Absceso

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Absceso
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Infección localizada o confinada a una parte del cuerpo, de origen infeccioso que se caracteriza por la acumulación de pus en la zona afectada, rodeada de tejido enrojecido e hinchado.
Clasificación:Enfermedad infecciosa

Absceso . Infección localizada o confinada a una parte del cuerpo, de origen infeccioso (generalmente bacteriana) y que se caracteriza por la acumulación de pus en la zona afectada, rodeada de tejido enrojecido e hinchado.

El pus contenido en el absceso consta de células de tejido destruidas, microorganismos (muertos y vivos), y glóbulos blancos (leucocitos) que se han transportado hacia el área para combatir la infección. El hecho de si el absceso se agranda o disminuye de tamaño depende de si llevan ventaja los microorganismos o los leucocitos. Los hongos o los parásitos unicelulares llamados amebas también pueden causar abscesos.

Contenido

Descripcion

Un absceso puede ocurrir en cualquier órgano o tejido del cuerpo.

localizaciones más frecuentes

  • Las mamas (absceso mamario)
  • Las encías (absceso dental)
  • Las axilas (absceso axilar)
  • Las ingles (absceso inguinal).

sitios menos frecuentes

  • El hígado (absceso hepático)
  • Los pulmones (absceso pulmonar)
  • El tubo digestivo
  • Los riñones (absceso renal)
  • El bazo (absceso esplénico)
  • El páncreas (absceso pancreático)
  • El cerebro (absceso cerebral)
  • La médula espinal (absceso espinal)

El microorganismo infectante por lo general se transporta a través del torrente sanguíneo (diseminación hematógena) hacia el órgano afectado. Según la región donde asientan, los abscesos se clasifican de la siguiente forma:

  • En la cavidad abdominal (absceso intraperitoneal)
  • Cerca de los riñones o la columna vertebral (absceso retroperitoneal)
  • En los órganos abdominales (absceso visceral).

Los abscesos intraabdominales se forman más a menudo cuando el contenido gastrointestinal (incluso bacterias) se libera hacia la cavidad abdominal. Los padecimientos como apendicitis, diverticulitis, úlceras pépticas perforadas e intervención quirúrgica abdominal, pueden causar abscesos intraabdominales.

Los abscesos cerebrales a menudo se originan a partir de una infección en el oído o en los senos paranasales. También pueden formarse abscesos bajo la piel por microorganismos que provienen de varias vías, entre ellas sitios externos (desde una herida o una raíz de pelo infectada), una fuente a distancia por medio del torrente sanguíneo, o de manera directa desde un órgano interno (pulmones o sistema gastrointestinal).

Factores de riesgo

Algunos de los factores de riesgo relacionados con el desarrollo de abscesos en cualquier del cuerpo son:

  • Cáncer
  • Diabetes
  • Alcoholismo
  • Uso de esteroides
  • Cirugía
  • Cálculos renales, biliares
  • Uso de drogas inyectadas
  • Alteraciones de la inmunidad

Causas

El absceso puede deberse a diferentes gérmenes que son capaces de colonizar la zona afectada, entre ellos tenemos:

  • Bacterias
  • Hongos
  • Protozoos

Síntomas

Aunque los síntomas asociados al absceso varían en cada paciente, de forma común están presentes los siguientes:

  • Fiebre o escalofrío
  • Inflamación alrededor del punto afectado
  • Endurecimiento del tejido
  • Lesión cutánea que puede ser una úlcera abierta o cerrada o un nódulo abultado
  • Enrojecimiento, sensibilidad y calor en el área
  • Drenaje de líquido

Diagnóstico

En muchas ocasiones el diagnóstico se establece a partir de un interrogatorio y examen físico minuciosos.

Dado que la mayor parte de los abscesos se origina por infección bacteriana, se toman muestras de sangre y del material extraído del absceso y se cultivan en el laboratorio, a fin de identificar el o los microorganismos causales. También pueden realizarse biometría hemática completa, sedimentación eritrocítica, enzimas hepáticas y pruebas serológicas amebianas.

Otros estudios

  • Radiografías simples (Rx)
  • Ultrasonografías
  • Tomografía computarizada
  • Resonancia magnética.

Tratamiento

Un absceso menor a veces puede curar sin intervención; aun así, por lo general se requieren fármacos para combatir la infección. Se utilizan antibióticos para infecciones bacterianas, antimicóticos para micosis, y antimicrobianos para infecciones amebianas.

Por lo general se requiere drenaje por medio de un procedimiento quirúrgico abierto, o de manera directa a través de la piel (percutáneo).

Prevención

Mantenga limpia y seca la piel que circunda las heridas menores para prevenir una infección. Consulte con el médico si nota signos de infección y trate las infecciones pequeñas oportunamente.

Pronóstico

La intervención temprana y el tratamiento apropiado de abscesos menores dan por resultado curación eficaz. El resultado de un absceso situado en planos profundos depende de la localización—n del absceso, la edad del individuo, as’ como de la cronología del tratamiento y la eficacia del mismo.

Un absceso dentro de un órgano vital (esto es, hígado o cerebro) a veces puede causar suficiente presi—n o da–o del tejido circunvecino como para que sobrevenga algo de pérdida permanente de la función.

Las infecciones causadas por Staphylococcus aureus resistente a la meticilina (SARM) no responden a los antibióticos regulares y necesitan medicamentos especiales.

Complicaciones

La infección bacteriana de la sangre (bacteriemia) puede diseminar la infección hacia otros sitios del organismo.

Otras complicaciones

  • Rotura hacia tejido adyacente
  • Hemorragia desde vasos erosionados por inflamación
  • Alteraciones de la función de un órgano vital.

El absceso raquídeo puede causar parálisis. El absceso cerebral puede originar defectos del sistema nervioso. }}

Fuente