nos permiten indicar que el arribo de estos aborígenes a nuestro país debe de haber tenido lugar por el [[siglo&amp;amp;nbsp;VIII]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En un proceso de muchos años, los aborígenes agricultores y ceramistas se fueron asentando en la parte oriental y central de Cuba, después de su llegada desde La Española; especialmente lo hicieron en el área de la actual provincia de Holguín, donde alcanzaron su máximo desarrollo demográfico.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los testimonios materiales del grupo subtaína, muy abundantes, han sido colectados por los arqueólogos en las provincias de Guantánamo, Holguín, Santiago de Cuba y Gramna; en diversas localidades de las de Camagüey y Ciego de Ávila; y en algunos sitios de Cienfuegos, Sancti Spíritus y Villa Clara, y muy pocos en la de Matanzas. Estos materiales han sido recogidos de residuarios que, por su magnitud, indican que se trataba de verdaderos asientos de poblados. En cambio, en las provincias de La Habana y Pinar del Río sólo se han obtenido, hasta ahora, restos de poblados pequeños o evidencias aisladas. En la Isla de la Juventud sólo se ha encontrado algún que otro objeto aislado correspondiente a estos grupos indocubanos.&lt;br /&gt;
El estudio de los sitios de habitación de estos aborígenes agroalfareros, hecho por los arqueólogos, indica que generalmente eran pequeños poblados con las casas dispuestas alrededor de un área central despejada, que ellos denominaban &amp;quot;batey&amp;quot;, y que era empleada para sus ceremonias y para el juego de pelota llamado &amp;quot;batos&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque algunos poblados se hicieron junto a&lt;br /&gt;
la costa, la mayoría aparecen tierra adentro, pero no muy alejados del mar. Su habitación en cuevas parece haber sido esporádica, pero éstas se usaron principalmente para depositar a sus muertos o como sitios en que tenían lugar ciertas ceremonias religiosas.&lt;br /&gt;
Las viviendas de los aborígenes agroalfareros, según los cronistas, tenían un cuerpo cilíndrico y techo cónico; las paredes estaban formadas con cañas y los techos cubiertos de hojas de palma; estas casas eran llamadas &amp;quot;caneyes&amp;quot; par los&lt;br /&gt;
indocubanos. Ellos también las hacían de forma rectangular, muy similares a los bohíos de nuestros campesinos; pero esta forma no era muy frecuente.&lt;br /&gt;
Hacían también cobertizos con palos y techumbres de hojas de palma, que utilizaban, entre otras cosas, para proteger las canoas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se puede apreciar, por los testimonios materiales encontrados en los sitios de habitación de estos aborígenes agroalfareros, que su ajuar era muy abundante y variado. En ellos se localiza gran cantidad de fragmentos de artefactos de cerámica, piedra, concha y hueso. Sabemos que empleaban la madera para hacer diversos objetos, entre los que se destacan las canoas; eran hábiles cesteros y dominaban las técnicas textiles; sobre éstas los españoles nos hablan de la confección de hamacas que hacían con hilos de algodón, además de otras cosas utilitarias.&lt;br /&gt;
Como hemos dicho, las evidencias cerámicas son muy abundantes, predominando los restos de vasijas de diversos tamaños y formas, algunas muy decoradas, que utilizaban para cocer sus alimentos y guardar agua. En la mayoría de los casos, las técnicas de decoración se realizaban por medio de incisiones o aplicaciones.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estas técnicas no incluyen el uso de pinturas. Otros artefactos de cerámica muy frecuentes son los burenes, que consisten en unos discos de barro cocido, con un diámetro que varía entre treinta y sesenta centímetros y de un grosor de uno y medio a cuatro centímetros. La superficie superior del disco era pulida, sobre la que depositaban la masa de yuca rallada de donde salía la torta de casabe después de horneada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los instrumentos de piedra son numerosos y variados. Entre ellos destacaremos las hachas de piedra pulida, denominadas &amp;quot;hachas petaloides&amp;quot;. Como ya dijimos, este instrumento era fundamental para la preparación de sus campos de cultivo, pero podía también servir para la guerra. Algunas, muy bien terminadas, deben de haberse utilizado para fines ceremoniales. Éstas alcanzan un alto grado de valor estético.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los percutores o martillos de piedra son abundantes. La mayoría de estos instrumentos consiste en piedras o guijarros muy duros, usados en su estado natural; aunque hay algunos que presentan formas geométricas: cúbicas, discoidales y rectangulares. Eran empleados para golpes o triturar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tanto los morteros como los majaderos de piedra aparecen en forma ocasional; estos últimos pueden ser de forma acampanada o cilíndrica, y de diversos tamaños.&lt;br /&gt;
También aparecen en el ajuar agroalfarero, en forma no muy abundante, amuletos o adornos muy bellas. Entre ellos se destacan los denominados &amp;quot;idolillos de piedra&amp;quot;, en forma de entes antropomórficos o antropozoomórficos, es decir, con rasgos humanos y de animales. Casi siempre se trata de una figura humana en posición acuclillada, con los&lt;br /&gt;
brazos adosados a los costados y las manos sobre el vientre.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los órganos genitales masculinos se muestran en forma muy conspicua. Estos idolillos presentan una taladradura transversal, a la altura de los hombros, que debe de haber servido para suspenderlos. El material de piedra empleado es; por regla general, 1a cuarcita y la jadeíta, aunque se han encontrado algunos hechos de la concha de grandes moluscos marinos o de hueso de animales, como el manatí.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Examinando las evidencias de desechos de comida en los residuarios agroalfareros, sólo encontramos restos de alimentos de origen animal, que varían de acuerdo con muchos factores, tales como la proximidad o no a la costa del sitio de habitación, la abundancia o escasez de determinada especie faúnica, etcétera. Pero, en general, encontramos huesos de jutía, manatí, aves, pescado, tortugas y otros reptiles, así como conchas de moluscos, tanto terrestres como marinos; también carapachos de cangrejos y otros crustáceos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La evidencia indirecta de la alimentación vegetal, nos la proporciona la presencia abundante, casi siempre, de fragmentos de burenes de cerámica, que para los arqueólogos es indicativo de la agricultura de la yuca.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque el material óseo humano recogido en los sitios agroalfareros, tanto subtaíno como taíno, no puede considerarse como muy abundante, nuestros antropólogos físicos consideran que todos sus cráneos aparecen con deformación artificial frontoccipital, del tipo clasificado como tabular oblicuo. Esta práctica cultural de la deformación craneana sólo aparece en Cuba asociada a los aborígenes de la etapa Agroalfarera. Los demás amerindios cubanos presentan cráneos normales, esto es, no deformados.&amp;lt;ref&amp;gt;[[E. Aleksandrenkov|Aleksandrenkov, E.]]: [http://www.cubaarqueologica.org/document/ht3.pdf ''Aborígenes de Cuba. Problemas y posibilidades de estudio''] (PDF), publicado en el sitio web Cuba Arqueológica (La&amp;amp;nbsp;Habana). Menciona los trabajos de [[Ernesto E. Tabío]].&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Credos religiosos==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Antes de la conquista y colonización de Cuba, la población aborigen no tenía un grado de desarrollo semejante al de otras culturas precolombinas, como los mayas, los aztecas o los incas. Los indígenas de Cuba no edificaron grandes templos ni ciudades. Los más avanzados, los taínos, construyeron comunidades denominadas bateyes, con viviendas que llamaron bohíos, caneyes y barbacoas. Se dedicaban a la agricultura y a la pesca, y eran alfareros. Poseían sus propios credos religiosos rudimentarios, pero que son difíciles de conocer debido a que no quedaron huellas estudiables.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una de las más curiosas manifestaciones era la propia mitología indígena, particularmente la taína, que distaba mucho de las complejas manifestaciones de las culturas de mesoamérica. La [[mitología taína]] se basaba fundamentalmente en el Sol, la Luna, el origen del sexo femenino y el diluvio. Algunas creencias sugerían que el Sol, la Luna y el hombre habían surgido de las cuevas o grutas, tal vez porque la mayor ía de sus antepasados no crearon asentamientos, y tenían en las cuevas su refugio seguro contra la intemperie. Sus credos religiosos eran elementales y consistían en una combinación de [[animismo]], el cemiísmo, el [[chamanismo]] o behiquismo; el culto a los antepasados y el [[totemismo]] o residuos totémicos. &amp;lt;ref&amp;gt;Fernando Portuondo del Prado: Historia de Cuba,Editorial Minerva, La Habana, pp. 40-50; 287-289.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Animismo===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era la creencia, según la cual los objetos inanimados poseían vida terrenal o extraterrenal o&lt;br /&gt;
estaban dotados de ciertos poderes mágicos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Cemiísmo===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era una creencia un poco más compleja, según la cual el cemí constituía un poder sobrenatural,&lt;br /&gt;
misterioso y enigmático, una verdadera deidad, que controlaba los destinos de los humanos y de la naturaleza en sus más diversas manifestaciones. Los especialistas consideran que la mitología aborigen estaba integrada por más de 30 personajes, de ellos unos 15 dioses o deidades, y más de 20 semidioses.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Según algunos especialistas, entre las deidades se destacaban Atabex, diosa madre del ser supremo y diosa de la fertilidad; Boynay, dios de la lluvia; Maidabó, dios de la sequía; Taiguabó, el espíritu del agua; Baibrama o Mabuya, dios maligno y una de las voces para definir el mal; y otros semidioses, como Opía, una especie de espíritu que servía de intermediario con algunos dioses.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Chamanismo o behiquismo===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era la creencia en los poderes mágicos de los behíques, es decir, los brujos o sacerdotes. Éstos estaban dotados de poderes para conversar con los muertos y adivinar el porvenir. Supuestamente, en diferentes ceremonias religiosas, como la cohobao cojoba, los behíques mantenían comunicación con el otro mundo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La cohoba consistía en absorber polvo de tabaco por un tubo en forma de Y, así como otros jugos y cocimientos de hierbas, después de un ayuno que pod ía durar varios días y hasta semanas. Lo practicabaprimero el cacique y después todos los presentes, sentados&lt;br /&gt;
en un respetuoso silencio. Cuando todos estaban embriagados o en éxtasis, el behíque respondía a las preguntas que se le hacían sobre el pasado, el presente&lt;br /&gt;
y el futuro, las dolencias o enfermedades, el nacimiento de hijos y otras inquietudes. Además de sus poderes mágicos, los behíques combinaban estas facultades con las de curanderos o médicos, que ayunaban junto a sus pacientes y tomaban los mismos cocimientos de hierbas o purgantes. Si los pacientes morían, tenían que soportar de algún modo la furia de los parientes de los fallecidos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Culto a los antepasados===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Provenía de la creencia de que los muertos, después de adquirir este estado especial, regresaban al mundo como espíritus, y no solo hacían acto de presencia, sino que ayudaban o maldecían a los familiares vivos. Cada grupo familiar tenía el suyo y los representaban en ídolos con figura humana, símbolos mágicos, amuletos y otros objetos consagrados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque los pobladores precolombinos o prehispá-nicos cubanos no construyeron templos propiamente dichos, practicaban ceremonias festivas y religiosas a&lt;br /&gt;
la que llamaban areítos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Éstos eran las fiestas por excelencia de los taínos. Aglomerados en el batey o centro del poblado, bailaban y cantaban al son de tambores durante largas horas, bajo la dirección de un maestro de ceremonia denominado tequina, el cual marcaba tanto el paso como el compás, y dictaba el tema que repetía el coro. En estas ceremonias religiosas se recitaban las genealogías de los diferentes caciques y sus más famosas obras, los recuerdos de los buenos y malos tiempos pasados, y otros temas de interés para la transmisión de los conocimientos de forma oral de la generación mayor a las generaciones más jóvenes. Los cronistas de la conquista han señalado que los aborígenes eran buenos bailadores. Cantaban al unísono y mientras centenares de participantes danzaban y narraban historias el resto mantenía el compás del baile y los cantos, y muy pocos se equivocaban. Estos credos y manifestaciones culturales preferentemente taínos fueron asimilados por los siboneyes, una comunidad aborigen anterior, aunque menos desarrollada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Totemismo o residuos totémicos===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era la manifestaci&lt;br /&gt;
ón de un sistema de creencias, según las cuales existía una especie de parentesco sobrenatural entre un individuo —o incluso parte o la totalidad de una tribu de aborígenes— y un tótem. Estos tótems, por lo general, eran figuras de diversas especies de animales, y en la minoría de los casos algunas plantas y objetos minerales, que se consideraban como emblemas protectores del individuo o la tribu, y en ocasiones como su antepasado o progenitor. Se asegura que, en ciertos casos, existían tótems de tipo especial para caciques y behíques; algunos específicos para cada uno de los sexos y otros comunes para todos los miembros de una tribu.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
También resultan interesantes las expresiones de las ceremonias aborígenes y sus costumbres funerarias, consideradas sagradas. Los funerales indígenas, como es natural, diferían mucho de las formas ulteriores introducidas por la conquista y la colonizaci ón. Incluso, los de las culturas siboney y arauaco (taínos y subtaínos), diferían entre sí. Los más conocidos —por los hallazgos y evidencias— son los enterramientos taínos. En la mayoría de los casos, éstos daban sepultura a los fallecidos en una especie de cementerios fuera de los poblados. Los cadáveres, por lo general, eran colocados de bruces o con las piernas recogidas, y en los alrededores se situaban algunos objetos que fuesen de utilidad en la otra vida, sobre todo por la ya mencionada creencia de que los fallecidos regresaban en forma de espíritus para proteger a las familias.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las enfermedades exóticas traídas por los conquistadores y el rudo trabajo esclavo hicieron que en menos de medio siglo casi fuese extinguida la población autóctona de Cuba, calculada en unos 300 mil habitantes, y de ellos —según ha sido estimado— solo quedaran alrededor de unos 4 mil. &amp;lt;ref&amp;gt;Emilio Roig de Leuchsenring: La Habana. Apuntes históricos, Publicaciones de la Oficina del Historiador de la Ciudad, La Habana, 1939.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La fundación de la Villa de San Cristóbal de La Habana se realizó en territorios del antiguo cacique aborigen Habaguanex. Aunque no abundan restos de estas comunidades aborígenes, se han hallado evidencias de la existencia indígena en diferentes zonas del territorio de lo que en la actualidad es la ciudad de La Habana. Ha habido hallazgos en los alrededores del río Santa Ana; en las cercanías de la playa Santa Fe; en el litoral oeste de la ciudad, donde se han encontrado algunos objetos valiosos, como los &amp;quot;dujes&amp;quot; o asientos ceremoniales de behíques y caciques. Estos últimos se exponen en el Museo Montané, una de las instituciones de la ciudad de La Habana relacionada con las culturas aborígenes. Otras zonas donde se han realizado hallazgos han sido las de Colinas de Villarreal, al noreste de la bahía habanera; las de Rincón de Guanabo, a unos 28 kilómetros al noreste de la ciudad; y en Jibacoa, un lugar aún más distante, a unos 50 kilómetros al este de la ciudad y en los límites de la provincia La Habana.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Véase también ==&lt;br /&gt;
* [[Agricultura aborígen en Cuba]]&lt;br /&gt;
* [[Medicina aborigen en Cuba]]&lt;br /&gt;
* [[Aborígenes en Mantua]]&lt;br /&gt;
* [[Presencia de los aborígenes en la zona de Guane]]&lt;br /&gt;
* [[Aborígenes en Guanajay]]&lt;br /&gt;
* [[Aborígenes en Matanzas]]&lt;br /&gt;
* [[Aborigenes en Remedios]]&lt;br /&gt;
* [[Presencia aborigen en Holguín]]&lt;br /&gt;
* [[Presencia aborigen en Unión de Reyes]]&lt;br /&gt;
* [[Aborígenes en Morón]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Fuentes==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{listaref}}&lt;br /&gt;
:* [http://www.lajiribilla.cu/pdf/crisol01.pdf «La cultura aborigen y sus credos religiosos»], artículo publicado en el sitio web La&amp;amp;nbsp;Jiribilla.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Enlaces externos==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*[http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2006-11-12/aborigenes-cubanos-eran-mas-que-recolectores-de-alimentos/ «Los aborígenes cubanos eran más que recolectores de alimentos»], artículo publicado el 12 de noviembre de 2006 en el sitio web Juventud Rebelde.&lt;br /&gt;
*[http://www.habanaenlinea.cu/mihabana/Especiales/gina_picart/16.html «Leyendas sobre los aborígenes cubanos»], artículo publicado en el sitio web Habana en Línea.&lt;br /&gt;
*[http://www.crisol.cult.cu/index.php?option=com_content&amp;amp;view=article&amp;amp;id=104:el-casabe-alimento-de-los-aborigenes-cubanos&amp;amp;catid=67:costumbres-y-tradiciones&amp;amp;Itemid=181 «El casabe: alimento de los aborígenes cubanos»], artículo publicado en el sitio web Crisol (Cuba).&lt;br /&gt;
*[http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2011-01-24/todavia-tenemos-aborigenes-en-cuba/ «¿Todavía tenemos aborígenes en Cuba?»], artículo publicado el 24 de enero de 2011 en el sitio web Juventud Rebelde.&lt;br /&gt;
*[http://cubaenfotos.blogcip.cu/2011/06/11/cementerio-aborigen-de-chorro-de-maita-holguin/ «Cementerio aborigen de Chorro de Maíta (Holguín)»], artículo publicado el 11 de junio de 2011 en el sitio web Cuba en Fotos.&lt;br /&gt;
*[http://www.zunzun.cu/new/leer.asp?Noticias_ID=1074 «Palabras aborígenes»], artículo publicado en el sitio web Zunzún (Cuba).&lt;br /&gt;
*[http://www.guerrillero.cu/index.php?option=com_content&amp;amp;view=article&amp;amp;id=7163:investigan-evidencias-de-practicas-funerarias-aborigenes-en-cuba&amp;amp;catid=41:noticias&amp;amp;Itemid=61 «Investigan evidencias de prácticas funerarias aborígenes en Cuba»], artículo publicado en el sitio web Guerrillero (Cuba).&lt;br /&gt;
*[http://www.revmatanzas.sld.cu/revista%20medica/ano%202005/vol3%202005/tema10.htm «Antropofagia en aborígenes de Cuba»], artículo publicado en 2005 en el sitio web de la ''Revista Matanzas''.&lt;br /&gt;
*[http://www.granma.cubaweb.cu/2011/03/24/nacional/artic12.html «Permanecen genes aborígenes en el ADN de la población cubana»], artículo publicado el 24 de marzo de 2011 en el sitio web Granma (La&amp;amp;nbsp;Habana).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Categoría: Historia de Cuba]]&lt;br /&gt;
[[Categoría: Sitios arqueológicos de Cuba]]&lt;br /&gt;
[[Categoría: Comunidades aborígenes]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Suyin patrimonio</name></author>
		
	</entry>
	<entry>
		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Abor%C3%ADgenes_de_Cuba&amp;diff=3306251</id>
		<title>Aborígenes de Cuba</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://www.ecured.cu/index.php?title=Abor%C3%ADgenes_de_Cuba&amp;diff=3306251"/>
		<updated>2019-02-21T19:56:45Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Suyin patrimonio: /* Periodizaciones */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Definición&lt;br /&gt;
|nombre=Aborígenes cubanos&lt;br /&gt;
|imagen=museoaborigendelchorrodemaita.jpg&lt;br /&gt;
|tamaño=&lt;br /&gt;
|concepto= En Cuba había tres grupos principales de aborígenes: los [[guanatahabeyes]], los [[siboney (aborigen)|siboneyes]] y los [[taínos]].&lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Pinturas_aborigenes.jpg|right|300px|thumb|Representación de las pictografías de los primeros aborígenes en Cuba encontradas en la cueva No. 1, [[Isla de la Juventud]].]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Aborígenes de la isla de Cuba'''. Los historiadores estiman que a la llegada de [[Cristóbal Colón]] a [[Cuba]], la isla estuvo habitada por unos 300&amp;amp;nbsp;000&amp;amp;nbsp;aborígenes. Eran pacíficos y amistosos, y estaban agrupados en tres grupos principales: los [[guanatahabeyes]] y [[siboneyes (etnia)|siboneyes]] (no ceramistas) y los [[taínos]] (ceramistas).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El clima noble, la variada flora con abundantes alimentos naturales desde frutas hasta [[tubérculos]] que aún hoy forman parte de la dieta de los cubanos como el [[boniato]] y la [[yuca]] y la inexistencia de animales peligrosos, favorecían de manera especial la [[vida]] de los pobladores originales del archipiélago. Entonces sólo los [[Huracán|huracanes]] –cuyo paso desde luego era imposible de pronosticar- constituían una amenaza a la vida, pero aún frente a ellos existía el amparo protector de las [[cueva|cuevas]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque la cultura aborigen fue prácticamente exterminada, se reconoce aún su presencia en comidas típicamente criollas, como el ajiaco, un cocido de carnes, tubérculos y vegetales; y el casabe, una especie de torta de yuca. Su lengua se mantiene aún para denominar lugares de la ciudad de La Habana, como Uyanó (en la actualidad Luyanó), nombre con el cual se designa un arroyo y un barrio habanero; Guasabacoa, nombre de una de las ensenadas de la bahía habanera; y Guanabacoa, territorio que en la lengua aborigen significa poblado entre colinas y manantiales, y en donde quedan muy pocos de sus descendientes mezclados con otras culturas posteriores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Poblamiento de Cuba ===&lt;br /&gt;
Entre las varias teorías que existen acerca de cómo se fue poblando el Caribe y, en particular, Cuba, se encuentran:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
1.      Entrada desde tierras suramericanas, a través del arco de islas que está frente a las costas de Venezuela, aprovechando las corrientes marinas, los vientos y la salida al mar del río Orinoco. O salida al mar para arriba al Caribe a través del río Magdalena, en Colombia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
2.      Posibilidad de arribar a Cuba desde el delta del río Mississippi y la península de la Florida, a través de Las Bahamas o, incluso, de forma directa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
3.      Ruta relacionada con Centroamérica, específicamente el área enmarcada entre Belice y Honduras, cuyas corrientes marinas y aéreas pueden haber favorecido la navegación por el interior del Caribe y el acercamiento a las pequeñas islas próximas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Periodizaciones ===&lt;br /&gt;
Las periodizaciones de las culturas aborígenes cubanas son diversas y componen una polémica no resuelta. Para su determinación, se ha tomado como punto de partida los modos de vida y producción, región geográfica, sitios con características excepcionales, utillaje, aspecto físico, etc.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el texto ''Elementos de geografía e historia antigua y moderna de Cuba'', de José María Latorre (siglo XIX), se clasifica a las comunidades aborígenes de la Isla, según la región en que vivían: los de oriente, son belicosos; los del centro, pacíficos y medrosos; los de occidente, groseros.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Fray Bartolomé de las Casas lega el concepto de que había unos habitantes salvajes, según su forma de vivir, llamados guanahatebeyes y otros llamados zibuneyes o siboneyes; sobre los taínos, dice que provienen de La Española. La clasificación decimonónica imperante divide a los habitantes justamente en taínos, ciboneyes y guanacabibes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Varios fueron los norteamericanos que visitaron Cuba interesados en los estudios arqueológicos y que incursionaron en expediciones a lo largo de la mayor de las Antillas. Uno de ellos, Jesse Walter Fewkes, clasificó a los pueblos del occidente, del oriente y los habitantes de las cayerías del sur y norte de Cuba en taínos, pescadores de los cayos y trogloditas. Para él había dos grupos bien diferenciados: los pobladores originales, que eran como salvajes, y los que habían alcanzado un nivel superior, provenientes de Puerto Rico y Haití o La Española.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1912], el francés H. Beauchat, en el ''Manual d'Archeologie americaine'', expuso que las culturas de la isla de Cuba podían clasificarse en guanacabibes, chibcha o guetare, calusa o timuka, aruaca o taína y los caribes. Pero esta nomenclatura presentaba conceptos erróneos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1921], [Mark Raymond Harrington] presentó la obra ''Cuba before Columbus'', en la cual explica que en Cuba habían vivido dos culturas: una ciboney-guanahatabey primitiva, y la taína, con mayor nivel de desarrollo, sitios habitacionales y mejores utensilios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1913], [Juan Antonio Alejandro de Jesús Coscuelluela y Barreras], que había sido designado ingeniero jefe del proyecto para desecar y deslindar los pantanosos terrenos de la ciénaga de Zapata, incursiona en el campo de la arqueología y la antropología. A partir de los estudios que realiza en distintos sitios, desde la antropología física, las formas de enterrar, las investigaciones zooarqueológicas, el análisis de las piezas de lítica y concha, establece posibles rutas migratorias, composición de los habitantes y propone clasificar a la población aborigen cubana en guanahatabeyes, habitantes con poco nivel de desarrollo en el occidente; aruacos, en los territorios centrales de Cuba, de procedencia Caribe; y los taínos hacia el oriente, provenientes del continente. Años después rectificó sus postulados, negó la presencia de la cultura caribe y delimitó las poblaciones sólo a taínos y ciboneyes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la obra ''Origins of the Tainan Culture'', Sven Loven propone la siguiente clasificación: guanahatabeyes, ciboneyes o lucayos y taínos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1926], Carlos García Robiou define en su tesis para optar por el grado académico de doctor en Ciencias Naturales, ''Idea de las culturas precolombinas de Cuba. El primer periodo de las exploraciones arqueológicas: trabajos realizados por Miguel Rodríguez Ferrer'', la existencia de cuatro culturas, la primera, originaria o primitiva, con escaso nivel de desarrollo, denominada ciboney; la segunda, subtaína, algo más avanzada que la anterior, y la tercera, la taína, con una agricultura y cerámica prósperas y rico ajuar. La cuarta cultura sería la correspondiente a los caribes, que según Robiou no habitaron en Cuba, pero incursionaron en sus costas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Elías Entralgo, autor de ''Esquema de sociografía indocubana'' (1937) clasificó a los aborígenes cubanos, de acuerdo con las corrientes conceptuales de la época, en guanahatabeyes o guanahatabibes o guanacabibes, exbuneyes y taínos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El profesor titular de Sociología Roberto Agramonte, en su libro ''Sociología'' (1940), divide las sociedades prehispánicas en función de la estructura económica sobre la cual descansaba la estructura política, familiar y religiosa. Denominó el Complejo Agrario Taíno y lo dividió en subcomplejos de acuerdo con la presencia de yuca, maíz, tabaco, fuego, tejido e hilado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1940] llegaron a Cuba dos profesores de la Universidad de Yale: Irving Benjamin Rouse y Cornelius Osgood. En 1942 publicaron las obras ''La cultura ciboney de Cayo Redondo'' y ''Arqueología de las lomas de Maniabón''. Rouse y Osgood propusieron mantener la subdivisión propuesta por Harrington de taíno y subtaíno. La cultura ciboney la dividieron en dos periodos: Guayabo Blanco temprano y Cayo Redondo tardío.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1943], [Fernando Ortiz] esboza en ''Las culturas indias de Cuba'' y ''Las cuatro culturas indias de Cuba'' la existencia de cuatro grupos: Aunabey Guayabo Blanco, Guanajatabey o Cayo Redondo, Baní y otros depósitos o Ciboney, y Pueblo Nuevo o Taíno.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para Felipe Pichardo Moya existían tres indoculturas bien diferenciadas: guanahatabeyes o cultura arcaica, caracterizada por tener instrumentos toscos de concha y vivir en cuevas; ciboneyes o indocultura de la costa, talladores de piedra; y taínos o indocultura cubana de las mesetas, con deformación craneal, agricultura y cerámica desarrollada, dominio de la madera y pulimentación de objetos de piedra como las hachas petaloides.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la obra ''La Caleta: joya arqueológica antillana'' (1946) René Herrera Fritot y Charles Leroy Youmans vuelven al esquema tradicional de guanahatabeyes, que corresponderían al Guayabo Blanco de la Ciénaga de Zapata; ciboneyes, que son los restos del Plurial, los artefactos de Cayo Redondo y el material colectado en los cayos del norte de la región central; y taínos, los que tienen desarrollo agrícola, elaboran el barro, fabrican una cerámica utilitaria y ritual y se deforman el cráneo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1950] tiene lugar la Mesa Redonda de Arqueólogos del Caribe. En este evento se aprueba clasificar por complejos a las culturas prehispánicas. Se tomó como acuerdo no emplear los términos arcaico, paleolítico, mesolítico y neolítico, y utilizar, de acuerdo con el orden de antiguedad, los periodos I para la concha, II para la piedra y III para la alfarería. El complejo cultural I estaba caracterizado por poseer ajuar rústico de concha y piedra, asentamientos aislados y proporcionales a los residentes. El complejo cultural II por tener menaje construido de conchas, piedra y madera, además de objetos hechos con espina de peces y vértebras. El complejo cultural III dominaba la alfarería, la talla en madera y las posibles interrelaciones entre las representaciones de hombres, animales y plantas; poseían agricultura y conocían sus técnicas. Fabricaban objetos de material óseo. Tenían asentamientos de mayor estabilidad y construían viviendas de varias formas. Elaboraban fibras y tejidos. Practicaban la deformación craneana fronto-occipital-oblicua, pero no todos los habitantes. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1964], el profesor René Herrera Fritot, que se encontraba trabajando en la Academia de Ciencias de Cuba, postula una nueva clasificación: el grupo cerámico y no cerámico. Establece, además, cuatro subperiodos: pre-taíno, taíno temprano, taíno medio, taíno tardío. En igual fecha, el Departamento de Antropología de la Academia diseña otro modelo, de acuerdo con el nivel de desarrollo: agricultores ceramistas, que incluían como culturas al taíno y al subtaíno; y recolectores no ceramistas, para los ciboneyes aspecto Guayabo Blanco y aspecto Cayo Redondo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1965], el arqueólogo [Ernesto Tabío Palma y la historiadora [Estrella Rey Betancourt sientan las bases de una periodización marxista de las culturas prehispánicas cubanas en su obra ''Prehistoria de Cuba''. Dividen las comunidades aborígenes de Cuba en agricultores ceramistas (asociados con el grupo cultural aruaco en el que se encuentran taínos y subtaínos), con agricultura incipiente no ceramistas (ciboney aspecto Cayo Redondo) y recolectores cazadores no ceramistas (ciboney aspecto Guayabo Blanco). Más tarde, ajustan este esquema al nivel de desarrollo socioeconómico y, en el caso de los agricultores ceramistas aruacos, agregan a la división en taínos y subtaínos, un nuevo grupo cultural denominado mayarí, que tenía agricultura incipiente y era ceramista. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[Manuel Rivero de la Calle] aporta una nueva nomenclatura, en la que no incorpora a los subtaínos, en el libro ''Las culturas aborígenes de Cuba'' (1966): grupos no ceramistas (guanahatabeyes y ciboneyes) y ceramistas (taínos). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Guanatahabeyes==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Indios Guanatahabeyes.jpg|miniatura|Indios Guanatahabeyes]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pertenecieron a la fase menos avanzada de las culturas aborígenes cubanas y se les considera los más primitivos pobladores del país. Aunque estuvieron muy extendidos, al momento de arribar los primeros europeos a Cuba se hallaban confinados al extremo oeste de la isla, en la zona del [[Cabo de San Antonio|Cabo de San Antonio]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las referencias históricas describen que utilizaban las cuevas y abrigos rocosos similares como refugio, y que se alimentaban de [[peces|pescados]] y [[moluscos]] marinos, así como de algunas frutas que recolectaban.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En una carta de [[Diego Velázquez (conquistador)|Diego Velázquez]] del día [[18 de abril|18 de abril]] de [[1515]], se afirma:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|Las viviendas de estos guanahatabibes es a manera de salvajes, porque no tienen casa, ni asientos, ni pueblos, ni labranzas, ni comen otra cosa sino las carnes por los montes y [[tortugas]] y pescado.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La [[Gubia de concha|gubia de concha]] – su principal instrumento- y vasijas, martillos, picos e incluso adornillos de [[caracol|caracoles]] han sido encontrados en los residuarios guanatahabeyes de Cuba, y en menor cuantía cuchillos de [[pedernal]] y otros aperos de piedras que se supone utilizaran para machacar y preparar carnes y algunas comidas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Siboneyes ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Indios siboneyes.jpg|miniatura|Indios siboneyes]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Más avanzados que los guanatahabeyes, los siboneyes lograron formas simétricas y un mayor acabado de sus distintos instrumentos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la mayoría de los casos los obtenían a partir de conchas o piedras para construir morteros, percutidores, majaderos, cucharas e instrumentos de corte.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Alrededor del año [[1500]] se localizaban en lo fundamental al norte de la actual provincia de [[Villa Clara]] y en los cayos del norte conocidos como [[Archipiélago Jardines del Rey|Jardines del Rey]]. También habitaban toda la franja costera sur de la región centro-este hasta el [[Golfo de Guacanayabo]], y el archipiélago [[Archipiélago Jardines de la Reina|Jardines de la Reina]], fundamentalmente dedicados a la pesca. Sin embargo, desde el punto de vista arqueológico los estudiosos les atribuyen una presencia casi generalizada por todo el país.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Taínos ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al igual que sus parientes los siboneyes – a quienes según los cronistas de la época tenían subyugados- los taínos provenían de la vecina isla [[La Española|La Española]], que hoy comparten la [[República Dominicana|República Dominicana]] y [[Haití|Haití]]. Localizados fundamentalmente en el centro y oriente de Cuba, los taínos fomentaron la agricultura y la alfarería, en las que lograron un alto nivel de desarrollo. Sus poblados comunales estructurados por [[caney|caneyes]] y [[bohío|bohíos]], indistintamente, eran pequeños pero bien organizados y el cacique era la máxima autoridad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las labores se distribuían en beneficio de todos, y así, mientras los hombres salían a cazar y pescar, para lo cual ya contaban con redes tejidas de algodón y anzuelos de espinas, las mujeres contribuían de manera decisiva a las siembras, la atención de los cultivos y las cosechas. También les estaban encomendada la producción alfarera, de finalidad utilitaria fundamentalmente cazuelas, burenes y otros, que utilizaban para cocinar los alimentos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se sabe que cultivaban el [[ají]], el [[maní]], el boniato, la yuca, de la cual producían el [[casabe]] –una torta de este tubérculo parecida al pan que todavía hoy se come en [[Camagüey]] y la zona oriental del país para acompañar las carnes-; el [[algodón]], que utilizaban para hacer sus hamacas y redes y, además, el [[maíz]] y el [[tabaco]], el cual consumían de preferencia asociado a distintas ceremonias.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En sus yacimientos se han encontrado gran cantidad de instrumentos de piedra como morteros, [[martillo|martillos]] y [[hacha|hachas]], así como ídolos de distinta naturaleza lítica pero de gran belleza y perfección, y unas piezas de maderas preciosas tipo banquetas llamadas dujo que utilizaban los caciques para sentarse.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desarrollaron además la cestería y la cordelería. Por su ubicación el este del país los taínos fueron los que más vinculados estuvieron a los duros procesos de conquista y colonización.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con el inicio de los repartimientos y encomiendas en [[1514]], fueron sometidos a esfuerzos extraordinarios en labores de explotación, constructivas y agrícolas. El trabajo forzado, las matanzas de escarmiento, los suicidios masivos para salvarse de la crueldad con que algunos conquistadores emprendieron su misión, los éxodos a islas y cayos en los alrededores, y asimismo algunas epidemias de enfermedades atípicas hasta entonces, diezmaron considerablemente la población aborigen, cuyos únicos descendientes actuales en Cuba se encuentran en zonas intrincadas de [[Guantánamo|Guantánamo]] próximas a [[Yateras|Yateras]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La historia recoge enfrentamientos organizados contra los españoles y los nombres de los [[cacique|caciques]] [[Hatuey|Hatuey]] y [[Guamá|Guamá]], como los primeros rebeldes cubanos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Cementerios aborígenes==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los cementerios aborígenes son sin duda alguna de muchísimo interés para la [[Arqueología]], de ahí que el estudio de los mismos permita profundizar grandemente en el mejor conocimiento de los primeros pobladores que habitaron el área, sacando a la luz nuevos descubrimientos a cerca de distintos aspectos somáticos y patológicos, así como de sus costumbres funerarias y de las características físico-antropológicas de sus primeros pobladores, cosa esta de la cual en un inicio existía poca información.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la isla, con el avance de los trabajos de campo realizados durante muchos años, se han venido estudiando algunos sitios de este tipo reportados con anterioridad, y se han descubierto otros. Se conocen en la actualidad varios cementerios aborígenes entre los cuales se encuentran: [[El Chorro de Maita]] (en [[Holguín]]),&amp;lt;ref&amp;gt;[http://www.nnc.cubaweb.cu/historia/historia30.htm «Aldea aborigen de Chorro de Maíta: realidad palpable»], artículo publicado en el sitio web Cuba Web.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
la [[Cueva de la Santa]] (en [[Ciudad de La Habana]]),&lt;br /&gt;
la [[Cueva del Perico 1]] (en [[Pinar del Río]]),&lt;br /&gt;
el sitio [[Canimar Abajo]] (en [[Matanzas]]),&lt;br /&gt;
la [[Cueva Calero]]&lt;br /&gt;
y finalmente los sitios [[La Habana|habaneros]]&lt;br /&gt;
[[Marien 2]] y&lt;br /&gt;
[[Bacuranao]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En las excavaciones arqueológicas realizadas en estos dos últimos cementerios aborígenes, participaron integrantes del [[Grupo Espeleológico Guamuhaya]] junto a miembros de otros grupos y a experimentados arqueólogos del Centro de [[Antropología]] perteneciente al [[Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente]] ([[CITMA]]) del país.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Sitio Bacuranao===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En agosto de [[1997]] se realizó la Quinta Campaña de Excavación Arqueológica en este sitio, ubicado en la [[Cueva del Infierno]], municipio habanero de [[San José de las Lajas]]. En dicha ocasión fueron encontrados los restos de cuatro individuos. Los entierros correspondieron a dos adultos y dos niños, uno de los cuales, un menor de corta edad, fue extraído en bloque para ser expuesto en el museo de la localidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esta excavación fue continuadora de la realizada en el [[1995]], la cual culminó con el descubrimiento de un gran cementerio aborigen del cual se extrajeron 54 osamentas completas. En esa ocasión el hallazgo incluyó huesos de 66&amp;amp;nbsp;personas, 57 de ellas menores de cuatro años de edad, tratándose de comunidades preagroalfareras con tradición [[mesolítica]] que poblaron la zona, con una economía de apropiación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La Cueva del Infierno no solo fue usada por comunidades de este grado de desarrollo solamente para enterrar a sus muertos, sino también como lugar de habitación según los resultados de la última campaña, en la que se detectó la presencia de tres grandes fogones que fueron utilizados para la cocción de alimentos. Por otra parte, otros grupos gentilicios de mayor desarrollo hicieron uso también, al parecer con otros fines, de esta cueva pues está reportada además como paradero de caza de grupos agroalfareros con tradición neolítica, habiéndose hallado en su interior numerosos fragmentos de vasijas de [[cerámica]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Sitio Marien 2===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde la década del 50 se conoce de la existencia del sitio que se conoce por Marien 2 debido a los trabajos de campo del Grupo Guamá de aquel entonces y también de los trabajos realizados por el fallecido arqueólogo cubano [[Ernesto Tabío]]. El sitio Marien&amp;amp;nbsp;2 se encuentra ubicado muy cerca de la [[Bahía de Mariel]], en el interior de una cueva.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el año [[1992]] se realizó la primera campaña de excavación arqueológica de este sitio, del cual se exhumaron restos de 50 individuos, de ellos 11&amp;amp;nbsp;adultos, 2&amp;amp;nbsp;subadultos y 37&amp;amp;nbsp;niños. Se extrajeron algunos entierros primarios y otros secundarios y según palabras del Dr. [[Gabino La&amp;amp;nbsp;Rosa]], jefe de la excavación, se pudo comprobar una relación muy interesante en las prácticas sepulcrales y es que prácticamente todos los adultos estaban acompañados por niños, lo cual amplió la visión de los aspectos sociales y culturales que tenían esto grupos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En marzo de [[1998]] se realizó la segunda campaña de excavación en este sitio y en esta ocasión se trabajó en 10&amp;amp;nbsp;entierros, la mayoría niños, se logró comprobar que en la cueva existe un área bien definida y delimitada a la izquierda que fue usada para entierros, en tanto que el área de la derecha fue sitio de habitación y en este fue hallado un inmenso [[fogón]] con abundante restos de la dieta de estos grupos que recolectaban, cazaban y pescaban. Habían restos de [[peces]], de [[bivalvo]]s, [[concha|conchas]] de [[moluscos]], [[jutía]]s, etc.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En esta ocasión se ratifica la presencia de ofrendas en los entierros, consistentes en valvas de ''[[Isognomus alatus]]'', y uno de los entierros (en la foto) tenía una gran [[cigua]] cerca del cráneo. También en cuanto a las costumbres funerarias, se van acumulando pruebas suficientes obtenidas de este y de otros cementerios aborígenes estudiados, que permiten negar la fabulación generalizada en Cuba en los años 1940 y 1950, de los entierros con la cabeza orientada al este. Se hallaron entierros con gran diferencia en la orientación de los cuerpos sin hallar una repetición absoluta, en esta foto se observa por la flecha que indica el norte que no está orientado exactamente este-oeste y además que la cabeza no está hacia el este sino al oeste.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Toda la tierra extraida se pasó por un tamiz para evitar la perdida de pequeños huesos de falanges u otras posibles evidencias de pequeñas dimensiones. Gracias al tamizado al instante es que en ocasiones se detecta, por la presencia de una pequeña evidencia, la proximidad de un entierro, aún cuando el excavador no lo ha notado, permitiendo a partir de ese instante, ser aún más meticulosos y precisos en el trabajo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Sitios arqueológicos aborígenes de Guanajay==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Guanajay]] es un municipio muy antiguo, su fundación data de [[1650]], según el historiador [[Luis Manuel Núñez]] y se dice que fue fundada por los españoles sobre un asentamiento aborigen. El propio topónimo Guanajay es un término aborigen, lo cual le da más veracidad a la afirmación anterior. Pero no siempre este poblado llevó ese nombre, según las viejas crónicas antiguamente se llamó Guamuhaya, topónimo igualmente aborigen.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A partir del año [[1990]] hasta [[1995]] se realizó en toda la isla el Censo Arqueológico Nacional por parte del Centro de Antropología del CITMA (Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio ambiente). Cada provincia tuvo un especialista al frente de dicho censo y [[Provincia La Habana]] fue dirigida por el Dr. Gabino La Rosa Corso, conocido arqueólogo cubano que ha trabajado tanto la Arqueología Aborigen como la Colonial, quien atendió directamente además del municipio, los municipios Caimito y Mariel que comparten sus fronteras con Guanajay.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego de la visita en [[1991]] a la localidad por parte del Dr. Gabino La Rosa, se descartó todo reporte antiguo de sitio, al no encontrarse en el recorrido de inspección, ninguna evidencia material consistente. A partir de este momento, interesados por revelar los secretos de la historia guanajayense, los miembros del Grupo Guamuhaya comenzaron con las prospecciones arqueológicas en Guanajay, partiendo del mapa topográfico de la localidad y siguiendo los posibles patrones de asentamiento, dada las características del terreno que fuesen apropiadas para tal fin, preferiblemente lugares con una fuente de agua cercana y en áreas poco afectadas por crecidas de ríos o arroyos. Se hicieron varias prospecciones del terreno en diferentes áreas sin hallar evidencias de superficie, hasta que a mediados de 1992 luego de muchas búsquedas, comenzaron los primeros descubrimientos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Gracias a la orientación metodológica y el asesoramiento recibido por parte del Doctor Gabino, en [[1994]] realizamos el primer reporte de sitio arqueológico y a partir de entonces el grupo pasó a llamarse Grupo EspeleoArqueológico hasta enero del [[2001]] en que volvió a la antigua denominación de Grupo Espeleológico, ya que las actividades puramente arqueológicas no están incluidas dentro del objeto social de la Sociedad Espeleológica de Cuba. En lo sucesivo el grupo se ha dedicado solamente a la visita, preservación y protección de los sitios descubiertos y reportados por el colectivo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así es que, hasta la fecha son tres los sitios arqueológicos aborígenes hallados y reportados por parte del GEG, cuyas evidencias han sido analizadas en el Centro de Antropología del CITMA. De ellos dos sitios a cielo abierto, ambos asentamientos aborígenes (Guanajay 2 y Jobo), y uno en cueva que es un campamento de caza (Guanajay 1).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El asentamiento aborigen Guanajay 2 presenta un gran taller de silex y se trata de un sitio Preagroalfarero con tradición mesolítca (mesolítico medio) o sea una comunidad gentilicia con una [[economía]] de apropiación. Igual filiación le han dado los especialistas al sitio Guanajay 1, en tanto que el sitio Jobo se trata de un Protoagroalfarero (mesolítico tardío), una comunidad que trabajaba la agricultura y tenía una alfarería incipiente. Este sitio constituye hasta el presente el Protoagroalfarero más occidental del país, siendo el más próximo de su tipo el sitio Banes 2 en el vecino municipio [[Caimito]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Asentamiento aborigen más antiguo de Cuba==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Farallones_de_Seboruco.jpg|miniatura|400px|Farallones de Seboruco]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una inapreciable reliquia histórica para el conocimiento humano resulta el sitio arqueológico los Farallones de Seboruco, el lugar más arcaico del asentamiento aborigen del archipiélago cubano, localizado en el municipio de Mayarí, de la oriental provincia de Holguín, un lugar de extraordinario valor científico y cultural que integra esencialmente el patrimonio cultural del pueblo cubano.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot;&amp;gt;[http://www.aldia.cu/index.php?mod=noticias&amp;amp;id=10611 «El asentamiento aborigen más antiguo de Cuba»], artículo publicado en el sitio web Al&amp;amp;nbsp;Día.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Su descubrimiento, por el doctor Antonio Núñez Jiménez, investigador ya fallecido, data del 1939. El hallazgo reveló la cultura más antigua de Cuba, la cual se remonta aproximadamente a seis mil años atrás. Los primeros habitantes de nuestra Isla, pertenecían al grupo protoarcaico, el cual no conocía el uso de la agricultura ni la cerámica e ignoraban el pulimento de las piedras, pero, sabían el secreto de la talla en madera.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sus utensilios para el trabajo consistían en cuchillos, destrales, majadores y otros instrumentos hechos de rocas sílex lasqueadas, piezas largas y filosas que empleaban en sus tareas de subsistencia y los ubican en la etapa preagroalfarera, ya que ésta se divide en tres fases denominada: temprana, media y tardía, la primera de ellas corresponden a los residuarios de Levisa y Seboruco que se caracterizan por la industria de las lascas y puntas de sílex.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La economía de dichos grupos protoarcaicos indocubanos, primeros habitantes de Cuba, dependendía de la caza, la pesca y la recolección por lo que sus comunidades generalmente eran nómadas. En los Farallones de Seboruco, hoy Monumento Nacional, fueron encontradas algunas evidencias de madera tallada que supone su función estaba dedicada a actividades rituales de acuerdo con su estructura, ya que semejan cetros. Según las investigaciones, los grupos aborígenes protoarcaicos se guarecían en cuevas para las prácticas necrológicas. Los enterramientos los hacían con algún desarrollo ritual; los cadáveres los sepultaban, situándoles objetos líticos al lado a manera de ofrendas funerarias.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Seboruco está conformado por varias cuevas donde aparecieron por primera vez pictografías en la zona oriental, las que se conservan aún en buen estado y se pueden apreciar dibujos en blanco y negro con estilo más bien abstracto y trazos lineales muy simple que muestran el arte rupestre de nuestra cultura prehistórica, considerada la más antigua manifestación artística hecha en nuestro país.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Otras excavaciones llevadas a cabo el 18 de mayo de 1979, encabezada por Núñez Jiménez, acompañado por José A. Viciedo y Carlos Betancourt, hicieron nuevos aportes de mayor valor para continuar esclareciendo la antigua cultura aborigen. A una profundidad de 0,30 metros fueron descubiertos huesos y otras piezas arqueológicas que revelaron parte de su dieta alimentaria. Para sorpresa de los investigadores fue encontrado un esqueleto que a pesar del deterioro por el tiempo, pudo reconstruirse su posición acuclillada y se estima perteneciera a una persona de 13&amp;amp;nbsp;años de edad del sexo femenino.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los Farallones de Seboruco representan un alto significado arqueológico. Aquí se han encontrado los sitios Seboruco III, IV, V, VI y VII, los que rodean el farallón y son las únicas zonas que parecen hayan sido habitadas hasta el momento, y además, por ser muy homogéneas pertenecen al grupo protoarcaico, el más antiguo de nuestra historia aborigen. Farallones de Seboruco es conocido internacionalmente por constituir un lugar clásico y típico para la investigación en el área antillana y muy especialmente para nuestro país. Posee un conclave básico en el entorno geobiológico y tiene también una relevancia cultural apreciable e indiscutible para las generaciones futuras y el desarrollo de las investigaciones que a allí se efectúan y que todavía no han concluido.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Etapas==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Etapa preagroalfarera (6000 a. n. e. hasta 1500 n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se incluye en ella a todos los grupos aborígenes cubanos que no practicaban la agricultura ni utilizaban la cerámica. Es decir, sus actividades económicas se reducían a la recolección de frutas, tubérculos, raíces silvestres, y también moluscos terrestres y marinos. Practicaban la pesca fluvial y marítima, así como la caza menor. En su fase más temprana es posible que algunos grupos practicasen la caza de animales de tamaño apreciable, sobrevivientes últimos de la extinguida fauna terrestre pleistocénica, así como de algunos grandes mamíferos marinos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Fase temprana (6000 a. n. e. - 1000 a. n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los aborígenes cubanos más antiguos están incluidos en esta fase. Algunos arqueólogos cubanos los denominan «protoarcaicos». Estos grupos aborígenes muy antiguos han sido descubiertos en esta última década y, por lo tanto, el conocimiento que tenemos de ellos no es muy amplio todavía.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En excavaciones realizadas en 1973 por arqueólogos de la Academia de Ciencias, asesorados por el doctor J. Kozlowski, de la Universidad de Cracovia, en el sitio Levisa&amp;amp;nbsp;I, descubierto por nosotros en el año 1964, en un abrigo rocoso de los farallones del Río Levisa -a poca distancia, al Sur, de las minas de Nicaro, provincia de Holguín- se encontraron en la capa más profunda de la excavación instrumentos de piedra tallada (es decir, hechos de piedras muy duras: sílex, chert, calcedonia, que al ser golpeados por el hombre con otra piedra producen lascas cortantes) entre los que figuraban grandes cuchillos, raspadores, buriles, etcétera.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se debe señalar que este conjunto de artefactos de piedra no corresponde en forma alguna con el ajuar de los grupos aboríge-nes cubanos conocidos por nosotros hasta entonces. En esa capa más profunda se encontraron algunos fragmentos de carbón vegetal provenientes de muy antiguos fogones, los que, al ser sometidos al análisis radiocarbónico (C-14) en un laboratorio de física nuclear, arrojaron un fechado de cinco mil ciento cuarenta años de antigüedad. Calibrado este fechado por métodos todavía más precisos nos dio una fecha muy próxima a los seis mil años de antigüedad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|Estos instrumentos consisten en grandes lascas, láminas y puntas, así como grandes núcleos de piedra.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con respecto a la llegada a Cuba de estos primitivos hombres, es muy interesante señalar que, de acuerdo con estudios nuestros realizados en 1979, por esa época el nivel del mar se encontraba a unos veinte metros por debajo del nivel actual, por lo que la configuración de las costas de algunas islas antillanas, especialmente las Bahamas y Cuba, era bastante diferente de lo que vemos en los mapas geográficos actuales, pero seguían siendo islas separadas unas de otras. La geología nos indica que la unión de las islas antillanas con las áreas continentales se produjo hace muchos millones de años; por otra parte, actualmente los cálculos más audaces de los especialistas en cuanto a la presencia del hombre en América no van más allá de los cincuenta mil años. Luego, estos primeros amerindios tuvieron forzosamente que llegar a las Antillas, inclusive a Cuba, por vía de la navegación, aunque fuera en su forma más rudimentaria.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A pesar de que se ha investigado y discutido mucho sobre el origen de esos antiguos aborígenes cubanos y sobre las rutas que siguieron para llegar a nuestras costas, esto es algo que no sabemos con certeza todavía. Sin embargo, se señalan tres, rutas potenciales: (a) del Sudeste de Estados Unidos hacia las Bahamas y de allí hasta Cuba (b) desde el Nordeste de la costa de Nicaragua, a través de una serie de islas e islotes que emergían entonces en el Mar Caribe, hasta Jamaica y de allí a Cuba, y (c) desde la costa Nordeste de Venezuela a las Antillas Menores, y después hacia las Antillas Mayores hasta llegar finalmente a Cuba. Las futuras investigaciones seguramente aclararán este interesante problema que afrontamos en la actualidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Otro sitio arqueológico que también corresponde a esta fase temprana (o Protoarcaica) de la etapa Preagroalfarera es el de los Farallones de Seboruco. Está situado a cinco kilómetros al Sursudeste de la población de Mayarí, en la provincia de Holguín.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1943, el doctor Antonio Núñez Jiménez descubrió este sitio e hizo algunas excavaciones. En los años 1960 y 1970. arqueólogos de nuestra Academia de Ciencias lo exploraron y excavaron en diversas oportunidades. Ahora, por su importancia, nos vamos a referir concretamente a las excavaciones realizadas por ellos en 1978. Este trabajo aportó valiosos datos relativos a algunos aspectos de la cultura de estos primitivos indocubanos, así como del medio ecológico, incluyendo al geológico. En el material colectado allí, aparecen artefactos de piedra tallada que son los de mayor tamaño y de tipo más primitivo encontrados en nuestro país hasta esa fecha. Por la literatura arqueológica publicada hasta ahora sobre las Antillas o la América Central, no se conocen artefactos de piedra similares. Estos instrumentos consisten en grandes lascas, láminas y puntas, así como grandes núcleos de piedra (de donde sacaban los anteriores instrumentos) poco explotados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se pudo advertir la existencia de varias etapas de desarrollo en la técnica de fabricación de herramientas de piedra tallada. Un resultado importante fue descubrir la fuente de aprovisionamiento de sílex de donde los primitivos hombres que habitaron el sitio de Seboruco obtenían la materia prima para elaborar las herramientas de piedra con que cazaban y trabajaban la madera.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Uno de los problemas que quedaron planteados, entre los resultados de esa excavación -en relación con la caza-, fue la presencia de las grandes puntas de piedra tallada y su posible implicación con el antiguo medio correspondiente a este yacimiento arqueológico, ya que en ese período (seis mil años o más) existían grandes mamíferos marinos en la costa, las llamadas «[[focas tropicales]]» ''([[Monachus tropicalis]])'' y, en la desembocadura de los ríos, el [[manatí]] ''([[Trichecizus manatus]])''.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
También en esa época pudo haber grandes mamíferos terrestres en el interior del país, como últimos representantes de la fauna pleistocénica; tal es el caso de los grandes perezosos (Megalocnus rodens) cuyos restos óseos se han encontrado con cierta frecuencia, pero cuya asociación con evidencias humanas parece todavía dudosa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lamentablemente, en ninguna de las expediciones al sitio Seboruco se ha podido obtener muestras para poder fechar por medio del radiocarbono (T-14) este interesantísimo sitio. No obstante, algunos investigadores estiman que la antigüedad de Seboruco, sobre todo la de la época más temprana, puede ser bastante superior a los seis mil o siete mil años. Para ello se basan fundamentalmente en la tipología de las grandes herramientas de piedra tallada que aparecido allí.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Fase media (2000 a. n. e. hasta 1000 n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pertenece a esta fase de la etapa Preagroalfarera el grupo cultural aborigen denominado Ciboney-Guayabo Blanco. Estos aborígenes no fueron conocidos; directa ni indirectamente, por los conquistadores españoles. El grupo lleva ese nombre porque sus primeras manifestaciones aparecieron en 1913, en el sitio de ese nombre, que está localizado en la Ciénaga Oriental de Zapata, al Nordeste de la Bahía de Cochinos, costa Sur de la provincia de Matanzas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los aborígenes que corresponden a esta fase media Preagroalfarera, en lo que respecta a sus actividades económicas, eran recolectores de frutos y raíces silvestres así como de moluscos marinos y terrestres; practicaban la pesca y la caza menor (por ejemplo, de las jutías). Sus sitios de habitación se manifiestan por las evidencias de amontonamientos de basura, que fluctúan en magnitud desde residuarios super-ficiales y pequeños hasta grandes montículos que llegan a tener hasta varias decenas de metros de diámetro y dos o tres metros de altura. Las evidencias de estos primitivos hombres las encontramos por toda la Isla, casi siempre en sitios costeros. En ocasiones habitaban en cuevas y abrigos rocosos, pero también lo hacían al aire libre.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|Son abundantes sus herramientas hechas de la concha de grandes moluscos marinos, como las gubias, que utilizaban para trabajar la madera.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Un caso típico de habitación, al aire libre, de aborígenes de esta fase media Preagroalfarera, nos lo brinda el gran residuario ubicado frente a la Cueva Funche, Península de Guanahacabibes, en el extremo occidental de la provincia de Pinar del Río. En 1966, arqueólogos de la Academia de Ciencias de Cuba, realizaron allí amplias y detalladas excavaciones.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tenía este depósito de basura aborigen unos cuarenta y seis metros en su eje este-oeste y cuarenta y dos metros en su eje norte-sur, siendo su altura máxima de uno y medio metros. Como resultado de estos trabajos se recolectaron muchas evidencias constituidas por una gran cantidad de artefactos de piedra y de concha de moluscos marinos de gran tamaño, todos de tosca factura. Entre los primeros se destacan los percutores o martillos y los majaderos, que servían para triturar semillas; entre las segundas, las gubias y 'vasijas. No se encontraron herramientas de piedra tallada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El examen de los restos de comida mostró una gran cantidad de huesos de diferentes especies de jutías, muchos carapachos de cangrejos y abundantes conchas de moluscos marinos de diferentes tamaños. Las muestras orgánicas colectadas en ese sitio fueron analizadas por medio del carbón radiactivo (C-14), las cuales dieron fechados de una antigüedad que varía entre los cuatro mil y dos mil años.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sobre las prácticas funerarias realizadas por los aborígenes del grupo Ciboney-Guayabo Blanco, típicos de esta fase media Preagroalfarera, tenemos abundante información de diferentes sitios; pero, a guisa de ejemplo, diremos que arqueólogos de nuestra Academia de Ciencias excavaron durante los años 1971 y 1972 la importante cueva funeraria conocida por el nombre de El Perico I, situada en las cercanías de Bahía Honda, provincia de Pinar del Río. Allí exhumaron unos cincuenta y un entierros de aborígenes Ciboney-Guayabo Blanco. De ese total, cuarenta eran de carácter primario, es decir, habían sido enterrados directamente en el suelo sin tocar para nada después los restos de los individuos; once eran de carácter secundario, es decir, el muerto había sido enterrado, pero posteriormente los aborígenes lo habían desenterrado. Hicieron como una especie de paquete con el cráneo y los huesos largos, y así lo habían vuelto a enterrar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los restos humanos excavados correspondían a treinta y tres niños y dieciocho adultos. No se observó que los entierros estuviesen orientados en relación con algún punto geográfico dado. Los entierros primarios aparecían en las capas medias y tardías; los secundarios, en las capas tempranas (o más antiguas) y estaban muy cubiertos de polvo rojo obtenido del mineral conocido por hematita, hecho partículas y bien triturado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Todos los cráneos colectados allí no presentaban deformación artificial, rasgo cultural de todos los aborígenes preagroalfareros y protoagrícolas de Cuba.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Fase tardía (100 a. n. e. - 1500 a. n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A esta fase tardía Preagroalfarera corresponde el grupo aborigen Ciboney-Cayo Redondo. Este grupo cultural se denomina así porque, en 1941, se hizo la primera excavación sistemática de un sitio de este complejo cultural en el cayuelo Cayo Redondo, ubicado junto a la costa cenagosa y de manglares muy cerca de La Fe, en la Bahía de Guadiana, parte Norte de la Península de Guanahacabibes, provincia de Pinar del Río.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los aborígenes que corresponden a esta fase tardía Preagroalfarera, en lo que respecta a sus actividades económicas, eran recolectores de frutos, raíces y&lt;br /&gt;
tubérculos silvestres, así como de moluscos marinos y terrestres; practicaban la pesca y la caza menor de jutías y aves. Estos hombres habitaron por todo nuestro territorio desde el [[años 90 a. n. e.|100&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.]] hasta la llegada de los españoles; no obstante, es probable que algunos grupos siguieran viviendo hasta el [[siglo&amp;amp;nbsp;XVII]] en lugares apartados y remotos de nuestro archipiélago. De acuerdo con los cronistas, tuvieron muy poco contacto con los conquistadores. Sus restos aparecen generalmente ubicados en sitios costeros y cenagosos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las principales zonas de Cuba donde se encuentran sus residuarios son la costa Sur de las provincias de Camagüey y Las Tunas, así como las áreas aledañas a la desembocadura del Río Cauto, en la provincia Granma. En todas estas áreas las evidencias dejadas por esos indocubanos son muy abundantes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las herramientas utilizadas por estos hombres, de acuerdo con las evidencias obtenidas por los arqueólogos, están formadas, en primer lugar, por instrumentos de piedra tales como majaderos y morteros, utilizados para moler y triturar granos y semillas de plantas silvestres. Algunos de estos artefactos presentan simetría bilateral y buen acabado superficial. También hacen buen uso de los instrumentos de piedra tallada, empleando el sílex, tales como cuchillos y raspadores. Son abundantes las herramientas hechas de la concha de grandes moluscos marinos, como las gubias, que utilizaban para trabajar la madera. Es notable el empleo que hace este grupo de los colorantes minerales; por ejemplo, de la hematita y la limonita, con los que obtenían polvos de color rojo y amarillo respectivamente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las prácticas funerarias de este grupo humano eran, en algunos casos, mucho más complejas que las de los aborígenes correspondientes a las fases temprana y media de la etapa Preagroalfarera; un ejemplo de esto lo tenemos en los resultados de la excavación hecha en 1941 por el doctor R. Herrera Fritot en la cueva funeraria de Los Niños, en Cayo Salinas, Bahía de Buenavista o Caguanes, provincia de Sancti Spíritus, en la costa Norte. Allí se encontró un interesante entierro colectivo de trece niños, que fluctuaban en edad desde uno hasta diez años. Sobre esto nos dice el doctor Herrera: «Con cada esqueleto colocaron una bola lítica, cuyo tamaño guarda relación con la edad del individuo».&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los entierros estaban dispuestos en forma más o menos circular, teniendo como centro el de un niño, al parecer más importante, pues presentaba como ofrendas dos &amp;quot;dagas&amp;quot; de piedra y también una bola de piedra, la más pulida de todas. Estas &amp;quot;dagas&amp;quot; y bolas de piedra parecen estar estrechamente relacionadas con los entierros de los aborígenes de esta fase tardía Preagroalfarera. Los cráneos de estos hombres, al igual que los de las fases temprana y media de esta etapa Preagroalfarera, no están deformados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Etapa protoagrícola (100 a. n. e. a 1000 n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los conocimientos que tenemos de los aborígenes que corresponden a esta etapa no son muy amplios, pues se han comenzado a estudiar en los últimos diez años. Podemos decir que esta etapa es transicional entre las etapas Preagroalfarera y Agroalfarera; en ella quedan enmarcadas algunas comunidades aborígenes cubanas que generalmente presentan un ajuar que se corresponde con la fase tardía de la etapa Preagroalfarera, es decir, similar al del Ciboney-Cayo Redondo, pero con evidencias ya de un limitado uso de las vasijas hechas de cerámica, casi siempre pequeñas y simples, digamos, con muy pocas decoraciones, si es que las tienen.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En ese ajuar nunca aparece el &amp;quot;burén&amp;quot;: torta de cerámica utilizada por los aborígenes agroalfareros para asar el pan de casabe hecho de la yuca y que, para los arqueólogos, es un indicativo indirecto de la agricultura de este tubérculo, ya bien desarrollada. Otras evidencias características de esta etapa Protoagrícola, sobre todo en sus fases temprana y media, es la abundancia de pequeñas herramientas de pie&lt;br /&gt;
dra tallada: cuchillos, raspadores, buriles, etcétera, a cuyo conjunto los especialistas denominan &amp;quot;microlítico&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1964 se localiza un sitio: el abrigo rocoso de Arroyo del Palo, muy próximo a Mayarí, provincia de Holguín, en que se presentaba un. ajuar típico del Ciboney-Cayo Redondo que, como sabemos, corresponde a la fase tardía de la etapa Preagroalfarera, pero con una presencia muy abundante de restos de vasijas de cerámica, a veces muy decoradas pero sólo por medio de simples incisiones; cerámica muy diferente a la que se ve en la etapa Agroalfarera de Cuba. A pesar de que en este sitio colectamos muchos fragmentos de vasijas de cerámica, no apareció ni un solo fragmento de burén. Igual ocurrió en otros sitios de la provincia de Holguín: Mejías y Santa Rosalía I. En aquella época pensamos que estos restos correspondían a una nueva cultura aborigen de Cuba: la que denominamos &amp;quot;Mayarí&amp;quot;. Sin embargo, hoy creemos que, en realidad, lo que habíamos descubierto era más bien una manifestación de la fase tardía de la etapa Protoagrícola.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estudios hechos en la década del setenta por el arqueólogo Ramón Dacal, de la Universidad de La Habana, en los sitios Canímar y Playitas, cercanos a la Bahía de Matanzas, así como en Aguas Verdes, en la costa Norte de la provincia de Guantánamo, nos dan lo que parecen ser las manifestaciones más tempranas de la etapa Protoagrícola.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estos aborígenes parecen haber habitado por toda la Isla, mostrando cierta preferencia por los sitios próximos a la costa en su fase temprana, y también tierra adentro en la fase tardía.&lt;br /&gt;
La duración de la etapa Protoagrícola de Cuba es de poco más de un milenio, desde aproximadamente el año [[siglo II a. n. e.|100&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.]] hasta el 1000&amp;amp;nbsp;[[nuestra era|n.&amp;amp;nbsp;e.]]; como se ve, traspasa en el tiempo y el desarrollo económico a las clásicas manifestaciones preagroalfareras tardías y las más tempranas de las agroalfareras. Los cráneos de estos hombres no son deformados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Etapa Agroalfarera (800-1500)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Comunidades_agricultores-ceramistas.jpg|300px|thumb|right|Comunidades aborígenes agricultoras-ceramistas.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En esta corta etapa, pues abarca sólo setecientos años, están incluidas todas aquellas comunidades aborígenes cubanas cuya economía de subsistencia se basaba principalmente en la agricultura de raíces, tubérculos y granos; pero entre esos cultivos predominaba el de la yuca y, algo menos, el del boniato. También practicaban la recolección, la pesca y la caza menor. Corresponde esta etapa a los aborígenes más estudiados y mejor conocidos de Cuba.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los sistemas de agricultura que practicaban los agroalfareros de esta Isla, al igual que los de las demás Antillas Mayores, eran dos: el de roza, el más extendido entre ellos, que era el más antiguo y menos eficiente, y el de montones, el más reciente y más eficiente. El cultivo de roza consistía en despejar ciertas áreas de los bosques, talando los árboles, limpiando los arbustos y terminando la limpieza del terreno por medio del fuego. Para talar los árboles utilizaban las hachas de piedra pulida. Después removían con un palo aguzado (la coa) el terreno así obtenido y allí plantaban sus cultivos. Al cabo de dos o tres años, por agotamiento de los suelos, necesitaban nuevos terrenos y tenían que repetir las operaciones ya indicadas en áreas contiguas del bosque virgen. Este sistema lo emplearon desde su llegada a Cuba, hacia el siglo VIII.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El cultivo de montones, al parecer, se comenzó a utilizar por el siglo xi. Para esto se requería un terreno llano y despejado de la vegetación natural. Con las coas removían el terreno y levantaban pequeños montículos de tierra suelta, que tenían dos o tres metros de diámetro, formando hileras, y separados unos de otros por unos pocos metros. En esos pequeños montículos sembraban los tubérculos de yuca o los bejucos de boniato. Este sistema de cultivo daba cosechas, por unidad de área, mucho mayores que por el sistema de roza.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero a pesar de la mayor eficiencia del cultivo de montones, los aborígenes siguieron empleando el cultivo de roza, por ejemplo, en las laderas de los cerros, porque las fuertes lluvias, en esas condiciones, arrastraban los sembrados de montones&lt;br /&gt;
Los aborígenes de la etapa Agroalfarera utilizaban profusamente la cerámica ya bien desarrollada, principalmente en forma de vasijas, que utilizaban para cocer sus alimentos y conservar el agua, así como de burenes, que servían para tostar el pan de casabe que hacían de la yuca rallada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los arqueólogos han denominado a estos indocubanos agricultores y ceramistas &amp;quot;subtaínos&amp;quot; y &amp;quot;tainos&amp;quot;, atendiendo al mayor o menor grado del desarrollo socioeconómico alcanzado por esas comunidades, así como por ciertas características que presentan sus ajuares, principalmente en los rasgos decorativos de la cerámica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|&amp;quot;... pero entre esos cultivos predomina el de la yuca y algo menos el del boniato; también practicaban la recolección, la pesca y la caza menor.&amp;quot;}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tanto los subtaínos como los taínos corresponden a la gran familia aborigen sudamericana llamada &amp;quot;aruaca&amp;quot;. Los cronistas de Indias, principalmente el padre Las Casas y Gonzalo Fernández de Oviedo, nos han legado valiosas informaciones sobre estas comunidades primitivas antillanas; pero esos trabajos versan, casi exclusivamente, sobre los grupos aruacos, agricultores y ceramistas, que vivían en la isla La Española, Los comentarios enfocan, como es natural, la situación existente en esa área en la época del descubrimiento y en los primeros años de la conquista.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por otra parte, los trabajos arqueológicos realizados a partir del siglo pasado, pero sobre todo los efectuados en las últimas décadas de este siglo xx, nos suministran datos cada vez más precisos sobre estas comunidades primitivas. Así sabemos que la introducción de la cerámica y de la agricultura en las Antillas tuvo lugar en los comienzos de nuestra era, es decir, hace unos das mi. años. Indígenas&lt;br /&gt;
del grupo arúaco, con un nivel de desarrollo agrícola y ceramista bastante alta, partieron en esa época de la Península de Paria (en la costa Nordeste de Venezuela) y comenzaron a emigrar hacia las Antillas Menores, llegaron a Puerto Rico por el año [[150&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.]], desde donde se extendieron gradualmente por las Antillas Mayores y las Bahamas, durante un período de varios siglos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La llegada de los primeros grupos subtaínos a Cuba se remonta a una antigüedad mucho mayor de lo que se creía hasta hace algunos años. Fechados radiocarbónicos (C-14) obtenidos en 1963 por arqueólogos de la Academia de Ciencias de Cuba, en un residuario del área de Banes, provincia de Holguín, sirvieron de base para hacer estimados que nos permiten indicar que el arribo de estos aborígenes a nuestro país debe de haber tenido lugar por el [[siglo&amp;amp;nbsp;VIII]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En un proceso de muchos años, los aborígenes agricultores y ceramistas se fueron asentando en la parte oriental y central de Cuba, después de su llegada desde La Española; especialmente lo hicieron en el área de la actual provincia de Holguín, donde alcanzaron su máximo desarrollo demográfico.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los testimonios materiales del grupo subtaína, muy abundantes, han sido colectados por los arqueólogos en las provincias de Guantánamo, Holguín, Santiago de Cuba y Gramna; en diversas localidades de las de Camagüey y Ciego de Ávila; y en algunos sitios de Cienfuegos, Sancti Spíritus y Villa Clara, y muy pocos en la de Matanzas. Estos materiales han sido recogidos de residuarios que, por su magnitud, indican que se trataba de verdaderos asientos de poblados. En cambio, en las provincias de La Habana y Pinar del Río sólo se han obtenido, hasta ahora, restos de poblados pequeños o evidencias aisladas. En la Isla de la Juventud sólo se ha encontrado algún que otro objeto aislado correspondiente a estos grupos indocubanos.&lt;br /&gt;
El estudio de los sitios de habitación de estos aborígenes agroalfareros, hecho por los arqueólogos, indica que generalmente eran pequeños poblados con las casas dispuestas alrededor de un área central despejada, que ellos denominaban &amp;quot;batey&amp;quot;, y que era empleada para sus ceremonias y para el juego de pelota llamado &amp;quot;batos&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque algunos poblados se hicieron junto a&lt;br /&gt;
la costa, la mayoría aparecen tierra adentro, pero no muy alejados del mar. Su habitación en cuevas parece haber sido esporádica, pero éstas se usaron principalmente para depositar a sus muertos o como sitios en que tenían lugar ciertas ceremonias religiosas.&lt;br /&gt;
Las viviendas de los aborígenes agroalfareros, según los cronistas, tenían un cuerpo cilíndrico y techo cónico; las paredes estaban formadas con cañas y los techos cubiertos de hojas de palma; estas casas eran llamadas &amp;quot;caneyes&amp;quot; par los&lt;br /&gt;
indocubanos. Ellos también las hacían de forma rectangular, muy similares a los bohíos de nuestros campesinos; pero esta forma no era muy frecuente.&lt;br /&gt;
Hacían también cobertizos con palos y techumbres de hojas de palma, que utilizaban, entre otras cosas, para proteger las canoas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se puede apreciar, por los testimonios materiales encontrados en los sitios de habitación de estos aborígenes agroalfareros, que su ajuar era muy abundante y variado. En ellos se localiza gran cantidad de fragmentos de artefactos de cerámica, piedra, concha y hueso. Sabemos que empleaban la madera para hacer diversos objetos, entre los que se destacan las canoas; eran hábiles cesteros y dominaban las técnicas textiles; sobre éstas los españoles nos hablan de la confección de hamacas que hacían con hilos de algodón, además de otras cosas utilitarias.&lt;br /&gt;
Como hemos dicho, las evidencias cerámicas son muy abundantes, predominando los restos de vasijas de diversos tamaños y formas, algunas muy decoradas, que utilizaban para cocer sus alimentos y guardar agua. En la mayoría de los casos, las técnicas de decoración se realizaban por medio de incisiones o aplicaciones.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estas técnicas no incluyen el uso de pinturas. Otros artefactos de cerámica muy frecuentes son los burenes, que consisten en unos discos de barro cocido, con un diámetro que varía entre treinta y sesenta centímetros y de un grosor de uno y medio a cuatro centímetros. La superficie superior del disco era pulida, sobre la que depositaban la masa de yuca rallada de donde salía la torta de casabe después de horneada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los instrumentos de piedra son numerosos y variados. Entre ellos destacaremos las hachas de piedra pulida, denominadas &amp;quot;hachas petaloides&amp;quot;. Como ya dijimos, este instrumento era fundamental para la preparación de sus campos de cultivo, pero podía también servir para la guerra. Algunas, muy bien terminadas, deben de haberse utilizado para fines ceremoniales. Éstas alcanzan un alto grado de valor estético.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los percutores o martillos de piedra son abundantes. La mayoría de estos instrumentos consiste en piedras o guijarros muy duros, usados en su estado natural; aunque hay algunos que presentan formas geométricas: cúbicas, discoidales y rectangulares. Eran empleados para golpes o triturar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tanto los morteros como los majaderos de piedra aparecen en forma ocasional; estos últimos pueden ser de forma acampanada o cilíndrica, y de diversos tamaños.&lt;br /&gt;
También aparecen en el ajuar agroalfarero, en forma no muy abundante, amuletos o adornos muy bellas. Entre ellos se destacan los denominados &amp;quot;idolillos de piedra&amp;quot;, en forma de entes antropomórficos o antropozoomórficos, es decir, con rasgos humanos y de animales. Casi siempre se trata de una figura humana en posición acuclillada, con los&lt;br /&gt;
brazos adosados a los costados y las manos sobre el vientre.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los órganos genitales masculinos se muestran en forma muy conspicua. Estos idolillos presentan una taladradura transversal, a la altura de los hombros, que debe de haber servido para suspenderlos. El material de piedra empleado es; por regla general, 1a cuarcita y la jadeíta, aunque se han encontrado algunos hechos de la concha de grandes moluscos marinos o de hueso de animales, como el manatí.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Examinando las evidencias de desechos de comida en los residuarios agroalfareros, sólo encontramos restos de alimentos de origen animal, que varían de acuerdo con muchos factores, tales como la proximidad o no a la costa del sitio de habitación, la abundancia o escasez de determinada especie faúnica, etcétera. Pero, en general, encontramos huesos de jutía, manatí, aves, pescado, tortugas y otros reptiles, así como conchas de moluscos, tanto terrestres como marinos; también carapachos de cangrejos y otros crustáceos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La evidencia indirecta de la alimentación vegetal, nos la proporciona la presencia abundante, casi siempre, de fragmentos de burenes de cerámica, que para los arqueólogos es indicativo de la agricultura de la yuca.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque el material óseo humano recogido en los sitios agroalfareros, tanto subtaíno como taíno, no puede considerarse como muy abundante, nuestros antropólogos físicos consideran que todos sus cráneos aparecen con deformación artificial frontoccipital, del tipo clasificado como tabular oblicuo. Esta práctica cultural de la deformación craneana sólo aparece en Cuba asociada a los aborígenes de la etapa Agroalfarera. Los demás amerindios cubanos presentan cráneos normales, esto es, no deformados.&amp;lt;ref&amp;gt;[[E. Aleksandrenkov|Aleksandrenkov, E.]]: [http://www.cubaarqueologica.org/document/ht3.pdf ''Aborígenes de Cuba. Problemas y posibilidades de estudio''] (PDF), publicado en el sitio web Cuba Arqueológica (La&amp;amp;nbsp;Habana). Menciona los trabajos de [[Ernesto E. Tabío]].&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Credos religiosos==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Antes de la conquista y colonización de Cuba, la población aborigen no tenía un grado de desarrollo semejante al de otras culturas precolombinas, como los mayas, los aztecas o los incas. Los indígenas de Cuba no edificaron grandes templos ni ciudades. Los más avanzados, los taínos, construyeron comunidades denominadas bateyes, con viviendas que llamaron bohíos, caneyes y barbacoas. Se dedicaban a la agricultura y a la pesca, y eran alfareros. Poseían sus propios credos religiosos rudimentarios, pero que son difíciles de conocer debido a que no quedaron huellas estudiables.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una de las más curiosas manifestaciones era la propia mitología indígena, particularmente la taína, que distaba mucho de las complejas manifestaciones de las culturas de mesoamérica. La [[mitología taína]] se basaba fundamentalmente en el Sol, la Luna, el origen del sexo femenino y el diluvio. Algunas creencias sugerían que el Sol, la Luna y el hombre habían surgido de las cuevas o grutas, tal vez porque la mayor ía de sus antepasados no crearon asentamientos, y tenían en las cuevas su refugio seguro contra la intemperie. Sus credos religiosos eran elementales y consistían en una combinación de [[animismo]], el cemiísmo, el [[chamanismo]] o behiquismo; el culto a los antepasados y el [[totemismo]] o residuos totémicos. &amp;lt;ref&amp;gt;Fernando Portuondo del Prado: Historia de Cuba,Editorial Minerva, La Habana, pp. 40-50; 287-289.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Animismo===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era la creencia, según la cual los objetos inanimados poseían vida terrenal o extraterrenal o&lt;br /&gt;
estaban dotados de ciertos poderes mágicos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Cemiísmo===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era una creencia un poco más compleja, según la cual el cemí constituía un poder sobrenatural,&lt;br /&gt;
misterioso y enigmático, una verdadera deidad, que controlaba los destinos de los humanos y de la naturaleza en sus más diversas manifestaciones. Los especialistas consideran que la mitología aborigen estaba integrada por más de 30 personajes, de ellos unos 15 dioses o deidades, y más de 20 semidioses.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Según algunos especialistas, entre las deidades se destacaban Atabex, diosa madre del ser supremo y diosa de la fertilidad; Boynay, dios de la lluvia; Maidabó, dios de la sequía; Taiguabó, el espíritu del agua; Baibrama o Mabuya, dios maligno y una de las voces para definir el mal; y otros semidioses, como Opía, una especie de espíritu que servía de intermediario con algunos dioses.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Chamanismo o behiquismo===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era la creencia en los poderes mágicos de los behíques, es decir, los brujos o sacerdotes. Éstos estaban dotados de poderes para conversar con los muertos y adivinar el porvenir. Supuestamente, en diferentes ceremonias religiosas, como la cohobao cojoba, los behíques mantenían comunicación con el otro mundo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La cohoba consistía en absorber polvo de tabaco por un tubo en forma de Y, así como otros jugos y cocimientos de hierbas, después de un ayuno que pod ía durar varios días y hasta semanas. Lo practicabaprimero el cacique y después todos los presentes, sentados&lt;br /&gt;
en un respetuoso silencio. Cuando todos estaban embriagados o en éxtasis, el behíque respondía a las preguntas que se le hacían sobre el pasado, el presente&lt;br /&gt;
y el futuro, las dolencias o enfermedades, el nacimiento de hijos y otras inquietudes. Además de sus poderes mágicos, los behíques combinaban estas facultades con las de curanderos o médicos, que ayunaban junto a sus pacientes y tomaban los mismos cocimientos de hierbas o purgantes. Si los pacientes morían, tenían que soportar de algún modo la furia de los parientes de los fallecidos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Culto a los antepasados===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Provenía de la creencia de que los muertos, después de adquirir este estado especial, regresaban al mundo como espíritus, y no solo hacían acto de presencia, sino que ayudaban o maldecían a los familiares vivos. Cada grupo familiar tenía el suyo y los representaban en ídolos con figura humana, símbolos mágicos, amuletos y otros objetos consagrados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque los pobladores precolombinos o prehispá-nicos cubanos no construyeron templos propiamente dichos, practicaban ceremonias festivas y religiosas a&lt;br /&gt;
la que llamaban areítos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Éstos eran las fiestas por excelencia de los taínos. Aglomerados en el batey o centro del poblado, bailaban y cantaban al son de tambores durante largas horas, bajo la dirección de un maestro de ceremonia denominado tequina, el cual marcaba tanto el paso como el compás, y dictaba el tema que repetía el coro. En estas ceremonias religiosas se recitaban las genealogías de los diferentes caciques y sus más famosas obras, los recuerdos de los buenos y malos tiempos pasados, y otros temas de interés para la transmisión de los conocimientos de forma oral de la generación mayor a las generaciones más jóvenes. Los cronistas de la conquista han señalado que los aborígenes eran buenos bailadores. Cantaban al unísono y mientras centenares de participantes danzaban y narraban historias el resto mantenía el compás del baile y los cantos, y muy pocos se equivocaban. Estos credos y manifestaciones culturales preferentemente taínos fueron asimilados por los siboneyes, una comunidad aborigen anterior, aunque menos desarrollada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Totemismo o residuos totémicos===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era la manifestaci&lt;br /&gt;
ón de un sistema de creencias, según las cuales existía una especie de parentesco sobrenatural entre un individuo —o incluso parte o la totalidad de una tribu de aborígenes— y un tótem. Estos tótems, por lo general, eran figuras de diversas especies de animales, y en la minoría de los casos algunas plantas y objetos minerales, que se consideraban como emblemas protectores del individuo o la tribu, y en ocasiones como su antepasado o progenitor. Se asegura que, en ciertos casos, existían tótems de tipo especial para caciques y behíques; algunos específicos para cada uno de los sexos y otros comunes para todos los miembros de una tribu.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
También resultan interesantes las expresiones de las ceremonias aborígenes y sus costumbres funerarias, consideradas sagradas. Los funerales indígenas, como es natural, diferían mucho de las formas ulteriores introducidas por la conquista y la colonizaci ón. Incluso, los de las culturas siboney y arauaco (taínos y subtaínos), diferían entre sí. Los más conocidos —por los hallazgos y evidencias— son los enterramientos taínos. En la mayoría de los casos, éstos daban sepultura a los fallecidos en una especie de cementerios fuera de los poblados. Los cadáveres, por lo general, eran colocados de bruces o con las piernas recogidas, y en los alrededores se situaban algunos objetos que fuesen de utilidad en la otra vida, sobre todo por la ya mencionada creencia de que los fallecidos regresaban en forma de espíritus para proteger a las familias.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las enfermedades exóticas traídas por los conquistadores y el rudo trabajo esclavo hicieron que en menos de medio siglo casi fuese extinguida la población autóctona de Cuba, calculada en unos 300 mil habitantes, y de ellos —según ha sido estimado— solo quedaran alrededor de unos 4 mil. &amp;lt;ref&amp;gt;Emilio Roig de Leuchsenring: La Habana. Apuntes históricos, Publicaciones de la Oficina del Historiador de la Ciudad, La Habana, 1939.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La fundación de la Villa de San Cristóbal de La Habana se realizó en territorios del antiguo cacique aborigen Habaguanex. Aunque no abundan restos de estas comunidades aborígenes, se han hallado evidencias de la existencia indígena en diferentes zonas del territorio de lo que en la actualidad es la ciudad de La Habana. Ha habido hallazgos en los alrededores del río Santa Ana; en las cercanías de la playa Santa Fe; en el litoral oeste de la ciudad, donde se han encontrado algunos objetos valiosos, como los &amp;quot;dujes&amp;quot; o asientos ceremoniales de behíques y caciques. Estos últimos se exponen en el Museo Montané, una de las instituciones de la ciudad de La Habana relacionada con las culturas aborígenes. Otras zonas donde se han realizado hallazgos han sido las de Colinas de Villarreal, al noreste de la bahía habanera; las de Rincón de Guanabo, a unos 28 kilómetros al noreste de la ciudad; y en Jibacoa, un lugar aún más distante, a unos 50 kilómetros al este de la ciudad y en los límites de la provincia La Habana.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Véase también ==&lt;br /&gt;
* [[Agricultura aborígen en Cuba]]&lt;br /&gt;
* [[Medicina aborigen en Cuba]]&lt;br /&gt;
* [[Aborígenes en Mantua]]&lt;br /&gt;
* [[Presencia de los aborígenes en la zona de Guane]]&lt;br /&gt;
* [[Aborígenes en Guanajay]]&lt;br /&gt;
* [[Aborígenes en Matanzas]]&lt;br /&gt;
* [[Aborigenes en Remedios]]&lt;br /&gt;
* [[Presencia aborigen en Holguín]]&lt;br /&gt;
* [[Presencia aborigen en Unión de Reyes]]&lt;br /&gt;
* [[Aborígenes en Morón]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Fuentes==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{listaref}}&lt;br /&gt;
:* [http://www.lajiribilla.cu/pdf/crisol01.pdf «La cultura aborigen y sus credos religiosos»], artículo publicado en el sitio web La&amp;amp;nbsp;Jiribilla.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Enlaces externos==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*[http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2006-11-12/aborigenes-cubanos-eran-mas-que-recolectores-de-alimentos/ «Los aborígenes cubanos eran más que recolectores de alimentos»], artículo publicado el 12 de noviembre de 2006 en el sitio web Juventud Rebelde.&lt;br /&gt;
*[http://www.habanaenlinea.cu/mihabana/Especiales/gina_picart/16.html «Leyendas sobre los aborígenes cubanos»], artículo publicado en el sitio web Habana en Línea.&lt;br /&gt;
*[http://www.crisol.cult.cu/index.php?option=com_content&amp;amp;view=article&amp;amp;id=104:el-casabe-alimento-de-los-aborigenes-cubanos&amp;amp;catid=67:costumbres-y-tradiciones&amp;amp;Itemid=181 «El casabe: alimento de los aborígenes cubanos»], artículo publicado en el sitio web Crisol (Cuba).&lt;br /&gt;
*[http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2011-01-24/todavia-tenemos-aborigenes-en-cuba/ «¿Todavía tenemos aborígenes en Cuba?»], artículo publicado el 24 de enero de 2011 en el sitio web Juventud Rebelde.&lt;br /&gt;
*[http://cubaenfotos.blogcip.cu/2011/06/11/cementerio-aborigen-de-chorro-de-maita-holguin/ «Cementerio aborigen de Chorro de Maíta (Holguín)»], artículo publicado el 11 de junio de 2011 en el sitio web Cuba en Fotos.&lt;br /&gt;
*[http://www.zunzun.cu/new/leer.asp?Noticias_ID=1074 «Palabras aborígenes»], artículo publicado en el sitio web Zunzún (Cuba).&lt;br /&gt;
*[http://www.guerrillero.cu/index.php?option=com_content&amp;amp;view=article&amp;amp;id=7163:investigan-evidencias-de-practicas-funerarias-aborigenes-en-cuba&amp;amp;catid=41:noticias&amp;amp;Itemid=61 «Investigan evidencias de prácticas funerarias aborígenes en Cuba»], artículo publicado en el sitio web Guerrillero (Cuba).&lt;br /&gt;
*[http://www.revmatanzas.sld.cu/revista%20medica/ano%202005/vol3%202005/tema10.htm «Antropofagia en aborígenes de Cuba»], artículo publicado en 2005 en el sitio web de la ''Revista Matanzas''.&lt;br /&gt;
*[http://www.granma.cubaweb.cu/2011/03/24/nacional/artic12.html «Permanecen genes aborígenes en el ADN de la población cubana»], artículo publicado el 24 de marzo de 2011 en el sitio web Granma (La&amp;amp;nbsp;Habana).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Categoría: Historia de Cuba]]&lt;br /&gt;
[[Categoría: Sitios arqueológicos de Cuba]]&lt;br /&gt;
[[Categoría: Comunidades aborígenes]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Suyin patrimonio</name></author>
		
	</entry>
	<entry>
		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Abor%C3%ADgenes_de_Cuba&amp;diff=3306241</id>
		<title>Aborígenes de Cuba</title>
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		<updated>2019-02-21T19:44:02Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Suyin patrimonio: /* Periodizaciones */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Definición&lt;br /&gt;
|nombre=Aborígenes cubanos&lt;br /&gt;
|imagen=museoaborigendelchorrodemaita.jpg&lt;br /&gt;
|tamaño=&lt;br /&gt;
|concepto= En Cuba había tres grupos principales de aborígenes: los [[guanatahabeyes]], los [[siboney (aborigen)|siboneyes]] y los [[taínos]].&lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Pinturas_aborigenes.jpg|right|300px|thumb|Representación de las pictografías de los primeros aborígenes en Cuba encontradas en la cueva No. 1, [[Isla de la Juventud]].]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Aborígenes de la isla de Cuba'''. Los historiadores estiman que a la llegada de [[Cristóbal Colón]] a [[Cuba]], la isla estuvo habitada por unos 300&amp;amp;nbsp;000&amp;amp;nbsp;aborígenes. Eran pacíficos y amistosos, y estaban agrupados en tres grupos principales: los [[guanatahabeyes]] y [[siboneyes (etnia)|siboneyes]] (no ceramistas) y los [[taínos]] (ceramistas).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El clima noble, la variada flora con abundantes alimentos naturales desde frutas hasta [[tubérculos]] que aún hoy forman parte de la dieta de los cubanos como el [[boniato]] y la [[yuca]] y la inexistencia de animales peligrosos, favorecían de manera especial la [[vida]] de los pobladores originales del archipiélago. Entonces sólo los [[Huracán|huracanes]] –cuyo paso desde luego era imposible de pronosticar- constituían una amenaza a la vida, pero aún frente a ellos existía el amparo protector de las [[cueva|cuevas]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque la cultura aborigen fue prácticamente exterminada, se reconoce aún su presencia en comidas típicamente criollas, como el ajiaco, un cocido de carnes, tubérculos y vegetales; y el casabe, una especie de torta de yuca. Su lengua se mantiene aún para denominar lugares de la ciudad de La Habana, como Uyanó (en la actualidad Luyanó), nombre con el cual se designa un arroyo y un barrio habanero; Guasabacoa, nombre de una de las ensenadas de la bahía habanera; y Guanabacoa, territorio que en la lengua aborigen significa poblado entre colinas y manantiales, y en donde quedan muy pocos de sus descendientes mezclados con otras culturas posteriores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Poblamiento de Cuba ===&lt;br /&gt;
Entre las varias teorías que existen acerca de cómo se fue poblando el Caribe y, en particular, Cuba, se encuentran:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
1.      Entrada desde tierras suramericanas, a través del arco de islas que está frente a las costas de Venezuela, aprovechando las corrientes marinas, los vientos y la salida al mar del río Orinoco. O salida al mar para arriba al Caribe a través del río Magdalena, en Colombia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
2.      Posibilidad de arribar a Cuba desde el delta del río Mississippi y la península de la Florida, a través de Las Bahamas o, incluso, de forma directa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
3.      Ruta relacionada con Centroamérica, específicamente el área enmarcada entre Belice y Honduras, cuyas corrientes marinas y aéreas pueden haber favorecido la navegación por el interior del Caribe y el acercamiento a las pequeñas islas próximas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Periodizaciones ===&lt;br /&gt;
Las periodizaciones de las culturas aborígenes cubanas son diversas y componen una polémica no resuelta. Para su determinación, se ha tomado como punto de partida los modos de vida y producción, región geográfica, sitios con características excepcionales, utillaje, aspecto físico, etc.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el texto ''Elementos de geografía e historia antigua y moderna de Cuba'', de José María Latorre (siglo XIX), se clasifica a las comunidades aborígenes de la Isla, según la región en que vivían: los de oriente, son belicosos; los del centro, pacíficos y medrosos; los de occidente, groseros.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Fray Bartolomé de las Casas lega el concepto de que había unos habitantes salvajes, según su forma de vivir, llamados guanahatebeyes y otros llamados zibuneyes o siboneyes; sobre los taínos, dice que provienen de La Española. La clasificación decimonónica imperante divide a los habitantes justamente en taínos, ciboneyes y guanacabibes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Varios fueron los norteamericanos que visitaron Cuba interesados en los estudios arqueológicos y que incursionaron en expediciones a lo largo de la mayor de las Antillas. Uno de ellos, Jesse Walter Fewkes, clasificó a los pueblos del occidente, del oriente y los habitantes de las cayerías del sur y norte de Cuba en taínos, pescadores de los cayos y trogloditas. Para él había dos grupos bien diferenciados: los pobladores originales, que eran como salvajes, y los que habían alcanzado un nivel superior, provenientes de Puerto Rico y Haití o La Española.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1912], el francés H. Beauchat, en el ''Manual d'Archeologie americaine'', expuso que las culturas de la isla de Cuba podían clasificarse en guanacabibes, chibcha o guetare, calusa o timuka, aruaca o taína y los caribes. Pero esta nomenclatura presentaba conceptos erróneos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1921], [Mark Raymond Harrington] presentó la obra ''Cuba before Columbus'', en la cual explica que en Cuba habían vivido dos culturas: una ciboney-guanahatabey primitiva, y la taína, con mayor nivel de desarrollo, sitios habitacionales y mejores utensilios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1913], [Juan Antonio Alejandro de Jesús Coscuelluela y Barreras], que había sido designado ingeniero jefe del proyecto para desecar y deslindar los pantanosos terrenos de la ciénaga de Zapata, incursiona en el campo de la arqueología y la antropología. A partir de los estudios que realiza en distintos sitios, desde la antropología física, las formas de enterrar, las investigaciones zooarqueológicas, el análisis de las piezas de lítica y concha, establece posibles rutas migratorias, composición de los habitantes y propone clasificar a la población aborigen cubana en guanahatabeyes, habitantes con poco nivel de desarrollo en el occidente; aruacos, en los territorios centrales de Cuba, de procedencia Caribe; y los taínos hacia el oriente, provenientes del continente. Años después rectificó sus postulados, negó la presencia de la cultura caribe y delimitó las poblaciones sólo a taínos y ciboneyes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la obra ''Origins of the Tainan Culture'', Sven Loven propone la siguiente clasificación: guanahatabeyes, ciboneyes o lucayos y taínos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1926, Carlos García Robiou define en su tesis para optar por el grado académico de doctor en Ciencias Naturales, ''Idea de las culturas precolombinas de Cuba. El primer periodo de las exploraciones arqueológicas: trabajos realizados por Miguel Rodríguez Ferrer'', la existencia de cuatro culturas, la primera, originaria o primitiva, con escaso nivel de desarrollo, denominada ciboney; la segunda, subtaína, algo más avanzada que la anterior, y la tercera, la taína, con una agricultura y cerámica prósperas y rico ajuar. La cuarta cultura sería la correspondiente a los caribes, que según Robiou no habitaron en Cuba, pero incursionaron en sus costas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Elías Entralgo, autor de ''Esquema de sociografía indocubana'' (1937) clasificó a los aborígenes cubanos, de acuerdo con las corrientes conceptuales de la época, en guanahatabeyes o guanahatabibes o guanacabibes, exbuneyes y taínos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El profesor titular de Sociología Roberto Agramonte, en su libro ''Sociología'' (1940), divide las sociedades prehispánicas en función de la estructura económica sobre la cual descansaba la estructura política, familiar y religiosa. Denominó el Complejo Agrario Taíno y lo dividió en subcomplejos de acuerdo con la presencia de yuca, maíz, tabaco, fuego, tejido e hilado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1940 llegaron a Cuba dos profesores de la Universidad de Yale: Irving Benjamin Rouse y Cornelius Osgood. En 1942 publicaron las obras ''La cultura ciboney de Cayo Redondo'' y ''Arqueología de las lomas de Maniabón''. Rouse y Osgood propusieron mantener la subdivisión propuesta por Harrington de taíno y subtaíno. La cultura ciboney la dividieron en dos periodos: Guayabo Blanco temprano y Cayo Redondo tardío.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1943, Fernando Ortiz esboza en ''Las culturas indias de Cuba'' y ''Las cuatro culturas indias de Cuba'' la existencia de cuatro grupos: Aunabey Guayabo Blanco, Guanajatabey o Cayo Redondo, Baní y otros depósitos o Ciboney, y Pueblo Nuevo o Taíno.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para Felipe Pichardo Moya existían tres indoculturas bien diferenciadas: guanahatabeyes o cultura arcaica, caracterizada por tener instrumentos toscos de concha y vivir en cuevas; ciboneyes o indocultura de la costa, talladores de piedra; y taínos o indocultura cubana de las mesetas, con deformación craneal, agricultura y cerámica desarrollada, dominio de la madera y pulimentación de objetos de piedra como las hachas petaloides.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la obra ''La Caleta: joya arqueológica antillana'' (1946) René Herrera Fritot y Charles Leroy Youmans vuelven al esquema tradicional de guanahatabeyes, que corresponderían al Guayabo Blanco de la Ciénaga de Zapata; ciboneyes, que son los restos del Plurial, los artefactos de Cayo Redondo y el material colectado en los cayos del norte de la región central; y taínos, los que tienen desarrollo agrícola, elaboran el barro, fabrican una cerámica utilitaria y ritual y se deforman el cráneo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1950 tiene lugar la Mesa Redonda de Arqueólogos del Caribe. En este evento se aprueba clasificar por complejos a las culturas prehispánicas. Se tomó como acuerdo no emplear los términos arcaico, paleolítico, mesolítico y neolítico, y utilizar, de acuerdo con el orden de antiguedad, los periodos I para la concha, II para la piedra y III para la alfarería. El complejo cultural I estaba caracterizado por poseer ajuar rústico de concha y piedra, asentamientos aislados y proporcionales a los residentes. El complejo cultural II por tener menaje construido de conchas, piedra y madera, además de objetos hechos con espina de peces y vértebras. El complejo cultural III dominaba la alfarería, la talla en madera y las posibles interrelaciones entre las representaciones de hombres, animales y plantas; poseían agricultura y conocían sus técnicas. Fabricaban objetos de material óseo. Tenían asentamientos de mayor estabilidad y construían viviendas de varias formas. Elaboraban fibras y tejidos. Practicaban la deformación craneana fronto-occipital-oblicua, pero no todos los habitantes. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1964, el profesor René Herrera Fritot, que se encontraba trabajando en la Academia de Ciencias de Cuba, postula una nueva clasificación: el grupo cerámico y no cerámico. Establece, además, cuatro subperiodos: pre-taíno, taíno temprano, taíno medio, taíno tardío. En igual fecha, el Departamento de Antropología de la Academia diseña otro modelo, de acuerdo con el nivel de desarrollo: agricultores ceramistas, que incluían como culturas al taíno y al subtaíno; y recolectores no ceramistas, para los ciboneyes aspecto Guayabo Blanco y aspecto Cayo Redondo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1965, el arqueólogo Ernesto Tabío Palma y la historiadora Estrella Rey Betancourt sientan las bases de una periodización marxista de las culturas prehispánicas cubanas. Dividen las comunidades aborígenes de Cuba en agricultores ceramistas (asociados con el grupo cultural aruaco en el que se encuentran taínos y subtaínos), con agricultura incipiente no ceramistas (ciboney aspecto Cayo Redondo) y recolectores cazadores no ceramistas (ciboney aspecto Guayabo Blanco). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Guanatahabeyes==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Indios Guanatahabeyes.jpg|miniatura|Indios Guanatahabeyes]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pertenecieron a la fase menos avanzada de las culturas aborígenes cubanas y se les considera los más primitivos pobladores del país. Aunque estuvieron muy extendidos, al momento de arribar los primeros europeos a Cuba se hallaban confinados al extremo oeste de la isla, en la zona del [[Cabo de San Antonio|Cabo de San Antonio]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las referencias históricas describen que utilizaban las cuevas y abrigos rocosos similares como refugio, y que se alimentaban de [[peces|pescados]] y [[moluscos]] marinos, así como de algunas frutas que recolectaban.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En una carta de [[Diego Velázquez (conquistador)|Diego Velázquez]] del día [[18 de abril|18 de abril]] de [[1515]], se afirma:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|Las viviendas de estos guanahatabibes es a manera de salvajes, porque no tienen casa, ni asientos, ni pueblos, ni labranzas, ni comen otra cosa sino las carnes por los montes y [[tortugas]] y pescado.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La [[Gubia de concha|gubia de concha]] – su principal instrumento- y vasijas, martillos, picos e incluso adornillos de [[caracol|caracoles]] han sido encontrados en los residuarios guanatahabeyes de Cuba, y en menor cuantía cuchillos de [[pedernal]] y otros aperos de piedras que se supone utilizaran para machacar y preparar carnes y algunas comidas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Siboneyes ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Indios siboneyes.jpg|miniatura|Indios siboneyes]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Más avanzados que los guanatahabeyes, los siboneyes lograron formas simétricas y un mayor acabado de sus distintos instrumentos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la mayoría de los casos los obtenían a partir de conchas o piedras para construir morteros, percutidores, majaderos, cucharas e instrumentos de corte.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Alrededor del año [[1500]] se localizaban en lo fundamental al norte de la actual provincia de [[Villa Clara]] y en los cayos del norte conocidos como [[Archipiélago Jardines del Rey|Jardines del Rey]]. También habitaban toda la franja costera sur de la región centro-este hasta el [[Golfo de Guacanayabo]], y el archipiélago [[Archipiélago Jardines de la Reina|Jardines de la Reina]], fundamentalmente dedicados a la pesca. Sin embargo, desde el punto de vista arqueológico los estudiosos les atribuyen una presencia casi generalizada por todo el país.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Taínos ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al igual que sus parientes los siboneyes – a quienes según los cronistas de la época tenían subyugados- los taínos provenían de la vecina isla [[La Española|La Española]], que hoy comparten la [[República Dominicana|República Dominicana]] y [[Haití|Haití]]. Localizados fundamentalmente en el centro y oriente de Cuba, los taínos fomentaron la agricultura y la alfarería, en las que lograron un alto nivel de desarrollo. Sus poblados comunales estructurados por [[caney|caneyes]] y [[bohío|bohíos]], indistintamente, eran pequeños pero bien organizados y el cacique era la máxima autoridad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las labores se distribuían en beneficio de todos, y así, mientras los hombres salían a cazar y pescar, para lo cual ya contaban con redes tejidas de algodón y anzuelos de espinas, las mujeres contribuían de manera decisiva a las siembras, la atención de los cultivos y las cosechas. También les estaban encomendada la producción alfarera, de finalidad utilitaria fundamentalmente cazuelas, burenes y otros, que utilizaban para cocinar los alimentos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se sabe que cultivaban el [[ají]], el [[maní]], el boniato, la yuca, de la cual producían el [[casabe]] –una torta de este tubérculo parecida al pan que todavía hoy se come en [[Camagüey]] y la zona oriental del país para acompañar las carnes-; el [[algodón]], que utilizaban para hacer sus hamacas y redes y, además, el [[maíz]] y el [[tabaco]], el cual consumían de preferencia asociado a distintas ceremonias.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En sus yacimientos se han encontrado gran cantidad de instrumentos de piedra como morteros, [[martillo|martillos]] y [[hacha|hachas]], así como ídolos de distinta naturaleza lítica pero de gran belleza y perfección, y unas piezas de maderas preciosas tipo banquetas llamadas dujo que utilizaban los caciques para sentarse.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desarrollaron además la cestería y la cordelería. Por su ubicación el este del país los taínos fueron los que más vinculados estuvieron a los duros procesos de conquista y colonización.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con el inicio de los repartimientos y encomiendas en [[1514]], fueron sometidos a esfuerzos extraordinarios en labores de explotación, constructivas y agrícolas. El trabajo forzado, las matanzas de escarmiento, los suicidios masivos para salvarse de la crueldad con que algunos conquistadores emprendieron su misión, los éxodos a islas y cayos en los alrededores, y asimismo algunas epidemias de enfermedades atípicas hasta entonces, diezmaron considerablemente la población aborigen, cuyos únicos descendientes actuales en Cuba se encuentran en zonas intrincadas de [[Guantánamo|Guantánamo]] próximas a [[Yateras|Yateras]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La historia recoge enfrentamientos organizados contra los españoles y los nombres de los [[cacique|caciques]] [[Hatuey|Hatuey]] y [[Guamá|Guamá]], como los primeros rebeldes cubanos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Cementerios aborígenes==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los cementerios aborígenes son sin duda alguna de muchísimo interés para la [[Arqueología]], de ahí que el estudio de los mismos permita profundizar grandemente en el mejor conocimiento de los primeros pobladores que habitaron el área, sacando a la luz nuevos descubrimientos a cerca de distintos aspectos somáticos y patológicos, así como de sus costumbres funerarias y de las características físico-antropológicas de sus primeros pobladores, cosa esta de la cual en un inicio existía poca información.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la isla, con el avance de los trabajos de campo realizados durante muchos años, se han venido estudiando algunos sitios de este tipo reportados con anterioridad, y se han descubierto otros. Se conocen en la actualidad varios cementerios aborígenes entre los cuales se encuentran: [[El Chorro de Maita]] (en [[Holguín]]),&amp;lt;ref&amp;gt;[http://www.nnc.cubaweb.cu/historia/historia30.htm «Aldea aborigen de Chorro de Maíta: realidad palpable»], artículo publicado en el sitio web Cuba Web.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
la [[Cueva de la Santa]] (en [[Ciudad de La Habana]]),&lt;br /&gt;
la [[Cueva del Perico 1]] (en [[Pinar del Río]]),&lt;br /&gt;
el sitio [[Canimar Abajo]] (en [[Matanzas]]),&lt;br /&gt;
la [[Cueva Calero]]&lt;br /&gt;
y finalmente los sitios [[La Habana|habaneros]]&lt;br /&gt;
[[Marien 2]] y&lt;br /&gt;
[[Bacuranao]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En las excavaciones arqueológicas realizadas en estos dos últimos cementerios aborígenes, participaron integrantes del [[Grupo Espeleológico Guamuhaya]] junto a miembros de otros grupos y a experimentados arqueólogos del Centro de [[Antropología]] perteneciente al [[Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente]] ([[CITMA]]) del país.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Sitio Bacuranao===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En agosto de [[1997]] se realizó la Quinta Campaña de Excavación Arqueológica en este sitio, ubicado en la [[Cueva del Infierno]], municipio habanero de [[San José de las Lajas]]. En dicha ocasión fueron encontrados los restos de cuatro individuos. Los entierros correspondieron a dos adultos y dos niños, uno de los cuales, un menor de corta edad, fue extraído en bloque para ser expuesto en el museo de la localidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esta excavación fue continuadora de la realizada en el [[1995]], la cual culminó con el descubrimiento de un gran cementerio aborigen del cual se extrajeron 54 osamentas completas. En esa ocasión el hallazgo incluyó huesos de 66&amp;amp;nbsp;personas, 57 de ellas menores de cuatro años de edad, tratándose de comunidades preagroalfareras con tradición [[mesolítica]] que poblaron la zona, con una economía de apropiación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La Cueva del Infierno no solo fue usada por comunidades de este grado de desarrollo solamente para enterrar a sus muertos, sino también como lugar de habitación según los resultados de la última campaña, en la que se detectó la presencia de tres grandes fogones que fueron utilizados para la cocción de alimentos. Por otra parte, otros grupos gentilicios de mayor desarrollo hicieron uso también, al parecer con otros fines, de esta cueva pues está reportada además como paradero de caza de grupos agroalfareros con tradición neolítica, habiéndose hallado en su interior numerosos fragmentos de vasijas de [[cerámica]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Sitio Marien 2===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde la década del 50 se conoce de la existencia del sitio que se conoce por Marien 2 debido a los trabajos de campo del Grupo Guamá de aquel entonces y también de los trabajos realizados por el fallecido arqueólogo cubano [[Ernesto Tabío]]. El sitio Marien&amp;amp;nbsp;2 se encuentra ubicado muy cerca de la [[Bahía de Mariel]], en el interior de una cueva.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el año [[1992]] se realizó la primera campaña de excavación arqueológica de este sitio, del cual se exhumaron restos de 50 individuos, de ellos 11&amp;amp;nbsp;adultos, 2&amp;amp;nbsp;subadultos y 37&amp;amp;nbsp;niños. Se extrajeron algunos entierros primarios y otros secundarios y según palabras del Dr. [[Gabino La&amp;amp;nbsp;Rosa]], jefe de la excavación, se pudo comprobar una relación muy interesante en las prácticas sepulcrales y es que prácticamente todos los adultos estaban acompañados por niños, lo cual amplió la visión de los aspectos sociales y culturales que tenían esto grupos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En marzo de [[1998]] se realizó la segunda campaña de excavación en este sitio y en esta ocasión se trabajó en 10&amp;amp;nbsp;entierros, la mayoría niños, se logró comprobar que en la cueva existe un área bien definida y delimitada a la izquierda que fue usada para entierros, en tanto que el área de la derecha fue sitio de habitación y en este fue hallado un inmenso [[fogón]] con abundante restos de la dieta de estos grupos que recolectaban, cazaban y pescaban. Habían restos de [[peces]], de [[bivalvo]]s, [[concha|conchas]] de [[moluscos]], [[jutía]]s, etc.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En esta ocasión se ratifica la presencia de ofrendas en los entierros, consistentes en valvas de ''[[Isognomus alatus]]'', y uno de los entierros (en la foto) tenía una gran [[cigua]] cerca del cráneo. También en cuanto a las costumbres funerarias, se van acumulando pruebas suficientes obtenidas de este y de otros cementerios aborígenes estudiados, que permiten negar la fabulación generalizada en Cuba en los años 1940 y 1950, de los entierros con la cabeza orientada al este. Se hallaron entierros con gran diferencia en la orientación de los cuerpos sin hallar una repetición absoluta, en esta foto se observa por la flecha que indica el norte que no está orientado exactamente este-oeste y además que la cabeza no está hacia el este sino al oeste.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Toda la tierra extraida se pasó por un tamiz para evitar la perdida de pequeños huesos de falanges u otras posibles evidencias de pequeñas dimensiones. Gracias al tamizado al instante es que en ocasiones se detecta, por la presencia de una pequeña evidencia, la proximidad de un entierro, aún cuando el excavador no lo ha notado, permitiendo a partir de ese instante, ser aún más meticulosos y precisos en el trabajo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Sitios arqueológicos aborígenes de Guanajay==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Guanajay]] es un municipio muy antiguo, su fundación data de [[1650]], según el historiador [[Luis Manuel Núñez]] y se dice que fue fundada por los españoles sobre un asentamiento aborigen. El propio topónimo Guanajay es un término aborigen, lo cual le da más veracidad a la afirmación anterior. Pero no siempre este poblado llevó ese nombre, según las viejas crónicas antiguamente se llamó Guamuhaya, topónimo igualmente aborigen.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A partir del año [[1990]] hasta [[1995]] se realizó en toda la isla el Censo Arqueológico Nacional por parte del Centro de Antropología del CITMA (Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio ambiente). Cada provincia tuvo un especialista al frente de dicho censo y [[Provincia La Habana]] fue dirigida por el Dr. Gabino La Rosa Corso, conocido arqueólogo cubano que ha trabajado tanto la Arqueología Aborigen como la Colonial, quien atendió directamente además del municipio, los municipios Caimito y Mariel que comparten sus fronteras con Guanajay.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego de la visita en [[1991]] a la localidad por parte del Dr. Gabino La Rosa, se descartó todo reporte antiguo de sitio, al no encontrarse en el recorrido de inspección, ninguna evidencia material consistente. A partir de este momento, interesados por revelar los secretos de la historia guanajayense, los miembros del Grupo Guamuhaya comenzaron con las prospecciones arqueológicas en Guanajay, partiendo del mapa topográfico de la localidad y siguiendo los posibles patrones de asentamiento, dada las características del terreno que fuesen apropiadas para tal fin, preferiblemente lugares con una fuente de agua cercana y en áreas poco afectadas por crecidas de ríos o arroyos. Se hicieron varias prospecciones del terreno en diferentes áreas sin hallar evidencias de superficie, hasta que a mediados de 1992 luego de muchas búsquedas, comenzaron los primeros descubrimientos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Gracias a la orientación metodológica y el asesoramiento recibido por parte del Doctor Gabino, en [[1994]] realizamos el primer reporte de sitio arqueológico y a partir de entonces el grupo pasó a llamarse Grupo EspeleoArqueológico hasta enero del [[2001]] en que volvió a la antigua denominación de Grupo Espeleológico, ya que las actividades puramente arqueológicas no están incluidas dentro del objeto social de la Sociedad Espeleológica de Cuba. En lo sucesivo el grupo se ha dedicado solamente a la visita, preservación y protección de los sitios descubiertos y reportados por el colectivo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así es que, hasta la fecha son tres los sitios arqueológicos aborígenes hallados y reportados por parte del GEG, cuyas evidencias han sido analizadas en el Centro de Antropología del CITMA. De ellos dos sitios a cielo abierto, ambos asentamientos aborígenes (Guanajay 2 y Jobo), y uno en cueva que es un campamento de caza (Guanajay 1).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El asentamiento aborigen Guanajay 2 presenta un gran taller de silex y se trata de un sitio Preagroalfarero con tradición mesolítca (mesolítico medio) o sea una comunidad gentilicia con una [[economía]] de apropiación. Igual filiación le han dado los especialistas al sitio Guanajay 1, en tanto que el sitio Jobo se trata de un Protoagroalfarero (mesolítico tardío), una comunidad que trabajaba la agricultura y tenía una alfarería incipiente. Este sitio constituye hasta el presente el Protoagroalfarero más occidental del país, siendo el más próximo de su tipo el sitio Banes 2 en el vecino municipio [[Caimito]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Asentamiento aborigen más antiguo de Cuba==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Farallones_de_Seboruco.jpg|miniatura|400px|Farallones de Seboruco]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una inapreciable reliquia histórica para el conocimiento humano resulta el sitio arqueológico los Farallones de Seboruco, el lugar más arcaico del asentamiento aborigen del archipiélago cubano, localizado en el municipio de Mayarí, de la oriental provincia de Holguín, un lugar de extraordinario valor científico y cultural que integra esencialmente el patrimonio cultural del pueblo cubano.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot;&amp;gt;[http://www.aldia.cu/index.php?mod=noticias&amp;amp;id=10611 «El asentamiento aborigen más antiguo de Cuba»], artículo publicado en el sitio web Al&amp;amp;nbsp;Día.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Su descubrimiento, por el doctor Antonio Núñez Jiménez, investigador ya fallecido, data del 1939. El hallazgo reveló la cultura más antigua de Cuba, la cual se remonta aproximadamente a seis mil años atrás. Los primeros habitantes de nuestra Isla, pertenecían al grupo protoarcaico, el cual no conocía el uso de la agricultura ni la cerámica e ignoraban el pulimento de las piedras, pero, sabían el secreto de la talla en madera.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sus utensilios para el trabajo consistían en cuchillos, destrales, majadores y otros instrumentos hechos de rocas sílex lasqueadas, piezas largas y filosas que empleaban en sus tareas de subsistencia y los ubican en la etapa preagroalfarera, ya que ésta se divide en tres fases denominada: temprana, media y tardía, la primera de ellas corresponden a los residuarios de Levisa y Seboruco que se caracterizan por la industria de las lascas y puntas de sílex.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La economía de dichos grupos protoarcaicos indocubanos, primeros habitantes de Cuba, dependendía de la caza, la pesca y la recolección por lo que sus comunidades generalmente eran nómadas. En los Farallones de Seboruco, hoy Monumento Nacional, fueron encontradas algunas evidencias de madera tallada que supone su función estaba dedicada a actividades rituales de acuerdo con su estructura, ya que semejan cetros. Según las investigaciones, los grupos aborígenes protoarcaicos se guarecían en cuevas para las prácticas necrológicas. Los enterramientos los hacían con algún desarrollo ritual; los cadáveres los sepultaban, situándoles objetos líticos al lado a manera de ofrendas funerarias.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Seboruco está conformado por varias cuevas donde aparecieron por primera vez pictografías en la zona oriental, las que se conservan aún en buen estado y se pueden apreciar dibujos en blanco y negro con estilo más bien abstracto y trazos lineales muy simple que muestran el arte rupestre de nuestra cultura prehistórica, considerada la más antigua manifestación artística hecha en nuestro país.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Otras excavaciones llevadas a cabo el 18 de mayo de 1979, encabezada por Núñez Jiménez, acompañado por José A. Viciedo y Carlos Betancourt, hicieron nuevos aportes de mayor valor para continuar esclareciendo la antigua cultura aborigen. A una profundidad de 0,30 metros fueron descubiertos huesos y otras piezas arqueológicas que revelaron parte de su dieta alimentaria. Para sorpresa de los investigadores fue encontrado un esqueleto que a pesar del deterioro por el tiempo, pudo reconstruirse su posición acuclillada y se estima perteneciera a una persona de 13&amp;amp;nbsp;años de edad del sexo femenino.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los Farallones de Seboruco representan un alto significado arqueológico. Aquí se han encontrado los sitios Seboruco III, IV, V, VI y VII, los que rodean el farallón y son las únicas zonas que parecen hayan sido habitadas hasta el momento, y además, por ser muy homogéneas pertenecen al grupo protoarcaico, el más antiguo de nuestra historia aborigen. Farallones de Seboruco es conocido internacionalmente por constituir un lugar clásico y típico para la investigación en el área antillana y muy especialmente para nuestro país. Posee un conclave básico en el entorno geobiológico y tiene también una relevancia cultural apreciable e indiscutible para las generaciones futuras y el desarrollo de las investigaciones que a allí se efectúan y que todavía no han concluido.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Etapas==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Etapa preagroalfarera (6000 a. n. e. hasta 1500 n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se incluye en ella a todos los grupos aborígenes cubanos que no practicaban la agricultura ni utilizaban la cerámica. Es decir, sus actividades económicas se reducían a la recolección de frutas, tubérculos, raíces silvestres, y también moluscos terrestres y marinos. Practicaban la pesca fluvial y marítima, así como la caza menor. En su fase más temprana es posible que algunos grupos practicasen la caza de animales de tamaño apreciable, sobrevivientes últimos de la extinguida fauna terrestre pleistocénica, así como de algunos grandes mamíferos marinos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Fase temprana (6000 a. n. e. - 1000 a. n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los aborígenes cubanos más antiguos están incluidos en esta fase. Algunos arqueólogos cubanos los denominan «protoarcaicos». Estos grupos aborígenes muy antiguos han sido descubiertos en esta última década y, por lo tanto, el conocimiento que tenemos de ellos no es muy amplio todavía.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En excavaciones realizadas en 1973 por arqueólogos de la Academia de Ciencias, asesorados por el doctor J. Kozlowski, de la Universidad de Cracovia, en el sitio Levisa&amp;amp;nbsp;I, descubierto por nosotros en el año 1964, en un abrigo rocoso de los farallones del Río Levisa -a poca distancia, al Sur, de las minas de Nicaro, provincia de Holguín- se encontraron en la capa más profunda de la excavación instrumentos de piedra tallada (es decir, hechos de piedras muy duras: sílex, chert, calcedonia, que al ser golpeados por el hombre con otra piedra producen lascas cortantes) entre los que figuraban grandes cuchillos, raspadores, buriles, etcétera.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se debe señalar que este conjunto de artefactos de piedra no corresponde en forma alguna con el ajuar de los grupos aboríge-nes cubanos conocidos por nosotros hasta entonces. En esa capa más profunda se encontraron algunos fragmentos de carbón vegetal provenientes de muy antiguos fogones, los que, al ser sometidos al análisis radiocarbónico (C-14) en un laboratorio de física nuclear, arrojaron un fechado de cinco mil ciento cuarenta años de antigüedad. Calibrado este fechado por métodos todavía más precisos nos dio una fecha muy próxima a los seis mil años de antigüedad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|Estos instrumentos consisten en grandes lascas, láminas y puntas, así como grandes núcleos de piedra.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con respecto a la llegada a Cuba de estos primitivos hombres, es muy interesante señalar que, de acuerdo con estudios nuestros realizados en 1979, por esa época el nivel del mar se encontraba a unos veinte metros por debajo del nivel actual, por lo que la configuración de las costas de algunas islas antillanas, especialmente las Bahamas y Cuba, era bastante diferente de lo que vemos en los mapas geográficos actuales, pero seguían siendo islas separadas unas de otras. La geología nos indica que la unión de las islas antillanas con las áreas continentales se produjo hace muchos millones de años; por otra parte, actualmente los cálculos más audaces de los especialistas en cuanto a la presencia del hombre en América no van más allá de los cincuenta mil años. Luego, estos primeros amerindios tuvieron forzosamente que llegar a las Antillas, inclusive a Cuba, por vía de la navegación, aunque fuera en su forma más rudimentaria.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A pesar de que se ha investigado y discutido mucho sobre el origen de esos antiguos aborígenes cubanos y sobre las rutas que siguieron para llegar a nuestras costas, esto es algo que no sabemos con certeza todavía. Sin embargo, se señalan tres, rutas potenciales: (a) del Sudeste de Estados Unidos hacia las Bahamas y de allí hasta Cuba (b) desde el Nordeste de la costa de Nicaragua, a través de una serie de islas e islotes que emergían entonces en el Mar Caribe, hasta Jamaica y de allí a Cuba, y (c) desde la costa Nordeste de Venezuela a las Antillas Menores, y después hacia las Antillas Mayores hasta llegar finalmente a Cuba. Las futuras investigaciones seguramente aclararán este interesante problema que afrontamos en la actualidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Otro sitio arqueológico que también corresponde a esta fase temprana (o Protoarcaica) de la etapa Preagroalfarera es el de los Farallones de Seboruco. Está situado a cinco kilómetros al Sursudeste de la población de Mayarí, en la provincia de Holguín.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1943, el doctor Antonio Núñez Jiménez descubrió este sitio e hizo algunas excavaciones. En los años 1960 y 1970. arqueólogos de nuestra Academia de Ciencias lo exploraron y excavaron en diversas oportunidades. Ahora, por su importancia, nos vamos a referir concretamente a las excavaciones realizadas por ellos en 1978. Este trabajo aportó valiosos datos relativos a algunos aspectos de la cultura de estos primitivos indocubanos, así como del medio ecológico, incluyendo al geológico. En el material colectado allí, aparecen artefactos de piedra tallada que son los de mayor tamaño y de tipo más primitivo encontrados en nuestro país hasta esa fecha. Por la literatura arqueológica publicada hasta ahora sobre las Antillas o la América Central, no se conocen artefactos de piedra similares. Estos instrumentos consisten en grandes lascas, láminas y puntas, así como grandes núcleos de piedra (de donde sacaban los anteriores instrumentos) poco explotados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se pudo advertir la existencia de varias etapas de desarrollo en la técnica de fabricación de herramientas de piedra tallada. Un resultado importante fue descubrir la fuente de aprovisionamiento de sílex de donde los primitivos hombres que habitaron el sitio de Seboruco obtenían la materia prima para elaborar las herramientas de piedra con que cazaban y trabajaban la madera.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Uno de los problemas que quedaron planteados, entre los resultados de esa excavación -en relación con la caza-, fue la presencia de las grandes puntas de piedra tallada y su posible implicación con el antiguo medio correspondiente a este yacimiento arqueológico, ya que en ese período (seis mil años o más) existían grandes mamíferos marinos en la costa, las llamadas «[[focas tropicales]]» ''([[Monachus tropicalis]])'' y, en la desembocadura de los ríos, el [[manatí]] ''([[Trichecizus manatus]])''.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
También en esa época pudo haber grandes mamíferos terrestres en el interior del país, como últimos representantes de la fauna pleistocénica; tal es el caso de los grandes perezosos (Megalocnus rodens) cuyos restos óseos se han encontrado con cierta frecuencia, pero cuya asociación con evidencias humanas parece todavía dudosa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lamentablemente, en ninguna de las expediciones al sitio Seboruco se ha podido obtener muestras para poder fechar por medio del radiocarbono (T-14) este interesantísimo sitio. No obstante, algunos investigadores estiman que la antigüedad de Seboruco, sobre todo la de la época más temprana, puede ser bastante superior a los seis mil o siete mil años. Para ello se basan fundamentalmente en la tipología de las grandes herramientas de piedra tallada que aparecido allí.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Fase media (2000 a. n. e. hasta 1000 n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pertenece a esta fase de la etapa Preagroalfarera el grupo cultural aborigen denominado Ciboney-Guayabo Blanco. Estos aborígenes no fueron conocidos; directa ni indirectamente, por los conquistadores españoles. El grupo lleva ese nombre porque sus primeras manifestaciones aparecieron en 1913, en el sitio de ese nombre, que está localizado en la Ciénaga Oriental de Zapata, al Nordeste de la Bahía de Cochinos, costa Sur de la provincia de Matanzas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los aborígenes que corresponden a esta fase media Preagroalfarera, en lo que respecta a sus actividades económicas, eran recolectores de frutos y raíces silvestres así como de moluscos marinos y terrestres; practicaban la pesca y la caza menor (por ejemplo, de las jutías). Sus sitios de habitación se manifiestan por las evidencias de amontonamientos de basura, que fluctúan en magnitud desde residuarios super-ficiales y pequeños hasta grandes montículos que llegan a tener hasta varias decenas de metros de diámetro y dos o tres metros de altura. Las evidencias de estos primitivos hombres las encontramos por toda la Isla, casi siempre en sitios costeros. En ocasiones habitaban en cuevas y abrigos rocosos, pero también lo hacían al aire libre.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|Son abundantes sus herramientas hechas de la concha de grandes moluscos marinos, como las gubias, que utilizaban para trabajar la madera.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Un caso típico de habitación, al aire libre, de aborígenes de esta fase media Preagroalfarera, nos lo brinda el gran residuario ubicado frente a la Cueva Funche, Península de Guanahacabibes, en el extremo occidental de la provincia de Pinar del Río. En 1966, arqueólogos de la Academia de Ciencias de Cuba, realizaron allí amplias y detalladas excavaciones.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tenía este depósito de basura aborigen unos cuarenta y seis metros en su eje este-oeste y cuarenta y dos metros en su eje norte-sur, siendo su altura máxima de uno y medio metros. Como resultado de estos trabajos se recolectaron muchas evidencias constituidas por una gran cantidad de artefactos de piedra y de concha de moluscos marinos de gran tamaño, todos de tosca factura. Entre los primeros se destacan los percutores o martillos y los majaderos, que servían para triturar semillas; entre las segundas, las gubias y 'vasijas. No se encontraron herramientas de piedra tallada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El examen de los restos de comida mostró una gran cantidad de huesos de diferentes especies de jutías, muchos carapachos de cangrejos y abundantes conchas de moluscos marinos de diferentes tamaños. Las muestras orgánicas colectadas en ese sitio fueron analizadas por medio del carbón radiactivo (C-14), las cuales dieron fechados de una antigüedad que varía entre los cuatro mil y dos mil años.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sobre las prácticas funerarias realizadas por los aborígenes del grupo Ciboney-Guayabo Blanco, típicos de esta fase media Preagroalfarera, tenemos abundante información de diferentes sitios; pero, a guisa de ejemplo, diremos que arqueólogos de nuestra Academia de Ciencias excavaron durante los años 1971 y 1972 la importante cueva funeraria conocida por el nombre de El Perico I, situada en las cercanías de Bahía Honda, provincia de Pinar del Río. Allí exhumaron unos cincuenta y un entierros de aborígenes Ciboney-Guayabo Blanco. De ese total, cuarenta eran de carácter primario, es decir, habían sido enterrados directamente en el suelo sin tocar para nada después los restos de los individuos; once eran de carácter secundario, es decir, el muerto había sido enterrado, pero posteriormente los aborígenes lo habían desenterrado. Hicieron como una especie de paquete con el cráneo y los huesos largos, y así lo habían vuelto a enterrar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los restos humanos excavados correspondían a treinta y tres niños y dieciocho adultos. No se observó que los entierros estuviesen orientados en relación con algún punto geográfico dado. Los entierros primarios aparecían en las capas medias y tardías; los secundarios, en las capas tempranas (o más antiguas) y estaban muy cubiertos de polvo rojo obtenido del mineral conocido por hematita, hecho partículas y bien triturado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Todos los cráneos colectados allí no presentaban deformación artificial, rasgo cultural de todos los aborígenes preagroalfareros y protoagrícolas de Cuba.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Fase tardía (100 a. n. e. - 1500 a. n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A esta fase tardía Preagroalfarera corresponde el grupo aborigen Ciboney-Cayo Redondo. Este grupo cultural se denomina así porque, en 1941, se hizo la primera excavación sistemática de un sitio de este complejo cultural en el cayuelo Cayo Redondo, ubicado junto a la costa cenagosa y de manglares muy cerca de La Fe, en la Bahía de Guadiana, parte Norte de la Península de Guanahacabibes, provincia de Pinar del Río.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los aborígenes que corresponden a esta fase tardía Preagroalfarera, en lo que respecta a sus actividades económicas, eran recolectores de frutos, raíces y&lt;br /&gt;
tubérculos silvestres, así como de moluscos marinos y terrestres; practicaban la pesca y la caza menor de jutías y aves. Estos hombres habitaron por todo nuestro territorio desde el [[años 90 a. n. e.|100&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.]] hasta la llegada de los españoles; no obstante, es probable que algunos grupos siguieran viviendo hasta el [[siglo&amp;amp;nbsp;XVII]] en lugares apartados y remotos de nuestro archipiélago. De acuerdo con los cronistas, tuvieron muy poco contacto con los conquistadores. Sus restos aparecen generalmente ubicados en sitios costeros y cenagosos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las principales zonas de Cuba donde se encuentran sus residuarios son la costa Sur de las provincias de Camagüey y Las Tunas, así como las áreas aledañas a la desembocadura del Río Cauto, en la provincia Granma. En todas estas áreas las evidencias dejadas por esos indocubanos son muy abundantes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las herramientas utilizadas por estos hombres, de acuerdo con las evidencias obtenidas por los arqueólogos, están formadas, en primer lugar, por instrumentos de piedra tales como majaderos y morteros, utilizados para moler y triturar granos y semillas de plantas silvestres. Algunos de estos artefactos presentan simetría bilateral y buen acabado superficial. También hacen buen uso de los instrumentos de piedra tallada, empleando el sílex, tales como cuchillos y raspadores. Son abundantes las herramientas hechas de la concha de grandes moluscos marinos, como las gubias, que utilizaban para trabajar la madera. Es notable el empleo que hace este grupo de los colorantes minerales; por ejemplo, de la hematita y la limonita, con los que obtenían polvos de color rojo y amarillo respectivamente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las prácticas funerarias de este grupo humano eran, en algunos casos, mucho más complejas que las de los aborígenes correspondientes a las fases temprana y media de la etapa Preagroalfarera; un ejemplo de esto lo tenemos en los resultados de la excavación hecha en 1941 por el doctor R. Herrera Fritot en la cueva funeraria de Los Niños, en Cayo Salinas, Bahía de Buenavista o Caguanes, provincia de Sancti Spíritus, en la costa Norte. Allí se encontró un interesante entierro colectivo de trece niños, que fluctuaban en edad desde uno hasta diez años. Sobre esto nos dice el doctor Herrera: «Con cada esqueleto colocaron una bola lítica, cuyo tamaño guarda relación con la edad del individuo».&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los entierros estaban dispuestos en forma más o menos circular, teniendo como centro el de un niño, al parecer más importante, pues presentaba como ofrendas dos &amp;quot;dagas&amp;quot; de piedra y también una bola de piedra, la más pulida de todas. Estas &amp;quot;dagas&amp;quot; y bolas de piedra parecen estar estrechamente relacionadas con los entierros de los aborígenes de esta fase tardía Preagroalfarera. Los cráneos de estos hombres, al igual que los de las fases temprana y media de esta etapa Preagroalfarera, no están deformados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Etapa protoagrícola (100 a. n. e. a 1000 n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los conocimientos que tenemos de los aborígenes que corresponden a esta etapa no son muy amplios, pues se han comenzado a estudiar en los últimos diez años. Podemos decir que esta etapa es transicional entre las etapas Preagroalfarera y Agroalfarera; en ella quedan enmarcadas algunas comunidades aborígenes cubanas que generalmente presentan un ajuar que se corresponde con la fase tardía de la etapa Preagroalfarera, es decir, similar al del Ciboney-Cayo Redondo, pero con evidencias ya de un limitado uso de las vasijas hechas de cerámica, casi siempre pequeñas y simples, digamos, con muy pocas decoraciones, si es que las tienen.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En ese ajuar nunca aparece el &amp;quot;burén&amp;quot;: torta de cerámica utilizada por los aborígenes agroalfareros para asar el pan de casabe hecho de la yuca y que, para los arqueólogos, es un indicativo indirecto de la agricultura de este tubérculo, ya bien desarrollada. Otras evidencias características de esta etapa Protoagrícola, sobre todo en sus fases temprana y media, es la abundancia de pequeñas herramientas de pie&lt;br /&gt;
dra tallada: cuchillos, raspadores, buriles, etcétera, a cuyo conjunto los especialistas denominan &amp;quot;microlítico&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1964 se localiza un sitio: el abrigo rocoso de Arroyo del Palo, muy próximo a Mayarí, provincia de Holguín, en que se presentaba un. ajuar típico del Ciboney-Cayo Redondo que, como sabemos, corresponde a la fase tardía de la etapa Preagroalfarera, pero con una presencia muy abundante de restos de vasijas de cerámica, a veces muy decoradas pero sólo por medio de simples incisiones; cerámica muy diferente a la que se ve en la etapa Agroalfarera de Cuba. A pesar de que en este sitio colectamos muchos fragmentos de vasijas de cerámica, no apareció ni un solo fragmento de burén. Igual ocurrió en otros sitios de la provincia de Holguín: Mejías y Santa Rosalía I. En aquella época pensamos que estos restos correspondían a una nueva cultura aborigen de Cuba: la que denominamos &amp;quot;Mayarí&amp;quot;. Sin embargo, hoy creemos que, en realidad, lo que habíamos descubierto era más bien una manifestación de la fase tardía de la etapa Protoagrícola.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estudios hechos en la década del setenta por el arqueólogo Ramón Dacal, de la Universidad de La Habana, en los sitios Canímar y Playitas, cercanos a la Bahía de Matanzas, así como en Aguas Verdes, en la costa Norte de la provincia de Guantánamo, nos dan lo que parecen ser las manifestaciones más tempranas de la etapa Protoagrícola.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estos aborígenes parecen haber habitado por toda la Isla, mostrando cierta preferencia por los sitios próximos a la costa en su fase temprana, y también tierra adentro en la fase tardía.&lt;br /&gt;
La duración de la etapa Protoagrícola de Cuba es de poco más de un milenio, desde aproximadamente el año [[siglo II a. n. e.|100&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.]] hasta el 1000&amp;amp;nbsp;[[nuestra era|n.&amp;amp;nbsp;e.]]; como se ve, traspasa en el tiempo y el desarrollo económico a las clásicas manifestaciones preagroalfareras tardías y las más tempranas de las agroalfareras. Los cráneos de estos hombres no son deformados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Etapa Agroalfarera (800-1500)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Comunidades_agricultores-ceramistas.jpg|300px|thumb|right|Comunidades aborígenes agricultoras-ceramistas.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En esta corta etapa, pues abarca sólo setecientos años, están incluidas todas aquellas comunidades aborígenes cubanas cuya economía de subsistencia se basaba principalmente en la agricultura de raíces, tubérculos y granos; pero entre esos cultivos predominaba el de la yuca y, algo menos, el del boniato. También practicaban la recolección, la pesca y la caza menor. Corresponde esta etapa a los aborígenes más estudiados y mejor conocidos de Cuba.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los sistemas de agricultura que practicaban los agroalfareros de esta Isla, al igual que los de las demás Antillas Mayores, eran dos: el de roza, el más extendido entre ellos, que era el más antiguo y menos eficiente, y el de montones, el más reciente y más eficiente. El cultivo de roza consistía en despejar ciertas áreas de los bosques, talando los árboles, limpiando los arbustos y terminando la limpieza del terreno por medio del fuego. Para talar los árboles utilizaban las hachas de piedra pulida. Después removían con un palo aguzado (la coa) el terreno así obtenido y allí plantaban sus cultivos. Al cabo de dos o tres años, por agotamiento de los suelos, necesitaban nuevos terrenos y tenían que repetir las operaciones ya indicadas en áreas contiguas del bosque virgen. Este sistema lo emplearon desde su llegada a Cuba, hacia el siglo VIII.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El cultivo de montones, al parecer, se comenzó a utilizar por el siglo xi. Para esto se requería un terreno llano y despejado de la vegetación natural. Con las coas removían el terreno y levantaban pequeños montículos de tierra suelta, que tenían dos o tres metros de diámetro, formando hileras, y separados unos de otros por unos pocos metros. En esos pequeños montículos sembraban los tubérculos de yuca o los bejucos de boniato. Este sistema de cultivo daba cosechas, por unidad de área, mucho mayores que por el sistema de roza.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero a pesar de la mayor eficiencia del cultivo de montones, los aborígenes siguieron empleando el cultivo de roza, por ejemplo, en las laderas de los cerros, porque las fuertes lluvias, en esas condiciones, arrastraban los sembrados de montones&lt;br /&gt;
Los aborígenes de la etapa Agroalfarera utilizaban profusamente la cerámica ya bien desarrollada, principalmente en forma de vasijas, que utilizaban para cocer sus alimentos y conservar el agua, así como de burenes, que servían para tostar el pan de casabe que hacían de la yuca rallada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los arqueólogos han denominado a estos indocubanos agricultores y ceramistas &amp;quot;subtaínos&amp;quot; y &amp;quot;tainos&amp;quot;, atendiendo al mayor o menor grado del desarrollo socioeconómico alcanzado por esas comunidades, así como por ciertas características que presentan sus ajuares, principalmente en los rasgos decorativos de la cerámica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|&amp;quot;... pero entre esos cultivos predomina el de la yuca y algo menos el del boniato; también practicaban la recolección, la pesca y la caza menor.&amp;quot;}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tanto los subtaínos como los taínos corresponden a la gran familia aborigen sudamericana llamada &amp;quot;aruaca&amp;quot;. Los cronistas de Indias, principalmente el padre Las Casas y Gonzalo Fernández de Oviedo, nos han legado valiosas informaciones sobre estas comunidades primitivas antillanas; pero esos trabajos versan, casi exclusivamente, sobre los grupos aruacos, agricultores y ceramistas, que vivían en la isla La Española, Los comentarios enfocan, como es natural, la situación existente en esa área en la época del descubrimiento y en los primeros años de la conquista.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por otra parte, los trabajos arqueológicos realizados a partir del siglo pasado, pero sobre todo los efectuados en las últimas décadas de este siglo xx, nos suministran datos cada vez más precisos sobre estas comunidades primitivas. Así sabemos que la introducción de la cerámica y de la agricultura en las Antillas tuvo lugar en los comienzos de nuestra era, es decir, hace unos das mi. años. Indígenas&lt;br /&gt;
del grupo arúaco, con un nivel de desarrollo agrícola y ceramista bastante alta, partieron en esa época de la Península de Paria (en la costa Nordeste de Venezuela) y comenzaron a emigrar hacia las Antillas Menores, llegaron a Puerto Rico por el año [[150&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.]], desde donde se extendieron gradualmente por las Antillas Mayores y las Bahamas, durante un período de varios siglos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La llegada de los primeros grupos subtaínos a Cuba se remonta a una antigüedad mucho mayor de lo que se creía hasta hace algunos años. Fechados radiocarbónicos (C-14) obtenidos en 1963 por arqueólogos de la Academia de Ciencias de Cuba, en un residuario del área de Banes, provincia de Holguín, sirvieron de base para hacer estimados que nos permiten indicar que el arribo de estos aborígenes a nuestro país debe de haber tenido lugar por el [[siglo&amp;amp;nbsp;VIII]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En un proceso de muchos años, los aborígenes agricultores y ceramistas se fueron asentando en la parte oriental y central de Cuba, después de su llegada desde La Española; especialmente lo hicieron en el área de la actual provincia de Holguín, donde alcanzaron su máximo desarrollo demográfico.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los testimonios materiales del grupo subtaína, muy abundantes, han sido colectados por los arqueólogos en las provincias de Guantánamo, Holguín, Santiago de Cuba y Gramna; en diversas localidades de las de Camagüey y Ciego de Ávila; y en algunos sitios de Cienfuegos, Sancti Spíritus y Villa Clara, y muy pocos en la de Matanzas. Estos materiales han sido recogidos de residuarios que, por su magnitud, indican que se trataba de verdaderos asientos de poblados. En cambio, en las provincias de La Habana y Pinar del Río sólo se han obtenido, hasta ahora, restos de poblados pequeños o evidencias aisladas. En la Isla de la Juventud sólo se ha encontrado algún que otro objeto aislado correspondiente a estos grupos indocubanos.&lt;br /&gt;
El estudio de los sitios de habitación de estos aborígenes agroalfareros, hecho por los arqueólogos, indica que generalmente eran pequeños poblados con las casas dispuestas alrededor de un área central despejada, que ellos denominaban &amp;quot;batey&amp;quot;, y que era empleada para sus ceremonias y para el juego de pelota llamado &amp;quot;batos&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque algunos poblados se hicieron junto a&lt;br /&gt;
la costa, la mayoría aparecen tierra adentro, pero no muy alejados del mar. Su habitación en cuevas parece haber sido esporádica, pero éstas se usaron principalmente para depositar a sus muertos o como sitios en que tenían lugar ciertas ceremonias religiosas.&lt;br /&gt;
Las viviendas de los aborígenes agroalfareros, según los cronistas, tenían un cuerpo cilíndrico y techo cónico; las paredes estaban formadas con cañas y los techos cubiertos de hojas de palma; estas casas eran llamadas &amp;quot;caneyes&amp;quot; par los&lt;br /&gt;
indocubanos. Ellos también las hacían de forma rectangular, muy similares a los bohíos de nuestros campesinos; pero esta forma no era muy frecuente.&lt;br /&gt;
Hacían también cobertizos con palos y techumbres de hojas de palma, que utilizaban, entre otras cosas, para proteger las canoas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se puede apreciar, por los testimonios materiales encontrados en los sitios de habitación de estos aborígenes agroalfareros, que su ajuar era muy abundante y variado. En ellos se localiza gran cantidad de fragmentos de artefactos de cerámica, piedra, concha y hueso. Sabemos que empleaban la madera para hacer diversos objetos, entre los que se destacan las canoas; eran hábiles cesteros y dominaban las técnicas textiles; sobre éstas los españoles nos hablan de la confección de hamacas que hacían con hilos de algodón, además de otras cosas utilitarias.&lt;br /&gt;
Como hemos dicho, las evidencias cerámicas son muy abundantes, predominando los restos de vasijas de diversos tamaños y formas, algunas muy decoradas, que utilizaban para cocer sus alimentos y guardar agua. En la mayoría de los casos, las técnicas de decoración se realizaban por medio de incisiones o aplicaciones.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estas técnicas no incluyen el uso de pinturas. Otros artefactos de cerámica muy frecuentes son los burenes, que consisten en unos discos de barro cocido, con un diámetro que varía entre treinta y sesenta centímetros y de un grosor de uno y medio a cuatro centímetros. La superficie superior del disco era pulida, sobre la que depositaban la masa de yuca rallada de donde salía la torta de casabe después de horneada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los instrumentos de piedra son numerosos y variados. Entre ellos destacaremos las hachas de piedra pulida, denominadas &amp;quot;hachas petaloides&amp;quot;. Como ya dijimos, este instrumento era fundamental para la preparación de sus campos de cultivo, pero podía también servir para la guerra. Algunas, muy bien terminadas, deben de haberse utilizado para fines ceremoniales. Éstas alcanzan un alto grado de valor estético.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los percutores o martillos de piedra son abundantes. La mayoría de estos instrumentos consiste en piedras o guijarros muy duros, usados en su estado natural; aunque hay algunos que presentan formas geométricas: cúbicas, discoidales y rectangulares. Eran empleados para golpes o triturar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tanto los morteros como los majaderos de piedra aparecen en forma ocasional; estos últimos pueden ser de forma acampanada o cilíndrica, y de diversos tamaños.&lt;br /&gt;
También aparecen en el ajuar agroalfarero, en forma no muy abundante, amuletos o adornos muy bellas. Entre ellos se destacan los denominados &amp;quot;idolillos de piedra&amp;quot;, en forma de entes antropomórficos o antropozoomórficos, es decir, con rasgos humanos y de animales. Casi siempre se trata de una figura humana en posición acuclillada, con los&lt;br /&gt;
brazos adosados a los costados y las manos sobre el vientre.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los órganos genitales masculinos se muestran en forma muy conspicua. Estos idolillos presentan una taladradura transversal, a la altura de los hombros, que debe de haber servido para suspenderlos. El material de piedra empleado es; por regla general, 1a cuarcita y la jadeíta, aunque se han encontrado algunos hechos de la concha de grandes moluscos marinos o de hueso de animales, como el manatí.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Examinando las evidencias de desechos de comida en los residuarios agroalfareros, sólo encontramos restos de alimentos de origen animal, que varían de acuerdo con muchos factores, tales como la proximidad o no a la costa del sitio de habitación, la abundancia o escasez de determinada especie faúnica, etcétera. Pero, en general, encontramos huesos de jutía, manatí, aves, pescado, tortugas y otros reptiles, así como conchas de moluscos, tanto terrestres como marinos; también carapachos de cangrejos y otros crustáceos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La evidencia indirecta de la alimentación vegetal, nos la proporciona la presencia abundante, casi siempre, de fragmentos de burenes de cerámica, que para los arqueólogos es indicativo de la agricultura de la yuca.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque el material óseo humano recogido en los sitios agroalfareros, tanto subtaíno como taíno, no puede considerarse como muy abundante, nuestros antropólogos físicos consideran que todos sus cráneos aparecen con deformación artificial frontoccipital, del tipo clasificado como tabular oblicuo. Esta práctica cultural de la deformación craneana sólo aparece en Cuba asociada a los aborígenes de la etapa Agroalfarera. Los demás amerindios cubanos presentan cráneos normales, esto es, no deformados.&amp;lt;ref&amp;gt;[[E. Aleksandrenkov|Aleksandrenkov, E.]]: [http://www.cubaarqueologica.org/document/ht3.pdf ''Aborígenes de Cuba. Problemas y posibilidades de estudio''] (PDF), publicado en el sitio web Cuba Arqueológica (La&amp;amp;nbsp;Habana). Menciona los trabajos de [[Ernesto E. Tabío]].&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Credos religiosos==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Antes de la conquista y colonización de Cuba, la población aborigen no tenía un grado de desarrollo semejante al de otras culturas precolombinas, como los mayas, los aztecas o los incas. Los indígenas de Cuba no edificaron grandes templos ni ciudades. Los más avanzados, los taínos, construyeron comunidades denominadas bateyes, con viviendas que llamaron bohíos, caneyes y barbacoas. Se dedicaban a la agricultura y a la pesca, y eran alfareros. Poseían sus propios credos religiosos rudimentarios, pero que son difíciles de conocer debido a que no quedaron huellas estudiables.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una de las más curiosas manifestaciones era la propia mitología indígena, particularmente la taína, que distaba mucho de las complejas manifestaciones de las culturas de mesoamérica. La [[mitología taína]] se basaba fundamentalmente en el Sol, la Luna, el origen del sexo femenino y el diluvio. Algunas creencias sugerían que el Sol, la Luna y el hombre habían surgido de las cuevas o grutas, tal vez porque la mayor ía de sus antepasados no crearon asentamientos, y tenían en las cuevas su refugio seguro contra la intemperie. Sus credos religiosos eran elementales y consistían en una combinación de [[animismo]], el cemiísmo, el [[chamanismo]] o behiquismo; el culto a los antepasados y el [[totemismo]] o residuos totémicos. &amp;lt;ref&amp;gt;Fernando Portuondo del Prado: Historia de Cuba,Editorial Minerva, La Habana, pp. 40-50; 287-289.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Animismo===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era la creencia, según la cual los objetos inanimados poseían vida terrenal o extraterrenal o&lt;br /&gt;
estaban dotados de ciertos poderes mágicos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Cemiísmo===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era una creencia un poco más compleja, según la cual el cemí constituía un poder sobrenatural,&lt;br /&gt;
misterioso y enigmático, una verdadera deidad, que controlaba los destinos de los humanos y de la naturaleza en sus más diversas manifestaciones. Los especialistas consideran que la mitología aborigen estaba integrada por más de 30 personajes, de ellos unos 15 dioses o deidades, y más de 20 semidioses.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Según algunos especialistas, entre las deidades se destacaban Atabex, diosa madre del ser supremo y diosa de la fertilidad; Boynay, dios de la lluvia; Maidabó, dios de la sequía; Taiguabó, el espíritu del agua; Baibrama o Mabuya, dios maligno y una de las voces para definir el mal; y otros semidioses, como Opía, una especie de espíritu que servía de intermediario con algunos dioses.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Chamanismo o behiquismo===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era la creencia en los poderes mágicos de los behíques, es decir, los brujos o sacerdotes. Éstos estaban dotados de poderes para conversar con los muertos y adivinar el porvenir. Supuestamente, en diferentes ceremonias religiosas, como la cohobao cojoba, los behíques mantenían comunicación con el otro mundo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La cohoba consistía en absorber polvo de tabaco por un tubo en forma de Y, así como otros jugos y cocimientos de hierbas, después de un ayuno que pod ía durar varios días y hasta semanas. Lo practicabaprimero el cacique y después todos los presentes, sentados&lt;br /&gt;
en un respetuoso silencio. Cuando todos estaban embriagados o en éxtasis, el behíque respondía a las preguntas que se le hacían sobre el pasado, el presente&lt;br /&gt;
y el futuro, las dolencias o enfermedades, el nacimiento de hijos y otras inquietudes. Además de sus poderes mágicos, los behíques combinaban estas facultades con las de curanderos o médicos, que ayunaban junto a sus pacientes y tomaban los mismos cocimientos de hierbas o purgantes. Si los pacientes morían, tenían que soportar de algún modo la furia de los parientes de los fallecidos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Culto a los antepasados===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Provenía de la creencia de que los muertos, después de adquirir este estado especial, regresaban al mundo como espíritus, y no solo hacían acto de presencia, sino que ayudaban o maldecían a los familiares vivos. Cada grupo familiar tenía el suyo y los representaban en ídolos con figura humana, símbolos mágicos, amuletos y otros objetos consagrados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque los pobladores precolombinos o prehispá-nicos cubanos no construyeron templos propiamente dichos, practicaban ceremonias festivas y religiosas a&lt;br /&gt;
la que llamaban areítos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Éstos eran las fiestas por excelencia de los taínos. Aglomerados en el batey o centro del poblado, bailaban y cantaban al son de tambores durante largas horas, bajo la dirección de un maestro de ceremonia denominado tequina, el cual marcaba tanto el paso como el compás, y dictaba el tema que repetía el coro. En estas ceremonias religiosas se recitaban las genealogías de los diferentes caciques y sus más famosas obras, los recuerdos de los buenos y malos tiempos pasados, y otros temas de interés para la transmisión de los conocimientos de forma oral de la generación mayor a las generaciones más jóvenes. Los cronistas de la conquista han señalado que los aborígenes eran buenos bailadores. Cantaban al unísono y mientras centenares de participantes danzaban y narraban historias el resto mantenía el compás del baile y los cantos, y muy pocos se equivocaban. Estos credos y manifestaciones culturales preferentemente taínos fueron asimilados por los siboneyes, una comunidad aborigen anterior, aunque menos desarrollada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Totemismo o residuos totémicos===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era la manifestaci&lt;br /&gt;
ón de un sistema de creencias, según las cuales existía una especie de parentesco sobrenatural entre un individuo —o incluso parte o la totalidad de una tribu de aborígenes— y un tótem. Estos tótems, por lo general, eran figuras de diversas especies de animales, y en la minoría de los casos algunas plantas y objetos minerales, que se consideraban como emblemas protectores del individuo o la tribu, y en ocasiones como su antepasado o progenitor. Se asegura que, en ciertos casos, existían tótems de tipo especial para caciques y behíques; algunos específicos para cada uno de los sexos y otros comunes para todos los miembros de una tribu.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
También resultan interesantes las expresiones de las ceremonias aborígenes y sus costumbres funerarias, consideradas sagradas. Los funerales indígenas, como es natural, diferían mucho de las formas ulteriores introducidas por la conquista y la colonizaci ón. Incluso, los de las culturas siboney y arauaco (taínos y subtaínos), diferían entre sí. Los más conocidos —por los hallazgos y evidencias— son los enterramientos taínos. En la mayoría de los casos, éstos daban sepultura a los fallecidos en una especie de cementerios fuera de los poblados. Los cadáveres, por lo general, eran colocados de bruces o con las piernas recogidas, y en los alrededores se situaban algunos objetos que fuesen de utilidad en la otra vida, sobre todo por la ya mencionada creencia de que los fallecidos regresaban en forma de espíritus para proteger a las familias.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las enfermedades exóticas traídas por los conquistadores y el rudo trabajo esclavo hicieron que en menos de medio siglo casi fuese extinguida la población autóctona de Cuba, calculada en unos 300 mil habitantes, y de ellos —según ha sido estimado— solo quedaran alrededor de unos 4 mil. &amp;lt;ref&amp;gt;Emilio Roig de Leuchsenring: La Habana. Apuntes históricos, Publicaciones de la Oficina del Historiador de la Ciudad, La Habana, 1939.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La fundación de la Villa de San Cristóbal de La Habana se realizó en territorios del antiguo cacique aborigen Habaguanex. Aunque no abundan restos de estas comunidades aborígenes, se han hallado evidencias de la existencia indígena en diferentes zonas del territorio de lo que en la actualidad es la ciudad de La Habana. Ha habido hallazgos en los alrededores del río Santa Ana; en las cercanías de la playa Santa Fe; en el litoral oeste de la ciudad, donde se han encontrado algunos objetos valiosos, como los &amp;quot;dujes&amp;quot; o asientos ceremoniales de behíques y caciques. Estos últimos se exponen en el Museo Montané, una de las instituciones de la ciudad de La Habana relacionada con las culturas aborígenes. Otras zonas donde se han realizado hallazgos han sido las de Colinas de Villarreal, al noreste de la bahía habanera; las de Rincón de Guanabo, a unos 28 kilómetros al noreste de la ciudad; y en Jibacoa, un lugar aún más distante, a unos 50 kilómetros al este de la ciudad y en los límites de la provincia La Habana.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Véase también ==&lt;br /&gt;
* [[Agricultura aborígen en Cuba]]&lt;br /&gt;
* [[Medicina aborigen en Cuba]]&lt;br /&gt;
* [[Aborígenes en Mantua]]&lt;br /&gt;
* [[Presencia de los aborígenes en la zona de Guane]]&lt;br /&gt;
* [[Aborígenes en Guanajay]]&lt;br /&gt;
* [[Aborígenes en Matanzas]]&lt;br /&gt;
* [[Aborigenes en Remedios]]&lt;br /&gt;
* [[Presencia aborigen en Holguín]]&lt;br /&gt;
* [[Presencia aborigen en Unión de Reyes]]&lt;br /&gt;
* [[Aborígenes en Morón]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Fuentes==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{listaref}}&lt;br /&gt;
:* [http://www.lajiribilla.cu/pdf/crisol01.pdf «La cultura aborigen y sus credos religiosos»], artículo publicado en el sitio web La&amp;amp;nbsp;Jiribilla.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Enlaces externos==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*[http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2006-11-12/aborigenes-cubanos-eran-mas-que-recolectores-de-alimentos/ «Los aborígenes cubanos eran más que recolectores de alimentos»], artículo publicado el 12 de noviembre de 2006 en el sitio web Juventud Rebelde.&lt;br /&gt;
*[http://www.habanaenlinea.cu/mihabana/Especiales/gina_picart/16.html «Leyendas sobre los aborígenes cubanos»], artículo publicado en el sitio web Habana en Línea.&lt;br /&gt;
*[http://www.crisol.cult.cu/index.php?option=com_content&amp;amp;view=article&amp;amp;id=104:el-casabe-alimento-de-los-aborigenes-cubanos&amp;amp;catid=67:costumbres-y-tradiciones&amp;amp;Itemid=181 «El casabe: alimento de los aborígenes cubanos»], artículo publicado en el sitio web Crisol (Cuba).&lt;br /&gt;
*[http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2011-01-24/todavia-tenemos-aborigenes-en-cuba/ «¿Todavía tenemos aborígenes en Cuba?»], artículo publicado el 24 de enero de 2011 en el sitio web Juventud Rebelde.&lt;br /&gt;
*[http://cubaenfotos.blogcip.cu/2011/06/11/cementerio-aborigen-de-chorro-de-maita-holguin/ «Cementerio aborigen de Chorro de Maíta (Holguín)»], artículo publicado el 11 de junio de 2011 en el sitio web Cuba en Fotos.&lt;br /&gt;
*[http://www.zunzun.cu/new/leer.asp?Noticias_ID=1074 «Palabras aborígenes»], artículo publicado en el sitio web Zunzún (Cuba).&lt;br /&gt;
*[http://www.guerrillero.cu/index.php?option=com_content&amp;amp;view=article&amp;amp;id=7163:investigan-evidencias-de-practicas-funerarias-aborigenes-en-cuba&amp;amp;catid=41:noticias&amp;amp;Itemid=61 «Investigan evidencias de prácticas funerarias aborígenes en Cuba»], artículo publicado en el sitio web Guerrillero (Cuba).&lt;br /&gt;
*[http://www.revmatanzas.sld.cu/revista%20medica/ano%202005/vol3%202005/tema10.htm «Antropofagia en aborígenes de Cuba»], artículo publicado en 2005 en el sitio web de la ''Revista Matanzas''.&lt;br /&gt;
*[http://www.granma.cubaweb.cu/2011/03/24/nacional/artic12.html «Permanecen genes aborígenes en el ADN de la población cubana»], artículo publicado el 24 de marzo de 2011 en el sitio web Granma (La&amp;amp;nbsp;Habana).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Categoría: Historia de Cuba]]&lt;br /&gt;
[[Categoría: Sitios arqueológicos de Cuba]]&lt;br /&gt;
[[Categoría: Comunidades aborígenes]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Suyin patrimonio</name></author>
		
	</entry>
	<entry>
		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Abor%C3%ADgenes_de_Cuba&amp;diff=3306229</id>
		<title>Aborígenes de Cuba</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://www.ecured.cu/index.php?title=Abor%C3%ADgenes_de_Cuba&amp;diff=3306229"/>
		<updated>2019-02-21T19:38:28Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Suyin patrimonio: /* Periodizaciones */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Definición&lt;br /&gt;
|nombre=Aborígenes cubanos&lt;br /&gt;
|imagen=museoaborigendelchorrodemaita.jpg&lt;br /&gt;
|tamaño=&lt;br /&gt;
|concepto= En Cuba había tres grupos principales de aborígenes: los [[guanatahabeyes]], los [[siboney (aborigen)|siboneyes]] y los [[taínos]].&lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Pinturas_aborigenes.jpg|right|300px|thumb|Representación de las pictografías de los primeros aborígenes en Cuba encontradas en la cueva No. 1, [[Isla de la Juventud]].]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Aborígenes de la isla de Cuba'''. Los historiadores estiman que a la llegada de [[Cristóbal Colón]] a [[Cuba]], la isla estuvo habitada por unos 300&amp;amp;nbsp;000&amp;amp;nbsp;aborígenes. Eran pacíficos y amistosos, y estaban agrupados en tres grupos principales: los [[guanatahabeyes]] y [[siboneyes (etnia)|siboneyes]] (no ceramistas) y los [[taínos]] (ceramistas).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El clima noble, la variada flora con abundantes alimentos naturales desde frutas hasta [[tubérculos]] que aún hoy forman parte de la dieta de los cubanos como el [[boniato]] y la [[yuca]] y la inexistencia de animales peligrosos, favorecían de manera especial la [[vida]] de los pobladores originales del archipiélago. Entonces sólo los [[Huracán|huracanes]] –cuyo paso desde luego era imposible de pronosticar- constituían una amenaza a la vida, pero aún frente a ellos existía el amparo protector de las [[cueva|cuevas]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque la cultura aborigen fue prácticamente exterminada, se reconoce aún su presencia en comidas típicamente criollas, como el ajiaco, un cocido de carnes, tubérculos y vegetales; y el casabe, una especie de torta de yuca. Su lengua se mantiene aún para denominar lugares de la ciudad de La Habana, como Uyanó (en la actualidad Luyanó), nombre con el cual se designa un arroyo y un barrio habanero; Guasabacoa, nombre de una de las ensenadas de la bahía habanera; y Guanabacoa, territorio que en la lengua aborigen significa poblado entre colinas y manantiales, y en donde quedan muy pocos de sus descendientes mezclados con otras culturas posteriores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Poblamiento de Cuba ===&lt;br /&gt;
Entre las varias teorías que existen acerca de cómo se fue poblando el Caribe y, en particular, Cuba, se encuentran:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
1.      Entrada desde tierras suramericanas, a través del arco de islas que está frente a las costas de Venezuela, aprovechando las corrientes marinas, los vientos y la salida al mar del río Orinoco. O salida al mar para arriba al Caribe a través del río Magdalena, en Colombia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
2.      Posibilidad de arribar a Cuba desde el delta del río Mississippi y la península de la Florida, a través de Las Bahamas o, incluso, de forma directa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
3.      Ruta relacionada con Centroamérica, específicamente el área enmarcada entre Belice y Honduras, cuyas corrientes marinas y aéreas pueden haber favorecido la navegación por el interior del Caribe y el acercamiento a las pequeñas islas próximas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Periodizaciones ===&lt;br /&gt;
Las periodizaciones de las culturas aborígenes cubanas son diversas y componen una polémica no resuelta. Para su determinación, se ha tomado como punto de partida los modos de vida y producción, región geográfica, sitios con características excepcionales, utillaje, aspecto físico, etc.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el texto ''Elementos de geografía e historia antigua y moderna de Cuba'', de José María Latorre (siglo XIX), se clasifica a las comunidades aborígenes de la Isla, según la región en que vivían: los de oriente, son belicosos; los del centro, pacíficos y medrosos; los de occidente, groseros.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Fray Bartolomé de las Casas lega el concepto de que había unos habitantes salvajes, según su forma de vivir, llamados guanahatebeyes y otros llamados zibuneyes o siboneyes; sobre los taínos, dice que provienen de La Española. La clasificación decimonónica imperante divide a los habitantes justamente en taínos, ciboneyes y guanacabibes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Varios fueron los norteamericanos que visitaron Cuba interesados en los estudios arqueológicos y que incursionaron en expediciones a lo largo de la mayor de las Antillas. Uno de ellos, Jesse Walter Fewkes, clasificó a los pueblos del occidente, del oriente y los habitantes de las cayerías del sur y norte de Cuba en taínos, pescadores de los cayos y trogloditas. Para él había dos grupos bien diferenciados: los pobladores originales, que eran como salvajes, y los que habían alcanzado un nivel superior, provenientes de Puerto Rico y Haití o La Española.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1912], el francés H. Beauchat, en el ''Manual d'Archeologie americaine'', expuso que las culturas de la isla de Cuba podían clasificarse en guanacabibes, chibcha o guetare, calusa o timuka, aruaca o taína y los caribes. Pero esta nomenclatura presentaba conceptos erróneos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1921], [Mark Raymond Harrington] presentó la obra ''Cuba before Columbus'', en la cual explica que en Cuba habían vivido dos culturas: una ciboney-guanahatabey primitiva, y la taína, con mayor nivel de desarrollo, sitios habitacionales y mejores utensilios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1913], [Juan Antonio Alejandro de Jesús Coscuelluela y Barreras], que había sido designado ingeniero jefe del proyecto para desecar y deslindar los pantanosos terrenos de la ciénaga de Zapata, incursiona en el campo de la arqueología y la antropología. A partir de los estudios que realiza en distintos sitios, desde la antropología física, las formas de enterrar, las investigaciones zooarqueológicas, el análisis de las piezas de lítica y concha, establece posibles rutas migratorias, composición de los habitantes y propone clasificar a la población aborigen cubana en guanahatabeyes, habitantes con poco nivel de desarrollo en el occidente; aruacos, en los territorios centrales de Cuba, de procedencia Caribe; y los taínos hacia el oriente, provenientes del continente. Años después rectificó sus postulados, negó la presencia de la cultura caribe y delimitó las poblaciones sólo a taínos y ciboneyes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la obra ''Origins of the Tainan Culture'', Sven Loven propone la siguiente clasificación: guanahatabeyes, ciboneyes o lucayos y taínos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1926, Carlos García Robiou define en su tesis para optar por el grado académico de doctor en Ciencias Naturales, ''Idea de las culturas precolombinas de Cuba. El primer periodo de las exploraciones arqueológicas: trabajos realizados por Miguel Rodríguez Ferrer'', la existencia de cuatro culturas, la primera, originaria o primitiva, con escaso nivel de desarrollo, denominada ciboney; la segunda, subtaína, algo más avanzada que la anterior, y la tercera, la taína, con una agricultura y cerámica prósperas y rico ajuar. La cuarta cultura sería la correspondiente a los caribes, que según Robiou no habitaron en Cuba, pero incursionaron en sus costas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Elías Entralgo, autor de ''Esquema de sociografía indocubana'' (1937) clasificó a los aborígenes cubanos, de acuerdo con las corrientes conceptuales de la época, en guanahatabeyes o guanahatabibes o guanacabibes, exbuneyes y taínos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El profesor titular de Sociología Roberto Agramonte, en su libro ''Sociología'' (1940), divide las sociedades prehispánicas en función de la estructura económica sobre la cual descansaba la estructura política, familiar y religiosa. Denominó el Complejo Agrario Taíno y lo dividió en subcomplejos de acuerdo con la presencia de yuca, maíz, tabaco, fuego, tejido e hilado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1940 llegaron a Cuba dos profesores de la Universidad de Yale: Irving Benjamin Rouse y Cornelius Osgood. En 1942 publicaron las obras ''La cultura ciboney de Cayo Redondo'' y ''Arqueología de las lomas de Maniabón''. Rouse y Osgood propusieron mantener la subdivisión propuesta por Harrington de taíno y subtaíno. La cultura ciboney la dividieron en dos periodos: Guayabo Blanco temprano y Cayo Redondo tardío.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1943, Fernando Ortiz esboza en ''Las culturas indias de Cuba'' y ''Las cuatro culturas indias de Cuba'' la existencia de cuatro grupos: Aunabey Guayabo Blanco, Guanajatabey o Cayo Redondo, Baní y otros depósitos o Ciboney, y Pueblo Nuevo o Taíno.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para Felipe Pichardo Moya existían tres indoculturas bien diferenciadas: guanahatabeyes o cultura arcaica, caracterizada por tener instrumentos toscos de concha y vivir en cuevas; ciboneyes o indocultura de la costa, talladores de piedra; y taínos o indocultura cubana de las mesetas, con deformación craneal, agricultura y cerámica desarrollada, dominio de la madera y pulimentación de objetos de piedra como las hachas petaloides.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la obra ''La Caleta: joya arqueológica antillana'' (1946) René Herrera Fritot y Charles Leroy Youmans vuelven al esquema tradicional de guanahatabeyes, que corresponderían al Guayabo Blanco de la Ciénaga de Zapata; ciboneyes, que son los restos del Plurial, los artefactos de Cayo Redondo y el material colectado en los cayos del norte de la región central; y taínos, los que tienen desarrollo agrícola, elaboran el barro, fabrican una cerámica utilitaria y ritual y se deforman el cráneo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1950 tiene lugar la Mesa Redonda de Arqueólogos del Caribe. En este evento se aprueba clasificar por complejos a las culturas prehispánicas. Se tomó como acuerdo no emplear los términos arcaico, paleolítico, mesolítico y neolítico, y utilizar, de acuerdo con el orden de antiguedad, los periodos I para la concha, II para la piedra y III para la alfarería. El complejo cultural I estaba caracterizado por poseer ajuar rústico de concha y piedra, asentamientos aislados y proporcionales a los residentes. El complejo cultural II por tener menaje construido de conchas, piedra y madera, además de objetos hechos con espina de peces y vértebras. El complejo cultural III dominaba la alfarería, la talla en madera y las posibles interrelaciones entre las representaciones de hombres, animales y plantas; poseían agricultura y conocían sus técnicas. Fabricaban objetos de material óseo. Tenían asentamientos de mayor estabilidad y construían viviendas de varias formas. Elaboraban fibras y tejidos. Practicaban la deformación craneana fronto-occipital-oblicua, pero no todos los habitantes. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1964, el profesor René Herrera Fritot, que se encontraba trabajando en la Academia de Ciencias de Cuba, postula una nueva clasificación: el grupo cerámico y no cerámico. Establece, además, cuatro subperiodos: pre-taíno, taíno temprano, taíno medio, taíno tardío. En igual fecha, el Departamento de Antropología de la Academia diseña otro modelo, de acuerdo con el nivel de desarrollo: agricultores ceramistas, que incluían como culturas al taíno y al subtaíno; y recolectores no ceramistas, para los ciboneyes aspecto Guayabo Blanco y aspecto Cayo Redondo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Guanatahabeyes==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Indios Guanatahabeyes.jpg|miniatura|Indios Guanatahabeyes]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pertenecieron a la fase menos avanzada de las culturas aborígenes cubanas y se les considera los más primitivos pobladores del país. Aunque estuvieron muy extendidos, al momento de arribar los primeros europeos a Cuba se hallaban confinados al extremo oeste de la isla, en la zona del [[Cabo de San Antonio|Cabo de San Antonio]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las referencias históricas describen que utilizaban las cuevas y abrigos rocosos similares como refugio, y que se alimentaban de [[peces|pescados]] y [[moluscos]] marinos, así como de algunas frutas que recolectaban.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En una carta de [[Diego Velázquez (conquistador)|Diego Velázquez]] del día [[18 de abril|18 de abril]] de [[1515]], se afirma:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|Las viviendas de estos guanahatabibes es a manera de salvajes, porque no tienen casa, ni asientos, ni pueblos, ni labranzas, ni comen otra cosa sino las carnes por los montes y [[tortugas]] y pescado.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La [[Gubia de concha|gubia de concha]] – su principal instrumento- y vasijas, martillos, picos e incluso adornillos de [[caracol|caracoles]] han sido encontrados en los residuarios guanatahabeyes de Cuba, y en menor cuantía cuchillos de [[pedernal]] y otros aperos de piedras que se supone utilizaran para machacar y preparar carnes y algunas comidas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Siboneyes ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Indios siboneyes.jpg|miniatura|Indios siboneyes]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Más avanzados que los guanatahabeyes, los siboneyes lograron formas simétricas y un mayor acabado de sus distintos instrumentos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la mayoría de los casos los obtenían a partir de conchas o piedras para construir morteros, percutidores, majaderos, cucharas e instrumentos de corte.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Alrededor del año [[1500]] se localizaban en lo fundamental al norte de la actual provincia de [[Villa Clara]] y en los cayos del norte conocidos como [[Archipiélago Jardines del Rey|Jardines del Rey]]. También habitaban toda la franja costera sur de la región centro-este hasta el [[Golfo de Guacanayabo]], y el archipiélago [[Archipiélago Jardines de la Reina|Jardines de la Reina]], fundamentalmente dedicados a la pesca. Sin embargo, desde el punto de vista arqueológico los estudiosos les atribuyen una presencia casi generalizada por todo el país.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Taínos ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al igual que sus parientes los siboneyes – a quienes según los cronistas de la época tenían subyugados- los taínos provenían de la vecina isla [[La Española|La Española]], que hoy comparten la [[República Dominicana|República Dominicana]] y [[Haití|Haití]]. Localizados fundamentalmente en el centro y oriente de Cuba, los taínos fomentaron la agricultura y la alfarería, en las que lograron un alto nivel de desarrollo. Sus poblados comunales estructurados por [[caney|caneyes]] y [[bohío|bohíos]], indistintamente, eran pequeños pero bien organizados y el cacique era la máxima autoridad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las labores se distribuían en beneficio de todos, y así, mientras los hombres salían a cazar y pescar, para lo cual ya contaban con redes tejidas de algodón y anzuelos de espinas, las mujeres contribuían de manera decisiva a las siembras, la atención de los cultivos y las cosechas. También les estaban encomendada la producción alfarera, de finalidad utilitaria fundamentalmente cazuelas, burenes y otros, que utilizaban para cocinar los alimentos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se sabe que cultivaban el [[ají]], el [[maní]], el boniato, la yuca, de la cual producían el [[casabe]] –una torta de este tubérculo parecida al pan que todavía hoy se come en [[Camagüey]] y la zona oriental del país para acompañar las carnes-; el [[algodón]], que utilizaban para hacer sus hamacas y redes y, además, el [[maíz]] y el [[tabaco]], el cual consumían de preferencia asociado a distintas ceremonias.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En sus yacimientos se han encontrado gran cantidad de instrumentos de piedra como morteros, [[martillo|martillos]] y [[hacha|hachas]], así como ídolos de distinta naturaleza lítica pero de gran belleza y perfección, y unas piezas de maderas preciosas tipo banquetas llamadas dujo que utilizaban los caciques para sentarse.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desarrollaron además la cestería y la cordelería. Por su ubicación el este del país los taínos fueron los que más vinculados estuvieron a los duros procesos de conquista y colonización.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con el inicio de los repartimientos y encomiendas en [[1514]], fueron sometidos a esfuerzos extraordinarios en labores de explotación, constructivas y agrícolas. El trabajo forzado, las matanzas de escarmiento, los suicidios masivos para salvarse de la crueldad con que algunos conquistadores emprendieron su misión, los éxodos a islas y cayos en los alrededores, y asimismo algunas epidemias de enfermedades atípicas hasta entonces, diezmaron considerablemente la población aborigen, cuyos únicos descendientes actuales en Cuba se encuentran en zonas intrincadas de [[Guantánamo|Guantánamo]] próximas a [[Yateras|Yateras]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La historia recoge enfrentamientos organizados contra los españoles y los nombres de los [[cacique|caciques]] [[Hatuey|Hatuey]] y [[Guamá|Guamá]], como los primeros rebeldes cubanos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Cementerios aborígenes==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los cementerios aborígenes son sin duda alguna de muchísimo interés para la [[Arqueología]], de ahí que el estudio de los mismos permita profundizar grandemente en el mejor conocimiento de los primeros pobladores que habitaron el área, sacando a la luz nuevos descubrimientos a cerca de distintos aspectos somáticos y patológicos, así como de sus costumbres funerarias y de las características físico-antropológicas de sus primeros pobladores, cosa esta de la cual en un inicio existía poca información.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la isla, con el avance de los trabajos de campo realizados durante muchos años, se han venido estudiando algunos sitios de este tipo reportados con anterioridad, y se han descubierto otros. Se conocen en la actualidad varios cementerios aborígenes entre los cuales se encuentran: [[El Chorro de Maita]] (en [[Holguín]]),&amp;lt;ref&amp;gt;[http://www.nnc.cubaweb.cu/historia/historia30.htm «Aldea aborigen de Chorro de Maíta: realidad palpable»], artículo publicado en el sitio web Cuba Web.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
la [[Cueva de la Santa]] (en [[Ciudad de La Habana]]),&lt;br /&gt;
la [[Cueva del Perico 1]] (en [[Pinar del Río]]),&lt;br /&gt;
el sitio [[Canimar Abajo]] (en [[Matanzas]]),&lt;br /&gt;
la [[Cueva Calero]]&lt;br /&gt;
y finalmente los sitios [[La Habana|habaneros]]&lt;br /&gt;
[[Marien 2]] y&lt;br /&gt;
[[Bacuranao]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En las excavaciones arqueológicas realizadas en estos dos últimos cementerios aborígenes, participaron integrantes del [[Grupo Espeleológico Guamuhaya]] junto a miembros de otros grupos y a experimentados arqueólogos del Centro de [[Antropología]] perteneciente al [[Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente]] ([[CITMA]]) del país.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Sitio Bacuranao===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En agosto de [[1997]] se realizó la Quinta Campaña de Excavación Arqueológica en este sitio, ubicado en la [[Cueva del Infierno]], municipio habanero de [[San José de las Lajas]]. En dicha ocasión fueron encontrados los restos de cuatro individuos. Los entierros correspondieron a dos adultos y dos niños, uno de los cuales, un menor de corta edad, fue extraído en bloque para ser expuesto en el museo de la localidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esta excavación fue continuadora de la realizada en el [[1995]], la cual culminó con el descubrimiento de un gran cementerio aborigen del cual se extrajeron 54 osamentas completas. En esa ocasión el hallazgo incluyó huesos de 66&amp;amp;nbsp;personas, 57 de ellas menores de cuatro años de edad, tratándose de comunidades preagroalfareras con tradición [[mesolítica]] que poblaron la zona, con una economía de apropiación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La Cueva del Infierno no solo fue usada por comunidades de este grado de desarrollo solamente para enterrar a sus muertos, sino también como lugar de habitación según los resultados de la última campaña, en la que se detectó la presencia de tres grandes fogones que fueron utilizados para la cocción de alimentos. Por otra parte, otros grupos gentilicios de mayor desarrollo hicieron uso también, al parecer con otros fines, de esta cueva pues está reportada además como paradero de caza de grupos agroalfareros con tradición neolítica, habiéndose hallado en su interior numerosos fragmentos de vasijas de [[cerámica]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Sitio Marien 2===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde la década del 50 se conoce de la existencia del sitio que se conoce por Marien 2 debido a los trabajos de campo del Grupo Guamá de aquel entonces y también de los trabajos realizados por el fallecido arqueólogo cubano [[Ernesto Tabío]]. El sitio Marien&amp;amp;nbsp;2 se encuentra ubicado muy cerca de la [[Bahía de Mariel]], en el interior de una cueva.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el año [[1992]] se realizó la primera campaña de excavación arqueológica de este sitio, del cual se exhumaron restos de 50 individuos, de ellos 11&amp;amp;nbsp;adultos, 2&amp;amp;nbsp;subadultos y 37&amp;amp;nbsp;niños. Se extrajeron algunos entierros primarios y otros secundarios y según palabras del Dr. [[Gabino La&amp;amp;nbsp;Rosa]], jefe de la excavación, se pudo comprobar una relación muy interesante en las prácticas sepulcrales y es que prácticamente todos los adultos estaban acompañados por niños, lo cual amplió la visión de los aspectos sociales y culturales que tenían esto grupos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En marzo de [[1998]] se realizó la segunda campaña de excavación en este sitio y en esta ocasión se trabajó en 10&amp;amp;nbsp;entierros, la mayoría niños, se logró comprobar que en la cueva existe un área bien definida y delimitada a la izquierda que fue usada para entierros, en tanto que el área de la derecha fue sitio de habitación y en este fue hallado un inmenso [[fogón]] con abundante restos de la dieta de estos grupos que recolectaban, cazaban y pescaban. Habían restos de [[peces]], de [[bivalvo]]s, [[concha|conchas]] de [[moluscos]], [[jutía]]s, etc.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En esta ocasión se ratifica la presencia de ofrendas en los entierros, consistentes en valvas de ''[[Isognomus alatus]]'', y uno de los entierros (en la foto) tenía una gran [[cigua]] cerca del cráneo. También en cuanto a las costumbres funerarias, se van acumulando pruebas suficientes obtenidas de este y de otros cementerios aborígenes estudiados, que permiten negar la fabulación generalizada en Cuba en los años 1940 y 1950, de los entierros con la cabeza orientada al este. Se hallaron entierros con gran diferencia en la orientación de los cuerpos sin hallar una repetición absoluta, en esta foto se observa por la flecha que indica el norte que no está orientado exactamente este-oeste y además que la cabeza no está hacia el este sino al oeste.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Toda la tierra extraida se pasó por un tamiz para evitar la perdida de pequeños huesos de falanges u otras posibles evidencias de pequeñas dimensiones. Gracias al tamizado al instante es que en ocasiones se detecta, por la presencia de una pequeña evidencia, la proximidad de un entierro, aún cuando el excavador no lo ha notado, permitiendo a partir de ese instante, ser aún más meticulosos y precisos en el trabajo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Sitios arqueológicos aborígenes de Guanajay==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Guanajay]] es un municipio muy antiguo, su fundación data de [[1650]], según el historiador [[Luis Manuel Núñez]] y se dice que fue fundada por los españoles sobre un asentamiento aborigen. El propio topónimo Guanajay es un término aborigen, lo cual le da más veracidad a la afirmación anterior. Pero no siempre este poblado llevó ese nombre, según las viejas crónicas antiguamente se llamó Guamuhaya, topónimo igualmente aborigen.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A partir del año [[1990]] hasta [[1995]] se realizó en toda la isla el Censo Arqueológico Nacional por parte del Centro de Antropología del CITMA (Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio ambiente). Cada provincia tuvo un especialista al frente de dicho censo y [[Provincia La Habana]] fue dirigida por el Dr. Gabino La Rosa Corso, conocido arqueólogo cubano que ha trabajado tanto la Arqueología Aborigen como la Colonial, quien atendió directamente además del municipio, los municipios Caimito y Mariel que comparten sus fronteras con Guanajay.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego de la visita en [[1991]] a la localidad por parte del Dr. Gabino La Rosa, se descartó todo reporte antiguo de sitio, al no encontrarse en el recorrido de inspección, ninguna evidencia material consistente. A partir de este momento, interesados por revelar los secretos de la historia guanajayense, los miembros del Grupo Guamuhaya comenzaron con las prospecciones arqueológicas en Guanajay, partiendo del mapa topográfico de la localidad y siguiendo los posibles patrones de asentamiento, dada las características del terreno que fuesen apropiadas para tal fin, preferiblemente lugares con una fuente de agua cercana y en áreas poco afectadas por crecidas de ríos o arroyos. Se hicieron varias prospecciones del terreno en diferentes áreas sin hallar evidencias de superficie, hasta que a mediados de 1992 luego de muchas búsquedas, comenzaron los primeros descubrimientos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Gracias a la orientación metodológica y el asesoramiento recibido por parte del Doctor Gabino, en [[1994]] realizamos el primer reporte de sitio arqueológico y a partir de entonces el grupo pasó a llamarse Grupo EspeleoArqueológico hasta enero del [[2001]] en que volvió a la antigua denominación de Grupo Espeleológico, ya que las actividades puramente arqueológicas no están incluidas dentro del objeto social de la Sociedad Espeleológica de Cuba. En lo sucesivo el grupo se ha dedicado solamente a la visita, preservación y protección de los sitios descubiertos y reportados por el colectivo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así es que, hasta la fecha son tres los sitios arqueológicos aborígenes hallados y reportados por parte del GEG, cuyas evidencias han sido analizadas en el Centro de Antropología del CITMA. De ellos dos sitios a cielo abierto, ambos asentamientos aborígenes (Guanajay 2 y Jobo), y uno en cueva que es un campamento de caza (Guanajay 1).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El asentamiento aborigen Guanajay 2 presenta un gran taller de silex y se trata de un sitio Preagroalfarero con tradición mesolítca (mesolítico medio) o sea una comunidad gentilicia con una [[economía]] de apropiación. Igual filiación le han dado los especialistas al sitio Guanajay 1, en tanto que el sitio Jobo se trata de un Protoagroalfarero (mesolítico tardío), una comunidad que trabajaba la agricultura y tenía una alfarería incipiente. Este sitio constituye hasta el presente el Protoagroalfarero más occidental del país, siendo el más próximo de su tipo el sitio Banes 2 en el vecino municipio [[Caimito]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Asentamiento aborigen más antiguo de Cuba==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Farallones_de_Seboruco.jpg|miniatura|400px|Farallones de Seboruco]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una inapreciable reliquia histórica para el conocimiento humano resulta el sitio arqueológico los Farallones de Seboruco, el lugar más arcaico del asentamiento aborigen del archipiélago cubano, localizado en el municipio de Mayarí, de la oriental provincia de Holguín, un lugar de extraordinario valor científico y cultural que integra esencialmente el patrimonio cultural del pueblo cubano.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot;&amp;gt;[http://www.aldia.cu/index.php?mod=noticias&amp;amp;id=10611 «El asentamiento aborigen más antiguo de Cuba»], artículo publicado en el sitio web Al&amp;amp;nbsp;Día.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Su descubrimiento, por el doctor Antonio Núñez Jiménez, investigador ya fallecido, data del 1939. El hallazgo reveló la cultura más antigua de Cuba, la cual se remonta aproximadamente a seis mil años atrás. Los primeros habitantes de nuestra Isla, pertenecían al grupo protoarcaico, el cual no conocía el uso de la agricultura ni la cerámica e ignoraban el pulimento de las piedras, pero, sabían el secreto de la talla en madera.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sus utensilios para el trabajo consistían en cuchillos, destrales, majadores y otros instrumentos hechos de rocas sílex lasqueadas, piezas largas y filosas que empleaban en sus tareas de subsistencia y los ubican en la etapa preagroalfarera, ya que ésta se divide en tres fases denominada: temprana, media y tardía, la primera de ellas corresponden a los residuarios de Levisa y Seboruco que se caracterizan por la industria de las lascas y puntas de sílex.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La economía de dichos grupos protoarcaicos indocubanos, primeros habitantes de Cuba, dependendía de la caza, la pesca y la recolección por lo que sus comunidades generalmente eran nómadas. En los Farallones de Seboruco, hoy Monumento Nacional, fueron encontradas algunas evidencias de madera tallada que supone su función estaba dedicada a actividades rituales de acuerdo con su estructura, ya que semejan cetros. Según las investigaciones, los grupos aborígenes protoarcaicos se guarecían en cuevas para las prácticas necrológicas. Los enterramientos los hacían con algún desarrollo ritual; los cadáveres los sepultaban, situándoles objetos líticos al lado a manera de ofrendas funerarias.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Seboruco está conformado por varias cuevas donde aparecieron por primera vez pictografías en la zona oriental, las que se conservan aún en buen estado y se pueden apreciar dibujos en blanco y negro con estilo más bien abstracto y trazos lineales muy simple que muestran el arte rupestre de nuestra cultura prehistórica, considerada la más antigua manifestación artística hecha en nuestro país.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Otras excavaciones llevadas a cabo el 18 de mayo de 1979, encabezada por Núñez Jiménez, acompañado por José A. Viciedo y Carlos Betancourt, hicieron nuevos aportes de mayor valor para continuar esclareciendo la antigua cultura aborigen. A una profundidad de 0,30 metros fueron descubiertos huesos y otras piezas arqueológicas que revelaron parte de su dieta alimentaria. Para sorpresa de los investigadores fue encontrado un esqueleto que a pesar del deterioro por el tiempo, pudo reconstruirse su posición acuclillada y se estima perteneciera a una persona de 13&amp;amp;nbsp;años de edad del sexo femenino.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los Farallones de Seboruco representan un alto significado arqueológico. Aquí se han encontrado los sitios Seboruco III, IV, V, VI y VII, los que rodean el farallón y son las únicas zonas que parecen hayan sido habitadas hasta el momento, y además, por ser muy homogéneas pertenecen al grupo protoarcaico, el más antiguo de nuestra historia aborigen. Farallones de Seboruco es conocido internacionalmente por constituir un lugar clásico y típico para la investigación en el área antillana y muy especialmente para nuestro país. Posee un conclave básico en el entorno geobiológico y tiene también una relevancia cultural apreciable e indiscutible para las generaciones futuras y el desarrollo de las investigaciones que a allí se efectúan y que todavía no han concluido.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Etapas==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Etapa preagroalfarera (6000 a. n. e. hasta 1500 n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se incluye en ella a todos los grupos aborígenes cubanos que no practicaban la agricultura ni utilizaban la cerámica. Es decir, sus actividades económicas se reducían a la recolección de frutas, tubérculos, raíces silvestres, y también moluscos terrestres y marinos. Practicaban la pesca fluvial y marítima, así como la caza menor. En su fase más temprana es posible que algunos grupos practicasen la caza de animales de tamaño apreciable, sobrevivientes últimos de la extinguida fauna terrestre pleistocénica, así como de algunos grandes mamíferos marinos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Fase temprana (6000 a. n. e. - 1000 a. n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los aborígenes cubanos más antiguos están incluidos en esta fase. Algunos arqueólogos cubanos los denominan «protoarcaicos». Estos grupos aborígenes muy antiguos han sido descubiertos en esta última década y, por lo tanto, el conocimiento que tenemos de ellos no es muy amplio todavía.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En excavaciones realizadas en 1973 por arqueólogos de la Academia de Ciencias, asesorados por el doctor J. Kozlowski, de la Universidad de Cracovia, en el sitio Levisa&amp;amp;nbsp;I, descubierto por nosotros en el año 1964, en un abrigo rocoso de los farallones del Río Levisa -a poca distancia, al Sur, de las minas de Nicaro, provincia de Holguín- se encontraron en la capa más profunda de la excavación instrumentos de piedra tallada (es decir, hechos de piedras muy duras: sílex, chert, calcedonia, que al ser golpeados por el hombre con otra piedra producen lascas cortantes) entre los que figuraban grandes cuchillos, raspadores, buriles, etcétera.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se debe señalar que este conjunto de artefactos de piedra no corresponde en forma alguna con el ajuar de los grupos aboríge-nes cubanos conocidos por nosotros hasta entonces. En esa capa más profunda se encontraron algunos fragmentos de carbón vegetal provenientes de muy antiguos fogones, los que, al ser sometidos al análisis radiocarbónico (C-14) en un laboratorio de física nuclear, arrojaron un fechado de cinco mil ciento cuarenta años de antigüedad. Calibrado este fechado por métodos todavía más precisos nos dio una fecha muy próxima a los seis mil años de antigüedad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|Estos instrumentos consisten en grandes lascas, láminas y puntas, así como grandes núcleos de piedra.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con respecto a la llegada a Cuba de estos primitivos hombres, es muy interesante señalar que, de acuerdo con estudios nuestros realizados en 1979, por esa época el nivel del mar se encontraba a unos veinte metros por debajo del nivel actual, por lo que la configuración de las costas de algunas islas antillanas, especialmente las Bahamas y Cuba, era bastante diferente de lo que vemos en los mapas geográficos actuales, pero seguían siendo islas separadas unas de otras. La geología nos indica que la unión de las islas antillanas con las áreas continentales se produjo hace muchos millones de años; por otra parte, actualmente los cálculos más audaces de los especialistas en cuanto a la presencia del hombre en América no van más allá de los cincuenta mil años. Luego, estos primeros amerindios tuvieron forzosamente que llegar a las Antillas, inclusive a Cuba, por vía de la navegación, aunque fuera en su forma más rudimentaria.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A pesar de que se ha investigado y discutido mucho sobre el origen de esos antiguos aborígenes cubanos y sobre las rutas que siguieron para llegar a nuestras costas, esto es algo que no sabemos con certeza todavía. Sin embargo, se señalan tres, rutas potenciales: (a) del Sudeste de Estados Unidos hacia las Bahamas y de allí hasta Cuba (b) desde el Nordeste de la costa de Nicaragua, a través de una serie de islas e islotes que emergían entonces en el Mar Caribe, hasta Jamaica y de allí a Cuba, y (c) desde la costa Nordeste de Venezuela a las Antillas Menores, y después hacia las Antillas Mayores hasta llegar finalmente a Cuba. Las futuras investigaciones seguramente aclararán este interesante problema que afrontamos en la actualidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Otro sitio arqueológico que también corresponde a esta fase temprana (o Protoarcaica) de la etapa Preagroalfarera es el de los Farallones de Seboruco. Está situado a cinco kilómetros al Sursudeste de la población de Mayarí, en la provincia de Holguín.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1943, el doctor Antonio Núñez Jiménez descubrió este sitio e hizo algunas excavaciones. En los años 1960 y 1970. arqueólogos de nuestra Academia de Ciencias lo exploraron y excavaron en diversas oportunidades. Ahora, por su importancia, nos vamos a referir concretamente a las excavaciones realizadas por ellos en 1978. Este trabajo aportó valiosos datos relativos a algunos aspectos de la cultura de estos primitivos indocubanos, así como del medio ecológico, incluyendo al geológico. En el material colectado allí, aparecen artefactos de piedra tallada que son los de mayor tamaño y de tipo más primitivo encontrados en nuestro país hasta esa fecha. Por la literatura arqueológica publicada hasta ahora sobre las Antillas o la América Central, no se conocen artefactos de piedra similares. Estos instrumentos consisten en grandes lascas, láminas y puntas, así como grandes núcleos de piedra (de donde sacaban los anteriores instrumentos) poco explotados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se pudo advertir la existencia de varias etapas de desarrollo en la técnica de fabricación de herramientas de piedra tallada. Un resultado importante fue descubrir la fuente de aprovisionamiento de sílex de donde los primitivos hombres que habitaron el sitio de Seboruco obtenían la materia prima para elaborar las herramientas de piedra con que cazaban y trabajaban la madera.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Uno de los problemas que quedaron planteados, entre los resultados de esa excavación -en relación con la caza-, fue la presencia de las grandes puntas de piedra tallada y su posible implicación con el antiguo medio correspondiente a este yacimiento arqueológico, ya que en ese período (seis mil años o más) existían grandes mamíferos marinos en la costa, las llamadas «[[focas tropicales]]» ''([[Monachus tropicalis]])'' y, en la desembocadura de los ríos, el [[manatí]] ''([[Trichecizus manatus]])''.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
También en esa época pudo haber grandes mamíferos terrestres en el interior del país, como últimos representantes de la fauna pleistocénica; tal es el caso de los grandes perezosos (Megalocnus rodens) cuyos restos óseos se han encontrado con cierta frecuencia, pero cuya asociación con evidencias humanas parece todavía dudosa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lamentablemente, en ninguna de las expediciones al sitio Seboruco se ha podido obtener muestras para poder fechar por medio del radiocarbono (T-14) este interesantísimo sitio. No obstante, algunos investigadores estiman que la antigüedad de Seboruco, sobre todo la de la época más temprana, puede ser bastante superior a los seis mil o siete mil años. Para ello se basan fundamentalmente en la tipología de las grandes herramientas de piedra tallada que aparecido allí.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Fase media (2000 a. n. e. hasta 1000 n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pertenece a esta fase de la etapa Preagroalfarera el grupo cultural aborigen denominado Ciboney-Guayabo Blanco. Estos aborígenes no fueron conocidos; directa ni indirectamente, por los conquistadores españoles. El grupo lleva ese nombre porque sus primeras manifestaciones aparecieron en 1913, en el sitio de ese nombre, que está localizado en la Ciénaga Oriental de Zapata, al Nordeste de la Bahía de Cochinos, costa Sur de la provincia de Matanzas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los aborígenes que corresponden a esta fase media Preagroalfarera, en lo que respecta a sus actividades económicas, eran recolectores de frutos y raíces silvestres así como de moluscos marinos y terrestres; practicaban la pesca y la caza menor (por ejemplo, de las jutías). Sus sitios de habitación se manifiestan por las evidencias de amontonamientos de basura, que fluctúan en magnitud desde residuarios super-ficiales y pequeños hasta grandes montículos que llegan a tener hasta varias decenas de metros de diámetro y dos o tres metros de altura. Las evidencias de estos primitivos hombres las encontramos por toda la Isla, casi siempre en sitios costeros. En ocasiones habitaban en cuevas y abrigos rocosos, pero también lo hacían al aire libre.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|Son abundantes sus herramientas hechas de la concha de grandes moluscos marinos, como las gubias, que utilizaban para trabajar la madera.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Un caso típico de habitación, al aire libre, de aborígenes de esta fase media Preagroalfarera, nos lo brinda el gran residuario ubicado frente a la Cueva Funche, Península de Guanahacabibes, en el extremo occidental de la provincia de Pinar del Río. En 1966, arqueólogos de la Academia de Ciencias de Cuba, realizaron allí amplias y detalladas excavaciones.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tenía este depósito de basura aborigen unos cuarenta y seis metros en su eje este-oeste y cuarenta y dos metros en su eje norte-sur, siendo su altura máxima de uno y medio metros. Como resultado de estos trabajos se recolectaron muchas evidencias constituidas por una gran cantidad de artefactos de piedra y de concha de moluscos marinos de gran tamaño, todos de tosca factura. Entre los primeros se destacan los percutores o martillos y los majaderos, que servían para triturar semillas; entre las segundas, las gubias y 'vasijas. No se encontraron herramientas de piedra tallada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El examen de los restos de comida mostró una gran cantidad de huesos de diferentes especies de jutías, muchos carapachos de cangrejos y abundantes conchas de moluscos marinos de diferentes tamaños. Las muestras orgánicas colectadas en ese sitio fueron analizadas por medio del carbón radiactivo (C-14), las cuales dieron fechados de una antigüedad que varía entre los cuatro mil y dos mil años.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sobre las prácticas funerarias realizadas por los aborígenes del grupo Ciboney-Guayabo Blanco, típicos de esta fase media Preagroalfarera, tenemos abundante información de diferentes sitios; pero, a guisa de ejemplo, diremos que arqueólogos de nuestra Academia de Ciencias excavaron durante los años 1971 y 1972 la importante cueva funeraria conocida por el nombre de El Perico I, situada en las cercanías de Bahía Honda, provincia de Pinar del Río. Allí exhumaron unos cincuenta y un entierros de aborígenes Ciboney-Guayabo Blanco. De ese total, cuarenta eran de carácter primario, es decir, habían sido enterrados directamente en el suelo sin tocar para nada después los restos de los individuos; once eran de carácter secundario, es decir, el muerto había sido enterrado, pero posteriormente los aborígenes lo habían desenterrado. Hicieron como una especie de paquete con el cráneo y los huesos largos, y así lo habían vuelto a enterrar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los restos humanos excavados correspondían a treinta y tres niños y dieciocho adultos. No se observó que los entierros estuviesen orientados en relación con algún punto geográfico dado. Los entierros primarios aparecían en las capas medias y tardías; los secundarios, en las capas tempranas (o más antiguas) y estaban muy cubiertos de polvo rojo obtenido del mineral conocido por hematita, hecho partículas y bien triturado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Todos los cráneos colectados allí no presentaban deformación artificial, rasgo cultural de todos los aborígenes preagroalfareros y protoagrícolas de Cuba.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Fase tardía (100 a. n. e. - 1500 a. n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A esta fase tardía Preagroalfarera corresponde el grupo aborigen Ciboney-Cayo Redondo. Este grupo cultural se denomina así porque, en 1941, se hizo la primera excavación sistemática de un sitio de este complejo cultural en el cayuelo Cayo Redondo, ubicado junto a la costa cenagosa y de manglares muy cerca de La Fe, en la Bahía de Guadiana, parte Norte de la Península de Guanahacabibes, provincia de Pinar del Río.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los aborígenes que corresponden a esta fase tardía Preagroalfarera, en lo que respecta a sus actividades económicas, eran recolectores de frutos, raíces y&lt;br /&gt;
tubérculos silvestres, así como de moluscos marinos y terrestres; practicaban la pesca y la caza menor de jutías y aves. Estos hombres habitaron por todo nuestro territorio desde el [[años 90 a. n. e.|100&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.]] hasta la llegada de los españoles; no obstante, es probable que algunos grupos siguieran viviendo hasta el [[siglo&amp;amp;nbsp;XVII]] en lugares apartados y remotos de nuestro archipiélago. De acuerdo con los cronistas, tuvieron muy poco contacto con los conquistadores. Sus restos aparecen generalmente ubicados en sitios costeros y cenagosos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las principales zonas de Cuba donde se encuentran sus residuarios son la costa Sur de las provincias de Camagüey y Las Tunas, así como las áreas aledañas a la desembocadura del Río Cauto, en la provincia Granma. En todas estas áreas las evidencias dejadas por esos indocubanos son muy abundantes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las herramientas utilizadas por estos hombres, de acuerdo con las evidencias obtenidas por los arqueólogos, están formadas, en primer lugar, por instrumentos de piedra tales como majaderos y morteros, utilizados para moler y triturar granos y semillas de plantas silvestres. Algunos de estos artefactos presentan simetría bilateral y buen acabado superficial. También hacen buen uso de los instrumentos de piedra tallada, empleando el sílex, tales como cuchillos y raspadores. Son abundantes las herramientas hechas de la concha de grandes moluscos marinos, como las gubias, que utilizaban para trabajar la madera. Es notable el empleo que hace este grupo de los colorantes minerales; por ejemplo, de la hematita y la limonita, con los que obtenían polvos de color rojo y amarillo respectivamente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las prácticas funerarias de este grupo humano eran, en algunos casos, mucho más complejas que las de los aborígenes correspondientes a las fases temprana y media de la etapa Preagroalfarera; un ejemplo de esto lo tenemos en los resultados de la excavación hecha en 1941 por el doctor R. Herrera Fritot en la cueva funeraria de Los Niños, en Cayo Salinas, Bahía de Buenavista o Caguanes, provincia de Sancti Spíritus, en la costa Norte. Allí se encontró un interesante entierro colectivo de trece niños, que fluctuaban en edad desde uno hasta diez años. Sobre esto nos dice el doctor Herrera: «Con cada esqueleto colocaron una bola lítica, cuyo tamaño guarda relación con la edad del individuo».&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los entierros estaban dispuestos en forma más o menos circular, teniendo como centro el de un niño, al parecer más importante, pues presentaba como ofrendas dos &amp;quot;dagas&amp;quot; de piedra y también una bola de piedra, la más pulida de todas. Estas &amp;quot;dagas&amp;quot; y bolas de piedra parecen estar estrechamente relacionadas con los entierros de los aborígenes de esta fase tardía Preagroalfarera. Los cráneos de estos hombres, al igual que los de las fases temprana y media de esta etapa Preagroalfarera, no están deformados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Etapa protoagrícola (100 a. n. e. a 1000 n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los conocimientos que tenemos de los aborígenes que corresponden a esta etapa no son muy amplios, pues se han comenzado a estudiar en los últimos diez años. Podemos decir que esta etapa es transicional entre las etapas Preagroalfarera y Agroalfarera; en ella quedan enmarcadas algunas comunidades aborígenes cubanas que generalmente presentan un ajuar que se corresponde con la fase tardía de la etapa Preagroalfarera, es decir, similar al del Ciboney-Cayo Redondo, pero con evidencias ya de un limitado uso de las vasijas hechas de cerámica, casi siempre pequeñas y simples, digamos, con muy pocas decoraciones, si es que las tienen.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En ese ajuar nunca aparece el &amp;quot;burén&amp;quot;: torta de cerámica utilizada por los aborígenes agroalfareros para asar el pan de casabe hecho de la yuca y que, para los arqueólogos, es un indicativo indirecto de la agricultura de este tubérculo, ya bien desarrollada. Otras evidencias características de esta etapa Protoagrícola, sobre todo en sus fases temprana y media, es la abundancia de pequeñas herramientas de pie&lt;br /&gt;
dra tallada: cuchillos, raspadores, buriles, etcétera, a cuyo conjunto los especialistas denominan &amp;quot;microlítico&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1964 se localiza un sitio: el abrigo rocoso de Arroyo del Palo, muy próximo a Mayarí, provincia de Holguín, en que se presentaba un. ajuar típico del Ciboney-Cayo Redondo que, como sabemos, corresponde a la fase tardía de la etapa Preagroalfarera, pero con una presencia muy abundante de restos de vasijas de cerámica, a veces muy decoradas pero sólo por medio de simples incisiones; cerámica muy diferente a la que se ve en la etapa Agroalfarera de Cuba. A pesar de que en este sitio colectamos muchos fragmentos de vasijas de cerámica, no apareció ni un solo fragmento de burén. Igual ocurrió en otros sitios de la provincia de Holguín: Mejías y Santa Rosalía I. En aquella época pensamos que estos restos correspondían a una nueva cultura aborigen de Cuba: la que denominamos &amp;quot;Mayarí&amp;quot;. Sin embargo, hoy creemos que, en realidad, lo que habíamos descubierto era más bien una manifestación de la fase tardía de la etapa Protoagrícola.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estudios hechos en la década del setenta por el arqueólogo Ramón Dacal, de la Universidad de La Habana, en los sitios Canímar y Playitas, cercanos a la Bahía de Matanzas, así como en Aguas Verdes, en la costa Norte de la provincia de Guantánamo, nos dan lo que parecen ser las manifestaciones más tempranas de la etapa Protoagrícola.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estos aborígenes parecen haber habitado por toda la Isla, mostrando cierta preferencia por los sitios próximos a la costa en su fase temprana, y también tierra adentro en la fase tardía.&lt;br /&gt;
La duración de la etapa Protoagrícola de Cuba es de poco más de un milenio, desde aproximadamente el año [[siglo II a. n. e.|100&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.]] hasta el 1000&amp;amp;nbsp;[[nuestra era|n.&amp;amp;nbsp;e.]]; como se ve, traspasa en el tiempo y el desarrollo económico a las clásicas manifestaciones preagroalfareras tardías y las más tempranas de las agroalfareras. Los cráneos de estos hombres no son deformados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Etapa Agroalfarera (800-1500)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Comunidades_agricultores-ceramistas.jpg|300px|thumb|right|Comunidades aborígenes agricultoras-ceramistas.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En esta corta etapa, pues abarca sólo setecientos años, están incluidas todas aquellas comunidades aborígenes cubanas cuya economía de subsistencia se basaba principalmente en la agricultura de raíces, tubérculos y granos; pero entre esos cultivos predominaba el de la yuca y, algo menos, el del boniato. También practicaban la recolección, la pesca y la caza menor. Corresponde esta etapa a los aborígenes más estudiados y mejor conocidos de Cuba.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los sistemas de agricultura que practicaban los agroalfareros de esta Isla, al igual que los de las demás Antillas Mayores, eran dos: el de roza, el más extendido entre ellos, que era el más antiguo y menos eficiente, y el de montones, el más reciente y más eficiente. El cultivo de roza consistía en despejar ciertas áreas de los bosques, talando los árboles, limpiando los arbustos y terminando la limpieza del terreno por medio del fuego. Para talar los árboles utilizaban las hachas de piedra pulida. Después removían con un palo aguzado (la coa) el terreno así obtenido y allí plantaban sus cultivos. Al cabo de dos o tres años, por agotamiento de los suelos, necesitaban nuevos terrenos y tenían que repetir las operaciones ya indicadas en áreas contiguas del bosque virgen. Este sistema lo emplearon desde su llegada a Cuba, hacia el siglo VIII.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El cultivo de montones, al parecer, se comenzó a utilizar por el siglo xi. Para esto se requería un terreno llano y despejado de la vegetación natural. Con las coas removían el terreno y levantaban pequeños montículos de tierra suelta, que tenían dos o tres metros de diámetro, formando hileras, y separados unos de otros por unos pocos metros. En esos pequeños montículos sembraban los tubérculos de yuca o los bejucos de boniato. Este sistema de cultivo daba cosechas, por unidad de área, mucho mayores que por el sistema de roza.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero a pesar de la mayor eficiencia del cultivo de montones, los aborígenes siguieron empleando el cultivo de roza, por ejemplo, en las laderas de los cerros, porque las fuertes lluvias, en esas condiciones, arrastraban los sembrados de montones&lt;br /&gt;
Los aborígenes de la etapa Agroalfarera utilizaban profusamente la cerámica ya bien desarrollada, principalmente en forma de vasijas, que utilizaban para cocer sus alimentos y conservar el agua, así como de burenes, que servían para tostar el pan de casabe que hacían de la yuca rallada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los arqueólogos han denominado a estos indocubanos agricultores y ceramistas &amp;quot;subtaínos&amp;quot; y &amp;quot;tainos&amp;quot;, atendiendo al mayor o menor grado del desarrollo socioeconómico alcanzado por esas comunidades, así como por ciertas características que presentan sus ajuares, principalmente en los rasgos decorativos de la cerámica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|&amp;quot;... pero entre esos cultivos predomina el de la yuca y algo menos el del boniato; también practicaban la recolección, la pesca y la caza menor.&amp;quot;}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tanto los subtaínos como los taínos corresponden a la gran familia aborigen sudamericana llamada &amp;quot;aruaca&amp;quot;. Los cronistas de Indias, principalmente el padre Las Casas y Gonzalo Fernández de Oviedo, nos han legado valiosas informaciones sobre estas comunidades primitivas antillanas; pero esos trabajos versan, casi exclusivamente, sobre los grupos aruacos, agricultores y ceramistas, que vivían en la isla La Española, Los comentarios enfocan, como es natural, la situación existente en esa área en la época del descubrimiento y en los primeros años de la conquista.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por otra parte, los trabajos arqueológicos realizados a partir del siglo pasado, pero sobre todo los efectuados en las últimas décadas de este siglo xx, nos suministran datos cada vez más precisos sobre estas comunidades primitivas. Así sabemos que la introducción de la cerámica y de la agricultura en las Antillas tuvo lugar en los comienzos de nuestra era, es decir, hace unos das mi. años. Indígenas&lt;br /&gt;
del grupo arúaco, con un nivel de desarrollo agrícola y ceramista bastante alta, partieron en esa época de la Península de Paria (en la costa Nordeste de Venezuela) y comenzaron a emigrar hacia las Antillas Menores, llegaron a Puerto Rico por el año [[150&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.]], desde donde se extendieron gradualmente por las Antillas Mayores y las Bahamas, durante un período de varios siglos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La llegada de los primeros grupos subtaínos a Cuba se remonta a una antigüedad mucho mayor de lo que se creía hasta hace algunos años. Fechados radiocarbónicos (C-14) obtenidos en 1963 por arqueólogos de la Academia de Ciencias de Cuba, en un residuario del área de Banes, provincia de Holguín, sirvieron de base para hacer estimados que nos permiten indicar que el arribo de estos aborígenes a nuestro país debe de haber tenido lugar por el [[siglo&amp;amp;nbsp;VIII]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En un proceso de muchos años, los aborígenes agricultores y ceramistas se fueron asentando en la parte oriental y central de Cuba, después de su llegada desde La Española; especialmente lo hicieron en el área de la actual provincia de Holguín, donde alcanzaron su máximo desarrollo demográfico.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los testimonios materiales del grupo subtaína, muy abundantes, han sido colectados por los arqueólogos en las provincias de Guantánamo, Holguín, Santiago de Cuba y Gramna; en diversas localidades de las de Camagüey y Ciego de Ávila; y en algunos sitios de Cienfuegos, Sancti Spíritus y Villa Clara, y muy pocos en la de Matanzas. Estos materiales han sido recogidos de residuarios que, por su magnitud, indican que se trataba de verdaderos asientos de poblados. En cambio, en las provincias de La Habana y Pinar del Río sólo se han obtenido, hasta ahora, restos de poblados pequeños o evidencias aisladas. En la Isla de la Juventud sólo se ha encontrado algún que otro objeto aislado correspondiente a estos grupos indocubanos.&lt;br /&gt;
El estudio de los sitios de habitación de estos aborígenes agroalfareros, hecho por los arqueólogos, indica que generalmente eran pequeños poblados con las casas dispuestas alrededor de un área central despejada, que ellos denominaban &amp;quot;batey&amp;quot;, y que era empleada para sus ceremonias y para el juego de pelota llamado &amp;quot;batos&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque algunos poblados se hicieron junto a&lt;br /&gt;
la costa, la mayoría aparecen tierra adentro, pero no muy alejados del mar. Su habitación en cuevas parece haber sido esporádica, pero éstas se usaron principalmente para depositar a sus muertos o como sitios en que tenían lugar ciertas ceremonias religiosas.&lt;br /&gt;
Las viviendas de los aborígenes agroalfareros, según los cronistas, tenían un cuerpo cilíndrico y techo cónico; las paredes estaban formadas con cañas y los techos cubiertos de hojas de palma; estas casas eran llamadas &amp;quot;caneyes&amp;quot; par los&lt;br /&gt;
indocubanos. Ellos también las hacían de forma rectangular, muy similares a los bohíos de nuestros campesinos; pero esta forma no era muy frecuente.&lt;br /&gt;
Hacían también cobertizos con palos y techumbres de hojas de palma, que utilizaban, entre otras cosas, para proteger las canoas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se puede apreciar, por los testimonios materiales encontrados en los sitios de habitación de estos aborígenes agroalfareros, que su ajuar era muy abundante y variado. En ellos se localiza gran cantidad de fragmentos de artefactos de cerámica, piedra, concha y hueso. Sabemos que empleaban la madera para hacer diversos objetos, entre los que se destacan las canoas; eran hábiles cesteros y dominaban las técnicas textiles; sobre éstas los españoles nos hablan de la confección de hamacas que hacían con hilos de algodón, además de otras cosas utilitarias.&lt;br /&gt;
Como hemos dicho, las evidencias cerámicas son muy abundantes, predominando los restos de vasijas de diversos tamaños y formas, algunas muy decoradas, que utilizaban para cocer sus alimentos y guardar agua. En la mayoría de los casos, las técnicas de decoración se realizaban por medio de incisiones o aplicaciones.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estas técnicas no incluyen el uso de pinturas. Otros artefactos de cerámica muy frecuentes son los burenes, que consisten en unos discos de barro cocido, con un diámetro que varía entre treinta y sesenta centímetros y de un grosor de uno y medio a cuatro centímetros. La superficie superior del disco era pulida, sobre la que depositaban la masa de yuca rallada de donde salía la torta de casabe después de horneada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los instrumentos de piedra son numerosos y variados. Entre ellos destacaremos las hachas de piedra pulida, denominadas &amp;quot;hachas petaloides&amp;quot;. Como ya dijimos, este instrumento era fundamental para la preparación de sus campos de cultivo, pero podía también servir para la guerra. Algunas, muy bien terminadas, deben de haberse utilizado para fines ceremoniales. Éstas alcanzan un alto grado de valor estético.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los percutores o martillos de piedra son abundantes. La mayoría de estos instrumentos consiste en piedras o guijarros muy duros, usados en su estado natural; aunque hay algunos que presentan formas geométricas: cúbicas, discoidales y rectangulares. Eran empleados para golpes o triturar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tanto los morteros como los majaderos de piedra aparecen en forma ocasional; estos últimos pueden ser de forma acampanada o cilíndrica, y de diversos tamaños.&lt;br /&gt;
También aparecen en el ajuar agroalfarero, en forma no muy abundante, amuletos o adornos muy bellas. Entre ellos se destacan los denominados &amp;quot;idolillos de piedra&amp;quot;, en forma de entes antropomórficos o antropozoomórficos, es decir, con rasgos humanos y de animales. Casi siempre se trata de una figura humana en posición acuclillada, con los&lt;br /&gt;
brazos adosados a los costados y las manos sobre el vientre.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los órganos genitales masculinos se muestran en forma muy conspicua. Estos idolillos presentan una taladradura transversal, a la altura de los hombros, que debe de haber servido para suspenderlos. El material de piedra empleado es; por regla general, 1a cuarcita y la jadeíta, aunque se han encontrado algunos hechos de la concha de grandes moluscos marinos o de hueso de animales, como el manatí.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Examinando las evidencias de desechos de comida en los residuarios agroalfareros, sólo encontramos restos de alimentos de origen animal, que varían de acuerdo con muchos factores, tales como la proximidad o no a la costa del sitio de habitación, la abundancia o escasez de determinada especie faúnica, etcétera. Pero, en general, encontramos huesos de jutía, manatí, aves, pescado, tortugas y otros reptiles, así como conchas de moluscos, tanto terrestres como marinos; también carapachos de cangrejos y otros crustáceos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La evidencia indirecta de la alimentación vegetal, nos la proporciona la presencia abundante, casi siempre, de fragmentos de burenes de cerámica, que para los arqueólogos es indicativo de la agricultura de la yuca.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque el material óseo humano recogido en los sitios agroalfareros, tanto subtaíno como taíno, no puede considerarse como muy abundante, nuestros antropólogos físicos consideran que todos sus cráneos aparecen con deformación artificial frontoccipital, del tipo clasificado como tabular oblicuo. Esta práctica cultural de la deformación craneana sólo aparece en Cuba asociada a los aborígenes de la etapa Agroalfarera. Los demás amerindios cubanos presentan cráneos normales, esto es, no deformados.&amp;lt;ref&amp;gt;[[E. Aleksandrenkov|Aleksandrenkov, E.]]: [http://www.cubaarqueologica.org/document/ht3.pdf ''Aborígenes de Cuba. Problemas y posibilidades de estudio''] (PDF), publicado en el sitio web Cuba Arqueológica (La&amp;amp;nbsp;Habana). Menciona los trabajos de [[Ernesto E. Tabío]].&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Credos religiosos==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Antes de la conquista y colonización de Cuba, la población aborigen no tenía un grado de desarrollo semejante al de otras culturas precolombinas, como los mayas, los aztecas o los incas. Los indígenas de Cuba no edificaron grandes templos ni ciudades. Los más avanzados, los taínos, construyeron comunidades denominadas bateyes, con viviendas que llamaron bohíos, caneyes y barbacoas. Se dedicaban a la agricultura y a la pesca, y eran alfareros. Poseían sus propios credos religiosos rudimentarios, pero que son difíciles de conocer debido a que no quedaron huellas estudiables.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una de las más curiosas manifestaciones era la propia mitología indígena, particularmente la taína, que distaba mucho de las complejas manifestaciones de las culturas de mesoamérica. La [[mitología taína]] se basaba fundamentalmente en el Sol, la Luna, el origen del sexo femenino y el diluvio. Algunas creencias sugerían que el Sol, la Luna y el hombre habían surgido de las cuevas o grutas, tal vez porque la mayor ía de sus antepasados no crearon asentamientos, y tenían en las cuevas su refugio seguro contra la intemperie. Sus credos religiosos eran elementales y consistían en una combinación de [[animismo]], el cemiísmo, el [[chamanismo]] o behiquismo; el culto a los antepasados y el [[totemismo]] o residuos totémicos. &amp;lt;ref&amp;gt;Fernando Portuondo del Prado: Historia de Cuba,Editorial Minerva, La Habana, pp. 40-50; 287-289.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Animismo===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era la creencia, según la cual los objetos inanimados poseían vida terrenal o extraterrenal o&lt;br /&gt;
estaban dotados de ciertos poderes mágicos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Cemiísmo===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era una creencia un poco más compleja, según la cual el cemí constituía un poder sobrenatural,&lt;br /&gt;
misterioso y enigmático, una verdadera deidad, que controlaba los destinos de los humanos y de la naturaleza en sus más diversas manifestaciones. Los especialistas consideran que la mitología aborigen estaba integrada por más de 30 personajes, de ellos unos 15 dioses o deidades, y más de 20 semidioses.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Según algunos especialistas, entre las deidades se destacaban Atabex, diosa madre del ser supremo y diosa de la fertilidad; Boynay, dios de la lluvia; Maidabó, dios de la sequía; Taiguabó, el espíritu del agua; Baibrama o Mabuya, dios maligno y una de las voces para definir el mal; y otros semidioses, como Opía, una especie de espíritu que servía de intermediario con algunos dioses.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Chamanismo o behiquismo===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era la creencia en los poderes mágicos de los behíques, es decir, los brujos o sacerdotes. Éstos estaban dotados de poderes para conversar con los muertos y adivinar el porvenir. Supuestamente, en diferentes ceremonias religiosas, como la cohobao cojoba, los behíques mantenían comunicación con el otro mundo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La cohoba consistía en absorber polvo de tabaco por un tubo en forma de Y, así como otros jugos y cocimientos de hierbas, después de un ayuno que pod ía durar varios días y hasta semanas. Lo practicabaprimero el cacique y después todos los presentes, sentados&lt;br /&gt;
en un respetuoso silencio. Cuando todos estaban embriagados o en éxtasis, el behíque respondía a las preguntas que se le hacían sobre el pasado, el presente&lt;br /&gt;
y el futuro, las dolencias o enfermedades, el nacimiento de hijos y otras inquietudes. Además de sus poderes mágicos, los behíques combinaban estas facultades con las de curanderos o médicos, que ayunaban junto a sus pacientes y tomaban los mismos cocimientos de hierbas o purgantes. Si los pacientes morían, tenían que soportar de algún modo la furia de los parientes de los fallecidos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Culto a los antepasados===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Provenía de la creencia de que los muertos, después de adquirir este estado especial, regresaban al mundo como espíritus, y no solo hacían acto de presencia, sino que ayudaban o maldecían a los familiares vivos. Cada grupo familiar tenía el suyo y los representaban en ídolos con figura humana, símbolos mágicos, amuletos y otros objetos consagrados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque los pobladores precolombinos o prehispá-nicos cubanos no construyeron templos propiamente dichos, practicaban ceremonias festivas y religiosas a&lt;br /&gt;
la que llamaban areítos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Éstos eran las fiestas por excelencia de los taínos. Aglomerados en el batey o centro del poblado, bailaban y cantaban al son de tambores durante largas horas, bajo la dirección de un maestro de ceremonia denominado tequina, el cual marcaba tanto el paso como el compás, y dictaba el tema que repetía el coro. En estas ceremonias religiosas se recitaban las genealogías de los diferentes caciques y sus más famosas obras, los recuerdos de los buenos y malos tiempos pasados, y otros temas de interés para la transmisión de los conocimientos de forma oral de la generación mayor a las generaciones más jóvenes. Los cronistas de la conquista han señalado que los aborígenes eran buenos bailadores. Cantaban al unísono y mientras centenares de participantes danzaban y narraban historias el resto mantenía el compás del baile y los cantos, y muy pocos se equivocaban. Estos credos y manifestaciones culturales preferentemente taínos fueron asimilados por los siboneyes, una comunidad aborigen anterior, aunque menos desarrollada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Totemismo o residuos totémicos===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era la manifestaci&lt;br /&gt;
ón de un sistema de creencias, según las cuales existía una especie de parentesco sobrenatural entre un individuo —o incluso parte o la totalidad de una tribu de aborígenes— y un tótem. Estos tótems, por lo general, eran figuras de diversas especies de animales, y en la minoría de los casos algunas plantas y objetos minerales, que se consideraban como emblemas protectores del individuo o la tribu, y en ocasiones como su antepasado o progenitor. Se asegura que, en ciertos casos, existían tótems de tipo especial para caciques y behíques; algunos específicos para cada uno de los sexos y otros comunes para todos los miembros de una tribu.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
También resultan interesantes las expresiones de las ceremonias aborígenes y sus costumbres funerarias, consideradas sagradas. Los funerales indígenas, como es natural, diferían mucho de las formas ulteriores introducidas por la conquista y la colonizaci ón. Incluso, los de las culturas siboney y arauaco (taínos y subtaínos), diferían entre sí. Los más conocidos —por los hallazgos y evidencias— son los enterramientos taínos. En la mayoría de los casos, éstos daban sepultura a los fallecidos en una especie de cementerios fuera de los poblados. Los cadáveres, por lo general, eran colocados de bruces o con las piernas recogidas, y en los alrededores se situaban algunos objetos que fuesen de utilidad en la otra vida, sobre todo por la ya mencionada creencia de que los fallecidos regresaban en forma de espíritus para proteger a las familias.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las enfermedades exóticas traídas por los conquistadores y el rudo trabajo esclavo hicieron que en menos de medio siglo casi fuese extinguida la población autóctona de Cuba, calculada en unos 300 mil habitantes, y de ellos —según ha sido estimado— solo quedaran alrededor de unos 4 mil. &amp;lt;ref&amp;gt;Emilio Roig de Leuchsenring: La Habana. Apuntes históricos, Publicaciones de la Oficina del Historiador de la Ciudad, La Habana, 1939.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La fundación de la Villa de San Cristóbal de La Habana se realizó en territorios del antiguo cacique aborigen Habaguanex. Aunque no abundan restos de estas comunidades aborígenes, se han hallado evidencias de la existencia indígena en diferentes zonas del territorio de lo que en la actualidad es la ciudad de La Habana. Ha habido hallazgos en los alrededores del río Santa Ana; en las cercanías de la playa Santa Fe; en el litoral oeste de la ciudad, donde se han encontrado algunos objetos valiosos, como los &amp;quot;dujes&amp;quot; o asientos ceremoniales de behíques y caciques. Estos últimos se exponen en el Museo Montané, una de las instituciones de la ciudad de La Habana relacionada con las culturas aborígenes. Otras zonas donde se han realizado hallazgos han sido las de Colinas de Villarreal, al noreste de la bahía habanera; las de Rincón de Guanabo, a unos 28 kilómetros al noreste de la ciudad; y en Jibacoa, un lugar aún más distante, a unos 50 kilómetros al este de la ciudad y en los límites de la provincia La Habana.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Véase también ==&lt;br /&gt;
* [[Agricultura aborígen en Cuba]]&lt;br /&gt;
* [[Medicina aborigen en Cuba]]&lt;br /&gt;
* [[Aborígenes en Mantua]]&lt;br /&gt;
* [[Presencia de los aborígenes en la zona de Guane]]&lt;br /&gt;
* [[Aborígenes en Guanajay]]&lt;br /&gt;
* [[Aborígenes en Matanzas]]&lt;br /&gt;
* [[Aborigenes en Remedios]]&lt;br /&gt;
* [[Presencia aborigen en Holguín]]&lt;br /&gt;
* [[Presencia aborigen en Unión de Reyes]]&lt;br /&gt;
* [[Aborígenes en Morón]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Fuentes==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{listaref}}&lt;br /&gt;
:* [http://www.lajiribilla.cu/pdf/crisol01.pdf «La cultura aborigen y sus credos religiosos»], artículo publicado en el sitio web La&amp;amp;nbsp;Jiribilla.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Enlaces externos==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*[http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2006-11-12/aborigenes-cubanos-eran-mas-que-recolectores-de-alimentos/ «Los aborígenes cubanos eran más que recolectores de alimentos»], artículo publicado el 12 de noviembre de 2006 en el sitio web Juventud Rebelde.&lt;br /&gt;
*[http://www.habanaenlinea.cu/mihabana/Especiales/gina_picart/16.html «Leyendas sobre los aborígenes cubanos»], artículo publicado en el sitio web Habana en Línea.&lt;br /&gt;
*[http://www.crisol.cult.cu/index.php?option=com_content&amp;amp;view=article&amp;amp;id=104:el-casabe-alimento-de-los-aborigenes-cubanos&amp;amp;catid=67:costumbres-y-tradiciones&amp;amp;Itemid=181 «El casabe: alimento de los aborígenes cubanos»], artículo publicado en el sitio web Crisol (Cuba).&lt;br /&gt;
*[http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2011-01-24/todavia-tenemos-aborigenes-en-cuba/ «¿Todavía tenemos aborígenes en Cuba?»], artículo publicado el 24 de enero de 2011 en el sitio web Juventud Rebelde.&lt;br /&gt;
*[http://cubaenfotos.blogcip.cu/2011/06/11/cementerio-aborigen-de-chorro-de-maita-holguin/ «Cementerio aborigen de Chorro de Maíta (Holguín)»], artículo publicado el 11 de junio de 2011 en el sitio web Cuba en Fotos.&lt;br /&gt;
*[http://www.zunzun.cu/new/leer.asp?Noticias_ID=1074 «Palabras aborígenes»], artículo publicado en el sitio web Zunzún (Cuba).&lt;br /&gt;
*[http://www.guerrillero.cu/index.php?option=com_content&amp;amp;view=article&amp;amp;id=7163:investigan-evidencias-de-practicas-funerarias-aborigenes-en-cuba&amp;amp;catid=41:noticias&amp;amp;Itemid=61 «Investigan evidencias de prácticas funerarias aborígenes en Cuba»], artículo publicado en el sitio web Guerrillero (Cuba).&lt;br /&gt;
*[http://www.revmatanzas.sld.cu/revista%20medica/ano%202005/vol3%202005/tema10.htm «Antropofagia en aborígenes de Cuba»], artículo publicado en 2005 en el sitio web de la ''Revista Matanzas''.&lt;br /&gt;
*[http://www.granma.cubaweb.cu/2011/03/24/nacional/artic12.html «Permanecen genes aborígenes en el ADN de la población cubana»], artículo publicado el 24 de marzo de 2011 en el sitio web Granma (La&amp;amp;nbsp;Habana).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Categoría: Historia de Cuba]]&lt;br /&gt;
[[Categoría: Sitios arqueológicos de Cuba]]&lt;br /&gt;
[[Categoría: Comunidades aborígenes]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Suyin patrimonio</name></author>
		
	</entry>
	<entry>
		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Abor%C3%ADgenes_de_Cuba&amp;diff=3306225</id>
		<title>Aborígenes de Cuba</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://www.ecured.cu/index.php?title=Abor%C3%ADgenes_de_Cuba&amp;diff=3306225"/>
		<updated>2019-02-21T19:25:10Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Suyin patrimonio: /* Periodizaciones */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Definición&lt;br /&gt;
|nombre=Aborígenes cubanos&lt;br /&gt;
|imagen=museoaborigendelchorrodemaita.jpg&lt;br /&gt;
|tamaño=&lt;br /&gt;
|concepto= En Cuba había tres grupos principales de aborígenes: los [[guanatahabeyes]], los [[siboney (aborigen)|siboneyes]] y los [[taínos]].&lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Pinturas_aborigenes.jpg|right|300px|thumb|Representación de las pictografías de los primeros aborígenes en Cuba encontradas en la cueva No. 1, [[Isla de la Juventud]].]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Aborígenes de la isla de Cuba'''. Los historiadores estiman que a la llegada de [[Cristóbal Colón]] a [[Cuba]], la isla estuvo habitada por unos 300&amp;amp;nbsp;000&amp;amp;nbsp;aborígenes. Eran pacíficos y amistosos, y estaban agrupados en tres grupos principales: los [[guanatahabeyes]] y [[siboneyes (etnia)|siboneyes]] (no ceramistas) y los [[taínos]] (ceramistas).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El clima noble, la variada flora con abundantes alimentos naturales desde frutas hasta [[tubérculos]] que aún hoy forman parte de la dieta de los cubanos como el [[boniato]] y la [[yuca]] y la inexistencia de animales peligrosos, favorecían de manera especial la [[vida]] de los pobladores originales del archipiélago. Entonces sólo los [[Huracán|huracanes]] –cuyo paso desde luego era imposible de pronosticar- constituían una amenaza a la vida, pero aún frente a ellos existía el amparo protector de las [[cueva|cuevas]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque la cultura aborigen fue prácticamente exterminada, se reconoce aún su presencia en comidas típicamente criollas, como el ajiaco, un cocido de carnes, tubérculos y vegetales; y el casabe, una especie de torta de yuca. Su lengua se mantiene aún para denominar lugares de la ciudad de La Habana, como Uyanó (en la actualidad Luyanó), nombre con el cual se designa un arroyo y un barrio habanero; Guasabacoa, nombre de una de las ensenadas de la bahía habanera; y Guanabacoa, territorio que en la lengua aborigen significa poblado entre colinas y manantiales, y en donde quedan muy pocos de sus descendientes mezclados con otras culturas posteriores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Poblamiento de Cuba ===&lt;br /&gt;
Entre las varias teorías que existen acerca de cómo se fue poblando el Caribe y, en particular, Cuba, se encuentran:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
1.      Entrada desde tierras suramericanas, a través del arco de islas que está frente a las costas de Venezuela, aprovechando las corrientes marinas, los vientos y la salida al mar del río Orinoco. O salida al mar para arriba al Caribe a través del río Magdalena, en Colombia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
2.      Posibilidad de arribar a Cuba desde el delta del río Mississippi y la península de la Florida, a través de Las Bahamas o, incluso, de forma directa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
3.      Ruta relacionada con Centroamérica, específicamente el área enmarcada entre Belice y Honduras, cuyas corrientes marinas y aéreas pueden haber favorecido la navegación por el interior del Caribe y el acercamiento a las pequeñas islas próximas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Periodizaciones ===&lt;br /&gt;
Las periodizaciones de las culturas aborígenes cubanas son diversas y componen una polémica no resuelta. Para su determinación, se ha tomado como punto de partida los modos de vida y producción, región geográfica, sitios con características excepcionales, utillaje, aspecto físico, etc.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el texto ''Elementos de geografía e historia antigua y moderna de Cuba'', de José María Latorre (siglo XIX), se clasifica a las comunidades aborígenes de la Isla, según la región en que vivían: los de oriente, son belicosos; los del centro, pacíficos y medrosos; los de occidente, groseros.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Fray Bartolomé de las Casas lega el concepto de que había unos habitantes salvajes, según su forma de vivir, llamados guanahatebeyes y otros llamados zibuneyes o siboneyes; sobre los taínos, dice que provienen de La Española. La clasificación decimonónica imperante divide a los habitantes justamente en taínos, ciboneyes y guanacabibes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Varios fueron los norteamericanos que visitaron Cuba interesados en los estudios arqueológicos y que incursionaron en expediciones a lo largo de la mayor de las Antillas. Uno de ellos, Jesse Walter Fewkes, clasificó a los pueblos del occidente, del oriente y los habitantes de las cayerías del sur y norte de Cuba en taínos, pescadores de los cayos y trogloditas. Para él había dos grupos bien diferenciados: los pobladores originales, que eran como salvajes, y los que habían alcanzado un nivel superior, provenientes de Puerto Rico y Haití o La Española.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1912], el francés H. Beauchat, en el ''Manual d'Archeologie americaine'', expuso que las culturas de la isla de Cuba podían clasificarse en guanacabibes, chibcha o guetare, calusa o timuka, aruaca o taína y los caribes. Pero esta nomenclatura presentaba conceptos erróneos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1921], [Mark Raymond Harrington] presentó la obra ''Cuba before Columbus'', en la cual explica que en Cuba habían vivido dos culturas: una ciboney-guanahatabey primitiva, y la taína, con mayor nivel de desarrollo, sitios habitacionales y mejores utensilios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1913], [Juan Antonio Alejandro de Jesús Coscuelluela y Barreras], que había sido designado ingeniero jefe del proyecto para desecar y deslindar los pantanosos terrenos de la ciénaga de Zapata, incursiona en el campo de la arqueología y la antropología. A partir de los estudios que realiza en distintos sitios, desde la antropología física, las formas de enterrar, las investigaciones zooarqueológicas, el análisis de las piezas de lítica y concha, establece posibles rutas migratorias, composición de los habitantes y propone clasificar a la población aborigen cubana en guanahatabeyes, habitantes con poco nivel de desarrollo en el occidente; aruacos, en los territorios centrales de Cuba, de procedencia Caribe; y los taínos hacia el oriente, provenientes del continente. Años después rectificó sus postulados, negó la presencia de la cultura caribe y delimitó las poblaciones sólo a taínos y ciboneyes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la obra ''Origins of the Tainan Culture'', Sven Loven propone la siguiente clasificación: guanahatabeyes, ciboneyes o lucayos y taínos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1926, Carlos García Robiou define en su tesis para optar por el grado académico de doctor en Ciencias Naturales, ''Idea de las culturas precolombinas de Cuba. El primer periodo de las exploraciones arqueológicas: trabajos realizados por Miguel Rodríguez Ferrer'', la existencia de cuatro culturas, la primera, originaria o primitiva, con escaso nivel de desarrollo, denominada ciboney; la segunda, subtaína, algo más avanzada que la anterior, y la tercera, la taína, con una agricultura y cerámica prósperas y rico ajuar. La cuarta cultura sería la correspondiente a los caribes, que según Robiou no habitaron en Cuba, pero incursionaron en sus costas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Elías Entralgo, autor de ''Esquema de sociografía indocubana'' (1937) clasificó a los aborígenes cubanos, de acuerdo con las corrientes conceptuales de la época, en guanahatabeyes o guanahatabibes o guanacabibes, exbuneyes y taínos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El profesor titular de Sociología Roberto Agramonte, en su libro ''Sociología'' (1940), divide las sociedades prehispánicas en función de la estructura económica sobre la cual descansaba la estructura política, familiar y religiosa. Denominó el Complejo Agrario Taíno y lo dividió en subcomplejos de acuerdo con la presencia de yuca, maíz, tabaco, fuego, tejido e hilado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1940 llegaron a Cuba dos profesores de la Universidad de Yale: Irving Benjamin Rouse y Cornelius Osgood. En 1942 publicaron las obras ''La cultura ciboney de Cayo Redondo'' y ''Arqueología de las lomas de Maniabón''. Rouse y Osgood propusieron mantener la subdivisión propuesta por Harrington de taíno y subtaíno. La cultura ciboney la dividieron en dos periodos: Guayabo Blanco temprano y Cayo Redondo tardío.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1943, Fernando Ortiz esboza en ''Las culturas indias de Cuba'' y ''Las cuatro culturas indias de Cuba'' la existencia de cuatro grupos: Aunabey Guayabo Blanco, Guanajatabey o Cayo Redondo, Baní y otros depósitos o Ciboney, y Pueblo Nuevo o Taíno.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para Felipe Pichardo Moya existían tres indoculturas bien diferenciadas: guanahatabeyes o cultura arcaica, caracterizada por tener instrumentos toscos de concha y vivir en cuevas; ciboneyes o indocultura de la costa, talladores de piedra; y taínos o indocultura cubana de las mesetas, con deformación craneal, agricultura y cerámica desarrollada, dominio de la madera y pulimentación de objetos de piedra como las hachas petaloides.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la obra ''La Caleta: joya arqueológica antillana'' (1946) René Herrera Fritot y Charles Leroy Youmans vuelven al esquema tradicional de guanahatabeyes, que corresponderían al Guayabo Blanco de la Ciénaga de Zapata; ciboneyes, que son los restos del Plurial, los artefactos de Cayo Redondo y el material colectado en los cayos del norte de la región central; y taínos, los que tienen desarrollo agrícola, elaboran el barro, fabrican una cerámica utilitaria y ritual y se deforman el cráneo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1950 tiene lugar la Mesa Redonda de Arqueólogos del Caribe. En este evento se aprueba clasificar por complejos a las culturas prehispánicas. Se tomó como acuerdo no emplear los términos arcaico, paleolítico, mesolítico y neolítico, y utilizar, de acuerdo con el orden de antiguedad, los periodos I para la concha, II para la piedra y III para la alfarería. El complejo cultural I estaba caracterizado por poseer ajuar rústico de concha y piedra, asentamientos aislados y proporcionales a los residentes. El complejo cultural II por tener menaje construido de conchas, piedra y madera, además de objetos hechos con espina de peces y vértebras. El complejo cultural III dominaba la alfarería, la talla en madera y las posibles interrelaciones entre las representaciones de hombres, animales y plantas; poseían agricultura y conocían sus técnicas. Fabricaban objetos de material óseo. Tenían asentamientos de mayor estabilidad y construían viviendas de varias formas. Elaboraban fibras y tejidos. Practicaban la deformación craneana fronto-occipital-oblicua, pero no todos los habitantes. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Guanatahabeyes==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Indios Guanatahabeyes.jpg|miniatura|Indios Guanatahabeyes]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pertenecieron a la fase menos avanzada de las culturas aborígenes cubanas y se les considera los más primitivos pobladores del país. Aunque estuvieron muy extendidos, al momento de arribar los primeros europeos a Cuba se hallaban confinados al extremo oeste de la isla, en la zona del [[Cabo de San Antonio|Cabo de San Antonio]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las referencias históricas describen que utilizaban las cuevas y abrigos rocosos similares como refugio, y que se alimentaban de [[peces|pescados]] y [[moluscos]] marinos, así como de algunas frutas que recolectaban.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En una carta de [[Diego Velázquez (conquistador)|Diego Velázquez]] del día [[18 de abril|18 de abril]] de [[1515]], se afirma:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|Las viviendas de estos guanahatabibes es a manera de salvajes, porque no tienen casa, ni asientos, ni pueblos, ni labranzas, ni comen otra cosa sino las carnes por los montes y [[tortugas]] y pescado.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La [[Gubia de concha|gubia de concha]] – su principal instrumento- y vasijas, martillos, picos e incluso adornillos de [[caracol|caracoles]] han sido encontrados en los residuarios guanatahabeyes de Cuba, y en menor cuantía cuchillos de [[pedernal]] y otros aperos de piedras que se supone utilizaran para machacar y preparar carnes y algunas comidas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Siboneyes ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Indios siboneyes.jpg|miniatura|Indios siboneyes]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Más avanzados que los guanatahabeyes, los siboneyes lograron formas simétricas y un mayor acabado de sus distintos instrumentos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la mayoría de los casos los obtenían a partir de conchas o piedras para construir morteros, percutidores, majaderos, cucharas e instrumentos de corte.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Alrededor del año [[1500]] se localizaban en lo fundamental al norte de la actual provincia de [[Villa Clara]] y en los cayos del norte conocidos como [[Archipiélago Jardines del Rey|Jardines del Rey]]. También habitaban toda la franja costera sur de la región centro-este hasta el [[Golfo de Guacanayabo]], y el archipiélago [[Archipiélago Jardines de la Reina|Jardines de la Reina]], fundamentalmente dedicados a la pesca. Sin embargo, desde el punto de vista arqueológico los estudiosos les atribuyen una presencia casi generalizada por todo el país.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Taínos ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al igual que sus parientes los siboneyes – a quienes según los cronistas de la época tenían subyugados- los taínos provenían de la vecina isla [[La Española|La Española]], que hoy comparten la [[República Dominicana|República Dominicana]] y [[Haití|Haití]]. Localizados fundamentalmente en el centro y oriente de Cuba, los taínos fomentaron la agricultura y la alfarería, en las que lograron un alto nivel de desarrollo. Sus poblados comunales estructurados por [[caney|caneyes]] y [[bohío|bohíos]], indistintamente, eran pequeños pero bien organizados y el cacique era la máxima autoridad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las labores se distribuían en beneficio de todos, y así, mientras los hombres salían a cazar y pescar, para lo cual ya contaban con redes tejidas de algodón y anzuelos de espinas, las mujeres contribuían de manera decisiva a las siembras, la atención de los cultivos y las cosechas. También les estaban encomendada la producción alfarera, de finalidad utilitaria fundamentalmente cazuelas, burenes y otros, que utilizaban para cocinar los alimentos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se sabe que cultivaban el [[ají]], el [[maní]], el boniato, la yuca, de la cual producían el [[casabe]] –una torta de este tubérculo parecida al pan que todavía hoy se come en [[Camagüey]] y la zona oriental del país para acompañar las carnes-; el [[algodón]], que utilizaban para hacer sus hamacas y redes y, además, el [[maíz]] y el [[tabaco]], el cual consumían de preferencia asociado a distintas ceremonias.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En sus yacimientos se han encontrado gran cantidad de instrumentos de piedra como morteros, [[martillo|martillos]] y [[hacha|hachas]], así como ídolos de distinta naturaleza lítica pero de gran belleza y perfección, y unas piezas de maderas preciosas tipo banquetas llamadas dujo que utilizaban los caciques para sentarse.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desarrollaron además la cestería y la cordelería. Por su ubicación el este del país los taínos fueron los que más vinculados estuvieron a los duros procesos de conquista y colonización.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con el inicio de los repartimientos y encomiendas en [[1514]], fueron sometidos a esfuerzos extraordinarios en labores de explotación, constructivas y agrícolas. El trabajo forzado, las matanzas de escarmiento, los suicidios masivos para salvarse de la crueldad con que algunos conquistadores emprendieron su misión, los éxodos a islas y cayos en los alrededores, y asimismo algunas epidemias de enfermedades atípicas hasta entonces, diezmaron considerablemente la población aborigen, cuyos únicos descendientes actuales en Cuba se encuentran en zonas intrincadas de [[Guantánamo|Guantánamo]] próximas a [[Yateras|Yateras]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La historia recoge enfrentamientos organizados contra los españoles y los nombres de los [[cacique|caciques]] [[Hatuey|Hatuey]] y [[Guamá|Guamá]], como los primeros rebeldes cubanos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Cementerios aborígenes==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los cementerios aborígenes son sin duda alguna de muchísimo interés para la [[Arqueología]], de ahí que el estudio de los mismos permita profundizar grandemente en el mejor conocimiento de los primeros pobladores que habitaron el área, sacando a la luz nuevos descubrimientos a cerca de distintos aspectos somáticos y patológicos, así como de sus costumbres funerarias y de las características físico-antropológicas de sus primeros pobladores, cosa esta de la cual en un inicio existía poca información.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la isla, con el avance de los trabajos de campo realizados durante muchos años, se han venido estudiando algunos sitios de este tipo reportados con anterioridad, y se han descubierto otros. Se conocen en la actualidad varios cementerios aborígenes entre los cuales se encuentran: [[El Chorro de Maita]] (en [[Holguín]]),&amp;lt;ref&amp;gt;[http://www.nnc.cubaweb.cu/historia/historia30.htm «Aldea aborigen de Chorro de Maíta: realidad palpable»], artículo publicado en el sitio web Cuba Web.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
la [[Cueva de la Santa]] (en [[Ciudad de La Habana]]),&lt;br /&gt;
la [[Cueva del Perico 1]] (en [[Pinar del Río]]),&lt;br /&gt;
el sitio [[Canimar Abajo]] (en [[Matanzas]]),&lt;br /&gt;
la [[Cueva Calero]]&lt;br /&gt;
y finalmente los sitios [[La Habana|habaneros]]&lt;br /&gt;
[[Marien 2]] y&lt;br /&gt;
[[Bacuranao]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En las excavaciones arqueológicas realizadas en estos dos últimos cementerios aborígenes, participaron integrantes del [[Grupo Espeleológico Guamuhaya]] junto a miembros de otros grupos y a experimentados arqueólogos del Centro de [[Antropología]] perteneciente al [[Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente]] ([[CITMA]]) del país.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Sitio Bacuranao===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En agosto de [[1997]] se realizó la Quinta Campaña de Excavación Arqueológica en este sitio, ubicado en la [[Cueva del Infierno]], municipio habanero de [[San José de las Lajas]]. En dicha ocasión fueron encontrados los restos de cuatro individuos. Los entierros correspondieron a dos adultos y dos niños, uno de los cuales, un menor de corta edad, fue extraído en bloque para ser expuesto en el museo de la localidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esta excavación fue continuadora de la realizada en el [[1995]], la cual culminó con el descubrimiento de un gran cementerio aborigen del cual se extrajeron 54 osamentas completas. En esa ocasión el hallazgo incluyó huesos de 66&amp;amp;nbsp;personas, 57 de ellas menores de cuatro años de edad, tratándose de comunidades preagroalfareras con tradición [[mesolítica]] que poblaron la zona, con una economía de apropiación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La Cueva del Infierno no solo fue usada por comunidades de este grado de desarrollo solamente para enterrar a sus muertos, sino también como lugar de habitación según los resultados de la última campaña, en la que se detectó la presencia de tres grandes fogones que fueron utilizados para la cocción de alimentos. Por otra parte, otros grupos gentilicios de mayor desarrollo hicieron uso también, al parecer con otros fines, de esta cueva pues está reportada además como paradero de caza de grupos agroalfareros con tradición neolítica, habiéndose hallado en su interior numerosos fragmentos de vasijas de [[cerámica]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Sitio Marien 2===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde la década del 50 se conoce de la existencia del sitio que se conoce por Marien 2 debido a los trabajos de campo del Grupo Guamá de aquel entonces y también de los trabajos realizados por el fallecido arqueólogo cubano [[Ernesto Tabío]]. El sitio Marien&amp;amp;nbsp;2 se encuentra ubicado muy cerca de la [[Bahía de Mariel]], en el interior de una cueva.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el año [[1992]] se realizó la primera campaña de excavación arqueológica de este sitio, del cual se exhumaron restos de 50 individuos, de ellos 11&amp;amp;nbsp;adultos, 2&amp;amp;nbsp;subadultos y 37&amp;amp;nbsp;niños. Se extrajeron algunos entierros primarios y otros secundarios y según palabras del Dr. [[Gabino La&amp;amp;nbsp;Rosa]], jefe de la excavación, se pudo comprobar una relación muy interesante en las prácticas sepulcrales y es que prácticamente todos los adultos estaban acompañados por niños, lo cual amplió la visión de los aspectos sociales y culturales que tenían esto grupos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En marzo de [[1998]] se realizó la segunda campaña de excavación en este sitio y en esta ocasión se trabajó en 10&amp;amp;nbsp;entierros, la mayoría niños, se logró comprobar que en la cueva existe un área bien definida y delimitada a la izquierda que fue usada para entierros, en tanto que el área de la derecha fue sitio de habitación y en este fue hallado un inmenso [[fogón]] con abundante restos de la dieta de estos grupos que recolectaban, cazaban y pescaban. Habían restos de [[peces]], de [[bivalvo]]s, [[concha|conchas]] de [[moluscos]], [[jutía]]s, etc.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En esta ocasión se ratifica la presencia de ofrendas en los entierros, consistentes en valvas de ''[[Isognomus alatus]]'', y uno de los entierros (en la foto) tenía una gran [[cigua]] cerca del cráneo. También en cuanto a las costumbres funerarias, se van acumulando pruebas suficientes obtenidas de este y de otros cementerios aborígenes estudiados, que permiten negar la fabulación generalizada en Cuba en los años 1940 y 1950, de los entierros con la cabeza orientada al este. Se hallaron entierros con gran diferencia en la orientación de los cuerpos sin hallar una repetición absoluta, en esta foto se observa por la flecha que indica el norte que no está orientado exactamente este-oeste y además que la cabeza no está hacia el este sino al oeste.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Toda la tierra extraida se pasó por un tamiz para evitar la perdida de pequeños huesos de falanges u otras posibles evidencias de pequeñas dimensiones. Gracias al tamizado al instante es que en ocasiones se detecta, por la presencia de una pequeña evidencia, la proximidad de un entierro, aún cuando el excavador no lo ha notado, permitiendo a partir de ese instante, ser aún más meticulosos y precisos en el trabajo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Sitios arqueológicos aborígenes de Guanajay==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Guanajay]] es un municipio muy antiguo, su fundación data de [[1650]], según el historiador [[Luis Manuel Núñez]] y se dice que fue fundada por los españoles sobre un asentamiento aborigen. El propio topónimo Guanajay es un término aborigen, lo cual le da más veracidad a la afirmación anterior. Pero no siempre este poblado llevó ese nombre, según las viejas crónicas antiguamente se llamó Guamuhaya, topónimo igualmente aborigen.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A partir del año [[1990]] hasta [[1995]] se realizó en toda la isla el Censo Arqueológico Nacional por parte del Centro de Antropología del CITMA (Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio ambiente). Cada provincia tuvo un especialista al frente de dicho censo y [[Provincia La Habana]] fue dirigida por el Dr. Gabino La Rosa Corso, conocido arqueólogo cubano que ha trabajado tanto la Arqueología Aborigen como la Colonial, quien atendió directamente además del municipio, los municipios Caimito y Mariel que comparten sus fronteras con Guanajay.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego de la visita en [[1991]] a la localidad por parte del Dr. Gabino La Rosa, se descartó todo reporte antiguo de sitio, al no encontrarse en el recorrido de inspección, ninguna evidencia material consistente. A partir de este momento, interesados por revelar los secretos de la historia guanajayense, los miembros del Grupo Guamuhaya comenzaron con las prospecciones arqueológicas en Guanajay, partiendo del mapa topográfico de la localidad y siguiendo los posibles patrones de asentamiento, dada las características del terreno que fuesen apropiadas para tal fin, preferiblemente lugares con una fuente de agua cercana y en áreas poco afectadas por crecidas de ríos o arroyos. Se hicieron varias prospecciones del terreno en diferentes áreas sin hallar evidencias de superficie, hasta que a mediados de 1992 luego de muchas búsquedas, comenzaron los primeros descubrimientos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Gracias a la orientación metodológica y el asesoramiento recibido por parte del Doctor Gabino, en [[1994]] realizamos el primer reporte de sitio arqueológico y a partir de entonces el grupo pasó a llamarse Grupo EspeleoArqueológico hasta enero del [[2001]] en que volvió a la antigua denominación de Grupo Espeleológico, ya que las actividades puramente arqueológicas no están incluidas dentro del objeto social de la Sociedad Espeleológica de Cuba. En lo sucesivo el grupo se ha dedicado solamente a la visita, preservación y protección de los sitios descubiertos y reportados por el colectivo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así es que, hasta la fecha son tres los sitios arqueológicos aborígenes hallados y reportados por parte del GEG, cuyas evidencias han sido analizadas en el Centro de Antropología del CITMA. De ellos dos sitios a cielo abierto, ambos asentamientos aborígenes (Guanajay 2 y Jobo), y uno en cueva que es un campamento de caza (Guanajay 1).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El asentamiento aborigen Guanajay 2 presenta un gran taller de silex y se trata de un sitio Preagroalfarero con tradición mesolítca (mesolítico medio) o sea una comunidad gentilicia con una [[economía]] de apropiación. Igual filiación le han dado los especialistas al sitio Guanajay 1, en tanto que el sitio Jobo se trata de un Protoagroalfarero (mesolítico tardío), una comunidad que trabajaba la agricultura y tenía una alfarería incipiente. Este sitio constituye hasta el presente el Protoagroalfarero más occidental del país, siendo el más próximo de su tipo el sitio Banes 2 en el vecino municipio [[Caimito]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Asentamiento aborigen más antiguo de Cuba==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Farallones_de_Seboruco.jpg|miniatura|400px|Farallones de Seboruco]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una inapreciable reliquia histórica para el conocimiento humano resulta el sitio arqueológico los Farallones de Seboruco, el lugar más arcaico del asentamiento aborigen del archipiélago cubano, localizado en el municipio de Mayarí, de la oriental provincia de Holguín, un lugar de extraordinario valor científico y cultural que integra esencialmente el patrimonio cultural del pueblo cubano.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot;&amp;gt;[http://www.aldia.cu/index.php?mod=noticias&amp;amp;id=10611 «El asentamiento aborigen más antiguo de Cuba»], artículo publicado en el sitio web Al&amp;amp;nbsp;Día.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Su descubrimiento, por el doctor Antonio Núñez Jiménez, investigador ya fallecido, data del 1939. El hallazgo reveló la cultura más antigua de Cuba, la cual se remonta aproximadamente a seis mil años atrás. Los primeros habitantes de nuestra Isla, pertenecían al grupo protoarcaico, el cual no conocía el uso de la agricultura ni la cerámica e ignoraban el pulimento de las piedras, pero, sabían el secreto de la talla en madera.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sus utensilios para el trabajo consistían en cuchillos, destrales, majadores y otros instrumentos hechos de rocas sílex lasqueadas, piezas largas y filosas que empleaban en sus tareas de subsistencia y los ubican en la etapa preagroalfarera, ya que ésta se divide en tres fases denominada: temprana, media y tardía, la primera de ellas corresponden a los residuarios de Levisa y Seboruco que se caracterizan por la industria de las lascas y puntas de sílex.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La economía de dichos grupos protoarcaicos indocubanos, primeros habitantes de Cuba, dependendía de la caza, la pesca y la recolección por lo que sus comunidades generalmente eran nómadas. En los Farallones de Seboruco, hoy Monumento Nacional, fueron encontradas algunas evidencias de madera tallada que supone su función estaba dedicada a actividades rituales de acuerdo con su estructura, ya que semejan cetros. Según las investigaciones, los grupos aborígenes protoarcaicos se guarecían en cuevas para las prácticas necrológicas. Los enterramientos los hacían con algún desarrollo ritual; los cadáveres los sepultaban, situándoles objetos líticos al lado a manera de ofrendas funerarias.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Seboruco está conformado por varias cuevas donde aparecieron por primera vez pictografías en la zona oriental, las que se conservan aún en buen estado y se pueden apreciar dibujos en blanco y negro con estilo más bien abstracto y trazos lineales muy simple que muestran el arte rupestre de nuestra cultura prehistórica, considerada la más antigua manifestación artística hecha en nuestro país.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Otras excavaciones llevadas a cabo el 18 de mayo de 1979, encabezada por Núñez Jiménez, acompañado por José A. Viciedo y Carlos Betancourt, hicieron nuevos aportes de mayor valor para continuar esclareciendo la antigua cultura aborigen. A una profundidad de 0,30 metros fueron descubiertos huesos y otras piezas arqueológicas que revelaron parte de su dieta alimentaria. Para sorpresa de los investigadores fue encontrado un esqueleto que a pesar del deterioro por el tiempo, pudo reconstruirse su posición acuclillada y se estima perteneciera a una persona de 13&amp;amp;nbsp;años de edad del sexo femenino.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los Farallones de Seboruco representan un alto significado arqueológico. Aquí se han encontrado los sitios Seboruco III, IV, V, VI y VII, los que rodean el farallón y son las únicas zonas que parecen hayan sido habitadas hasta el momento, y además, por ser muy homogéneas pertenecen al grupo protoarcaico, el más antiguo de nuestra historia aborigen. Farallones de Seboruco es conocido internacionalmente por constituir un lugar clásico y típico para la investigación en el área antillana y muy especialmente para nuestro país. Posee un conclave básico en el entorno geobiológico y tiene también una relevancia cultural apreciable e indiscutible para las generaciones futuras y el desarrollo de las investigaciones que a allí se efectúan y que todavía no han concluido.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Etapas==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Etapa preagroalfarera (6000 a. n. e. hasta 1500 n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se incluye en ella a todos los grupos aborígenes cubanos que no practicaban la agricultura ni utilizaban la cerámica. Es decir, sus actividades económicas se reducían a la recolección de frutas, tubérculos, raíces silvestres, y también moluscos terrestres y marinos. Practicaban la pesca fluvial y marítima, así como la caza menor. En su fase más temprana es posible que algunos grupos practicasen la caza de animales de tamaño apreciable, sobrevivientes últimos de la extinguida fauna terrestre pleistocénica, así como de algunos grandes mamíferos marinos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Fase temprana (6000 a. n. e. - 1000 a. n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los aborígenes cubanos más antiguos están incluidos en esta fase. Algunos arqueólogos cubanos los denominan «protoarcaicos». Estos grupos aborígenes muy antiguos han sido descubiertos en esta última década y, por lo tanto, el conocimiento que tenemos de ellos no es muy amplio todavía.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En excavaciones realizadas en 1973 por arqueólogos de la Academia de Ciencias, asesorados por el doctor J. Kozlowski, de la Universidad de Cracovia, en el sitio Levisa&amp;amp;nbsp;I, descubierto por nosotros en el año 1964, en un abrigo rocoso de los farallones del Río Levisa -a poca distancia, al Sur, de las minas de Nicaro, provincia de Holguín- se encontraron en la capa más profunda de la excavación instrumentos de piedra tallada (es decir, hechos de piedras muy duras: sílex, chert, calcedonia, que al ser golpeados por el hombre con otra piedra producen lascas cortantes) entre los que figuraban grandes cuchillos, raspadores, buriles, etcétera.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se debe señalar que este conjunto de artefactos de piedra no corresponde en forma alguna con el ajuar de los grupos aboríge-nes cubanos conocidos por nosotros hasta entonces. En esa capa más profunda se encontraron algunos fragmentos de carbón vegetal provenientes de muy antiguos fogones, los que, al ser sometidos al análisis radiocarbónico (C-14) en un laboratorio de física nuclear, arrojaron un fechado de cinco mil ciento cuarenta años de antigüedad. Calibrado este fechado por métodos todavía más precisos nos dio una fecha muy próxima a los seis mil años de antigüedad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|Estos instrumentos consisten en grandes lascas, láminas y puntas, así como grandes núcleos de piedra.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con respecto a la llegada a Cuba de estos primitivos hombres, es muy interesante señalar que, de acuerdo con estudios nuestros realizados en 1979, por esa época el nivel del mar se encontraba a unos veinte metros por debajo del nivel actual, por lo que la configuración de las costas de algunas islas antillanas, especialmente las Bahamas y Cuba, era bastante diferente de lo que vemos en los mapas geográficos actuales, pero seguían siendo islas separadas unas de otras. La geología nos indica que la unión de las islas antillanas con las áreas continentales se produjo hace muchos millones de años; por otra parte, actualmente los cálculos más audaces de los especialistas en cuanto a la presencia del hombre en América no van más allá de los cincuenta mil años. Luego, estos primeros amerindios tuvieron forzosamente que llegar a las Antillas, inclusive a Cuba, por vía de la navegación, aunque fuera en su forma más rudimentaria.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A pesar de que se ha investigado y discutido mucho sobre el origen de esos antiguos aborígenes cubanos y sobre las rutas que siguieron para llegar a nuestras costas, esto es algo que no sabemos con certeza todavía. Sin embargo, se señalan tres, rutas potenciales: (a) del Sudeste de Estados Unidos hacia las Bahamas y de allí hasta Cuba (b) desde el Nordeste de la costa de Nicaragua, a través de una serie de islas e islotes que emergían entonces en el Mar Caribe, hasta Jamaica y de allí a Cuba, y (c) desde la costa Nordeste de Venezuela a las Antillas Menores, y después hacia las Antillas Mayores hasta llegar finalmente a Cuba. Las futuras investigaciones seguramente aclararán este interesante problema que afrontamos en la actualidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Otro sitio arqueológico que también corresponde a esta fase temprana (o Protoarcaica) de la etapa Preagroalfarera es el de los Farallones de Seboruco. Está situado a cinco kilómetros al Sursudeste de la población de Mayarí, en la provincia de Holguín.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1943, el doctor Antonio Núñez Jiménez descubrió este sitio e hizo algunas excavaciones. En los años 1960 y 1970. arqueólogos de nuestra Academia de Ciencias lo exploraron y excavaron en diversas oportunidades. Ahora, por su importancia, nos vamos a referir concretamente a las excavaciones realizadas por ellos en 1978. Este trabajo aportó valiosos datos relativos a algunos aspectos de la cultura de estos primitivos indocubanos, así como del medio ecológico, incluyendo al geológico. En el material colectado allí, aparecen artefactos de piedra tallada que son los de mayor tamaño y de tipo más primitivo encontrados en nuestro país hasta esa fecha. Por la literatura arqueológica publicada hasta ahora sobre las Antillas o la América Central, no se conocen artefactos de piedra similares. Estos instrumentos consisten en grandes lascas, láminas y puntas, así como grandes núcleos de piedra (de donde sacaban los anteriores instrumentos) poco explotados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se pudo advertir la existencia de varias etapas de desarrollo en la técnica de fabricación de herramientas de piedra tallada. Un resultado importante fue descubrir la fuente de aprovisionamiento de sílex de donde los primitivos hombres que habitaron el sitio de Seboruco obtenían la materia prima para elaborar las herramientas de piedra con que cazaban y trabajaban la madera.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Uno de los problemas que quedaron planteados, entre los resultados de esa excavación -en relación con la caza-, fue la presencia de las grandes puntas de piedra tallada y su posible implicación con el antiguo medio correspondiente a este yacimiento arqueológico, ya que en ese período (seis mil años o más) existían grandes mamíferos marinos en la costa, las llamadas «[[focas tropicales]]» ''([[Monachus tropicalis]])'' y, en la desembocadura de los ríos, el [[manatí]] ''([[Trichecizus manatus]])''.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
También en esa época pudo haber grandes mamíferos terrestres en el interior del país, como últimos representantes de la fauna pleistocénica; tal es el caso de los grandes perezosos (Megalocnus rodens) cuyos restos óseos se han encontrado con cierta frecuencia, pero cuya asociación con evidencias humanas parece todavía dudosa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lamentablemente, en ninguna de las expediciones al sitio Seboruco se ha podido obtener muestras para poder fechar por medio del radiocarbono (T-14) este interesantísimo sitio. No obstante, algunos investigadores estiman que la antigüedad de Seboruco, sobre todo la de la época más temprana, puede ser bastante superior a los seis mil o siete mil años. Para ello se basan fundamentalmente en la tipología de las grandes herramientas de piedra tallada que aparecido allí.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Fase media (2000 a. n. e. hasta 1000 n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pertenece a esta fase de la etapa Preagroalfarera el grupo cultural aborigen denominado Ciboney-Guayabo Blanco. Estos aborígenes no fueron conocidos; directa ni indirectamente, por los conquistadores españoles. El grupo lleva ese nombre porque sus primeras manifestaciones aparecieron en 1913, en el sitio de ese nombre, que está localizado en la Ciénaga Oriental de Zapata, al Nordeste de la Bahía de Cochinos, costa Sur de la provincia de Matanzas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los aborígenes que corresponden a esta fase media Preagroalfarera, en lo que respecta a sus actividades económicas, eran recolectores de frutos y raíces silvestres así como de moluscos marinos y terrestres; practicaban la pesca y la caza menor (por ejemplo, de las jutías). Sus sitios de habitación se manifiestan por las evidencias de amontonamientos de basura, que fluctúan en magnitud desde residuarios super-ficiales y pequeños hasta grandes montículos que llegan a tener hasta varias decenas de metros de diámetro y dos o tres metros de altura. Las evidencias de estos primitivos hombres las encontramos por toda la Isla, casi siempre en sitios costeros. En ocasiones habitaban en cuevas y abrigos rocosos, pero también lo hacían al aire libre.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|Son abundantes sus herramientas hechas de la concha de grandes moluscos marinos, como las gubias, que utilizaban para trabajar la madera.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Un caso típico de habitación, al aire libre, de aborígenes de esta fase media Preagroalfarera, nos lo brinda el gran residuario ubicado frente a la Cueva Funche, Península de Guanahacabibes, en el extremo occidental de la provincia de Pinar del Río. En 1966, arqueólogos de la Academia de Ciencias de Cuba, realizaron allí amplias y detalladas excavaciones.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tenía este depósito de basura aborigen unos cuarenta y seis metros en su eje este-oeste y cuarenta y dos metros en su eje norte-sur, siendo su altura máxima de uno y medio metros. Como resultado de estos trabajos se recolectaron muchas evidencias constituidas por una gran cantidad de artefactos de piedra y de concha de moluscos marinos de gran tamaño, todos de tosca factura. Entre los primeros se destacan los percutores o martillos y los majaderos, que servían para triturar semillas; entre las segundas, las gubias y 'vasijas. No se encontraron herramientas de piedra tallada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El examen de los restos de comida mostró una gran cantidad de huesos de diferentes especies de jutías, muchos carapachos de cangrejos y abundantes conchas de moluscos marinos de diferentes tamaños. Las muestras orgánicas colectadas en ese sitio fueron analizadas por medio del carbón radiactivo (C-14), las cuales dieron fechados de una antigüedad que varía entre los cuatro mil y dos mil años.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sobre las prácticas funerarias realizadas por los aborígenes del grupo Ciboney-Guayabo Blanco, típicos de esta fase media Preagroalfarera, tenemos abundante información de diferentes sitios; pero, a guisa de ejemplo, diremos que arqueólogos de nuestra Academia de Ciencias excavaron durante los años 1971 y 1972 la importante cueva funeraria conocida por el nombre de El Perico I, situada en las cercanías de Bahía Honda, provincia de Pinar del Río. Allí exhumaron unos cincuenta y un entierros de aborígenes Ciboney-Guayabo Blanco. De ese total, cuarenta eran de carácter primario, es decir, habían sido enterrados directamente en el suelo sin tocar para nada después los restos de los individuos; once eran de carácter secundario, es decir, el muerto había sido enterrado, pero posteriormente los aborígenes lo habían desenterrado. Hicieron como una especie de paquete con el cráneo y los huesos largos, y así lo habían vuelto a enterrar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los restos humanos excavados correspondían a treinta y tres niños y dieciocho adultos. No se observó que los entierros estuviesen orientados en relación con algún punto geográfico dado. Los entierros primarios aparecían en las capas medias y tardías; los secundarios, en las capas tempranas (o más antiguas) y estaban muy cubiertos de polvo rojo obtenido del mineral conocido por hematita, hecho partículas y bien triturado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Todos los cráneos colectados allí no presentaban deformación artificial, rasgo cultural de todos los aborígenes preagroalfareros y protoagrícolas de Cuba.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Fase tardía (100 a. n. e. - 1500 a. n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A esta fase tardía Preagroalfarera corresponde el grupo aborigen Ciboney-Cayo Redondo. Este grupo cultural se denomina así porque, en 1941, se hizo la primera excavación sistemática de un sitio de este complejo cultural en el cayuelo Cayo Redondo, ubicado junto a la costa cenagosa y de manglares muy cerca de La Fe, en la Bahía de Guadiana, parte Norte de la Península de Guanahacabibes, provincia de Pinar del Río.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los aborígenes que corresponden a esta fase tardía Preagroalfarera, en lo que respecta a sus actividades económicas, eran recolectores de frutos, raíces y&lt;br /&gt;
tubérculos silvestres, así como de moluscos marinos y terrestres; practicaban la pesca y la caza menor de jutías y aves. Estos hombres habitaron por todo nuestro territorio desde el [[años 90 a. n. e.|100&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.]] hasta la llegada de los españoles; no obstante, es probable que algunos grupos siguieran viviendo hasta el [[siglo&amp;amp;nbsp;XVII]] en lugares apartados y remotos de nuestro archipiélago. De acuerdo con los cronistas, tuvieron muy poco contacto con los conquistadores. Sus restos aparecen generalmente ubicados en sitios costeros y cenagosos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las principales zonas de Cuba donde se encuentran sus residuarios son la costa Sur de las provincias de Camagüey y Las Tunas, así como las áreas aledañas a la desembocadura del Río Cauto, en la provincia Granma. En todas estas áreas las evidencias dejadas por esos indocubanos son muy abundantes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las herramientas utilizadas por estos hombres, de acuerdo con las evidencias obtenidas por los arqueólogos, están formadas, en primer lugar, por instrumentos de piedra tales como majaderos y morteros, utilizados para moler y triturar granos y semillas de plantas silvestres. Algunos de estos artefactos presentan simetría bilateral y buen acabado superficial. También hacen buen uso de los instrumentos de piedra tallada, empleando el sílex, tales como cuchillos y raspadores. Son abundantes las herramientas hechas de la concha de grandes moluscos marinos, como las gubias, que utilizaban para trabajar la madera. Es notable el empleo que hace este grupo de los colorantes minerales; por ejemplo, de la hematita y la limonita, con los que obtenían polvos de color rojo y amarillo respectivamente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las prácticas funerarias de este grupo humano eran, en algunos casos, mucho más complejas que las de los aborígenes correspondientes a las fases temprana y media de la etapa Preagroalfarera; un ejemplo de esto lo tenemos en los resultados de la excavación hecha en 1941 por el doctor R. Herrera Fritot en la cueva funeraria de Los Niños, en Cayo Salinas, Bahía de Buenavista o Caguanes, provincia de Sancti Spíritus, en la costa Norte. Allí se encontró un interesante entierro colectivo de trece niños, que fluctuaban en edad desde uno hasta diez años. Sobre esto nos dice el doctor Herrera: «Con cada esqueleto colocaron una bola lítica, cuyo tamaño guarda relación con la edad del individuo».&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los entierros estaban dispuestos en forma más o menos circular, teniendo como centro el de un niño, al parecer más importante, pues presentaba como ofrendas dos &amp;quot;dagas&amp;quot; de piedra y también una bola de piedra, la más pulida de todas. Estas &amp;quot;dagas&amp;quot; y bolas de piedra parecen estar estrechamente relacionadas con los entierros de los aborígenes de esta fase tardía Preagroalfarera. Los cráneos de estos hombres, al igual que los de las fases temprana y media de esta etapa Preagroalfarera, no están deformados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Etapa protoagrícola (100 a. n. e. a 1000 n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los conocimientos que tenemos de los aborígenes que corresponden a esta etapa no son muy amplios, pues se han comenzado a estudiar en los últimos diez años. Podemos decir que esta etapa es transicional entre las etapas Preagroalfarera y Agroalfarera; en ella quedan enmarcadas algunas comunidades aborígenes cubanas que generalmente presentan un ajuar que se corresponde con la fase tardía de la etapa Preagroalfarera, es decir, similar al del Ciboney-Cayo Redondo, pero con evidencias ya de un limitado uso de las vasijas hechas de cerámica, casi siempre pequeñas y simples, digamos, con muy pocas decoraciones, si es que las tienen.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En ese ajuar nunca aparece el &amp;quot;burén&amp;quot;: torta de cerámica utilizada por los aborígenes agroalfareros para asar el pan de casabe hecho de la yuca y que, para los arqueólogos, es un indicativo indirecto de la agricultura de este tubérculo, ya bien desarrollada. Otras evidencias características de esta etapa Protoagrícola, sobre todo en sus fases temprana y media, es la abundancia de pequeñas herramientas de pie&lt;br /&gt;
dra tallada: cuchillos, raspadores, buriles, etcétera, a cuyo conjunto los especialistas denominan &amp;quot;microlítico&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1964 se localiza un sitio: el abrigo rocoso de Arroyo del Palo, muy próximo a Mayarí, provincia de Holguín, en que se presentaba un. ajuar típico del Ciboney-Cayo Redondo que, como sabemos, corresponde a la fase tardía de la etapa Preagroalfarera, pero con una presencia muy abundante de restos de vasijas de cerámica, a veces muy decoradas pero sólo por medio de simples incisiones; cerámica muy diferente a la que se ve en la etapa Agroalfarera de Cuba. A pesar de que en este sitio colectamos muchos fragmentos de vasijas de cerámica, no apareció ni un solo fragmento de burén. Igual ocurrió en otros sitios de la provincia de Holguín: Mejías y Santa Rosalía I. En aquella época pensamos que estos restos correspondían a una nueva cultura aborigen de Cuba: la que denominamos &amp;quot;Mayarí&amp;quot;. Sin embargo, hoy creemos que, en realidad, lo que habíamos descubierto era más bien una manifestación de la fase tardía de la etapa Protoagrícola.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estudios hechos en la década del setenta por el arqueólogo Ramón Dacal, de la Universidad de La Habana, en los sitios Canímar y Playitas, cercanos a la Bahía de Matanzas, así como en Aguas Verdes, en la costa Norte de la provincia de Guantánamo, nos dan lo que parecen ser las manifestaciones más tempranas de la etapa Protoagrícola.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estos aborígenes parecen haber habitado por toda la Isla, mostrando cierta preferencia por los sitios próximos a la costa en su fase temprana, y también tierra adentro en la fase tardía.&lt;br /&gt;
La duración de la etapa Protoagrícola de Cuba es de poco más de un milenio, desde aproximadamente el año [[siglo II a. n. e.|100&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.]] hasta el 1000&amp;amp;nbsp;[[nuestra era|n.&amp;amp;nbsp;e.]]; como se ve, traspasa en el tiempo y el desarrollo económico a las clásicas manifestaciones preagroalfareras tardías y las más tempranas de las agroalfareras. Los cráneos de estos hombres no son deformados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Etapa Agroalfarera (800-1500)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Comunidades_agricultores-ceramistas.jpg|300px|thumb|right|Comunidades aborígenes agricultoras-ceramistas.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En esta corta etapa, pues abarca sólo setecientos años, están incluidas todas aquellas comunidades aborígenes cubanas cuya economía de subsistencia se basaba principalmente en la agricultura de raíces, tubérculos y granos; pero entre esos cultivos predominaba el de la yuca y, algo menos, el del boniato. También practicaban la recolección, la pesca y la caza menor. Corresponde esta etapa a los aborígenes más estudiados y mejor conocidos de Cuba.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los sistemas de agricultura que practicaban los agroalfareros de esta Isla, al igual que los de las demás Antillas Mayores, eran dos: el de roza, el más extendido entre ellos, que era el más antiguo y menos eficiente, y el de montones, el más reciente y más eficiente. El cultivo de roza consistía en despejar ciertas áreas de los bosques, talando los árboles, limpiando los arbustos y terminando la limpieza del terreno por medio del fuego. Para talar los árboles utilizaban las hachas de piedra pulida. Después removían con un palo aguzado (la coa) el terreno así obtenido y allí plantaban sus cultivos. Al cabo de dos o tres años, por agotamiento de los suelos, necesitaban nuevos terrenos y tenían que repetir las operaciones ya indicadas en áreas contiguas del bosque virgen. Este sistema lo emplearon desde su llegada a Cuba, hacia el siglo VIII.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El cultivo de montones, al parecer, se comenzó a utilizar por el siglo xi. Para esto se requería un terreno llano y despejado de la vegetación natural. Con las coas removían el terreno y levantaban pequeños montículos de tierra suelta, que tenían dos o tres metros de diámetro, formando hileras, y separados unos de otros por unos pocos metros. En esos pequeños montículos sembraban los tubérculos de yuca o los bejucos de boniato. Este sistema de cultivo daba cosechas, por unidad de área, mucho mayores que por el sistema de roza.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero a pesar de la mayor eficiencia del cultivo de montones, los aborígenes siguieron empleando el cultivo de roza, por ejemplo, en las laderas de los cerros, porque las fuertes lluvias, en esas condiciones, arrastraban los sembrados de montones&lt;br /&gt;
Los aborígenes de la etapa Agroalfarera utilizaban profusamente la cerámica ya bien desarrollada, principalmente en forma de vasijas, que utilizaban para cocer sus alimentos y conservar el agua, así como de burenes, que servían para tostar el pan de casabe que hacían de la yuca rallada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los arqueólogos han denominado a estos indocubanos agricultores y ceramistas &amp;quot;subtaínos&amp;quot; y &amp;quot;tainos&amp;quot;, atendiendo al mayor o menor grado del desarrollo socioeconómico alcanzado por esas comunidades, así como por ciertas características que presentan sus ajuares, principalmente en los rasgos decorativos de la cerámica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|&amp;quot;... pero entre esos cultivos predomina el de la yuca y algo menos el del boniato; también practicaban la recolección, la pesca y la caza menor.&amp;quot;}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tanto los subtaínos como los taínos corresponden a la gran familia aborigen sudamericana llamada &amp;quot;aruaca&amp;quot;. Los cronistas de Indias, principalmente el padre Las Casas y Gonzalo Fernández de Oviedo, nos han legado valiosas informaciones sobre estas comunidades primitivas antillanas; pero esos trabajos versan, casi exclusivamente, sobre los grupos aruacos, agricultores y ceramistas, que vivían en la isla La Española, Los comentarios enfocan, como es natural, la situación existente en esa área en la época del descubrimiento y en los primeros años de la conquista.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por otra parte, los trabajos arqueológicos realizados a partir del siglo pasado, pero sobre todo los efectuados en las últimas décadas de este siglo xx, nos suministran datos cada vez más precisos sobre estas comunidades primitivas. Así sabemos que la introducción de la cerámica y de la agricultura en las Antillas tuvo lugar en los comienzos de nuestra era, es decir, hace unos das mi. años. Indígenas&lt;br /&gt;
del grupo arúaco, con un nivel de desarrollo agrícola y ceramista bastante alta, partieron en esa época de la Península de Paria (en la costa Nordeste de Venezuela) y comenzaron a emigrar hacia las Antillas Menores, llegaron a Puerto Rico por el año [[150&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.]], desde donde se extendieron gradualmente por las Antillas Mayores y las Bahamas, durante un período de varios siglos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La llegada de los primeros grupos subtaínos a Cuba se remonta a una antigüedad mucho mayor de lo que se creía hasta hace algunos años. Fechados radiocarbónicos (C-14) obtenidos en 1963 por arqueólogos de la Academia de Ciencias de Cuba, en un residuario del área de Banes, provincia de Holguín, sirvieron de base para hacer estimados que nos permiten indicar que el arribo de estos aborígenes a nuestro país debe de haber tenido lugar por el [[siglo&amp;amp;nbsp;VIII]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En un proceso de muchos años, los aborígenes agricultores y ceramistas se fueron asentando en la parte oriental y central de Cuba, después de su llegada desde La Española; especialmente lo hicieron en el área de la actual provincia de Holguín, donde alcanzaron su máximo desarrollo demográfico.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los testimonios materiales del grupo subtaína, muy abundantes, han sido colectados por los arqueólogos en las provincias de Guantánamo, Holguín, Santiago de Cuba y Gramna; en diversas localidades de las de Camagüey y Ciego de Ávila; y en algunos sitios de Cienfuegos, Sancti Spíritus y Villa Clara, y muy pocos en la de Matanzas. Estos materiales han sido recogidos de residuarios que, por su magnitud, indican que se trataba de verdaderos asientos de poblados. En cambio, en las provincias de La Habana y Pinar del Río sólo se han obtenido, hasta ahora, restos de poblados pequeños o evidencias aisladas. En la Isla de la Juventud sólo se ha encontrado algún que otro objeto aislado correspondiente a estos grupos indocubanos.&lt;br /&gt;
El estudio de los sitios de habitación de estos aborígenes agroalfareros, hecho por los arqueólogos, indica que generalmente eran pequeños poblados con las casas dispuestas alrededor de un área central despejada, que ellos denominaban &amp;quot;batey&amp;quot;, y que era empleada para sus ceremonias y para el juego de pelota llamado &amp;quot;batos&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque algunos poblados se hicieron junto a&lt;br /&gt;
la costa, la mayoría aparecen tierra adentro, pero no muy alejados del mar. Su habitación en cuevas parece haber sido esporádica, pero éstas se usaron principalmente para depositar a sus muertos o como sitios en que tenían lugar ciertas ceremonias religiosas.&lt;br /&gt;
Las viviendas de los aborígenes agroalfareros, según los cronistas, tenían un cuerpo cilíndrico y techo cónico; las paredes estaban formadas con cañas y los techos cubiertos de hojas de palma; estas casas eran llamadas &amp;quot;caneyes&amp;quot; par los&lt;br /&gt;
indocubanos. Ellos también las hacían de forma rectangular, muy similares a los bohíos de nuestros campesinos; pero esta forma no era muy frecuente.&lt;br /&gt;
Hacían también cobertizos con palos y techumbres de hojas de palma, que utilizaban, entre otras cosas, para proteger las canoas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se puede apreciar, por los testimonios materiales encontrados en los sitios de habitación de estos aborígenes agroalfareros, que su ajuar era muy abundante y variado. En ellos se localiza gran cantidad de fragmentos de artefactos de cerámica, piedra, concha y hueso. Sabemos que empleaban la madera para hacer diversos objetos, entre los que se destacan las canoas; eran hábiles cesteros y dominaban las técnicas textiles; sobre éstas los españoles nos hablan de la confección de hamacas que hacían con hilos de algodón, además de otras cosas utilitarias.&lt;br /&gt;
Como hemos dicho, las evidencias cerámicas son muy abundantes, predominando los restos de vasijas de diversos tamaños y formas, algunas muy decoradas, que utilizaban para cocer sus alimentos y guardar agua. En la mayoría de los casos, las técnicas de decoración se realizaban por medio de incisiones o aplicaciones.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estas técnicas no incluyen el uso de pinturas. Otros artefactos de cerámica muy frecuentes son los burenes, que consisten en unos discos de barro cocido, con un diámetro que varía entre treinta y sesenta centímetros y de un grosor de uno y medio a cuatro centímetros. La superficie superior del disco era pulida, sobre la que depositaban la masa de yuca rallada de donde salía la torta de casabe después de horneada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los instrumentos de piedra son numerosos y variados. Entre ellos destacaremos las hachas de piedra pulida, denominadas &amp;quot;hachas petaloides&amp;quot;. Como ya dijimos, este instrumento era fundamental para la preparación de sus campos de cultivo, pero podía también servir para la guerra. Algunas, muy bien terminadas, deben de haberse utilizado para fines ceremoniales. Éstas alcanzan un alto grado de valor estético.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los percutores o martillos de piedra son abundantes. La mayoría de estos instrumentos consiste en piedras o guijarros muy duros, usados en su estado natural; aunque hay algunos que presentan formas geométricas: cúbicas, discoidales y rectangulares. Eran empleados para golpes o triturar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tanto los morteros como los majaderos de piedra aparecen en forma ocasional; estos últimos pueden ser de forma acampanada o cilíndrica, y de diversos tamaños.&lt;br /&gt;
También aparecen en el ajuar agroalfarero, en forma no muy abundante, amuletos o adornos muy bellas. Entre ellos se destacan los denominados &amp;quot;idolillos de piedra&amp;quot;, en forma de entes antropomórficos o antropozoomórficos, es decir, con rasgos humanos y de animales. Casi siempre se trata de una figura humana en posición acuclillada, con los&lt;br /&gt;
brazos adosados a los costados y las manos sobre el vientre.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los órganos genitales masculinos se muestran en forma muy conspicua. Estos idolillos presentan una taladradura transversal, a la altura de los hombros, que debe de haber servido para suspenderlos. El material de piedra empleado es; por regla general, 1a cuarcita y la jadeíta, aunque se han encontrado algunos hechos de la concha de grandes moluscos marinos o de hueso de animales, como el manatí.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Examinando las evidencias de desechos de comida en los residuarios agroalfareros, sólo encontramos restos de alimentos de origen animal, que varían de acuerdo con muchos factores, tales como la proximidad o no a la costa del sitio de habitación, la abundancia o escasez de determinada especie faúnica, etcétera. Pero, en general, encontramos huesos de jutía, manatí, aves, pescado, tortugas y otros reptiles, así como conchas de moluscos, tanto terrestres como marinos; también carapachos de cangrejos y otros crustáceos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La evidencia indirecta de la alimentación vegetal, nos la proporciona la presencia abundante, casi siempre, de fragmentos de burenes de cerámica, que para los arqueólogos es indicativo de la agricultura de la yuca.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque el material óseo humano recogido en los sitios agroalfareros, tanto subtaíno como taíno, no puede considerarse como muy abundante, nuestros antropólogos físicos consideran que todos sus cráneos aparecen con deformación artificial frontoccipital, del tipo clasificado como tabular oblicuo. Esta práctica cultural de la deformación craneana sólo aparece en Cuba asociada a los aborígenes de la etapa Agroalfarera. Los demás amerindios cubanos presentan cráneos normales, esto es, no deformados.&amp;lt;ref&amp;gt;[[E. Aleksandrenkov|Aleksandrenkov, E.]]: [http://www.cubaarqueologica.org/document/ht3.pdf ''Aborígenes de Cuba. Problemas y posibilidades de estudio''] (PDF), publicado en el sitio web Cuba Arqueológica (La&amp;amp;nbsp;Habana). Menciona los trabajos de [[Ernesto E. Tabío]].&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Credos religiosos==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Antes de la conquista y colonización de Cuba, la población aborigen no tenía un grado de desarrollo semejante al de otras culturas precolombinas, como los mayas, los aztecas o los incas. Los indígenas de Cuba no edificaron grandes templos ni ciudades. Los más avanzados, los taínos, construyeron comunidades denominadas bateyes, con viviendas que llamaron bohíos, caneyes y barbacoas. Se dedicaban a la agricultura y a la pesca, y eran alfareros. Poseían sus propios credos religiosos rudimentarios, pero que son difíciles de conocer debido a que no quedaron huellas estudiables.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una de las más curiosas manifestaciones era la propia mitología indígena, particularmente la taína, que distaba mucho de las complejas manifestaciones de las culturas de mesoamérica. La [[mitología taína]] se basaba fundamentalmente en el Sol, la Luna, el origen del sexo femenino y el diluvio. Algunas creencias sugerían que el Sol, la Luna y el hombre habían surgido de las cuevas o grutas, tal vez porque la mayor ía de sus antepasados no crearon asentamientos, y tenían en las cuevas su refugio seguro contra la intemperie. Sus credos religiosos eran elementales y consistían en una combinación de [[animismo]], el cemiísmo, el [[chamanismo]] o behiquismo; el culto a los antepasados y el [[totemismo]] o residuos totémicos. &amp;lt;ref&amp;gt;Fernando Portuondo del Prado: Historia de Cuba,Editorial Minerva, La Habana, pp. 40-50; 287-289.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Animismo===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era la creencia, según la cual los objetos inanimados poseían vida terrenal o extraterrenal o&lt;br /&gt;
estaban dotados de ciertos poderes mágicos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Cemiísmo===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era una creencia un poco más compleja, según la cual el cemí constituía un poder sobrenatural,&lt;br /&gt;
misterioso y enigmático, una verdadera deidad, que controlaba los destinos de los humanos y de la naturaleza en sus más diversas manifestaciones. Los especialistas consideran que la mitología aborigen estaba integrada por más de 30 personajes, de ellos unos 15 dioses o deidades, y más de 20 semidioses.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Según algunos especialistas, entre las deidades se destacaban Atabex, diosa madre del ser supremo y diosa de la fertilidad; Boynay, dios de la lluvia; Maidabó, dios de la sequía; Taiguabó, el espíritu del agua; Baibrama o Mabuya, dios maligno y una de las voces para definir el mal; y otros semidioses, como Opía, una especie de espíritu que servía de intermediario con algunos dioses.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Chamanismo o behiquismo===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era la creencia en los poderes mágicos de los behíques, es decir, los brujos o sacerdotes. Éstos estaban dotados de poderes para conversar con los muertos y adivinar el porvenir. Supuestamente, en diferentes ceremonias religiosas, como la cohobao cojoba, los behíques mantenían comunicación con el otro mundo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La cohoba consistía en absorber polvo de tabaco por un tubo en forma de Y, así como otros jugos y cocimientos de hierbas, después de un ayuno que pod ía durar varios días y hasta semanas. Lo practicabaprimero el cacique y después todos los presentes, sentados&lt;br /&gt;
en un respetuoso silencio. Cuando todos estaban embriagados o en éxtasis, el behíque respondía a las preguntas que se le hacían sobre el pasado, el presente&lt;br /&gt;
y el futuro, las dolencias o enfermedades, el nacimiento de hijos y otras inquietudes. Además de sus poderes mágicos, los behíques combinaban estas facultades con las de curanderos o médicos, que ayunaban junto a sus pacientes y tomaban los mismos cocimientos de hierbas o purgantes. Si los pacientes morían, tenían que soportar de algún modo la furia de los parientes de los fallecidos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Culto a los antepasados===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Provenía de la creencia de que los muertos, después de adquirir este estado especial, regresaban al mundo como espíritus, y no solo hacían acto de presencia, sino que ayudaban o maldecían a los familiares vivos. Cada grupo familiar tenía el suyo y los representaban en ídolos con figura humana, símbolos mágicos, amuletos y otros objetos consagrados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque los pobladores precolombinos o prehispá-nicos cubanos no construyeron templos propiamente dichos, practicaban ceremonias festivas y religiosas a&lt;br /&gt;
la que llamaban areítos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Éstos eran las fiestas por excelencia de los taínos. Aglomerados en el batey o centro del poblado, bailaban y cantaban al son de tambores durante largas horas, bajo la dirección de un maestro de ceremonia denominado tequina, el cual marcaba tanto el paso como el compás, y dictaba el tema que repetía el coro. En estas ceremonias religiosas se recitaban las genealogías de los diferentes caciques y sus más famosas obras, los recuerdos de los buenos y malos tiempos pasados, y otros temas de interés para la transmisión de los conocimientos de forma oral de la generación mayor a las generaciones más jóvenes. Los cronistas de la conquista han señalado que los aborígenes eran buenos bailadores. Cantaban al unísono y mientras centenares de participantes danzaban y narraban historias el resto mantenía el compás del baile y los cantos, y muy pocos se equivocaban. Estos credos y manifestaciones culturales preferentemente taínos fueron asimilados por los siboneyes, una comunidad aborigen anterior, aunque menos desarrollada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Totemismo o residuos totémicos===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era la manifestaci&lt;br /&gt;
ón de un sistema de creencias, según las cuales existía una especie de parentesco sobrenatural entre un individuo —o incluso parte o la totalidad de una tribu de aborígenes— y un tótem. Estos tótems, por lo general, eran figuras de diversas especies de animales, y en la minoría de los casos algunas plantas y objetos minerales, que se consideraban como emblemas protectores del individuo o la tribu, y en ocasiones como su antepasado o progenitor. Se asegura que, en ciertos casos, existían tótems de tipo especial para caciques y behíques; algunos específicos para cada uno de los sexos y otros comunes para todos los miembros de una tribu.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
También resultan interesantes las expresiones de las ceremonias aborígenes y sus costumbres funerarias, consideradas sagradas. Los funerales indígenas, como es natural, diferían mucho de las formas ulteriores introducidas por la conquista y la colonizaci ón. Incluso, los de las culturas siboney y arauaco (taínos y subtaínos), diferían entre sí. Los más conocidos —por los hallazgos y evidencias— son los enterramientos taínos. En la mayoría de los casos, éstos daban sepultura a los fallecidos en una especie de cementerios fuera de los poblados. Los cadáveres, por lo general, eran colocados de bruces o con las piernas recogidas, y en los alrededores se situaban algunos objetos que fuesen de utilidad en la otra vida, sobre todo por la ya mencionada creencia de que los fallecidos regresaban en forma de espíritus para proteger a las familias.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las enfermedades exóticas traídas por los conquistadores y el rudo trabajo esclavo hicieron que en menos de medio siglo casi fuese extinguida la población autóctona de Cuba, calculada en unos 300 mil habitantes, y de ellos —según ha sido estimado— solo quedaran alrededor de unos 4 mil. &amp;lt;ref&amp;gt;Emilio Roig de Leuchsenring: La Habana. Apuntes históricos, Publicaciones de la Oficina del Historiador de la Ciudad, La Habana, 1939.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La fundación de la Villa de San Cristóbal de La Habana se realizó en territorios del antiguo cacique aborigen Habaguanex. Aunque no abundan restos de estas comunidades aborígenes, se han hallado evidencias de la existencia indígena en diferentes zonas del territorio de lo que en la actualidad es la ciudad de La Habana. Ha habido hallazgos en los alrededores del río Santa Ana; en las cercanías de la playa Santa Fe; en el litoral oeste de la ciudad, donde se han encontrado algunos objetos valiosos, como los &amp;quot;dujes&amp;quot; o asientos ceremoniales de behíques y caciques. Estos últimos se exponen en el Museo Montané, una de las instituciones de la ciudad de La Habana relacionada con las culturas aborígenes. Otras zonas donde se han realizado hallazgos han sido las de Colinas de Villarreal, al noreste de la bahía habanera; las de Rincón de Guanabo, a unos 28 kilómetros al noreste de la ciudad; y en Jibacoa, un lugar aún más distante, a unos 50 kilómetros al este de la ciudad y en los límites de la provincia La Habana.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Véase también ==&lt;br /&gt;
* [[Agricultura aborígen en Cuba]]&lt;br /&gt;
* [[Medicina aborigen en Cuba]]&lt;br /&gt;
* [[Aborígenes en Mantua]]&lt;br /&gt;
* [[Presencia de los aborígenes en la zona de Guane]]&lt;br /&gt;
* [[Aborígenes en Guanajay]]&lt;br /&gt;
* [[Aborígenes en Matanzas]]&lt;br /&gt;
* [[Aborigenes en Remedios]]&lt;br /&gt;
* [[Presencia aborigen en Holguín]]&lt;br /&gt;
* [[Presencia aborigen en Unión de Reyes]]&lt;br /&gt;
* [[Aborígenes en Morón]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Fuentes==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{listaref}}&lt;br /&gt;
:* [http://www.lajiribilla.cu/pdf/crisol01.pdf «La cultura aborigen y sus credos religiosos»], artículo publicado en el sitio web La&amp;amp;nbsp;Jiribilla.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Enlaces externos==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*[http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2006-11-12/aborigenes-cubanos-eran-mas-que-recolectores-de-alimentos/ «Los aborígenes cubanos eran más que recolectores de alimentos»], artículo publicado el 12 de noviembre de 2006 en el sitio web Juventud Rebelde.&lt;br /&gt;
*[http://www.habanaenlinea.cu/mihabana/Especiales/gina_picart/16.html «Leyendas sobre los aborígenes cubanos»], artículo publicado en el sitio web Habana en Línea.&lt;br /&gt;
*[http://www.crisol.cult.cu/index.php?option=com_content&amp;amp;view=article&amp;amp;id=104:el-casabe-alimento-de-los-aborigenes-cubanos&amp;amp;catid=67:costumbres-y-tradiciones&amp;amp;Itemid=181 «El casabe: alimento de los aborígenes cubanos»], artículo publicado en el sitio web Crisol (Cuba).&lt;br /&gt;
*[http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2011-01-24/todavia-tenemos-aborigenes-en-cuba/ «¿Todavía tenemos aborígenes en Cuba?»], artículo publicado el 24 de enero de 2011 en el sitio web Juventud Rebelde.&lt;br /&gt;
*[http://cubaenfotos.blogcip.cu/2011/06/11/cementerio-aborigen-de-chorro-de-maita-holguin/ «Cementerio aborigen de Chorro de Maíta (Holguín)»], artículo publicado el 11 de junio de 2011 en el sitio web Cuba en Fotos.&lt;br /&gt;
*[http://www.zunzun.cu/new/leer.asp?Noticias_ID=1074 «Palabras aborígenes»], artículo publicado en el sitio web Zunzún (Cuba).&lt;br /&gt;
*[http://www.guerrillero.cu/index.php?option=com_content&amp;amp;view=article&amp;amp;id=7163:investigan-evidencias-de-practicas-funerarias-aborigenes-en-cuba&amp;amp;catid=41:noticias&amp;amp;Itemid=61 «Investigan evidencias de prácticas funerarias aborígenes en Cuba»], artículo publicado en el sitio web Guerrillero (Cuba).&lt;br /&gt;
*[http://www.revmatanzas.sld.cu/revista%20medica/ano%202005/vol3%202005/tema10.htm «Antropofagia en aborígenes de Cuba»], artículo publicado en 2005 en el sitio web de la ''Revista Matanzas''.&lt;br /&gt;
*[http://www.granma.cubaweb.cu/2011/03/24/nacional/artic12.html «Permanecen genes aborígenes en el ADN de la población cubana»], artículo publicado el 24 de marzo de 2011 en el sitio web Granma (La&amp;amp;nbsp;Habana).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Categoría: Historia de Cuba]]&lt;br /&gt;
[[Categoría: Sitios arqueológicos de Cuba]]&lt;br /&gt;
[[Categoría: Comunidades aborígenes]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Suyin patrimonio</name></author>
		
	</entry>
	<entry>
		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Abor%C3%ADgenes_de_Cuba&amp;diff=3306213</id>
		<title>Aborígenes de Cuba</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://www.ecured.cu/index.php?title=Abor%C3%ADgenes_de_Cuba&amp;diff=3306213"/>
		<updated>2019-02-21T19:02:54Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Suyin patrimonio: /* Periodizaciones */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Definición&lt;br /&gt;
|nombre=Aborígenes cubanos&lt;br /&gt;
|imagen=museoaborigendelchorrodemaita.jpg&lt;br /&gt;
|tamaño=&lt;br /&gt;
|concepto= En Cuba había tres grupos principales de aborígenes: los [[guanatahabeyes]], los [[siboney (aborigen)|siboneyes]] y los [[taínos]].&lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Pinturas_aborigenes.jpg|right|300px|thumb|Representación de las pictografías de los primeros aborígenes en Cuba encontradas en la cueva No. 1, [[Isla de la Juventud]].]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Aborígenes de la isla de Cuba'''. Los historiadores estiman que a la llegada de [[Cristóbal Colón]] a [[Cuba]], la isla estuvo habitada por unos 300&amp;amp;nbsp;000&amp;amp;nbsp;aborígenes. Eran pacíficos y amistosos, y estaban agrupados en tres grupos principales: los [[guanatahabeyes]] y [[siboneyes (etnia)|siboneyes]] (no ceramistas) y los [[taínos]] (ceramistas).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El clima noble, la variada flora con abundantes alimentos naturales desde frutas hasta [[tubérculos]] que aún hoy forman parte de la dieta de los cubanos como el [[boniato]] y la [[yuca]] y la inexistencia de animales peligrosos, favorecían de manera especial la [[vida]] de los pobladores originales del archipiélago. Entonces sólo los [[Huracán|huracanes]] –cuyo paso desde luego era imposible de pronosticar- constituían una amenaza a la vida, pero aún frente a ellos existía el amparo protector de las [[cueva|cuevas]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque la cultura aborigen fue prácticamente exterminada, se reconoce aún su presencia en comidas típicamente criollas, como el ajiaco, un cocido de carnes, tubérculos y vegetales; y el casabe, una especie de torta de yuca. Su lengua se mantiene aún para denominar lugares de la ciudad de La Habana, como Uyanó (en la actualidad Luyanó), nombre con el cual se designa un arroyo y un barrio habanero; Guasabacoa, nombre de una de las ensenadas de la bahía habanera; y Guanabacoa, territorio que en la lengua aborigen significa poblado entre colinas y manantiales, y en donde quedan muy pocos de sus descendientes mezclados con otras culturas posteriores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Poblamiento de Cuba ===&lt;br /&gt;
Entre las varias teorías que existen acerca de cómo se fue poblando el Caribe y, en particular, Cuba, se encuentran:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
1.      Entrada desde tierras suramericanas, a través del arco de islas que está frente a las costas de Venezuela, aprovechando las corrientes marinas, los vientos y la salida al mar del río Orinoco. O salida al mar para arriba al Caribe a través del río Magdalena, en Colombia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
2.      Posibilidad de arribar a Cuba desde el delta del río Mississippi y la península de la Florida, a través de Las Bahamas o, incluso, de forma directa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
3.      Ruta relacionada con Centroamérica, específicamente el área enmarcada entre Belice y Honduras, cuyas corrientes marinas y aéreas pueden haber favorecido la navegación por el interior del Caribe y el acercamiento a las pequeñas islas próximas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Periodizaciones ===&lt;br /&gt;
Las periodizaciones de las culturas aborígenes cubanas son diversas y componen una polémica no resuelta. Para su determinación, se ha tomado como punto de partida los modos de vida y producción, región geográfica, sitios con características excepcionales, utillaje, aspecto físico, etc.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el texto ''Elementos de geografía e historia antigua y moderna de Cuba'', de José María Latorre (siglo XIX), se clasifica a las comunidades aborígenes de la Isla, según la región en que vivían: los de oriente, son belicosos; los del centro, pacíficos y medrosos; los de occidente, groseros.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Fray Bartolomé de las Casas lega el concepto de que había unos habitantes salvajes, según su forma de vivir, llamados guanahatebeyes y otros llamados zibuneyes o siboneyes; sobre los taínos, dice que provienen de La Española. La clasificación decimonónica imperante divide a los habitantes justamente en taínos, ciboneyes y guanacabibes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Varios fueron los norteamericanos que visitaron Cuba interesados en los estudios arqueológicos y que incursionaron en expediciones a lo largo de la mayor de las Antillas. Uno de ellos, Jesse Walter Fewkes, clasificó a los pueblos del occidente, del oriente y los habitantes de las cayerías del sur y norte de Cuba en taínos, pescadores de los cayos y trogloditas. Para él había dos grupos bien diferenciados: los pobladores originales, que eran como salvajes, y los que habían alcanzado un nivel superior, provenientes de Puerto Rico y Haití o La Española.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1912], el francés H. Beauchat, en el ''Manual d'Archeologie americaine'', expuso que las culturas de la isla de Cuba podían clasificarse en guanacabibes, chibcha o guetare, calusa o timuka, aruaca o taína y los caribes. Pero esta nomenclatura presentaba conceptos erróneos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1921], [Mark Raymond Harrington] presentó la obra ''Cuba before Columbus'', en la cual explica que en Cuba habían vivido dos culturas: una ciboney-guanahatabey primitiva, y la taína, con mayor nivel de desarrollo, sitios habitacionales y mejores utensilios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1913], [Juan Antonio Alejandro de Jesús Coscuelluela y Barreras], que había sido designado ingeniero jefe del proyecto para desecar y deslindar los pantanosos terrenos de la ciénaga de Zapata, incursiona en el campo de la arqueología y la antropología. A partir de los estudios que realiza en distintos sitios, desde la antropología física, las formas de enterrar, las investigaciones zooarqueológicas, el análisis de las piezas de lítica y concha, establece posibles rutas migratorias, composición de los habitantes y propone clasificar a la población aborigen cubana en guanahatabeyes, habitantes con poco nivel de desarrollo en el occidente; aruacos, en los territorios centrales de Cuba, de procedencia Caribe; y los taínos hacia el oriente, provenientes del continente. Años después rectificó sus postulados, negó la presencia de la cultura caribe y delimitó las poblaciones sólo a taínos y ciboneyes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la obra ''Origins of the Tainan Culture'', Sven Loven propone la siguiente clasificación: guanahatabeyes, ciboneyes o lucayos y taínos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1926, Carlos García Robiou define en su tesis para optar por el grado académico de doctor en Ciencias Naturales, ''Idea de las culturas precolombinas de Cuba. El primer periodo de las exploraciones arqueológicas: trabajos realizados por Miguel Rodríguez Ferrer'', la existencia de cuatro culturas, la primera, originaria o primitiva, con escaso nivel de desarrollo, denominada ciboney; la segunda, subtaína, algo más avanzada que la anterior, y la tercera, la taína, con una agricultura y cerámica prósperas y rico ajuar. La cuarta cultura sería la correspondiente a los caribes, que según Robiou no habitaron en Cuba, pero incursionaron en sus costas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Elías Entralgo, autor de ''Esquema de sociografía indocubana'' (1937) clasificó a los aborígenes cubanos, de acuerdo con las corrientes conceptuales de la época, en guanahatabeyes o guanahatabibes o guanacabibes, exbuneyes y taínos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El profesor titular de Sociología Roberto Agramonte, en su libro ''Sociología'' (1940), divide las sociedades prehispánicas en función de la estructura económica sobre la cual descansaba la estructura política, familiar y religiosa. Denominó el Complejo Agrario Taíno y lo dividió en subcomplejos de acuerdo con la presencia de yuca, maíz, tabaco, fuego, tejido e hilado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1940 llegaron a Cuba dos profesores de la Universidad de Yale: Irving Benjamin Rouse y Cornelius Osgood. En 1942 publicaron las obras ''La cultura ciboney de Cayo Redondo'' y ''Arqueología de las lomas de Maniabón''. Rouse y Osgood propusieron mantener la subdivisión propuesta por Harrington de taíno y subtaíno. La cultura ciboney la dividieron en dos periodos: Guayabo Blanco temprano y Cayo Redondo tardío.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1943, Fernando Ortiz esboza en ''Las culturas indias de Cuba'' y ''Las cuatro culturas indias de Cuba'' la existencia de cuatro grupos: Aunabey Guayabo Blanco, Guanajatabey o Cayo Redondo, Baní y otros depósitos o Ciboney, y Pueblo Nuevo o Taíno.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para Felipe Pichardo Moya existían tres indoculturas bien diferenciadas: guanahatabeyes o cultura arcaica, caracterizada por tener instrumentos toscos de concha y vivir en cuevas; ciboneyes o indocultura de la costa, talladores de piedra; y taínos o indocultura cubana de las mesetas, con deformación craneal, agricultura y cerámica desarrollada, dominio de la madera y pulimentación de objetos de piedra como las hachas petaloides.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la obra ''La Caleta: joya arqueológica antillana'' (1946) René Herrera Fritot y Charles Leroy Youmans vuelven al esquema tradicional de guanahatabeyes, que corresponderían al Guayabo Blanco de la Ciénaga de Zapata; ciboney, que son los restos del Plurial, los artefactos de Cayo Redondo y el material colectado en los cayos del norte de la región central; y taíno,  los que tienen desarrollo agrícola, elaboran el barro, fabrican una cerámica utilitaria y ritual y se deforman el cráneo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Guanatahabeyes==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Indios Guanatahabeyes.jpg|miniatura|Indios Guanatahabeyes]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pertenecieron a la fase menos avanzada de las culturas aborígenes cubanas y se les considera los más primitivos pobladores del país. Aunque estuvieron muy extendidos, al momento de arribar los primeros europeos a Cuba se hallaban confinados al extremo oeste de la isla, en la zona del [[Cabo de San Antonio|Cabo de San Antonio]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las referencias históricas describen que utilizaban las cuevas y abrigos rocosos similares como refugio, y que se alimentaban de [[peces|pescados]] y [[moluscos]] marinos, así como de algunas frutas que recolectaban.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En una carta de [[Diego Velázquez (conquistador)|Diego Velázquez]] del día [[18 de abril|18 de abril]] de [[1515]], se afirma:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|Las viviendas de estos guanahatabibes es a manera de salvajes, porque no tienen casa, ni asientos, ni pueblos, ni labranzas, ni comen otra cosa sino las carnes por los montes y [[tortugas]] y pescado.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La [[Gubia de concha|gubia de concha]] – su principal instrumento- y vasijas, martillos, picos e incluso adornillos de [[caracol|caracoles]] han sido encontrados en los residuarios guanatahabeyes de Cuba, y en menor cuantía cuchillos de [[pedernal]] y otros aperos de piedras que se supone utilizaran para machacar y preparar carnes y algunas comidas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Siboneyes ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Indios siboneyes.jpg|miniatura|Indios siboneyes]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Más avanzados que los guanatahabeyes, los siboneyes lograron formas simétricas y un mayor acabado de sus distintos instrumentos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la mayoría de los casos los obtenían a partir de conchas o piedras para construir morteros, percutidores, majaderos, cucharas e instrumentos de corte.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Alrededor del año [[1500]] se localizaban en lo fundamental al norte de la actual provincia de [[Villa Clara]] y en los cayos del norte conocidos como [[Archipiélago Jardines del Rey|Jardines del Rey]]. También habitaban toda la franja costera sur de la región centro-este hasta el [[Golfo de Guacanayabo]], y el archipiélago [[Archipiélago Jardines de la Reina|Jardines de la Reina]], fundamentalmente dedicados a la pesca. Sin embargo, desde el punto de vista arqueológico los estudiosos les atribuyen una presencia casi generalizada por todo el país.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Taínos ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al igual que sus parientes los siboneyes – a quienes según los cronistas de la época tenían subyugados- los taínos provenían de la vecina isla [[La Española|La Española]], que hoy comparten la [[República Dominicana|República Dominicana]] y [[Haití|Haití]]. Localizados fundamentalmente en el centro y oriente de Cuba, los taínos fomentaron la agricultura y la alfarería, en las que lograron un alto nivel de desarrollo. Sus poblados comunales estructurados por [[caney|caneyes]] y [[bohío|bohíos]], indistintamente, eran pequeños pero bien organizados y el cacique era la máxima autoridad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las labores se distribuían en beneficio de todos, y así, mientras los hombres salían a cazar y pescar, para lo cual ya contaban con redes tejidas de algodón y anzuelos de espinas, las mujeres contribuían de manera decisiva a las siembras, la atención de los cultivos y las cosechas. También les estaban encomendada la producción alfarera, de finalidad utilitaria fundamentalmente cazuelas, burenes y otros, que utilizaban para cocinar los alimentos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se sabe que cultivaban el [[ají]], el [[maní]], el boniato, la yuca, de la cual producían el [[casabe]] –una torta de este tubérculo parecida al pan que todavía hoy se come en [[Camagüey]] y la zona oriental del país para acompañar las carnes-; el [[algodón]], que utilizaban para hacer sus hamacas y redes y, además, el [[maíz]] y el [[tabaco]], el cual consumían de preferencia asociado a distintas ceremonias.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En sus yacimientos se han encontrado gran cantidad de instrumentos de piedra como morteros, [[martillo|martillos]] y [[hacha|hachas]], así como ídolos de distinta naturaleza lítica pero de gran belleza y perfección, y unas piezas de maderas preciosas tipo banquetas llamadas dujo que utilizaban los caciques para sentarse.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desarrollaron además la cestería y la cordelería. Por su ubicación el este del país los taínos fueron los que más vinculados estuvieron a los duros procesos de conquista y colonización.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con el inicio de los repartimientos y encomiendas en [[1514]], fueron sometidos a esfuerzos extraordinarios en labores de explotación, constructivas y agrícolas. El trabajo forzado, las matanzas de escarmiento, los suicidios masivos para salvarse de la crueldad con que algunos conquistadores emprendieron su misión, los éxodos a islas y cayos en los alrededores, y asimismo algunas epidemias de enfermedades atípicas hasta entonces, diezmaron considerablemente la población aborigen, cuyos únicos descendientes actuales en Cuba se encuentran en zonas intrincadas de [[Guantánamo|Guantánamo]] próximas a [[Yateras|Yateras]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La historia recoge enfrentamientos organizados contra los españoles y los nombres de los [[cacique|caciques]] [[Hatuey|Hatuey]] y [[Guamá|Guamá]], como los primeros rebeldes cubanos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Cementerios aborígenes==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los cementerios aborígenes son sin duda alguna de muchísimo interés para la [[Arqueología]], de ahí que el estudio de los mismos permita profundizar grandemente en el mejor conocimiento de los primeros pobladores que habitaron el área, sacando a la luz nuevos descubrimientos a cerca de distintos aspectos somáticos y patológicos, así como de sus costumbres funerarias y de las características físico-antropológicas de sus primeros pobladores, cosa esta de la cual en un inicio existía poca información.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la isla, con el avance de los trabajos de campo realizados durante muchos años, se han venido estudiando algunos sitios de este tipo reportados con anterioridad, y se han descubierto otros. Se conocen en la actualidad varios cementerios aborígenes entre los cuales se encuentran: [[El Chorro de Maita]] (en [[Holguín]]),&amp;lt;ref&amp;gt;[http://www.nnc.cubaweb.cu/historia/historia30.htm «Aldea aborigen de Chorro de Maíta: realidad palpable»], artículo publicado en el sitio web Cuba Web.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
la [[Cueva de la Santa]] (en [[Ciudad de La Habana]]),&lt;br /&gt;
la [[Cueva del Perico 1]] (en [[Pinar del Río]]),&lt;br /&gt;
el sitio [[Canimar Abajo]] (en [[Matanzas]]),&lt;br /&gt;
la [[Cueva Calero]]&lt;br /&gt;
y finalmente los sitios [[La Habana|habaneros]]&lt;br /&gt;
[[Marien 2]] y&lt;br /&gt;
[[Bacuranao]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En las excavaciones arqueológicas realizadas en estos dos últimos cementerios aborígenes, participaron integrantes del [[Grupo Espeleológico Guamuhaya]] junto a miembros de otros grupos y a experimentados arqueólogos del Centro de [[Antropología]] perteneciente al [[Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente]] ([[CITMA]]) del país.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Sitio Bacuranao===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En agosto de [[1997]] se realizó la Quinta Campaña de Excavación Arqueológica en este sitio, ubicado en la [[Cueva del Infierno]], municipio habanero de [[San José de las Lajas]]. En dicha ocasión fueron encontrados los restos de cuatro individuos. Los entierros correspondieron a dos adultos y dos niños, uno de los cuales, un menor de corta edad, fue extraído en bloque para ser expuesto en el museo de la localidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esta excavación fue continuadora de la realizada en el [[1995]], la cual culminó con el descubrimiento de un gran cementerio aborigen del cual se extrajeron 54 osamentas completas. En esa ocasión el hallazgo incluyó huesos de 66&amp;amp;nbsp;personas, 57 de ellas menores de cuatro años de edad, tratándose de comunidades preagroalfareras con tradición [[mesolítica]] que poblaron la zona, con una economía de apropiación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La Cueva del Infierno no solo fue usada por comunidades de este grado de desarrollo solamente para enterrar a sus muertos, sino también como lugar de habitación según los resultados de la última campaña, en la que se detectó la presencia de tres grandes fogones que fueron utilizados para la cocción de alimentos. Por otra parte, otros grupos gentilicios de mayor desarrollo hicieron uso también, al parecer con otros fines, de esta cueva pues está reportada además como paradero de caza de grupos agroalfareros con tradición neolítica, habiéndose hallado en su interior numerosos fragmentos de vasijas de [[cerámica]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Sitio Marien 2===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde la década del 50 se conoce de la existencia del sitio que se conoce por Marien 2 debido a los trabajos de campo del Grupo Guamá de aquel entonces y también de los trabajos realizados por el fallecido arqueólogo cubano [[Ernesto Tabío]]. El sitio Marien&amp;amp;nbsp;2 se encuentra ubicado muy cerca de la [[Bahía de Mariel]], en el interior de una cueva.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el año [[1992]] se realizó la primera campaña de excavación arqueológica de este sitio, del cual se exhumaron restos de 50 individuos, de ellos 11&amp;amp;nbsp;adultos, 2&amp;amp;nbsp;subadultos y 37&amp;amp;nbsp;niños. Se extrajeron algunos entierros primarios y otros secundarios y según palabras del Dr. [[Gabino La&amp;amp;nbsp;Rosa]], jefe de la excavación, se pudo comprobar una relación muy interesante en las prácticas sepulcrales y es que prácticamente todos los adultos estaban acompañados por niños, lo cual amplió la visión de los aspectos sociales y culturales que tenían esto grupos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En marzo de [[1998]] se realizó la segunda campaña de excavación en este sitio y en esta ocasión se trabajó en 10&amp;amp;nbsp;entierros, la mayoría niños, se logró comprobar que en la cueva existe un área bien definida y delimitada a la izquierda que fue usada para entierros, en tanto que el área de la derecha fue sitio de habitación y en este fue hallado un inmenso [[fogón]] con abundante restos de la dieta de estos grupos que recolectaban, cazaban y pescaban. Habían restos de [[peces]], de [[bivalvo]]s, [[concha|conchas]] de [[moluscos]], [[jutía]]s, etc.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En esta ocasión se ratifica la presencia de ofrendas en los entierros, consistentes en valvas de ''[[Isognomus alatus]]'', y uno de los entierros (en la foto) tenía una gran [[cigua]] cerca del cráneo. También en cuanto a las costumbres funerarias, se van acumulando pruebas suficientes obtenidas de este y de otros cementerios aborígenes estudiados, que permiten negar la fabulación generalizada en Cuba en los años 1940 y 1950, de los entierros con la cabeza orientada al este. Se hallaron entierros con gran diferencia en la orientación de los cuerpos sin hallar una repetición absoluta, en esta foto se observa por la flecha que indica el norte que no está orientado exactamente este-oeste y además que la cabeza no está hacia el este sino al oeste.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Toda la tierra extraida se pasó por un tamiz para evitar la perdida de pequeños huesos de falanges u otras posibles evidencias de pequeñas dimensiones. Gracias al tamizado al instante es que en ocasiones se detecta, por la presencia de una pequeña evidencia, la proximidad de un entierro, aún cuando el excavador no lo ha notado, permitiendo a partir de ese instante, ser aún más meticulosos y precisos en el trabajo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Sitios arqueológicos aborígenes de Guanajay==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Guanajay]] es un municipio muy antiguo, su fundación data de [[1650]], según el historiador [[Luis Manuel Núñez]] y se dice que fue fundada por los españoles sobre un asentamiento aborigen. El propio topónimo Guanajay es un término aborigen, lo cual le da más veracidad a la afirmación anterior. Pero no siempre este poblado llevó ese nombre, según las viejas crónicas antiguamente se llamó Guamuhaya, topónimo igualmente aborigen.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A partir del año [[1990]] hasta [[1995]] se realizó en toda la isla el Censo Arqueológico Nacional por parte del Centro de Antropología del CITMA (Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio ambiente). Cada provincia tuvo un especialista al frente de dicho censo y [[Provincia La Habana]] fue dirigida por el Dr. Gabino La Rosa Corso, conocido arqueólogo cubano que ha trabajado tanto la Arqueología Aborigen como la Colonial, quien atendió directamente además del municipio, los municipios Caimito y Mariel que comparten sus fronteras con Guanajay.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego de la visita en [[1991]] a la localidad por parte del Dr. Gabino La Rosa, se descartó todo reporte antiguo de sitio, al no encontrarse en el recorrido de inspección, ninguna evidencia material consistente. A partir de este momento, interesados por revelar los secretos de la historia guanajayense, los miembros del Grupo Guamuhaya comenzaron con las prospecciones arqueológicas en Guanajay, partiendo del mapa topográfico de la localidad y siguiendo los posibles patrones de asentamiento, dada las características del terreno que fuesen apropiadas para tal fin, preferiblemente lugares con una fuente de agua cercana y en áreas poco afectadas por crecidas de ríos o arroyos. Se hicieron varias prospecciones del terreno en diferentes áreas sin hallar evidencias de superficie, hasta que a mediados de 1992 luego de muchas búsquedas, comenzaron los primeros descubrimientos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Gracias a la orientación metodológica y el asesoramiento recibido por parte del Doctor Gabino, en [[1994]] realizamos el primer reporte de sitio arqueológico y a partir de entonces el grupo pasó a llamarse Grupo EspeleoArqueológico hasta enero del [[2001]] en que volvió a la antigua denominación de Grupo Espeleológico, ya que las actividades puramente arqueológicas no están incluidas dentro del objeto social de la Sociedad Espeleológica de Cuba. En lo sucesivo el grupo se ha dedicado solamente a la visita, preservación y protección de los sitios descubiertos y reportados por el colectivo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así es que, hasta la fecha son tres los sitios arqueológicos aborígenes hallados y reportados por parte del GEG, cuyas evidencias han sido analizadas en el Centro de Antropología del CITMA. De ellos dos sitios a cielo abierto, ambos asentamientos aborígenes (Guanajay 2 y Jobo), y uno en cueva que es un campamento de caza (Guanajay 1).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El asentamiento aborigen Guanajay 2 presenta un gran taller de silex y se trata de un sitio Preagroalfarero con tradición mesolítca (mesolítico medio) o sea una comunidad gentilicia con una [[economía]] de apropiación. Igual filiación le han dado los especialistas al sitio Guanajay 1, en tanto que el sitio Jobo se trata de un Protoagroalfarero (mesolítico tardío), una comunidad que trabajaba la agricultura y tenía una alfarería incipiente. Este sitio constituye hasta el presente el Protoagroalfarero más occidental del país, siendo el más próximo de su tipo el sitio Banes 2 en el vecino municipio [[Caimito]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Asentamiento aborigen más antiguo de Cuba==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Farallones_de_Seboruco.jpg|miniatura|400px|Farallones de Seboruco]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una inapreciable reliquia histórica para el conocimiento humano resulta el sitio arqueológico los Farallones de Seboruco, el lugar más arcaico del asentamiento aborigen del archipiélago cubano, localizado en el municipio de Mayarí, de la oriental provincia de Holguín, un lugar de extraordinario valor científico y cultural que integra esencialmente el patrimonio cultural del pueblo cubano.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot;&amp;gt;[http://www.aldia.cu/index.php?mod=noticias&amp;amp;id=10611 «El asentamiento aborigen más antiguo de Cuba»], artículo publicado en el sitio web Al&amp;amp;nbsp;Día.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Su descubrimiento, por el doctor Antonio Núñez Jiménez, investigador ya fallecido, data del 1939. El hallazgo reveló la cultura más antigua de Cuba, la cual se remonta aproximadamente a seis mil años atrás. Los primeros habitantes de nuestra Isla, pertenecían al grupo protoarcaico, el cual no conocía el uso de la agricultura ni la cerámica e ignoraban el pulimento de las piedras, pero, sabían el secreto de la talla en madera.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sus utensilios para el trabajo consistían en cuchillos, destrales, majadores y otros instrumentos hechos de rocas sílex lasqueadas, piezas largas y filosas que empleaban en sus tareas de subsistencia y los ubican en la etapa preagroalfarera, ya que ésta se divide en tres fases denominada: temprana, media y tardía, la primera de ellas corresponden a los residuarios de Levisa y Seboruco que se caracterizan por la industria de las lascas y puntas de sílex.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La economía de dichos grupos protoarcaicos indocubanos, primeros habitantes de Cuba, dependendía de la caza, la pesca y la recolección por lo que sus comunidades generalmente eran nómadas. En los Farallones de Seboruco, hoy Monumento Nacional, fueron encontradas algunas evidencias de madera tallada que supone su función estaba dedicada a actividades rituales de acuerdo con su estructura, ya que semejan cetros. Según las investigaciones, los grupos aborígenes protoarcaicos se guarecían en cuevas para las prácticas necrológicas. Los enterramientos los hacían con algún desarrollo ritual; los cadáveres los sepultaban, situándoles objetos líticos al lado a manera de ofrendas funerarias.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Seboruco está conformado por varias cuevas donde aparecieron por primera vez pictografías en la zona oriental, las que se conservan aún en buen estado y se pueden apreciar dibujos en blanco y negro con estilo más bien abstracto y trazos lineales muy simple que muestran el arte rupestre de nuestra cultura prehistórica, considerada la más antigua manifestación artística hecha en nuestro país.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Otras excavaciones llevadas a cabo el 18 de mayo de 1979, encabezada por Núñez Jiménez, acompañado por José A. Viciedo y Carlos Betancourt, hicieron nuevos aportes de mayor valor para continuar esclareciendo la antigua cultura aborigen. A una profundidad de 0,30 metros fueron descubiertos huesos y otras piezas arqueológicas que revelaron parte de su dieta alimentaria. Para sorpresa de los investigadores fue encontrado un esqueleto que a pesar del deterioro por el tiempo, pudo reconstruirse su posición acuclillada y se estima perteneciera a una persona de 13&amp;amp;nbsp;años de edad del sexo femenino.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los Farallones de Seboruco representan un alto significado arqueológico. Aquí se han encontrado los sitios Seboruco III, IV, V, VI y VII, los que rodean el farallón y son las únicas zonas que parecen hayan sido habitadas hasta el momento, y además, por ser muy homogéneas pertenecen al grupo protoarcaico, el más antiguo de nuestra historia aborigen. Farallones de Seboruco es conocido internacionalmente por constituir un lugar clásico y típico para la investigación en el área antillana y muy especialmente para nuestro país. Posee un conclave básico en el entorno geobiológico y tiene también una relevancia cultural apreciable e indiscutible para las generaciones futuras y el desarrollo de las investigaciones que a allí se efectúan y que todavía no han concluido.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Etapas==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Etapa preagroalfarera (6000 a. n. e. hasta 1500 n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se incluye en ella a todos los grupos aborígenes cubanos que no practicaban la agricultura ni utilizaban la cerámica. Es decir, sus actividades económicas se reducían a la recolección de frutas, tubérculos, raíces silvestres, y también moluscos terrestres y marinos. Practicaban la pesca fluvial y marítima, así como la caza menor. En su fase más temprana es posible que algunos grupos practicasen la caza de animales de tamaño apreciable, sobrevivientes últimos de la extinguida fauna terrestre pleistocénica, así como de algunos grandes mamíferos marinos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Fase temprana (6000 a. n. e. - 1000 a. n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los aborígenes cubanos más antiguos están incluidos en esta fase. Algunos arqueólogos cubanos los denominan «protoarcaicos». Estos grupos aborígenes muy antiguos han sido descubiertos en esta última década y, por lo tanto, el conocimiento que tenemos de ellos no es muy amplio todavía.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En excavaciones realizadas en 1973 por arqueólogos de la Academia de Ciencias, asesorados por el doctor J. Kozlowski, de la Universidad de Cracovia, en el sitio Levisa&amp;amp;nbsp;I, descubierto por nosotros en el año 1964, en un abrigo rocoso de los farallones del Río Levisa -a poca distancia, al Sur, de las minas de Nicaro, provincia de Holguín- se encontraron en la capa más profunda de la excavación instrumentos de piedra tallada (es decir, hechos de piedras muy duras: sílex, chert, calcedonia, que al ser golpeados por el hombre con otra piedra producen lascas cortantes) entre los que figuraban grandes cuchillos, raspadores, buriles, etcétera.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se debe señalar que este conjunto de artefactos de piedra no corresponde en forma alguna con el ajuar de los grupos aboríge-nes cubanos conocidos por nosotros hasta entonces. En esa capa más profunda se encontraron algunos fragmentos de carbón vegetal provenientes de muy antiguos fogones, los que, al ser sometidos al análisis radiocarbónico (C-14) en un laboratorio de física nuclear, arrojaron un fechado de cinco mil ciento cuarenta años de antigüedad. Calibrado este fechado por métodos todavía más precisos nos dio una fecha muy próxima a los seis mil años de antigüedad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|Estos instrumentos consisten en grandes lascas, láminas y puntas, así como grandes núcleos de piedra.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con respecto a la llegada a Cuba de estos primitivos hombres, es muy interesante señalar que, de acuerdo con estudios nuestros realizados en 1979, por esa época el nivel del mar se encontraba a unos veinte metros por debajo del nivel actual, por lo que la configuración de las costas de algunas islas antillanas, especialmente las Bahamas y Cuba, era bastante diferente de lo que vemos en los mapas geográficos actuales, pero seguían siendo islas separadas unas de otras. La geología nos indica que la unión de las islas antillanas con las áreas continentales se produjo hace muchos millones de años; por otra parte, actualmente los cálculos más audaces de los especialistas en cuanto a la presencia del hombre en América no van más allá de los cincuenta mil años. Luego, estos primeros amerindios tuvieron forzosamente que llegar a las Antillas, inclusive a Cuba, por vía de la navegación, aunque fuera en su forma más rudimentaria.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A pesar de que se ha investigado y discutido mucho sobre el origen de esos antiguos aborígenes cubanos y sobre las rutas que siguieron para llegar a nuestras costas, esto es algo que no sabemos con certeza todavía. Sin embargo, se señalan tres, rutas potenciales: (a) del Sudeste de Estados Unidos hacia las Bahamas y de allí hasta Cuba (b) desde el Nordeste de la costa de Nicaragua, a través de una serie de islas e islotes que emergían entonces en el Mar Caribe, hasta Jamaica y de allí a Cuba, y (c) desde la costa Nordeste de Venezuela a las Antillas Menores, y después hacia las Antillas Mayores hasta llegar finalmente a Cuba. Las futuras investigaciones seguramente aclararán este interesante problema que afrontamos en la actualidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Otro sitio arqueológico que también corresponde a esta fase temprana (o Protoarcaica) de la etapa Preagroalfarera es el de los Farallones de Seboruco. Está situado a cinco kilómetros al Sursudeste de la población de Mayarí, en la provincia de Holguín.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1943, el doctor Antonio Núñez Jiménez descubrió este sitio e hizo algunas excavaciones. En los años 1960 y 1970. arqueólogos de nuestra Academia de Ciencias lo exploraron y excavaron en diversas oportunidades. Ahora, por su importancia, nos vamos a referir concretamente a las excavaciones realizadas por ellos en 1978. Este trabajo aportó valiosos datos relativos a algunos aspectos de la cultura de estos primitivos indocubanos, así como del medio ecológico, incluyendo al geológico. En el material colectado allí, aparecen artefactos de piedra tallada que son los de mayor tamaño y de tipo más primitivo encontrados en nuestro país hasta esa fecha. Por la literatura arqueológica publicada hasta ahora sobre las Antillas o la América Central, no se conocen artefactos de piedra similares. Estos instrumentos consisten en grandes lascas, láminas y puntas, así como grandes núcleos de piedra (de donde sacaban los anteriores instrumentos) poco explotados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se pudo advertir la existencia de varias etapas de desarrollo en la técnica de fabricación de herramientas de piedra tallada. Un resultado importante fue descubrir la fuente de aprovisionamiento de sílex de donde los primitivos hombres que habitaron el sitio de Seboruco obtenían la materia prima para elaborar las herramientas de piedra con que cazaban y trabajaban la madera.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Uno de los problemas que quedaron planteados, entre los resultados de esa excavación -en relación con la caza-, fue la presencia de las grandes puntas de piedra tallada y su posible implicación con el antiguo medio correspondiente a este yacimiento arqueológico, ya que en ese período (seis mil años o más) existían grandes mamíferos marinos en la costa, las llamadas «[[focas tropicales]]» ''([[Monachus tropicalis]])'' y, en la desembocadura de los ríos, el [[manatí]] ''([[Trichecizus manatus]])''.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
También en esa época pudo haber grandes mamíferos terrestres en el interior del país, como últimos representantes de la fauna pleistocénica; tal es el caso de los grandes perezosos (Megalocnus rodens) cuyos restos óseos se han encontrado con cierta frecuencia, pero cuya asociación con evidencias humanas parece todavía dudosa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lamentablemente, en ninguna de las expediciones al sitio Seboruco se ha podido obtener muestras para poder fechar por medio del radiocarbono (T-14) este interesantísimo sitio. No obstante, algunos investigadores estiman que la antigüedad de Seboruco, sobre todo la de la época más temprana, puede ser bastante superior a los seis mil o siete mil años. Para ello se basan fundamentalmente en la tipología de las grandes herramientas de piedra tallada que aparecido allí.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Fase media (2000 a. n. e. hasta 1000 n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pertenece a esta fase de la etapa Preagroalfarera el grupo cultural aborigen denominado Ciboney-Guayabo Blanco. Estos aborígenes no fueron conocidos; directa ni indirectamente, por los conquistadores españoles. El grupo lleva ese nombre porque sus primeras manifestaciones aparecieron en 1913, en el sitio de ese nombre, que está localizado en la Ciénaga Oriental de Zapata, al Nordeste de la Bahía de Cochinos, costa Sur de la provincia de Matanzas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los aborígenes que corresponden a esta fase media Preagroalfarera, en lo que respecta a sus actividades económicas, eran recolectores de frutos y raíces silvestres así como de moluscos marinos y terrestres; practicaban la pesca y la caza menor (por ejemplo, de las jutías). Sus sitios de habitación se manifiestan por las evidencias de amontonamientos de basura, que fluctúan en magnitud desde residuarios super-ficiales y pequeños hasta grandes montículos que llegan a tener hasta varias decenas de metros de diámetro y dos o tres metros de altura. Las evidencias de estos primitivos hombres las encontramos por toda la Isla, casi siempre en sitios costeros. En ocasiones habitaban en cuevas y abrigos rocosos, pero también lo hacían al aire libre.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|Son abundantes sus herramientas hechas de la concha de grandes moluscos marinos, como las gubias, que utilizaban para trabajar la madera.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Un caso típico de habitación, al aire libre, de aborígenes de esta fase media Preagroalfarera, nos lo brinda el gran residuario ubicado frente a la Cueva Funche, Península de Guanahacabibes, en el extremo occidental de la provincia de Pinar del Río. En 1966, arqueólogos de la Academia de Ciencias de Cuba, realizaron allí amplias y detalladas excavaciones.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tenía este depósito de basura aborigen unos cuarenta y seis metros en su eje este-oeste y cuarenta y dos metros en su eje norte-sur, siendo su altura máxima de uno y medio metros. Como resultado de estos trabajos se recolectaron muchas evidencias constituidas por una gran cantidad de artefactos de piedra y de concha de moluscos marinos de gran tamaño, todos de tosca factura. Entre los primeros se destacan los percutores o martillos y los majaderos, que servían para triturar semillas; entre las segundas, las gubias y 'vasijas. No se encontraron herramientas de piedra tallada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El examen de los restos de comida mostró una gran cantidad de huesos de diferentes especies de jutías, muchos carapachos de cangrejos y abundantes conchas de moluscos marinos de diferentes tamaños. Las muestras orgánicas colectadas en ese sitio fueron analizadas por medio del carbón radiactivo (C-14), las cuales dieron fechados de una antigüedad que varía entre los cuatro mil y dos mil años.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sobre las prácticas funerarias realizadas por los aborígenes del grupo Ciboney-Guayabo Blanco, típicos de esta fase media Preagroalfarera, tenemos abundante información de diferentes sitios; pero, a guisa de ejemplo, diremos que arqueólogos de nuestra Academia de Ciencias excavaron durante los años 1971 y 1972 la importante cueva funeraria conocida por el nombre de El Perico I, situada en las cercanías de Bahía Honda, provincia de Pinar del Río. Allí exhumaron unos cincuenta y un entierros de aborígenes Ciboney-Guayabo Blanco. De ese total, cuarenta eran de carácter primario, es decir, habían sido enterrados directamente en el suelo sin tocar para nada después los restos de los individuos; once eran de carácter secundario, es decir, el muerto había sido enterrado, pero posteriormente los aborígenes lo habían desenterrado. Hicieron como una especie de paquete con el cráneo y los huesos largos, y así lo habían vuelto a enterrar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los restos humanos excavados correspondían a treinta y tres niños y dieciocho adultos. No se observó que los entierros estuviesen orientados en relación con algún punto geográfico dado. Los entierros primarios aparecían en las capas medias y tardías; los secundarios, en las capas tempranas (o más antiguas) y estaban muy cubiertos de polvo rojo obtenido del mineral conocido por hematita, hecho partículas y bien triturado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Todos los cráneos colectados allí no presentaban deformación artificial, rasgo cultural de todos los aborígenes preagroalfareros y protoagrícolas de Cuba.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Fase tardía (100 a. n. e. - 1500 a. n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A esta fase tardía Preagroalfarera corresponde el grupo aborigen Ciboney-Cayo Redondo. Este grupo cultural se denomina así porque, en 1941, se hizo la primera excavación sistemática de un sitio de este complejo cultural en el cayuelo Cayo Redondo, ubicado junto a la costa cenagosa y de manglares muy cerca de La Fe, en la Bahía de Guadiana, parte Norte de la Península de Guanahacabibes, provincia de Pinar del Río.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los aborígenes que corresponden a esta fase tardía Preagroalfarera, en lo que respecta a sus actividades económicas, eran recolectores de frutos, raíces y&lt;br /&gt;
tubérculos silvestres, así como de moluscos marinos y terrestres; practicaban la pesca y la caza menor de jutías y aves. Estos hombres habitaron por todo nuestro territorio desde el [[años 90 a. n. e.|100&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.]] hasta la llegada de los españoles; no obstante, es probable que algunos grupos siguieran viviendo hasta el [[siglo&amp;amp;nbsp;XVII]] en lugares apartados y remotos de nuestro archipiélago. De acuerdo con los cronistas, tuvieron muy poco contacto con los conquistadores. Sus restos aparecen generalmente ubicados en sitios costeros y cenagosos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las principales zonas de Cuba donde se encuentran sus residuarios son la costa Sur de las provincias de Camagüey y Las Tunas, así como las áreas aledañas a la desembocadura del Río Cauto, en la provincia Granma. En todas estas áreas las evidencias dejadas por esos indocubanos son muy abundantes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las herramientas utilizadas por estos hombres, de acuerdo con las evidencias obtenidas por los arqueólogos, están formadas, en primer lugar, por instrumentos de piedra tales como majaderos y morteros, utilizados para moler y triturar granos y semillas de plantas silvestres. Algunos de estos artefactos presentan simetría bilateral y buen acabado superficial. También hacen buen uso de los instrumentos de piedra tallada, empleando el sílex, tales como cuchillos y raspadores. Son abundantes las herramientas hechas de la concha de grandes moluscos marinos, como las gubias, que utilizaban para trabajar la madera. Es notable el empleo que hace este grupo de los colorantes minerales; por ejemplo, de la hematita y la limonita, con los que obtenían polvos de color rojo y amarillo respectivamente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las prácticas funerarias de este grupo humano eran, en algunos casos, mucho más complejas que las de los aborígenes correspondientes a las fases temprana y media de la etapa Preagroalfarera; un ejemplo de esto lo tenemos en los resultados de la excavación hecha en 1941 por el doctor R. Herrera Fritot en la cueva funeraria de Los Niños, en Cayo Salinas, Bahía de Buenavista o Caguanes, provincia de Sancti Spíritus, en la costa Norte. Allí se encontró un interesante entierro colectivo de trece niños, que fluctuaban en edad desde uno hasta diez años. Sobre esto nos dice el doctor Herrera: «Con cada esqueleto colocaron una bola lítica, cuyo tamaño guarda relación con la edad del individuo».&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los entierros estaban dispuestos en forma más o menos circular, teniendo como centro el de un niño, al parecer más importante, pues presentaba como ofrendas dos &amp;quot;dagas&amp;quot; de piedra y también una bola de piedra, la más pulida de todas. Estas &amp;quot;dagas&amp;quot; y bolas de piedra parecen estar estrechamente relacionadas con los entierros de los aborígenes de esta fase tardía Preagroalfarera. Los cráneos de estos hombres, al igual que los de las fases temprana y media de esta etapa Preagroalfarera, no están deformados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Etapa protoagrícola (100 a. n. e. a 1000 n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los conocimientos que tenemos de los aborígenes que corresponden a esta etapa no son muy amplios, pues se han comenzado a estudiar en los últimos diez años. Podemos decir que esta etapa es transicional entre las etapas Preagroalfarera y Agroalfarera; en ella quedan enmarcadas algunas comunidades aborígenes cubanas que generalmente presentan un ajuar que se corresponde con la fase tardía de la etapa Preagroalfarera, es decir, similar al del Ciboney-Cayo Redondo, pero con evidencias ya de un limitado uso de las vasijas hechas de cerámica, casi siempre pequeñas y simples, digamos, con muy pocas decoraciones, si es que las tienen.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En ese ajuar nunca aparece el &amp;quot;burén&amp;quot;: torta de cerámica utilizada por los aborígenes agroalfareros para asar el pan de casabe hecho de la yuca y que, para los arqueólogos, es un indicativo indirecto de la agricultura de este tubérculo, ya bien desarrollada. Otras evidencias características de esta etapa Protoagrícola, sobre todo en sus fases temprana y media, es la abundancia de pequeñas herramientas de pie&lt;br /&gt;
dra tallada: cuchillos, raspadores, buriles, etcétera, a cuyo conjunto los especialistas denominan &amp;quot;microlítico&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1964 se localiza un sitio: el abrigo rocoso de Arroyo del Palo, muy próximo a Mayarí, provincia de Holguín, en que se presentaba un. ajuar típico del Ciboney-Cayo Redondo que, como sabemos, corresponde a la fase tardía de la etapa Preagroalfarera, pero con una presencia muy abundante de restos de vasijas de cerámica, a veces muy decoradas pero sólo por medio de simples incisiones; cerámica muy diferente a la que se ve en la etapa Agroalfarera de Cuba. A pesar de que en este sitio colectamos muchos fragmentos de vasijas de cerámica, no apareció ni un solo fragmento de burén. Igual ocurrió en otros sitios de la provincia de Holguín: Mejías y Santa Rosalía I. En aquella época pensamos que estos restos correspondían a una nueva cultura aborigen de Cuba: la que denominamos &amp;quot;Mayarí&amp;quot;. Sin embargo, hoy creemos que, en realidad, lo que habíamos descubierto era más bien una manifestación de la fase tardía de la etapa Protoagrícola.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estudios hechos en la década del setenta por el arqueólogo Ramón Dacal, de la Universidad de La Habana, en los sitios Canímar y Playitas, cercanos a la Bahía de Matanzas, así como en Aguas Verdes, en la costa Norte de la provincia de Guantánamo, nos dan lo que parecen ser las manifestaciones más tempranas de la etapa Protoagrícola.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estos aborígenes parecen haber habitado por toda la Isla, mostrando cierta preferencia por los sitios próximos a la costa en su fase temprana, y también tierra adentro en la fase tardía.&lt;br /&gt;
La duración de la etapa Protoagrícola de Cuba es de poco más de un milenio, desde aproximadamente el año [[siglo II a. n. e.|100&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.]] hasta el 1000&amp;amp;nbsp;[[nuestra era|n.&amp;amp;nbsp;e.]]; como se ve, traspasa en el tiempo y el desarrollo económico a las clásicas manifestaciones preagroalfareras tardías y las más tempranas de las agroalfareras. Los cráneos de estos hombres no son deformados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Etapa Agroalfarera (800-1500)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Comunidades_agricultores-ceramistas.jpg|300px|thumb|right|Comunidades aborígenes agricultoras-ceramistas.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En esta corta etapa, pues abarca sólo setecientos años, están incluidas todas aquellas comunidades aborígenes cubanas cuya economía de subsistencia se basaba principalmente en la agricultura de raíces, tubérculos y granos; pero entre esos cultivos predominaba el de la yuca y, algo menos, el del boniato. También practicaban la recolección, la pesca y la caza menor. Corresponde esta etapa a los aborígenes más estudiados y mejor conocidos de Cuba.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los sistemas de agricultura que practicaban los agroalfareros de esta Isla, al igual que los de las demás Antillas Mayores, eran dos: el de roza, el más extendido entre ellos, que era el más antiguo y menos eficiente, y el de montones, el más reciente y más eficiente. El cultivo de roza consistía en despejar ciertas áreas de los bosques, talando los árboles, limpiando los arbustos y terminando la limpieza del terreno por medio del fuego. Para talar los árboles utilizaban las hachas de piedra pulida. Después removían con un palo aguzado (la coa) el terreno así obtenido y allí plantaban sus cultivos. Al cabo de dos o tres años, por agotamiento de los suelos, necesitaban nuevos terrenos y tenían que repetir las operaciones ya indicadas en áreas contiguas del bosque virgen. Este sistema lo emplearon desde su llegada a Cuba, hacia el siglo VIII.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El cultivo de montones, al parecer, se comenzó a utilizar por el siglo xi. Para esto se requería un terreno llano y despejado de la vegetación natural. Con las coas removían el terreno y levantaban pequeños montículos de tierra suelta, que tenían dos o tres metros de diámetro, formando hileras, y separados unos de otros por unos pocos metros. En esos pequeños montículos sembraban los tubérculos de yuca o los bejucos de boniato. Este sistema de cultivo daba cosechas, por unidad de área, mucho mayores que por el sistema de roza.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero a pesar de la mayor eficiencia del cultivo de montones, los aborígenes siguieron empleando el cultivo de roza, por ejemplo, en las laderas de los cerros, porque las fuertes lluvias, en esas condiciones, arrastraban los sembrados de montones&lt;br /&gt;
Los aborígenes de la etapa Agroalfarera utilizaban profusamente la cerámica ya bien desarrollada, principalmente en forma de vasijas, que utilizaban para cocer sus alimentos y conservar el agua, así como de burenes, que servían para tostar el pan de casabe que hacían de la yuca rallada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los arqueólogos han denominado a estos indocubanos agricultores y ceramistas &amp;quot;subtaínos&amp;quot; y &amp;quot;tainos&amp;quot;, atendiendo al mayor o menor grado del desarrollo socioeconómico alcanzado por esas comunidades, así como por ciertas características que presentan sus ajuares, principalmente en los rasgos decorativos de la cerámica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|&amp;quot;... pero entre esos cultivos predomina el de la yuca y algo menos el del boniato; también practicaban la recolección, la pesca y la caza menor.&amp;quot;}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tanto los subtaínos como los taínos corresponden a la gran familia aborigen sudamericana llamada &amp;quot;aruaca&amp;quot;. Los cronistas de Indias, principalmente el padre Las Casas y Gonzalo Fernández de Oviedo, nos han legado valiosas informaciones sobre estas comunidades primitivas antillanas; pero esos trabajos versan, casi exclusivamente, sobre los grupos aruacos, agricultores y ceramistas, que vivían en la isla La Española, Los comentarios enfocan, como es natural, la situación existente en esa área en la época del descubrimiento y en los primeros años de la conquista.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por otra parte, los trabajos arqueológicos realizados a partir del siglo pasado, pero sobre todo los efectuados en las últimas décadas de este siglo xx, nos suministran datos cada vez más precisos sobre estas comunidades primitivas. Así sabemos que la introducción de la cerámica y de la agricultura en las Antillas tuvo lugar en los comienzos de nuestra era, es decir, hace unos das mi. años. Indígenas&lt;br /&gt;
del grupo arúaco, con un nivel de desarrollo agrícola y ceramista bastante alta, partieron en esa época de la Península de Paria (en la costa Nordeste de Venezuela) y comenzaron a emigrar hacia las Antillas Menores, llegaron a Puerto Rico por el año [[150&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.]], desde donde se extendieron gradualmente por las Antillas Mayores y las Bahamas, durante un período de varios siglos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La llegada de los primeros grupos subtaínos a Cuba se remonta a una antigüedad mucho mayor de lo que se creía hasta hace algunos años. Fechados radiocarbónicos (C-14) obtenidos en 1963 por arqueólogos de la Academia de Ciencias de Cuba, en un residuario del área de Banes, provincia de Holguín, sirvieron de base para hacer estimados que nos permiten indicar que el arribo de estos aborígenes a nuestro país debe de haber tenido lugar por el [[siglo&amp;amp;nbsp;VIII]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En un proceso de muchos años, los aborígenes agricultores y ceramistas se fueron asentando en la parte oriental y central de Cuba, después de su llegada desde La Española; especialmente lo hicieron en el área de la actual provincia de Holguín, donde alcanzaron su máximo desarrollo demográfico.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los testimonios materiales del grupo subtaína, muy abundantes, han sido colectados por los arqueólogos en las provincias de Guantánamo, Holguín, Santiago de Cuba y Gramna; en diversas localidades de las de Camagüey y Ciego de Ávila; y en algunos sitios de Cienfuegos, Sancti Spíritus y Villa Clara, y muy pocos en la de Matanzas. Estos materiales han sido recogidos de residuarios que, por su magnitud, indican que se trataba de verdaderos asientos de poblados. En cambio, en las provincias de La Habana y Pinar del Río sólo se han obtenido, hasta ahora, restos de poblados pequeños o evidencias aisladas. En la Isla de la Juventud sólo se ha encontrado algún que otro objeto aislado correspondiente a estos grupos indocubanos.&lt;br /&gt;
El estudio de los sitios de habitación de estos aborígenes agroalfareros, hecho por los arqueólogos, indica que generalmente eran pequeños poblados con las casas dispuestas alrededor de un área central despejada, que ellos denominaban &amp;quot;batey&amp;quot;, y que era empleada para sus ceremonias y para el juego de pelota llamado &amp;quot;batos&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque algunos poblados se hicieron junto a&lt;br /&gt;
la costa, la mayoría aparecen tierra adentro, pero no muy alejados del mar. Su habitación en cuevas parece haber sido esporádica, pero éstas se usaron principalmente para depositar a sus muertos o como sitios en que tenían lugar ciertas ceremonias religiosas.&lt;br /&gt;
Las viviendas de los aborígenes agroalfareros, según los cronistas, tenían un cuerpo cilíndrico y techo cónico; las paredes estaban formadas con cañas y los techos cubiertos de hojas de palma; estas casas eran llamadas &amp;quot;caneyes&amp;quot; par los&lt;br /&gt;
indocubanos. Ellos también las hacían de forma rectangular, muy similares a los bohíos de nuestros campesinos; pero esta forma no era muy frecuente.&lt;br /&gt;
Hacían también cobertizos con palos y techumbres de hojas de palma, que utilizaban, entre otras cosas, para proteger las canoas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se puede apreciar, por los testimonios materiales encontrados en los sitios de habitación de estos aborígenes agroalfareros, que su ajuar era muy abundante y variado. En ellos se localiza gran cantidad de fragmentos de artefactos de cerámica, piedra, concha y hueso. Sabemos que empleaban la madera para hacer diversos objetos, entre los que se destacan las canoas; eran hábiles cesteros y dominaban las técnicas textiles; sobre éstas los españoles nos hablan de la confección de hamacas que hacían con hilos de algodón, además de otras cosas utilitarias.&lt;br /&gt;
Como hemos dicho, las evidencias cerámicas son muy abundantes, predominando los restos de vasijas de diversos tamaños y formas, algunas muy decoradas, que utilizaban para cocer sus alimentos y guardar agua. En la mayoría de los casos, las técnicas de decoración se realizaban por medio de incisiones o aplicaciones.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estas técnicas no incluyen el uso de pinturas. Otros artefactos de cerámica muy frecuentes son los burenes, que consisten en unos discos de barro cocido, con un diámetro que varía entre treinta y sesenta centímetros y de un grosor de uno y medio a cuatro centímetros. La superficie superior del disco era pulida, sobre la que depositaban la masa de yuca rallada de donde salía la torta de casabe después de horneada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los instrumentos de piedra son numerosos y variados. Entre ellos destacaremos las hachas de piedra pulida, denominadas &amp;quot;hachas petaloides&amp;quot;. Como ya dijimos, este instrumento era fundamental para la preparación de sus campos de cultivo, pero podía también servir para la guerra. Algunas, muy bien terminadas, deben de haberse utilizado para fines ceremoniales. Éstas alcanzan un alto grado de valor estético.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los percutores o martillos de piedra son abundantes. La mayoría de estos instrumentos consiste en piedras o guijarros muy duros, usados en su estado natural; aunque hay algunos que presentan formas geométricas: cúbicas, discoidales y rectangulares. Eran empleados para golpes o triturar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tanto los morteros como los majaderos de piedra aparecen en forma ocasional; estos últimos pueden ser de forma acampanada o cilíndrica, y de diversos tamaños.&lt;br /&gt;
También aparecen en el ajuar agroalfarero, en forma no muy abundante, amuletos o adornos muy bellas. Entre ellos se destacan los denominados &amp;quot;idolillos de piedra&amp;quot;, en forma de entes antropomórficos o antropozoomórficos, es decir, con rasgos humanos y de animales. Casi siempre se trata de una figura humana en posición acuclillada, con los&lt;br /&gt;
brazos adosados a los costados y las manos sobre el vientre.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los órganos genitales masculinos se muestran en forma muy conspicua. Estos idolillos presentan una taladradura transversal, a la altura de los hombros, que debe de haber servido para suspenderlos. El material de piedra empleado es; por regla general, 1a cuarcita y la jadeíta, aunque se han encontrado algunos hechos de la concha de grandes moluscos marinos o de hueso de animales, como el manatí.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Examinando las evidencias de desechos de comida en los residuarios agroalfareros, sólo encontramos restos de alimentos de origen animal, que varían de acuerdo con muchos factores, tales como la proximidad o no a la costa del sitio de habitación, la abundancia o escasez de determinada especie faúnica, etcétera. Pero, en general, encontramos huesos de jutía, manatí, aves, pescado, tortugas y otros reptiles, así como conchas de moluscos, tanto terrestres como marinos; también carapachos de cangrejos y otros crustáceos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La evidencia indirecta de la alimentación vegetal, nos la proporciona la presencia abundante, casi siempre, de fragmentos de burenes de cerámica, que para los arqueólogos es indicativo de la agricultura de la yuca.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque el material óseo humano recogido en los sitios agroalfareros, tanto subtaíno como taíno, no puede considerarse como muy abundante, nuestros antropólogos físicos consideran que todos sus cráneos aparecen con deformación artificial frontoccipital, del tipo clasificado como tabular oblicuo. Esta práctica cultural de la deformación craneana sólo aparece en Cuba asociada a los aborígenes de la etapa Agroalfarera. Los demás amerindios cubanos presentan cráneos normales, esto es, no deformados.&amp;lt;ref&amp;gt;[[E. Aleksandrenkov|Aleksandrenkov, E.]]: [http://www.cubaarqueologica.org/document/ht3.pdf ''Aborígenes de Cuba. Problemas y posibilidades de estudio''] (PDF), publicado en el sitio web Cuba Arqueológica (La&amp;amp;nbsp;Habana). Menciona los trabajos de [[Ernesto E. Tabío]].&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Credos religiosos==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Antes de la conquista y colonización de Cuba, la población aborigen no tenía un grado de desarrollo semejante al de otras culturas precolombinas, como los mayas, los aztecas o los incas. Los indígenas de Cuba no edificaron grandes templos ni ciudades. Los más avanzados, los taínos, construyeron comunidades denominadas bateyes, con viviendas que llamaron bohíos, caneyes y barbacoas. Se dedicaban a la agricultura y a la pesca, y eran alfareros. Poseían sus propios credos religiosos rudimentarios, pero que son difíciles de conocer debido a que no quedaron huellas estudiables.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una de las más curiosas manifestaciones era la propia mitología indígena, particularmente la taína, que distaba mucho de las complejas manifestaciones de las culturas de mesoamérica. La [[mitología taína]] se basaba fundamentalmente en el Sol, la Luna, el origen del sexo femenino y el diluvio. Algunas creencias sugerían que el Sol, la Luna y el hombre habían surgido de las cuevas o grutas, tal vez porque la mayor ía de sus antepasados no crearon asentamientos, y tenían en las cuevas su refugio seguro contra la intemperie. Sus credos religiosos eran elementales y consistían en una combinación de [[animismo]], el cemiísmo, el [[chamanismo]] o behiquismo; el culto a los antepasados y el [[totemismo]] o residuos totémicos. &amp;lt;ref&amp;gt;Fernando Portuondo del Prado: Historia de Cuba,Editorial Minerva, La Habana, pp. 40-50; 287-289.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Animismo===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era la creencia, según la cual los objetos inanimados poseían vida terrenal o extraterrenal o&lt;br /&gt;
estaban dotados de ciertos poderes mágicos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Cemiísmo===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era una creencia un poco más compleja, según la cual el cemí constituía un poder sobrenatural,&lt;br /&gt;
misterioso y enigmático, una verdadera deidad, que controlaba los destinos de los humanos y de la naturaleza en sus más diversas manifestaciones. Los especialistas consideran que la mitología aborigen estaba integrada por más de 30 personajes, de ellos unos 15 dioses o deidades, y más de 20 semidioses.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Según algunos especialistas, entre las deidades se destacaban Atabex, diosa madre del ser supremo y diosa de la fertilidad; Boynay, dios de la lluvia; Maidabó, dios de la sequía; Taiguabó, el espíritu del agua; Baibrama o Mabuya, dios maligno y una de las voces para definir el mal; y otros semidioses, como Opía, una especie de espíritu que servía de intermediario con algunos dioses.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Chamanismo o behiquismo===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era la creencia en los poderes mágicos de los behíques, es decir, los brujos o sacerdotes. Éstos estaban dotados de poderes para conversar con los muertos y adivinar el porvenir. Supuestamente, en diferentes ceremonias religiosas, como la cohobao cojoba, los behíques mantenían comunicación con el otro mundo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La cohoba consistía en absorber polvo de tabaco por un tubo en forma de Y, así como otros jugos y cocimientos de hierbas, después de un ayuno que pod ía durar varios días y hasta semanas. Lo practicabaprimero el cacique y después todos los presentes, sentados&lt;br /&gt;
en un respetuoso silencio. Cuando todos estaban embriagados o en éxtasis, el behíque respondía a las preguntas que se le hacían sobre el pasado, el presente&lt;br /&gt;
y el futuro, las dolencias o enfermedades, el nacimiento de hijos y otras inquietudes. Además de sus poderes mágicos, los behíques combinaban estas facultades con las de curanderos o médicos, que ayunaban junto a sus pacientes y tomaban los mismos cocimientos de hierbas o purgantes. Si los pacientes morían, tenían que soportar de algún modo la furia de los parientes de los fallecidos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Culto a los antepasados===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Provenía de la creencia de que los muertos, después de adquirir este estado especial, regresaban al mundo como espíritus, y no solo hacían acto de presencia, sino que ayudaban o maldecían a los familiares vivos. Cada grupo familiar tenía el suyo y los representaban en ídolos con figura humana, símbolos mágicos, amuletos y otros objetos consagrados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque los pobladores precolombinos o prehispá-nicos cubanos no construyeron templos propiamente dichos, practicaban ceremonias festivas y religiosas a&lt;br /&gt;
la que llamaban areítos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Éstos eran las fiestas por excelencia de los taínos. Aglomerados en el batey o centro del poblado, bailaban y cantaban al son de tambores durante largas horas, bajo la dirección de un maestro de ceremonia denominado tequina, el cual marcaba tanto el paso como el compás, y dictaba el tema que repetía el coro. En estas ceremonias religiosas se recitaban las genealogías de los diferentes caciques y sus más famosas obras, los recuerdos de los buenos y malos tiempos pasados, y otros temas de interés para la transmisión de los conocimientos de forma oral de la generación mayor a las generaciones más jóvenes. Los cronistas de la conquista han señalado que los aborígenes eran buenos bailadores. Cantaban al unísono y mientras centenares de participantes danzaban y narraban historias el resto mantenía el compás del baile y los cantos, y muy pocos se equivocaban. Estos credos y manifestaciones culturales preferentemente taínos fueron asimilados por los siboneyes, una comunidad aborigen anterior, aunque menos desarrollada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Totemismo o residuos totémicos===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era la manifestaci&lt;br /&gt;
ón de un sistema de creencias, según las cuales existía una especie de parentesco sobrenatural entre un individuo —o incluso parte o la totalidad de una tribu de aborígenes— y un tótem. Estos tótems, por lo general, eran figuras de diversas especies de animales, y en la minoría de los casos algunas plantas y objetos minerales, que se consideraban como emblemas protectores del individuo o la tribu, y en ocasiones como su antepasado o progenitor. Se asegura que, en ciertos casos, existían tótems de tipo especial para caciques y behíques; algunos específicos para cada uno de los sexos y otros comunes para todos los miembros de una tribu.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
También resultan interesantes las expresiones de las ceremonias aborígenes y sus costumbres funerarias, consideradas sagradas. Los funerales indígenas, como es natural, diferían mucho de las formas ulteriores introducidas por la conquista y la colonizaci ón. Incluso, los de las culturas siboney y arauaco (taínos y subtaínos), diferían entre sí. Los más conocidos —por los hallazgos y evidencias— son los enterramientos taínos. En la mayoría de los casos, éstos daban sepultura a los fallecidos en una especie de cementerios fuera de los poblados. Los cadáveres, por lo general, eran colocados de bruces o con las piernas recogidas, y en los alrededores se situaban algunos objetos que fuesen de utilidad en la otra vida, sobre todo por la ya mencionada creencia de que los fallecidos regresaban en forma de espíritus para proteger a las familias.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las enfermedades exóticas traídas por los conquistadores y el rudo trabajo esclavo hicieron que en menos de medio siglo casi fuese extinguida la población autóctona de Cuba, calculada en unos 300 mil habitantes, y de ellos —según ha sido estimado— solo quedaran alrededor de unos 4 mil. &amp;lt;ref&amp;gt;Emilio Roig de Leuchsenring: La Habana. Apuntes históricos, Publicaciones de la Oficina del Historiador de la Ciudad, La Habana, 1939.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La fundación de la Villa de San Cristóbal de La Habana se realizó en territorios del antiguo cacique aborigen Habaguanex. Aunque no abundan restos de estas comunidades aborígenes, se han hallado evidencias de la existencia indígena en diferentes zonas del territorio de lo que en la actualidad es la ciudad de La Habana. Ha habido hallazgos en los alrededores del río Santa Ana; en las cercanías de la playa Santa Fe; en el litoral oeste de la ciudad, donde se han encontrado algunos objetos valiosos, como los &amp;quot;dujes&amp;quot; o asientos ceremoniales de behíques y caciques. Estos últimos se exponen en el Museo Montané, una de las instituciones de la ciudad de La Habana relacionada con las culturas aborígenes. Otras zonas donde se han realizado hallazgos han sido las de Colinas de Villarreal, al noreste de la bahía habanera; las de Rincón de Guanabo, a unos 28 kilómetros al noreste de la ciudad; y en Jibacoa, un lugar aún más distante, a unos 50 kilómetros al este de la ciudad y en los límites de la provincia La Habana.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Véase también ==&lt;br /&gt;
* [[Agricultura aborígen en Cuba]]&lt;br /&gt;
* [[Medicina aborigen en Cuba]]&lt;br /&gt;
* [[Aborígenes en Mantua]]&lt;br /&gt;
* [[Presencia de los aborígenes en la zona de Guane]]&lt;br /&gt;
* [[Aborígenes en Guanajay]]&lt;br /&gt;
* [[Aborígenes en Matanzas]]&lt;br /&gt;
* [[Aborigenes en Remedios]]&lt;br /&gt;
* [[Presencia aborigen en Holguín]]&lt;br /&gt;
* [[Presencia aborigen en Unión de Reyes]]&lt;br /&gt;
* [[Aborígenes en Morón]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Fuentes==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{listaref}}&lt;br /&gt;
:* [http://www.lajiribilla.cu/pdf/crisol01.pdf «La cultura aborigen y sus credos religiosos»], artículo publicado en el sitio web La&amp;amp;nbsp;Jiribilla.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Enlaces externos==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*[http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2006-11-12/aborigenes-cubanos-eran-mas-que-recolectores-de-alimentos/ «Los aborígenes cubanos eran más que recolectores de alimentos»], artículo publicado el 12 de noviembre de 2006 en el sitio web Juventud Rebelde.&lt;br /&gt;
*[http://www.habanaenlinea.cu/mihabana/Especiales/gina_picart/16.html «Leyendas sobre los aborígenes cubanos»], artículo publicado en el sitio web Habana en Línea.&lt;br /&gt;
*[http://www.crisol.cult.cu/index.php?option=com_content&amp;amp;view=article&amp;amp;id=104:el-casabe-alimento-de-los-aborigenes-cubanos&amp;amp;catid=67:costumbres-y-tradiciones&amp;amp;Itemid=181 «El casabe: alimento de los aborígenes cubanos»], artículo publicado en el sitio web Crisol (Cuba).&lt;br /&gt;
*[http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2011-01-24/todavia-tenemos-aborigenes-en-cuba/ «¿Todavía tenemos aborígenes en Cuba?»], artículo publicado el 24 de enero de 2011 en el sitio web Juventud Rebelde.&lt;br /&gt;
*[http://cubaenfotos.blogcip.cu/2011/06/11/cementerio-aborigen-de-chorro-de-maita-holguin/ «Cementerio aborigen de Chorro de Maíta (Holguín)»], artículo publicado el 11 de junio de 2011 en el sitio web Cuba en Fotos.&lt;br /&gt;
*[http://www.zunzun.cu/new/leer.asp?Noticias_ID=1074 «Palabras aborígenes»], artículo publicado en el sitio web Zunzún (Cuba).&lt;br /&gt;
*[http://www.guerrillero.cu/index.php?option=com_content&amp;amp;view=article&amp;amp;id=7163:investigan-evidencias-de-practicas-funerarias-aborigenes-en-cuba&amp;amp;catid=41:noticias&amp;amp;Itemid=61 «Investigan evidencias de prácticas funerarias aborígenes en Cuba»], artículo publicado en el sitio web Guerrillero (Cuba).&lt;br /&gt;
*[http://www.revmatanzas.sld.cu/revista%20medica/ano%202005/vol3%202005/tema10.htm «Antropofagia en aborígenes de Cuba»], artículo publicado en 2005 en el sitio web de la ''Revista Matanzas''.&lt;br /&gt;
*[http://www.granma.cubaweb.cu/2011/03/24/nacional/artic12.html «Permanecen genes aborígenes en el ADN de la población cubana»], artículo publicado el 24 de marzo de 2011 en el sitio web Granma (La&amp;amp;nbsp;Habana).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Categoría: Historia de Cuba]]&lt;br /&gt;
[[Categoría: Sitios arqueológicos de Cuba]]&lt;br /&gt;
[[Categoría: Comunidades aborígenes]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Suyin patrimonio</name></author>
		
	</entry>
	<entry>
		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Abor%C3%ADgenes_de_Cuba&amp;diff=3306115</id>
		<title>Aborígenes de Cuba</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://www.ecured.cu/index.php?title=Abor%C3%ADgenes_de_Cuba&amp;diff=3306115"/>
		<updated>2019-02-21T18:24:59Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Suyin patrimonio: /* Periodizaciones */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Definición&lt;br /&gt;
|nombre=Aborígenes cubanos&lt;br /&gt;
|imagen=museoaborigendelchorrodemaita.jpg&lt;br /&gt;
|tamaño=&lt;br /&gt;
|concepto= En Cuba había tres grupos principales de aborígenes: los [[guanatahabeyes]], los [[siboney (aborigen)|siboneyes]] y los [[taínos]].&lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Pinturas_aborigenes.jpg|right|300px|thumb|Representación de las pictografías de los primeros aborígenes en Cuba encontradas en la cueva No. 1, [[Isla de la Juventud]].]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Aborígenes de la isla de Cuba'''. Los historiadores estiman que a la llegada de [[Cristóbal Colón]] a [[Cuba]], la isla estuvo habitada por unos 300&amp;amp;nbsp;000&amp;amp;nbsp;aborígenes. Eran pacíficos y amistosos, y estaban agrupados en tres grupos principales: los [[guanatahabeyes]] y [[siboneyes (etnia)|siboneyes]] (no ceramistas) y los [[taínos]] (ceramistas).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El clima noble, la variada flora con abundantes alimentos naturales desde frutas hasta [[tubérculos]] que aún hoy forman parte de la dieta de los cubanos como el [[boniato]] y la [[yuca]] y la inexistencia de animales peligrosos, favorecían de manera especial la [[vida]] de los pobladores originales del archipiélago. Entonces sólo los [[Huracán|huracanes]] –cuyo paso desde luego era imposible de pronosticar- constituían una amenaza a la vida, pero aún frente a ellos existía el amparo protector de las [[cueva|cuevas]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque la cultura aborigen fue prácticamente exterminada, se reconoce aún su presencia en comidas típicamente criollas, como el ajiaco, un cocido de carnes, tubérculos y vegetales; y el casabe, una especie de torta de yuca. Su lengua se mantiene aún para denominar lugares de la ciudad de La Habana, como Uyanó (en la actualidad Luyanó), nombre con el cual se designa un arroyo y un barrio habanero; Guasabacoa, nombre de una de las ensenadas de la bahía habanera; y Guanabacoa, territorio que en la lengua aborigen significa poblado entre colinas y manantiales, y en donde quedan muy pocos de sus descendientes mezclados con otras culturas posteriores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Poblamiento de Cuba ===&lt;br /&gt;
Entre las varias teorías que existen acerca de cómo se fue poblando el Caribe y, en particular, Cuba, se encuentran:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
1.      Entrada desde tierras suramericanas, a través del arco de islas que está frente a las costas de Venezuela, aprovechando las corrientes marinas, los vientos y la salida al mar del río Orinoco. O salida al mar para arriba al Caribe a través del río Magdalena, en Colombia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
2.      Posibilidad de arribar a Cuba desde el delta del río Mississippi y la península de la Florida, a través de Las Bahamas o, incluso, de forma directa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
3.      Ruta relacionada con Centroamérica, específicamente el área enmarcada entre Belice y Honduras, cuyas corrientes marinas y aéreas pueden haber favorecido la navegación por el interior del Caribe y el acercamiento a las pequeñas islas próximas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Periodizaciones ===&lt;br /&gt;
Las periodizaciones de las culturas aborígenes cubanas son diversas y componen una polémica no resuelta. Para su determinación, se ha tomado como punto de partida los modos de vida y producción, región geográfica, sitios con características excepcionales, utillaje, aspecto físico, etc.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el texto ''Elementos de geografía e historia antigua y moderna de Cuba'', de José María Latorre (siglo XIX), se clasifica a las comunidades aborígenes de la Isla, según la región en que vivían: los de oriente, son belicosos; los del centro, pacíficos y medrosos; los de occidente, groseros.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Fray Bartolomé de las Casas lega el concepto de que había unos habitantes salvajes, según su forma de vivir, llamados guanahatebeyes y otros llamados zibuneyes o siboneyes; sobre los taínos, dice que provienen de La Española. La clasificación decimonónica imperante divide a los habitantes justamente en taínos, ciboneyes y guanacabibes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Varios fueron los norteamericanos que visitaron Cuba interesados en los estudios arqueológicos y que incursionaron en expediciones a lo largo de la mayor de las Antillas. Uno de ellos, Jesse Walter Fewkes, clasificó a los pueblos del occidente, del oriente y los habitantes de las cayerías del sur y norte de Cuba en taínos, pescadores de los cayos y trogloditas. Para él había dos grupos bien diferenciados: los pobladores originales, que eran como salvajes, y los que habían alcanzado un nivel superior, provenientes de Puerto Rico y Haití o La Española.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1912], el francés H. Beauchat, en el ''Manual d'Archeologie americaine'', expuso que las culturas de la isla de Cuba podían clasificarse en guanacabibes, chibcha o guetare, calusa o timuka, aruaca o taína y los caribes. Pero esta nomenclatura presentaba conceptos erróneos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1921], [Mark Raymond Harrington] presentó la obra ''Cuba before Columbus'', en la cual explica que en Cuba habían vivido dos culturas: una ciboney-guanahatabey primitiva, y la taína, con mayor nivel de desarrollo, sitios habitacionales y mejores utensilios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1913], [Juan Antonio Alejandro de Jesús Coscuelluela y Barreras], que había sido designado ingeniero jefe del proyecto para desecar y deslindar los pantanosos terrenos de la ciénaga de Zapata, incursiona en el campo de la arqueología y la antropología. A partir de los estudios que realiza en distintos sitios, desde la antropología física, las formas de enterrar, las investigaciones zooarqueológicas, el análisis de las piezas de lítica y concha, establece posibles rutas migratorias, composición de los habitantes y propone clasificar a la población aborigen cubana en guanahatabeyes, habitantes con poco nivel de desarrollo en el occidente; aruacos, en los territorios centrales de Cuba, de procedencia Caribe; y los taínos hacia el oriente, provenientes del continente. Años después rectificó sus postulados, negó la presencia de la cultura caribe y delimitó las poblaciones sólo a taínos y ciboneyes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la obra ''Origins of the Tainan Culture'', Sven Loven propone la siguiente clasificación: guanahatabeyes, ciboneyes o lucayos y taínos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1926, Carlos García Robiou define en su tesis para optar por el grado académico de doctor en Ciencias Naturales, ''Idea de las culturas precolombinas de Cuba. El primer periodo de las exploraciones arqueológicas: trabajos realizados por Miguel Rodríguez Ferrer'', la existencia de cuatro culturas, la primera, originaria o primitiva, con escaso nivel de desarrollo, denominada ciboney; la segunda, subtaína, algo más avanzada que la anterior, y la tercera, la taína, con una agricultura y cerámica prósperas y rico ajuar. La cuarta cultura sería la correspondiente a los caribes, que según Robiou no habitaron en Cuba, pero incursionaron en sus costas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Elías Entralgo, autor de ''Esquema de sociografía indocubana'' (1937) clasificó a los aborígenes cubanos, de acuerdo con las corrientes conceptuales de la época, en guanahatabeyes o guanahatabibes o guanacabibes, exbuneyes y taínos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El profesor titular de Sociología Roberto Agramonte, en su libro ''Sociología'' (1940), divide las sociedades prehispánicas en función de la estructura económica sobre la cual descansaba la estructura política, familiar y religiosa. Denominó el Complejo Agrario Taíno y lo dividió en subcomplejos de acuerdo con la presencia de yuca, maíz, tabaco, fuego, tejido e hilado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1940 llegaron a Cuba dos profesores de la Universidad de Yale: Irving Benjamin Rouse y Cornelius Osgood. En 1942 publicaron las obras ''La cultura ciboney de Cayo Redondo'' y ''Arqueología de las lomas de Maniabón''. Rouse y Osgood propusieron mantener la subdivisión propuesta por Harrington de taíno y subtaíno. La cultura ciboney la dividieron en dos periodos: Guayabo Blanco temprano y Cayo Redondo tardío.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1943, Fernando Ortiz esboza en ''Las culturas indias de Cuba'' y ''Las cuatro culturas indias de Cuba'' la existencia de cuatro grupos: Aunabey Guayabo Blanco, Guanajatabey o Cayo Redondo, Baní y otros depósitos o Ciboney, y Pueblo Nuevo o Taíno.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para Felipe Pichardo Moya existían tres indoculturas bien diferenciadas: guanahatabeyes o cultura arcaica, caracterizada por tener instrumentos toscos de concha y vivir en cuevas; ciboneyes o indocultura de la costa, talladores de piedra; y taínos o indocultura cubana de las mesetas, con deformación craneal.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Guanatahabeyes==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Indios Guanatahabeyes.jpg|miniatura|Indios Guanatahabeyes]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pertenecieron a la fase menos avanzada de las culturas aborígenes cubanas y se les considera los más primitivos pobladores del país. Aunque estuvieron muy extendidos, al momento de arribar los primeros europeos a Cuba se hallaban confinados al extremo oeste de la isla, en la zona del [[Cabo de San Antonio|Cabo de San Antonio]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las referencias históricas describen que utilizaban las cuevas y abrigos rocosos similares como refugio, y que se alimentaban de [[peces|pescados]] y [[moluscos]] marinos, así como de algunas frutas que recolectaban.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En una carta de [[Diego Velázquez (conquistador)|Diego Velázquez]] del día [[18 de abril|18 de abril]] de [[1515]], se afirma:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|Las viviendas de estos guanahatabibes es a manera de salvajes, porque no tienen casa, ni asientos, ni pueblos, ni labranzas, ni comen otra cosa sino las carnes por los montes y [[tortugas]] y pescado.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La [[Gubia de concha|gubia de concha]] – su principal instrumento- y vasijas, martillos, picos e incluso adornillos de [[caracol|caracoles]] han sido encontrados en los residuarios guanatahabeyes de Cuba, y en menor cuantía cuchillos de [[pedernal]] y otros aperos de piedras que se supone utilizaran para machacar y preparar carnes y algunas comidas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Siboneyes ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Indios siboneyes.jpg|miniatura|Indios siboneyes]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Más avanzados que los guanatahabeyes, los siboneyes lograron formas simétricas y un mayor acabado de sus distintos instrumentos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la mayoría de los casos los obtenían a partir de conchas o piedras para construir morteros, percutidores, majaderos, cucharas e instrumentos de corte.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Alrededor del año [[1500]] se localizaban en lo fundamental al norte de la actual provincia de [[Villa Clara]] y en los cayos del norte conocidos como [[Archipiélago Jardines del Rey|Jardines del Rey]]. También habitaban toda la franja costera sur de la región centro-este hasta el [[Golfo de Guacanayabo]], y el archipiélago [[Archipiélago Jardines de la Reina|Jardines de la Reina]], fundamentalmente dedicados a la pesca. Sin embargo, desde el punto de vista arqueológico los estudiosos les atribuyen una presencia casi generalizada por todo el país.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Taínos ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al igual que sus parientes los siboneyes – a quienes según los cronistas de la época tenían subyugados- los taínos provenían de la vecina isla [[La Española|La Española]], que hoy comparten la [[República Dominicana|República Dominicana]] y [[Haití|Haití]]. Localizados fundamentalmente en el centro y oriente de Cuba, los taínos fomentaron la agricultura y la alfarería, en las que lograron un alto nivel de desarrollo. Sus poblados comunales estructurados por [[caney|caneyes]] y [[bohío|bohíos]], indistintamente, eran pequeños pero bien organizados y el cacique era la máxima autoridad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las labores se distribuían en beneficio de todos, y así, mientras los hombres salían a cazar y pescar, para lo cual ya contaban con redes tejidas de algodón y anzuelos de espinas, las mujeres contribuían de manera decisiva a las siembras, la atención de los cultivos y las cosechas. También les estaban encomendada la producción alfarera, de finalidad utilitaria fundamentalmente cazuelas, burenes y otros, que utilizaban para cocinar los alimentos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se sabe que cultivaban el [[ají]], el [[maní]], el boniato, la yuca, de la cual producían el [[casabe]] –una torta de este tubérculo parecida al pan que todavía hoy se come en [[Camagüey]] y la zona oriental del país para acompañar las carnes-; el [[algodón]], que utilizaban para hacer sus hamacas y redes y, además, el [[maíz]] y el [[tabaco]], el cual consumían de preferencia asociado a distintas ceremonias.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En sus yacimientos se han encontrado gran cantidad de instrumentos de piedra como morteros, [[martillo|martillos]] y [[hacha|hachas]], así como ídolos de distinta naturaleza lítica pero de gran belleza y perfección, y unas piezas de maderas preciosas tipo banquetas llamadas dujo que utilizaban los caciques para sentarse.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desarrollaron además la cestería y la cordelería. Por su ubicación el este del país los taínos fueron los que más vinculados estuvieron a los duros procesos de conquista y colonización.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con el inicio de los repartimientos y encomiendas en [[1514]], fueron sometidos a esfuerzos extraordinarios en labores de explotación, constructivas y agrícolas. El trabajo forzado, las matanzas de escarmiento, los suicidios masivos para salvarse de la crueldad con que algunos conquistadores emprendieron su misión, los éxodos a islas y cayos en los alrededores, y asimismo algunas epidemias de enfermedades atípicas hasta entonces, diezmaron considerablemente la población aborigen, cuyos únicos descendientes actuales en Cuba se encuentran en zonas intrincadas de [[Guantánamo|Guantánamo]] próximas a [[Yateras|Yateras]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La historia recoge enfrentamientos organizados contra los españoles y los nombres de los [[cacique|caciques]] [[Hatuey|Hatuey]] y [[Guamá|Guamá]], como los primeros rebeldes cubanos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Cementerios aborígenes==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los cementerios aborígenes son sin duda alguna de muchísimo interés para la [[Arqueología]], de ahí que el estudio de los mismos permita profundizar grandemente en el mejor conocimiento de los primeros pobladores que habitaron el área, sacando a la luz nuevos descubrimientos a cerca de distintos aspectos somáticos y patológicos, así como de sus costumbres funerarias y de las características físico-antropológicas de sus primeros pobladores, cosa esta de la cual en un inicio existía poca información.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la isla, con el avance de los trabajos de campo realizados durante muchos años, se han venido estudiando algunos sitios de este tipo reportados con anterioridad, y se han descubierto otros. Se conocen en la actualidad varios cementerios aborígenes entre los cuales se encuentran: [[El Chorro de Maita]] (en [[Holguín]]),&amp;lt;ref&amp;gt;[http://www.nnc.cubaweb.cu/historia/historia30.htm «Aldea aborigen de Chorro de Maíta: realidad palpable»], artículo publicado en el sitio web Cuba Web.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
la [[Cueva de la Santa]] (en [[Ciudad de La Habana]]),&lt;br /&gt;
la [[Cueva del Perico 1]] (en [[Pinar del Río]]),&lt;br /&gt;
el sitio [[Canimar Abajo]] (en [[Matanzas]]),&lt;br /&gt;
la [[Cueva Calero]]&lt;br /&gt;
y finalmente los sitios [[La Habana|habaneros]]&lt;br /&gt;
[[Marien 2]] y&lt;br /&gt;
[[Bacuranao]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En las excavaciones arqueológicas realizadas en estos dos últimos cementerios aborígenes, participaron integrantes del [[Grupo Espeleológico Guamuhaya]] junto a miembros de otros grupos y a experimentados arqueólogos del Centro de [[Antropología]] perteneciente al [[Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente]] ([[CITMA]]) del país.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Sitio Bacuranao===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En agosto de [[1997]] se realizó la Quinta Campaña de Excavación Arqueológica en este sitio, ubicado en la [[Cueva del Infierno]], municipio habanero de [[San José de las Lajas]]. En dicha ocasión fueron encontrados los restos de cuatro individuos. Los entierros correspondieron a dos adultos y dos niños, uno de los cuales, un menor de corta edad, fue extraído en bloque para ser expuesto en el museo de la localidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esta excavación fue continuadora de la realizada en el [[1995]], la cual culminó con el descubrimiento de un gran cementerio aborigen del cual se extrajeron 54 osamentas completas. En esa ocasión el hallazgo incluyó huesos de 66&amp;amp;nbsp;personas, 57 de ellas menores de cuatro años de edad, tratándose de comunidades preagroalfareras con tradición [[mesolítica]] que poblaron la zona, con una economía de apropiación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La Cueva del Infierno no solo fue usada por comunidades de este grado de desarrollo solamente para enterrar a sus muertos, sino también como lugar de habitación según los resultados de la última campaña, en la que se detectó la presencia de tres grandes fogones que fueron utilizados para la cocción de alimentos. Por otra parte, otros grupos gentilicios de mayor desarrollo hicieron uso también, al parecer con otros fines, de esta cueva pues está reportada además como paradero de caza de grupos agroalfareros con tradición neolítica, habiéndose hallado en su interior numerosos fragmentos de vasijas de [[cerámica]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Sitio Marien 2===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde la década del 50 se conoce de la existencia del sitio que se conoce por Marien 2 debido a los trabajos de campo del Grupo Guamá de aquel entonces y también de los trabajos realizados por el fallecido arqueólogo cubano [[Ernesto Tabío]]. El sitio Marien&amp;amp;nbsp;2 se encuentra ubicado muy cerca de la [[Bahía de Mariel]], en el interior de una cueva.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el año [[1992]] se realizó la primera campaña de excavación arqueológica de este sitio, del cual se exhumaron restos de 50 individuos, de ellos 11&amp;amp;nbsp;adultos, 2&amp;amp;nbsp;subadultos y 37&amp;amp;nbsp;niños. Se extrajeron algunos entierros primarios y otros secundarios y según palabras del Dr. [[Gabino La&amp;amp;nbsp;Rosa]], jefe de la excavación, se pudo comprobar una relación muy interesante en las prácticas sepulcrales y es que prácticamente todos los adultos estaban acompañados por niños, lo cual amplió la visión de los aspectos sociales y culturales que tenían esto grupos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En marzo de [[1998]] se realizó la segunda campaña de excavación en este sitio y en esta ocasión se trabajó en 10&amp;amp;nbsp;entierros, la mayoría niños, se logró comprobar que en la cueva existe un área bien definida y delimitada a la izquierda que fue usada para entierros, en tanto que el área de la derecha fue sitio de habitación y en este fue hallado un inmenso [[fogón]] con abundante restos de la dieta de estos grupos que recolectaban, cazaban y pescaban. Habían restos de [[peces]], de [[bivalvo]]s, [[concha|conchas]] de [[moluscos]], [[jutía]]s, etc.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En esta ocasión se ratifica la presencia de ofrendas en los entierros, consistentes en valvas de ''[[Isognomus alatus]]'', y uno de los entierros (en la foto) tenía una gran [[cigua]] cerca del cráneo. También en cuanto a las costumbres funerarias, se van acumulando pruebas suficientes obtenidas de este y de otros cementerios aborígenes estudiados, que permiten negar la fabulación generalizada en Cuba en los años 1940 y 1950, de los entierros con la cabeza orientada al este. Se hallaron entierros con gran diferencia en la orientación de los cuerpos sin hallar una repetición absoluta, en esta foto se observa por la flecha que indica el norte que no está orientado exactamente este-oeste y además que la cabeza no está hacia el este sino al oeste.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Toda la tierra extraida se pasó por un tamiz para evitar la perdida de pequeños huesos de falanges u otras posibles evidencias de pequeñas dimensiones. Gracias al tamizado al instante es que en ocasiones se detecta, por la presencia de una pequeña evidencia, la proximidad de un entierro, aún cuando el excavador no lo ha notado, permitiendo a partir de ese instante, ser aún más meticulosos y precisos en el trabajo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Sitios arqueológicos aborígenes de Guanajay==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Guanajay]] es un municipio muy antiguo, su fundación data de [[1650]], según el historiador [[Luis Manuel Núñez]] y se dice que fue fundada por los españoles sobre un asentamiento aborigen. El propio topónimo Guanajay es un término aborigen, lo cual le da más veracidad a la afirmación anterior. Pero no siempre este poblado llevó ese nombre, según las viejas crónicas antiguamente se llamó Guamuhaya, topónimo igualmente aborigen.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A partir del año [[1990]] hasta [[1995]] se realizó en toda la isla el Censo Arqueológico Nacional por parte del Centro de Antropología del CITMA (Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio ambiente). Cada provincia tuvo un especialista al frente de dicho censo y [[Provincia La Habana]] fue dirigida por el Dr. Gabino La Rosa Corso, conocido arqueólogo cubano que ha trabajado tanto la Arqueología Aborigen como la Colonial, quien atendió directamente además del municipio, los municipios Caimito y Mariel que comparten sus fronteras con Guanajay.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego de la visita en [[1991]] a la localidad por parte del Dr. Gabino La Rosa, se descartó todo reporte antiguo de sitio, al no encontrarse en el recorrido de inspección, ninguna evidencia material consistente. A partir de este momento, interesados por revelar los secretos de la historia guanajayense, los miembros del Grupo Guamuhaya comenzaron con las prospecciones arqueológicas en Guanajay, partiendo del mapa topográfico de la localidad y siguiendo los posibles patrones de asentamiento, dada las características del terreno que fuesen apropiadas para tal fin, preferiblemente lugares con una fuente de agua cercana y en áreas poco afectadas por crecidas de ríos o arroyos. Se hicieron varias prospecciones del terreno en diferentes áreas sin hallar evidencias de superficie, hasta que a mediados de 1992 luego de muchas búsquedas, comenzaron los primeros descubrimientos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Gracias a la orientación metodológica y el asesoramiento recibido por parte del Doctor Gabino, en [[1994]] realizamos el primer reporte de sitio arqueológico y a partir de entonces el grupo pasó a llamarse Grupo EspeleoArqueológico hasta enero del [[2001]] en que volvió a la antigua denominación de Grupo Espeleológico, ya que las actividades puramente arqueológicas no están incluidas dentro del objeto social de la Sociedad Espeleológica de Cuba. En lo sucesivo el grupo se ha dedicado solamente a la visita, preservación y protección de los sitios descubiertos y reportados por el colectivo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así es que, hasta la fecha son tres los sitios arqueológicos aborígenes hallados y reportados por parte del GEG, cuyas evidencias han sido analizadas en el Centro de Antropología del CITMA. De ellos dos sitios a cielo abierto, ambos asentamientos aborígenes (Guanajay 2 y Jobo), y uno en cueva que es un campamento de caza (Guanajay 1).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El asentamiento aborigen Guanajay 2 presenta un gran taller de silex y se trata de un sitio Preagroalfarero con tradición mesolítca (mesolítico medio) o sea una comunidad gentilicia con una [[economía]] de apropiación. Igual filiación le han dado los especialistas al sitio Guanajay 1, en tanto que el sitio Jobo se trata de un Protoagroalfarero (mesolítico tardío), una comunidad que trabajaba la agricultura y tenía una alfarería incipiente. Este sitio constituye hasta el presente el Protoagroalfarero más occidental del país, siendo el más próximo de su tipo el sitio Banes 2 en el vecino municipio [[Caimito]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Asentamiento aborigen más antiguo de Cuba==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Farallones_de_Seboruco.jpg|miniatura|400px|Farallones de Seboruco]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una inapreciable reliquia histórica para el conocimiento humano resulta el sitio arqueológico los Farallones de Seboruco, el lugar más arcaico del asentamiento aborigen del archipiélago cubano, localizado en el municipio de Mayarí, de la oriental provincia de Holguín, un lugar de extraordinario valor científico y cultural que integra esencialmente el patrimonio cultural del pueblo cubano.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot;&amp;gt;[http://www.aldia.cu/index.php?mod=noticias&amp;amp;id=10611 «El asentamiento aborigen más antiguo de Cuba»], artículo publicado en el sitio web Al&amp;amp;nbsp;Día.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Su descubrimiento, por el doctor Antonio Núñez Jiménez, investigador ya fallecido, data del 1939. El hallazgo reveló la cultura más antigua de Cuba, la cual se remonta aproximadamente a seis mil años atrás. Los primeros habitantes de nuestra Isla, pertenecían al grupo protoarcaico, el cual no conocía el uso de la agricultura ni la cerámica e ignoraban el pulimento de las piedras, pero, sabían el secreto de la talla en madera.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sus utensilios para el trabajo consistían en cuchillos, destrales, majadores y otros instrumentos hechos de rocas sílex lasqueadas, piezas largas y filosas que empleaban en sus tareas de subsistencia y los ubican en la etapa preagroalfarera, ya que ésta se divide en tres fases denominada: temprana, media y tardía, la primera de ellas corresponden a los residuarios de Levisa y Seboruco que se caracterizan por la industria de las lascas y puntas de sílex.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La economía de dichos grupos protoarcaicos indocubanos, primeros habitantes de Cuba, dependendía de la caza, la pesca y la recolección por lo que sus comunidades generalmente eran nómadas. En los Farallones de Seboruco, hoy Monumento Nacional, fueron encontradas algunas evidencias de madera tallada que supone su función estaba dedicada a actividades rituales de acuerdo con su estructura, ya que semejan cetros. Según las investigaciones, los grupos aborígenes protoarcaicos se guarecían en cuevas para las prácticas necrológicas. Los enterramientos los hacían con algún desarrollo ritual; los cadáveres los sepultaban, situándoles objetos líticos al lado a manera de ofrendas funerarias.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Seboruco está conformado por varias cuevas donde aparecieron por primera vez pictografías en la zona oriental, las que se conservan aún en buen estado y se pueden apreciar dibujos en blanco y negro con estilo más bien abstracto y trazos lineales muy simple que muestran el arte rupestre de nuestra cultura prehistórica, considerada la más antigua manifestación artística hecha en nuestro país.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Otras excavaciones llevadas a cabo el 18 de mayo de 1979, encabezada por Núñez Jiménez, acompañado por José A. Viciedo y Carlos Betancourt, hicieron nuevos aportes de mayor valor para continuar esclareciendo la antigua cultura aborigen. A una profundidad de 0,30 metros fueron descubiertos huesos y otras piezas arqueológicas que revelaron parte de su dieta alimentaria. Para sorpresa de los investigadores fue encontrado un esqueleto que a pesar del deterioro por el tiempo, pudo reconstruirse su posición acuclillada y se estima perteneciera a una persona de 13&amp;amp;nbsp;años de edad del sexo femenino.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los Farallones de Seboruco representan un alto significado arqueológico. Aquí se han encontrado los sitios Seboruco III, IV, V, VI y VII, los que rodean el farallón y son las únicas zonas que parecen hayan sido habitadas hasta el momento, y además, por ser muy homogéneas pertenecen al grupo protoarcaico, el más antiguo de nuestra historia aborigen. Farallones de Seboruco es conocido internacionalmente por constituir un lugar clásico y típico para la investigación en el área antillana y muy especialmente para nuestro país. Posee un conclave básico en el entorno geobiológico y tiene también una relevancia cultural apreciable e indiscutible para las generaciones futuras y el desarrollo de las investigaciones que a allí se efectúan y que todavía no han concluido.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Etapas==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Etapa preagroalfarera (6000 a. n. e. hasta 1500 n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se incluye en ella a todos los grupos aborígenes cubanos que no practicaban la agricultura ni utilizaban la cerámica. Es decir, sus actividades económicas se reducían a la recolección de frutas, tubérculos, raíces silvestres, y también moluscos terrestres y marinos. Practicaban la pesca fluvial y marítima, así como la caza menor. En su fase más temprana es posible que algunos grupos practicasen la caza de animales de tamaño apreciable, sobrevivientes últimos de la extinguida fauna terrestre pleistocénica, así como de algunos grandes mamíferos marinos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Fase temprana (6000 a. n. e. - 1000 a. n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los aborígenes cubanos más antiguos están incluidos en esta fase. Algunos arqueólogos cubanos los denominan «protoarcaicos». Estos grupos aborígenes muy antiguos han sido descubiertos en esta última década y, por lo tanto, el conocimiento que tenemos de ellos no es muy amplio todavía.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En excavaciones realizadas en 1973 por arqueólogos de la Academia de Ciencias, asesorados por el doctor J. Kozlowski, de la Universidad de Cracovia, en el sitio Levisa&amp;amp;nbsp;I, descubierto por nosotros en el año 1964, en un abrigo rocoso de los farallones del Río Levisa -a poca distancia, al Sur, de las minas de Nicaro, provincia de Holguín- se encontraron en la capa más profunda de la excavación instrumentos de piedra tallada (es decir, hechos de piedras muy duras: sílex, chert, calcedonia, que al ser golpeados por el hombre con otra piedra producen lascas cortantes) entre los que figuraban grandes cuchillos, raspadores, buriles, etcétera.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se debe señalar que este conjunto de artefactos de piedra no corresponde en forma alguna con el ajuar de los grupos aboríge-nes cubanos conocidos por nosotros hasta entonces. En esa capa más profunda se encontraron algunos fragmentos de carbón vegetal provenientes de muy antiguos fogones, los que, al ser sometidos al análisis radiocarbónico (C-14) en un laboratorio de física nuclear, arrojaron un fechado de cinco mil ciento cuarenta años de antigüedad. Calibrado este fechado por métodos todavía más precisos nos dio una fecha muy próxima a los seis mil años de antigüedad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|Estos instrumentos consisten en grandes lascas, láminas y puntas, así como grandes núcleos de piedra.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con respecto a la llegada a Cuba de estos primitivos hombres, es muy interesante señalar que, de acuerdo con estudios nuestros realizados en 1979, por esa época el nivel del mar se encontraba a unos veinte metros por debajo del nivel actual, por lo que la configuración de las costas de algunas islas antillanas, especialmente las Bahamas y Cuba, era bastante diferente de lo que vemos en los mapas geográficos actuales, pero seguían siendo islas separadas unas de otras. La geología nos indica que la unión de las islas antillanas con las áreas continentales se produjo hace muchos millones de años; por otra parte, actualmente los cálculos más audaces de los especialistas en cuanto a la presencia del hombre en América no van más allá de los cincuenta mil años. Luego, estos primeros amerindios tuvieron forzosamente que llegar a las Antillas, inclusive a Cuba, por vía de la navegación, aunque fuera en su forma más rudimentaria.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A pesar de que se ha investigado y discutido mucho sobre el origen de esos antiguos aborígenes cubanos y sobre las rutas que siguieron para llegar a nuestras costas, esto es algo que no sabemos con certeza todavía. Sin embargo, se señalan tres, rutas potenciales: (a) del Sudeste de Estados Unidos hacia las Bahamas y de allí hasta Cuba (b) desde el Nordeste de la costa de Nicaragua, a través de una serie de islas e islotes que emergían entonces en el Mar Caribe, hasta Jamaica y de allí a Cuba, y (c) desde la costa Nordeste de Venezuela a las Antillas Menores, y después hacia las Antillas Mayores hasta llegar finalmente a Cuba. Las futuras investigaciones seguramente aclararán este interesante problema que afrontamos en la actualidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Otro sitio arqueológico que también corresponde a esta fase temprana (o Protoarcaica) de la etapa Preagroalfarera es el de los Farallones de Seboruco. Está situado a cinco kilómetros al Sursudeste de la población de Mayarí, en la provincia de Holguín.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1943, el doctor Antonio Núñez Jiménez descubrió este sitio e hizo algunas excavaciones. En los años 1960 y 1970. arqueólogos de nuestra Academia de Ciencias lo exploraron y excavaron en diversas oportunidades. Ahora, por su importancia, nos vamos a referir concretamente a las excavaciones realizadas por ellos en 1978. Este trabajo aportó valiosos datos relativos a algunos aspectos de la cultura de estos primitivos indocubanos, así como del medio ecológico, incluyendo al geológico. En el material colectado allí, aparecen artefactos de piedra tallada que son los de mayor tamaño y de tipo más primitivo encontrados en nuestro país hasta esa fecha. Por la literatura arqueológica publicada hasta ahora sobre las Antillas o la América Central, no se conocen artefactos de piedra similares. Estos instrumentos consisten en grandes lascas, láminas y puntas, así como grandes núcleos de piedra (de donde sacaban los anteriores instrumentos) poco explotados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se pudo advertir la existencia de varias etapas de desarrollo en la técnica de fabricación de herramientas de piedra tallada. Un resultado importante fue descubrir la fuente de aprovisionamiento de sílex de donde los primitivos hombres que habitaron el sitio de Seboruco obtenían la materia prima para elaborar las herramientas de piedra con que cazaban y trabajaban la madera.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Uno de los problemas que quedaron planteados, entre los resultados de esa excavación -en relación con la caza-, fue la presencia de las grandes puntas de piedra tallada y su posible implicación con el antiguo medio correspondiente a este yacimiento arqueológico, ya que en ese período (seis mil años o más) existían grandes mamíferos marinos en la costa, las llamadas «[[focas tropicales]]» ''([[Monachus tropicalis]])'' y, en la desembocadura de los ríos, el [[manatí]] ''([[Trichecizus manatus]])''.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
También en esa época pudo haber grandes mamíferos terrestres en el interior del país, como últimos representantes de la fauna pleistocénica; tal es el caso de los grandes perezosos (Megalocnus rodens) cuyos restos óseos se han encontrado con cierta frecuencia, pero cuya asociación con evidencias humanas parece todavía dudosa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lamentablemente, en ninguna de las expediciones al sitio Seboruco se ha podido obtener muestras para poder fechar por medio del radiocarbono (T-14) este interesantísimo sitio. No obstante, algunos investigadores estiman que la antigüedad de Seboruco, sobre todo la de la época más temprana, puede ser bastante superior a los seis mil o siete mil años. Para ello se basan fundamentalmente en la tipología de las grandes herramientas de piedra tallada que aparecido allí.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Fase media (2000 a. n. e. hasta 1000 n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pertenece a esta fase de la etapa Preagroalfarera el grupo cultural aborigen denominado Ciboney-Guayabo Blanco. Estos aborígenes no fueron conocidos; directa ni indirectamente, por los conquistadores españoles. El grupo lleva ese nombre porque sus primeras manifestaciones aparecieron en 1913, en el sitio de ese nombre, que está localizado en la Ciénaga Oriental de Zapata, al Nordeste de la Bahía de Cochinos, costa Sur de la provincia de Matanzas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los aborígenes que corresponden a esta fase media Preagroalfarera, en lo que respecta a sus actividades económicas, eran recolectores de frutos y raíces silvestres así como de moluscos marinos y terrestres; practicaban la pesca y la caza menor (por ejemplo, de las jutías). Sus sitios de habitación se manifiestan por las evidencias de amontonamientos de basura, que fluctúan en magnitud desde residuarios super-ficiales y pequeños hasta grandes montículos que llegan a tener hasta varias decenas de metros de diámetro y dos o tres metros de altura. Las evidencias de estos primitivos hombres las encontramos por toda la Isla, casi siempre en sitios costeros. En ocasiones habitaban en cuevas y abrigos rocosos, pero también lo hacían al aire libre.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|Son abundantes sus herramientas hechas de la concha de grandes moluscos marinos, como las gubias, que utilizaban para trabajar la madera.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Un caso típico de habitación, al aire libre, de aborígenes de esta fase media Preagroalfarera, nos lo brinda el gran residuario ubicado frente a la Cueva Funche, Península de Guanahacabibes, en el extremo occidental de la provincia de Pinar del Río. En 1966, arqueólogos de la Academia de Ciencias de Cuba, realizaron allí amplias y detalladas excavaciones.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tenía este depósito de basura aborigen unos cuarenta y seis metros en su eje este-oeste y cuarenta y dos metros en su eje norte-sur, siendo su altura máxima de uno y medio metros. Como resultado de estos trabajos se recolectaron muchas evidencias constituidas por una gran cantidad de artefactos de piedra y de concha de moluscos marinos de gran tamaño, todos de tosca factura. Entre los primeros se destacan los percutores o martillos y los majaderos, que servían para triturar semillas; entre las segundas, las gubias y 'vasijas. No se encontraron herramientas de piedra tallada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El examen de los restos de comida mostró una gran cantidad de huesos de diferentes especies de jutías, muchos carapachos de cangrejos y abundantes conchas de moluscos marinos de diferentes tamaños. Las muestras orgánicas colectadas en ese sitio fueron analizadas por medio del carbón radiactivo (C-14), las cuales dieron fechados de una antigüedad que varía entre los cuatro mil y dos mil años.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sobre las prácticas funerarias realizadas por los aborígenes del grupo Ciboney-Guayabo Blanco, típicos de esta fase media Preagroalfarera, tenemos abundante información de diferentes sitios; pero, a guisa de ejemplo, diremos que arqueólogos de nuestra Academia de Ciencias excavaron durante los años 1971 y 1972 la importante cueva funeraria conocida por el nombre de El Perico I, situada en las cercanías de Bahía Honda, provincia de Pinar del Río. Allí exhumaron unos cincuenta y un entierros de aborígenes Ciboney-Guayabo Blanco. De ese total, cuarenta eran de carácter primario, es decir, habían sido enterrados directamente en el suelo sin tocar para nada después los restos de los individuos; once eran de carácter secundario, es decir, el muerto había sido enterrado, pero posteriormente los aborígenes lo habían desenterrado. Hicieron como una especie de paquete con el cráneo y los huesos largos, y así lo habían vuelto a enterrar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los restos humanos excavados correspondían a treinta y tres niños y dieciocho adultos. No se observó que los entierros estuviesen orientados en relación con algún punto geográfico dado. Los entierros primarios aparecían en las capas medias y tardías; los secundarios, en las capas tempranas (o más antiguas) y estaban muy cubiertos de polvo rojo obtenido del mineral conocido por hematita, hecho partículas y bien triturado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Todos los cráneos colectados allí no presentaban deformación artificial, rasgo cultural de todos los aborígenes preagroalfareros y protoagrícolas de Cuba.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Fase tardía (100 a. n. e. - 1500 a. n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A esta fase tardía Preagroalfarera corresponde el grupo aborigen Ciboney-Cayo Redondo. Este grupo cultural se denomina así porque, en 1941, se hizo la primera excavación sistemática de un sitio de este complejo cultural en el cayuelo Cayo Redondo, ubicado junto a la costa cenagosa y de manglares muy cerca de La Fe, en la Bahía de Guadiana, parte Norte de la Península de Guanahacabibes, provincia de Pinar del Río.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los aborígenes que corresponden a esta fase tardía Preagroalfarera, en lo que respecta a sus actividades económicas, eran recolectores de frutos, raíces y&lt;br /&gt;
tubérculos silvestres, así como de moluscos marinos y terrestres; practicaban la pesca y la caza menor de jutías y aves. Estos hombres habitaron por todo nuestro territorio desde el [[años 90 a. n. e.|100&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.]] hasta la llegada de los españoles; no obstante, es probable que algunos grupos siguieran viviendo hasta el [[siglo&amp;amp;nbsp;XVII]] en lugares apartados y remotos de nuestro archipiélago. De acuerdo con los cronistas, tuvieron muy poco contacto con los conquistadores. Sus restos aparecen generalmente ubicados en sitios costeros y cenagosos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las principales zonas de Cuba donde se encuentran sus residuarios son la costa Sur de las provincias de Camagüey y Las Tunas, así como las áreas aledañas a la desembocadura del Río Cauto, en la provincia Granma. En todas estas áreas las evidencias dejadas por esos indocubanos son muy abundantes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las herramientas utilizadas por estos hombres, de acuerdo con las evidencias obtenidas por los arqueólogos, están formadas, en primer lugar, por instrumentos de piedra tales como majaderos y morteros, utilizados para moler y triturar granos y semillas de plantas silvestres. Algunos de estos artefactos presentan simetría bilateral y buen acabado superficial. También hacen buen uso de los instrumentos de piedra tallada, empleando el sílex, tales como cuchillos y raspadores. Son abundantes las herramientas hechas de la concha de grandes moluscos marinos, como las gubias, que utilizaban para trabajar la madera. Es notable el empleo que hace este grupo de los colorantes minerales; por ejemplo, de la hematita y la limonita, con los que obtenían polvos de color rojo y amarillo respectivamente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las prácticas funerarias de este grupo humano eran, en algunos casos, mucho más complejas que las de los aborígenes correspondientes a las fases temprana y media de la etapa Preagroalfarera; un ejemplo de esto lo tenemos en los resultados de la excavación hecha en 1941 por el doctor R. Herrera Fritot en la cueva funeraria de Los Niños, en Cayo Salinas, Bahía de Buenavista o Caguanes, provincia de Sancti Spíritus, en la costa Norte. Allí se encontró un interesante entierro colectivo de trece niños, que fluctuaban en edad desde uno hasta diez años. Sobre esto nos dice el doctor Herrera: «Con cada esqueleto colocaron una bola lítica, cuyo tamaño guarda relación con la edad del individuo».&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los entierros estaban dispuestos en forma más o menos circular, teniendo como centro el de un niño, al parecer más importante, pues presentaba como ofrendas dos &amp;quot;dagas&amp;quot; de piedra y también una bola de piedra, la más pulida de todas. Estas &amp;quot;dagas&amp;quot; y bolas de piedra parecen estar estrechamente relacionadas con los entierros de los aborígenes de esta fase tardía Preagroalfarera. Los cráneos de estos hombres, al igual que los de las fases temprana y media de esta etapa Preagroalfarera, no están deformados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Etapa protoagrícola (100 a. n. e. a 1000 n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los conocimientos que tenemos de los aborígenes que corresponden a esta etapa no son muy amplios, pues se han comenzado a estudiar en los últimos diez años. Podemos decir que esta etapa es transicional entre las etapas Preagroalfarera y Agroalfarera; en ella quedan enmarcadas algunas comunidades aborígenes cubanas que generalmente presentan un ajuar que se corresponde con la fase tardía de la etapa Preagroalfarera, es decir, similar al del Ciboney-Cayo Redondo, pero con evidencias ya de un limitado uso de las vasijas hechas de cerámica, casi siempre pequeñas y simples, digamos, con muy pocas decoraciones, si es que las tienen.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En ese ajuar nunca aparece el &amp;quot;burén&amp;quot;: torta de cerámica utilizada por los aborígenes agroalfareros para asar el pan de casabe hecho de la yuca y que, para los arqueólogos, es un indicativo indirecto de la agricultura de este tubérculo, ya bien desarrollada. Otras evidencias características de esta etapa Protoagrícola, sobre todo en sus fases temprana y media, es la abundancia de pequeñas herramientas de pie&lt;br /&gt;
dra tallada: cuchillos, raspadores, buriles, etcétera, a cuyo conjunto los especialistas denominan &amp;quot;microlítico&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1964 se localiza un sitio: el abrigo rocoso de Arroyo del Palo, muy próximo a Mayarí, provincia de Holguín, en que se presentaba un. ajuar típico del Ciboney-Cayo Redondo que, como sabemos, corresponde a la fase tardía de la etapa Preagroalfarera, pero con una presencia muy abundante de restos de vasijas de cerámica, a veces muy decoradas pero sólo por medio de simples incisiones; cerámica muy diferente a la que se ve en la etapa Agroalfarera de Cuba. A pesar de que en este sitio colectamos muchos fragmentos de vasijas de cerámica, no apareció ni un solo fragmento de burén. Igual ocurrió en otros sitios de la provincia de Holguín: Mejías y Santa Rosalía I. En aquella época pensamos que estos restos correspondían a una nueva cultura aborigen de Cuba: la que denominamos &amp;quot;Mayarí&amp;quot;. Sin embargo, hoy creemos que, en realidad, lo que habíamos descubierto era más bien una manifestación de la fase tardía de la etapa Protoagrícola.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estudios hechos en la década del setenta por el arqueólogo Ramón Dacal, de la Universidad de La Habana, en los sitios Canímar y Playitas, cercanos a la Bahía de Matanzas, así como en Aguas Verdes, en la costa Norte de la provincia de Guantánamo, nos dan lo que parecen ser las manifestaciones más tempranas de la etapa Protoagrícola.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estos aborígenes parecen haber habitado por toda la Isla, mostrando cierta preferencia por los sitios próximos a la costa en su fase temprana, y también tierra adentro en la fase tardía.&lt;br /&gt;
La duración de la etapa Protoagrícola de Cuba es de poco más de un milenio, desde aproximadamente el año [[siglo II a. n. e.|100&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.]] hasta el 1000&amp;amp;nbsp;[[nuestra era|n.&amp;amp;nbsp;e.]]; como se ve, traspasa en el tiempo y el desarrollo económico a las clásicas manifestaciones preagroalfareras tardías y las más tempranas de las agroalfareras. Los cráneos de estos hombres no son deformados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Etapa Agroalfarera (800-1500)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Comunidades_agricultores-ceramistas.jpg|300px|thumb|right|Comunidades aborígenes agricultoras-ceramistas.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En esta corta etapa, pues abarca sólo setecientos años, están incluidas todas aquellas comunidades aborígenes cubanas cuya economía de subsistencia se basaba principalmente en la agricultura de raíces, tubérculos y granos; pero entre esos cultivos predominaba el de la yuca y, algo menos, el del boniato. También practicaban la recolección, la pesca y la caza menor. Corresponde esta etapa a los aborígenes más estudiados y mejor conocidos de Cuba.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los sistemas de agricultura que practicaban los agroalfareros de esta Isla, al igual que los de las demás Antillas Mayores, eran dos: el de roza, el más extendido entre ellos, que era el más antiguo y menos eficiente, y el de montones, el más reciente y más eficiente. El cultivo de roza consistía en despejar ciertas áreas de los bosques, talando los árboles, limpiando los arbustos y terminando la limpieza del terreno por medio del fuego. Para talar los árboles utilizaban las hachas de piedra pulida. Después removían con un palo aguzado (la coa) el terreno así obtenido y allí plantaban sus cultivos. Al cabo de dos o tres años, por agotamiento de los suelos, necesitaban nuevos terrenos y tenían que repetir las operaciones ya indicadas en áreas contiguas del bosque virgen. Este sistema lo emplearon desde su llegada a Cuba, hacia el siglo VIII.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El cultivo de montones, al parecer, se comenzó a utilizar por el siglo xi. Para esto se requería un terreno llano y despejado de la vegetación natural. Con las coas removían el terreno y levantaban pequeños montículos de tierra suelta, que tenían dos o tres metros de diámetro, formando hileras, y separados unos de otros por unos pocos metros. En esos pequeños montículos sembraban los tubérculos de yuca o los bejucos de boniato. Este sistema de cultivo daba cosechas, por unidad de área, mucho mayores que por el sistema de roza.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero a pesar de la mayor eficiencia del cultivo de montones, los aborígenes siguieron empleando el cultivo de roza, por ejemplo, en las laderas de los cerros, porque las fuertes lluvias, en esas condiciones, arrastraban los sembrados de montones&lt;br /&gt;
Los aborígenes de la etapa Agroalfarera utilizaban profusamente la cerámica ya bien desarrollada, principalmente en forma de vasijas, que utilizaban para cocer sus alimentos y conservar el agua, así como de burenes, que servían para tostar el pan de casabe que hacían de la yuca rallada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los arqueólogos han denominado a estos indocubanos agricultores y ceramistas &amp;quot;subtaínos&amp;quot; y &amp;quot;tainos&amp;quot;, atendiendo al mayor o menor grado del desarrollo socioeconómico alcanzado por esas comunidades, así como por ciertas características que presentan sus ajuares, principalmente en los rasgos decorativos de la cerámica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|&amp;quot;... pero entre esos cultivos predomina el de la yuca y algo menos el del boniato; también practicaban la recolección, la pesca y la caza menor.&amp;quot;}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tanto los subtaínos como los taínos corresponden a la gran familia aborigen sudamericana llamada &amp;quot;aruaca&amp;quot;. Los cronistas de Indias, principalmente el padre Las Casas y Gonzalo Fernández de Oviedo, nos han legado valiosas informaciones sobre estas comunidades primitivas antillanas; pero esos trabajos versan, casi exclusivamente, sobre los grupos aruacos, agricultores y ceramistas, que vivían en la isla La Española, Los comentarios enfocan, como es natural, la situación existente en esa área en la época del descubrimiento y en los primeros años de la conquista.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por otra parte, los trabajos arqueológicos realizados a partir del siglo pasado, pero sobre todo los efectuados en las últimas décadas de este siglo xx, nos suministran datos cada vez más precisos sobre estas comunidades primitivas. Así sabemos que la introducción de la cerámica y de la agricultura en las Antillas tuvo lugar en los comienzos de nuestra era, es decir, hace unos das mi. años. Indígenas&lt;br /&gt;
del grupo arúaco, con un nivel de desarrollo agrícola y ceramista bastante alta, partieron en esa época de la Península de Paria (en la costa Nordeste de Venezuela) y comenzaron a emigrar hacia las Antillas Menores, llegaron a Puerto Rico por el año [[150&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.]], desde donde se extendieron gradualmente por las Antillas Mayores y las Bahamas, durante un período de varios siglos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La llegada de los primeros grupos subtaínos a Cuba se remonta a una antigüedad mucho mayor de lo que se creía hasta hace algunos años. Fechados radiocarbónicos (C-14) obtenidos en 1963 por arqueólogos de la Academia de Ciencias de Cuba, en un residuario del área de Banes, provincia de Holguín, sirvieron de base para hacer estimados que nos permiten indicar que el arribo de estos aborígenes a nuestro país debe de haber tenido lugar por el [[siglo&amp;amp;nbsp;VIII]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En un proceso de muchos años, los aborígenes agricultores y ceramistas se fueron asentando en la parte oriental y central de Cuba, después de su llegada desde La Española; especialmente lo hicieron en el área de la actual provincia de Holguín, donde alcanzaron su máximo desarrollo demográfico.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los testimonios materiales del grupo subtaína, muy abundantes, han sido colectados por los arqueólogos en las provincias de Guantánamo, Holguín, Santiago de Cuba y Gramna; en diversas localidades de las de Camagüey y Ciego de Ávila; y en algunos sitios de Cienfuegos, Sancti Spíritus y Villa Clara, y muy pocos en la de Matanzas. Estos materiales han sido recogidos de residuarios que, por su magnitud, indican que se trataba de verdaderos asientos de poblados. En cambio, en las provincias de La Habana y Pinar del Río sólo se han obtenido, hasta ahora, restos de poblados pequeños o evidencias aisladas. En la Isla de la Juventud sólo se ha encontrado algún que otro objeto aislado correspondiente a estos grupos indocubanos.&lt;br /&gt;
El estudio de los sitios de habitación de estos aborígenes agroalfareros, hecho por los arqueólogos, indica que generalmente eran pequeños poblados con las casas dispuestas alrededor de un área central despejada, que ellos denominaban &amp;quot;batey&amp;quot;, y que era empleada para sus ceremonias y para el juego de pelota llamado &amp;quot;batos&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque algunos poblados se hicieron junto a&lt;br /&gt;
la costa, la mayoría aparecen tierra adentro, pero no muy alejados del mar. Su habitación en cuevas parece haber sido esporádica, pero éstas se usaron principalmente para depositar a sus muertos o como sitios en que tenían lugar ciertas ceremonias religiosas.&lt;br /&gt;
Las viviendas de los aborígenes agroalfareros, según los cronistas, tenían un cuerpo cilíndrico y techo cónico; las paredes estaban formadas con cañas y los techos cubiertos de hojas de palma; estas casas eran llamadas &amp;quot;caneyes&amp;quot; par los&lt;br /&gt;
indocubanos. Ellos también las hacían de forma rectangular, muy similares a los bohíos de nuestros campesinos; pero esta forma no era muy frecuente.&lt;br /&gt;
Hacían también cobertizos con palos y techumbres de hojas de palma, que utilizaban, entre otras cosas, para proteger las canoas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se puede apreciar, por los testimonios materiales encontrados en los sitios de habitación de estos aborígenes agroalfareros, que su ajuar era muy abundante y variado. En ellos se localiza gran cantidad de fragmentos de artefactos de cerámica, piedra, concha y hueso. Sabemos que empleaban la madera para hacer diversos objetos, entre los que se destacan las canoas; eran hábiles cesteros y dominaban las técnicas textiles; sobre éstas los españoles nos hablan de la confección de hamacas que hacían con hilos de algodón, además de otras cosas utilitarias.&lt;br /&gt;
Como hemos dicho, las evidencias cerámicas son muy abundantes, predominando los restos de vasijas de diversos tamaños y formas, algunas muy decoradas, que utilizaban para cocer sus alimentos y guardar agua. En la mayoría de los casos, las técnicas de decoración se realizaban por medio de incisiones o aplicaciones.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estas técnicas no incluyen el uso de pinturas. Otros artefactos de cerámica muy frecuentes son los burenes, que consisten en unos discos de barro cocido, con un diámetro que varía entre treinta y sesenta centímetros y de un grosor de uno y medio a cuatro centímetros. La superficie superior del disco era pulida, sobre la que depositaban la masa de yuca rallada de donde salía la torta de casabe después de horneada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los instrumentos de piedra son numerosos y variados. Entre ellos destacaremos las hachas de piedra pulida, denominadas &amp;quot;hachas petaloides&amp;quot;. Como ya dijimos, este instrumento era fundamental para la preparación de sus campos de cultivo, pero podía también servir para la guerra. Algunas, muy bien terminadas, deben de haberse utilizado para fines ceremoniales. Éstas alcanzan un alto grado de valor estético.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los percutores o martillos de piedra son abundantes. La mayoría de estos instrumentos consiste en piedras o guijarros muy duros, usados en su estado natural; aunque hay algunos que presentan formas geométricas: cúbicas, discoidales y rectangulares. Eran empleados para golpes o triturar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tanto los morteros como los majaderos de piedra aparecen en forma ocasional; estos últimos pueden ser de forma acampanada o cilíndrica, y de diversos tamaños.&lt;br /&gt;
También aparecen en el ajuar agroalfarero, en forma no muy abundante, amuletos o adornos muy bellas. Entre ellos se destacan los denominados &amp;quot;idolillos de piedra&amp;quot;, en forma de entes antropomórficos o antropozoomórficos, es decir, con rasgos humanos y de animales. Casi siempre se trata de una figura humana en posición acuclillada, con los&lt;br /&gt;
brazos adosados a los costados y las manos sobre el vientre.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los órganos genitales masculinos se muestran en forma muy conspicua. Estos idolillos presentan una taladradura transversal, a la altura de los hombros, que debe de haber servido para suspenderlos. El material de piedra empleado es; por regla general, 1a cuarcita y la jadeíta, aunque se han encontrado algunos hechos de la concha de grandes moluscos marinos o de hueso de animales, como el manatí.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Examinando las evidencias de desechos de comida en los residuarios agroalfareros, sólo encontramos restos de alimentos de origen animal, que varían de acuerdo con muchos factores, tales como la proximidad o no a la costa del sitio de habitación, la abundancia o escasez de determinada especie faúnica, etcétera. Pero, en general, encontramos huesos de jutía, manatí, aves, pescado, tortugas y otros reptiles, así como conchas de moluscos, tanto terrestres como marinos; también carapachos de cangrejos y otros crustáceos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La evidencia indirecta de la alimentación vegetal, nos la proporciona la presencia abundante, casi siempre, de fragmentos de burenes de cerámica, que para los arqueólogos es indicativo de la agricultura de la yuca.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque el material óseo humano recogido en los sitios agroalfareros, tanto subtaíno como taíno, no puede considerarse como muy abundante, nuestros antropólogos físicos consideran que todos sus cráneos aparecen con deformación artificial frontoccipital, del tipo clasificado como tabular oblicuo. Esta práctica cultural de la deformación craneana sólo aparece en Cuba asociada a los aborígenes de la etapa Agroalfarera. Los demás amerindios cubanos presentan cráneos normales, esto es, no deformados.&amp;lt;ref&amp;gt;[[E. Aleksandrenkov|Aleksandrenkov, E.]]: [http://www.cubaarqueologica.org/document/ht3.pdf ''Aborígenes de Cuba. Problemas y posibilidades de estudio''] (PDF), publicado en el sitio web Cuba Arqueológica (La&amp;amp;nbsp;Habana). Menciona los trabajos de [[Ernesto E. Tabío]].&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Credos religiosos==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Antes de la conquista y colonización de Cuba, la población aborigen no tenía un grado de desarrollo semejante al de otras culturas precolombinas, como los mayas, los aztecas o los incas. Los indígenas de Cuba no edificaron grandes templos ni ciudades. Los más avanzados, los taínos, construyeron comunidades denominadas bateyes, con viviendas que llamaron bohíos, caneyes y barbacoas. Se dedicaban a la agricultura y a la pesca, y eran alfareros. Poseían sus propios credos religiosos rudimentarios, pero que son difíciles de conocer debido a que no quedaron huellas estudiables.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una de las más curiosas manifestaciones era la propia mitología indígena, particularmente la taína, que distaba mucho de las complejas manifestaciones de las culturas de mesoamérica. La [[mitología taína]] se basaba fundamentalmente en el Sol, la Luna, el origen del sexo femenino y el diluvio. Algunas creencias sugerían que el Sol, la Luna y el hombre habían surgido de las cuevas o grutas, tal vez porque la mayor ía de sus antepasados no crearon asentamientos, y tenían en las cuevas su refugio seguro contra la intemperie. Sus credos religiosos eran elementales y consistían en una combinación de [[animismo]], el cemiísmo, el [[chamanismo]] o behiquismo; el culto a los antepasados y el [[totemismo]] o residuos totémicos. &amp;lt;ref&amp;gt;Fernando Portuondo del Prado: Historia de Cuba,Editorial Minerva, La Habana, pp. 40-50; 287-289.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Animismo===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era la creencia, según la cual los objetos inanimados poseían vida terrenal o extraterrenal o&lt;br /&gt;
estaban dotados de ciertos poderes mágicos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Cemiísmo===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era una creencia un poco más compleja, según la cual el cemí constituía un poder sobrenatural,&lt;br /&gt;
misterioso y enigmático, una verdadera deidad, que controlaba los destinos de los humanos y de la naturaleza en sus más diversas manifestaciones. Los especialistas consideran que la mitología aborigen estaba integrada por más de 30 personajes, de ellos unos 15 dioses o deidades, y más de 20 semidioses.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Según algunos especialistas, entre las deidades se destacaban Atabex, diosa madre del ser supremo y diosa de la fertilidad; Boynay, dios de la lluvia; Maidabó, dios de la sequía; Taiguabó, el espíritu del agua; Baibrama o Mabuya, dios maligno y una de las voces para definir el mal; y otros semidioses, como Opía, una especie de espíritu que servía de intermediario con algunos dioses.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Chamanismo o behiquismo===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era la creencia en los poderes mágicos de los behíques, es decir, los brujos o sacerdotes. Éstos estaban dotados de poderes para conversar con los muertos y adivinar el porvenir. Supuestamente, en diferentes ceremonias religiosas, como la cohobao cojoba, los behíques mantenían comunicación con el otro mundo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La cohoba consistía en absorber polvo de tabaco por un tubo en forma de Y, así como otros jugos y cocimientos de hierbas, después de un ayuno que pod ía durar varios días y hasta semanas. Lo practicabaprimero el cacique y después todos los presentes, sentados&lt;br /&gt;
en un respetuoso silencio. Cuando todos estaban embriagados o en éxtasis, el behíque respondía a las preguntas que se le hacían sobre el pasado, el presente&lt;br /&gt;
y el futuro, las dolencias o enfermedades, el nacimiento de hijos y otras inquietudes. Además de sus poderes mágicos, los behíques combinaban estas facultades con las de curanderos o médicos, que ayunaban junto a sus pacientes y tomaban los mismos cocimientos de hierbas o purgantes. Si los pacientes morían, tenían que soportar de algún modo la furia de los parientes de los fallecidos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Culto a los antepasados===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Provenía de la creencia de que los muertos, después de adquirir este estado especial, regresaban al mundo como espíritus, y no solo hacían acto de presencia, sino que ayudaban o maldecían a los familiares vivos. Cada grupo familiar tenía el suyo y los representaban en ídolos con figura humana, símbolos mágicos, amuletos y otros objetos consagrados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque los pobladores precolombinos o prehispá-nicos cubanos no construyeron templos propiamente dichos, practicaban ceremonias festivas y religiosas a&lt;br /&gt;
la que llamaban areítos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Éstos eran las fiestas por excelencia de los taínos. Aglomerados en el batey o centro del poblado, bailaban y cantaban al son de tambores durante largas horas, bajo la dirección de un maestro de ceremonia denominado tequina, el cual marcaba tanto el paso como el compás, y dictaba el tema que repetía el coro. En estas ceremonias religiosas se recitaban las genealogías de los diferentes caciques y sus más famosas obras, los recuerdos de los buenos y malos tiempos pasados, y otros temas de interés para la transmisión de los conocimientos de forma oral de la generación mayor a las generaciones más jóvenes. Los cronistas de la conquista han señalado que los aborígenes eran buenos bailadores. Cantaban al unísono y mientras centenares de participantes danzaban y narraban historias el resto mantenía el compás del baile y los cantos, y muy pocos se equivocaban. Estos credos y manifestaciones culturales preferentemente taínos fueron asimilados por los siboneyes, una comunidad aborigen anterior, aunque menos desarrollada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Totemismo o residuos totémicos===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era la manifestaci&lt;br /&gt;
ón de un sistema de creencias, según las cuales existía una especie de parentesco sobrenatural entre un individuo —o incluso parte o la totalidad de una tribu de aborígenes— y un tótem. Estos tótems, por lo general, eran figuras de diversas especies de animales, y en la minoría de los casos algunas plantas y objetos minerales, que se consideraban como emblemas protectores del individuo o la tribu, y en ocasiones como su antepasado o progenitor. Se asegura que, en ciertos casos, existían tótems de tipo especial para caciques y behíques; algunos específicos para cada uno de los sexos y otros comunes para todos los miembros de una tribu.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
También resultan interesantes las expresiones de las ceremonias aborígenes y sus costumbres funerarias, consideradas sagradas. Los funerales indígenas, como es natural, diferían mucho de las formas ulteriores introducidas por la conquista y la colonizaci ón. Incluso, los de las culturas siboney y arauaco (taínos y subtaínos), diferían entre sí. Los más conocidos —por los hallazgos y evidencias— son los enterramientos taínos. En la mayoría de los casos, éstos daban sepultura a los fallecidos en una especie de cementerios fuera de los poblados. Los cadáveres, por lo general, eran colocados de bruces o con las piernas recogidas, y en los alrededores se situaban algunos objetos que fuesen de utilidad en la otra vida, sobre todo por la ya mencionada creencia de que los fallecidos regresaban en forma de espíritus para proteger a las familias.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las enfermedades exóticas traídas por los conquistadores y el rudo trabajo esclavo hicieron que en menos de medio siglo casi fuese extinguida la población autóctona de Cuba, calculada en unos 300 mil habitantes, y de ellos —según ha sido estimado— solo quedaran alrededor de unos 4 mil. &amp;lt;ref&amp;gt;Emilio Roig de Leuchsenring: La Habana. Apuntes históricos, Publicaciones de la Oficina del Historiador de la Ciudad, La Habana, 1939.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La fundación de la Villa de San Cristóbal de La Habana se realizó en territorios del antiguo cacique aborigen Habaguanex. Aunque no abundan restos de estas comunidades aborígenes, se han hallado evidencias de la existencia indígena en diferentes zonas del territorio de lo que en la actualidad es la ciudad de La Habana. Ha habido hallazgos en los alrededores del río Santa Ana; en las cercanías de la playa Santa Fe; en el litoral oeste de la ciudad, donde se han encontrado algunos objetos valiosos, como los &amp;quot;dujes&amp;quot; o asientos ceremoniales de behíques y caciques. Estos últimos se exponen en el Museo Montané, una de las instituciones de la ciudad de La Habana relacionada con las culturas aborígenes. Otras zonas donde se han realizado hallazgos han sido las de Colinas de Villarreal, al noreste de la bahía habanera; las de Rincón de Guanabo, a unos 28 kilómetros al noreste de la ciudad; y en Jibacoa, un lugar aún más distante, a unos 50 kilómetros al este de la ciudad y en los límites de la provincia La Habana.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Véase también ==&lt;br /&gt;
* [[Agricultura aborígen en Cuba]]&lt;br /&gt;
* [[Medicina aborigen en Cuba]]&lt;br /&gt;
* [[Aborígenes en Mantua]]&lt;br /&gt;
* [[Presencia de los aborígenes en la zona de Guane]]&lt;br /&gt;
* [[Aborígenes en Guanajay]]&lt;br /&gt;
* [[Aborígenes en Matanzas]]&lt;br /&gt;
* [[Aborigenes en Remedios]]&lt;br /&gt;
* [[Presencia aborigen en Holguín]]&lt;br /&gt;
* [[Presencia aborigen en Unión de Reyes]]&lt;br /&gt;
* [[Aborígenes en Morón]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Fuentes==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{listaref}}&lt;br /&gt;
:* [http://www.lajiribilla.cu/pdf/crisol01.pdf «La cultura aborigen y sus credos religiosos»], artículo publicado en el sitio web La&amp;amp;nbsp;Jiribilla.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Enlaces externos==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*[http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2006-11-12/aborigenes-cubanos-eran-mas-que-recolectores-de-alimentos/ «Los aborígenes cubanos eran más que recolectores de alimentos»], artículo publicado el 12 de noviembre de 2006 en el sitio web Juventud Rebelde.&lt;br /&gt;
*[http://www.habanaenlinea.cu/mihabana/Especiales/gina_picart/16.html «Leyendas sobre los aborígenes cubanos»], artículo publicado en el sitio web Habana en Línea.&lt;br /&gt;
*[http://www.crisol.cult.cu/index.php?option=com_content&amp;amp;view=article&amp;amp;id=104:el-casabe-alimento-de-los-aborigenes-cubanos&amp;amp;catid=67:costumbres-y-tradiciones&amp;amp;Itemid=181 «El casabe: alimento de los aborígenes cubanos»], artículo publicado en el sitio web Crisol (Cuba).&lt;br /&gt;
*[http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2011-01-24/todavia-tenemos-aborigenes-en-cuba/ «¿Todavía tenemos aborígenes en Cuba?»], artículo publicado el 24 de enero de 2011 en el sitio web Juventud Rebelde.&lt;br /&gt;
*[http://cubaenfotos.blogcip.cu/2011/06/11/cementerio-aborigen-de-chorro-de-maita-holguin/ «Cementerio aborigen de Chorro de Maíta (Holguín)»], artículo publicado el 11 de junio de 2011 en el sitio web Cuba en Fotos.&lt;br /&gt;
*[http://www.zunzun.cu/new/leer.asp?Noticias_ID=1074 «Palabras aborígenes»], artículo publicado en el sitio web Zunzún (Cuba).&lt;br /&gt;
*[http://www.guerrillero.cu/index.php?option=com_content&amp;amp;view=article&amp;amp;id=7163:investigan-evidencias-de-practicas-funerarias-aborigenes-en-cuba&amp;amp;catid=41:noticias&amp;amp;Itemid=61 «Investigan evidencias de prácticas funerarias aborígenes en Cuba»], artículo publicado en el sitio web Guerrillero (Cuba).&lt;br /&gt;
*[http://www.revmatanzas.sld.cu/revista%20medica/ano%202005/vol3%202005/tema10.htm «Antropofagia en aborígenes de Cuba»], artículo publicado en 2005 en el sitio web de la ''Revista Matanzas''.&lt;br /&gt;
*[http://www.granma.cubaweb.cu/2011/03/24/nacional/artic12.html «Permanecen genes aborígenes en el ADN de la población cubana»], artículo publicado el 24 de marzo de 2011 en el sitio web Granma (La&amp;amp;nbsp;Habana).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Categoría: Historia de Cuba]]&lt;br /&gt;
[[Categoría: Sitios arqueológicos de Cuba]]&lt;br /&gt;
[[Categoría: Comunidades aborígenes]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Suyin patrimonio</name></author>
		
	</entry>
	<entry>
		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Abor%C3%ADgenes_de_Cuba&amp;diff=3306089</id>
		<title>Aborígenes de Cuba</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://www.ecured.cu/index.php?title=Abor%C3%ADgenes_de_Cuba&amp;diff=3306089"/>
		<updated>2019-02-21T18:12:37Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Suyin patrimonio: /* Periodizaciones */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Definición&lt;br /&gt;
|nombre=Aborígenes cubanos&lt;br /&gt;
|imagen=museoaborigendelchorrodemaita.jpg&lt;br /&gt;
|tamaño=&lt;br /&gt;
|concepto= En Cuba había tres grupos principales de aborígenes: los [[guanatahabeyes]], los [[siboney (aborigen)|siboneyes]] y los [[taínos]].&lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Pinturas_aborigenes.jpg|right|300px|thumb|Representación de las pictografías de los primeros aborígenes en Cuba encontradas en la cueva No. 1, [[Isla de la Juventud]].]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Aborígenes de la isla de Cuba'''. Los historiadores estiman que a la llegada de [[Cristóbal Colón]] a [[Cuba]], la isla estuvo habitada por unos 300&amp;amp;nbsp;000&amp;amp;nbsp;aborígenes. Eran pacíficos y amistosos, y estaban agrupados en tres grupos principales: los [[guanatahabeyes]] y [[siboneyes (etnia)|siboneyes]] (no ceramistas) y los [[taínos]] (ceramistas).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El clima noble, la variada flora con abundantes alimentos naturales desde frutas hasta [[tubérculos]] que aún hoy forman parte de la dieta de los cubanos como el [[boniato]] y la [[yuca]] y la inexistencia de animales peligrosos, favorecían de manera especial la [[vida]] de los pobladores originales del archipiélago. Entonces sólo los [[Huracán|huracanes]] –cuyo paso desde luego era imposible de pronosticar- constituían una amenaza a la vida, pero aún frente a ellos existía el amparo protector de las [[cueva|cuevas]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque la cultura aborigen fue prácticamente exterminada, se reconoce aún su presencia en comidas típicamente criollas, como el ajiaco, un cocido de carnes, tubérculos y vegetales; y el casabe, una especie de torta de yuca. Su lengua se mantiene aún para denominar lugares de la ciudad de La Habana, como Uyanó (en la actualidad Luyanó), nombre con el cual se designa un arroyo y un barrio habanero; Guasabacoa, nombre de una de las ensenadas de la bahía habanera; y Guanabacoa, territorio que en la lengua aborigen significa poblado entre colinas y manantiales, y en donde quedan muy pocos de sus descendientes mezclados con otras culturas posteriores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Poblamiento de Cuba ===&lt;br /&gt;
Entre las varias teorías que existen acerca de cómo se fue poblando el Caribe y, en particular, Cuba, se encuentran:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
1.      Entrada desde tierras suramericanas, a través del arco de islas que está frente a las costas de Venezuela, aprovechando las corrientes marinas, los vientos y la salida al mar del río Orinoco. O salida al mar para arriba al Caribe a través del río Magdalena, en Colombia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
2.      Posibilidad de arribar a Cuba desde el delta del río Mississippi y la península de la Florida, a través de Las Bahamas o, incluso, de forma directa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
3.      Ruta relacionada con Centroamérica, específicamente el área enmarcada entre Belice y Honduras, cuyas corrientes marinas y aéreas pueden haber favorecido la navegación por el interior del Caribe y el acercamiento a las pequeñas islas próximas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Periodizaciones ===&lt;br /&gt;
Las periodizaciones de las culturas aborígenes cubanas son diversas y componen una polémica no resuelta. Para su determinación, se ha tomado como punto de partida los modos de vida y producción, región geográfica, sitios con características excepcionales, utillaje, aspecto físico, etc.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el texto ''Elementos de geografía e historia antigua y moderna de Cuba'', de José María Latorre (siglo XIX), se clasifica a las comunidades aborígenes de la Isla, según la región en que vivían: los de oriente, son belicosos; los del centro, pacíficos y medrosos; los de occidente, groseros.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Fray Bartolomé de las Casas lega el concepto de que había unos habitantes salvajes, según su forma de vivir, llamados guanahatebeyes y otros llamados zibuneyes o siboneyes; sobre los taínos, dice que provienen de La Española. La clasificación decimonónica imperante divide a los habitantes justamente en taínos, ciboneyes y guanacabibes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Varios fueron los norteamericanos que visitaron Cuba interesados en los estudios arqueológicos y que incursionaron en expediciones a lo largo de la mayor de las Antillas. Uno de ellos, Jesse Walter Fewkes, clasificó a los pueblos del occidente, del oriente y los habitantes de las cayerías del sur y norte de Cuba en taínos, pescadores de los cayos y trogloditas. Para él había dos grupos bien diferenciados: los pobladores originales, que eran como salvajes, y los que habían alcanzado un nivel superior, provenientes de Puerto Rico y Haití o La Española.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1912], el francés H. Beauchat, en el ''Manual d'Archeologie americaine'', expuso que las culturas de la isla de Cuba podían clasificarse en guanacabibes, chibcha o guetare, calusa o timuka, aruaca o taína y los caribes. Pero esta nomenclatura presentaba conceptos erróneos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1921], [Mark Raymond Harrington] presentó la obra ''Cuba before Columbus'', en la cual explica que en Cuba habían vivido dos culturas: una ciboney-guanahatabey primitiva, y la taína, con mayor nivel de desarrollo, sitios habitacionales y mejores utensilios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1913], [Juan Antonio Alejandro de Jesús Coscuelluela y Barreras], que había sido designado ingeniero jefe del proyecto para desecar y deslindar los pantanosos terrenos de la ciénaga de Zapata, incursiona en el campo de la arqueología y la antropología. A partir de los estudios que realiza en distintos sitios, desde la antropología física, las formas de enterrar, las investigaciones zooarqueológicas, el análisis de las piezas de lítica y concha, establece posibles rutas migratorias, composición de los habitantes y propone clasificar a la población aborigen cubana en guanahatabeyes, habitantes con poco nivel de desarrollo en el occidente; aruacos, en los territorios centrales de Cuba, de procedencia Caribe; y los taínos hacia el oriente, provenientes del continente. Años después rectificó sus postulados, negó la presencia de la cultura caribe y delimitó las poblaciones sólo a taínos y ciboneyes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la obra ''Origins of the Tainan Culture'', Sven Loven propone la siguiente clasificación: guanahatabeyes, ciboneyes o lucayos y taínos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1926, Carlos García Robiou define en su tesis para optar por el grado académico de doctor en Ciencias Naturales, ''Idea de las culturas precolombinas de Cuba. El primer periodo de las exploraciones arqueológicas: trabajos realizados por Miguel Rodríguez Ferrer'', la existencia de cuatro culturas, la primera, originaria o primitiva, con escaso nivel de desarrollo, denominada ciboney; la segunda, subtaína, algo más avanzada que la anterior, y la tercera, la taína, con una agricultura y cerámica prósperas y rico ajuar. La cuarta cultura sería la correspondiente a los caribes, que según Robiou no habitaron en Cuba, pero incursionaron en sus costas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Elías Entralgo, autor de ''Esquema de sociografía indocubana'' (1937) clasificó a los aborígenes cubanos, de acuerdo con las corrientes conceptuales de la época, en guanahatabeyes o guanahatabibes o guanacabibes, exbuneyes y taínos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El profesor titular de Sociología Roberto Agramonte, en su libro ''Sociología'' (1940), divide las sociedades prehispánicas en función de la estructura económica sobre la cual descansaba la estructura política, familiar y religiosa. Denominó el Complejo Agrario Taíno y lo dividió en subcomplejos de acuerdo con la presencia de yuca, maíz, tabaco, fuego, tejido e hilado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1940 llegaron a Cuba dos profesores de la Universidad de Yale: Irving Benjamin Rouse y Cornelius Osgood. En 1942 publicaron las obras ''La cultura ciboney de Cayo Redondo'' y ''Arqueología de las lomas de Maniabón''. Rouse y Osgood propusieron mantener la subdivisión propuesta por Harrington de taíno y subtaíno. La cultura ciboney la dividieron en dos periodos: Guayabo Blanco temprano y Cayo Redondo tardío.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1943, Fernando Ortiz esboza en Las culturas indias de Cuba y Las cuatro culturas indias de Cuba la existencia de cuatro grupos: Aunabey Guayabo Blanco, Guanajatabey o Cayo Redondo, Baní y otros depósitos o Ciboney, y Pueblo Nuevo o Taíno.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Guanatahabeyes==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Indios Guanatahabeyes.jpg|miniatura|Indios Guanatahabeyes]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pertenecieron a la fase menos avanzada de las culturas aborígenes cubanas y se les considera los más primitivos pobladores del país. Aunque estuvieron muy extendidos, al momento de arribar los primeros europeos a Cuba se hallaban confinados al extremo oeste de la isla, en la zona del [[Cabo de San Antonio|Cabo de San Antonio]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las referencias históricas describen que utilizaban las cuevas y abrigos rocosos similares como refugio, y que se alimentaban de [[peces|pescados]] y [[moluscos]] marinos, así como de algunas frutas que recolectaban.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En una carta de [[Diego Velázquez (conquistador)|Diego Velázquez]] del día [[18 de abril|18 de abril]] de [[1515]], se afirma:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|Las viviendas de estos guanahatabibes es a manera de salvajes, porque no tienen casa, ni asientos, ni pueblos, ni labranzas, ni comen otra cosa sino las carnes por los montes y [[tortugas]] y pescado.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La [[Gubia de concha|gubia de concha]] – su principal instrumento- y vasijas, martillos, picos e incluso adornillos de [[caracol|caracoles]] han sido encontrados en los residuarios guanatahabeyes de Cuba, y en menor cuantía cuchillos de [[pedernal]] y otros aperos de piedras que se supone utilizaran para machacar y preparar carnes y algunas comidas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Siboneyes ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Indios siboneyes.jpg|miniatura|Indios siboneyes]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Más avanzados que los guanatahabeyes, los siboneyes lograron formas simétricas y un mayor acabado de sus distintos instrumentos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la mayoría de los casos los obtenían a partir de conchas o piedras para construir morteros, percutidores, majaderos, cucharas e instrumentos de corte.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Alrededor del año [[1500]] se localizaban en lo fundamental al norte de la actual provincia de [[Villa Clara]] y en los cayos del norte conocidos como [[Archipiélago Jardines del Rey|Jardines del Rey]]. También habitaban toda la franja costera sur de la región centro-este hasta el [[Golfo de Guacanayabo]], y el archipiélago [[Archipiélago Jardines de la Reina|Jardines de la Reina]], fundamentalmente dedicados a la pesca. Sin embargo, desde el punto de vista arqueológico los estudiosos les atribuyen una presencia casi generalizada por todo el país.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Taínos ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al igual que sus parientes los siboneyes – a quienes según los cronistas de la época tenían subyugados- los taínos provenían de la vecina isla [[La Española|La Española]], que hoy comparten la [[República Dominicana|República Dominicana]] y [[Haití|Haití]]. Localizados fundamentalmente en el centro y oriente de Cuba, los taínos fomentaron la agricultura y la alfarería, en las que lograron un alto nivel de desarrollo. Sus poblados comunales estructurados por [[caney|caneyes]] y [[bohío|bohíos]], indistintamente, eran pequeños pero bien organizados y el cacique era la máxima autoridad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las labores se distribuían en beneficio de todos, y así, mientras los hombres salían a cazar y pescar, para lo cual ya contaban con redes tejidas de algodón y anzuelos de espinas, las mujeres contribuían de manera decisiva a las siembras, la atención de los cultivos y las cosechas. También les estaban encomendada la producción alfarera, de finalidad utilitaria fundamentalmente cazuelas, burenes y otros, que utilizaban para cocinar los alimentos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se sabe que cultivaban el [[ají]], el [[maní]], el boniato, la yuca, de la cual producían el [[casabe]] –una torta de este tubérculo parecida al pan que todavía hoy se come en [[Camagüey]] y la zona oriental del país para acompañar las carnes-; el [[algodón]], que utilizaban para hacer sus hamacas y redes y, además, el [[maíz]] y el [[tabaco]], el cual consumían de preferencia asociado a distintas ceremonias.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En sus yacimientos se han encontrado gran cantidad de instrumentos de piedra como morteros, [[martillo|martillos]] y [[hacha|hachas]], así como ídolos de distinta naturaleza lítica pero de gran belleza y perfección, y unas piezas de maderas preciosas tipo banquetas llamadas dujo que utilizaban los caciques para sentarse.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desarrollaron además la cestería y la cordelería. Por su ubicación el este del país los taínos fueron los que más vinculados estuvieron a los duros procesos de conquista y colonización.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con el inicio de los repartimientos y encomiendas en [[1514]], fueron sometidos a esfuerzos extraordinarios en labores de explotación, constructivas y agrícolas. El trabajo forzado, las matanzas de escarmiento, los suicidios masivos para salvarse de la crueldad con que algunos conquistadores emprendieron su misión, los éxodos a islas y cayos en los alrededores, y asimismo algunas epidemias de enfermedades atípicas hasta entonces, diezmaron considerablemente la población aborigen, cuyos únicos descendientes actuales en Cuba se encuentran en zonas intrincadas de [[Guantánamo|Guantánamo]] próximas a [[Yateras|Yateras]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La historia recoge enfrentamientos organizados contra los españoles y los nombres de los [[cacique|caciques]] [[Hatuey|Hatuey]] y [[Guamá|Guamá]], como los primeros rebeldes cubanos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Cementerios aborígenes==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los cementerios aborígenes son sin duda alguna de muchísimo interés para la [[Arqueología]], de ahí que el estudio de los mismos permita profundizar grandemente en el mejor conocimiento de los primeros pobladores que habitaron el área, sacando a la luz nuevos descubrimientos a cerca de distintos aspectos somáticos y patológicos, así como de sus costumbres funerarias y de las características físico-antropológicas de sus primeros pobladores, cosa esta de la cual en un inicio existía poca información.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la isla, con el avance de los trabajos de campo realizados durante muchos años, se han venido estudiando algunos sitios de este tipo reportados con anterioridad, y se han descubierto otros. Se conocen en la actualidad varios cementerios aborígenes entre los cuales se encuentran: [[El Chorro de Maita]] (en [[Holguín]]),&amp;lt;ref&amp;gt;[http://www.nnc.cubaweb.cu/historia/historia30.htm «Aldea aborigen de Chorro de Maíta: realidad palpable»], artículo publicado en el sitio web Cuba Web.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
la [[Cueva de la Santa]] (en [[Ciudad de La Habana]]),&lt;br /&gt;
la [[Cueva del Perico 1]] (en [[Pinar del Río]]),&lt;br /&gt;
el sitio [[Canimar Abajo]] (en [[Matanzas]]),&lt;br /&gt;
la [[Cueva Calero]]&lt;br /&gt;
y finalmente los sitios [[La Habana|habaneros]]&lt;br /&gt;
[[Marien 2]] y&lt;br /&gt;
[[Bacuranao]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En las excavaciones arqueológicas realizadas en estos dos últimos cementerios aborígenes, participaron integrantes del [[Grupo Espeleológico Guamuhaya]] junto a miembros de otros grupos y a experimentados arqueólogos del Centro de [[Antropología]] perteneciente al [[Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente]] ([[CITMA]]) del país.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Sitio Bacuranao===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En agosto de [[1997]] se realizó la Quinta Campaña de Excavación Arqueológica en este sitio, ubicado en la [[Cueva del Infierno]], municipio habanero de [[San José de las Lajas]]. En dicha ocasión fueron encontrados los restos de cuatro individuos. Los entierros correspondieron a dos adultos y dos niños, uno de los cuales, un menor de corta edad, fue extraído en bloque para ser expuesto en el museo de la localidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esta excavación fue continuadora de la realizada en el [[1995]], la cual culminó con el descubrimiento de un gran cementerio aborigen del cual se extrajeron 54 osamentas completas. En esa ocasión el hallazgo incluyó huesos de 66&amp;amp;nbsp;personas, 57 de ellas menores de cuatro años de edad, tratándose de comunidades preagroalfareras con tradición [[mesolítica]] que poblaron la zona, con una economía de apropiación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La Cueva del Infierno no solo fue usada por comunidades de este grado de desarrollo solamente para enterrar a sus muertos, sino también como lugar de habitación según los resultados de la última campaña, en la que se detectó la presencia de tres grandes fogones que fueron utilizados para la cocción de alimentos. Por otra parte, otros grupos gentilicios de mayor desarrollo hicieron uso también, al parecer con otros fines, de esta cueva pues está reportada además como paradero de caza de grupos agroalfareros con tradición neolítica, habiéndose hallado en su interior numerosos fragmentos de vasijas de [[cerámica]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Sitio Marien 2===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde la década del 50 se conoce de la existencia del sitio que se conoce por Marien 2 debido a los trabajos de campo del Grupo Guamá de aquel entonces y también de los trabajos realizados por el fallecido arqueólogo cubano [[Ernesto Tabío]]. El sitio Marien&amp;amp;nbsp;2 se encuentra ubicado muy cerca de la [[Bahía de Mariel]], en el interior de una cueva.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el año [[1992]] se realizó la primera campaña de excavación arqueológica de este sitio, del cual se exhumaron restos de 50 individuos, de ellos 11&amp;amp;nbsp;adultos, 2&amp;amp;nbsp;subadultos y 37&amp;amp;nbsp;niños. Se extrajeron algunos entierros primarios y otros secundarios y según palabras del Dr. [[Gabino La&amp;amp;nbsp;Rosa]], jefe de la excavación, se pudo comprobar una relación muy interesante en las prácticas sepulcrales y es que prácticamente todos los adultos estaban acompañados por niños, lo cual amplió la visión de los aspectos sociales y culturales que tenían esto grupos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En marzo de [[1998]] se realizó la segunda campaña de excavación en este sitio y en esta ocasión se trabajó en 10&amp;amp;nbsp;entierros, la mayoría niños, se logró comprobar que en la cueva existe un área bien definida y delimitada a la izquierda que fue usada para entierros, en tanto que el área de la derecha fue sitio de habitación y en este fue hallado un inmenso [[fogón]] con abundante restos de la dieta de estos grupos que recolectaban, cazaban y pescaban. Habían restos de [[peces]], de [[bivalvo]]s, [[concha|conchas]] de [[moluscos]], [[jutía]]s, etc.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En esta ocasión se ratifica la presencia de ofrendas en los entierros, consistentes en valvas de ''[[Isognomus alatus]]'', y uno de los entierros (en la foto) tenía una gran [[cigua]] cerca del cráneo. También en cuanto a las costumbres funerarias, se van acumulando pruebas suficientes obtenidas de este y de otros cementerios aborígenes estudiados, que permiten negar la fabulación generalizada en Cuba en los años 1940 y 1950, de los entierros con la cabeza orientada al este. Se hallaron entierros con gran diferencia en la orientación de los cuerpos sin hallar una repetición absoluta, en esta foto se observa por la flecha que indica el norte que no está orientado exactamente este-oeste y además que la cabeza no está hacia el este sino al oeste.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Toda la tierra extraida se pasó por un tamiz para evitar la perdida de pequeños huesos de falanges u otras posibles evidencias de pequeñas dimensiones. Gracias al tamizado al instante es que en ocasiones se detecta, por la presencia de una pequeña evidencia, la proximidad de un entierro, aún cuando el excavador no lo ha notado, permitiendo a partir de ese instante, ser aún más meticulosos y precisos en el trabajo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Sitios arqueológicos aborígenes de Guanajay==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Guanajay]] es un municipio muy antiguo, su fundación data de [[1650]], según el historiador [[Luis Manuel Núñez]] y se dice que fue fundada por los españoles sobre un asentamiento aborigen. El propio topónimo Guanajay es un término aborigen, lo cual le da más veracidad a la afirmación anterior. Pero no siempre este poblado llevó ese nombre, según las viejas crónicas antiguamente se llamó Guamuhaya, topónimo igualmente aborigen.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A partir del año [[1990]] hasta [[1995]] se realizó en toda la isla el Censo Arqueológico Nacional por parte del Centro de Antropología del CITMA (Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio ambiente). Cada provincia tuvo un especialista al frente de dicho censo y [[Provincia La Habana]] fue dirigida por el Dr. Gabino La Rosa Corso, conocido arqueólogo cubano que ha trabajado tanto la Arqueología Aborigen como la Colonial, quien atendió directamente además del municipio, los municipios Caimito y Mariel que comparten sus fronteras con Guanajay.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego de la visita en [[1991]] a la localidad por parte del Dr. Gabino La Rosa, se descartó todo reporte antiguo de sitio, al no encontrarse en el recorrido de inspección, ninguna evidencia material consistente. A partir de este momento, interesados por revelar los secretos de la historia guanajayense, los miembros del Grupo Guamuhaya comenzaron con las prospecciones arqueológicas en Guanajay, partiendo del mapa topográfico de la localidad y siguiendo los posibles patrones de asentamiento, dada las características del terreno que fuesen apropiadas para tal fin, preferiblemente lugares con una fuente de agua cercana y en áreas poco afectadas por crecidas de ríos o arroyos. Se hicieron varias prospecciones del terreno en diferentes áreas sin hallar evidencias de superficie, hasta que a mediados de 1992 luego de muchas búsquedas, comenzaron los primeros descubrimientos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Gracias a la orientación metodológica y el asesoramiento recibido por parte del Doctor Gabino, en [[1994]] realizamos el primer reporte de sitio arqueológico y a partir de entonces el grupo pasó a llamarse Grupo EspeleoArqueológico hasta enero del [[2001]] en que volvió a la antigua denominación de Grupo Espeleológico, ya que las actividades puramente arqueológicas no están incluidas dentro del objeto social de la Sociedad Espeleológica de Cuba. En lo sucesivo el grupo se ha dedicado solamente a la visita, preservación y protección de los sitios descubiertos y reportados por el colectivo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así es que, hasta la fecha son tres los sitios arqueológicos aborígenes hallados y reportados por parte del GEG, cuyas evidencias han sido analizadas en el Centro de Antropología del CITMA. De ellos dos sitios a cielo abierto, ambos asentamientos aborígenes (Guanajay 2 y Jobo), y uno en cueva que es un campamento de caza (Guanajay 1).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El asentamiento aborigen Guanajay 2 presenta un gran taller de silex y se trata de un sitio Preagroalfarero con tradición mesolítca (mesolítico medio) o sea una comunidad gentilicia con una [[economía]] de apropiación. Igual filiación le han dado los especialistas al sitio Guanajay 1, en tanto que el sitio Jobo se trata de un Protoagroalfarero (mesolítico tardío), una comunidad que trabajaba la agricultura y tenía una alfarería incipiente. Este sitio constituye hasta el presente el Protoagroalfarero más occidental del país, siendo el más próximo de su tipo el sitio Banes 2 en el vecino municipio [[Caimito]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Asentamiento aborigen más antiguo de Cuba==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Farallones_de_Seboruco.jpg|miniatura|400px|Farallones de Seboruco]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una inapreciable reliquia histórica para el conocimiento humano resulta el sitio arqueológico los Farallones de Seboruco, el lugar más arcaico del asentamiento aborigen del archipiélago cubano, localizado en el municipio de Mayarí, de la oriental provincia de Holguín, un lugar de extraordinario valor científico y cultural que integra esencialmente el patrimonio cultural del pueblo cubano.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot;&amp;gt;[http://www.aldia.cu/index.php?mod=noticias&amp;amp;id=10611 «El asentamiento aborigen más antiguo de Cuba»], artículo publicado en el sitio web Al&amp;amp;nbsp;Día.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Su descubrimiento, por el doctor Antonio Núñez Jiménez, investigador ya fallecido, data del 1939. El hallazgo reveló la cultura más antigua de Cuba, la cual se remonta aproximadamente a seis mil años atrás. Los primeros habitantes de nuestra Isla, pertenecían al grupo protoarcaico, el cual no conocía el uso de la agricultura ni la cerámica e ignoraban el pulimento de las piedras, pero, sabían el secreto de la talla en madera.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sus utensilios para el trabajo consistían en cuchillos, destrales, majadores y otros instrumentos hechos de rocas sílex lasqueadas, piezas largas y filosas que empleaban en sus tareas de subsistencia y los ubican en la etapa preagroalfarera, ya que ésta se divide en tres fases denominada: temprana, media y tardía, la primera de ellas corresponden a los residuarios de Levisa y Seboruco que se caracterizan por la industria de las lascas y puntas de sílex.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La economía de dichos grupos protoarcaicos indocubanos, primeros habitantes de Cuba, dependendía de la caza, la pesca y la recolección por lo que sus comunidades generalmente eran nómadas. En los Farallones de Seboruco, hoy Monumento Nacional, fueron encontradas algunas evidencias de madera tallada que supone su función estaba dedicada a actividades rituales de acuerdo con su estructura, ya que semejan cetros. Según las investigaciones, los grupos aborígenes protoarcaicos se guarecían en cuevas para las prácticas necrológicas. Los enterramientos los hacían con algún desarrollo ritual; los cadáveres los sepultaban, situándoles objetos líticos al lado a manera de ofrendas funerarias.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Seboruco está conformado por varias cuevas donde aparecieron por primera vez pictografías en la zona oriental, las que se conservan aún en buen estado y se pueden apreciar dibujos en blanco y negro con estilo más bien abstracto y trazos lineales muy simple que muestran el arte rupestre de nuestra cultura prehistórica, considerada la más antigua manifestación artística hecha en nuestro país.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Otras excavaciones llevadas a cabo el 18 de mayo de 1979, encabezada por Núñez Jiménez, acompañado por José A. Viciedo y Carlos Betancourt, hicieron nuevos aportes de mayor valor para continuar esclareciendo la antigua cultura aborigen. A una profundidad de 0,30 metros fueron descubiertos huesos y otras piezas arqueológicas que revelaron parte de su dieta alimentaria. Para sorpresa de los investigadores fue encontrado un esqueleto que a pesar del deterioro por el tiempo, pudo reconstruirse su posición acuclillada y se estima perteneciera a una persona de 13&amp;amp;nbsp;años de edad del sexo femenino.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los Farallones de Seboruco representan un alto significado arqueológico. Aquí se han encontrado los sitios Seboruco III, IV, V, VI y VII, los que rodean el farallón y son las únicas zonas que parecen hayan sido habitadas hasta el momento, y además, por ser muy homogéneas pertenecen al grupo protoarcaico, el más antiguo de nuestra historia aborigen. Farallones de Seboruco es conocido internacionalmente por constituir un lugar clásico y típico para la investigación en el área antillana y muy especialmente para nuestro país. Posee un conclave básico en el entorno geobiológico y tiene también una relevancia cultural apreciable e indiscutible para las generaciones futuras y el desarrollo de las investigaciones que a allí se efectúan y que todavía no han concluido.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Etapas==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Etapa preagroalfarera (6000 a. n. e. hasta 1500 n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se incluye en ella a todos los grupos aborígenes cubanos que no practicaban la agricultura ni utilizaban la cerámica. Es decir, sus actividades económicas se reducían a la recolección de frutas, tubérculos, raíces silvestres, y también moluscos terrestres y marinos. Practicaban la pesca fluvial y marítima, así como la caza menor. En su fase más temprana es posible que algunos grupos practicasen la caza de animales de tamaño apreciable, sobrevivientes últimos de la extinguida fauna terrestre pleistocénica, así como de algunos grandes mamíferos marinos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Fase temprana (6000 a. n. e. - 1000 a. n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los aborígenes cubanos más antiguos están incluidos en esta fase. Algunos arqueólogos cubanos los denominan «protoarcaicos». Estos grupos aborígenes muy antiguos han sido descubiertos en esta última década y, por lo tanto, el conocimiento que tenemos de ellos no es muy amplio todavía.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En excavaciones realizadas en 1973 por arqueólogos de la Academia de Ciencias, asesorados por el doctor J. Kozlowski, de la Universidad de Cracovia, en el sitio Levisa&amp;amp;nbsp;I, descubierto por nosotros en el año 1964, en un abrigo rocoso de los farallones del Río Levisa -a poca distancia, al Sur, de las minas de Nicaro, provincia de Holguín- se encontraron en la capa más profunda de la excavación instrumentos de piedra tallada (es decir, hechos de piedras muy duras: sílex, chert, calcedonia, que al ser golpeados por el hombre con otra piedra producen lascas cortantes) entre los que figuraban grandes cuchillos, raspadores, buriles, etcétera.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se debe señalar que este conjunto de artefactos de piedra no corresponde en forma alguna con el ajuar de los grupos aboríge-nes cubanos conocidos por nosotros hasta entonces. En esa capa más profunda se encontraron algunos fragmentos de carbón vegetal provenientes de muy antiguos fogones, los que, al ser sometidos al análisis radiocarbónico (C-14) en un laboratorio de física nuclear, arrojaron un fechado de cinco mil ciento cuarenta años de antigüedad. Calibrado este fechado por métodos todavía más precisos nos dio una fecha muy próxima a los seis mil años de antigüedad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|Estos instrumentos consisten en grandes lascas, láminas y puntas, así como grandes núcleos de piedra.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con respecto a la llegada a Cuba de estos primitivos hombres, es muy interesante señalar que, de acuerdo con estudios nuestros realizados en 1979, por esa época el nivel del mar se encontraba a unos veinte metros por debajo del nivel actual, por lo que la configuración de las costas de algunas islas antillanas, especialmente las Bahamas y Cuba, era bastante diferente de lo que vemos en los mapas geográficos actuales, pero seguían siendo islas separadas unas de otras. La geología nos indica que la unión de las islas antillanas con las áreas continentales se produjo hace muchos millones de años; por otra parte, actualmente los cálculos más audaces de los especialistas en cuanto a la presencia del hombre en América no van más allá de los cincuenta mil años. Luego, estos primeros amerindios tuvieron forzosamente que llegar a las Antillas, inclusive a Cuba, por vía de la navegación, aunque fuera en su forma más rudimentaria.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A pesar de que se ha investigado y discutido mucho sobre el origen de esos antiguos aborígenes cubanos y sobre las rutas que siguieron para llegar a nuestras costas, esto es algo que no sabemos con certeza todavía. Sin embargo, se señalan tres, rutas potenciales: (a) del Sudeste de Estados Unidos hacia las Bahamas y de allí hasta Cuba (b) desde el Nordeste de la costa de Nicaragua, a través de una serie de islas e islotes que emergían entonces en el Mar Caribe, hasta Jamaica y de allí a Cuba, y (c) desde la costa Nordeste de Venezuela a las Antillas Menores, y después hacia las Antillas Mayores hasta llegar finalmente a Cuba. Las futuras investigaciones seguramente aclararán este interesante problema que afrontamos en la actualidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Otro sitio arqueológico que también corresponde a esta fase temprana (o Protoarcaica) de la etapa Preagroalfarera es el de los Farallones de Seboruco. Está situado a cinco kilómetros al Sursudeste de la población de Mayarí, en la provincia de Holguín.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1943, el doctor Antonio Núñez Jiménez descubrió este sitio e hizo algunas excavaciones. En los años 1960 y 1970. arqueólogos de nuestra Academia de Ciencias lo exploraron y excavaron en diversas oportunidades. Ahora, por su importancia, nos vamos a referir concretamente a las excavaciones realizadas por ellos en 1978. Este trabajo aportó valiosos datos relativos a algunos aspectos de la cultura de estos primitivos indocubanos, así como del medio ecológico, incluyendo al geológico. En el material colectado allí, aparecen artefactos de piedra tallada que son los de mayor tamaño y de tipo más primitivo encontrados en nuestro país hasta esa fecha. Por la literatura arqueológica publicada hasta ahora sobre las Antillas o la América Central, no se conocen artefactos de piedra similares. Estos instrumentos consisten en grandes lascas, láminas y puntas, así como grandes núcleos de piedra (de donde sacaban los anteriores instrumentos) poco explotados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se pudo advertir la existencia de varias etapas de desarrollo en la técnica de fabricación de herramientas de piedra tallada. Un resultado importante fue descubrir la fuente de aprovisionamiento de sílex de donde los primitivos hombres que habitaron el sitio de Seboruco obtenían la materia prima para elaborar las herramientas de piedra con que cazaban y trabajaban la madera.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Uno de los problemas que quedaron planteados, entre los resultados de esa excavación -en relación con la caza-, fue la presencia de las grandes puntas de piedra tallada y su posible implicación con el antiguo medio correspondiente a este yacimiento arqueológico, ya que en ese período (seis mil años o más) existían grandes mamíferos marinos en la costa, las llamadas «[[focas tropicales]]» ''([[Monachus tropicalis]])'' y, en la desembocadura de los ríos, el [[manatí]] ''([[Trichecizus manatus]])''.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
También en esa época pudo haber grandes mamíferos terrestres en el interior del país, como últimos representantes de la fauna pleistocénica; tal es el caso de los grandes perezosos (Megalocnus rodens) cuyos restos óseos se han encontrado con cierta frecuencia, pero cuya asociación con evidencias humanas parece todavía dudosa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lamentablemente, en ninguna de las expediciones al sitio Seboruco se ha podido obtener muestras para poder fechar por medio del radiocarbono (T-14) este interesantísimo sitio. No obstante, algunos investigadores estiman que la antigüedad de Seboruco, sobre todo la de la época más temprana, puede ser bastante superior a los seis mil o siete mil años. Para ello se basan fundamentalmente en la tipología de las grandes herramientas de piedra tallada que aparecido allí.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Fase media (2000 a. n. e. hasta 1000 n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pertenece a esta fase de la etapa Preagroalfarera el grupo cultural aborigen denominado Ciboney-Guayabo Blanco. Estos aborígenes no fueron conocidos; directa ni indirectamente, por los conquistadores españoles. El grupo lleva ese nombre porque sus primeras manifestaciones aparecieron en 1913, en el sitio de ese nombre, que está localizado en la Ciénaga Oriental de Zapata, al Nordeste de la Bahía de Cochinos, costa Sur de la provincia de Matanzas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los aborígenes que corresponden a esta fase media Preagroalfarera, en lo que respecta a sus actividades económicas, eran recolectores de frutos y raíces silvestres así como de moluscos marinos y terrestres; practicaban la pesca y la caza menor (por ejemplo, de las jutías). Sus sitios de habitación se manifiestan por las evidencias de amontonamientos de basura, que fluctúan en magnitud desde residuarios super-ficiales y pequeños hasta grandes montículos que llegan a tener hasta varias decenas de metros de diámetro y dos o tres metros de altura. Las evidencias de estos primitivos hombres las encontramos por toda la Isla, casi siempre en sitios costeros. En ocasiones habitaban en cuevas y abrigos rocosos, pero también lo hacían al aire libre.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|Son abundantes sus herramientas hechas de la concha de grandes moluscos marinos, como las gubias, que utilizaban para trabajar la madera.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Un caso típico de habitación, al aire libre, de aborígenes de esta fase media Preagroalfarera, nos lo brinda el gran residuario ubicado frente a la Cueva Funche, Península de Guanahacabibes, en el extremo occidental de la provincia de Pinar del Río. En 1966, arqueólogos de la Academia de Ciencias de Cuba, realizaron allí amplias y detalladas excavaciones.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tenía este depósito de basura aborigen unos cuarenta y seis metros en su eje este-oeste y cuarenta y dos metros en su eje norte-sur, siendo su altura máxima de uno y medio metros. Como resultado de estos trabajos se recolectaron muchas evidencias constituidas por una gran cantidad de artefactos de piedra y de concha de moluscos marinos de gran tamaño, todos de tosca factura. Entre los primeros se destacan los percutores o martillos y los majaderos, que servían para triturar semillas; entre las segundas, las gubias y 'vasijas. No se encontraron herramientas de piedra tallada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El examen de los restos de comida mostró una gran cantidad de huesos de diferentes especies de jutías, muchos carapachos de cangrejos y abundantes conchas de moluscos marinos de diferentes tamaños. Las muestras orgánicas colectadas en ese sitio fueron analizadas por medio del carbón radiactivo (C-14), las cuales dieron fechados de una antigüedad que varía entre los cuatro mil y dos mil años.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sobre las prácticas funerarias realizadas por los aborígenes del grupo Ciboney-Guayabo Blanco, típicos de esta fase media Preagroalfarera, tenemos abundante información de diferentes sitios; pero, a guisa de ejemplo, diremos que arqueólogos de nuestra Academia de Ciencias excavaron durante los años 1971 y 1972 la importante cueva funeraria conocida por el nombre de El Perico I, situada en las cercanías de Bahía Honda, provincia de Pinar del Río. Allí exhumaron unos cincuenta y un entierros de aborígenes Ciboney-Guayabo Blanco. De ese total, cuarenta eran de carácter primario, es decir, habían sido enterrados directamente en el suelo sin tocar para nada después los restos de los individuos; once eran de carácter secundario, es decir, el muerto había sido enterrado, pero posteriormente los aborígenes lo habían desenterrado. Hicieron como una especie de paquete con el cráneo y los huesos largos, y así lo habían vuelto a enterrar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los restos humanos excavados correspondían a treinta y tres niños y dieciocho adultos. No se observó que los entierros estuviesen orientados en relación con algún punto geográfico dado. Los entierros primarios aparecían en las capas medias y tardías; los secundarios, en las capas tempranas (o más antiguas) y estaban muy cubiertos de polvo rojo obtenido del mineral conocido por hematita, hecho partículas y bien triturado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Todos los cráneos colectados allí no presentaban deformación artificial, rasgo cultural de todos los aborígenes preagroalfareros y protoagrícolas de Cuba.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Fase tardía (100 a. n. e. - 1500 a. n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A esta fase tardía Preagroalfarera corresponde el grupo aborigen Ciboney-Cayo Redondo. Este grupo cultural se denomina así porque, en 1941, se hizo la primera excavación sistemática de un sitio de este complejo cultural en el cayuelo Cayo Redondo, ubicado junto a la costa cenagosa y de manglares muy cerca de La Fe, en la Bahía de Guadiana, parte Norte de la Península de Guanahacabibes, provincia de Pinar del Río.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los aborígenes que corresponden a esta fase tardía Preagroalfarera, en lo que respecta a sus actividades económicas, eran recolectores de frutos, raíces y&lt;br /&gt;
tubérculos silvestres, así como de moluscos marinos y terrestres; practicaban la pesca y la caza menor de jutías y aves. Estos hombres habitaron por todo nuestro territorio desde el [[años 90 a. n. e.|100&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.]] hasta la llegada de los españoles; no obstante, es probable que algunos grupos siguieran viviendo hasta el [[siglo&amp;amp;nbsp;XVII]] en lugares apartados y remotos de nuestro archipiélago. De acuerdo con los cronistas, tuvieron muy poco contacto con los conquistadores. Sus restos aparecen generalmente ubicados en sitios costeros y cenagosos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las principales zonas de Cuba donde se encuentran sus residuarios son la costa Sur de las provincias de Camagüey y Las Tunas, así como las áreas aledañas a la desembocadura del Río Cauto, en la provincia Granma. En todas estas áreas las evidencias dejadas por esos indocubanos son muy abundantes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las herramientas utilizadas por estos hombres, de acuerdo con las evidencias obtenidas por los arqueólogos, están formadas, en primer lugar, por instrumentos de piedra tales como majaderos y morteros, utilizados para moler y triturar granos y semillas de plantas silvestres. Algunos de estos artefactos presentan simetría bilateral y buen acabado superficial. También hacen buen uso de los instrumentos de piedra tallada, empleando el sílex, tales como cuchillos y raspadores. Son abundantes las herramientas hechas de la concha de grandes moluscos marinos, como las gubias, que utilizaban para trabajar la madera. Es notable el empleo que hace este grupo de los colorantes minerales; por ejemplo, de la hematita y la limonita, con los que obtenían polvos de color rojo y amarillo respectivamente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las prácticas funerarias de este grupo humano eran, en algunos casos, mucho más complejas que las de los aborígenes correspondientes a las fases temprana y media de la etapa Preagroalfarera; un ejemplo de esto lo tenemos en los resultados de la excavación hecha en 1941 por el doctor R. Herrera Fritot en la cueva funeraria de Los Niños, en Cayo Salinas, Bahía de Buenavista o Caguanes, provincia de Sancti Spíritus, en la costa Norte. Allí se encontró un interesante entierro colectivo de trece niños, que fluctuaban en edad desde uno hasta diez años. Sobre esto nos dice el doctor Herrera: «Con cada esqueleto colocaron una bola lítica, cuyo tamaño guarda relación con la edad del individuo».&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los entierros estaban dispuestos en forma más o menos circular, teniendo como centro el de un niño, al parecer más importante, pues presentaba como ofrendas dos &amp;quot;dagas&amp;quot; de piedra y también una bola de piedra, la más pulida de todas. Estas &amp;quot;dagas&amp;quot; y bolas de piedra parecen estar estrechamente relacionadas con los entierros de los aborígenes de esta fase tardía Preagroalfarera. Los cráneos de estos hombres, al igual que los de las fases temprana y media de esta etapa Preagroalfarera, no están deformados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Etapa protoagrícola (100 a. n. e. a 1000 n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los conocimientos que tenemos de los aborígenes que corresponden a esta etapa no son muy amplios, pues se han comenzado a estudiar en los últimos diez años. Podemos decir que esta etapa es transicional entre las etapas Preagroalfarera y Agroalfarera; en ella quedan enmarcadas algunas comunidades aborígenes cubanas que generalmente presentan un ajuar que se corresponde con la fase tardía de la etapa Preagroalfarera, es decir, similar al del Ciboney-Cayo Redondo, pero con evidencias ya de un limitado uso de las vasijas hechas de cerámica, casi siempre pequeñas y simples, digamos, con muy pocas decoraciones, si es que las tienen.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En ese ajuar nunca aparece el &amp;quot;burén&amp;quot;: torta de cerámica utilizada por los aborígenes agroalfareros para asar el pan de casabe hecho de la yuca y que, para los arqueólogos, es un indicativo indirecto de la agricultura de este tubérculo, ya bien desarrollada. Otras evidencias características de esta etapa Protoagrícola, sobre todo en sus fases temprana y media, es la abundancia de pequeñas herramientas de pie&lt;br /&gt;
dra tallada: cuchillos, raspadores, buriles, etcétera, a cuyo conjunto los especialistas denominan &amp;quot;microlítico&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1964 se localiza un sitio: el abrigo rocoso de Arroyo del Palo, muy próximo a Mayarí, provincia de Holguín, en que se presentaba un. ajuar típico del Ciboney-Cayo Redondo que, como sabemos, corresponde a la fase tardía de la etapa Preagroalfarera, pero con una presencia muy abundante de restos de vasijas de cerámica, a veces muy decoradas pero sólo por medio de simples incisiones; cerámica muy diferente a la que se ve en la etapa Agroalfarera de Cuba. A pesar de que en este sitio colectamos muchos fragmentos de vasijas de cerámica, no apareció ni un solo fragmento de burén. Igual ocurrió en otros sitios de la provincia de Holguín: Mejías y Santa Rosalía I. En aquella época pensamos que estos restos correspondían a una nueva cultura aborigen de Cuba: la que denominamos &amp;quot;Mayarí&amp;quot;. Sin embargo, hoy creemos que, en realidad, lo que habíamos descubierto era más bien una manifestación de la fase tardía de la etapa Protoagrícola.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estudios hechos en la década del setenta por el arqueólogo Ramón Dacal, de la Universidad de La Habana, en los sitios Canímar y Playitas, cercanos a la Bahía de Matanzas, así como en Aguas Verdes, en la costa Norte de la provincia de Guantánamo, nos dan lo que parecen ser las manifestaciones más tempranas de la etapa Protoagrícola.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estos aborígenes parecen haber habitado por toda la Isla, mostrando cierta preferencia por los sitios próximos a la costa en su fase temprana, y también tierra adentro en la fase tardía.&lt;br /&gt;
La duración de la etapa Protoagrícola de Cuba es de poco más de un milenio, desde aproximadamente el año [[siglo II a. n. e.|100&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.]] hasta el 1000&amp;amp;nbsp;[[nuestra era|n.&amp;amp;nbsp;e.]]; como se ve, traspasa en el tiempo y el desarrollo económico a las clásicas manifestaciones preagroalfareras tardías y las más tempranas de las agroalfareras. Los cráneos de estos hombres no son deformados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Etapa Agroalfarera (800-1500)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Comunidades_agricultores-ceramistas.jpg|300px|thumb|right|Comunidades aborígenes agricultoras-ceramistas.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En esta corta etapa, pues abarca sólo setecientos años, están incluidas todas aquellas comunidades aborígenes cubanas cuya economía de subsistencia se basaba principalmente en la agricultura de raíces, tubérculos y granos; pero entre esos cultivos predominaba el de la yuca y, algo menos, el del boniato. También practicaban la recolección, la pesca y la caza menor. Corresponde esta etapa a los aborígenes más estudiados y mejor conocidos de Cuba.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los sistemas de agricultura que practicaban los agroalfareros de esta Isla, al igual que los de las demás Antillas Mayores, eran dos: el de roza, el más extendido entre ellos, que era el más antiguo y menos eficiente, y el de montones, el más reciente y más eficiente. El cultivo de roza consistía en despejar ciertas áreas de los bosques, talando los árboles, limpiando los arbustos y terminando la limpieza del terreno por medio del fuego. Para talar los árboles utilizaban las hachas de piedra pulida. Después removían con un palo aguzado (la coa) el terreno así obtenido y allí plantaban sus cultivos. Al cabo de dos o tres años, por agotamiento de los suelos, necesitaban nuevos terrenos y tenían que repetir las operaciones ya indicadas en áreas contiguas del bosque virgen. Este sistema lo emplearon desde su llegada a Cuba, hacia el siglo VIII.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El cultivo de montones, al parecer, se comenzó a utilizar por el siglo xi. Para esto se requería un terreno llano y despejado de la vegetación natural. Con las coas removían el terreno y levantaban pequeños montículos de tierra suelta, que tenían dos o tres metros de diámetro, formando hileras, y separados unos de otros por unos pocos metros. En esos pequeños montículos sembraban los tubérculos de yuca o los bejucos de boniato. Este sistema de cultivo daba cosechas, por unidad de área, mucho mayores que por el sistema de roza.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero a pesar de la mayor eficiencia del cultivo de montones, los aborígenes siguieron empleando el cultivo de roza, por ejemplo, en las laderas de los cerros, porque las fuertes lluvias, en esas condiciones, arrastraban los sembrados de montones&lt;br /&gt;
Los aborígenes de la etapa Agroalfarera utilizaban profusamente la cerámica ya bien desarrollada, principalmente en forma de vasijas, que utilizaban para cocer sus alimentos y conservar el agua, así como de burenes, que servían para tostar el pan de casabe que hacían de la yuca rallada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los arqueólogos han denominado a estos indocubanos agricultores y ceramistas &amp;quot;subtaínos&amp;quot; y &amp;quot;tainos&amp;quot;, atendiendo al mayor o menor grado del desarrollo socioeconómico alcanzado por esas comunidades, así como por ciertas características que presentan sus ajuares, principalmente en los rasgos decorativos de la cerámica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|&amp;quot;... pero entre esos cultivos predomina el de la yuca y algo menos el del boniato; también practicaban la recolección, la pesca y la caza menor.&amp;quot;}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tanto los subtaínos como los taínos corresponden a la gran familia aborigen sudamericana llamada &amp;quot;aruaca&amp;quot;. Los cronistas de Indias, principalmente el padre Las Casas y Gonzalo Fernández de Oviedo, nos han legado valiosas informaciones sobre estas comunidades primitivas antillanas; pero esos trabajos versan, casi exclusivamente, sobre los grupos aruacos, agricultores y ceramistas, que vivían en la isla La Española, Los comentarios enfocan, como es natural, la situación existente en esa área en la época del descubrimiento y en los primeros años de la conquista.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por otra parte, los trabajos arqueológicos realizados a partir del siglo pasado, pero sobre todo los efectuados en las últimas décadas de este siglo xx, nos suministran datos cada vez más precisos sobre estas comunidades primitivas. Así sabemos que la introducción de la cerámica y de la agricultura en las Antillas tuvo lugar en los comienzos de nuestra era, es decir, hace unos das mi. años. Indígenas&lt;br /&gt;
del grupo arúaco, con un nivel de desarrollo agrícola y ceramista bastante alta, partieron en esa época de la Península de Paria (en la costa Nordeste de Venezuela) y comenzaron a emigrar hacia las Antillas Menores, llegaron a Puerto Rico por el año [[150&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.]], desde donde se extendieron gradualmente por las Antillas Mayores y las Bahamas, durante un período de varios siglos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La llegada de los primeros grupos subtaínos a Cuba se remonta a una antigüedad mucho mayor de lo que se creía hasta hace algunos años. Fechados radiocarbónicos (C-14) obtenidos en 1963 por arqueólogos de la Academia de Ciencias de Cuba, en un residuario del área de Banes, provincia de Holguín, sirvieron de base para hacer estimados que nos permiten indicar que el arribo de estos aborígenes a nuestro país debe de haber tenido lugar por el [[siglo&amp;amp;nbsp;VIII]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En un proceso de muchos años, los aborígenes agricultores y ceramistas se fueron asentando en la parte oriental y central de Cuba, después de su llegada desde La Española; especialmente lo hicieron en el área de la actual provincia de Holguín, donde alcanzaron su máximo desarrollo demográfico.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los testimonios materiales del grupo subtaína, muy abundantes, han sido colectados por los arqueólogos en las provincias de Guantánamo, Holguín, Santiago de Cuba y Gramna; en diversas localidades de las de Camagüey y Ciego de Ávila; y en algunos sitios de Cienfuegos, Sancti Spíritus y Villa Clara, y muy pocos en la de Matanzas. Estos materiales han sido recogidos de residuarios que, por su magnitud, indican que se trataba de verdaderos asientos de poblados. En cambio, en las provincias de La Habana y Pinar del Río sólo se han obtenido, hasta ahora, restos de poblados pequeños o evidencias aisladas. En la Isla de la Juventud sólo se ha encontrado algún que otro objeto aislado correspondiente a estos grupos indocubanos.&lt;br /&gt;
El estudio de los sitios de habitación de estos aborígenes agroalfareros, hecho por los arqueólogos, indica que generalmente eran pequeños poblados con las casas dispuestas alrededor de un área central despejada, que ellos denominaban &amp;quot;batey&amp;quot;, y que era empleada para sus ceremonias y para el juego de pelota llamado &amp;quot;batos&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque algunos poblados se hicieron junto a&lt;br /&gt;
la costa, la mayoría aparecen tierra adentro, pero no muy alejados del mar. Su habitación en cuevas parece haber sido esporádica, pero éstas se usaron principalmente para depositar a sus muertos o como sitios en que tenían lugar ciertas ceremonias religiosas.&lt;br /&gt;
Las viviendas de los aborígenes agroalfareros, según los cronistas, tenían un cuerpo cilíndrico y techo cónico; las paredes estaban formadas con cañas y los techos cubiertos de hojas de palma; estas casas eran llamadas &amp;quot;caneyes&amp;quot; par los&lt;br /&gt;
indocubanos. Ellos también las hacían de forma rectangular, muy similares a los bohíos de nuestros campesinos; pero esta forma no era muy frecuente.&lt;br /&gt;
Hacían también cobertizos con palos y techumbres de hojas de palma, que utilizaban, entre otras cosas, para proteger las canoas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se puede apreciar, por los testimonios materiales encontrados en los sitios de habitación de estos aborígenes agroalfareros, que su ajuar era muy abundante y variado. En ellos se localiza gran cantidad de fragmentos de artefactos de cerámica, piedra, concha y hueso. Sabemos que empleaban la madera para hacer diversos objetos, entre los que se destacan las canoas; eran hábiles cesteros y dominaban las técnicas textiles; sobre éstas los españoles nos hablan de la confección de hamacas que hacían con hilos de algodón, además de otras cosas utilitarias.&lt;br /&gt;
Como hemos dicho, las evidencias cerámicas son muy abundantes, predominando los restos de vasijas de diversos tamaños y formas, algunas muy decoradas, que utilizaban para cocer sus alimentos y guardar agua. En la mayoría de los casos, las técnicas de decoración se realizaban por medio de incisiones o aplicaciones.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estas técnicas no incluyen el uso de pinturas. Otros artefactos de cerámica muy frecuentes son los burenes, que consisten en unos discos de barro cocido, con un diámetro que varía entre treinta y sesenta centímetros y de un grosor de uno y medio a cuatro centímetros. La superficie superior del disco era pulida, sobre la que depositaban la masa de yuca rallada de donde salía la torta de casabe después de horneada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los instrumentos de piedra son numerosos y variados. Entre ellos destacaremos las hachas de piedra pulida, denominadas &amp;quot;hachas petaloides&amp;quot;. Como ya dijimos, este instrumento era fundamental para la preparación de sus campos de cultivo, pero podía también servir para la guerra. Algunas, muy bien terminadas, deben de haberse utilizado para fines ceremoniales. Éstas alcanzan un alto grado de valor estético.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los percutores o martillos de piedra son abundantes. La mayoría de estos instrumentos consiste en piedras o guijarros muy duros, usados en su estado natural; aunque hay algunos que presentan formas geométricas: cúbicas, discoidales y rectangulares. Eran empleados para golpes o triturar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tanto los morteros como los majaderos de piedra aparecen en forma ocasional; estos últimos pueden ser de forma acampanada o cilíndrica, y de diversos tamaños.&lt;br /&gt;
También aparecen en el ajuar agroalfarero, en forma no muy abundante, amuletos o adornos muy bellas. Entre ellos se destacan los denominados &amp;quot;idolillos de piedra&amp;quot;, en forma de entes antropomórficos o antropozoomórficos, es decir, con rasgos humanos y de animales. Casi siempre se trata de una figura humana en posición acuclillada, con los&lt;br /&gt;
brazos adosados a los costados y las manos sobre el vientre.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los órganos genitales masculinos se muestran en forma muy conspicua. Estos idolillos presentan una taladradura transversal, a la altura de los hombros, que debe de haber servido para suspenderlos. El material de piedra empleado es; por regla general, 1a cuarcita y la jadeíta, aunque se han encontrado algunos hechos de la concha de grandes moluscos marinos o de hueso de animales, como el manatí.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Examinando las evidencias de desechos de comida en los residuarios agroalfareros, sólo encontramos restos de alimentos de origen animal, que varían de acuerdo con muchos factores, tales como la proximidad o no a la costa del sitio de habitación, la abundancia o escasez de determinada especie faúnica, etcétera. Pero, en general, encontramos huesos de jutía, manatí, aves, pescado, tortugas y otros reptiles, así como conchas de moluscos, tanto terrestres como marinos; también carapachos de cangrejos y otros crustáceos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La evidencia indirecta de la alimentación vegetal, nos la proporciona la presencia abundante, casi siempre, de fragmentos de burenes de cerámica, que para los arqueólogos es indicativo de la agricultura de la yuca.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque el material óseo humano recogido en los sitios agroalfareros, tanto subtaíno como taíno, no puede considerarse como muy abundante, nuestros antropólogos físicos consideran que todos sus cráneos aparecen con deformación artificial frontoccipital, del tipo clasificado como tabular oblicuo. Esta práctica cultural de la deformación craneana sólo aparece en Cuba asociada a los aborígenes de la etapa Agroalfarera. Los demás amerindios cubanos presentan cráneos normales, esto es, no deformados.&amp;lt;ref&amp;gt;[[E. Aleksandrenkov|Aleksandrenkov, E.]]: [http://www.cubaarqueologica.org/document/ht3.pdf ''Aborígenes de Cuba. Problemas y posibilidades de estudio''] (PDF), publicado en el sitio web Cuba Arqueológica (La&amp;amp;nbsp;Habana). Menciona los trabajos de [[Ernesto E. Tabío]].&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Credos religiosos==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Antes de la conquista y colonización de Cuba, la población aborigen no tenía un grado de desarrollo semejante al de otras culturas precolombinas, como los mayas, los aztecas o los incas. Los indígenas de Cuba no edificaron grandes templos ni ciudades. Los más avanzados, los taínos, construyeron comunidades denominadas bateyes, con viviendas que llamaron bohíos, caneyes y barbacoas. Se dedicaban a la agricultura y a la pesca, y eran alfareros. Poseían sus propios credos religiosos rudimentarios, pero que son difíciles de conocer debido a que no quedaron huellas estudiables.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una de las más curiosas manifestaciones era la propia mitología indígena, particularmente la taína, que distaba mucho de las complejas manifestaciones de las culturas de mesoamérica. La [[mitología taína]] se basaba fundamentalmente en el Sol, la Luna, el origen del sexo femenino y el diluvio. Algunas creencias sugerían que el Sol, la Luna y el hombre habían surgido de las cuevas o grutas, tal vez porque la mayor ía de sus antepasados no crearon asentamientos, y tenían en las cuevas su refugio seguro contra la intemperie. Sus credos religiosos eran elementales y consistían en una combinación de [[animismo]], el cemiísmo, el [[chamanismo]] o behiquismo; el culto a los antepasados y el [[totemismo]] o residuos totémicos. &amp;lt;ref&amp;gt;Fernando Portuondo del Prado: Historia de Cuba,Editorial Minerva, La Habana, pp. 40-50; 287-289.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Animismo===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era la creencia, según la cual los objetos inanimados poseían vida terrenal o extraterrenal o&lt;br /&gt;
estaban dotados de ciertos poderes mágicos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Cemiísmo===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era una creencia un poco más compleja, según la cual el cemí constituía un poder sobrenatural,&lt;br /&gt;
misterioso y enigmático, una verdadera deidad, que controlaba los destinos de los humanos y de la naturaleza en sus más diversas manifestaciones. Los especialistas consideran que la mitología aborigen estaba integrada por más de 30 personajes, de ellos unos 15 dioses o deidades, y más de 20 semidioses.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Según algunos especialistas, entre las deidades se destacaban Atabex, diosa madre del ser supremo y diosa de la fertilidad; Boynay, dios de la lluvia; Maidabó, dios de la sequía; Taiguabó, el espíritu del agua; Baibrama o Mabuya, dios maligno y una de las voces para definir el mal; y otros semidioses, como Opía, una especie de espíritu que servía de intermediario con algunos dioses.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Chamanismo o behiquismo===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era la creencia en los poderes mágicos de los behíques, es decir, los brujos o sacerdotes. Éstos estaban dotados de poderes para conversar con los muertos y adivinar el porvenir. Supuestamente, en diferentes ceremonias religiosas, como la cohobao cojoba, los behíques mantenían comunicación con el otro mundo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La cohoba consistía en absorber polvo de tabaco por un tubo en forma de Y, así como otros jugos y cocimientos de hierbas, después de un ayuno que pod ía durar varios días y hasta semanas. Lo practicabaprimero el cacique y después todos los presentes, sentados&lt;br /&gt;
en un respetuoso silencio. Cuando todos estaban embriagados o en éxtasis, el behíque respondía a las preguntas que se le hacían sobre el pasado, el presente&lt;br /&gt;
y el futuro, las dolencias o enfermedades, el nacimiento de hijos y otras inquietudes. Además de sus poderes mágicos, los behíques combinaban estas facultades con las de curanderos o médicos, que ayunaban junto a sus pacientes y tomaban los mismos cocimientos de hierbas o purgantes. Si los pacientes morían, tenían que soportar de algún modo la furia de los parientes de los fallecidos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Culto a los antepasados===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Provenía de la creencia de que los muertos, después de adquirir este estado especial, regresaban al mundo como espíritus, y no solo hacían acto de presencia, sino que ayudaban o maldecían a los familiares vivos. Cada grupo familiar tenía el suyo y los representaban en ídolos con figura humana, símbolos mágicos, amuletos y otros objetos consagrados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque los pobladores precolombinos o prehispá-nicos cubanos no construyeron templos propiamente dichos, practicaban ceremonias festivas y religiosas a&lt;br /&gt;
la que llamaban areítos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Éstos eran las fiestas por excelencia de los taínos. Aglomerados en el batey o centro del poblado, bailaban y cantaban al son de tambores durante largas horas, bajo la dirección de un maestro de ceremonia denominado tequina, el cual marcaba tanto el paso como el compás, y dictaba el tema que repetía el coro. En estas ceremonias religiosas se recitaban las genealogías de los diferentes caciques y sus más famosas obras, los recuerdos de los buenos y malos tiempos pasados, y otros temas de interés para la transmisión de los conocimientos de forma oral de la generación mayor a las generaciones más jóvenes. Los cronistas de la conquista han señalado que los aborígenes eran buenos bailadores. Cantaban al unísono y mientras centenares de participantes danzaban y narraban historias el resto mantenía el compás del baile y los cantos, y muy pocos se equivocaban. Estos credos y manifestaciones culturales preferentemente taínos fueron asimilados por los siboneyes, una comunidad aborigen anterior, aunque menos desarrollada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Totemismo o residuos totémicos===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era la manifestaci&lt;br /&gt;
ón de un sistema de creencias, según las cuales existía una especie de parentesco sobrenatural entre un individuo —o incluso parte o la totalidad de una tribu de aborígenes— y un tótem. Estos tótems, por lo general, eran figuras de diversas especies de animales, y en la minoría de los casos algunas plantas y objetos minerales, que se consideraban como emblemas protectores del individuo o la tribu, y en ocasiones como su antepasado o progenitor. Se asegura que, en ciertos casos, existían tótems de tipo especial para caciques y behíques; algunos específicos para cada uno de los sexos y otros comunes para todos los miembros de una tribu.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
También resultan interesantes las expresiones de las ceremonias aborígenes y sus costumbres funerarias, consideradas sagradas. Los funerales indígenas, como es natural, diferían mucho de las formas ulteriores introducidas por la conquista y la colonizaci ón. Incluso, los de las culturas siboney y arauaco (taínos y subtaínos), diferían entre sí. Los más conocidos —por los hallazgos y evidencias— son los enterramientos taínos. En la mayoría de los casos, éstos daban sepultura a los fallecidos en una especie de cementerios fuera de los poblados. Los cadáveres, por lo general, eran colocados de bruces o con las piernas recogidas, y en los alrededores se situaban algunos objetos que fuesen de utilidad en la otra vida, sobre todo por la ya mencionada creencia de que los fallecidos regresaban en forma de espíritus para proteger a las familias.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las enfermedades exóticas traídas por los conquistadores y el rudo trabajo esclavo hicieron que en menos de medio siglo casi fuese extinguida la población autóctona de Cuba, calculada en unos 300 mil habitantes, y de ellos —según ha sido estimado— solo quedaran alrededor de unos 4 mil. &amp;lt;ref&amp;gt;Emilio Roig de Leuchsenring: La Habana. Apuntes históricos, Publicaciones de la Oficina del Historiador de la Ciudad, La Habana, 1939.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La fundación de la Villa de San Cristóbal de La Habana se realizó en territorios del antiguo cacique aborigen Habaguanex. Aunque no abundan restos de estas comunidades aborígenes, se han hallado evidencias de la existencia indígena en diferentes zonas del territorio de lo que en la actualidad es la ciudad de La Habana. Ha habido hallazgos en los alrededores del río Santa Ana; en las cercanías de la playa Santa Fe; en el litoral oeste de la ciudad, donde se han encontrado algunos objetos valiosos, como los &amp;quot;dujes&amp;quot; o asientos ceremoniales de behíques y caciques. Estos últimos se exponen en el Museo Montané, una de las instituciones de la ciudad de La Habana relacionada con las culturas aborígenes. Otras zonas donde se han realizado hallazgos han sido las de Colinas de Villarreal, al noreste de la bahía habanera; las de Rincón de Guanabo, a unos 28 kilómetros al noreste de la ciudad; y en Jibacoa, un lugar aún más distante, a unos 50 kilómetros al este de la ciudad y en los límites de la provincia La Habana.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Véase también ==&lt;br /&gt;
* [[Agricultura aborígen en Cuba]]&lt;br /&gt;
* [[Medicina aborigen en Cuba]]&lt;br /&gt;
* [[Aborígenes en Mantua]]&lt;br /&gt;
* [[Presencia de los aborígenes en la zona de Guane]]&lt;br /&gt;
* [[Aborígenes en Guanajay]]&lt;br /&gt;
* [[Aborígenes en Matanzas]]&lt;br /&gt;
* [[Aborigenes en Remedios]]&lt;br /&gt;
* [[Presencia aborigen en Holguín]]&lt;br /&gt;
* [[Presencia aborigen en Unión de Reyes]]&lt;br /&gt;
* [[Aborígenes en Morón]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Fuentes==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{listaref}}&lt;br /&gt;
:* [http://www.lajiribilla.cu/pdf/crisol01.pdf «La cultura aborigen y sus credos religiosos»], artículo publicado en el sitio web La&amp;amp;nbsp;Jiribilla.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Enlaces externos==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*[http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2006-11-12/aborigenes-cubanos-eran-mas-que-recolectores-de-alimentos/ «Los aborígenes cubanos eran más que recolectores de alimentos»], artículo publicado el 12 de noviembre de 2006 en el sitio web Juventud Rebelde.&lt;br /&gt;
*[http://www.habanaenlinea.cu/mihabana/Especiales/gina_picart/16.html «Leyendas sobre los aborígenes cubanos»], artículo publicado en el sitio web Habana en Línea.&lt;br /&gt;
*[http://www.crisol.cult.cu/index.php?option=com_content&amp;amp;view=article&amp;amp;id=104:el-casabe-alimento-de-los-aborigenes-cubanos&amp;amp;catid=67:costumbres-y-tradiciones&amp;amp;Itemid=181 «El casabe: alimento de los aborígenes cubanos»], artículo publicado en el sitio web Crisol (Cuba).&lt;br /&gt;
*[http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2011-01-24/todavia-tenemos-aborigenes-en-cuba/ «¿Todavía tenemos aborígenes en Cuba?»], artículo publicado el 24 de enero de 2011 en el sitio web Juventud Rebelde.&lt;br /&gt;
*[http://cubaenfotos.blogcip.cu/2011/06/11/cementerio-aborigen-de-chorro-de-maita-holguin/ «Cementerio aborigen de Chorro de Maíta (Holguín)»], artículo publicado el 11 de junio de 2011 en el sitio web Cuba en Fotos.&lt;br /&gt;
*[http://www.zunzun.cu/new/leer.asp?Noticias_ID=1074 «Palabras aborígenes»], artículo publicado en el sitio web Zunzún (Cuba).&lt;br /&gt;
*[http://www.guerrillero.cu/index.php?option=com_content&amp;amp;view=article&amp;amp;id=7163:investigan-evidencias-de-practicas-funerarias-aborigenes-en-cuba&amp;amp;catid=41:noticias&amp;amp;Itemid=61 «Investigan evidencias de prácticas funerarias aborígenes en Cuba»], artículo publicado en el sitio web Guerrillero (Cuba).&lt;br /&gt;
*[http://www.revmatanzas.sld.cu/revista%20medica/ano%202005/vol3%202005/tema10.htm «Antropofagia en aborígenes de Cuba»], artículo publicado en 2005 en el sitio web de la ''Revista Matanzas''.&lt;br /&gt;
*[http://www.granma.cubaweb.cu/2011/03/24/nacional/artic12.html «Permanecen genes aborígenes en el ADN de la población cubana»], artículo publicado el 24 de marzo de 2011 en el sitio web Granma (La&amp;amp;nbsp;Habana).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Categoría: Historia de Cuba]]&lt;br /&gt;
[[Categoría: Sitios arqueológicos de Cuba]]&lt;br /&gt;
[[Categoría: Comunidades aborígenes]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Suyin patrimonio</name></author>
		
	</entry>
	<entry>
		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Abor%C3%ADgenes_de_Cuba&amp;diff=3306071</id>
		<title>Aborígenes de Cuba</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://www.ecured.cu/index.php?title=Abor%C3%ADgenes_de_Cuba&amp;diff=3306071"/>
		<updated>2019-02-21T18:03:01Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Suyin patrimonio: /* Periodizaciones */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Definición&lt;br /&gt;
|nombre=Aborígenes cubanos&lt;br /&gt;
|imagen=museoaborigendelchorrodemaita.jpg&lt;br /&gt;
|tamaño=&lt;br /&gt;
|concepto= En Cuba había tres grupos principales de aborígenes: los [[guanatahabeyes]], los [[siboney (aborigen)|siboneyes]] y los [[taínos]].&lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Pinturas_aborigenes.jpg|right|300px|thumb|Representación de las pictografías de los primeros aborígenes en Cuba encontradas en la cueva No. 1, [[Isla de la Juventud]].]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Aborígenes de la isla de Cuba'''. Los historiadores estiman que a la llegada de [[Cristóbal Colón]] a [[Cuba]], la isla estuvo habitada por unos 300&amp;amp;nbsp;000&amp;amp;nbsp;aborígenes. Eran pacíficos y amistosos, y estaban agrupados en tres grupos principales: los [[guanatahabeyes]] y [[siboneyes (etnia)|siboneyes]] (no ceramistas) y los [[taínos]] (ceramistas).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El clima noble, la variada flora con abundantes alimentos naturales desde frutas hasta [[tubérculos]] que aún hoy forman parte de la dieta de los cubanos como el [[boniato]] y la [[yuca]] y la inexistencia de animales peligrosos, favorecían de manera especial la [[vida]] de los pobladores originales del archipiélago. Entonces sólo los [[Huracán|huracanes]] –cuyo paso desde luego era imposible de pronosticar- constituían una amenaza a la vida, pero aún frente a ellos existía el amparo protector de las [[cueva|cuevas]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque la cultura aborigen fue prácticamente exterminada, se reconoce aún su presencia en comidas típicamente criollas, como el ajiaco, un cocido de carnes, tubérculos y vegetales; y el casabe, una especie de torta de yuca. Su lengua se mantiene aún para denominar lugares de la ciudad de La Habana, como Uyanó (en la actualidad Luyanó), nombre con el cual se designa un arroyo y un barrio habanero; Guasabacoa, nombre de una de las ensenadas de la bahía habanera; y Guanabacoa, territorio que en la lengua aborigen significa poblado entre colinas y manantiales, y en donde quedan muy pocos de sus descendientes mezclados con otras culturas posteriores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Poblamiento de Cuba ===&lt;br /&gt;
Entre las varias teorías que existen acerca de cómo se fue poblando el Caribe y, en particular, Cuba, se encuentran:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
1.      Entrada desde tierras suramericanas, a través del arco de islas que está frente a las costas de Venezuela, aprovechando las corrientes marinas, los vientos y la salida al mar del río Orinoco. O salida al mar para arriba al Caribe a través del río Magdalena, en Colombia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
2.      Posibilidad de arribar a Cuba desde el delta del río Mississippi y la península de la Florida, a través de Las Bahamas o, incluso, de forma directa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
3.      Ruta relacionada con Centroamérica, específicamente el área enmarcada entre Belice y Honduras, cuyas corrientes marinas y aéreas pueden haber favorecido la navegación por el interior del Caribe y el acercamiento a las pequeñas islas próximas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Periodizaciones ===&lt;br /&gt;
Las periodizaciones de las culturas aborígenes cubanas son diversas y componen una polémica no resuelta. Para su determinación, se ha tomado como punto de partida los modos de vida y producción, región geográfica, sitios con características excepcionales, utillaje, aspecto físico, etc.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el texto ''Elementos de geografía e historia antigua y moderna de Cuba'', de José María Latorre (siglo XIX), se clasifica a las comunidades aborígenes de la Isla, según la región en que vivían: los de oriente, son belicosos; los del centro, pacíficos y medrosos; los de occidente, groseros.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Fray Bartolomé de las Casas lega el concepto de que había unos habitantes salvajes, según su forma de vivir, llamados guanahatebeyes y otros llamados zibuneyes o siboneyes; sobre los taínos, dice que provienen de La Española. La clasificación decimonónica imperante divide a los habitantes justamente en taínos, ciboneyes y guanacabibes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Varios fueron los norteamericanos que visitaron Cuba interesados en los estudios arqueológicos y que incursionaron en expediciones a lo largo de la mayor de las Antillas. Uno de ellos, Jesse Walter Fewkes, clasificó a los pueblos del occidente, del oriente y los habitantes de las cayerías del sur y norte de Cuba en taínos, pescadores de los cayos y trogloditas. Para él había dos grupos bien diferenciados: los pobladores originales, que eran como salvajes, y los que habían alcanzado un nivel superior, provenientes de Puerto Rico y Haití o La Española.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1912], el francés H. Beauchat, en el ''Manual d'Archeologie americaine'', expuso que las culturas de la isla de Cuba podían clasificarse en guanacabibes, chibcha o guetare, calusa o timuka, aruaca o taína y los caribes. Pero esta nomenclatura presentaba conceptos erróneos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1921], [Mark Raymond Harrington] presentó la obra ''Cuba before Columbus'', en la cual explica que en Cuba habían vivido dos culturas: una ciboney-guanahatabey primitiva, y la taína, con mayor nivel de desarrollo, sitios habitacionales y mejores utensilios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1913], [Juan Antonio Alejandro de Jesús Coscuelluela y Barreras], que había sido designado ingeniero jefe del proyecto para desecar y deslindar los pantanosos terrenos de la ciénaga de Zapata, incursiona en el campo de la arqueología y la antropología. A partir de los estudios que realiza en distintos sitios, desde la antropología física, las formas de enterrar, las investigaciones zooarqueológicas, el análisis de las piezas de lítica y concha, establece posibles rutas migratorias, composición de los habitantes y propone clasificar a la población aborigen cubana en guanahatabeyes, habitantes con poco nivel de desarrollo en el occidente; aruacos, en los territorios centrales de Cuba, de procedencia Caribe; y los taínos hacia el oriente, provenientes del continente. Años después rectificó sus postulados, negó la presencia de la cultura caribe y delimitó las poblaciones sólo a taínos y ciboneyes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la obra ''Origins of the Tainan Culture'', Sven Loven propone la siguiente clasificación: guanahatabeyes, ciboneyes o lucayos y taínos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1926, Carlos García Robiou define en su tesis para optar por el grado académico de doctor en Ciencias Naturales, ''Idea de las culturas precolombinas de Cuba. El primer periodo de las exploraciones arqueológicas: trabajos realizados por Miguel Rodríguez Ferrer'', la existencia de cuatro culturas, la primera, originaria o primitiva, con escaso nivel de desarrollo, denominada ciboney; la segunda, subtaína, algo más avanzada que la anterior, y la tercera, la taína, con una agricultura y cerámica prósperas y rico ajuar. La cuarta cultura sería la correspondiente a los caribes, que según Robiou no habitaron en Cuba, pero incursionaron en sus costas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Elías Entralgo, autor de Esquema de sociografía indocubana (1937) clasificó a los aborígenes cubanos, de acuerdo con las corrientes conceptuales de la época, en guanahatabeyes o guanahatabibes o guanacabibes, exbuneyes y taínos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El profesor titular de Sociología Roberto Agramonte, en su libro Sociología (1940), divide las sociedades prehispánicas en función de la estructura económica sobre la cual descansaba la estructura política, familiar y religiosa. Denominó el Complejo Agrario Taíno y lo dividió en subcomplejos de acuerdo con la presencia de yuca, maíz, tabaco, fuego, tejido e hilado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Guanatahabeyes==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Indios Guanatahabeyes.jpg|miniatura|Indios Guanatahabeyes]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pertenecieron a la fase menos avanzada de las culturas aborígenes cubanas y se les considera los más primitivos pobladores del país. Aunque estuvieron muy extendidos, al momento de arribar los primeros europeos a Cuba se hallaban confinados al extremo oeste de la isla, en la zona del [[Cabo de San Antonio|Cabo de San Antonio]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las referencias históricas describen que utilizaban las cuevas y abrigos rocosos similares como refugio, y que se alimentaban de [[peces|pescados]] y [[moluscos]] marinos, así como de algunas frutas que recolectaban.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En una carta de [[Diego Velázquez (conquistador)|Diego Velázquez]] del día [[18 de abril|18 de abril]] de [[1515]], se afirma:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|Las viviendas de estos guanahatabibes es a manera de salvajes, porque no tienen casa, ni asientos, ni pueblos, ni labranzas, ni comen otra cosa sino las carnes por los montes y [[tortugas]] y pescado.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La [[Gubia de concha|gubia de concha]] – su principal instrumento- y vasijas, martillos, picos e incluso adornillos de [[caracol|caracoles]] han sido encontrados en los residuarios guanatahabeyes de Cuba, y en menor cuantía cuchillos de [[pedernal]] y otros aperos de piedras que se supone utilizaran para machacar y preparar carnes y algunas comidas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Siboneyes ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Indios siboneyes.jpg|miniatura|Indios siboneyes]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Más avanzados que los guanatahabeyes, los siboneyes lograron formas simétricas y un mayor acabado de sus distintos instrumentos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la mayoría de los casos los obtenían a partir de conchas o piedras para construir morteros, percutidores, majaderos, cucharas e instrumentos de corte.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Alrededor del año [[1500]] se localizaban en lo fundamental al norte de la actual provincia de [[Villa Clara]] y en los cayos del norte conocidos como [[Archipiélago Jardines del Rey|Jardines del Rey]]. También habitaban toda la franja costera sur de la región centro-este hasta el [[Golfo de Guacanayabo]], y el archipiélago [[Archipiélago Jardines de la Reina|Jardines de la Reina]], fundamentalmente dedicados a la pesca. Sin embargo, desde el punto de vista arqueológico los estudiosos les atribuyen una presencia casi generalizada por todo el país.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Taínos ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al igual que sus parientes los siboneyes – a quienes según los cronistas de la época tenían subyugados- los taínos provenían de la vecina isla [[La Española|La Española]], que hoy comparten la [[República Dominicana|República Dominicana]] y [[Haití|Haití]]. Localizados fundamentalmente en el centro y oriente de Cuba, los taínos fomentaron la agricultura y la alfarería, en las que lograron un alto nivel de desarrollo. Sus poblados comunales estructurados por [[caney|caneyes]] y [[bohío|bohíos]], indistintamente, eran pequeños pero bien organizados y el cacique era la máxima autoridad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las labores se distribuían en beneficio de todos, y así, mientras los hombres salían a cazar y pescar, para lo cual ya contaban con redes tejidas de algodón y anzuelos de espinas, las mujeres contribuían de manera decisiva a las siembras, la atención de los cultivos y las cosechas. También les estaban encomendada la producción alfarera, de finalidad utilitaria fundamentalmente cazuelas, burenes y otros, que utilizaban para cocinar los alimentos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se sabe que cultivaban el [[ají]], el [[maní]], el boniato, la yuca, de la cual producían el [[casabe]] –una torta de este tubérculo parecida al pan que todavía hoy se come en [[Camagüey]] y la zona oriental del país para acompañar las carnes-; el [[algodón]], que utilizaban para hacer sus hamacas y redes y, además, el [[maíz]] y el [[tabaco]], el cual consumían de preferencia asociado a distintas ceremonias.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En sus yacimientos se han encontrado gran cantidad de instrumentos de piedra como morteros, [[martillo|martillos]] y [[hacha|hachas]], así como ídolos de distinta naturaleza lítica pero de gran belleza y perfección, y unas piezas de maderas preciosas tipo banquetas llamadas dujo que utilizaban los caciques para sentarse.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desarrollaron además la cestería y la cordelería. Por su ubicación el este del país los taínos fueron los que más vinculados estuvieron a los duros procesos de conquista y colonización.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con el inicio de los repartimientos y encomiendas en [[1514]], fueron sometidos a esfuerzos extraordinarios en labores de explotación, constructivas y agrícolas. El trabajo forzado, las matanzas de escarmiento, los suicidios masivos para salvarse de la crueldad con que algunos conquistadores emprendieron su misión, los éxodos a islas y cayos en los alrededores, y asimismo algunas epidemias de enfermedades atípicas hasta entonces, diezmaron considerablemente la población aborigen, cuyos únicos descendientes actuales en Cuba se encuentran en zonas intrincadas de [[Guantánamo|Guantánamo]] próximas a [[Yateras|Yateras]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La historia recoge enfrentamientos organizados contra los españoles y los nombres de los [[cacique|caciques]] [[Hatuey|Hatuey]] y [[Guamá|Guamá]], como los primeros rebeldes cubanos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Cementerios aborígenes==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los cementerios aborígenes son sin duda alguna de muchísimo interés para la [[Arqueología]], de ahí que el estudio de los mismos permita profundizar grandemente en el mejor conocimiento de los primeros pobladores que habitaron el área, sacando a la luz nuevos descubrimientos a cerca de distintos aspectos somáticos y patológicos, así como de sus costumbres funerarias y de las características físico-antropológicas de sus primeros pobladores, cosa esta de la cual en un inicio existía poca información.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la isla, con el avance de los trabajos de campo realizados durante muchos años, se han venido estudiando algunos sitios de este tipo reportados con anterioridad, y se han descubierto otros. Se conocen en la actualidad varios cementerios aborígenes entre los cuales se encuentran: [[El Chorro de Maita]] (en [[Holguín]]),&amp;lt;ref&amp;gt;[http://www.nnc.cubaweb.cu/historia/historia30.htm «Aldea aborigen de Chorro de Maíta: realidad palpable»], artículo publicado en el sitio web Cuba Web.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
la [[Cueva de la Santa]] (en [[Ciudad de La Habana]]),&lt;br /&gt;
la [[Cueva del Perico 1]] (en [[Pinar del Río]]),&lt;br /&gt;
el sitio [[Canimar Abajo]] (en [[Matanzas]]),&lt;br /&gt;
la [[Cueva Calero]]&lt;br /&gt;
y finalmente los sitios [[La Habana|habaneros]]&lt;br /&gt;
[[Marien 2]] y&lt;br /&gt;
[[Bacuranao]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En las excavaciones arqueológicas realizadas en estos dos últimos cementerios aborígenes, participaron integrantes del [[Grupo Espeleológico Guamuhaya]] junto a miembros de otros grupos y a experimentados arqueólogos del Centro de [[Antropología]] perteneciente al [[Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente]] ([[CITMA]]) del país.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Sitio Bacuranao===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En agosto de [[1997]] se realizó la Quinta Campaña de Excavación Arqueológica en este sitio, ubicado en la [[Cueva del Infierno]], municipio habanero de [[San José de las Lajas]]. En dicha ocasión fueron encontrados los restos de cuatro individuos. Los entierros correspondieron a dos adultos y dos niños, uno de los cuales, un menor de corta edad, fue extraído en bloque para ser expuesto en el museo de la localidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esta excavación fue continuadora de la realizada en el [[1995]], la cual culminó con el descubrimiento de un gran cementerio aborigen del cual se extrajeron 54 osamentas completas. En esa ocasión el hallazgo incluyó huesos de 66&amp;amp;nbsp;personas, 57 de ellas menores de cuatro años de edad, tratándose de comunidades preagroalfareras con tradición [[mesolítica]] que poblaron la zona, con una economía de apropiación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La Cueva del Infierno no solo fue usada por comunidades de este grado de desarrollo solamente para enterrar a sus muertos, sino también como lugar de habitación según los resultados de la última campaña, en la que se detectó la presencia de tres grandes fogones que fueron utilizados para la cocción de alimentos. Por otra parte, otros grupos gentilicios de mayor desarrollo hicieron uso también, al parecer con otros fines, de esta cueva pues está reportada además como paradero de caza de grupos agroalfareros con tradición neolítica, habiéndose hallado en su interior numerosos fragmentos de vasijas de [[cerámica]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Sitio Marien 2===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde la década del 50 se conoce de la existencia del sitio que se conoce por Marien 2 debido a los trabajos de campo del Grupo Guamá de aquel entonces y también de los trabajos realizados por el fallecido arqueólogo cubano [[Ernesto Tabío]]. El sitio Marien&amp;amp;nbsp;2 se encuentra ubicado muy cerca de la [[Bahía de Mariel]], en el interior de una cueva.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el año [[1992]] se realizó la primera campaña de excavación arqueológica de este sitio, del cual se exhumaron restos de 50 individuos, de ellos 11&amp;amp;nbsp;adultos, 2&amp;amp;nbsp;subadultos y 37&amp;amp;nbsp;niños. Se extrajeron algunos entierros primarios y otros secundarios y según palabras del Dr. [[Gabino La&amp;amp;nbsp;Rosa]], jefe de la excavación, se pudo comprobar una relación muy interesante en las prácticas sepulcrales y es que prácticamente todos los adultos estaban acompañados por niños, lo cual amplió la visión de los aspectos sociales y culturales que tenían esto grupos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En marzo de [[1998]] se realizó la segunda campaña de excavación en este sitio y en esta ocasión se trabajó en 10&amp;amp;nbsp;entierros, la mayoría niños, se logró comprobar que en la cueva existe un área bien definida y delimitada a la izquierda que fue usada para entierros, en tanto que el área de la derecha fue sitio de habitación y en este fue hallado un inmenso [[fogón]] con abundante restos de la dieta de estos grupos que recolectaban, cazaban y pescaban. Habían restos de [[peces]], de [[bivalvo]]s, [[concha|conchas]] de [[moluscos]], [[jutía]]s, etc.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En esta ocasión se ratifica la presencia de ofrendas en los entierros, consistentes en valvas de ''[[Isognomus alatus]]'', y uno de los entierros (en la foto) tenía una gran [[cigua]] cerca del cráneo. También en cuanto a las costumbres funerarias, se van acumulando pruebas suficientes obtenidas de este y de otros cementerios aborígenes estudiados, que permiten negar la fabulación generalizada en Cuba en los años 1940 y 1950, de los entierros con la cabeza orientada al este. Se hallaron entierros con gran diferencia en la orientación de los cuerpos sin hallar una repetición absoluta, en esta foto se observa por la flecha que indica el norte que no está orientado exactamente este-oeste y además que la cabeza no está hacia el este sino al oeste.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Toda la tierra extraida se pasó por un tamiz para evitar la perdida de pequeños huesos de falanges u otras posibles evidencias de pequeñas dimensiones. Gracias al tamizado al instante es que en ocasiones se detecta, por la presencia de una pequeña evidencia, la proximidad de un entierro, aún cuando el excavador no lo ha notado, permitiendo a partir de ese instante, ser aún más meticulosos y precisos en el trabajo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Sitios arqueológicos aborígenes de Guanajay==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Guanajay]] es un municipio muy antiguo, su fundación data de [[1650]], según el historiador [[Luis Manuel Núñez]] y se dice que fue fundada por los españoles sobre un asentamiento aborigen. El propio topónimo Guanajay es un término aborigen, lo cual le da más veracidad a la afirmación anterior. Pero no siempre este poblado llevó ese nombre, según las viejas crónicas antiguamente se llamó Guamuhaya, topónimo igualmente aborigen.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A partir del año [[1990]] hasta [[1995]] se realizó en toda la isla el Censo Arqueológico Nacional por parte del Centro de Antropología del CITMA (Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio ambiente). Cada provincia tuvo un especialista al frente de dicho censo y [[Provincia La Habana]] fue dirigida por el Dr. Gabino La Rosa Corso, conocido arqueólogo cubano que ha trabajado tanto la Arqueología Aborigen como la Colonial, quien atendió directamente además del municipio, los municipios Caimito y Mariel que comparten sus fronteras con Guanajay.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego de la visita en [[1991]] a la localidad por parte del Dr. Gabino La Rosa, se descartó todo reporte antiguo de sitio, al no encontrarse en el recorrido de inspección, ninguna evidencia material consistente. A partir de este momento, interesados por revelar los secretos de la historia guanajayense, los miembros del Grupo Guamuhaya comenzaron con las prospecciones arqueológicas en Guanajay, partiendo del mapa topográfico de la localidad y siguiendo los posibles patrones de asentamiento, dada las características del terreno que fuesen apropiadas para tal fin, preferiblemente lugares con una fuente de agua cercana y en áreas poco afectadas por crecidas de ríos o arroyos. Se hicieron varias prospecciones del terreno en diferentes áreas sin hallar evidencias de superficie, hasta que a mediados de 1992 luego de muchas búsquedas, comenzaron los primeros descubrimientos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Gracias a la orientación metodológica y el asesoramiento recibido por parte del Doctor Gabino, en [[1994]] realizamos el primer reporte de sitio arqueológico y a partir de entonces el grupo pasó a llamarse Grupo EspeleoArqueológico hasta enero del [[2001]] en que volvió a la antigua denominación de Grupo Espeleológico, ya que las actividades puramente arqueológicas no están incluidas dentro del objeto social de la Sociedad Espeleológica de Cuba. En lo sucesivo el grupo se ha dedicado solamente a la visita, preservación y protección de los sitios descubiertos y reportados por el colectivo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así es que, hasta la fecha son tres los sitios arqueológicos aborígenes hallados y reportados por parte del GEG, cuyas evidencias han sido analizadas en el Centro de Antropología del CITMA. De ellos dos sitios a cielo abierto, ambos asentamientos aborígenes (Guanajay 2 y Jobo), y uno en cueva que es un campamento de caza (Guanajay 1).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El asentamiento aborigen Guanajay 2 presenta un gran taller de silex y se trata de un sitio Preagroalfarero con tradición mesolítca (mesolítico medio) o sea una comunidad gentilicia con una [[economía]] de apropiación. Igual filiación le han dado los especialistas al sitio Guanajay 1, en tanto que el sitio Jobo se trata de un Protoagroalfarero (mesolítico tardío), una comunidad que trabajaba la agricultura y tenía una alfarería incipiente. Este sitio constituye hasta el presente el Protoagroalfarero más occidental del país, siendo el más próximo de su tipo el sitio Banes 2 en el vecino municipio [[Caimito]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Asentamiento aborigen más antiguo de Cuba==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Farallones_de_Seboruco.jpg|miniatura|400px|Farallones de Seboruco]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una inapreciable reliquia histórica para el conocimiento humano resulta el sitio arqueológico los Farallones de Seboruco, el lugar más arcaico del asentamiento aborigen del archipiélago cubano, localizado en el municipio de Mayarí, de la oriental provincia de Holguín, un lugar de extraordinario valor científico y cultural que integra esencialmente el patrimonio cultural del pueblo cubano.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot;&amp;gt;[http://www.aldia.cu/index.php?mod=noticias&amp;amp;id=10611 «El asentamiento aborigen más antiguo de Cuba»], artículo publicado en el sitio web Al&amp;amp;nbsp;Día.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Su descubrimiento, por el doctor Antonio Núñez Jiménez, investigador ya fallecido, data del 1939. El hallazgo reveló la cultura más antigua de Cuba, la cual se remonta aproximadamente a seis mil años atrás. Los primeros habitantes de nuestra Isla, pertenecían al grupo protoarcaico, el cual no conocía el uso de la agricultura ni la cerámica e ignoraban el pulimento de las piedras, pero, sabían el secreto de la talla en madera.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sus utensilios para el trabajo consistían en cuchillos, destrales, majadores y otros instrumentos hechos de rocas sílex lasqueadas, piezas largas y filosas que empleaban en sus tareas de subsistencia y los ubican en la etapa preagroalfarera, ya que ésta se divide en tres fases denominada: temprana, media y tardía, la primera de ellas corresponden a los residuarios de Levisa y Seboruco que se caracterizan por la industria de las lascas y puntas de sílex.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La economía de dichos grupos protoarcaicos indocubanos, primeros habitantes de Cuba, dependendía de la caza, la pesca y la recolección por lo que sus comunidades generalmente eran nómadas. En los Farallones de Seboruco, hoy Monumento Nacional, fueron encontradas algunas evidencias de madera tallada que supone su función estaba dedicada a actividades rituales de acuerdo con su estructura, ya que semejan cetros. Según las investigaciones, los grupos aborígenes protoarcaicos se guarecían en cuevas para las prácticas necrológicas. Los enterramientos los hacían con algún desarrollo ritual; los cadáveres los sepultaban, situándoles objetos líticos al lado a manera de ofrendas funerarias.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Seboruco está conformado por varias cuevas donde aparecieron por primera vez pictografías en la zona oriental, las que se conservan aún en buen estado y se pueden apreciar dibujos en blanco y negro con estilo más bien abstracto y trazos lineales muy simple que muestran el arte rupestre de nuestra cultura prehistórica, considerada la más antigua manifestación artística hecha en nuestro país.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Otras excavaciones llevadas a cabo el 18 de mayo de 1979, encabezada por Núñez Jiménez, acompañado por José A. Viciedo y Carlos Betancourt, hicieron nuevos aportes de mayor valor para continuar esclareciendo la antigua cultura aborigen. A una profundidad de 0,30 metros fueron descubiertos huesos y otras piezas arqueológicas que revelaron parte de su dieta alimentaria. Para sorpresa de los investigadores fue encontrado un esqueleto que a pesar del deterioro por el tiempo, pudo reconstruirse su posición acuclillada y se estima perteneciera a una persona de 13&amp;amp;nbsp;años de edad del sexo femenino.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los Farallones de Seboruco representan un alto significado arqueológico. Aquí se han encontrado los sitios Seboruco III, IV, V, VI y VII, los que rodean el farallón y son las únicas zonas que parecen hayan sido habitadas hasta el momento, y además, por ser muy homogéneas pertenecen al grupo protoarcaico, el más antiguo de nuestra historia aborigen. Farallones de Seboruco es conocido internacionalmente por constituir un lugar clásico y típico para la investigación en el área antillana y muy especialmente para nuestro país. Posee un conclave básico en el entorno geobiológico y tiene también una relevancia cultural apreciable e indiscutible para las generaciones futuras y el desarrollo de las investigaciones que a allí se efectúan y que todavía no han concluido.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Etapas==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Etapa preagroalfarera (6000 a. n. e. hasta 1500 n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se incluye en ella a todos los grupos aborígenes cubanos que no practicaban la agricultura ni utilizaban la cerámica. Es decir, sus actividades económicas se reducían a la recolección de frutas, tubérculos, raíces silvestres, y también moluscos terrestres y marinos. Practicaban la pesca fluvial y marítima, así como la caza menor. En su fase más temprana es posible que algunos grupos practicasen la caza de animales de tamaño apreciable, sobrevivientes últimos de la extinguida fauna terrestre pleistocénica, así como de algunos grandes mamíferos marinos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Fase temprana (6000 a. n. e. - 1000 a. n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los aborígenes cubanos más antiguos están incluidos en esta fase. Algunos arqueólogos cubanos los denominan «protoarcaicos». Estos grupos aborígenes muy antiguos han sido descubiertos en esta última década y, por lo tanto, el conocimiento que tenemos de ellos no es muy amplio todavía.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En excavaciones realizadas en 1973 por arqueólogos de la Academia de Ciencias, asesorados por el doctor J. Kozlowski, de la Universidad de Cracovia, en el sitio Levisa&amp;amp;nbsp;I, descubierto por nosotros en el año 1964, en un abrigo rocoso de los farallones del Río Levisa -a poca distancia, al Sur, de las minas de Nicaro, provincia de Holguín- se encontraron en la capa más profunda de la excavación instrumentos de piedra tallada (es decir, hechos de piedras muy duras: sílex, chert, calcedonia, que al ser golpeados por el hombre con otra piedra producen lascas cortantes) entre los que figuraban grandes cuchillos, raspadores, buriles, etcétera.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se debe señalar que este conjunto de artefactos de piedra no corresponde en forma alguna con el ajuar de los grupos aboríge-nes cubanos conocidos por nosotros hasta entonces. En esa capa más profunda se encontraron algunos fragmentos de carbón vegetal provenientes de muy antiguos fogones, los que, al ser sometidos al análisis radiocarbónico (C-14) en un laboratorio de física nuclear, arrojaron un fechado de cinco mil ciento cuarenta años de antigüedad. Calibrado este fechado por métodos todavía más precisos nos dio una fecha muy próxima a los seis mil años de antigüedad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|Estos instrumentos consisten en grandes lascas, láminas y puntas, así como grandes núcleos de piedra.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con respecto a la llegada a Cuba de estos primitivos hombres, es muy interesante señalar que, de acuerdo con estudios nuestros realizados en 1979, por esa época el nivel del mar se encontraba a unos veinte metros por debajo del nivel actual, por lo que la configuración de las costas de algunas islas antillanas, especialmente las Bahamas y Cuba, era bastante diferente de lo que vemos en los mapas geográficos actuales, pero seguían siendo islas separadas unas de otras. La geología nos indica que la unión de las islas antillanas con las áreas continentales se produjo hace muchos millones de años; por otra parte, actualmente los cálculos más audaces de los especialistas en cuanto a la presencia del hombre en América no van más allá de los cincuenta mil años. Luego, estos primeros amerindios tuvieron forzosamente que llegar a las Antillas, inclusive a Cuba, por vía de la navegación, aunque fuera en su forma más rudimentaria.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A pesar de que se ha investigado y discutido mucho sobre el origen de esos antiguos aborígenes cubanos y sobre las rutas que siguieron para llegar a nuestras costas, esto es algo que no sabemos con certeza todavía. Sin embargo, se señalan tres, rutas potenciales: (a) del Sudeste de Estados Unidos hacia las Bahamas y de allí hasta Cuba (b) desde el Nordeste de la costa de Nicaragua, a través de una serie de islas e islotes que emergían entonces en el Mar Caribe, hasta Jamaica y de allí a Cuba, y (c) desde la costa Nordeste de Venezuela a las Antillas Menores, y después hacia las Antillas Mayores hasta llegar finalmente a Cuba. Las futuras investigaciones seguramente aclararán este interesante problema que afrontamos en la actualidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Otro sitio arqueológico que también corresponde a esta fase temprana (o Protoarcaica) de la etapa Preagroalfarera es el de los Farallones de Seboruco. Está situado a cinco kilómetros al Sursudeste de la población de Mayarí, en la provincia de Holguín.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1943, el doctor Antonio Núñez Jiménez descubrió este sitio e hizo algunas excavaciones. En los años 1960 y 1970. arqueólogos de nuestra Academia de Ciencias lo exploraron y excavaron en diversas oportunidades. Ahora, por su importancia, nos vamos a referir concretamente a las excavaciones realizadas por ellos en 1978. Este trabajo aportó valiosos datos relativos a algunos aspectos de la cultura de estos primitivos indocubanos, así como del medio ecológico, incluyendo al geológico. En el material colectado allí, aparecen artefactos de piedra tallada que son los de mayor tamaño y de tipo más primitivo encontrados en nuestro país hasta esa fecha. Por la literatura arqueológica publicada hasta ahora sobre las Antillas o la América Central, no se conocen artefactos de piedra similares. Estos instrumentos consisten en grandes lascas, láminas y puntas, así como grandes núcleos de piedra (de donde sacaban los anteriores instrumentos) poco explotados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se pudo advertir la existencia de varias etapas de desarrollo en la técnica de fabricación de herramientas de piedra tallada. Un resultado importante fue descubrir la fuente de aprovisionamiento de sílex de donde los primitivos hombres que habitaron el sitio de Seboruco obtenían la materia prima para elaborar las herramientas de piedra con que cazaban y trabajaban la madera.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Uno de los problemas que quedaron planteados, entre los resultados de esa excavación -en relación con la caza-, fue la presencia de las grandes puntas de piedra tallada y su posible implicación con el antiguo medio correspondiente a este yacimiento arqueológico, ya que en ese período (seis mil años o más) existían grandes mamíferos marinos en la costa, las llamadas «[[focas tropicales]]» ''([[Monachus tropicalis]])'' y, en la desembocadura de los ríos, el [[manatí]] ''([[Trichecizus manatus]])''.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
También en esa época pudo haber grandes mamíferos terrestres en el interior del país, como últimos representantes de la fauna pleistocénica; tal es el caso de los grandes perezosos (Megalocnus rodens) cuyos restos óseos se han encontrado con cierta frecuencia, pero cuya asociación con evidencias humanas parece todavía dudosa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lamentablemente, en ninguna de las expediciones al sitio Seboruco se ha podido obtener muestras para poder fechar por medio del radiocarbono (T-14) este interesantísimo sitio. No obstante, algunos investigadores estiman que la antigüedad de Seboruco, sobre todo la de la época más temprana, puede ser bastante superior a los seis mil o siete mil años. Para ello se basan fundamentalmente en la tipología de las grandes herramientas de piedra tallada que aparecido allí.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Fase media (2000 a. n. e. hasta 1000 n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pertenece a esta fase de la etapa Preagroalfarera el grupo cultural aborigen denominado Ciboney-Guayabo Blanco. Estos aborígenes no fueron conocidos; directa ni indirectamente, por los conquistadores españoles. El grupo lleva ese nombre porque sus primeras manifestaciones aparecieron en 1913, en el sitio de ese nombre, que está localizado en la Ciénaga Oriental de Zapata, al Nordeste de la Bahía de Cochinos, costa Sur de la provincia de Matanzas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los aborígenes que corresponden a esta fase media Preagroalfarera, en lo que respecta a sus actividades económicas, eran recolectores de frutos y raíces silvestres así como de moluscos marinos y terrestres; practicaban la pesca y la caza menor (por ejemplo, de las jutías). Sus sitios de habitación se manifiestan por las evidencias de amontonamientos de basura, que fluctúan en magnitud desde residuarios super-ficiales y pequeños hasta grandes montículos que llegan a tener hasta varias decenas de metros de diámetro y dos o tres metros de altura. Las evidencias de estos primitivos hombres las encontramos por toda la Isla, casi siempre en sitios costeros. En ocasiones habitaban en cuevas y abrigos rocosos, pero también lo hacían al aire libre.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|Son abundantes sus herramientas hechas de la concha de grandes moluscos marinos, como las gubias, que utilizaban para trabajar la madera.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Un caso típico de habitación, al aire libre, de aborígenes de esta fase media Preagroalfarera, nos lo brinda el gran residuario ubicado frente a la Cueva Funche, Península de Guanahacabibes, en el extremo occidental de la provincia de Pinar del Río. En 1966, arqueólogos de la Academia de Ciencias de Cuba, realizaron allí amplias y detalladas excavaciones.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tenía este depósito de basura aborigen unos cuarenta y seis metros en su eje este-oeste y cuarenta y dos metros en su eje norte-sur, siendo su altura máxima de uno y medio metros. Como resultado de estos trabajos se recolectaron muchas evidencias constituidas por una gran cantidad de artefactos de piedra y de concha de moluscos marinos de gran tamaño, todos de tosca factura. Entre los primeros se destacan los percutores o martillos y los majaderos, que servían para triturar semillas; entre las segundas, las gubias y 'vasijas. No se encontraron herramientas de piedra tallada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El examen de los restos de comida mostró una gran cantidad de huesos de diferentes especies de jutías, muchos carapachos de cangrejos y abundantes conchas de moluscos marinos de diferentes tamaños. Las muestras orgánicas colectadas en ese sitio fueron analizadas por medio del carbón radiactivo (C-14), las cuales dieron fechados de una antigüedad que varía entre los cuatro mil y dos mil años.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sobre las prácticas funerarias realizadas por los aborígenes del grupo Ciboney-Guayabo Blanco, típicos de esta fase media Preagroalfarera, tenemos abundante información de diferentes sitios; pero, a guisa de ejemplo, diremos que arqueólogos de nuestra Academia de Ciencias excavaron durante los años 1971 y 1972 la importante cueva funeraria conocida por el nombre de El Perico I, situada en las cercanías de Bahía Honda, provincia de Pinar del Río. Allí exhumaron unos cincuenta y un entierros de aborígenes Ciboney-Guayabo Blanco. De ese total, cuarenta eran de carácter primario, es decir, habían sido enterrados directamente en el suelo sin tocar para nada después los restos de los individuos; once eran de carácter secundario, es decir, el muerto había sido enterrado, pero posteriormente los aborígenes lo habían desenterrado. Hicieron como una especie de paquete con el cráneo y los huesos largos, y así lo habían vuelto a enterrar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los restos humanos excavados correspondían a treinta y tres niños y dieciocho adultos. No se observó que los entierros estuviesen orientados en relación con algún punto geográfico dado. Los entierros primarios aparecían en las capas medias y tardías; los secundarios, en las capas tempranas (o más antiguas) y estaban muy cubiertos de polvo rojo obtenido del mineral conocido por hematita, hecho partículas y bien triturado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Todos los cráneos colectados allí no presentaban deformación artificial, rasgo cultural de todos los aborígenes preagroalfareros y protoagrícolas de Cuba.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Fase tardía (100 a. n. e. - 1500 a. n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A esta fase tardía Preagroalfarera corresponde el grupo aborigen Ciboney-Cayo Redondo. Este grupo cultural se denomina así porque, en 1941, se hizo la primera excavación sistemática de un sitio de este complejo cultural en el cayuelo Cayo Redondo, ubicado junto a la costa cenagosa y de manglares muy cerca de La Fe, en la Bahía de Guadiana, parte Norte de la Península de Guanahacabibes, provincia de Pinar del Río.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los aborígenes que corresponden a esta fase tardía Preagroalfarera, en lo que respecta a sus actividades económicas, eran recolectores de frutos, raíces y&lt;br /&gt;
tubérculos silvestres, así como de moluscos marinos y terrestres; practicaban la pesca y la caza menor de jutías y aves. Estos hombres habitaron por todo nuestro territorio desde el [[años 90 a. n. e.|100&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.]] hasta la llegada de los españoles; no obstante, es probable que algunos grupos siguieran viviendo hasta el [[siglo&amp;amp;nbsp;XVII]] en lugares apartados y remotos de nuestro archipiélago. De acuerdo con los cronistas, tuvieron muy poco contacto con los conquistadores. Sus restos aparecen generalmente ubicados en sitios costeros y cenagosos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las principales zonas de Cuba donde se encuentran sus residuarios son la costa Sur de las provincias de Camagüey y Las Tunas, así como las áreas aledañas a la desembocadura del Río Cauto, en la provincia Granma. En todas estas áreas las evidencias dejadas por esos indocubanos son muy abundantes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las herramientas utilizadas por estos hombres, de acuerdo con las evidencias obtenidas por los arqueólogos, están formadas, en primer lugar, por instrumentos de piedra tales como majaderos y morteros, utilizados para moler y triturar granos y semillas de plantas silvestres. Algunos de estos artefactos presentan simetría bilateral y buen acabado superficial. También hacen buen uso de los instrumentos de piedra tallada, empleando el sílex, tales como cuchillos y raspadores. Son abundantes las herramientas hechas de la concha de grandes moluscos marinos, como las gubias, que utilizaban para trabajar la madera. Es notable el empleo que hace este grupo de los colorantes minerales; por ejemplo, de la hematita y la limonita, con los que obtenían polvos de color rojo y amarillo respectivamente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las prácticas funerarias de este grupo humano eran, en algunos casos, mucho más complejas que las de los aborígenes correspondientes a las fases temprana y media de la etapa Preagroalfarera; un ejemplo de esto lo tenemos en los resultados de la excavación hecha en 1941 por el doctor R. Herrera Fritot en la cueva funeraria de Los Niños, en Cayo Salinas, Bahía de Buenavista o Caguanes, provincia de Sancti Spíritus, en la costa Norte. Allí se encontró un interesante entierro colectivo de trece niños, que fluctuaban en edad desde uno hasta diez años. Sobre esto nos dice el doctor Herrera: «Con cada esqueleto colocaron una bola lítica, cuyo tamaño guarda relación con la edad del individuo».&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los entierros estaban dispuestos en forma más o menos circular, teniendo como centro el de un niño, al parecer más importante, pues presentaba como ofrendas dos &amp;quot;dagas&amp;quot; de piedra y también una bola de piedra, la más pulida de todas. Estas &amp;quot;dagas&amp;quot; y bolas de piedra parecen estar estrechamente relacionadas con los entierros de los aborígenes de esta fase tardía Preagroalfarera. Los cráneos de estos hombres, al igual que los de las fases temprana y media de esta etapa Preagroalfarera, no están deformados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Etapa protoagrícola (100 a. n. e. a 1000 n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los conocimientos que tenemos de los aborígenes que corresponden a esta etapa no son muy amplios, pues se han comenzado a estudiar en los últimos diez años. Podemos decir que esta etapa es transicional entre las etapas Preagroalfarera y Agroalfarera; en ella quedan enmarcadas algunas comunidades aborígenes cubanas que generalmente presentan un ajuar que se corresponde con la fase tardía de la etapa Preagroalfarera, es decir, similar al del Ciboney-Cayo Redondo, pero con evidencias ya de un limitado uso de las vasijas hechas de cerámica, casi siempre pequeñas y simples, digamos, con muy pocas decoraciones, si es que las tienen.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En ese ajuar nunca aparece el &amp;quot;burén&amp;quot;: torta de cerámica utilizada por los aborígenes agroalfareros para asar el pan de casabe hecho de la yuca y que, para los arqueólogos, es un indicativo indirecto de la agricultura de este tubérculo, ya bien desarrollada. Otras evidencias características de esta etapa Protoagrícola, sobre todo en sus fases temprana y media, es la abundancia de pequeñas herramientas de pie&lt;br /&gt;
dra tallada: cuchillos, raspadores, buriles, etcétera, a cuyo conjunto los especialistas denominan &amp;quot;microlítico&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1964 se localiza un sitio: el abrigo rocoso de Arroyo del Palo, muy próximo a Mayarí, provincia de Holguín, en que se presentaba un. ajuar típico del Ciboney-Cayo Redondo que, como sabemos, corresponde a la fase tardía de la etapa Preagroalfarera, pero con una presencia muy abundante de restos de vasijas de cerámica, a veces muy decoradas pero sólo por medio de simples incisiones; cerámica muy diferente a la que se ve en la etapa Agroalfarera de Cuba. A pesar de que en este sitio colectamos muchos fragmentos de vasijas de cerámica, no apareció ni un solo fragmento de burén. Igual ocurrió en otros sitios de la provincia de Holguín: Mejías y Santa Rosalía I. En aquella época pensamos que estos restos correspondían a una nueva cultura aborigen de Cuba: la que denominamos &amp;quot;Mayarí&amp;quot;. Sin embargo, hoy creemos que, en realidad, lo que habíamos descubierto era más bien una manifestación de la fase tardía de la etapa Protoagrícola.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estudios hechos en la década del setenta por el arqueólogo Ramón Dacal, de la Universidad de La Habana, en los sitios Canímar y Playitas, cercanos a la Bahía de Matanzas, así como en Aguas Verdes, en la costa Norte de la provincia de Guantánamo, nos dan lo que parecen ser las manifestaciones más tempranas de la etapa Protoagrícola.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estos aborígenes parecen haber habitado por toda la Isla, mostrando cierta preferencia por los sitios próximos a la costa en su fase temprana, y también tierra adentro en la fase tardía.&lt;br /&gt;
La duración de la etapa Protoagrícola de Cuba es de poco más de un milenio, desde aproximadamente el año [[siglo II a. n. e.|100&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.]] hasta el 1000&amp;amp;nbsp;[[nuestra era|n.&amp;amp;nbsp;e.]]; como se ve, traspasa en el tiempo y el desarrollo económico a las clásicas manifestaciones preagroalfareras tardías y las más tempranas de las agroalfareras. Los cráneos de estos hombres no son deformados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Etapa Agroalfarera (800-1500)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Comunidades_agricultores-ceramistas.jpg|300px|thumb|right|Comunidades aborígenes agricultoras-ceramistas.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En esta corta etapa, pues abarca sólo setecientos años, están incluidas todas aquellas comunidades aborígenes cubanas cuya economía de subsistencia se basaba principalmente en la agricultura de raíces, tubérculos y granos; pero entre esos cultivos predominaba el de la yuca y, algo menos, el del boniato. También practicaban la recolección, la pesca y la caza menor. Corresponde esta etapa a los aborígenes más estudiados y mejor conocidos de Cuba.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los sistemas de agricultura que practicaban los agroalfareros de esta Isla, al igual que los de las demás Antillas Mayores, eran dos: el de roza, el más extendido entre ellos, que era el más antiguo y menos eficiente, y el de montones, el más reciente y más eficiente. El cultivo de roza consistía en despejar ciertas áreas de los bosques, talando los árboles, limpiando los arbustos y terminando la limpieza del terreno por medio del fuego. Para talar los árboles utilizaban las hachas de piedra pulida. Después removían con un palo aguzado (la coa) el terreno así obtenido y allí plantaban sus cultivos. Al cabo de dos o tres años, por agotamiento de los suelos, necesitaban nuevos terrenos y tenían que repetir las operaciones ya indicadas en áreas contiguas del bosque virgen. Este sistema lo emplearon desde su llegada a Cuba, hacia el siglo VIII.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El cultivo de montones, al parecer, se comenzó a utilizar por el siglo xi. Para esto se requería un terreno llano y despejado de la vegetación natural. Con las coas removían el terreno y levantaban pequeños montículos de tierra suelta, que tenían dos o tres metros de diámetro, formando hileras, y separados unos de otros por unos pocos metros. En esos pequeños montículos sembraban los tubérculos de yuca o los bejucos de boniato. Este sistema de cultivo daba cosechas, por unidad de área, mucho mayores que por el sistema de roza.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero a pesar de la mayor eficiencia del cultivo de montones, los aborígenes siguieron empleando el cultivo de roza, por ejemplo, en las laderas de los cerros, porque las fuertes lluvias, en esas condiciones, arrastraban los sembrados de montones&lt;br /&gt;
Los aborígenes de la etapa Agroalfarera utilizaban profusamente la cerámica ya bien desarrollada, principalmente en forma de vasijas, que utilizaban para cocer sus alimentos y conservar el agua, así como de burenes, que servían para tostar el pan de casabe que hacían de la yuca rallada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los arqueólogos han denominado a estos indocubanos agricultores y ceramistas &amp;quot;subtaínos&amp;quot; y &amp;quot;tainos&amp;quot;, atendiendo al mayor o menor grado del desarrollo socioeconómico alcanzado por esas comunidades, así como por ciertas características que presentan sus ajuares, principalmente en los rasgos decorativos de la cerámica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|&amp;quot;... pero entre esos cultivos predomina el de la yuca y algo menos el del boniato; también practicaban la recolección, la pesca y la caza menor.&amp;quot;}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tanto los subtaínos como los taínos corresponden a la gran familia aborigen sudamericana llamada &amp;quot;aruaca&amp;quot;. Los cronistas de Indias, principalmente el padre Las Casas y Gonzalo Fernández de Oviedo, nos han legado valiosas informaciones sobre estas comunidades primitivas antillanas; pero esos trabajos versan, casi exclusivamente, sobre los grupos aruacos, agricultores y ceramistas, que vivían en la isla La Española, Los comentarios enfocan, como es natural, la situación existente en esa área en la época del descubrimiento y en los primeros años de la conquista.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por otra parte, los trabajos arqueológicos realizados a partir del siglo pasado, pero sobre todo los efectuados en las últimas décadas de este siglo xx, nos suministran datos cada vez más precisos sobre estas comunidades primitivas. Así sabemos que la introducción de la cerámica y de la agricultura en las Antillas tuvo lugar en los comienzos de nuestra era, es decir, hace unos das mi. años. Indígenas&lt;br /&gt;
del grupo arúaco, con un nivel de desarrollo agrícola y ceramista bastante alta, partieron en esa época de la Península de Paria (en la costa Nordeste de Venezuela) y comenzaron a emigrar hacia las Antillas Menores, llegaron a Puerto Rico por el año [[150&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.]], desde donde se extendieron gradualmente por las Antillas Mayores y las Bahamas, durante un período de varios siglos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La llegada de los primeros grupos subtaínos a Cuba se remonta a una antigüedad mucho mayor de lo que se creía hasta hace algunos años. Fechados radiocarbónicos (C-14) obtenidos en 1963 por arqueólogos de la Academia de Ciencias de Cuba, en un residuario del área de Banes, provincia de Holguín, sirvieron de base para hacer estimados que nos permiten indicar que el arribo de estos aborígenes a nuestro país debe de haber tenido lugar por el [[siglo&amp;amp;nbsp;VIII]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En un proceso de muchos años, los aborígenes agricultores y ceramistas se fueron asentando en la parte oriental y central de Cuba, después de su llegada desde La Española; especialmente lo hicieron en el área de la actual provincia de Holguín, donde alcanzaron su máximo desarrollo demográfico.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los testimonios materiales del grupo subtaína, muy abundantes, han sido colectados por los arqueólogos en las provincias de Guantánamo, Holguín, Santiago de Cuba y Gramna; en diversas localidades de las de Camagüey y Ciego de Ávila; y en algunos sitios de Cienfuegos, Sancti Spíritus y Villa Clara, y muy pocos en la de Matanzas. Estos materiales han sido recogidos de residuarios que, por su magnitud, indican que se trataba de verdaderos asientos de poblados. En cambio, en las provincias de La Habana y Pinar del Río sólo se han obtenido, hasta ahora, restos de poblados pequeños o evidencias aisladas. En la Isla de la Juventud sólo se ha encontrado algún que otro objeto aislado correspondiente a estos grupos indocubanos.&lt;br /&gt;
El estudio de los sitios de habitación de estos aborígenes agroalfareros, hecho por los arqueólogos, indica que generalmente eran pequeños poblados con las casas dispuestas alrededor de un área central despejada, que ellos denominaban &amp;quot;batey&amp;quot;, y que era empleada para sus ceremonias y para el juego de pelota llamado &amp;quot;batos&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque algunos poblados se hicieron junto a&lt;br /&gt;
la costa, la mayoría aparecen tierra adentro, pero no muy alejados del mar. Su habitación en cuevas parece haber sido esporádica, pero éstas se usaron principalmente para depositar a sus muertos o como sitios en que tenían lugar ciertas ceremonias religiosas.&lt;br /&gt;
Las viviendas de los aborígenes agroalfareros, según los cronistas, tenían un cuerpo cilíndrico y techo cónico; las paredes estaban formadas con cañas y los techos cubiertos de hojas de palma; estas casas eran llamadas &amp;quot;caneyes&amp;quot; par los&lt;br /&gt;
indocubanos. Ellos también las hacían de forma rectangular, muy similares a los bohíos de nuestros campesinos; pero esta forma no era muy frecuente.&lt;br /&gt;
Hacían también cobertizos con palos y techumbres de hojas de palma, que utilizaban, entre otras cosas, para proteger las canoas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se puede apreciar, por los testimonios materiales encontrados en los sitios de habitación de estos aborígenes agroalfareros, que su ajuar era muy abundante y variado. En ellos se localiza gran cantidad de fragmentos de artefactos de cerámica, piedra, concha y hueso. Sabemos que empleaban la madera para hacer diversos objetos, entre los que se destacan las canoas; eran hábiles cesteros y dominaban las técnicas textiles; sobre éstas los españoles nos hablan de la confección de hamacas que hacían con hilos de algodón, además de otras cosas utilitarias.&lt;br /&gt;
Como hemos dicho, las evidencias cerámicas son muy abundantes, predominando los restos de vasijas de diversos tamaños y formas, algunas muy decoradas, que utilizaban para cocer sus alimentos y guardar agua. En la mayoría de los casos, las técnicas de decoración se realizaban por medio de incisiones o aplicaciones.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estas técnicas no incluyen el uso de pinturas. Otros artefactos de cerámica muy frecuentes son los burenes, que consisten en unos discos de barro cocido, con un diámetro que varía entre treinta y sesenta centímetros y de un grosor de uno y medio a cuatro centímetros. La superficie superior del disco era pulida, sobre la que depositaban la masa de yuca rallada de donde salía la torta de casabe después de horneada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los instrumentos de piedra son numerosos y variados. Entre ellos destacaremos las hachas de piedra pulida, denominadas &amp;quot;hachas petaloides&amp;quot;. Como ya dijimos, este instrumento era fundamental para la preparación de sus campos de cultivo, pero podía también servir para la guerra. Algunas, muy bien terminadas, deben de haberse utilizado para fines ceremoniales. Éstas alcanzan un alto grado de valor estético.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los percutores o martillos de piedra son abundantes. La mayoría de estos instrumentos consiste en piedras o guijarros muy duros, usados en su estado natural; aunque hay algunos que presentan formas geométricas: cúbicas, discoidales y rectangulares. Eran empleados para golpes o triturar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tanto los morteros como los majaderos de piedra aparecen en forma ocasional; estos últimos pueden ser de forma acampanada o cilíndrica, y de diversos tamaños.&lt;br /&gt;
También aparecen en el ajuar agroalfarero, en forma no muy abundante, amuletos o adornos muy bellas. Entre ellos se destacan los denominados &amp;quot;idolillos de piedra&amp;quot;, en forma de entes antropomórficos o antropozoomórficos, es decir, con rasgos humanos y de animales. Casi siempre se trata de una figura humana en posición acuclillada, con los&lt;br /&gt;
brazos adosados a los costados y las manos sobre el vientre.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los órganos genitales masculinos se muestran en forma muy conspicua. Estos idolillos presentan una taladradura transversal, a la altura de los hombros, que debe de haber servido para suspenderlos. El material de piedra empleado es; por regla general, 1a cuarcita y la jadeíta, aunque se han encontrado algunos hechos de la concha de grandes moluscos marinos o de hueso de animales, como el manatí.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Examinando las evidencias de desechos de comida en los residuarios agroalfareros, sólo encontramos restos de alimentos de origen animal, que varían de acuerdo con muchos factores, tales como la proximidad o no a la costa del sitio de habitación, la abundancia o escasez de determinada especie faúnica, etcétera. Pero, en general, encontramos huesos de jutía, manatí, aves, pescado, tortugas y otros reptiles, así como conchas de moluscos, tanto terrestres como marinos; también carapachos de cangrejos y otros crustáceos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La evidencia indirecta de la alimentación vegetal, nos la proporciona la presencia abundante, casi siempre, de fragmentos de burenes de cerámica, que para los arqueólogos es indicativo de la agricultura de la yuca.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque el material óseo humano recogido en los sitios agroalfareros, tanto subtaíno como taíno, no puede considerarse como muy abundante, nuestros antropólogos físicos consideran que todos sus cráneos aparecen con deformación artificial frontoccipital, del tipo clasificado como tabular oblicuo. Esta práctica cultural de la deformación craneana sólo aparece en Cuba asociada a los aborígenes de la etapa Agroalfarera. Los demás amerindios cubanos presentan cráneos normales, esto es, no deformados.&amp;lt;ref&amp;gt;[[E. Aleksandrenkov|Aleksandrenkov, E.]]: [http://www.cubaarqueologica.org/document/ht3.pdf ''Aborígenes de Cuba. Problemas y posibilidades de estudio''] (PDF), publicado en el sitio web Cuba Arqueológica (La&amp;amp;nbsp;Habana). Menciona los trabajos de [[Ernesto E. Tabío]].&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Credos religiosos==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Antes de la conquista y colonización de Cuba, la población aborigen no tenía un grado de desarrollo semejante al de otras culturas precolombinas, como los mayas, los aztecas o los incas. Los indígenas de Cuba no edificaron grandes templos ni ciudades. Los más avanzados, los taínos, construyeron comunidades denominadas bateyes, con viviendas que llamaron bohíos, caneyes y barbacoas. Se dedicaban a la agricultura y a la pesca, y eran alfareros. Poseían sus propios credos religiosos rudimentarios, pero que son difíciles de conocer debido a que no quedaron huellas estudiables.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una de las más curiosas manifestaciones era la propia mitología indígena, particularmente la taína, que distaba mucho de las complejas manifestaciones de las culturas de mesoamérica. La [[mitología taína]] se basaba fundamentalmente en el Sol, la Luna, el origen del sexo femenino y el diluvio. Algunas creencias sugerían que el Sol, la Luna y el hombre habían surgido de las cuevas o grutas, tal vez porque la mayor ía de sus antepasados no crearon asentamientos, y tenían en las cuevas su refugio seguro contra la intemperie. Sus credos religiosos eran elementales y consistían en una combinación de [[animismo]], el cemiísmo, el [[chamanismo]] o behiquismo; el culto a los antepasados y el [[totemismo]] o residuos totémicos. &amp;lt;ref&amp;gt;Fernando Portuondo del Prado: Historia de Cuba,Editorial Minerva, La Habana, pp. 40-50; 287-289.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Animismo===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era la creencia, según la cual los objetos inanimados poseían vida terrenal o extraterrenal o&lt;br /&gt;
estaban dotados de ciertos poderes mágicos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Cemiísmo===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era una creencia un poco más compleja, según la cual el cemí constituía un poder sobrenatural,&lt;br /&gt;
misterioso y enigmático, una verdadera deidad, que controlaba los destinos de los humanos y de la naturaleza en sus más diversas manifestaciones. Los especialistas consideran que la mitología aborigen estaba integrada por más de 30 personajes, de ellos unos 15 dioses o deidades, y más de 20 semidioses.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Según algunos especialistas, entre las deidades se destacaban Atabex, diosa madre del ser supremo y diosa de la fertilidad; Boynay, dios de la lluvia; Maidabó, dios de la sequía; Taiguabó, el espíritu del agua; Baibrama o Mabuya, dios maligno y una de las voces para definir el mal; y otros semidioses, como Opía, una especie de espíritu que servía de intermediario con algunos dioses.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Chamanismo o behiquismo===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era la creencia en los poderes mágicos de los behíques, es decir, los brujos o sacerdotes. Éstos estaban dotados de poderes para conversar con los muertos y adivinar el porvenir. Supuestamente, en diferentes ceremonias religiosas, como la cohobao cojoba, los behíques mantenían comunicación con el otro mundo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La cohoba consistía en absorber polvo de tabaco por un tubo en forma de Y, así como otros jugos y cocimientos de hierbas, después de un ayuno que pod ía durar varios días y hasta semanas. Lo practicabaprimero el cacique y después todos los presentes, sentados&lt;br /&gt;
en un respetuoso silencio. Cuando todos estaban embriagados o en éxtasis, el behíque respondía a las preguntas que se le hacían sobre el pasado, el presente&lt;br /&gt;
y el futuro, las dolencias o enfermedades, el nacimiento de hijos y otras inquietudes. Además de sus poderes mágicos, los behíques combinaban estas facultades con las de curanderos o médicos, que ayunaban junto a sus pacientes y tomaban los mismos cocimientos de hierbas o purgantes. Si los pacientes morían, tenían que soportar de algún modo la furia de los parientes de los fallecidos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Culto a los antepasados===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Provenía de la creencia de que los muertos, después de adquirir este estado especial, regresaban al mundo como espíritus, y no solo hacían acto de presencia, sino que ayudaban o maldecían a los familiares vivos. Cada grupo familiar tenía el suyo y los representaban en ídolos con figura humana, símbolos mágicos, amuletos y otros objetos consagrados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque los pobladores precolombinos o prehispá-nicos cubanos no construyeron templos propiamente dichos, practicaban ceremonias festivas y religiosas a&lt;br /&gt;
la que llamaban areítos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Éstos eran las fiestas por excelencia de los taínos. Aglomerados en el batey o centro del poblado, bailaban y cantaban al son de tambores durante largas horas, bajo la dirección de un maestro de ceremonia denominado tequina, el cual marcaba tanto el paso como el compás, y dictaba el tema que repetía el coro. En estas ceremonias religiosas se recitaban las genealogías de los diferentes caciques y sus más famosas obras, los recuerdos de los buenos y malos tiempos pasados, y otros temas de interés para la transmisión de los conocimientos de forma oral de la generación mayor a las generaciones más jóvenes. Los cronistas de la conquista han señalado que los aborígenes eran buenos bailadores. Cantaban al unísono y mientras centenares de participantes danzaban y narraban historias el resto mantenía el compás del baile y los cantos, y muy pocos se equivocaban. Estos credos y manifestaciones culturales preferentemente taínos fueron asimilados por los siboneyes, una comunidad aborigen anterior, aunque menos desarrollada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Totemismo o residuos totémicos===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era la manifestaci&lt;br /&gt;
ón de un sistema de creencias, según las cuales existía una especie de parentesco sobrenatural entre un individuo —o incluso parte o la totalidad de una tribu de aborígenes— y un tótem. Estos tótems, por lo general, eran figuras de diversas especies de animales, y en la minoría de los casos algunas plantas y objetos minerales, que se consideraban como emblemas protectores del individuo o la tribu, y en ocasiones como su antepasado o progenitor. Se asegura que, en ciertos casos, existían tótems de tipo especial para caciques y behíques; algunos específicos para cada uno de los sexos y otros comunes para todos los miembros de una tribu.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
También resultan interesantes las expresiones de las ceremonias aborígenes y sus costumbres funerarias, consideradas sagradas. Los funerales indígenas, como es natural, diferían mucho de las formas ulteriores introducidas por la conquista y la colonizaci ón. Incluso, los de las culturas siboney y arauaco (taínos y subtaínos), diferían entre sí. Los más conocidos —por los hallazgos y evidencias— son los enterramientos taínos. En la mayoría de los casos, éstos daban sepultura a los fallecidos en una especie de cementerios fuera de los poblados. Los cadáveres, por lo general, eran colocados de bruces o con las piernas recogidas, y en los alrededores se situaban algunos objetos que fuesen de utilidad en la otra vida, sobre todo por la ya mencionada creencia de que los fallecidos regresaban en forma de espíritus para proteger a las familias.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las enfermedades exóticas traídas por los conquistadores y el rudo trabajo esclavo hicieron que en menos de medio siglo casi fuese extinguida la población autóctona de Cuba, calculada en unos 300 mil habitantes, y de ellos —según ha sido estimado— solo quedaran alrededor de unos 4 mil. &amp;lt;ref&amp;gt;Emilio Roig de Leuchsenring: La Habana. Apuntes históricos, Publicaciones de la Oficina del Historiador de la Ciudad, La Habana, 1939.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La fundación de la Villa de San Cristóbal de La Habana se realizó en territorios del antiguo cacique aborigen Habaguanex. Aunque no abundan restos de estas comunidades aborígenes, se han hallado evidencias de la existencia indígena en diferentes zonas del territorio de lo que en la actualidad es la ciudad de La Habana. Ha habido hallazgos en los alrededores del río Santa Ana; en las cercanías de la playa Santa Fe; en el litoral oeste de la ciudad, donde se han encontrado algunos objetos valiosos, como los &amp;quot;dujes&amp;quot; o asientos ceremoniales de behíques y caciques. Estos últimos se exponen en el Museo Montané, una de las instituciones de la ciudad de La Habana relacionada con las culturas aborígenes. Otras zonas donde se han realizado hallazgos han sido las de Colinas de Villarreal, al noreste de la bahía habanera; las de Rincón de Guanabo, a unos 28 kilómetros al noreste de la ciudad; y en Jibacoa, un lugar aún más distante, a unos 50 kilómetros al este de la ciudad y en los límites de la provincia La Habana.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Véase también ==&lt;br /&gt;
* [[Agricultura aborígen en Cuba]]&lt;br /&gt;
* [[Medicina aborigen en Cuba]]&lt;br /&gt;
* [[Aborígenes en Mantua]]&lt;br /&gt;
* [[Presencia de los aborígenes en la zona de Guane]]&lt;br /&gt;
* [[Aborígenes en Guanajay]]&lt;br /&gt;
* [[Aborígenes en Matanzas]]&lt;br /&gt;
* [[Aborigenes en Remedios]]&lt;br /&gt;
* [[Presencia aborigen en Holguín]]&lt;br /&gt;
* [[Presencia aborigen en Unión de Reyes]]&lt;br /&gt;
* [[Aborígenes en Morón]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Fuentes==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{listaref}}&lt;br /&gt;
:* [http://www.lajiribilla.cu/pdf/crisol01.pdf «La cultura aborigen y sus credos religiosos»], artículo publicado en el sitio web La&amp;amp;nbsp;Jiribilla.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Enlaces externos==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*[http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2006-11-12/aborigenes-cubanos-eran-mas-que-recolectores-de-alimentos/ «Los aborígenes cubanos eran más que recolectores de alimentos»], artículo publicado el 12 de noviembre de 2006 en el sitio web Juventud Rebelde.&lt;br /&gt;
*[http://www.habanaenlinea.cu/mihabana/Especiales/gina_picart/16.html «Leyendas sobre los aborígenes cubanos»], artículo publicado en el sitio web Habana en Línea.&lt;br /&gt;
*[http://www.crisol.cult.cu/index.php?option=com_content&amp;amp;view=article&amp;amp;id=104:el-casabe-alimento-de-los-aborigenes-cubanos&amp;amp;catid=67:costumbres-y-tradiciones&amp;amp;Itemid=181 «El casabe: alimento de los aborígenes cubanos»], artículo publicado en el sitio web Crisol (Cuba).&lt;br /&gt;
*[http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2011-01-24/todavia-tenemos-aborigenes-en-cuba/ «¿Todavía tenemos aborígenes en Cuba?»], artículo publicado el 24 de enero de 2011 en el sitio web Juventud Rebelde.&lt;br /&gt;
*[http://cubaenfotos.blogcip.cu/2011/06/11/cementerio-aborigen-de-chorro-de-maita-holguin/ «Cementerio aborigen de Chorro de Maíta (Holguín)»], artículo publicado el 11 de junio de 2011 en el sitio web Cuba en Fotos.&lt;br /&gt;
*[http://www.zunzun.cu/new/leer.asp?Noticias_ID=1074 «Palabras aborígenes»], artículo publicado en el sitio web Zunzún (Cuba).&lt;br /&gt;
*[http://www.guerrillero.cu/index.php?option=com_content&amp;amp;view=article&amp;amp;id=7163:investigan-evidencias-de-practicas-funerarias-aborigenes-en-cuba&amp;amp;catid=41:noticias&amp;amp;Itemid=61 «Investigan evidencias de prácticas funerarias aborígenes en Cuba»], artículo publicado en el sitio web Guerrillero (Cuba).&lt;br /&gt;
*[http://www.revmatanzas.sld.cu/revista%20medica/ano%202005/vol3%202005/tema10.htm «Antropofagia en aborígenes de Cuba»], artículo publicado en 2005 en el sitio web de la ''Revista Matanzas''.&lt;br /&gt;
*[http://www.granma.cubaweb.cu/2011/03/24/nacional/artic12.html «Permanecen genes aborígenes en el ADN de la población cubana»], artículo publicado el 24 de marzo de 2011 en el sitio web Granma (La&amp;amp;nbsp;Habana).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Categoría: Historia de Cuba]]&lt;br /&gt;
[[Categoría: Sitios arqueológicos de Cuba]]&lt;br /&gt;
[[Categoría: Comunidades aborígenes]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Suyin patrimonio</name></author>
		
	</entry>
	<entry>
		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Abor%C3%ADgenes_de_Cuba&amp;diff=3305878</id>
		<title>Aborígenes de Cuba</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://www.ecured.cu/index.php?title=Abor%C3%ADgenes_de_Cuba&amp;diff=3305878"/>
		<updated>2019-02-21T14:50:03Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Suyin patrimonio: /* Periodizaciones */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Definición&lt;br /&gt;
|nombre=Aborígenes cubanos&lt;br /&gt;
|imagen=museoaborigendelchorrodemaita.jpg&lt;br /&gt;
|tamaño=&lt;br /&gt;
|concepto= En Cuba había tres grupos principales de aborígenes: los [[guanatahabeyes]], los [[siboney (aborigen)|siboneyes]] y los [[taínos]].&lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Pinturas_aborigenes.jpg|right|300px|thumb|Representación de las pictografías de los primeros aborígenes en Cuba encontradas en la cueva No. 1, [[Isla de la Juventud]].]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Aborígenes de la isla de Cuba'''. Los historiadores estiman que a la llegada de [[Cristóbal Colón]] a [[Cuba]], la isla estuvo habitada por unos 300&amp;amp;nbsp;000&amp;amp;nbsp;aborígenes. Eran pacíficos y amistosos, y estaban agrupados en tres grupos principales: los [[guanatahabeyes]] y [[siboneyes (etnia)|siboneyes]] (no ceramistas) y los [[taínos]] (ceramistas).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El clima noble, la variada flora con abundantes alimentos naturales desde frutas hasta [[tubérculos]] que aún hoy forman parte de la dieta de los cubanos como el [[boniato]] y la [[yuca]] y la inexistencia de animales peligrosos, favorecían de manera especial la [[vida]] de los pobladores originales del archipiélago. Entonces sólo los [[Huracán|huracanes]] –cuyo paso desde luego era imposible de pronosticar- constituían una amenaza a la vida, pero aún frente a ellos existía el amparo protector de las [[cueva|cuevas]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque la cultura aborigen fue prácticamente exterminada, se reconoce aún su presencia en comidas típicamente criollas, como el ajiaco, un cocido de carnes, tubérculos y vegetales; y el casabe, una especie de torta de yuca. Su lengua se mantiene aún para denominar lugares de la ciudad de La Habana, como Uyanó (en la actualidad Luyanó), nombre con el cual se designa un arroyo y un barrio habanero; Guasabacoa, nombre de una de las ensenadas de la bahía habanera; y Guanabacoa, territorio que en la lengua aborigen significa poblado entre colinas y manantiales, y en donde quedan muy pocos de sus descendientes mezclados con otras culturas posteriores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Poblamiento de Cuba ===&lt;br /&gt;
Entre las varias teorías que existen acerca de cómo se fue poblando el Caribe y, en particular, Cuba, se encuentran:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
1.      Entrada desde tierras suramericanas, a través del arco de islas que está frente a las costas de Venezuela, aprovechando las corrientes marinas, los vientos y la salida al mar del río Orinoco. O salida al mar para arriba al Caribe a través del río Magdalena, en Colombia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
2.      Posibilidad de arribar a Cuba desde el delta del río Mississippi y la península de la Florida, a través de Las Bahamas o, incluso, de forma directa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
3.      Ruta relacionada con Centroamérica, específicamente el área enmarcada entre Belice y Honduras, cuyas corrientes marinas y aéreas pueden haber favorecido la navegación por el interior del Caribe y el acercamiento a las pequeñas islas próximas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Periodizaciones ===&lt;br /&gt;
Las periodizaciones de las culturas aborígenes cubanas son diversas y componen una polémica no resuelta. Para su determinación, se ha tomado como punto de partida los modos de vida y producción, región geográfica, sitios con características excepcionales, utillaje, aspecto físico, etc.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el texto ''Elementos de geografía e historia antigua y moderna de Cuba'', de José María Latorre (siglo XIX), se clasifica a las comunidades aborígenes de la Isla, según la región en que vivían: los de oriente, son belicosos; los del centro, pacíficos y medrosos; los de occidente, groseros.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Fray Bartolomé de las Casas lega el concepto de que había unos habitantes salvajes, según su forma de vivir, llamados guanahatebeyes y otros llamados zibuneyes o siboneyes; sobre los taínos, dice que provienen de La Española. La clasificación decimonónica imperante divide a los habitantes justamente en taínos, ciboneyes y guanacabibes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Varios fueron los norteamericanos que visitaron Cuba interesados en los estudios arqueológicos y que incursionaron en expediciones a lo largo de la mayor de las Antillas. Uno de ellos, Jesse Walter Fewkes, clasificó a los pueblos del occidente, del oriente y los habitantes de las cayerías del sur y norte de Cuba en taínos, pescadores de los cayos y trogloditas. Para él había dos grupos bien diferenciados: los pobladores originales, que eran como salvajes, y los que habían alcanzado un nivel superior, provenientes de Puerto Rico y Haití o La Española.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1912], el francés H. Beauchat, en el ''Manual d'Archeologie americaine'', expuso que las culturas de la isla de Cuba podían clasificarse en guanacabibes, chibcha o guetare, calusa o timuka, aruaca o taína y los caribes. Pero esta nomenclatura presentaba conceptos erróneos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1921], [Mark Raymond Harrington] presentó la obra ''Cuba before Columbus'', en la cual explica que en Cuba habían vivido dos culturas: una ciboney-guanahatabey primitiva, y la taína, con mayor nivel de desarrollo, sitios habitacionales y mejores utensilios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [1913], [Juan Antonio Alejandro de Jesús Coscuelluela y Barreras], que había sido designado ingeniero jefe del proyecto para desecar y deslindar los pantanosos terrenos de la ciénaga de Zapata, incursiona en el campo de la arqueología y la antropología. A partir de los estudios que realiza en distintos sitios, desde la antropología física, las formas de enterrar, las investigaciones zooarqueológicas, el análisis de las piezas de lítica y concha, establece posibles rutas migratorias, composición de los habitantes y propone clasificar a la población aborigen cubana en guanahatabeyes, habitantes con poco nivel de desarrollo en el occidente; aruacos, en los territorios centrales de Cuba, de procedencia Caribe; y los taínos hacia el oriente, provenientes del continente. Años después rectificó sus postulados, negó la presencia de la cultura caribe y delimitó las poblaciones sólo a taínos y ciboneyes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la obra ''Origins of the Tainan Culture'', Sven Loven propone la siguiente clasificación: guanahatabeyes, ciboneyes o lucayos y taínos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1926, Carlos García Robiou define en su tesis para optar por el grado académico de doctor en Ciencias Naturales, ''Idea de las culturas precolombinas de Cuba. El primer periodo de las exploraciones arqueológicas: trabajos realizados por Miguel Rodríguez Ferrer'', la existencia de cuatro culturas, la primera, originaria o primitiva, con escaso nivel de desarrollo, denominada ciboney; la segunda, subtaína, algo más avanzada que la anterior, y la tercera, la taína, con una agricultura y cerámica prósperas y rico ajuar. La cuarta cultura sería la correspondiente a los caribes, que según Robiou no habitaron en Cuba, pero incursionaron en sus costas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Guanatahabeyes==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Indios Guanatahabeyes.jpg|miniatura|Indios Guanatahabeyes]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pertenecieron a la fase menos avanzada de las culturas aborígenes cubanas y se les considera los más primitivos pobladores del país. Aunque estuvieron muy extendidos, al momento de arribar los primeros europeos a Cuba se hallaban confinados al extremo oeste de la isla, en la zona del [[Cabo de San Antonio|Cabo de San Antonio]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las referencias históricas describen que utilizaban las cuevas y abrigos rocosos similares como refugio, y que se alimentaban de [[peces|pescados]] y [[moluscos]] marinos, así como de algunas frutas que recolectaban.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En una carta de [[Diego Velázquez (conquistador)|Diego Velázquez]] del día [[18 de abril|18 de abril]] de [[1515]], se afirma:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|Las viviendas de estos guanahatabibes es a manera de salvajes, porque no tienen casa, ni asientos, ni pueblos, ni labranzas, ni comen otra cosa sino las carnes por los montes y [[tortugas]] y pescado.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La [[Gubia de concha|gubia de concha]] – su principal instrumento- y vasijas, martillos, picos e incluso adornillos de [[caracol|caracoles]] han sido encontrados en los residuarios guanatahabeyes de Cuba, y en menor cuantía cuchillos de [[pedernal]] y otros aperos de piedras que se supone utilizaran para machacar y preparar carnes y algunas comidas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Siboneyes ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Indios siboneyes.jpg|miniatura|Indios siboneyes]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Más avanzados que los guanatahabeyes, los siboneyes lograron formas simétricas y un mayor acabado de sus distintos instrumentos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la mayoría de los casos los obtenían a partir de conchas o piedras para construir morteros, percutidores, majaderos, cucharas e instrumentos de corte.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Alrededor del año [[1500]] se localizaban en lo fundamental al norte de la actual provincia de [[Villa Clara]] y en los cayos del norte conocidos como [[Archipiélago Jardines del Rey|Jardines del Rey]]. También habitaban toda la franja costera sur de la región centro-este hasta el [[Golfo de Guacanayabo]], y el archipiélago [[Archipiélago Jardines de la Reina|Jardines de la Reina]], fundamentalmente dedicados a la pesca. Sin embargo, desde el punto de vista arqueológico los estudiosos les atribuyen una presencia casi generalizada por todo el país.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Taínos ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al igual que sus parientes los siboneyes – a quienes según los cronistas de la época tenían subyugados- los taínos provenían de la vecina isla [[La Española|La Española]], que hoy comparten la [[República Dominicana|República Dominicana]] y [[Haití|Haití]]. Localizados fundamentalmente en el centro y oriente de Cuba, los taínos fomentaron la agricultura y la alfarería, en las que lograron un alto nivel de desarrollo. Sus poblados comunales estructurados por [[caney|caneyes]] y [[bohío|bohíos]], indistintamente, eran pequeños pero bien organizados y el cacique era la máxima autoridad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las labores se distribuían en beneficio de todos, y así, mientras los hombres salían a cazar y pescar, para lo cual ya contaban con redes tejidas de algodón y anzuelos de espinas, las mujeres contribuían de manera decisiva a las siembras, la atención de los cultivos y las cosechas. También les estaban encomendada la producción alfarera, de finalidad utilitaria fundamentalmente cazuelas, burenes y otros, que utilizaban para cocinar los alimentos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se sabe que cultivaban el [[ají]], el [[maní]], el boniato, la yuca, de la cual producían el [[casabe]] –una torta de este tubérculo parecida al pan que todavía hoy se come en [[Camagüey]] y la zona oriental del país para acompañar las carnes-; el [[algodón]], que utilizaban para hacer sus hamacas y redes y, además, el [[maíz]] y el [[tabaco]], el cual consumían de preferencia asociado a distintas ceremonias.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En sus yacimientos se han encontrado gran cantidad de instrumentos de piedra como morteros, [[martillo|martillos]] y [[hacha|hachas]], así como ídolos de distinta naturaleza lítica pero de gran belleza y perfección, y unas piezas de maderas preciosas tipo banquetas llamadas dujo que utilizaban los caciques para sentarse.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desarrollaron además la cestería y la cordelería. Por su ubicación el este del país los taínos fueron los que más vinculados estuvieron a los duros procesos de conquista y colonización.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con el inicio de los repartimientos y encomiendas en [[1514]], fueron sometidos a esfuerzos extraordinarios en labores de explotación, constructivas y agrícolas. El trabajo forzado, las matanzas de escarmiento, los suicidios masivos para salvarse de la crueldad con que algunos conquistadores emprendieron su misión, los éxodos a islas y cayos en los alrededores, y asimismo algunas epidemias de enfermedades atípicas hasta entonces, diezmaron considerablemente la población aborigen, cuyos únicos descendientes actuales en Cuba se encuentran en zonas intrincadas de [[Guantánamo|Guantánamo]] próximas a [[Yateras|Yateras]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La historia recoge enfrentamientos organizados contra los españoles y los nombres de los [[cacique|caciques]] [[Hatuey|Hatuey]] y [[Guamá|Guamá]], como los primeros rebeldes cubanos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Cementerios aborígenes==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los cementerios aborígenes son sin duda alguna de muchísimo interés para la [[Arqueología]], de ahí que el estudio de los mismos permita profundizar grandemente en el mejor conocimiento de los primeros pobladores que habitaron el área, sacando a la luz nuevos descubrimientos a cerca de distintos aspectos somáticos y patológicos, así como de sus costumbres funerarias y de las características físico-antropológicas de sus primeros pobladores, cosa esta de la cual en un inicio existía poca información.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la isla, con el avance de los trabajos de campo realizados durante muchos años, se han venido estudiando algunos sitios de este tipo reportados con anterioridad, y se han descubierto otros. Se conocen en la actualidad varios cementerios aborígenes entre los cuales se encuentran: [[El Chorro de Maita]] (en [[Holguín]]),&amp;lt;ref&amp;gt;[http://www.nnc.cubaweb.cu/historia/historia30.htm «Aldea aborigen de Chorro de Maíta: realidad palpable»], artículo publicado en el sitio web Cuba Web.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
la [[Cueva de la Santa]] (en [[Ciudad de La Habana]]),&lt;br /&gt;
la [[Cueva del Perico 1]] (en [[Pinar del Río]]),&lt;br /&gt;
el sitio [[Canimar Abajo]] (en [[Matanzas]]),&lt;br /&gt;
la [[Cueva Calero]]&lt;br /&gt;
y finalmente los sitios [[La Habana|habaneros]]&lt;br /&gt;
[[Marien 2]] y&lt;br /&gt;
[[Bacuranao]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En las excavaciones arqueológicas realizadas en estos dos últimos cementerios aborígenes, participaron integrantes del [[Grupo Espeleológico Guamuhaya]] junto a miembros de otros grupos y a experimentados arqueólogos del Centro de [[Antropología]] perteneciente al [[Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente]] ([[CITMA]]) del país.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Sitio Bacuranao===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En agosto de [[1997]] se realizó la Quinta Campaña de Excavación Arqueológica en este sitio, ubicado en la [[Cueva del Infierno]], municipio habanero de [[San José de las Lajas]]. En dicha ocasión fueron encontrados los restos de cuatro individuos. Los entierros correspondieron a dos adultos y dos niños, uno de los cuales, un menor de corta edad, fue extraído en bloque para ser expuesto en el museo de la localidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esta excavación fue continuadora de la realizada en el [[1995]], la cual culminó con el descubrimiento de un gran cementerio aborigen del cual se extrajeron 54 osamentas completas. En esa ocasión el hallazgo incluyó huesos de 66&amp;amp;nbsp;personas, 57 de ellas menores de cuatro años de edad, tratándose de comunidades preagroalfareras con tradición [[mesolítica]] que poblaron la zona, con una economía de apropiación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La Cueva del Infierno no solo fue usada por comunidades de este grado de desarrollo solamente para enterrar a sus muertos, sino también como lugar de habitación según los resultados de la última campaña, en la que se detectó la presencia de tres grandes fogones que fueron utilizados para la cocción de alimentos. Por otra parte, otros grupos gentilicios de mayor desarrollo hicieron uso también, al parecer con otros fines, de esta cueva pues está reportada además como paradero de caza de grupos agroalfareros con tradición neolítica, habiéndose hallado en su interior numerosos fragmentos de vasijas de [[cerámica]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Sitio Marien 2===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde la década del 50 se conoce de la existencia del sitio que se conoce por Marien 2 debido a los trabajos de campo del Grupo Guamá de aquel entonces y también de los trabajos realizados por el fallecido arqueólogo cubano [[Ernesto Tabío]]. El sitio Marien&amp;amp;nbsp;2 se encuentra ubicado muy cerca de la [[Bahía de Mariel]], en el interior de una cueva.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el año [[1992]] se realizó la primera campaña de excavación arqueológica de este sitio, del cual se exhumaron restos de 50 individuos, de ellos 11&amp;amp;nbsp;adultos, 2&amp;amp;nbsp;subadultos y 37&amp;amp;nbsp;niños. Se extrajeron algunos entierros primarios y otros secundarios y según palabras del Dr. [[Gabino La&amp;amp;nbsp;Rosa]], jefe de la excavación, se pudo comprobar una relación muy interesante en las prácticas sepulcrales y es que prácticamente todos los adultos estaban acompañados por niños, lo cual amplió la visión de los aspectos sociales y culturales que tenían esto grupos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En marzo de [[1998]] se realizó la segunda campaña de excavación en este sitio y en esta ocasión se trabajó en 10&amp;amp;nbsp;entierros, la mayoría niños, se logró comprobar que en la cueva existe un área bien definida y delimitada a la izquierda que fue usada para entierros, en tanto que el área de la derecha fue sitio de habitación y en este fue hallado un inmenso [[fogón]] con abundante restos de la dieta de estos grupos que recolectaban, cazaban y pescaban. Habían restos de [[peces]], de [[bivalvo]]s, [[concha|conchas]] de [[moluscos]], [[jutía]]s, etc.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En esta ocasión se ratifica la presencia de ofrendas en los entierros, consistentes en valvas de ''[[Isognomus alatus]]'', y uno de los entierros (en la foto) tenía una gran [[cigua]] cerca del cráneo. También en cuanto a las costumbres funerarias, se van acumulando pruebas suficientes obtenidas de este y de otros cementerios aborígenes estudiados, que permiten negar la fabulación generalizada en Cuba en los años 1940 y 1950, de los entierros con la cabeza orientada al este. Se hallaron entierros con gran diferencia en la orientación de los cuerpos sin hallar una repetición absoluta, en esta foto se observa por la flecha que indica el norte que no está orientado exactamente este-oeste y además que la cabeza no está hacia el este sino al oeste.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Toda la tierra extraida se pasó por un tamiz para evitar la perdida de pequeños huesos de falanges u otras posibles evidencias de pequeñas dimensiones. Gracias al tamizado al instante es que en ocasiones se detecta, por la presencia de una pequeña evidencia, la proximidad de un entierro, aún cuando el excavador no lo ha notado, permitiendo a partir de ese instante, ser aún más meticulosos y precisos en el trabajo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Sitios arqueológicos aborígenes de Guanajay==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Guanajay]] es un municipio muy antiguo, su fundación data de [[1650]], según el historiador [[Luis Manuel Núñez]] y se dice que fue fundada por los españoles sobre un asentamiento aborigen. El propio topónimo Guanajay es un término aborigen, lo cual le da más veracidad a la afirmación anterior. Pero no siempre este poblado llevó ese nombre, según las viejas crónicas antiguamente se llamó Guamuhaya, topónimo igualmente aborigen.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A partir del año [[1990]] hasta [[1995]] se realizó en toda la isla el Censo Arqueológico Nacional por parte del Centro de Antropología del CITMA (Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio ambiente). Cada provincia tuvo un especialista al frente de dicho censo y [[Provincia La Habana]] fue dirigida por el Dr. Gabino La Rosa Corso, conocido arqueólogo cubano que ha trabajado tanto la Arqueología Aborigen como la Colonial, quien atendió directamente además del municipio, los municipios Caimito y Mariel que comparten sus fronteras con Guanajay.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego de la visita en [[1991]] a la localidad por parte del Dr. Gabino La Rosa, se descartó todo reporte antiguo de sitio, al no encontrarse en el recorrido de inspección, ninguna evidencia material consistente. A partir de este momento, interesados por revelar los secretos de la historia guanajayense, los miembros del Grupo Guamuhaya comenzaron con las prospecciones arqueológicas en Guanajay, partiendo del mapa topográfico de la localidad y siguiendo los posibles patrones de asentamiento, dada las características del terreno que fuesen apropiadas para tal fin, preferiblemente lugares con una fuente de agua cercana y en áreas poco afectadas por crecidas de ríos o arroyos. Se hicieron varias prospecciones del terreno en diferentes áreas sin hallar evidencias de superficie, hasta que a mediados de 1992 luego de muchas búsquedas, comenzaron los primeros descubrimientos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Gracias a la orientación metodológica y el asesoramiento recibido por parte del Doctor Gabino, en [[1994]] realizamos el primer reporte de sitio arqueológico y a partir de entonces el grupo pasó a llamarse Grupo EspeleoArqueológico hasta enero del [[2001]] en que volvió a la antigua denominación de Grupo Espeleológico, ya que las actividades puramente arqueológicas no están incluidas dentro del objeto social de la Sociedad Espeleológica de Cuba. En lo sucesivo el grupo se ha dedicado solamente a la visita, preservación y protección de los sitios descubiertos y reportados por el colectivo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así es que, hasta la fecha son tres los sitios arqueológicos aborígenes hallados y reportados por parte del GEG, cuyas evidencias han sido analizadas en el Centro de Antropología del CITMA. De ellos dos sitios a cielo abierto, ambos asentamientos aborígenes (Guanajay 2 y Jobo), y uno en cueva que es un campamento de caza (Guanajay 1).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El asentamiento aborigen Guanajay 2 presenta un gran taller de silex y se trata de un sitio Preagroalfarero con tradición mesolítca (mesolítico medio) o sea una comunidad gentilicia con una [[economía]] de apropiación. Igual filiación le han dado los especialistas al sitio Guanajay 1, en tanto que el sitio Jobo se trata de un Protoagroalfarero (mesolítico tardío), una comunidad que trabajaba la agricultura y tenía una alfarería incipiente. Este sitio constituye hasta el presente el Protoagroalfarero más occidental del país, siendo el más próximo de su tipo el sitio Banes 2 en el vecino municipio [[Caimito]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Asentamiento aborigen más antiguo de Cuba==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Farallones_de_Seboruco.jpg|miniatura|400px|Farallones de Seboruco]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una inapreciable reliquia histórica para el conocimiento humano resulta el sitio arqueológico los Farallones de Seboruco, el lugar más arcaico del asentamiento aborigen del archipiélago cubano, localizado en el municipio de Mayarí, de la oriental provincia de Holguín, un lugar de extraordinario valor científico y cultural que integra esencialmente el patrimonio cultural del pueblo cubano.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot;&amp;gt;[http://www.aldia.cu/index.php?mod=noticias&amp;amp;id=10611 «El asentamiento aborigen más antiguo de Cuba»], artículo publicado en el sitio web Al&amp;amp;nbsp;Día.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Su descubrimiento, por el doctor Antonio Núñez Jiménez, investigador ya fallecido, data del 1939. El hallazgo reveló la cultura más antigua de Cuba, la cual se remonta aproximadamente a seis mil años atrás. Los primeros habitantes de nuestra Isla, pertenecían al grupo protoarcaico, el cual no conocía el uso de la agricultura ni la cerámica e ignoraban el pulimento de las piedras, pero, sabían el secreto de la talla en madera.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sus utensilios para el trabajo consistían en cuchillos, destrales, majadores y otros instrumentos hechos de rocas sílex lasqueadas, piezas largas y filosas que empleaban en sus tareas de subsistencia y los ubican en la etapa preagroalfarera, ya que ésta se divide en tres fases denominada: temprana, media y tardía, la primera de ellas corresponden a los residuarios de Levisa y Seboruco que se caracterizan por la industria de las lascas y puntas de sílex.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La economía de dichos grupos protoarcaicos indocubanos, primeros habitantes de Cuba, dependendía de la caza, la pesca y la recolección por lo que sus comunidades generalmente eran nómadas. En los Farallones de Seboruco, hoy Monumento Nacional, fueron encontradas algunas evidencias de madera tallada que supone su función estaba dedicada a actividades rituales de acuerdo con su estructura, ya que semejan cetros. Según las investigaciones, los grupos aborígenes protoarcaicos se guarecían en cuevas para las prácticas necrológicas. Los enterramientos los hacían con algún desarrollo ritual; los cadáveres los sepultaban, situándoles objetos líticos al lado a manera de ofrendas funerarias.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Seboruco está conformado por varias cuevas donde aparecieron por primera vez pictografías en la zona oriental, las que se conservan aún en buen estado y se pueden apreciar dibujos en blanco y negro con estilo más bien abstracto y trazos lineales muy simple que muestran el arte rupestre de nuestra cultura prehistórica, considerada la más antigua manifestación artística hecha en nuestro país.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Otras excavaciones llevadas a cabo el 18 de mayo de 1979, encabezada por Núñez Jiménez, acompañado por José A. Viciedo y Carlos Betancourt, hicieron nuevos aportes de mayor valor para continuar esclareciendo la antigua cultura aborigen. A una profundidad de 0,30 metros fueron descubiertos huesos y otras piezas arqueológicas que revelaron parte de su dieta alimentaria. Para sorpresa de los investigadores fue encontrado un esqueleto que a pesar del deterioro por el tiempo, pudo reconstruirse su posición acuclillada y se estima perteneciera a una persona de 13&amp;amp;nbsp;años de edad del sexo femenino.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los Farallones de Seboruco representan un alto significado arqueológico. Aquí se han encontrado los sitios Seboruco III, IV, V, VI y VII, los que rodean el farallón y son las únicas zonas que parecen hayan sido habitadas hasta el momento, y además, por ser muy homogéneas pertenecen al grupo protoarcaico, el más antiguo de nuestra historia aborigen. Farallones de Seboruco es conocido internacionalmente por constituir un lugar clásico y típico para la investigación en el área antillana y muy especialmente para nuestro país. Posee un conclave básico en el entorno geobiológico y tiene también una relevancia cultural apreciable e indiscutible para las generaciones futuras y el desarrollo de las investigaciones que a allí se efectúan y que todavía no han concluido.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Etapas==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Etapa preagroalfarera (6000 a. n. e. hasta 1500 n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se incluye en ella a todos los grupos aborígenes cubanos que no practicaban la agricultura ni utilizaban la cerámica. Es decir, sus actividades económicas se reducían a la recolección de frutas, tubérculos, raíces silvestres, y también moluscos terrestres y marinos. Practicaban la pesca fluvial y marítima, así como la caza menor. En su fase más temprana es posible que algunos grupos practicasen la caza de animales de tamaño apreciable, sobrevivientes últimos de la extinguida fauna terrestre pleistocénica, así como de algunos grandes mamíferos marinos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Fase temprana (6000 a. n. e. - 1000 a. n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los aborígenes cubanos más antiguos están incluidos en esta fase. Algunos arqueólogos cubanos los denominan «protoarcaicos». Estos grupos aborígenes muy antiguos han sido descubiertos en esta última década y, por lo tanto, el conocimiento que tenemos de ellos no es muy amplio todavía.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En excavaciones realizadas en 1973 por arqueólogos de la Academia de Ciencias, asesorados por el doctor J. Kozlowski, de la Universidad de Cracovia, en el sitio Levisa&amp;amp;nbsp;I, descubierto por nosotros en el año 1964, en un abrigo rocoso de los farallones del Río Levisa -a poca distancia, al Sur, de las minas de Nicaro, provincia de Holguín- se encontraron en la capa más profunda de la excavación instrumentos de piedra tallada (es decir, hechos de piedras muy duras: sílex, chert, calcedonia, que al ser golpeados por el hombre con otra piedra producen lascas cortantes) entre los que figuraban grandes cuchillos, raspadores, buriles, etcétera.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se debe señalar que este conjunto de artefactos de piedra no corresponde en forma alguna con el ajuar de los grupos aboríge-nes cubanos conocidos por nosotros hasta entonces. En esa capa más profunda se encontraron algunos fragmentos de carbón vegetal provenientes de muy antiguos fogones, los que, al ser sometidos al análisis radiocarbónico (C-14) en un laboratorio de física nuclear, arrojaron un fechado de cinco mil ciento cuarenta años de antigüedad. Calibrado este fechado por métodos todavía más precisos nos dio una fecha muy próxima a los seis mil años de antigüedad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|Estos instrumentos consisten en grandes lascas, láminas y puntas, así como grandes núcleos de piedra.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con respecto a la llegada a Cuba de estos primitivos hombres, es muy interesante señalar que, de acuerdo con estudios nuestros realizados en 1979, por esa época el nivel del mar se encontraba a unos veinte metros por debajo del nivel actual, por lo que la configuración de las costas de algunas islas antillanas, especialmente las Bahamas y Cuba, era bastante diferente de lo que vemos en los mapas geográficos actuales, pero seguían siendo islas separadas unas de otras. La geología nos indica que la unión de las islas antillanas con las áreas continentales se produjo hace muchos millones de años; por otra parte, actualmente los cálculos más audaces de los especialistas en cuanto a la presencia del hombre en América no van más allá de los cincuenta mil años. Luego, estos primeros amerindios tuvieron forzosamente que llegar a las Antillas, inclusive a Cuba, por vía de la navegación, aunque fuera en su forma más rudimentaria.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A pesar de que se ha investigado y discutido mucho sobre el origen de esos antiguos aborígenes cubanos y sobre las rutas que siguieron para llegar a nuestras costas, esto es algo que no sabemos con certeza todavía. Sin embargo, se señalan tres, rutas potenciales: (a) del Sudeste de Estados Unidos hacia las Bahamas y de allí hasta Cuba (b) desde el Nordeste de la costa de Nicaragua, a través de una serie de islas e islotes que emergían entonces en el Mar Caribe, hasta Jamaica y de allí a Cuba, y (c) desde la costa Nordeste de Venezuela a las Antillas Menores, y después hacia las Antillas Mayores hasta llegar finalmente a Cuba. Las futuras investigaciones seguramente aclararán este interesante problema que afrontamos en la actualidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Otro sitio arqueológico que también corresponde a esta fase temprana (o Protoarcaica) de la etapa Preagroalfarera es el de los Farallones de Seboruco. Está situado a cinco kilómetros al Sursudeste de la población de Mayarí, en la provincia de Holguín.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1943, el doctor Antonio Núñez Jiménez descubrió este sitio e hizo algunas excavaciones. En los años 1960 y 1970. arqueólogos de nuestra Academia de Ciencias lo exploraron y excavaron en diversas oportunidades. Ahora, por su importancia, nos vamos a referir concretamente a las excavaciones realizadas por ellos en 1978. Este trabajo aportó valiosos datos relativos a algunos aspectos de la cultura de estos primitivos indocubanos, así como del medio ecológico, incluyendo al geológico. En el material colectado allí, aparecen artefactos de piedra tallada que son los de mayor tamaño y de tipo más primitivo encontrados en nuestro país hasta esa fecha. Por la literatura arqueológica publicada hasta ahora sobre las Antillas o la América Central, no se conocen artefactos de piedra similares. Estos instrumentos consisten en grandes lascas, láminas y puntas, así como grandes núcleos de piedra (de donde sacaban los anteriores instrumentos) poco explotados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se pudo advertir la existencia de varias etapas de desarrollo en la técnica de fabricación de herramientas de piedra tallada. Un resultado importante fue descubrir la fuente de aprovisionamiento de sílex de donde los primitivos hombres que habitaron el sitio de Seboruco obtenían la materia prima para elaborar las herramientas de piedra con que cazaban y trabajaban la madera.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Uno de los problemas que quedaron planteados, entre los resultados de esa excavación -en relación con la caza-, fue la presencia de las grandes puntas de piedra tallada y su posible implicación con el antiguo medio correspondiente a este yacimiento arqueológico, ya que en ese período (seis mil años o más) existían grandes mamíferos marinos en la costa, las llamadas «[[focas tropicales]]» ''([[Monachus tropicalis]])'' y, en la desembocadura de los ríos, el [[manatí]] ''([[Trichecizus manatus]])''.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
También en esa época pudo haber grandes mamíferos terrestres en el interior del país, como últimos representantes de la fauna pleistocénica; tal es el caso de los grandes perezosos (Megalocnus rodens) cuyos restos óseos se han encontrado con cierta frecuencia, pero cuya asociación con evidencias humanas parece todavía dudosa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lamentablemente, en ninguna de las expediciones al sitio Seboruco se ha podido obtener muestras para poder fechar por medio del radiocarbono (T-14) este interesantísimo sitio. No obstante, algunos investigadores estiman que la antigüedad de Seboruco, sobre todo la de la época más temprana, puede ser bastante superior a los seis mil o siete mil años. Para ello se basan fundamentalmente en la tipología de las grandes herramientas de piedra tallada que aparecido allí.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Fase media (2000 a. n. e. hasta 1000 n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pertenece a esta fase de la etapa Preagroalfarera el grupo cultural aborigen denominado Ciboney-Guayabo Blanco. Estos aborígenes no fueron conocidos; directa ni indirectamente, por los conquistadores españoles. El grupo lleva ese nombre porque sus primeras manifestaciones aparecieron en 1913, en el sitio de ese nombre, que está localizado en la Ciénaga Oriental de Zapata, al Nordeste de la Bahía de Cochinos, costa Sur de la provincia de Matanzas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los aborígenes que corresponden a esta fase media Preagroalfarera, en lo que respecta a sus actividades económicas, eran recolectores de frutos y raíces silvestres así como de moluscos marinos y terrestres; practicaban la pesca y la caza menor (por ejemplo, de las jutías). Sus sitios de habitación se manifiestan por las evidencias de amontonamientos de basura, que fluctúan en magnitud desde residuarios super-ficiales y pequeños hasta grandes montículos que llegan a tener hasta varias decenas de metros de diámetro y dos o tres metros de altura. Las evidencias de estos primitivos hombres las encontramos por toda la Isla, casi siempre en sitios costeros. En ocasiones habitaban en cuevas y abrigos rocosos, pero también lo hacían al aire libre.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|Son abundantes sus herramientas hechas de la concha de grandes moluscos marinos, como las gubias, que utilizaban para trabajar la madera.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Un caso típico de habitación, al aire libre, de aborígenes de esta fase media Preagroalfarera, nos lo brinda el gran residuario ubicado frente a la Cueva Funche, Península de Guanahacabibes, en el extremo occidental de la provincia de Pinar del Río. En 1966, arqueólogos de la Academia de Ciencias de Cuba, realizaron allí amplias y detalladas excavaciones.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tenía este depósito de basura aborigen unos cuarenta y seis metros en su eje este-oeste y cuarenta y dos metros en su eje norte-sur, siendo su altura máxima de uno y medio metros. Como resultado de estos trabajos se recolectaron muchas evidencias constituidas por una gran cantidad de artefactos de piedra y de concha de moluscos marinos de gran tamaño, todos de tosca factura. Entre los primeros se destacan los percutores o martillos y los majaderos, que servían para triturar semillas; entre las segundas, las gubias y 'vasijas. No se encontraron herramientas de piedra tallada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El examen de los restos de comida mostró una gran cantidad de huesos de diferentes especies de jutías, muchos carapachos de cangrejos y abundantes conchas de moluscos marinos de diferentes tamaños. Las muestras orgánicas colectadas en ese sitio fueron analizadas por medio del carbón radiactivo (C-14), las cuales dieron fechados de una antigüedad que varía entre los cuatro mil y dos mil años.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sobre las prácticas funerarias realizadas por los aborígenes del grupo Ciboney-Guayabo Blanco, típicos de esta fase media Preagroalfarera, tenemos abundante información de diferentes sitios; pero, a guisa de ejemplo, diremos que arqueólogos de nuestra Academia de Ciencias excavaron durante los años 1971 y 1972 la importante cueva funeraria conocida por el nombre de El Perico I, situada en las cercanías de Bahía Honda, provincia de Pinar del Río. Allí exhumaron unos cincuenta y un entierros de aborígenes Ciboney-Guayabo Blanco. De ese total, cuarenta eran de carácter primario, es decir, habían sido enterrados directamente en el suelo sin tocar para nada después los restos de los individuos; once eran de carácter secundario, es decir, el muerto había sido enterrado, pero posteriormente los aborígenes lo habían desenterrado. Hicieron como una especie de paquete con el cráneo y los huesos largos, y así lo habían vuelto a enterrar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los restos humanos excavados correspondían a treinta y tres niños y dieciocho adultos. No se observó que los entierros estuviesen orientados en relación con algún punto geográfico dado. Los entierros primarios aparecían en las capas medias y tardías; los secundarios, en las capas tempranas (o más antiguas) y estaban muy cubiertos de polvo rojo obtenido del mineral conocido por hematita, hecho partículas y bien triturado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Todos los cráneos colectados allí no presentaban deformación artificial, rasgo cultural de todos los aborígenes preagroalfareros y protoagrícolas de Cuba.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Fase tardía (100 a. n. e. - 1500 a. n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A esta fase tardía Preagroalfarera corresponde el grupo aborigen Ciboney-Cayo Redondo. Este grupo cultural se denomina así porque, en 1941, se hizo la primera excavación sistemática de un sitio de este complejo cultural en el cayuelo Cayo Redondo, ubicado junto a la costa cenagosa y de manglares muy cerca de La Fe, en la Bahía de Guadiana, parte Norte de la Península de Guanahacabibes, provincia de Pinar del Río.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los aborígenes que corresponden a esta fase tardía Preagroalfarera, en lo que respecta a sus actividades económicas, eran recolectores de frutos, raíces y&lt;br /&gt;
tubérculos silvestres, así como de moluscos marinos y terrestres; practicaban la pesca y la caza menor de jutías y aves. Estos hombres habitaron por todo nuestro territorio desde el [[años 90 a. n. e.|100&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.]] hasta la llegada de los españoles; no obstante, es probable que algunos grupos siguieran viviendo hasta el [[siglo&amp;amp;nbsp;XVII]] en lugares apartados y remotos de nuestro archipiélago. De acuerdo con los cronistas, tuvieron muy poco contacto con los conquistadores. Sus restos aparecen generalmente ubicados en sitios costeros y cenagosos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las principales zonas de Cuba donde se encuentran sus residuarios son la costa Sur de las provincias de Camagüey y Las Tunas, así como las áreas aledañas a la desembocadura del Río Cauto, en la provincia Granma. En todas estas áreas las evidencias dejadas por esos indocubanos son muy abundantes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las herramientas utilizadas por estos hombres, de acuerdo con las evidencias obtenidas por los arqueólogos, están formadas, en primer lugar, por instrumentos de piedra tales como majaderos y morteros, utilizados para moler y triturar granos y semillas de plantas silvestres. Algunos de estos artefactos presentan simetría bilateral y buen acabado superficial. También hacen buen uso de los instrumentos de piedra tallada, empleando el sílex, tales como cuchillos y raspadores. Son abundantes las herramientas hechas de la concha de grandes moluscos marinos, como las gubias, que utilizaban para trabajar la madera. Es notable el empleo que hace este grupo de los colorantes minerales; por ejemplo, de la hematita y la limonita, con los que obtenían polvos de color rojo y amarillo respectivamente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las prácticas funerarias de este grupo humano eran, en algunos casos, mucho más complejas que las de los aborígenes correspondientes a las fases temprana y media de la etapa Preagroalfarera; un ejemplo de esto lo tenemos en los resultados de la excavación hecha en 1941 por el doctor R. Herrera Fritot en la cueva funeraria de Los Niños, en Cayo Salinas, Bahía de Buenavista o Caguanes, provincia de Sancti Spíritus, en la costa Norte. Allí se encontró un interesante entierro colectivo de trece niños, que fluctuaban en edad desde uno hasta diez años. Sobre esto nos dice el doctor Herrera: «Con cada esqueleto colocaron una bola lítica, cuyo tamaño guarda relación con la edad del individuo».&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los entierros estaban dispuestos en forma más o menos circular, teniendo como centro el de un niño, al parecer más importante, pues presentaba como ofrendas dos &amp;quot;dagas&amp;quot; de piedra y también una bola de piedra, la más pulida de todas. Estas &amp;quot;dagas&amp;quot; y bolas de piedra parecen estar estrechamente relacionadas con los entierros de los aborígenes de esta fase tardía Preagroalfarera. Los cráneos de estos hombres, al igual que los de las fases temprana y media de esta etapa Preagroalfarera, no están deformados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Etapa protoagrícola (100 a. n. e. a 1000 n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los conocimientos que tenemos de los aborígenes que corresponden a esta etapa no son muy amplios, pues se han comenzado a estudiar en los últimos diez años. Podemos decir que esta etapa es transicional entre las etapas Preagroalfarera y Agroalfarera; en ella quedan enmarcadas algunas comunidades aborígenes cubanas que generalmente presentan un ajuar que se corresponde con la fase tardía de la etapa Preagroalfarera, es decir, similar al del Ciboney-Cayo Redondo, pero con evidencias ya de un limitado uso de las vasijas hechas de cerámica, casi siempre pequeñas y simples, digamos, con muy pocas decoraciones, si es que las tienen.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En ese ajuar nunca aparece el &amp;quot;burén&amp;quot;: torta de cerámica utilizada por los aborígenes agroalfareros para asar el pan de casabe hecho de la yuca y que, para los arqueólogos, es un indicativo indirecto de la agricultura de este tubérculo, ya bien desarrollada. Otras evidencias características de esta etapa Protoagrícola, sobre todo en sus fases temprana y media, es la abundancia de pequeñas herramientas de pie&lt;br /&gt;
dra tallada: cuchillos, raspadores, buriles, etcétera, a cuyo conjunto los especialistas denominan &amp;quot;microlítico&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1964 se localiza un sitio: el abrigo rocoso de Arroyo del Palo, muy próximo a Mayarí, provincia de Holguín, en que se presentaba un. ajuar típico del Ciboney-Cayo Redondo que, como sabemos, corresponde a la fase tardía de la etapa Preagroalfarera, pero con una presencia muy abundante de restos de vasijas de cerámica, a veces muy decoradas pero sólo por medio de simples incisiones; cerámica muy diferente a la que se ve en la etapa Agroalfarera de Cuba. A pesar de que en este sitio colectamos muchos fragmentos de vasijas de cerámica, no apareció ni un solo fragmento de burén. Igual ocurrió en otros sitios de la provincia de Holguín: Mejías y Santa Rosalía I. En aquella época pensamos que estos restos correspondían a una nueva cultura aborigen de Cuba: la que denominamos &amp;quot;Mayarí&amp;quot;. Sin embargo, hoy creemos que, en realidad, lo que habíamos descubierto era más bien una manifestación de la fase tardía de la etapa Protoagrícola.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estudios hechos en la década del setenta por el arqueólogo Ramón Dacal, de la Universidad de La Habana, en los sitios Canímar y Playitas, cercanos a la Bahía de Matanzas, así como en Aguas Verdes, en la costa Norte de la provincia de Guantánamo, nos dan lo que parecen ser las manifestaciones más tempranas de la etapa Protoagrícola.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estos aborígenes parecen haber habitado por toda la Isla, mostrando cierta preferencia por los sitios próximos a la costa en su fase temprana, y también tierra adentro en la fase tardía.&lt;br /&gt;
La duración de la etapa Protoagrícola de Cuba es de poco más de un milenio, desde aproximadamente el año [[siglo II a. n. e.|100&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.]] hasta el 1000&amp;amp;nbsp;[[nuestra era|n.&amp;amp;nbsp;e.]]; como se ve, traspasa en el tiempo y el desarrollo económico a las clásicas manifestaciones preagroalfareras tardías y las más tempranas de las agroalfareras. Los cráneos de estos hombres no son deformados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Etapa Agroalfarera (800-1500)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Comunidades_agricultores-ceramistas.jpg|300px|thumb|right|Comunidades aborígenes agricultoras-ceramistas.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En esta corta etapa, pues abarca sólo setecientos años, están incluidas todas aquellas comunidades aborígenes cubanas cuya economía de subsistencia se basaba principalmente en la agricultura de raíces, tubérculos y granos; pero entre esos cultivos predominaba el de la yuca y, algo menos, el del boniato. También practicaban la recolección, la pesca y la caza menor. Corresponde esta etapa a los aborígenes más estudiados y mejor conocidos de Cuba.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los sistemas de agricultura que practicaban los agroalfareros de esta Isla, al igual que los de las demás Antillas Mayores, eran dos: el de roza, el más extendido entre ellos, que era el más antiguo y menos eficiente, y el de montones, el más reciente y más eficiente. El cultivo de roza consistía en despejar ciertas áreas de los bosques, talando los árboles, limpiando los arbustos y terminando la limpieza del terreno por medio del fuego. Para talar los árboles utilizaban las hachas de piedra pulida. Después removían con un palo aguzado (la coa) el terreno así obtenido y allí plantaban sus cultivos. Al cabo de dos o tres años, por agotamiento de los suelos, necesitaban nuevos terrenos y tenían que repetir las operaciones ya indicadas en áreas contiguas del bosque virgen. Este sistema lo emplearon desde su llegada a Cuba, hacia el siglo VIII.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El cultivo de montones, al parecer, se comenzó a utilizar por el siglo xi. Para esto se requería un terreno llano y despejado de la vegetación natural. Con las coas removían el terreno y levantaban pequeños montículos de tierra suelta, que tenían dos o tres metros de diámetro, formando hileras, y separados unos de otros por unos pocos metros. En esos pequeños montículos sembraban los tubérculos de yuca o los bejucos de boniato. Este sistema de cultivo daba cosechas, por unidad de área, mucho mayores que por el sistema de roza.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero a pesar de la mayor eficiencia del cultivo de montones, los aborígenes siguieron empleando el cultivo de roza, por ejemplo, en las laderas de los cerros, porque las fuertes lluvias, en esas condiciones, arrastraban los sembrados de montones&lt;br /&gt;
Los aborígenes de la etapa Agroalfarera utilizaban profusamente la cerámica ya bien desarrollada, principalmente en forma de vasijas, que utilizaban para cocer sus alimentos y conservar el agua, así como de burenes, que servían para tostar el pan de casabe que hacían de la yuca rallada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los arqueólogos han denominado a estos indocubanos agricultores y ceramistas &amp;quot;subtaínos&amp;quot; y &amp;quot;tainos&amp;quot;, atendiendo al mayor o menor grado del desarrollo socioeconómico alcanzado por esas comunidades, así como por ciertas características que presentan sus ajuares, principalmente en los rasgos decorativos de la cerámica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|&amp;quot;... pero entre esos cultivos predomina el de la yuca y algo menos el del boniato; también practicaban la recolección, la pesca y la caza menor.&amp;quot;}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tanto los subtaínos como los taínos corresponden a la gran familia aborigen sudamericana llamada &amp;quot;aruaca&amp;quot;. Los cronistas de Indias, principalmente el padre Las Casas y Gonzalo Fernández de Oviedo, nos han legado valiosas informaciones sobre estas comunidades primitivas antillanas; pero esos trabajos versan, casi exclusivamente, sobre los grupos aruacos, agricultores y ceramistas, que vivían en la isla La Española, Los comentarios enfocan, como es natural, la situación existente en esa área en la época del descubrimiento y en los primeros años de la conquista.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por otra parte, los trabajos arqueológicos realizados a partir del siglo pasado, pero sobre todo los efectuados en las últimas décadas de este siglo xx, nos suministran datos cada vez más precisos sobre estas comunidades primitivas. Así sabemos que la introducción de la cerámica y de la agricultura en las Antillas tuvo lugar en los comienzos de nuestra era, es decir, hace unos das mi. años. Indígenas&lt;br /&gt;
del grupo arúaco, con un nivel de desarrollo agrícola y ceramista bastante alta, partieron en esa época de la Península de Paria (en la costa Nordeste de Venezuela) y comenzaron a emigrar hacia las Antillas Menores, llegaron a Puerto Rico por el año [[150&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.]], desde donde se extendieron gradualmente por las Antillas Mayores y las Bahamas, durante un período de varios siglos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La llegada de los primeros grupos subtaínos a Cuba se remonta a una antigüedad mucho mayor de lo que se creía hasta hace algunos años. Fechados radiocarbónicos (C-14) obtenidos en 1963 por arqueólogos de la Academia de Ciencias de Cuba, en un residuario del área de Banes, provincia de Holguín, sirvieron de base para hacer estimados que nos permiten indicar que el arribo de estos aborígenes a nuestro país debe de haber tenido lugar por el [[siglo&amp;amp;nbsp;VIII]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En un proceso de muchos años, los aborígenes agricultores y ceramistas se fueron asentando en la parte oriental y central de Cuba, después de su llegada desde La Española; especialmente lo hicieron en el área de la actual provincia de Holguín, donde alcanzaron su máximo desarrollo demográfico.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los testimonios materiales del grupo subtaína, muy abundantes, han sido colectados por los arqueólogos en las provincias de Guantánamo, Holguín, Santiago de Cuba y Gramna; en diversas localidades de las de Camagüey y Ciego de Ávila; y en algunos sitios de Cienfuegos, Sancti Spíritus y Villa Clara, y muy pocos en la de Matanzas. Estos materiales han sido recogidos de residuarios que, por su magnitud, indican que se trataba de verdaderos asientos de poblados. En cambio, en las provincias de La Habana y Pinar del Río sólo se han obtenido, hasta ahora, restos de poblados pequeños o evidencias aisladas. En la Isla de la Juventud sólo se ha encontrado algún que otro objeto aislado correspondiente a estos grupos indocubanos.&lt;br /&gt;
El estudio de los sitios de habitación de estos aborígenes agroalfareros, hecho por los arqueólogos, indica que generalmente eran pequeños poblados con las casas dispuestas alrededor de un área central despejada, que ellos denominaban &amp;quot;batey&amp;quot;, y que era empleada para sus ceremonias y para el juego de pelota llamado &amp;quot;batos&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque algunos poblados se hicieron junto a&lt;br /&gt;
la costa, la mayoría aparecen tierra adentro, pero no muy alejados del mar. Su habitación en cuevas parece haber sido esporádica, pero éstas se usaron principalmente para depositar a sus muertos o como sitios en que tenían lugar ciertas ceremonias religiosas.&lt;br /&gt;
Las viviendas de los aborígenes agroalfareros, según los cronistas, tenían un cuerpo cilíndrico y techo cónico; las paredes estaban formadas con cañas y los techos cubiertos de hojas de palma; estas casas eran llamadas &amp;quot;caneyes&amp;quot; par los&lt;br /&gt;
indocubanos. Ellos también las hacían de forma rectangular, muy similares a los bohíos de nuestros campesinos; pero esta forma no era muy frecuente.&lt;br /&gt;
Hacían también cobertizos con palos y techumbres de hojas de palma, que utilizaban, entre otras cosas, para proteger las canoas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se puede apreciar, por los testimonios materiales encontrados en los sitios de habitación de estos aborígenes agroalfareros, que su ajuar era muy abundante y variado. En ellos se localiza gran cantidad de fragmentos de artefactos de cerámica, piedra, concha y hueso. Sabemos que empleaban la madera para hacer diversos objetos, entre los que se destacan las canoas; eran hábiles cesteros y dominaban las técnicas textiles; sobre éstas los españoles nos hablan de la confección de hamacas que hacían con hilos de algodón, además de otras cosas utilitarias.&lt;br /&gt;
Como hemos dicho, las evidencias cerámicas son muy abundantes, predominando los restos de vasijas de diversos tamaños y formas, algunas muy decoradas, que utilizaban para cocer sus alimentos y guardar agua. En la mayoría de los casos, las técnicas de decoración se realizaban por medio de incisiones o aplicaciones.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estas técnicas no incluyen el uso de pinturas. Otros artefactos de cerámica muy frecuentes son los burenes, que consisten en unos discos de barro cocido, con un diámetro que varía entre treinta y sesenta centímetros y de un grosor de uno y medio a cuatro centímetros. La superficie superior del disco era pulida, sobre la que depositaban la masa de yuca rallada de donde salía la torta de casabe después de horneada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los instrumentos de piedra son numerosos y variados. Entre ellos destacaremos las hachas de piedra pulida, denominadas &amp;quot;hachas petaloides&amp;quot;. Como ya dijimos, este instrumento era fundamental para la preparación de sus campos de cultivo, pero podía también servir para la guerra. Algunas, muy bien terminadas, deben de haberse utilizado para fines ceremoniales. Éstas alcanzan un alto grado de valor estético.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los percutores o martillos de piedra son abundantes. La mayoría de estos instrumentos consiste en piedras o guijarros muy duros, usados en su estado natural; aunque hay algunos que presentan formas geométricas: cúbicas, discoidales y rectangulares. Eran empleados para golpes o triturar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tanto los morteros como los majaderos de piedra aparecen en forma ocasional; estos últimos pueden ser de forma acampanada o cilíndrica, y de diversos tamaños.&lt;br /&gt;
También aparecen en el ajuar agroalfarero, en forma no muy abundante, amuletos o adornos muy bellas. Entre ellos se destacan los denominados &amp;quot;idolillos de piedra&amp;quot;, en forma de entes antropomórficos o antropozoomórficos, es decir, con rasgos humanos y de animales. Casi siempre se trata de una figura humana en posición acuclillada, con los&lt;br /&gt;
brazos adosados a los costados y las manos sobre el vientre.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los órganos genitales masculinos se muestran en forma muy conspicua. Estos idolillos presentan una taladradura transversal, a la altura de los hombros, que debe de haber servido para suspenderlos. El material de piedra empleado es; por regla general, 1a cuarcita y la jadeíta, aunque se han encontrado algunos hechos de la concha de grandes moluscos marinos o de hueso de animales, como el manatí.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Examinando las evidencias de desechos de comida en los residuarios agroalfareros, sólo encontramos restos de alimentos de origen animal, que varían de acuerdo con muchos factores, tales como la proximidad o no a la costa del sitio de habitación, la abundancia o escasez de determinada especie faúnica, etcétera. Pero, en general, encontramos huesos de jutía, manatí, aves, pescado, tortugas y otros reptiles, así como conchas de moluscos, tanto terrestres como marinos; también carapachos de cangrejos y otros crustáceos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La evidencia indirecta de la alimentación vegetal, nos la proporciona la presencia abundante, casi siempre, de fragmentos de burenes de cerámica, que para los arqueólogos es indicativo de la agricultura de la yuca.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque el material óseo humano recogido en los sitios agroalfareros, tanto subtaíno como taíno, no puede considerarse como muy abundante, nuestros antropólogos físicos consideran que todos sus cráneos aparecen con deformación artificial frontoccipital, del tipo clasificado como tabular oblicuo. Esta práctica cultural de la deformación craneana sólo aparece en Cuba asociada a los aborígenes de la etapa Agroalfarera. Los demás amerindios cubanos presentan cráneos normales, esto es, no deformados.&amp;lt;ref&amp;gt;[[E. Aleksandrenkov|Aleksandrenkov, E.]]: [http://www.cubaarqueologica.org/document/ht3.pdf ''Aborígenes de Cuba. Problemas y posibilidades de estudio''] (PDF), publicado en el sitio web Cuba Arqueológica (La&amp;amp;nbsp;Habana). Menciona los trabajos de [[Ernesto E. Tabío]].&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Credos religiosos==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Antes de la conquista y colonización de Cuba, la población aborigen no tenía un grado de desarrollo semejante al de otras culturas precolombinas, como los mayas, los aztecas o los incas. Los indígenas de Cuba no edificaron grandes templos ni ciudades. Los más avanzados, los taínos, construyeron comunidades denominadas bateyes, con viviendas que llamaron bohíos, caneyes y barbacoas. Se dedicaban a la agricultura y a la pesca, y eran alfareros. Poseían sus propios credos religiosos rudimentarios, pero que son difíciles de conocer debido a que no quedaron huellas estudiables.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una de las más curiosas manifestaciones era la propia mitología indígena, particularmente la taína, que distaba mucho de las complejas manifestaciones de las culturas de mesoamérica. La [[mitología taína]] se basaba fundamentalmente en el Sol, la Luna, el origen del sexo femenino y el diluvio. Algunas creencias sugerían que el Sol, la Luna y el hombre habían surgido de las cuevas o grutas, tal vez porque la mayor ía de sus antepasados no crearon asentamientos, y tenían en las cuevas su refugio seguro contra la intemperie. Sus credos religiosos eran elementales y consistían en una combinación de [[animismo]], el cemiísmo, el [[chamanismo]] o behiquismo; el culto a los antepasados y el [[totemismo]] o residuos totémicos. &amp;lt;ref&amp;gt;Fernando Portuondo del Prado: Historia de Cuba,Editorial Minerva, La Habana, pp. 40-50; 287-289.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Animismo===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era la creencia, según la cual los objetos inanimados poseían vida terrenal o extraterrenal o&lt;br /&gt;
estaban dotados de ciertos poderes mágicos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Cemiísmo===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era una creencia un poco más compleja, según la cual el cemí constituía un poder sobrenatural,&lt;br /&gt;
misterioso y enigmático, una verdadera deidad, que controlaba los destinos de los humanos y de la naturaleza en sus más diversas manifestaciones. Los especialistas consideran que la mitología aborigen estaba integrada por más de 30 personajes, de ellos unos 15 dioses o deidades, y más de 20 semidioses.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Según algunos especialistas, entre las deidades se destacaban Atabex, diosa madre del ser supremo y diosa de la fertilidad; Boynay, dios de la lluvia; Maidabó, dios de la sequía; Taiguabó, el espíritu del agua; Baibrama o Mabuya, dios maligno y una de las voces para definir el mal; y otros semidioses, como Opía, una especie de espíritu que servía de intermediario con algunos dioses.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Chamanismo o behiquismo===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era la creencia en los poderes mágicos de los behíques, es decir, los brujos o sacerdotes. Éstos estaban dotados de poderes para conversar con los muertos y adivinar el porvenir. Supuestamente, en diferentes ceremonias religiosas, como la cohobao cojoba, los behíques mantenían comunicación con el otro mundo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La cohoba consistía en absorber polvo de tabaco por un tubo en forma de Y, así como otros jugos y cocimientos de hierbas, después de un ayuno que pod ía durar varios días y hasta semanas. Lo practicabaprimero el cacique y después todos los presentes, sentados&lt;br /&gt;
en un respetuoso silencio. Cuando todos estaban embriagados o en éxtasis, el behíque respondía a las preguntas que se le hacían sobre el pasado, el presente&lt;br /&gt;
y el futuro, las dolencias o enfermedades, el nacimiento de hijos y otras inquietudes. Además de sus poderes mágicos, los behíques combinaban estas facultades con las de curanderos o médicos, que ayunaban junto a sus pacientes y tomaban los mismos cocimientos de hierbas o purgantes. Si los pacientes morían, tenían que soportar de algún modo la furia de los parientes de los fallecidos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Culto a los antepasados===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Provenía de la creencia de que los muertos, después de adquirir este estado especial, regresaban al mundo como espíritus, y no solo hacían acto de presencia, sino que ayudaban o maldecían a los familiares vivos. Cada grupo familiar tenía el suyo y los representaban en ídolos con figura humana, símbolos mágicos, amuletos y otros objetos consagrados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque los pobladores precolombinos o prehispá-nicos cubanos no construyeron templos propiamente dichos, practicaban ceremonias festivas y religiosas a&lt;br /&gt;
la que llamaban areítos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Éstos eran las fiestas por excelencia de los taínos. Aglomerados en el batey o centro del poblado, bailaban y cantaban al son de tambores durante largas horas, bajo la dirección de un maestro de ceremonia denominado tequina, el cual marcaba tanto el paso como el compás, y dictaba el tema que repetía el coro. En estas ceremonias religiosas se recitaban las genealogías de los diferentes caciques y sus más famosas obras, los recuerdos de los buenos y malos tiempos pasados, y otros temas de interés para la transmisión de los conocimientos de forma oral de la generación mayor a las generaciones más jóvenes. Los cronistas de la conquista han señalado que los aborígenes eran buenos bailadores. Cantaban al unísono y mientras centenares de participantes danzaban y narraban historias el resto mantenía el compás del baile y los cantos, y muy pocos se equivocaban. Estos credos y manifestaciones culturales preferentemente taínos fueron asimilados por los siboneyes, una comunidad aborigen anterior, aunque menos desarrollada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Totemismo o residuos totémicos===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era la manifestaci&lt;br /&gt;
ón de un sistema de creencias, según las cuales existía una especie de parentesco sobrenatural entre un individuo —o incluso parte o la totalidad de una tribu de aborígenes— y un tótem. Estos tótems, por lo general, eran figuras de diversas especies de animales, y en la minoría de los casos algunas plantas y objetos minerales, que se consideraban como emblemas protectores del individuo o la tribu, y en ocasiones como su antepasado o progenitor. Se asegura que, en ciertos casos, existían tótems de tipo especial para caciques y behíques; algunos específicos para cada uno de los sexos y otros comunes para todos los miembros de una tribu.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
También resultan interesantes las expresiones de las ceremonias aborígenes y sus costumbres funerarias, consideradas sagradas. Los funerales indígenas, como es natural, diferían mucho de las formas ulteriores introducidas por la conquista y la colonizaci ón. Incluso, los de las culturas siboney y arauaco (taínos y subtaínos), diferían entre sí. Los más conocidos —por los hallazgos y evidencias— son los enterramientos taínos. En la mayoría de los casos, éstos daban sepultura a los fallecidos en una especie de cementerios fuera de los poblados. Los cadáveres, por lo general, eran colocados de bruces o con las piernas recogidas, y en los alrededores se situaban algunos objetos que fuesen de utilidad en la otra vida, sobre todo por la ya mencionada creencia de que los fallecidos regresaban en forma de espíritus para proteger a las familias.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las enfermedades exóticas traídas por los conquistadores y el rudo trabajo esclavo hicieron que en menos de medio siglo casi fuese extinguida la población autóctona de Cuba, calculada en unos 300 mil habitantes, y de ellos —según ha sido estimado— solo quedaran alrededor de unos 4 mil. &amp;lt;ref&amp;gt;Emilio Roig de Leuchsenring: La Habana. Apuntes históricos, Publicaciones de la Oficina del Historiador de la Ciudad, La Habana, 1939.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La fundación de la Villa de San Cristóbal de La Habana se realizó en territorios del antiguo cacique aborigen Habaguanex. Aunque no abundan restos de estas comunidades aborígenes, se han hallado evidencias de la existencia indígena en diferentes zonas del territorio de lo que en la actualidad es la ciudad de La Habana. Ha habido hallazgos en los alrededores del río Santa Ana; en las cercanías de la playa Santa Fe; en el litoral oeste de la ciudad, donde se han encontrado algunos objetos valiosos, como los &amp;quot;dujes&amp;quot; o asientos ceremoniales de behíques y caciques. Estos últimos se exponen en el Museo Montané, una de las instituciones de la ciudad de La Habana relacionada con las culturas aborígenes. Otras zonas donde se han realizado hallazgos han sido las de Colinas de Villarreal, al noreste de la bahía habanera; las de Rincón de Guanabo, a unos 28 kilómetros al noreste de la ciudad; y en Jibacoa, un lugar aún más distante, a unos 50 kilómetros al este de la ciudad y en los límites de la provincia La Habana.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Véase también ==&lt;br /&gt;
* [[Agricultura aborígen en Cuba]]&lt;br /&gt;
* [[Medicina aborigen en Cuba]]&lt;br /&gt;
* [[Aborígenes en Mantua]]&lt;br /&gt;
* [[Presencia de los aborígenes en la zona de Guane]]&lt;br /&gt;
* [[Aborígenes en Guanajay]]&lt;br /&gt;
* [[Aborígenes en Matanzas]]&lt;br /&gt;
* [[Aborigenes en Remedios]]&lt;br /&gt;
* [[Presencia aborigen en Holguín]]&lt;br /&gt;
* [[Presencia aborigen en Unión de Reyes]]&lt;br /&gt;
* [[Aborígenes en Morón]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Fuentes==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{listaref}}&lt;br /&gt;
:* [http://www.lajiribilla.cu/pdf/crisol01.pdf «La cultura aborigen y sus credos religiosos»], artículo publicado en el sitio web La&amp;amp;nbsp;Jiribilla.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Enlaces externos==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*[http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2006-11-12/aborigenes-cubanos-eran-mas-que-recolectores-de-alimentos/ «Los aborígenes cubanos eran más que recolectores de alimentos»], artículo publicado el 12 de noviembre de 2006 en el sitio web Juventud Rebelde.&lt;br /&gt;
*[http://www.habanaenlinea.cu/mihabana/Especiales/gina_picart/16.html «Leyendas sobre los aborígenes cubanos»], artículo publicado en el sitio web Habana en Línea.&lt;br /&gt;
*[http://www.crisol.cult.cu/index.php?option=com_content&amp;amp;view=article&amp;amp;id=104:el-casabe-alimento-de-los-aborigenes-cubanos&amp;amp;catid=67:costumbres-y-tradiciones&amp;amp;Itemid=181 «El casabe: alimento de los aborígenes cubanos»], artículo publicado en el sitio web Crisol (Cuba).&lt;br /&gt;
*[http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2011-01-24/todavia-tenemos-aborigenes-en-cuba/ «¿Todavía tenemos aborígenes en Cuba?»], artículo publicado el 24 de enero de 2011 en el sitio web Juventud Rebelde.&lt;br /&gt;
*[http://cubaenfotos.blogcip.cu/2011/06/11/cementerio-aborigen-de-chorro-de-maita-holguin/ «Cementerio aborigen de Chorro de Maíta (Holguín)»], artículo publicado el 11 de junio de 2011 en el sitio web Cuba en Fotos.&lt;br /&gt;
*[http://www.zunzun.cu/new/leer.asp?Noticias_ID=1074 «Palabras aborígenes»], artículo publicado en el sitio web Zunzún (Cuba).&lt;br /&gt;
*[http://www.guerrillero.cu/index.php?option=com_content&amp;amp;view=article&amp;amp;id=7163:investigan-evidencias-de-practicas-funerarias-aborigenes-en-cuba&amp;amp;catid=41:noticias&amp;amp;Itemid=61 «Investigan evidencias de prácticas funerarias aborígenes en Cuba»], artículo publicado en el sitio web Guerrillero (Cuba).&lt;br /&gt;
*[http://www.revmatanzas.sld.cu/revista%20medica/ano%202005/vol3%202005/tema10.htm «Antropofagia en aborígenes de Cuba»], artículo publicado en 2005 en el sitio web de la ''Revista Matanzas''.&lt;br /&gt;
*[http://www.granma.cubaweb.cu/2011/03/24/nacional/artic12.html «Permanecen genes aborígenes en el ADN de la población cubana»], artículo publicado el 24 de marzo de 2011 en el sitio web Granma (La&amp;amp;nbsp;Habana).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Categoría: Historia de Cuba]]&lt;br /&gt;
[[Categoría: Sitios arqueológicos de Cuba]]&lt;br /&gt;
[[Categoría: Comunidades aborígenes]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Suyin patrimonio</name></author>
		
	</entry>
	<entry>
		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Abor%C3%ADgenes_de_Cuba&amp;diff=3305481</id>
		<title>Aborígenes de Cuba</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://www.ecured.cu/index.php?title=Abor%C3%ADgenes_de_Cuba&amp;diff=3305481"/>
		<updated>2019-02-20T18:02:20Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Suyin patrimonio: /* Poblamiento de Cuba */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Definición&lt;br /&gt;
|nombre=Aborígenes cubanos&lt;br /&gt;
|imagen=museoaborigendelchorrodemaita.jpg&lt;br /&gt;
|tamaño=&lt;br /&gt;
|concepto= En Cuba había tres grupos principales de aborígenes: los [[guanatahabeyes]], los [[siboney (aborigen)|siboneyes]] y los [[taínos]].&lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Pinturas_aborigenes.jpg|right|300px|thumb|Representación de las pictografías de los primeros aborígenes en Cuba encontradas en la cueva No. 1, [[Isla de la Juventud]].]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Aborígenes de la isla de Cuba'''. Los historiadores estiman que a la llegada de [[Cristóbal Colón]] a [[Cuba]], la isla estuvo habitada por unos 300&amp;amp;nbsp;000&amp;amp;nbsp;aborígenes. Eran pacíficos y amistosos, y estaban agrupados en tres grupos principales: los [[guanatahabeyes]] y [[siboneyes (etnia)|siboneyes]] (no ceramistas) y los [[taínos]] (ceramistas).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El clima noble, la variada flora con abundantes alimentos naturales desde frutas hasta [[tubérculos]] que aún hoy forman parte de la dieta de los cubanos como el [[boniato]] y la [[yuca]] y la inexistencia de animales peligrosos, favorecían de manera especial la [[vida]] de los pobladores originales del archipiélago. Entonces sólo los [[Huracán|huracanes]] –cuyo paso desde luego era imposible de pronosticar- constituían una amenaza a la vida, pero aún frente a ellos existía el amparo protector de las [[cueva|cuevas]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque la cultura aborigen fue prácticamente exterminada, se reconoce aún su presencia en comidas típicamente criollas, como el ajiaco, un cocido de carnes, tubérculos y vegetales; y el casabe, una especie de torta de yuca. Su lengua se mantiene aún para denominar lugares de la ciudad de La Habana, como Uyanó (en la actualidad Luyanó), nombre con el cual se designa un arroyo y un barrio habanero; Guasabacoa, nombre de una de las ensenadas de la bahía habanera; y Guanabacoa, territorio que en la lengua aborigen significa poblado entre colinas y manantiales, y en donde quedan muy pocos de sus descendientes mezclados con otras culturas posteriores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Poblamiento de Cuba ===&lt;br /&gt;
Entre las varias teorías que existen acerca de cómo se fue poblando el Caribe y, en particular, Cuba, se encuentran:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
1.      Entrada desde tierras suramericanas, a través del arco de islas que está frente a las costas de Venezuela, aprovechando las corrientes marinas, los vientos y la salida al mar del río Orinoco. O salida al mar para arriba al Caribe a través del río Magdalena, en Colombia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
2.      Posibilidad de arribar a Cuba desde el delta del río Mississippi y la península de la Florida, a través de Las Bahamas o, incluso, de forma directa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
3.      Ruta relacionada con Centroamérica, específicamente el área enmarcada entre Belice y Honduras, cuyas corrientes marinas y aéreas pueden haber favorecido la navegación por el interior del Caribe y el acercamiento a las pequeñas islas próximas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Periodizaciones ===&lt;br /&gt;
Las periodizaciones de las culturas aborígenes cubanas son diversas y componen una polémica no resuelta. Para su determinación, se ha tomado como punto de partida los modos de vida y producción, región geográfica, sitios con características excepcionales, utillaje, aspecto físico, etc.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el texto ''Elementos de geografía e historia antigua y moderna de Cuba'', de José María Latorre (siglo XIX), se clasifica a las comunidades aborígenes de la Isla, según la región en que vivían: los de oriente, son belicosos; los del centro, pacíficos y medrosos; los de occidente, groseros.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Fray Bartolomé de las Casas lega el concepto de que había unos habitantes salvajes, según su forma de vivir, llamados guanahatebeyes y otros llamados zibuneyes o siboneyes; sobre los taínos, dice que provienen de La Española. La clasificación decimonónica imperante divide a los habitantes justamente en taínos, ciboneyes y guanacabibes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Varios fueron los norteamericanos que visitaron Cuba interesados en los estudios arqueológicos y que incursionaron en expediciones a lo largo de la mayor de las Antillas. Uno de ellos, Jesse Walter Fewkes, clasificó a los pueblos del occidente, del oriente y los habitantes de las cayerías del sur y norte de Cuba en taínos, pescadores de los cayos y trogloditas. Para él había dos grupos bien diferenciados: los pobladores originales, que eran como salvajes, y los que habían alcanzado un nivel superior, provenientes de Puerto Rico y Haití o La Española.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1912, el francés H. Beauchat, en el Manual d'Archeologie americaine, expuso que las culturas de la isla de Cuba podían clasificarse en guanacabibes, chibcha o guetare, calusa o timuka, aruaca o taína y los caribes. Pero esta nomenclatura presentaba conceptos erróneos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1921, Mark Raymond Harrington presentó la obra Cuba before Columbus, en la cual explica que en Cuba habían vivido dos culturas: una ciboney-guanahatabey primitiva, y la taína, con mayor nivel de desarrollo, sitios habitacionales y mejores utensilios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1913, Juan Antonio Alejandro de Jesús Coscuelluela y Barreras, que había sido designado ingeniero jefe del proyecto para desecar y deslindar los pantanosos terrenos de la ciénaga de Zapata, incursiona en el campo de la arqueología y la antropología. A partir de los estudios que realiza en distintos sitios, desde la antropología física, las formas de enterrar, las investigaciones zooarqueológicas, el análisis de las piezas de lítica y concha, establece posibles rutas migratorias, composición de los habitantes y propone clasificar a la población aborigen cubana en guanahatabeyes, habitantes con poco nivel de desarrollo en el occidente; aruacos, en los territorios centrales de Cuba, de procedencia Caribe; y los taínos hacia el oriente, provenientes del continente. Años después rectificó sus postulados, negó la presencia de la cultura caribe y delimitó las poblaciones sólo a taínos y ciboneyes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la obra Origins of the Tainan Culture, Sven Loven propone la siguiente clasificación: guanahatabeyes, ciboneyes o lucayos y taínos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Guanatahabeyes==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Indios Guanatahabeyes.jpg|miniatura|Indios Guanatahabeyes]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pertenecieron a la fase menos avanzada de las culturas aborígenes cubanas y se les considera los más primitivos pobladores del país. Aunque estuvieron muy extendidos, al momento de arribar los primeros europeos a Cuba se hallaban confinados al extremo oeste de la isla, en la zona del [[Cabo de San Antonio|Cabo de San Antonio]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las referencias históricas describen que utilizaban las cuevas y abrigos rocosos similares como refugio, y que se alimentaban de [[peces|pescados]] y [[moluscos]] marinos, así como de algunas frutas que recolectaban.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En una carta de [[Diego Velázquez (conquistador)|Diego Velázquez]] del día [[18 de abril|18 de abril]] de [[1515]], se afirma:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|Las viviendas de estos guanahatabibes es a manera de salvajes, porque no tienen casa, ni asientos, ni pueblos, ni labranzas, ni comen otra cosa sino las carnes por los montes y [[tortugas]] y pescado.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La [[Gubia de concha|gubia de concha]] – su principal instrumento- y vasijas, martillos, picos e incluso adornillos de [[caracol|caracoles]] han sido encontrados en los residuarios guanatahabeyes de Cuba, y en menor cuantía cuchillos de [[pedernal]] y otros aperos de piedras que se supone utilizaran para machacar y preparar carnes y algunas comidas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Siboneyes ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Indios siboneyes.jpg|miniatura|Indios siboneyes]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Más avanzados que los guanatahabeyes, los siboneyes lograron formas simétricas y un mayor acabado de sus distintos instrumentos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la mayoría de los casos los obtenían a partir de conchas o piedras para construir morteros, percutidores, majaderos, cucharas e instrumentos de corte.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Alrededor del año [[1500]] se localizaban en lo fundamental al norte de la actual provincia de [[Villa Clara]] y en los cayos del norte conocidos como [[Archipiélago Jardines del Rey|Jardines del Rey]]. También habitaban toda la franja costera sur de la región centro-este hasta el [[Golfo de Guacanayabo]], y el archipiélago [[Archipiélago Jardines de la Reina|Jardines de la Reina]], fundamentalmente dedicados a la pesca. Sin embargo, desde el punto de vista arqueológico los estudiosos les atribuyen una presencia casi generalizada por todo el país.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Taínos ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al igual que sus parientes los siboneyes – a quienes según los cronistas de la época tenían subyugados- los taínos provenían de la vecina isla [[La Española|La Española]], que hoy comparten la [[República Dominicana|República Dominicana]] y [[Haití|Haití]]. Localizados fundamentalmente en el centro y oriente de Cuba, los taínos fomentaron la agricultura y la alfarería, en las que lograron un alto nivel de desarrollo. Sus poblados comunales estructurados por [[caney|caneyes]] y [[bohío|bohíos]], indistintamente, eran pequeños pero bien organizados y el cacique era la máxima autoridad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las labores se distribuían en beneficio de todos, y así, mientras los hombres salían a cazar y pescar, para lo cual ya contaban con redes tejidas de algodón y anzuelos de espinas, las mujeres contribuían de manera decisiva a las siembras, la atención de los cultivos y las cosechas. También les estaban encomendada la producción alfarera, de finalidad utilitaria fundamentalmente cazuelas, burenes y otros, que utilizaban para cocinar los alimentos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se sabe que cultivaban el [[ají]], el [[maní]], el boniato, la yuca, de la cual producían el [[casabe]] –una torta de este tubérculo parecida al pan que todavía hoy se come en [[Camagüey]] y la zona oriental del país para acompañar las carnes-; el [[algodón]], que utilizaban para hacer sus hamacas y redes y, además, el [[maíz]] y el [[tabaco]], el cual consumían de preferencia asociado a distintas ceremonias.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En sus yacimientos se han encontrado gran cantidad de instrumentos de piedra como morteros, [[martillo|martillos]] y [[hacha|hachas]], así como ídolos de distinta naturaleza lítica pero de gran belleza y perfección, y unas piezas de maderas preciosas tipo banquetas llamadas dujo que utilizaban los caciques para sentarse.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desarrollaron además la cestería y la cordelería. Por su ubicación el este del país los taínos fueron los que más vinculados estuvieron a los duros procesos de conquista y colonización.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con el inicio de los repartimientos y encomiendas en [[1514]], fueron sometidos a esfuerzos extraordinarios en labores de explotación, constructivas y agrícolas. El trabajo forzado, las matanzas de escarmiento, los suicidios masivos para salvarse de la crueldad con que algunos conquistadores emprendieron su misión, los éxodos a islas y cayos en los alrededores, y asimismo algunas epidemias de enfermedades atípicas hasta entonces, diezmaron considerablemente la población aborigen, cuyos únicos descendientes actuales en Cuba se encuentran en zonas intrincadas de [[Guantánamo|Guantánamo]] próximas a [[Yateras|Yateras]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La historia recoge enfrentamientos organizados contra los españoles y los nombres de los [[cacique|caciques]] [[Hatuey|Hatuey]] y [[Guamá|Guamá]], como los primeros rebeldes cubanos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Cementerios aborígenes==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los cementerios aborígenes son sin duda alguna de muchísimo interés para la [[Arqueología]], de ahí que el estudio de los mismos permita profundizar grandemente en el mejor conocimiento de los primeros pobladores que habitaron el área, sacando a la luz nuevos descubrimientos a cerca de distintos aspectos somáticos y patológicos, así como de sus costumbres funerarias y de las características físico-antropológicas de sus primeros pobladores, cosa esta de la cual en un inicio existía poca información.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la isla, con el avance de los trabajos de campo realizados durante muchos años, se han venido estudiando algunos sitios de este tipo reportados con anterioridad, y se han descubierto otros. Se conocen en la actualidad varios cementerios aborígenes entre los cuales se encuentran: [[El Chorro de Maita]] (en [[Holguín]]),&amp;lt;ref&amp;gt;[http://www.nnc.cubaweb.cu/historia/historia30.htm «Aldea aborigen de Chorro de Maíta: realidad palpable»], artículo publicado en el sitio web Cuba Web.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
la [[Cueva de la Santa]] (en [[Ciudad de La Habana]]),&lt;br /&gt;
la [[Cueva del Perico 1]] (en [[Pinar del Río]]),&lt;br /&gt;
el sitio [[Canimar Abajo]] (en [[Matanzas]]),&lt;br /&gt;
la [[Cueva Calero]]&lt;br /&gt;
y finalmente los sitios [[La Habana|habaneros]]&lt;br /&gt;
[[Marien 2]] y&lt;br /&gt;
[[Bacuranao]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En las excavaciones arqueológicas realizadas en estos dos últimos cementerios aborígenes, participaron integrantes del [[Grupo Espeleológico Guamuhaya]] junto a miembros de otros grupos y a experimentados arqueólogos del Centro de [[Antropología]] perteneciente al [[Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente]] ([[CITMA]]) del país.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Sitio Bacuranao===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En agosto de [[1997]] se realizó la Quinta Campaña de Excavación Arqueológica en este sitio, ubicado en la [[Cueva del Infierno]], municipio habanero de [[San José de las Lajas]]. En dicha ocasión fueron encontrados los restos de cuatro individuos. Los entierros correspondieron a dos adultos y dos niños, uno de los cuales, un menor de corta edad, fue extraído en bloque para ser expuesto en el museo de la localidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esta excavación fue continuadora de la realizada en el [[1995]], la cual culminó con el descubrimiento de un gran cementerio aborigen del cual se extrajeron 54 osamentas completas. En esa ocasión el hallazgo incluyó huesos de 66&amp;amp;nbsp;personas, 57 de ellas menores de cuatro años de edad, tratándose de comunidades preagroalfareras con tradición [[mesolítica]] que poblaron la zona, con una economía de apropiación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La Cueva del Infierno no solo fue usada por comunidades de este grado de desarrollo solamente para enterrar a sus muertos, sino también como lugar de habitación según los resultados de la última campaña, en la que se detectó la presencia de tres grandes fogones que fueron utilizados para la cocción de alimentos. Por otra parte, otros grupos gentilicios de mayor desarrollo hicieron uso también, al parecer con otros fines, de esta cueva pues está reportada además como paradero de caza de grupos agroalfareros con tradición neolítica, habiéndose hallado en su interior numerosos fragmentos de vasijas de [[cerámica]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Sitio Marien 2===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde la década del 50 se conoce de la existencia del sitio que se conoce por Marien 2 debido a los trabajos de campo del Grupo Guamá de aquel entonces y también de los trabajos realizados por el fallecido arqueólogo cubano [[Ernesto Tabío]]. El sitio Marien&amp;amp;nbsp;2 se encuentra ubicado muy cerca de la [[Bahía de Mariel]], en el interior de una cueva.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el año [[1992]] se realizó la primera campaña de excavación arqueológica de este sitio, del cual se exhumaron restos de 50 individuos, de ellos 11&amp;amp;nbsp;adultos, 2&amp;amp;nbsp;subadultos y 37&amp;amp;nbsp;niños. Se extrajeron algunos entierros primarios y otros secundarios y según palabras del Dr. [[Gabino La&amp;amp;nbsp;Rosa]], jefe de la excavación, se pudo comprobar una relación muy interesante en las prácticas sepulcrales y es que prácticamente todos los adultos estaban acompañados por niños, lo cual amplió la visión de los aspectos sociales y culturales que tenían esto grupos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En marzo de [[1998]] se realizó la segunda campaña de excavación en este sitio y en esta ocasión se trabajó en 10&amp;amp;nbsp;entierros, la mayoría niños, se logró comprobar que en la cueva existe un área bien definida y delimitada a la izquierda que fue usada para entierros, en tanto que el área de la derecha fue sitio de habitación y en este fue hallado un inmenso [[fogón]] con abundante restos de la dieta de estos grupos que recolectaban, cazaban y pescaban. Habían restos de [[peces]], de [[bivalvo]]s, [[concha|conchas]] de [[moluscos]], [[jutía]]s, etc.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En esta ocasión se ratifica la presencia de ofrendas en los entierros, consistentes en valvas de ''[[Isognomus alatus]]'', y uno de los entierros (en la foto) tenía una gran [[cigua]] cerca del cráneo. También en cuanto a las costumbres funerarias, se van acumulando pruebas suficientes obtenidas de este y de otros cementerios aborígenes estudiados, que permiten negar la fabulación generalizada en Cuba en los años 1940 y 1950, de los entierros con la cabeza orientada al este. Se hallaron entierros con gran diferencia en la orientación de los cuerpos sin hallar una repetición absoluta, en esta foto se observa por la flecha que indica el norte que no está orientado exactamente este-oeste y además que la cabeza no está hacia el este sino al oeste.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Toda la tierra extraida se pasó por un tamiz para evitar la perdida de pequeños huesos de falanges u otras posibles evidencias de pequeñas dimensiones. Gracias al tamizado al instante es que en ocasiones se detecta, por la presencia de una pequeña evidencia, la proximidad de un entierro, aún cuando el excavador no lo ha notado, permitiendo a partir de ese instante, ser aún más meticulosos y precisos en el trabajo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Sitios arqueológicos aborígenes de Guanajay==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Guanajay]] es un municipio muy antiguo, su fundación data de [[1650]], según el historiador [[Luis Manuel Núñez]] y se dice que fue fundada por los españoles sobre un asentamiento aborigen. El propio topónimo Guanajay es un término aborigen, lo cual le da más veracidad a la afirmación anterior. Pero no siempre este poblado llevó ese nombre, según las viejas crónicas antiguamente se llamó Guamuhaya, topónimo igualmente aborigen.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A partir del año [[1990]] hasta [[1995]] se realizó en toda la isla el Censo Arqueológico Nacional por parte del Centro de Antropología del CITMA (Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio ambiente). Cada provincia tuvo un especialista al frente de dicho censo y [[Provincia La Habana]] fue dirigida por el Dr. Gabino La Rosa Corso, conocido arqueólogo cubano que ha trabajado tanto la Arqueología Aborigen como la Colonial, quien atendió directamente además del municipio, los municipios Caimito y Mariel que comparten sus fronteras con Guanajay.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego de la visita en [[1991]] a la localidad por parte del Dr. Gabino La Rosa, se descartó todo reporte antiguo de sitio, al no encontrarse en el recorrido de inspección, ninguna evidencia material consistente. A partir de este momento, interesados por revelar los secretos de la historia guanajayense, los miembros del Grupo Guamuhaya comenzaron con las prospecciones arqueológicas en Guanajay, partiendo del mapa topográfico de la localidad y siguiendo los posibles patrones de asentamiento, dada las características del terreno que fuesen apropiadas para tal fin, preferiblemente lugares con una fuente de agua cercana y en áreas poco afectadas por crecidas de ríos o arroyos. Se hicieron varias prospecciones del terreno en diferentes áreas sin hallar evidencias de superficie, hasta que a mediados de 1992 luego de muchas búsquedas, comenzaron los primeros descubrimientos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Gracias a la orientación metodológica y el asesoramiento recibido por parte del Doctor Gabino, en [[1994]] realizamos el primer reporte de sitio arqueológico y a partir de entonces el grupo pasó a llamarse Grupo EspeleoArqueológico hasta enero del [[2001]] en que volvió a la antigua denominación de Grupo Espeleológico, ya que las actividades puramente arqueológicas no están incluidas dentro del objeto social de la Sociedad Espeleológica de Cuba. En lo sucesivo el grupo se ha dedicado solamente a la visita, preservación y protección de los sitios descubiertos y reportados por el colectivo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así es que, hasta la fecha son tres los sitios arqueológicos aborígenes hallados y reportados por parte del GEG, cuyas evidencias han sido analizadas en el Centro de Antropología del CITMA. De ellos dos sitios a cielo abierto, ambos asentamientos aborígenes (Guanajay 2 y Jobo), y uno en cueva que es un campamento de caza (Guanajay 1).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El asentamiento aborigen Guanajay 2 presenta un gran taller de silex y se trata de un sitio Preagroalfarero con tradición mesolítca (mesolítico medio) o sea una comunidad gentilicia con una [[economía]] de apropiación. Igual filiación le han dado los especialistas al sitio Guanajay 1, en tanto que el sitio Jobo se trata de un Protoagroalfarero (mesolítico tardío), una comunidad que trabajaba la agricultura y tenía una alfarería incipiente. Este sitio constituye hasta el presente el Protoagroalfarero más occidental del país, siendo el más próximo de su tipo el sitio Banes 2 en el vecino municipio [[Caimito]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Asentamiento aborigen más antiguo de Cuba==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Farallones_de_Seboruco.jpg|miniatura|400px|Farallones de Seboruco]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una inapreciable reliquia histórica para el conocimiento humano resulta el sitio arqueológico los Farallones de Seboruco, el lugar más arcaico del asentamiento aborigen del archipiélago cubano, localizado en el municipio de Mayarí, de la oriental provincia de Holguín, un lugar de extraordinario valor científico y cultural que integra esencialmente el patrimonio cultural del pueblo cubano.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot;&amp;gt;[http://www.aldia.cu/index.php?mod=noticias&amp;amp;id=10611 «El asentamiento aborigen más antiguo de Cuba»], artículo publicado en el sitio web Al&amp;amp;nbsp;Día.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Su descubrimiento, por el doctor Antonio Núñez Jiménez, investigador ya fallecido, data del 1939. El hallazgo reveló la cultura más antigua de Cuba, la cual se remonta aproximadamente a seis mil años atrás. Los primeros habitantes de nuestra Isla, pertenecían al grupo protoarcaico, el cual no conocía el uso de la agricultura ni la cerámica e ignoraban el pulimento de las piedras, pero, sabían el secreto de la talla en madera.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sus utensilios para el trabajo consistían en cuchillos, destrales, majadores y otros instrumentos hechos de rocas sílex lasqueadas, piezas largas y filosas que empleaban en sus tareas de subsistencia y los ubican en la etapa preagroalfarera, ya que ésta se divide en tres fases denominada: temprana, media y tardía, la primera de ellas corresponden a los residuarios de Levisa y Seboruco que se caracterizan por la industria de las lascas y puntas de sílex.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La economía de dichos grupos protoarcaicos indocubanos, primeros habitantes de Cuba, dependendía de la caza, la pesca y la recolección por lo que sus comunidades generalmente eran nómadas. En los Farallones de Seboruco, hoy Monumento Nacional, fueron encontradas algunas evidencias de madera tallada que supone su función estaba dedicada a actividades rituales de acuerdo con su estructura, ya que semejan cetros. Según las investigaciones, los grupos aborígenes protoarcaicos se guarecían en cuevas para las prácticas necrológicas. Los enterramientos los hacían con algún desarrollo ritual; los cadáveres los sepultaban, situándoles objetos líticos al lado a manera de ofrendas funerarias.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Seboruco está conformado por varias cuevas donde aparecieron por primera vez pictografías en la zona oriental, las que se conservan aún en buen estado y se pueden apreciar dibujos en blanco y negro con estilo más bien abstracto y trazos lineales muy simple que muestran el arte rupestre de nuestra cultura prehistórica, considerada la más antigua manifestación artística hecha en nuestro país.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Otras excavaciones llevadas a cabo el 18 de mayo de 1979, encabezada por Núñez Jiménez, acompañado por José A. Viciedo y Carlos Betancourt, hicieron nuevos aportes de mayor valor para continuar esclareciendo la antigua cultura aborigen. A una profundidad de 0,30 metros fueron descubiertos huesos y otras piezas arqueológicas que revelaron parte de su dieta alimentaria. Para sorpresa de los investigadores fue encontrado un esqueleto que a pesar del deterioro por el tiempo, pudo reconstruirse su posición acuclillada y se estima perteneciera a una persona de 13&amp;amp;nbsp;años de edad del sexo femenino.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los Farallones de Seboruco representan un alto significado arqueológico. Aquí se han encontrado los sitios Seboruco III, IV, V, VI y VII, los que rodean el farallón y son las únicas zonas que parecen hayan sido habitadas hasta el momento, y además, por ser muy homogéneas pertenecen al grupo protoarcaico, el más antiguo de nuestra historia aborigen. Farallones de Seboruco es conocido internacionalmente por constituir un lugar clásico y típico para la investigación en el área antillana y muy especialmente para nuestro país. Posee un conclave básico en el entorno geobiológico y tiene también una relevancia cultural apreciable e indiscutible para las generaciones futuras y el desarrollo de las investigaciones que a allí se efectúan y que todavía no han concluido.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Etapas==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Etapa preagroalfarera (6000 a. n. e. hasta 1500 n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se incluye en ella a todos los grupos aborígenes cubanos que no practicaban la agricultura ni utilizaban la cerámica. Es decir, sus actividades económicas se reducían a la recolección de frutas, tubérculos, raíces silvestres, y también moluscos terrestres y marinos. Practicaban la pesca fluvial y marítima, así como la caza menor. En su fase más temprana es posible que algunos grupos practicasen la caza de animales de tamaño apreciable, sobrevivientes últimos de la extinguida fauna terrestre pleistocénica, así como de algunos grandes mamíferos marinos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Fase temprana (6000 a. n. e. - 1000 a. n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los aborígenes cubanos más antiguos están incluidos en esta fase. Algunos arqueólogos cubanos los denominan «protoarcaicos». Estos grupos aborígenes muy antiguos han sido descubiertos en esta última década y, por lo tanto, el conocimiento que tenemos de ellos no es muy amplio todavía.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En excavaciones realizadas en 1973 por arqueólogos de la Academia de Ciencias, asesorados por el doctor J. Kozlowski, de la Universidad de Cracovia, en el sitio Levisa&amp;amp;nbsp;I, descubierto por nosotros en el año 1964, en un abrigo rocoso de los farallones del Río Levisa -a poca distancia, al Sur, de las minas de Nicaro, provincia de Holguín- se encontraron en la capa más profunda de la excavación instrumentos de piedra tallada (es decir, hechos de piedras muy duras: sílex, chert, calcedonia, que al ser golpeados por el hombre con otra piedra producen lascas cortantes) entre los que figuraban grandes cuchillos, raspadores, buriles, etcétera.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se debe señalar que este conjunto de artefactos de piedra no corresponde en forma alguna con el ajuar de los grupos aboríge-nes cubanos conocidos por nosotros hasta entonces. En esa capa más profunda se encontraron algunos fragmentos de carbón vegetal provenientes de muy antiguos fogones, los que, al ser sometidos al análisis radiocarbónico (C-14) en un laboratorio de física nuclear, arrojaron un fechado de cinco mil ciento cuarenta años de antigüedad. Calibrado este fechado por métodos todavía más precisos nos dio una fecha muy próxima a los seis mil años de antigüedad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|Estos instrumentos consisten en grandes lascas, láminas y puntas, así como grandes núcleos de piedra.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con respecto a la llegada a Cuba de estos primitivos hombres, es muy interesante señalar que, de acuerdo con estudios nuestros realizados en 1979, por esa época el nivel del mar se encontraba a unos veinte metros por debajo del nivel actual, por lo que la configuración de las costas de algunas islas antillanas, especialmente las Bahamas y Cuba, era bastante diferente de lo que vemos en los mapas geográficos actuales, pero seguían siendo islas separadas unas de otras. La geología nos indica que la unión de las islas antillanas con las áreas continentales se produjo hace muchos millones de años; por otra parte, actualmente los cálculos más audaces de los especialistas en cuanto a la presencia del hombre en América no van más allá de los cincuenta mil años. Luego, estos primeros amerindios tuvieron forzosamente que llegar a las Antillas, inclusive a Cuba, por vía de la navegación, aunque fuera en su forma más rudimentaria.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A pesar de que se ha investigado y discutido mucho sobre el origen de esos antiguos aborígenes cubanos y sobre las rutas que siguieron para llegar a nuestras costas, esto es algo que no sabemos con certeza todavía. Sin embargo, se señalan tres, rutas potenciales: (a) del Sudeste de Estados Unidos hacia las Bahamas y de allí hasta Cuba (b) desde el Nordeste de la costa de Nicaragua, a través de una serie de islas e islotes que emergían entonces en el Mar Caribe, hasta Jamaica y de allí a Cuba, y (c) desde la costa Nordeste de Venezuela a las Antillas Menores, y después hacia las Antillas Mayores hasta llegar finalmente a Cuba. Las futuras investigaciones seguramente aclararán este interesante problema que afrontamos en la actualidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Otro sitio arqueológico que también corresponde a esta fase temprana (o Protoarcaica) de la etapa Preagroalfarera es el de los Farallones de Seboruco. Está situado a cinco kilómetros al Sursudeste de la población de Mayarí, en la provincia de Holguín.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1943, el doctor Antonio Núñez Jiménez descubrió este sitio e hizo algunas excavaciones. En los años 1960 y 1970. arqueólogos de nuestra Academia de Ciencias lo exploraron y excavaron en diversas oportunidades. Ahora, por su importancia, nos vamos a referir concretamente a las excavaciones realizadas por ellos en 1978. Este trabajo aportó valiosos datos relativos a algunos aspectos de la cultura de estos primitivos indocubanos, así como del medio ecológico, incluyendo al geológico. En el material colectado allí, aparecen artefactos de piedra tallada que son los de mayor tamaño y de tipo más primitivo encontrados en nuestro país hasta esa fecha. Por la literatura arqueológica publicada hasta ahora sobre las Antillas o la América Central, no se conocen artefactos de piedra similares. Estos instrumentos consisten en grandes lascas, láminas y puntas, así como grandes núcleos de piedra (de donde sacaban los anteriores instrumentos) poco explotados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se pudo advertir la existencia de varias etapas de desarrollo en la técnica de fabricación de herramientas de piedra tallada. Un resultado importante fue descubrir la fuente de aprovisionamiento de sílex de donde los primitivos hombres que habitaron el sitio de Seboruco obtenían la materia prima para elaborar las herramientas de piedra con que cazaban y trabajaban la madera.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Uno de los problemas que quedaron planteados, entre los resultados de esa excavación -en relación con la caza-, fue la presencia de las grandes puntas de piedra tallada y su posible implicación con el antiguo medio correspondiente a este yacimiento arqueológico, ya que en ese período (seis mil años o más) existían grandes mamíferos marinos en la costa, las llamadas «[[focas tropicales]]» ''([[Monachus tropicalis]])'' y, en la desembocadura de los ríos, el [[manatí]] ''([[Trichecizus manatus]])''.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
También en esa época pudo haber grandes mamíferos terrestres en el interior del país, como últimos representantes de la fauna pleistocénica; tal es el caso de los grandes perezosos (Megalocnus rodens) cuyos restos óseos se han encontrado con cierta frecuencia, pero cuya asociación con evidencias humanas parece todavía dudosa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lamentablemente, en ninguna de las expediciones al sitio Seboruco se ha podido obtener muestras para poder fechar por medio del radiocarbono (T-14) este interesantísimo sitio. No obstante, algunos investigadores estiman que la antigüedad de Seboruco, sobre todo la de la época más temprana, puede ser bastante superior a los seis mil o siete mil años. Para ello se basan fundamentalmente en la tipología de las grandes herramientas de piedra tallada que aparecido allí.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Fase media (2000 a. n. e. hasta 1000 n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pertenece a esta fase de la etapa Preagroalfarera el grupo cultural aborigen denominado Ciboney-Guayabo Blanco. Estos aborígenes no fueron conocidos; directa ni indirectamente, por los conquistadores españoles. El grupo lleva ese nombre porque sus primeras manifestaciones aparecieron en 1913, en el sitio de ese nombre, que está localizado en la Ciénaga Oriental de Zapata, al Nordeste de la Bahía de Cochinos, costa Sur de la provincia de Matanzas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los aborígenes que corresponden a esta fase media Preagroalfarera, en lo que respecta a sus actividades económicas, eran recolectores de frutos y raíces silvestres así como de moluscos marinos y terrestres; practicaban la pesca y la caza menor (por ejemplo, de las jutías). Sus sitios de habitación se manifiestan por las evidencias de amontonamientos de basura, que fluctúan en magnitud desde residuarios super-ficiales y pequeños hasta grandes montículos que llegan a tener hasta varias decenas de metros de diámetro y dos o tres metros de altura. Las evidencias de estos primitivos hombres las encontramos por toda la Isla, casi siempre en sitios costeros. En ocasiones habitaban en cuevas y abrigos rocosos, pero también lo hacían al aire libre.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|Son abundantes sus herramientas hechas de la concha de grandes moluscos marinos, como las gubias, que utilizaban para trabajar la madera.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Un caso típico de habitación, al aire libre, de aborígenes de esta fase media Preagroalfarera, nos lo brinda el gran residuario ubicado frente a la Cueva Funche, Península de Guanahacabibes, en el extremo occidental de la provincia de Pinar del Río. En 1966, arqueólogos de la Academia de Ciencias de Cuba, realizaron allí amplias y detalladas excavaciones.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tenía este depósito de basura aborigen unos cuarenta y seis metros en su eje este-oeste y cuarenta y dos metros en su eje norte-sur, siendo su altura máxima de uno y medio metros. Como resultado de estos trabajos se recolectaron muchas evidencias constituidas por una gran cantidad de artefactos de piedra y de concha de moluscos marinos de gran tamaño, todos de tosca factura. Entre los primeros se destacan los percutores o martillos y los majaderos, que servían para triturar semillas; entre las segundas, las gubias y 'vasijas. No se encontraron herramientas de piedra tallada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El examen de los restos de comida mostró una gran cantidad de huesos de diferentes especies de jutías, muchos carapachos de cangrejos y abundantes conchas de moluscos marinos de diferentes tamaños. Las muestras orgánicas colectadas en ese sitio fueron analizadas por medio del carbón radiactivo (C-14), las cuales dieron fechados de una antigüedad que varía entre los cuatro mil y dos mil años.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sobre las prácticas funerarias realizadas por los aborígenes del grupo Ciboney-Guayabo Blanco, típicos de esta fase media Preagroalfarera, tenemos abundante información de diferentes sitios; pero, a guisa de ejemplo, diremos que arqueólogos de nuestra Academia de Ciencias excavaron durante los años 1971 y 1972 la importante cueva funeraria conocida por el nombre de El Perico I, situada en las cercanías de Bahía Honda, provincia de Pinar del Río. Allí exhumaron unos cincuenta y un entierros de aborígenes Ciboney-Guayabo Blanco. De ese total, cuarenta eran de carácter primario, es decir, habían sido enterrados directamente en el suelo sin tocar para nada después los restos de los individuos; once eran de carácter secundario, es decir, el muerto había sido enterrado, pero posteriormente los aborígenes lo habían desenterrado. Hicieron como una especie de paquete con el cráneo y los huesos largos, y así lo habían vuelto a enterrar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los restos humanos excavados correspondían a treinta y tres niños y dieciocho adultos. No se observó que los entierros estuviesen orientados en relación con algún punto geográfico dado. Los entierros primarios aparecían en las capas medias y tardías; los secundarios, en las capas tempranas (o más antiguas) y estaban muy cubiertos de polvo rojo obtenido del mineral conocido por hematita, hecho partículas y bien triturado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Todos los cráneos colectados allí no presentaban deformación artificial, rasgo cultural de todos los aborígenes preagroalfareros y protoagrícolas de Cuba.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Fase tardía (100 a. n. e. - 1500 a. n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A esta fase tardía Preagroalfarera corresponde el grupo aborigen Ciboney-Cayo Redondo. Este grupo cultural se denomina así porque, en 1941, se hizo la primera excavación sistemática de un sitio de este complejo cultural en el cayuelo Cayo Redondo, ubicado junto a la costa cenagosa y de manglares muy cerca de La Fe, en la Bahía de Guadiana, parte Norte de la Península de Guanahacabibes, provincia de Pinar del Río.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los aborígenes que corresponden a esta fase tardía Preagroalfarera, en lo que respecta a sus actividades económicas, eran recolectores de frutos, raíces y&lt;br /&gt;
tubérculos silvestres, así como de moluscos marinos y terrestres; practicaban la pesca y la caza menor de jutías y aves. Estos hombres habitaron por todo nuestro territorio desde el [[años 90 a. n. e.|100&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.]] hasta la llegada de los españoles; no obstante, es probable que algunos grupos siguieran viviendo hasta el [[siglo&amp;amp;nbsp;XVII]] en lugares apartados y remotos de nuestro archipiélago. De acuerdo con los cronistas, tuvieron muy poco contacto con los conquistadores. Sus restos aparecen generalmente ubicados en sitios costeros y cenagosos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las principales zonas de Cuba donde se encuentran sus residuarios son la costa Sur de las provincias de Camagüey y Las Tunas, así como las áreas aledañas a la desembocadura del Río Cauto, en la provincia Granma. En todas estas áreas las evidencias dejadas por esos indocubanos son muy abundantes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las herramientas utilizadas por estos hombres, de acuerdo con las evidencias obtenidas por los arqueólogos, están formadas, en primer lugar, por instrumentos de piedra tales como majaderos y morteros, utilizados para moler y triturar granos y semillas de plantas silvestres. Algunos de estos artefactos presentan simetría bilateral y buen acabado superficial. También hacen buen uso de los instrumentos de piedra tallada, empleando el sílex, tales como cuchillos y raspadores. Son abundantes las herramientas hechas de la concha de grandes moluscos marinos, como las gubias, que utilizaban para trabajar la madera. Es notable el empleo que hace este grupo de los colorantes minerales; por ejemplo, de la hematita y la limonita, con los que obtenían polvos de color rojo y amarillo respectivamente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las prácticas funerarias de este grupo humano eran, en algunos casos, mucho más complejas que las de los aborígenes correspondientes a las fases temprana y media de la etapa Preagroalfarera; un ejemplo de esto lo tenemos en los resultados de la excavación hecha en 1941 por el doctor R. Herrera Fritot en la cueva funeraria de Los Niños, en Cayo Salinas, Bahía de Buenavista o Caguanes, provincia de Sancti Spíritus, en la costa Norte. Allí se encontró un interesante entierro colectivo de trece niños, que fluctuaban en edad desde uno hasta diez años. Sobre esto nos dice el doctor Herrera: «Con cada esqueleto colocaron una bola lítica, cuyo tamaño guarda relación con la edad del individuo».&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los entierros estaban dispuestos en forma más o menos circular, teniendo como centro el de un niño, al parecer más importante, pues presentaba como ofrendas dos &amp;quot;dagas&amp;quot; de piedra y también una bola de piedra, la más pulida de todas. Estas &amp;quot;dagas&amp;quot; y bolas de piedra parecen estar estrechamente relacionadas con los entierros de los aborígenes de esta fase tardía Preagroalfarera. Los cráneos de estos hombres, al igual que los de las fases temprana y media de esta etapa Preagroalfarera, no están deformados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Etapa protoagrícola (100 a. n. e. a 1000 n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los conocimientos que tenemos de los aborígenes que corresponden a esta etapa no son muy amplios, pues se han comenzado a estudiar en los últimos diez años. Podemos decir que esta etapa es transicional entre las etapas Preagroalfarera y Agroalfarera; en ella quedan enmarcadas algunas comunidades aborígenes cubanas que generalmente presentan un ajuar que se corresponde con la fase tardía de la etapa Preagroalfarera, es decir, similar al del Ciboney-Cayo Redondo, pero con evidencias ya de un limitado uso de las vasijas hechas de cerámica, casi siempre pequeñas y simples, digamos, con muy pocas decoraciones, si es que las tienen.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En ese ajuar nunca aparece el &amp;quot;burén&amp;quot;: torta de cerámica utilizada por los aborígenes agroalfareros para asar el pan de casabe hecho de la yuca y que, para los arqueólogos, es un indicativo indirecto de la agricultura de este tubérculo, ya bien desarrollada. Otras evidencias características de esta etapa Protoagrícola, sobre todo en sus fases temprana y media, es la abundancia de pequeñas herramientas de pie&lt;br /&gt;
dra tallada: cuchillos, raspadores, buriles, etcétera, a cuyo conjunto los especialistas denominan &amp;quot;microlítico&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1964 se localiza un sitio: el abrigo rocoso de Arroyo del Palo, muy próximo a Mayarí, provincia de Holguín, en que se presentaba un. ajuar típico del Ciboney-Cayo Redondo que, como sabemos, corresponde a la fase tardía de la etapa Preagroalfarera, pero con una presencia muy abundante de restos de vasijas de cerámica, a veces muy decoradas pero sólo por medio de simples incisiones; cerámica muy diferente a la que se ve en la etapa Agroalfarera de Cuba. A pesar de que en este sitio colectamos muchos fragmentos de vasijas de cerámica, no apareció ni un solo fragmento de burén. Igual ocurrió en otros sitios de la provincia de Holguín: Mejías y Santa Rosalía I. En aquella época pensamos que estos restos correspondían a una nueva cultura aborigen de Cuba: la que denominamos &amp;quot;Mayarí&amp;quot;. Sin embargo, hoy creemos que, en realidad, lo que habíamos descubierto era más bien una manifestación de la fase tardía de la etapa Protoagrícola.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estudios hechos en la década del setenta por el arqueólogo Ramón Dacal, de la Universidad de La Habana, en los sitios Canímar y Playitas, cercanos a la Bahía de Matanzas, así como en Aguas Verdes, en la costa Norte de la provincia de Guantánamo, nos dan lo que parecen ser las manifestaciones más tempranas de la etapa Protoagrícola.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estos aborígenes parecen haber habitado por toda la Isla, mostrando cierta preferencia por los sitios próximos a la costa en su fase temprana, y también tierra adentro en la fase tardía.&lt;br /&gt;
La duración de la etapa Protoagrícola de Cuba es de poco más de un milenio, desde aproximadamente el año [[siglo II a. n. e.|100&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.]] hasta el 1000&amp;amp;nbsp;[[nuestra era|n.&amp;amp;nbsp;e.]]; como se ve, traspasa en el tiempo y el desarrollo económico a las clásicas manifestaciones preagroalfareras tardías y las más tempranas de las agroalfareras. Los cráneos de estos hombres no son deformados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Etapa Agroalfarera (800-1500)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Comunidades_agricultores-ceramistas.jpg|300px|thumb|right|Comunidades aborígenes agricultoras-ceramistas.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En esta corta etapa, pues abarca sólo setecientos años, están incluidas todas aquellas comunidades aborígenes cubanas cuya economía de subsistencia se basaba principalmente en la agricultura de raíces, tubérculos y granos; pero entre esos cultivos predominaba el de la yuca y, algo menos, el del boniato. También practicaban la recolección, la pesca y la caza menor. Corresponde esta etapa a los aborígenes más estudiados y mejor conocidos de Cuba.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los sistemas de agricultura que practicaban los agroalfareros de esta Isla, al igual que los de las demás Antillas Mayores, eran dos: el de roza, el más extendido entre ellos, que era el más antiguo y menos eficiente, y el de montones, el más reciente y más eficiente. El cultivo de roza consistía en despejar ciertas áreas de los bosques, talando los árboles, limpiando los arbustos y terminando la limpieza del terreno por medio del fuego. Para talar los árboles utilizaban las hachas de piedra pulida. Después removían con un palo aguzado (la coa) el terreno así obtenido y allí plantaban sus cultivos. Al cabo de dos o tres años, por agotamiento de los suelos, necesitaban nuevos terrenos y tenían que repetir las operaciones ya indicadas en áreas contiguas del bosque virgen. Este sistema lo emplearon desde su llegada a Cuba, hacia el siglo VIII.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El cultivo de montones, al parecer, se comenzó a utilizar por el siglo xi. Para esto se requería un terreno llano y despejado de la vegetación natural. Con las coas removían el terreno y levantaban pequeños montículos de tierra suelta, que tenían dos o tres metros de diámetro, formando hileras, y separados unos de otros por unos pocos metros. En esos pequeños montículos sembraban los tubérculos de yuca o los bejucos de boniato. Este sistema de cultivo daba cosechas, por unidad de área, mucho mayores que por el sistema de roza.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero a pesar de la mayor eficiencia del cultivo de montones, los aborígenes siguieron empleando el cultivo de roza, por ejemplo, en las laderas de los cerros, porque las fuertes lluvias, en esas condiciones, arrastraban los sembrados de montones&lt;br /&gt;
Los aborígenes de la etapa Agroalfarera utilizaban profusamente la cerámica ya bien desarrollada, principalmente en forma de vasijas, que utilizaban para cocer sus alimentos y conservar el agua, así como de burenes, que servían para tostar el pan de casabe que hacían de la yuca rallada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los arqueólogos han denominado a estos indocubanos agricultores y ceramistas &amp;quot;subtaínos&amp;quot; y &amp;quot;tainos&amp;quot;, atendiendo al mayor o menor grado del desarrollo socioeconómico alcanzado por esas comunidades, así como por ciertas características que presentan sus ajuares, principalmente en los rasgos decorativos de la cerámica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|&amp;quot;... pero entre esos cultivos predomina el de la yuca y algo menos el del boniato; también practicaban la recolección, la pesca y la caza menor.&amp;quot;}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tanto los subtaínos como los taínos corresponden a la gran familia aborigen sudamericana llamada &amp;quot;aruaca&amp;quot;. Los cronistas de Indias, principalmente el padre Las Casas y Gonzalo Fernández de Oviedo, nos han legado valiosas informaciones sobre estas comunidades primitivas antillanas; pero esos trabajos versan, casi exclusivamente, sobre los grupos aruacos, agricultores y ceramistas, que vivían en la isla La Española, Los comentarios enfocan, como es natural, la situación existente en esa área en la época del descubrimiento y en los primeros años de la conquista.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por otra parte, los trabajos arqueológicos realizados a partir del siglo pasado, pero sobre todo los efectuados en las últimas décadas de este siglo xx, nos suministran datos cada vez más precisos sobre estas comunidades primitivas. Así sabemos que la introducción de la cerámica y de la agricultura en las Antillas tuvo lugar en los comienzos de nuestra era, es decir, hace unos das mi. años. Indígenas&lt;br /&gt;
del grupo arúaco, con un nivel de desarrollo agrícola y ceramista bastante alta, partieron en esa época de la Península de Paria (en la costa Nordeste de Venezuela) y comenzaron a emigrar hacia las Antillas Menores, llegaron a Puerto Rico por el año [[150&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.]], desde donde se extendieron gradualmente por las Antillas Mayores y las Bahamas, durante un período de varios siglos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La llegada de los primeros grupos subtaínos a Cuba se remonta a una antigüedad mucho mayor de lo que se creía hasta hace algunos años. Fechados radiocarbónicos (C-14) obtenidos en 1963 por arqueólogos de la Academia de Ciencias de Cuba, en un residuario del área de Banes, provincia de Holguín, sirvieron de base para hacer estimados que nos permiten indicar que el arribo de estos aborígenes a nuestro país debe de haber tenido lugar por el [[siglo&amp;amp;nbsp;VIII]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En un proceso de muchos años, los aborígenes agricultores y ceramistas se fueron asentando en la parte oriental y central de Cuba, después de su llegada desde La Española; especialmente lo hicieron en el área de la actual provincia de Holguín, donde alcanzaron su máximo desarrollo demográfico.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los testimonios materiales del grupo subtaína, muy abundantes, han sido colectados por los arqueólogos en las provincias de Guantánamo, Holguín, Santiago de Cuba y Gramna; en diversas localidades de las de Camagüey y Ciego de Ávila; y en algunos sitios de Cienfuegos, Sancti Spíritus y Villa Clara, y muy pocos en la de Matanzas. Estos materiales han sido recogidos de residuarios que, por su magnitud, indican que se trataba de verdaderos asientos de poblados. En cambio, en las provincias de La Habana y Pinar del Río sólo se han obtenido, hasta ahora, restos de poblados pequeños o evidencias aisladas. En la Isla de la Juventud sólo se ha encontrado algún que otro objeto aislado correspondiente a estos grupos indocubanos.&lt;br /&gt;
El estudio de los sitios de habitación de estos aborígenes agroalfareros, hecho por los arqueólogos, indica que generalmente eran pequeños poblados con las casas dispuestas alrededor de un área central despejada, que ellos denominaban &amp;quot;batey&amp;quot;, y que era empleada para sus ceremonias y para el juego de pelota llamado &amp;quot;batos&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque algunos poblados se hicieron junto a&lt;br /&gt;
la costa, la mayoría aparecen tierra adentro, pero no muy alejados del mar. Su habitación en cuevas parece haber sido esporádica, pero éstas se usaron principalmente para depositar a sus muertos o como sitios en que tenían lugar ciertas ceremonias religiosas.&lt;br /&gt;
Las viviendas de los aborígenes agroalfareros, según los cronistas, tenían un cuerpo cilíndrico y techo cónico; las paredes estaban formadas con cañas y los techos cubiertos de hojas de palma; estas casas eran llamadas &amp;quot;caneyes&amp;quot; par los&lt;br /&gt;
indocubanos. Ellos también las hacían de forma rectangular, muy similares a los bohíos de nuestros campesinos; pero esta forma no era muy frecuente.&lt;br /&gt;
Hacían también cobertizos con palos y techumbres de hojas de palma, que utilizaban, entre otras cosas, para proteger las canoas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se puede apreciar, por los testimonios materiales encontrados en los sitios de habitación de estos aborígenes agroalfareros, que su ajuar era muy abundante y variado. En ellos se localiza gran cantidad de fragmentos de artefactos de cerámica, piedra, concha y hueso. Sabemos que empleaban la madera para hacer diversos objetos, entre los que se destacan las canoas; eran hábiles cesteros y dominaban las técnicas textiles; sobre éstas los españoles nos hablan de la confección de hamacas que hacían con hilos de algodón, además de otras cosas utilitarias.&lt;br /&gt;
Como hemos dicho, las evidencias cerámicas son muy abundantes, predominando los restos de vasijas de diversos tamaños y formas, algunas muy decoradas, que utilizaban para cocer sus alimentos y guardar agua. En la mayoría de los casos, las técnicas de decoración se realizaban por medio de incisiones o aplicaciones.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estas técnicas no incluyen el uso de pinturas. Otros artefactos de cerámica muy frecuentes son los burenes, que consisten en unos discos de barro cocido, con un diámetro que varía entre treinta y sesenta centímetros y de un grosor de uno y medio a cuatro centímetros. La superficie superior del disco era pulida, sobre la que depositaban la masa de yuca rallada de donde salía la torta de casabe después de horneada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los instrumentos de piedra son numerosos y variados. Entre ellos destacaremos las hachas de piedra pulida, denominadas &amp;quot;hachas petaloides&amp;quot;. Como ya dijimos, este instrumento era fundamental para la preparación de sus campos de cultivo, pero podía también servir para la guerra. Algunas, muy bien terminadas, deben de haberse utilizado para fines ceremoniales. Éstas alcanzan un alto grado de valor estético.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los percutores o martillos de piedra son abundantes. La mayoría de estos instrumentos consiste en piedras o guijarros muy duros, usados en su estado natural; aunque hay algunos que presentan formas geométricas: cúbicas, discoidales y rectangulares. Eran empleados para golpes o triturar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tanto los morteros como los majaderos de piedra aparecen en forma ocasional; estos últimos pueden ser de forma acampanada o cilíndrica, y de diversos tamaños.&lt;br /&gt;
También aparecen en el ajuar agroalfarero, en forma no muy abundante, amuletos o adornos muy bellas. Entre ellos se destacan los denominados &amp;quot;idolillos de piedra&amp;quot;, en forma de entes antropomórficos o antropozoomórficos, es decir, con rasgos humanos y de animales. Casi siempre se trata de una figura humana en posición acuclillada, con los&lt;br /&gt;
brazos adosados a los costados y las manos sobre el vientre.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los órganos genitales masculinos se muestran en forma muy conspicua. Estos idolillos presentan una taladradura transversal, a la altura de los hombros, que debe de haber servido para suspenderlos. El material de piedra empleado es; por regla general, 1a cuarcita y la jadeíta, aunque se han encontrado algunos hechos de la concha de grandes moluscos marinos o de hueso de animales, como el manatí.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Examinando las evidencias de desechos de comida en los residuarios agroalfareros, sólo encontramos restos de alimentos de origen animal, que varían de acuerdo con muchos factores, tales como la proximidad o no a la costa del sitio de habitación, la abundancia o escasez de determinada especie faúnica, etcétera. Pero, en general, encontramos huesos de jutía, manatí, aves, pescado, tortugas y otros reptiles, así como conchas de moluscos, tanto terrestres como marinos; también carapachos de cangrejos y otros crustáceos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La evidencia indirecta de la alimentación vegetal, nos la proporciona la presencia abundante, casi siempre, de fragmentos de burenes de cerámica, que para los arqueólogos es indicativo de la agricultura de la yuca.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque el material óseo humano recogido en los sitios agroalfareros, tanto subtaíno como taíno, no puede considerarse como muy abundante, nuestros antropólogos físicos consideran que todos sus cráneos aparecen con deformación artificial frontoccipital, del tipo clasificado como tabular oblicuo. Esta práctica cultural de la deformación craneana sólo aparece en Cuba asociada a los aborígenes de la etapa Agroalfarera. Los demás amerindios cubanos presentan cráneos normales, esto es, no deformados.&amp;lt;ref&amp;gt;[[E. Aleksandrenkov|Aleksandrenkov, E.]]: [http://www.cubaarqueologica.org/document/ht3.pdf ''Aborígenes de Cuba. Problemas y posibilidades de estudio''] (PDF), publicado en el sitio web Cuba Arqueológica (La&amp;amp;nbsp;Habana). Menciona los trabajos de [[Ernesto E. Tabío]].&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Credos religiosos==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Antes de la conquista y colonización de Cuba, la población aborigen no tenía un grado de desarrollo semejante al de otras culturas precolombinas, como los mayas, los aztecas o los incas. Los indígenas de Cuba no edificaron grandes templos ni ciudades. Los más avanzados, los taínos, construyeron comunidades denominadas bateyes, con viviendas que llamaron bohíos, caneyes y barbacoas. Se dedicaban a la agricultura y a la pesca, y eran alfareros. Poseían sus propios credos religiosos rudimentarios, pero que son difíciles de conocer debido a que no quedaron huellas estudiables.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una de las más curiosas manifestaciones era la propia mitología indígena, particularmente la taína, que distaba mucho de las complejas manifestaciones de las culturas de mesoamérica. La [[mitología taína]] se basaba fundamentalmente en el Sol, la Luna, el origen del sexo femenino y el diluvio. Algunas creencias sugerían que el Sol, la Luna y el hombre habían surgido de las cuevas o grutas, tal vez porque la mayor ía de sus antepasados no crearon asentamientos, y tenían en las cuevas su refugio seguro contra la intemperie. Sus credos religiosos eran elementales y consistían en una combinación de [[animismo]], el cemiísmo, el [[chamanismo]] o behiquismo; el culto a los antepasados y el [[totemismo]] o residuos totémicos. &amp;lt;ref&amp;gt;Fernando Portuondo del Prado: Historia de Cuba,Editorial Minerva, La Habana, pp. 40-50; 287-289.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Animismo===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era la creencia, según la cual los objetos inanimados poseían vida terrenal o extraterrenal o&lt;br /&gt;
estaban dotados de ciertos poderes mágicos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Cemiísmo===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era una creencia un poco más compleja, según la cual el cemí constituía un poder sobrenatural,&lt;br /&gt;
misterioso y enigmático, una verdadera deidad, que controlaba los destinos de los humanos y de la naturaleza en sus más diversas manifestaciones. Los especialistas consideran que la mitología aborigen estaba integrada por más de 30 personajes, de ellos unos 15 dioses o deidades, y más de 20 semidioses.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Según algunos especialistas, entre las deidades se destacaban Atabex, diosa madre del ser supremo y diosa de la fertilidad; Boynay, dios de la lluvia; Maidabó, dios de la sequía; Taiguabó, el espíritu del agua; Baibrama o Mabuya, dios maligno y una de las voces para definir el mal; y otros semidioses, como Opía, una especie de espíritu que servía de intermediario con algunos dioses.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Chamanismo o behiquismo===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era la creencia en los poderes mágicos de los behíques, es decir, los brujos o sacerdotes. Éstos estaban dotados de poderes para conversar con los muertos y adivinar el porvenir. Supuestamente, en diferentes ceremonias religiosas, como la cohobao cojoba, los behíques mantenían comunicación con el otro mundo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La cohoba consistía en absorber polvo de tabaco por un tubo en forma de Y, así como otros jugos y cocimientos de hierbas, después de un ayuno que pod ía durar varios días y hasta semanas. Lo practicabaprimero el cacique y después todos los presentes, sentados&lt;br /&gt;
en un respetuoso silencio. Cuando todos estaban embriagados o en éxtasis, el behíque respondía a las preguntas que se le hacían sobre el pasado, el presente&lt;br /&gt;
y el futuro, las dolencias o enfermedades, el nacimiento de hijos y otras inquietudes. Además de sus poderes mágicos, los behíques combinaban estas facultades con las de curanderos o médicos, que ayunaban junto a sus pacientes y tomaban los mismos cocimientos de hierbas o purgantes. Si los pacientes morían, tenían que soportar de algún modo la furia de los parientes de los fallecidos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Culto a los antepasados===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Provenía de la creencia de que los muertos, después de adquirir este estado especial, regresaban al mundo como espíritus, y no solo hacían acto de presencia, sino que ayudaban o maldecían a los familiares vivos. Cada grupo familiar tenía el suyo y los representaban en ídolos con figura humana, símbolos mágicos, amuletos y otros objetos consagrados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque los pobladores precolombinos o prehispá-nicos cubanos no construyeron templos propiamente dichos, practicaban ceremonias festivas y religiosas a&lt;br /&gt;
la que llamaban areítos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Éstos eran las fiestas por excelencia de los taínos. Aglomerados en el batey o centro del poblado, bailaban y cantaban al son de tambores durante largas horas, bajo la dirección de un maestro de ceremonia denominado tequina, el cual marcaba tanto el paso como el compás, y dictaba el tema que repetía el coro. En estas ceremonias religiosas se recitaban las genealogías de los diferentes caciques y sus más famosas obras, los recuerdos de los buenos y malos tiempos pasados, y otros temas de interés para la transmisión de los conocimientos de forma oral de la generación mayor a las generaciones más jóvenes. Los cronistas de la conquista han señalado que los aborígenes eran buenos bailadores. Cantaban al unísono y mientras centenares de participantes danzaban y narraban historias el resto mantenía el compás del baile y los cantos, y muy pocos se equivocaban. Estos credos y manifestaciones culturales preferentemente taínos fueron asimilados por los siboneyes, una comunidad aborigen anterior, aunque menos desarrollada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Totemismo o residuos totémicos===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era la manifestaci&lt;br /&gt;
ón de un sistema de creencias, según las cuales existía una especie de parentesco sobrenatural entre un individuo —o incluso parte o la totalidad de una tribu de aborígenes— y un tótem. Estos tótems, por lo general, eran figuras de diversas especies de animales, y en la minoría de los casos algunas plantas y objetos minerales, que se consideraban como emblemas protectores del individuo o la tribu, y en ocasiones como su antepasado o progenitor. Se asegura que, en ciertos casos, existían tótems de tipo especial para caciques y behíques; algunos específicos para cada uno de los sexos y otros comunes para todos los miembros de una tribu.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
También resultan interesantes las expresiones de las ceremonias aborígenes y sus costumbres funerarias, consideradas sagradas. Los funerales indígenas, como es natural, diferían mucho de las formas ulteriores introducidas por la conquista y la colonizaci ón. Incluso, los de las culturas siboney y arauaco (taínos y subtaínos), diferían entre sí. Los más conocidos —por los hallazgos y evidencias— son los enterramientos taínos. En la mayoría de los casos, éstos daban sepultura a los fallecidos en una especie de cementerios fuera de los poblados. Los cadáveres, por lo general, eran colocados de bruces o con las piernas recogidas, y en los alrededores se situaban algunos objetos que fuesen de utilidad en la otra vida, sobre todo por la ya mencionada creencia de que los fallecidos regresaban en forma de espíritus para proteger a las familias.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las enfermedades exóticas traídas por los conquistadores y el rudo trabajo esclavo hicieron que en menos de medio siglo casi fuese extinguida la población autóctona de Cuba, calculada en unos 300 mil habitantes, y de ellos —según ha sido estimado— solo quedaran alrededor de unos 4 mil. &amp;lt;ref&amp;gt;Emilio Roig de Leuchsenring: La Habana. Apuntes históricos, Publicaciones de la Oficina del Historiador de la Ciudad, La Habana, 1939.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La fundación de la Villa de San Cristóbal de La Habana se realizó en territorios del antiguo cacique aborigen Habaguanex. Aunque no abundan restos de estas comunidades aborígenes, se han hallado evidencias de la existencia indígena en diferentes zonas del territorio de lo que en la actualidad es la ciudad de La Habana. Ha habido hallazgos en los alrededores del río Santa Ana; en las cercanías de la playa Santa Fe; en el litoral oeste de la ciudad, donde se han encontrado algunos objetos valiosos, como los &amp;quot;dujes&amp;quot; o asientos ceremoniales de behíques y caciques. Estos últimos se exponen en el Museo Montané, una de las instituciones de la ciudad de La Habana relacionada con las culturas aborígenes. Otras zonas donde se han realizado hallazgos han sido las de Colinas de Villarreal, al noreste de la bahía habanera; las de Rincón de Guanabo, a unos 28 kilómetros al noreste de la ciudad; y en Jibacoa, un lugar aún más distante, a unos 50 kilómetros al este de la ciudad y en los límites de la provincia La Habana.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Véase también ==&lt;br /&gt;
* [[Agricultura aborígen en Cuba]]&lt;br /&gt;
* [[Medicina aborigen en Cuba]]&lt;br /&gt;
* [[Aborígenes en Mantua]]&lt;br /&gt;
* [[Presencia de los aborígenes en la zona de Guane]]&lt;br /&gt;
* [[Aborígenes en Guanajay]]&lt;br /&gt;
* [[Aborígenes en Matanzas]]&lt;br /&gt;
* [[Aborigenes en Remedios]]&lt;br /&gt;
* [[Presencia aborigen en Holguín]]&lt;br /&gt;
* [[Presencia aborigen en Unión de Reyes]]&lt;br /&gt;
* [[Aborígenes en Morón]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Fuentes==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{listaref}}&lt;br /&gt;
:* [http://www.lajiribilla.cu/pdf/crisol01.pdf «La cultura aborigen y sus credos religiosos»], artículo publicado en el sitio web La&amp;amp;nbsp;Jiribilla.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Enlaces externos==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*[http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2006-11-12/aborigenes-cubanos-eran-mas-que-recolectores-de-alimentos/ «Los aborígenes cubanos eran más que recolectores de alimentos»], artículo publicado el 12 de noviembre de 2006 en el sitio web Juventud Rebelde.&lt;br /&gt;
*[http://www.habanaenlinea.cu/mihabana/Especiales/gina_picart/16.html «Leyendas sobre los aborígenes cubanos»], artículo publicado en el sitio web Habana en Línea.&lt;br /&gt;
*[http://www.crisol.cult.cu/index.php?option=com_content&amp;amp;view=article&amp;amp;id=104:el-casabe-alimento-de-los-aborigenes-cubanos&amp;amp;catid=67:costumbres-y-tradiciones&amp;amp;Itemid=181 «El casabe: alimento de los aborígenes cubanos»], artículo publicado en el sitio web Crisol (Cuba).&lt;br /&gt;
*[http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2011-01-24/todavia-tenemos-aborigenes-en-cuba/ «¿Todavía tenemos aborígenes en Cuba?»], artículo publicado el 24 de enero de 2011 en el sitio web Juventud Rebelde.&lt;br /&gt;
*[http://cubaenfotos.blogcip.cu/2011/06/11/cementerio-aborigen-de-chorro-de-maita-holguin/ «Cementerio aborigen de Chorro de Maíta (Holguín)»], artículo publicado el 11 de junio de 2011 en el sitio web Cuba en Fotos.&lt;br /&gt;
*[http://www.zunzun.cu/new/leer.asp?Noticias_ID=1074 «Palabras aborígenes»], artículo publicado en el sitio web Zunzún (Cuba).&lt;br /&gt;
*[http://www.guerrillero.cu/index.php?option=com_content&amp;amp;view=article&amp;amp;id=7163:investigan-evidencias-de-practicas-funerarias-aborigenes-en-cuba&amp;amp;catid=41:noticias&amp;amp;Itemid=61 «Investigan evidencias de prácticas funerarias aborígenes en Cuba»], artículo publicado en el sitio web Guerrillero (Cuba).&lt;br /&gt;
*[http://www.revmatanzas.sld.cu/revista%20medica/ano%202005/vol3%202005/tema10.htm «Antropofagia en aborígenes de Cuba»], artículo publicado en 2005 en el sitio web de la ''Revista Matanzas''.&lt;br /&gt;
*[http://www.granma.cubaweb.cu/2011/03/24/nacional/artic12.html «Permanecen genes aborígenes en el ADN de la población cubana»], artículo publicado el 24 de marzo de 2011 en el sitio web Granma (La&amp;amp;nbsp;Habana).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Categoría: Historia de Cuba]]&lt;br /&gt;
[[Categoría: Sitios arqueológicos de Cuba]]&lt;br /&gt;
[[Categoría: Comunidades aborígenes]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Suyin patrimonio</name></author>
		
	</entry>
	<entry>
		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Abor%C3%ADgenes_de_Cuba&amp;diff=3303732</id>
		<title>Aborígenes de Cuba</title>
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		<updated>2019-02-18T14:53:20Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Suyin patrimonio: /* Guanatahabeyes */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Definición&lt;br /&gt;
|nombre=Aborígenes cubanos&lt;br /&gt;
|imagen=museoaborigendelchorrodemaita.jpg&lt;br /&gt;
|tamaño=&lt;br /&gt;
|concepto= En Cuba había tres grupos principales de aborígenes: los [[guanatahabeyes]], los [[siboney (aborigen)|siboneyes]] y los [[taínos]].&lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Pinturas_aborigenes.jpg|right|300px|thumb|Representación de las pictografías de los primeros aborígenes en Cuba encontradas en la cueva No. 1, [[Isla de la Juventud]].]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Aborígenes de la isla de Cuba'''. Los historiadores estiman que a la llegada de [[Cristóbal Colón]] a [[Cuba]], la isla estuvo habitada por unos 300&amp;amp;nbsp;000&amp;amp;nbsp;aborígenes. Eran pacíficos y amistosos, y estaban agrupados en tres grupos principales: los [[guanatahabeyes]] y [[siboneyes (etnia)|siboneyes]] (no ceramistas) y los [[taínos]] (ceramistas).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El clima noble, la variada flora con abundantes alimentos naturales desde frutas hasta [[tubérculos]] que aún hoy forman parte de la dieta de los cubanos como el [[boniato]] y la [[yuca]] y la inexistencia de animales peligrosos, favorecían de manera especial la [[vida]] de los pobladores originales del archipiélago. Entonces sólo los [[Huracán|huracanes]] –cuyo paso desde luego era imposible de pronosticar- constituían una amenaza a la vida, pero aún frente a ellos existía el amparo protector de las [[cueva|cuevas]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque la cultura aborigen fue prácticamente exterminada, se reconoce aún su presencia en comidas típicamente criollas, como el ajiaco, un cocido de carnes, tubérculos y vegetales; y el casabe, una especie de torta de yuca. Su lengua se mantiene aún para denominar lugares de la ciudad de La Habana, como Uyanó (en la actualidad Luyanó), nombre con el cual se designa un arroyo y un barrio habanero; Guasabacoa, nombre de una de las ensenadas de la bahía habanera; y Guanabacoa, territorio que en la lengua aborigen significa poblado entre colinas y manantiales, y en donde quedan muy pocos de sus descendientes mezclados con otras culturas posteriores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Poblamiento de Cuba ===&lt;br /&gt;
Entre las varias teorías que existen acerca de cómo se fue poblando el Caribe y, en particular, Cuba, se encuentran:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
1.      Entrada desde tierras suramericanas, a través del arco de islas que está frente a las costas de Venezuela, aprovechando las corrientes marinas, los vientos y la salida al mar del río Orinoco. O salida al mar para arriba al Caribe a través del río Magdalena, en Colombia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
2.      Posibilidad de arribar a Cuba desde el delta del río Mississippi y la península de la Florida, a través de Las Bahamas o, incluso, de forma directa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
3.      Ruta relacionada con Centroamérica, específicamente el área enmarcada entre Belice y Honduras, cuyas corrientes marinas y aéreas pueden haber favorecido la navegación por el interior del Caribe y el acercamiento a las pequeñas islas próximas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Guanatahabeyes==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Indios Guanatahabeyes.jpg|miniatura|Indios Guanatahabeyes]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pertenecieron a la fase menos avanzada de las culturas aborígenes cubanas y se les considera los más primitivos pobladores del país. Aunque estuvieron muy extendidos, al momento de arribar los primeros europeos a Cuba se hallaban confinados al extremo oeste de la isla, en la zona del [[Cabo de San Antonio|Cabo de San Antonio]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las referencias históricas describen que utilizaban las cuevas y abrigos rocosos similares como refugio, y que se alimentaban de [[peces|pescados]] y [[moluscos]] marinos, así como de algunas frutas que recolectaban.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En una carta de [[Diego Velázquez (conquistador)|Diego Velázquez]] del día [[18 de abril|18 de abril]] de [[1515]], se afirma:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|Las viviendas de estos guanahatabibes es a manera de salvajes, porque no tienen casa, ni asientos, ni pueblos, ni labranzas, ni comen otra cosa sino las carnes por los montes y [[tortugas]] y pescado.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La [[Gubia de concha|gubia de concha]] – su principal instrumento- y vasijas, martillos, picos e incluso adornillos de [[caracol|caracoles]] han sido encontrados en los residuarios guanatahabeyes de Cuba, y en menor cuantía cuchillos de [[pedernal]] y otros aperos de piedras que se supone utilizaran para machacar y preparar carnes y algunas comidas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Siboneyes ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Indios siboneyes.jpg|miniatura|Indios siboneyes]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Más avanzados que los guanatahabeyes, los siboneyes lograron formas simétricas y un mayor acabado de sus distintos instrumentos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la mayoría de los casos los obtenían a partir de conchas o piedras para construir morteros, percutidores, majaderos, cucharas e instrumentos de corte.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Alrededor del año [[1500]] se localizaban en lo fundamental al norte de la actual provincia de [[Villa Clara]] y en los cayos del norte conocidos como [[Archipiélago Jardines del Rey|Jardines del Rey]]. También habitaban toda la franja costera sur de la región centro-este hasta el [[Golfo de Guacanayabo]], y el archipiélago [[Archipiélago Jardines de la Reina|Jardines de la Reina]], fundamentalmente dedicados a la pesca. Sin embargo, desde el punto de vista arqueológico los estudiosos les atribuyen una presencia casi generalizada por todo el país.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Taínos ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al igual que sus parientes los siboneyes – a quienes según los cronistas de la época tenían subyugados- los taínos provenían de la vecina isla [[La Española|La Española]], que hoy comparten la [[República Dominicana|República Dominicana]] y [[Haití|Haití]]. Localizados fundamentalmente en el centro y oriente de Cuba, los taínos fomentaron la agricultura y la alfarería, en las que lograron un alto nivel de desarrollo. Sus poblados comunales estructurados por [[caney|caneyes]] y [[bohío|bohíos]], indistintamente, eran pequeños pero bien organizados y el cacique era la máxima autoridad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las labores se distribuían en beneficio de todos, y así, mientras los hombres salían a cazar y pescar, para lo cual ya contaban con redes tejidas de algodón y anzuelos de espinas, las mujeres contribuían de manera decisiva a las siembras, la atención de los cultivos y las cosechas. También les estaban encomendada la producción alfarera, de finalidad utilitaria fundamentalmente cazuelas, burenes y otros, que utilizaban para cocinar los alimentos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se sabe que cultivaban el [[ají]], el [[maní]], el boniato, la yuca, de la cual producían el [[casabe]] –una torta de este tubérculo parecida al pan que todavía hoy se come en [[Camagüey]] y la zona oriental del país para acompañar las carnes-; el [[algodón]], que utilizaban para hacer sus hamacas y redes y, además, el [[maíz]] y el [[tabaco]], el cual consumían de preferencia asociado a distintas ceremonias.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En sus yacimientos se han encontrado gran cantidad de instrumentos de piedra como morteros, [[martillo|martillos]] y [[hacha|hachas]], así como ídolos de distinta naturaleza lítica pero de gran belleza y perfección, y unas piezas de maderas preciosas tipo banquetas llamadas dujo que utilizaban los caciques para sentarse.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desarrollaron además la cestería y la cordelería. Por su ubicación el este del país los taínos fueron los que más vinculados estuvieron a los duros procesos de conquista y colonización.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con el inicio de los repartimientos y encomiendas en [[1514]], fueron sometidos a esfuerzos extraordinarios en labores de explotación, constructivas y agrícolas. El trabajo forzado, las matanzas de escarmiento, los suicidios masivos para salvarse de la crueldad con que algunos conquistadores emprendieron su misión, los éxodos a islas y cayos en los alrededores, y asimismo algunas epidemias de enfermedades atípicas hasta entonces, diezmaron considerablemente la población aborigen, cuyos únicos descendientes actuales en Cuba se encuentran en zonas intrincadas de [[Guantánamo|Guantánamo]] próximas a [[Yateras|Yateras]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La historia recoge enfrentamientos organizados contra los españoles y los nombres de los [[cacique|caciques]] [[Hatuey|Hatuey]] y [[Guamá|Guamá]], como los primeros rebeldes cubanos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Cementerios aborígenes==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los cementerios aborígenes son sin duda alguna de muchísimo interés para la [[Arqueología]], de ahí que el estudio de los mismos permita profundizar grandemente en el mejor conocimiento de los primeros pobladores que habitaron el área, sacando a la luz nuevos descubrimientos a cerca de distintos aspectos somáticos y patológicos, así como de sus costumbres funerarias y de las características físico-antropológicas de sus primeros pobladores, cosa esta de la cual en un inicio existía poca información.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la isla, con el avance de los trabajos de campo realizados durante muchos años, se han venido estudiando algunos sitios de este tipo reportados con anterioridad, y se han descubierto otros. Se conocen en la actualidad varios cementerios aborígenes entre los cuales se encuentran: [[El Chorro de Maita]] (en [[Holguín]]),&amp;lt;ref&amp;gt;[http://www.nnc.cubaweb.cu/historia/historia30.htm «Aldea aborigen de Chorro de Maíta: realidad palpable»], artículo publicado en el sitio web Cuba Web.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
la [[Cueva de la Santa]] (en [[Ciudad de La Habana]]),&lt;br /&gt;
la [[Cueva del Perico 1]] (en [[Pinar del Río]]),&lt;br /&gt;
el sitio [[Canimar Abajo]] (en [[Matanzas]]),&lt;br /&gt;
la [[Cueva Calero]]&lt;br /&gt;
y finalmente los sitios [[La Habana|habaneros]]&lt;br /&gt;
[[Marien 2]] y&lt;br /&gt;
[[Bacuranao]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En las excavaciones arqueológicas realizadas en estos dos últimos cementerios aborígenes, participaron integrantes del [[Grupo Espeleológico Guamuhaya]] junto a miembros de otros grupos y a experimentados arqueólogos del Centro de [[Antropología]] perteneciente al [[Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente]] ([[CITMA]]) del país.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Sitio Bacuranao===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En agosto de [[1997]] se realizó la Quinta Campaña de Excavación Arqueológica en este sitio, ubicado en la [[Cueva del Infierno]], municipio habanero de [[San José de las Lajas]]. En dicha ocasión fueron encontrados los restos de cuatro individuos. Los entierros correspondieron a dos adultos y dos niños, uno de los cuales, un menor de corta edad, fue extraído en bloque para ser expuesto en el museo de la localidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esta excavación fue continuadora de la realizada en el [[1995]], la cual culminó con el descubrimiento de un gran cementerio aborigen del cual se extrajeron 54 osamentas completas. En esa ocasión el hallazgo incluyó huesos de 66&amp;amp;nbsp;personas, 57 de ellas menores de cuatro años de edad, tratándose de comunidades preagroalfareras con tradición [[mesolítica]] que poblaron la zona, con una economía de apropiación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La Cueva del Infierno no solo fue usada por comunidades de este grado de desarrollo solamente para enterrar a sus muertos, sino también como lugar de habitación según los resultados de la última campaña, en la que se detectó la presencia de tres grandes fogones que fueron utilizados para la cocción de alimentos. Por otra parte, otros grupos gentilicios de mayor desarrollo hicieron uso también, al parecer con otros fines, de esta cueva pues está reportada además como paradero de caza de grupos agroalfareros con tradición neolítica, habiéndose hallado en su interior numerosos fragmentos de vasijas de [[cerámica]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Sitio Marien 2===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde la década del 50 se conoce de la existencia del sitio que se conoce por Marien 2 debido a los trabajos de campo del Grupo Guamá de aquel entonces y también de los trabajos realizados por el fallecido arqueólogo cubano [[Ernesto Tabío]]. El sitio Marien&amp;amp;nbsp;2 se encuentra ubicado muy cerca de la [[Bahía de Mariel]], en el interior de una cueva.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el año [[1992]] se realizó la primera campaña de excavación arqueológica de este sitio, del cual se exhumaron restos de 50 individuos, de ellos 11&amp;amp;nbsp;adultos, 2&amp;amp;nbsp;subadultos y 37&amp;amp;nbsp;niños. Se extrajeron algunos entierros primarios y otros secundarios y según palabras del Dr. [[Gabino La&amp;amp;nbsp;Rosa]], jefe de la excavación, se pudo comprobar una relación muy interesante en las prácticas sepulcrales y es que prácticamente todos los adultos estaban acompañados por niños, lo cual amplió la visión de los aspectos sociales y culturales que tenían esto grupos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En marzo de [[1998]] se realizó la segunda campaña de excavación en este sitio y en esta ocasión se trabajó en 10&amp;amp;nbsp;entierros, la mayoría niños, se logró comprobar que en la cueva existe un área bien definida y delimitada a la izquierda que fue usada para entierros, en tanto que el área de la derecha fue sitio de habitación y en este fue hallado un inmenso [[fogón]] con abundante restos de la dieta de estos grupos que recolectaban, cazaban y pescaban. Habían restos de [[peces]], de [[bivalvo]]s, [[concha|conchas]] de [[moluscos]], [[jutía]]s, etc.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En esta ocasión se ratifica la presencia de ofrendas en los entierros, consistentes en valvas de ''[[Isognomus alatus]]'', y uno de los entierros (en la foto) tenía una gran [[cigua]] cerca del cráneo. También en cuanto a las costumbres funerarias, se van acumulando pruebas suficientes obtenidas de este y de otros cementerios aborígenes estudiados, que permiten negar la fabulación generalizada en Cuba en los años 1940 y 1950, de los entierros con la cabeza orientada al este. Se hallaron entierros con gran diferencia en la orientación de los cuerpos sin hallar una repetición absoluta, en esta foto se observa por la flecha que indica el norte que no está orientado exactamente este-oeste y además que la cabeza no está hacia el este sino al oeste.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Toda la tierra extraida se pasó por un tamiz para evitar la perdida de pequeños huesos de falanges u otras posibles evidencias de pequeñas dimensiones. Gracias al tamizado al instante es que en ocasiones se detecta, por la presencia de una pequeña evidencia, la proximidad de un entierro, aún cuando el excavador no lo ha notado, permitiendo a partir de ese instante, ser aún más meticulosos y precisos en el trabajo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Sitios arqueológicos aborígenes de Guanajay==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Guanajay]] es un municipio muy antiguo, su fundación data de [[1650]], según el historiador [[Luis Manuel Núñez]] y se dice que fue fundada por los españoles sobre un asentamiento aborigen. El propio topónimo Guanajay es un término aborigen, lo cual le da más veracidad a la afirmación anterior. Pero no siempre este poblado llevó ese nombre, según las viejas crónicas antiguamente se llamó Guamuhaya, topónimo igualmente aborigen.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A partir del año [[1990]] hasta [[1995]] se realizó en toda la isla el Censo Arqueológico Nacional por parte del Centro de Antropología del CITMA (Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio ambiente). Cada provincia tuvo un especialista al frente de dicho censo y [[Provincia La Habana]] fue dirigida por el Dr. Gabino La Rosa Corso, conocido arqueólogo cubano que ha trabajado tanto la Arqueología Aborigen como la Colonial, quien atendió directamente además del municipio, los municipios Caimito y Mariel que comparten sus fronteras con Guanajay.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego de la visita en [[1991]] a la localidad por parte del Dr. Gabino La Rosa, se descartó todo reporte antiguo de sitio, al no encontrarse en el recorrido de inspección, ninguna evidencia material consistente. A partir de este momento, interesados por revelar los secretos de la historia guanajayense, los miembros del Grupo Guamuhaya comenzaron con las prospecciones arqueológicas en Guanajay, partiendo del mapa topográfico de la localidad y siguiendo los posibles patrones de asentamiento, dada las características del terreno que fuesen apropiadas para tal fin, preferiblemente lugares con una fuente de agua cercana y en áreas poco afectadas por crecidas de ríos o arroyos. Se hicieron varias prospecciones del terreno en diferentes áreas sin hallar evidencias de superficie, hasta que a mediados de 1992 luego de muchas búsquedas, comenzaron los primeros descubrimientos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Gracias a la orientación metodológica y el asesoramiento recibido por parte del Doctor Gabino, en [[1994]] realizamos el primer reporte de sitio arqueológico y a partir de entonces el grupo pasó a llamarse Grupo EspeleoArqueológico hasta enero del [[2001]] en que volvió a la antigua denominación de Grupo Espeleológico, ya que las actividades puramente arqueológicas no están incluidas dentro del objeto social de la Sociedad Espeleológica de Cuba. En lo sucesivo el grupo se ha dedicado solamente a la visita, preservación y protección de los sitios descubiertos y reportados por el colectivo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así es que, hasta la fecha son tres los sitios arqueológicos aborígenes hallados y reportados por parte del GEG, cuyas evidencias han sido analizadas en el Centro de Antropología del CITMA. De ellos dos sitios a cielo abierto, ambos asentamientos aborígenes (Guanajay 2 y Jobo), y uno en cueva que es un campamento de caza (Guanajay 1).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El asentamiento aborigen Guanajay 2 presenta un gran taller de silex y se trata de un sitio Preagroalfarero con tradición mesolítca (mesolítico medio) o sea una comunidad gentilicia con una [[economía]] de apropiación. Igual filiación le han dado los especialistas al sitio Guanajay 1, en tanto que el sitio Jobo se trata de un Protoagroalfarero (mesolítico tardío), una comunidad que trabajaba la agricultura y tenía una alfarería incipiente. Este sitio constituye hasta el presente el Protoagroalfarero más occidental del país, siendo el más próximo de su tipo el sitio Banes 2 en el vecino municipio [[Caimito]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Asentamiento aborigen más antiguo de Cuba==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Farallones_de_Seboruco.jpg|miniatura|400px|Farallones de Seboruco]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una inapreciable reliquia histórica para el conocimiento humano resulta el sitio arqueológico los Farallones de Seboruco, el lugar más arcaico del asentamiento aborigen del archipiélago cubano, localizado en el municipio de Mayarí, de la oriental provincia de Holguín, un lugar de extraordinario valor científico y cultural que integra esencialmente el patrimonio cultural del pueblo cubano.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot;&amp;gt;[http://www.aldia.cu/index.php?mod=noticias&amp;amp;id=10611 «El asentamiento aborigen más antiguo de Cuba»], artículo publicado en el sitio web Al&amp;amp;nbsp;Día.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Su descubrimiento, por el doctor Antonio Núñez Jiménez, investigador ya fallecido, data del 1939. El hallazgo reveló la cultura más antigua de Cuba, la cual se remonta aproximadamente a seis mil años atrás. Los primeros habitantes de nuestra Isla, pertenecían al grupo protoarcaico, el cual no conocía el uso de la agricultura ni la cerámica e ignoraban el pulimento de las piedras, pero, sabían el secreto de la talla en madera.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sus utensilios para el trabajo consistían en cuchillos, destrales, majadores y otros instrumentos hechos de rocas sílex lasqueadas, piezas largas y filosas que empleaban en sus tareas de subsistencia y los ubican en la etapa preagroalfarera, ya que ésta se divide en tres fases denominada: temprana, media y tardía, la primera de ellas corresponden a los residuarios de Levisa y Seboruco que se caracterizan por la industria de las lascas y puntas de sílex.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La economía de dichos grupos protoarcaicos indocubanos, primeros habitantes de Cuba, dependendía de la caza, la pesca y la recolección por lo que sus comunidades generalmente eran nómadas. En los Farallones de Seboruco, hoy Monumento Nacional, fueron encontradas algunas evidencias de madera tallada que supone su función estaba dedicada a actividades rituales de acuerdo con su estructura, ya que semejan cetros. Según las investigaciones, los grupos aborígenes protoarcaicos se guarecían en cuevas para las prácticas necrológicas. Los enterramientos los hacían con algún desarrollo ritual; los cadáveres los sepultaban, situándoles objetos líticos al lado a manera de ofrendas funerarias.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Seboruco está conformado por varias cuevas donde aparecieron por primera vez pictografías en la zona oriental, las que se conservan aún en buen estado y se pueden apreciar dibujos en blanco y negro con estilo más bien abstracto y trazos lineales muy simple que muestran el arte rupestre de nuestra cultura prehistórica, considerada la más antigua manifestación artística hecha en nuestro país.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Otras excavaciones llevadas a cabo el 18 de mayo de 1979, encabezada por Núñez Jiménez, acompañado por José A. Viciedo y Carlos Betancourt, hicieron nuevos aportes de mayor valor para continuar esclareciendo la antigua cultura aborigen. A una profundidad de 0,30 metros fueron descubiertos huesos y otras piezas arqueológicas que revelaron parte de su dieta alimentaria. Para sorpresa de los investigadores fue encontrado un esqueleto que a pesar del deterioro por el tiempo, pudo reconstruirse su posición acuclillada y se estima perteneciera a una persona de 13&amp;amp;nbsp;años de edad del sexo femenino.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los Farallones de Seboruco representan un alto significado arqueológico. Aquí se han encontrado los sitios Seboruco III, IV, V, VI y VII, los que rodean el farallón y son las únicas zonas que parecen hayan sido habitadas hasta el momento, y además, por ser muy homogéneas pertenecen al grupo protoarcaico, el más antiguo de nuestra historia aborigen. Farallones de Seboruco es conocido internacionalmente por constituir un lugar clásico y típico para la investigación en el área antillana y muy especialmente para nuestro país. Posee un conclave básico en el entorno geobiológico y tiene también una relevancia cultural apreciable e indiscutible para las generaciones futuras y el desarrollo de las investigaciones que a allí se efectúan y que todavía no han concluido.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Antiguo&amp;quot; /&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Etapas==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Etapa preagroalfarera (6000 a. n. e. hasta 1500 n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se incluye en ella a todos los grupos aborígenes cubanos que no practicaban la agricultura ni utilizaban la cerámica. Es decir, sus actividades económicas se reducían a la recolección de frutas, tubérculos, raíces silvestres, y también moluscos terrestres y marinos. Practicaban la pesca fluvial y marítima, así como la caza menor. En su fase más temprana es posible que algunos grupos practicasen la caza de animales de tamaño apreciable, sobrevivientes últimos de la extinguida fauna terrestre pleistocénica, así como de algunos grandes mamíferos marinos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Fase temprana (6000 a. n. e. - 1000 a. n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los aborígenes cubanos más antiguos están incluidos en esta fase. Algunos arqueólogos cubanos los denominan «protoarcaicos». Estos grupos aborígenes muy antiguos han sido descubiertos en esta última década y, por lo tanto, el conocimiento que tenemos de ellos no es muy amplio todavía.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En excavaciones realizadas en 1973 por arqueólogos de la Academia de Ciencias, asesorados por el doctor J. Kozlowski, de la Universidad de Cracovia, en el sitio Levisa&amp;amp;nbsp;I, descubierto por nosotros en el año 1964, en un abrigo rocoso de los farallones del Río Levisa -a poca distancia, al Sur, de las minas de Nicaro, provincia de Holguín- se encontraron en la capa más profunda de la excavación instrumentos de piedra tallada (es decir, hechos de piedras muy duras: sílex, chert, calcedonia, que al ser golpeados por el hombre con otra piedra producen lascas cortantes) entre los que figuraban grandes cuchillos, raspadores, buriles, etcétera.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se debe señalar que este conjunto de artefactos de piedra no corresponde en forma alguna con el ajuar de los grupos aboríge-nes cubanos conocidos por nosotros hasta entonces. En esa capa más profunda se encontraron algunos fragmentos de carbón vegetal provenientes de muy antiguos fogones, los que, al ser sometidos al análisis radiocarbónico (C-14) en un laboratorio de física nuclear, arrojaron un fechado de cinco mil ciento cuarenta años de antigüedad. Calibrado este fechado por métodos todavía más precisos nos dio una fecha muy próxima a los seis mil años de antigüedad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|Estos instrumentos consisten en grandes lascas, láminas y puntas, así como grandes núcleos de piedra.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con respecto a la llegada a Cuba de estos primitivos hombres, es muy interesante señalar que, de acuerdo con estudios nuestros realizados en 1979, por esa época el nivel del mar se encontraba a unos veinte metros por debajo del nivel actual, por lo que la configuración de las costas de algunas islas antillanas, especialmente las Bahamas y Cuba, era bastante diferente de lo que vemos en los mapas geográficos actuales, pero seguían siendo islas separadas unas de otras. La geología nos indica que la unión de las islas antillanas con las áreas continentales se produjo hace muchos millones de años; por otra parte, actualmente los cálculos más audaces de los especialistas en cuanto a la presencia del hombre en América no van más allá de los cincuenta mil años. Luego, estos primeros amerindios tuvieron forzosamente que llegar a las Antillas, inclusive a Cuba, por vía de la navegación, aunque fuera en su forma más rudimentaria.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A pesar de que se ha investigado y discutido mucho sobre el origen de esos antiguos aborígenes cubanos y sobre las rutas que siguieron para llegar a nuestras costas, esto es algo que no sabemos con certeza todavía. Sin embargo, se señalan tres, rutas potenciales: (a) del Sudeste de Estados Unidos hacia las Bahamas y de allí hasta Cuba (b) desde el Nordeste de la costa de Nicaragua, a través de una serie de islas e islotes que emergían entonces en el Mar Caribe, hasta Jamaica y de allí a Cuba, y (c) desde la costa Nordeste de Venezuela a las Antillas Menores, y después hacia las Antillas Mayores hasta llegar finalmente a Cuba. Las futuras investigaciones seguramente aclararán este interesante problema que afrontamos en la actualidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Otro sitio arqueológico que también corresponde a esta fase temprana (o Protoarcaica) de la etapa Preagroalfarera es el de los Farallones de Seboruco. Está situado a cinco kilómetros al Sursudeste de la población de Mayarí, en la provincia de Holguín.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1943, el doctor Antonio Núñez Jiménez descubrió este sitio e hizo algunas excavaciones. En los años 1960 y 1970. arqueólogos de nuestra Academia de Ciencias lo exploraron y excavaron en diversas oportunidades. Ahora, por su importancia, nos vamos a referir concretamente a las excavaciones realizadas por ellos en 1978. Este trabajo aportó valiosos datos relativos a algunos aspectos de la cultura de estos primitivos indocubanos, así como del medio ecológico, incluyendo al geológico. En el material colectado allí, aparecen artefactos de piedra tallada que son los de mayor tamaño y de tipo más primitivo encontrados en nuestro país hasta esa fecha. Por la literatura arqueológica publicada hasta ahora sobre las Antillas o la América Central, no se conocen artefactos de piedra similares. Estos instrumentos consisten en grandes lascas, láminas y puntas, así como grandes núcleos de piedra (de donde sacaban los anteriores instrumentos) poco explotados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se pudo advertir la existencia de varias etapas de desarrollo en la técnica de fabricación de herramientas de piedra tallada. Un resultado importante fue descubrir la fuente de aprovisionamiento de sílex de donde los primitivos hombres que habitaron el sitio de Seboruco obtenían la materia prima para elaborar las herramientas de piedra con que cazaban y trabajaban la madera.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Uno de los problemas que quedaron planteados, entre los resultados de esa excavación -en relación con la caza-, fue la presencia de las grandes puntas de piedra tallada y su posible implicación con el antiguo medio correspondiente a este yacimiento arqueológico, ya que en ese período (seis mil años o más) existían grandes mamíferos marinos en la costa, las llamadas «[[focas tropicales]]» ''([[Monachus tropicalis]])'' y, en la desembocadura de los ríos, el [[manatí]] ''([[Trichecizus manatus]])''.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
También en esa época pudo haber grandes mamíferos terrestres en el interior del país, como últimos representantes de la fauna pleistocénica; tal es el caso de los grandes perezosos (Megalocnus rodens) cuyos restos óseos se han encontrado con cierta frecuencia, pero cuya asociación con evidencias humanas parece todavía dudosa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lamentablemente, en ninguna de las expediciones al sitio Seboruco se ha podido obtener muestras para poder fechar por medio del radiocarbono (T-14) este interesantísimo sitio. No obstante, algunos investigadores estiman que la antigüedad de Seboruco, sobre todo la de la época más temprana, puede ser bastante superior a los seis mil o siete mil años. Para ello se basan fundamentalmente en la tipología de las grandes herramientas de piedra tallada que aparecido allí.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Fase media (2000 a. n. e. hasta 1000 n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pertenece a esta fase de la etapa Preagroalfarera el grupo cultural aborigen denominado Ciboney-Guayabo Blanco. Estos aborígenes no fueron conocidos; directa ni indirectamente, por los conquistadores españoles. El grupo lleva ese nombre porque sus primeras manifestaciones aparecieron en 1913, en el sitio de ese nombre, que está localizado en la Ciénaga Oriental de Zapata, al Nordeste de la Bahía de Cochinos, costa Sur de la provincia de Matanzas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los aborígenes que corresponden a esta fase media Preagroalfarera, en lo que respecta a sus actividades económicas, eran recolectores de frutos y raíces silvestres así como de moluscos marinos y terrestres; practicaban la pesca y la caza menor (por ejemplo, de las jutías). Sus sitios de habitación se manifiestan por las evidencias de amontonamientos de basura, que fluctúan en magnitud desde residuarios super-ficiales y pequeños hasta grandes montículos que llegan a tener hasta varias decenas de metros de diámetro y dos o tres metros de altura. Las evidencias de estos primitivos hombres las encontramos por toda la Isla, casi siempre en sitios costeros. En ocasiones habitaban en cuevas y abrigos rocosos, pero también lo hacían al aire libre.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|Son abundantes sus herramientas hechas de la concha de grandes moluscos marinos, como las gubias, que utilizaban para trabajar la madera.}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Un caso típico de habitación, al aire libre, de aborígenes de esta fase media Preagroalfarera, nos lo brinda el gran residuario ubicado frente a la Cueva Funche, Península de Guanahacabibes, en el extremo occidental de la provincia de Pinar del Río. En 1966, arqueólogos de la Academia de Ciencias de Cuba, realizaron allí amplias y detalladas excavaciones.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tenía este depósito de basura aborigen unos cuarenta y seis metros en su eje este-oeste y cuarenta y dos metros en su eje norte-sur, siendo su altura máxima de uno y medio metros. Como resultado de estos trabajos se recolectaron muchas evidencias constituidas por una gran cantidad de artefactos de piedra y de concha de moluscos marinos de gran tamaño, todos de tosca factura. Entre los primeros se destacan los percutores o martillos y los majaderos, que servían para triturar semillas; entre las segundas, las gubias y 'vasijas. No se encontraron herramientas de piedra tallada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El examen de los restos de comida mostró una gran cantidad de huesos de diferentes especies de jutías, muchos carapachos de cangrejos y abundantes conchas de moluscos marinos de diferentes tamaños. Las muestras orgánicas colectadas en ese sitio fueron analizadas por medio del carbón radiactivo (C-14), las cuales dieron fechados de una antigüedad que varía entre los cuatro mil y dos mil años.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sobre las prácticas funerarias realizadas por los aborígenes del grupo Ciboney-Guayabo Blanco, típicos de esta fase media Preagroalfarera, tenemos abundante información de diferentes sitios; pero, a guisa de ejemplo, diremos que arqueólogos de nuestra Academia de Ciencias excavaron durante los años 1971 y 1972 la importante cueva funeraria conocida por el nombre de El Perico I, situada en las cercanías de Bahía Honda, provincia de Pinar del Río. Allí exhumaron unos cincuenta y un entierros de aborígenes Ciboney-Guayabo Blanco. De ese total, cuarenta eran de carácter primario, es decir, habían sido enterrados directamente en el suelo sin tocar para nada después los restos de los individuos; once eran de carácter secundario, es decir, el muerto había sido enterrado, pero posteriormente los aborígenes lo habían desenterrado. Hicieron como una especie de paquete con el cráneo y los huesos largos, y así lo habían vuelto a enterrar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los restos humanos excavados correspondían a treinta y tres niños y dieciocho adultos. No se observó que los entierros estuviesen orientados en relación con algún punto geográfico dado. Los entierros primarios aparecían en las capas medias y tardías; los secundarios, en las capas tempranas (o más antiguas) y estaban muy cubiertos de polvo rojo obtenido del mineral conocido por hematita, hecho partículas y bien triturado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Todos los cráneos colectados allí no presentaban deformación artificial, rasgo cultural de todos los aborígenes preagroalfareros y protoagrícolas de Cuba.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Fase tardía (100 a. n. e. - 1500 a. n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A esta fase tardía Preagroalfarera corresponde el grupo aborigen Ciboney-Cayo Redondo. Este grupo cultural se denomina así porque, en 1941, se hizo la primera excavación sistemática de un sitio de este complejo cultural en el cayuelo Cayo Redondo, ubicado junto a la costa cenagosa y de manglares muy cerca de La Fe, en la Bahía de Guadiana, parte Norte de la Península de Guanahacabibes, provincia de Pinar del Río.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los aborígenes que corresponden a esta fase tardía Preagroalfarera, en lo que respecta a sus actividades económicas, eran recolectores de frutos, raíces y&lt;br /&gt;
tubérculos silvestres, así como de moluscos marinos y terrestres; practicaban la pesca y la caza menor de jutías y aves. Estos hombres habitaron por todo nuestro territorio desde el [[años 90 a. n. e.|100&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.]] hasta la llegada de los españoles; no obstante, es probable que algunos grupos siguieran viviendo hasta el [[siglo&amp;amp;nbsp;XVII]] en lugares apartados y remotos de nuestro archipiélago. De acuerdo con los cronistas, tuvieron muy poco contacto con los conquistadores. Sus restos aparecen generalmente ubicados en sitios costeros y cenagosos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las principales zonas de Cuba donde se encuentran sus residuarios son la costa Sur de las provincias de Camagüey y Las Tunas, así como las áreas aledañas a la desembocadura del Río Cauto, en la provincia Granma. En todas estas áreas las evidencias dejadas por esos indocubanos son muy abundantes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las herramientas utilizadas por estos hombres, de acuerdo con las evidencias obtenidas por los arqueólogos, están formadas, en primer lugar, por instrumentos de piedra tales como majaderos y morteros, utilizados para moler y triturar granos y semillas de plantas silvestres. Algunos de estos artefactos presentan simetría bilateral y buen acabado superficial. También hacen buen uso de los instrumentos de piedra tallada, empleando el sílex, tales como cuchillos y raspadores. Son abundantes las herramientas hechas de la concha de grandes moluscos marinos, como las gubias, que utilizaban para trabajar la madera. Es notable el empleo que hace este grupo de los colorantes minerales; por ejemplo, de la hematita y la limonita, con los que obtenían polvos de color rojo y amarillo respectivamente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las prácticas funerarias de este grupo humano eran, en algunos casos, mucho más complejas que las de los aborígenes correspondientes a las fases temprana y media de la etapa Preagroalfarera; un ejemplo de esto lo tenemos en los resultados de la excavación hecha en 1941 por el doctor R. Herrera Fritot en la cueva funeraria de Los Niños, en Cayo Salinas, Bahía de Buenavista o Caguanes, provincia de Sancti Spíritus, en la costa Norte. Allí se encontró un interesante entierro colectivo de trece niños, que fluctuaban en edad desde uno hasta diez años. Sobre esto nos dice el doctor Herrera: «Con cada esqueleto colocaron una bola lítica, cuyo tamaño guarda relación con la edad del individuo».&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los entierros estaban dispuestos en forma más o menos circular, teniendo como centro el de un niño, al parecer más importante, pues presentaba como ofrendas dos &amp;quot;dagas&amp;quot; de piedra y también una bola de piedra, la más pulida de todas. Estas &amp;quot;dagas&amp;quot; y bolas de piedra parecen estar estrechamente relacionadas con los entierros de los aborígenes de esta fase tardía Preagroalfarera. Los cráneos de estos hombres, al igual que los de las fases temprana y media de esta etapa Preagroalfarera, no están deformados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Etapa protoagrícola (100 a. n. e. a 1000 n. e.)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los conocimientos que tenemos de los aborígenes que corresponden a esta etapa no son muy amplios, pues se han comenzado a estudiar en los últimos diez años. Podemos decir que esta etapa es transicional entre las etapas Preagroalfarera y Agroalfarera; en ella quedan enmarcadas algunas comunidades aborígenes cubanas que generalmente presentan un ajuar que se corresponde con la fase tardía de la etapa Preagroalfarera, es decir, similar al del Ciboney-Cayo Redondo, pero con evidencias ya de un limitado uso de las vasijas hechas de cerámica, casi siempre pequeñas y simples, digamos, con muy pocas decoraciones, si es que las tienen.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En ese ajuar nunca aparece el &amp;quot;burén&amp;quot;: torta de cerámica utilizada por los aborígenes agroalfareros para asar el pan de casabe hecho de la yuca y que, para los arqueólogos, es un indicativo indirecto de la agricultura de este tubérculo, ya bien desarrollada. Otras evidencias características de esta etapa Protoagrícola, sobre todo en sus fases temprana y media, es la abundancia de pequeñas herramientas de pie&lt;br /&gt;
dra tallada: cuchillos, raspadores, buriles, etcétera, a cuyo conjunto los especialistas denominan &amp;quot;microlítico&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1964 se localiza un sitio: el abrigo rocoso de Arroyo del Palo, muy próximo a Mayarí, provincia de Holguín, en que se presentaba un. ajuar típico del Ciboney-Cayo Redondo que, como sabemos, corresponde a la fase tardía de la etapa Preagroalfarera, pero con una presencia muy abundante de restos de vasijas de cerámica, a veces muy decoradas pero sólo por medio de simples incisiones; cerámica muy diferente a la que se ve en la etapa Agroalfarera de Cuba. A pesar de que en este sitio colectamos muchos fragmentos de vasijas de cerámica, no apareció ni un solo fragmento de burén. Igual ocurrió en otros sitios de la provincia de Holguín: Mejías y Santa Rosalía I. En aquella época pensamos que estos restos correspondían a una nueva cultura aborigen de Cuba: la que denominamos &amp;quot;Mayarí&amp;quot;. Sin embargo, hoy creemos que, en realidad, lo que habíamos descubierto era más bien una manifestación de la fase tardía de la etapa Protoagrícola.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estudios hechos en la década del setenta por el arqueólogo Ramón Dacal, de la Universidad de La Habana, en los sitios Canímar y Playitas, cercanos a la Bahía de Matanzas, así como en Aguas Verdes, en la costa Norte de la provincia de Guantánamo, nos dan lo que parecen ser las manifestaciones más tempranas de la etapa Protoagrícola.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estos aborígenes parecen haber habitado por toda la Isla, mostrando cierta preferencia por los sitios próximos a la costa en su fase temprana, y también tierra adentro en la fase tardía.&lt;br /&gt;
La duración de la etapa Protoagrícola de Cuba es de poco más de un milenio, desde aproximadamente el año [[siglo II a. n. e.|100&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.]] hasta el 1000&amp;amp;nbsp;[[nuestra era|n.&amp;amp;nbsp;e.]]; como se ve, traspasa en el tiempo y el desarrollo económico a las clásicas manifestaciones preagroalfareras tardías y las más tempranas de las agroalfareras. Los cráneos de estos hombres no son deformados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Etapa Agroalfarera (800-1500)===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Comunidades_agricultores-ceramistas.jpg|300px|thumb|right|Comunidades aborígenes agricultoras-ceramistas.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En esta corta etapa, pues abarca sólo setecientos años, están incluidas todas aquellas comunidades aborígenes cubanas cuya economía de subsistencia se basaba principalmente en la agricultura de raíces, tubérculos y granos; pero entre esos cultivos predominaba el de la yuca y, algo menos, el del boniato. También practicaban la recolección, la pesca y la caza menor. Corresponde esta etapa a los aborígenes más estudiados y mejor conocidos de Cuba.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los sistemas de agricultura que practicaban los agroalfareros de esta Isla, al igual que los de las demás Antillas Mayores, eran dos: el de roza, el más extendido entre ellos, que era el más antiguo y menos eficiente, y el de montones, el más reciente y más eficiente. El cultivo de roza consistía en despejar ciertas áreas de los bosques, talando los árboles, limpiando los arbustos y terminando la limpieza del terreno por medio del fuego. Para talar los árboles utilizaban las hachas de piedra pulida. Después removían con un palo aguzado (la coa) el terreno así obtenido y allí plantaban sus cultivos. Al cabo de dos o tres años, por agotamiento de los suelos, necesitaban nuevos terrenos y tenían que repetir las operaciones ya indicadas en áreas contiguas del bosque virgen. Este sistema lo emplearon desde su llegada a Cuba, hacia el siglo VIII.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El cultivo de montones, al parecer, se comenzó a utilizar por el siglo xi. Para esto se requería un terreno llano y despejado de la vegetación natural. Con las coas removían el terreno y levantaban pequeños montículos de tierra suelta, que tenían dos o tres metros de diámetro, formando hileras, y separados unos de otros por unos pocos metros. En esos pequeños montículos sembraban los tubérculos de yuca o los bejucos de boniato. Este sistema de cultivo daba cosechas, por unidad de área, mucho mayores que por el sistema de roza.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero a pesar de la mayor eficiencia del cultivo de montones, los aborígenes siguieron empleando el cultivo de roza, por ejemplo, en las laderas de los cerros, porque las fuertes lluvias, en esas condiciones, arrastraban los sembrados de montones&lt;br /&gt;
Los aborígenes de la etapa Agroalfarera utilizaban profusamente la cerámica ya bien desarrollada, principalmente en forma de vasijas, que utilizaban para cocer sus alimentos y conservar el agua, así como de burenes, que servían para tostar el pan de casabe que hacían de la yuca rallada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los arqueólogos han denominado a estos indocubanos agricultores y ceramistas &amp;quot;subtaínos&amp;quot; y &amp;quot;tainos&amp;quot;, atendiendo al mayor o menor grado del desarrollo socioeconómico alcanzado por esas comunidades, así como por ciertas características que presentan sus ajuares, principalmente en los rasgos decorativos de la cerámica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Sistema:Cita|&amp;quot;... pero entre esos cultivos predomina el de la yuca y algo menos el del boniato; también practicaban la recolección, la pesca y la caza menor.&amp;quot;}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tanto los subtaínos como los taínos corresponden a la gran familia aborigen sudamericana llamada &amp;quot;aruaca&amp;quot;. Los cronistas de Indias, principalmente el padre Las Casas y Gonzalo Fernández de Oviedo, nos han legado valiosas informaciones sobre estas comunidades primitivas antillanas; pero esos trabajos versan, casi exclusivamente, sobre los grupos aruacos, agricultores y ceramistas, que vivían en la isla La Española, Los comentarios enfocan, como es natural, la situación existente en esa área en la época del descubrimiento y en los primeros años de la conquista.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por otra parte, los trabajos arqueológicos realizados a partir del siglo pasado, pero sobre todo los efectuados en las últimas décadas de este siglo xx, nos suministran datos cada vez más precisos sobre estas comunidades primitivas. Así sabemos que la introducción de la cerámica y de la agricultura en las Antillas tuvo lugar en los comienzos de nuestra era, es decir, hace unos das mi. años. Indígenas&lt;br /&gt;
del grupo arúaco, con un nivel de desarrollo agrícola y ceramista bastante alta, partieron en esa época de la Península de Paria (en la costa Nordeste de Venezuela) y comenzaron a emigrar hacia las Antillas Menores, llegaron a Puerto Rico por el año [[150&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.]], desde donde se extendieron gradualmente por las Antillas Mayores y las Bahamas, durante un período de varios siglos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La llegada de los primeros grupos subtaínos a Cuba se remonta a una antigüedad mucho mayor de lo que se creía hasta hace algunos años. Fechados radiocarbónicos (C-14) obtenidos en 1963 por arqueólogos de la Academia de Ciencias de Cuba, en un residuario del área de Banes, provincia de Holguín, sirvieron de base para hacer estimados que nos permiten indicar que el arribo de estos aborígenes a nuestro país debe de haber tenido lugar por el [[siglo&amp;amp;nbsp;VIII]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En un proceso de muchos años, los aborígenes agricultores y ceramistas se fueron asentando en la parte oriental y central de Cuba, después de su llegada desde La Española; especialmente lo hicieron en el área de la actual provincia de Holguín, donde alcanzaron su máximo desarrollo demográfico.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los testimonios materiales del grupo subtaína, muy abundantes, han sido colectados por los arqueólogos en las provincias de Guantánamo, Holguín, Santiago de Cuba y Gramna; en diversas localidades de las de Camagüey y Ciego de Ávila; y en algunos sitios de Cienfuegos, Sancti Spíritus y Villa Clara, y muy pocos en la de Matanzas. Estos materiales han sido recogidos de residuarios que, por su magnitud, indican que se trataba de verdaderos asientos de poblados. En cambio, en las provincias de La Habana y Pinar del Río sólo se han obtenido, hasta ahora, restos de poblados pequeños o evidencias aisladas. En la Isla de la Juventud sólo se ha encontrado algún que otro objeto aislado correspondiente a estos grupos indocubanos.&lt;br /&gt;
El estudio de los sitios de habitación de estos aborígenes agroalfareros, hecho por los arqueólogos, indica que generalmente eran pequeños poblados con las casas dispuestas alrededor de un área central despejada, que ellos denominaban &amp;quot;batey&amp;quot;, y que era empleada para sus ceremonias y para el juego de pelota llamado &amp;quot;batos&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque algunos poblados se hicieron junto a&lt;br /&gt;
la costa, la mayoría aparecen tierra adentro, pero no muy alejados del mar. Su habitación en cuevas parece haber sido esporádica, pero éstas se usaron principalmente para depositar a sus muertos o como sitios en que tenían lugar ciertas ceremonias religiosas.&lt;br /&gt;
Las viviendas de los aborígenes agroalfareros, según los cronistas, tenían un cuerpo cilíndrico y techo cónico; las paredes estaban formadas con cañas y los techos cubiertos de hojas de palma; estas casas eran llamadas &amp;quot;caneyes&amp;quot; par los&lt;br /&gt;
indocubanos. Ellos también las hacían de forma rectangular, muy similares a los bohíos de nuestros campesinos; pero esta forma no era muy frecuente.&lt;br /&gt;
Hacían también cobertizos con palos y techumbres de hojas de palma, que utilizaban, entre otras cosas, para proteger las canoas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se puede apreciar, por los testimonios materiales encontrados en los sitios de habitación de estos aborígenes agroalfareros, que su ajuar era muy abundante y variado. En ellos se localiza gran cantidad de fragmentos de artefactos de cerámica, piedra, concha y hueso. Sabemos que empleaban la madera para hacer diversos objetos, entre los que se destacan las canoas; eran hábiles cesteros y dominaban las técnicas textiles; sobre éstas los españoles nos hablan de la confección de hamacas que hacían con hilos de algodón, además de otras cosas utilitarias.&lt;br /&gt;
Como hemos dicho, las evidencias cerámicas son muy abundantes, predominando los restos de vasijas de diversos tamaños y formas, algunas muy decoradas, que utilizaban para cocer sus alimentos y guardar agua. En la mayoría de los casos, las técnicas de decoración se realizaban por medio de incisiones o aplicaciones.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estas técnicas no incluyen el uso de pinturas. Otros artefactos de cerámica muy frecuentes son los burenes, que consisten en unos discos de barro cocido, con un diámetro que varía entre treinta y sesenta centímetros y de un grosor de uno y medio a cuatro centímetros. La superficie superior del disco era pulida, sobre la que depositaban la masa de yuca rallada de donde salía la torta de casabe después de horneada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los instrumentos de piedra son numerosos y variados. Entre ellos destacaremos las hachas de piedra pulida, denominadas &amp;quot;hachas petaloides&amp;quot;. Como ya dijimos, este instrumento era fundamental para la preparación de sus campos de cultivo, pero podía también servir para la guerra. Algunas, muy bien terminadas, deben de haberse utilizado para fines ceremoniales. Éstas alcanzan un alto grado de valor estético.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los percutores o martillos de piedra son abundantes. La mayoría de estos instrumentos consiste en piedras o guijarros muy duros, usados en su estado natural; aunque hay algunos que presentan formas geométricas: cúbicas, discoidales y rectangulares. Eran empleados para golpes o triturar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tanto los morteros como los majaderos de piedra aparecen en forma ocasional; estos últimos pueden ser de forma acampanada o cilíndrica, y de diversos tamaños.&lt;br /&gt;
También aparecen en el ajuar agroalfarero, en forma no muy abundante, amuletos o adornos muy bellas. Entre ellos se destacan los denominados &amp;quot;idolillos de piedra&amp;quot;, en forma de entes antropomórficos o antropozoomórficos, es decir, con rasgos humanos y de animales. Casi siempre se trata de una figura humana en posición acuclillada, con los&lt;br /&gt;
brazos adosados a los costados y las manos sobre el vientre.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los órganos genitales masculinos se muestran en forma muy conspicua. Estos idolillos presentan una taladradura transversal, a la altura de los hombros, que debe de haber servido para suspenderlos. El material de piedra empleado es; por regla general, 1a cuarcita y la jadeíta, aunque se han encontrado algunos hechos de la concha de grandes moluscos marinos o de hueso de animales, como el manatí.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Examinando las evidencias de desechos de comida en los residuarios agroalfareros, sólo encontramos restos de alimentos de origen animal, que varían de acuerdo con muchos factores, tales como la proximidad o no a la costa del sitio de habitación, la abundancia o escasez de determinada especie faúnica, etcétera. Pero, en general, encontramos huesos de jutía, manatí, aves, pescado, tortugas y otros reptiles, así como conchas de moluscos, tanto terrestres como marinos; también carapachos de cangrejos y otros crustáceos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La evidencia indirecta de la alimentación vegetal, nos la proporciona la presencia abundante, casi siempre, de fragmentos de burenes de cerámica, que para los arqueólogos es indicativo de la agricultura de la yuca.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque el material óseo humano recogido en los sitios agroalfareros, tanto subtaíno como taíno, no puede considerarse como muy abundante, nuestros antropólogos físicos consideran que todos sus cráneos aparecen con deformación artificial frontoccipital, del tipo clasificado como tabular oblicuo. Esta práctica cultural de la deformación craneana sólo aparece en Cuba asociada a los aborígenes de la etapa Agroalfarera. Los demás amerindios cubanos presentan cráneos normales, esto es, no deformados.&amp;lt;ref&amp;gt;[[E. Aleksandrenkov|Aleksandrenkov, E.]]: [http://www.cubaarqueologica.org/document/ht3.pdf ''Aborígenes de Cuba. Problemas y posibilidades de estudio''] (PDF), publicado en el sitio web Cuba Arqueológica (La&amp;amp;nbsp;Habana). Menciona los trabajos de [[Ernesto E. Tabío]].&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Credos religiosos==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Antes de la conquista y colonización de Cuba, la población aborigen no tenía un grado de desarrollo semejante al de otras culturas precolombinas, como los mayas, los aztecas o los incas. Los indígenas de Cuba no edificaron grandes templos ni ciudades. Los más avanzados, los taínos, construyeron comunidades denominadas bateyes, con viviendas que llamaron bohíos, caneyes y barbacoas. Se dedicaban a la agricultura y a la pesca, y eran alfareros. Poseían sus propios credos religiosos rudimentarios, pero que son difíciles de conocer debido a que no quedaron huellas estudiables.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una de las más curiosas manifestaciones era la propia mitología indígena, particularmente la taína, que distaba mucho de las complejas manifestaciones de las culturas de mesoamérica. La [[mitología taína]] se basaba fundamentalmente en el Sol, la Luna, el origen del sexo femenino y el diluvio. Algunas creencias sugerían que el Sol, la Luna y el hombre habían surgido de las cuevas o grutas, tal vez porque la mayor ía de sus antepasados no crearon asentamientos, y tenían en las cuevas su refugio seguro contra la intemperie. Sus credos religiosos eran elementales y consistían en una combinación de [[animismo]], el cemiísmo, el [[chamanismo]] o behiquismo; el culto a los antepasados y el [[totemismo]] o residuos totémicos. &amp;lt;ref&amp;gt;Fernando Portuondo del Prado: Historia de Cuba,Editorial Minerva, La Habana, pp. 40-50; 287-289.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Animismo===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era la creencia, según la cual los objetos inanimados poseían vida terrenal o extraterrenal o&lt;br /&gt;
estaban dotados de ciertos poderes mágicos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Cemiísmo===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era una creencia un poco más compleja, según la cual el cemí constituía un poder sobrenatural,&lt;br /&gt;
misterioso y enigmático, una verdadera deidad, que controlaba los destinos de los humanos y de la naturaleza en sus más diversas manifestaciones. Los especialistas consideran que la mitología aborigen estaba integrada por más de 30 personajes, de ellos unos 15 dioses o deidades, y más de 20 semidioses.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Según algunos especialistas, entre las deidades se destacaban Atabex, diosa madre del ser supremo y diosa de la fertilidad; Boynay, dios de la lluvia; Maidabó, dios de la sequía; Taiguabó, el espíritu del agua; Baibrama o Mabuya, dios maligno y una de las voces para definir el mal; y otros semidioses, como Opía, una especie de espíritu que servía de intermediario con algunos dioses.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Chamanismo o behiquismo===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era la creencia en los poderes mágicos de los behíques, es decir, los brujos o sacerdotes. Éstos estaban dotados de poderes para conversar con los muertos y adivinar el porvenir. Supuestamente, en diferentes ceremonias religiosas, como la cohobao cojoba, los behíques mantenían comunicación con el otro mundo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La cohoba consistía en absorber polvo de tabaco por un tubo en forma de Y, así como otros jugos y cocimientos de hierbas, después de un ayuno que pod ía durar varios días y hasta semanas. Lo practicabaprimero el cacique y después todos los presentes, sentados&lt;br /&gt;
en un respetuoso silencio. Cuando todos estaban embriagados o en éxtasis, el behíque respondía a las preguntas que se le hacían sobre el pasado, el presente&lt;br /&gt;
y el futuro, las dolencias o enfermedades, el nacimiento de hijos y otras inquietudes. Además de sus poderes mágicos, los behíques combinaban estas facultades con las de curanderos o médicos, que ayunaban junto a sus pacientes y tomaban los mismos cocimientos de hierbas o purgantes. Si los pacientes morían, tenían que soportar de algún modo la furia de los parientes de los fallecidos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Culto a los antepasados===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Provenía de la creencia de que los muertos, después de adquirir este estado especial, regresaban al mundo como espíritus, y no solo hacían acto de presencia, sino que ayudaban o maldecían a los familiares vivos. Cada grupo familiar tenía el suyo y los representaban en ídolos con figura humana, símbolos mágicos, amuletos y otros objetos consagrados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque los pobladores precolombinos o prehispá-nicos cubanos no construyeron templos propiamente dichos, practicaban ceremonias festivas y religiosas a&lt;br /&gt;
la que llamaban areítos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Éstos eran las fiestas por excelencia de los taínos. Aglomerados en el batey o centro del poblado, bailaban y cantaban al son de tambores durante largas horas, bajo la dirección de un maestro de ceremonia denominado tequina, el cual marcaba tanto el paso como el compás, y dictaba el tema que repetía el coro. En estas ceremonias religiosas se recitaban las genealogías de los diferentes caciques y sus más famosas obras, los recuerdos de los buenos y malos tiempos pasados, y otros temas de interés para la transmisión de los conocimientos de forma oral de la generación mayor a las generaciones más jóvenes. Los cronistas de la conquista han señalado que los aborígenes eran buenos bailadores. Cantaban al unísono y mientras centenares de participantes danzaban y narraban historias el resto mantenía el compás del baile y los cantos, y muy pocos se equivocaban. Estos credos y manifestaciones culturales preferentemente taínos fueron asimilados por los siboneyes, una comunidad aborigen anterior, aunque menos desarrollada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Totemismo o residuos totémicos===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era la manifestaci&lt;br /&gt;
ón de un sistema de creencias, según las cuales existía una especie de parentesco sobrenatural entre un individuo —o incluso parte o la totalidad de una tribu de aborígenes— y un tótem. Estos tótems, por lo general, eran figuras de diversas especies de animales, y en la minoría de los casos algunas plantas y objetos minerales, que se consideraban como emblemas protectores del individuo o la tribu, y en ocasiones como su antepasado o progenitor. Se asegura que, en ciertos casos, existían tótems de tipo especial para caciques y behíques; algunos específicos para cada uno de los sexos y otros comunes para todos los miembros de una tribu.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
También resultan interesantes las expresiones de las ceremonias aborígenes y sus costumbres funerarias, consideradas sagradas. Los funerales indígenas, como es natural, diferían mucho de las formas ulteriores introducidas por la conquista y la colonizaci ón. Incluso, los de las culturas siboney y arauaco (taínos y subtaínos), diferían entre sí. Los más conocidos —por los hallazgos y evidencias— son los enterramientos taínos. En la mayoría de los casos, éstos daban sepultura a los fallecidos en una especie de cementerios fuera de los poblados. Los cadáveres, por lo general, eran colocados de bruces o con las piernas recogidas, y en los alrededores se situaban algunos objetos que fuesen de utilidad en la otra vida, sobre todo por la ya mencionada creencia de que los fallecidos regresaban en forma de espíritus para proteger a las familias.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las enfermedades exóticas traídas por los conquistadores y el rudo trabajo esclavo hicieron que en menos de medio siglo casi fuese extinguida la población autóctona de Cuba, calculada en unos 300 mil habitantes, y de ellos —según ha sido estimado— solo quedaran alrededor de unos 4 mil. &amp;lt;ref&amp;gt;Emilio Roig de Leuchsenring: La Habana. Apuntes históricos, Publicaciones de la Oficina del Historiador de la Ciudad, La Habana, 1939.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La fundación de la Villa de San Cristóbal de La Habana se realizó en territorios del antiguo cacique aborigen Habaguanex. Aunque no abundan restos de estas comunidades aborígenes, se han hallado evidencias de la existencia indígena en diferentes zonas del territorio de lo que en la actualidad es la ciudad de La Habana. Ha habido hallazgos en los alrededores del río Santa Ana; en las cercanías de la playa Santa Fe; en el litoral oeste de la ciudad, donde se han encontrado algunos objetos valiosos, como los &amp;quot;dujes&amp;quot; o asientos ceremoniales de behíques y caciques. Estos últimos se exponen en el Museo Montané, una de las instituciones de la ciudad de La Habana relacionada con las culturas aborígenes. Otras zonas donde se han realizado hallazgos han sido las de Colinas de Villarreal, al noreste de la bahía habanera; las de Rincón de Guanabo, a unos 28 kilómetros al noreste de la ciudad; y en Jibacoa, un lugar aún más distante, a unos 50 kilómetros al este de la ciudad y en los límites de la provincia La Habana.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Véase también ==&lt;br /&gt;
* [[Agricultura aborígen en Cuba]]&lt;br /&gt;
* [[Medicina aborigen en Cuba]]&lt;br /&gt;
* [[Aborígenes en Mantua]]&lt;br /&gt;
* [[Presencia de los aborígenes en la zona de Guane]]&lt;br /&gt;
* [[Aborígenes en Guanajay]]&lt;br /&gt;
* [[Aborígenes en Matanzas]]&lt;br /&gt;
* [[Aborigenes en Remedios]]&lt;br /&gt;
* [[Presencia aborigen en Holguín]]&lt;br /&gt;
* [[Presencia aborigen en Unión de Reyes]]&lt;br /&gt;
* [[Aborígenes en Morón]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Fuentes==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{listaref}}&lt;br /&gt;
:* [http://www.lajiribilla.cu/pdf/crisol01.pdf «La cultura aborigen y sus credos religiosos»], artículo publicado en el sitio web La&amp;amp;nbsp;Jiribilla.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Enlaces externos==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*[http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2006-11-12/aborigenes-cubanos-eran-mas-que-recolectores-de-alimentos/ «Los aborígenes cubanos eran más que recolectores de alimentos»], artículo publicado el 12 de noviembre de 2006 en el sitio web Juventud Rebelde.&lt;br /&gt;
*[http://www.habanaenlinea.cu/mihabana/Especiales/gina_picart/16.html «Leyendas sobre los aborígenes cubanos»], artículo publicado en el sitio web Habana en Línea.&lt;br /&gt;
*[http://www.crisol.cult.cu/index.php?option=com_content&amp;amp;view=article&amp;amp;id=104:el-casabe-alimento-de-los-aborigenes-cubanos&amp;amp;catid=67:costumbres-y-tradiciones&amp;amp;Itemid=181 «El casabe: alimento de los aborígenes cubanos»], artículo publicado en el sitio web Crisol (Cuba).&lt;br /&gt;
*[http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2011-01-24/todavia-tenemos-aborigenes-en-cuba/ «¿Todavía tenemos aborígenes en Cuba?»], artículo publicado el 24 de enero de 2011 en el sitio web Juventud Rebelde.&lt;br /&gt;
*[http://cubaenfotos.blogcip.cu/2011/06/11/cementerio-aborigen-de-chorro-de-maita-holguin/ «Cementerio aborigen de Chorro de Maíta (Holguín)»], artículo publicado el 11 de junio de 2011 en el sitio web Cuba en Fotos.&lt;br /&gt;
*[http://www.zunzun.cu/new/leer.asp?Noticias_ID=1074 «Palabras aborígenes»], artículo publicado en el sitio web Zunzún (Cuba).&lt;br /&gt;
*[http://www.guerrillero.cu/index.php?option=com_content&amp;amp;view=article&amp;amp;id=7163:investigan-evidencias-de-practicas-funerarias-aborigenes-en-cuba&amp;amp;catid=41:noticias&amp;amp;Itemid=61 «Investigan evidencias de prácticas funerarias aborígenes en Cuba»], artículo publicado en el sitio web Guerrillero (Cuba).&lt;br /&gt;
*[http://www.revmatanzas.sld.cu/revista%20medica/ano%202005/vol3%202005/tema10.htm «Antropofagia en aborígenes de Cuba»], artículo publicado en 2005 en el sitio web de la ''Revista Matanzas''.&lt;br /&gt;
*[http://www.granma.cubaweb.cu/2011/03/24/nacional/artic12.html «Permanecen genes aborígenes en el ADN de la población cubana»], artículo publicado el 24 de marzo de 2011 en el sitio web Granma (La&amp;amp;nbsp;Habana).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Categoría: Historia de Cuba]]&lt;br /&gt;
[[Categoría: Sitios arqueológicos de Cuba]]&lt;br /&gt;
[[Categoría: Comunidades aborígenes]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Suyin patrimonio</name></author>
		
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		<title>Montalcino</title>
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&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Ficha de entidad subnacional&lt;br /&gt;
|nombre = Montalcino &lt;br /&gt;
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|población = 5 056 hab. (2017)&lt;br /&gt;
|fundación = &lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Montalcino'''. Municipio italiano de la provincia de [[Siena]]. Es una localidad destacada por la producción del vino Brunello. Se encuentra en el territorio al noroeste del Monte Amiata, en la parte final de val de Orcia, sobre el límite administrativo con la provincia de [[Grosseto]]. Está al oeste de [[Pienza]], cerca de la zona conocida como Crete Senesi. Dista 42 km de Siena, 110 de Florencia y 150 de Pisa. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El nombre de la ciudad deriva de las palabras latinas mons (monte) e ilex (encina), esto es «monte de las encinas». &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Historia ==&lt;br /&gt;
La colina sobre la que se asienta Montalcino, entre los valles de los ríos Ombrone, Orcia y Asso, posiblemente estuviera ya habitada en tiempos de los [[etruscos]]. Su primera mención en documentos históricos data del año 814, cuando se sugiere que había allí una iglesia en el siglo IX, muy probablemente construida por monjes que estaban relacionados con la cercana abadía de Sant'Antimo. La población creció repentinamente y la ciudad alcanzó un considerable desarrollo económico y urbanístico a mediados del siglo X, cuando la gente que huía de la cercana ciudad de Roselle decidió residir en esta zona.&lt;br /&gt;
En tiempos medievales la ciudad fue conocida por sus curtidurías y por los zapatos y otros objetos que se hacían con cueros de alta calidad que se producían allí. Conforme pasó el tiempo, muchas ciudades de las colinas medievales, incluyéndose entre ellas Montalcino, padecieron un fuerte declive económico. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la edad media se la disputaron [[Florencia]] y [[Siena]]. Era un municipio independiente de considerable importancia debido a su ubicación a lo largo de la antigua vía Francígena, la principal carretera entre [[Francia]] y Florencia, aunque poco a poco cayó bajo la influencia de la más poderosa y agresiva ciudad de Siena. Dependió de esta ciudad desde la [[batalla de Montaperti]] de [[1260]] y se vio involucrada en sus conflictos, particularmente los que tuvo con la ciudad de Florencia en los siglos XIV y XV. Cuando Siena cayó en poder de la Florencia medicea, Montalcino resistió durante casi cuatro años, pero al final cayó de parte de los florentinos, bajo cuyo control estuvo hasta que el Gran Ducado de Toscana se unificó con el resto de Italia en [[1861]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Actualmente, sin embargo, la economía de Montalcino depende del turismo y del hecho de que se asienta en uno de los viñedos más importantes de Italia. Famosa es la producción del Brunello di Montalcino, un vino de altísima calidad que ha dado a conocer a esta región en todo el mundo. Este vino nació en el siglo XIX gracias a la innovadora idea de Ferruccio Biondi Santi de fabricar un vino utilizando una sola variedad de uva, es decir, confiar exclusivamente en las cepas de Sangiovese (Sangiovese Grosso) y, naturalmente, al clima y la tierra de Montalcino. Añejado en barricas de roble durante 4 años como mínimo, alcanza 12.5 a 13.5 grados; de color rubí intenso, tiene un sabor seco y persistente y, sobre todo, sabe envejecer, aumentando con los años su armonía y sabor.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Lugares de interés ==&lt;br /&gt;
Las primeras murallas medievales se construyeron en el siglo XIII. La Fortezza (fortaleza) se construyó en el punto más alto de la ciudad en el año [[1361]], sobre un plan pentagonal diseñado por los arquitectos sieneses, Mino Foresi y Domenico di Feo. La fortaleza incorpora algunas de las murallas meridionales preexistentes y otras estructuras como la tenencia de Santo Martini, la torre de San Giovanni y una antigua basílica que actualmente sirve como capilla del castillo. &lt;br /&gt;
El caso antiguo es rico en testimonios del pasado. Entre ellos:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* Duomo (catedral), dedicada a San Salvador, de apariencia neoclásica, edificio rehecho en su totalidad a comienzos del siglo XIX. &lt;br /&gt;
* Iglesia de Sant'Edigio, siglo XIV, que guarda un hermoso fresco de la escuela sienesa del siglo XV. &lt;br /&gt;
* Iglesia de Sant'Agostino, de sencilla fachada románica, con tejado a dos vertientes, construida en el siglo XIV y que alberga varios frescos de este mismo periodo. &lt;br /&gt;
* Iglesia de San Francesco, que data de siglo XIII. &lt;br /&gt;
* Piazza del Popolo, con el Ayuntamiento (Palazzo Comunale) como principal edificio, construido entre los siglos XIII y XIV, con una alta torre medieval adyacente. &lt;br /&gt;
* Museos Diocesano y Cívico, que reúnen una valiosa colección de obras ejecutadas por artistas sieneses y toscanos de los siglos XIV y XV, entre ellas, un destacado crucifijo de un artista desconocido de la [[escuela sienesa]], dos bellas esculturas del siglo XV, en madera y otras esculturas en terracota que parecen ser de la escuela de Della Robbia. La colección incluye un San Pedro y San Pablo de Ambrogio Lorenzetti y una Virgen con Niño de Simone Martini. &lt;br /&gt;
* Museo Arqueológico, en el que se exponen numerosas piezas prehistóricas y etruscas halladas en la zona. Los tres museos están reunidos en la iglesia de Sant Agostino. &lt;br /&gt;
* Loggia, estructura renacentista con seis arcos de medio punto, aunque con muchas restauraciones de épocas posteriores. &lt;br /&gt;
* Montalcino está dividida, como la mayor parte de las ciudades toscanas medievales, en cuartos llamados contrade. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Fuentes ==&lt;br /&gt;
*Arte e historia de Toscana&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Category:Patrimonio Cultural]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Suyin patrimonio</name></author>
		
	</entry>
	<entry>
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		<updated>2019-01-23T17:47:18Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Suyin patrimonio: Montalcino. Provincia de Siena. Italia&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;== Resumen ==&lt;br /&gt;
Montalcino. Provincia de Siena. Italia&lt;br /&gt;
== Información de copyright: ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Fuente: ==&lt;br /&gt;
https://www.turismotoscana.es/ciudades-de-toscana/montalcino&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Suyin patrimonio</name></author>
		
	</entry>
	<entry>
		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Etruscos_(etnia_de_Italia)&amp;diff=3287434</id>
		<title>Etruscos (etnia de Italia)</title>
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		<updated>2019-01-08T19:15:54Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Suyin patrimonio: /* Populonia */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Definición&lt;br /&gt;
|Nombre=Cultura etrusca&lt;br /&gt;
|imagen=Mapa civilización etrusca.png &amp;lt;!--La imagen &amp;quot;Mapa_de_eturia.jpeg&amp;quot; es un mapa de Microsoft, por lo tanto tiene copyright y no se puede utilizar en EcuRed--&amp;gt;&lt;br /&gt;
|concepto= Civilización desarrollada en la península itálica durante el I&amp;amp;nbsp;milenio&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e., cuyo centro fundamental fue la antigua región de Etruria.&lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La '''cultura etrusca''' fue una civilización de la antigüedad, cuyo núcleo geográfico fue la [[Toscana|región toscana]], a la cual dieron su nombre.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los [[Grecia antigua|griegos]] los llamaban ''tyrsenoi'' o ''tyrrhenoi'', y los romanos, y ''tusci'' [túski] y luego ''etrusci'' [etrúski]. Ellos se denominaban a sí mismos rasena o rašna.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Historia==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde tiempos remotos, la sociedad etrusca estuvo dominada por una aristocracia sólidamente aferrada que ejerció un estricto control político, militar, económico y religioso. Hacia el [[siglo&amp;amp;nbsp;VI&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.]], varias ciudades-estado ―incluidas Tarquinia y Veyes― dominaban sus regiones geográficas respectivas y enviaban sus colonos a las áreas adyacentes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Algunos de sus líderes, incluidos los semilegendarios reyes etruscos de Roma, como los Tarquinos ([[Lucio Tarquino Prisco]] y Lucio Tarquino el Soberbio), quizá alcanzaran su posición porque eran expertos guerreros. Continuamente aliaban sus ciudades independientes con cualquier otra para obtener ganancias económicas y políticas. Los reyes guerreros también fraguaban lazos económicos a través del [[matrimonio]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En respuesta a la amenaza que estas alianzas planteaban a sus propios intereses, es probable que los romanos, griegos y cartagineses también se unieran contra los etruscos. Hacia el siglo&amp;amp;nbsp;V&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e., el poder etrusco fue desafiado y severamente reducido. La armada de la ciudad de Siracusa derrotó a una flota aliada etrusca en una batalla naval a la altura de la costa de Cumas en el 474&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En un esfuerzo por recuperar los mares, una federación etrusca se alió con [[Atenas]] en el desafortunado asalto de Siracusa en el 413&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.. Tras estar sitiada durante diez años, la ciudad de Veyes fue derrotada en el 396&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.. por Roma en su lucha por controlar las rutas terrestres del norte. Esta victoria marcó el comienzo de la conquista gradual de Etruria a cargo de [[Roma]], la cual hasta el 283&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e. no se completó.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El siglo&amp;amp;nbsp;siglo&amp;amp;nbsp;III&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e. fue un período particularmente oscuro para los etruscos, ya que los romanos, tras someter la mayor parte del centro y sur de la península Itálica, dirigieron su atención hacia el norte. A su vez, las ciudades etruscas de Caere (Cerveteri), Tarquinia y Vulci se vieron obligadas a pagar tributo y a ceder parte de sus territorios a [[Roma]]. Apareció la discordia entre la aristocracia y las insurrecciones de las clases bajas, que condujo al derrumbamiento total de la estructura social de ciudades como Volsinii (Bolsena). Al darse cuenta de su situación, varias ciudades etruscas formaron una alianza con Roma.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dichas alianzas vincularon a muchas ciudades etruscas con Roma, de tal manera que las leyes romanas solían tener repercusiones sobre el pueblo etrusco. Los intentos de rebelarse contra el poder romano, en un momento en que estaban aliados con los umbros y los galos, fracasaron. Los lazos entre Roma y Etruria se fortalecieron en el siglo&amp;amp;nbsp;I&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e., cuando los etruscos aceptaron la oferta de ciudadanía romana. Sin embargo, su nueva situación pronto se erosionó tras apoyar a la parte perdedora en las guerras civiles romanas (88-86, y 83&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El vencedor, [[Lucio Cornelio Sila]], se vengó de forma extrema, arrasando ciudades, tomando posesión de tierras e imponiendo limitaciones sobre los derechos civiles etruscos.&lt;br /&gt;
La brutalidad de Sila asoló de tal forma a los etruscos que sus posteriores intentos de sublevación fueron insignificantes. Un siglo&amp;amp;nbsp;después, el emperador Augusto envió nuevos colonos a Etruria. Éstos trabajaron con los etruscos y aceleraron la romanización de la región.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Líderes etruscos conocidos ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* Osiniu (en Clusium) probablemente a principios del siglo&amp;amp;nbsp;XI&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.&lt;br /&gt;
* Mezentius 1100&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.&lt;br /&gt;
* Lausus (en Caere).&lt;br /&gt;
* Tyrsenos&lt;br /&gt;
* Velsu, siglo VIII&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.&lt;br /&gt;
* Larthia (en Caere).&lt;br /&gt;
* Arimnestos (en Arimnus).&lt;br /&gt;
* Lars Porsena (en Clusium) finales del siglo VI&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.&lt;br /&gt;
* Thefarie Velianas (en Caere) siglo V-IV&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.&lt;br /&gt;
* Aruns (en Clusium) hacia el 500&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.&lt;br /&gt;
* Volumnius (en Veii) a mediados del siglo IV-437&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.&lt;br /&gt;
* Lars Tolumnius (en Veii) finales del siglo IV-428&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.&lt;br /&gt;
* Tarquinius (siglo IV&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Características ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la época de su mayor poder, entre los [[siglo VII a. n. e.|siglos&amp;amp;nbsp;VII]] y [[siglo V a. n. e.|V&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.]], Etruria probablemente abarcaba toda [[Italia]], desde los [[Alpes]] hasta el [[río Tíber]]. Su nombre es la versión latina del nombre griego ''Tirreno'' o ''Tyrsenia''; los antiguos romanos llamaron a sus pobladores etrusci o tusci, de los cuales se deriva el nombre de la actual región italiana de Toscana, cuyos límites coincidieron aproximadamente con los de la original región de Etruria.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Orígenes ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los intentos de identificar los orígenes de los etruscos han sido poco concluyentes. Existen muchas especulaciones sobre esto desde la antigüedad hasta la actualidad. El historiador griego [[Herodoto|Heródoto]] mantenía que los etruscos procedían de Lidia, una antigua región situada en el oeste de [[Asia Menor]]. El historiador romano [[Tito Livio]] y el historiador griego [[Polibio]] estaban de acuerdo con Heródoto, al igual que los poetas romanos [[Publio Papinio Estacio]] y [[Tiberio Catio Silio Itálico]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Dionisio de Halicarnaso]], antiguo historiador griego de la época del emperador [[Cayo Julio César Augusto|Augusto]], tenía una opinión diferente: mantenía que los etruscos eran una raza indígena itálica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se pueden destacar cuatro hipótesis al respecto:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* La teoría orientalista, propuesta por Heródoto, que cree que los etruscos llegaron desde [[Reino de Lidia|Lidia]] hacia el [[siglo XIII]] a. C. Para demostrarlo se basa en las supuestas características orientales de su religión y costumbres, así como en que se trataba de una civilización muy original y evolucionada, comparada con sus vecinos.&lt;br /&gt;
* La teoría de autoctonía, propuesta por [[Dionisio de Halicarnaso]], que consideraba a los etruscos como oriundos de la [[Península Itálica]]. Para argumentarlo, esta teoría explica que no hay indicios de que se haya desarrollado la civilización etrusca en otros lugares y que el estrato lingüístico es mediterráneo y no oriental.&lt;br /&gt;
* Teoría de un origen &amp;quot;nórdico&amp;quot;, defendida por muchos a finales del [[siglo XIX]] y primera mitad del [[siglo XX]]; se basa sólo en la similitud de su autodenominación (rasena) con la denominación que los romanos dieron a ciertos pueblos celtas que habitaban al norte de los [[Alpes]], en lo que actualmente es el Este de [[Suiza]] y Oeste de Austria: los ræthii o réticos, tal origen supuesto sólo en parofonías está ya descartado.&lt;br /&gt;
* La teoría actualmente más fundamentada viene a ser, en cierto modo, una mezcla de la de [[Heródoto]] y la de [[Dionisio de Halicarnaso]]: habla de emigrantes orientales influidos por los nativos, o nativos influidos por comerciantes del este. Se considera, por varios rasgos culturales (por ejemplo, el alfabeto), un fuerte influjo cultural derivado de alguna migración procedente desde el suroeste de Anatolia. Tal influjo cultural se habría extendido sobre pueblos autóctonos ubicados en lo que actualmente es la [[Toscana]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Algunos descubrimientos arqueológicos han vertido mucha luz sobre los primeros tiempos de la historia etrusca. Ahora se está de acuerdo en que los primeros asentamientos de Etruria se hallaban a lo largo de las tierras bajas y pantanosas en la costa de Toscana. Los primeros asentamientos permanentes, Vetulonia y Tarquinii (Tarquinia), probablemente datan de finales del [[siglo&amp;amp;nbsp;IX&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En aquel nivel de las excavaciones, se encontraron nuevos tipos de sepulcros, muy diferentes de las primeras estructuras sepulcrales de la región, que contenían grandes cantidades de artículos de otras regiones ([[ámbar]], [[plata]], [[oro]] y trabajos egipcios de [[gemas]]) no encontrados en las [[tumba|tumbas]] más antiguas. El carácter de su arte y muchos rasgos distintivos de su religión aclaran que los primeros etruscos eran un pueblo oriental o de Oriente Próximo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La conclusión de la mayoría de los arqueólogos es que los etruscos emigraron desde una región de Asia Menor, aunque no precisamente de Lidia, como supuso [[Heródoto]], sino probablemente de algún lugar entre [[Siria]] y Helesponto (Dardanelos).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Estructura política y militar ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Debido a que los orígenes de los etruscos son discutibles, tan sólo se puede sugerir que las cabezas guerreras de las familias aristocráticas conquistaron esas zonas que finalmente fueron ciudades etruscas independientes, cada una dirigida por su propio rey.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Como resultado, los etruscos nunca lograron una verdadera unidad nacional, aunque ciudades individuales enviaron colonos a regiones vecinas y frecuentemente establecieron alianzas diplomáticas, no sólo entre ellas, sino también con estados extranjeros. Es obvio, según el curso de la historia de la región, que cada ciudad etrusca respondía a las crisis en términos que eran considerados beneficiosos para su propia supervivencia, sin tener en cuenta los intereses de sus vecinos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La forma característica de organización gubernamental en Etruria era la confederación de ciudades. En cierto momento, parece ser que hubo tres confederaciones etruscas distintas —la del [[norte]], la del [[sur]] y la central—, cada una formada por doce ciudades.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La única confederación de importancia histórica fue la confederación central, una organización política y religiosa que se reunía cada año en el santuario de la deidad Voltumna, dominando el lacus Volsiniensis (el actual lago Bolsena) en el Lacio. Sin embargo, su desarrollo fue mediocre, ya que probablemente les preocupaba más la [[Religión|religión]] que los asuntos políticos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No existe una lista cierta de doce ciudades miembros de la confederación central; sus nombres, deducidos de alusiones realizadas por [[Tito Livio]], Dionisio de Halicarnaso y también por el historiador de origen griego [[Diodoro Sículo]], eran: Arretium (Arezzo), Caere (Cerveteri), Clusium (Chiusi), Cortona, Perusia (Perugia), Populonia, Rusellae (Roselle), Tarquinii (Tarquinia), Veii (Veyes), Vetulonia, Volaterrae (Volterra) y Vulci. Magistrados nobles elegidos anualmente, al parecer llamados lucumones, gobernaban cada ciudad etrusca.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los etruscos, en el periodo de mayor poder, poseían una fuerza militar impresionante, aunque probablemente no existía coordinación entre las ciudades-estado. La infantería parece haber sido el pilar de su Ejército. Las armas principales eran la [[lanza]] y el [[hacha]], que se usaba tanto para arrojarla como para golpear. El [[arco]] y la [[jabalina]] también eran usadas; frecuentemente se encuentran [[flecha|flechas]] y jabalinas en excavaciones de tumbas etruscas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los [[casco|cascos]] y [[escudo|escudos]] de varios estilos fueron adaptados de los griegos y de las tribus que habitaban la zona este de los Alpes. Las espadas parece que eran escasas y muy apreciadas. Se cree posible que la caballería formara una parte importante del Ejército etrusco; se han descubierto carros en cada gran sepulcro. Su flota era extraordinariamente poderosa y prácticamente dominó el [[Mediterráneo]] durante casi dos siglos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Economía==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los etruscos fueron influidos por los comerciantes del este del [[Mediterráneo]] que se dirigían hacia la península Itálica. Hay pruebas de que los fenicios fueron los primeros en llegar, posiblemente en el siglo&amp;amp;nbsp;VIII&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Buscaban [[Materia prima|materias primas]], tales como [[Metales|metales]] no refinados y quizá [[madera]] y [[cuero]], los cuales intercambiaban por productos elaborados de Oriente Próximo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con el tiempo, los comerciantes griegos, establecidos en Pithekoussai, comenzaron a desafiar la supremacía mercantil fenicia. Hacia el 625&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e. vasijas fabricadas en [[Corinto]] llenaron los mercados etruscos. A finales de los siglos&amp;amp;nbsp;VI y V&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e. las vasijas áticas eclipsaron los artículos de Corinto, lo que incluye obras maestras reconocidas de vasijas pintadas griegas, posiblemente intercambiadas por utensilios etruscos de bronce que los atenienses creían valiosos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el siglo&amp;amp;nbsp;VI&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e., la red mercantil etrusca incluía intercambios con [[la Galia]], así como con la región de Tartessos y con Ampurias, en la península Ibérica. Muchas de las guerras y alianzas llevadas a cabo por las ciudades etruscas después del siglo&amp;amp;nbsp;V&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e. se realizaron por razones económicas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Religión ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La falta de documentos hace que el estudio de la religión etrusca sea muy difícil. Las leyes religiosas del pueblo, según Tito Livio y [[Marco Tulio Cicerón|Cicerón]], parecen haber sido codificadas en tres grupos de libros que tienen el título genérico de ''Disciplina etrusca''. El primero, ''Libri Haruspicini'', trata de la adivinación a través de las entrañas de un animal sacrificado. Los etruscos eran conocidos no sólo por su habilidad para distinguir los deseos divinos mediante el examen de entrañas, sino también por interpretar presagios de todo tipo, en particular los basados en el vuelo de los pájaros.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El segundo grupo de libros, ''Libri Fulgurales'', explica el arte de la adivinación por los relámpagos. El tercer grupo, ''Libri Rituales'', era de ámbito más amplio: trataba de prácticas rituales así como de los niveles de la vida social y política etrusca. Un cuarto grupo, según el escritor latino Servio, trataba de los dioses animales.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los nombres de varias deidades han sobrevivido, pero las funciones exactas de esos dioses se desconocen. Según algunos escritores romanos tardíos, las deidades [[Júpiter (Mitología)|Júpiter]], [[Hera|Juno]] y [[Atenea|Minerva]] están representadas en la religión etrusca por Tinis, Uni y Menrva, respectivamente. Sethlans fue la réplica de [[Hefesto|Vulcano]], Fuflans la de [[Dionisio|Baco]] y Turms la de [[Mercurio (Mitología)|Mercurio]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Catha fue el dios del [[Sol]], Tiv el dios de la [[Luna]] y Thesan el dios del amanecer, Turan fue [[Venus (Mitología)|Venus]] y Aplu fue [[Apolo]]. A estas deidades las presidía un grupo de poderes oscuros, personificaciones de las [[Parcas]], tal vez relacionados con los antiguos dioses del submundo. Muchos elementos de la religión etrusca fueron adoptados por los romanos, incluidos los conceptos del regreso cíclico de la edad dorada y el rito de los sacrificios humanos, el cual pudo ocasionar los juegos de [[gladiadores]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Lengua ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Después de la conquista romana de Etruria, la lengua etrusca cayó en desuso. Dionisio de Halicarnaso reconoció en el siglo&amp;amp;nbsp;I&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e. esa lengua como distinta a cualquier otra, notando una dificultad que desde entonces ha dificultado la traducción de los fragmentos sobrevivientes. Aunque el conocimiento de la lengua etrusca aún es muy limitado, los eruditos la han clasificado como lengua no relacionada con la familia de lenguas indoeuropeas. Los lingüistas han hecho algunos progresos descifrando las inscripciones de las tumbas, que representan la mayoría de las muestras existentes de la escritura etrusca.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tomando claves de los motivos importantes de las sepulturas y pinturas que decoran las tumbas, se han identificado muchos nombres propios de personajes históricos y religiosos. También han obtenido el posible significado de muchas otras palabras, usando el método criptográfico de probar la conveniencia de una interpretación particular de una palabra en todos los lugares en los que aparece. La lengua etrusca frecuentemente se cita como el ejemplo clásico de determinados problemas en el desciframiento.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El alfabeto etrusco contenía 26 letras en la primera forma conocida, y 20 en su forma más tardía. En cierto modo se parece al alfabeto griego, pero el vocabulario y la [[gramática]] de las dos lenguas son diferentes. El alfabeto romano, con modificaciones, deriva del etrusco. Tres de las primeras inscripciones etruscas existentes son las de dos estatuas y una copa de barro negro, que datan aproximadamente del 700&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e. Existen miles de inscripciones sepulcrales, pero en su mayoría son nombres. El único manuscrito existente, ahora en el museo de [[Zagreb]] ([[Croacia]]), es un [[texto]] litúrgico, escrito en doce tiras de tela blanca que fueron encontradas entre los envoltorios de una [[momia]] egipcia de la época grecorromana. No han sobrevivido obras literarias o referencias de la misma.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Lengua ===&lt;br /&gt;
El etrusco es una lengua aparentemente no emparentada con las lenguas indoeuropeas. Es de destacar que la fonética es completamente diferente de la del griego o del latín, aunque influyó en éste en varios aspectos fonéticos y léxicos.&lt;br /&gt;
Se caracteriza por tener cuatro vocales que representamos como /a/,/e/, /i/, /o/, reducción de los diptongos, tratamiento especial de las semivocales. En las consonantes carecía de la oposición entre sordas y&lt;br /&gt;
sonoras, aunque en las oclusivas tenía contraste entre aspiradas y no aspirada.&lt;br /&gt;
=== Alfabeto ===&lt;br /&gt;
El etrusco utilizaba la variante calcídica del alfabeto griego, por lo que puede ser leído sin dificultad, aunque no comprendido. De este alfabeto griego básico algunas de las letras no son utilizadas en etrusco (oclusivas sonoras) y además se le añade un grafema para /f/ y la digamma griega se utiliza para el fonema /v/ inexistente en griego.&lt;br /&gt;
=== Inscripciones ===&lt;br /&gt;
Las principales evidencias de la lengua etrusca son epigráficas, que van desde el [[siglo VII]] a. C. (se dice que los etruscos empezaron a escribir en el siglo VII a. C. pero su gramática y su vocabulario difieren de cualquier otro del mundo antiguo) hasta principios de la era cristiana. Conocemos unas 10000 de estas inscripciones, que son sobre todo breves y repetitivos epitafios o fórmulas votivas o que señalan el nombre del propietario de ciertos objetos. Aparte de este material contamos con algunos otros testimonios más valiosos:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* El [[Liber Linteus]] o texto de Agram es el texto etrusco más largo con 281 líneas y unas 1300 palabras. Escrito en un rollo de lino, posteriormente fue cortado a tiras y utilizado en Egipto para envolver el cadáver momificado de una joven mujer; se conserva actualmente en el museo arqueológico de [[Zagreb]] (probablemente cuando esto sucedió se consideraba que tenía más valor el rollo de lino que el propio texto, que paradójicamente hoy es nuestro mejor testimonio de la lengua; tal vez si no hubiera sido conservado como envoltura ni siquiera habría llegado hasta nosotros).&lt;br /&gt;
* Algunos textos sobre materiales no perecederos como una tablilla de arcilla encontrada cerca de Capua de unas 250 palabras, el cipo de [[Perugia]], escrito por dos caras y con 46 líneas y unas 125 palabras, un modelo de bronce de un hígado encontrado en [[Piacenza]] (unas 45 palabras).&lt;br /&gt;
* Aparte de estos testimonios tenemos dos inscripciones interesantísimas más: la primera de ellas es la inscripción de [[Pyrgi]], encontrada en [[1964]], sobre láminas de oro que presenta la peculiaridad de ser un texto bilingüe en etrusco y púnico-fenicio y que ha ampliado considerablemente nuestro conocimiento de la lengua.&lt;br /&gt;
La segunda de las inscripciones, resulta algo intrigante, ya que fue encontrada en la isla de [[Lemnos]] (N. del [[mar Egeo]], [[Grecia]]) de unas 34 palabras, y que parece escrita en un dialecto diferente de los encontrados en [[Italia]], tal vez esto sea sintomático de la presencia de colonias etruscas en otros puntos del mediterráneo o bien se trate como otros autores sostienen de una lengua hermana del etrusco, el lemnio, aunque se considera que la presencia de una sola inscripción no nos aclara gran cosa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Seguramente la inscripción de Pyrgi es la única inscripción etrusca razonablemente larga que podemos traducir o interpretar convenientemente gracias a que el texto púnico que parece ser una traducción casi exacta del texto etrusco es perfectamente traducible. Con respecto al acceso a las inscripciones: la mayoría de inscripciones etruscas conocidas y publicadas se hallan recogidas en el corpus inscriptionum etruscarum (CIE).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Ciudades y sus necrópolis ==&lt;br /&gt;
Las vastas necrópolis situadas en las antiguas ciudades son testimonio de la riqueza y poder que alcanzó la civilización etrusca a partir del siglo VIII a.c&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===== Populonia =====&lt;br /&gt;
La antigua ''Pupluna'' era la única ciudad etrusca situada junto al mar. El puerto, ubicado en el &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Golfo de Baratti]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, debajo del promontorio de la ciudad, fue un centro de intercambio y comercio ya en la época villanoviana. Posteriormente, con la explotación de las minas de hierro de la &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[isla de Elba]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, la economía de la ciudad alcanzó un considerable bienestar. Estaba rodeada por un cinturón de murallas de unos 2500 metros. Todavía se pueden apreciar algunos tramos construidos con bloques escuadrados que se remontan a la fase arcaica (siglos VI-V a.c), cuando Populonia era una ciudad rica y poderosa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las necrópolis más antiguas de Populonia están ubicadas en los dos extremos del golfo, en '''Poggio delle Granate''' y '''San Cerbone''', lo que podría indicar la existencia de dos aldeas que más tarde se reunieron dando origen al núcleo de la ciudad etrusca. Las tumbas de ese periodo (IX-VIII) son del clásico tipo &amp;quot;de pozo&amp;quot;; al correr del tiempo las sepulturas evolucionaron tanto en la estructura arquitectónica como en la riqueza y abundancia de sus ajuares. En el periodo orientalizante (siglo VII a.c) se produce un cambio radical en las construcciones funerarias, que son cada vez más monumentales, como testimonian las tumbas de cámara de Costone della Fredda y Porcareccia, pero sobre todo los grandiosos túmulos de San Cerbone, entre los que sobresale la Tumba de los Carros, delimitada por un amplio tambor cilíndrico en bloques, con lastras de piedra para facilitar el escurrimiento del agua de lluvia y cubierta por un montículo de tierra. De ella proceden los restos de dos carros de guerra con revestimiento de hierro y bronce, objetos de orfebrería, marfiles y armas de hierro y bronce que han hecho datar el sepulcro a mediados del VII a.c. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la necrópolis de San Cerbone se encuentran las tumbas de las Píxides Cilíndricas, del Balsamario y del Aríbalos Periforme, que datan entre mediados del VII y comienzos del VI a.c. La tumba del Bronce del Oferente, de finales del siglo VI a.c, corresponde al tipo llamado &amp;quot;de edículo&amp;quot;, con cubierta a dos vertientes y rodeada de una serie de sarcófagos al aire libre datables en el siglo V a.c. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el Poggio della Porcareccia, entre la ciudad y San Cerbone, se encuentran la Tumba de la Orfebrería, con objetos personales de oro y plata y la Tumba de los Flabelos, con joyas, abanicos de bronce repujado, armas, yelmos y una gran cantidad de vajilla de bronce, así como cerámicas griegas y locales. Cerca de estas tumbas, se ha descubierto un edificio de varios locales, que se supone estuviera destinado a la elaboración de los metales, actividad llevada a cabo por los etruscos a partir del VI a.c.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===== Vetulonia  =====&lt;br /&gt;
Todavía se perciben los restos de las imponentes murallas construidas con bloques de grandes dimensiones. El centro histórico urbano de la época helenística romana, ubicado en las inmediaciones de la actual Vetulonia, conserva las calles empedradas, casas y tiendas construidas siguiendo un plan de desarrollo urbano bien preciso, cloacas, pavimentación, pilas y pozos datables en el periodo etrusco romano.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las tumbas de la fase arcaica, situadas en las alturas que rodean la ciudad (Poggio alla Guardia, Colle Baroncio, Poggio alle Birbe), han devuelto objetos de bronce trabajado y joyas de oro y plata fabricadas en la zona, junto a valiosas piezas importadas del Mediterráneo oriental, Fenicia, Egipto y Cerdeña. En la segunda mitad del siglo VII a.c aparecen las monumentales tumbas gentilicias de túmulo, con cámara de planta cuadrangular y cubierta con falsa cúpula sostenida por un pilar central.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A lo largo de la '''Vía de los Seplucros''' se encuentras las tumbas de Pietrera y del Diavolino. El '''Túmulo della Pietrera''' tiene un diámetro de más de 60 metros y un larguísimo pasillo de acceso a la cámara central, donde se encontraban algunas estatuas hechas de caliza que representan plañideras y personajes masculinos. El '''Túmulo de Diavolino''' recibe su nombre de la figura de un diablillo grabada en una piedra contigua a la jamba izquierda de la puerta. Esta tumba de grandes dimensiones, delimitada por un tambor de bloques de piedra, presenta una cubierta con falsa cúpula que arranca de los rincones de la cámara y está sostenida por el pilar central, del que solo se conserva la base.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Arte ==&lt;br /&gt;
El arte etrusco revela su relación con el griego (tanto en Grecia como en el sur de Italia), y con el de [[Egipto]] y [[Asia Menor]]. También muestra elementos itálicos y refleja de forma distintiva creencias religiosas etruscas. El arte etrusco tuvo gran influencia sobre posteriores estilos romanos. La mayoría de los conocimientos actuales proceden de tumbas etruscas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entre las obras más destacables se encuentran:&lt;br /&gt;
* '''El Apolo de Veio''' escultura del dios Apolo del siglo VI a. C. encontrada en el templo/santuario en honor a la diosa [[Minerva de Portonaccio]].&lt;br /&gt;
* '''La Quimera de Arezzo''': fechada entre 380 y [[360 a. C]]. La quimera, según la mitología romana, fue abatida por Belerofonte, a lomos de su caballo Pegaso. Tras su descubrimiento en [[1553]], se convirtió en símbolo del nacionalismo toscano.(ver Quimera de Arezzo).&lt;br /&gt;
* '''[[Loba Capitolina]] o Lupa Capitolina''': esta célebre escultura ha llegado en cierto modo a ser un símbolo de Roma, sin embargo todo indica que es una obra etrusca del siglo IV a. C., en cuanto a los dos niños que representan a Rómulo y Remo, téngase en cuenta que fueron forjados y añadidos en el [[siglo XVI]].&lt;br /&gt;
* '''El llamado Marte de Todi''': escultura de un guerrero armado de un modo semejante al de los hoplitas griegos, aunque el armamento (tipo de coraza etc.) es en lo real, etrusco.&lt;br /&gt;
* '''L'Arringatore''' (el orador): fechada entre el [[siglo II]] y el [[siglo I]] a. C. Al parecer representa a un noble llamado [[Aule Meteli]], pero se desconoce quién era.&lt;br /&gt;
* '''El sarcófago de los esposos''': fechada hacia el [[520 a. C]]. Fue encontrada en una necrópolis en [[Cerveteri]]. Construido en terracota, la tapa del sarcófago representa una pareja recostada en un triclinio.&lt;br /&gt;
* '''El Frontón de Talamone''': frontón con relieves de terracota de un templo etrusco del [[siglo II]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Arte y arquitectura ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Músico etrusco b.jpg|miniatura|250px|Músico etrusco de la ''Tumba del triclino'', en [[Tarquinia]].]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El arte etrusco revela su relación con el griego (tanto en [[Grecia]] como en el sur de [[Italia]]), y con el de [[Egipto]] y Asia Menor. También muestra elementos itálicos y refleja de forma distintiva creencias religiosas etruscas. El arte etrusco tuvo gran influencia sobre posteriores estilos romanos. La mayoría de los conocimientos actuales proceden de [[tumbas]] etruscas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Arquitectura ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No quedan restos de los palacios etruscos, edificios públicos ni de los primeros templos, todos de [[madera]] y [[ladrillo]]. Modelos cerámicos votivos de templos, así como rastros de estructuras de [[piedr]]a más tardías, indican que los templos fueron construidos en recintos y tenían tejados de dos [[aguas]], apoyados en pilares, como los de sus contemporáneos griegos. Sin embargo, el templo griego se construía según un eje simétrico de orientación este-oeste sobre un terraplén bajo, al que se podía entrar desde una columnata en los cuatro lados; un templo etrusco, para satisfacer los requisitos religiosos, se situaba según un eje simétrico de orientación norte-sur y sobre un podio alto, con un pórtico de cuatro columnas, enfrente de las tres puertas que conducían a tres habitaciones paralelas para los tres dioses principales etruscos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El tejado se decoraba a lo largo de los aleros y parhilera, y al final de los gabletes con estatuas de terracota brillantemente pintadas, las cuales también servían para ocultar las uniones de las tejas y los finales del par. Placas con figuras de bajorrelieve adornaban el entablamento. Los templos romanos seguirían el modelo desarrollado por los etruscos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La mayoría de las ciudades etruscas se construían en forma cuadrangular, con fortificaciones, rodeadas por muros reforzados por puertas dobles y torres. Estos métodos de construcción también fueron usados fuera de Etruria. El muro que rodeaba la primera ciudad de Roma, según se dice construido durante la época del rey Servio Tulio (reinó entre el 578 y el 534&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.), era de construcción etrusca.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No se han encontrado restos de casas etruscas, pero el interior de las tumbas y urnas funerarias en forma de casa, sugieren que tenían tejados planos o de dos aguas, de teja y de una a tres habitaciones. Las muestras más tardías tenían un atrio, con tejado abierto sobre un estanque para el agua de lluvia, y una logia (un esquema continuado por los romanos). Los etruscos también construyeron acueductos, puentes y alcantarillas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Fuera de las ciudades existían cementerios que contenían las tumbas familiares. Eran construidas bajo tierra, pero tenían grandes bóvedas de piedras superpuestas cubiertas por túmulos de tierra. Las primeras tumbas eran estructuras simples, no más que un pasillo estrecho dividido en dos habitaciones, con un nicho pequeño en cada lado de la habitación delantera. Las tumbas más tardías contenían varias habitaciones construidas de forma que parecían una casa. Tenían sarcófagos, urnas funerarias y ofrendas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Escultura ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los etruscos, como la mayoría de los pueblos antiguos, no estimaban el arte por sí mismo, sino que construían objetos por razones utilitarias o religiosas. Como resultado, prácticamente no se conocen artistas por su nombre y existen pocas muestras de arte estrictamente público o civil, aparte de las grandes esculturas en piedra que han durado hasta la actualidad. Es más, el arte etrusco, aunque compartía características generales, se diferencia claramente de una ciudad a otra, reflejando la independencia política de cada una.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las obras etruscas más famosas son de terracota o [[arcilla]] cocida, y esto incluye esculturas en tapas de [[sarcófagos]], como por ejemplo una pareja yacente de esposos (finales del siglo&amp;amp;nbsp;VI&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e., actualmente en la Villa Giulia, en Roma) de Caere (Cerveteri), obras de templos, como revestimientos para proteger la madera, los tejados y las esculturas frontales. Los artistas de Vulci sobresalieron esculpiendo imágenes de nenfro, una piedra caliza local, de la cual son representativas las esfinges y el León Alado de Roma.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Como se suponía, los etruscos eran excepcionales trabajadores del bronce. La Loba (hacia el 500&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e., actualmente conservada en el Museo Capitolino, en Roma) y la [[Quimera]] de Arezzo (siglos V-IV&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e., hoy en el Museo Arqueológico de [[Florencia]]) son muestras excelentes de la escultura zoomórfica en bronce; la estatua de tamaño natural del orador Aulo Metelo, conocida como el Arringatore (siglo&amp;amp;nbsp;I&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e., Museo Arqueológico de Florencia), figura como una de las estatuas de bronce más admirables de su época.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:148._X._Los_Etruscos_-_La_Quimera_de_Arezzo_(Florencia._Museo_Arqueológico).jpg|miniatura|300px|&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''La [[quimera (mitología)|Quimera]] de [[Arezzo (Arezzo)|Arezzo]]'': fechada entre el 380 y el 360&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e. La quimera, según la mitología romana, fue abatida por [[Belerofonte]], a lomos de su caballo [[Pegaso]]. Tras su descubrimiento en [[1553]], se convirtió en símbolo del [[nacionalismo]] toscano.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Pintura ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las pinturas etruscas que nos han llegado consisten principalmente en frescos sobre paredes de piedra y sobre techos de tumbas, en particular en las de Tarquinii (Tarquinia) y en los alrededores de Clusium (Chiusi). También existen algunas placas pintadas. En los frescos del primer periodo (siglos VI-V&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.) el dibujo es fuerte, los colores brillantes y uniformes. Las figuras son estilizadas, pesadas y frecuentemente perfiladas en negro. Algunos frescos tienen temas religiosos, como es el caso de cuatro losas encontradas en Caere (hacia el 550&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e., actualmente en el [[British Museum]], [[Londres]]), o de la literatura griega, tales como las escenas de la vida de Aquiles en la llamada tumba de los Toros (530-520&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.) en Tarquinia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La mayoría de los frescos de Tarquinia son descripciones realistas de los juegos, bailes, música y banquetes que acompañaban a los funerales etruscos, como los de la tumba llamada de los Augures (520-510&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.) y los que aparecen en la denominada tumba de Triclinio (480-470&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las tumbas más tardías del siglo&amp;amp;nbsp;IV&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e. en adelante, influidas por el arte helenístico y el declive del poder etrusco, fueron más realistas en estilo y notablemente pesimistas. Las escenas sangrientas de guerra son habituales, como en la tumba François (finales del siglo&amp;amp;nbsp;IV&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.) en Vulci (cerca de Tarquinia), y también aparecen demonios espantosos de la tierra de la muerte, como en la tumba del Ogro (siglo&amp;amp;nbsp;II&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.) en Tarquinia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Artes decorativas ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los etruscos, en un principio, importaron o copiaron cerámica pintada griega. También desarrollaron una loza pulida y característica, el bucchero nero, vasos áticos con figuras negras, con adornos grabados o en relieve. Ello ocurrió en su momento de máximo esplendor, en los [[siglo VII a. n. e.|siglos&amp;amp;nbsp;VII]] y VI&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Trabajaron el [[bronce]], realizaron carros, cuencos, candelabros, cofres circulares y especialmente los [[espejo|espejos]] pulidos, todos ellos ricamente grabados con escenas mitológicas. También tallaron joyas excelentes de [[oro]], [[plata]] y [[marfil]], con filigrana y granulación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La influencia del arte etrusco sobre los romanos fue evidente desde el siglo&amp;amp;nbsp;VI&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e. hasta la preeminencia de los estilos griegos en el [[siglo&amp;amp;nbsp;III&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Fuente ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* Abbadano, Nicolás: ''Historia de la filosofía'' (tomo III).&lt;br /&gt;
* Bloch, Raymond (1981): ''Los etruscos''. Buenos Aires: Eudeba, sexta edición, 1981.&lt;br /&gt;
* Nikittin: ''Diccionario filosófico''.&lt;br /&gt;
* ''Enciclopedia Océano''. Editorial Libertad.&lt;br /&gt;
* [http://www.thatquiz.org/tq/previewtest?WWCE2311/ «Etruria»], artículo en el sitio web Thatquiz.&lt;br /&gt;
* [http://en.wikipedia.org/wiki/Etruscan_civilization «Etruscan civilization»], artículo en la enciclopedia ''Wikipedia'' en inglés.&lt;br /&gt;
* [http://es.wikipedia.org/wiki/Etruscos «Etruscos»], artículo en la enciclopedia Wikipedia en castellano.&lt;br /&gt;
* [http://www.amanza.com.ar/amanda/Notas/Etruscos.htm/ «Etruscos»], artículo en el sitio web Amanza.&lt;br /&gt;
* [http://www.alipso.com/monografias/losetruscos/ «Los etruscos»], artículo en el sitio web Alipso.&lt;br /&gt;
* [http://ddsculturaclasica.blogspot.com/2010/10/los-etruscos.html/ «Los etruscos»], artículo en el sitio web Cultura Clásica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Categoría: Historia por épocas]]&lt;br /&gt;
[[Categoría:Historia antigua]]&lt;br /&gt;
[[Categoría: Cultura]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Suyin patrimonio</name></author>
		
	</entry>
	<entry>
		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Etruscos_(etnia_de_Italia)&amp;diff=3287233</id>
		<title>Etruscos (etnia de Italia)</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://www.ecured.cu/index.php?title=Etruscos_(etnia_de_Italia)&amp;diff=3287233"/>
		<updated>2019-01-08T15:44:14Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Suyin patrimonio: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{Definición&lt;br /&gt;
|Nombre=Cultura etrusca&lt;br /&gt;
|imagen=Mapa civilización etrusca.png &amp;lt;!--La imagen &amp;quot;Mapa_de_eturia.jpeg&amp;quot; es un mapa de Microsoft, por lo tanto tiene copyright y no se puede utilizar en EcuRed--&amp;gt;&lt;br /&gt;
|concepto= Civilización desarrollada en la península itálica durante el I&amp;amp;nbsp;milenio&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e., cuyo centro fundamental fue la antigua región de Etruria.&lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La '''cultura etrusca''' fue una civilización de la antigüedad, cuyo núcleo geográfico fue la [[Toscana|región toscana]], a la cual dieron su nombre.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los [[Grecia antigua|griegos]] los llamaban ''tyrsenoi'' o ''tyrrhenoi'', y los romanos, y ''tusci'' [túski] y luego ''etrusci'' [etrúski]. Ellos se denominaban a sí mismos rasena o rašna.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Historia==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde tiempos remotos, la sociedad etrusca estuvo dominada por una aristocracia sólidamente aferrada que ejerció un estricto control político, militar, económico y religioso. Hacia el [[siglo&amp;amp;nbsp;VI&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.]], varias ciudades-estado ―incluidas Tarquinia y Veyes― dominaban sus regiones geográficas respectivas y enviaban sus colonos a las áreas adyacentes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Algunos de sus líderes, incluidos los semilegendarios reyes etruscos de Roma, como los Tarquinos ([[Lucio Tarquino Prisco]] y Lucio Tarquino el Soberbio), quizá alcanzaran su posición porque eran expertos guerreros. Continuamente aliaban sus ciudades independientes con cualquier otra para obtener ganancias económicas y políticas. Los reyes guerreros también fraguaban lazos económicos a través del [[matrimonio]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En respuesta a la amenaza que estas alianzas planteaban a sus propios intereses, es probable que los romanos, griegos y cartagineses también se unieran contra los etruscos. Hacia el siglo&amp;amp;nbsp;V&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e., el poder etrusco fue desafiado y severamente reducido. La armada de la ciudad de Siracusa derrotó a una flota aliada etrusca en una batalla naval a la altura de la costa de Cumas en el 474&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En un esfuerzo por recuperar los mares, una federación etrusca se alió con [[Atenas]] en el desafortunado asalto de Siracusa en el 413&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.. Tras estar sitiada durante diez años, la ciudad de Veyes fue derrotada en el 396&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.. por Roma en su lucha por controlar las rutas terrestres del norte. Esta victoria marcó el comienzo de la conquista gradual de Etruria a cargo de [[Roma]], la cual hasta el 283&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e. no se completó.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El siglo&amp;amp;nbsp;siglo&amp;amp;nbsp;III&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e. fue un período particularmente oscuro para los etruscos, ya que los romanos, tras someter la mayor parte del centro y sur de la península Itálica, dirigieron su atención hacia el norte. A su vez, las ciudades etruscas de Caere (Cerveteri), Tarquinia y Vulci se vieron obligadas a pagar tributo y a ceder parte de sus territorios a [[Roma]]. Apareció la discordia entre la aristocracia y las insurrecciones de las clases bajas, que condujo al derrumbamiento total de la estructura social de ciudades como Volsinii (Bolsena). Al darse cuenta de su situación, varias ciudades etruscas formaron una alianza con Roma.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dichas alianzas vincularon a muchas ciudades etruscas con Roma, de tal manera que las leyes romanas solían tener repercusiones sobre el pueblo etrusco. Los intentos de rebelarse contra el poder romano, en un momento en que estaban aliados con los umbros y los galos, fracasaron. Los lazos entre Roma y Etruria se fortalecieron en el siglo&amp;amp;nbsp;I&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e., cuando los etruscos aceptaron la oferta de ciudadanía romana. Sin embargo, su nueva situación pronto se erosionó tras apoyar a la parte perdedora en las guerras civiles romanas (88-86, y 83&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El vencedor, [[Lucio Cornelio Sila]], se vengó de forma extrema, arrasando ciudades, tomando posesión de tierras e imponiendo limitaciones sobre los derechos civiles etruscos.&lt;br /&gt;
La brutalidad de Sila asoló de tal forma a los etruscos que sus posteriores intentos de sublevación fueron insignificantes. Un siglo&amp;amp;nbsp;después, el emperador Augusto envió nuevos colonos a Etruria. Éstos trabajaron con los etruscos y aceleraron la romanización de la región.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Líderes etruscos conocidos ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* Osiniu (en Clusium) probablemente a principios del siglo&amp;amp;nbsp;XI&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.&lt;br /&gt;
* Mezentius 1100&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.&lt;br /&gt;
* Lausus (en Caere).&lt;br /&gt;
* Tyrsenos&lt;br /&gt;
* Velsu, siglo VIII&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.&lt;br /&gt;
* Larthia (en Caere).&lt;br /&gt;
* Arimnestos (en Arimnus).&lt;br /&gt;
* Lars Porsena (en Clusium) finales del siglo VI&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.&lt;br /&gt;
* Thefarie Velianas (en Caere) siglo V-IV&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.&lt;br /&gt;
* Aruns (en Clusium) hacia el 500&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.&lt;br /&gt;
* Volumnius (en Veii) a mediados del siglo IV-437&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.&lt;br /&gt;
* Lars Tolumnius (en Veii) finales del siglo IV-428&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.&lt;br /&gt;
* Tarquinius (siglo IV&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Características ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la época de su mayor poder, entre los [[siglo VII a. n. e.|siglos&amp;amp;nbsp;VII]] y [[siglo V a. n. e.|V&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.]], Etruria probablemente abarcaba toda [[Italia]], desde los [[Alpes]] hasta el [[río Tíber]]. Su nombre es la versión latina del nombre griego ''Tirreno'' o ''Tyrsenia''; los antiguos romanos llamaron a sus pobladores etrusci o tusci, de los cuales se deriva el nombre de la actual región italiana de Toscana, cuyos límites coincidieron aproximadamente con los de la original región de Etruria.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Orígenes ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los intentos de identificar los orígenes de los etruscos han sido poco concluyentes. Existen muchas especulaciones sobre esto desde la antigüedad hasta la actualidad. El historiador griego [[Herodoto|Heródoto]] mantenía que los etruscos procedían de Lidia, una antigua región situada en el oeste de [[Asia Menor]]. El historiador romano [[Tito Livio]] y el historiador griego [[Polibio]] estaban de acuerdo con Heródoto, al igual que los poetas romanos [[Publio Papinio Estacio]] y [[Tiberio Catio Silio Itálico]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Dionisio de Halicarnaso]], antiguo historiador griego de la época del emperador [[Cayo Julio César Augusto|Augusto]], tenía una opinión diferente: mantenía que los etruscos eran una raza indígena itálica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se pueden destacar cuatro hipótesis al respecto:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* La teoría orientalista, propuesta por Heródoto, que cree que los etruscos llegaron desde [[Reino de Lidia|Lidia]] hacia el [[siglo XIII]] a. C. Para demostrarlo se basa en las supuestas características orientales de su religión y costumbres, así como en que se trataba de una civilización muy original y evolucionada, comparada con sus vecinos.&lt;br /&gt;
* La teoría de autoctonía, propuesta por [[Dionisio de Halicarnaso]], que consideraba a los etruscos como oriundos de la [[Península Itálica]]. Para argumentarlo, esta teoría explica que no hay indicios de que se haya desarrollado la civilización etrusca en otros lugares y que el estrato lingüístico es mediterráneo y no oriental.&lt;br /&gt;
* Teoría de un origen &amp;quot;nórdico&amp;quot;, defendida por muchos a finales del [[siglo XIX]] y primera mitad del [[siglo XX]]; se basa sólo en la similitud de su autodenominación (rasena) con la denominación que los romanos dieron a ciertos pueblos celtas que habitaban al norte de los [[Alpes]], en lo que actualmente es el Este de [[Suiza]] y Oeste de Austria: los ræthii o réticos, tal origen supuesto sólo en parofonías está ya descartado.&lt;br /&gt;
* La teoría actualmente más fundamentada viene a ser, en cierto modo, una mezcla de la de [[Heródoto]] y la de [[Dionisio de Halicarnaso]]: habla de emigrantes orientales influidos por los nativos, o nativos influidos por comerciantes del este. Se considera, por varios rasgos culturales (por ejemplo, el alfabeto), un fuerte influjo cultural derivado de alguna migración procedente desde el suroeste de Anatolia. Tal influjo cultural se habría extendido sobre pueblos autóctonos ubicados en lo que actualmente es la [[Toscana]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Algunos descubrimientos arqueológicos han vertido mucha luz sobre los primeros tiempos de la historia etrusca. Ahora se está de acuerdo en que los primeros asentamientos de Etruria se hallaban a lo largo de las tierras bajas y pantanosas en la costa de Toscana. Los primeros asentamientos permanentes, Vetulonia y Tarquinii (Tarquinia), probablemente datan de finales del [[siglo&amp;amp;nbsp;IX&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En aquel nivel de las excavaciones, se encontraron nuevos tipos de sepulcros, muy diferentes de las primeras estructuras sepulcrales de la región, que contenían grandes cantidades de artículos de otras regiones ([[ámbar]], [[plata]], [[oro]] y trabajos egipcios de [[gemas]]) no encontrados en las [[tumba|tumbas]] más antiguas. El carácter de su arte y muchos rasgos distintivos de su religión aclaran que los primeros etruscos eran un pueblo oriental o de Oriente Próximo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La conclusión de la mayoría de los arqueólogos es que los etruscos emigraron desde una región de Asia Menor, aunque no precisamente de Lidia, como supuso [[Heródoto]], sino probablemente de algún lugar entre [[Siria]] y Helesponto (Dardanelos).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Estructura política y militar ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Debido a que los orígenes de los etruscos son discutibles, tan sólo se puede sugerir que las cabezas guerreras de las familias aristocráticas conquistaron esas zonas que finalmente fueron ciudades etruscas independientes, cada una dirigida por su propio rey.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Como resultado, los etruscos nunca lograron una verdadera unidad nacional, aunque ciudades individuales enviaron colonos a regiones vecinas y frecuentemente establecieron alianzas diplomáticas, no sólo entre ellas, sino también con estados extranjeros. Es obvio, según el curso de la historia de la región, que cada ciudad etrusca respondía a las crisis en términos que eran considerados beneficiosos para su propia supervivencia, sin tener en cuenta los intereses de sus vecinos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La forma característica de organización gubernamental en Etruria era la confederación de ciudades. En cierto momento, parece ser que hubo tres confederaciones etruscas distintas —la del [[norte]], la del [[sur]] y la central—, cada una formada por doce ciudades.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La única confederación de importancia histórica fue la confederación central, una organización política y religiosa que se reunía cada año en el santuario de la deidad Voltumna, dominando el lacus Volsiniensis (el actual lago Bolsena) en el Lacio. Sin embargo, su desarrollo fue mediocre, ya que probablemente les preocupaba más la [[Religión|religión]] que los asuntos políticos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No existe una lista cierta de doce ciudades miembros de la confederación central; sus nombres, deducidos de alusiones realizadas por [[Tito Livio]], Dionisio de Halicarnaso y también por el historiador de origen griego [[Diodoro Sículo]], eran: Arretium (Arezzo), Caere (Cerveteri), Clusium (Chiusi), Cortona, Perusia (Perugia), Populonia, Rusellae (Roselle), Tarquinii (Tarquinia), Veii (Veyes), Vetulonia, Volaterrae (Volterra) y Vulci. Magistrados nobles elegidos anualmente, al parecer llamados lucumones, gobernaban cada ciudad etrusca.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los etruscos, en el periodo de mayor poder, poseían una fuerza militar impresionante, aunque probablemente no existía coordinación entre las ciudades-estado. La infantería parece haber sido el pilar de su Ejército. Las armas principales eran la [[lanza]] y el [[hacha]], que se usaba tanto para arrojarla como para golpear. El [[arco]] y la [[jabalina]] también eran usadas; frecuentemente se encuentran [[flecha|flechas]] y jabalinas en excavaciones de tumbas etruscas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los [[casco|cascos]] y [[escudo|escudos]] de varios estilos fueron adaptados de los griegos y de las tribus que habitaban la zona este de los Alpes. Las espadas parece que eran escasas y muy apreciadas. Se cree posible que la caballería formara una parte importante del Ejército etrusco; se han descubierto carros en cada gran sepulcro. Su flota era extraordinariamente poderosa y prácticamente dominó el [[Mediterráneo]] durante casi dos siglos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Economía==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los etruscos fueron influidos por los comerciantes del este del [[Mediterráneo]] que se dirigían hacia la península Itálica. Hay pruebas de que los fenicios fueron los primeros en llegar, posiblemente en el siglo&amp;amp;nbsp;VIII&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Buscaban [[Materia prima|materias primas]], tales como [[Metales|metales]] no refinados y quizá [[madera]] y [[cuero]], los cuales intercambiaban por productos elaborados de Oriente Próximo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con el tiempo, los comerciantes griegos, establecidos en Pithekoussai, comenzaron a desafiar la supremacía mercantil fenicia. Hacia el 625&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e. vasijas fabricadas en [[Corinto]] llenaron los mercados etruscos. A finales de los siglos&amp;amp;nbsp;VI y V&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e. las vasijas áticas eclipsaron los artículos de Corinto, lo que incluye obras maestras reconocidas de vasijas pintadas griegas, posiblemente intercambiadas por utensilios etruscos de bronce que los atenienses creían valiosos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el siglo&amp;amp;nbsp;VI&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e., la red mercantil etrusca incluía intercambios con [[la Galia]], así como con la región de Tartessos y con Ampurias, en la península Ibérica. Muchas de las guerras y alianzas llevadas a cabo por las ciudades etruscas después del siglo&amp;amp;nbsp;V&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e. se realizaron por razones económicas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Religión ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La falta de documentos hace que el estudio de la religión etrusca sea muy difícil. Las leyes religiosas del pueblo, según Tito Livio y [[Marco Tulio Cicerón|Cicerón]], parecen haber sido codificadas en tres grupos de libros que tienen el título genérico de ''Disciplina etrusca''. El primero, ''Libri Haruspicini'', trata de la adivinación a través de las entrañas de un animal sacrificado. Los etruscos eran conocidos no sólo por su habilidad para distinguir los deseos divinos mediante el examen de entrañas, sino también por interpretar presagios de todo tipo, en particular los basados en el vuelo de los pájaros.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El segundo grupo de libros, ''Libri Fulgurales'', explica el arte de la adivinación por los relámpagos. El tercer grupo, ''Libri Rituales'', era de ámbito más amplio: trataba de prácticas rituales así como de los niveles de la vida social y política etrusca. Un cuarto grupo, según el escritor latino Servio, trataba de los dioses animales.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los nombres de varias deidades han sobrevivido, pero las funciones exactas de esos dioses se desconocen. Según algunos escritores romanos tardíos, las deidades [[Júpiter (Mitología)|Júpiter]], [[Hera|Juno]] y [[Atenea|Minerva]] están representadas en la religión etrusca por Tinis, Uni y Menrva, respectivamente. Sethlans fue la réplica de [[Hefesto|Vulcano]], Fuflans la de [[Dionisio|Baco]] y Turms la de [[Mercurio (Mitología)|Mercurio]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Catha fue el dios del [[Sol]], Tiv el dios de la [[Luna]] y Thesan el dios del amanecer, Turan fue [[Venus (Mitología)|Venus]] y Aplu fue [[Apolo]]. A estas deidades las presidía un grupo de poderes oscuros, personificaciones de las [[Parcas]], tal vez relacionados con los antiguos dioses del submundo. Muchos elementos de la religión etrusca fueron adoptados por los romanos, incluidos los conceptos del regreso cíclico de la edad dorada y el rito de los sacrificios humanos, el cual pudo ocasionar los juegos de [[gladiadores]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Lengua ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Después de la conquista romana de Etruria, la lengua etrusca cayó en desuso. Dionisio de Halicarnaso reconoció en el siglo&amp;amp;nbsp;I&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e. esa lengua como distinta a cualquier otra, notando una dificultad que desde entonces ha dificultado la traducción de los fragmentos sobrevivientes. Aunque el conocimiento de la lengua etrusca aún es muy limitado, los eruditos la han clasificado como lengua no relacionada con la familia de lenguas indoeuropeas. Los lingüistas han hecho algunos progresos descifrando las inscripciones de las tumbas, que representan la mayoría de las muestras existentes de la escritura etrusca.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tomando claves de los motivos importantes de las sepulturas y pinturas que decoran las tumbas, se han identificado muchos nombres propios de personajes históricos y religiosos. También han obtenido el posible significado de muchas otras palabras, usando el método criptográfico de probar la conveniencia de una interpretación particular de una palabra en todos los lugares en los que aparece. La lengua etrusca frecuentemente se cita como el ejemplo clásico de determinados problemas en el desciframiento.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El alfabeto etrusco contenía 26 letras en la primera forma conocida, y 20 en su forma más tardía. En cierto modo se parece al alfabeto griego, pero el vocabulario y la [[gramática]] de las dos lenguas son diferentes. El alfabeto romano, con modificaciones, deriva del etrusco. Tres de las primeras inscripciones etruscas existentes son las de dos estatuas y una copa de barro negro, que datan aproximadamente del 700&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e. Existen miles de inscripciones sepulcrales, pero en su mayoría son nombres. El único manuscrito existente, ahora en el museo de [[Zagreb]] ([[Croacia]]), es un [[texto]] litúrgico, escrito en doce tiras de tela blanca que fueron encontradas entre los envoltorios de una [[momia]] egipcia de la época grecorromana. No han sobrevivido obras literarias o referencias de la misma.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Lengua ===&lt;br /&gt;
El etrusco es una lengua aparentemente no emparentada con las lenguas indoeuropeas. Es de destacar que la fonética es completamente diferente de la del griego o del latín, aunque influyó en éste en varios aspectos fonéticos y léxicos.&lt;br /&gt;
Se caracteriza por tener cuatro vocales que representamos como /a/,/e/, /i/, /o/, reducción de los diptongos, tratamiento especial de las semivocales. En las consonantes carecía de la oposición entre sordas y&lt;br /&gt;
sonoras, aunque en las oclusivas tenía contraste entre aspiradas y no aspirada.&lt;br /&gt;
=== Alfabeto ===&lt;br /&gt;
El etrusco utilizaba la variante calcídica del alfabeto griego, por lo que puede ser leído sin dificultad, aunque no comprendido. De este alfabeto griego básico algunas de las letras no son utilizadas en etrusco (oclusivas sonoras) y además se le añade un grafema para /f/ y la digamma griega se utiliza para el fonema /v/ inexistente en griego.&lt;br /&gt;
=== Inscripciones ===&lt;br /&gt;
Las principales evidencias de la lengua etrusca son epigráficas, que van desde el [[siglo VII]] a. C. (se dice que los etruscos empezaron a escribir en el siglo VII a. C. pero su gramática y su vocabulario difieren de cualquier otro del mundo antiguo) hasta principios de la era cristiana. Conocemos unas 10000 de estas inscripciones, que son sobre todo breves y repetitivos epitafios o fórmulas votivas o que señalan el nombre del propietario de ciertos objetos. Aparte de este material contamos con algunos otros testimonios más valiosos:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* El [[Liber Linteus]] o texto de Agram es el texto etrusco más largo con 281 líneas y unas 1300 palabras. Escrito en un rollo de lino, posteriormente fue cortado a tiras y utilizado en Egipto para envolver el cadáver momificado de una joven mujer; se conserva actualmente en el museo arqueológico de [[Zagreb]] (probablemente cuando esto sucedió se consideraba que tenía más valor el rollo de lino que el propio texto, que paradójicamente hoy es nuestro mejor testimonio de la lengua; tal vez si no hubiera sido conservado como envoltura ni siquiera habría llegado hasta nosotros).&lt;br /&gt;
* Algunos textos sobre materiales no perecederos como una tablilla de arcilla encontrada cerca de Capua de unas 250 palabras, el cipo de [[Perugia]], escrito por dos caras y con 46 líneas y unas 125 palabras, un modelo de bronce de un hígado encontrado en [[Piacenza]] (unas 45 palabras).&lt;br /&gt;
* Aparte de estos testimonios tenemos dos inscripciones interesantísimas más: la primera de ellas es la inscripción de [[Pyrgi]], encontrada en [[1964]], sobre láminas de oro que presenta la peculiaridad de ser un texto bilingüe en etrusco y púnico-fenicio y que ha ampliado considerablemente nuestro conocimiento de la lengua.&lt;br /&gt;
La segunda de las inscripciones, resulta algo intrigante, ya que fue encontrada en la isla de [[Lemnos]] (N. del [[mar Egeo]], [[Grecia]]) de unas 34 palabras, y que parece escrita en un dialecto diferente de los encontrados en [[Italia]], tal vez esto sea sintomático de la presencia de colonias etruscas en otros puntos del mediterráneo o bien se trate como otros autores sostienen de una lengua hermana del etrusco, el lemnio, aunque se considera que la presencia de una sola inscripción no nos aclara gran cosa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Seguramente la inscripción de Pyrgi es la única inscripción etrusca razonablemente larga que podemos traducir o interpretar convenientemente gracias a que el texto púnico que parece ser una traducción casi exacta del texto etrusco es perfectamente traducible. Con respecto al acceso a las inscripciones: la mayoría de inscripciones etruscas conocidas y publicadas se hallan recogidas en el corpus inscriptionum etruscarum (CIE).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Necrópolis ==&lt;br /&gt;
Las vastas necrópolis situadas en las antiguas ciudades son testimonio de la riqueza y poder que alcanzó la civilización etrusca a partir del siglo VIII a.c&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Populonia ===&lt;br /&gt;
La antigua ''Pupluna'' era la única ciudad etrusca situada junto al mar. El puerto, ubicado en el &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[Golfo de Baratti]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, debajo del promontorio de la ciudad, fue un centro de intercambio y comercio ya en la época villanoviana. Posteriormente, con la explotación de las minas de hierro de la &amp;lt;nowiki&amp;gt;[[isla de Elba]]&amp;lt;/nowiki&amp;gt;, la economía de la ciudad alcanzó un considerable bienestar. Estaba rodeada por un cinturón de murallas de unos 2500 metros. Todavía se pueden apreciar algunos tramos construidos con bloques escuadrados que se remontan a la fase arcaica (siglos VI-V a.c), cuando Populonia era una ciudad rica y poderosa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las necrópolis más antiguas de Populonia están ubicadas en los dos extremos del golfo, en '''Poggio delle Granate''' y '''San Cerbone''', lo que podría indicar la existencia de dos aldeas que más tarde se reunieron dando origen al núcleo de la ciudad etrusca. Las tumbas de ese periodo (IX-VIII) son del clásico tipo &amp;quot;de pozo&amp;quot;; al correr del tiempo las sepulturas evolucionaron tanto en la estructura arquitectónica como en la riqueza y abundancia de sus ajuares. En el periodo orientalizante (siglo VII a.c) se produce un cambio radical en las construcciones funerarias, que son cada vez más monumentales, como testimonian las tumbas de cámara de Costone della Fredda y Porcareccia, pero sobre todo los grandiosos túmulos de San Cerbone, entre los que sobresale la Tumba de los Carros, delimitada por un amplio tambor cilíndrico en bloques, con lastras de piedra para facilitar el escurrimiento del agua de lluvia y cubierta por un montículo de tierra. De ella proceden los restos de dos carros de guerra con revestimiento de hierro y bronce, objetos de orfebrería, marfiles y armas de hierro y bronce que han hecho datar el sepulcro a mediados del VII a.c. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la necrópolis de San Cerbone se encuentran las tumbas de las Píxides Cilíndricas, del Balsamario y del Aríbalos Periforme, que datan entre mediados del VII y comienzos del VI a.c. La tumba del Bronce del Oferente, de finales del siglo VI a.c, corresponde al tipo llamado &amp;quot;de edículo&amp;quot;, con cubierta a dos vertientes y rodeada de una serie de sarcófagos al aire libre datables en el siglo V a.c. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el Poggio della Porcareccia, entre la ciudad y San Cerbone, se encuentran la Tumba de la Orfebrería, con objetos personales de oro y plata y la Tumba de los Flabelos, con joyas, abanicos de bronce repujado, armas, yelmos y una gran cantidad de vajilla de bronce, así como cerámicas griegas y locales. Cerca de estas tumbas, se ha descubierto un edificio de varios locales, que se supone estuviera destinado a la elaboración de los metales, actividad llevada a cabo por los etruscos a partir del VI a.c.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Arte ==&lt;br /&gt;
El arte etrusco revela su relación con el griego (tanto en Grecia como en el sur de Italia), y con el de [[Egipto]] y [[Asia Menor]]. También muestra elementos itálicos y refleja de forma distintiva creencias religiosas etruscas. El arte etrusco tuvo gran influencia sobre posteriores estilos romanos. La mayoría de los conocimientos actuales proceden de tumbas etruscas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entre las obras más destacables se encuentran:&lt;br /&gt;
* '''El Apolo de Veio''' escultura del dios Apolo del siglo VI a. C. encontrada en el templo/santuario en honor a la diosa [[Minerva de Portonaccio]].&lt;br /&gt;
* '''La Quimera de Arezzo''': fechada entre 380 y [[360 a. C]]. La quimera, según la mitología romana, fue abatida por Belerofonte, a lomos de su caballo Pegaso. Tras su descubrimiento en [[1553]], se convirtió en símbolo del nacionalismo toscano.(ver Quimera de Arezzo).&lt;br /&gt;
* '''[[Loba Capitolina]] o Lupa Capitolina''': esta célebre escultura ha llegado en cierto modo a ser un símbolo de Roma, sin embargo todo indica que es una obra etrusca del siglo IV a. C., en cuanto a los dos niños que representan a Rómulo y Remo, téngase en cuenta que fueron forjados y añadidos en el [[siglo XVI]].&lt;br /&gt;
* '''El llamado Marte de Todi''': escultura de un guerrero armado de un modo semejante al de los hoplitas griegos, aunque el armamento (tipo de coraza etc.) es en lo real, etrusco.&lt;br /&gt;
* '''L'Arringatore''' (el orador): fechada entre el [[siglo II]] y el [[siglo I]] a. C. Al parecer representa a un noble llamado [[Aule Meteli]], pero se desconoce quién era.&lt;br /&gt;
* '''El sarcófago de los esposos''': fechada hacia el [[520 a. C]]. Fue encontrada en una necrópolis en [[Cerveteri]]. Construido en terracota, la tapa del sarcófago representa una pareja recostada en un triclinio.&lt;br /&gt;
* '''El Frontón de Talamone''': frontón con relieves de terracota de un templo etrusco del [[siglo II]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Arte y arquitectura ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Músico etrusco b.jpg|miniatura|250px|Músico etrusco de la ''Tumba del triclino'', en [[Tarquinia]].]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El arte etrusco revela su relación con el griego (tanto en [[Grecia]] como en el sur de [[Italia]]), y con el de [[Egipto]] y Asia Menor. También muestra elementos itálicos y refleja de forma distintiva creencias religiosas etruscas. El arte etrusco tuvo gran influencia sobre posteriores estilos romanos. La mayoría de los conocimientos actuales proceden de [[tumbas]] etruscas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Arquitectura ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No quedan restos de los palacios etruscos, edificios públicos ni de los primeros templos, todos de [[madera]] y [[ladrillo]]. Modelos cerámicos votivos de templos, así como rastros de estructuras de [[piedr]]a más tardías, indican que los templos fueron construidos en recintos y tenían tejados de dos [[aguas]], apoyados en pilares, como los de sus contemporáneos griegos. Sin embargo, el templo griego se construía según un eje simétrico de orientación este-oeste sobre un terraplén bajo, al que se podía entrar desde una columnata en los cuatro lados; un templo etrusco, para satisfacer los requisitos religiosos, se situaba según un eje simétrico de orientación norte-sur y sobre un podio alto, con un pórtico de cuatro columnas, enfrente de las tres puertas que conducían a tres habitaciones paralelas para los tres dioses principales etruscos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El tejado se decoraba a lo largo de los aleros y parhilera, y al final de los gabletes con estatuas de terracota brillantemente pintadas, las cuales también servían para ocultar las uniones de las tejas y los finales del par. Placas con figuras de bajorrelieve adornaban el entablamento. Los templos romanos seguirían el modelo desarrollado por los etruscos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La mayoría de las ciudades etruscas se construían en forma cuadrangular, con fortificaciones, rodeadas por muros reforzados por puertas dobles y torres. Estos métodos de construcción también fueron usados fuera de Etruria. El muro que rodeaba la primera ciudad de Roma, según se dice construido durante la época del rey Servio Tulio (reinó entre el 578 y el 534&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.), era de construcción etrusca.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No se han encontrado restos de casas etruscas, pero el interior de las tumbas y urnas funerarias en forma de casa, sugieren que tenían tejados planos o de dos aguas, de teja y de una a tres habitaciones. Las muestras más tardías tenían un atrio, con tejado abierto sobre un estanque para el agua de lluvia, y una logia (un esquema continuado por los romanos). Los etruscos también construyeron acueductos, puentes y alcantarillas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Fuera de las ciudades existían cementerios que contenían las tumbas familiares. Eran construidas bajo tierra, pero tenían grandes bóvedas de piedras superpuestas cubiertas por túmulos de tierra. Las primeras tumbas eran estructuras simples, no más que un pasillo estrecho dividido en dos habitaciones, con un nicho pequeño en cada lado de la habitación delantera. Las tumbas más tardías contenían varias habitaciones construidas de forma que parecían una casa. Tenían sarcófagos, urnas funerarias y ofrendas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Escultura ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los etruscos, como la mayoría de los pueblos antiguos, no estimaban el arte por sí mismo, sino que construían objetos por razones utilitarias o religiosas. Como resultado, prácticamente no se conocen artistas por su nombre y existen pocas muestras de arte estrictamente público o civil, aparte de las grandes esculturas en piedra que han durado hasta la actualidad. Es más, el arte etrusco, aunque compartía características generales, se diferencia claramente de una ciudad a otra, reflejando la independencia política de cada una.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las obras etruscas más famosas son de terracota o [[arcilla]] cocida, y esto incluye esculturas en tapas de [[sarcófagos]], como por ejemplo una pareja yacente de esposos (finales del siglo&amp;amp;nbsp;VI&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e., actualmente en la Villa Giulia, en Roma) de Caere (Cerveteri), obras de templos, como revestimientos para proteger la madera, los tejados y las esculturas frontales. Los artistas de Vulci sobresalieron esculpiendo imágenes de nenfro, una piedra caliza local, de la cual son representativas las esfinges y el León Alado de Roma.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Como se suponía, los etruscos eran excepcionales trabajadores del bronce. La Loba (hacia el 500&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e., actualmente conservada en el Museo Capitolino, en Roma) y la [[Quimera]] de Arezzo (siglos V-IV&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e., hoy en el Museo Arqueológico de [[Florencia]]) son muestras excelentes de la escultura zoomórfica en bronce; la estatua de tamaño natural del orador Aulo Metelo, conocida como el Arringatore (siglo&amp;amp;nbsp;I&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e., Museo Arqueológico de Florencia), figura como una de las estatuas de bronce más admirables de su época.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:148._X._Los_Etruscos_-_La_Quimera_de_Arezzo_(Florencia._Museo_Arqueológico).jpg|miniatura|300px|&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''La [[quimera (mitología)|Quimera]] de [[Arezzo (Arezzo)|Arezzo]]'': fechada entre el 380 y el 360&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e. La quimera, según la mitología romana, fue abatida por [[Belerofonte]], a lomos de su caballo [[Pegaso]]. Tras su descubrimiento en [[1553]], se convirtió en símbolo del [[nacionalismo]] toscano.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Pintura ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las pinturas etruscas que nos han llegado consisten principalmente en frescos sobre paredes de piedra y sobre techos de tumbas, en particular en las de Tarquinii (Tarquinia) y en los alrededores de Clusium (Chiusi). También existen algunas placas pintadas. En los frescos del primer periodo (siglos VI-V&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.) el dibujo es fuerte, los colores brillantes y uniformes. Las figuras son estilizadas, pesadas y frecuentemente perfiladas en negro. Algunos frescos tienen temas religiosos, como es el caso de cuatro losas encontradas en Caere (hacia el 550&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e., actualmente en el [[British Museum]], [[Londres]]), o de la literatura griega, tales como las escenas de la vida de Aquiles en la llamada tumba de los Toros (530-520&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.) en Tarquinia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La mayoría de los frescos de Tarquinia son descripciones realistas de los juegos, bailes, música y banquetes que acompañaban a los funerales etruscos, como los de la tumba llamada de los Augures (520-510&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.) y los que aparecen en la denominada tumba de Triclinio (480-470&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las tumbas más tardías del siglo&amp;amp;nbsp;IV&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e. en adelante, influidas por el arte helenístico y el declive del poder etrusco, fueron más realistas en estilo y notablemente pesimistas. Las escenas sangrientas de guerra son habituales, como en la tumba François (finales del siglo&amp;amp;nbsp;IV&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.) en Vulci (cerca de Tarquinia), y también aparecen demonios espantosos de la tierra de la muerte, como en la tumba del Ogro (siglo&amp;amp;nbsp;II&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.) en Tarquinia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Artes decorativas ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los etruscos, en un principio, importaron o copiaron cerámica pintada griega. También desarrollaron una loza pulida y característica, el bucchero nero, vasos áticos con figuras negras, con adornos grabados o en relieve. Ello ocurrió en su momento de máximo esplendor, en los [[siglo VII a. n. e.|siglos&amp;amp;nbsp;VII]] y VI&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Trabajaron el [[bronce]], realizaron carros, cuencos, candelabros, cofres circulares y especialmente los [[espejo|espejos]] pulidos, todos ellos ricamente grabados con escenas mitológicas. También tallaron joyas excelentes de [[oro]], [[plata]] y [[marfil]], con filigrana y granulación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La influencia del arte etrusco sobre los romanos fue evidente desde el siglo&amp;amp;nbsp;VI&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e. hasta la preeminencia de los estilos griegos en el [[siglo&amp;amp;nbsp;III&amp;amp;nbsp;a.&amp;amp;nbsp;n.&amp;amp;nbsp;e.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Fuente ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* Abbadano, Nicolás: ''Historia de la filosofía'' (tomo III).&lt;br /&gt;
* Bloch, Raymond (1981): ''Los etruscos''. Buenos Aires: Eudeba, sexta edición, 1981.&lt;br /&gt;
* Nikittin: ''Diccionario filosófico''.&lt;br /&gt;
* ''Enciclopedia Océano''. Editorial Libertad.&lt;br /&gt;
* [http://www.thatquiz.org/tq/previewtest?WWCE2311/ «Etruria»], artículo en el sitio web Thatquiz.&lt;br /&gt;
* [http://en.wikipedia.org/wiki/Etruscan_civilization «Etruscan civilization»], artículo en la enciclopedia ''Wikipedia'' en inglés.&lt;br /&gt;
* [http://es.wikipedia.org/wiki/Etruscos «Etruscos»], artículo en la enciclopedia Wikipedia en castellano.&lt;br /&gt;
* [http://www.amanza.com.ar/amanda/Notas/Etruscos.htm/ «Etruscos»], artículo en el sitio web Amanza.&lt;br /&gt;
* [http://www.alipso.com/monografias/losetruscos/ «Los etruscos»], artículo en el sitio web Alipso.&lt;br /&gt;
* [http://ddsculturaclasica.blogspot.com/2010/10/los-etruscos.html/ «Los etruscos»], artículo en el sitio web Cultura Clásica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Categoría: Historia por épocas]]&lt;br /&gt;
[[Categoría:Historia antigua]]&lt;br /&gt;
[[Categoría: Cultura]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Suyin patrimonio</name></author>
		
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		<title>Catedral de Santiago de Cuba</title>
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		<updated>2018-12-20T16:11:00Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Suyin patrimonio: /* Historia */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;&amp;lt;div align=&amp;quot;justify&amp;quot;&amp;gt;&lt;br /&gt;
{{Ficha_Obra_Arquitectónica&lt;br /&gt;
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|demolición=&lt;br /&gt;
|arquitecto=&lt;br /&gt;
|premios=&lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
'''Catedral de Santiago de Cuba'''. En [Santiago de Cuba] se levanta la primera catedral que, durante casi tres siglos, será el único centro de gobierno eclesiástico en la mayor de las [Antillas]. Fue declarada [Monumento Nacional] el [16 de enero] de [1958]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Considerada una joya de la arquitectura de Santiago de Cuba, no siempre mostró la fachada con la que hoy cuenta. Y ello se debe a que a lo largo de su existencia, ha sido reconstruida en cuatro ocasiones distintas. La ambición de corsarios y piratas que rondaban por el [[Caribe]] hizo que fuese rehecha durante los años [[1666]] y [[1670]]. Posteriormente, los terremotos de [[1678]], [[1766]], [[1852]] y [[1932]] trajeron como consecuencia que quedase parcial o totalmente destruida. Y es que la Catedral de Santiago de Cuba ostenta el no deseado record de ser la edificacion de su tipo que más veces ha sido reconstruida y remodelada en la ciudad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Alberga el [[Museo Arquidiocesano]] Monseñor Enrique Pérez Serantes, único museo de arte religioso en [[Cuba]].&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
== Ubicación  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se encuentra ubicada en el [[Parque Céspedes de Santiago de Cuba]], en las calles Santo Tomás entre San Basilio y Heredia. Sobre su posición escribió el viajero y aventurero Julián Mellet en el siglo XIX: ''Su conjunto ofrece un golpe de vista verdaderamente curioso, como la gran puerta de entrada está a cierta altura, es preciso subir muchas gradas para llegar a ella''. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Posee un inconfundible estilo que la hace paradigma de la arquitectura ecléctica de Santiago de Cuba. La fachada actual es fruto del talento del arquitecto [[Carlos Segrera]], quien mantuvo detalles del neoclasicismo y añadió algunos elementos de la arquitectura clásica: columnas de orden corintio, arcos y torres. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Historia  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1522]], a solicitud del emperador [Carlos V] de [España], se llevó a cabo la traslación de la catedral a Santiago de Cuba, según breve pontificio fechado el [28 de abril] por el papa [Adriano VI]. De esta manera, la iglesia parroquial o Ermita de Santa Catalina, construida de guano y madera desde la fundación de la villa [[Santiago de Cuba|en]] [1515], es constituida en catedral, y su sede en ciudad. Su primer obispo fue el flamenco fray [Juan de Witte]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde finales de [1528], el burgalés fray Miguel Ramírez de Salamanca se ocupó de construir un templo de cal y canto con techos de madera y tejas para sustituir el anterior, que había sido destruido por un incendio en [1526]. Esta construcción se finalizó en [1555], bajo el gobierno del obispo guipuzcoano Fernando de Urango, quien fue sepultado en ella posteriormente. Para su financiamiento se empleó una pequeña parte de la herencia de Diego Velázquez, algunos envíos de la corona y donativos de vecinos. Orientado de este a oeste, no parece haber sido un inmueble notable en sus dimensiones, ni como obra arquitectónica, pues hacia esta época la capital ya se había trasladado de Santiago a [La Habana]. Es en esta iglesia donde quedarán depositados los restos de [Diego Velázquez de Cuéllar], fallecido en [1524]. En [1810], durante las labores previas a la construcción de la nueva catedral, se encontró la lápida sepulcral, que hoy guarda el [Museo Emilio Bacardí Moreau]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1611]], Francisco Rodríguez trajo, por encargo que se le hiciera, desde [[Cartagena de Indias]], un cuadro de ''Cristo atado a la columna'', pintado por Francisco Antonio. Se trataba de una tabla de 14 pulgadas de alto, que se colocó por puerta del sagrario en el altar mayor. Este cuadro es conocido como el santo Ecce Homo, de gran devoción entre los antiguos habitantes de la ciudad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La catedral fue víctima de sucesivos saqueos. El obispo burgalés Juan del Castillo se refiere en su visita pastoral de [1569]-[1570] al mal estado de la construcción. En [1586] y en [1603] los corsarios franceses la redujeron a cenizas. En [1662] el asalto del filibustero inglés Christopher Myngs dejó en tal estado el edificio, que apenas si era posible prestar los servicios del culto. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1653]] se fabricó la primera Capilla del Sagrario.  &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1670, el obispo fray Alonso Bernardo de los Ríos comenzó a reparar la catedral según planos del ingeniero Juan de Ciscara. Los trabajos culminaron en 1675, gracias a las limosnas reunidas y el aporte y dirección de Francisco Ramos, presbítero provisor y vicario general. El inmueble siguió mirando de este a oeste. Tres años después, un fuerte temblor de tierra arruinó totalmente la capilla mayor. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Durante la década del 80 del siglo XVII, se reconstruyó gran parte de la catedral, bajo la dirección del mayordomo de fábrica Francisco Bejarano y según el proyecto del maestro mayor de obras Juan Fernández. La catedral era entonces de madera toscamente labrada, de tres naves. Los altares eran doce, el mayor algo burdo y pequeño de color dorado, el coro de cedro con moldura de talla, a su izquierda el órgano, la reja con aditamentos traídos de Sevilla y el cementerio en torno a la iglesia de cal y ladrillos. En la década siguiente se le agregaron otros cuerpos, pero de nuevo fue afectada por los temblores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El terremoto ocurrido el 11 de junio de 1766 dejó a la catedral sin su nave central. Las paredes del edificio principal se apuntalaron para no cerrarla. El primer obispo natural de la isla de Cuba que recibía su mitra en esta tierra, el criollo Santiago Joseph Hechavarría y Elguezúa, solicitó la construcción de una nueva catedral, lo cual le fue aprobado. Contaba con el expolio de Morell de Santa Cruz, donativos del clero y del vecindario, además de recursos propios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1779 se envió a la corte el proyecto del ingeniero Ventura Buceta junto con el presupuesto. Ambos se aprobaron por real cédula de abril de 1785. La ejecución, sin embargo, demoraría varias décadas por los reiterados inconvenientes para la obtención de materiales y por las intrigas y discrepancias del gobernador departamental y de la Real Hacienda. Mientras tanto, entre 1800 y 1803 hubo otros temblores que dejaron inutilizado el edificio. Los oficios religiosos tuvieron que ser traslados a otras iglesias, y ante los reclamos, en especial del arzobispo Joaquín de Osés Alzúa, se ordenó su construcción definitiva por real cédula de 1806.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El maestro de carpintería Pedro Fernández elaboró un modelo basado en un plano que trazó el teniente de navío Agustín Zabala sobre la base del primer diseño de obra de Ventura Buceta. En 1810 se colocó la primera piedra y la construcción se terminaría 8 años después.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El diseño era el de una catedral barroca de cinco naves con estructura de haces de horcones, arcos y bóvedas de madera dura para que resistieran los embates telúricos. Se orientó de norte a sur, de manera que quedó de frente a la Plaza Mayor y al ayuntamiento, aunque perdió su atrio meridional. La singularidad de la construcción se debe a la intervención del pardo Pedro Fernández, Perote, maestro artesano de quien se ha dicho que interpretaba con ingenuidad y libertad los modelos historicistas adecuándolos a las necesidades concretas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1804]] es declarada la Santa Iglesia Catedral Iglesia Metropolitana y su prelado ascendido a obispo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El 24 de abril de 1818 la catedral fue bendecida.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El 15 de febrero de 1882 se concedió a la catedral el título de basílica menor, y ese mismo año fue consagrada por el arzobispo Martín de Herrera.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1887, temblores de tierra causaron algunos daños, particularmente en los arcos de la nave al lado del evangelio y en el techo, los que fueron reparados de inmediato.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A partir de 1922, la fachada del edificio cambió su aspecto, luego que concluyera la reforma general realizada. Se le agregó un cuerpo más a cada una de las torres, el cual se remató con una cruz arzobispal. Al frente se abrieron dos hornacinas para las estatuas renacentistas de Cristóbal Colón y el padre Bartolomé de las Casas; cuatro columnas neoclásicas escoltan en pareja el acceso principal con fuste circular y estriado. Por encima del frontón neoclásico, una especie de pretil sustenta en su centro la estatua de influencia renacentista de un ángel en mármol. El interior tuvo nuevos decorados y pinturas murales realizados por el artista dominicano Luis Desangle. El amplio atrio y antiguo cementerio fue socavado completamente para crear, a nivel de la calle, espacios para establecimientos comerciales de variados géneros con el fin de recaudar tributos y mejorar las finanzas de la iglesia. El general, el edificio sufrió una gran transformación, según el proyecto de obra del arquitecto Carlos Segrera.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El 3 de febrero de 1932 otro terremoto sacudió la ciudad de Santiago de Cuba, lo que causó que se agrietaran sus torres, particularmente la del reloj.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1950 se suprimió la capilla del sagrario y en ese espacio se crearon dos salones: el superior destinado a la Acción Católica y el de abajo como sala parroquial.  &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Arquitectura  ==&lt;br /&gt;
[[Image:Catedral_SantiagodeCuba.JPG|thumb|right|250px|La Catedral vista de noche]] &lt;br /&gt;
Completan la fachada principal dos esculturas de mármol: una del [[Bartolomé de las Casas|Padre de las Casas]] y la segunda del primer descubridor de [[Cuba]], [[Cristóbal Colón]]. Aunque estas modificaciones se realizaron entre los años [[1916]] y [[1922]], existe una curiosidad, y es que Segrera decidio mantener el diseño original de una de las fachadas del inmueble, la que corresponde con la parte del fondo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La Catedral de la segunda mitad del [[siglo XIX]] poseía acentuadas características neoclásicas, así llega hasta el siglo pasado cuando fue transformada. En el año 1922, cubriéndose con un ropaje que respondía a los códigos esteéticos formales del eclecticismo predominante en la época, una ornamentación mas decorada, donde priman los frontales clásicos, capiteles corintios, fustes estriados, pedestales, arcos de medio unto, balaustradas renacentistas y entablamentos decorado con molduras; todo esto le imprime al edificio un sello común característico de las construcciones sociales de la década de los años 20.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Fachadas y torres==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la fachada norte o fachada principal se definen tres cuerpos principales: las dos torres y la portada. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el centro de la portada se abre el vano que sirve como puerta principal y que culmina con un arco de medio punto tapeado por una celosía. Sostiene dicha celosía, una pequeña viga arquitrabada. Las hojas de las puertas son españolas. Están  decoradas con clavos en su doble función de ajuste y decoración; sus cabezas estan decoradas con estrías. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este acceso esta enmarcado por un par de columnas de estilo corintio a ambos lados, montadas cada una sobre un pedestal; los fustes son estriados y terminan en un capitel formado por volutas estilizadas y hojas de acanto del estilo más decorado de los clásicos. Están rematados por el abaco y sustentan el entablamento formado por un arquitrabe decorado con dentículos y modillones, que corre por toda la fachada en forma de un anillo decorativo al igual que el friso y la cornisa. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los dos pares de columnas sostienen un frontón adornado con dentículos y modillones y en el centro, un elemento de alto relieve que presenta un ángel sentado sobre una tumba rematado en la parte superior por un pretil escalonado, también decorado, que sostiene en el mismo centro la escultura de un ''Ángel Guardián''. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La ''Torre Campanario'' presenta tres cuerpos fundamentales. En el cuerpo adosado a la nave, presenta un pedestal que soporta dos pares de pilastras estriadas adosadas a la pared con capiteles corintios; en el intercolumneo se abre una hornacina abocinada rematada por un arco de medio punto, en su interior, sobre una peana, se encuentra una escultura del Almirante [[Cristóbal Colón]]; una similar representa al [[Padre las Casas]]. En general la fachada Norte es la más decorativa. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La fachada Este conserva de manera más vívida; los elementos neoclásicos de la construcción antigua y la fachada Sur conservan rasgos característicos de la catedral del [[siglo XIX]] y presenta incisiones simulando muros de cantería. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El templo posee planta basilical de cinco naves, conformada por una central y dos laterales; claristorio y abside. La presencia del atrio elevado le otorga mayor prestancia a la edificación y acentúa su carácter monumental, además de constituir un magnífico mirador hacia la plaza. Esta edificación constituye un paradigma del eclecticismo santiaguero. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En su interior conserva obras pictóricas del [[siglo XVII]] y [[XVIII]]: el &amp;quot;Coro de los Canónigos&amp;quot;, exquisita obra de ebanistería con su sillería tallada, y la decoración del techo realizada en la remodelación de [[1922]], por el artista dominicano radicado en [[Santiago de Cuba]], [[Luis Desangles]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al fondo de la iglesia se encuentran dos esculturas de leones echados a cada extremo del portón. Atravesando esta entrada se muestra una sala de estar con muebles aún centenarios muy bien conservados; a la izquierda una oficina y seguido, la biblioteca. Al salir de la misma y ubicarse al frente, queda una escalera que da paso a la casa del actual párroco  de la Iglesia, el sacerdote [[Rafael Ángel]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al volver a la sala de estar y descender por una escalera, se encuentra la sacristía. Ahí se encuentra una reja que da paso a la parte de la iglesia que se comunica con el templo. Al continuar el desceso por los escalones, se observa el piso revestido de ladrillos desnudos que datan de su antigua construcción. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este pequeño pasillo posee a ambos lados, varias criptas del antiguo cementerio donde se enterraban personalidades de la iglesia como obispos, sacerdotes y otras personalidades eclesiásticas. Se piensa que [[Diego Velázquez de Cuella]] esté enterrado en esta iglesia, porque al morir dejó un testamento pidiendo que lo enterraran en esta catedral. &lt;br /&gt;
Cualquier persona, en su diario diambular por esta parte del edificio, puede observar a la derecha, la reja que permite la salida a la calle de San Basilio.  Esta estructura aún se conserva intacta a pesar de los terremotos sufridos en la ciudad .&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Descripción interna==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entrando por la puerta principal, a la izquierda, se encuentra ''La nave del Santísimo''. De frente, se muestra la capilla de [[Jesucristo]] acompañado por dos ángeles a ambos lados. Encima de la capilla, se encuentra el cuadro de &amp;quot;La última cena&amp;quot;. Delante de la capilla, en el piso, se hallan los restos de Francisco de Paula Barnada y Aguilar, primer Arzobispo cubano. La cripta se identifica por una lápida.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al lado izquierdo, se encuentra en la pared la escultura de &amp;quot;San Juan Evangelista&amp;quot; acompañado por dos niños con libros en las manos, en la primera columna se halla un cuadro de Viacruce que está reconocido por números romanos y recorre toda la iglesia hasta llegar a la nave de la [[Virgen de la Caridad]]. Completan un total de 15 cuadros de obras pictóricas de la &amp;quot;Crucificción de Cristo&amp;quot;. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la misma pared, le sigue la escultura de &amp;quot;[[San Pedro]] Apóstol&amp;quot;. Al llegar a la puerta, está un Batisleño de mármol de Carrará, traído en [[1852]] de [[Italia]]. Está ubicado en la entrada de las puertas laterales donde se deposita agua bendita utilizada por los fieles para persignarse y bautizar a los niños. Seguido, se encuentra la capilla con la figura de la &amp;quot;Virgen de los Dolores&amp;quot; y otra de [[Jesucristo]]. Al fondo, &amp;quot;San Juan Bautista&amp;quot;; quien le abrió las puertas a [[Jesús]]. A continuación se encuentra una obra de &amp;quot;San José&amp;quot;. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''La nave del Coro'', exalta el Órgano de Viento que abarca todo el fondo de la pared. Este instrumento, ya centenario, esta bien conservado a pesar de todas las circunstancia que sufrió la iglesia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En ambos laterales, dos pinturas, una de la Virgen de la Caridad y la otra de [[Joaquín de Oáses de Alsúa]]. Frente a estos, los bancos bien alineados; a un costado cubriendo una columna una estrecha escalera de madera tallada decorada en oro, con imágenes incrustadas, otra con una copa en la mano. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La cara del cristo tiene un sobre hecho de madera en forma de corona, muy antiguo, llamado el púlpito; donde los sacerdotes daban la misa de espalda a los fieles. En la parte superior del techo se encuentran los cuadros de lienzo martillado por el pintor dominicano [[Luís De Sangle]]. El primer cuadro muestra ''La coronación''; el segundo, en el ''Cenáculo''; el tercero, ''La Anunciación''; el cuarto, ''Los desposorios'' y el quinto, ''La presentación''. Debajo de esto, aparecen símbolos bíblicos; entre arcos y columnas imágenes de yeso de los primeros doctores, tanto de oriente, como de occidente: San Gregorio Magno, San Agustín, San Ambrosio y San Jerónimo. En la nave hay una escultura de Jesucristo hecha de mármol y seguido, un confesionario . &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''La nave central'', al frente, contiene el antiguo polo de los canónigos. Es la escultura más vieja dentro de la iglesia; data de [[1810]] y fue mandada a construir por Joaquín Oses. Esta escultura tiene una mezcla de estilo ecléctico, y un barroco muy cargado. En [[1852]], pasó a ser sede del Arzobispado. &lt;br /&gt;
Está confeccionado en tres pisos de balcones de madera tallada, enchapada en oro. Posee un Jesucristo de madera colgando del balcón del centro. Debajo de los balcones, se aprecia una exquisita obra de ebanistería con sus sillas talladas. &lt;br /&gt;
La decoración del techo, realizada en la remodelación de [[1922]] por el artista Dominicano Luís Desangles. La mesa de mármol blanca fue traída de Italia y representa el altar mayor. En la parte delantera de la mesa está representada &amp;quot;La última cena&amp;quot;. &lt;br /&gt;
En los techos se encuentran dos lámparas colgantes. En el piso, tres lápidas: la del excelentísimo reverendo Monseñor Fray [[Valentín Zubisarreta]], el arzobispo [[Enrique Pérez Cerante]] y &lt;br /&gt;
[[Francisco Alsúa de Prada]]. &lt;br /&gt;
En la parte superior del centro, se encuentra la cúpula con ventanas de cristales bordeándolas con imágenes de angelitos, rosetas e imágenes de cuatro apóstoles. Están creadas en yeso, más adelante, dos hileras de bancos bien alineados. En  el techo, la imagen de la inmaculada, a la derecha de la parte superior, los siguientes cuadros muestran la llegada de [[Santiago Apóstol]]; el segundo, el Martirio de Santiago; el tercero, la aparición de Santiago en [[Zaragoza]]; el cuarto, la despedida a los Apóstoles; el quinto, la Vocación de Santiago.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''La nave de Sacristía'' se llama así porque está al frente de la propia sacristía. Al fondo, dos cuadros, uno de la santísima Trinidad; el otro refleja en persona al ''Padre,El Hijo y El Espíritu Santos''. Debajo, algunos cuadros pequeños del pintor [[José Nicolás de la Escalera y Domínguez|Nicolás de Escalera]]; y en la esquina un piano.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''La nave de &amp;quot;La Santísima [[Virgen de la Caridad del Cobre]], patrona de [[Cuba]]&amp;quot;'' tiene a la hermosa virgen, vestida de oro y con velas enormes a ambos lados. La imagen está acompañada de las banderas cubana y la del [[Vaticano]], respectivamente. En la parte inferior de la capilla, se encuentra el escudo nacional; frente a ella, en el piso, una lápida del Monseñor [[Mariano Rodríguez de Olmedo y Valle]], quien fuera  Arzobispo de [[Santiago de Cuba]] en [[1824]].&lt;br /&gt;
Fuera de la capilla se encuentra incrustado la escultura de &amp;quot;[[San Judas Tadeo]]&amp;quot;. Al frente, una mesa que recoge limosnas y donde se prenden velas. A unos pasos, se encuentra la capilla de San Antonio y María Claret ,en la parte superior, una imagen acostada de &amp;quot;[[San Tarsicio Acolito]] y Mártir&amp;quot;. Al fondo de la nave está el [[Sagrado Corazón de Jesús|Sagrado Corazón]]. Estas naves están echas en forma de cruz.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Fuentes  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* Lic. Aldrin N. Olivares Martínez. &amp;quot;Oriente de [[Cuba]]&amp;quot;. Guía de Arquitectura. [[Andalucía]], [[2002]].&lt;br /&gt;
* Portuondo Zúñiga, Olga. La catedral primada de Cuba. Ed. Pablo de la Torriente Brau, 1997.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Category:Historia_de_la_ciudad]] &lt;br /&gt;
[[Categoría:Lugares históricos]] &lt;br /&gt;
[[Category:Iglesias]]&lt;br /&gt;
[[Category:Catedrales]]&lt;br /&gt;
[[Category:Instituciones_religiosas]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Suyin patrimonio</name></author>
		
	</entry>
	<entry>
		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Catedral_de_Santiago_de_Cuba&amp;diff=3280538</id>
		<title>Catedral de Santiago de Cuba</title>
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		<updated>2018-12-20T16:05:22Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Suyin patrimonio: /* Historia */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;&amp;lt;div align=&amp;quot;justify&amp;quot;&amp;gt;&lt;br /&gt;
{{Ficha_Obra_Arquitectónica&lt;br /&gt;
|nombre=Catedral de Santiago de Cuba&lt;br /&gt;
|imagen=Catedral-stgo01.jpg‎ &lt;br /&gt;
|descripción=&lt;br /&gt;
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}}&lt;br /&gt;
'''Catedral de Santiago de Cuba'''. En [Santiago de Cuba] se levanta la primera catedral que, durante casi tres siglos, será el único centro de gobierno eclesiástico en la mayor de las [Antillas]. Fue declarada [Monumento Nacional] el [16 de enero] de [1958]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Considerada una joya de la arquitectura de Santiago de Cuba, no siempre mostró la fachada con la que hoy cuenta. Y ello se debe a que a lo largo de su existencia, ha sido reconstruida en cuatro ocasiones distintas. La ambición de corsarios y piratas que rondaban por el [[Caribe]] hizo que fuese rehecha durante los años [[1666]] y [[1670]]. Posteriormente, los terremotos de [[1678]], [[1766]], [[1852]] y [[1932]] trajeron como consecuencia que quedase parcial o totalmente destruida. Y es que la Catedral de Santiago de Cuba ostenta el no deseado record de ser la edificacion de su tipo que más veces ha sido reconstruida y remodelada en la ciudad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Alberga el [[Museo Arquidiocesano]] Monseñor Enrique Pérez Serantes, único museo de arte religioso en [[Cuba]].&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
== Ubicación  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se encuentra ubicada en el [[Parque Céspedes de Santiago de Cuba]], en las calles Santo Tomás entre San Basilio y Heredia. Sobre su posición escribió el viajero y aventurero Julián Mellet en el siglo XIX: ''Su conjunto ofrece un golpe de vista verdaderamente curioso, como la gran puerta de entrada está a cierta altura, es preciso subir muchas gradas para llegar a ella''. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Posee un inconfundible estilo que la hace paradigma de la arquitectura ecléctica de Santiago de Cuba. La fachada actual es fruto del talento del arquitecto [[Carlos Segrera]], quien mantuvo detalles del neoclasicismo y añadió algunos elementos de la arquitectura clásica: columnas de orden corintio, arcos y torres. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Historia  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1522]], a solicitud del emperador [Carlos V] de [España], se llevó a cabo la traslación de la catedral a Santiago de Cuba, según breve pontificio fechado el [28 de abril] por el papa [Adriano VI]. De esta manera, la iglesia parroquial o Ermita de Santa Catalina, construida de guano y madera desde la fundación de la villa [[Santiago de Cuba|en]] [1515], es constituida en catedral, y su sede en ciudad. Su primer obispo fue el flamenco fray [Juan de Witte]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde finales de [1528], el burgalés fray Miguel Ramírez de Salamanca se ocupó de construir un templo de cal y canto con techos de madera y tejas para sustituir el anterior, que había sido destruido por un incendio en [1526]. Esta construcción se finalizó en [1555], bajo el gobierno del obispo guipuzcoano Fernando de Urango, quien fue sepultado en ella posteriormente. Para su financiamiento se empleó una pequeña parte de la herencia de Diego Velázquez, algunos envíos de la corona y donativos de vecinos. Orientado de este a oeste, no parece haber sido un inmueble notable en sus dimensiones, ni como obra arquitectónica, pues hacia esta época la capital ya se había trasladado de Santiago a [La Habana]. Es en esta iglesia donde quedarán depositados los restos de [Diego Velázquez de Cuéllar], fallecido en [1524]. En [1810], durante las labores previas a la construcción de la nueva catedral, se encontró la lápida sepulcral, que hoy guarda el [Museo Emilio Bacardí Moreau]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1611]], Francisco Rodríguez trajo, por encargo que se le hiciera, desde [[Cartagena de Indias]], un cuadro de ''Cristo atado a la columna'', pintado por Francisco Antonio. Se trataba de una tabla de 14 pulgadas de alto, que se colocó por puerta del sagrario en el altar mayor. Este cuadro es conocido como el santo Ecce Homo, de gran devoción entre los antiguos habitantes de la ciudad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La catedral fue víctima de sucesivos saqueos. El obispo burgalés Juan del Castillo se refiere en su visita pastoral de [1569]-[1570] al mal estado de la construcción. En [1586] y en [1603] los corsarios franceses la redujeron a cenizas. En [1662] el asalto del filibustero inglés Christopher Myngs dejó en tal estado el edificio, que apenas si era posible prestar los servicios del culto. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1653]] se fabricó la primera Capilla del Sagrario.  &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1670, el obispo fray Alonso Bernardo de los Ríos comenzó a reparar la catedral según planos del ingeniero Juan de Ciscara. Los trabajos culminaron en 1675, gracias a las limosnas reunidas y el aporte y dirección de Francisco Ramos, presbítero provisor y vicario general. El inmueble siguió mirando de este a oeste. Tres años después, un fuerte temblor de tierra arruinó totalmente la capilla mayor. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Durante la década del 80 del siglo XVII, se reconstruyó gran parte de la catedral, bajo la dirección del mayordomo de fábrica Francisco Bejarano y según el proyecto del maestro mayor de obras Juan Fernández. La catedral era entonces de madera toscamente labrada, de tres naves. Los altares eran doce, el mayor algo burdo y pequeño de color dorado, el coro de cedro con moldura de talla, a su izquierda el órgano, la reja con aditamentos traídos de Sevilla y el cementerio en torno a la iglesia de cal y ladrillos. En la década siguiente se le agregaron otros cuerpos, pero de nuevo fue afectada por los temblores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El terremoto ocurrido el 11 de junio de 1766 dejó a la catedral sin su nave central. Las paredes del edificio principal se apuntalaron para no cerrarla. El primer obispo natural de la isla de Cuba que recibía su mitra en esta tierra, el criollo Santiago Joseph Hechavarría y Elguezúa, solicitó la construcción de una nueva catedral, lo cual le fue aprobado. Contaba con el expolio de Morell de Santa Cruz, donativos del clero y del vecindario, además de recursos propios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1779 se envió a la corte el proyecto del ingeniero Ventura Buceta junto con el presupuesto. Ambos se aprobaron por real cédula de abril de 1785. La ejecución, sin embargo, demoraría varias décadas por los reiterados inconvenientes para la obtención de materiales y por las intrigas y discrepancias del gobernador departamental y de la Real Hacienda. Mientras tanto, entre 1800 y 1803 hubo otros temblores que dejaron inutilizado el edificio. Los oficios religiosos tuvieron que ser traslados a otras iglesias, y ante los reclamos, en especial del arzobispo Joaquín de Osés Alzúa, se ordenó su construcción definitiva por real cédula de 1806.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1804]] es declarada la Santa Iglesia Catedral Iglesia Metropolitana y su prelado ascendido a obispo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1813]], después de varias reconstrucciones causadas por incendios, terremotos y ataques de piratas, se concluyen las obras de la cuarta y última catedral, a la cual se le concedió, el 15 de febrero de 1882, el título de basílica menor, y ese mismo año fue consagrada por el arzobispo Martín de Herrera. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Arquitectura  ==&lt;br /&gt;
[[Image:Catedral_SantiagodeCuba.JPG|thumb|right|250px|La Catedral vista de noche]] &lt;br /&gt;
Completan la fachada principal dos esculturas de mármol: una del [[Bartolomé de las Casas|Padre de las Casas]] y la segunda del primer descubridor de [[Cuba]], [[Cristóbal Colón]]. Aunque estas modificaciones se realizaron entre los años [[1916]] y [[1922]], existe una curiosidad, y es que Segrera decidio mantener el diseño original de una de las fachadas del inmueble, la que corresponde con la parte del fondo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La Catedral de la segunda mitad del [[siglo XIX]] poseía acentuadas características neoclásicas, así llega hasta el siglo pasado cuando fue transformada. En el año 1922, cubriéndose con un ropaje que respondía a los códigos esteéticos formales del eclecticismo predominante en la época, una ornamentación mas decorada, donde priman los frontales clásicos, capiteles corintios, fustes estriados, pedestales, arcos de medio unto, balaustradas renacentistas y entablamentos decorado con molduras; todo esto le imprime al edificio un sello común característico de las construcciones sociales de la década de los años 20.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Fachadas y torres==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la fachada norte o fachada principal se definen tres cuerpos principales: las dos torres y la portada. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el centro de la portada se abre el vano que sirve como puerta principal y que culmina con un arco de medio punto tapeado por una celosía. Sostiene dicha celosía, una pequeña viga arquitrabada. Las hojas de las puertas son españolas. Están  decoradas con clavos en su doble función de ajuste y decoración; sus cabezas estan decoradas con estrías. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este acceso esta enmarcado por un par de columnas de estilo corintio a ambos lados, montadas cada una sobre un pedestal; los fustes son estriados y terminan en un capitel formado por volutas estilizadas y hojas de acanto del estilo más decorado de los clásicos. Están rematados por el abaco y sustentan el entablamento formado por un arquitrabe decorado con dentículos y modillones, que corre por toda la fachada en forma de un anillo decorativo al igual que el friso y la cornisa. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los dos pares de columnas sostienen un frontón adornado con dentículos y modillones y en el centro, un elemento de alto relieve que presenta un ángel sentado sobre una tumba rematado en la parte superior por un pretil escalonado, también decorado, que sostiene en el mismo centro la escultura de un ''Ángel Guardián''. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La ''Torre Campanario'' presenta tres cuerpos fundamentales. En el cuerpo adosado a la nave, presenta un pedestal que soporta dos pares de pilastras estriadas adosadas a la pared con capiteles corintios; en el intercolumneo se abre una hornacina abocinada rematada por un arco de medio punto, en su interior, sobre una peana, se encuentra una escultura del Almirante [[Cristóbal Colón]]; una similar representa al [[Padre las Casas]]. En general la fachada Norte es la más decorativa. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La fachada Este conserva de manera más vívida; los elementos neoclásicos de la construcción antigua y la fachada Sur conservan rasgos característicos de la catedral del [[siglo XIX]] y presenta incisiones simulando muros de cantería. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El templo posee planta basilical de cinco naves, conformada por una central y dos laterales; claristorio y abside. La presencia del atrio elevado le otorga mayor prestancia a la edificación y acentúa su carácter monumental, además de constituir un magnífico mirador hacia la plaza. Esta edificación constituye un paradigma del eclecticismo santiaguero. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En su interior conserva obras pictóricas del [[siglo XVII]] y [[XVIII]]: el &amp;quot;Coro de los Canónigos&amp;quot;, exquisita obra de ebanistería con su sillería tallada, y la decoración del techo realizada en la remodelación de [[1922]], por el artista dominicano radicado en [[Santiago de Cuba]], [[Luis Desangles]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al fondo de la iglesia se encuentran dos esculturas de leones echados a cada extremo del portón. Atravesando esta entrada se muestra una sala de estar con muebles aún centenarios muy bien conservados; a la izquierda una oficina y seguido, la biblioteca. Al salir de la misma y ubicarse al frente, queda una escalera que da paso a la casa del actual párroco  de la Iglesia, el sacerdote [[Rafael Ángel]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al volver a la sala de estar y descender por una escalera, se encuentra la sacristía. Ahí se encuentra una reja que da paso a la parte de la iglesia que se comunica con el templo. Al continuar el desceso por los escalones, se observa el piso revestido de ladrillos desnudos que datan de su antigua construcción. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este pequeño pasillo posee a ambos lados, varias criptas del antiguo cementerio donde se enterraban personalidades de la iglesia como obispos, sacerdotes y otras personalidades eclesiásticas. Se piensa que [[Diego Velázquez de Cuella]] esté enterrado en esta iglesia, porque al morir dejó un testamento pidiendo que lo enterraran en esta catedral. &lt;br /&gt;
Cualquier persona, en su diario diambular por esta parte del edificio, puede observar a la derecha, la reja que permite la salida a la calle de San Basilio.  Esta estructura aún se conserva intacta a pesar de los terremotos sufridos en la ciudad .&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Descripción interna==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entrando por la puerta principal, a la izquierda, se encuentra ''La nave del Santísimo''. De frente, se muestra la capilla de [[Jesucristo]] acompañado por dos ángeles a ambos lados. Encima de la capilla, se encuentra el cuadro de &amp;quot;La última cena&amp;quot;. Delante de la capilla, en el piso, se hallan los restos de Francisco de Paula Barnada y Aguilar, primer Arzobispo cubano. La cripta se identifica por una lápida.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al lado izquierdo, se encuentra en la pared la escultura de &amp;quot;San Juan Evangelista&amp;quot; acompañado por dos niños con libros en las manos, en la primera columna se halla un cuadro de Viacruce que está reconocido por números romanos y recorre toda la iglesia hasta llegar a la nave de la [[Virgen de la Caridad]]. Completan un total de 15 cuadros de obras pictóricas de la &amp;quot;Crucificción de Cristo&amp;quot;. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la misma pared, le sigue la escultura de &amp;quot;[[San Pedro]] Apóstol&amp;quot;. Al llegar a la puerta, está un Batisleño de mármol de Carrará, traído en [[1852]] de [[Italia]]. Está ubicado en la entrada de las puertas laterales donde se deposita agua bendita utilizada por los fieles para persignarse y bautizar a los niños. Seguido, se encuentra la capilla con la figura de la &amp;quot;Virgen de los Dolores&amp;quot; y otra de [[Jesucristo]]. Al fondo, &amp;quot;San Juan Bautista&amp;quot;; quien le abrió las puertas a [[Jesús]]. A continuación se encuentra una obra de &amp;quot;San José&amp;quot;. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''La nave del Coro'', exalta el Órgano de Viento que abarca todo el fondo de la pared. Este instrumento, ya centenario, esta bien conservado a pesar de todas las circunstancia que sufrió la iglesia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En ambos laterales, dos pinturas, una de la Virgen de la Caridad y la otra de [[Joaquín de Oáses de Alsúa]]. Frente a estos, los bancos bien alineados; a un costado cubriendo una columna una estrecha escalera de madera tallada decorada en oro, con imágenes incrustadas, otra con una copa en la mano. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La cara del cristo tiene un sobre hecho de madera en forma de corona, muy antiguo, llamado el púlpito; donde los sacerdotes daban la misa de espalda a los fieles. En la parte superior del techo se encuentran los cuadros de lienzo martillado por el pintor dominicano [[Luís De Sangle]]. El primer cuadro muestra ''La coronación''; el segundo, en el ''Cenáculo''; el tercero, ''La Anunciación''; el cuarto, ''Los desposorios'' y el quinto, ''La presentación''. Debajo de esto, aparecen símbolos bíblicos; entre arcos y columnas imágenes de yeso de los primeros doctores, tanto de oriente, como de occidente: San Gregorio Magno, San Agustín, San Ambrosio y San Jerónimo. En la nave hay una escultura de Jesucristo hecha de mármol y seguido, un confesionario . &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''La nave central'', al frente, contiene el antiguo polo de los canónigos. Es la escultura más vieja dentro de la iglesia; data de [[1810]] y fue mandada a construir por Joaquín Oses. Esta escultura tiene una mezcla de estilo ecléctico, y un barroco muy cargado. En [[1852]], pasó a ser sede del Arzobispado. &lt;br /&gt;
Está confeccionado en tres pisos de balcones de madera tallada, enchapada en oro. Posee un Jesucristo de madera colgando del balcón del centro. Debajo de los balcones, se aprecia una exquisita obra de ebanistería con sus sillas talladas. &lt;br /&gt;
La decoración del techo, realizada en la remodelación de [[1922]] por el artista Dominicano Luís Desangles. La mesa de mármol blanca fue traída de Italia y representa el altar mayor. En la parte delantera de la mesa está representada &amp;quot;La última cena&amp;quot;. &lt;br /&gt;
En los techos se encuentran dos lámparas colgantes. En el piso, tres lápidas: la del excelentísimo reverendo Monseñor Fray [[Valentín Zubisarreta]], el arzobispo [[Enrique Pérez Cerante]] y &lt;br /&gt;
[[Francisco Alsúa de Prada]]. &lt;br /&gt;
En la parte superior del centro, se encuentra la cúpula con ventanas de cristales bordeándolas con imágenes de angelitos, rosetas e imágenes de cuatro apóstoles. Están creadas en yeso, más adelante, dos hileras de bancos bien alineados. En  el techo, la imagen de la inmaculada, a la derecha de la parte superior, los siguientes cuadros muestran la llegada de [[Santiago Apóstol]]; el segundo, el Martirio de Santiago; el tercero, la aparición de Santiago en [[Zaragoza]]; el cuarto, la despedida a los Apóstoles; el quinto, la Vocación de Santiago.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''La nave de Sacristía'' se llama así porque está al frente de la propia sacristía. Al fondo, dos cuadros, uno de la santísima Trinidad; el otro refleja en persona al ''Padre,El Hijo y El Espíritu Santos''. Debajo, algunos cuadros pequeños del pintor [[José Nicolás de la Escalera y Domínguez|Nicolás de Escalera]]; y en la esquina un piano.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''La nave de &amp;quot;La Santísima [[Virgen de la Caridad del Cobre]], patrona de [[Cuba]]&amp;quot;'' tiene a la hermosa virgen, vestida de oro y con velas enormes a ambos lados. La imagen está acompañada de las banderas cubana y la del [[Vaticano]], respectivamente. En la parte inferior de la capilla, se encuentra el escudo nacional; frente a ella, en el piso, una lápida del Monseñor [[Mariano Rodríguez de Olmedo y Valle]], quien fuera  Arzobispo de [[Santiago de Cuba]] en [[1824]].&lt;br /&gt;
Fuera de la capilla se encuentra incrustado la escultura de &amp;quot;[[San Judas Tadeo]]&amp;quot;. Al frente, una mesa que recoge limosnas y donde se prenden velas. A unos pasos, se encuentra la capilla de San Antonio y María Claret ,en la parte superior, una imagen acostada de &amp;quot;[[San Tarsicio Acolito]] y Mártir&amp;quot;. Al fondo de la nave está el [[Sagrado Corazón de Jesús|Sagrado Corazón]]. Estas naves están echas en forma de cruz.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Fuentes  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* Lic. Aldrin N. Olivares Martínez. &amp;quot;Oriente de [[Cuba]]&amp;quot;. Guía de Arquitectura. [[Andalucía]], [[2002]].&lt;br /&gt;
* Portuondo Zúñiga, Olga. La catedral primada de Cuba. Ed. Pablo de la Torriente Brau, 1997.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Category:Historia_de_la_ciudad]] &lt;br /&gt;
[[Categoría:Lugares históricos]] &lt;br /&gt;
[[Category:Iglesias]]&lt;br /&gt;
[[Category:Catedrales]]&lt;br /&gt;
[[Category:Instituciones_religiosas]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Suyin patrimonio</name></author>
		
	</entry>
	<entry>
		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Catedral_de_Santiago_de_Cuba&amp;diff=3280522</id>
		<title>Catedral de Santiago de Cuba</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://www.ecured.cu/index.php?title=Catedral_de_Santiago_de_Cuba&amp;diff=3280522"/>
		<updated>2018-12-20T15:57:10Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Suyin patrimonio: /* Fuentes */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;&amp;lt;div align=&amp;quot;justify&amp;quot;&amp;gt;&lt;br /&gt;
{{Ficha_Obra_Arquitectónica&lt;br /&gt;
|nombre=Catedral de Santiago de Cuba&lt;br /&gt;
|imagen=Catedral-stgo01.jpg‎ &lt;br /&gt;
|descripción=&lt;br /&gt;
|tipo=Catedral&lt;br /&gt;
|estilo=&lt;br /&gt;
|localización=[[Santiago de Cuba]], {{bandera2|Cuba}}&lt;br /&gt;
|uso inicial=&lt;br /&gt;
|uso actual=&lt;br /&gt;
|inicio=&lt;br /&gt;
|término=&lt;br /&gt;
|inauguración=&lt;br /&gt;
|demolición=&lt;br /&gt;
|arquitecto=&lt;br /&gt;
|premios=&lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
'''Catedral de Santiago de Cuba'''. En [Santiago de Cuba] se levanta la primera catedral que, durante casi tres siglos, será el único centro de gobierno eclesiástico en la mayor de las [Antillas]. Fue declarada [Monumento Nacional] el [16 de enero] de [1958]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Destruida por las llamas en varias ocasiones, codiciada por corsarios y piratas, víctima de [[terremoto]]s y azotada por los [[Huracán|huracanes]], se erige hoy la Catedral de esta urbe cubana como uno de los lugares más bellos y antiguos de la ciudad de [[Santiago de Cuba]]. Alberga el [[Museo Arquidiocesano]] Monseñor Enrique Pérez Serantes, único museo de ''arte religioso'' en [[Cuba]].&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
== Ubicación  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se encuentra ubicada en el [[Parque Céspedes de Santiago de Cuba]], en las calles Santo Tomás entre San Basilio y Heredia. Sobre su posición escribió el viajero y aventurero Julián Mellet en el siglo XIX: ''Su conjunto ofrece un golpe de vista verdaderamente curioso, como la gran puerta de entrada está a cierta altura, es preciso subir muchas gradas para llegar a ella''. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Posee un inconfundible estilo que la hace paradigma de la arquitectura ecléctica de Santiago de Cuba. La fachada actual es fruto del talento del arquitecto [[Carlos Segrera]], quien mantuvo detalles del neoclasicismo y añadió algunos elementos de la arquitectura clásica: columnas de orden corintio, arcos y torres. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Historia  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1522]], a solicitud del emperador [Carlos V] de [España], se llevó a cabo la traslación de la catedral a Santiago de Cuba, según breve pontificio fechado el [28 de abril] por el papa [Adriano VI]. De esta manera, la iglesia parroquial o Ermita de Santa Catalina, construida de guano y madera desde la fundación de la villa [[Santiago de Cuba|en]] [1515], es constituida en catedral, y su sede en ciudad. Su primer obispo fue el flamenco fray [Juan de Witte]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde finales de [1528], el burgalés fray Miguel Ramírez de Salamanca se ocupó de construir un templo de cal y canto con techos de madera y tejas para sustituir el anterior, que había sido destruido por un incendio en [1526]. Esta construcción se finalizó en [1555], bajo el gobierno del obispo guipuzcoano Fernando de Urango, quien fue sepultado en ella posteriormente. Para su financiamiento se empleó una pequeña parte de la herencia de Diego Velázquez, algunos envíos de la corona y donativos de vecinos. Orientado de este a oeste, no parece haber sido un inmueble notable en sus dimensiones, ni como obra arquitectónica, pues hacia esta época la capital ya se había trasladado de Santiago a [La Habana]. Es en esta iglesia donde quedarán depositados los restos de [Diego Velázquez de Cuéllar], fallecido en [1524]. En [1810], durante las labores previas a la construcción de la nueva catedral, se encontró la lápida sepulcral, que hoy guarda el [Museo Emilio Bacardí Moreau]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1611]], Francisco Rodríguez trajo, por encargo que se le hiciera, desde [[Cartagena de Indias]], un cuadro de ''Cristo atado a la columna'', pintado por Francisco Antonio. Se trataba de una tabla de 14 pulgadas de alto, que se colocó por puerta del sagrario en el altar mayor. Este cuadro es conocido como el santo Ecce Homo, de gran devoción entre los antiguos habitantes de la ciudad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La catedral fue víctima de sucesivos saqueos. El obispo burgalés Juan del Castillo se refiere en su visita pastoral de [1569]-[1570] al mal estado de la construcción. En [1586] y en [1603] los corsarios franceses la redujeron a cenizas. En [1662] el asalto del filibustero inglés Christopher Myngs dejó en tal estado el edificio, que apenas si era posible prestar los servicios del culto. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1653]] se fabricó la primera Capilla del Sagrario.  En [[1804]] es declarada la Santa Iglesia Catedral Iglesia Metropolitana y su prelado ascendido a obispo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Considerada una joya de la arquitectura de Santiago de Cuba, no siempre mostró la fachada con la que hoy cuenta. Y ello se debe a que a lo largo de sus casi 500 años de existencia, ha sido reconstruida en cuatro ocasiones distintas. La ambición de corsarios y piratas que rondaban por el [[Caribe]] hizo que fuese rehecha durante los años [[1666]] y [[1670]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Posteriormente, los terremotos de [[1678]], [[1766]], [[1852]] y [[1932]], trajeron como consecuencia que quedase parcial o totalmente destruida. Y es que la Catedral de Santiago de Cuba ostenta el no deseado record de ser la edificacion de su tipo que mas veces ha sido reconstruida y remodelada en nuestra ciudad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1813]], después de varias reconstrucciones causadas por incendios, terremotos y ataques de piratas, se concluyen las obras de la cuarta y última catedral, a la cual se concede, en [[1882]] el título de Basílica Menor. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Arquitectura  ==&lt;br /&gt;
[[Image:Catedral_SantiagodeCuba.JPG|thumb|right|250px|La Catedral vista de noche]] &lt;br /&gt;
Completan la fachada principal dos esculturas de mármol: una del [[Bartolomé de las Casas|Padre de las Casas]] y la segunda del primer descubridor de [[Cuba]], [[Cristóbal Colón]]. Aunque estas modificaciones se realizaron entre los años [[1916]] y [[1922]], existe una curiosidad, y es que Segrera decidio mantener el diseño original de una de las fachadas del inmueble, la que corresponde con la parte del fondo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La Catedral de la segunda mitad del [[siglo XIX]] poseía acentuadas características neoclásicas, así llega hasta el siglo pasado cuando fue transformada. En el año 1922, cubriéndose con un ropaje que respondía a los códigos esteéticos formales del eclecticismo predominante en la época, una ornamentación mas decorada, donde priman los frontales clásicos, capiteles corintios, fustes estriados, pedestales, arcos de medio unto, balaustradas renacentistas y entablamentos decorado con molduras; todo esto le imprime al edificio un sello común característico de las construcciones sociales de la década de los años 20.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Fachadas y torres==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la fachada norte o fachada principal se definen tres cuerpos principales: las dos torres y la portada. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el centro de la portada se abre el vano que sirve como puerta principal y que culmina con un arco de medio punto tapeado por una celosía. Sostiene dicha celosía, una pequeña viga arquitrabada. Las hojas de las puertas son españolas. Están  decoradas con clavos en su doble función de ajuste y decoración; sus cabezas estan decoradas con estrías. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este acceso esta enmarcado por un par de columnas de estilo corintio a ambos lados, montadas cada una sobre un pedestal; los fustes son estriados y terminan en un capitel formado por volutas estilizadas y hojas de acanto del estilo más decorado de los clásicos. Están rematados por el abaco y sustentan el entablamento formado por un arquitrabe decorado con dentículos y modillones, que corre por toda la fachada en forma de un anillo decorativo al igual que el friso y la cornisa. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los dos pares de columnas sostienen un frontón adornado con dentículos y modillones y en el centro, un elemento de alto relieve que presenta un ángel sentado sobre una tumba rematado en la parte superior por un pretil escalonado, también decorado, que sostiene en el mismo centro la escultura de un ''Ángel Guardián''. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La ''Torre Campanario'' presenta tres cuerpos fundamentales. En el cuerpo adosado a la nave, presenta un pedestal que soporta dos pares de pilastras estriadas adosadas a la pared con capiteles corintios; en el intercolumneo se abre una hornacina abocinada rematada por un arco de medio punto, en su interior, sobre una peana, se encuentra una escultura del Almirante [[Cristóbal Colón]]; una similar representa al [[Padre las Casas]]. En general la fachada Norte es la más decorativa. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La fachada Este conserva de manera más vívida; los elementos neoclásicos de la construcción antigua y la fachada Sur conservan rasgos característicos de la catedral del [[siglo XIX]] y presenta incisiones simulando muros de cantería. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El templo posee planta basilical de cinco naves, conformada por una central y dos laterales; claristorio y abside. La presencia del atrio elevado le otorga mayor prestancia a la edificación y acentúa su carácter monumental, además de constituir un magnífico mirador hacia la plaza. Esta edificación constituye un paradigma del eclecticismo santiaguero. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En su interior conserva obras pictóricas del [[siglo XVII]] y [[XVIII]]: el &amp;quot;Coro de los Canónigos&amp;quot;, exquisita obra de ebanistería con su sillería tallada, y la decoración del techo realizada en la remodelación de [[1922]], por el artista dominicano radicado en [[Santiago de Cuba]], [[Luis Desangles]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al fondo de la iglesia se encuentran dos esculturas de leones echados a cada extremo del portón. Atravesando esta entrada se muestra una sala de estar con muebles aún centenarios muy bien conservados; a la izquierda una oficina y seguido, la biblioteca. Al salir de la misma y ubicarse al frente, queda una escalera que da paso a la casa del actual párroco  de la Iglesia, el sacerdote [[Rafael Ángel]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al volver a la sala de estar y descender por una escalera, se encuentra la sacristía. Ahí se encuentra una reja que da paso a la parte de la iglesia que se comunica con el templo. Al continuar el desceso por los escalones, se observa el piso revestido de ladrillos desnudos que datan de su antigua construcción. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este pequeño pasillo posee a ambos lados, varias criptas del antiguo cementerio donde se enterraban personalidades de la iglesia como obispos, sacerdotes y otras personalidades eclesiásticas. Se piensa que [[Diego Velázquez de Cuella]] esté enterrado en esta iglesia, porque al morir dejó un testamento pidiendo que lo enterraran en esta catedral. &lt;br /&gt;
Cualquier persona, en su diario diambular por esta parte del edificio, puede observar a la derecha, la reja que permite la salida a la calle de San Basilio.  Esta estructura aún se conserva intacta a pesar de los terremotos sufridos en la ciudad .&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Descripción interna==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entrando por la puerta principal, a la izquierda, se encuentra ''La nave del Santísimo''. De frente, se muestra la capilla de [[Jesucristo]] acompañado por dos ángeles a ambos lados. Encima de la capilla, se encuentra el cuadro de &amp;quot;La última cena&amp;quot;. Delante de la capilla, en el piso, se hallan los restos de Francisco de Paula Barnada y Aguilar, primer Arzobispo cubano. La cripta se identifica por una lápida.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al lado izquierdo, se encuentra en la pared la escultura de &amp;quot;San Juan Evangelista&amp;quot; acompañado por dos niños con libros en las manos, en la primera columna se halla un cuadro de Viacruce que está reconocido por números romanos y recorre toda la iglesia hasta llegar a la nave de la [[Virgen de la Caridad]]. Completan un total de 15 cuadros de obras pictóricas de la &amp;quot;Crucificción de Cristo&amp;quot;. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la misma pared, le sigue la escultura de &amp;quot;[[San Pedro]] Apóstol&amp;quot;. Al llegar a la puerta, está un Batisleño de mármol de Carrará, traído en [[1852]] de [[Italia]]. Está ubicado en la entrada de las puertas laterales donde se deposita agua bendita utilizada por los fieles para persignarse y bautizar a los niños. Seguido, se encuentra la capilla con la figura de la &amp;quot;Virgen de los Dolores&amp;quot; y otra de [[Jesucristo]]. Al fondo, &amp;quot;San Juan Bautista&amp;quot;; quien le abrió las puertas a [[Jesús]]. A continuación se encuentra una obra de &amp;quot;San José&amp;quot;. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''La nave del Coro'', exalta el Órgano de Viento que abarca todo el fondo de la pared. Este instrumento, ya centenario, esta bien conservado a pesar de todas las circunstancia que sufrió la iglesia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En ambos laterales, dos pinturas, una de la Virgen de la Caridad y la otra de [[Joaquín de Oáses de Alsúa]]. Frente a estos, los bancos bien alineados; a un costado cubriendo una columna una estrecha escalera de madera tallada decorada en oro, con imágenes incrustadas, otra con una copa en la mano. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La cara del cristo tiene un sobre hecho de madera en forma de corona, muy antiguo, llamado el púlpito; donde los sacerdotes daban la misa de espalda a los fieles. En la parte superior del techo se encuentran los cuadros de lienzo martillado por el pintor dominicano [[Luís De Sangle]]. El primer cuadro muestra ''La coronación''; el segundo, en el ''Cenáculo''; el tercero, ''La Anunciación''; el cuarto, ''Los desposorios'' y el quinto, ''La presentación''. Debajo de esto, aparecen símbolos bíblicos; entre arcos y columnas imágenes de yeso de los primeros doctores, tanto de oriente, como de occidente: San Gregorio Magno, San Agustín, San Ambrosio y San Jerónimo. En la nave hay una escultura de Jesucristo hecha de mármol y seguido, un confesionario . &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''La nave central'', al frente, contiene el antiguo polo de los canónigos. Es la escultura más vieja dentro de la iglesia; data de [[1810]] y fue mandada a construir por Joaquín Oses. Esta escultura tiene una mezcla de estilo ecléctico, y un barroco muy cargado. En [[1852]], pasó a ser sede del Arzobispado. &lt;br /&gt;
Está confeccionado en tres pisos de balcones de madera tallada, enchapada en oro. Posee un Jesucristo de madera colgando del balcón del centro. Debajo de los balcones, se aprecia una exquisita obra de ebanistería con sus sillas talladas. &lt;br /&gt;
La decoración del techo, realizada en la remodelación de [[1922]] por el artista Dominicano Luís Desangles. La mesa de mármol blanca fue traída de Italia y representa el altar mayor. En la parte delantera de la mesa está representada &amp;quot;La última cena&amp;quot;. &lt;br /&gt;
En los techos se encuentran dos lámparas colgantes. En el piso, tres lápidas: la del excelentísimo reverendo Monseñor Fray [[Valentín Zubisarreta]], el arzobispo [[Enrique Pérez Cerante]] y &lt;br /&gt;
[[Francisco Alsúa de Prada]]. &lt;br /&gt;
En la parte superior del centro, se encuentra la cúpula con ventanas de cristales bordeándolas con imágenes de angelitos, rosetas e imágenes de cuatro apóstoles. Están creadas en yeso, más adelante, dos hileras de bancos bien alineados. En  el techo, la imagen de la inmaculada, a la derecha de la parte superior, los siguientes cuadros muestran la llegada de [[Santiago Apóstol]]; el segundo, el Martirio de Santiago; el tercero, la aparición de Santiago en [[Zaragoza]]; el cuarto, la despedida a los Apóstoles; el quinto, la Vocación de Santiago.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''La nave de Sacristía'' se llama así porque está al frente de la propia sacristía. Al fondo, dos cuadros, uno de la santísima Trinidad; el otro refleja en persona al ''Padre,El Hijo y El Espíritu Santos''. Debajo, algunos cuadros pequeños del pintor [[José Nicolás de la Escalera y Domínguez|Nicolás de Escalera]]; y en la esquina un piano.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''La nave de &amp;quot;La Santísima [[Virgen de la Caridad del Cobre]], patrona de [[Cuba]]&amp;quot;'' tiene a la hermosa virgen, vestida de oro y con velas enormes a ambos lados. La imagen está acompañada de las banderas cubana y la del [[Vaticano]], respectivamente. En la parte inferior de la capilla, se encuentra el escudo nacional; frente a ella, en el piso, una lápida del Monseñor [[Mariano Rodríguez de Olmedo y Valle]], quien fuera  Arzobispo de [[Santiago de Cuba]] en [[1824]].&lt;br /&gt;
Fuera de la capilla se encuentra incrustado la escultura de &amp;quot;[[San Judas Tadeo]]&amp;quot;. Al frente, una mesa que recoge limosnas y donde se prenden velas. A unos pasos, se encuentra la capilla de San Antonio y María Claret ,en la parte superior, una imagen acostada de &amp;quot;[[San Tarsicio Acolito]] y Mártir&amp;quot;. Al fondo de la nave está el [[Sagrado Corazón de Jesús|Sagrado Corazón]]. Estas naves están echas en forma de cruz.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Fuentes  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* Lic. Aldrin N. Olivares Martínez. &amp;quot;Oriente de [[Cuba]]&amp;quot;. Guía de Arquitectura. [[Andalucía]], [[2002]].&lt;br /&gt;
* Portuondo Zúñiga, Olga. La catedral primada de Cuba. Ed. Pablo de la Torriente Brau, 1997.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Category:Historia_de_la_ciudad]] &lt;br /&gt;
[[Categoría:Lugares históricos]] &lt;br /&gt;
[[Category:Iglesias]]&lt;br /&gt;
[[Category:Catedrales]]&lt;br /&gt;
[[Category:Instituciones_religiosas]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Suyin patrimonio</name></author>
		
	</entry>
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		<id>https://www.ecured.cu/index.php?title=Catedral_de_Santiago_de_Cuba&amp;diff=3280512</id>
		<title>Catedral de Santiago de Cuba</title>
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		<updated>2018-12-20T15:54:59Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Suyin patrimonio: /* Arquitectura */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;&amp;lt;div align=&amp;quot;justify&amp;quot;&amp;gt;&lt;br /&gt;
{{Ficha_Obra_Arquitectónica&lt;br /&gt;
|nombre=Catedral de Santiago de Cuba&lt;br /&gt;
|imagen=Catedral-stgo01.jpg‎ &lt;br /&gt;
|descripción=&lt;br /&gt;
|tipo=Catedral&lt;br /&gt;
|estilo=&lt;br /&gt;
|localización=[[Santiago de Cuba]], {{bandera2|Cuba}}&lt;br /&gt;
|uso inicial=&lt;br /&gt;
|uso actual=&lt;br /&gt;
|inicio=&lt;br /&gt;
|término=&lt;br /&gt;
|inauguración=&lt;br /&gt;
|demolición=&lt;br /&gt;
|arquitecto=&lt;br /&gt;
|premios=&lt;br /&gt;
}}&lt;br /&gt;
'''Catedral de Santiago de Cuba'''. En [Santiago de Cuba] se levanta la primera catedral que, durante casi tres siglos, será el único centro de gobierno eclesiástico en la mayor de las [Antillas]. Fue declarada [Monumento Nacional] el [16 de enero] de [1958]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Destruida por las llamas en varias ocasiones, codiciada por corsarios y piratas, víctima de [[terremoto]]s y azotada por los [[Huracán|huracanes]], se erige hoy la Catedral de esta urbe cubana como uno de los lugares más bellos y antiguos de la ciudad de [[Santiago de Cuba]]. Alberga el [[Museo Arquidiocesano]] Monseñor Enrique Pérez Serantes, único museo de ''arte religioso'' en [[Cuba]].&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
== Ubicación  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se encuentra ubicada en el [[Parque Céspedes de Santiago de Cuba]], en las calles Santo Tomás entre San Basilio y Heredia. Sobre su posición escribió el viajero y aventurero Julián Mellet en el siglo XIX: ''Su conjunto ofrece un golpe de vista verdaderamente curioso, como la gran puerta de entrada está a cierta altura, es preciso subir muchas gradas para llegar a ella''. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Posee un inconfundible estilo que la hace paradigma de la arquitectura ecléctica de Santiago de Cuba. La fachada actual es fruto del talento del arquitecto [[Carlos Segrera]], quien mantuvo detalles del neoclasicismo y añadió algunos elementos de la arquitectura clásica: columnas de orden corintio, arcos y torres. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Historia  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1522]], a solicitud del emperador [Carlos V] de [España], se llevó a cabo la traslación de la catedral a Santiago de Cuba, según breve pontificio fechado el [28 de abril] por el papa [Adriano VI]. De esta manera, la iglesia parroquial o Ermita de Santa Catalina, construida de guano y madera desde la fundación de la villa [[Santiago de Cuba|en]] [1515], es constituida en catedral, y su sede en ciudad. Su primer obispo fue el flamenco fray [Juan de Witte]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde finales de [1528], el burgalés fray Miguel Ramírez de Salamanca se ocupó de construir un templo de cal y canto con techos de madera y tejas para sustituir el anterior, que había sido destruido por un incendio en [1526]. Esta construcción se finalizó en [1555], bajo el gobierno del obispo guipuzcoano Fernando de Urango, quien fue sepultado en ella posteriormente. Para su financiamiento se empleó una pequeña parte de la herencia de Diego Velázquez, algunos envíos de la corona y donativos de vecinos. Orientado de este a oeste, no parece haber sido un inmueble notable en sus dimensiones, ni como obra arquitectónica, pues hacia esta época la capital ya se había trasladado de Santiago a [La Habana]. Es en esta iglesia donde quedarán depositados los restos de [Diego Velázquez de Cuéllar], fallecido en [1524]. En [1810], durante las labores previas a la construcción de la nueva catedral, se encontró la lápida sepulcral, que hoy guarda el [Museo Emilio Bacardí Moreau]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1611]], Francisco Rodríguez trajo, por encargo que se le hiciera, desde [[Cartagena de Indias]], un cuadro de ''Cristo atado a la columna'', pintado por Francisco Antonio. Se trataba de una tabla de 14 pulgadas de alto, que se colocó por puerta del sagrario en el altar mayor. Este cuadro es conocido como el santo Ecce Homo, de gran devoción entre los antiguos habitantes de la ciudad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La catedral fue víctima de sucesivos saqueos. El obispo burgalés Juan del Castillo se refiere en su visita pastoral de [1569]-[1570] al mal estado de la construcción. En [1586] y en [1603] los corsarios franceses la redujeron a cenizas. En [1662] el asalto del filibustero inglés Christopher Myngs dejó en tal estado el edificio, que apenas si era posible prestar los servicios del culto. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1653]] se fabricó la primera Capilla del Sagrario.  En [[1804]] es declarada la Santa Iglesia Catedral Iglesia Metropolitana y su prelado ascendido a obispo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Considerada una joya de la arquitectura de Santiago de Cuba, no siempre mostró la fachada con la que hoy cuenta. Y ello se debe a que a lo largo de sus casi 500 años de existencia, ha sido reconstruida en cuatro ocasiones distintas. La ambición de corsarios y piratas que rondaban por el [[Caribe]] hizo que fuese rehecha durante los años [[1666]] y [[1670]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Posteriormente, los terremotos de [[1678]], [[1766]], [[1852]] y [[1932]], trajeron como consecuencia que quedase parcial o totalmente destruida. Y es que la Catedral de Santiago de Cuba ostenta el no deseado record de ser la edificacion de su tipo que mas veces ha sido reconstruida y remodelada en nuestra ciudad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1813]], después de varias reconstrucciones causadas por incendios, terremotos y ataques de piratas, se concluyen las obras de la cuarta y última catedral, a la cual se concede, en [[1882]] el título de Basílica Menor. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Arquitectura  ==&lt;br /&gt;
[[Image:Catedral_SantiagodeCuba.JPG|thumb|right|250px|La Catedral vista de noche]] &lt;br /&gt;
Completan la fachada principal dos esculturas de mármol: una del [[Bartolomé de las Casas|Padre de las Casas]] y la segunda del primer descubridor de [[Cuba]], [[Cristóbal Colón]]. Aunque estas modificaciones se realizaron entre los años [[1916]] y [[1922]], existe una curiosidad, y es que Segrera decidio mantener el diseño original de una de las fachadas del inmueble, la que corresponde con la parte del fondo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La Catedral de la segunda mitad del [[siglo XIX]] poseía acentuadas características neoclásicas, así llega hasta el siglo pasado cuando fue transformada. En el año 1922, cubriéndose con un ropaje que respondía a los códigos esteéticos formales del eclecticismo predominante en la época, una ornamentación mas decorada, donde priman los frontales clásicos, capiteles corintios, fustes estriados, pedestales, arcos de medio unto, balaustradas renacentistas y entablamentos decorado con molduras; todo esto le imprime al edificio un sello común característico de las construcciones sociales de la década de los años 20.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Fachadas y torres==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la fachada norte o fachada principal se definen tres cuerpos principales: las dos torres y la portada. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el centro de la portada se abre el vano que sirve como puerta principal y que culmina con un arco de medio punto tapeado por una celosía. Sostiene dicha celosía, una pequeña viga arquitrabada. Las hojas de las puertas son españolas. Están  decoradas con clavos en su doble función de ajuste y decoración; sus cabezas estan decoradas con estrías. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este acceso esta enmarcado por un par de columnas de estilo corintio a ambos lados, montadas cada una sobre un pedestal; los fustes son estriados y terminan en un capitel formado por volutas estilizadas y hojas de acanto del estilo más decorado de los clásicos. Están rematados por el abaco y sustentan el entablamento formado por un arquitrabe decorado con dentículos y modillones, que corre por toda la fachada en forma de un anillo decorativo al igual que el friso y la cornisa. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los dos pares de columnas sostienen un frontón adornado con dentículos y modillones y en el centro, un elemento de alto relieve que presenta un ángel sentado sobre una tumba rematado en la parte superior por un pretil escalonado, también decorado, que sostiene en el mismo centro la escultura de un ''Ángel Guardián''. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La ''Torre Campanario'' presenta tres cuerpos fundamentales. En el cuerpo adosado a la nave, presenta un pedestal que soporta dos pares de pilastras estriadas adosadas a la pared con capiteles corintios; en el intercolumneo se abre una hornacina abocinada rematada por un arco de medio punto, en su interior, sobre una peana, se encuentra una escultura del Almirante [[Cristóbal Colón]]; una similar representa al [[Padre las Casas]]. En general la fachada Norte es la más decorativa. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La fachada Este conserva de manera más vívida; los elementos neoclásicos de la construcción antigua y la fachada Sur conservan rasgos característicos de la catedral del [[siglo XIX]] y presenta incisiones simulando muros de cantería. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El templo posee planta basilical de cinco naves, conformada por una central y dos laterales; claristorio y abside. La presencia del atrio elevado le otorga mayor prestancia a la edificación y acentúa su carácter monumental, además de constituir un magnífico mirador hacia la plaza. Esta edificación constituye un paradigma del eclecticismo santiaguero. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En su interior conserva obras pictóricas del [[siglo XVII]] y [[XVIII]]: el &amp;quot;Coro de los Canónigos&amp;quot;, exquisita obra de ebanistería con su sillería tallada, y la decoración del techo realizada en la remodelación de [[1922]], por el artista dominicano radicado en [[Santiago de Cuba]], [[Luis Desangles]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al fondo de la iglesia se encuentran dos esculturas de leones echados a cada extremo del portón. Atravesando esta entrada se muestra una sala de estar con muebles aún centenarios muy bien conservados; a la izquierda una oficina y seguido, la biblioteca. Al salir de la misma y ubicarse al frente, queda una escalera que da paso a la casa del actual párroco  de la Iglesia, el sacerdote [[Rafael Ángel]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al volver a la sala de estar y descender por una escalera, se encuentra la sacristía. Ahí se encuentra una reja que da paso a la parte de la iglesia que se comunica con el templo. Al continuar el desceso por los escalones, se observa el piso revestido de ladrillos desnudos que datan de su antigua construcción. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este pequeño pasillo posee a ambos lados, varias criptas del antiguo cementerio donde se enterraban personalidades de la iglesia como obispos, sacerdotes y otras personalidades eclesiásticas. Se piensa que [[Diego Velázquez de Cuella]] esté enterrado en esta iglesia, porque al morir dejó un testamento pidiendo que lo enterraran en esta catedral. &lt;br /&gt;
Cualquier persona, en su diario diambular por esta parte del edificio, puede observar a la derecha, la reja que permite la salida a la calle de San Basilio.  Esta estructura aún se conserva intacta a pesar de los terremotos sufridos en la ciudad .&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Descripción interna==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entrando por la puerta principal, a la izquierda, se encuentra ''La nave del Santísimo''. De frente, se muestra la capilla de [[Jesucristo]] acompañado por dos ángeles a ambos lados. Encima de la capilla, se encuentra el cuadro de &amp;quot;La última cena&amp;quot;. Delante de la capilla, en el piso, se hallan los restos de Francisco de Paula Barnada y Aguilar, primer Arzobispo cubano. La cripta se identifica por una lápida.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al lado izquierdo, se encuentra en la pared la escultura de &amp;quot;San Juan Evangelista&amp;quot; acompañado por dos niños con libros en las manos, en la primera columna se halla un cuadro de Viacruce que está reconocido por números romanos y recorre toda la iglesia hasta llegar a la nave de la [[Virgen de la Caridad]]. Completan un total de 15 cuadros de obras pictóricas de la &amp;quot;Crucificción de Cristo&amp;quot;. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la misma pared, le sigue la escultura de &amp;quot;[[San Pedro]] Apóstol&amp;quot;. Al llegar a la puerta, está un Batisleño de mármol de Carrará, traído en [[1852]] de [[Italia]]. Está ubicado en la entrada de las puertas laterales donde se deposita agua bendita utilizada por los fieles para persignarse y bautizar a los niños. Seguido, se encuentra la capilla con la figura de la &amp;quot;Virgen de los Dolores&amp;quot; y otra de [[Jesucristo]]. Al fondo, &amp;quot;San Juan Bautista&amp;quot;; quien le abrió las puertas a [[Jesús]]. A continuación se encuentra una obra de &amp;quot;San José&amp;quot;. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''La nave del Coro'', exalta el Órgano de Viento que abarca todo el fondo de la pared. Este instrumento, ya centenario, esta bien conservado a pesar de todas las circunstancia que sufrió la iglesia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En ambos laterales, dos pinturas, una de la Virgen de la Caridad y la otra de [[Joaquín de Oáses de Alsúa]]. Frente a estos, los bancos bien alineados; a un costado cubriendo una columna una estrecha escalera de madera tallada decorada en oro, con imágenes incrustadas, otra con una copa en la mano. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La cara del cristo tiene un sobre hecho de madera en forma de corona, muy antiguo, llamado el púlpito; donde los sacerdotes daban la misa de espalda a los fieles. En la parte superior del techo se encuentran los cuadros de lienzo martillado por el pintor dominicano [[Luís De Sangle]]. El primer cuadro muestra ''La coronación''; el segundo, en el ''Cenáculo''; el tercero, ''La Anunciación''; el cuarto, ''Los desposorios'' y el quinto, ''La presentación''. Debajo de esto, aparecen símbolos bíblicos; entre arcos y columnas imágenes de yeso de los primeros doctores, tanto de oriente, como de occidente: San Gregorio Magno, San Agustín, San Ambrosio y San Jerónimo. En la nave hay una escultura de Jesucristo hecha de mármol y seguido, un confesionario . &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''La nave central'', al frente, contiene el antiguo polo de los canónigos. Es la escultura más vieja dentro de la iglesia; data de [[1810]] y fue mandada a construir por Joaquín Oses. Esta escultura tiene una mezcla de estilo ecléctico, y un barroco muy cargado. En [[1852]], pasó a ser sede del Arzobispado. &lt;br /&gt;
Está confeccionado en tres pisos de balcones de madera tallada, enchapada en oro. Posee un Jesucristo de madera colgando del balcón del centro. Debajo de los balcones, se aprecia una exquisita obra de ebanistería con sus sillas talladas. &lt;br /&gt;
La decoración del techo, realizada en la remodelación de [[1922]] por el artista Dominicano Luís Desangles. La mesa de mármol blanca fue traída de Italia y representa el altar mayor. En la parte delantera de la mesa está representada &amp;quot;La última cena&amp;quot;. &lt;br /&gt;
En los techos se encuentran dos lámparas colgantes. En el piso, tres lápidas: la del excelentísimo reverendo Monseñor Fray [[Valentín Zubisarreta]], el arzobispo [[Enrique Pérez Cerante]] y &lt;br /&gt;
[[Francisco Alsúa de Prada]]. &lt;br /&gt;
En la parte superior del centro, se encuentra la cúpula con ventanas de cristales bordeándolas con imágenes de angelitos, rosetas e imágenes de cuatro apóstoles. Están creadas en yeso, más adelante, dos hileras de bancos bien alineados. En  el techo, la imagen de la inmaculada, a la derecha de la parte superior, los siguientes cuadros muestran la llegada de [[Santiago Apóstol]]; el segundo, el Martirio de Santiago; el tercero, la aparición de Santiago en [[Zaragoza]]; el cuarto, la despedida a los Apóstoles; el quinto, la Vocación de Santiago.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''La nave de Sacristía'' se llama así porque está al frente de la propia sacristía. Al fondo, dos cuadros, uno de la santísima Trinidad; el otro refleja en persona al ''Padre,El Hijo y El Espíritu Santos''. Debajo, algunos cuadros pequeños del pintor [[José Nicolás de la Escalera y Domínguez|Nicolás de Escalera]]; y en la esquina un piano.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''La nave de &amp;quot;La Santísima [[Virgen de la Caridad del Cobre]], patrona de [[Cuba]]&amp;quot;'' tiene a la hermosa virgen, vestida de oro y con velas enormes a ambos lados. La imagen está acompañada de las banderas cubana y la del [[Vaticano]], respectivamente. En la parte inferior de la capilla, se encuentra el escudo nacional; frente a ella, en el piso, una lápida del Monseñor [[Mariano Rodríguez de Olmedo y Valle]], quien fuera  Arzobispo de [[Santiago de Cuba]] en [[1824]].&lt;br /&gt;
Fuera de la capilla se encuentra incrustado la escultura de &amp;quot;[[San Judas Tadeo]]&amp;quot;. Al frente, una mesa que recoge limosnas y donde se prenden velas. A unos pasos, se encuentra la capilla de San Antonio y María Claret ,en la parte superior, una imagen acostada de &amp;quot;[[San Tarsicio Acolito]] y Mártir&amp;quot;. Al fondo de la nave está el [[Sagrado Corazón de Jesús|Sagrado Corazón]]. Estas naves están echas en forma de cruz.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Fuentes  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* Lic. Aldrin N. Olivares Martínez. &amp;quot;Oriente de [[Cuba]]&amp;quot;. Guía de Arquitectura. [[Andalucía]], [[2002]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Category:Historia_de_la_ciudad]] &lt;br /&gt;
[[Categoría:Lugares históricos]] &lt;br /&gt;
[[Category:Iglesias]]&lt;br /&gt;
[[Category:Catedrales]]&lt;br /&gt;
[[Category:Instituciones_religiosas]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Suyin patrimonio</name></author>
		
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		<updated>2018-12-20T15:48:35Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Suyin patrimonio: /* Historia */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;&amp;lt;div align=&amp;quot;justify&amp;quot;&amp;gt;&lt;br /&gt;
{{Ficha_Obra_Arquitectónica&lt;br /&gt;
|nombre=Catedral de Santiago de Cuba&lt;br /&gt;
|imagen=Catedral-stgo01.jpg‎ &lt;br /&gt;
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|demolición=&lt;br /&gt;
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}}&lt;br /&gt;
'''Catedral de Santiago de Cuba'''. En [Santiago de Cuba] se levanta la primera catedral que, durante casi tres siglos, será el único centro de gobierno eclesiástico en la mayor de las [Antillas]. Fue declarada [Monumento Nacional] el [16 de enero] de [1958]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Destruida por las llamas en varias ocasiones, codiciada por corsarios y piratas, víctima de [[terremoto]]s y azotada por los [[Huracán|huracanes]], se erige hoy la Catedral de esta urbe cubana como uno de los lugares más bellos y antiguos de la ciudad de [[Santiago de Cuba]]. Alberga el [[Museo Arquidiocesano]] Monseñor Enrique Pérez Serantes, único museo de ''arte religioso'' en [[Cuba]].&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
== Ubicación  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se encuentra ubicada en el [[Parque Céspedes de Santiago de Cuba]], en las calles Santo Tomás entre San Basilio y Heredia. Sobre su posición escribió el viajero y aventurero Julián Mellet en el siglo XIX: ''Su conjunto ofrece un golpe de vista verdaderamente curioso, como la gran puerta de entrada está a cierta altura, es preciso subir muchas gradas para llegar a ella''. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Posee un inconfundible estilo que la hace paradigma de la arquitectura ecléctica de Santiago de Cuba. La fachada actual es fruto del talento del arquitecto [[Carlos Segrera]], quien mantuvo detalles del neoclasicismo y añadió algunos elementos de la arquitectura clásica: columnas de orden corintio, arcos y torres. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Historia  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1522]], a solicitud del emperador [Carlos V] de [España], se llevó a cabo la traslación de la catedral a Santiago de Cuba, según breve pontificio fechado el [28 de abril] por el papa [Adriano VI]. De esta manera, la iglesia parroquial o Ermita de Santa Catalina, construida de guano y madera desde la fundación de la villa [[Santiago de Cuba|en]] [1515], es constituida en catedral, y su sede en ciudad. Su primer obispo fue el flamenco fray [Juan de Witte]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde finales de [1528], el burgalés fray Miguel Ramírez de Salamanca se ocupó de construir un templo de cal y canto con techos de madera y tejas para sustituir el anterior, que había sido destruido por un incendio en [1526]. Esta construcción se finalizó en [1555], bajo el gobierno del obispo guipuzcoano Fernando de Urango, quien fue sepultado en ella posteriormente. Para su financiamiento se empleó una pequeña parte de la herencia de Diego Velázquez, algunos envíos de la corona y donativos de vecinos. Orientado de este a oeste, no parece haber sido un inmueble notable en sus dimensiones, ni como obra arquitectónica, pues hacia esta época la capital ya se había trasladado de Santiago a [La Habana]. Es en esta iglesia donde quedarán depositados los restos de [Diego Velázquez de Cuéllar], fallecido en [1524]. En [1810], durante las labores previas a la construcción de la nueva catedral, se encontró la lápida sepulcral, que hoy guarda el [Museo Emilio Bacardí Moreau]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1611]], Francisco Rodríguez trajo, por encargo que se le hiciera, desde [[Cartagena de Indias]], un cuadro de ''Cristo atado a la columna'', pintado por Francisco Antonio. Se trataba de una tabla de 14 pulgadas de alto, que se colocó por puerta del sagrario en el altar mayor. Este cuadro es conocido como el santo Ecce Homo, de gran devoción entre los antiguos habitantes de la ciudad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La catedral fue víctima de sucesivos saqueos. El obispo burgalés Juan del Castillo se refiere en su visita pastoral de [1569]-[1570] al mal estado de la construcción. En [1586] y en [1603] los corsarios franceses la redujeron a cenizas. En [1662] el asalto del filibustero inglés Christopher Myngs dejó en tal estado el edificio, que apenas si era posible prestar los servicios del culto. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1653]] se fabricó la primera Capilla del Sagrario.  En [[1804]] es declarada la Santa Iglesia Catedral Iglesia Metropolitana y su prelado ascendido a obispo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Considerada una joya de la arquitectura de Santiago de Cuba, no siempre mostró la fachada con la que hoy cuenta. Y ello se debe a que a lo largo de sus casi 500 años de existencia, ha sido reconstruida en cuatro ocasiones distintas. La ambición de corsarios y piratas que rondaban por el [[Caribe]] hizo que fuese rehecha durante los años [[1666]] y [[1670]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Posteriormente, los terremotos de [[1678]], [[1766]], [[1852]] y [[1932]], trajeron como consecuencia que quedase parcial o totalmente destruida. Y es que la Catedral de Santiago de Cuba ostenta el no deseado record de ser la edificacion de su tipo que mas veces ha sido reconstruida y remodelada en nuestra ciudad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En [[1813]], después de varias reconstrucciones causadas por incendios, terremotos y ataques de piratas, se concluyen las obras de la cuarta y última catedral, a la cual se concede, en [[1882]] el título de Basílica Menor. El [[16 de enero]] de [[1958]] se declara ''Monumento Nacional''.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Arquitectura  ==&lt;br /&gt;
[[Image:Catedral_SantiagodeCuba.JPG|thumb|right|250px|La Catedral vista de noche]] &lt;br /&gt;
Completan la fachada principal dos esculturas de mármol: una del [[Bartolomé de las Casas|Padre de las Casas]] y la segunda del primer descubridor de [[Cuba]], [[Cristóbal Colón]]. Aunque estas modificaciones se realizaron entre los años [[1916]] y [[1922]], existe una curiosidad, y es que Segrera decidio mantener el diseño original de una de las fachadas del inmueble, la que corresponde con la parte del fondo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La Catedral de la segunda mitad del [[siglo XIX]] poseía acentuadas características neoclásicas, así llega hasta el siglo pasado cuando fue transformada. En el año 1922, cubriéndose con un ropaje que respondía a los códigos esteéticos formales del eclecticismo predominante en la época, una ornamentación mas decorada, donde priman los frontales clásicos, capiteles corintios, fustes estriados, pedestales, arcos de medio unto, balaustradas renacentistas y entablamentos decorado con molduras; todo esto le imprime al edificio un sello común característico de las construcciones sociales de la década de los años 20.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Fachadas y torres==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la fachada norte o fachada principal se definen tres cuerpos principales: las dos torres y la portada. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el centro de la portada se abre el vano que sirve como puerta principal y que culmina con un arco de medio punto tapeado por una celosía. Sostiene dicha celosía, una pequeña viga arquitrabada. Las hojas de las puertas son españolas. Están  decoradas con clavos en su doble función de ajuste y decoración; sus cabezas estan decoradas con estrías. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este acceso esta enmarcado por un par de columnas de estilo corintio a ambos lados, montadas cada una sobre un pedestal; los fustes son estriados y terminan en un capitel formado por volutas estilizadas y hojas de acanto del estilo más decorado de los clásicos. Están rematados por el abaco y sustentan el entablamento formado por un arquitrabe decorado con dentículos y modillones, que corre por toda la fachada en forma de un anillo decorativo al igual que el friso y la cornisa. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los dos pares de columnas sostienen un frontón adornado con dentículos y modillones y en el centro, un elemento de alto relieve que presenta un ángel sentado sobre una tumba rematado en la parte superior por un pretil escalonado, también decorado, que sostiene en el mismo centro la escultura de un ''Ángel Guardián''. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La ''Torre Campanario'' presenta tres cuerpos fundamentales. En el cuerpo adosado a la nave, presenta un pedestal que soporta dos pares de pilastras estriadas adosadas a la pared con capiteles corintios; en el intercolumneo se abre una hornacina abocinada rematada por un arco de medio punto, en su interior, sobre una peana, se encuentra una escultura del Almirante [[Cristóbal Colón]]; una similar representa al [[Padre las Casas]]. En general la fachada Norte es la más decorativa. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La fachada Este conserva de manera más vívida; los elementos neoclásicos de la construcción antigua y la fachada Sur conservan rasgos característicos de la catedral del [[siglo XIX]] y presenta incisiones simulando muros de cantería. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El templo posee planta basilical de cinco naves, conformada por una central y dos laterales; claristorio y abside. La presencia del atrio elevado le otorga mayor prestancia a la edificación y acentúa su carácter monumental, además de constituir un magnífico mirador hacia la plaza. Esta edificación constituye un paradigma del eclecticismo santiaguero. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En su interior conserva obras pictóricas del [[siglo XVII]] y [[XVIII]]: el &amp;quot;Coro de los Canónigos&amp;quot;, exquisita obra de ebanistería con su sillería tallada, y la decoración del techo realizada en la remodelación de [[1922]], por el artista dominicano radicado en [[Santiago de Cuba]], [[Luis Desangles]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al fondo de la iglesia se encuentran dos esculturas de leones echados a cada extremo del portón. Atravesando esta entrada se muestra una sala de estar con muebles aún centenarios muy bien conservados; a la izquierda una oficina y seguido, la biblioteca. Al salir de la misma y ubicarse al frente, queda una escalera que da paso a la casa del actual párroco  de la Iglesia, el sacerdote [[Rafael Ángel]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al volver a la sala de estar y descender por una escalera, se encuentra la sacristía. Ahí se encuentra una reja que da paso a la parte de la iglesia que se comunica con el templo. Al continuar el desceso por los escalones, se observa el piso revestido de ladrillos desnudos que datan de su antigua construcción. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este pequeño pasillo posee a ambos lados, varias criptas del antiguo cementerio donde se enterraban personalidades de la iglesia como obispos, sacerdotes y otras personalidades eclesiásticas. Se piensa que [[Diego Velázquez de Cuella]] esté enterrado en esta iglesia, porque al morir dejó un testamento pidiendo que lo enterraran en esta catedral. &lt;br /&gt;
Cualquier persona, en su diario diambular por esta parte del edificio, puede observar a la derecha, la reja que permite la salida a la calle de San Basilio.  Esta estructura aún se conserva intacta a pesar de los terremotos sufridos en la ciudad .&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Descripción interna==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entrando por la puerta principal, a la izquierda, se encuentra ''La nave del Santísimo''. De frente, se muestra la capilla de [[Jesucristo]] acompañado por dos ángeles a ambos lados. Encima de la capilla, se encuentra el cuadro de &amp;quot;La última cena&amp;quot;. Delante de la capilla, en el piso, se hallan los restos de Francisco de Paula Barnada y Aguilar, primer Arzobispo cubano. La cripta se identifica por una lápida.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al lado izquierdo, se encuentra en la pared la escultura de &amp;quot;San Juan Evangelista&amp;quot; acompañado por dos niños con libros en las manos, en la primera columna se halla un cuadro de Viacruce que está reconocido por números romanos y recorre toda la iglesia hasta llegar a la nave de la [[Virgen de la Caridad]]. Completan un total de 15 cuadros de obras pictóricas de la &amp;quot;Crucificción de Cristo&amp;quot;. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la misma pared, le sigue la escultura de &amp;quot;[[San Pedro]] Apóstol&amp;quot;. Al llegar a la puerta, está un Batisleño de mármol de Carrará, traído en [[1852]] de [[Italia]]. Está ubicado en la entrada de las puertas laterales donde se deposita agua bendita utilizada por los fieles para persignarse y bautizar a los niños. Seguido, se encuentra la capilla con la figura de la &amp;quot;Virgen de los Dolores&amp;quot; y otra de [[Jesucristo]]. Al fondo, &amp;quot;San Juan Bautista&amp;quot;; quien le abrió las puertas a [[Jesús]]. A continuación se encuentra una obra de &amp;quot;San José&amp;quot;. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''La nave del Coro'', exalta el Órgano de Viento que abarca todo el fondo de la pared. Este instrumento, ya centenario, esta bien conservado a pesar de todas las circunstancia que sufrió la iglesia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En ambos laterales, dos pinturas, una de la Virgen de la Caridad y la otra de [[Joaquín de Oáses de Alsúa]]. Frente a estos, los bancos bien alineados; a un costado cubriendo una columna una estrecha escalera de madera tallada decorada en oro, con imágenes incrustadas, otra con una copa en la mano. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La cara del cristo tiene un sobre hecho de madera en forma de corona, muy antiguo, llamado el púlpito; donde los sacerdotes daban la misa de espalda a los fieles. En la parte superior del techo se encuentran los cuadros de lienzo martillado por el pintor dominicano [[Luís De Sangle]]. El primer cuadro muestra ''La coronación''; el segundo, en el ''Cenáculo''; el tercero, ''La Anunciación''; el cuarto, ''Los desposorios'' y el quinto, ''La presentación''. Debajo de esto, aparecen símbolos bíblicos; entre arcos y columnas imágenes de yeso de los primeros doctores, tanto de oriente, como de occidente: San Gregorio Magno, San Agustín, San Ambrosio y San Jerónimo. En la nave hay una escultura de Jesucristo hecha de mármol y seguido, un confesionario . &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''La nave central'', al frente, contiene el antiguo polo de los canónigos. Es la escultura más vieja dentro de la iglesia; data de [[1810]] y fue mandada a construir por Joaquín Oses. Esta escultura tiene una mezcla de estilo ecléctico, y un barroco muy cargado. En [[1852]], pasó a ser sede del Arzobispado. &lt;br /&gt;
Está confeccionado en tres pisos de balcones de madera tallada, enchapada en oro. Posee un Jesucristo de madera colgando del balcón del centro. Debajo de los balcones, se aprecia una exquisita obra de ebanistería con sus sillas talladas. &lt;br /&gt;
La decoración del techo, realizada en la remodelación de [[1922]] por el artista Dominicano Luís Desangles. La mesa de mármol blanca fue traída de Italia y representa el altar mayor. En la parte delantera de la mesa está representada &amp;quot;La última cena&amp;quot;. &lt;br /&gt;
En los techos se encuentran dos lámparas colgantes. En el piso, tres lápidas: la del excelentísimo reverendo Monseñor Fray [[Valentín Zubisarreta]], el arzobispo [[Enrique Pérez Cerante]] y &lt;br /&gt;
[[Francisco Alsúa de Prada]]. &lt;br /&gt;
En la parte superior del centro, se encuentra la cúpula con ventanas de cristales bordeándolas con imágenes de angelitos, rosetas e imágenes de cuatro apóstoles. Están creadas en yeso, más adelante, dos hileras de bancos bien alineados. En  el techo, la imagen de la inmaculada, a la derecha de la parte superior, los siguientes cuadros muestran la llegada de [[Santiago Apóstol]]; el segundo, el Martirio de Santiago; el tercero, la aparición de Santiago en [[Zaragoza]]; el cuarto, la despedida a los Apóstoles; el quinto, la Vocación de Santiago.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''La nave de Sacristía'' se llama así porque está al frente de la propia sacristía. Al fondo, dos cuadros, uno de la santísima Trinidad; el otro refleja en persona al ''Padre,El Hijo y El Espíritu Santos''. Debajo, algunos cuadros pequeños del pintor [[José Nicolás de la Escalera y Domínguez|Nicolás de Escalera]]; y en la esquina un piano.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''La nave de &amp;quot;La Santísima [[Virgen de la Caridad del Cobre]], patrona de [[Cuba]]&amp;quot;'' tiene a la hermosa virgen, vestida de oro y con velas enormes a ambos lados. La imagen está acompañada de las banderas cubana y la del [[Vaticano]], respectivamente. En la parte inferior de la capilla, se encuentra el escudo nacional; frente a ella, en el piso, una lápida del Monseñor [[Mariano Rodríguez de Olmedo y Valle]], quien fuera  Arzobispo de [[Santiago de Cuba]] en [[1824]].&lt;br /&gt;
Fuera de la capilla se encuentra incrustado la escultura de &amp;quot;[[San Judas Tadeo]]&amp;quot;. Al frente, una mesa que recoge limosnas y donde se prenden velas. A unos pasos, se encuentra la capilla de San Antonio y María Claret ,en la parte superior, una imagen acostada de &amp;quot;[[San Tarsicio Acolito]] y Mártir&amp;quot;. Al fondo de la nave está el [[Sagrado Corazón de Jesús|Sagrado Corazón]]. Estas naves están echas en forma de cruz.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Fuentes  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* Lic. Aldrin N. Olivares Martínez. &amp;quot;Oriente de [[Cuba]]&amp;quot;. Guía de Arquitectura. [[Andalucía]], [[2002]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Category:Historia_de_la_ciudad]] &lt;br /&gt;
[[Categoría:Lugares históricos]] &lt;br /&gt;
[[Category:Iglesias]]&lt;br /&gt;
[[Category:Catedrales]]&lt;br /&gt;
[[Category:Instituciones_religiosas]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Suyin patrimonio</name></author>
		
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